Ni la cómoda soltería, la presión familiar, mucho menos la social, me ha llevado a descargar varios aplicativos de citas. Respaldadas también por ciertas amistades que confirman su efectividad, no solo para tener citas, sino también para crear vínculos más profundos como amistad, amor, pasión, compañía, etc, me han inspirado su uso en mi dispositivo móvil.
Sin embargo, es importante considerar el impacto psicológico que pueden tener estas plataformas. Mientras algunos indican varias ventajas de las apps, están otros que no logran enganchar con la dinámica de la comunicación de estas. Algunos también juzgan estos aplicativos manifestando que las personas que los descargan no tienen autoestima, buscan validación, etc. En pleno siglo XXI con todos los avances tecnológicos, prefiero enfocarme en lo positivo, siempre y cuando se use de manera regulada. Pero veamos un poco más acerca del tema.
2. ¿Cómo Funcionan las Apps de Citas?
Las aplicaciones de citas como Tinder, Bumble, OkCupid, Happn, Badoo, entre otras han revolucionado la manera en que los jóvenes buscan pareja. Estas plataformas ofrecen una forma moderna y digital de conocer personas (García, 2021), todas comparten una dinámica similar en general, sin embargo, hay algunas diferencias, por ejemplo, Tinder es una plataforma nacional, por lo general encuentras incluso personas de tu entorno social, al igual que Happn que te muestra personas dentro de un radio de tu ubicación, sin embargo, en OkCupid y Bumble, encuentras personas extranjeras y también nacionales, en la app de Bumble, por otro lado, son las chicas las que dan el primer paso. Así que hay algunas diferencias entre una app y otra.
En las apps de citas, los usuarios crean perfiles y exploran otros deslizando hacia la derecha si están interesados y hacia la izquierda si no lo están. Un «swipe» hacia la derecha indica interés, mientras que un “swipe” hacia la izquierda lo descarta. Cuando ambos usuarios se deslizan hacia la derecha en los perfiles del otro, se forma un «match», permitiéndoles iniciar una conversación y conocerse mejor. Algunas apps también ofrecen funciones adicionales como super likes y filtros para mejorar la experiencia.
3. Lo Positivo y lo negativo de las Apps de Citas
Como cualquier avance tecnológico, existe lo positivo y lo negativo. Las apps de citas ofrecen un acceso rápido, una manera sencilla de conocer muchas personas, esto facilita la conexión con otras personas que comparten gustos e intereses, además ofrece amplios detalles sobre el físico, como estatura y fotos, que permiten ver si en primera instancia una persona te gusta o no; así mismo, permite iniciar conversaciones con personas que probablemente tienen intereses e intenciones similares. Sin embargo, muchas de estas conexiones están basadas justamente en demasiadas expectativas, por lo que vemos y leemos en el perfil atractivo, que en ocasiones puede estar lejos de la realidad, la imagen idealizada en los perfiles a menudo no coincide con la realidad, ya que una persona elige su mejor foto que no necesariamente coincide con el tiempo, situación actual y personalidad de alguien, lo que podría generar desilusión, así mismo, ya que obtenemos “matches” o “swipe” o no, esto podría traer consigo una búsqueda de validación constante, lo que podría afectar nuestra autoestima y generar ansiedad en altos niveles al no conseguir la atención requerida.
Es por ello que mencioné que las apps de citas son positivas, pero deben ser bien reguladas. Antes de descargar estas aplicaciones, es crucial definir nuestra identidad, conocer quiénes somos, qué queremos, y tener clara nuestra autoestima. Esto ayuda a usar las apps de citas de manera más consciente y saludable, evitando posibles frustraciones y promoviendo interacciones más auténticas, satisfactorias y congruentes.
5. ¿Es para Todos?
Las apps de citas no son igual de efectivas para todos. Mientras que algunas personas encuentran fácil establecer conexiones significativas, otras pueden enfrentar dificultades debido a la superficialidad del formato (García, 2021). Adaptarse a las plataformas de citas puede variar muchísimo según la persona y sus habilidades sociales. Para algunos, iniciar una conversación es sencillo y natural, mientras que para otros puede resultar complicado dar el primer paso. La facilidad con la que se interactúa en estas apps depende mucho de la confianza en uno mismo y de la capacidad para comunicarse eficazmente en un entorno digital.
No pasa nada si sientes que las apps de citas no fueron tan funcionales para ti como esperabas. Cada persona tiene experiencias distintas, y lo que funciona para unos puede no ser adecuado para otros. Es importante recordar que hay muchas formas de conocer gente, y encontrar la que mejor se adapte a tus necesidades y personalidad puede llevar tiempo y se requiere experimentar con diferentes métodos y experiencias.
Por otra parte, si estás utilizando aplicaciones de citas, te sugiero ser auténtico (a) y transparente, mostrarte tal como eres. Presenta tu verdadero yo en tu perfil y en las conversaciones, y sé claro sobre tus intenciones y lo que buscas en una relación. Es fundamental gestionar tus expectativas y recordar que estas plataformas al fin y al cabo son digitales. Mantén siempre en mente tu identidad, autoestima, valores y personalidad para guiar tus interacciones y decisiones.
Por último, las aplicaciones de citas han transformado la forma en que buscamos pareja, ofreciendo desde oportunidades así también como retos y aunque facilitan la conexión con nuevas personas, hay riesgos como la tendencia a valorar más la apariencia y la búsqueda de validación instantánea. Así mismo, es importante evitar ceder a algún tipo de presión por encontrar pareja o al miedo de quedarse soltero(a), y en su lugar, definir la identidad y mantener congruencia con uno mismo para usar estas plataformas de manera efectiva. Si en algún momento no te sientes cómodo(a), es completamente válido desinstalar la app; como se ha mencionado, no siempre es lo ideal para todos.
«El amor sólo se da entre personas virtuosas» – Aristóteles.
Referencias
García, R. (2021). Psicología del amor en la era digital. Editorial PsicoMente.
Gómez, A. (2021). Nuevas formas de conocer gente: El impacto de las apps de citas. Revista de Psicología Contemporánea, 18(3), 45-58.
“El abrigo de la nostalgia nos protege del frío de la melancolía” – Pablo Sciuto
Un buen recuerdo es lo único que basta para sacarnos una sonrisa y alegrarnos el día o para ocasionar todo lo contrario, y llevarnos a un estado meditabundo de preocupación y tristeza.
Y es que no es difícil caer en cuenta de lo complicado que es el manejo y la comprensión emocional en cada uno de nosotros, nuestras emociones son en gran medida las mismas pero se distribuyen de diferente manera dependiendo de nuestra personalidad, nuestras experiencias y cómo estas han influido en nosotros.
Quizás algunos de ustedes se hayan percatado de esta situación en la reciente secuela de Intensamente, bajo la dulce representación de una anciana bonachona con una taza de té, grandes lentes con tirantes, un poncho y una postura algo encorvada que utiliza la frase “que buenos tiempos”, estamos hablando de la nostalgia.
La palabra nostalgia viene del griego clásico νόστος [nóstos], «regreso», y ἄλγος [álgos], «dolor» y la real academia de la lengua española define la nostalgia como el sentimiento de pena por la lejanía, la ausencia, la privación o la pérdida de alguien o algo querido.
Todos hemos tenido a esta señora (la nostalgia) dentro de nuestro cuartel general en algún momento, abriendo la puerta del recuerdo para hacernos sentir añoranza y anhelo por el regreso de aquellos tiempos.
Por otro lado, en ocasiones la melancolía y la nostalgia son confundidas como sinónimos, pero la realidad es que, mientras la primera suele hacernos sentir insatisfechos con nuestra vida actual en comparación del pasado; la nostalgia suele traer sentimientos agradables sobre nuestras experiencias anteriores, recordándolas con emoción y pena de no poder volver, pero sin desmerecer el presente.
Entendamos que, los recuerdos pueden llegar de forma espontánea. Conversando con un amigo o la familia, al ver una fotografía, leyendo una carta o un mensaje antiguo, comiendo algo con un sabor familiar o sintiendo un aroma que nos transporte a otra época.
Este sentimiento nos permite conectar con nuestras experiencias del pasado, nos ayuda a procesar pérdidas, estar en contacto con nuestras emociones y poder caminar hacia el futuro, sin olvidar lo que nos trajo a donde estamos hoy en día.
Vemos también que hace muchos años esta conexión era impulsada por pensamientos aislados o conversaciones amenas con amigos y familia; sin embargo, hoy en día tenemos la tecnología a nuestro alcance y memorias infinitas que albergan miles de miles de fotografías, videos y mensajes. Esto ha ocasionado que la nostalgia se presente con mucha más frecuencia e intensidad que antes por lo que puede llevarnos a estados melancólicos que nos hagan sentirnos insatisfechos con nuestra realidad.
Palabras finales
Debemos centrarnos en el presente, el pasado siempre será la sombra que nos persigue durante el recorrido de la vida, pero tener nuestra atención en el aquí y el ahora. Esto nos ayudará a cumplir nuestras metas, sentirnos suficientes, lidiar con la frustración y crecer como personas.
Pongamos en práctica el estar agradecidos, enfocarnos en lo que es importante para nosotros, soltar lo que nos hace daño y aprender que por más fuerte que sea la caída o mejores hayan sido los tiempos, lo importante es levantarnos y continuar.
Referencias:
Iriondo,J (2020). CÓMO LOGRAR VIVIR MÁS EN EL PRESENTE CUANDO TODO PARECE INDICAR QUE NO ES POSIBLE. Disponible en https://javieririondo.es/2018/07/15/vivir-el-presente/
Perez Oporto, J & Merino. M (2023). Nostalgia – Qué es, definición, en el arte y ejemplos. Disponible en https://definicion.de/nostalgia/
Szinetar. O (2023). Reflexiones sobre la nostalgia. Disponible en https://senspsicologia.com/2023/12/20/nostalgia/
A raíz de las fiestas patrias que acaban de pasar y también al ser fanática de una de las mejores series de los últimos tiempos, pensé en hacer un análisis sobre la política en la que vivimos, tomando un poco de referencia a las series de Juego de Tronos (GOT) y La Casa del Dragón (HOD). Entiendo que no tengo la razón absoluta y tampoco la busco obtener; simplemente quiero compartir cómo se pueden ver las cosas en nuestra realidad diaria a través de la lente de estas series.
Desde hace ya algunos años, me considero una gran fanática de la saga Juego de Tronos y también de su precuela La Casa del Dragón. Sin embargo, algo que me ha dejado pensando es la necesidad imperiosa que muestran los personajes de estas series por obtener y mantener el poder. En Juego de Tronos, el mismo nombre de la serie nos da una pista de la trama central: la lucha por el trono y cómo en este juego no hay personas que sean realmente de fiar. Cada quien jala para su lado, buscando asegurar su lugar y dominio.
Por otro lado, La Casa del Dragón comienza con una disputa familiar que desencadena una guerra interna. Los hijos del rey Viserys I, quienes deberían ser aliados por su vínculo de sangre, terminan enfrentándose por el trono. Si no has visto los episodios, te advierto que podría haber spoilers, así que lee bajo tu propia responsabilidad. Lo interesante aquí es cómo el honor y las promesas hechas anteriormente se ponen a prueba. Muchas casas que habían jurado lealtad a la reina Rhaenyra Targaryen (la verdadera y legítima reina), siguen respetando ese juramento, pero otras se voltean de bando ante amenazas o simplemente por conveniencia, buscando su propio beneficio, sea este dinero o supremacía.
En el episodio 2×05, vemos una escena donde Alys Rivers, una bastarda de los Riverlands y una especie de «maestre», conversa con el rey consorte Daemon Targaryen, señalando que quienes suelen sufrir más en los conflictos son los inocentes, especialmente niños y mujeres. Esto ocurre después de que Daemon ordenara a William Blackwood hacer lo necesario para que los Bracken se unan al bando de Rhaenyra, lo que resultó en una masacre de inocentes, un acto que fue repudiado incluso por los señores de Riverlands.
Esta reflexión me lleva a pensar en la epistemología del poder. La palabra «poder» proviene del latín potere, que hace alusión a la autoridad y al mando. El poder, fuera de la sociedad, no es imaginable porque siempre se manifiesta a través de las relaciones sociales. A su vez, una sociedad sin poder no puede existir, ya que necesita esa energía que la impulsa y establece las reglas mínimas indispensables para vivir en grupo. La anarquía permanente no es una posibilidad real; en cualquier grupo o asociación, es indispensable la existencia de un poder. No es correcto enfrentar la noción de grupo a la de poder como si fueran antagónicas, ya que el poder es necesario para mantener el orden, y la libertad no es posible sin él (Carpizo, 1999).
No existe sociedad sin poder. Lo social y el poder se implican recíprocamente, uno no puede existir sin el otro. Aristóteles afirmaba que el hombre es un ser político, lo que generalmente se traduce como que el hombre es un ser social. Esta idea sugiere que el poder debe servir para unificar al pueblo, y no para que unos pocos se beneficien a costa del bien común, algo que vemos tanto en La Casa del Dragón y Juego de Tronos como en nuestra realidad diaria.
Aunque actualmente las monarquías son escasas y la democracia ha dado más protagonismo al ciudadano común, seguimos viendo que, a pesar de poder elegir a nuestros gobernantes, muchas veces estas personas solo buscan su beneficio propio. Aquí es donde entra en juego la corrupción. Por otro lado, la psicología también tiene un papel importante en lo social; somos seres sociales y, por ende, tener una visión crítica de la problemática política es fundamental para ser conscientes de las normas que nos rigen. Como mencionaba Alys Rivers, son los más vulnerables quienes suelen verse más afectados.
Palabras finales
La única forma de contrarrestar esto es saber que el conocimiento es poder, como dijo Sir Francis Bacon, celebre político y filósofo inglés. Esa así, como ciudadanos, nuestra responsabilidad elegir un voto informado. El poder es necesario para mantener el orden y la cohesión en la sociedad, pero debe ser manejado con responsabilidad y en beneficio de todos, no solo de unos pocos. Las series de fantasía como Juego de Tronos y La Casa del Dragón nos recuerdan que, aunque los escenarios sean ficticios, las luchas de poder, la corrupción y las consecuencias de estas decisiones son muy reales.
Referencias:
Carpizo, L. (1999). El poder: su naturaleza, su tipología y los medios de comunicación masiva. Boletín Mexicano de Derecho Comparado, 1(95). https://doi.org/10.22201/iij.24484873e.1999.95.3588
En mi búsqueda por salir de mi zona de confort y afrontar la emoción de la vergüenza, me animé a tomar clases de impro con la Asociación Cultural Cable Roto, la escuela de clown en Arequipa. Realicé el taller de impro-lugar, algo que definitivamente sacudió algunas creencias que tenía sobre la vida misma (sí, a ese nivel de introspección).
Recuerdo que el primer día sentía un poco de miedo, ya que nunca había hecho algo parecido en mi vida y, por lo tanto, no sabía qué esperar. Es importante mencionar que sentir miedo no es algo malo; el miedo tiene la función principal de mantenernos a salvo, y lo sentimos especialmente cuando salimos de nuestra zona segura o zona de confort. Sentir y escuchar esta emoción es válido y necesario, entendiendo que está bien tener miedo cuando hacemos o experimentamos algo nuevo. La verdad es que, a veces, solo queda hacer las cosas a pesar del miedo, porque si dejamos que este miedo nos paralice, es probable que nos perdamos de experimentar cosas asombrosas y de seguir aprendiendo en el camino de la vida.
En fin, con miedo y vergüenza, me lancé. Para mi sorpresa, los juegos que nos propusieron (¡sí, juegos!), lograron que ese miedo y vergüenza se fueran desvaneciendo poco a poco. Así, comencé a aprender a confiar en mí misma y en el proceso de la impro.
La impro en el teatro, a diferencia del teatro tradicional, no tiene un guión establecido que los actores deban seguir, al contrario, la historia se va creando según la marcha de las ideas que surgen entre los actores (Escobar, 2020). Y una de las lecciones más grandes que me llevo de esta experiencia es entender que la vida misma es como una improvisación, nunca sabremos con total exactitud qué sucederá, solo podemos actuar en el presente con las herramientas que tengamos en ese momento. Y esto nos da el poder de actuar y reaccionar de manera diferente, o según el sentido que queramos darle a nuestra vida en el mundo.
La impro nos puede ofrecer las siguientes enseñanzas aplicables a nuestra vida:
Aceptación: En impro se busca aceptar de manera abierta la propuesta de la otra persona y actuar con disposición, lo que ayuda a salir de la zona de confort. Si lo relacionamos con la vida diaria, se trata de aceptar las cosas como se presenten y actuar en base a ello, en vez de lamentarnos por qué las cosas sucedieron como sucedieron. Como bien decía Carl Jung: “Lo que aceptas, te transforma; lo que niegas, te somete”. Además, nos ayuda a trabajar en equipo y a entender que, al ser seres sociales, poder relacionarnos óptimamente con las personas que nos rodean hará que la vida sea mucho más ligera.
Vivir en el presente: En impro, se debe prestar total atención a lo que está sucediendo en ese momento para poder reaccionar y hacer que la escena fluya. A menudo, nuestra mente está en el pasado o en el futuro, enfocada en los errores que pudimos haber cometido o en lo que vendrá, lo que nos lleva a vivir de manera automática. Estar alertas y conectados con todos nuestros sentidos nos permite vivir en el presente y responder al entorno con plena consciencia, siempre abiertos a lo que venga y a aprender. Si vemos el error como algo necesario para aprender, fomentaremos nuestra creatividad. Al estar más atentos a nuestro entorno y a lo que realmente está sucediendo, tendremos más agilidad mental, nuestras reacciones serán más auténticas y mejorará nuestra capacidad para resolver problemas.
Dejar de sobrepensar: Una de las ventajas de la impro es poder dejar de sobrepensar y enfocarse en lo que ocurre aquí y ahora. En muchos de los juegos que hicimos, la premisa principal era estar atentos a lo que sucedía a nuestro alrededor para responder según las indicaciones dadas. Si «la pensabas mucho», probablemente perderías. El problema del sobrepensar es que, a menudo, nos lleva a imaginar escenarios catastróficos, lo que nos paraliza y nos hace procrastinar acciones, tareas e incluso nuestros sueños.
En resumen, mi experiencia con la impro en la Asociación Cultural Cable Roto fue transformadora. Salir de mi zona de confort y enfrentar mis miedos me permitió aprender valiosas lecciones sobre la vida y la impro. Afrontar el miedo, vivir el presente y aceptar la vida como una improvisación son habilidades que todos podemos cultivar, y la impro es una herramienta maravillosa para lograrlo. ¡Atrévete a improvisar y descubre un mundo de posibilidades!
¡Si te ha interesado y deseas salir de tu zona de confort con impro, te lo recomiendo al 100 %! Puedes seguir a Cable Roto Teatro en sus redes sociales. Además, aprovecho para comentarte que actualmente están presentando su obra Tontonautas, un espectáculo lleno de impro, resúmenes de películas y playback musicales, donde el público participa de manera activa. No te pierdas esta oportunidad única de vivir la experiencia del impro desde otro lugar. Las últimas funciones son el 31 de mayo y 2 de junio, ¡así que corre a comprar las entradas a través de sus redes sociales!
Necesitamos enseñarles a los niños a escuchar con mayor atención su diálogo interno, a manejarlo, a hablarse con un tono de voz amable y amigable. Ten en cuenta el tono y ritmo de voz, las palabras de aliento, de reflexión y de consuelo que utilizas al hablarle.
El diálogo interno está relacionado con nuestra conciencia, autoconcepto y autoestima, y determina gran parte de nuestras emociones.
«Pensamientos –> Emociones y Sentimientos –> Conducta», la voz interna es una de las principales causas de la conducta infantil, por lo que, si buscamos modificar una conducta, es necesario partir por modificar los pensamientos.
Ten presente que en la infancia le estás enseñando cómo construir sus pensamientos.
2. AUTOIMAGEN Y AUTOCONCEPTO:
La diferencia entre autoconcepto y autoimagen es que el primero se refiere a la opinión que tenemos de nosotros mismos, mientras que la autoimagen se refiere a cómo nos vemos a nosotros mismos. En gran parte, en base a ambos se desarrollará la autoestima.
Autoimagen: Ten un espejo en casa a la altura de tu niño, para que pueda identificarse con su aspecto físico, reconociéndolo y valorándolo. Crea junto a él rutinas de aseo personal y de autocuidado, puedes descargar estas rutinas buscándolas como «pictogramas». Un álbum de fotografías le dará acceso a evocar algunos recuerdos de momentos agradables, pero especialmente a reconocerse en distintas etapas de vida.
Autoconcepto: Si quieres fomentar esto, empieza por observarlo, escucharlo y conocerlo con plena conciencia. Exprésale de distintas formas que es valioso, por ser quien es, tal y como es.
3. PALABRAS MÁGICAS:
Enséñale a pedir perdón cuando corresponda, enfatiza que es un acto de humildad, de toma de conciencia, explícale que pedir perdón cuando nos equivocamos nos abre la posibilidad de mejorar como personas. Del mismo modo, encontrar motivos para sentirnos agradecidos es una virtud que se desarrolla desde la niñez, mediante el ejemplo.
Northrup (2012) menciona que cuando ponemos en práctica la gratitud durante quince o veinte segundos, nuestro organismo experimenta varios cambios fisiológicos sutiles y beneficiosos, como la disminución de los niveles de estrés y el fortalecimiento del sistema inmunológico, entre otras.
4. TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN:
Cuando se equivoque, no le juzgues ni critiques, recuerda que tienes los siguientes cinco minutos, aproximadamente, para ser su guía.
Ayúdale a expresar sus emociones desagradables (como el miedo, la tristeza o el enojo) en un entorno de seguridad y confianza.
Enséñale a analizar las consecuencias de sus actos, a buscar soluciones, y a ser proactivo. Esto a la vez estimulará en ti la escucha activa, comprensión, paciencia y gestión del estrés.
5. EXPRESIÓN EMOCIONAL:
Llorar es una estrategia de desahogo, es parte de nuestra liberación emocional, fomenta la empatía y la solidaridad en los demás, entre muchos otros beneficios. Por eso, llora delante de él cuando el sentimiento sea auténtico, muéstrale en primera persona que llorar está bien y que tienes la confianza de hacerlo en su presencia.
Una vez que las emociones se han expresado, el siguiente paso es averiguar exactamente cuál fue el problema.
6. INTELIGENCIA EMOCIONAL:
Crea junto a él un diccionario de emociones, no solo con las emociones básicas, sino también con las que se desprenden de estas.
Coloca ejemplos y narra lo acontecido en tu día a día, nombrando la emoción identificada, explícale cómo se siente esta emoción y en qué parte del cuerpo se siente.
También puedes utilizar recursos de apoyo como las películas, para tener un diálogo reflexivo breve sobre la conducta de determinados personajes.
Jugar junto a él te brindará apertura para entender su mundo interno; estimula su imaginación, hazle preguntas reflexivas, crea junto a él una rutina de lectura y lean cuentos e historietas todas las noches.
7. APRENDIZAJE:
Permítele descubrir el mundo con todos sus sentidos. Este punto es muy importante, porque cuanto más grande sea la conexión con sus sentidos, habrán más probabilidades de que tenga paz emocional.
Huele cosas junto a él, velas aromáticas, flores y frutas; escuchen música, ayúdale a descubrir los sonidos que le relajen y los que le activan; bailen juntos por casa. Si te escucha cantar por las mañanas, por ejemplo, mientras manejas de camino al colegio, su voz tendrá mayor libertad.
Alienta su originalidad y creación de ideas, con proyectos personales como, por ejemplo: “Piensa en una idea de emprendimiento», «Piensa en una actividad sobre reciclaje”, “Crea un cuento sobre algún personaje de un cuento que ya conozcas, como el Capitán Garfio”.
8. EDUCACIÓN SEXUAL:
Para poder brindarle una adecuada educación sexual es necesario psico-educarte: busca libros, videos y material específico acorde a su rango de edad.
Ten presente lo siguiente para prevenir un abuso sexual: Si el niño no quiere tener contacto físico con alguien, por ejemplo, dar un beso al saludar a esa persona, no le presiones y no permitas que terceros lo hagan. Por el contrario, dale soporte a su postura. Enséñale a respetar su espacio personal y el de otros. Repítele, mediante ejemplos, que los secretos a esa edad, no están permitidos. Mírale a los ojos cada vez que vuelvan a encontrarse, el contacto visual es una estrategia maravillosa para reconocer cuando los niños están incómodos, confundidos o heridos por distintas situaciones. Asimismo, motiva su autonomía en cuanto a su higiene personal.
9. EDUCACIÓN PARA LA VIDA:
Dale responsabilidades en el hogar y, conforme pase el tiempo, cámbialas por otras de mayor dificultad; fomenta la lectura; la escritura de un diario personal; ayúdale a identificar sus talentos, y bríndale las herramientas para potenciarlos.
Recuerda que el hogar es el principal centro educativo: enséñale sobre la naturaleza y sobre el manejo de propinas, construye una relación saludable con la alimentación, con el ejercicio y con el hábito de sueño, y, de igual manera, enséñale el arte de apreciar y de permanecer —mental, emocional y conductualmente— en el presente.
REFERENCIAS:
Northrup C. (2012). Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer (Crecimiento personal).
“La soledad me consume, incluso cuando estoy rodeada de tanta gente”, “Siento que estoy perdiendo la batalla contra mis propios pensamientos”, “Qué sentido tiene levantarse de la cama si todo parece tan oscuro, me duele”, “A veces desearía poder simplemente desaparecer y dejar de sentir todo”, “No puedo recordar la última vez que me sentí genuinamente feliz”, “Me pregunto si alguna vez podré salir de este agujero oscuro en el que estoy”.
¡Estas son frases que las personas que tienen depresión dicen y sienten! Necesitan un abrazo, lo necesitan de nosotros, ¡pero, a la vez, no! ¿Sabes por qué? Porque con el transcurso del tiempo él o ella ya asoció el interés y valor de su persona hacia el resto como si no importara nada, porque en el momento no indicado, no estuvieron presentes y ahora permanece preguntándose e hiriéndose con esas preguntas. Está sensible y se siente irreparable, necesita verdaderamente tu apoyo y mi apoyo, porque cada día se está agobiando más y más, y si no llegaras en su auxilio pronto, si no te das cuenta, ¡lo lamentarás! Sí sospechas de alguien que necesite ese abrazo, dáselo, porque un abrazo nunca está de más… Un día, yo, tú escritora, lo necesité, espero que este artículo te pueda motivar a tomar esa iniciativa de ayuda.
¡La depresión es una realidad compleja que toca los corazones de millones en todo el mundo! Desde los síntomas más evidentes, hasta las causas más profundas, su impacto puede ser abrumador y difícil de entender para quienes no la han enfrentado. Pero aquí, en este artículo, nos embarcaremos en un viaje de descubrimiento y esperanza. ¡Vamos a explorar los matices de la depresión, desde su definición hasta las estrategias de apoyo! A lo largo de esta travesía, iluminaremos un tema que, a menudo, se ve envuelto en sombras, ofreceremos perspectivas y recursos para aquellos que están luchando. ¡La luz está al final del túnel y juntos la encontraremos!
Sigmund Freud fue el primero en diferenciar los procesos psicológicos que toman lugar en el duelo de los síntomas de la depresión melancólica. Él argumentó que la pérdida de autoestima, manifestada por autorreproches, es característica de la melancolía. Más tarde, el modelo cognitivo-conductual de la depresión propuso la presencia de pensamientos distorsionados o erróneos, conscientes sobre la interpretación de experiencias (Botto, Acuña, & Jiménez, 2021).
De igual modo, la depresión es un trastorno psicológico que se define por un estado emocional bajo, falta de interés en actividades que antes resultaban placenteras, y una sensación persistente de agotamiento. Estos síntomas impactan negativamente en la calidad de vida y pueden causar dificultades en el ámbito familiar, laboral y social de quienes la padecen (MINSA, 2023).
Supone una de las patologías más frecuentes en Atención Primaria, y es la primera causa de atención psiquiátrica y de discapacidad derivada de problemas mentales. Los tratamientos que combinan psicofármacos y psicoterapia suelen aliviar, parcial o totalmente, los síntomas de la depresión en la mayoría de los casos, y después de superar los síntomas, es recomendable continuar con el tratamiento antidepresivo durante el tiempo necesario para prevenir recaídas, que en algunos casos puede ser de por vida (Pla Vidal, 2023).
¡La batalla contra la depresión es una enfermedad emocional! Lahaye (2013) afirmó que, en las encuestas que hacía de manera masiva, la respuesta que recibía a la pregunta: “¿Hay entre los presentes alguno que nunca, en toda su vida, haya sufrido una depresión?, era que ninguna de las personas abordadas se había visto libre de este problema, aunque cabe agregar que mucha de esa gente, al responder esa pregunta, se refería a estados depresivos en términos leves, lo que algunos llaman “estar en la luna” o —como dijo una mujer encuestada— “tener un nudo en la garganta”.
La depresión aparte de ser una enfermedad mundial, no hace acepción de personas. Ninguna ocupación está exenta de la depresión, tanto amas de casa, comerciantes, obreros de construcción, maestros, contratistas, etc. Muchos temen que el hecho de confesar que están deprimidos, equivale a reconocer que padecen de una minusvalía mental (Lahaye, 2013).
Recomendaciones:
Aquí tienes algunas estrategias de apoyo que pueden ser útiles para alguien que está luchando contra la depresión:
1. Escucha activa: Estar presente y escuchar sin juzgar puede ser enormemente reconfortante para alguien con depresión. Hazle saber que estás allí para él/ella y que puedes ser un hombro en el cual apoyarse.
2. Ofrece tu compañía: Invita a la persona a participar en actividades sociales o simplemente pasar tiempo juntos, incluso si es solo para estar en silencio. La compañía puede proporcionar un sentido de conexión y pertenencia.
3. Anima la búsqueda de ayuda profesional: Apoya a tu ser querido para que busque ayuda profesional, ya sea animándole a hablar con un médico, psicólogo o psiquiatra. Incluso podrías acompañarle a las citas, si es necesario.
4. Ayuda con las tareas cotidianas: La depresión puede hacer que incluso las tareas más simples parezcan abrumadoras. Ofrece tu ayuda con las tareas domésticas, la preparación de comidas o la gestión de responsabilidades diarias para aliviar algo de su carga.
5. Fomenta la actividad física: Anima a la persona a realizar actividades físicas suaves, como pasear, practicar yoga o nadar, ya que el ejercicio regular puede tener un impacto positivo en el estado de ánimo y en la salud mental en general.
6. Evita minimizar sus sentimientos: Es importante validar los sentimientos de la persona y evitar minimizar su experiencia. Escucha con empatía y muestra comprensión sin intentar arreglar o solucionar sus problemas.
7. Ofrece información y recursos: Indaga más sobre la depresión y comparte recursos útiles, como libros, artículos o grupos de apoyo en línea, que puedan proporcionar información adicional y un sentido de comunidad.
8. Se paciente y compasivo: La recuperación de la depresión puede llevar tiempo y esfuerzo. Reconoce que tu ser querido está luchando contra una enfermedad legítima y que necesita apoyo continuo.
Recuerda que cada persona es única y puede responder de manera diferente a las estrategias de apoyo. Lo más importante es mostrarle a esa persona que tanto aprecias, que estás allí para ella, para brindarle tu apoyo incondicional y para alentarle en su camino hacia la recuperación.
Muchas veces me he preguntado qué sería si tuviera la total licencia de jugar en cualquier momento y lugar, volver a esa etapa de juego, risas sin control, razón o motivo (a pesar de vivir en nosotros por medio del recuerdo). Es entonces donde podemos ver, a través de nuestra línea de tiempo, la evolución constante de nuestras habilidades, aptitudes y puntos a mejorar. El autoconocimiento como herramienta de mediación hacia una mejor versión de nosotros mismos es fundamental, porque no se ama lo que no se conoce y, por supuesto, es esencial tener la capacidad de introspección para emprender dicho camino.
Comencé siendo una niña muy tímida y encontré que en el teatro podía expresar emociones que eran duras, también tuve que aprender a transformar emociones muy intensas que son las de antes de entrar al escenario, como cuando uno está en camerino, casi paralizado por el miedo, aturdido por la ansiedad, por el pánico, el terror e incluso la preocupación. Ante todas estas emociones tuve que aprender a transformarlas, no voy a decir controlarlas, porque controlar implica una intención de: “quiero que las cosas sean así”, en cambio, en muchas ocasiones es mejor encontrar un método para transformarlas, aceptándolas primero, entonces, empezar a fluir desde un lugar mucho más amoroso, y en segundo lugar, pues ahí está el clown.
¿Qué es un clown?
Es este ser que se pone una nariz roja y hace reír a través de mostrar su propia torpeza, su caos, fracaso o neurosis, todo lo que es tal cual es, pero en estado de juego, es decir, desde esta increíble naturaleza de niños que tenemos que hace más ligero todo, y, conectados pues con esta ligereza de compartirse con el otro (aceptándose primero), logra con el clown lo que es un como regalo, la aceptación a uno mismo: “tal como soy”, con todo el monstruo que llevo adentro y que todos lo tenemos. Esta parte de luz, nuestra parte de oscuridad, pero que el sistema ha dicho que la parte de oscuridad es mala o negativa y que, si la sientes, eres mala persona, cuando resulta ser todo lo contrario, porque identificarla nos ayuda a conocernos mejor y entendernos. En tal sentido, en cuanto a poder entrar a esa zona oscura, el clown nos enseña a reflexionar y decir: “miren, todo mi desastre aquí está y a través de él, me permitiré ver todo este conflicto humano que existe en mi interior”.En este punto, ya llegamos a la palabra base que es la aceptación, y aprender a vivir esta experiencia con una pequeña máscara como ancla a nuestro yo más inocente y sin prejuicios, es justamente un descubrimiento para derrumbar nuestros propios arquetipos (que lo único que hacen es conformar una estructura protectora que impide sentirnos libres), para abrirnos y mostrarnos tal como somos. Para Vigneau (2010), el clown es una herramienta que se basa en el mundo interior de la persona, en relación a sus sentimientos emociones u otros aspectos relacionados, por ejemplo: la sexualidad, el poder o la muerte, y que esto no nos resulte un tema prohibido, sino más bien, ejecutarlo o exteriorizarlo por medio de un performance, donde podamos liberar y abordar lo que se siente al instante, hacia el público, de este modo, nos encontrarnos desnudos de manera emocional.
Aspectos fundamentales
Otra incógnita que surge es la visión del autoconocimiento. Si tuviera que darle una forma o color, sería un punto rojo, así como una pequeña nariz de clown, y es que, todo recae en esta pequeña máscara llena de posibilidades.
Es el clown el inicio a una eterna y fructífera aventura de autoconocimiento inigualable. Pero ¿cómo así?
Primer acto: introspección
Cuando se habla de introspección, nos referimos al conocimiento del sujeto, por medio de la observación y del análisis de sí mismo, en donde puede ir interpretando y ser consciente de aspectos íntimos de forma reflexiva, tanto por medio del recuerdo hacia vivencias pasadas, así como observar e inspeccionar vivencias actuales dónde puede profundizar o develar aspectos propios de su ser. Es el poder de conocerse a sí mismo para construir nuestra identidad.
Segundo acto: autoconocimiento
Cuando hablamos de autoconocimiento, hacemos referencia al conocimiento que tenemos de nosotros mismos en el momento actual. Este conocimiento se seguirá adquiriendo y desarrollando en el transcurso de nuestra vida. Sin embargo, es en el ejercicio cotidiano donde se puede adquirir todo este conocimiento, y así, salir de nuestra zona de confort desde el interior al exterior y viceversa, lo que resulta en un encuentro de comunión, complicidad y comunicación con uno mismo.
Tercer acto: ¡cámaras, luces, clown!
Digamos que el regalo de autoaceptarse es empoderarse, quererse, respetarse y, entonces, cuando uno sea autoaceptado, es cuando ya asumí mi manera de ser. Asumir desde esta ligereza, no es que sea pesado, ni nada parecido. Desde esta idea, compartimos el caos que hay dentro y todo esto que hace que uno se empodere y, por lo tanto, abrirse y compartir con el otro, sin miedo a los juicios de los demás, y es entonces (gracias a esta habilidad) que disminuye el poder de los demás hacia mi, y cuando los juicios de valor terminan, todo mundo se ha quedado en silencio, sin poder hacer una sola burla a nosotros.
Esa escena nos brinda el poder de asumirnos y recibir estos defectos o lo que nuestra mente ve como defecto, algo que sencillamente es tal cual es. La autoaceptación sembró sus frutos y, de la mano de la introspección, nos cultivamos en un grado de crecimiento y expansión maravillosa, de uno mismo, del ser que uno es, y da el regalo de poder compartirse con los demás, de una manera auténtica, es decir, disfrutar lo auténtico que puedo llegar a hacer, disfrutar esa diferencia que yo tengo con los demás, con mi familia, con mi grupo de amigos, con todo lo que me rodea, lo que resulta ser placentero, porque cuando uno se acepta, es muy probable que los demás también lo hagan, pues uno está pidiendo aceptación de los demás todo el tiempo, y, cuando uno lo empieza a hacer, entonces, mágicamente ocurre también, o puede que no suceda. Pero ya no duele y nos mimetizamos en ese estado perenne, en donde nadie tiene más poder que esta bola roja en mi nariz y yo, en ese estado más inocente y puro.
Unocc, G. A. (2023). El arte de clown como estrategia para el desarrollo de habilidades sociales en estudiantes universitarios. Horizontes. Revista De Investigación En Ciencias De La Educación, 7(27), 493–508. https://doi.org/10.33996/revistahorizontes.v7i27.532
Vigneau, A. (2010). El Clown esencial: El arte de reírse de sí mismo. Madrid: La Valle.
El otro día tuve un sueño muy extraño, soñé que veía la palabra «Diferente» por todo lugar al que iba, incluso la miraba en las paredes dibujada. Ese sueño me gustó. De allí, surgió una interrogante: ¿Qué significa ser diferente? Para mí, ser diferente es una elección y además, es el tratar de no usar clichés, frases repetidas, expresiones comunes, etc.
Las frases repetidas existen, cuando se presentan cosas similares que pasaron nuestros amigos, conocidos, familiares, etc., y creemos tener la fórmula para su solución. Cuando, en realidad, debemos recordar que cada caso es único y, en algunos casos, requiere una atención personalizada por un especialista (por eso existen los terapeutas y los psicólogos, por ejemplo). Dentro de estas frases también puede haber refranes que se usan porque nos dejamos llevar por sesgos cognitivos, es decir, juicios inexactos. Las expresiones repetidas también abundan cuando hay una falta de originalidad en el procesamiento de pensamiento. ¡Y qué difícil es ser original! Ser original radica en desprenderse de muchas cuestiones, como juzgamientos, modelos, ideas y estereotipos establecidos.
La repetición, ¿por qué se da?
La repetición se siente segura, tener la comodidad de saber lo que viene a continuación, así como una rutina familiar reglamentada puede ser realmente útil y funciona para muchas personas.
Loveday (2021) afirma que «no tener que lidiar con muchas situaciones nuevas y muchos desafíos desconocidos es cómodo». Por tanto, podemos decir que usamos frases repetidas, porque nos sentimos seguros de que diremos cosas apropiadas que ya están aceptadas dentro de un determinado contexto, por ejemplo:
«Cuidado, que se te pasa el tren» (a una mujer que no se casa aún).
«Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente» (quien aparenta pasividad lo superan otros).
«Lo que fácil llega, fácil se va» (cuando obtenemos algo sin esfuerzo, no lo valoramos y puede irse rápido).
«Soltero/a, pero no solo/a»(en referencia a libertinaje o tener compañeros sexuales o con derechos).
«Calladito/a te vez más bonito/a».
«El que con muchas juega, con ninguna se queda» (alusión a la infidelidad).
«A un hombre rico, no reparéis si es feo o bonito» (alusión a la importancia material).
«Mujer que sabe latín, ni encuentra marido, ni tiene buen fin».
Si bien en el transcurso de la historia, los refranes, pensamientos e ideas de grandes figuras nos han servido para acumular sabiduría y entender los entrecejos de la vida, de todos modos, es importante ser originales, pero, sobre todo, aprender a fomentarla en la sociedad. Por ejemplo, está demostrado que dar libertad a los trabajadores aumenta el rendimiento; la saturación de la rutina apaga a cualquier empleado.
La originalidad es más que importante y se debe fomentar, todo lo que pongamos en práctica con método y disciplina lo podemos lograr, por ejemplo: empezar a pensar muy bien las palabras que vamos a decir, para no repetir clichés o frases trilladas. Podemos escribir en una libreta todas las ideas que se nos vengan a la cabeza, por muy disparatadas que parezcan. No juzgar ninguna reacción, ni dar por hecho alguna acción. Tratemos de dejar la impulsividad de lado y seguir nuestra intuición y emociones en determinados momentos.
La creatividad nace del dejarse llevar, como cuando uno se mece en las olas del mar; la creatividad es no tener miedo al qué dirán y mostrar con seguridad nuestras ideas. Por ello, a la sociedad debe educársele para aceptar nuevos conceptos, estar abiertos ante ideas desafiantes, ideas raras, controversiales, pero que al final tengan un fin humano, el de representar un sentimiento profundo. Todo lo que sea una expresión con un fin lógico y «mágico» es bueno.
Como dijo Johann Wolfgang von Goethe: “La originalidad no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si no hubiesen sido dichas por otro”.
Para finalizar, les dejo una pequeña lista de figuras famosas y originales, adelantadas a su tiempo:
Charles Chaplin: Adquirió gran popularidad en el cine mudo gracias a las múltiples películas que realizó con su personaje Charlot.
Madonna: Ha sido elogiada por los críticos por sus producciones musicales y puestas en escena, lo que le dio el título de la «Reina del Pop».
Picasso: Pintor, creador del cubismo.
Kraftwerk: Banda alemana, creadores de la música electrónica.
Björk: Cantante y compositora reconocida por hacer música experimental, alternativa y vanguardista.
Vivimos en una sociedad que nos exige más de lo que podemos dar.
Juana, de quince años de edad: “Todo estaba bien hasta que me solicitaron, por salud, bajar de peso; o, al menos, ‘mantenerme’. Luego vinieron otros episodios en los que fui vilmente criticada por mi cuerpo, tanto por niños de mi edad como por gente muy cercana. Empecé a contar calorías, medirme la cintura, las piernas y los brazos. Buscaba comer cantidades exactas; de lo contrario, sufría ataques de ansiedad. Hacía ejercicio para quemar grasa, y cardio en exceso. Me alejé de todo y de todos, me hacía la enferma cuando había reuniones familiares con comida; me la pasaba en el baño del colegio para que no notaran que no comía, buscaba más dietas en Internet; no había otro objetivo en mi vida que bajar de peso. Llegué a pesar 36 kilos cuando debí pesar 50. Me convertí en una materia inerte. Ya no hablaba, no reía; había perdido todo lo que valoraba de mí: mi familia, mis amigos, mi personalidad, mi danza”. (en González, 2018)
Juana Diaz
Juana pudo salir de esta situación tan dura y difícil gracias al apoyo de su familia: “Jamás se está preparado para afrontar situaciones duras en la casa, y menos con los hijos. Y cuando esto sucede, uno se pregunta: ¿En qué me equivoqué? Hoy puedo decir tranquilamente que le doy gracias a Dios por estar en mi vida: sin Él no hubiera podido ayudar a Juana a salir de un trastorno que la estaba llevando a la tumba. Debo decir que, gracias a esta enfermedad, en nuestro hogar hemos afianzado nuestras relaciones como familia, nuestra fe se ha fortalecido y hemos servido para ayudar a otros. Juana es un ser humano espectacular”. Julieta Páramo, madre de Juana (en González, 2018).
Pero ¿qué es el TCA?
Es la relación no saludable con la comida, con la actividad física, y se puede dar por causas multifactorial, estos pueden ser: biológicos, psicológicos, conductuales y socioambientales que interactuarían de manera compleja, contribuyendo a su aparición y mantención.
¿Quién está en riesgo?
Cualquiera puede desarrollar un trastorno alimenticio por diversos aspectos, tales como la cultura y sociedad, estos trastornos suelen aparecer con más frecuencia en adolescentes, pero, también se desarrolla en la infancia o en la edad adulta.
Cuando una persona sufre de trastorno de la conducta alimentaria (TCA), sus síntomas no solo acaban disminuyendo la sensación de bienestar, sino que, además, pueden terminar en complicaciones médicas y llevar conigo una serie de enfermedades que comprometen todo el organismo, lo que afecta el crecimiento y el desarrollo: La desnutrición, el desequilibrio hormonal, la hipotensión, y los problemas del corazón potencialmente mortales.
En el ámbito psicosocial, traen consigo un bajo autoestima, posible dismorfia corporal, temor a ser juzgados constantemente por compararse por ciertos estándares de belleza que la sociedad impone, el afecto negativo (depresión, ansiedad o culpa), el deterioro en el funcionamiento interpersonal, y la preocupación excesiva por la alimentación, el peso y la figura.
En el ámbito socioambiental, los primeros comentarios críticos sobre la apariencia y la alimentación provienen de los padres. Los conflictos familiares no resueltos, haber sido objeto de burlas, además de la presión percibida para ser delgado, entre otros, son factores de cuidado.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas varían según el trastorno, pero los más comunes son:
Restricción alimentaria sin control médico: saltarse comidas, disminuir las raciones, evitar alimentos que «engordan», y comer solo alimentos light o diet.
Adelgazamiento extremo.
Atracones de comida.
Cambios en hábitos alimentarios: prolongar el tiempo para realizar comidas, rituales, jugar con los alimentos, quitarles la grasa, etc.
Síntomas y signos físicos de malnutrición: alopecia, sensación de frialdad, mareos, piel seca, con manchas o amarillenta.
Alteraciones menstruales.
Vómitos autoprovocados.
Empleo de laxantes.
Hacer ejercicio excesivo.
Ayunos durante periodos largos.
Miedo intenso a subir de peso.
Imagen corporal distorsionada.
Verse con sobrepeso incluso cuando se está con bajo peso.
¿Cómo podemos ayudar a una persona con trastorno de la conducta alimentaria (TCA)?
En caso de padecer este trastorno o suscitar estos síntomas, es de suma importancia acudir a la ayuda de los profesionales de la salud que sepan llevar un tratamiento adecuado. Los padres deben mantenerse alertas ante cualquier síntoma que pueda presentar el adolescente en casa, para poder brindar el apoyo y soporte necesario. El comportamiento y las acciones que realicen los adultos en casa, son fundamentales para guiar al menor en su proceso de desarrollo.
A una persona con TCA no se le puede obligar a recuperarse, ni se le puede decir: “tienes que comer, tienes que hacer esto o tienes que hacer lo otro, deberías de parar y dejar de tener atracones, deberías dejar de vomitar…” Muchas veces el paciente con TCA no es consciente de su enfermedad, lo que implica que el tratamiento se comience, la mayor parte de las veces, con una escasa motivación para el cambio. La comprensión de estos aspectos por parte de los profesionales de la salud que tengan los primeros contactos con el paciente y su familia, serán fundamentales para el éxito de la referencia al tratamiento especializado y su posterior adherencia. El conocimiento de estrategias motivacionales puede ayudar a que este proceso resulte satisfactorio.
¿Cuáles son los planes de tratamiento?
El tratamiento se puede adaptar a las necesidades de cada persona, por ejemplo: psicoterapia individual, grupal y de familia. Atención médica y monitoreo, asesoramiento nutricional y medicamentos.
Lo más importante es entrar en terapia, trabajar con un equipo interdisciplinario donde también esté presente un nutricionista, y se pueda contar con un adecuado soporte emocional.
López, C., Treasure, J. (2011). Trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes: descripción y manejo. Revista Médica Clínica Las Condes, 22(1). 85-97. DOI: 10.1016/S0716-8640(11)70396-0
Gaete, P., López, C. (2020). Trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes. Una mirada integral. Revista chilena de pediatría, 91(5), 784-793. https://dx.doi.org/10.32641/rchped.vi91i5.1534
Nos peinamos día a día, desconociendo mayormente el significado de nuestros movimientos mientras cepillamos nuestro cabello, así como el porque le dedicamos cuidado diario en la mayoría de casos, y porque es una de las prioridades en centros dermatológicos, estéticos y de belleza. Existe también una especialidad en la dermatología «tricología», que se refiere al estudio de las enfermedades, funciones y anatomía del pelo. En general, existe una alta demanda de servicios y productos para tratamientos capilares, hidratación del cabello, colorimetría, cosmética, tintes, pelucas, etc.
El estilo en el que usemos el cabello o la barba también nos traduce de cierta manera nuestra autenticidad, y a la vez, intentamos expresar un mensaje, haciendo a un lado la vanidad o practicidad, muchas veces la forma en la que llevamos el cabello está relacionada a nuestro estado de ánimo.
El cabello y el estilo del peinado tienen distintas connotaciones. En base a las costumbres, por ejemplo, los pueblos indígenas definían el rol protagónico de las personas en diversos eventos: ceremonias, matrimonios, guerras, duelos, en donde cortaban su cabello o lo cubrían utilizando velos. Así como también, el estilo de peinado era una etiqueta de estatus, madurez, etc.
El peinado ha tenido diversas transformaciones a nivel social, algo que también en a la actualidad, representa el estatus social, cívico, religioso. Una de las transformaciones más constantes es la moda.
Por otro lado, la historia de las trenzas siempre me ha parecido maravillosa, este estilo de peinado es una parte de la cultura y la identidad africana, y resulta que, hace muchos años, las trenzas servían como mapas secretos con rutas a distintos destinos, como casa, como la libertad.
Tenemos también el significado espiritual del cabello, el cual varía según la cultura y las creencias individuales. Varias fuentes coinciden en que el cabello representa los pensamientos, los vínculos familiares y comunitarios. Así como también, algunas tribus consideran que el cabello simboliza los estados de la naturaleza en cada persona (En línea recta como una cascada, o ondulado como el caudal del río). También se cree que el cabello es un canal a través del cual fluye la energía espiritual (como una antena hacia la naturaleza). En algunas tradiciones espirituales, el acto de cortarlo es un ritual simbólico de liberación y renovación.
En el Islam, las mujeres que usen velo es señal de devoción y recato. Por otro lado, en la Biblia, se narra como Sansón perdió su fuerza extraordinaria cuando le cortaron el largo cabello.
Anatomía del cabello
Abordar el tema de la tricotilomanía, impulsa a mi curiosidad sobre las bases biológicas del cabello.
Anatomía del cabello:
Extraído el 06 de agosto del siguiente link: CIFES
¿Qué es la tricotilomanía?
Se trata de aquella psicopatología autolesiva que consiste en sentir el impulso, y en la mayoría de casos efectuarlo, de jalar y arrancarse de forma compulsiva el cabello, cejas, pestañas, la barba, y/o cualquier tipo de vello. Se inicia como un juego táctil, pero luego con los mismos movimientos, se arranca uno tras otro. Al momento de tirar del pelo, hay una sensación de alivio.
La tricotilomanía fue descrita por primera vez por el médico francés Francois Henri Hallopeau en 1889. La palabra tricotilomanía se compone de los vocablos griegos trichos (pelo), tylos (estirar) y manía (impulso).
Se encuentra dentro del Trastorno del Control de los Impulsos, y sus siglas son: «TTM».
Los invito a revisar el poema escrito por Elena Lobos (2018), quien refirió tener tricotilomanía:
Dedos errantes recorren mi cráneo en busca de pelos hirsutos y extraños. De pronto en el bosque de finos castaños el grupo anhelante divisa un foráneo.
Al pobre bastardo le toca morir; una vez hallado ya no puede huir. Dos dedos ansiosos toman la delantera, y prestos lo acarician de grata manera.
Una caricia. Dos caricias. Tres caricias. No valen tijeras. Lo cogen del cuello y lo arrancan de raíz. Alivio inmediato se adueña de mí.
Dos foráneos. Tres foráneos. Cuatro foráneos más, extirpados del bosque ahora yacen afuera, en el campo infértil se arrastran sin fin.
Después del letargo recobro el dominio, con la boca seca suspendo el martirio; la culpa me azota por el genocidio. Pero no fui yo, no. Fueron los dedos tibios.
Características de la tricotilomanía
Para efectuar el diagnóstico de la TTM se considera que reiterativamente se haya intentado frenar o disminuir el acto de arrancarse el pelo, y que estos intentos infructuosos causen un malestar clínicamente significativo en el funcionamiento de vida del sujeto (American Psychiatric Association, 2013).
La tricotilomanía suele ir acompañada de rituales como iniciar examinando meticulosamente el cuero cabelludo en busca de un tipo de pelo o vello, seguido por enrollar o retorcerlo entre los dedos, tirando de él de una forma particular con los dedos o en menor medida, con una pinza o herramienta, o con los dientes, morder y arrancar. Algunos sujetos al finalizar el ritual mencionado tragan su cabello (tricofagia).
En muchas ocasiones, la persona con TTM mantiene paralelamente otras conductas reiterativas con su cuerpo, como por ejemplo, pellizcarse, rascarse o morderse las uñas (onicofagia).
Algunos pacientes con TTM arrancan pelos ajenos, ya sea de otras personas, o de animales, así como también pueden tener una preferencia significativa por jalar o sacar hilos de telas fibrosas.
Otra característica de la TTM es la pérdida de pelo o vello, aunque existe la tendencia a ocultar las zonas afectadas.
Le conté a mi paciente con tricotilomanía que estaba escribiendo sobre el tema, y me sorprendió gratamente escribiendo y enviándome una carta para personas con el mismo diagnóstico, la cual, con su consentimiento, procedo a compartir. No sin antes agradecerle a «hope» por su valentía y gran talento en esta redacción:
Ciclo de las conductas autolesivas:
Tipos de tricotilomanía:
Existen diferentes maneras de clasificar la tricotilomanía, para lo cual grafique los siguientes cuadros comparativos:
Por último sobre este apartado. Mayormente, los tipos de extracción automático y consciente coinciden en la misma persona en distintos episodios de vida.
Causas de la tricotilomanía
Algunas teorías señalan que la TCC se genera por estímulos internos y externos como situaciones de cansancio, aburrimiento, sedentarismo, relajación y distracción. Mayormente estando a solas, y en actividades pasivas, como por ejemplo, mientras se encuentra mirando algún aparato electrónico.
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Cuando la conducta se efectúa con un propósito; este puede ser el alivio de un estado socio-cognitivo-emocional negativo. Es entonces que, se arranca el pelo o vello para inducir a un estado positivo (regulando la ansiedad y tensión crecientes). En estos casos el sujeto suele anticipar que esta conducta va a ocurrir ya sea durante o inmediatamente después de la misma.
Algunas personas con tricotilomanía experimentan también una sensación de placer y satisfacción al arrancarse el pelo o vello.
Cuando el pelo o vello comienzan a crecer nuevamente, se produce comezón, lo que incrementa la probabilidad de que la persona lo arranque nuevamente para aliviar la incomodidad, creando así un ciclo.
Una de las causas más comunes de la tricotilomanía, es el Trastorno de estrés postraumático complejo. Aún cuando también se puede relacionar directamente el primer episodio de arrancamiento de cabello con un evento traumático concreto (Boughn, 2003; Aznárez, 2018). Por ejemplo, en sesiones con pacientes con TTM recuerdo un caso, en donde Julia narraba haber sido víctima de maltrato físico por parte de su madre, este maltrato consistía en jalarle el cabello, es así que Julia estaba condicionada al castigo, y cuando se convirtió en adulto, ella misma comenzó auto-infligiéndoselo.
Otra causa identificada es que pacientes con TTM tuvieron figuras parentales con poca tolerancia a la expresión agresiva en su niñez.
En pacientes infantes con TTM de tipo precoz, durante citas de juego simbólico, representaron situaciones de atención y colaboración de sus figuras parentales hacia ellos de forma intermitente, oscilando entre intrusión y retirada.
Se ha identificado en varios casos el desarrollo de la TTM tras una pérdida significativa o muerte en la familia, que desencadena una disociación cuya expresión es la conducta tricotilomaníaca.
También se muestra la oposición entre auto-agresividad y ternura corporal (arrancar-acariciar).
Consecuencias de la tricotilomanía
Posterior a la conducta, las personas con TTM pueden sentir culpa, tristeza, vergüenza, asco, emociones acompañadas del autorreproche. Todo esto influye en su autopercepción y autoestima.
Una de las principales consecuencias, es la pérdida de cabello, con intentos constantes por cubrir las zonas afectadas, ya sea con el estilo de peinado, o usando gorros, vinchas, pelucas y/o pañuelos. El cabello reiterativamente arrancado tenderá a salir más frágil y delgado.
El aislamiento social es una de las consecuencias más significativas, en donde existe la tendencia a evitar situaciones de exposición social. Del mismo modo, las personas con TTM narran haber vivido episodios de bullying.
Esta conducta puede provocar desde pequeñas pérdidas, y por los daños en la piel de los folículos, hasta una calvicie severa, ausencia de cejas y pestañas y posibles problemas oculares por ello.
Comorbilidad
La mayoría de los pacientes también tienen otras conductas repetitivas focalizadas en el propio cuerpo, tales como cortarse (cutting), pellizcarse (dermatilomanía), rascarse la piel (trastorno de excoriación) o morderse las uñas (onicofagia).
También suele existir comorbilidad con los rasgos disfuncionales de trastornos de personalidad del clúster B, como lo son el Trastorno Límite de Personalidad (TLP o Borderline), Trastorno de Personalidad Histriónico, Trastorno Narcisista de la Personalidad.
Por otro lado, es bastante común que las personas con tricotilomanía, al culminar el arrancado de cabello, se lo coman (tricofagia), esto puede ocasionar el almacenamiento en el tracto digestivo de bolas de pelo denominadas tricobezoares, las cuales pueden causar obstrucción (Síndrome de Rapunzel).
La TTM está íntimamente relacionada con el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Recordemos que la acción de arrancarse el pelo es compulsiva. Inmersa también en un trastorno motor (movimiento estereotipado).
El Trastorno del procesamiento sensorial (es una afección neurológica en la que un individuo tiene dificultad para percibir o responder a cualquier estímulo que afecte los sentidos). En este caso, se da la comorbilidad con la TTM especialmente en la alteración táctil, ya sea hipersensitivo o hiposensitivo táctilmente.
Tratamiento
Tratamiento psicoterapéutico:
Al estar la tricotilomanía asociada a factores estresores previos. Los pacientes con TTM muestran ansiedad, irritabilidad, impulsividad, entre otras características de personalidad, que requieren de tratamiento psicoterapéutico, en donde hay que resignificar los eventos traumáticos mediante la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), así como gestionar las maniobras auto calmantes o de descarga. Uno de los objetivos primordiales de dicha terapia, es el entrenamiento para revertir este hábito.
La terapia de tipo Conductual, incluye los siguientes aspectos: Entrenamiento en sensibilización, en donde nos centraremos en potenciar el autocontrol, así como en identificar los estímulos desencadenantes de la conducta. Otra de las técnicas, es la de control de estímulos, la cual consiste en modificar las situaciones, evitando disparadores de la conducta que se desea extinguir. También se aplica la técnica de entrenamiento de respuesta competitiva, mediante la cual se pretende que los pacientes sustituyan el arrancar el cabello, por conductas favorables como por ejemplo, hacer movimientos repetitivos de prensión con los dedos o colocar una vincha o gorro para evitar el contacto directo con el cabello. Se considera también el auto registro de conductas, las técnicas de relajación y las técnicas de incompatibilización con las maniobras de arrancado.
Se suelen emplear también técnicas de la Terapia Dialéctico Conductual (TDC) mindfulness o conciencia plena, así como de la Terapia de aceptación y compromiso (ACT).
Sugiero también técnicas de Arteterapia que impliquen el movimiento de los dedos, y preferentemente hacia texturas, hilos y/o telas, como tejer, coser, bordar.
Es muy importante que el paciente acuda a un tratamiento multidisciplinario, con psicólogo, psiquiatra, endocrinólogo, y por otras especialidades como dermatología (especializado en tricología), para la examinación de la piel, cabello y cuero cabelludo.
En la fase de inspiración para escribir este post, encontré el proyecto de Jillian, una película de largometraje documental llamado «Trichster». Ella filmó a siete personas que padecen de la tricotilomanía durante un año para visibilizar la sintomatología, percepción y consecuencias de la tricotilomanía. Encontramos el trailer: https://freethework.com/video/CmA8F6zgvQUtUmU0IGYs
Continuando en la línea de la filmoterapia, recomiendo el documental de tipo recolección de testimonios en casos de TTM y el análisis psico -bio -social del mismo. «Bad Hair Life: A Documentary about Trichotillomania»: Bad Hair Life: A Documentary about Trichotillomania (youtube.com) .
Por último, Rebeca, paciente con TTM, se tomó fotografías que exponían su tricotilomanía de forma diaria, desde los 14 hasta los 21 años, es un viaje en el tiempo: La CHICA que GRABÓ su TRICOTILOMANÍA (youtube.com) .
Bibliografía
American Psychiatric Association. (2013). DSM-5 Diagnostic Classification. In Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. Barcelona: Masson.
Aznárez, B. (2018). Experto en Clínica e Intervención en Trauma con EMDR. Madrid: Sociedad Española de Medicina Psicosomática y Psicoterapia.
Boughn, S., & Holdom, J. J. (2003). The relationship of violence and trichotillomania. Journal of nursing scholarship, 35(2), 165-170.
Merck. (2018). Manual MSD versión para público general. Manía depilatoria (tricotilomanía. University of Cape Town.