¿Qué hay en la mente del dictador/a?

Primero debemos definir que es una dictadura, según la Real Academia Española es: «Régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales”. (2023)

Entonces, nos damos cuenta que este tipo de régimen tiene demasiado poder en el gobernante, generalmente, único, así como el caudillismo.

Pero ¿qué hace que “personas comunes y corrientes” se conviertan en tiranos o dictadores? En general, no se puede catalogar bajo un mismo concepto a todos, no todos manifiestan las mismas características ni tuvieron los mismos tropiezos.

Tal como lo menciona José Luís Álvarez, docente de Esade y sociólogo por la Universidad de Harvard, “no puede haber una psicología común para los dictadores, porque no hay ni siquiera una para los demócratas. Algunos no tienen nada especial, simplemente son jefes de su tribu. Explicar las dictaduras en términos de personalidad no tiene amparo científico”, señala. (Sandri, 2011)

Si tratamos de unificar las características en común, pues hablamos de personas que rebosan de confianza e independencia en sí mismos, algunos desprenden mucha energía sexual. Pero también suelen estar muy absortos, poseen la mitomanía como una habilidad despiadada, suelen ser sádicos y poseen un apetito insaciable de poder. Según Norrholm (Mayor Perez, 2017) podríamos agregar a la lista, frialdad, poco o nada de remordimiento, carentes de emociones, no tienen sentido del humor ni capacidad de reírse de sí mismos. No entienden que la democracia, en el fondo, es un juego de roles”, explica Álvarez. (Sandri, 2011)

El Gran Dictador (1940), Charles Chaplin Film Corporation

Psicopatología del poder


Segun Russel, el poder es lo más importante, lo que anhela una persona junto a la gloria, siendo esos los deseos mas intensos del hombre (Rusell, 1938), y hasta nos atreveríamos a decir que el poder es algo que ansiamos consciente o inconscientemente.

Se ha escrito mucho sobre los cambios (psicológicos y bioquímicos) que el poder produce en las personas que lo ostentan; por ejemplo, se ha sugerido compromiso del lóbulo temporal y del sistema límbico (Mejia, y otros, 2004).

En el transcurso de nuestra historia nos damos cuenta del ostentoso orgullo desmedido de los poderosos, y que debía ser contrastado. Por ejemplo, los generales romanos victoriosos recibían a su entrada en Roma, el regalo de una corona de laurel y un esclavo que, ante los vítores del pueblo, les susurraba unos pasos más atrás: ‘memento mori’ (‘recuerda que eres mortal’). En la coronación de los papas la alocución ‘sic transit gloria mundi’ les recordaba lo efímero de su reinado en la tierra (González-García, 2019).

En el 2008, el neurólogo, David Owen, publicó un libro en el que, atraído por el comportamiento y el perfil psicológico de ciertos políticos (parlamentarios, dictadores…), acuña el término ‘síndrome de hubris’ (SH) para describir a los mandatarios que creen estar llamados a realizar grandes obras; muestran tendencia a la grandiosidad y la omnipotencia y son incapaces de escuchar, al mostrarse impermeables a las críticas. Owen analiza el comportamiento de políticos como Roosevelt, Ariel Sharon, el sha de Irán, Bush, Blair, etc., y dedica un capítulo a las medidas de protección democrática contra los gobernantes con SH. Para Owen, el SH está indisolublemente unido al poder y alimentado por el éxito; lo describe como un trastorno adquirido y reversible (puede remitir al desaparecer el poder) (González-García, 2019).

El término ‘hubris’ o ‘hybris’ (ὕβρις, hýbris) es un concepto griego que significa ‘desmesura’.

Según Carvajal (2014), la persona afectada presenta: 

  • Evalúa una situación con ideas fijas preconcebidas. Rechaza todo signo contrario a sus ideas.
  • Es incapaz de cambiar de conducta. No saca provecho de la experiencia.
  • Trata a los demás con prepotencia.
  • Tiene una conducta marcadamente narcisista.

A continuación y para cerrar, les comparto unos ejemplos palmarios de la cuestión: Némesis en la mitología griega era la diosa de la justicia, del equilibrio y de la mesura. Castigaba los actos de soberbia y devolvía al enfermo de ‘hubris’ a los límites que había cruzado, restaurando el equilibrio de la naturaleza. El sol derritió la cera de las alas de Ícaro que, por querer volar demasiado alto (‘hubris’), cayó al mar y desapareció para siempre. El Se­ñor que confunde los idiomas de la tierra es la Némesis del pueblo orgulloso que pretende construir una torre que llegue hasta el cielo (Génesis 11: 1-9).

Referencias

Carvajal, C. (2014). Síndrome de Hibris: descripción y tratamiento. Rev Med Chile.
González-García, J. (2019). Síndrome de «hubris» en neurocirugía. Síndrome de «hubris» en neurocirugía.
Mayor Perez, A. (05 de Setiembre de 2017). Los rasgos que te hacen un dictador. LA VANGUARDIA.
Mejia, C., Garcia, J., Palacio, C., Correa, O., Gil, C., & Arango, J. (2004). Aspectos neurobiológicos de la psicopatía. Iatreia.
Real Academia Española. (17 de agosto de 2023). RAE. https://dle.rae.es/dictadura
Rusell, B. (1938). Power: a new social analysis. Londres: Allen G. & Unwin.
Sandri, P. (16 de noviembreee de 2011). En la mente del dictador. LA VANGUARDIA.

El ego, la tecnología y el autoconocimiento. ¿Destrucción o construcción?

¿Qué información nueva ingresa a tu mente cada mañana?

Estamos en la Era de la información, la era digital. Todos los días el Internet registra un movimiento de datos a una velocidad impresionante. Lo que hoy es un descubrimiento, para mañana puede ser obsoleto, así es. Hoy en día puedes digitar lo que quieras saber en cualquier buscador, y te aparecerá mucha información de calidad gratuita, si sabes averiguar bien; no obstante, de igual manera podemos encontrar lugares de desinformación, por eso es bueno levantar la ceja e indagar más a fondo acerca del tema de tu interés.

Es sin duda una época de grandes avances, pero como todo en el universo tiene su polaridad, también observamos muchos retrocesos en el comportamiento del ser humano y en la sociedad en general.
Como decía Sigmund Freud: “Que grandes avances hemos hecho, ahora queman mis libros, antes me hubieran quemado a mi” (Cartas a Ernest Jones, Vida y Obra de Sigmund Freud, 1933).

Es un hecho comprobado que un gran porcentaje de las personas que tienen un celular smartphone pueden distraerse de una a dos horas seguidas al día con dicho aparato, y no hacen otra cosa que mover el dedo, para presionar la pantalla táctil, y malgastan tiempo valioso de su vida que jamás volverá. Asimismo, la televisión, que es un medio de «información», se ha ido transformando, con el tiempo, en un medio de distracción. Además, las redes sociales son, cada vez más, una salida a los problemas personales y aparecen “máscaras”. El hecho de querer agradar a los demás para sentirse valorado y apreciado con montones de «Me Gusta» y «Corazones», por los que se estaría dispuesto a hacer lo que sea para alimentar el ego. Freud, pionero en el psicoanálisis, en uno de sus artículos llamado “El Ego, el Super Ego y la Conciencia” Nos indica que el «Ego» está dentro de nosotros y jamás podríamos reconocerlo, pero ahora que estas leyendo esto, tienes la oportunidad. Cada uno cumple con características diferentes:

  • El yo: Desde los siete años comenzamos a formarlo. El niño empieza a descubrir o moldear su personalidad gracias al yo, otros podrían llamarlo el ego.
  • Super yo: Tiene mucho que ver con lo social, influye bastante en lo que el entorno pueda pensar de ti, ya sean tu familia, los amigos y o la sociedad. El super yo quiere ser incluido, quiere aceptación, y que todos lo reconozcan.
  • El inconsciente: Tiene mucho que ver con la enseñanza de Cristo; y de muchas culturas indígenas que tienen como concepto muy arraigado el poder de los sueños. El inconsciente es el más oprimido, por así decirlo.

Los dos yoes no dejan que el inconsciente se dé a conocer, este último se podría interpretar como tu alma, tu verdadero ser; únicamente tratará de comunicarse contigo por medio de los sueños. Y además de esa difícil tarea que tiene para contactar contigo, la interpretación de los sueños ya es una hazaña por si misma.

Dada su dificultad tiene que mandarte señales encriptadas o codificadas. Carl Jung fue un psicoanalista que trabajó de la mano con Freud, pero se abrió camino para crear su propia rama de psicoanálisis. Él consideraba en su libro Arquetipos que los sueños tienen mucho sentido para sus pacientes, porque, en realidad, mediante ellos se revela la raíz de sus problemas; a causa de ello, fue que escribió libros al respecto como Teoría de la Sincronicidad que habla sobre el hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho que te lo recomiendo.

Ahora bien, ya que sabemos que nuestro inconsciente siempre trata de mandarnos mensajes codificados, mediante los sueños, tenemos que interpretarlos para comprender que trata de decirnos. Nuestro verdadero ser quiere comunicarse nosotros, pero nuestros yoes lo oprimen tanto que el mensaje nunca llega.

Esta información, a mi punto de vista, esta inherentemente asociada a la mente humana en general. Todo esto surge en el cerebro de las personas de a pie, cada día, todos los meses, años y décadas. Estamos atrapados en nuestras mentes sin entender cómo funciona y no podemos utilizarla a nuestro favor.

En Arquetipos, Jung nos brinda un método para entender los sueños, o tratar de descifrarlos:

«Al despertarte de un sueño, automáticamente tomar un bolígrafo y papel, y escribir todo lo que puedas acordarte en el momento, paso a paso, e imaginar cómo fue sucediendo el sueño. Y cerrar los ojos y pensar en el sueño, y repetirlo en voz alta. Esto ayudará a que puedas descifrar el mensaje oculto que trata de decirte tu inconsciente, que quiere comunicarse contigo».

Podemos afirmar que el ego puede causar todo lo negativo en nuestras vidas. Sentirte superior a los demás; quedarte mirando televisión o en el celular, a sabiendas de que puedes aprovechar ese tiempo para hacer o aprender cosas nuevas, o quizás podrías abstenerte de salir a esa fiesta y desarrollar aquel proyecto que tienes en mente. Asimismo, hay muchas cosas más que no logramos, porque muy dentro tuyo el ego es el obstáculo y no te deja avanzar. El ego es nuestro verdadero enemigo, y día a día, estamos en una lucha constante de quién es el que domina tu mente y tus acciones.

Foto: Mariel Reiser on Unsplash

La Historia de Marta:

Marta es una mujer de 30 años que siempre ha sido muy exigente consigo misma y con los demás. A menudo, se siente ansiosa y agobiada por tener que hacer todo «perfecto», y se culpa a sí misma cuando algo le sale mal. Marta se siente insatisfecha y estresada todo el tiempo, porque en la escuela, le enseñaron que no debe de cometer errores, y mientras fue creciendo, esto se arraigó en ella. Un día, su ansiedad se vuelve tan intensa que Marta tiene un ataque de nervios, porque no se preparó bien para una exposición de trabajo y es hospitalizada por mucho estrés.
Entonces, decide que quiere cambiar su vida; entiende que su mente y todo lo que aprendió en su niñez acerca de no cometer errores, paradójicamente, era un error. Busca ayuda en un programa de Inteligencia Emocional y comprende que equivocarse es una forma en que la mente humana aprende de manera eficaz, aunque dolorosa.

A medida que comienza a trabajar en sus pensamientos y emociones negativas, así como aprender a ser más compasiva y amable consigo misma, Marta se da cuenta de que la vida no es una carrera de competición, ni mucho menos ser mejor que nadie; entendió que la mejor forma de sentirse feliz en todo lo que hacía, era disfrutando cada momento, y tomar cada error como una ganancia de mayor sabiduría.

La historia de Pablo:

Pablo es un hombre de 45 años que siempre ha sido muy iracundo. Se siente frustrado y enfadado en cualquier momento, y no duda en descargar su ira en los demás. Él suele levantarse temprano, prender la televisión, y constantemente, mira las noticias del día acerca de robos, asaltos, y asesinatos, así como los programas sobre mujeres y hombres infieles que discuten y lanzan dardos hirientes a los demás.
Cuando va a su trabajo tiene mucho miedo de que le roben o asalten, tanto que no comparte tiempo con sus amigos; pero, cada vez que tiene la oportunidad, le es infiel a su mujer y asiste, ocasionalmente, a prostíbulos.

Cuando esta con sus hijos, ellos se limitan a mirar la televisión junto con él, y casi no tiene contacto profundo con ellos. Pablo se siente muy desanimado con respecto a sus hijos, cree que pudieron ser mejores; pero lamentablemente, todos ellos llevan una vida desordenada
y se comportan como él. Aunque no quiera reconocerlo, siempre fue el referente de sus hijos, y a medida que ellos crecían, miraban su comportamiento. Considero que la mejor forma de enseñar es con el ejemplo. Así que invito a los lectores a que se detengan un segundo a pensar que tipo acciones están mostrando a su alrededor, porque puedes enseñar cosas tanto positivas como negativas.


En los momentos en que Pablo no está en casa, sus hijos le llaman solo para pedir dinero, pero cuando está en casa, es como un fantasma, ya que no se preocupan por él. A pesar de tener un trabajo y una familia, Pablo se siente solo e infeliz por dentro. Un día, su estado emocional fue tan grave que decidió ahogarse en alcohol, ya que no tenía con quien hablar. Estuvo en ese estado durante muchos meses, perdió su trabajo, sus hijos le dieron la espalda, hasta que tocó fondo y decidido cambiar su vida. Asistió a Alcohólicos Anónimos, y poco a poco, fue recobrando las fuerzas de trabajar y [las ganas] de disfrutar de su familia.

Entendió que aún estaba a tiempo para poder educar a sus hijos, pero debía cambiar sus pensamientos, y todo lo que ingresaba a su mente. El psicólogo le indicó que ver la televisión de manera continua y sobre todo, programas negativos, hacía que, inconscientemente, también se comporte de la misma manera. Dejó de ver televisión; empezó a leer libros de autoayuda, y a aprender cómo controlar su ira. En su casa, ya no miraban a Pablo sentado, hipnotizado por la televisión, ahora era más alegre, y estaba leyendo un buen libro; a causa de ello, sus hijos empezaron a hacer lo mismo. Se sentaban junto a él para preguntarle qué era lo que leía, y poco a poco, fueron armando un equipo de estudio, analizaban los libros para después aplicar todo lo que decían.

El cambio no solo se notó en Pablo, sino también en sus hijos. Su esposa ahora ya no le tiene miedo, y comparten momentos en familia. Pablo comienza a sentirse con mucha paz, y disfruta de su vida.

En estas dos historias hemos podido identificar como el cerebro humano puede ser nuestra salvación o perdición. Tiene el poder para destruir o construir. Formúlate esta pregunta ahora mismo: ¿Qué ingresa a mi mente cada mañana? ¿Qué cosas nuevas estoy aprendiendo hoy? ¿Las acciones que tomo hoy me ayudarán a cumplir mis objetivos familiares y profesionales a largo plazo?

Vivimos en la era de la inmediatez, todo lo queremos rápido, queremos la fibra óptica para que el Internet sea más rápido, queremos los megas de alta velocidad para el smartphone, queremos ir al gimnasio y bajar de peso en una semana. La paciencia se pierde con tanta velocidad de información y avances tecnológicos; sin embargo, la Historia ha demostrado que las cosas buenas les suceden a los pacientes, que se toman el tiempo de desarrollarse y pulir sus habilidades en este mundo tan competitivo y de constante cambio.

A modo de ilustración, tenemos la muy conocida fábula sobre la tortuga y el conejo, es un ejemplo muy simple, pero se entiende de maravilla.

¿Quién ganó la carrera? Por un lado, el conejo era rápido, pero no era consecuente, por otro lado, la tortuga era perseverante y paciente, sabía que si continuaba y daba lo mejor de sí, llegaría a la meta. Por consiguiente, la humanidad se enfrenta a muchos obstáculos disfrazados de comodidades y facilidades. Es nuestra carrera personal conocernos a nosotros mismos, saber cómo funciona nuestra mente y dominar le ego, ese que es un obstáculo que te impide lograr cosas importantes para ti. Pero en realidad, es un maestro, porque está acechándote constantemente, y te muestra tus falencias como un educador disfrazado.

En Mateo 15: 11, Cristo dijo: «Lo que entra por la boca del hombre no es lo que lo hace impuro. Al contrario, lo que hace impuro al hombre es lo que sale de su boca».

Este ejemplo nos da a entender que la palabra es lo que sale de nuestras bocas, y debemos tener mucho cuidado como las utilizamos, para construirnos o destruirnos.

Te invito a que, pacientemente, inicies una carrera personal de transformación. Empieza por tus hábitos, cambia tus palabras. Este es el momento de aprender más sobre ti mismo, de conocerte a fondo y extraer toda la abundancia, imaginación, positivismo, e inspiración que tienes dentro. Basta que realices acciones pequeñas diariamente y en determinado momento, se convertirán en un gran resultado.

Referencias

elDiarioes (2021). [Archivo de video]. El inconsciente, la teoría de Freud para la conducta que lo enfrentó con la comunidad científica. https://www.youtube.com/watch?v=P74Hy6iB04k

Esopo. La Liebre y la Tortuga. https://www.cuentosyrecetas.com/la-liebre-y-la-tortuga-cuento-con-moraleja/

Jones, E. (1981). Vida y Obra de Freud. Barcelona: Anagrama. Vida y Obra de Freud Ernest Jones PDF | PDF | Psicoanálisis | Sigmund Freud (scribd.com)

Jung, C. (1970). Arquetipos e Iconsciente Colecgtivo. Buenos Aires: Paidos. https://www.formarse.com.ar/libros/libros-Jung/1_pdfsam_JungCarlGustavArquetiposEInconscienteColectivo.pdf

Justo, D. (2022). Este es el tiempo que pasamos de media con el teléfono móvil y las aplicaciones que más utilizamos. https://cadenaser.com/2022/04/28/este-es-el-tiempo-que-pasamos-de-media-con-el-telefono-movil-y-las-aplicaciones-que-mas-utilizamos/

Sánchez, N. (2010). Guía de lectura de «El yo y el ello» de S. Freud – Corrientes actuales de la filosofía. https://eprints.ucm.es/id/eprint/24056/1/EL_YO_Y_EL_ELLO.pdf

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Cuando la adopción puede ser la solución…

El otro día, me encontraba buscando páginas sobre adopcion de niños en Perú, pero solo encontré dos grupos; sin embargo, lo que si pude ver fue ¡una gran cantidad de páginas de adopción de animales! Creo que esto es una ventana que nos hace ver que la gente esta cada día más comprometida con hacer un bien social, pero hay más compromisos que atender…

Una adopción puede resolver problemas de diversa índole; en el más común de los casos, problemas de infertilidad en los padres. Además, puede resolver traumas o desavenencias en torno al tema de la maternidad, tales como: haber sufrido un aborto espontáneo o planificado, la muerte de un hijo, y, por supuesto, el latente deseo de ayudar al prójimo.

Es así como aporta un bienestar a nuestra psiquis humana, una idea un tanto controversial, pero de mucha redención. El salir de nuestros propios convencionalismos, puede llevarnos a una esfera libre de nuestras propias limitaciones mentales y afectivas.

Si te gustan las películas: «Familia al instante», «Bekas», «Corazones rasgados», películas sobre adopción que recomiendo, este artículo te puede gustar.

Fotograma de la pelicula «Familia al instante» (2018)

Conozcamos el proceso de adopción en el Perú

Pasos:

Charlas informativas: Donde se explican las clases de adopción, las modalidades en nuestro país, etc., se responden preguntas clásicas y se desmienten mitos

Talleres: Son tres, así se va adjuntando un expediente donde serán evaluados.

Evaluaciones:

Evaluación legal: Se exigen requisitos para ver si se está calificado para una adopción.

Evaluación psicológica: Informes psicológicos de los candidatos.

Evaluación social: Efectuada por una asistenta social que estima el espectro social de los padres.

Designación: Equipos multidisciplinarios clasifican según paridad, duplas o ternas en igualdad de condiciones. Buscan que las familias que compitan por una adopción deban tener características similares. Esto se pone a conocimiento del Consejo nacional de adopciones (el cual otorga las adopciones), que lo conforman tres miembros del Ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables.

Integración familiar: Los padres son presentados al menor. Se le prepara al niño para hacer el famoso «clic» y empatizar entre ellos. Hay un plazo de cinco días para conocerse, luego, viene el acogimiento preadoptivo, donde se lo llevan a su casa por diez días, y se espera que el niño se integre al hogar.

Etapa post-adoptiva (tres años): Se visita semestralmente el hogar donde se estableció la adopción, con el propósito de velar por el bienestar del menor (Mattos, 2020).

Niños ansiosos por ser adoptados

Ejemplo a seguir

El caso de la profesora que adoptó a su alumna de 17 años, después de que la joven abandonara el colegio.

Miriam Coronel, es una docente de Lengua y Literatura, que vive en la ciudad de Buenos Aires. En una ocasión, le pidió a una alumna que le dijera a Camila que “la profe la extraña y la quiere ver”. Al día siguiente, Camila volvió muy contenta a clase, pues estaba faltando ya una semana, y la maestra, preocupada, averiguó su situación, y se enteró de que la adolescente vivía en un hogar de chicos. El interés en ella fue creciendo; pues relata que es una chica tímida pero destacada en los estudios. Es así como inició las gestiones para tramitar la adopción. Miriam tiene tres hijos adoptivos junto a su esposo Néstor, que presentaba reparos en la decisión de su esposa: tenía temor de encariñarse. “Le daba miedo perderla, porque ya tenía 17 años. ¡Va a crecer, se va a ir!, me comentaba. Pero yo pensaba distinto, el vínculo crecerá hasta donde tenga que llegar” (Otaño, 2021).

La adopción puede aliviar tensiones sobre la maternidad

En estos tiempos, se trabaja el doble; por un lado, las responsabilidades en el hogar y en el centro laboral ahora van para ambos géneros, y es así como las mujeres, cada vez más consciente o inconscientemente, posponen la maternidad hacia un momento más seguro en su vida. Por otro lado, se ven casos de millennials y adultos de la Generación z que tienen, aparte de sus obligaciones personales, obligaciones con sus padres, y por tanto, deben conseguir más dinero en un mundo lleno de alzas. Es así como la adopción se vuelve una alternativa atractiva. Imaginemos adoptar un niño de 4 años, a la edad de 42, ¡ya no necesitarías cambiarle el pañal, te ahorraste el embarazo y toda la hospitalización, y más importante aun, estarías haciendo un bien a la humanidad!

Todo empieza con dar una orden a nuestro propio yo y permitirse entrar al mundo de estos bebes, niños y adolescentes, y conmoverse. Después de eso, seguro se estará firmando los papeles de adopción.

Referencias

García, M. [Milagros García Mattos]. (2020, agosto 28). A TODA LEY – NUEVO PROCEDIMIENTO DE ADOPCIONES EN EL PERÚ [Archivo de video] https://www.youtube.com/watch?v=StmrKG4EEdU&ab_channel=MilagrosGarciaMattos

Otaño, C. H. (2021). La maestra que adoptó a una alumna de 17 años después de que la joven abandonara el colegio. https://www.infobae.com/sociedad/2021/09/22/la-maestra-que-adopto-a-una-alumna-de-17-anos-despues-de-que-la-joven-abandonara-el-colegio/

Las psicólogas también lloran

Gran parte de los pacientes que acuden a pedir ayuda psicológica tienen como expectativa “no estar tristes”, y muchos al verme sentada como toda una profesional tendrán pensamientos reflejados en frases como “seguro su vida es perfecta”, “debe saber manejar sus emociones”, “mi psicóloga nunca está triste”, etc.  Y aquí vengo a responderles desde una línea horizontal que no, yo también lloro, tengo días en que siento que la tristeza me invade y me inhabilita, y que muchas veces me encierro en mi baño, me meto una lloradita intensa y luego veo las cosas con mayor luz.

“Ya no llores”, “no estés triste”, “pero tú eres fuerte”, “hay que salir para que se te pase”. Seguro que, a lo largo de la vida, nos han dicho estas mismas frases montones de veces, y nosotros se las hemos dicho a otros. Vivimos en una cultura de idealizar el bienestar que aborrece todo lo que no sea la felicidad y el placer inmediato, y que, incluso, ha terminado por llamar negativas a todas las emociones donde no se experimente dicho placer. Es más, no solo rechazamos nuestro propio dolor, sino que nos aterra y nos incomoda verlo en los demás, de ahí el recurrir a frases rápidas y aprendidas de memoria como las de arriba. Necesitamos que el otro deje de llorar porque no nos gusta el sufrimiento de ningún tipo, ni siquiera el empático —aunque no sea propio—, y casi sin pensarlo, como un resorte, le decimos que él puede con eso y con más. No podemos juzgar a las personas que nos han visto tristes por no saber lidiar con nuestra tristeza, lo más probable es que tampoco ellos sepan manejar la suya.

Los medios nos bombardean con las sensaciones placenteras, hemos de ser atractivos, exitosos, amados, divertidos, alegres y «siempre felices»; pero ser feliz eternamente es sencillamente imposible para una persona, y tratar de lograrlo constantemente, agotador. No es posible sentir felicidad siempre, de la misma manera en que no es posible sentir permanentemente una misma emoción, por ejemplo, el asco; porque la maravillosa complejidad del ser humano radica en nuestro cambio constante de emociones, no en seleccionar una y experimentarla sin descanso.

Como dato curioso y trágico de la influencia de los medios, hay aldeas en África donde los padres de familia se gastan el poco dinero que tienen en comprar Coca Cola a sus hijos, para que crezcan alegres y vitales como los niños de los anuncios; y aunque esto solo les traiga desnutrición y perder dientes, siguen comprándola para lograr lo prometido. Hay personas que combaten su sufrimiento comprando artículos cuyos anuncios muestran gente feliz, y personas que solo adquieren productos en los que hay escritas frases positivas para no permitirse que decaiga el ánimo.

¿Pero la tristeza tan mala es?

Ciertamente, ni es buena ni es mala; como toda emoción, cumple una función necesaria. La tristeza reduce la actividad, a la vez que disminuye la atención en el mundo externo para focalizarla en el mundo interno. Esto favorece el auto-diálogo, la reflexión y el análisis, necesarios tras una pérdida o fracaso. Además, esta paralización facilita la restauración de energía después de épocas de mucho desgaste. Otra de sus funciones es procurarnos la ayuda de los demás, ya que despierta la cercanía y la atención de los otros, o el apaciguamiento de las reacciones de agresión, que se reducen al ver a la persona triste.

¿Y por qué es tan importante conocerla? Porque, así como cuando otras personas no saben lidiar con su tristeza (o con cualquier emoción desagradable) y terminan por decirnos cosas que no nos gustan o no nos funcionan, pues, si tu no la sabes manejar, evidentemente, tampoco vas a poder acompañar a otros de una forma adecuada.

Hemos pasado, de generación en generación, formas de llevarla que no nos fueron funcionales; todo lo que sabíamos antes está resultando obsoleto para la forma en que vivimos la tristeza hoy en día. No solo tenemos la responsabilidad de crear nuevos recursos emocionales para las nuevas generaciones, para llevarla mejor, sino que nosotros mismos también los necesitamos. Desde que somos pequeños nos invalidan esa emoción, cada vez que nos pasa algo se nos dice “no pasa nada”, o el clásico “los niños buenos no lloran”. Igualmente, ocurre cuando vamos creciendo y enfrentándonos a distintos grados de tristeza, como un suspenso, el primer corazón roto en la adolescencia, perder al abuelo… A menudo tratamos de demostrarles que la vida sigue igual, que el dolor no nos va a parar, y es también con nuestro propio ejemplo, como de nuevo aprenden a invalidar esta emoción. Cuando sean mayores, muchos se unirán al club de los adultos con problemas depresivos que no se explican cómo pueden ser tan débiles, si lo tienen «todo».

¿Qué debo hacer entonces?

Lo primero que tenemos que hacer es dejar de ver a la tristeza como algo malo, si la pasas mal cuando te sientes triste, es porque no sabes atravesar esa emoción de la forma adecuada;  no quiero que se malinterprete y que, cuando tenga algún bajón emocional diga: “ay que lindo la paso cuando me pongo triste”, sino que no sea muy incómodo, porque no está bien estar peleados con ninguna emoción, todo eso puede solucionarse cuando aprendemos a conocernos en ese estado; como cuando tienes que hacer cola en el banco y sabes que va ser aburrido, entonces llevas tus audífonos con tu playlist favorita para que se haga mas llevadero. De igual forma, tenemos que hacerle frente a la tristeza, y si no te gusta sentirla, pues te tengo una mala noticia: la vas a sentir toda la vida en distintos momentos, no para siempre ni para toda la vida, pero la tristeza es nuestra fiel amiga. Entonces evadirla o ponerle un curita a la herida no va a evitar que te desangres, y llevarte mal con ella es una crónica de muerte anunciada porque significa que cada vez que la sientas va a ser una pesadilla.

En segundo lugar, debemos empezar a crear recursos emocionales, ¿y qué son? Los recursos emocionales son las habilidades que tenemos para poder enfrentar y sobrellevar emociones incómodas. Se dice que las grandes obras maestras, como los poemas de Pablo Neruda, las canciones de Romeo, las pintura de Van Gogh, y los grandes eventos de la vida, tienen cómo esencia la tristeza, todas parten de ahí. Escribir, dibujar, y contar lo que se siente pueden ser herramientas para empezar a manejarla. Así como cuando hacemos catarsis con otras personas, encontramos refugio y consuelo en sus palabras; en nosotros mismos, deberíamos encontrar un hogar seguro, como un castillo con todos los lujos para poder atravesar tranquilos esta emoción. Y está bien si cuando estas cruzándote con ella, te quieres quedar metido en tu habitación sin hablar con nadie, si quieres llorar un día entero escuchando esas canciones que traen recuerdos o abren heridas, o si quieres salir de fiesta todos los días, mientras sepas lo que funciona para ti.

Ello debe ser seguido por la búsqueda de referentes. Alguien alguna vez ya se sintió como tú, probablemente ya lo sobrellevaron antes que tú de formas que puedan funcionarte. Por eso, cuando viene a visitarte la tristeza, es bueno que puedas apoyarte en otras personas, en libros, o canciones. Infórmate, busca las cosas que te daban felicidad antes de este encuentro y hagamos el esfuerzo de retomarlas, conócete en la tristeza, puede que sea una herramienta con la cual podamos enseñar a las otras personas a transitar por esta emoción en paz. Para finalizar este artículo, quiero dejarte algunas ideas útiles para acompañar a alguien cuando se siente afligido:

  • Preguntemos, ¿qué puedo hacer por ti? A veces no sabemos cómo ayudar y está bien no saber, es mucho mejor que le demos espacio a esa persona y que nos comunique cómo ser de ayuda.
  • ¿Quieres estar sola o quieres compañía? Si nos responde que quiere estar sola, hay que respetar su decisión, dándole la seguridad de que estaremos ahí ante cualquier mensaje o llamada. Si indica querer compañía, podemos preguntarle si quiere hablar de lo que está pasando o si necesita que le ayudemos a distraerse.

Recuerda no preocuparte tanto por lo que vas a decir o por brindar las soluciones para aliviar el malestar; presta más atención en escuchar; en estar presente; pregunta; ofrece ayuda y compañía; y eso va ser suficiente. Tenemos la inclinación a sentirnos con cierta responsabilidad de arreglar a la otra persona como si el estar triste fuera algo como estar enfermo o descompuesto, y no es así, es mucho más significativo acompañar. Así como hemos aprendido que es importante sentir la tristeza y no evadirla; es de igual importancia para los demás que se permitan experimentarla de forma segura, sin juicios, ni apuro. Si podemos aprender algo de la tristeza, me gustaría decir que es una herramienta; a mí me ha servido muchas veces para crear, replantear mi vida, amarme un poco más. Cuando tocas fondo sé que es doloroso y se siente interminable, pero eres consciente de que no puedes ir mas abajo y que en algún momento vamos a tener que subir; entonces no le tengamos miedo a la tristeza y aprendamos a pedir ayuda cuando sabemos que ya no podemos por nuestra propia cuenta; es más fácil transitarla con una red de apoyo.

¿Sabes qué necesitas?

Saber qué es lo que necesitamos es muy útil al momento de relacionarnos con los demás, ya que nos permite, ser conscientes de cómo queremos que nos traten, así como también, comunicar a los demás qué es lo que queremos, necesitamos y deseamos; estableciendo límites (ahora/así no), frecuencias (cada vez que te lo pida, nunca, a veces, dentro de una semana) e intensidades (así no, más, menos, poco a poco, etc.).

¿Alguna vez te has puesto a pensar sobre qué es lo que necesitas? Cómo quieres que se comuniquen contigo, cómo quieres que te amen, ¿qué necesitas para sentirte valiosa/o, entendida/o y validada/o? Suponiendo que lo sepas… ¿lo llegas a transmitir con claridad?

Déjame contarte que afortunadamente sí existen formas de conseguirlo. Pero requiere de mucho compromiso con uno mismo, ya que debemos ser conscientes de que es momento de intentar hacer las cosas de forma diferente.

Vamos a contar la historia de Gaby y Lucía:

  • Gaby: Hola lucía ¿Cómo estás? (expresando una gran sonrisa).
  • Lucía: Bien, gracias. (y mira hacia el piso)

Gaby piensa: “¿estará molesta conmigo? Bueno, yo no le voy a volver a preguntar” 

  • Gaby responde: ahh ya, bueno cuídate (trata de esbozar una sonrisa y se va) 

Analizando el ejemplo anterior nos damos cuenta, como muchas veces, en vez de comunicar lo que realmente pensamos, suponemos sin preguntar a los demás el motivo de su conducta, generando malentendidos y distancia con el otro. Imaginando que estas dos personas no son muy cercanas y no se vuelven a ver, tal vez, no pasaría de un momento incómodo, pero ¿qué pasa si son vínculos significativos constantes? La comunicación entonces se vuelve vital para formar relaciones saludables, eso queda claro, el desafío entra en acción cuando debemos comunicar lo que necesitamos y se vuelve más complejo aún cuando, una vez identificada la necesidad, nos enfrentamos a nuestros viejos y bien aprendidos mecanismos de defensa, esos que se activan cuando nos sentimos atacados o en peligro. Para superarlos, el análisis funcional de la conducta, nos brinda un camino para manifestar de forma genuina lo que realmente necesitamos.

Vivir con conciencia, coraje y amor:

Volvamos al ejemplo de Gaby y Lucía

  • Gaby: Hola lucía ¿Cómo estás? (expresando una gran sonrisa)
  • Lucía: Bien, gracias. (y mira hacia el piso)

Gaby piensa: “¿estará molesta conmigo? Le voy a preguntar”

  • Gaby: ¿Está todo bien? ¿estás molesta?
  • Lucía: No, Gaby, muchas gracias por preguntar, en realidad, ayer discutí con Alejandro y siento que no puedo estar bien, la verdad, me siento triste…
  • Gaby: Ay, por un momento sentí que estabas molesta conmigo, pero no te preocupes, ¿te gustaría contarme? ¿vamos por un café?
  • Lucía: No, no estoy molesta contigo. Claro, vamos por un café y te cuento todo.

Haciendo un breve análisis ¿qué fue diferente esta vez? 

  1. Gaby preguntó: lo que requirió ser consciente de lo que sentía. 
  2. Lucía contestó con la verdad: lo que le requirió coraje.
  3. Gaby expresó cuidado y preocupación: actuando con amor.

Si nos damos cuenta, muy seguido nos dicen que debemos comunicarnos, pero pocas veces nos dicen cómo. Si decidimos actuar bajo estas tres premisas (conciencia, coraje y amor), sin esforzarnos mucho, nacerá la intimidad y complicidad, porque nos mostraremos vulnerables.  

Durante mucho tiempo hemos crecido creyendo que ser “débiles” es algo malo, cuando en realidad no es debilidad lo que mostramos, sino, vulnerabilidad. Puesto que seguramente aprendimos que ser vulnerables, duele; es por ello que hablamos de la importancia de saber comunicar nuestras necesidades para establecer límites que nos protejan.

La vulnerabilidad no es mala en sí misma, tenemos derecho a mostrarla, pero ya que no podremos controlar cómo lo toman los demás, es importante basarnos en cuán seguros nos sentimos en relación al otro. Y así, darnos cuenta que, lo que sí puedo hacer, es decidir con quién manifestarla. Tratemos de usar nuestro criterio para no salir lastimados, nadie es malo por ser vulnerable. 

Ahora bien, entendimos que: si queremos sentirnos más cercanos a los demás, decir lo que realmente sentimos ayuda a relacionarnos mejor. Por ejemplo Gaby fue consciente de lo que sentía y decidió resolver esa duda que, como ya vimos, requirió observación, pero ella no hizo el trabajo sola, Lucía decidió también, con mucho coraje, comentar un hecho sobre su vida personal que le permitió a Gaby poder consolarla y cuidar de ella. Ofreciendo la contención de una buena amistad, ambas hicieron un gran trabajo de generar intimidad y cercanía emocional. Por último, si nos fijamos detenidamente… Gaby hizo algo más: respetó los límites y privacidad de Lucía y le preguntó si quería contarle sobre lo que le sucedía, teniendo en cuenta las decisiones de Lucía

Este ejemplo cotidiano busca, por la simplicidad del relato mismo, revelar cómo estas tres premisas (conciencia, coraje y amor) orientan nuestras experiencias para conseguir lo que deseamos al momento de socializar. No solo con el fin de mostrar un ejemplo ideal de comunicación, sino que nos permite también, evocar nuestras habilidades y competencias sociales, para trabajar en aquellas que representen un reto para nosotros; teniendo claro cuál será el beneficio personal, y esforzándonos por superar aquellas barreras que interrumpan la conexión con nuestros vínculos significativos. 


Fortaleciendo la comunicación con mis vínculos: 

Para comunicarme de manera efectiva, puedo seguir las siguientes tres directrices:

  1. Pide lo que necesitas: Es importante saber que podemos pedir lo que necesitamos, por ejemplo: haciendo peticiones y solicitudes siendo asertivos. Estamos hablando de ser capaces de expresar lo que nos gusta y lo que nos molesta, evitando guardar silencio y aceptando tratos, situaciones y formas que nos desagradan y que crean distancia con los demás. Sin embargo, no estamos hablando de responsabilizar al otro sobre nuestro bienestar, le estamos comunicando cómo nos sentimos cómodos cuando establecemos un vínculo y cómo podemos cuidar de este (¿qué necesitas para sentirte valiosa/o, entendida/o y validada/o?).
  1. Revela información personal: Necesario para construir intimidad emocional, complicidad y sentirnos seguros de mostrarnos vulnerables. Cuando confiamos, expresamos lo que realmente sentimos y revelamos experiencias personales, así estamos creando un ambiente íntimo en el que nos permitimos recibir amor, cuidado y protección, que sin duda nos brindan satisfacción, identificación y seguridad al relacionarnos con los demás.
  1. Establece límites: Los límites nos permiten sentirnos valiosos, respetados y autónomos, son esenciales al momento de socializar ya que nos brindan la libertad de actuar reconociendo quiénes somos, cuáles son nuestros principios y valores que se deben respetar.

Referencias: 

Create Extraordinary Interactions | Mavis Tsai | TEDxEverett

Kohlenberg R. y Tsai M. (2021) Creación de relaciones terapéuticas intensas y curativas.  España, Ediciones Psara.

Segura-Gálvez, M., Sánchez-Prieto, P., & Barbado-Nieto, P. (1995). Análisis funcional de la conducta; un modelo explicativo. España, Universidad de Granada.

Tsai M. Kohlenberg R.  Kanter J. Kohlenberg B.  Follete W. Callaghan G. (2010). Guía de la Psicoterapia Analítica Funcional: Consciencia, valor, amor y conductismo. Springer.

De lo impensable a lo legal: La ventana de Overton

Palabras clave: Ventana de Overton, manipulación, radical, aceptable, discurso, masa, impensable. 

La sociedad, en una constante mejora y evolución, busca un estadío de perfección y autonomía. Sin embargo, ¿en dicho descubrimiento no nos estaremos moldeando cual plastilina y adquiriendo cualquier forma, hasta el punto de vernos como seres extraños y tan individuales entre nuestros pares? ¿Llegaremos a olvidar lo que algún día fuimos, donde solo tendremos un recuerdo de ‘’lo que fue’’ y de ‘’lo que ya no será”?

No es una idea tan ‘’jalada de los pelos’’. La ventana de Overton nos devela los resultados de aquello que fue en un momento impensable y hoy por hoy, es una realidad. Dicha teoría describe cómo conseguir la aprobación de la sociedad sobre cosas que antes se consideraban completamente inaceptables.

Cualquier hecho por impensable que parezca se puede legalizar. La teórica ventana se iría moviendo de su estado inicial, desde aquel en el que el fenómeno resulta inaceptable e ir avanzando hacia los siguientes estadíos:

Ventana de Overton - Wikipedia, la enciclopedia libre

1. Pensar de lo impensable a lo radical: se trata del primer paso a que la sociedad considere el fenómeno como algo inimaginable, irracional. Tal vez el típico caso es del canibalismo; y por supuesto legalizar dicho comportamiento es algo completamente impensable para la sociedad actual. Pero, ¿cuántas barbaries hoy son una realidad? 

Sin embargo, el rechazo por completo que tiene la sociedad sobre el tema no es todo lo que está en juego. Para ello se traslada el asunto a las ferias científicas. Emprender el debate científico se trata en la liberación, del debido análisis por parte de expertos afines a la causa cuando un discurso en la sociedad. Se abre así la discusión…

2. Pasar de lo radical a lo aceptable: ahora bien, también en esta etapa apoyándose en la semántica se procura los eufemismos. Por ejemplo, en el caso del canibalismo el uso del vocablo antropofagia. Para que posteriormente derriben otro nuevo término creado a medida, este sería la antropofolia. Colocar en términos mucho más amigables y que aquellos que se oponen en su momento se les catalogue de retrógradas y de antropofóbicos.

3. Pasar de lo aceptable a lo sensato: en este estadio se buscan 

expertos encargados en desafiar el tabú en el relato. Se trata de implantar la idea de que dicho comportamiento lanzando el speech no es algo nuevo. Tal efecto, se amplifica por los medios de comunicación, de tal manera que plasman y proponen lo radical, pasando por aceptable y por qué no, sensato.

4. Pasar de lo sensato a lo popular: en este caso se humaniza dicho razonamiento para hacerlo de orden popular. Es donde los artistas (aliados estratégicos), sin duda alguna, son un referente de nuestra cultura, donde esta misma la moldeamos, pero en una relación dialéctica a su vez, nos transforma. Al ser referentes, influyen en el subconsciente de la población (para bien o para mal) poniendo de manifiesto las posibles inclinaciones implicadas a la conducta en debate.

Ariana Grande, Billie Eilish and Dua Lipa back abortion rights campaign -  BBC News

5. Pasar de lo popular a lo político: el último paso es donde se remata todo tipo de diálogo previo. Antes ya se ha llegado al punto en el que se dispone todo lo necesario para la legalización. Previamente los grupos de presión abarcan su facilidad y acceden al poder, tomando, dirigiendo acciones y apoyan la propuesta legislativa. Es así como se pone sobre la mesa la necesidad de la mayoría de gente que apoya este ideal inmerso ya en la sociedad, dando como resultado que se convierte en realidad.

Reflexiones finales

Quizás el drama más grande de todos y por el cual ya estamos atravesando, es el que independientemente de la visión por parte de dicha teoría, a través de nuestros ojos se diluye una sociedad convencida en ser y hacer de lo impensable una realidad. Absolutamente pasando todo por medio de una película, de una crónica de una muerte anunciada. Será, pues bien, el cuestionar qué es lo que hacemos en primera instancia con dicha cultura que estamos moldeando y generando, siendo a su vez esta misma la que influya en nuestro existir. Es fundamental preguntarnos qué cultura prevalecerá y será por consiguiente nuestra victoria o derrota.

Reitero estimado lector, resulta ser que ya hemos aceptado el caballito de Troya, cual regalo, y al igual que dicho acontecimiento histórico (de una forma menos agresiva, por supuesto), se nos manipuló para aceptar progresivamente y a cuentagotas, por medio de discursos, esta serie de realidades de las cuales ya no podremos escapar. Se van fortaleciendo en las esferas políticas y legales, y estas mismas tal vez nos superen, transformen o destruyan.

La ventana nunca se detiene y a medida que la ventana se mueva, la masa hará lo propio, estará en constante cambio.

‘’El mal predica la tolerancia y una vez que se vuelve dominante, silencia al bien’’

                                      -Charles Chaput-

Bibliografía:

  • https://revistaforja.org/la-ventana-de-overton/

Un poco de psicología social comunitaria (II parte)

Influencia Social: Es el esfuerzo realizado por uno o más individuos para cambiar las actitudes, creencias, percepciones y comportamientos de una o más personas. Se estudian de grupo a uno, y posteriormente de uno a un grupo. Se da una situación de presión de grupo.

Normas explícitas: Son normas detalladas de forma clara. Por ejemplo:

  • Los gobiernos funcionan generalmente a través de reglas escritas en las leyes.
  • Las competencias atléticas usualmente se encuentran reguladas a través de reglas escritas.
  • Las señales en muchos lugares públicos, las cuales describen el comportamiento esperado como en límite de velocidad. Por ejemplo, “No rebasar”, “No pisar”, etc.

Normas implícitas o tácitas: Muchos de nosotros obedecemos a reglas que se sobreentienden y no están escritas, tales como:

  • “No te acerques mucho a los desconocidos”.
  • “No llegues puntual a las fiestas”.

Independientemente si las normas sociales son implícitas o explícitas, un factor es claro: La mayoría de la gente las obedece la mayor parte del tiempo. Por ejemplo, pocas personas visitan restaurantes sin dejar propina al camarero; y todos, independientemente de las creencias políticas, se ponen en pie cuando oyen el himno nacional de su país en los eventos deportivos o en encuentros públicos.

¿Qué es la actitud?

Una actitud es una reacción favorable o desfavorable ante algunas situaciones. Es la respuesta evaluativa del mundo que nos rodea, porque evaluamos de forma positiva o negativa a determinadas cosas o situaciones del entorno. La actitud es aprendida según la mayoría y no innata. Por ejemplo, la actitud de rechazo a quien tiene una preferencia sexual que no concuerda con tus ideas.

Tiene 3 componentes relacionados entre sí. Lo que yo pienso influye en lo que yo siento y en lo que hago

1. Afectivo o emocional – > sentir.

2. Comportamental o conductual -> hacer.

3. Cognitivo -> pensar.

Ejemplo:

Actitud de rechazo a la carne roja

1. Componente emocional: Siento que tuvo vida, y que es como comer un cadáver.

2. Componente conductual: Tratar de no comerla.

3. Componente cognitivo: Cuando la como, pienso que no soy parte de la solución.

Teoría de las atribuciones

La atribución es el proceso de inferir las causas de los acontecimientos o comportamientos. El psicólogo austriaco Fritz Heider, padre de la teoría de la atribución, la definió como un método para evaluar cómo la gente explica el origen de su propio comportamiento y el de los demás. Así lo menciona Heider (1958, en del Valle, 2013): “Nuestras conductas están determinadas por la forma en que percibimos los hechos y no por el modo en que ellos realmente ocurren” (p. 56).

Es así que, nuestros juicios hacia la gente dependen de la forma en que explicamos su comportamiento, esto en relación a la perspectiva que tengamos de la persona o de la situación. En cuanto a eso, podemos dividir tres aspectos derivados de la teoría de las atribuciones:

1. Por cómo se ve alguien.

2. Señales no verbales.

3. Conducta manifiesta.

El error de atribución

Esto se relaciona a la atribución equivocada o desproporcionada de cualidades o defectos hacia una persona. Bargh y Raymond  (1995, en Myers y Twenge, 2019) nos dicen: “Un gerente puede malinterpretar el comportamiento sumiso o amistoso de una subordinada y, en un arranque de engreimiento, considerar su actitud en términos sexuales” (p. 80). Entonces, es frecuente que subestimemos el efecto de la situación y que sobreestimemos el grado al que refleja los rasgos y actitudes del individuo. Por ejemplo, al ver a un actor o actriz que representa el papel de héroe o villano, nos es difícil deshacernos de la ilusión de que la conducta descrita en el guión refleja la parte interna de la persona.

¿Por qué cometemos el error de atribución?

En principio el ser humano se rige por su contexto o el ambiente que lo rodea, como grupos sociales cercanos como la familia, la escuela, el trabajo, entre otros. Por lo que, existe una influencia social y cultural en los razonamientos y juicios que hacemos, en relación a otras personas o situaciones.

Diferencias importantes

Estereotipos: Es la idea simplificada, una imagen mental o una categoría en la cual ubicamos a las personas, en relación a su aspecto físico, intereses, ocupación, sexo, raza, etc. Se forman desde la infancia, con nuestro entorno familiar, de nuestros padres, de nuestros modelos, etc. Los estereotipos contribuyen a organizar nuestro mundo, como los esquemas a estudiar a las personas para encajarlas en una idea, aunque pueden hacernos caer en ciertos errores.

Prejuicios: El afecto negativo que se asocia a individuos, y que se basa en su pertenencia a un grupo o categoría.

Discriminación: Trato diferencial que se da a las personas por su pertenencia a una categoría social determinada.

Pero, ¿debido a qué emitimos juicios de valor? Los emitimos debido a las ideas o pensamientos que nos hacemos de alguien o de un contexto. Estas representaciones mentales o simbólicas se llaman esquemas y son estructuras cognitivas que tenemos y que se van guardando en nuestra memoria desde pequeños. Es decir, son estímulos independientes que la persona agrupa y les da un significado. Por ejemplo, una mamá con un bebé en brazos es igual a la idea de familia. Se forman por el conocimiento de nuestro entorno.

Funciones de los esquemas

  • Clasificar el mundo de acuerdo a características de las personas, formas, estilos, etc. Nos ayuda a sobrevivir.
  • Inferencia de características, respecto al esquema mental que le adjudiquemos
  • Interpretar personas y situaciones. Por ejemplo: Que una profesora se vea feliz en clases, pero, en realidad, está triste porque su hija se fue de viaje.
  • Comunicándonos, atribuyendo características. Por ejemplo: “Acaba de pasar un hincha del Melgar”.

Tipos de esquemas

  • Esquemas de personas – individualizado – mejor amigo.
  • Esquemas de roles – médico.
  • Scripts, guiones o sucesos – situación – la previa (lo que significa para un grupo de personas algo).
  • Esquema del yo, conocimiento de uno mismo.

Persuasión

Es el esfuerzo que hacemos para cambiar las actitudes de los otros a través del uso de diferentes técnicas. Se debe diferenciar de la manipulación, que es cuando hay un interés personal.

Enfoque tradicional: Es la forma en cómo se dice, quién lo dice, y qué dice, de acuerdo al efecto que se quiere obtener. La fuente del pensamiento; la estructura del mensaje; el medio de transmisión; la audiencia o los receptores del mensaje.

Enfoque cognitivo: Es el fondo, es decir qué piensan las personas cuando están expuestas a mensajes persuasivos y cómo estos pensamientos determinan un cambio de actitud.

Proceso de ruta mental: Cuando soy más analítico, voy a buscar más información, a partir de la experiencia, etc.

Proceso heurístico o ruta periférica: Se da en respuesta a señales que tienen que ver con la experiencia o estatus de los persuasores etc.

También influye el grado de motivación, para que la información dada pueda cambiar en algo su pensamiento, y el nivel de inteligencia o preparación, porque será más difícil dejarse convencer al ser más analíticos. Entonces, a mayor necesidad, mayor motivación. Si alguien me ofrece algo que yo necesito, mi motivación será mayor.

Resistencia a la persuasión: A mayor preparación que tenga la persona, será más difícil de persuadir. Aquí podemos observar tres elementos.

1.Reactancia: Es cuando la persuasión es tan fuerte al ser muy insistente, que siento que quieren imponerme sus ideas, por lo que yo desarrollo la reactancia, es decir, me resisto porque mi libertad se está viendo afectada.

2. Advertencia: Es cuando veo que alguien se dirige a mí para decirme algo porque lo veo preparado, con su ropa, instrumentos, etc. Entonces lo que hago es alejarme porque sé que me va a ofrecer algo.

3. La evitación selectiva: Es cuando hacemos una ruta que evite algo que no queremos comprar.

Otros conceptos sociales

Condescendencia: Es la adaptación y acomodo a los gustos, apetencias y costumbres ajenas por benevolencia o indolencia. Es decir, tener la capacidad de adaptarse a la voluntad de otra persona y demostrar flexibilidad.

Obediencia: Es una forma de influencia social en la cual, una persona ordena a otra u otras hacer algo, y ella o ellas lo hacen. Es la forma más directa de influencia social.

Finalmente, creo que todo depende de tu perspectiva del mundo, de cómo veas las cosas que te suceden. Es decir, de tener una actitud positiva, aprovechando las ocasiones que tienes, pensando en tu presente, más que en el pasado que no puedes cambiar; en el futuro que aún es incierto; y en dejar de pensar que nada bueno te va a suceder. Pon atención a tu alrededor y a las oportunidades que se te presentan. Otro factor determinante es el miedo a veces sentimos a lo nuevo o a “la aventura de la vida” como dicen muchas personas. Está bien quedarse en nuestra zona de confort, pero hay que tratar de salir de vez en cuando. Nos podemos estar perdiendo de mucho, y de grandes sorpresas que la vida nos tiene preparadas.

Fuentes bibliográficas

Del Valle Leo, María ATRIBUCIONES CAUSALES Y APRENDIZAJE MATEMÁTICO. Atenas, vol. 1, núm. 21, 2013, pp. 54-69 Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos Matanzas, Cuba. https://www.redalyc.org/pdf/4780/478048957004.pdf

Myers, D. y Twenge, M. (2019). Psicología Social. (13.° ed.). Ciudad de México: Editorial: Mcgraw-Hill.

Un poco de psicología social comunitaria (I parte)

Aprender acerca de lo que significa la Psicología social comunitaria, es comprender su ejecución y que acciones se pueden tomar en el estudio de los colectivos y/o comunidades a partir del contexto u otros factores, ya que esta rama de la psicología está orientada a las problemáticas sociales y su impacto en la persona. Por un lado, la psicología social, observa la influencia de problemas sociales en problemas más complejos. Las personas construyen su yo social en base al entorno en el que viven y al rol que la sociedad les impone. Así el ser humano se va representando en base al contexto y a las personas que lo rodean. Por lo tanto, el psicólogo social debe ser creativo, y adaptarse al grupo con el que va a trabajar. Por otro lado, la Psicología comunitaria, es una ciencia que busca la solución de problemas sociales relevantes, se ocupa del bienestar de las personas, de los grupos, y de las comunidades. Como dato de importancia, el psicólogo comunitario debe ser humilde, comprender a las personas con las que se están trabajando en base a su contexto y aceptar las críticas, sin discriminar, no marcar una distancia. A estos profesionales los diferencia una gran vocación de servicio.

Diferencia entre psicología social y comunitaria

En un principio, como bien sabemos la psicología clásica se ocupaba del estudio individual de la persona. Con el transcurso del tiempo, da cuenta de que también era importante estudiar a las personas en comunidad. A continuación, también prevé que solo se estaba se limitando al estudio y no que estaban originando un cambio; por lo que se convirtieron en fuente de información para cambiar las actitudes, el pensamiento y las costumbres de las personas a través de la psicología social; y lograr así una mejor sociedad que tome acción y solucione una problemática en específico. Es así que la Psicología social – comunitaria, es como la teoría y la práctica.

Contexto de la psicología social comunitaria

La psicología requería formas de intervención que vayan más allá de las acciones de carácter puramente individual o que sólo beneficien a grupos de una extracción socioeconómica determinada. Por tanto, se vio en el deber de trascender la atención puramente individual, requiriendo el estudio y trabajo en la comunidad y con la comunidad, esto último en el sentido de que se requiere la participación de todos sus miembros para la solución de problemas que puedan plantearse. Por lo que, es multidisciplinaria, trabaja con la comunidad en muchos sentidos, y con un abanico de profesionales, desde trabajadores sociales, abogados, entre otros; debido a la mística de esta rama que responde a las necesidades de la población y a un compromiso profesional. Es importante ser asertivo y saber negociar con las personas involucradas, como son los diferentes profesionales a cargo, así como las personas de la comunidad, que se encuentran en un contexto problemático.

Tovar nos dice que la psicología social comunitaria nace porque no se da abasto solo con la psicología clínica para atender los problemas psicosociales complejos. En un principio se planteó un modelo de psicología que desarrolle modelos de entrenamiento del psicólogo comunitario, para la prevención y abordaje de problemas sociales padecidos por grupos marginados socialmente, y para una mayor consideración de los problemas sociales, así como su abordaje disciplinario. Posteriormente de redefinió para promover el cambio en el entorno social, promover el mejoramiento de la calidad de vida, el bienestar de la comunidad, siendo consciente que lo social afecta directamente a lo personal.

Objetivos de la psicología social comunitaria

La psicología social comunitaria tiene como objetivo fundamental promover el desarrollo de una perspectiva psicológica en el análisis y la acción sobre problemas que apremian a la sociedad, como son la exclusión, la segregación y la desigualdad social. Por lo que, cuando hablamos de desarrollo hablamos de calidad de vida relacionada al desarrollo humano. Una población tiene desarrollo cuando puede acceder a todos sus derechos básicos. En este ámbito confluyen distintas disciplinas, dada la complejidad de los procesos sociales involucrados, es por eso que se trabaja de la mano con otros profesionales. Comprender y analizar de manera compleja y comprensiva los procesos sociales es de alta relevancia, siendo igualmente importante profesionalizar la intervención y la evaluación de programas sociales.

Vías de abordaje

Según Wiesenfeld (2014), “Se plantea, así, abordar los problemas sociales por vía de la participación y autogestión comunitarias, la integración de saberes científicos y del sentido común y la vinculación entre teoría y praxis”.

  • La participación ciudadana en la psicología social comunitaria

Es importante para identificar y jerarquizar los problemas sociales y así elaborar un plan de acción humanizado, donde intervengan directamente grupos sociales que impactan con la predicción de los fenómenos y la generación de nuevos procesos. Por otro lado, la psicología debe trascender la atención puramente individual y para ello requiere de la participación ciudadana para trabajar.

  • La autogestión en la psicología social comunitaria

Lo cual significa que el objetivo estudiado es también sujeto estudiante y que toda transformación repercute sobre todos los individuos involucrados en la relación, incluido el psicólogo agente de cambio. El centro del poder cae en la comunidad. La acción del psicólogo consistirá en lograr que esa comunidad adquiera consciencia de su situación y sus necesidades y asuma el proyecto de su transformación, asumiendo el control de su actividad. Esto significa oposición a cualquier forma de paternalismo autoritarismo intervencionismo. La unión entre la teoría y la práctica de lo estudiado es importante para logar una explicación integradora y comprensión verdadera de la situación. Se trata de que ellos mismos sean actores de su desarrollo y su cambio, y que no es solo recibir un apoyo total por un agente externo, como lo hace generalmente el Estado. Siendo el psicólogo social comunitario, el encargado de ayudar a la comunidad a repartirse u organizarse, para ir en busca de una solución dada por todos los actores, y que sea sostenible en el tiempo.

La calidad de vida, un factor importante

Este concepto hace referencia a la expectativa sobre el deseo, a diferencia del nivel de vida, que se relaciona a los bines materiales, como obtener un millón de dólares. Según Urzúa y Caqueo (2012), “…la CV es definida como un estado de bienestar general que comprende descriptores objetivos y evaluaciones subjetivas de bienestar físico, material, social y emocional, junto con el desarrollo personal y de actividades, todas estas mediadas por los valores personales. Bajo este concepto, cambios en los valores, en las condiciones de vida o en la percepción, pueden provocar cambios en los otros, bajo un proceso dinámico” (s.p.). Es así que el índice de calidad de vida, se refiere a que tan contento estas con tu realidad vivencial, lo cual dependerá en gran medida de tu madurez emocional. El psicólogo social comunitario, brindará al estudio de la calidad de vida la comprensión de su dimensión subjetiva, como campo especifico y necesario de estudio, de la psicología. Por otro lado, Wiesenfeld (2014), “Una característica distintiva de la PSC corresponde a los actores y lugares que conforman una comunidad. A pesar de la ambigüedad y complejidad en las múltiples acepciones y usos del término en la PSC (Rodríguez & Montenegro, en prensa), lo común es la referencia a un sujeto social, a un colectivo cuyas carencias socioculturales y económicas tienen un correlato espacial” (s.p.). Por lo que el psicólogo social comunitario, deberá tener en claro, la definición de la satisfacción de las necesidades desde el concepto de bienestar social o comunitario, para poder apoyar a la comunidad y a la problemática planteada de una manera adecuada. Somos seres emocionales que razonan

Las 8 dimensiones que integran la calidad de vida. Modelo Schalock y Verdugo

Ninguna es más importante que otra, se relacionan, y si una se afecta puede afectar otras.

  1. Bienestar físico, ejercicio, salud física
  2. bienestar emocional, equilibrio entre mis exigencias físicas y mi descanso (ausencia de estrés) encontrar equilibrio (autoconcepto positivo)
  3. relaciones interpersonales, apoyo social, red de apoyo e interancciones positivas si las personas a mi alrededor son buenas, no toxicas o dependientes
  4. inclusión social, integración y participación de la comunidad, como miembro de donde vico, me he integrado, participo me involucro en los problemas, me organizo con los demás para actuar.
  5. desarrollo personal, competencia personal, educación y desempeño, cuanto queremos superarnos en educación y trabajo y ser reconocidos
  6. bienestar material, bienestar económico, tener empleo, que me permita cubrir mis necesidades básicas, tener un lugar donde estar, y esto se relaciona con otros bienestares
  7. autodeterminación, metas, valores, capacidad de independencia, autonomía y control personal, la decisión que tomo para alcanzar mis metas y mi desarrollo personal.
  8. Derechos, aspectos legales y humanos que nos permiten tener en claro cómo vivimos en una sociedad civilizada y que tengo derechos u obligaciones

Por ejemplo:

  1. Bienestar físico -> Desde que empezó la pandemia, Ana empezó a realizar ejercicios porque se dio cuenta de que no estaba en forma. A medida que paso el tiempo se empezó a sentir más saludable y con más energía.
  2. Bienestar emocional -> Carlos se considera una persona responsable, así que en época de exámenes organiza su tiempo de una manera que le permite estudiar y al mismo tiempo seguir haciendo ejercicio y dormir sus 8 horas.
  3. Relaciones interpersonales -> La relación de Mario con su papá no es buena, debido a diferentes problemas que tuvieron cuando él estaba en el colegio, pero Mario ha decidido hablar con él y arreglar esta situación, porque se ha dado cuenta que todo lo que le dijo su papá en algún momento era por su bien. 
  4. Inclusión social -> Hace poco los vecinos de María llamaron a una reunión, porque la municipalidad cerró una de las calles principales del lugar en dónde viven. María es abogada así que redactará una solicitud dirigida al alcalde para apoyar a sus vecinos y arreglar el problema.
  5. Desarrollo personal -> Ariana está casada y tiene dos hijos, pero ha decidido que eso no será un impedimento para estudiar una carrera en la universidad, y que al contrario serán su fuerza y motivación para lograr el reconocimiento profesional más adelante.
  6. Bienestar material -> Karen después de muchos años de esfuerzo y lucha constante, ha conseguido comprarse un departamento. Ella siente que es el comienzo de una nueva etapa en donde se siente más segura y realizada.
  7. Autodeterminación -> A pesar de que los padres de José le han impuesto que el estudiará medicina, él ha decidido que quiere estudiar arte, por lo que le ha pedido ayuda a la psicóloga de su colegio para que le ayude a sus padres a comprender su decisión.
  8. Derechos -> Luis se ha separado de Juana y tienen una hija. Juan le ha pedido a Juana que quiere ver a su hija porque es su derecho como padre, pero también es consciente de que debe cumplir con la pensión mensual de alimentos, acordada en la conciliación.

Fuentes

Urzúa M, Alfonso, & Caqueo-Urízar, Alejandra. (2012). Calidad de vida: Una revisión teórica del concepto. Terapia psicológica30(1), 61-71. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-48082012000100006

Wiesenfeld, Esther. (2014). La Psicología Social Comunitaria en América Latina: ¿Consolidación o crisis?. Psicoperspectivas13(2), 6-18. https://dx.doi.org/10.5027/psicoperspectivas-Vol13-Issue2-fulltext-357

Medio bestias, pero al mismo tiempo, crías de arcángel: Sobre violencia y amor

“¡Así es todo y así somos todos en la vida: un poco ridículos y un poco genios, un poco bestias y, a la vez, cachorros de arcángel!»

José Ortega y Gasset (1957)

La persona va formándose en su paso por el mundo, nosotros somos un constante devenir. En busca de nuestro desarrollo personal que consiste en crecer en virtud, cultivarse en valores, buscar nuestro bien y el de los demás (dentro de nuestras posibilidades), desafortunadamente nos toparemos con muchos momentos en los que tropezaremos o veremos cómo tropiezan los demás. La violencia es una de las piedras con las que más ha tropezado el ser humano a lo largo de la historia.

Evidentemente a violencia se puede manifestar de muchas maneras, desde las bromas crueles, hasta los genocidios que en más de una ocasión se dieron en nuestra historia. Si me lo preguntan, yo diría que la violencia puede estar acompañada de la estupidez, en más ocasiones que de la maldad, y por supuesto, tampoco son pocas las veces en que las tres estén juntas simultáneamente. En efecto, la violencia ocurre se puede desatar en las personas más necias así como en las mentes más astutas pero maquiavélicas.

Entre otras cuestiones que se ocupan del hecho de saber por qué tenemos conductas violentas (y conductas malvadas en general), está la reflexión acerca de si nuestra bondad es innata, o si por el contrario lo es la maldad. Religiones como el Cristianismo católico o el Bushido (el código Samurái) afirman que nuestra bondad es innata y que la maldad es una inclinación viciosa que no está en nuestra esencia. Por otro lado, filósofos como Immanuel Kant o Arthur Schopenhauer piensan que nosotros somos malos por naturaleza (pero ambos explican, a su manera, que no debemos quedarnos en el mal). Ciertamente, se puede decir que hay un consenso general, el cual es que hay una lucha entre el bien y el mal constante

Denegri (2012) sostiene que con la invención de las armas, el ser humano se ha podido desensibilizar de todo el conflicto emocional que implica la violencia. Antes de ellas el hombre atacaba con su propias manos; después, con un palo o piedra pudo distanciarse un poco; con las armas de fuego la violencia a sangre fría se hizo mucho más sencilla de perpetrar; y ni se diga con los grandes avances en la tecnología bélica que permitieron matar a miles de personas, a miles de kilómetros de distancia, y hacerlo sin reparo emocional alguno, tan solo con “apretar un botón”. Las armas facilitaron al hombre su ejercicio en la violencia fatal

Realmente existe el botón nuclear?
«Apretar el botón», en sentido figurado, representa el poder inmediato que se tiene para hacer algo.

Ante esta situación y escenario lúgubre ¿Qué debemos hacer? Pues seguir obrando acorde a nuestro libre albedrío y educando nuestra voluntad. Si bien estaremos inclinados al mal, debido a nuestra concupiscencia (que es el deseo de bienes materiales o terrenos) no significa que no podamos controlarla y moderarla. Regresemos a esa figura tan llamativa de Ortega y Gasset que dice que somos medio bestias, pero cachorros de arcángeles a fin de cuentas. Siguiendo este simbolismo, podemos decir que, a pesar de que el mal estará presente en nosotros, también lo está la bondad, y más aún, que venimos de esta. El mal nos invade, pero no venimos de este, nosotros pertenecemos desde nuestro origen como especie, al bien.

Todos los seres humanos tenemos la oportunidad de reconciliarnos en el amor. Estamos llamados a tenerlo y darlo, porque repartir amor nunca te dejará sin amor; cuando uno reparte balazos la munición se acaba, cuando uno reparte dinero -aún por fines nobles- inevitablemente se va agotando. Dicho esto, podemos afirmar sin temor alguno que lo más valioso a cultivar es el amor, de hacerlo correctamente su cosecha será abundante, tanto para nosotros mismos como para todos los que sean alcanzados por él.

Ante la preponderancia de la violencia malvada y estúpida en el mundo, le hace frente el amor. Que si bien puede pasar por desapercibido en muchas ocasiones; donde sea que esté, dejará huella y su obra no perecerá. Midamos el amor por su calidad primero, luego observaremos que puede llegar a una cantidad inagotable.

Fe en la humanidad - Liverdades

Como decía Eric Fromm (1966):

  • No hay razón para maravillarse de que la historia muestre tanta crueldad y destrucción. Si hay algo que nos puede sorprender —y alentar— es el hecho de que la raza humana, a pesar de lo acontecido, ha mantenido —y desarrollado— aquellas cualidades de dignidad, valor, decencia y bondad que observamos en todo el curso de la historia, y actualmente, en innumerables individuos.

La violencia seguirá presente en lo que le queda a la humanidad en este mundo, pero de igual manera lo hará el amor y por más discreto que este último sea, es precisamente el que se encarga de que la especie humana no se destruya a sí misma de una vez por todas, sino que la reconforta y eleva.

Referencias

  • Denegri, M. A. (2012). Normalidad y Anormalidad, y el Asesino Desorganizado. Lima: Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.
  • Fromm, E. (1966). El miedo a la libertad. Buenos Aires: Editorial Paidós.
  • Ortega, J. (1957). Meditación del pueblo joven.

Si deseas saber más sobre el amor desde la Psicología, te recomiendo leer este artículo que escribí tiempo atrás.

https://warayana.com.pe/publicaciones/2020/10/02/el-amor-a-la-luz-de-eric-fromm-y-marco-aurelio-denegri/

¡Qué bien estás desde que te quieres tanto!

Eran las tres de la mañana, mi celular empezó a vibrar. A oscuras lo busqué en la mesa de noche, vi una luz fuerte reflejando un número desconocido medio dormida, contesté.

–¿Hola?

–Hola Meli –dijo–. Escucha (dejó sentir toda la bulla de la discoteca, así como su lengua adormecida), quiero verte –agregó–.

–No gracias, ya tengo amor propio –Respiré profundo y colgué–.

Es raro, si hubiera sido esa llamada hace años atrás, ya me hubiera levantado y alistado a esperarlo. Pero esa noche sentí tanta felicidad y seguridad en mi interior, que dormí tranquila. Al despertar no podía creer lo que había respondido, que después de tanto tiempo complaciendo a los demás por buscar afecto, al fin pude decir que no. Y es que cuando tienes amor propio se nota, es más fácil poner límites, disfrutas tú tiempo a solas, reconoces y validas tus emociones. Te aceptas con tus luces, incluso sombras, y dejas de buscar culpables haciéndote cargo de tu vida.

Cuando estoy en consulta me perciben como una persona segura, estable emocionalmente, “alto autoestima”; que tengo amor propio. Pero la verdad es que para encontrarlo tuve que pasar situaciones tormentosas, relaciones dañinas, ideas destructivas y aceptar que vivía en negación. Negación de mi historia, de las heridas de la infancia, de conflictos no resueltos en la familia que se iban arrastrando de generación en generación. El no quererte también se nota, cuando te involucras con alguien por carencia en vez de por amor, cuando aceptas todo y te cuesta decir no, al querer complacer a los demás por busca de aprobación y cuando sabes que estás involucrada en algo no sano pero eres incapaz de soltar.

Todos tenemos una imagen mental de lo que somos, el aspecto que tenemos y qué tan buenos somos haciendo ciertas cosas. Buena parte de esa autopercepción es la que contribuye a formar nuestra autoestima y amor propio. Este debe ser nuestro primer gran amor. A veces cuesta mucho encontrarlo, es cierto, pero cuando llega es pleno, pues está lejos del ego y del egoísmo y cerca de la aceptación e imperfección. Como todo lo que nos importa es necesario cuidarlo, alimentarlo y engreírlo porque también puede irse, y cuando desaparece no solo perdemos nosotros sino también todos los que están a nuestro alrededor.

Para mí no fue fácil hallarlo. De hecho, no fue hace mucho que aprendí a amarme tal cual soy. Con todos mis defectos que son los que me hacen única y mis virtudes que, aunque no son tantas, he tratado de potenciarlas al máximo para sentirme orgullosa de mí, todos los días. Antes de ello me culpaba mucho y era muy crítica. Sin embargo, hallé el amor propio cuando aprendí a estar bien y cómoda conmigo misma, cuando comprendí que no necesitaba de nadie para sentirme en paz y estar en paz. Cuando comencé a sonreír mientras me miraba al espejo. Cuando logré aceptar que el tiempo pasa y que con él inevitablemente llegan las imperfecciones, pero que sabiendo verlas bien se pintan de experiencias que nos hacen madurar.

¿Cómo encontrar el amor propio? No lo sé, no tengo la receta exacta ni las coordenadas de donde se encuentra para llegar fácilmente a él. Lo que sí sé es que se necesita de mucho valor y de gran honestidad para hallarlo. De un baño de verdad que, aunque al comienzo pueda parecer que va a tumbarnos, a la larga no hace más que fortalecernos. Es que si de por sí no es fácil digerir cuando alguien nos señala o hace ver nuestros errores y defectos, es mucho más difícil todavía el aceptarlos. ¡Y aún más complejo reconocerse a sí mismo como un ser imperfecto! Pero es absolutamente liberador. Quiero mencionar que, trabajar en él es cómo construir un edificio, tenemos que hacerlo desde los cimientos e ir poniendo ladrillo tras ladrillo para que vaya tomando forma, debemos empezar por el autoconocimiento.

Conocimiento de sí mismo como también podemos llamarlo, es preguntarnos quién soy, qué características tengo, cuáles son mis cualidades, así como mis áreas por desarrollar, eso incluye lo físico, así como lo mental, implica tu historia, todo esto hay que observarlo, sin juicios ni culpas. Ahora viene el proceso de la “auto aceptación”, tal cual dice su nombre es poder aceptarnos, reconocer nuestras heridas, las cosas que me pasan así como las que me han pasado y me han ido construyendo. El objetivo es entender quién soy y aceptarlo de una manera compasiva y amorosa; para esto debemos ser honestos con nosotros mismos, ver si tengo que perdonar o si tengo que pedir perdón. Al combinar estos dos pasos doy apertura a trabajar en lo que quiero conservar, en lo quiero mejorar, preguntándome qué necesito, cómo lo voy hacer; asimismo, debo aceptar que hay cosas que no van a poder cambiar y está bien, de eso se trata aceptarnos.

En este punto puedo hablar sobre mi autoestima, si es alta, si me siento contenta con lo que veo en el espejo. O por lo contrario, la percibo baja; y si es así no pasa nada, es más, nos abre camino a trabajar en eso. Una vez que esa respuesta es positiva y estamos trabajando en la construcción de nosotros mismos, pasamos a los dos pisos importantes del “amor propio”, el autocuidado y la autoprotección. Empecemos por el autocuidado, que tiene que ver con cuánto sabemos escuchar a nuestro cuerpo, cómo cuido mis emociones, observar mis hábitos, analizar con qué alimento mi mente, en términos de información, redes sociales o de las personas con que te vinculas; evaluar cuánto influyen en mi estabilidad emocional o toma de decisiones. Este primer piso se trabaja cuidándote, estableciendo espacios saludables para ti y  tomando distancia con lo que nos hace mal. Ahora vamos a pasar al segundo piso, que es la “autoprotección”, la cual es entender que nadie me va a querer, cuidar y proteger cómo lo hago yo. Este piso es más complicado porque nos enseñaron que las fuentes de protección vienen de afuera, que el amor de la vida es algo externo, que debemos ser rescatados  por “la persona ideal” del cual había que depender u ofrecer todo hacia afuera.

Cuando empecé a comprender que soy yo quien me debo cuidar, que no necesito de los demás para sentirme protegida, que soy capaz de tomar mis propias decisiones sin depender de los demás, que soy humana susceptible y me equivoco, pero un error o característica no me define, fue recién que pude establecer relaciones sanas no desde la necesidad ni la carencia, más bien, de mis ganas de compartir. En ese entonces descubrí lo que es trabajar en tu amor propio. Y no es un acto de egoísmo, es muy distinto, porque en la medida que yo estoy satisfecha conmigo misma con todas las inestabilidades que pueda llegar a tener, puedo dar lo mejor de mí para los otros. Cuando te nace el amor propio eres capaz de dar cariño desinteresadamente y la gente a tu alrededor fluye, se motiva y te conviertes en un generador de buena energía para los demás. Tienes la capacidad de decir “me equivoqué” y “perdón” de manera frecuente y no te hace sentir mal reconocerlo. Esta fidelidad a ti mismo te hace inmune a los que quieren verte caer y te da la capacidad de sonreírles, demostrarles de qué estás hecho y superar las piedras del camino.

Si hay algo con lo que me quedo de haber encontrado la auto afirmación en mi vida, es aquella capacidad de empezar a mirar el mundo y a la gente que habita en él de manera diferente. De adentro hacia afuera y no al revés. Ahora me quedo con lo mejor de los seres humanos y desecho lo que no quiero a mi alrededor. Cada día que pasa juzgo menos, doy paso al aprendizaje y estoy trabajando en ser más tolerante, agradecida y feliz. Recuerda que es válido  pensar en ti primero, buscar ayuda, decir no de vez en cuando, empezar de nuevo, descansar de todo y todos así como  está bien,  no estar bien.

Y tú, ¿te animas a trabajar en tu amor propio?.