La compasión y la violencia: ¿Reconoces a los monstruos? Si los ves, ¿podrías perdonarlos?

La compasión y la violencia, esta es la dicotomía que hoy quiero traer a sus mentes, queridos lectores. Al hablar de compasión, lo que viene con esta (que es la capacidad de empatizar con el otro), y hacer algo al respecto para aliviar su dolor, también tenemos que hablar de la violencia, algo que caracteriza muchas de las dinámicas del ser humano, que incluso puede llegar hasta el sadismo.

Es muy interesante la pregunta filosófica: ¿El ser humano es bueno o malo por naturaleza?, como toda pregunta de esta índole, trae más preguntas que respuestas, pero, para enfocarnos en la dicotomía de hoy, tomaré el punto de vista del registro histórico, en el cual vemos la crueldad sistemática y la reiteración en todas las culturas y civilizaciones de la violencia extrema, esta no sucede en circunstancias excepcionales, patológicas o criminales, sino que son aceptadas socialmente. Solo tenemos que ir a generaciones anteriores y retroceder, para ver como las cosas van escalando en cuanto a la crueldad: si tus padres tienen treinta años de edad, verás en muchos casos cómo la violencia psicológica fue notoria durante su crianza. Si tus padres tienen cincuenta años o más, verás como además de la violencia psicológica, estuvo presente la violencia física e incluso la violencia sexual, y, dicho sea de paso, en las partes más oriundas de nuestro país esto no está alejado del día de hoy.

La respuesta, entonces, sobre la violencia y su capacidad de estar presente en el ser humano es que sí, que el devenir histórico muestra que el ser humano tiene esa tendencia hacia la crueldad o la violencia como instrumento de dominación reiterada y universal.

La violencia y la inconsciencia

Cuanto más atrás vayamos y observemos la violencia, más fácil es reconocerla y condenarla, pero cuando retrocedemos solo décadas, las cosas cambian: la gravedad no esta tan clara para muchos, a veces las justificaciones se asoman y hasta la admiración a la violencia. Puesto que ver la violencia en uno, vernos a nosotros mismos como malas personas, egoístas y dañinas, es una de las cosas más dolorosas para una personas. El tema de la «generación de cristal», es uno de los más escuchados y que demuestra esta tendencia a la inconsciencia.

A una persona joven le falta asimilar —por su juventud— una premisa de vida que mucha gente no llega a integrar, incluso hasta el final de sus días, que es “no puedo controlar lo que otros hagan o digan, pero si mi reacción y la actitud que tomaré al respecto, soy dueño de mis palabras, dueño de mis silencios y dueño de mis acciones”. Si bien esta postura de vida requiere gran fortaleza, lo cierto es que los cuestionamientos de los jóvenes son más que legítimos, y vemos cómo muchos adultos no tienen capacidad alguna de introspección y que hay bastante inconsciencia.

¿Por qué necesitan insultarlos?

¿Por qué quieren criticarlos?

¿Por qué quieren comparar su vida con la suya?

¿Por qué quieren que se sientan mal por no vivir lo que otros si vivieron?

¿Por qué quieren que se sientan en deuda por vivir una vida tranquila?

¿Por qué quieren dejarles en claro que son débiles?

¿Por qué quieren burlarse de ellos?

Y sobre todo

¿Por qué creen que ellos deberían sentarse a escuchar burlas?

¿Por qué esa necesidad de decirles cómo deberían de verse y cómo deberían de sentirse?

Si alguien tiene tantas ideas negativas sobre alguien o sobre un grupo, ¿por qué necesitan increparlo? Si la otra persona está en una posición de entendimiento superior, sabe que llevar esas actitudes solo van a lograr más resentimientos que cambios, no van a hacer a nadie más fuerte, porque si el que es —supuestamente— fuerte “no es dueño de sus silencios”, y si hace todo lo anterior como un “burdo desahogo de sus ideas”, ¿con qué autoridad puede querer algo de un joven que está aprendiendo a vivir?

Si vemos esto en el caso de padres e hijos, vemos relaciones con profundas heridas. Existen casos donde la violencia estuvo muy presente en la infancia y el resentimiento sigue latente, a pesar de que los años y la vida trajeron cambios de actitud y, quizá, una faceta diferente por parte de esos padres que maltrataban y, ahora, son diferentes con sus nietos. Sin embargo, el cambio de actitud nunca incluyó abiertamente las disculpas y el reconocimiento de esos actos, todo se desenvuelve dentro de una nube gris de rencores e inconsciencia.

Perdonar a los monstruos

Perdonar es un acto sumamente complejo, para algunos, como dice Borges: cuando hay perdón ya no hay remordimiento y el olvido es una de las formas del perdón. Por eso yo les recuerdo a mis pacientes, por los cuales tengo una gran admiración y me siento afortunada de ser parte de sus procesos, que también es válido alejarse de las personas que les hicieron daño, que eso es una forma de perdonar: la lejanía y el olvido. En otros casos, esto no será necesario y podrá seguir existiendo un lazo entre las personas, a pesar de esta parte imperfecta que nos lleva, a veces, a dañar a otros. Cuando en el que ha cometido el agravio, encontramos ese proceso de hacer conscientes sus actos y de tener compasión, podemos incluso fortalecer la confianza que es parte del amor.

Quizá recuerden la historia del minotauro, un monstruo de la mitología griega, fruto de un escarceo amoroso entre la reina Pasifae y un hermoso toro blanco enviado por Poseidón. El destino del minotauro estuvo para siempre ligado a su encierro en un laberinto, donde devoraba cada año a catorce jóvenes atenienses, que eran entregados en sacrificio como pago por perder la guerra contra Minos de Creta. Finalmente, el monstruo solitario murió a manos del príncipe ateniense Teseo.

Este monstruo siempre fue víctima de las circunstancias. Como cada ser vivo, no pidió venir a este mundo y menos en la forma en que lo hizo, fruto de la venganza de Poseidón, el dios del mar, que al ver que el rey no cumplió su pedido de sacrificar en su honor a un hermoso toro blanco, se vengó utilizando a su esposa, haciendo que se enamore y mantenga relaciones con el toro. Las circunstancias destinaron al minotauro a ser un monstruo, cada año mataba a catorce inocentes, cada año, cuando le daban la oportunidad, dañaba a otros. Nuestro incomprendido minotauro, también conocido —pues ese era su nombre— como “Asterión”.

Asterión nos cuenta su propia historia, su perspectiva sobre su propia vida, de quién es él; al escucharle, lograremos entender y quizás perdonar su falta de consciencia, gracias al genial Jorge Luis Borges y su cuento La Casa de Asterión:

«Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí, ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la Tierra.

«Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el Sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo; aunque mi modestia lo quiera.

«El hecho es que soy único […] corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos). […]

«Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que, alguna vez llegaría mi redentor. Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?».

Entonces, vemos como Asterión no se percibe a sí mismo como un monstruo, él nos cuenta de su soledad, del aburrimiento, nos revela que el no está encerrado pues, si no sale, es por la gente y cómo reacciona cuando le miran y las respuestas de la personas a su presencia le dan miedo. Él no se da cuenta que mata a los que entran a “visitarlo”, el va a jugar con ellos, y para él simplemente mueren, está esperando a alguien que lo libere (que lo mate) y ve a ese alguien como su redentor, pues si analizamos, para él, la la muerte es su liberación.

Cuantas personas no perciben la real magnitud de sus actos, catalogare estos como actos monstruosos, a fin de que se entienda la razón de traer este cuento sobre el minotauro para ilustrar cómo los seres humanos podemos ser inconscientes del daño que hacemos. Aquí pondré el ejemplo de los padres: si tuviste padres violentos, muchas veces podrás ver justificaciones, negación y hasta pedidos de admiración a sus actos violentos, con él tiempo, al escuchar cómo crecieron ellos, también entenderás por qué son fruto de sus circunstancias y de su propio sufrimiento, queda en ti el perdonarlos y el cómo perdonarlos. Pero, recuerda también tus propios actos monstruosos y el perdón a uno mismo.

Perdonarse es difícil, porque, en primera instancia, reconocer nuestra monstruosidad lo es en sí. Me es difícil verme a mi misma como una persona mala, una persona de actos crueles, pero si me reconozco, si en vez de esperar a mi redentor, me redimo yo misma, podré encontrar el camino para perdonarme.

No soy perfecta, soy Asterión, pero buscaré un espejo en el laberinto de mi vida. Para muchos, esa es la terapia, un espejo. Esta bien poner nuestros actos ante estos espejos para ver, frente a frente, nuestra violencia y todo aquello que nos aleja de la compasión.

En Warayana te invitamos a hacer uso de un recurso espléndido de catarsis, que son “los cuartos de la ira”, donde podrás echar todo el enojo, frustración y demás emociones negativa, liberarlas y permitirte, ya con todo esto volcado, mirarte en el espejo.

Me despido con esto, dejándoles un minotáurico saludo. Más abajo podrán encontrar toda la información de la magnífica institución con la que tenemos convenio, «Crash. Cuarto de ira».

En “Crash” podrás encontrar instalaciones debidamente implementadas para soltar toda esa carga emocional de la que buscas deshacerte.

Facebook de Crash: https://www.facebook.com/crash.arequipa?mibextid=ZbWKwL

Referencia

Borges, J. L. (1949). La Casa de Asterión, en El Aleph. https://ciudadseva.com/texto/la-casa-de-asterion/

Mis redes:

Instagram: @psic.adrianamiranda

Correo: pisc.adrianamiranda@gmail.com

El clown: Nuestro yo más inocente y puro

Muchas veces me he preguntado qué sería si tuviera la total licencia de jugar en cualquier momento y lugar, volver a esa etapa de juego, risas sin control, razón o motivo (a pesar de vivir en nosotros por medio del recuerdo). Es entonces donde podemos ver, a través de nuestra línea de tiempo, la evolución constante de nuestras habilidades, aptitudes y puntos a mejorar. El autoconocimiento como herramienta de mediación hacia una mejor versión de nosotros mismos es fundamental, porque no se ama lo que no se conoce y, por supuesto, es esencial tener la capacidad de introspección para emprender dicho camino. 

Comencé siendo una niña muy tímida y encontré que en el teatro podía expresar emociones que eran duras, también tuve que aprender a transformar emociones muy intensas que son las de antes de entrar al escenario, como cuando uno está en camerino, casi paralizado por el miedo, aturdido por la ansiedad, por el pánico, el terror e incluso la preocupación. Ante todas estas emociones tuve que aprender a transformarlas, no voy a decir controlarlas, porque controlar implica una intención de: “quiero que las cosas sean así”, en cambio, en muchas ocasiones es mejor encontrar un método para transformarlas, aceptándolas primero, entonces, empezar a fluir desde un lugar mucho más amoroso, y en segundo lugar, pues ahí está el clown. 

¿Qué es un clown?

Es este ser que se pone una nariz roja y hace reír a través de mostrar su propia torpeza, su caos, fracaso o neurosis, todo lo que es tal cual es, pero en estado de juego, es decir, desde esta increíble naturaleza de niños que tenemos que hace más ligero todo, y, conectados pues con esta ligereza de compartirse con el otro (aceptándose primero), logra con el clown lo que es un como regalo, la aceptación a uno mismo: “tal como soy”, con todo el monstruo que llevo adentro y que todos lo tenemos. Esta parte de luz, nuestra parte de oscuridad, pero que el sistema ha dicho que la parte de oscuridad es mala o negativa y que, si la sientes, eres mala persona, cuando resulta ser todo lo contrario, porque identificarla nos ayuda a conocernos mejor y entendernos. En tal sentido, en cuanto a poder entrar a esa zona oscura, el clown nos enseña a reflexionar y decir: “miren, todo mi desastre aquí está y a través de él, me permitiré ver todo este conflicto humano que existe en mi interior”. En este punto, ya llegamos a la palabra base que es la aceptación, y aprender a vivir esta experiencia con una pequeña máscara como ancla a nuestro yo más inocente y sin prejuicios, es justamente un descubrimiento para derrumbar nuestros propios arquetipos (que lo único que hacen es conformar una estructura protectora que impide sentirnos libres), para abrirnos y mostrarnos tal como somos. Para Vigneau (2010), el clown es una herramienta que se basa en el mundo interior de la persona, en relación a sus sentimientos emociones u otros aspectos relacionados, por ejemplo: la sexualidad, el poder o la muerte, y que esto no nos resulte un tema prohibido, sino más bien, ejecutarlo o exteriorizarlo por medio de un performance, donde podamos liberar y abordar lo que se siente al instante, hacia el público, de este modo, nos encontrarnos desnudos de manera emocional. 

Aspectos fundamentales

Otra incógnita que surge es la visión del autoconocimiento. Si tuviera que darle una forma o color, sería un punto rojo, así como una  pequeña nariz de clown, y es que, todo recae en esta pequeña máscara llena de posibilidades. 

Es el clown el inicio a una eterna y fructífera aventura de autoconocimiento inigualable. Pero ¿cómo así? 

Primer acto: introspección

Cuando se habla de introspección, nos referimos al conocimiento del sujeto, por medio de la observación y del análisis de sí mismo, en donde puede ir interpretando y ser consciente de aspectos íntimos de forma reflexiva, tanto por medio del recuerdo hacia vivencias pasadas, así como observar e inspeccionar vivencias actuales dónde puede profundizar o develar aspectos propios de su ser. Es el poder de conocerse a sí mismo para construir nuestra identidad. 

Segundo acto: autoconocimiento 

Cuando hablamos de autoconocimiento, hacemos referencia al conocimiento que tenemos de nosotros mismos en el momento actual. Este conocimiento se seguirá adquiriendo y desarrollando en el transcurso de nuestra vida. Sin embargo, es en el ejercicio cotidiano donde se puede adquirir todo este conocimiento, y así, salir de nuestra zona de confort desde el interior al exterior y viceversa, lo que resulta en un encuentro de comunión, complicidad y comunicación con uno mismo. 

Tercer acto: ¡cámaras, luces, clown!

Digamos que el regalo de autoaceptarse es empoderarse, quererse, respetarse y, entonces, cuando uno sea autoaceptado, es cuando ya asumí mi manera de ser. Asumir desde esta ligereza, no es que sea pesado, ni nada parecido. Desde esta idea, compartimos el caos que hay dentro y todo esto que hace que uno se empodere y, por lo tanto, abrirse y compartir con el otro, sin miedo a los juicios de los demás, y es entonces (gracias a esta habilidad) que disminuye el poder de los demás hacia mi, y cuando los juicios de valor terminan, todo mundo se ha quedado en silencio, sin poder hacer una sola burla a nosotros.

Esa escena nos brinda el poder de asumirnos y recibir estos defectos o lo que nuestra mente ve como defecto, algo que sencillamente es tal cual es. La autoaceptación sembró sus frutos y, de la mano de la introspección, nos cultivamos en un grado de crecimiento y expansión maravillosa, de uno mismo, del ser que uno es, y da el regalo de poder compartirse con los demás, de una manera auténtica, es decir, disfrutar lo auténtico que puedo llegar a hacer, disfrutar esa diferencia que yo tengo con los demás, con mi familia, con mi grupo de amigos, con todo lo que me rodea, lo que resulta ser placentero, porque cuando uno se acepta, es muy probable que los demás también lo hagan, pues uno está pidiendo aceptación de los demás todo el tiempo, y, cuando uno lo empieza a hacer, entonces, mágicamente ocurre también, o puede que no suceda. Pero ya no duele y nos mimetizamos en ese estado perenne, en donde nadie tiene más poder que esta bola roja en mi nariz y yo, en ese estado más inocente y puro. 

Referencias

Equipo editorial (2022). Autoconocimiento personal: 7 herramientas para conocerte mejor. https://lamenteesmaravillosa.com/autoconocimiento-personal-3-herramientas-para-conocerte-mejor/

Savater, V. (2015). El autoconocimiento, la auténtica clave de la felicidad. https://lamenteesmaravillosa.com/el-autoconocimiento-la-autentica-clave-de-la-felicidad/

Unocc, G. A. (2023). El arte de clown como estrategia para el desarrollo de habilidades sociales en estudiantes universitarios. Horizontes. Revista De Investigación En Ciencias De La Educación7(27), 493–508. https://doi.org/10.33996/revistahorizontes.v7i27.532

Vigneau, A. (2010). El Clown esencial: El arte de reírse de sí mismo. Madrid: La Valle.

¿Por qué repetimos las mismas frases?

El otro día tuve un sueño muy extraño, soñé que veía la palabra «Diferente» por todo lugar al que iba, incluso la miraba en las paredes dibujada. Ese sueño me gustó. De allí, surgió una interrogante: ¿Qué significa ser diferente? Para mí, ser diferente es una elección y además, es el tratar de no usar clichés, frases repetidas, expresiones comunes, etc.

Las frases repetidas existen, cuando se presentan cosas similares que pasaron nuestros amigos, conocidos, familiares, etc., y creemos tener la fórmula para su solución. Cuando, en realidad, debemos recordar que cada caso es único y, en algunos casos, requiere una atención personalizada por un especialista (por eso existen los terapeutas y los psicólogos, por ejemplo). Dentro de estas frases también puede haber refranes que se usan porque nos dejamos llevar por sesgos cognitivos, es decir, juicios inexactos. Las expresiones repetidas también abundan cuando hay una falta de originalidad en el procesamiento de pensamiento. ¡Y qué difícil es ser original! Ser original radica en desprenderse de muchas cuestiones, como juzgamientos, modelos, ideas y estereotipos establecidos.

La repetición, ¿por qué se da?

La repetición se siente segura, tener la comodidad de saber lo que viene a continuación, así como una rutina familiar reglamentada puede ser realmente útil y funciona para muchas personas.

Loveday (2021) afirma que «no tener que lidiar con muchas situaciones nuevas y muchos desafíos desconocidos es cómodo». Por tanto, podemos decir que usamos frases repetidas, porque nos sentimos seguros de que diremos cosas apropiadas que ya están aceptadas dentro de un determinado contexto, por ejemplo:

  • «Cuidado, que se te pasa el tren» (a una mujer que no se casa aún).
  • «Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente» (quien aparenta pasividad lo superan otros).
  • «Lo que fácil llega, fácil se va» (cuando obtenemos algo sin esfuerzo, no lo valoramos y puede irse rápido).
  • «Soltero/a, pero no solo/a»(en referencia a libertinaje o tener compañeros sexuales o con derechos).
  • «Calladito/a te vez más bonito/a».
  • «El que con muchas juega, con ninguna se queda» (alusión a la infidelidad).
  • «A un hombre rico, no reparéis si es feo o bonito» (alusión a la importancia material).
  • «Mujer que sabe latín, ni encuentra marido, ni tiene buen fin».

Si bien en el transcurso de la historia, los refranes, pensamientos e ideas de grandes figuras nos han servido para acumular sabiduría y entender los entrecejos de la vida, de todos modos, es importante ser originales, pero, sobre todo, aprender a fomentarla en la sociedad. Por ejemplo, está demostrado que dar libertad a los trabajadores aumenta el rendimiento; la saturación de la rutina apaga a cualquier empleado.

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La originalidad es más que importante y se debe fomentar, todo lo que pongamos en práctica con método y disciplina lo podemos lograr, por ejemplo: empezar a pensar muy bien las palabras que vamos a decir, para no repetir clichés o frases trilladas. Podemos escribir en una libreta todas las ideas que se nos vengan a la cabeza, por muy disparatadas que parezcan. No juzgar ninguna reacción, ni dar por hecho alguna acción. Tratemos de dejar la impulsividad de lado y seguir nuestra intuición y emociones en determinados momentos.

La creatividad nace del dejarse llevar, como cuando uno se mece en las olas del mar; la creatividad es no tener miedo al qué dirán y mostrar con seguridad nuestras ideas. Por ello, a la sociedad debe educársele para aceptar nuevos conceptos, estar abiertos ante ideas desafiantes, ideas raras, controversiales, pero que al final tengan un fin humano, el de representar un sentimiento profundo. Todo lo que sea una expresión con un fin lógico y «mágico» es bueno.

Como dijo Johann Wolfgang von Goethe: “La originalidad no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si no hubiesen sido dichas por otro”.

Para finalizar, les dejo una pequeña lista de figuras famosas y originales, adelantadas a su tiempo:

  • Charles Chaplin: Adquirió gran popularidad en el cine mudo gracias a las múltiples películas que realizó con su personaje Charlot.
  • Madonna: Ha sido elogiada por los críticos por sus producciones musicales y puestas en escena, lo que le dio el título de la «Reina del Pop».
  • Picasso: Pintor, creador del cubismo.
  • Kraftwerk: Banda alemana, creadores de la música electrónica.
  • Björk: Cantante y compositora reconocida por hacer música experimental, alternativa y vanguardista.
Charles Chaplin: una vida entre la comedia y la tragedia | Cultura

Fuente: Loveday, C. en BBC News Mundo (2021). Por qué la repetición es tan importante y cómo nos afecta (para bien y para mal). https://www.bbc.com/mundo/noticias-55553122

El impacto de ser adulto visto desde el cine y la psicología

Desde la psicología, la adultez involucra madurez y factores internos como la autonomía, autocontrol y responsabilidad afectiva, que acompañan una serie de logros como el descubrimiento de la propia identidad, la independencia de los padres, el desarrollo de valores y establecer relaciones. 

En el cine, esto se ha reflejado en películas icónicas, un ejemplo podría ser la película Si tuviera 30, una comedia romántica donde acompañamos a Jenna, una adolescente topándose con un mundo, aparentemente idealizado, donde se da cuenta que la vida adulta es mas compleja de lo que imaginó y que, a partir de malas decisiones, decide tomar mejores en una segunda oportunidad.

Si tuviera 30 (2004). Revolution Studios.

Esta película representa la dificultad de llegar de la adolescencia hasta la vida adulta, muestra lo abrumador que puede llegar a ser, y que es necesario el desarrollo de autonomía y resiliencia.

Asimismo, la construcción de relaciones es parte de esta etapa. Una cinta que retrata esto es Yo antes de ti, una comedia romántica que acompañamos a una intrépida Louisa que trabaja para apoyar a sus padres y se enamora de su empleador quien tiene una condición física. Al ser una de las primeras relaciones de la protagonista, tiende a ser muy enrevesado.

Un par de personas de pie

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Yo antes de ti (2016). Metro-Goldwyn-Mayer, New Line Cinema, Sunswept Entertainment.

Estos dos ejemplos, visibilizan, de cierta manera, el paso a una nueva etapa y los desafíos de esta. 

El cine también proyecta lo que socialmente se representa en distintos grupos sociales, edades y lugares; y que sigue un patrón evolutivo utilizado por el séptimo arte. Tanner (2006, en Papalia, 2010) nos da una explicación a todos estos procesos, él menciona que esto debe al recentramiento denominado como el proceso que fundamenta el cambio a una identidad adulta que consta de tres etapas donde el poder, la responsabilidad y la toma de decisiones transmitido por la familia.

Como último ejemplo, tenemos a la película Mis dos vidas, donde Natalie (interpretada por Lili Reinhart) pasa de la preparatoria a cumplir sus sueños, sin embargo, vemos dos historias donde ella quedó embarazada y tomó otro camino, y cómo en cada una, Natalie intentará salir adelante con el apoyo de sus padres.

Grupo de personas posando delante de una pared

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Mis dos vidas (2022). Screen Arcade, CatchLight Studios

Aunque la vida adulta parezca complicada, frustrante y abrumadora es un estado al cual hay que adaptarnos, ser analíticos y comprender que es parte de nuestras vidas. La vida adulta nos abre puertas a nuevos momentos, nuevas relaciones y oportunidades.

Y tal como dijo una vez el psicólogo Erik Erickson: “Cuanto más te conoces a ti mismo más paciencia tienes para lo que ves en los demás”, esto es una invitación a desarrollar un autoconocimiento en fortalezas y debilidades; y ello también se verá reflejado en nuestras relaciones interpersonales.

Lo más importante es estar en el presente, ser consciente de cada etapa que transitamos, de lo que adquirimos, de lo que aprendemos y cómo vamos construyendo la vida que cada uno quiere para sí mismo.

Posdata: Disfruten de estas películas, las pueden encontrar en Netflix.

Referencia

Papalia, D. (2010). Desarrollo Humano. McGraw Hill

El verdadero amor: Quien no conoce, no ama

Las relaciones románticas se conocen simplemente como aquellas relaciones en las que existe un interés y acuerdo mutuo entre dos personas. Se caracterizan porque son elegidas voluntariamente, porque existe algún tipo de atracción, ya sea basada en la apariencia física, intereses, habilidades de la persona o en su personalidad, y por último, porque implican expresiones de intimidad, protección y apoyo. Pero… ¿Qué se cumplan estos requisitos es hablar de amor? La respuesta corta es que ¡no!, vamos a profundizar a continuación.

¿Qué requiere el “verdadero” amor?

Creo que la literatura es el arte más hermoso para explicar cosas complejas, por ello, evocaré a la obra El Principito, escrito por el autor Antoine de Saint Exupéry. En un extracto del libro, donde interactúan los personajes del principito y el zorro del desierto, se explica algo que, en términos más complejos, encontramos en el libro de Erich Fromm, El Arte de Amar, este episodio nos explica la parte esforzada de un amor que va más allá de una atracción hormonal y de procesos neuroquímicos, que algunos confunden con el amor a primera vista o con los llamados flechazos. Habla en cambio de lo que algunos conocemos como amor fatuo (de amigos y compañeros) o amor de construcción (de pareja), en el caso del público general lo que conocen como “amor verdadero”, que, en sentido amplio, ellos asocian a la durabilidad de una relación, a estar juntos a pesar de los problemas y, en el mejor de los casos, lo asocian a una relación tranquila y equilibrada, en el marco de la pareja.

El principito quería ser amigo de un zorro del desierto, este le dijo «¡ven a jugar conmigo!, estoy tan triste».

EL zorro le dijo: «No puedo jugar contigo, no estamos familiarizados».

«¿Qué significa familiarizar?», pregunta el niño.

El zorro contesta, «es una cosa demasiado olvidada, significa crear lazos. Para mí no eres todavía más que un muchachito parecido a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a cien mil zorros. Pero, si nos conocemos, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo…».

«¿Cómo nos conocemos?», dijo el principito.

«Hay que ser muy paciente», contesta el zorro, «te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo, pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…».

Al día siguiente volvió el principito.

«Hubiese sido mejor regresar a la misma hora», dijo el zorro. «Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a estar feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro, estaré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón… Los ritos son importantes. Solo se conocen las cosas a las que dedicas tiempo, los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada, compran las cosas hechas a los mercaderes, pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos. ¡Si quieres un amigo, conóceme!», dice el zorro.

En conclusión, las relaciones que creamos con las personas requieren el conocimiento del otro, si realmente queremos que no sean superficiales es necesario dedicar tiempo para conocer. También requieren de paciencia y de constancia, no basta con hacer algo por otro un día o hacerlo unos días sí y otros no, hay que ser constantes en el cariño, en la búsqueda de frecuentar la compañía, en la escucha hacia el otro. Los ritos son importantes porque nos hablan de hacer ciertos actos permanentemente, de tener designados un tiempo y esfuerzo para los mismos.

Indica acertadamente Erich Fromm que el amor implica cuidado. Por ejemplo, es especialmente evidente en el amor de una madre por su hijo que ninguna declaración de amor por su parte nos parecería sincera si viéramos que descuida al niño, si deja de alimentarlo, de bañarlo, de proporcionarle bienestar físico; y creemos en su amor si vemos que cuida a la criatura. Lo mismo ocurre incluso con el amor a los animales y las flores: si una mujer nos dijera que ama las flores, y viéramos que se olvida de regarlas, no creeríamos en su «amor» a las flores. El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, no hay amor. Entonces también vemos (si reflexionamos en el primer ejemplo), que en el amor esta presente el valor de la responsabilidad de la madre a su hijo, ya que forma parte del amor el atender las necesidades de su pequeño. Asimismo, en el amor entre adultos, se ve la responsabilidad al cuidar las necesidades psíquicas de la otra persona.

La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por un tercer componente del amor, el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere = mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es, de ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación. Quiero que la persona amada crezca y se desarrolle por sí misma, en la forma que le es propia, y no para servirme.

El respeto solo existe sobre la base de la libertad; el amor es hijo de la libertad, nunca de la dominación. Respetar a una persona sin conocerla, no es posible; el cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guía el conocimiento. El conocimiento estaría vacío si no lo motivara la preocupación, la empatía.

Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve… Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor… Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo, nada sabe acerca de las uvas.

Paracelso

Después de todas estas reflexiones, seguramente notaremos que muchas de las relaciones que vemos en nuestro entorno no son de amor, pues muchas veces hay ausencia de valores en los individuos, y, por tanto, en las relaciones que conforman. Hay muchos factores que pueden volver a una relación malsana, y no hay que olvidar que, en cada caso, veremos que una o ambas personas tienen conductas o muestran patrones de comportamiento «tóxicos» en mayor o menor medida, según sea el caso.

Las «relaciones tóxicas» son relaciones con comportamientos disfuncionales, entendidos como aquellos que no permiten, o cohíben el crecimiento individual, inhiben la expresión psicoafectiva, lo cual afecta a las emociones, conductas y cogniciones de las personas que forman parte de la relación. En sí, la relación tóxica hace que una persona sea un amo y el otro un esclavo; en las relaciones de maltrato, esta dinámica se mantendrá con la sumisión o el vínculo traumático de uno de los lados. En otros casos, habrá una lucha de poder, es decir, habrá reclamos mutuos, cargados de manipulación, de culpabilizar al otro, de insultos o más (violencia), todo esto con el fin de que el otro se someta,

Es bueno entender qué es el verdadero amor, pues cuando escuchamos que otros están pasando por un problema o decepción, o cuando nosotros mismo nos desilusionamos, empezamos a satanizar al amor o a acusarlo de ser muy complicado por asociarlo al maltrato o a estas luchas de poder, a estas relaciones que no son de amor, y que no deberíamos aceptarlas en nuestra vida. El amor es complicado por otras razones, pues ser una persona de valores y con principios requiere de madurez y de estoicismo, es complicado porque el tiempo y la dedicación amerita que estemos presentes, que escuchemos activamente, y que comuniquemos. Hablar con los otros de forma tranquila, en el tono de voz adecuado, con las palabras correctas, ello significa que tenemos la capacidad de ser asertivos.

Debemos poner en practica todo lo mencionado, no solo en los días bonitos, no solo mientras dura el enamoramiento (y no deberíamos confundir estar enamorados con amar). Es complicado por los días donde tenemos poco tiempo, cero ganas de conversar, los días donde algo nos puso de mal humor y entonces debemos poner un esfuerzo extra, días donde debemos darnos un momento para gestionar esas emociones con las que venimos cargados, gestionarlas con un paseo a solas, con respiración diafragmática, con una ducha u otras formas, y tomar aire para ser esas personas que respetan, que son responsables y cuidadosas, que se alegran por las alegrías del otro y sufren con su sufrimiento. Debemos estar listos para una conversación o un abrazo con ese ser humano que tenemos delante… Listos para ser esas personas que saben amar.

Por supuesto, este amor de calidad es real, se extiende a todos nuestros seres queridos, a la humanidad y la naturaleza, porque si hemos llegado a este punto de la lectura y vimos todos los valores que rodean al amor, nos daremos cuenta de que amar es más que lo que sentimos por un solo ser humano, es una capacidad que poseemos, la cual puede estar estropeada o nutrida, depende de qué tanto pongamos en práctica los valores mencionados en nuestra vida diaria. No siempre es sencillo pero qué bello y qué grande es poder decir: yo amo.

Referencias

Fromm, E. (1977). El Arte de Amar, una Investigación sobre la Naturaleza del Amor. Buenos Aires: Paidos.

Saint – Exupéry, A. d. (2004). El Principito. México D.F.: Publimexi

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Ese hoyo aquí adentro

Si ya fuera poco (o mucho) lidiar con el dolor físico, a muchos se les hace más complejo superar una pérdida. Un objeto significativo, un recuerdo, algo que nos recuerde a alguien especial. Tal vez resulta sencillo, decirlo cuando uno puede ser el espectador en estos escenarios. No obstante, creemos que solamente el duelo se da por una pérdida física. En estas ocasiones se piensa que el duelo se experimenta de modo físico cuando, en realidad, hay muchos otros mecanismos o modalidades de cómo se vive o manifiesta. 

Definición: 

La palabra duelo bajo este contexto en su sentido etimológico, se expresa como dolus que significa dolor en latín, lo cual deriva el verbo dolere que se entiende como sufrir pena o doler. 

¿Qué hago con todo esto?

Pensar en todo lo que perdimos podría resultar una ganancia, entendiendo si esto generó un cambio positivo, porque muchas veces nos negamos a la realidad debido a las altas expectativas que se pueda generar. 

Debemos entender que en múltiples investigaciones, el duelo es considerado como un factor de riesgo, y que actualmente se ve avalado y considerado como un factor en diversas enfermedades. Es por eso que algunos autores han estimado que alrededor del 20 % de los pacientes atendidos en hospitales psiquiátricos tienden a un duelo no resuelto. 

Estudios también realizados en distintos países han encontrado que la experiencia del duelo por muerte de familiares tiene un efecto sobre el sistema endocrino e inmune. Asimismo, un fenómeno frecuente es el miedo de los dolientes a encontrar la misma enfermedad que acabó con la vida del enfermo y tenemos que ver el duelo como un problema de salud en este sentido (elevando la morbilidad y la mortalidad de los dolientes). 

Un claro ejemplo de pérdida y duelo es la relación entre los poetas Horacio Quiroga y Alfonsina Storni, quienes atravesaban el cáncer de manera simultánea en estado terminal. Una enfermedad que inspiró a la poeta argentina a dedicarle uno de los poemas más emotivos a su amigo. Tales líneas expresan el dolor del duelo por su muerte y el malestar que le generó a Alfonsina ya que sabemos el desenlace que esto significó. 

Morir como tú, Horacio, en tus cabales,
y así como siempre en tus cuentos, no está mal;
un rayo a tiempo y se acabó la feria …
Allá dirán.

No se vive en la selva impunemente,
ni cara al Paraná.
Bien por tu mano firme, gran Horacio …
Allá dirán.

“No hiere cada hora –queda escrito-,
nos mata la final.”
Unos minutos menos … ¿Quién te acusa?
Allá dirán.

Más pudre el miedo, Horacio que la muerte
que a las espaldas va.
Bebiste bien, que luego sonreías …
Allá dirán.

Sé que la mano obrera te estrecharon,
mas no si Alguno o simplemente Pan,
que no es de fuertes renegar su obra …
(Más que tú mismo es fuerte quien dirá.)

Alfonsina Storni

Etapas del duelo

Como toda experiencia humana el duelo es un proceso, el cual se comprende en cinco etapas:

Según la psiquiatra suiza Elisabeth Kübler-Ross, en su libro On death and dying (Sobre la muerte y el morir), estudio que se realizó en pacientes terminales en la Universidad de Chicago, nos explica también que este proceso resulta ser de forma sucesiva, sin embargo, insiste que el duelo no es un proceso que sea lineal o rígido.

Negación: 

La pérdida es la reacción que se produce frente a un estado de shock y un embotamiento emocional incluso en un aspecto cognitivo esta fase del duelo implica una negación a dicha pérdida.

Ira: 

Debido a la negación esto puede desencadenar sentimientos de frustración que van asociados a mucha impotencia respecto a la incapacidad de no poder cambiar o modificar las circunstancias de la pérdida, la frustración lleva a que el enfado, y la ira se vuelve un proceso mucho más complejo, asimismo, se atribuyen a sentimientos de culpa como mecanismos de poder salvaguardar el estado emocional de la persona.

Negociación:

Se expresa aquella esperanza que se experimenta y se desea por la pérdida se anhela volver a vivir la vida como era antes.

Depresión:

Es la manifestación más consciente de la pérdida y se puede expresar la tristeza y también el rechazo hacia los otros, mostrando la incertidumbre y el miedo es en este momento, donde se debe brindar más apoyo hacia la persona que está pasando una crisis notable frente al duelo.

Aceptación:

Según lo que nos comenta Kübler-Ross en el modelo, la aceptación es el último estadio de calma asociado a la comprensión de la pérdida o de los fenómenos asociados relacionados a esta última etapa inevitable de la pérdida o del proceso del duelo. Es un proceso de reflexión y retrospección acerca de esta etapa final. 

Sabemos que el duelo no solo es por la pérdida de un ser querido, un objeto material de mucho valor simbólico, sino también se puede hablar de duelo por la patria que nos vio nacer. Tal es el caso de la poeta uruguaya Cristina Peri Rossi. Quien se exilió en España durante la dictadura de su país en 1972 abrazando un nuevo hogar en la madre patria, siendo más específicos en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria. Años más tarde, en el 2021, sería galardonada con el premio Miguel de Cervantes por su amplia trayectoria, que, por supuesto, abarca los grandes conflictos y dilemas que ocasiona el exilio. 

Dedicatoria 

A Mercedes Costa

A todos aquellos navegantes 

                               argonautas de un país en ruinas

desaparecidos en diversas travesías, 

varias,

que un día emprendieron navegaciones 

de inciertos desenlaces. 

Cristina Peri Rossi

Por otra parte, entendemos que también el sufrimiento humano que se encuentra adherido a nuestra condición puede ser causado por diversas causas y supeditado por múltiples factores, siendo estos distintos. Sin embargo, es un proceso sumamente normal, en el cual se debe evitar el mayor daño y poder superarlo, o, en su defecto, vivir comprendiendo y entendiendo ese duelo en nuestra vida. Es por esto que el duelo representa pérdida en el sentido amplio de la palabra y se puede subdividir en distintos tipos de duelo. 

  1. Duelo: El duelo normal como lo conocemos, se caracteriza por ese estado de pensamientos repetitivos que nos recuerdan con particularidad aquellos sucesos antes, durante, e incluso, después de la pérdida; habitualmente, es un proceso que alcanza la superación en un plazo no superior entre los seis meses a un año. 
  1. Duelo anticipado: Como su nombre lo dice, se manifiesta antes de que ocurra la pérdida, un ejemplo de esto es cuando se diagnostica alguna enfermedad: la persona comienza a experimentar de manera prolongada y anticipada el sufrimiento inevitable de la pérdida, y requiere el apoyo de seres queridos para poder superar el dolor físico emocional o intelectual que este le puede causar en el futuro más próximo. 
  1. Duelo sin resolver: Este tipo de duelo se sigue manifestando aún cuando el tiempo haya pasado de manera prolongada, entre un periodo de 18 a 24 meses (periodo normal de duelo). El dolor que se puede presentar incapacita a la persona a que sea capaz de seguir con su vida y asimile los cambios que ocasiona la pérdida, incluso es probable que conserve muchas cosas o propiedades de la persona que se fue, lo que podría producir conductas asociadas que generarían aún más complicaciones. 
  1. Duelo crónico: El dolor crónico es muy parecido al duelo prolongado, sin embargo, este manifiesta una duración excesiva que nunca llega a una conclusión satisfactoria. La persona que lo sufre es muy consciente de que no consigue terminar con el dolor que padece por la pérdida, incluso manifiesta el malestar hasta la propia muerte o término de su vida. 
  1. Dolor ausente: Se produce cuando la persona está en una constante negación sobre dicha pérdida y manifiesta esperanza de modo infundado, padece un intenso cuadro de ansiedad y queda detenida en la primera parte de la evolución del duelo, es decir, en la negación. 
  1. Duelo retrasado o aplazado: El individuo muestra una reacción insuficiente al momento de la pérdida, muchas veces, luce como una persona aparentemente fuerte capaz de lidiar con la situación, y esto se debe a que puede presentar una falta de apoyo social, así como sentirse abrumado frente a la pérdida. Sin embargo, también podría reaccionar de forma exagerada por contener todo el dolor que se acumula en dicha circunstancia. 
  1. Duelo inhibido: A diferencia del duelo ausente, este no se manifiesta como un mecanismo de defensa para evitar o rehusar el dolor de la pérdida, sino más bien, se presentan problemas de índole somático, incluso diversas manifestaciones o limitaciones del individuo le piden expresar el duelo. 

Muchas veces, el proceso de duelo es una oportunidad de transformación. Ese es el caso del poeta argentino Juan Gelman, quien, a fines de 1989, recibió la grata noticia (pese a una larga espera de trece años) de que gracias al equipo de antropología forense argentino y mediante investigaciones y exhumaciones, identificaron a su hijo Marcelo Ariel, quien fue secuestrado junto con su hermana Nora Eva, y también la esposa de su hijo, María Claudia, y un amigo de su familia, quienes habían sido retenidos y llevados al centro clandestino de detención de Orletti, en el barrio porteño de Floresta. María se encontraba con siete meses de embarazo al momento del secuestro; fue llevada al Uruguay donde fue asesinada luego de dar a luz. Sin tener conocimiento del sexo de su nieto o nieta, Juan Gelman le dedica una linda carta:

Carta abierta a mi nieto (fragmento)

Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste…

Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.

Escrita en 1995 y publicada en Brecha, el 23 de diciembre de 1998.

Finalmente, en el 2000, el poeta y periodista conoció a su nieta, Macarena, de 24 años. 

Recordemos que superar el duelo no es sinónimo de resignación, sino la aceptación hacía nuevos cambios en nuestra vida. Muy por el contrario, lo que perdimos se hará presente, de alguna u otra manera, y comenzar a disfrutar de nuevo nuestras rutinas no es una traición a ese recuerdo, sino una reafirmación a algo mucho mejor, el camino a la felicidad desde otra arista del cristal. Confiemos en los procesos.

Referencias 

García-Viniegras, C., Grau, J., Infante, O. (2014). Duelo y proceso salud-enfermedad en la Atención Primaria de Salud como escenario para su atención. Revista Cubana de Medicina General Integral30(1), 121-131. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252014000100012

Kübler-Ross, E. (1969). On death and dying. New York: The Macmillan Company.

Storni, A. (1968). Poesías Completas. Buenos Aires: Soc. Editora Latino Americana.

De la película a la realidad: Francotirador y el trastorno de estrés postraumático

Pensamos muchas veces que la ficción está muy lejos de la realidad, hace ya algunos años nos enfocábamos en ver una película, la trama que lleva y una vez de terminarla de ver, no pensábamos más allá de por qué sucedió, o quizá reflexionar e investigar acerca de lo que ocurría con el actor principal, tras los sucesos ocurridos y el estado emocional en el cual se encuentra.

Armas y Cine (Weapons and Cinema): Francotirador
Francotirador (2014), Village Roadshow Pictures, Mad Chance Productions, 22nd & Indiana Pictures, Malpaso Productions.

El Francotirador narra la historia de Chris Kyle, el soldado norteamericano que más bajas causó durante la guerra de Irak. Con más de 160 muertes registradas, es enviado a Irak con la única misión de proteger a sus hermanos de armas, su precisión milimétrica salva incontables vidas en el campo de batalla y al propagarse las historias de sus valerosas hazañas se gana el apodo de “Legend”. Sin embargo, su reputación también crece tras las líneas enemigas, lo que pone precio a su cabeza y lo convierte en el blanco principal de los insurgentes. El desempeño del francotirador hizo que ofrecieran 80.000 dólares por terminar con él y fue conocido como el “Diablo de Ramadi”, debido a su precisión a la hora de eliminar objetivos. Esta historia muestra la trayectoria de una persona que debió afrontar ser el verdugo de otros por una cuestión de bien común. Un relato que hace reflexionar al lector sobre los límites morales en épocas de guerra. Además, en su casa también se enfrenta a un tipo diferente de batalla tratar de ser un buen esposo y padre desde el otro lado del mundo, también explica las secuelas de las decisiones que siguieron al soldado Kyle hasta el prematuro fin de sus días, abatido por un excompañero del ejército mientras lo ayudaba a superar su grave estado de estrés postraumático. (Librería Communitas, 2015) 

Trastorno por estrés postraumático (TEPT)

Freespira, que trata el TEPT y los ataques de pánico con herramientas  digitales, recauda 10 millones de dólares | Freespira

Es un evento que involucra directamente haber experimentado o presenciado una amenaza inmediata a la vida propia o de otra persona.

Sucede cuando el recuerdo de un evento traumático como la guerra o una agresión causa sufrimiento físico o mental.

Las personas con trastornos por estrés postraumático pueden volver a experimentar su trauma a través de pesadillas, flashbacks y pensamientos intrusivos. El trauma de estas formas puede conducir a cambios de comportamiento. Asimismo, pueden empezar a evitar entornos y situaciones que les recuerdan el trauma con frecuencia, tienen un sentido de hipervigilancia, estando siempre en guardia, o de sobreexcitación, con una respuesta exagerada de sobresalto al menor estímulo.

Estos pensamientos y comportamientos pueden generar dificultad para dormir e irritabilidad general, lo que puede provocar explosiones de enojo o frustración. 

Patologías

Debemos saber también el que una persona desarrolle también TEPT o no, como respuesta a un trauma depende de varios factores diferentes, por ejemplo:

Trauma interpersonal: el causado a través de otra persona, como una agresión sexual o un salto violento, generan TEPT con mas frecuencia que los accidentes o que las catástrofes ambientales.

Para sobrellevar el trauma es muy recomendable tener una red de apoyo social, esto puede ayudarle a lidiar con traumas futuros.

Dato importante:

Además, las personas que sufren trauma extremo en la infancia tienen más probabilidades de desarrollar TEPT en respuesta a otros traumas que enfrentan en la vida adulta.

1,197 imágenes, fotos de stock, objetos en 3D y vectores sobre Trastorno  por estrés postraumático | Shutterstock

La frecuencia con la que una persona que está pasando por tiempos difíciles, decida recibir terapia psicológica. Sin embargo, también es muy frecuente que esa persona no comunique a la gente de su entorno que la está recibiendo. Acudir al psicólogo, es el bienestar emocional de la salud mental.

Referencias

Librería Communitas (2015). El Francotirador. https://www.communitas.pe/es/biografias/44413-el-francotirador-9788498927825.html

MedlinePlus (2023). Trastorno de estrés postraumático. Otros nombres: TEPT. https://medlineplus.gov/spanish/posttraumaticstressdisorder.html

SAMHSA (2023). ¿Qué es la salud mental? http://espanol.mentalhealth.gov

SAMHSA (2023). Trastorno por estrés postraumático. https://www.samhsa.gov/salud-mental/trastorno-estres-postraumatico

Warner Bros. Pictures España (2015). El Francotirador – Tráiler final en español HD [Archivo de video].

Fractura: Cuando la mente juega una mala pasada

Fractura (2019) crítica: efectivo mecanismo de suspense con destellos de  Brad Anderson
Fractura (2019). Koji Productions, Macari/Edelstein, Paul Schiff Productions

Cuántas veces nos hemos recostado en la cama y hemos visto una película, disfrutando con unas ricas palomitas de maíz. A veces, nos quedamos atrapados con la trama que sucede en la película, y este artículo, toca una experiencia personal.

Me siento tan impactada que quiero compartirles y recomendarles esta película, y si ya la vieron, entonces reconoceremos qué sucedió con nuestro protagonista.

Resumen (con spoilers):

Ray es un hombre de unos treinta y tantos años, con antecedentes de alcoholismo. Realiza un viaje vacacional junto a Joan, su esposa, y Peni, su pequeña hija. La trama se sitúa en el camino yendo a visitar a sus familiares, donde tuvieron una parada y en este. La pequeña Peni sufre un grave accidente y es llevada a toda prisa al hospital donde es custodiada por su madre, para realizarse una resonancia luego de que Ray se queda inconsciente en una silla del hospital. Pero cuando este despierta, no hay rastro de su esposa e hija, y tampoco hay registro alguno donde ambas hayan ingresado al hospital.

Después de tanto insistir, logra descubrir que su esposa y su hija han sido víctimas de una red de tráfico de órganos, y asesina a un guardia de seguridad para poder rescatarlas, pero el filme nos revela, en una toma muy tétrica de la última escena, que Ray, en realidad, solo lleva un cuerpo de la morgue en el asiento trasero de su auto, y no a su esposa e hija. Lo cual nos da a entender que ha estado alucinando desde el momento del accidente, y su familia nunca llegó al hospital.

Al final, todo es fruto de su imaginación. Había asesinado a su mujer y a su hija, pero él prefirió crear una realidad alternativa falsa, de tal manera que se autoconvence de los hechos que acontecen e involucra al espectador en ellos. De este modo, sufre un brote psicótico y provoca un homicidio, algo que no quiere reconocer, y termina por generar alucinaciones de las que está convencido.

(Fin de los spoilers)

Según la psicóloga Cristina Blanco, un trastorno psicótico puede producir deterioro cognoscitivo e ideas delirantes, pudiendo crear una realidad paralela. Del mismo modo, el doctor Pedro Sánchez Escobedo, de la Universidad de Autónoma de Yucatán, certifica el realismo que puede suponer una reacción psicótica en la mente de una persona para llegar a distorsionarla.

La mente del hombre es capaz de cualquier cosa

Joseph Conrad

¿Qué mensaje deja la película?

Los cien minutos de esta película son una invitación a asumir y enfrentar nuestros actos y sus consecuencias, a dar la cara a las adversidades, sin escondernos en los efectos del alcohol, de medicinas adictivas, o de drogas ilegales, ya que al hacerlo, podemos depender tanto de estas sustancias que, finalmente, pondremos en riesgo nuestras vidas y las de los demás, tal y como le pasó a Ray, pues su adicción al alcohol era tan grande que puso esa necesidad por encima de las de su familia, a la que terminó perdiendo después, por esa misma mala decisión.

Un segundo mensaje es el de permitirnos el beneficio de la duda. Durante buena parte de la película, y aunque había evidencia abrumadora contra Ray, nosotros, los espectadores, nos podríamos haber puesto de su lado, del lado de un asesino demente, porque, sencillamente, el hombre despierta nuestra solidaridad, al creer que lucha por una causa justa.

¿Acaso nosotros cometemos ese mismo error en nuestra vida cotidiana? ¿La de respaldar personas que queremos creer que están en lo cierto, al punto de ignorar por completo la lógica y los hechos?, ¿quizás nos resulta más atractiva la idea que nos venden ciertos personajes, porque la realidad nos asusta y queremos fabricar una fantasía que la cubra por completo? Una fantasía en la que a algunos les fascina creer que son las víctimas que luchan por sus derechos, en lugar de ver la triste realidad, que son la carne de cañón de los verdugos, manipulados por su demagogia barata.

Referencias

Anderson, B. [Netflix Latinoamérica] (2019). Fractura / Tráiler oficial [Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?v=dEw_cB2_7Rk

Castro, C. (2019). Fractura (Fractured) Análisis y Explicación. https://sabanerox.com/2019/10/12/fractura-fractured-analisis-y-explicacion/

Jiménez, F. (2022). Fractura, cuando la realidad no corresponde con la verdad. https://lamenteesmaravillosa.com/fractura-cuando-realidad-no-corresponde-verdad/

Sánchez, G. (ed.) (2019). ¿Sabes qué es realmente un brote psicótico? https://lamenteesmaravillosa.com/sabes-que-es-realmente-un-brote-psicotico/

¡Sigue al conejo!: Alicia vs. Freud

Existen mil historias que desde pequeños nos han cautivado y no es distinto el caso de “Alicia en el País de las Maravillas”. A medida que iba creciendo vi una relación con ella, donde todos podíamos envolvernos. Después de todo, existe un componente psicológico bastante interesante y que puede revelar mucho. En el caso del psicoanálisis, y el acontecimiento de tal conocimiento, lo plantea Freud en su libro La interpretación de los sueños”. La obra presenta una teoría general sobre la formación del sueño, y ofrece consideraciones. Finalmente dibuja el primer modelo de funcionamiento del aparato psíquico en el que identifica tres instancias: el inconsciente, el preconsciente y la conciencia. Hace que sea muy interesante, pero aún más cuando podemos ver todo lo antes mencionado en la propia búsqueda en la protagonista del primer libro mencionado, que es Alicia…

Caída de la conciencia al preconsciente de Alicia 

Comenzamos en un jardín muy hermoso en el que Alicia y su hermana se encuentran en una lección de historia. Alicia dice algo que describe muy bien su inocencia: “¿Cómo se puede prestar atención a un libro sin dibujos?”. A partir de aquí comienza a describir cómo sería su mundo soñado en el que nada tendría sentido, básicamente, el País de las Maravillas.

Acto seguido, ve un conejo vestido formalmente que viene saltando y que después de ver su reloj se da cuenta de que va tarde y sale corriendo. Alicia intrigada va tras la entrada de este conejo. Este último es una antítesis de Alicia ya que demuestra madurez y responsabilidad con sus compromisos. Después de entrar en la madriguera, Alicia cae a un precipicio que no parece tener fin. A medida que cae,nos vamos encontrando con una atmósfera bastante onírica, pues como bien sabemos toda la historia está cimentada en los sueños de Alicia y en este caso tanto la caída como su paso a través de estas puertas son la representación de la entrada al subconsciente de Alicia.

En el subconsciente de Alicia 

La puerta es tan pequeña que Alicia no puede pasar y por eso bebe del contenido de una pequeña botella. Esto hace que se vuelva lo suficientemente minúscula como para poder cruzar por la puerta, no obstante se encuentra cerrada con llave. Así que se come unas galletas para volver a crecer y alcanzar la llave, pero crece más de la cuenta. Alicia ante la desesperación empieza a llorar y sus lágrimas gigantes hacen que todo se inunde y se atraviese por la puerta hasta desembocar en una especie de océano. Aquí ya nos empezamos a encontrar con una serie de criaturas antropomórficas comandadas por un dodo el cual le da Alicia una serie de consejos poco coherentes haciendo de esta una experiencia cada vez más extraña y sin sentido básicamente. Por eso Alicia se va rápidamente de ahí; pero segundos después se encuentra con los hermanos gemelos (Tararí y Tarará). Los cuales le cuentan un cuento que habla de una morsa y un carpintero que encuentran unas ostras en el mar. La morsa las convence de que hay un mundo más tentador más allá del mar y aunque su madre les advierte que no es buena idea, las ostras terminan accediendo a irse y son devoradas por la morsa. Este cuento sirve como analogía para advertirnos que el viaje en el que Alicia se está sumergiendo representa un grave peligro. 

Lo podemos ver también en el plano en el que se adentra a las profundidades de este bosque y su figura es cubierta por las sombras. Más adelante llega una casa y descubre que es la del conejo. Este confunde Alicia con su criada y por eso le pide que le traiga sus guantes, y por miedo, no se opone; una vez dentro se encuentra unos pasteles que dicen “cómeme” y el lugar de respetar la propiedad privada, Alicia los prueba y se vuelve gigante, varios minutos más tarde encuentra la forma de encogerse, pero en este caso se vuelve demasiado pequeña. Alicia, al crecer, no cabe en ninguna parte y la incomodidad es absoluta, en cambio cuando es muy pequeña se ve limitada en la realización de la mayoría de sus acciones. Esto simboliza el crecimiento de los niños de repente mucha ropa les empieza a quedar pequeña, no caben en la cama o tal vez ya no pueden utilizar ciertos juguetes como triciclos y bicicletas pero a pesar de esto aún no son lo suficientemente grandes para hacer cosas como alcanzar lugares altos, tener la capacidad de mantener una conversación con cualquier persona, etc.

En el momento en que Alicia está en su tamaño más pequeño, el conejo vuelve a salir corriendo porque aún va tarde y ella va tras él, pero por supuesto no lo alcanza. Sin embargo, en medio del camino se encuentra ahora con más criaturas antropomorfas, pero lo más destacado de la secuencia está a cargo de las flores las cuales comienzan a criticar y a burlarse de Alicia, queda rodeada por las sombras producidas por las flores potenciando aún más el concepto de intimidación, a lo que ella responde que ha cambiado muchas veces y que no es ella misma. Esto también representa un poco los problemas de identidad que llegan a tener muchos niños a la hora de crecer. 

La metamorfosis 

Al ver que no es tan bien aceptada, Alicia escapa de ese lugar encontrándose con otro ser bastante peculiar. La oruga, quien le realiza varias preguntas y la pone a prueba, pero cada palabra que pronuncia está cargada de soberbia y cierto desprecio hacia la protagonista, también se evidencia que prácticamente no comprende nada de lo que dice el insecto. Esto representa a muchos adultos que son incapaces de sentir empatía por los niños y que por eso los tratan con cierto desprecio simplemente porque no los entienden un poco. Harta de todo esto, Alicia decidió marcharse pero curiosamente la oruga se compadece de ella, y busca la forma de ayudarle cuando la niña le explica que le gustaría hacer más grande, porque ocho centímetros es una altura espantosa. Podemos ver los complejos que tienen los niños a medida que crecen, algunos quieren ser más altos otros quieren ser más delgados, otros quieren otro color de pelo o de ojos. Alicia expresa su inconformidad y la oruga estalla, lo cual hace que se convierta en una mariposa que se aleja volando, y le deja el secreto para crecer o encogerse; el champiñón sobre el cual estuvo parada gran parte del tiempo. Hasta aquí podríamos creer que el mensaje que nos están dando es que, crecer es lo peor que le ocurre pasar al ser humano,  aunque hay etapas difíciles de la vida en donde puedan haber más obstáculos. Estos son indispensables para un buen cambio, el caso de la oruga es el mejor ejemplo posible de una criatura un poco fea —y desagradable en cuanto a su personalidad, hablando del personaje del cuento en particular— que se convierte en una de las más hermosas de la creación, y todo gracias a que vive un proceso de metamorfosis.

Alicia muerde un lado del hongo y crece, pero esta vez, se vuelve monstruosamente grande, al punto tal de que desplaza una mamá pájaro de su nido, el ave, al observar la gran longitud de Alicia, se asusta porque cree que es una serpiente pero Alicia lo niega. La señora le pregunta si come huevos y Alicia no tiene más remedio que aceptar que sí, así que la señora llega a la conclusión de que sí es una serpiente. Esto es algo que nuevamente nos lleva de forma implícita a la pregunta: ¿Quién eres tú? Y nos deja claro que los rasgos físicos y ciertos comportamientos no definen quiénes somos, después de todo hay muchas especies, y dentro de estas, hay muchos seres que tienen muchas cosas en común.

Depende de dónde quieras ir…

Una vez que Alicia logra volver a su tamaño original, emprende un camino medio turbio en el que no hay claridad de qué es lo que se puede encontrar; hasta que de repente, aparece este icónico personaje el cual conocemos como el gato risón, pero en realidad es un gato de Cheshire, del cual podemos notar que tiene muchas características únicas, pero hay una que sobresale, y no es otra que su enorme sonrisa.

Este personaje nace de un dicho popular que había en el Reino Unido del Siglo XVIII:  “sonriente como un gato de cheshire”. Alicia, al encontrarse con el gato, pregunta por dónde debería ir, a lo que el animal le responde que depende a dónde quiera ir. Ella dice que realmente no importa el destino, y naturalmente, él sentencia que entonces, no importa el camino. Aquí está muy bien representado el carácter de los niños y las personas jóvenes quienes constantemente toman decisiones pero casi nunca planifican y no saben qué es lo que quieren realmente, tampoco piensan en las consecuencias, por eso escogen cualquier camino como en este caso. La segunda cosa que quiero que miremos es la pregunta: ¿A dónde quieres ir? La cual me lleva a recordar la pregunta que anteriormente se repitió varias veces: ¿Quién eres tú? Y es que hay algunas preguntas que se repiten constantemente en la filosofía como: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo? y ¿hacia dónde voy? Las cuales intentan explorar el ser. Esto nos deja más que claro que en este viaje hay una constante búsqueda de la identidad. El gato sabe que Alicia está aquí porque está siguiendo al conejo, así que le sugiere ir a ver al Sombrerero loco o a la Liebre de marzo, pero le advierte que los dos están locos.

¡Todos estamos locos aquí!

Alicia decide seguir su camino y llega a una casa en la que se encuentran los dos personajes anteriormente mencionados, acompañados de un lirón, quiénes están cantando una simpática canción. Desde el segundo uno, se puede evidenciar su locura pero cada uno de ellos tiene una razón de ser. En primer lugar está el Sombrerero quién nace a partir de la idea de que los sombreros de esa época estaban locos, ya que para la fabricación de los sombreros de fieltro se utilizaba el mercurio, lo que provoca una alta tasa de intoxicación entre los que trabajaban en la industria del sombrero, causando daños neurológicos tales como dificultad para hablar, pérdida de memoria, y temblores; a partir de ello se hizo popular la frase “loco como un sombrero”. Ahora miremos la liebre que se inspira en otro dicho inglés, “loco como una liebre de marzo”, el cual nace de la creencia popular de que a finales de marzo, que es cuando los machos de esta especie se pelean a golpes entre sí para determinar quién se queda con la hembra. Y por último tenemos el lirón que tiene un protagonismo un poco más secundario, pero que es interesante explicar, básicamente un lirón es un roedor muy pequeño que se parece al ratón pero que se caracteriza por tener largos periodos de hibernación, este por supuesto, no es la excepción y por eso la mayor parte del tiempo lo vemos durmiendo o en un gran estado de somnolencia. Estos personajes son una representación clara de la visión que tenía Alicia respecto a las costumbres que tienen los adultos:

  • La primera es la hora del té: Aquí apreciamos una exageración de este hábito tan arraigado que se originó más o menos en esa época, pues pasó a ser algo casi sagrado (e incumplirlo era una falta de respeto). Con esto no solo se crítica esta costumbre en sí, sino todas aquellas que se siguen de forma dogmática y sin cuestionar nada.
  • Además de que todo se vuelve muy rutinario y monótono, aunque paradójicamente, está el tema del no cumpleaños el cual se celebra 364 días al año y cuando se cumple años también lo hacen, es decir, que siempre están de celebración algo que a los niños les encantaría; celebrar, comer dulces, jugar y compartir con muchas personas. Por eso Alicia y a los demás personajes parece gustarles mucho la idea.

Al perderse nuevamente, Alicia entra en un estado de desesperación absoluta, este plano refleja muy bien sus emociones. Se siente sola, desamparada y tonta por haber tomado malas decisiones. Hay algo muy interesante que se hizo con la película, y es que después de la publicación del libro, en el habla inglesa se hizo popular la expresión “sigue al conejo blanco”, que describe el acto de seguir algo o a alguien y que esto termine en una aventura, un descubrimiento o quizás una tragedia. Así que a través de esta escena, quisieron reflejar todo lo que terminó a causa de seguir al conejo

¡Que le corten la cabeza!

Cuando parece que está todo perdido aparece nuevamente el gato de Cheshire, quien la envía con la reina pues, según él, ella es su única carta de salida de este lugar. En una especie de jardín en dónde se encuentran algunos naipes de una baraja muy atemorizados de la reina, ella se comporta de una forma muy particular, pues incluso antes de que llegue, notamos un dominio absoluto por su parte, y es que solo con hacer algo que a ella le disguste, los personajes propician que les corten la cabeza. El hecho de que sus súbditos sean una las cartas de un mazo, representa que los utiliza como juguetes, además de que en el partido de croquet que tiene con Alicia utiliza también a seres vivos. Asimismo, las propias criaturas hacen todo lo posible para que la reina pueda ganar, mostrándonos que cada cosa que se hace y cada decisión que se toma, se ejecuta siempre pensando en favorecer a la reina y no a los demás, aunque esto resulte injusto. 

Hay que recordar nuevamente que, esta novela se desarrolló en la época victoriana, es decir, durante el reinado de Victoria del Reino Unido, en quien muy seguramente se basó este personaje, ya que comparten muchas similitudes en cuanto a su carácter, pero lo que nos lleva a pensar eso no es ella, sino su consorte, en este caso, el rey de corazones o en la vida real el príncipe Alberto. Lo que ocurre es que la gente sentía un gran respeto por la reina Victoria y tenía un gran recelo con el príncipe Alberto, ya que no era inglés. En la obra, la reina es grande, robusta e imponente, y el rey es pequeñito y parece más un consejero o un asistente que un monarca.

En el primer encuentro entre Alicia y la reina, se vuelven a tocar estas preguntas que mencionamos anteriormente, la reina dice: ¿quién es ésta? Y luego le pregunta a Alicia: ¿de dónde vienes? y ¿hacia dónde vas?…

Juicio de Alicia y salida del subconsciente

Cuando están jugando crockett, el gato aparece y comienza a sabotear todo, haciendo que lleven a Alicia a un juicio para determinar si le cortan la cabeza. Hay algunas frases que dice la reina que describen muy bien la situación en la que se encuentra Alicia: “todas las formas, son mis formas”, “yo hago las preguntas aquí”. Cuando el conejo está leyendo los cargos contra Alicia, la reina lo interrumpe para decirle que llegue a la parte donde la hizo enojar, dejándonos muy en claro que no se busca la justicia simplemente satisfacer sus caprichos.

Cuando ya está todo perdido Alicia se come los dos hongos, volviéndose primero muy grande, para luego regresar a su tamaño normal. A partir de aquí, comienza una persecución muy divertida pero que a medida que avanza, se va tornando más alocada y sin sentido. Hasta que llega a la puerta del principio, con la intención de representar la salida del subconsciente. Es cuando Alicia por fin despierta, finalizando así esta increíble aventura. 

Tal vez, solo esto sea una invitación a explorar nuestra mente, a descubrir la belleza de etapas anteriores y valorar su significado…

Dedos cruzados: Mitomanía

«Había estado esperando mucho tiempo para que ese momento llegará, y cuando pasó me quedé atónito. En poco menos de 20 días atrás, Larita me había contado que se iría a estudiar a Londres, me sentí alegre y a la vez con una especie de nostalgia anticipada. Le compré unos aretes y le escribí una nota, antes creía que nunca era demasiado tarde para decirle a la persona que quieres lo que sientes. Cuando nos despedimos me devolvió el te quiero, y realmente me quedé sin palabras. Subía constantemente fotos a sus redes sociales de lugares impresionantes. Un día me dijo que escribir textos no era lo suyo, y que mejor solo habláramos por videollamada antes de dormir, sacamos el cálculo de la diferencia horaria, y así, sin salir de nuestras habitaciones, fuimos descubriendo el mundo. O eso pensé, luego de casi un año de relación, se me ocurrió invitarla a una cita, cada uno elegiría el restaurante de su preferencia, y tendríamos la videollamada con un nuevo escenario. Y realmente fue así, aunque se cayó el telón. Larita, me dijo que no podía porque tenía trabajos académicos que presentar, pasaron varios días sin conversar, me sentía preocupado, así que, viajé en el bus hacia la casa de sus padres, en el camino pensaba que necesitaba asegurarme que estuviera bien, pero no tenía claro que les diría al verlos. Me senté frente al parque, y vi la luz del cuarto de Larita encendida, me pregunté si su hermana menor estaría durmiendo allí, pero mientras empezaba a acercarme, vi que quien se asomaba a la ventana era Larita. Quise creer que acababa de llegar, y que estaba por darme una sorpresa. Se me humedecieron los ojos, y di media vuelta. En medio del viaje, decidí escribirle, diciéndole que no era necesario hacer una videollamada fuera de casa, que la extrañaba. Larita me respondió a los minutos confesándome que ella también me extrañaba, nuevamente me quedé sin palabras, esta vez no era de alegría, ni de nostalgia anticipada, era de miedo. Prendió la cámara, y noté que era el mismo cuarto, la misma almohada, la misma colcha, las paredes tenían el mismo color, y el reflejo del espejo proyectaba los mismos objetos. No podía creerlo, Larita me había mentido, Londres nunca fue su hogar, Larita no se había mudado, seguía viviendo a tan solo veinte minutos de mi casa».

Decidí empezar este tema con un relato corto, porque vamos a analizar las características de la mentira y de la mitomanía, puntos que describen el perfil psicológico del personaje de Larita.

Psicología de la mentira

Mentir significa decir deliberadamente lo contrario de lo que se sabe, se cree o se piensa que es cierto, con el fin de engañar a alguien, o a un grupo de personas. También se considera como mentira el ocultar una verdad que se sabe es necesaria de compartir. Así mismo, una mentira puede ser una verdad selectiva, simulada o exagerada. En general, mentir es un engaño deliberado y consciente.

Uno de los principales motivos del engaño es para formar o manejar las impresiones de los demás, usualmente esto esta direccionado a generar una imagen «socialmente aceptable». Es así que, uno de los propósitos de mentir es para sentir que se satisface la necesidad de aceptación social, seguridad y protección.

El proceso de la mentira camufla una necesidad de proyección hacia un objetivo, como por ejemplo, proyectar mayor educación, atractivo, poder, inteligencia…

Las personas mienten también ante algún tipo de amenaza real o imaginaria, como lo es el miedo al abandono, al rechazo, con el fin de protegerse, evitar alguna pérdida, obtener algo a cambio de la mentira, etc.

Por otro lado, al mentir también se obtiene placer, esto es porque la persona que miente puede disfrutar de cómo logra los objetivos deseados, llegando incluso a sentirse más astuto que los demás, reforzando un tipo de complejo de superioridad, que se traduce en una baja autoestima.

La persona que miente sabe que corre el riesgo de ser descubierta, y la percepción de este riesgo favorece la producción de adrenalina, por lo que, personalidades con tendencia a conductas de riesgo tienen mayor predisposición a la mentira.

Mentir supone caer en una especie de tela de araña, ya que muchas veces se tendrá que construir una mentira sobre otra para mantenerla, incluso a mediano y largo plazo.

Diferencias entre mentir y mitomanía

La principal diferencia es el fin de la mentira, mientras que una persona mentirosa lo hace con un objetivo, como alguno de los mencionados previamente, la persona con el diagnóstico de mitomanía no.

Es necesario distinguir el grado de mentira, la frecuencia, duración, contextos. Ya que, la mitomanía se refiere a una conducta de tipo compulsiva.

Las personas mitómanas no necesariamente se llegan a creer sus propias mentiras, algo que no suele suceder con una persona mentirosa, quienes tienden a alterar ese episodio de realidad, reasignándole otras características que cumplan con su mentira.

Una de las diferencias más evidentes, es el impacto a nivel de consecuencia que se puede llegar a tener, una persona con mitomanía tiende, con el tiempo, a ser vista por los demás con recelo, desconfianza, y a haber deteriorado significativamente sus relaciones interpersonales.

Mitomanía: El Síndrome de Pinocho

A la Mitomanía también se le conoce como la Pseudología fantástica, o popularmente como el «Síndrome de Pinocho», se trata de un problema psicológico, que consiste en presentar una conducta repetitiva del acto de mentir, haciéndolo prácticamente de forma espontánea.

La persona mitómana tiene una grave dificultad para resistirse al impulso de mentir, y ha ido «entrenando» sus procesos cognitivos (atención, concentración, memoria), por lo que, le resulta sumamente sencillo crear una realidad falsa con argumentos de distintas variantes.

Investigadores de la Universidad de California del Sur han analizado el cerebro de personas con el diagnóstico de mitomanía, y han descubierto que tienen un 14,2% menos de materia gris que las personas honestas. Concluyendo que, esto se correlacionaría con otorgarle una menor importancia a los aspectos morales y a presentar una mayor desinhibición.

Muchas veces, la mitomanía se asume como parte de la sintomatología de patologías psíquicas, en donde el foco de la acción de mentir podría explicar parte del diagnóstico. Las principales patologías que la incluyen son los Trastornos de personalidad límite, antisocial, del control de impulsos (Cleptomanía, Ludopatía), y dentro de los trastornos de adicciones.

Si te interesa saber más de este tema, te recomiendo la serie de Netflix «Inventado a Anna».

Bibliografía utilizada:

Ferrari, L. (2011). Cómo descubrir la mentira y al mentiroso. www.tusbuenoslibros.com