Sobrecompensar: Cuando dar de más, daña

¿Qué significa sobrecompensar?

Me gusta mucho empezar cada artículo, buscando sinónimos que me ayuden a ordenar mis ideas. Empecemos con el significado de compensar para luego hacer una diferenciación.

Si buscamos los sinónimos de compensar encontramos…

Resarcir, pagar, reparar, retribuir, desagraviar, subsanar, nivelar, equilibrar, igualar, neutralizar, contrarrestar, etc.

Al parecer compensar es una palabra que denota un significado positivo, algo que podemos hacer si nos equivocamos o dañamos algo o alguien. Sin embargo, cuando hablamos de sobrecompensar, es como si buscáramos volver a arreglar lo ya reparado, y como consecuencia, lo podríamos volver a descomponer.

Como ya hemos escuchado, todo en exceso daña, pareciera que hacer esto voluntariamente o con intención, es absurdo, pero seguramente viene del miedo a sentir que alguien que queremos tanto (como es el caso de nuestros hijos) experimenten un dolor similar al que nosotros vivimos en el pasado, creyendo que la forma de ser mejor que nuestros padres, es darles todo lo que ellos no pudieron darnos, juzgando por dolor, que todo lo que vivimos fue malo, jurando que cuando seamos padres no haremos los mismo. Así, nos dejamos guiar por el dolor que nos causó vivir con carencias, que nos olvidamos de aquellas cosas que sí nos sirvieron para enfrentar la vida de manera satisfactoria, en donde incluso, aprendemos y cultivamos hábitos y actitudes muy valiosas como son los valores de cada familia, que provienen de generación en generación, los cuales son importantes para desarrollar el sentido de pertenencia. A continuación, voy a contarles una historia para ilustrar mejor mis ideas.

Susan y Juan Diego son dos esposos que están casados desde los 19 años, tienen cuatro hijos, y viven en un pueblo alejado de la capital. Cuando nació el primero de sus hijos, ellos trabajaban en lo que podían, eran padres responsables, en casa nunca falta comida, distinto de cuando hablamos de ropa nueva cada mes, o de comprar los mejores juguetes para sus hijos. Vamos a contarles sobre las vivencias del primero de ellos, Mateo. Cuando Mateo creció, relata haber tenido una niñez un poco triste, pues desde muy pequeño tuvo que ayudar a sus papás en el trabajo para los gastos de la casa, siempre estuvo preocupado por el dinero, los días de infancia fueron complejos y cansados también, porque debía levantarse temprano y regresar de noche, excepto los domingos, que podía salir a jugar o pasear. Con el tiempo, Mateo logró tener una carrera técnica y se volvió un profesor muy capaz, hábil y entregado a su trabajo. Todos destacan su buen vestir y excelente metodología para enseñarle a los niños, le gustaba mucho promover el juego y los aprendizajes cantando y divirtiéndose, muchos veían en él a un niño más cuando estaba con sus alumnitos, los cuales lo adoraban. A base de esfuerzo, y enfocado en el estudio logra ir a la capital y postular a un trabajo en un asentamiento humano, ya que sabía que existían plazas disponibles porque nadie quería ir a trabajar tan lejos, pero él lo hacía con la finalidad de lograr su tan ansiado nombramiento, hasta que un día… lo logra. Pese a demorar diez años como profesor de primaria, por la inexperiencia y con la seguridad de tener un trabajo fijo, sin darse cuenta, empieza a gastar más de lo que tiene, emocionado por su gran logro, ayuda a sus hermanos a estudiar y postular a la universidad, y al mismo tiempo, ayuda a sus padres. Pero empieza a comprar cosas que sobregiran su gasto mensual, sin decirle nada a nadie, dejando de alimentarse saludablemente. ¡Ah, pero eso sí! Siempre dándole prioridad a su look y luciendo muy bien. Cuando sus hermanos logran hacerse profesionales, ya él, a la edad de 39 años, conoce a Laura, su esposa, a quien conquista con su inteligencia y simpatía, juntos tienen un niño, a quien llamaron Miguel. Miguelito tiene la fortuna de crecer en una casa en la que no hace falta trabajar de sol a sol, porque sus padres pueden proveerle comida sin que él los ayude. Laura también es profesora de primaria, con ambos trabajando, Miguelito llega a casa y siempre tiene el plato que desea comer, pues Mateo no va a permitir que coma platos que no le gusten, es así como Miguelito se vuelve muy selectivo con la comida, por otro lado, Laura al no poder estar presente junto a su hijo por las demandas de su trabajo, todos los sábados lo lleva a comprarse toda la ropa que él quiera aunque esta es muy costosa (poniendo en serios problemas a la economía del hogar) y ni hablar de los juguetes, que cuando era niño, no podía terminar de usar, le aburrían muy rápido, por lo que los rompía y no tenía mucho cuidado con ellos, porque sabía que puede tener unos nuevos “rápido y fácil”. Creo que todos podemos pronosticar el adolescente en el que se convertiría Miguelito… demandante, poco considerado, muy intolerante a la frustración y con serios problemas para aceptar la realidad económica en la que vive. A Miguel se le dificulta mucho enfrentar los retos y crisis de la vida y prefiere evitar solucionarlos, tomando decisiones que lo hacen sufrir a él y a sus padres.

Con frecuencia, resulta complicado ser padre, ya que vamos a transmitir con nuestras acciones, pensamientos y emociones, mucho de lo que aprendimos de nuestros padres lo que se convierte en una forma de sentir la parentalidad cuando a nosotros nos toca ejercer nuestra labor de padres (si digo sentir, es porque se trata del cómo yo sentí mis experiencias de infancia).

Si yo siento que mi niñez fue injusta, sentiré que no puedo permitir que él viva lo que yo viví, esto pasa con frecuencia cuando nos convertimos en padres con infancias complejas no resueltas, llenas de carencias tanto emocionales, físicas como materiales, en dónde haremos todo lo necesario para que a nuestros hijos no les pase lo mismo, es un acto que intenta protegerlos. Pero que no viene con maldad o con la intención de herirlos, esto sucede de forma inconsciente y proviene de dos posibles causas: desde nuestros traumas de infancia, o porque sentimos culpa. Culpa que intentamos aliviar tratando de dar más de lo que el niño necesita, y se da por motivos que a veces el padre por desconocimiento comete, como: demostrar poco afecto, comprar regalos demasiado grandes o caros, cuando siempre es permisivo, diciendo que sí a todo para obtener la aceptación de los hijos, etc. (algo muy común cuando una pareja atraviesa un divorcio, que los podría llevar a sobrecompensar). Es por eso que, si tomamos decisiones basadas en la culpa y el dolor, inevitablemente sobrecompensaremos, al hacerlo, tendremos la tendencia de sobreproteger y al parecer este acto se ve como menos nocivo. Sin embargo, esta acción poco reflexionada, se disfraza en acciones pasivas y negligentes que comienzan a mal formar a los niños.

Entonces… ¿Vivir experiencias dolorosas, solo nos dan consecuencias negativas?

Les propongo apreciar estas experiencias como una oportunidad de cambio, de mejora, si las vemos desde un lado más objetivo, también nos brindaron herramientas con las que hemos logrado lo que somos hoy. Pues, a pesar de las carencias, también nos llenó de valores y enseñanzas prácticas que nos han dado la experiencia de vivir aprendizajes por uno mismo, enseñándonos valores como la tenacidad, la autonomía y habilidades como la solución de problemas, te enseñó a ser creativo, a apreciar las cosas, a ser proactivo, demostrándote que eres resiliente a la adversidad (claro que sin duda, no todos los casos son iguales, como cuando hablamos de los niños que desarrollan trauma complejo, por mencionar un caso, sin embargo, felizmente no todos hemos tenido que atravesar por experiencias tan crueles y adversas en nuestras vidas). Si reflexionamos sobre los hechos de la vida y vemos que al mismo tiempo, mis padres me dieron lo mejor que tuvieron y se mantuvieron junto a mí a pesar de todo, lo más probable es que cuando sea padre, le daré a mis hijos lo mejor que tengo; a veces, le daré la oportunidad de que se frustre, para que aprenda que puede empezar de nuevo, le pediré que espere para que aprenda a desarrollar paciencia, le compraré lo que realmente necesite, para que entienda que no tengo que comprarle todo lo que quiere y podrá valorar sus cosas, aprenderá a ser creativo cuando le permita enfrentarse a desafíos que pueda manejar, y al mismo tiempo, desarrollará su inteligencia).

En pocas palabras le daré experiencias que guiaré desde cerca, para que cree sus propios recursos y se sienta muy valioso y útil, porque la valía de una persona se gesta cuando obtenemos logros, logros que hemos construido por nosotros mismos desde pequeños que pueden ser simples pero constantes en el tiempo.

Es importante valorar todas nuestras experiencias, incluso aquellas que fueron difíciles, porque nos permitieron forjar un temperamento fuerte, para evitar sobrecompensar con tus hijos y al relacionarte con los demás, trabajar en esas frustraciones sería lo más sano, así podrás ejercer una paternidad responsable.

Para vivir mejor, date la oportunidad de sanar.

Fuentes:

Palabras clave:

Crianza, sobrecompensar, parentalidad, infancia, niños.

Escuelas Alternativas

Actualmente hemos convertido nuestro pensamiento en algo “normal” ¿pero qué es algo normal?, ¿algo tradicional o algo que no esté fuera de lo común? Definitivamente lo que se hace llamar normal es lo tradicional, la escuela, la crianza, la vida diaria o seguir los estándares que tenemos desde que fuimos pequeños.

Pero qué pasa cuando nos topamos con algo “anormal” algo fuera de lo común o simplemente “diferente”, nos sorprendemos o lo apartamos. Eso es lo que sucede con una persona con habilidades especiales, personas con discapacidades intelectuales o personas de “inclusión”, son aquellas personas que tienen diferente manera de expresarse, actuar o desarrollarse.

¿Pero por qué nos genera tanto asombro ver este tipo de personas?¿porque antes no habían o antes no existían? Siempre existieron… Los niños que veíamos en los salones y los señalamos de malcriados porque no podían realizar una tarea de la manera “correcta”, o las personas que siempre les gustaba estar solas los catalogamos de “antisociales”, pero no sabíamos que poseían un trastorno o trauma detrás de cada una de ellas. Aunque siempre existieron nunca nos dimos cuenta de que ellos eran diferentes, simplemente decidimos juzgarlos porque no se expresaban o actuaban igual, no obstante viven entre nosotros, comen como nosotros, aman como nosotros y piensan diferentes cosas como nosotros; en nuestra más profunda esencia, todos somos iguales, pero ellos necesitan más apoyo en el ámbito de su aprendizaje porque decidimos que aprender los cursos básicos del colegio es algo “normal”, tener una profesión es algo normal o simplemente trabajar nos hace normales. 

Sin embargo este tipo de personas tienen otras necesidades en su vida, como por ejemplo comer, tomar agua o respirar, no significa que sean diferentes, nosotros también lo hacemos. La realidad es que siempre aprendemos algo nuevo, conocemos algo nuevo y creamos algo nuevo, ellos también lo hacen, por eso significa que somos iguales, y al mismo tiempo diferentes. 

Cada persona es única, es un mundo distinto lleno de conocimiento, aprendizajes y desarrollo a su propio ritmo. La enseñanza alternativa está enfocada en eso. Crecer de distinta manera, tener libertad de expresión y libertad de aprendizajes. Fueron creadas para ayudar a las personas con habilidades distintas y aprender a su ritmo, como el método Montessori, especializado en el desarrollo vivencial de niño, que todas las cosas estén a su altura para que él viva la realidad día a día (Britton, 2000), o el método cognitivo conductual que ayuda al niño a establecer límites dentro de él mismo. (Bunge, 2009)

Cuando tenemos la oportunidad de conocer a una persona con habilidades especiales es sorprendente, vemos la libertad que tiene de expresarse o actuar, y nos preguntamos qué estará pensando, por qué pensará así, o qué diría en el contexto en el que nos encontremos. Pero también existe el miedo de lo desconocido y es completamente normal, demos la oportunidad, así como la quisiéramos nosotros, para conocer e implicarnos en la vida de ese ser humano. 

Al momento, las escuelas alternativas brindan atención a niños o adolescentes que tengan distintas habilidades, para que puedan aprender a entenderse y comprenderse, conocerse a sí mismos, fomentando la autoestima y detectando peligros alrededor suyo, poniéndo límites que muchas veces no miden. Los padres de los niños y adolescentes con diferentes habilidades se preguntan “¿cómo hará mi hijo para integrarse al sistema educativo o postular a una universidad?”. Mantengamos la mente abierta a que la vida no es solo estudiar o preocuparse por una carrera, los niños deben formarse en muchas otras áreas; gracias a las escuelas de educación alternativa, los pequeños pueden prepararse para el sistema educativo, enseñándoles las normas de convivencia, el abecedario o decir frases como “por favor” o “gracias”. 

Dichos pequeños aprenden muchas cosas dentro de las escuelas alternativas, como el desarrollo psicomotriz, enriquecimiento del lenguaje, y los valores como el respeto, el amor, la amistad, la responsabilidad, la honestidad, etc. Pero tampoco pierden la inocencia de la infancia que se puede ver reflejada en el juego, y precisamente jugar es la base de las maestras de nivel inicial para implementar los aprendizajes en los niños pequeños.

 

Asimismo, los padres de familia aprenden lo que es entender a su hijo o qué es lo que necesita (cómo lo puedo llamar sin que se altere o cómo puedo calmarlo si se altera, por ejemplo). Tener un hijo con habilidades especiales muchas veces es complicado, pero tenemos que quitarnos la venda de los ojos e intentar aprender cómo nosotros podemos ayudarlos, empezar a involucrarnos en su desarrollo y no solo dejarlos en las escuelas. Ser padres es una responsabilidad que tenemos que asumir con responsabilidad y con la mente abierta.

Muchos tememos a lo desconocido, pero es hora de aprender y saber que hay personas con diferentes habilidades entre nosotros, cada uno es diferente e igual en algunos aspectos, pero no hay que dividirnos entre nosotros juzgando o catalogando a las personas, aprendamos todos juntos a vivir en un ambiente de nuevos aprendizajes para que las futuras generaciones no se estanquen en modelos que no sean compatibles con los niños que requieren un abordaje distinto en cuanto a su enseñanza.  

Agradezco a los profesionales de la salud que se especializan en los niños y no los dejan solos, luchando junto con ellos y aprendiendo mutuamente; también a las profesoras, no es su culpa no estar capacitadas para interactuar con ellos, pero si vemos que alguno necesita la ayuda correspondiente no lo dejemos solo, no le gritemos, estos pequeños sienten igual que nosotros y por ende tienen miedo como nosotros. Debemos informar a los padres de las necesidades que observamos, capacitémonos en distintos cursos de educación inclusiva para saber cómo actuar ante cualquier situación. Sigamos leyendo e informándonos, recordemos que nunca es tarde para adquirir algún nuevo conocimiento y sobre todo, innovar. 

Referencias

Bunge, E., Gomar, M., Mandil, J. (2009). Terapia cognitiva con niños y adolescentes: Aportes técnicos. Buenos Aires: Librería Akadia Editorial.

Britton, L. (ed. 2000). Montessori Play and Learns. España – Barcelona.

¿Más te abrazo, más te quiero?

Al hablar de afecto, cariño o amor, todos podemos llegar a la conclusión de que no basta con demostrarlo de una manera meramente física, sino con otro tipo de procesos como lo son la atención, el interés y el respeto. Pero ¿por qué estos son necesarios para que otra persona sienta una demostración verdadera de afecto?

En Psicología se utiliza un término interesante para hablar de esto. Con el fin de entenderlo, regresaremos a cuando éramos niños, y a pesar de no saber decir una palabra, podíamos demostrar lo que sentíamos sin rodeos.

El apego es una palabra utilizada para describir la relación afectiva más íntima. Cuando somos bebés esta relación nos ayuda a desarrollar nuestra confianza y seguridad.

Durante años este concepto ha sido estudiado y conceptualizado, podríamos remontarnos a la Segunda Guerra Mundial, en la que los huérfanos e infantes sin hogar empezaron a presentar dificultades en diferentes aspectos, por lo que la ONU solicitó al psiquiatra y psicoanalista John Bowlby que desarrollara un panfleto sobre el tema, mismo que título Privación materna; posteriormente, con base en las teorías del amor de Freud y continuando con una investigación más profunda se refirió al apego como una conexión psicológica duradera que se da en los humanos de forma natural.  (Bretherton.1992; Jersild, 1978)

Bowlby (en Delgado, 2004) postuló tres claves en su teoría del apego:

1. La primera expuso que un niño presentará menos miedo al sentir plena confianza en que su cuidador siempre estará disponible para él.

2. Esta confianza se construye durante la infancia y la adolescencia (etapas críticas del desarrollo), también dependerá de las expectativas que el niño desarrolle, todo esto lo acompañará por el resto de su vida.

3. Por último, explicó que las expectativas antes mencionadas están directamente relacionadas con la experiencia de la persona; un niño esperará que su cuidador esté disponible para él si en el pasado ya lo ha estado.

A partir de esta información, podemos darnos cuenta de lo importante que es este vínculo en nuestras vidas. Según Erick Erickson (en Delgado, 2004), está relacionado a la confianza desconfianza en un entorno motivacional psicosocial, lo que nos hace pensar en que mientras mejor se desarrolle el apego con nuestro cuidador primario, gozaremos de más seguridad al momento de relacionarnos con nuestro entorno.

En 1964, Schaffer y Emerson (en Jersild, 2004) descubrieron hechos a partir de una investigación en un hospital, entre un grupo de niños con enfermedades graves más no virales, y otro de niños con tuberculosis. Con el primero, las enfermeras tuvieron sólo los cuidados necesarios y se permitieron visitas esporádicas de los padres; sin embargo, en el otro grupo no se permitían las visitas, pero las enfermeras les brindaron más atención y cuidados. Después de meses, observaron que, al reencuentro de los niños del primer grupo con sus madres, estos se presentaron más emocionados y ansiosos que los del grupo de tuberculosis Concluyeron que lo importante en relación al apego no es el contacto físico, sino la atención y la exposición a estímulos diferentes al presentar necesidades emocionales.

Podríamos decir que la mejor forma de demostrar cariño es la proximidad emocional más no la física, ustedes se preguntarán ¿Cómo emocional? La edad en la que se da la máxima fijación por el cuidador principal son los siete meses, y a los ocho se presenta el máximo miedo a personas desconocidas, curiosamente se ha observado que los niños menores de dos años lloran o demuestran pena al separarse de su figura principal de apego más que cualquier otra persona, en cambio, a los cinco años, el niño se sentirá apenado por separarse de toda persona que sea de su agrado. Según Ainsworth et al (1978) podemos encontrar tres tipos de apego:

1. Apego seguro: Creado por una relación de respuesta inmediata a las necesidades emocionales y físicas del niño ( sueño, tristeza, dolor o frustración, etc.). Este tipo de apego le hará sentir al niño seguridad de explorar el mundo externo, ya que reconocerá que tiene un lugar al cual volver y se sentirá seguro de sí mismo y su cuidador.

2. Apego Inseguro – Evitativo: La relación en este tipo de apego es ajena a la unión, significa que el niño no tomará como base segura a su cuidador principal; podrá explorar, pero suelen ignorar la ayuda o atención de su cuidador. Ainsworth observó que tenían conductas similares a niños que habían tenido separaciones dolorosas.

3. Apego Inseguro – Ambivalente: Caracterizada por una preocupación del paradero del cuidador por parte del infante, lo que no deja que el niño disfrute de la experiencia de exploración. Asimismo, se presentan picos de emociones por parte del niño cuando el cuidador se aleja; cuando este vuelva encontrará una respuesta de irritabilidad, resistencia al contacto, al acercamiento, y las conductas de mantenimiento de contacto.

En los últimos dos casos, es probable que el niño perciba el mundo como un lugar peligroso; sentirá que no tiene un lugar seguro al cual volver

Garrido (2006) postula la importancia del apego en relación al control emocional y desarrollo de relaciones saludables, se piensa que un niño con apego seguro tendrá un mejor desarrollo en los dos puntos antes mencionados.

Respondiendo a la pregunta que nos llevó a dar este preludio, definitivamente no basta con un abrazo o un momento de cariño. Debe demostrarse la atención, interés, respeto y consideración hacia la persona en todo sentido, dando a entender que estamos presentes no solo física sino también emocionalmente.

Palabras clave: apego, atención, niño, desarrollo, confianza.

Bibliografía

Ainsworth, B., Blehar, M., Waters, E., Wall, S. (2015). Patterns of attachment: A psychological study of the strange situation. New York: Classic Editions.  

Bretherton, I. (1992). The origins of attachment theory: John Bowlby and Mary Ainsworth.

Developmental psychology, 28(5), 759.

Delgado, A. O. (2004). Estado actual de la teoría del apego. Revista de psiquiatría y psicología del niño y del adolescente, 4(1), 65-81.

Garrido-Rojas, L. (2006). Apego, emoción y regulación emocional. Implicaciones para la salud. Revista Latinoamericana de Psicología, 38, 3.

http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-05342006000300004#:~:text=Para%20Sroufe%20(2000a)%2C%20el,las%20emociones%20por%20el%20ni%C3%B1o

Gratiot-Alphandery. H., Razzo, R. (1972). Tratado de psicología del niño. Madrid: Ediciones

Morata.

Jersild, A. (1978). Psicología del Niño. Buenos Aires: Editorial Universitaria de Buenos Aires.

Para proteger, hay que respetar

Aún es 2022 y la infancia sigue siendo vulnerada, ¿cómo hacemos para entender que debemos respetar a los niños? Que es mejor si entendemos sus procesos, sus formas, sus desafíos, sus falencias y que solo así los vamos a proteger de verdad. Hace poco, el mundo de la psicología infantil, de apego y de crianza respetuosa en español, se estremeció, de la mano de Álvaro Pallamares, ¿Quién es? Se trata de uno de los más prestigiosos psicólogos infantiles chilenos, cofundador de la Fundación América por la infancia (FAI), la cual impartía cursos y especializaciones a padres y profesionales en defensa de la infancia.

Toda esta introducción es necesaria para entender el contexto del por qué la comunidad psicológica infantil se alarmó, pues Gachy Guerrero una reconocida psicóloga mexicana que difunde pautas de crianza infantil saludable por redes sociales, que había sido recientemente reclutada por la FAI denunció en sus redes sociales a Pallamares, por una cuestionable conducta sexual que había vivido con él cuando trabajaban juntos. Durante el live en el que realiza la denuncia, también la acompaña otra colega amiga, la que curiosamente había pasado por un hecho parecido hace muchos años con el cuestionado Pallamares, ella se muestra nerviosa, llorosa y demasiado vulnerable. 

Con el pasar de los días, otros testimonios salieron a relucir un evidente patrón de conducta sexual, muy sutil, en la que Pallamares les proponía jugar al acroyoga o “yoga de parejas”, actividad que suponía contacto corporal muy sospechoso y que invadía el espacio personal con sus compañeras de trabajo. Gachy y su colega refieren haberse sentido muy incómodas, pero al mismo tiempo, no entender qué es lo que estaba pasando, se trataba de su maestro pidiéndoles de manera “muy amigable y amorosa” (pero, escalofriante en realidad) que se unieran a él en una práctica corporal íntima que, como su mismo nombre describe, es “de parejas” que implicaría un acercamiento incómodo. En dicha actividad intentaba levantarlas poniendo sus pies en la parte baja de la espalda, llegando al derrier, luego procedía a abrazarlas por la espalda, en este momento (según la experiencia de Guerrero) ella sintió el miembro de Pallamares, por lo que inmediatamente interrumpió la actividad y decidió irse a casa. Confundida y vulnerable decide olvidar el hecho para que un tiempo después, en terapia, el tema sea tratado, motivo por el cual, ella decide hacer la denuncia indicando incluso que primero fue comunicado a dicha asociación para que se tomen cartas en el asunto.

Ante la inacción y poco respaldo del director de la FAI, Guerrero decide renunciar junto a otras colegas mujeres, ya que no sienten que el tema se haya tratado con seriedad y justicia. Al difundirse la noticia, el 14 de marzo (según la página a Feminism consciente, link al terminar el artículo) se denunció a Pallamares, por seguir cuentas de mujeres hipersexualizadas entre ellas, menores de edad, lo que representaría un tercio del contenido que consumía en Instagram, por lo que él habría borrado cerca de 1122 cuentas. Es lamentable que muchas otras personas pasaron por la misma experiencia y hayan callado. Es entendible que, luego de haber identificado el mismo patrón de conducta, se dieran cuenta de que no estaba bien, que nadie tiene el derecho de hacerlas sentir así y que no eran las únicas. 

Pero hay otro punto muy alarmante a considerar… Ese sujeto utilizaba frases como: “vamos a jugar”, formas sutiles de manipulación que ejercía incluso contra adultas, y que utilizan los perpetradores y abusadores de niños para persuadirlos y poder dañarlos. Siendo este un psicólogo infantil, se trata de un hecho que alarma y desconcierta a la comunidad de esta rama. La desilusión, desesperanza y decepción que sintió la comunidad de la FAI fue devastadora, el hecho fue difundido y denunciado por muchas páginas desde Chile a México. La FAI anunció el despido de Pallamares, el cese de actividades y cursos en tiempo real, y lamentó no haber tomado las acciones necesarias en el tiempo oportuno.

Todo esto me puso a pensar ¿Quién protege la infancia? Esa es la pregunta y nos deja un mal sabor de boca y les cuento este hecho porque debe ser difundido y al mismo tiempo, nos deja una gran reflexión: Si hasta el experto en crianza infantil puede camuflar, cual camaleón, sus técnicas para lograr sus perversos objetivos, ¿por qué nos es difícil creerle a un niño cuando denuncia a un familiar suyo?, ¿cuán comprometidos como sociedad estamos realmente con la niñez? Sin ir muy lejos, escalofriantes y despiadados casos se han suscitado en nuestro país, en Trujillo y en Ica este mes, no tenemos que ir muy lejos para darnos cuenta que convivimos con escenarios de abuso infantil que, debido a nuestro contexto, se han “naturalizado” despiadadamente. Hablar de estos temas siempre va a ser incómodo, cansado y triste, pero esas actitudes no van a hacer que desaparezca esta realidad, los movimientos sociales y una sociedad alerta, ayudan a prevenir que casos como estos se sigan realizando impunemente.

Es responsabilidad de todos involucrarnos en estos temas, ya que todos tenemos hijos, hermanos, sobrinos, vecinos, o nietos que debemos defender, pareciera que el abuso no importa hasta que nos sucede a nosotros. Es casi imposible hablar de estos temas sin sentir enojo y tristeza, pero al mismo tiempo es una oportunidad para intervenir y colaborar en la prevención desde casa, en los centros de trabajo y círculos sociales. Esto está pasando, aquí, ahora, a cada instante, dejando secuelas irremediables en nuestra infancia, infancia que luego forma parte de adultos miembros de una sociedad que convive y busca encontrar soluciones con mucho dolor. 

¡Claro que es algo que afecta a todos y cada uno de nosotros! Podemos hacer algo, no sé si sirva de mucho lamentarnos al final, compartiendo imágenes y renegando en Internet, sin organización y olvidándolo todo al día siguiente.

Respetemos a nuestros niños protegiendo con cuidado y delicadeza las pocas herramientas que tienen al ser seres en formación y sin tener aún los recursos necesarios para defenderse. El daño que reciben los niños no solo es sexual o físico; se les maltrata y abusa cuando no tenemos interés en escucharlos, cuando les imponemos cosas autoritariamente, cuando no los apoyamos en lo que quieren hacer y les apasiona, cuando los comparamos, cuando les damos responsabilidades que no les corresponden a su edad, cuando no tenemos en cuenta los momentos en que no quiere ir o estar a solas con alguien, cuando invadimos sus espacios personales y no les preguntamos nunca lo que quieren, cuando no entendemos la ira que muestran así la hayamos causado nosotros, cuando creemos que solo por ser sus padres o adultos a cargo no necesitamos su consentimiento y un larga lista de muchas cosas más.

Si te cuesta reconocerlo, revisa tu propia infancia y recuerda qué cosas te hacían sentir desvalorado, insuficiente y no amado, para que las dejes de normalizar y repetir con todos los niños con los que tengas contacto. Es importante mencionar que estoy hablando de niños y niñas, pero también de adolescentes en formación, que luchan por encontrar y construir su identidad, ellos de igual manera merecen respeto, espacio y comprensión.

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Para entenderlo mejor ¿qué tal si ponemos un ejemplo? Imagínese que, cuando interactúa con un niño es como si estaríamos modelando arcilla, fabricando una obra de arte: cada movimiento importa, y digo importa, no que debe ser perfecto. Me refiero a que cada acción es ejecutada con intención y esta normalmente se dirige a hacer las cosas lo mejor posible, más si tenemos un niño a cargo, porque regresando al ejemplo de la arcilla, nos concentramos porque estamos modelando una figura, un material como este, es delicado, frágil y maleable, si entendemos esto con un material inerte ¿por qué se nos hace difícil comprender la vulnerabilidad de un niño?, ¿por qué con los niños no es igual?, ¿por qué se espera a que se formen solos y que sean fuertes e infalibles?, ¿por qué se les pega, humilla o no se comprende cuando se equivocan?

Si queremos protegerlos, primero debemos respetarlos, pero de verdad.

Fuentes: 

Enlace a la página Feminism consciente:

https://m.facebook.com/101878884538133/posts/808478703878144/?d=m

Enlace al live de la denuncia de Gachy Guerrero a Pallamares:

https://www.instagram.com/tv/Cb1SHhzAHCp/

Otros testimonios:

https://www.instagram.com/p/Cb20c_JA9U6/?utm_medium=copy_link&fbclid=IwAR3GXGNkqjUsJoaZEbEM18jkIt5BXR-CkpRhJeSIjISPzKned0CYnsQZ2to

Nosotras y yo: Cuando la identidad se fragmenta

Introducción a un sistema disociativo múltiple

Hablar sobre la posibilidad o existencia de otras identidades dentro de una misma persona, ya es de por sí, complejo, mas no imposible; se trata del trastorno de identidad disociativo conocido antiguamente como trastorno de personalidad múltiple. Démonos cuenta de lo siguiente, si a veces no sabemos exactamente, cómo nos sentimos o no logramos ver de dónde viene nuestra tristeza o por qué sentimos ansiedad, (gracias a una escasa educacional emocional) nos preguntamos ¿por qué estoy ansioso? ¿se imaginan escuchar voces de identidades con preferencias y gustos? Sería difícil ¿no?

En mi viaje para entender quién soy, he descubierto muchos caminos, muchos de ellos dolorosos, otros más fáciles de sobrellevar pero que al final me alejaban de mi fin principal: Saber quién soy ¿Qué tan difícil será construir una identidad con recuerdos inconclusos, sintiendo que todo es confuso, sintiéndose siempre extraño, no humano, con miedo a todo, sin que alguien te explique o contenga el miedo? ¿y si le pasa a un niño? Y si ese niño crece con ideas de “otros” susurrándole al oído… ¿Estamos hablando necesariamente de un trastorno esquizofrénico?

  • Yo: Espera, a mí no me gusta esto.
  • Alguien: Sí, sí me gusta.
  • Yo: Claro que no.
  • Otro: Eres realmente tonto.
  • (Yo grito): ¡Quién dijo eso!
  • Padre: ¿Con quién estás hablando?

*Nota: el presente dibujo es compartido, con el conocimiento y consentimiento necesario, con fines académicos..

 Me recuerdo como una niña con un mundo interior muy rico, llena de fantasías y lugares increíbles, sin embargo sabía que era la única experimentándolo, sin duda, el que mis padres me hayan permitido explorar jugar hasta el cansancio, es algo que realmente no tiene precio, agradezco su sacrificio por darme una niñez lo más sana posible, aunque ya mirándolo a la distancia, los problemas siempre estuvieron allí… y es que no se trata de encerrar al niño en una burbuja y protegerlo de todo dolor y frustración, hacer esto, sería opuesto de protegerlo. Se trata de tener consideración sobre su condición, un niño solo tiene las herramientas para asimilar el mundo que le corresponden a su edad, por eso, el ser padres o estar al cargo de un niño es una tarea realmente importante, vital diría yo. Procuremos ser conscientes de quién debe cuidar a quién: El adulto al niño, hagamos el esfuerzo de empatizar con ellos, recordemos nuestra propia niñez. 

Y qué pasa cuando, por diferentes variables ¿no podemos cuidarlo? y se ve expuesto a situaciones muy estresantes o traumáticas, sin que tenga aún la capacidad de entenderlo, qué pasa cuando aún no existen palabras para expresar las sensaciones ¿cómo entiendo un hecho si no sé definirlo? 

Según la Teoría de disociación estructural “parte de la idea, de que nadie nace con una personalidad integrada, los niños pequeños operan basándose en diferentes estados del Yo que manejan diferentes necesidades como comer, jugar, sentir apego al cuidador, explorar el mundo, etc. Cuando crecen, estos estados del Yo que funcionaban semi independientemente se integran para formar una personalidad congruente, flexible y adaptativa”. Esta teoría está basada en los trabajos de Pierre Janet y otros autores, además de la teoría del apego de John Bowlby. Es hasta ahora la más aceptada a nivel mundial. (Van der Hart, et al., 2003, 2006); (Gonzales, 2010); (International Society for the Study of Trauma and Dissociation, 2011); (System long soul blog, 2021).

Aparentemente esto se logra entre los 8 y 9 años, por lo que, para que una identidad se integre en una sola y se defina así misma como un YO integrado, no deben ocurrir hechos que interrumpan dicha construcción y fragmenten la identidad, es decir no antes de los 8 años. Un niño que experimente un trauma, que sea constante en el tiempo (abuso psicológico, físico, sexual o de ritual), en donde sea maltratado, torturado y sobre todo humillado, desarrolla un trauma complejo con la posibilidad de disociar o no, a menos edad mayor riesgo de trauma complejo o disociación, ya que el niño cuenta con menos recursos para asimilar el evento (es por eso que alguna de las identidades pueden ser introyecciones de animales, objetos, etc. ya que utiliza sus recursos infantiles y fantásticos para protegerse).

 ¿Qué sucede si el trauma al que se ve expuesto por muchos años, no logra ser asimilado? Que tan doloroso puede ser, que el niño no entienda que le está pasando a él y que es perpetrado por las personas que se supone deben protegerlo… Lamentablemente pasa más de lo que nos gustaría aceptar, cerca del 1 al 3% de la población padecen de un trastorno disociativo de la personalidad (TID) (International Society for the Study of Trauma and Dissociation, 2011), 

Una identidad que tenga sentido

El trauma antes de los 8 o 9 años interrumpe la construcción hacia una personalidad estable. Las diferentes partes del Yo permanecen separadas, no funcionan junto a las otras, no son capaces de cumplir varias de sus necesidades. A diferencia de un Yo congruente, flexible y adaptativo, que puede fácilmente asimilar la idea: “ A mí, me pasó eso” pero este Yo, no puede formarse si el apego con el padre es inconsistente, a veces es cariñoso y protege, y a veces es agresivo y maltrata, lo que no le permite experimentar un apego seguro por lo que el niño permanece en estado de alerta constantemente, sin saber cuándo sus necesidades serán satisfechas y cuándo su cuidador volverá a dañarlo, dándole paso así a la construcción de un apego desorganizado: “no sé cuándo confiar, no sé cómo sentirme bien”

Entonces… ¿Qué es el trastorno de identidad disociativo (TID)?

El trastorno de identidad disociativo es el resultado de la disociación crónica, derivada de maltrato o negligencia durante la infancia que termina siendo mal adaptativo pero útil para la supervivencia. El TID es mayormente identificado por los pacientes y por lo tanto diagnosticado en la adultez. Los criterios diagnósticos principales son:

– Amnesia disociativa: Incapacidad para recordar eventos importantes del pasado que pertenecen a la biografía de la persona, focalizada al olvido de traumas o situaciones de mucho estrés.

– Trastorno de identidad disociativa: Disrupción de la personalidad caracterizada por dos o más estados distintos de identidad. Vacíos recurrentes al recordar hechos cotidianos, información personal importante y/o traumática.

– Trastorno de despersonalización/ desrealización: Experiencias recurrentes de sentirse separado del cuerpo, como si fuera un observador externo de los propios procesos mentales y del cuerpo.

Como anécdota…

Llega a consulta mi primer caso de TID, admito que antes de conocer los temas sobre apego, trauma complejo y disociación estructural (desde luego temas muy pesados, por que conllevan mucho dolor emocional), hubiera pensado que la persona experimentaba algún episodio psicótico, es decir, fuera de la realidad. Felizmente ya estaba informada y como dicen a veces… realmente lo teórico se quedó muy corto en comparación a lo real. De pronto el dolor se apoderó de la persona… de todo el espacio… y solo tal vez sería la primera vez, que la identidad principal (host) aceptara por unos segundos lo que le pasó, para darle paso al protector principal del sistema (Sistema: denominación al conjunto de identidades que emergen para enfrentar la cotidianidad), quien relata los hechos de manera más clara, quien sí puede hablar de lo que pasó sin demostrar dolor. Y así luego la evaluación y análisis respectivo, puedo deducir que son un sistema con más de 3 identidades, que empieza en la fase principal, en la que aún no hay conciencia de que pertenecen a un mismo origen. Y trato de darles la bienvenida y decidimos empezar con el tratamiento. Después de algunos meses de psicoterapia, han logrado conocerse, cooperar y hacerse cargo de los alters más pequeños (alter: denominación más precisa que se le da a una identidad que nace de dentro de un sistema TID) logran ayudarse y sobre todo y lo más importante: a comunicarse, ahora se validan emociones y sentimientos, deseos también y se dan espacios para expresar sus pensamientos y propósitos. Aún hay un arduo trabajo por hacer y muchos caminos que recorrer, pero siempre es mejor hacerlo en compañía de alguien que pueda y quiera sostener. Esta vez es diferente, esta vez hay menos soledad y cuentan con las herramientas para salir adelante. 😊

*Nota: el presente dibujo es compartido, con el conocimiento y consentimiento necesario, con fines académicos.

Reconozco que al ser la primera vez en el que uno se entera de estos temas, le parezca inverosímil, increíble, y tal vez la idea de las identidades nos llama la atención, pero lo importante no está solo ahí, tal vez la reflexión más importante debería ser: ¿Qué tan espantoso fue lo que le pasó a este niño, que su identidad incipiente no pudo soportar y se fragmentó? ¿durante cuánto tiempo? ¿Por qué no lo protegieron? 

Existe un gran respaldo clínico y científico, te invito a que investigues más si es que así lo deseas, también podrás :  “Ver un lado increíble de la complejidad de la mente humana de la diversidad y la experiencia humana” (Delta system, 2019), pero sobre todo porque se necesita a más personas, clínicos y profesionales de la salud en general que se interesen por estos temas y se eduquen, necesitamos que estén capacitados para informar y prevenir a las familias para que sostengan luego del trauma, también a la sociedad para que la información llegue y se pueda derivar a pacientes que presenten algunos de los síntomas ya mencionados a especialistas o personas entrenadas en trauma complejo, es necesario que se reconozcan estas realidades, con el objetivo en común de proteger a la infancia, porque sí existen consecuencias y muchas de ellas incapacitan para siempre.

Si se me permite, me gustaría dirigirme a las personas que están leyendo este artículo y se han sentido vistos o tal vez, le ha recordado a alguien que conocen:  

Si tú al leer esto te sientes identificado, busca ayuda profesional, este no es más que un proceso que intenta ser adaptativo, que se aferra a la vida, no hay nada de malo en tener contigo a tus identidades, ellas te protegen y te han permitido ser quién eres hoy. A mayor reconocimiento y validación mayor será el bienestar de todas las partes/alters/fragmentos e identidades. 

Ya no estás solo.

Referencias:

  • Gonzales, A., (2010). Trastornos disociativos Diagnóstico y tratamiento. EDICIONES PLÉYADES, S.A. 
  • International society for the study of trauma and dissociation, (2011). Guidelines for Treating Dissociative Identity Disorder in Adults, Third Revision. Journal of Trauma & Dissociation, 12:115–187, 2011.
  • Long soul system blog, (2021) https://longsoulsystem.com/recursos/lista-de-libros/
  • Long soul system – Trastornos disociativos.  Canal de youtube. https://www.youtube.com/channel/UCyQyPhi2n-olE07cBgiLMMw
  • Silberg, Y. (2013), El niño superviviente. Editorial desclée de brouwer, S.A.
  • Van der Hart, et al., (2003, 2006). El YO atormentado. Editorial desclée de brouwer, S.A.

Duelo en niños

La muerte, aunque fue un tema tabú en siglos pasados, ha sido ampliamente estudiada desde diferentes disciplinas, y como parte de este estudio, la Psicología ha buscado enfocarse en la forma en la que esta es enfrentada por la persona humana y cuáles son sus distintos comportamientos frente a ella. Aunque las investigaciones de esta disciplina abarcan temas variados, el proceso de duelo es uno de los que capta mayor interés debido a su complejidad y a los efectos adversos que trae consigo al no afrontar de forma adecuada tal proceso (Pérez y Robayo, 2017).

El duelo es considerado como un grupo de representaciones mentales y conductas vinculadas con una pérdida afectiva, teniendo como objetivo aceptar la realidad de dicha pérdida y adaptarse al nuevo entorno (De Hoyos, 2015). También Freud (1996) habla del tema y señala que el duelo es un estado del alma, es decir una reacción normal de todo ser humano ante la pérdida de un ser amado, ya que se han establecido vínculos primordiales de identificación para poder elaborar la realidad psíquica en el caso de los infantes, pues estos ven a sus padres como objetos amorosos para identificarse (Varela, Hernández, Esparza & Pilar, 2013).

De igual forma, Tizón (2004) señala que el duelo incluye procesos tanto psicológicos como psicosociales que ocurren luego de la pérdida de alguien con quien se tiene un vínculo (Moreno, 2016). Otros autores la han definido como la reacción consecuente a la muerte de un ser querido manifestado en la esfera psicológica, biológica y social (Ordoñez & Lacasta 2006). Es una reacción normal ante una pérdida la cual va a suponer la readaptación ante la situación nueva que afronta, sin embargo, este puede volverse patológico si no se resuelve de la manera adecuada y requerirá de la intervención del profesional (Meza et al., 2008).

TERAPIA DE LA CONDUCTA INFANTIL: EL DUELO EN LOS NIÑOS

Sobre los tipos de duelo, la autora Moreno (2014) menciona que existen dos en general: el duelo normalizado y el duelo complicado. El primero se refiere a aquel proceso que ha sido atravesado de forma adecuada logrando la adaptación a la nueva realidad en la que vive y recordando a la persona fallecida sin dolor profundo y con cierta sensación de tranquilidad. El duelo normalizado además se caracteriza por un estado de perplejidad suscitada por el fallecimiento de su ser querido, dolor intenso junto con malestar, sensación de ser una persona débil, pérdida tanto del apetito y de peso como de sueño, dificultad para mantener la atención, culpa, rabia, episodios de negación, ilusiones, alucinaciones e identificación constante con el ser querido que ya no está (Cabodevilla, 2007).

Por otro lado, el duelo complicado se refiere al proceso inadecuado de adaptación en el que la persona se ve desbordada por la situación, sin poder por sus propios medio lograr afrontar la situación de forma adecuada. De igual forma, Flórez (2002) menciona que el inadecuado abordaje del duelo, puede convertirse en duelo patológico, el cual se presenta como una ausencia o retraso en su aparición o como un duelo demasiado intenso y prolongado. Por su parte Cabodevilla (2007) también menciona diferentes tipos de duelo entre las que tenemos el duelo anticipatorio, el duelo crónico, el duelo retrasado o retardado, el duelo enmascarado, el duelo exagerado, el duelo ambiguo y el duelo normal.

Según lo referido en la revista Duelo en Oncología, la intervención en el proceso de duelo puede ser a nivel individual, grupal y familiar. En la intervención individual se ha propuesto dividirla en cuatro tareas las cuales son: “aceptar la realidad de la pérdida”, “trabajar las emociones y el dolor de la pérdida”, “adaptarse a un medio en el que el fallecido está ausente”, “recolocar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo” (Alberola, Asuara & Reina, 2008). Además estos mismos autores mencionan que es recomendable utilizar técnicas como “el libro de recuerdos, imaginación guiada, uso de símbolos, lenguaje evocador, rol-playing, dibujar” entre otros en el proceso de asesoramiento al deudo.

Duelo en niños y niñas en esta situación de confinamiento y pandemia

En la intervención grupal se hace mención de los grupos de apoyo en los que se consideran diferentes objetivos terapéuticos como el cambiar la forma en que el deudo se expresa y vive el duelo, exploración de la relación que se poseía con el fallecido y la resolución de los asuntos sin resolver entre otros más que se han asociado a las diferentes fases del duelo (Payás, 2008). Por último, la intervención familiar que tiene como objetivos específicos el “aumentar la realidad de la pérdida, ayudar a expresar emociones del deudo y ayudar a vencer los obstáculos que evitan el reajuste después de la pérdida” (Virizuela, Aires & Duque, 2008).

Aunque es un proceso complejo y difícil de afrontar en personas de cualquier edad los efectos negativos a largo plazo son mucho más altos en niños. Según Guillén, Gordillo Montaño, Gordillo Gordillo, Ruiz y Gordillo Solanes (2013) el 40% de los niños que han atravesado por un proceso de duelo padecen de un trastorno psicológico. Además García y Bellver (2019) mencionan que un dolor muy profundo en los niños podrían interferir en su correcto funcionamiento y desarrollo provocando síntomas como miedo nocturno, dolores crónicos, bajo rendimiento escolar y comportamientos que impliquen una regresión. Es por ello que ahora pasaremos a hablar un poco más sobre la niñez.

La niñez es un periodo de crecimiento acelerado entre los 0 a los 11 años, la cual se ve influencia por el ambiente y la genética (Papalia, 2014). Esta etapa se puede dividir en primera (0-5 años) y segunda infancia (6-11 años) según Mansilla (2000) quien además menciona que esta última supondría una “edad crítica” ya que las consecuencias de una inadecuada satisfacción de las necesidades psicosociales podrían traer consigo efectos negativos que alteren su normal desarrollo.

Partiendo de las etapas del desarrollo planteadas por Piaget (1975) se distingue que en el periodo sensorio motriz (hasta los 2 años) los niños son capaces de notar la ausencia de la persona de apego, posteriormente se da la adquisición del lenguaje, por lo que la posibilidad de que pregunten por la persona es posible adquieren la capacidad de identificar el estado de ánimo de otras personas, por lo que se ven influenciados por las emociones que sus cuidadores transmiten tras el fallecimiento del ser querido.

El duelo en niños: cómo comunicarles la muerte de un ser querido

Así mismo en el periodo pre-operacional (3 a 6 años) y con conceptos de temporalidad, reversibilidad, universalidad y funciones vitales en proceso de establecerse aún creen que el ser querido muerto puede despertar o volver tarde o temprano (García & Bellver, 2019). Posteriormente en el periodo de las operaciones concretas (7-10/11 años) se da un mayor concepto de irreversibilidad, se dan preguntas como ¿Cause la muerte? ¿Me pasará también a mí? ¿Quién me va a cuidar? (Ordoñez & Lacasta, 2007).

A partir de los 7 años un pensamiento, aunque infantil, lógico, flexible y reflexivo por lo que sus capacidades le permiten entender un poco mejor el concepto de muerte a diferencia de los niños menores a esta edad donde se le otorga características mágicas o se le relaciona con una sensación de ausencia (Durán, 2011). A esta ambigua comprensión de la muerte se le debe añadir la poca habilidad de los adultos para comunicar al niño la pérdida de algún ser querido y que muchas veces se prefiere evitar el tema con el objetivo de proteger a los niños creyendo que no entienden lo que pasan (Guillen et al., 2013).

Tomando en cuenta las particularidades del duelo en niños, Flórez (2002) menciona tres fases del duelo infantil, en primer lugar, está la protesta en la que el niño añora amargamente al familiar perdido rogando que vuelva a estar con esa persona. En seguida, está la fase de la desesperanza, en donde el niño inicia un proceso de abandono de esperanzas de que el familiar perdido vuelva con él, por lo que queda sumergido en un estadío de abandono y apatía acompañado de un llanto intermitente. Finalmente, en la fase de la ruptura del vínculo, el niño comienza a romper el vínculo emocional con el fallecido y vuelca poco a poco su interés por el mundo exterior.

Las víctimas silenciosas del covid: los niños y su duelo | ActitudFem

Es importante mencionar que cuando no se hace partícipe a un niño de la enfermedad o muerte de algún ser amado para él, al no llevarle al funeral o el no compartir la pena por el fallecimiento de un familiar, sería perjudicial para el niño él, ya que esto podría generar dificultad en iniciar el duelo y en el elaborar el duelo (Zañartu & Krämer, 2008). Flórez (2002) también reconoce la importancia de manejar la reacción de duelo de los niños, ya que se ha evidenciado que los trastornos depresivos y los intentos suicidas usualmente se presentan en adultos que durante su infancia vivenciaron el fallecimiento de uno de sus padres. Queda claro entonces que el duelo en niños se presenta como un factor de riesgo para futuros trastornos psicológicos y justamente por ello es necesario la intervención psicológica trabajado no solo con el niño sino también con la persona a cargo del cuidado del niño y otras cercanas al niño.

Referencias

  • De Hoyos, M. C. (2015). ¿ Entendemos los adultos el duelo de los niños. Acta Pediátrica Española [revista en internet], 73(2), 27-32. Recuperado de http://actapediatrica.com/images/pdf/Volumen-73—Numero-2—Febrero-2015.pdf#page=7
  • Cabodevilla, I. (2007). Las pérdidas y sus duelos. Anales del Sistema Sanitario de Navarra. Vol. 30, Suplemento 3 , 163-176. Recuperado de http://scielo.isciii.es/pdf/asisna/v30s3/original11.pdf De Hoyos, M. C. (2015). ¿ Entendemos los adultos el duelo de los niños. Acta Pediátrica Española [revista en internet], 73(2), 27-32. Recuperado de http://actapediatrica.com/images/pdf/Volumen-73—Numero-2—Febrero-2015.pdf#page=7
  • Ordoñez, A., Lacasta, M., (2007) El duelo en los niños (La pérdida del padre/madre). En Camps C, Sánchez PT. (Ed). Duelo en oncología. SEOM. Madrid. Recuperado de: http://www.seom.org/seomcms/images/stories/recursos/sociosyprofs/documentacion/manuales/duelo/duelo11.pdf
  • Pérez Suesca, J. A., & Robayo Muñoz, D. Y. (2017). Cartilla para niños y niñas de 6 a 9 años en proceso de duelo (tesis de licenciatura). Universidad Cooperativa de Colombia. Obtenido de https://repository.ucc.edu.co/bitstream/20.500.12494/14268/1/2017_duelo_ninos_acompanamiento.pdf
  • Varela, C., Hernández, V., Esparza, E., & Pilar, S. (2013). El duelo en niños, su abordaje desde la clínica del lazo social. In Contreras y Andrade. Congreso Interdisciplinario de Cuerpos Académicos. Ciencias Administrativas y Sociales. Buenos Aires. Recuperado de http://dialnet. unirioja. es/servlet/articulo

Descubriendo en la adultez las secuelas que del maltrato infantil

Hoy en pleno siglo XXI queremos darle la importancia que tiene el maltrato infantil por lo que se quiere empezar hablando de una de las etapas más relevantes para el desarrollo socioemocional del individuo; el cual hoy en día a cogido especial atención; pues nos hemos dado cuenta lo importante que es que la infancia tenga un adecuado desarrollo para que la persona tenga una buena salud mental.

Hasta el 2015, un 74% de niños en el Perú han sido víctimas de maltrato infantil alguna vez en su vida (ENARES en TeleSUR 2018).

Siendo este un problema a nivel mundial y que no distingue clase social; tiene carácter de invisibilidad debido a que ocurre dentro del ámbito familiar y pasa desapercibido. No conociendo que consecuencias tendría en el niño ni las secuelas que podría dejar en la adultez
Por lo que esta problemática recién comienza a ser objeto de interés por parte de los profesionales de la salud a partir de la segunda mitad del Siglo XX.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el maltrato infantil como “cualquier acción u omisión de acción que viole los derechos de los niños y adolescentes y afecte la posibilidad de que disfruten de un grado óptimo de salud y que afecte su supervivencia o su desarrollo”.

De quienes esperan recibir cuidado y amor, reciben golpes y otros maltratos.

Tipos de maltrato infantil

Es relevante conocer que el maltrato infantil se divide en dos tipos los cuales son maltrato por acción y maltrato por omisión.
Dentro del maltrato por acción tenemos el maltrato físico, psicológico o emocional y el abuso sexual. Y dentro del maltrato por omisión tenemos el abandono y la negligencia.

Maltrato Físico: El maltrato físico se define como aquella lesión infringida al menor y la cual es originada por los padres, cuidadores, docentes o cualquier persona que tenga a su cargo el cuidado de un niño. Aunque el adulto no tenga la intensión de lastimarlo; se considera maltrato a cualquier lesión física que presente el menor dentro de los cuales tenemos: hematomas, quemaduras, fracturas, lesiones cutáneas, torceduras, asfixia o ahogamiento.

Maltrato Emocional o Psicológico: Se define como maltrato emocional a todo acto de ridiculización, menosprecio o insulto que este dirigido hacia un menor; considerándose también como maltrato psicológico cuando se le somete al menor a que presencie otros actos de violencia física o verbal hacia otros integrantes de su familia; afectando su bienestar y su salud física y mental. Dentro de los indicadores de maltrato emocional tenemos: el rechazo, el aislamiento, insultos, criticas destructivas y amenazas constantes de abandono.

Abuso Sexual: Se define como abuso sexual a todo contacto sexual que se da entre un adulto y un menor de 18 años. En el que el individuo usa al menor para su satisfacción sexual. Dentro del abuso sexual está considerado la exposición de genitales, la violación, el estupro, tocamiento sexual, el incesto y actos libidinosos.

Abandono o Negligencia: Se define como abandono o negligencia hacia un menor; cuando sus necesidades básicas es decir (comida, vestido, cuidados médicos, higiene, protección y supervisión en situaciones peligrosas); no son cumplidas ni temporal ni permanentemente por ningún miembro de la familia que vive con el menor.

Conociendo que secuelas deja el maltrato infantil a corto y largo plazo:

El activista peruano Abel Daza quien también sufrió de maltrato infantil; nos indica que en el país se considerada al maltrato como algo positivo para la educación de los hijos tanto en el vínculo familiar como en el colegio (Telesur, 2018).

Hablando un poco más de las secuelas que trae el maltrato infantil

Después de la familia, el niño considera el colegio como su segundo hogar. Sin embargo, si por parte de los profesores el niño recibe gritos, humillaciones, insultos o castigos físicos esto puede ocasionar en el menor una baja autoestima y una falta confianza en sí mismo lo que puede originar inseguridad, agresividad, rechazo escolar, problemas de conducta y aprendizaje. También se ha llegado a conocer que muchos niños ayudan a sus padres en el trabajo llegando muchas veces a no asistir a clases o también trabajan independientemente en empleos informales sufriendo diferentes tipos de maltrato.
Al existir violencia intrafamiliar las habilidades sociales no se pueden desarrollar adecuadamente y los padres tampoco realizan de una manera adecuada sus roles tendiendo a repetir el ciclo de violencia del que alguna vez ellos también fueron víctima.


Mesa-Gresa y Moya-Albiol (2011) sostienen que, el niño a medida que va creciendo deja de tener consideración o simpatía por su madre que es víctima de maltrato intrafamiliar y tienden a ser hostiles y hasta agresivos. Llegando muchas veces a sufrir lesiones al estar involucrados en la violencia que se da entre sus padres. Teniendo más probabilidad a sufrir problemas emocionales y de conducta.
Las personas que han sido víctimas de violencia pueden llegar a presentar cuadros de depresión recibiendo el nombre de desesperanza aprendida, la adaptación hacia las diversas circunstancias de violencia y que se da como mecanismo psicológico como la negación o minimización.

¿Cuáles son los indicadores que nos podrían señalar que un niño es víctima de maltrato infantil?

  • El niño se muestra desconfiado, asustado.
  • Presenta una mirada baja o evitación de la mirada del adulto.
  • Hay desnutrición.
  • Incapacidad para relacionarse.
  • Parámetros de crecimiento por debajo de lo normal.
  • Bajo peso.
  • Rendimiento escolar bajo.
  • Alteración en la salud física y mental.

Antiguamente y hoy en día; se utilizan diferentes formas de maltrato para corregir las conductas inapropiadas de los niños y que erróneamente es visto de una forma natural y es socialmente permitido.

Ciclo de la violencia y la normalización de la misma dentro de la familia

La violencia es un problema de salud pública que hasta hoy en día sigue permaneciendo a ocultas por muchas circunstancias y que no nos permite conocer la magnitud real de esta problemática a nivel mundial, este ciclo de violencia es frecuente, repetitivo y cada año se incrementa más. Ya que hoy en día y en la antigüedad esta problemática se veía y se sigue viendo de manera normal en gran parte de los población y es una forma de crianza; muchos de los padres que se convierten en agresores de sus propios hijos también han sufrido de estos diferentes tipos de maltrato cuando han sido niños viendo este maltrato como algo común, repitiéndose el ciclo de violencia una y otra vez; por lo que los profesionales de la salud nos hemos podido dar cuenta que existe mucha falta de información para poder orientar y concientizar a las personas sobre las secuelas que puede traer la violencia.

El Ministerio de Salud del Perú señala que en 1997, 1.425.000 de niños, niñas y adolescente entre edades de 6 a 17 años se encontraban trabajando, y más de 15,00 de ellos lo hacen corriendo peligro (2000, p.31).

Causas del maltrato infantil
Hoy en día en que el maltrato infantil aumenta cada vez más y es visto por la sociedad como algo normal debemos conocer cuáles son las causas que hacen que esta problemática se incremente cada vez más.

Mesa-Gresa y Moya-Albiol (2011), afirman que los padres que se convierten en agresores de sus hijos sufren de algún trastorno psicológico, vienen de familias disfuncionales o ellos han sido educados de la misma manera por lo que ven estos tipos de maltrato como algo normal para educar a sus hijos.
Otro de las causas que nos dieron a conocer es el factor económico ya que los padres al no conseguir trabajo muchas veces descargan sus preocupaciones y frustraciones con sus hijos maltratándolos de manera física o psicológica.

Asimismo, ocurre que muchas veces los padres no tienen conocimiento acerca de lo que es un adecuado estilo de crianza, infringiendo su autoridad y sancionando cuando algo les parece mal por lo que maltrato físico y psicológico es visto de manera normal; y es considerado una medida de corrección.

¿Cómo se podría prevenir el maltrato infantil?

  • Realizar actividades de intervención en las escuelas para padres con la finalidad de promover un adecuado estilo de crianza y dar a conocer cuáles son las consecuencias que trae el maltrato infantil a corto y largo plazo.
  • Identificar situaciones de maltrato infantil y establecer estrategias de tratamiento.
  • Remitir a centros de salud mental a padres que tengan algún tipo de adicción.
  • Hacer que los profesionales de la salud puedan darle mayor énfasis a las consecuencias que trae consigo los niños que son víctimas de maltrato infantil.

El psicólogo tiene un papel muy importante ya que va ayudar a comprender la necesidad de poder prevenir el maltrato infantil, identificando los casos de maltrato infantil en el colegio y en la consulta privada, realizando también programas de intervención con los estudiantes.

El maltrato infantil ha existido siempre y es algo que no ha cambiado incluso incrementa cada vez más; siendo relevante cambiar el estilo de crianza de los padres y modificar la dinámica familiar para que esta problemática que se da a nivel mundial no siga dejando consecuencias en los niños y posteriormente secuelas en los adultos. Porque para educar y corregir no necesitas agredir.

Referencias

  • Mesa-Gresa, P., & Moya-Albiol, L. (2011). Neurobiología del maltrato infantil: el ciclo de la violencia. Neurológica.
  • Ministerio de Salud del Perú (2000). Violencia familiar y maltrato infantil. Situación de la violencia familiar en el Perú.
  • Telesur (2018). Un 74% de niños peruanos son víctimas de maltrato. Recuperado de: https://www.telesurtv.net/news/peru-aumento-indices-maltrato-infantil–20180717-0035.html

“Cuando era niña”

Desdóblate ante la vida, abre, despliega todos los recursos posibles: arte, comunicación (quejarse, para resolver también es válido), drenar con deportes entre otros, es una medida totalmente aceptable para que el dolor no gane la batalla, es justo y necesario sentirlo, para darle un significado que enriquezca nuestra existencia, analiza y acepta tus arrebatos.

Bruscos recuerdos llegan a mi memoria, no es necesario camuflarlos ni excusarse con que son “días difíciles”, no, solo están allí y se reproducen en cuanto la lupa se posa sobre ellos y es entonces cuando esa luminiscencia los activa. En esta ocasión, he hecho surgir recuerdos y una relación causa-efecto, algo así como un insight fantasmal, ha renacido. Bueno, si a eso vamos, todo insight podría ser fantasmagórico porque trae un tornado emocional como todo espectro que surge de la nada, pero, al mismo tiempo, cuando noto que su naturaleza incorpórea no me hará daño, sino que golpeará con su naturaleza comprensiva, es allí cuando me calmo y aprecio el golpe de realidad. Así lo he decidido.

A medida que repaso estas líneas en mi cabeza, surge un bloqueo monstruoso: no recuerdes, procrastina. ¡Evade! Entierra el impulso y calla. 

Pero no, me resisto, me combato y venzo porque reconozco que muchas veces soy mi propia enemiga. Mucho tiempo he sucumbido ante mis súplicas para quedarme en inactividad y sofocar mis sueños, aún lo hago, pero, despierto antes de la pesadilla saboteadora y gano. 

Es un pasaje bien aprendido de la niñez, vamos a explorarlo en retrospectiva, quien narra es una Brenda que duda aún si decirlo o no, que le tiembla la nariz y le aprieta la garganta, no obstante, con su voz aprendida e impostada de “niña de Discovery kids” bien portada, comienza a narrar. 

Primer acto: resuélvelo tú sola, Brenda

En un día caluroso, de esos vacíos y típicos del trópico destaca una niña que por su simpleza y muchas veces cobardía está atrincherada en una cama; pensando; tiene menos de doce años y más de seis, y sabe que está sola en esto, es su deber resolverlo ella misma porque pedir ayuda es quedarse muda esperando una respuesta que nunca llega, es saber que se pone en tela de juicio su capacidad, es saber que no hay disposición porque “es un tema menor”, porque es un miedo que debe superar, una circunstancia más.

Situaciones importantes que todo padre debía velar, pero, del que no repararon en su tiempo y se limitaron a espetar: “le teme a las matemáticas”, “qué floja, solo sabe escribir historias, para lo que es buena ella”. No, repasar el contenido exacto de esto no es relevante, vayamos a las entrelíneas, según me di cuenta después, lo que buscaba excesivamente con mi voz, actitud y calificaciones en las demás asignaturas era no fracasar ante todos porque la imagen impostada que creé y me crearon no me lo permitían  (sobre todo ante las matemáticas, ¡qué susto!). 

Ella, o sea yo, tuvo que aprender a resolverlo, “se buena aquí y allá” así cuando fracases, es decir, no obtengas, un 20 sino un 15, 11 o 10 nadie dirá que no te esfuerzas, pero, ya lo sabes, debes ser más inteligente ¿cómo todos multiplican y tú no?, ¿resta, tonta qué esperas? Y así aprendí a resolver sin hacerlo realmente, solo impostaba, tolerando arrebatos de otros y algunos otros míos, refugiándome en mundos mágicos de lecturas donde aprendí el valor de sumergirme en las líneas de libros y enriqueciendo esta particular jerga y entonación de “niña extraña”.

Además de eso, aprendí a callarme, escuchaba todo, sentía el dolor de otros como mío, pero no me defendía ni defendía a otros, solo pensaba desde mi trinchera y, me cuestionaba: ¿por qué le preguntas eso? es solo un niño, cuando un semejante era víctima de una injusticia de mano de los “grandes”.  De ese modo, aprendí a resolver que ante la injuria de la “autoridad” marcada por gritos, era admisible, aunque lo repudiara y estuviera en desacuerdo. 

No, no fui golpeada, pero vi a otros padecerlo. 

Segundo acto: la protección y seguridad son constructos creados por ti misma, Brenda ¡Dha! 

Los gritos afuera en el pasillo simulando truenos; están los mayores haciendo de rinocerontes ciegos intentando consolidar quién es el macho que manda: el ávido de estupefacientes o el gordo agresivo. Una batalla campal con tres espectadores, y entre tanto, acobijada después de la juerga de golpes y gritos: la sábana, cuántos sollozos ahogados, cuántos abrazos rodeando las costillas no pudo ver la sábana, muchas fueron las veces que, aún todavía hoy, han sido un placebo que invitan a dormir dejándome cubierta de pies a cabeza.

Qué plácido es tener el beneficio de un sueño sin la conspiración inconsciente de llenarte la cinta onírica de retorcidas y amargas historias, no, que yo recuerde, no tenía pesadillas tras percibir un encuentro hostil.

Gracias doy por eso.

Finalmente, aprendí de este manto protector que el calor y cubrirse es lo que necesito para afrontar la vida.

Tercer acto: la encrucijada y presente aquejado.

¿Llanto y molestia? Ha refugiarse en oscuridad y calor. ¿ansiedad y sentimientos de desamparo? La sábana te arropa, así como esas palmadas que me doy. Así, hecha hoy, soy un adulto. Es la representación de como un recurso infantil retumbó hasta el tuétano convirtiéndose casi en imprescindible, es lo que sí puedo hacer cuando no existen oídos amplios y comprensibles, o, más bien, cuando no confías en los disponibles, total, yo resuelvo sola ¿recuerdas? 

Por tal motivo, fue importante incluir el relato anterior. Sin embargo, no, querido lector, no me mal entiendas, también aprendí a encarar los problemas ¡cómo no! sola, con las piernas temblando y lacerando mentalmente todo mi ser, y pese a esto, han sido tantas las exposiciones que aquella habilidad antes impostada ahora es natural, la descalificación existe como pensamiento en bucle y se detecta y redirige. Ya no permito que gobierne más la distorsión cognitiva de creer poder hacerlo todo y deber actuar obligada a todo.

Cuesta mucho, pero se consigue, aunque he de confesar que me refugio en la procrastinación y la sábana, muchas veces es desde allí donde tomo impulso para seguir, “porque decir adiós es crecer” decía Cerati, y siento más que pienso, que es así, en la medida que rechazo los agravios creados por mí misma, más me entrego a la idea autocompasiva de que merezco un abrazo, no se de quién porque aún no se cómo aceptarlos o recibirlos, no obstante, sí son de mi misma los avalo, descanso las aguas del manantial del espíritu y avanzo, supongo, a eso se refería Cerati en esa precisa oración.

Yo protagonista

Generalmente, esperamos en un lugar como este un artículo con carácter informativo y hasta académico, que seamos relatores, pero, hoy, decidí relatarme a mí. Es una labor extraordinaria y diaria, el pensar sobre lo que hago; no obstante, si les soy honesta es la primera vez que es público, gracias por acompañarme.

Aunado a lo anterior, pienso que en la medida que recitemos lo que ocurre en el vaivén mental y demos respuestas, es posible que otros también encuentren las suyas. El acto de relatar, consiste en vivir una experiencia, crearla a partir de la chispa de otros o de uno mismo y expresarla, por ello, al momento de escribir, inspirar en otros, es el éxtasis. 

A donde quiero llegar, es que cuando escuchamos a otros, surgen interrogantes que por diversos factores omitimos indagar, y pasa en terapia: el tiempo, las emociones suscitadas, el estado de ánimo etc. impide recapitular a gusto, por ende, esta vez decidí exponerme, reflejarme en mi misma y hasta manifestarme vulnerable, porque ahora conoces mis dos bastiones para afrontar la vida: pensar en resolver… mientras me cubro como un tamal. Por otra parte, no hay mejor “sujeto de pruebas” que uno mismo, y antes de invalidar la privacidad de un paciente, prefiero darme a mí el permiso de escarbar hasta donde sea necesario.

Sonrío ahora que reparo en esto, gracias totales por no abandonarme, y antes de ponerme seria, te invito a conseguir tus bastiones de fortaleza, de seguro los tienes pero están invisibles, a veces los usamos tanto que nos parecen rutilantes, pero ¡ey! Destácalos, ese tic cuando dices algo turbio, ese apretón de estómago antes de ejecutar esa difícil decisión, que, aunque no haya un sanitario cerca, igual la tomas, esos, son bastiones, conductas que ayudan al organismo a reorganizarse. Ahora bien, qué dicen los autores al respecto, aquí un breve resumen teórico pues, de ejemplos estamos llenos en los párrafos anteriores.

Hablemos de autorregulación emocional, en los niños

La regulación supone el manejo  de  la  emoción  a  favor  de  un  mejor  funcionamiento  del  individuo  en  una  situación  dada” (Ato, Gónzalez, Carranza, 2004) en otras palabras, resume que la adaptación de las emociones a la situación supone sacar un mayor provecho de ellas, no solo de las “negativas” sino también de las llamadas “positivas” aunque, si vamos a hechos meramente teóricos ninguna emoción es positiva o negativa, pues, ellas tan solo anuncian lo que sucede en el ambiente. 

Además de lo anterior, debemos manejar conceptos tales como temperamento, el cual es hereditario y demarca esa parte más natural y primitiva de la personalidad, la cual viene acompañada a su vez por el carácter, el cual se asienta sobre las nociones aprendidas en sociedad. Todo esto me lleva a considerar ahora en la adultez, que estos dos ingredientes se unieron y dieron fruto a una persona que si bien se maneja con llamaradas ardientes de pasión alternándose con la gelidez de un témpano, también sabe muy bien (gracias a varios choques pasados) cuando ceder y turnar el mando para que un dragón voraz no lo dañe ni haga daño. Pero esto no vino solo.

Rodríguez (2014), habla de madurez cognitiva entre otros procesos que acompañan el desarrollo de los niños, a grandes rasgos, ya que en niños enmarcados dentro de un trastorno del neurodesarrollo no podemos decir lo mismo con tanta exactitud la mayoría de las veces. Aclarado lo anterior, hablemos ahora sobre algunos mecanismos atencionales, de forma muy sucinta.

Si te atiendo, me molesto

Muchos padres se sentirán vinculados a esta experiencia: un niño de menos de seis años es atrapado in fraganti jugando con las llaves del auto. Su padre, se lo quita porque el niño lo mordisquea y para evitarle un daño mayor al infante, a lo que el niño responde con una rabieta colosal ¡que es por tu bien, niño! ¿Te ha ocurrido? de seguro que sí.

Esto ocurre porque la red atencional que nos pone alerta ante eventos externos está en su nivel máximo de activación, siguiendo el caso anterior, supongamos que el niño se entretenía con el sonido de la alarma del auto, entonces, disfrutaba de la red atencional y se veía reforzado, es decir, le gustaba mantener la conducta. Pero, sí el niño es un poco más grande, entraría en juego la red de orientación que lleva la atención a un segundo estímulo, ejemplo: papá después de retirar las llaves del auto, le da una maraca para que la agite. Y esto, por simple que parezca, es un mecanismo excelente de autorregulación dado que permite a que el bebé pase de un primer estímulo a otro, dándose la capacidad de alternar sin desgastarse. Bastante inteligente ¿no?

Finalmente, hay dos ingredientes más, el primero es la red atencional ejecutiva que en niños un poco mayores se desarrolla en conjunción con el lenguaje y permite que la persona pueda inhibir otros estímulos y enfocarse en una tarea. Por otro lado, la maduración cerebral integral da la oportunidad de desenvolverse en diversos ámbitos siendo capaz de no dejarnos llevar por las peripecias de la vida y buscar con coraje una vuelta a las cosas. En resumidas cuentas, utiliza tus poderes atencionales para enfocar lo realmente valioso.

Mis últimas palabras para ti querido lector que llegaste hasta aquí es agradecerte y sugerirte que hagas resonar en ti la capacidad de poder desdoblarte ante la vida, abre, despliega todos los recursos posibles: arte, comunicación (quejarse, para resolver también es válido), drenar con deportes entre otros, es una medida totalmente aceptable para que el dolor no gane la batalla, es justo y necesario sentirlo, para darle un significado que enriquezca nuestra existencia, analiza y acepta tus arrebatos, te aseguro que te conocerás más que nunca. Cuando te cuestionas, abres un mundo de alternativas donde todas pueden ser y al mismo tiempo no, todo lo decide la elección que escojas. Todo depende de esto último. Por lo que atrévete a alternar, estar molesto, enfadado y demás está bien, pero no por mucho, alterna, así que si atiendes por mucho tiempo esa molestia es posible que te enfurezcas más, no dejes que gane, combate y vence.

Referencias

Ato Lozano, E., González Salinas, C., Carranza Carnicero, J. A. (2004). ASPECTOS EVOLUTIVOS DE LA AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL EN LA INFANCIA. Anales de Psicología / Annals of Psychology, 20(1), 69-80. Recuperado a partir de https://revistas.um.es/analesps/article/view/27581/26751 

Rodríguez S., (2014). Desarrollo de la autorregulación en la infancia. (Trabajo de Grado en Maestro de Educación Infantil). Universidad Pública de Navarra, España.

 

Conoce a tu hijo a través del Eneagrama

¿Por qué mi hijo no puede quedarse en un solo sitio? o ¿Por qué no juega en grupo como los demás? Si observamos a nivel general a las personas vemos que desde bebés se van marcando diferencias, y son estas características las que van dando forma a la personalidad del niño.

Para conocer un poco más sobre este tema, debemos definir el Eneagrama como un manual de instrucciones que nos explica en base a nueve tipos de personalidad, las motivaciones profundas de nuestras conductas y actitudes. Estas nueve categorías nos servirán como un mapa que nos orientará a conocer las metas y los miedos de nuestros hijos. Es importante tener en cuenta, que el propósito del eneagrama no es encasillar al niño en uno de los modelos, sino el conocer las razones de su actuar para guiarlo con mayor seguridad durante su desarrollo. Sin más introducción pasamos a explicar cada eneatipo con sus características generales centradas en la niñez.

Esquema de relaciones entre los nueve tipos del eneagrama.

Eneatipo 1: El perfeccionista

Ilustración de Ray Caesar

Son perfeccionistas, eso los vuelve críticos consigo mismos y con los demás. Se sienten imperfectos y tienen la necesidad de compensar esa sensación de insuficiencia e inconscientemente crean un ideal de cómo debería de ser las cosas.

Infancia

Relacionan la búsqueda de afecto a través de la perfección, sienten que necesitan sobre pasar las exigencias de sus padres y temen no ser considerados lo suficientemente buenos. Desde niños empiezan un camino de perfección siendo buenos, limpios e inmaculados.

Consejo:

En un estado positivo se forman como personas responsables, organizadas, con mucha seriedad en su trabajo y compromisos. Cuando su desarrollo es insano pueden exagerar sus cualidades llegando al perfeccionismo extremo, sin sentir placer y espontaneidad en su vida.

  • Es necesario que aprendan a relajarse y a ignorar la voz del juez interior que resalta sus errores.
  • Dejar de sobre exigirse y ser conscientes de sus límites, tener presente que las cosas que hagas no deben ser perfectas, sino que deben ser honestas.
  • Escuchar más al otro, dejar la prepotencia y aprender de los demás.

Eneatipo 2: El que da

Ilustración de Ray Caesar

Prestan más atención a los demás, en sus necesidades y en cómo ayudarlos; requieren sentirse necesitados y apreciados volviéndose indispensables para otras personas. Son entregados a satisfacer las necesidades de los demás y no las suyas, pero interiormente esperan agradecimiento a cambio.

Infancia

Anteponen las necesidades de sus padres y hermanos; e incluso recuerdan haber aprendido que el afecto, el cariño y el amor eran premios que se ganaban siendo buenos y generosos con los demás. Así, poco a poco interiorizaron que ocuparse de uno mismo era un acto egoísta impropio de las “buenas personas”.

Consejo:

En su estado sano son personas muy altruistas y saben dar apoyo a quien lo necesita. En su estado insano pueden desconocer sus propias necesidades sin pedir apoyo, creyendo que es más importante las necesidades de los demás.

  • Deben aprender a estar solos, reencontrándose consigo mismos y reforzando su autoestima con propio amor.
  • Fortalecer su desarrollo personal, explorándose a sí mismos conociendo sus gustos y disfrutando de su mundo interior; entrando en contacto con sus talentos y desarrollarlos.
  • Amarse a si mismos, valorarse como las personas más importantes de sus vidas.

Eneatipo 3: El ejecutor

Ilustración de Ray Caesar

Buscan el éxito y el reconocimiento, son muy trabajadores y competitivos. Por su eficiencia y laboriosidad pueden mostrarse vanidosos, estando pendientes de su imagen y lo que proyectan a los demás.

Infancia

Aprendieron a ser queridos por sus éxitos, un claro ejemplo es que después de la escuela se les preguntaba que tal lo habían hecho en lugar de como se encontraban. Reprimieron sus propias emociones centrando su atención en adquirir estatus.

Consejo:

En su estado sano pueden superar todos sus desafíos perseverando al éxito. En un estado negativo pueden sobre esforzarse en su trabajo sacrificando otros aspectos de su vida, incluso llegar a engañar manteniendo las apariencias de éxito.

  • Deben tener presente que lo importante es lo que piensan de sí mismos, lo que les gusta y les motiva, dejando de lado las opiniones de los demás.
  • Desarrollar las cosas que les gustaría hacer en su tiempo libre, saber que el ocio no es una perdida de tiempo e incluso les permitirá recargar energías.
  • Conocerse a sí mismos los hará valorarse por lo que son, sin falsas apariencias.
  • Aceptar sus propias frustraciones y debilidades, les ayudará a identificarse a sí mismos.

Eneatipo 4: El individualista

Ilustración de Ray Caesar

Poseen una sensibilidad muy especial y particular. Se ven a sí mismos como diferentes de su entorno y se les es difícil encajar, sintiéndose a menudo incomprendidos por sus familias y amigos.    

Infancia

Durante la infancia han sentido que sus padres no se fijaban en ellos e incluso manifiestan que a través de sus cualidades y atributos especiales obtendrían la atención que buscaban. Así, poco a poco interiorizaron que no estaba bien ser demasiado práctico.

Consejo:

En un estado positivo se orientan a buscar belleza y dar su toque creativo; son conscientes de sus emociones intensas y de su mundo interior. En un estado negativo van comparándose con los demás, centrándose en las virtudes que les falta.  

  • Es bueno que sepan admirar las cualidades positivas de otras personas y aprender de ellos, tomarlas como motivación para desarrollar sus propias virtudes y aceptar sus defectos.
  • El escapar de la realidad se puede volver un problema a una solución, haciéndole difícil concentrarse en el presente.
  • Debe establecer rutinas, y enseñarles a ser organizados en sus trabajos. El orden ayuda a liberar la infinita creatividad que tienen.

Eneatipo 5: El investigador

Ilustración de Ray Caesar

Son considerados introvertidos y tienen dificultades para establecer relaciones emocionales con los demás. Llegan a ser reservados e incluso solitarios; les cuesta salir de su mundo interno hasta sentirse plenamente seguros, con los conocimientos que acumulen, sobre el mundo exterior.

Infancia

Se sintieron agobiados de recibir mucho cuidado por parte de sus padres, quienes llegaron a invadir su espacio e intimidad. Ante tal presión decidieron refugiarse en sus mentes, aprendiendo poco a poco que para sentirse seguros debían aislarse del mundo, evitando relacionarse   emocionalmente con los demás.

Consejo:

Con un desarrollo sano se vuelven visionarios y pioneros en el campo que les agrade. Con un desarrollo insano se desapegan de sus emociones adoptando una actitud de superioridad y arrogancia.

  • Les son de mucha ayuda practicar deportes, bailar o hacer ejercicio físico; deben conectar con sus cuerpos y salir de la mente.
  • Deben compartir lo que sienten con las personas de confianza, como su familia o amigos, los ayudará a salir de su aislamiento.
  • Tienen que poner en práctica todo lo que han aprendido, no solo deben absorber la información teórica y ser un observador.

Eneatipo 6: El leal

Ilustración de Ray Caesar

Desconfían de sí mismos siendo normalmente ansiosos e inseguros. Suelen ser muy fieles y leales, eso los vuelve excelentes asistentes y amigos ya que priorizan las necesidades del grupo. Les interesa la verdad y no se conforman con falsas apariencias.

Infancia

Tienen temor de no contar con el apoyo de sus padres para orientarse en la vida. Incluso pueden buscar la confianza y seguridad en personas que simbolicen autoridad para ellos perdiendo la confianza en sí mismos.

Consejos:

Ante un desarrollo sano aprende a transformar su cobardía en coraje, formando su autoconfianza y tomando decisiones propias. Ante un desarrollo insano pueden volverse ciegamente obedientes.

  • Deben aprender a relajar sus mentes, calmar sus pensamientos a través de la meditación o el yoga. Reflexionando sobre ideas recurrentes que los agobien y cuestionarlos.
  • Fortalecer su auto confianza y seguridad, tomando sus propias decisiones y asumiendo los resultados.
  • Confiar en la vida les enseñará que las cosas que pasan a veces no salen como las queremos, pero son las que necesitamos para crecer y seguir evolucionando.

Eneatipo 7: El entusiasta

Ilustración de Ray Caesar

Son optimistas, aventureros, atraídos por el placer y llenos de alegría. Se caracterizan por ser entretenidos, suelen llenarse de planes con mucho entusiasmo y dejarlo cuando se aburren. Tienden a la desorganización y constantemente huyen del presente.

Infancia

Sintieron que sus padres no los atendieron lo suficiente, aprendiendo a buscar seguridad a través de experiencias atractivas y personas estimulantes. Se acostumbraron a evitar la tristeza y el dolor, olvidando los recuerdos negativos de su vida.

Consejos:

Con un desarrollo sano sus mentes despiertas y ágiles son capaces de explorar nuevas ideas y concretarlas en proyectos. Con un desarrollo insano pueden ser impulsivos y muchas veces no llegan a terminar sus objetivos.

  • Tienen que aprender a darse un tiempo para sentarse y respirar, enfrentando el silencio del vacío interior.
  • Practicar la lectura, los ayudará a conectarse con su mundo interior.
  • Deben aprender a reconocer sus emociones ya sean desagradables o incómodas para ellos.

Eneatipo 8: El desafiador

Ilustración de Ray Caesar

Se caracterizan por ser seguros de sí mismos, con fuerte carácter y capaces de imponerse. Tienden a ser protectores con las personas que quieren y suelen ser de los que asumen el mando de su entorno.

Infancia

A una temprana edad tuvieron que enfrentar una situación conflictiva que los obligo a endurecerse, Puede que hayan sentido cierto abandono por parte de sus padres, dejando de lado su vulnerabilidad y enfrentándose a la vida con fuerza.   

Consejos:

Con un desarrollo sano son líderes que protegen al débil y se esfuerzan por la justicia. En un estado insano ocultan sus vulnerabilidades actuando agresivamente y siendo controladores.  

  • Deben de conectar su corazón con sus sentimientos, cuanto más sientan sus emociones menos trataran de ocultarlo.
  • Tienen que saber qué a veces pueden pasar cosas que nos hacen daño, tales sucesos son lecciones de vida y nadie es culpable de ello.
  • Aprender a practicar el perdón, sobre todo hacia las personas que consideran que hayan sido injustas o que sienten que les hicieron daño.

Eneatipo 9: El pacificador

Ilustración de Ray Caesar

No les gusta el conflicto y con frecuencia huyen de uno. Son complacientes, bondadosos y se acomodan con facilidad en cualquier grupo; pueden llegar a ser demasiado permisivos con los demás para mantener la paz.

Infancia

Desde muy pequeños buscan la armonía en su hogar aprendiendo a mantenerse alejados de los problemas casi invisibles ante sus padres, con pocas exigencias para no preocuparlos.

Consejo:

Con un desarrollo sano son dinámicos en sus trabajos manteniendo un ritmo gradual, tienen un sentido altamente integrado de sí mismos y del bien grupal. Cuando su desarrollo es insano pueden ocultar sus opiniones y preferencias para mantener una aparente paz.

  • Deben aprender a decir “no”, eso les da más libertad para que escojan las opciones que quieran y manifestar sus verdaderas opiniones.
  • Dejar de infravalorar sus ideas y ponerse en segundo plano, tener presente que dentro de cada uno hay muchas cualidades que nos hacen ser especiales.
  • Establecer rutinas productivas, que los obligue a moverse, también es bueno que aprendan a hacer actividades que desarrollen sus talentos.

Conclusión

El largo trabajo de conocernos puede comenzar antes de lo que creemos y según va pasando el tiempo o las experiencias que nos sucedan; vamos aprendiendo más sobre nuestro “yo” interno, como niveles de un juego que se van desbloqueando cuando más tiempo pasamos jugándolo. Durante estos procesos de descubrimiento nos podemos apoyar en herramientas como el Eneagrama que nos trazarán nueve bocetos con los cuales podremos identificarnos pero sería erróneo pensar que esto nos definiría en nuestra totalidad, esto solo es una herramienta que nos indicarán en que punto nos encontramos en nuestra evolución pero no nos marcará el camino que debemos seguir, eso es decisión de cada uno y como padres debemos proporcionar las herramientas necesarias para que puedan desarrollarlo a su propia manera.

Referencias

Borja Villaseca (2019). Eneagrama. 21/05/2019: Borja Vilaseca. Sitio web: https://borjavilaseca.com/eneatipo-9/

Don Richard Riso & Russ Hudson. (1999). La sabiduría del Eneagrama. España: Urano.

Jordi Pons. (2017). Eneagrama. 01/03/2019 Psicólogo-Barcelona. Sitio web: https://www.psicologo-barcelona.cat/#jordi

Personarte (s.f.). Eneagrama: Personarte. Sitio web: https://eneagrama.personarte.com/eneatipos/eneatipo-9/

Visión integral (s.f.). Eneatipo: Visión Integral Sitio web: https://www.visionintegral.org/content/category/10-psicologia-integral

Mi osito Teddy tiene cáncer

¡Hola!, mi nombre es Teddy, soy un oso de color café chocolate, y también soy el juguete preferido de mi persona favorita, Daisy. Ella tiene 6 añitos, le gustan los dragones, las burbujas y los cuentos de magia. Este año Daisy va a seguir aprendiendo a escribir y a leer en su colegio, y luego de hacer sus tareas, sin excepción alguna, cómo todos los años seguiremos jugando hasta gastar la última cuota de imaginación del día. Este es mi diario, y cómo podrás ver, por cada día diferente en el que escribo, el color del fondo va cambiando.

Nuestra casa tiene tres pisos, es bastante espaciosa, y tiene color celeste cielo clarito. Vivimos junto a Alexander, el hermano mayor de Daisy, mamá, papá, y Frida, la gata. Desde que Daisy era una bebé, los fines de semana, vamos a pasear a la granja de los abuelos. Al final de esos divertidos paseos, siempre termino lleno de lodo y algunas veces de unas cuantas hormigas. Por lo que, luego de regresar a casa, los domingos por la tarde, tenemos nuestro famoso baño de espuma. Daisy es una niña espontáneamente feliz, tiene la risa más bonita del mundo, cuando se ríe lo hace a carcajadas, como quién usa todo el corazón para vivir.

A Daisy también le gusta mirarse por varios minutos frente al espejo mientras hace caras graciosas. Definitivamente soy el que más la conoce, porque siempre la observo, y trato de estar ahí para ella, a veces siendo un amortiguador para que no se lastime su cabecita cuando tropieza, otras veces, siendo blandito y abrazable, especialmente cuando tiene miedo a los monstruos antes de dormir, o siendo un simple saco de box para cuando está muy enojada, y mi rol favorito, siendo su gran confidente, cada que me susurra algún secreto nuevo al oído.

Estos últimos días, nuestra relación ha cambiado, no sé si es por ella, o por mi, pero siento algo extraño, me he pasado toda la tarde pensando en eso, y he concluido los siguiente: Daisy actúa cómo si estar a mi lado le resultara por momentos incómodo, es como si me estuviera ocultando algo. Por ejemplo, estos últimos días no me ha mirado directamente a mis dos botones color negro oscuridad, que tengo como ojos. También, la he escuchado llorando sola y cuando me ha visto, ha sonreído de inmediato, pero evidentemente no era la sonrisa de hace unos días, en la que usaba todo el corazón …

Ayer la madre de Daisy empezó a empacar la ropa de todos, pensé por un momento que sería una buena época para las vacaciones, pero la ropa que colocaba la mamá en las maletas no era ropa de playa. Durante el viaje hubo un silencio profundo color remolino, y luego de que papá estacionara el carro, ingresamos a un lugar de paredes color blanco nieve, con muchas luces color amarillo sol, y con un gran silencio color transparente, aunque tendré que buscar otro color para el silencio, porque ya me había dicho antes Daisy que, el transparente no era un color.

luego

Hoy me pincharon con una aguja tan grande y larga que la sentí hasta dentro de mi relleno de algodón. Y, después de pincharme a mí, fue el turno de Daisy, y desde ese momento hasta que nos trajeron el almuerzo, ella se la pasó llorando. En las noches me cuesta dormir porque en las madrugadas suena la ambulancia, y suena muy fuerte, y eso no solo me despierta a mí, lo peor de todo es que despierta a Daisy, y también despierta a mamá o a papá. Son muchos cambios, lo bueno es que siempre podremos usar nuestra imaginación para poder viajar a dónde deseemos.

Me siento tan nostálgico, que hasta empiezo a extrañar a Alexander, aunque el prefiere jugar con los soldaditos color verde petróleo, hoy lo eché de menos. Alexander no vino con nosotros, porque está en la casa de la abuela, lo sé porque antes de venir aquí, pasamos a dejarlo.

Después de varios días de no entender porque ya no íbamos al colegio a aprender las vocales, y los números, Daisy me ha dicho al oído que iba a contarme un secreto, y realmente era secreto, porque lo dijo con una voz tan bajita, que casi no la escucho: «Estamos en un hospital de verdad». Supongo que hizo la aclaración «de verdad» porque solíamos jugar a los doctores en su cuarto, y la caja de cartón de la lavadora vendría a ser el hospital de mentira. Luego añadió: «Nos vamos a quedar una temporada aquí, hasta que te sanes», eso último no me gustó ya quería ir a casa, tenía muchas preguntas, pero Daisy giró, y se quedó completamente dormida. A veces me siento triste, sobretodo cuando veo su carita de preocupación, eso definitivamente es lo que menos me gusta. No sé cómo decirle que a mi no me duele tanto, más allá del momento, quizá. A ella pareciera que le duele la mayor parte del día. Me enojo conmigo mismo, porque creo que es mi culpa que ya no estemos en casa, y que Daisy no sea la de antes, la echo de menos, nos echo de menos a todos.

Estos días he tenido las emociones mezcladas, como aquella vez en la que decidimos hacer una plastilina gigante juntando todos los colores, pensamos en un inicio que nos saldría color arcoiris, pero quedó un color café zapato.

Por otro lado, debo admitir que tenemos a un buen doctor que nos visita todos los días, menos domingos, se llama Doctor Julián, es alto, moreno, de ojos color caramelo dulce, y con manos suavecitas. Siempre que nos visita me acaricia la cabeza, y luego lo hace con Daisy, y la mayor parte del tiempo está sonriendo. En el bolsillo de su camisa tiene stickers, y nos llena un calendario que está en la pared con cada visita. Nos ha prometido un paseo por el patio cuando lleguemos a 35, pero aún nos faltan diez.

Hay días buenos, días regulares y días como hoy, días malos, cada vez que viene el doctor, me dice: «Hola Teddy, vamos a iniciar con el tratamiento de hoy», y hace varias cosas de forma muy rápida, cosas que no entiendo, y luego, hace las mismas cosas con mi querida Daisy, pero cuando las hace con ella, se demora más tiempo. No me gusta cuando Daisy me mira con miedo, y lo hace solamente cuándo es mi turno, porque cuando le toca a ella, está bien valiente.

Un mes se pasa volando, dijo un día el Doctor Julian, y nos regaló un lapicero de unicornio, Daisy se emocionó mucho, pero la sonrisa no duró tanto tiempo. Creo que es porque tenemos unos tubitos como sorbetes sin color en el brazo derecho. El tema está en que Daisy y yo somos diestros, por lo que, no podemos dibujar como tanto nos gustaba, y no vamos a poder hacer un buen uso del lapicero de unicornio por ahora, pero estamos aprendiendo cada día a ser más pacientes. De igual forma, a papá se le ha ocurrido una idea color brillante, y nos trajo una radio, que reproduce audiocuentos, ese día escuchamos uno de mis favoritos: «Peter Pan». Siento que ya nos estamos acostumbrando, cada día es más sencillo, este hospital va a ser como nuestra casita temporal, y la abuela suele decir que hay que vivir el presente, porque nada se repite.

Hoy la tira de stickers del Doctor Julián se ha acabado, y hemos logrado salir al patio, ha sido un día maravilloso. A pesar de todo, me gusta vernos más unidos como familia, al inicio no entendía qué significaba estar enfermo, pero hoy escuché a mamá decirle a papá, que había sido una idea maravillosa traerme para acompañar a Daisy, pensé que era ella quién me acompañaba a mi. Bueno, en realidad lo hacemos ambos. Durante su conversación, usaban términos que no comprendía, hasta que mamá dijo que Daisy estaba luchando contra el cáncer. Y, papá le dijo, que si uno enfermaba en casa, todos lo sentíamos, que todos luchaban contra el cáncer en realidad. Y, ahí recién entendí, mi forma de apoyarla es mediante la empatía. Si ella enferma, yo también siento, si ella sonríe, yo también reiré.

A cute sick little boy is sitting with his stuffed animal on a chair waiting for a chemotherapy appointment to treat his cancer. He is optimistically smiling.

Jugar en la naturaleza, y no tener ningún techo que tape el cielo, ha sido de lo más bonito. Daisy no dejaba de moverse, y la veía mirar alrededor con ojos color esperanza.

———————-¿FIN?———————

Antes de profundizar un poco más en el tema, creo que es importante aclarar que todo lo que veía Teddy en Daisy, es en realidad, LO QUE DAISY PODRÍA VER EN SUS PADRES… Un conjunto de emociones, que varían en intensidad a cada momento, y no es para menos, la incertidumbre de vivir una situación así, genera miedo, ansiedad, tristeza, enojo, cólera, alegría… Y quizá en este punto, desees regresar al principio del cuento, para generar una mayor empatía, especialmente si en tu familia alguien atraviesa por este difícil momento. Recuerda mientras lees nuevamente el cuento, tratar de ver a través de los ojos de Teddy, porque así te miran tus hijos(as).

La Psico-Oncología, es una rama de la Psicología que nos permite abordar casos de personas y familias que han sido diagnosticados con cáncer, y que luchan día a día. La información en esta sección tiene el objetivo de promover la comprensión emocional que requiere esta condición médica.

Vamos a hablar de dos puntos, primero, sobre la psicología de un niño(a) que atraviesa por esta condición médica. Y luego, sobre la red apoyo, padres, cuidadores, familia, amigos, etc.

HABLEMOS DE DAISY:

DAISY INICIA EL TRATAMIENTO:

Los primeros días suelen ser los más difíciles, aparece el inmenso miedo a lo desconocido, a lo incierto. Los hijos comúnmente reaccionan a la noticia del diagnóstico de cáncer con una postura similar a la que reflejan sus padres.

A su vez, la forma en la que reaccionen va a depender de varias variables, principalmente de, la edad y de las características de su personalidad.

Asimilar el diagnóstico es un proceso emocional, es probable que haya existido una molestia o dolor físico previo a la detección, así como también es probable que haya sido imperceptible. Pero cuando tenemos la noticia, caemos en la cuenta de que es real, realmente nos está sucediendo.

Aquí es donde surge la ansiedad, y gradualmente, una pérdida de autonomía, lo que aumenta la dependencia hacia nuestros cuidadores. La sensación de pérdida de control en un niño(a), puede ser experimentada como una posible amenaza, hecho que provoca malestar emocional.

El cáncer influye en las distintas áreas de funcionalidad del niño, modificando, por ejemplo, sus rutinas de vida, a nivel académico, social, familiar, hecho puede ir agravando este malestar emocional. Allí radica la importancia del apoyo psicooncológico desde el momento en dónde se cuenta con el diagnóstico médico, con el fin de desarrollar estrategias de afrontamiento promoviendo la adaptación del niño(a), y de su familia.

En esta fase inicial surge la necesidad de psico-educar al niño(a), es importante que ellos sepan el nombre de su cáncer, y que reciban información breve y didáctica sobre el tratamiento. Sugiero también realizar un ejercicio de imaginiería y de visualización a corto plazo, para que vean cómo cambiarán algunas cosas, durante este periodo.

Resulta bastante útil leer libros o cuentos de esta temática, y si es factible, promover el contacto social con otros niños o adolescentes con el mismo diagnóstico. La filmoterapia también abre una puerta de proyecciones en el niño respecto a los protagonistas, quienes resaltan por su valentía, y perseverancia. Recomiendo mostrarles cortometrajes, o películas que puedas haber revisado previamente.

Vamos avanzando poco a poco, que usualmente uno de los aspectos más difíciles es aceptar la situación. Lo más importante, es tener en cuenta que, desde este punto nuestra inteligencia emocional tendrá una gran posibilidad de incrementar a pasos agigantados, usaremos nuestro coraje, trabajo en equipo, tolerancia, liderazgo, pero sobre todo, nuestra empatía y amor propio.

DAISY CONTINUA CON EL TRATAMIENTO:

El lenguaje universal de los niños(as) es el juego, tómate un momento para pensar en estrategias lúdicas que ayuden al niño(a) a disminuir la incertidumbre. Por ejemplo, la técnica que utilizó el Dr. Julián, en el cuento descrito previamente, para la cuál, le aplicaba al osito Teddy primero las intervenciones médicas, cómo las inyecciones, y luego, recién a la niña. Esto facilita una breve preparación emocional, es cómo que ver lo que va a ocurrir, lo hace saber que tendrá un inicio y un fin, que hay personas a su alrededor cuidándolo(a), que todos los presentes saben que le va a doler, pero que lo hacen para que logre estar bien.

Así mismo, se pueden instaurar otras técnicas, como que, el niño(a) escriba cartas, haga dibujos o audios, para motivar a niños(as) que atraviesan por una situación similar. No olvidemos que dar fuerza a los demás, nos da fuerza a nosotros mismos. Y si tiene la posibilidad de conocerlos, mucho mejor, poder observar en un tercero lo que nos sucede físicamente, es una oportunidad para nuestro autoconocimiento.

El calendario de citas o procedimientos, es una especie de economía de fichas (Técnica conductual), que facilita a los niños el obtener una recompensa (De preferencia una experiencia a lo material), al culminar un ciclo. Pegar stickers cada día, o en cada procedimiento, hará que sientan una motivación que les permita ver a mediano plazo.

Del mismo modo, la lectura terapéutica, tiene un propósito psicoeducativo. Existen varios autores de cuentos o audiocuentos para niños de todas las edades, en dónde abordan este tipo de situaciones, ¿Por qué es educativo? Ayudará a que los niños(as) se identifiquen con algún personaje, y encuentren las palabras para expresar mejor lo que sienten a sus padres, médicos o cuidadores, entre muchos otros beneficios.

Otro tema que aborda la «Psico-oncología», es el dolor. Algunos procedimientos invasivos se consideran incluso más dolorosos y ansiógenos que el propio cáncer. Es importante aprender técnicas que ayuden a manejar las sensaciones dolorosas. Una de ellas inicia justamente en crear un «Termómetro del dolor», para que los niños(as) puedan calificar algunas intervenciones, e identificar que, muchas de estas situaciones son más tolerables que otras. Esto también ayudaría en describir su dolor al personal de salud. Sumándole a esto, la técnica de respiración diafragmática, relajación muscular progresiva, entre muchas otras que explicaré en futuros artículos.

Por otro lado, cuando les sucede algo «malo» a los niños(as), tienden a desarrollar sentimientos de culpa, hace unas semanas tuve un caso en el que la niñita refería que por haber hecho alguna travesura, recibía «una especie de castigo» al enfermarse. Manifestar ese tipo de pensamientos solo aumentaría su malestar. Es por esto que, resulta muy valioso entender su percepción de la situación. Para esto podemos conversar con ellos, preguntarles que piensan y sienten respecto a lo que sucede.

Es interesante analizar la mayor parte posible del contexto de tratamiento médico, y buscar orientar cada situación a la realidad psicológica infantil. En ese sentido, las formas más comunes de administración de los medicamentos en la quimioterapia, son mediante sonda intravenosa, medicamentos, inyecciones y tratamiento vía intratecal (Los medicamentos son inyectados en la parte baja de la espalda empleando la técnica de punción lumbar). Para lo cual, se puede representar, primero con un peluche o muñeco, el procedimiento que luego se le hará al niños, para permitirles familiarizarse y entender lo que sucederá a continuación.

Del mismo modo, es importante resaltar que, por la misma condición médica podrían aparecer cambios físicos, como la pérdida de peso, la caída de cabello, la alteración del sueño, entre otros. Y estas alteraciones, en muchos casos, se intensifican con el tratamiento.

Aunque no ocurre en todos los casos, pongámonos en la situación de la caída del cabello, muchos se lo tomarán con calma, pero para otros, especialmente si ya están en una etapa de pubertad o adolescencia, esto podría generarles emociones intensas. Es importante darles un tiempo de preparación a su nueva imagen.

Es común no tener cabello, es más, de seguro conocemos a personas que no lo tienen, ya sea por alguna condición médica, o simplemente por un corte de su elección. La forma en la que llevamos el cabello es parte de nuestro estilo, y la forma en la que no lo llevamos también debería de serlo. Por lo mencionado, dales a los hijos(as) la oportunidad de decidir qué quieren hacer respecto a esto, pueden decidir también si gustan usar algún complemento, como gorritos, turbantes, pañuelos o pelucas. Este punto es muy importante para ellos, dado que, por lo menos en cierta forma «tienen el control de su aspecto».

Otro punto importante para abordar es respecto al personal de salud que se encarga de los cuidados de tu hijo(a), se sugiere hacer lo posible para que el niño(a) tenga un solo médico de confianza, o un grupo reducido de profesionales de la salud. Esto para que pueda familiarizarse y tener mayor confianza durante su tratamiento. Especialmente en el caso de niños(as) pequeños(as). En caso de un cambio de médico, tratar de ir preparándolos con alguna fotografía del mismo, o contándoles algo personal sobre el médico. Ej. «Tu nuevo Doctor se llamará Javier, y le encantan los perritos, tiene en casa uno, que es muy travieso y es de raza salchicha, cómo los perritos que vimos aquella vez…»

Uno de los aspectos más importantes durante la fase de tratamiento, es asumir que, el niño(a) la va a pasar mal por momentos, pero que a la vez, mientras eso suceda, está ocurriendo algo bueno, porque recibe lo que necesita para ganar esta batalla.

DAISY DICE ADIÓS AL TRATAMIENTO:

Cuando un niño(a) culmina la batalla contra el cáncer, y le dan el alta, automáticamente se embarga de alivio, y poco a poco retorna la sensación de control sobre su propio cuerpo, esto supone un proceso realmente reconfortante.

Claro, es cierto, tiene que haber un seguimiento posterior a la recuperación, que incluye visitas al médico, y algunos exámenes que seguirán siendo parte de la rutina, pero ya se ha recuperado gran parte de la salud, y a partir de ese momento, tendrás a un hijo(a) mucho más resiliente, que ha desarrollado una serie de competencias psicológicas, cómo la perseverancia, paciencia, trabajo en equipo, tolerancia a la frustración, y sobretodo, ganas de vivir una gran vida.

Este artículo va dirigido con mucho cariño y respeto a una gran amiga, que en este momento se encuentra luchando, junto a su familia, por la salud de su pequeña. Ella me inspiró a profundizar en este tema, y es que, ella es tan fuerte y resiliente, que puedo asegurar que la mayor parte del tiempo lo mira todo color esperanza.