Escribiendo me encontré

Escribir sin rumbo, sin tiempo, simplemente hacerlo por la paz que se siente al conectarse completamente con una misma.

Es llegar a crear mediante figuras, palabras con el sonido más profundo, ese que a veces nos retumba en la mente a forma de eco.

No poder expresar lo que tenemos dentro, podría resultar asfixiante. Con cada una de las palabras no expresadas se nos dibujan barrotes de una cada vez más pequeña celda.

Por eso aquí vamos de nuevo, usando la pantalla para graficar algunos pensamientos, esperando que de esa forma la emoción pinte menos intenso, o más, según sea el día, según sea la vida.

La escritura es terapéutica, el Psicólogo estadounidense Ira Progoff a mediados de los 70 siguiendo los lineamientos de Carl Jung, desarrolló el Método del diario intensivo, el cual tiene como objetivo fomentar la autoexploración mediante el registro de un diario personal.

Es ideal ayudar a los niños y adolescentes a empezar a desarrollar el hábito de la escritura, en realidad muchos niños, cuando aún no saben escribir, se expresan mediante sus dibujos.

Escribir es como dejar una marca, una firma, un poco de ti mismo(a) sobre algún tipo de soporte físico (trozo de papel, libreta o algún medio tecnológico). Y que importante es poder leernos después, y luego hacerlo nuevamente tiempo después.

EL SISTEMA NEUROESCRITURAL:

El funcionamiento de este sistema requiere la sincronización de varias de las estructuras cerebrales, en coordinación con procesos cognitivos, tales como, el pensamiento, el lenguaje y la memoria.

“El Sistema Neuroescritural, es un conjunto de técnicas proyectivas-neuroescriturales, destinadas a identificar a través de la decodificación del grafismo, las cualidades cognitivas y psicomorfocinéticas del escribiente. Su objeto de estudio, es la trayectoria gráfica, atendiendo a su morfología, a sus movimientos implícitos y explícitos y a las relaciones dimensionales existentes entre ésta y la superficie receptora de la misma” (Aguilera.2011, p. 67).

Aguilera, E. (2011). Sistema Neuroescritural: Una nueva forma de hacer grafología. INIE editores, Santiago de Chile.

BENEFICIOS DE LA ESCRITURA TERAPÉUTICA:

Tenemos una necesidad de expresar tan grande, y una de las formas más saludables es transcribiendo nuestro diálogo intrapersonal mediante la escritura.

La escritura nos pone a pensar en voz alta, nos libera, nos salva, incluso de nosotros mismos en muchas oportunidades. Cuando se oscurece todo a tu alrededor, tienes que brillar con más fuerza, y un activador eficaz es justamente la escritura.

Los principales beneficios son:

– La exteriorización de los pensamientos te invitan al auto-análisis, a la introspección.

– Disfrute de la soledad, en donde tu propia compañía es más que suficiente.

– Tu contenido mental podrá ser leído por ti mismo una y otra vez, pero en otros momentos de vida, y la moraleja que llega con cada experiencia, en cada lectura quedará más clara. Reestructurando creencias nocivas.

– El desahogo emocional, la catarsis, al escribir encontrarás un gran alivio, las letras se volverán en un abrazo amigo.

– En base a este desahogo, se reducirán los síntomas ansiosos inmediatamente.

– El desbloquear pensamientos obsesivos, rumiantes, circulares, disminuirá su potencia, y podrás respirar en plena tranquilidad luego de hacerlo.

– Para escribir empleamos otros procesos como por ejemplo, la creatividad, la planificación, que definitivamente fortalecerán tu inteligencia emocional.

– Escribir te permitirá tomar diferentes perspectivas frente a un problema. Viéndote a ti mismo(a) de una forma más compasiva.

Bibliografía:

Aguilera, E. (2011). Sistema Neuroescritural: Una nueva forma de hacer grafología. INIE editores, Santiago de Chile.

Literatura; realidad; y uno mismo

Hace poco, participé como expositor en un panel universitario en el que hablamos acerca de las virtudes que trae consigo el estudio de las Humanidades, yo me ocupé de comentar las bondades de la Literatura.

En este texto recojo los pensamiento e ideas de la exposición que hice bajo el título de “La Literatura como aproximación a la realidad»; los cuales guardan relación con la Psicología.

Este arte, y como todo bello arte, empieza en el hombre, pero no termina en este únicamente, sino en toda la humanidad. Es un medio por el cual los grandes creadores transmiten su propia interioridad, y lo hacen de una manera sobrecogedora para quienes estén dispuestos a acudir a su mensaje.

10 Características de la Literatura

Hablando del momento de apreciación o contemplación, la Literatura tiene el gran mérito de que «solamente» a través de la lectura de un texto podemos ver un panorama más elevado de las cosas. Y lo genial es que todo ocurre dentro de nosotros, y es precisamente uno mismo quien lo permite. Pues hay que darse el trabajito de ponerse a leer, y en líneas generales es una actividad un tanto más exigente que las otras.

En esta época donde se busca tanto la estimulación de los sentidos, la lectura podría parecer poco atractiva puesto que no ofrece mayor aliciente sensitivo que un medio audiovisual, o un viaje vacacional. Además, requiere un uso -por lo menos un poco- más elevado de atención y concentración.  Ante esto, una persona que llega a su casa, agotada por el cansancio de los estudios o el trabajo, probablemente querría pasar su tiempo de descanso haciendo una actividad que no le requiera aun más esfuerzo del que ya ha hecho. Es comprensible, pero justamente eso hace que la lectura calce mejor con la frase “vale la pena”.

Puesto que, al referirnos al plano de la mente, del interior, del diálogo con uno mismo, tiene un alcance avasallador. El cultivo y crecimiento de nuestro propio ser en medio de este silencio externo, es lo que se debe tomar en cuenta como lo realmente a comparación de la poca estimulación sensorial.

«El contemplador» de Iván Kramskói

Sí bien este aspecto se desarrolla dentro de uno mismo, obviamente no estamos solos, la Literatura tiene el testimonio de la humanidad, uno puede contemplar la manera de pensar de las mentes más brillantes de su época, acompañados de la belleza de unas historias bien narradas, desarrolladas y/o escritas. Por supuesto, debemos abstraer las ideas y ver que hay detrás de los sucesos que acontecen en las mismas.

Estas historias nos enseñarán sobre nuestra propia naturaleza; sobre el cómo y el por qué de nuestras conductas; y también por qué la vida ocurre de la manera en que lo hace. Y no solo eso, también nos darán un consuelo y esperanza. Mucho de lo que está escrito, por más que tenga muchísimos años en su haber, tiene algo que compartir con nosotros.

Ahora bien, la Literatura nos brinda lo necesario para elevar nuestro espíritu, pero no es como un software que se instala y opera desde el inicio, no es que por mucho que ahondemos en el arte, de pronto ya actuaremos perfecta e infaliblemente, derrochando inteligencia y sabiduría por doquier, por supuesto que no. Muchos de los autores talla prócer cometieron excesos y graves errores durante su estancia en este mundo. Pero, a pesar de esta especie de traición a sí mismos y a la bondad que encontramos en sus obras, no le quitaron valor, ni a su esencia como seres humanos, ni a sus creaciones.

Me gusta disfrutar de los amigos y la gente - Sophya

Dicho esto, podemos inferir que por ser un lector asiduo, no nos vamos a resolver la vida. Pero si que nos conseguiremos un soporte muy sólido y bello para andar en ella. Es común que cuando uno lee mucho se sentirá despierto, elevado, será más culto e inteligente, y será cierto. No obstante, ocurre el peligro que se de a un mismo tiempo, el surgimiento de ciertos aires de superioridad, de creerse mejor que los demás… Este es un momento que, si sucede, se debe superar como se supera un obstáculo. El crecimiento de uno mismo, se corrompe con la vanagloria y más aún, el desarrollo personal queda incompleto si no se comparte el deleite artístico con los demás. Eso es lo que brinda una complacencia que no podría ocurrir de otro modo.

La Literatura (al igual que las otras bellas artes) es un medio para acercarse a la Verdad y bondad que el ser humano busca incansablemente, nunca dejemos de recurrir a ella. Asimismo, es una aliada valiosísima para el perfeccionamiento de la Psicología.

Estas líneas son también un agradecimiento a mi madre; a un profesor; y a una profesora que encauzaron e iluminaron mi camino por los valles de la Literatura.

Lectura sugerida de obras maestras no muy largas, que dejarán lecciones inconmensurables

  • “El Lobo Estepario” de Hermann Hesse, para reflexionar sobre la mente.
  • “Colmillo Blanco” y “La Llamada de lo Salvaje” de Jack London, para darse un panorama del transcurso de la vida.
  • “Las Aventuras de Tom Sawyer” de Mark Twain, y “Los Ríos Profundos” de José María Arguedas. para entender mejor las luces y sombras de la infancia.
  • “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury, para tener una mirada atenta sobre la decadencia que se puede ver en el mundo moderno.
  • “El Hombre que fue Jueves”, para darse una idea de cuáles son los motivos de los designios divinos.
  • Y todos los cuentos de Oscar Wilde, para quedarse con un nudo en la garganta y un corazón conmovido.

Aquí también les comparto unos artículos míos donde muestro el apoyo mutuo entre la Literatura y Psicología:

Estatua pies de barro

Hace unos años mientras conversaba con un viejo amigo, usó la frase: «Estatua pies de barro», él intentó explicar con esta frase lo que ocurría cuando idealizábamos a una persona. Hoy al buscar un nuevo tema, empezó a resonar en mi cabeza, siempre la sentí tan poesía incompleta.

Averigüe un poco, y resulta que el origen de la misma, aparece en el Antiguo Testamento «Ídolo o gigante con pies de barro», y se emplea para demostrar la vulnerabilidad de algo o alguien, que aparentaba estabilidad y fortaleza.

Estatua de hierro, mientras sale el sol y te ilumina, no lo notas, pero empiezas a derretirte frente a mis ojos, y lo haces porque traes los pies de barro, y ahora tan solo te fundes en él.

Hay momentos en la vida, en los que se empiezan a ver caer castillos de arena, los avioncitos de papel ya no llegan a ningún destinario, y ya no es necesario pararse de puntitas para sentirse entre el cielo y la tierra.

El desenamoramiento resulta doloroso especialmente al ver la desintegración de la imagen que el otro, intentó proyectar, en un esfuerzo desmedido, hasta llegando a despersonificarse, probablemente.

La desilusión, mi querida estatua de hierro, pies de barro, parte de la fragilidad de las raíces, y para la psicología, encontrar la causa es sinónimo de liberación.

La Psicología de «La Noche Estrellada» de Vincent van Gogh

La Noche Estrellada de Vincent van Gogh es la obra más conocida del pintor. Es reconocida y apreciada por los sumergidos en el mundo y por los admiradores casuales de los lienzos. Considero ello que se debe a la simpleza de sus figuras (la luna, las estrellas, un pueblo, las montañas, un árbol); a lo llamativo que es el trazo y la forma de haberlos pintado; y a la belleza tan sencilla de apreciar en un cuadro que permite a cualquiera vislumbrar el reflejo de la vida misma que es tan propio de la pintura como bella arte. A esto debo agregar que la sobreexposición mediática y comercial que ha tenido tanto la obra como el autor es solo una consecuencia circuncidante a lo verdaderamente importante del artista y su obra.

En efecto “con la ayuda de sus pinceles chorreantes de color y vigor, van Gogh transformó los paisajes, los personajes, los objetos y la luz de cada día en una materia completamente nueva” (El Mundo, 2016, p. 29).

La psicología que está detrás 

Del autor y su obra en general

El arte de van Gogh tuvo una nueva manera de apreciar la estética, dirigiéndola a conceptos más abstractos. El jugar con lo abstracto fue el factor innovador, capaz de llevar la pintura a direcciones que no estaban tomadas en cuenta antes de él.

Los colores impactantes en intensos, el énfasis de las pinceladas, las formas de su obra son altamente expresivas e incluso excesivamente emocionales. Pero a su vez eso no lo dejó exento de padecer los momentos de oscuridad que traían consigo sentimientos de soledad y desesperación (Dahlan, 2014, p. 333).

«Autorretrato de 1889». El fondo comparte las formas de los espirales de luz de «La Noche Estrellada»

Van Gogh podía actuar de manera errática y de difícil manejo; y a pesar de sufrir colapsos y depresiones, el artista estaba muy lejos del mito que se armó a su alrededor como si se tratase de una persona lunática (Dahlan, 2014, p. 333).

El deseo de impresionar y apasionarse en su obra, hizo que se reflejara el mundo interior del artista, y no me refiero solo a sus puntos bajos sino también a los más altos y luminosos. Porque a través de su arte -y de todo bello arte que cale en nuestro corazón-, podemos darnos cuenta de las maravillas de la realidad. Y que a pesar de las contingencias que puedan ocurrir uno nunca está totalmente desamparado, la misma vida de van Gogh, llena de amarguras, renuncias y tragedia es testimonio de ello.

La Noche Estrellada

Este cuadro en particular se presta totalmente a un análisis psicológico puesto que lo que se ve es un estado intermedio entre la realidad y la imaginación, entre lo concreto y lo abstracto.

Van Gogh hizo la pintura cuando estaba internado voluntariamente en el hospital para enfermos mentales de Saint-Rémy, en Francia. El paisaje es una combinación de la imaginación del artista con la vista que tenía desde la ventana de su habitación. Podría decirse que representa la mirada y el anhelo de algo incluso mayor a la libertad, desde un estado de confinamiento que imposibilita o refrena muchos anhelo con la excepción necesidad creadora y la necesidad de sentido propios del ser humano.

En 1889, y a pesar de su debilidad mental y física, a pesar del dolor, la agonía y la melancolía, van Gogh pintó su Noche Estrellada que surgió por inspiración y en la que halló consuelo al contemplarla terminada. Asimismo, van Gogh era además de artista, un hombre intensamente religioso y se puede apreciar en muchas obras suyas y en el análisis de otras tantas, incluida La noche estrellada (Dahlan, 2014, p. 336).

La obra maestra

Al ver el cielo inmenso y luminoso; representante del infinito y la otra vida; y que ocupa la gran mayoría del lienzo; comparado a la pequeñez y lejanía del pueblo, que representa en parte, a la vida en el mundo terreno; uno puede darse cuenta de los deseos de van Gogh por elevar su humanidad.

El pueblo ocupa solo una parte del tercio inferior del cuadro, las luces de las casas es una modesta respuesta a la apoteosis de las estrellas celestiales. “Solo el estirado pináculo del campanario de la iglesia surge como un desafiante y a la vez frágil vinculo de uno entre el cielo y el hombre” (El Mundo, 2016, p. 31).

¿Y qué significa el ciprés en primer plano? Si bien al ciprés se le asocia con la muerte en algunas culturas europeas, es probable que van Gogh solo se interesase en el árbol por el desafío artístico que le representaba. En una carta a su hermano Theo, escribió lo siguiente: «Los cipreses aun me inquietan. Me gustaría hacer algo con ellos como con los lienzos de los girasoles, porque me sorprende que todavía nadie los haya hecho de la manera como yo los veo». Y previamente, en la misma carta: ​»dos estudios de cipreses de ese complicado tono verde botella» (van Gogh Museum, 1990)

Además, en el mismo año, van Gogh sintió el deseo de hacer sus propias versiones de cuadros de sus artistas favoritos, entre ellos tenemos su versión de «La Piedad» de Delacroix, lo que hace más que evidente el papel de la religión en su arte.

«La Piedad» según van Gogh. Nótese la similitud del uso de colores con La Noche estrellada; y la similitud del rostro de Cristo con el de van Gogh,

Van Gogh fue aficionado a la poesía y a la música. Se cree que el poema “Canto a mi mismo” de Walt Whitman (1.) fue una gran influencia para la creación de la Noche estrellada y hay suficientes pruebas para estar seguro de ello (Dahlan, 2014, p. 336).

El siguiente fragmento del poema es prácticamente una descripción del cuadro:

«Sonríe, tierra voluptuosa de fresco aliento,
Tierra de los árboles dormidos y húmedos,
Tierra del sol que ya se ha ido, tierra de las montañas de cumbre nebulosa,
Tierra del cristalino fluir de la luna llena, apenas tocada de azul,
Tierra del brillo y de la sombra manchando la corriente del río,
Tierra del gris límpido de las nubes que resplandecen y se aclaran
para que yo no las vea,
Tierra yacente y extendida, rica tierra de azahares
Sonríe, porque llega tu amante».

Van Gogh no podía pintar en su habitación, por ello, a partir de las imágenes retenidas su la mente, y con su propia imaginación, fue que plasmó lo que ahora podemos ver en el cuadro. Este proceso de crear a partir del recuerdo sin duda alguna tuvo que ver en el resultado final en lienzo. 

Lo que vieron los ojos, y lo que vio el corazón

Son la memoria y la observación las que tradujeron lo que vio al arte abstracto de la pintura. Las ideas se transforman a un contexto visual. Y un ejemplo evidente de ello son los bocetos y cuadros que van Gogh hizo en Saint-Rémy. (Dahlan, 2014, p. 336).

La Noche estrellada involucra la poesía, la lucha espiritual, e incluso la astronomía. Sus inspiraciones y las múltiples interpretaciones se deben a la interacción de la psique humana con el poder de la existencia (Dahlan, 2014, p. 336). Son las personas profundas, con substancia y complejidad, las que pueden hacer creaciones que se presten a muchas interpretaciones. Van Gogh y su genio es la prueba fehaciente de ello.

“Es verdad: desde el punto de vista de su significación histórica y social, el pintor es el hombre que enseña a los demás hombres a ver, según arte, la realidad, el maestro y el técnico del saper vedere -saber ver-” (Lain, 2018, p. 49).

Referencias

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1. «Canto a mí mismo» de Walt Whitman, poema completo traducido por Jorge Luis Borges:

https://revistas-colaboracion.juridicas.unam.mx/index.php/derechos-humanos-emx/article/view/23855/21338

Escribir desde el interior: la necesidad que nos salva

Resumen:

La agitada vida actual puede convertirse en una herramienta de doble filo para la creación literaria. Los días se han convertido en un encadenamiento de rutinarios instantes para muchas personas que, acostumbradas, prefieren (o quizás se conforman) vivir en modo “automático”.

Lamentablemente, este modo de vida los conduce a una existencia vacía y sin sentido. Nos preguntamos: ¿Cómo lograr que las personas “despierten” de este aletargamiento y descubran que, por medio de la escritura, también se abren diversos caminos y perspectivas que sirven para cuestionar la realidad?

La tarea no es nada sencilla para quienes creamos mediante la palabra, mas no es imposible. El escritor debe enfrentarse a esta homologación y la creación de máquinas contemporáneas, mediante el diálogo con el otro y la defensa de la dignidad individual para mantener los sueños colectivos. Así, en un mundo donde prima la individualidad, la escritura se tiende como un puente para que las personas se puedan explorar, (re) conectar consigo mismas y con los demás y de esa manera, liberarse.

Palabras clave: escritura, reconexión, exploración, liberación

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Escribir es emprender un viaje a nuestro interior, encontrarnos, explorarnos, reconciliarnos, alejarnos o acercarnos a sensaciones o ideas que –de manera consciente o inconsciente- siempre estuvieron en nosotros. Cuando tenemos la necesidad de escribir, el mundo exterior desaparece, entramos en una suerte de burbuja que nos cubre de la cotidianeidad de la vida.

Así, como asegura la escritora Clarice Lispector: “Escribir es una maldición que salva el alma presa, salva a la persona que se siente inútil, salva el día que se vive y que nunca se entiende a menos que se escriba».1

Escribimos para salvarnos del tedio, pero sobre todo, para liberarnos mediante la fuerza narrativa y, de este modo, conquistar a nuestros lectores y, como afirma Edgar Allan Poe, crear un único efecto en su alma.2

Uno de los caminos para guarecernos y expresarnos es escribir cuentos. Sin embargo, no es un camino recto ni asfaltado. No obstante, cuando éramos niños –según comenta la escritora Frannery O’Connor- parecía “no haber nada excesivamente complicado”.3 en escuchar y contar cuentos.

Creemos que, probablemente –ya que no existe nada definitivo en el campo de la creación literaria- una de las respuestas para quienes deseamos escribir cuentos es experimentar las emociones sin los filtros ni las preocupaciones que se producen en la adultez. Así, al poder sentir como si fuéramos niños, observar las cosas con curiosidad, preguntar con inocencia, pasar tiempo con nosotros mismos (dejando de lado las obligaciones y mundanos problemas), no dar las cosas por sentadas y soñar, podríamos acercamos a una forma pura de creación: libre, sin estigmas ni ataduras invisibles.

El compromiso, en el camino de ésta liberación, debe ser con los cuentos y sus movimientos cambiantes nutridos por nuestras propias experiencias al observar el exterior –elemento vital para la creación de escenarios y personajes- como menciona Ernest Hemingway .4 Sin embargo, al igual que un enorme y colosal témpano de hielo -siguiendo la bella metáfora de Hemingway (1996: 25)- la importancia de recopilar información por medio de la observación y vivencias propias, no significa que todo lo conseguido deba ir en nuestra creación como cuentistas. No obstante, no está permitido que, por desconocimiento, se omitan. Después de todo, “el conocimiento es lo que constituye la parte del témpano que está bajo el agua.” (Hemingway 1996:26).

Como vemos, emprender la aventura de escribir un cuento tiene diversos caminos, cada escritor tomará el que crea conveniente, algunos volverán al punto inicial, otros quizás sientan que se han perdido, pero –si realmente existe la necesidad inagotable de escribir- se perseverará.

Por otra parte, si pensamos en obtener fama mediante la escritura, debemos entender que perseverar no garantizará que nuestra obra sea reconocida. Sobre este punto, la escritora Silvina Bulltrich.5 afirma que el triunfo no es lo más importante y, en su texto sobre la “Refutación al decálogo del perfecto cuentista de Horacio Quiroga”, asevera que “la vida de Quiroga fue toda entera una derrota y por eso su obra cobró fuerza y perdura.” (Bulltrich 1996: 53). Este punto lo enlazamos con la vida del gran cuentista Julio Ramón Ribeyro: con grandiosos y memorables cuentos, Ribeyro -al igual que sus personajes – nunca se sintió merecedor de reconocimientos. Consideramos, siguiendo la gran lección de Clarice Lispector, que la humildad como técnica debe ser imprescindible para todo escritor: “(…) el orgullo hace perder mucho tiempo.” (Lispector 1996:202).

En la actualidad, conocemos algunos personajes famosos que escriben libros, pero es frecuente que, después de un tiempo, nadie recuerde sus historias. Los autores brillarán efímeramente por la fama o resonancia sus nombres en la portada. Debemos aspirar a crear cuentos que prevalezcan al paso del tiempo. Clarice Lispector menciona, de manera irónica, como “crítica liviana” a las aseveraciones en torno a este tema: “En el libro de Pelé las cosas van sucediendo (…) tú solamente inventas. El tuyo es más difícil de hacer, pero el de él es mejor.” (Lispector 1996: 200).

En la escritura no se inventa, se sustrae del interior aquello que nos mueve y corta la respiración. De este modo, los lectores podrán relacionarse, reflejarse, identificarse o conmoverse con personajes atemporales que se queden, de una u otra manera, siempre con ellos. Nuestros cuentos deben permitir que nos expresemos y liberemos. Esta incandescente necesidad de expresión es un punto en común que encuentra la escritora Silvia Molina cuando indaga sobre el vaporoso terreno de la creación de cuentos desde la perspectiva de diversos escritores .6

Sabemos que es imposible encontrar una suerte de leyes o decálogo para escribir cuentos, puesto que, como ocurre con todo tipo de arte, la literatura no debe seguir ninguna regla pre establecida: cada escritor encontrará, con mayor o menor dificultad, su sendero. No hay lugar para el pragmatismo en la creación literaria. Yo considero que el arte en general no puede verse como si se tratase de un libro de instrucciones o reglas generales. No porque no tenga un orden o una razón de ser, sino porque la forma en la se exprese o sea entendida tendrá siempre muchos puntos de vista, no es algo estático ni cuenta con alguna regla universal.

Por este motivo, nos sentimos encandilados ante el misticismo de escritoras como Joyce Carol Oates.7 quien nos acerca a la escritura desde la magia de los sueños, desde aquella voz que no podemos callar, desde la búsqueda de significados ocultos de la vida, desde la creación de misterios, pero sobre todo, desde la incapacidad para no escribir: “La base para el arte de un escritor no es su habilidad sino su voluntad de escribir, su deseo de escribir.” (Oates 1996:120)

Después de todo, escribir nos conduce a un plano que, aunque nos mantiene momentáneamente alejados de la realidad, permite que utilicemos la palabra como una carnada que pesque la no-palabra (Lispector 1996: 203). Debemos escribir desde las palabras, pero también desde los silencios. Para la escritora brasilera, la entrelínea es la respuesta. Una página puede estar llena de palabras y no decirte nada, la fuerza en nuestros cuentos debe residir en lo que se mantiene silente. Siguiendo esta idea, para Juan Rulfo.8, la entrelínea descansa en “el silencio del que ya no habla, el silencio de aquel a quien no dejan hablar, el silencio de lo que no nos atrevemos a decir, el silencio de todo aquello que se ignora, el silencio que tan a menudo es la única respuesta ante la tragedia de la vida.” (Rulfo 1996:214). Como vemos, el papel del silencio es poderoso y se abre paso a través de las páginas, conduciendo emociones y pensamientos tan invisibles como eternos.

Además, la escritura es capaz de transmitir un efecto positivo en la salud física y mental de las personas. Esta actividad, como un ejercicio terapéutico, consiste en que la persona escriba periódicamente sobre su enfermedad o sobre algún hecho traumático ocurrido. (Fernández, 2005) También nos otorga una forma de expresarnos cuando otras formas de comunicación no alcanzan o cuando encontramos difícil realizarlo de otra manera, incluso para registrar acontecimientos importantes o ayudar a nuestra memoria. Con estas y muchas otras razones en mente, los psicoterapeutas encuentran en el ejercicio de escribir una utilidad en la práctica clínica, desde aproximadamente unos veinte años. (Fernández, 2005).

Aún queda mucho por reflexionar en torno a la escritura de cuentos. Por ello, debemos poner una pausa en la ajetreada cotidianeidad de nuestra vida y observar aquellas ideas, emociones, imágenes y sensaciones que se han convertido en parte de diversas y hermosas constelaciones que resplandecen gracias a nuestra eterna necesidad de escribir.

Referencias

  • Clarice Lispector. “La explicación que no explica”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.
  • Edgar Allan Poe sobre Nathaniel Hawthorne. Cómo se escribe un cuento. Selección, prólogo e introducciones de Leopoldo Bruzuela. Buenos Aires: El Ateneo, 1993.
  • Ernest Hemingway. “La teoría del iceberg”, “Saber qué dejar fuera”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.
  • Fernández Álvarez, Héctor. El Poder de la Escritura en Psicoterapia. Revista de Psicoterapia, 16 (63-64), pp. 29-30, 2005.
  • Frannery, O’Connor, “Para escribir cuentos”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.
  • Joyce Carol Oates. “La naturaleza del cuento”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.
  • Juan Rulfo. “El desafío de la creación”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.
  • Silvina Bulltrich. “Refutación del ‘Decálogo del perfecto cuentista’ de Horacio Quiroga”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.
  • Silvia Molina. “24 cuentistas opinan sobre la teoría y práctica del cuento”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.

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1 Clarice Lispector. “La explicación que no explica”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.

2 Edgar Allan Poe sobre Nathaniel Hawthorne. Cómo se escribe un cuento. Selección, prólogo e introducciones de Leopoldo Bruzuela. Buenos Aires: El Ateneo, 1993..

3 Frannery, O’Connor, “Para escribir cuentos”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.

4 Ernest Hemingway. “La teoría del iceberg”, “Saber qué dejar fuera”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.

5 Silvina Bulltrich. “Refutación del ‘Decálogo del perfecto cuentista’ de Horacio Quiroga”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.

6 Silvia Molina. “24 cuentistas opinan sobre la teoría y práctica del cuento”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.

7 Joyce Carol Oates. “La naturaleza del cuento”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.

8 Juan Rulfo. “El desafío de la creación”. Lauro Zavala, ed. Poéticas de la brevedad. Teorías del cuento III. México: Coordinación de Difusión Cultural UNAM, 1996.

Dante Alighieri y la existencia humana

Lepoldo Chiappo, en su artículo «La Existencia Humana (Estudio sobre la Comedia de Dante)», nos comparte sus aportes en el constante ejercicio de como vivir la vida. Pero no lo hace de modo sencillo, es más, algunas de sus afirmaciones son implacables y duras, por otro lado tiene unas tan bellas y esperanzadoras, que uno no puede evitar inclinarse a darle la razón.

En este escrito procuraré recoger las ideas principales del estudio.

Palabras clave: Vida psico-espiritual, plenitud existencial, fracaso existencial, fortunio, Psicología Fundamental.

Leopoldo Chiappo (1924-2010), psicólogo peruano. Fue nuestro primer especialista en Dante Alighieri.

La Divina Comedia es una obra maestra de la literatura cristiana y universal. Más allá de las libertades creativas en cuanto al proceder de la vida más allá de la muerte; y una actitud crítica -y sensata- por parte de Alighieri hacia ciertas autoridades eclesiales de su tiempo; no cabe duda que “Europa no ha visto […] un poeta cristiano más grande que Dante” (Dawson, 2013).

Como decía, la Comedia, como toda obra literaria trascendente, refleja al ser humano, tanto en el tiempo en que fue escrita, así como de manera intemporal. Chiappo buscó amplificar ese alcance, o más bien aclarar el camino para ver todo el panorama dentro de la obra, y por supuesto, partiendo de la perspectiva de la Psicología. Y razón no le faltaba pues Dawson (2013) comenta que el crítico literario Luigi Valli teorizó acerca de un «lenguaje secreto» en la obra de Dante.

«Dante y la Divina Comedia» de Domenico di Michelino

Sin bien menciona que, para entender a la obra plenamente no hay que dejar de lado el espíritu cristiano de la misma. Propone que reflejar las situaciones del poema en la vida de cualquier hombre puede darnos un aporte valioso para el entendimiento del ser humano, mencionando que hay elementos del Infierno, Purgatorio y Paraíso dantianos en la vida que conocemos.

Uno «vive el Infierno» en esta vida cuando se es un fracasado existencial, y no está dispuesto a cambiar. Pero claro, a diferencia del infierno de condena eterna, uno puede liberarse del infierno figurativo. De igual manera, el Purgatorio y el Cielo figurados por Chiappo no son los eternos que pregona el cristianismo católico; sino que son símiles de estos últimos. Y si uno busca mantenerse en el Paraiso de Chiappo, hay que estar en constante trabajo para no perderlo,

¿Qué es un fracasado existencial?

Hablamos del hombre que se ha cerrado al amor, a la belleza y a la justicia. El que abre la boca para soltar envidia, odio y resentimiento, y no tiene la mínima intención de salir de allí. Como ven es un estado radical. Si bien no es irremediable, es muy difícil de liberarse del mismo. Pues es un problema que se clava en la voluntad individual. No hay quien pueda sacar al fracasado de su infierno, sin que el último no ponga de su parte.

Es fracaso existencial es el fracaso esencial y universal del hombre en cuanto hombre (Chiappo, 2013, p. 71). Y no nos referimos a cosas como fracasar en los negocios, en la política, en el trabajo, en el matrimonio, en la vida social, o en cualquier índole que se desarrolle en la vida terrenal. Para Chiappo estos fracasos son particularidades, y hasta accidentales (2013, p. 71). En muchos casos estos pueden deberse a factores fuera del control de uno mismo, no es así con el verdadero fracaso radical del cual seríamos totalmente responsables, ese que te lleva al infierno en la tierra.

¿Cómo es un hombre elevado que logró la plenitud existencial?

Pero también está el otro extremo, tenemos al hombre que vive en plenitud existencial. Este es alguien que, por su apertura, amor, libertad y sentido de justicia se vuelve pleno en la vida psico-espirtual (término propuesto por Chiappo).

Ahora bien, ¿bajo qué medida y en qué escenario uno puede ser un fracasado existencial o un elevado existencial? En la Comedia nos presentan al ángel Fortuna, que se encarga de administrar todo lo que ocurre en el mundo material, se encarga de enviar momentos de bienestar y adversidad. Chiappo traduce esto en términos más seculares, y lo llama destino (2013, p.76). Así es el destino que es el devenir de las cosas, que hace que las cosas ocurran de un modo escrito, pero en el que podemos elegir cómo actuar ante esto. Podrá parecer un contrasentido decir que el destino no tiene todo preestablecido, pero no es así, no hay que caer en determinismos, el libre albedrío de cómo reaccionar ante las pruebas -y ante los placeres terrenales- de la vida es algo tan propio que nada exterior a la persona lo puede manipular.

¿Pero se puede estar abierto a lo bueno y estar contento rodeado de adversidades, sufrimientos, dolores, o miserias? La respuesta es sí. Y así como vemos el Purgatorio en la Comedia donde las almas sufren constantes tormentos, están felices porque tienen la esperanza y la certeza de que todo ello pasará y podrán entrar en la gracia de Dios en el Paraíso, su dolor no es estéril y lo afrontan con una alegría interior. De igual modo en este mundo, cuando los hombres transforman sus infortunios en fortunios (Chiappo, 2013, p. 77) lo hacen apuntando inevitablemente a la plenitud de la existencia. No actúan con la cerrazón voluntaria que infierniza (neologismo de Chiappo) la vida.

¿Cuánto dura todo esto? Toda la vida por supuesto, pero también tenemos una temporalidad aparte de la cronológica donde experimentamos y vivenciamos. Chiappo también pone en juego a la temporalidad existencial, que se mide en base a lo pensado, reflexionado, y aprendido de la experiencia, que se traduce en “sabiduría, prudencia, equilibrio, serenidad, saber del mundo y de la vida” (Chiappo 2013. p. 77). Uno puede estar lleno de experiencias pero no haber aprendido nada de ellas, más bien hay experiencias que te dejan perturbado, inquieto, desubicado y necio cuando no se asimilan con reflexión.

Lo esencial en la temporalidad existencial es la madurez psicoespiritual.

(Chiappo, 2013, p.77)

Chiappo nos anima a crecer en los valores más fundamentales, bondad, paciencia, comprensión, virtud, amor, justicia, entrega de uno mismo y perseguir la belleza; en contraposición a la amargura del carácter, la ira, el resentimiento, y la frustración.

Cuando se da amor, no lo pierdes, este crece y enriquece tanto al que da como al que recibe. En el otro extremo cuando uno es iracundo o violento con otro, tampoco se desprende de la actitud negativa, la conserva y la propaga.

Uno puede amar a Dios, a sus padres, a uno mismo, a su país, a su época, a su ascendencia, a su descendencia, a todo lo bueno y respetable. Así también está la posibilidad de insultar y blasfemar contra todo, pero esto amarga la existencia y nos priva de la capacidad de abrirse a la alegría y de la capacidad de admirarse de lo bueno (Chiappo, 2013, p.80).

A la actitud hostil e iracunda Chiappo le llama voluntad aniquiladora y la identifica con el nihilismo (2013, p. 80). La infiernización de la vida humana consiste en caer espiritualmente frente a la adversidad.

Uno debe potenciar el alma con los recursos espirituales que son el amor, la resistencia, la paciencia, el sacrificio, la benevolencia, la dignidad, la grandeza, la valentía, la responsabilidad, el silencio, el ofrecimiento de uno mismo, e intentar ser constantes en ellos a pesar de la adversidad (e incluso del placer).

Una plenitud existencial consolidada permanece autónoma frente a las alteraciones y vicisitudes y se nutre de su propia riqueza; porque los placeres terrenales, también pueden enceguecer y corromper, pueden quebrar la serenidad del alma tanto como lo hacen las tristezas, el encono y la malignidad.

Psicología Fundamental es el nombre que Chiappo le dio a la psicología que se encargue de estudiar lo abordado y todo lo relacionado a la construcción psico-espiritual para comprender lo relacionado al sentido y la estructura de la existencia humana.

“La calamidad es ocasión de la virtud […] El soldado bisoño con sólo el temor de las heridas se espanta; más el antiguo con audacia, mira su propia sangre, porque sabe que muchas veces después de haberla derramado ha conseguido victoria”.

(Séneca, 2013, p. 23)

Ahora bien, mencioné que un hombre pleno debe tener la capacidad de amar y admirarse además de buscar la belleza, pues bien, ¿Cuál es esa belleza, como amar, como admirarse? Hay que estar preparado, porque de pronto todos tus conocimientos, toda tu supuesta cultura y grandes saberes, se pueden ir abajo, o puedes comunicarlos mal debido al impacto y sobrecogimiento que surge cuando tienes frente a ti a la Belleza. Lo condensaré con lo ocurrido en el pasaje cuando Dante encontró en el Paraíso a su amada Beatriz:

La hermosura que en esos momentos vi en ella, excede todo lo que los hombres podemos imaginar, por lo que yo tengo por cierto que solamente su Hacedor podría comprenderla. Yo me declaro incompetente para describirla, como jamás se sintió autor alguno, cómico o trágico, abrumado por su oficio y su trabajo, pues como con la intensidad del Sol se contrae una pupila débil, así mi mente, que de suyo es lerda, se contrae al recuerdo de su dulce sonrisa […] más ahora me veo forzado a suspender los versos que hablan de su belleza, como el artista que llega al límite de su arte.

(Alighieri, 2010, pp. 222, 223)
Dante, Virgilio y Beatriz como símbolos – LITERATURA MEDIEVAL
Dante contempla al cuerpo glorioso de Beatriz, litografía de Gustavo Doré

¿Qué más podría agregar ante estas estremecedoras líneas? Creo que capturan a la perfección la esencia de lo que es la auténtica belleza, la admiración y el amar. Ocurrió en el Paraíso dantiano, pero también un reflejo resplandeciente de este acontecer puede ocurrir en la tierra, seguro en alguno ocasión lo pudimos vislumbrar.

Referencias

  • Alighieri, D. (2010). El Paraíso. México D.F: Grupo Editorial Tomo, S. A.
  • Chiappo, L. (2013). La existencia humana (Estudio sobre La Comedia de Dante). Revista De Neuro-Psiquiatria, 65(1), 70-85. Disponible en: https://revistas.upch.edu.pe/index.php/RNP/article/view/1509/1537
  • Dawson, C. (2013) La Cultura Literaria en la edad Media. Verduzco, H. (Ed.), Historia de la Cultura Cristiana. México D.F: Fondo de Cultura Económica.
  • Séneca (2013). Los Siete Libros de la Sabiduría. Barcelona: Ediciones Brontes S.L.

Canciones para la vida

“Me gusta estar al lado del camino” dice Fito Páez en su canción. Antes de iniciar con este artículo, te invito a darte cuenta de cómo estás respirando ¿sientes que te oxigenas o solo respiras por respirar?, ¿estás al lado del camino…mirando como todo pasa? Concientiza qué sucede contigo y más importante aún revaloriza tus sentidos, como si se trataran de valores en la bolsa económica.

Revalorizar, implica otorgar la estimación que se encontraba ausente. Qué tanto valoramos nuestros sentidos y su utilidad en la vida diaria, puede ser cosa que ahora nos parezca una nimiedad, pero, gracias a ellos nos damos cuenta de qué sucede en el mundo, sin gusto ni olfato, por ejemplo, no podemos conectar nuestras emociones de alegría ni de placer gracias a ese guisado espléndido que prepara mamá; o, sin sentido auditivo, no podemos erizarnos al ritmo de “Creo en mí” de Natalia Jiménez. De este modo, hoy quiero exponer la necesidad de indagar cuál es la playlist de muchos de mis conocidos y amigos, si bien es una muestra pequeña, la escogencia de temas invita a la reflexión, aquí, más que simples menciones de canciones y su posible significado subjetivo, ofrezco una perspectiva de que es necesario “vivenciar” en lugar de simplemente “estar” en un espacio.

Viktor Frankl comentaba de un modo personal y realista que el escape es hacia dentro, en el mundo de la música tenemos un camino perceptivo similar, la melodía comienza ingresando por nuestros canales auditivos y nuestro procesamiento nos lleva a traducir en sensaciones gratas o molestas. Sin embargo, el punto importante que evoca a Frankl es sobre el poder de abstraerse pese a circunstancias y aunque suene como una actitud compleja que solo es competencia de Buda, con la música podemos hacerlo sin relativo problema.

Observemos por ejemplo los siguientes casos: Kiki Rodríguez tiende a molestarse cuando va a un restaurante, no le gusta escuchar a los niños rechinando sus dientes, tampoco el masticar de otros ni mucho menos tolera los malos modales en la mesa. Aquí, el tema sensorial es vital, reflexionar sobre esto es importante no solo para evitar etiquetar a otros de “quisquillosos”, sino para comprender el entramado mundo de la música.

Cuando hablamos de integración sensorial, Ayres citado por Del Moral, Pastor, Sanz (2013) encontramos que se trata del proceso neurológico que organiza las sensaciones del medio ambiente y del cuerpo para usarlo efectivamente en el entorno. Para procesar esto de mejor manera, consideremos el caso de Kiki ¿quién desearía comer en un lugar donde los estímulos influyen de tal modo en su estabilidad emocional que al final no hay motivo más allá del de llenarse? El mundo sensorial nos invita a hacernos estos cuestionamientos.

Ahora bien, en el plano musical ¿cuántas veces no hemos hecho miradas de reprobación ante un género o un sonido? ¿no tenemos un poco de Kiki cuando por azares de la vida nos metemos en una situación que tiene un sonido que no nos agrada? ¿cuánto más estaríamos dispuestos a tolerar sí comprendiéramos más el enfoque del gusto musical en lugar de juzgar? Creo, de forma realista y sin aspirar a grandes cambios que, la tolerancia sería mejor lo cual traería consigo personas que seguirían en lo suyo sin tanto desgaste emocional.

¿Qué importa hoy día en la música?

En un estudio reciente, se reseñó la identificación en dos revistas españolas de gran tiraje que lo que preocupa en este segmento de la humanidad al que llamamos historia es lo referente a la mujer trabajadora, compromiso social, ecología entre otros temas, ahora, medita ¿Qué buscas cuando escuchas? Sí es “camina siempre hacia adelante” de Alberto Cortez ¿existe alguna reacción en tus sentimientos? ¿Qué tanto cambia tu perspectiva sobre un tema tan complejo como es la familia escuchar “amor y control” de Rubén Blades? Así como en estos tiempos las canciones pueden perfilarse como de poco contenido o “mucho texto” siempre debemos recordar que algo está diciendo, del contexto, de la historia, la sociedad. Movilízate.

La música como mediador emoción-conducta

Tal vez el siguiente ejemplo pueda suscitar algunas muecas de desagrado para algunos, pero, te invito a expandir tu entendimiento y comprender la riqueza que puede otorgarte lo siguiente: ¿Qué ha hecho de revolucionario Lady Gaga? O ¿por qué alguien consideraría como su canción bandera Corazón Encantado de Dragón Ball GT?

La respuesta, por más evidente que pueda sonar es sencilla: significado emocional o relevancia emocional. Del Amo, en su crítica al más reciente álbum de Lady Gaga “Chromatica” (2020), nos habla de cómo logró mezclar su “Yo” vulnerable revelando detalles de su padecimiento de antipsicóticos a partir de sufrir de fibromialgia, una enfermedad descrita como “dolor musculoesquelético generalizado, aumento de la sensibilidad al dolor, rigidez, fatiga, entendida como cansancio continuo y sueño no reparador” (López y Mingote, 2008). Y esto me lleva a considerar, no es acaso la expresión emocional la herramienta terapéutica más importante cuando hablamos de bienestar emocional, no es el poder decir crudas verdades una estrategia de supervivencia óptima para transformar el entorno, y, más relevante todavía es pensar que con esto, miles lograron alzar su voz por sentirse respaldados.

Remontémonos a nuestra adolescencia, momentos de construcción de identidad, donde esa melena al aire libre sin peinar constituía una huella de identidad sin importar los señalamientos de nuestros “mayores”. Así, como en ese momento la felicidad se asomaba por mantener una estética genuina a nuestro yo del momento, la música nos da un atributo más, que en momentos difíciles nos hacen menguar desde el más profundo duelo hasta una estabilidad aceptable.

En sesiones de terapia, un ente conector magnífico es una melodía pegajosa que despierte en el paciente una nueva perspectiva o estado de consciencia tal y como pudiera serlo “Nostalgia” del reconocido Binomio de Oro, “The Climb” de Miley Cyrus e inclusive “Diabla” de Fanny Lu, todas mencionadas por conocidos y algunos pacientes. 

En pareja, es natural tener muchos impasses y ver la vida marital conjugada en una canción tal como sucede con “conteo” de Gilberto Santa Rosa, y ponernos a reflexionar y dar ese paso que aunque nos hace temblar las piernas, sabemos que es necesario y le decimos adiós al ser amado.

En individual, recapitular hechos pasados y pensarlos como profundas decepciones o grandes victorias también pueden ser parte de un track musical, como es el caso de la canción “el guerrero de la vida” de Nash, donde ejecuta en agudos versos una realidad sobre cómo hacer frente a los embates del destino.

De este modo, te invito a que musicalices tu vida y resuenes en torno a ella. Bailando, contemplando, sintiendo y aguardando, porque ante todo, “confiá, confiá” (Fito Páez).

Referencias

Sergio del Amo (01 de enero de 2020). Chormatica. Mondo Sonoro. https://normas-apa.org/referencias/citar-pagina-web/ 

Del Moral, Orro G, Pastor Montaño Ma, Sanz Valer P. Del marco teórico de integración sensorial al modelo clínico de intervención. TOG (A Coruña) [revista en Internet]. 2013 [6/11/2021]; 10(17): [25 p.]. Disponible en: (PDF) DEL MARCO TEÓRICO DE INTEGRACIÓN SENSORIAL AL MODELO CLÍNICO DE INTERVENCIÓN FROM THE SENSORY INTEGRATION THEORETICAL FRAMEWORK TO A CLINICAL MODEL OF INTERVENTION | PAULA VEJAR – Academia.edu

Frankl, V. (1946). El hombre en busca de sentido. Barcelona, España: Herder,

Reflexión del Ok Computer OKNOTOK

Para muchos la primera impresión de la banda Radiohead, fue la infame canción de Creep. En lo personal considero que, si bien esta canción nos retrató lo perturbador que puede ser un rechazo amoroso, también nos recuerda lo dramática que puede ser la adolescencia.

Imagen 1: (RadioHead, 1997)

Tras más de 20 años del lanzamiento del disco Ok Computer, que podemos decir de la banda que ya no se haya dicho. Pues, sinceramente creo que no mucho, algunos la consideran como el mejor último disco del rock, precursor de la corriente alternativa que dio a luz a bandas como cold play, oasis, entre otras. En lo personal, considero que su mayor contribución fue presentar al mundo una mirada mas crítica de la industria, una que relata los conflictos personales como problemas reales, profundizando en temas como la soledad, la alienación, el miedo a ser absorbidos por la tecnología y la paranoia de no ser quien creemos ser. Como motivo de su aniversario se remasterizo el disco, lo que, de cierta forma, sirvió para que retomar la discusión de los temas anteriormente tratados, con la diferencia que ahora se posee una perspectiva mas realista de la tecnología.

Considero que, en la situación de pandemia actual, el mensaje propuesto por la banda tiene mayor relevancia. En muchas situaciones, se debe de estar alejado de la familia o amigos. Teniendo que relacionarnos únicamente por medio de pantallas o elementos electrónicos. ¿Pero es esto del todo malo? Obviamente no, puesto que, si bien nos da una limitada sensación de cernía, al menos nos facilita establecer comunicación.

Imagen 2: (RadioHead, 2017)

La música como medio de comunicación.

En distintas ocasiones se suele comentar que la música puede ser considerada como un lenguaje universal, puesto que comparte ideales y emociones. No obstante, esta afirmación puede ser rebatida. En palabras de León Daudet, esta percepción se ve reflejada en contextos socio culturales específicos, es decir, que una misma melodía puede transmitir distintos mensajes en relación al contexto.

Por tanto, considerando que la melodía, compás o contenido lírico puede ser interpretado independiente al sentido original del autor, es complicado referenciar un único mensaje. Entonces, ¿La música puede ser estudiada desde un enfoque cuantitativo? Si se parte del supuesto que la música abordada desde la ciencia, posee reglas y convenciones que facilita su estudio y comprensión. Si, puesto que esta puede ser entendida empleando elementos matemáticos. Un claro ejemplo de esta tesis es la utilización de la escala diatónica. Esta escala trata de resolver el como el largo de una cuerda, puede resonar en distinta frecuencia empleando funciones pitagóricas, con el objetivo de encontrar sonidos agradables (Bertos, s. f.).

Sin embargo, esta perspectiva puede verse limitada a la subjetividad de quien la escucha. Ya que, si bien se parte de una convención occidental de lo que es agradable y de lo que no, un factor externo para tomar en cuenta es el medio en el que se escucha la música. En la actualidad es tan fácil como emplear algún servicio de streaming o directamente reproducir el archivo descargado. Sin embargo, estos servicios son de reciente creación, la tecnología necesaria no existía en la década de los 90. Por tanto, si se deseaba reproducir un tema en la privacidad de tu habitación, se tenía que comprar un disco o en su defecto tener la suerte de escucharlo en la radio (Fource, 2009).  En retrospectiva, se puede romantizar el aspecto analógico de reconocer nuevos temas, en contra posición se puede referenciar que al existir tantas restricciones tecnológicas el escuchar la discográfica completa de un artista suponía un reto, tanto económico como logístico.

Sobrecarga tecnológica

La tecnología como herramienta, forma parte de la identidad del humano como especie. Sin esta, no seríamos capaces de haber desarrollado la sociedad que tenemos. Sin embargo, también puede representar un agente negativo, puesto que el exceso de este puede generar estrés y malestar. La sobrecarga tecnológica es el término que se emplea para relacionar los efectos negativos que presenta el ser humano al verse superado por estresores tecnológicos, estos pueden desencadenar respuestas psicológicas como físicas (Salazar Concha, 2019).

El paso de un régimen tradicional a uno de teletrabajo, suele verse marcado por un claro cambio de las horas de trabajo, puesto que, en la mayoría de los casos este se da sin seguir un horario especifico y en ambientes que no fueron diseñados para propósitos laborales (Belén & Adelaida, s. f.). Es en esta situación, en la que se el álbum nos recuerda que el desarrollo de la tecnología puede llegar a ser abrumador, lamentablemente, todo progreso trae consigo efectos negativos. Puesto que, el ser humano como agente creador se limita a formar una herramienta, lo que significa que esta puede ser empleada independientemente al objetivo del creador. Complementando al punto anterior, como resultado de revisión bibliográfica, se encontró que la falta de capacitación contribuye a agravar los efectos relacionados a la sobrecarga tecnológica, siendo por lo general la población mayor la que padece la mayor cantidad de síntomas. (Cuervo Carabel et al., 2018)

Desconcierto

El miedo a lo desconocido es otro factor que tomar en cuenta, puesto que, por naturaleza se mantiene la dualidad de querer descubrir lo desconocido y la de permanecer en la seguridad de la monotonía. Es en esta situación en la que se plantea el beneficio de emprender situaciones nuevas, como la de solicitar ayuda psicológica.  Durante el año 2016, se realizó una investigación en la ciudad de México, en esta se evidencia que tanto hombres y mujeres escogen alternativas para afrontar los temores. En principio, estas no pueden ser juzgadas como malas o buenas, puesto que estas dependen de la situación. No obstante, el que las mujeres presenten menos reservas a informar los temores, significa que pueden acceder a programas de ayuda. En cambio, la población masculina tiende a evitar los temas, reforzando las inseguridades con conductas agresivas (Reyes Pérez et al., 2017).

Imagen 3: (RadioHead, 2017)

Conclusión

Como reflexión final se puede concluir que los temas que invita a replantear el disco, ahora más que nunca, cobran relevancia. Esto debido a que la sobrecarga tecnológica, el miedo a lo desconocido y la influencia de la comunicación interpersonal evolucionan y trascienden a las actividades del día a día.  Por otra parte, la subjetividad es inherente a los procesos mentales superiores, el perfil con el que se aprecian y califican las ideas recurre a los eventos pasados y a los ideales que asumimos como individuos. Por tanto, como sociedad se presenta convenciones que faciliten la unificación de estos, presentando la ciencia como medio objetivo de resolución.

Referencias

Belén, L. M. J., & Adelaida, D. B. G. (s. f.). LA SOBRECARGA LABORAL Y SU INFLUENCIA EN EL BIENESTAR SUBJETIVO EN EMPLEADOS DE ATENCIÓN AL CLIENTE DENTRO DEL CONTEXTO DE TELETRABAJO. 115.

Bertos, M. D. C. (s. f.). MÚSICA Y MATEMÁTICAS. 7.

Cuervo Carabel, T., Orviz Martínez, N., Arce García, S., & Fernández Suárez, I. (2018). Technostress in Communication and Technology Society: Scoping Literature Review from the Web of Science. Archivos de Prevención de Riesgos Laborales, 21(1). https://doi.org/10.12961/aprl.2018.21.01.4

Fource, H. (2009). ‪Más allá de la crisis de la industria discográfica: Redes P2P, música y experiencia cultural generacional. https://scholar.google.com/citations?view_op=view_citation&hl=es&user=O7UPL24AAAAJ&cstart=20&pagesize=80&citation_for_view=O7UPL24AAAAJ:uWQEDVKXjbEC

RadioHead. (1997). OK Computer Cover CD. https://www.discogs.com/Radiohead-OK-Computer/release/1399301

RadioHead. (2017). Álbum OK Computer OKNOTOK 1997 2017. https://www.qobuz.com/es-es/album/ok-computer-oknotok-1997-2017-radiohead/0634904086855

Reyes Pérez, V., Reséndiz Rodríguez, A., Alcázar Olán, R. J., & Reidl Martínez, L. M. (2017). Las estrategias de afrontamiento que utilizan los adolescentes ante situaciones que provocan miedo/ Coping strategies assumed by teenagers in situations that cause fear. PSICOGENTE, 20(38). https://doi.org/10.17081/psico.20.38.2544

Salazar Concha, C. E. (2019). El Tecnoestrés y su efecto sobre la productividad individual y sobre el estrés de rol en trabajadores chilenos: Un estudio psicométrico y predictivo. http://openaccess.uoc.edu/webapps/o2/handle/10609/103666

Un cuento de Ribeyro y el autosabotaje

Días previos a la pandemia, me había reunido con un viejo amigo de la universidad, cuando caminábamos sin rumbo definido, conversamos, entre otras cosas, sobre cuentos que nos habían marcado. Mi amigo me contó que dos cuentos de Julio Ramón Ribeyro lo impactaron grandemente: “La insignia” y “El profesor suplente”. Yo nunca los había leído, lo que en parte me había dado vergüenza, pues era consciente de lo enorme que es Ribeyro; en ese entonces fui un cómplice más de la indiferencia que se tiene con nuestro más grande cuentista. A pesar de ello, cuando me describió el segundo cuento a grandes rasgos, en aquel momento ambos nos sorprendimos del mismo; así es, incluso él se volvía a sorprender, y yo no pude evitar -aun después de despedirme de mi amigo- quedarme prendado de historia y de la idea por la cual fue concebida: el autosabotaje.

Ilustración de Christian Vargas, para la portada de la sexta entrega de la colección «Yo leo Julio Ramón Ribeyro», que escenifica un momento en el cuento «El profesor suplente».

El impacto fue aun más grande cuando lo leí, me sorprendió que en un cuento tan corto se encontrara tanta pericia y tino para capturar lo que significa este mal; además del proceso mental por el cual pasa una persona que se autosabotea. Al terminar el texto me quedé anonadado, sentí compasión por el pobre protagonista del cuento además de una especie de temor, al darme cuenta de la realidad representada con precisión en esta ficción. En otras palabras, me recordó que más de una vez yo mismo me saboteé o casi terminé por hacerlo. De hecho, la idea ya se había presentado cuando mi amigo me habló del cuento, pero se redondeó al acabar la lectura. De igual manera, el cuento me recordó que este fenómeno es algo humano y que no estoy solo, quizá todos en alguna ocasión fuimos víctimas del autosabotaje.   

Ahora estoy libre del shock, pero la impresión y la lección aprendida siguen presentes; por ello, tengo el deseo de compartirles la información reuní, acompañándolas con citas del cuento que las reflejan.

«No se trata de un gran puesto y los emolumentos no son grandiosos, pero es una magnífica ocasión para iniciarte en la enseñanza. Con el tiempo podrás conseguir otras horas de clase, se te abrirán las puertas de otros colegios, quién sabe si podrás llegar a la Universidad… eso depende de ti»

Una definición psicológica

El autosabotaje sucede cuando nos destruimos física o mentalmente: o cuando nos estorbamos emocionalmente o deliberadamente en nuestro propio éxito y bienestar, minando metas personales y cosas que valoramos (Berg, citada en Wilson, 2021). Es insidioso, profundo y universal; y emana de formas de pensar negativas (Bremmer, citado en Wilson, 2021)

Puede ser consciente o inconsciente. Un ejemplo de autosabotaje consciente sería consumir comida chatarra en exceso a pesar de tener la intención de comer sanamente. El sabotaje inconsciente se da cuando el daño está hecho, pero no fue reconocido en un principio; alguien con miedo a fallar podría dejar para última hora trabajos importantes, y así evitar (inconscientemente) la posibilidad de avanzar (Wignall, citado en Wilson, 2021).

En un primer momento puede ser difícil de creer que alguien se sabotee a sí mismo, a pesar de ello, la gente lo hace y las consecuencias son de lo más variadas, tanto en gravedad como en frecuencia. El autosabotaje (y pero aun el autosabotaje crónico) merma la voluntad y la motivación y puede dejarnos tristes, ansiosos y con baja autoestima.

«cayó finalmente en una banca, abochornado, entorpecido, como si tuviera un queso por cerebro […] Confundido aún, bajo la impresión de haber sido objeto de una humillante estafa»

¿Por qué nos autosaboteamos?

Nadie se autosabotea pensando que al hacerlo se está tomando una buena decisión, siempre hay una culpa, frustración o incomodidad cuando el sabotaje es consciente.

Wilson (2021) considera que estas son las razones por las que uno se autosabotea:

  • Evitar conflictos y esfuerzos
  • Seguir patrones de conductas negativos aprendidos en el pasado
  • Temor (que puede ser irracional) al rechazo o fracaso
  • Traumas del pasado que frenan la acción

«Él siempre achacó sus fracasos académicos a la malevolencia del jurado y a esa especie de amnesia repentina que lo asaltaba sin remisión cada vez que tenía que poner en evidencia sus conocimientos»

«distinguió al lado del portero a un cónclave de hombres canosos y ensotanados que lo espiaban, inquietos. Esta inesperada composición -que le recordó a los jurados de su infancia- fue suficiente para desatar una profusión de reflejos de defensa y, virando con rapidez, se escapó hacia la avenida»

Tipos de autosabotaje

Rovira (s.f.) sostiene que son los siguientes:

  • No finalizar las cosas: Dejarlas las cosas a medias o abandonarlas totalmente solo para evitar el temor a fracasar o al fracaso en sí mismo.
  • Procrastinación: Reemplazar actividades, por otras más placenteras o sencillas (que incluso pueden tener su importancia) es algo en lo que fácilmente se puede caer.
  • Perfeccionismo: La excusa ideal para no hacer las cosas es decir que no se está en el momento indicado, o no se tiene absolutamente todo lo necesario para hacerlas con una garantía asegurada de éxito.
  • Excusas: Al final cualquier motivo que se ponga como excusa impedirá el ponerse manos a la obra.

«Cuando llegó ante la fachada del colegio, se sobreparó en seco y quedó un poco perplejo. El gran reloj del frontis le indicó que llevaba un adelanto de diez minutos. Ser demasiado puntual le pareció poco elegante»

«A pesar de que las agujas del reloj continuaban girando, Matías se mantuvo rígido, testarudamente ocupado en cosas insignificantes, como en contar las ramas de un árbol, y luego en descifrar las letras de un aviso comercial perdido en el follaje»

Efectos del autosabotaje

Pérdida de oportunidades, en la privación de desarrollar nuevas habilidades y tener nuevas experiencias y vivencias que, en mayor o menor medida, podrían brindar resultados beneficiosos en la vida del individuo. Y acentuación de las razones por la cual es causado, dicho de otro modo, se entra en un círculo vicioso (Marquez, 2017)

«A los veinte pasos se dio cuenta de que alguien lo seguía. Una voz sonaba a sus espaldas. Era el portero.

-Por favor -decía- ¿No es usted el señor Palomino, el nuevo profesor de historia? Los hermanos lo están esperando. Matías se volvió, rojo de ira.

-¡Yo soy cobrador! -contestó brutalmente, como si hubiera sido víctima de alguna vergonzosa confusión»

Darse cuenta

¿Como evitar el autosabotaje?

Estas son unas pautas generales que pueden amoldarse a la situación personal de cada uno:

  • Darse cuenta: Concientizar, reconocer cuando el autosabotaje esté ocurriendo, o cuando esté por suceder, la situación puede ser complicada por su naturaleza inconsciente, pero el primer paso es detenerse y examinarse e identificar lo que induce al autosabotaje (Sánchez, 2017).
  • Ser flexible: Si es que ocurrió, siempre se pueden prevenir los siguientes. Lo primero es no ser tan duro con uno mismo por haber caído, no debemos ser jueces despiadados con nosotros mismos. Para una próxima ocasión hay que estar más alertas y hacer la identificación como indica el primer consejo (Sánchez, 2017).
  • Tener presente que muchas de las actividades en esta vida suelen ser actos de fe y ya conllevan cierto riesgo (desde cosas tan simples como usar el transporte público, uno sube al vehículo esperando que no ocurra un accidente, por ejemplo).
  • Permitirse soñar y tener metas que alcanzar, saberlas distinguir y ordenar. Cuando se busca y desea algo que es bueno en sí mismo (y mejor aún si es noble o virtuoso), no hay que tener miedo -o pereza- de ir por ello, por más que requiera esfuerzos y sacrificios exigentes, vale totalmente la pena. Y si acaso se fallara en la consecución de ese bien deseado, siempre hay más puertas que abrir y escaleras que subir -como dijo Franz Kafka-, de ninguna manera nos habremos fallado a nosotros mismos.

Un campanazo parroquial lo hizo volver en sí. Matías se dio cuenta de que aún estaba en la hora. Echando mano a todas sus virtudes, incluso a aquellas virtudes equívocas como la terquedad, logró componer algo que podría ser una convicción y, ofuscado por tanto tiempo perdido, se lanzó al colegio»

Aquí podemos apreciar que Matías pudo darse cuenta, y aunque sea por un instante, hizo algo al respecto para no perder su oportunidad, desgraciadamente no fue suficiente.

Epílogo y continuación imaginada

«y se aprestó a recibir a su mujer, que ya corría por el pasillo con los brazos abiertos.

-¿Qué tal te ha ido? ¿Dictaste tu clase? ¿Qué han dicho los alumnos?

-¡Magnífico!… ¡Todo ha sido magnífico! -Balbuceó Matías-. ¡Me aplaudieron! -pero al sentir los brazos de su mujer que lo enlazaban del cuello y al ver en sus ojos, por primera vez, una llama de invencible orgullo, inclinó con violencia la cabeza y se echó desoladamente a llorar»

Quiero creer que las lagrimas de Matías no cayeron sobre leche derramada; no lo habremos visto ejercer, pero el cuento no se llama «El cobrador que quiso ser profesor» sino «El profesor suplente», Ribeyro se preocupó por los marginados, es imposible que el título sea ironía o sarcasmo; este motivo y su final (abierto hasta cierto punto), me invitan a imaginar una hipotética continuación en la que al día siguiente le dieron una segunda oportunidad y al fin, Matías pudo impartir sus clases de Historia e incluso pudo llevarse aplausos reales y darle una alegría apoyada en la verdad a su esposa. De igual manera, tengo estos buenos deseos de superación para todas las personas que pasaron por momentos similares, y por supuesto, me incluyo.

Referencias

Marquez, J. (2017). Autosabotaje: cuando el enemigo está dentro de ti. Recuperado de: https://lamenteesmaravillosa.com/autosabotaje-cuando-el-enemigo-esta-dentro-de-ti/

Ribeyro, J. R. (1964). Las botellas y los hombres. Lima: Populibros

Rovira, I. (s.f.). Autosabotaje: causas, características y tipos. Recuperado de: https://psicologiaymente.com/psicologia/autosabotaje

Sánchez, E. (2017). El lastre del auto-sabotaje. Recuperado de: https://lamenteesmaravillosa.com/lastre-del-auto-sabotaje/

Wilson, C. R. (2021). What Is Self-Sabotage? How to Help Stop the Vicious Cycle. Recuerado de: https://positivepsychology.com/self-sabotage/

Comentarios acerca de las meditaciones kafkianas, tercera parte

Y llegamos a la entrega final de este recorrido en compañía de Franz Kafka.

Se miente lo menos posible, sólo cuando se miente lo menos posible, no cuando se tiene las menos oportunidades para ello (58):

O dicho de otro modo, el mérito de abstenerse de mentir es mayor cuando lo más fácil o cómodo sería mentir. El dominio de sí mismo; el hacer lo correcto a pesar de las incomodidades que podrían presentarse. Y esto se puede ampliar a cualquier otra mala acción: no robar; no herir; no destruir cuando se puede hacerlo, son las oportunidades propicias para demostrar de qué estamos hechos. No hay que desistir si se falla, siempre podemos enmendarnos.

Un escalón que no se halle profundamente socavado por los pasos es, visto por sí mismo, nada más que un yermo conglomerado de maderas (59):

El tiempo, las experiencias, las pruebas, son los que forman nuestro carácter y fortalecen nuestra personalidad. Una escalera que no se pisa no sirve para el propósito por el cual fue construida, de forma similar, una persona que nos está curtido por la experiencias y vivencias (positivas y negativas), es una persona de poco crecimiento interior.

El que renuncia al mundo tiene que querer a todos los hombres, pues renuncia también a su mundo. Por ello comienza a intuir el auténtico ser humano, que no puede ser más que querido, descontando que sea sea igual a este (60):

La renuncia a lo mundano abre los ojos, y lo primero que se puede vislumbrar es la bondad de los hombres. Por más que haya otros incapaces de ver su propia bondad, los que pudieron ver tienen el deber moral de difundirla y propagar el amor fraterno.

El que dentro del mundo quiere a sus semejantes, no hace ni más ni menos injusticia, que si dentro del mundo se quiere a sí mismo. Solo quedaría la pregunta de si lo primero es posible (61):

No hay que «querer» bajo los parámetros del mundo, eso no es querer realmente, ni al los demás, ni a uno mismo. El propio Kafka se pregunta inmediatamente si siquiera es concebible la idea de hacer tal cosa. En efecto, es imposible amar mundanamente, eso no sería otra cosa que un deseo egoísta, voluptuoso y utilitarista.

D’Artagnan y los tres mosqueteros, ejemplo palmario de verdadera unión y amistad inquebrantable

Lo indestructible es uno; cada hombre en sí lo es y al mismo tiempo es común a todos, de ahí la sinpar indivisible unión de los hombres (70/71):

Nuestra esencia es invulnerable y es un enlace supraterrenal que nos une entre todos. La unión de los seres humanos es permanente, podrán despreciarla, dañarla, ignorarla, pero nunca romperla.

El amor sensitivo confunde sobre el celestial; solo no podría, pero sin saberlo tiene el elemento del amor celestial, puede hacerlo (79):

El amor de concupiscencia (el sensitivo) tiene elementos en común con el de benevolencia (el celestial), como la sensación de bienestar y alegría en el corazón. Pero a fin de cuentas el amor de benevolencia es superior al de concupiscencia y debe ser luz para este último. En este enlace tengo un estudio más detallado al respecto.

¡Por última vez psicología! (93):

Es una afirmación muy curiosa y misteriosa, ciertamente yo no podía darme una idea clara acerca de qué quería decir con este pensamiento, por ello busqué un estudio para aclarar el contexto y me enteré de que fue una expresión para mostrar disconformidad con una propuesta del psicólogo Franz Brentano, a quien Kafka conoció personalmente.

Según Robertson (Kafka, s. f., Explanatory Notes, p. 218), Brentano, en su libro «Psicología desde un punto de vista empírico», abogó por la introspección como un medio de conocimiento psicológico. Pero Kafka nos da una advertencia contra el autoexamen excesivo.

Ahora surgen otras dudas: ¿Por qué lo haría? ¿Cuáles fueron los motivos de esta advertencia? El autoconocimiento no es tarea fácil, debe hacerse con responsabilidad y seriedad ¿Acaso un mal ejercicio del mismo podría ser contraproducente? ¿De qué manera sería contraproducente? Es un tema que sin duda estaré tocando en un futuro artículo.

Quédate en tu mesa y…

No se puede puede decir que nos falte fe. Sólo la sencilla realidad de nuestra vida no se puede agotar en su valor de la fe. ¿Aquí sería valor de la fe? No se puede no-vivir. Justo en ese «no se puede no» se esconde la demencial fuerza de la fe; en esta unión recibe forma.

No es necesario que te vayas de la casa. Quédate en tu mesa y escucha. Ni siquiera escuches, espera tan sólo. Ni siquiera esperes, estáte completamente callado y solo. El mundo se te ofrecerá para desenmascararlo, no puede hacer otra cosa, extasiado se retorcerá ante ti (109):

El hombre siempre tiene fe en alguien o en algo y la tiene todo el tiempo: Ya sea fe en Dios; fe en un amigo; fe en que al salir a la calle, se regresará vivo al hogar, etc. Quien diga que la fe no sirve, debe saber que la fe mueve al mundo y el propio Kafka le reconoce una fuerza tan grande que roza en lo inconcebible.

Por otro lado, el conocimiento está al alcance de uno. Serenidad, paciencia y darse un tiempo para apartarse del ruido, sin abandonar, ni desentenderse del exterior. Pues al cultivar las honduras del alma, y crecer en nervio y sustancia, uno debe salir a la acción.

Es interesante que este último pensamiento de Kafka tiene cierta similitud con un pensamiento de Lao-Tsé, en el Tao Te Ching (2014, p. 51):

«Sin dar un solo paso puedes conocer el mundo.

Sin mirar hacia la ventana puedes ver el color del cielo».

Pero de poco serviría un elevado desarrollo del conocimiento si se queda ajeno a los demás, desprendería un olor fétido como sostiene el código samurái, uno debe poner en servicio todo lo que uno tiene dentro, así es como uno puede seguir adelante en el camino de contemplación de los misterios de uno mismo y los del exterior. Y todo empieza con el silencio.

Estas fueron mis apreciaciones de las 33 reflexiones de Kafka que consideré más cercanas a la Psicología. Fue un ejercicio muy complaciente comentarlas. Es maravilloso contemplar la pericia y perspicacia de Kafka, por eso les recomiendo con mucho ánimo leer detenidamente todas las 109 consideraciones acerca del pecado, el dolor, la esperanza y el camino verdadero, estoy seguro que les será de mucho provecho.

Como colofón les comparto el último párrafo de un relato de Kafka llamado «Intercesor». Ojalá yo haya sido un intercesor entre ustedes y el pensamiento kafkiano.

¡Sube las escaleras! Hay mucho que ganar

Referencias

  • Kafka, F. (s. f.). A Hunger Artist and Other Stories. Oxford University Press.
  • Kafka, F. (2012). Obras Selectas: Franz Kafka. Madrid: Edimat.
  • Lao-Tsé. (2014). Tao Te Ching. Buenos Aires: Del Nuevo Extremo.

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