Diez años después

Tras las espera de casi 10 años, se estrenó la película que promete poner fin a la saga de Evangelion. La primera entrega se trató de una serie animada que fue emitida en la televisión japonesa en el distante año 1995, tras lo cual se emitió un total de 6 películas, siendo esta la última entrega de la saga (CC-BY-SA, s. f.).

¿Pero como una saga de contenido animado puede ser tan esperada por la comunidad? Si se tiene en cuenta, que mayoritariamente el público de estos géneros se limita a niños y adolescentes. Resulta confuso el comprender que tras el estreno se recaudó solo en Japón más de 30 millones de dólares durante la primera semana de estreno (Hodgkins, s. f.).

Lo cierto es que esta saga es un elemento fílmico muy interesante, puesto que trata temas como el existencialismo, el valor de la humanidad frente al propio como individuos; trastornos mentales como la depresión, la ansiedad y el miedo al fracaso.  Estos temas claramente se alejan de los estereotipos del género, por lo que, son la escusa perfecta para tratarlos abiertamente.

El dilema del erizo.

Este dilema relata el conflicto del erizo, quien por naturaleza, posee espinas como medio de protección. Sin embargo, este mecanismo de defensa juega en contra cuando desea establecer cercanía con otro ser. Puesto que las espinas pueden resultar molestas o hasta dañinas para el contacto.

El paralelismo que puede tener este dilema con las experiencias vividas es clave para el abordaje del conflicto central en el desarrollo de la trama, puesto que la gran mayoría de personajes no tiene la vida resuelta, o idealizada. Si no por el contrario, se ven sumidos en problemas reales sin ser romantizados por el guion. Shinji el personaje principal, es todo lo contrario al prototipo del hombre ideal; este no es el héroe que resuelve todo problema con una sonrisa y sin apenas sudar. Por el contrario, este se ve sumido en una profunda depresión; él no quiere ser el héroe que se enfrenta al mal, o sacrificarse en pro de un ideal. Este personaje, tan solo quiere tener a alguien que le supla de todo el afecto y seguridad que necesita.

En palabras del autor, el personaje de Shinji refleja lo vivido por el mismo cuando se encontraba internado. Este, como Shinji, requería de terapia para comprender que los defectos, son parte de la identidad como persona. Que parte del desarrollo personal, es aceptar los errores y trabajar en la resolución de los mismo, en compañía de un sistema de apoyo. Hideaki, el autor, refiere que la resolución del dilema del erizo es encontrar el punto medio entre la preservación de uno mismo, y la integración a la comunidad.

“No quiere vivir, pero se rehúsa a morir”

 Durante el transcurso de la primera mitad de la película se emplea esta frase para calificar la conducta del personaje principal. Como espectador, esta frase puede ser omitida con facilidad, puesto que el personaje principal no es precisamente uno muy popular, y un calificativo más o menos, no representa gran cambio en el desarrollo de la película. Sin embargo, si se reflexiona en el trasfondo de esta, representa la situación clínica de muchos pacientes, quienes al verse superados por sus conflictos se encuentran en un estado de “muertos en vida”. 

La población que presenta ideación suicida suele presentar con mayor prevalencia tendencias depresivas. Siendo la tasa hasta 44 veces mayor que sujetos normales, y 8 veces superior al resto de los pacientes psiquiátricos (Molina & Lechuga, 2003). Estas cifras no solo exponen el riesgo de desatender estos factores, si no la de ejemplificar el peligro que representa el no trabajar temas tan delicados con la población joven. Puesto que, la población adolescente es la más susceptible a desarrollar cuadros depresivos con tentativa de suicidio.

El dilema de la estación de tren

El dilema nos sitúa a una pareja de amantes en una estación con dos sentidos opuestos, el primero los lleva a una clínica, para practicar un aborto; la segunda linea los lleva a su hogar. El dilema parte de la incógnita de la decisión, puesto que al ser una estación de tren tiene un tiempo finito para decidir cual dirección tomar, y el resultado de esta les cambiará la vida. Durante el desarrollo de la película, se tiene al personaje principal en la misma situación, puesto que, sus compañeros con los que desarrollo toda esta saga se encuentran en el sentido contrario de la vía, y este puede encontrarse con ellos para continuar con la historia o seguir un camino distinto.

Este particular ejemplo, nos permite apreciar de forma simbólica los rumbos que se toma en la vida, puesto que si bien ambas rutas son contrarias, tanto el personaje como el espectador conoce el destino de la vía. Por lo tanto, el resultado es uno esperado y predecible. Estudios realizados a pacientes crónicos nos sugiere que estos responden con mayor miedo a situaciones que desconocen, como el después de la muerte (Oblitas Guadalupe, 2004).

Reflexión final

Al abordar esta saga se debe de conocer las múltiples perspectivas,puesto que no teme tratar temas delicados, por el contrario los presenta lo más crudo que puede permitir la industria. Así mismo, escoge un estilo de animación alternativo, lo cual se puede observar en muchas situaciones donde cuenta la historia sin dejar de lado el arte de una película, construyendo planos que enriquezca la trama con narrativa visual. Por otra parte, la banda sonora nos recuerda lo complejo que puede ser el trasmitir emociones en una sociedad tan relativista.

Finalmente, la resolución de este dilema de la estación en la película se resuelve mostrando una tercera opción, salir de la estación, este planteamiento sugiere que en todo punto muerto hay una alternativa oculta.

Referencias

CC-BY-SA. (s. f.). Neon Genesis Evangelion. Neo Genesis Evangelion Wiki. Recuperado 27 de agosto de 2021, de https://evangelion.fandom.com/es/wiki/Neon_Genesis_Evangelion

Hodgkins, C. (s. f.). Evangelion: 3.0+1.0 Film Earns 6 Billion Yen, Becomes Highest-Earning in Franchise. Anime News Network. Recuperado 27 de agosto de 2021, de https://www.animenewsnetwork.com/news/2021-03-29/evangelion-3.0-1.0-film-earns-6-billion-yen-becomes-highest-earning-in-franchise/.171259

Molina, R. T., & Lechuga, E. N. (2003). Factores de riesgo asociados al suicidio e intento de suicidio. 11.

Oblitas Guadalupe, L. (2004). Manual de psicología clínica y de la salud hospitalaria. PSICOM.

APROXIMACIONES CUANDO ESTÁS SIN ALIENTO

GUÍA PARA DESFALLECIDOS

Una herida no es simplemente una abertura que emana molestias y dolor, muchas veces se puede representar como aquel recuerdo que llega y arde o aquel sentimiento que irrumpe y desacomoda la vida diaria. “Quiero morir” para esos sujetos que piensan en palabras y una “vista” de venas abiertas para otros quienes piensan en imágenes, para cualquiera de los dos casos, sufrir se traduce en no poder actuar y simplemente encerrarse en un bucle de tareas rutinarias que silenciosamente roban la vida y suspiros de mejora ya que en cada momento de ocio el dolor hace su acto de presencia.

No poder concentrarse, no querer comer, aunque el hambre ataque y haga de las costillas su saco de boxeo, no desear ir al sanitario y esperar que el esfínter empuje a regañadientes a la víctima para que pueda por obligación hacerse cargo mínimamente de sí mismo, no peinarse dado que es una serie de actividades que devoran las energías, no hablar porque profundiza la agonía de soportar la de uno mismo y ahora la del otro que se preocupa. Así, se vive a grandes rasgos un proceso de enfermedad cuando un estado de ánimo alicaído derrumba el sistema inmune.

El gran imperio que otrora se erguía orgulloso ahora ve cómo se derrumba tras cada negativa por buscar alivio ¡es que cuesta tanto! ¿Cómo levantarte y telefonear al médico si no estás ni seguro de poder/querer mejorar? Es lanzar todo por la borda en un proceso que para otros puede ser insignificante, y esa distorsión cognitiva que carcome y hace pequeña la enfermedad impide ver focos de esperanza. Qué complicada la conciencia de enfermedad. Ahora, revisemos puntos claros, un croquis de un proceso febril que deja como secuela un alma rota que se recupera aliento tras aliento.

El lugar de los hechos

El altar, la habitación en podredumbre o la oficina del alto edificio. En cualquier lugar un proceso de enfermedad puede ocurrir, se gestó en un lugar distinto posiblemente, pero, se vive en aquel donde se pasa más tiempo, convirtiéndolo en un refugio hostil. La luz molesta, el sonido familiar y predecible retumba como grandes elefantes en el pasillo y lo que antes era encantador como el orden, la limpieza o los ventanales ahora no son más que obstáculos que usurpan la paz. Al mismo tiempo, es un refugio encantador, porque es mejor que estar apabullado del ronroneo inquisidor de todos en una fiesta, por ejemplo, tolerando esos ¿cómo te va? O “te ves fatal”, de muchos quienes notan el pesar.

La vida evolutiva

Como en el examen mental de cualquier especialista, la alimentación, el sueño y hasta el sexo se ven cuestionados en el interín mental. ¿Para qué comer si el organismo ruge por la molestia? No obstante, el ánimo empuja al ayuno, ¿para qué despertarse? si el sueño es ese placebo que calma el tintineo de la muerte, o, al contrario, para qué dormir si las pesadillas y el malestar corporal acompañado de espasmos y dolencias quitan a Morfeo de la lista de placeres. Y finalmente, el deseo y la libido son simples recursos de mala calidad que ni siquiera se atraviesan porque la anhedonia (incapacidad para experimentar placer) se apoderó obsesionada de la persona, como una amante en celo que se impulsa por aniquilar a su huésped.

El organismo descompuesto

            Como si de Kafka se tratara, comienza una nueva apreciación de uno mismo. Poco a poco nos desprendemos de la piel en una metamorfosis de la salud al deterioro total, empieza por el aspecto físico.

            “Qué cara traes hoy hija, maquillate”, “esta ropa se hace tan incómoda, ni me queda bien”, “el sol no calienta suficiente hoy, qué clima tan hostil”. Y así vamos sumando quejas sobre el entorno. Luego, pasamos al ámbito mental, el más escabroso.

“¿Cuándo se acabará esto?”, “doy todo por estar en casa acurrucado, esto de fingir desgasta”, “ahora viene aquel con su energía cocainómana ¿de dónde sale tal actividad?”. Y así en más, todo lo que involucra procesos de planificación se ven totalmente anonadados por el medio y las exigencias.

Finalmente, en la destrucción de la podredumbre, tenemos la capacidad inhibida de lo emocional. Viene representada por dos momentos que muchas veces pueden ligarse, lo cual puede traer consigo algunas inquietudes.

El tipo irritable: “no me ayudes, ya para molestia estoy yo solo”: son aquellos que repudian el contacto con otros, ven a los semejantes como entes que pululan sin ton ni son, en el fondo, existe un repudio por el estado de salud y bienestar que según ellos poseen. Además, existe el deseo de no querer tolerar sus maneras, ni gestos, porque involucra responderles y no hay cabeza para ello. Al mismo tiempo, los problemas del mundo hasta el más grave se ven como un acto insolente “¡qué me importan otros si yo estoy hasta…! Una característica importante es que no desean abiertamente recibir ayuda aunque muchas veces sepan que la necesitan, simplemente se regodean en el dolor confiando en sus desfallecidas fuerzas y esperando además que el otro comprenda que su dolor es tan grande que no tendrá cura (al menos no tan pronto).

El tipo victima: “te necesito, desfallezco sin tu apoyo”: son aquellos que a viva voz expresan su malestar y dolor, piensan que contándoles a otros su pena esta será distribuida equitativamente y de ese modo la mejora llegará. Claramente sociables, no repudian la compañía la ansían y muchas veces en su estado lo multiplican para hacerse aún más merecedores de apoyo y cariño. En cuanto a la percepción de sus problemas y el de los otros, comprenden que existen más dolencias en el mundo, pero las de ellos está en primer lugar “sí, a la Tía Feli le sucedió, ahora yo me siento peor, y además que a mí se me empeoro porque tuve mala suerte…” más leña al fuego. Se caracterizan primordialmente por su afán de esperar cuidados y mimos, quedándose profundamente dolidos si no lo reciben o si no es de la manera que esperan.

El tipo mixto: “necesito ayuda, pero si lo digo me van a cuestionar, si me preguntan digo lo que sucede”: estos tipos que se ven mezclados en sus expresiones de enfermedad son muy comunes. Por un lado, les molesta las injerencias que otros puedan tener sobre su enfermedad “eso te sucedió porque tu no hiciste, dejaste de hacer o seguramente permitiste…” es decir, se vuelven ariscos ante las arremetidas de terceros que lo responsabilizan del proceso de enfermedad; al mismo tiempo, arremeten contra otros porque se sienten pesimistas sobre su recuperación sobre todo considerando los datos que tienen sobre el mundo “no me recuperare, la tasa de muertos por X enfermedad supera la de los recuperados y yo con mis problemas no voy a poder…”, ante esta actitud evitan también contar lo que les sucede y así ahorrarse las penurias negativas de otros. Pero, así como se acuartelan en su malestar, también añoran los mimos y cuidados de otros, se sienten desprotegidos por su cerco social que ellos ayudaron a formar, sin embargo, sí existe una mano piadosa, la toman aunque con reservas, pues, gustan de sentirse respaldados ante la adversidad.

¿Qué sucede cuando no me siento enfermo pero tengo diagnóstico?

            En primer lugar, podemos hacer referencia a una acomodación mental, es decir, el organismo se hace a la idea de que el estado de bienestar anterior, ya no será “pleno” sino que tendrá que enfrentar obstáculos. Sucede por ejemplo en enfermedades crónicas como la diabetes, donde la persona debe contemplar la idea de tener que ajustar su ritmo de vida, hábitos alimenticios y tener actividades físicas regulares para lograr mantener una vida estable. Pero esto, es apenas el inicio.

¿Y, si no quiero?

Para nadie es un secreto que estar enfermo para algunos puede significar una alegría malsana pero agradable, por ejemplo, si calificamos y tildamos a algunos de “perversos” podemos decir que hay personas que gustan de ser cuidados y regodearse en el dolor por sentirse incapaces de no hacerse consigo mismos. Entonces, de esta “especie” humana surge una aleación muy compacta de cuidador-enfermo, provocando serios problemas de dependencia en ambos.

            De igual manera, existen los del tipo que desean con todas sus fuerzas el clamor de la vida y buscan alternativas a toda costa: homeópatas, medicina oriental, occidental ¡lo que sea! Y consiguen en su camino aliados e incluso admiración, logrando a veces el cometido: vivir.

            Al mismo tiempo, están los que se resignan a su diagnóstico y lo abrazan, no estamos hablando de personas que quieran directamente fallecer, que los hay, pero, en este momento haremos referencia a aquellos que ya dan la batalla por perdida debido al peso que supone. Para ustedes, los que en el fondo quieren dejarse de lado y dar todo por vencido, mis palabras:

“Me permití decidir no comer, hasta que mi organismo no fabricó el hambre.
 Decidí no dormir, hasta que la vida me empujo a bostezar.
 Me permití no relacionarme, para evitar más dolor, me censuré duramente.
 Descubriendo así el abandono y desamparo.
 Decidí cerrar mi alma, hasta que me vi sola y con sed de ternura.
 Me permití hacerme la fuerte, y de pronto descubrí que soy solo de carne y hueso.
 Descubrí la importancia de percibir el aroma del peligro, cuando dejé de notarlo.
 Y así más instancias, en un momento optadas, las fui perdiendo.
 Dándome cuenta después, que no eran opciones.
 Era mi vida, latiendo.
 Vive, lucha.”
 

Lapadula y el nacionalismo tribal

Hubo un tiempo en el que Gianluca Lapadula fue uno de los futbolistas más resistidos por los fanáticos peruanos, una época en el que varios hinchas de la blanquiroja no lo querían dentro del seleccionado patrio y el solo mencionar su nombre en alguna noticia provocaba el fastidio de algunos. Así es, por un lapso de tiempo, la inclusión del atacante italoperuano fue motivo de polémica allá por el 2015, cuando las páginas de los medios deportivos nacionales fijaron su mirada en la Serie B de Italia.

Silvio Valencia protagonizaba una de las primeras controversias relacionadas a Lapadula (Fuente: América Noticias)

Quien descubrió a Lapadula, o mejor dicho, aquellos que se dieron cuenta que Gianluca Lapadula podía jugar por Perú por su ascendencia materna, fue el portal llamado “Embajadores Criollos”, una página web de compatriotas amantes del balompié peruano encargados en la tarea de comunicar noticias relevantes de los jugadores peruanos en el extranjero. Aquel 2015, Gianluca Lapadula empezaba a hacerse un nombre en la segunda división italiana debido a que era el máximo goleador de su torneo y porque su equipo se encontraba con grandes chances de conseguir el ascenso a la primera división de ese país.

Usuario de Twitter expresa su inconformidad con la posible convocatoria de Gianluca Lapadula

En aquel entonces era muy extraño que algún jugador peruano presente tan buenos números de manera tan regular, por lo que pronto se impulso su convocatoria a la selección blanquirroja. Sin embargo, no todos estuvieron de acuerdo, un sector de la población no veía con buenos ojos que “un italiano” que en su vida ha estado tan siquiera en Perú vaya a vestir los colores del combinado patrio, el argumento mas o menos era el mismo, debíamos dejar de ver opciones afuera y probar mejor a los jóvenes del medio local, en palabras mas familiares “primero lo nuestro y después el resto”.

Es esa época en la que incluso Ricardo Gareca, el técnico de la selección viajo a Italia para establecer los primeros contactos con el atacante del Pescara, Lapadula declinaba la oferta del Perú, para tentar mas adelante alguna oportunidad con la selección de su país natal. Esta decisión no cayó para nada bien en el sector que apoyaba su convocatoria y en cambio contribuyó con sus detractores.

Los años continuaron pasando y luego de una serie de sucesos, incluida la épica clasificación a un mundial luego de 36 años, el fanático peruano parecía haber olvidado todo lo referente al caso Gianluca Lapadula, quien aún se encontraba jugando en Italia. Pero algo sucedió que hizo que se retomen las discusiones sobre “Lapagol”, Paolo Guerreo delantero y nuestro capitán histórico no iba poder estar presente en las primeras fechas de las eliminatorias para Qatar 2022, y los reemplazantes no lograban suplir esta ausencia, Jefferson Farfán había sufrido un bajón natural debido a su edad y múltiples lesiones, mientras que Raul Ruídiaz no parecía marcar alguna diferencia en el desarrollo de los partidos.

El nuevo guiño de Gianluca Lapadula a la selección peruana volvió a generar polémica contra el atacante (Fuente: América Noticias)

Otra ventana de oportunidades parecía abrirse para Lapadula, quien luego de no haber corrido con suerte en un cuadro importante como el A.C. Milán y tampoco haber vuelto a ser convocado por Italia fuera de un partido sin trascendencia frente al combinado de San Marino, encontraba en la selección peruana una chance para volver a disputar partidos y logros importantes.

Y ante esta posibilidad los ánimos entre los fanáticos volvieron a caldearse Michael Succar del programa deportivo Al Ángulo mencionó en un episodio del 12 de febrero del 2020, qué “yo como peruano no me voy a sentir representado por un futbolista al que se le tuvo que rogar para jugar”, que un club de fútbol no es igual a una selección. De la misma manera su compañero panelista Pedro García fue un poco más allá con frases como “Lapadula verbaliza bien el español, ¿sabe relacionarse desde el idioma? Sospecho que no.” O también “A Lapadula lo paras en la Javier Prado y no va a entender nada, lo paras saliendo del aeropuerto Jorge Chávez y no va a entender nada” “¿En qué idioma le va a hablar Gareca a Lapadula” “Dudo mucho que Lapadula mal verbalizador del español pueda asociarse con Farfán”

Y aunque trato de congraciarse con los peruanos a través de distintas fotografías o gestos. La opinión publica estaba volcada en contra suya, se hacían ecos como “Ni siquiera habla bien el español…” o “Ya nos rechazó una vez…” y un sinfín de argumentos similares referidos principalmente por las nacionalidades del atacante.

Las declaraciones Pedro García levantaron la indignación de algunos usuarios (Fuente: Youtube @MásAlládelGol)

Gianluca Lapadula se hizo de un lugar en la convocatoria, luego de una tramitación de documentos en tiempo record, otra acción envuelta en diversos comentarios por la celeridad de los mismos. Muchos usuarios de Twitter manifestaron su indignación ya que al parecer ellos tendrían que sufrir la siempre exasperante burocracia, mientras que un «empuja pelotas» (en sus propias palabras) obtenía sus documentos de identificación sin mayor problema.

El nacionalismo tribal

Este es un término creado por Martin Simonetta, asociándolo con un sentimiento tribal que presenta como una de sus características el discurso agresivo, que nutre el rechazo a todo lo externo, ajeno o extraño. Esta vigencia se puede evidenciar en múltiples aspectos de nuestra sociedad como el de las campañas de publicidad, en las contiendas políticas y los deportes. Y es que en el fútbol no son ajenas que las diversas contiendas entre clubes que representas a distintas provincias o ciudades, a causa del apasionamiento de los hinchas desvirtúen un poco el sentido de deportividad y se enfrasquen en rivalidades en los que «se está prohibido perder».

Usuarios evidencian su molestia con la convocatoria de «Lapagol» para los partidos contra Chile y Argentina

Volviendo al discurso nacionalista, esta cautiva las emociones más que a la razón de las masas, claro a todos nos gusta ver o compartir el éxito de alguien parecido a nosotros. Esto puede explicarse ya que en los albores de la sociedad humana las personas trataban de formar alianzas o asociaciones que garanticen sus posibilidades de supervivencia.

Tal como señala Joshua White en The Psychology of Nationalism, el nacionalismo tribal se apoya en muchos de los conflictos destructivos que las sociedades experimentan en un momento. Todos los que presentan este tipo de nacionalismo desarrollan creencias y actitudes sobre su propio pueblo y sobre los otros.

Eddie Fleishman, se unía al grupo de periodistas en contra de la convocatoria del Italo-peruano

Y desde el punto de la Neurología, Pedro Bermejo (2015), médico y presidente de la Asociación Española de Nueroeconomía, sostiene que la amígdala cerebral entra en activación frente a todo aquello que nos resulte extraño en comparación a aquello que nos resulte familiar. Esto último apoyado según un estudio de Pedro Lylyk, en la Clínica Sagrada Familia de Buenos Aires en 2014 Lylyk observó que las áreas del sistema Límbico tenía mayor activación en los momentos en las que la selección Argentina tenía mayor cercanía al gol que cuando sucedía lo mismo con selecciones de otros países.

Hoy en día nadie puede dudar que Gianluca Lapadula es el seleccionado que mayor simpatía a despertado en la gente, quienes valoran su buen juego pero por sobre todo la entrega en cada partido. Gianluca ha sabido surcar de buena manera las diversas olas de criticas de la prensa especializada y del pueblo peruano, mismo que hoy se rinde ante el en cada presentación del seleccionado incaico.

Una raza distinta

Es posible que muchos de nosotros hayamos escuchado la expresión «…es que Lapadula tiene una formación diferente» en alguna de nuestras charlas triviales cuando hablamos del actual 9 de la selección, esto sobre todo haciendo referencia a la instrucción que recibió «el Bambino» en las divisiones menores de un club tan importante como lo es la Juventus F.C. de Turín, durante estos años de formación a los futbolistas se les prepara técnica y tácticamente para el deporte.

Sobre esta idea, la preparación en la cantera del club albinegro italiano que recibió Gianluca es abismalmente superior a cualquier proceso de formativo realizado dentro de nuestro territorio nacional, esto puede verse reflejado en la buena condición física y la resistencia a las lesiones de «Lapagol». Pero aparte de esta ventaja física, existe otro elemento importante a tomar en cuenta como lo es la psicología del deportista.

Según menciona E. Apitzsh (1994) los futbolistas a nivel general son bien equilibrados, extravertidos, son competitivos y ambiciosos. Sus procesos superiores están orientados al logro y a la cohesión de equipos, activos y con pocas manifestaciones depresivas. Veamos algunas características en profundidad:

Lapadula, Cueva y Carrillo festejando el triunfo de Perú en los vestuarios (Fuente: Instagram @Trauco92)

  • El perfil del futbolista esta orientado a la extraversión, ya que por lo general son activos. optimistas, impulsivos. Y como lo vimos en Gianluca no le fue difícil encontrar esta especie de complicidad en otro de nuestros futbolistas nacionales como lo son Christian Cueva o André Carrillo.
  • Así mismo el futbolista profesional debe de contar con estabilidad emocional o serenidad al momento de enfrentar los partidos, ya que alguna exacerbación al momento de conducirse en el trámite de un partido podría generar que se le expulse, perjudicando al resto de compañeros.
Tras su primer gol: Gianluca Lapadula expresó su felicidad con una foto del  recuerdo | Copa América | nczd | DEPORTE-TOTAL | EL COMERCIO PERÚ

Gianluca casi ni festejo su primer gol con la selección peruana pues aún nos encontrábamos perdiendo 2-1 ante Ecuador.

  • Por último los deportistas deben de conducirse con responsabilidad que indica una tendencia a ser ordenado y orientado a la búsqueda del logro conjunto. Muchas veces nuestro 9 actual, ha preferido realizar una asistencia antes que tentar marcar, en todas estas veces Gianluca a decidido sobreponer el éxito grupal a alguna conquista personal.

La personalidad de un delantero

Si bien ya mencionamos la características de los futbolistas en general, M. Vallejo (s.f.) formularia la tesis que se pueden encontrar rasgos psicológicos específicos de deportistas según el rol que desempeñan los futbolistas en sus equipos. Bajo esta concepción, los delanteros se caracterizan por ser más sistemáticos, organizados, perfeccionistas y eficientes. Están en la constante búsqueda de maneras seguras de concretar las jugadas de elaboración.

Son simpáticos socialmente y se establecen buenos vínculos con los demás jugadores, sin embargo son los menos motivados a satisfacer primero las demandas de los demás. Siendo una posición determinante en el resultado final, muchas veces la indecisión generaría problemas en la eficacia del delantero, por lo que se les suele considerar como la posición que menos pases debe generar a los compañeros a no ser que la situación lo exija.

Imagen

Lapadula lamentándose, tras haber fallado una oportunidad para marcar frente a Brasil

Estos jugadores se mueven y actúan frente a intereses individuales como la motivación para el perfeccionamiento de sus habilidades personales. Son bastante exigentes consigo mismos, manteniendo su autoestima alta para que el entorno les conforte. Cuentan con confianza y seguridad en sí mismos, tratando de lograr en todo momento la satisfacción de sus metas.

La cuenta oficial de la Copa América publicaba esta imagen con Gianluca Lapadula como uno de los protagonistas.

Para terminar no puedo sino suscribirme a las palabras mencionadas por el panelista de Exitosa Deportes, Silvio Valencia quien el 2015 sería víctima también de polémica cuando fue participe de una acalorada discusión con el ex seleccionado Johan Fano, en la que Valencia mencionaría una de las frases peruanas mas recordadas de la década pasada «Respete a Lapadula».

En su momento Silvio V. fue objeto de burlas en las redes sociales. Si bien sus expresiones no fueron dichas de la mejor manera, pedían respeto por alguien que pese a que ha nacido en otro país y que tal vez le sea familiar más la lasagna que el pollo a la brasa o la Torre de Pisa a Machu Picchu, no deja de ser un compatriota, y aunque no fuera el caso, es una persona más como cualquiera de nosotros, mereciendo la misma consideración. Así que, sí, respetemos a Lapadula y a todos en general, que este partido lo sacamos adelante juntos.

Referencias

Vallejo, M. (s.f.). La personalidad de un futbolista según su posición en el campo. Psicología y Mente

Apitzsh, E. (1994). La personalidad de un jugador de fútbol de élite. Revista Psicológica del Deporte.

Simonetta, M. (2018). La psicología del nacionalismo tribal. elcato.org

Velasco, P. (2015). Quiero tu voto: Cómo nos manipulan los políticos. Lid Editorial.

Los celos: Colocándolos en su debido lugar

Los celos son un conjunto de emociones que, a lo largo de la Historia de Occidente, han sido manejados de una manera muy pobre, pues han causado muchos estragos que no tenían por qué ocurrir.

La solución a este problema no estaría en la inexistencia de los celos, eso es un ideal inalcanzable y algo antinatural (ya veremos las razones); tampoco en ignorarlos o huir de ellos. La respuesta se podría encontrar en la comprensión y control de los mismos.

Como mencioné los celos son emociones. Nosotros vivenciamos, experimentamos, y pasamos por infinidad de emociones en nuestro día a día. El asunto muchas veces queda ahí, no obstante, hay se saber entenderlas y explicarlas.

La palabra emoción deriva del latín, emovere (compuesto de ex, “fuera” y movere, “mover”) que significa “sacar, alejar” y en sentido amplio, sacudir, como pueden apreciar, la emoción es un remezón venido de afuera. Así mismo, son el fruto del proceso evolutivo que le ha permitido al hombre adaptarse al entorno en que vivimos y relacionarse con los demás. En líneas generales, son el modo más directo de expresión a nivel universal (Giardini et al, 2017, p.43, 47).

«Celos» de Edvard Munch

El celo y los celos

Según la Real Academia Española (2021), la primera acepción de celo es: Cuidado, diligencia, esmero que alguien pone al hacer algo. Y recién en la séptima acepción (reconocida como “celos”) significa: Sospecha, inquietud y recelo de que la persona amada haya mudado, o mude su cariño, poniéndolo en otra. Dicho sea de paso, la diferencia de significados debido al singular/plural, es muy interesante; otras palabras con esta característica son humanidad/humanidades, humo/humos, resto/restos, honor/honores.

Como ven el singular resulta ser algo muy bueno, el plural es cuando la cuestión puede complicarse más de lo debido.

Paul Ekman (según Giardini et al, 2017, p. 60), psicólogo dedicado en emociones y lenguaje no verbal, sostiene que las emociones más básicas son la alegría, la sorpresa, la tristeza, la ira, el asco y el miedo. A partir de estas se desarrollan muchísimas otras, más complejas, en distintos grados y combinaciones; y entre ellas los celos.

Agentes del FBI, de la CIA, e incluso el director de la película Intensa-Mente, han recurrido a la asesoría personal de Ekman.

El intelectual Marco Aurelio Denegri (2015, p.185). nos compartió una definición formal de celos: “Inquietud, desasosiego y preocupación de la persona que teme que aquella a quien ama dé la preferencia o conceda la primacía a otra”

Ni los filósofos, Aristóteles y Blas Pascal, ni el psicólogo pionero en el estudio de las emociones en América, William James (entre otros grandes pensadores) se molestaron en hacer un estudio acerca de los celos (Denegri, 2015, p.185).  

¿Por qué estos grandes personajes no se molestaron en estudiar los celos? ¿Será que los celos nunca debieron transformarse en la bestia que se encarga de desgarrar el alma de tantas personas? ¿Quizás en épocas de antaño no influían tanto en la vida del hombre?

Aristóteles (2014, p. 39) solo se ocupó de nombrarlos como una pasión del alma, junto con el deseo; la cólera; el miedo; el coraje; la envidia; la alegría; el sentimiento de amistad; el odio; la nostalgia; la piedad y toda afección acompañada por el placer o la pena.

Es oportuno tener en cuenta el arrebato de la pasión amorosa, en donde se suelen soltar frases como “Eres mía, solo mía” o “Eres mío, solo mío” o “Tú me perteneces, yo te pertenezco, nos pertenecemos”; y son muchos de los que viven la vida en pareja, que se sienten -erróneamente- propietarios. En el sexo hay posesión, en el amor erótico hay posesión, pero hay que tener muy presente que no todo poseedor es propietario (Denegri, 2015, p.187). Dicho esto, tanto el amor como los celos pueden ser objeto del arrebatamiento pasional.

Por ende, si en la relación de pareja hubiese una cierta posesión (en la dimensión sexual, por lo menos), no por ello se podría decir que un cónyuge de pronto se vuelva propietario del otro, por supuesto que no.

El psicoterapeuta existencial Rollo May (según Denegri, 2014, p. 189) sostiene que quizás, cierta medida de celos es normal y saludable, dirigiéndose al cuidado y preocupación por la otra persona -de similar manera al celo, según la RAE-; pero agrega que, lo que la mayoría entiende por celos es en cuestión la desmesura de los mismos. Y remata mencionando que esta posesividad generada por los celos aumenta mientras más grande sea la impotencia del celoso.

En otras palabras, May entiende a los celos como algo común y prácticamente inevitable; lo malo es el apasionamiento de los celos (afirmación que se relaciona con la descripción aristotélica), me refiero a la sospecha obsesiva, esclavizante e hiriente.

De manera muy similar, Montagud afirma que “los celos se sienten cuando percibimos una amenaza hacia algo que consideramos propio, que o bien le pueden hacer daño o nos lo pueden arrebatar. En su debida medida, puede ayudarnos a conseguir aquello que queremos, sin embargo, en la mayoría de los casos los celos surgen por una falta de autoestima y desconfianza”.

«Celos en el jardín» de Edvard Munch

Ni para ser desdichados, ni para enorgullecerse

¿Quién será capaz de controlarse infaliblemente? Como mencioné al principio, la solución para vencer los celos no son eliminarlos, tampoco ignorarlos. Sino en darles su lugar correspondiente, reconocer que cuando no están en apasionamiento, podrían ser hasta beneficiosos; la exageración cualquier emoción siempre termina en una desviación de la recta conducta.

Occidente le ha dado mucha importancia al amor entendido como sentimiento (no hablo del amor entendido como virtud, que ha sido muy ignorado y desestimado). Al exacerbar un sentimiento, es muy difícil que los otros que giran alrededor del mismo no sean acentuados también. Y es por ello que los celos están tan presentes en nuestra sociedad. Esto es ajeno y casi incomprensible para Oriente.

Dicho esto, me despido con unas líneas mordaces del maestro Denegri:

“El melodrama y la desdicha signan de antiguo la tradición amorosa de Occidente. Somos aficionadísimos a la pasión de sufrir, y sobre todo nos encanta el sufrimiento estéril; por eso los celos, desfigurantes radicales de nuestro arbitrio, son normalísimos en nuestra práctica amorosa”. (2015, p. 190)

Ahora que lo sabemos, tenemos la responsabilidad de ser constantes en la superación de esta afirmación.

Referencias

  • Aristóteles (2014). Ética Nicomaquea. México DF: Grupo Editorial Tomo S.A.
  • Denegri, M. A. (2015). Miscelánea Humanística. Lima: Fondo Editorial editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.
  • Giardini, A.; Baiardini, I.; Cacciola, B.; Maffoni, M.; Ranzini, L. y Sicuro, F. (2017). Comprende la Psicología: Stanley Schachter, Jerome Singer – La teoría de las emociones. Barcelona: Editorial Salvat, S.L.
  • Montagud, N. (S.f.). Emociones secundarias: qué son, tipos y características. Recuperado de: https://psicologiaymente.com/psicologia/emociones-secundarias
  • Real Academia Española (2021). Celo. Recuperado de: https://dle.rae.es/celo

Fibromialgia: Las personas más fuertes

Imagina que todos los días por encima de la piel traes una armadura, y que, por tener que cumplir con tus funciones del día día, cada vez la sientes más y más áspera. Y aún durante la noche debes continuar portándola. No hay descanso, no hay elección, y luego de una larga temporada de enojo, aceptas su existencia, y de pronto sin darte cuenta, esa armadura se volvió parte de ti. Y te preguntas: ¿Por qué a mí?, ¿De qué me protege esta armadura?

Con los años empezarás a descubrir que te protege de distraerte de ti mismo(a), que esa armadura te invita a vivir en un reconocimiento pleno del que es tu hogar, tu cuerpo. Te recuerda el presente, te muestra el lado oscuro de tus emociones, pero sobre todo te muestra tu fuerza interna.

Ahora, si no has tenido que imaginarlo, de seguro es porque lidias con algún diagnóstico de dolor crónico, como el cáncer, la artritis o la fibromialgia. En este artículo hablaremos de esta última, empezando por definirla, entender sus posibles causas, su sintomatología, y el abordaje psicológico recomendado.

¿QUÉ ES LA FIBROMIALGIA?

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS:

ETIOLOGÍA:

Alteración en los neurotransmisores del dolor:

Alteraciones neuroendocrinas:

Alteraciones del sueño:

Alteraciones musculares:

Alteraciones psicológicas:

Síntomas:

1. Dolor de pies a cabeza:

«Es un dolor que se va moviendo alrededor de mi cuerpo, lo describiría entre fuerte y muy fuerte, no para casi nunca».

2. Fatiga persistente:

«Siento a mi cuerpo cansado, como si hubiese hecho ejercicio todo el día, o como si hubiese cargado peso».

3. Rigidez del cuerpo:

4. Sueño de mala calidad:

5. Síntomas gastrointestinales:

6. Alteración de la sensibilidad:

7. El fenómeno de Raynaud:

8. Síntomas neurológicos:

9. Síntomas cognitivos:

10. Síntomas urogenitales:

11. Síntomas emocionales:

El vivir con cualquier tipo de dolor crónico simboliza un desgaste físico y mental, el cual afecta directamente al estado anímico.

El nivel de afección de los síntomas varía en cada caso, desde secuelas casi imperceptibles por el resto de personas, hasta un nivel más alto de disfuncionalidad en las diversas esferas de vida (familia, trabajo, amigos, etc.). De todos modos, el diagnóstico prematuro de esta condición, propiciará una intervención adecuada.

La cronicidad y el malestar permanente del SFM, tienen como consecuencia, por lo menos en algún momento de la enfermedad, un autoconcepto negativo, lo que conlleva a una baja autoestima. Especialmente, al sentir un pérdida de la autosuficiencia, y al tener que adaptarse por momentos a un ritmo distinto de vida.

En la mayoría de casos, al no encontrar una pausa o cese del dolor, suele manifestarse el estrés crónico, acompañado de desesperanza (abandono de la idea de mejorar), de irritabilidad y tensión. Esto podría traducirse por los demás, como hostilidad, deteriorando algunas relaciones interpersonales.

El malestar físico genera que se manifieste en ocasiones una sensación de angustia impredecible (desesperación). Esta sensación trae como consecuencia, que las personas focalicen agudamente su atención al plano corporal, desconectándose por momentos del resto de estímulos que se encuentran fuera de sí mismos.

Cada persona con fibromialgia cuenta con sus propias características, síntomas, duración y enfoques de tratamiento.

12. Síntomas cognitivos:

Intervención Psicológica:

Collado et al. (2001), y Monsalve (2004), afirman que a pesar de que la fibromialgia es una patología que no tiene cura, es posible conseguir mejoras en la calidad de vida tanto física, psíquica y social, aplicando un tratamiento multidisciplinar, que incluye el tratamiento psicofarmacológico, la actividad física y la intervención psicológica.

¿Recuerdas el ejemplo de la armadura?, me imagino lo difícil que debe ser vivir con un dolor crónico, y realmente lo siento mucho, es cierto que no hiciste nada para merecerlo, y que es completamente injusto. Pero, aquí estamos, otra vez en medio de dos caminos, o volvemos al camino «conocido», o intentamos algo «diferente». Y si, seguro en más de una oportunidad llegaste a cruzar hacia el intento, hacia las nuevas experiencias, los últimos tratamientos, etc. Pero hay una realidad que aceptar, la fibromialgia es una enfermedad, de esas en las que más que el cuerpo, puede llegar a doler el alma, de esas en las que a más luches contra ellas, más fuertes se pueden volver.

¿Qué pasaría si los síntomas más dolorosos ya no están siendo solo generados por la fibromialgia? Es muy importante señalar que, muchos síntomas de esta enfermedad, son los mismos síntomas psicosomáticos que se generan por la ansiedad y/o depresión. Y estas dos últimas enfermedades no tendrían porque coexistir de manera crónica junto al SFM. Diversos estudios demuestran que con la psicoterapia efectivamente se pueden llegar a reducir estos síntomas.

1.

El primer paso, es contar con un equipo de salud mental.

Busca a profesionales de la salud mental, con quienes te sientas tan cómodo(a), que de pronto, sin darte cuenta en una de las tantas sesiones, te sorprendas de la forma en la que te expresas, sin pausar a maquillar lo que dices, simplemente siendo tu mismo(a).

2.

El segundo paso, es entender tu enfermedad si se describieron los diversos síntomas del SFM es porque hay que empezar por el insight «tomar conciencia».

Tengamos en cuenta que se trata de una enfermedad tan común, y a la vez tan poco conocida, tan silenciosa para el entorno, y tan ruidosa para tu interior. Necesitamos observarla, analizar los síntomas que corresponden a tu cuadro, desglosarlos uno a uno, como si se tratara de un rompecabezas.

Del mismo modo, efectuar un estudio multidimensional respecto al impacto físico, sobre el perfil psicológico (hábitos, rutinas, expectativas, creencias, etc.).

3.

El tercer paso, implica un análisis del perfil psicológico:

Para lograr establecer los objetivos de la terapia, es necesario entender previamente tu tipo de temperamento, personalidad, estilos de afrontamiento, redes de apoyo, rutinas y metas de vida, entre otros aspectos que ayuden a retratar lo abstracto. Uno de los procesos más científicos y a la vez, más «mágicos» de la psicología.

4.

El cuarto paso, es definir junto a tu Psicólogo(a) los objetivos que requiere tu proceso psicoterapéutico, tales como:

– Establecer objetivos de forma realista, alcanzable, gradual y escalonada.

– Identificar cada uno de los síntomas generados por la fibromialgia y los que podrían estarse generando o agravando por la presencia de un cuadro depresivo – ansioso.

– Detectar y reformular pensamientos negativos.

– Afrontar la desmoralización que puede traer consigo el asimilar que se tiene una condición médica crónica.

– Entrenamiento en habilidades de afrontamiento a la enfermedad y al dolor.

– Identificarse en un rol activo ante la fibromialgia.

– Mejorar el entendimiento del SFM con el entorno de los pacientes (Psicoeducación).

– Fortalecer los vínculos intrafamiliares y sociales.

– Facilitar la expresión emocional, y brindar contención.

– Lograr discernir el «ser» del «estar», hacer hincapié en el autoconcepto y la validez personal.

– Separar las propias capacidades intrínsecas de la auto-percepción de la enfermedad.

– Mejorar progresivamente la autoconfianza.

– Relajarse.

– Promover patrones de sueño reparador.

– Analizar el conocimiento, la evaluación y manejo del dolor.

– Promover el contacto con actividades placenteras.

– Analizar y mejorar habilidades sociales.

– Mejorar la calidad de vida.

5.

El cuarto paso, será que tu Psicólogo(a) establezca la terapia o el conjunto de terapias que se adecuen mejor a tu perfil, en base a las distintas corrientes psicológicas que tengan evidencia científica de propiciar los resultados esperados.

A continuación mencionaré las principales terapias de enfoque individual:

Terapia cognitivo – conductual (TCC):

La TCC busca modificar los diversos esquemas de pensamiento, las emociones desadaptativas, y las estrategias de afrontamiento para manejar la fatiga y el dolor.

Es necesario prestarle mayor atención a lo que pensamos, ya que esto influye significativamente en cómo nos puede llegar a afectar la enfermedad.

Se pueden aplicar técnicas de reestructuración cognitiva, en donde las convicciones o creencias sobre la enfermedad profundamente arraigadas requieren reformularse, técnicas de distracción cognitiva, de detención de pensamientos negativos, etc.

Técnicas de relajación-visualización:

Las técnicas de relajación (relajación muscular progresiva, respiración diafragmática y técnicas de imaginería), permiten alcanzar efectos psicofisiológicos a través de la disminución de la tensión, y ayudan a desconectarse del mundo exterior.

Técnicas de estimulación cognitiva:

Se focalizan en entrenar diversos procesos cognitivos (atención, concentración y memoria).

Técnicas de biofeedback:

El entrenamiento del biofeedback es un proceso psicoeducativo para permite ser conscientes de la relación entre el cuerpo y la mente. El paciente es entrenado en analizar diversas reacciones orgánicas ante sus diversos tipos de pensamientos, mediante la medición de la temperatura, toma de presión arterial, mediante la aplicación de un EEG, y mediante el sistema de RED (que brinda retroalimentación de resistencia electro-dérmica que discrimina los cambios emocionales a través de la piel de los dedos y palma de la mano).

Mindfulness:

Práctica de habilidades psicológicas como la conciencia plena, la cognición corpórea, la tolerancia del malestar y la regulación emocional.

Bibliografía:

Collado A, Torres A, Arias A, Cerdá D, Villarrasa R, Valdés M. (2001). Descripción de la eficacia del tratamiento multidisciplinar del dolor crónico incapacitante del aparato locomotor. Med Clin 2001; 117: 401-5.

Doherty M, Jones A. ABC of rheumatology: fibromyalgia syndrome. BMJ 2000; 310:86-9

Monsalve V. (2004). Importancia de la valoración psicológica en el tratamiento de dolor miofascial y fibromialgia. Simposium Internacional de Tratamiento del dolor. Valencia

WHO. Internacional Statistical Classification of Diseases and Related Problems. ICD-10. (1992). Geneve: WHO

Spotify y el control emocional

¡Dime lo que lo que escuchas y te diré que sientes! 

Como sabemos hoy por hoy, Spotify es una empresa de servicios multimedia de origen sueco fundada en 2006, por el tecnólogo Daniel Ek y el empresario  Martin Lorentzon cuyo producto es la aplicación empleada para la reproducción de música vía streaming. 

La aplicación se lanzó el 7 de octubre de 2008. Las cuentas gratuitas permanecieron disponibles por invitación, mientras que el lanzamiento abrió suscripciones pagas para todos.

¿Una lista de reproducción indicada para cada emoción?

¿Alguna vez no han intentado engañar a un algoritmo? ¡Yo sí! Creo que es un esfuerzo  poco ortodoxo y puede les haya jugado una mala pasada si lo intentaron. Quizá el algoritmo se desconfiguró ligeramente, al ver que un usuario o tal vez varios como yo, pasemos  de escuchar, solo por dar un ejemplo, a Mercedes Sosa deleitándome con su voz y con un clásico como es «Alfonsina y el mar»; y de la nada salto repentinamente, sin más… a una de las canciones más significativas, también por el alto contenido emocional (que representa para mí) como es «Accidentally in love» de la banda de rock alternativo Counting Crows.

¡Definitivamente una cosa, no tiene nada que ver con la otra! (ya que son dos géneros musicales totalmente opuestos). Y si eso fuera poco, me sale tan, pero tan natural, que ya ni busco de forma intencional hacerlo, es algo tan espontáneo que lo hago sin percatarme; escojo música tan variada y aleatoria como el camino de regreso a casa, o si deseo cambiar de no tomar determinado transporte para llegar a un sitio de mi ciudad.

Sin embargo, me fijé en un pequeño detalle, por el cual decidí escribir este artículo. Aunque por muy sutil que parezca (considero yo), es delicado y debe ser observado con lupa y hasta ser muy bien estudiado…

La música, como en cualquier arte, es una expresión donde el hombre explora lo más íntimo de su ser, expresa su alma sin ningún tapujo, y manifiesta lo que posiblemente siempre ha callado. A través de melodías, sonidos y bellas letras, muchos artistas, cantantes y compositores nos transmiten pedazos o fragmentos de su alma. En otras palabras, se ven expuestos, nos vemos expuestos. 

Aproximación a la emoción

Desde ya, es complicado en ocasiones expresarnos o definir lo que experimentamos.  Nuestro estado emocional varía a lo largo del día, en función de lo que nos ocurre y de los estímulos que percibimos. Esto debemos tenerlo en consideración.  Otra cosa fundamental, es que tengamos siempre conciencia de ello, es decir, que sepamos y podamos expresar con claridad que emoción experimentamos en un momento dado.

Las emociones son experiencias muy complejas y para expresarlas utilizamos una gran variedad de términos, además de gestos y actitudes. De hecho, en el diccionario podemos encontrar muchas más palabras de las que nos podríamos imaginar para expresar emociones distintas y, por tanto, es imposible hacer una descripción y clasificación de todas las emociones que podemos experimentar. Sin embargo, el vocabulario usual para describir las emociones es mucho más reducido y ello permite que las personas de un mismo entorno puedan compartirlas. 

La  lista de reproducción de las emociones

Plataformas como Spotify, Apple Music, Dezzer y compañía, no deberian tener la intencion de reducir nuestros sentimientos o expresiones emocionales a solo pequeñas carpetitas llamadas: (canta en la ducha, forever verano, en el trabajo o mientras conduces) solo por contar algunas cuantas…Sin mencionar el detalle también de la inteligencia artificial (IA) inmersa en el lío, donde Spotify está impulsando un proyecto para medir tus gustos en «buenos o malos» ,es decir, si tu playlist personal e individual es desagradable al oído o no… ( ¡Vaya! Si eso le importara a alguien más que al propietario de la playlist, es decir, a ti mismo…) 

La respuesta está en el término ya antes mencionado: los algoritmos. En este punto se preguntarán porqué; ya que el algoritmo tiene la capacidad como para poder identificar las emociones. Tal cual lo leen. 

Se han dado estudios relacionados dónde se encuentra que Spotify tiene particular interés en el desarrollo de nuevas habilidades, funciones y además de recientes tarifas para poder implementar en su plataforma, si eso fuera poco, nos ha generado  nuevas expectativas entre los usuarios que sin contarlo nos han dejado un poco congelados.

Sin embargo, a inicios del año Spotify había propuesto una nueva tecnología para la promoción y la capacidad de analizar no sólo la calidad de nuestra voz, sino también el sonido del ambiente en el que nos encontremos, con lo cual podría determinar el estado de ánimo tentativo y así configurar la música más “adecuada” para nosotros. En ese sentido, se debería implementar o promover recomendaciones o políticas, tanto éticas como profesionales, las cuales deben ser consideradas no solo por la empresa y los mismos usuarios. 

El argumento ante esta propuesta planteada es muy simple y básica: la música evidentemente es un reflejo del estado anímico que manifestamos en un momento determinado. Sin embargo, no sería idóneo o hasta incluso, se podria llegar a considerar una violación a nuestra intimidad o al consumo que tenemos de forma diaria o cotidiana…

Considero que ahí radica el gran problema de la búsqueda incesante de estar presentes en absolutamente todo… tanto como la música de las fiestas infantiles, de los centros comerciales, de las ferias, de los funerales, incluso de nuestra depresión…¡Solo pensémoslo por un momento! ¿De igual forma nos podríamos llegar hasta cuestionar que no sería quizás hasta un juego u experimento? El hecho de seleccionar una música respecto a mi estado anímico que quizás pueda prolongar un mal innecesario… Y es que no siempre necesitamos un tipo de música en una circunstancia en particular, ya sea positiva o negativa. Quiero imaginar que no tenemos carpetas con canciones predeterminadas inspiradas de momentos de dolor, porque no debemos enfrascar la totalidad y la complejidad de nuestras emociones y sentimientos en 3 o 5 minutos y en un dispositivo multimedia. Eso es devaluar nuestra condición humana y ponerla al servicio de un streaming como es Spotify. 

Porque la clave de mis emociones (o de cualquier otra persona),  de su control y de su autonomía, no está en la música, sino en sí misma, su inteligencia, en sus habilidades  y ahí es donde jamás nunca un algoritmo va a poder llegar e igualar a un ser tan desarrollado, tan complejo y maravilloso como el ser humano. 

Quizás Spotify no tomó en consideración ese pequeño detalle o se les escapó ese algoritmo… 

Es cierto, pueden saber de memoria nuestros gustos musicales respecto a nuestras emociones, pero no podrán decodificar con ningún algoritmo nuestra conciencia, ahí no podrán llegar…

Bibliografía:

  • Cohen, S. (1993). Ethnography and popular music studies. Popular music, 12(02), 123-138.
  • Crozier, W. (1997). Music and social influence.
  • DeNora, T. (1986). How is Extra-Musical Meaning Possible? Music as a Place and Space for» Work». Sociological theory, 4(1), 84-94.
  • DeNora, T. (2000). Music in everyday life. Cambridge University Press.
  • Frith, S. (1978). The Sociology of Rock Music. London: Constable.

Infancia feliz, vida feliz

La educación en valores es el pilar fundamental en el desarrollo personal del niño, ya que esta lo llevará a comprender porque los preceptos morales son necesarios para vivir en sociedad. Es así que una correcta internalización de lo que está permitido y no lo está, respetando a los demás y correspondiendo al orden social, lo llevará a convertirse más adelante en un adulto de bien para los demás y para él mismo, pero ¿qué pasa cuando la forma de que el niño logre aprender como sobrellevar estos principios y valores morales es un problema? Actualmente se ha visto muy latente una inclinación por parte de los adultos a una educación apoyada en la violencia o “mano dura”, debido a las nuevas generaciones que no son del agrado de sus antecesoras. Entonces podemos ver férreos defensores de que la violencia es la mejor salida ante los antivalores y la mala educación en los niños pequeños, ya que esto con seguridad los hará más adelante hombres y mujeres de bien. Al contrario de esto, desde el punto de vista de la psicología lo mejor es una educación sin violencia pero que aplique una disciplina positiva; en la que se le brinda la confianza necesaria al niño, para que sepa que cuenta con nosotros ante cualquier problema, sin dejar de lado la enseñanza cuando suceden comportamientos que no son negociables y que van en contra de lo aceptable, que es muy importante en el proceso formativo, pero más aún el hecho de que una infancia feliz puede ser la respuesta a una vida feliz.

La infancia como la clave de la salud mental

La psicología respalda que los recuerdos felices de la infancia son la motivación que nos impulsará a realizarnos plenamente en la edad adulta, esto debido a que en la niñez se empiezan a formar conceptos muy importantes en el desarrollo del ser humano, como la autoestima, el autoconcepto, el creer en uno mismo, el sentirse capaz de realizar lo que se proponga, todo esto de la mano del refuerzo de los padres o de las figuras parentales. Por lo que, un niño que es contantemente felicitado por sus logros y reconocido por sus padres y en su entorno, adoptará una postura positiva hacia la vida; en cambio un niño que es constantemente abrumado por sus padres porque a su criterio lo hace todo mal o es comparado con otros niños que a la vista de sus padres son mejores, probablemente se convierta en un adulto con miedo al fracaso, que no se sienta capaz de realizar las tareas que se le encargan, y es por ese miedo que, podría verse afectado en la esfera laboral o educativa al no poder incorporarse adecuadamente. Es así que los pilares que se formen en el niño, serán el bienestar y el equilibrio psicológico en el adulto del mañana. Asimismo, según un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg (Estados Unidos), las personas que tienen una infancia feliz, basada en relaciones afectuosas y cariñosas con la familia y los amigos, tienen un menor riesgo de padecer depresión y enfermedades mentales en la edad adulta y, además, suelen tener relaciones más saludables. Por el contrario, las experiencias adversas durante la infancia, como los abusos, violencia o los conflictos familiares, pueden tener un impacto negativo para toda la vida, y generar adultos depresivos y ansiosos.

La adolescencia también cuenta

Si bien la niñez es muy importante, no debemos dejar de lado la adolescencia, como una etapa en la que el niño seguirá desarrollándose, pero de una forma más vulnerable, ya que aún es alguien que está construyéndose una personalidad; está buscando una identidad que lo diferencia de los demás y lo haga sentir un ser individual. Es por esto que, si bien la niñez es fundamental en el desarrollo del bienestar, la adolescencia será la continuación y el reforzamiento de la niñez, en donde se debe prestar atención a aspectos que se pudieron dejar pasar por alto en la anterior etapa, para así tener como resultado, un adolescente en sus últimos años de la etapa, listo para recibir la siguiente etapa como es la adultez emergente.

Unos buenos pilares hechos de valores, principios y una buena moral sentaran la base de sus decisiones posteriores; y una buena autoestima, lo llevará a cuidar de si mismo y no buscar la aceptación ni la aprobación de los demás.

La disciplina positiva

Cuando decimos marcar límites significa poner normas, afirma el terapeuta Jesper Juul. Depende de la visión de la vida, los valores y las experiencias de los padres. El primer paso es que estén adaptadas a la edad de los niños y basadas en el beneficio de todos. Hacer reuniones familiares suele ser muy eficaz. Después se señala qué sucederá si no se respetan, lo que es negociable y lo que no. A su vez se garantiza que las reglas se aplicarán con firmeza, pero con amabilidad y respeto. Se trata de ser positivo, no permisivo.

Estilos educativos

Hiperprotector: Lo que necesita nosotros se lo procuraremos. Los padres hacen todo por sus hijos y estos pueden crecer débiles en cuando a no saber como actuar en determinadas situaciones.

Permisivo: Se busca la armonía. Se negocia, pero el incumplimiento no tiene consecuencias porque los padres evitan el conflicto. Los hijos crecen sin patrones de autoridad.

Autoritario: El más fuerte es el que manda. En la familia se promueve la obediencia más que la responsabilidad. Crecen rebeldes.

Intermitente: No tenemos claro cómo educar. Los padres pasan de la permisividad al autoritarismo. Se adoptan medidas, pero no se tiene paciencia de ver si resultan eficaces. Los hijos crecen inestables.

Asertivo: Los padres dan afecto y disciplina positiva. Se basa en el respeto mutuo y la cooperación. La educación es un proceso de aprendizaje recíproco, por lo que los padres también se cuidan a sí mismos. Los límites son muy importantes, se establecen con amabilidad, pero se hacen respetar con firmeza. Los hijos crecen con sentido de pertenencia.

Una infancia sistemática

Está claro que el sistema educativo actual y mayormente en el público, aún mantiene rasgos rígidos y desfasados, por lo que su principal objetivo es la productividad en el niño, pero no aborda una esfera muy importante, como es su felicidad, siendo este último concepto la clave para el bienestar presente y futuro del niño. Mudarse, establecerse en otra ciudad por un nuevo trabajo, etc., son situaciones en las que es muy común que nadie le pregunte al niño si está feliz con esa decisión, o que piensa de lo que está pasando, entonces el niño solo se acomoda a lo que sucede a su alrededor y desde ahí no es un niño pleno ni feliz. También está el caso de los niños que, por algún motivo, como pasar la frontera ilegalmente con sus padres, son detenidos y son enviados a refugios; nadie piensa en el daño que les causará estar fuera de su país de origen ni las consecuencias que tendrá en su desarrollo. Por otro lado, están los niños que viven en situación de calle o de padres con problemas de alcohol y de drogas y que no se hacen cargo de ellos o que si lo hacen son violentos y los maltratan, estos niños son felices si se van a un refugio o a un albergue, ya que, aunque no parece mucho, para ellos tener tranquilidad y un lugar seguro donde nadie le pegue es lo mejor.

Los niños que han vivido situaciones difíciles, en el futuro tendrán problemas en su comportamiento. Estos niños y futuros adultos, buscarán el amor y la aprobación de cualquier manera, es por ello que si roban y su madre les dice que está bien y se siente orgullosa por lo que ha traído, entonces lo volverá a hacer porque se genera en él un sentido de felicidad.

Respecto a lo académico, este sistema por lo general nos pide productividad y no felicidad. Existen refuerzos sociales para la sobre exigencia, y padres orgullosos de los logros que sus hijos hacen realidad, para hacerlos felices. Entonces el niño piensa que el sentirse bien, depende solamente de lo que haga felices a sus padres o a los demás, y no piensa en él mismo, esto puede traer como consecuencia adultos infelices y confundidos con su vida en el ámbito laboral y profesional. La auto exigencia desgasta mentalmente, y está mal si se aplica para que los demás te quieran y no porque te interesa verdaderamente ser el mejor.

Sé el adulto que necesitabas cuando eras niño

Si bien cada uno tiene su historia en particular, en la que se sintió amado, o por el contrario se sintió vulnerado y es algo que aún lo persigue en sus relaciones sociales, y en su ser interior; es algo que nunca es tarde para enfrentar, pero no tomando el pasado como ideología de vida, sino comprendiendo que el pasado es algo que ya quedo atrás, y por lo tanto no podemos cambiar; pero que, en cambio, tenemos el presente para vivir y el futuro para hacer planes. La cuestión está en romper las cadenas, ya que si de niño sentiste los golpes en el alma, no tienes que repetirlo con tus hijos o con los niños que tengas a tu cuidado, al contrario, recuerda cómo te sentías y pregúntate si quieres ser la persona que le haga sentir eso a un niño. Los adultos estamos para proteger y cuidar a los más pequeños, velando por su bienestar y su día a día, ya que por su vulnerabilidad aún no pueden hacerle frente a este sistema, pero nosotros sí. Recuerda, nadie está diciendo que no se debe disciplinar a un niño cuando hace algo que no está bien, pero lo primero siempre será explicarle porque lo que hizo no es correcto y lograr un entendimiento que lo haga no volverlo a hacer, enseñarle que lo que hizo afecto a alguien más y decirle porque sucedió esto. Los niños siempre buscaran la aprobación de sus padres, recuerda que te aman y que ven en ti a su superhéroe favorito. Haz que guarde los mejores recuerdos de su infancia y te aseguro que de adulto sabrá lo que vale y creerá en el mismo, dos conceptos muy importantes para lograr el éxito, en cualquier ámbito en el que se encuentre.

Fuentes:

López, O., Piñero, E., Sevilla, A. y Guerra, A. (2011). Psicología positiva en la infancia. Revista de Psicología1(1), 417-424. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5097377

Puyana, Y. (1999). «QUIERO PARA MIS HIJOS UNA INFANCIA FELIZ». «SOCIALIZACIÓN Y CAMBIO EN TORNO A LAS REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE LA INFANCIA». Nómadas (Col) (11), 138-145. Recuperado de https://www.redalyc.org/pdf/1051/105114277013.pdf

DÍAS GRISES QUE ENTRISTECEN: DEPRESIÓN DE INVIERNO

“Las bajas temperaturas que se inician en otoño y continúan en la temporada de invierno, podrían presentarse por debajo de lo normal durante la noche en la sierra sur occidental del país”

Fuente: La República, 2021

A fines del mes de abril de este año, el Senamhi anunciaba que se acercaba un invierno intenso. Al leer la noticia no puede evitar sentir tristeza y es que una de mis estaciones menos favoritas del año es el invierno. No me gusta los días invernales, porque hay menos sol, y los colores de la naturaleza se tornan grises.

Cada vez que pienso en el invierno, se me viene a la mente la imagen del Invierno retratado en una de las Fábulas de Esopo:

Yo soy el rey del mundo – dijo el Invierno-. Prohíbo levantar los ojos y ordeno dirigir la mirada al suelo. Hago temer a los hombres y les obligo a quedarse en casa.

El Invierno y la Primavera (Fábulas de Esopo)

De este extracto de la Fábula “El Invierno y la Primavera”, notamos que el invierno se siente orgulloso de hacer que los hombres se resguarden en sus casas y de obligarlos a paralizar sus actividades. Además, el Invierno sabe que con su llegada borra toda alegría del corazón de los hombres, así lo menciona Primavera:

Con razón – replicó la primavera – los hombres se alegran cuando te vas. En cambio, hasta mi nombre les parece bello. Y cuando parto, guardan mi recuerdo, recibiéndome alborozados a mi retorno.

El Invierno y la Primavera (Fábulas de Esopo)

Efectivamente, cuando llega el invierno todo se torna más oscuro, incluso los días tienen menos horas de luz y solamente deseas buscar un refugio de ese frío que cala hasta tus huesos. Para esos días friolentos las actividades al aire libre no son una opción.

¿Qué es la Depresión de Invierno?

Cuando una determinada estación del año afecta el estado de ánimo se le conoce como Trastorno Afectivo Estacional (TAE) y fue definido por primera vez en los ochenta por el Norman Rosenthal (Loreiro, 2006).

En una entrevista a la Dra. Katherine Gonzáles en CNN, menciona que el Trastorno Afectivo Estacional es un subtipo de depresión que se presenta en determinadas épocas del año.

El DSM – V reconoce al Trastorno Afectivo Estacional y menciona que el TAE presenta dos causas una es ambiental (clima, social y cultura) y otro es la genética. De acuerdo, con las investigaciones se sabe que se comparte este trastorno con familiares de primer grado, por lo tanto, el TAE es hereditario (Gatán y otros, 2015).

Por otro lado, al Trastorno Afectivo Estacional se le conoce como Depresión de Invierno, ya que, según las estadísticas en estos días grises aumentan los casos de depresión.

Así el director del MINSA menciona que los casos atendidos de depresión “superaron en 13.85 por ciento a los de verano. La progresión se ha hecho cada vez más intensa cuando el invierno ha sido más acentuado”.

¿A qué se debe ese desgano en Invierno?

Sucede que, en la época de invierno, hay menos exposición a la luz solar, lo cual provoca que haya una alteración a nivel cerebral, en especial en la producción de dos hormonas: melatonina y serotonina.

La melatonina, tiene como función regular los ciclos de sueño según la iluminación del medio ambiente. Por ejemplo, los osos durante el invierno producen más melatonina para poder gastar menos energía, de esa forma es que logran disminuir su actividad motora y duermen más periodos de tiempo.

La serotonina equilibra la temperatura del cuerpo con la actividad motora, así como se encarga de regular el sueño y apetito. En invierno, la producción de serotonina disminuye, y la melatonina aumenta su producción.

¿Cómo saber si tengo Depresión de Invierno?

Sí se quiere saber si se padece de dicho trastorno es necesario acudir a los criterios diagnósticos mencionados en Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5 (2014):

A. Ha habido una relación temporal regular entre el inicio de los episodios de depresión mayor en el trastorno de depresión mayor y un momento del año particular (p. ej., en otoño o invierno).

B. Las remisiones totales (o un cambio de depresión mayor a manía o hipomanía) también se producen en un momento del año característico (p. ej., la depresión desaparece en primavera).

C. En los últimos dos años, se han producido dos episodios de depresión mayor que demuestran la relación estacional definida más arriba y episodios de depresión mayor no estacional durante el mismo período.

D. El número de episodios de depresión mayor estacionales (como se han descrito más arriba) supera notablemente el de episodios de depresión mayor no estacionales que pueden haber sucedido a lo largo de la vida del individuo.

Asimismo, se consideran los siguientes síntomas:

  • Dificultad al levantarse
  • Energía disminuida
  • Preferencia y toma de comidas con alto porcentaje de carbohidratos
  • Aumento marcado de apetito
  • Ganancia de peso
  • Dificultad en la concentración
  • Disminución de la libido
  • Aislamiento social progresivo
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Irritabilidad

Recomendaciones

Si eres de las personas que al leer el artículo ha logrado identificar con los síntomas de la depresión de Invierno, es necesario acudir a terapia para que esta sensación de angustia que crece cada vez que estamos frente a esos días invernales pueda disminuir. También, es importante tomar baños a la luz del sol, es decir, aprovechar al máximo las horas con luz para realizar actividades al aire libre.

En los últimos años hay un tratamiento que ayuda a combatir esta depresión estacional y se trata de la fototerapia, que es la exposición a una luz blanca artificial por determinadas horas.


REFERENCIAS

Asociación Americana de Psiquiatra (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5. Washington DC, Londres: American Psychiatric Publishing

CNN en Español. (20 de noviembre del 2020). Como la falta de luz del día está ligada a la depresión. https://www.youtube.com/watch?v=kRUXeiBdZVI

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“Cuando era niña”

Desdóblate ante la vida, abre, despliega todos los recursos posibles: arte, comunicación (quejarse, para resolver también es válido), drenar con deportes entre otros, es una medida totalmente aceptable para que el dolor no gane la batalla, es justo y necesario sentirlo, para darle un significado que enriquezca nuestra existencia, analiza y acepta tus arrebatos.

Bruscos recuerdos llegan a mi memoria, no es necesario camuflarlos ni excusarse con que son “días difíciles”, no, solo están allí y se reproducen en cuanto la lupa se posa sobre ellos y es entonces cuando esa luminiscencia los activa. En esta ocasión, he hecho surgir recuerdos y una relación causa-efecto, algo así como un insight fantasmal, ha renacido. Bueno, si a eso vamos, todo insight podría ser fantasmagórico porque trae un tornado emocional como todo espectro que surge de la nada, pero, al mismo tiempo, cuando noto que su naturaleza incorpórea no me hará daño, sino que golpeará con su naturaleza comprensiva, es allí cuando me calmo y aprecio el golpe de realidad. Así lo he decidido.

A medida que repaso estas líneas en mi cabeza, surge un bloqueo monstruoso: no recuerdes, procrastina. ¡Evade! Entierra el impulso y calla. 

Pero no, me resisto, me combato y venzo porque reconozco que muchas veces soy mi propia enemiga. Mucho tiempo he sucumbido ante mis súplicas para quedarme en inactividad y sofocar mis sueños, aún lo hago, pero, despierto antes de la pesadilla saboteadora y gano. 

Es un pasaje bien aprendido de la niñez, vamos a explorarlo en retrospectiva, quien narra es una Brenda que duda aún si decirlo o no, que le tiembla la nariz y le aprieta la garganta, no obstante, con su voz aprendida e impostada de “niña de Discovery kids” bien portada, comienza a narrar. 

Primer acto: resuélvelo tú sola, Brenda

En un día caluroso, de esos vacíos y típicos del trópico destaca una niña que por su simpleza y muchas veces cobardía está atrincherada en una cama; pensando; tiene menos de doce años y más de seis, y sabe que está sola en esto, es su deber resolverlo ella misma porque pedir ayuda es quedarse muda esperando una respuesta que nunca llega, es saber que se pone en tela de juicio su capacidad, es saber que no hay disposición porque “es un tema menor”, porque es un miedo que debe superar, una circunstancia más.

Situaciones importantes que todo padre debía velar, pero, del que no repararon en su tiempo y se limitaron a espetar: “le teme a las matemáticas”, “qué floja, solo sabe escribir historias, para lo que es buena ella”. No, repasar el contenido exacto de esto no es relevante, vayamos a las entrelíneas, según me di cuenta después, lo que buscaba excesivamente con mi voz, actitud y calificaciones en las demás asignaturas era no fracasar ante todos porque la imagen impostada que creé y me crearon no me lo permitían  (sobre todo ante las matemáticas, ¡qué susto!). 

Ella, o sea yo, tuvo que aprender a resolverlo, “se buena aquí y allá” así cuando fracases, es decir, no obtengas, un 20 sino un 15, 11 o 10 nadie dirá que no te esfuerzas, pero, ya lo sabes, debes ser más inteligente ¿cómo todos multiplican y tú no?, ¿resta, tonta qué esperas? Y así aprendí a resolver sin hacerlo realmente, solo impostaba, tolerando arrebatos de otros y algunos otros míos, refugiándome en mundos mágicos de lecturas donde aprendí el valor de sumergirme en las líneas de libros y enriqueciendo esta particular jerga y entonación de “niña extraña”.

Además de eso, aprendí a callarme, escuchaba todo, sentía el dolor de otros como mío, pero no me defendía ni defendía a otros, solo pensaba desde mi trinchera y, me cuestionaba: ¿por qué le preguntas eso? es solo un niño, cuando un semejante era víctima de una injusticia de mano de los “grandes”.  De ese modo, aprendí a resolver que ante la injuria de la “autoridad” marcada por gritos, era admisible, aunque lo repudiara y estuviera en desacuerdo. 

No, no fui golpeada, pero vi a otros padecerlo. 

Segundo acto: la protección y seguridad son constructos creados por ti misma, Brenda ¡Dha! 

Los gritos afuera en el pasillo simulando truenos; están los mayores haciendo de rinocerontes ciegos intentando consolidar quién es el macho que manda: el ávido de estupefacientes o el gordo agresivo. Una batalla campal con tres espectadores, y entre tanto, acobijada después de la juerga de golpes y gritos: la sábana, cuántos sollozos ahogados, cuántos abrazos rodeando las costillas no pudo ver la sábana, muchas fueron las veces que, aún todavía hoy, han sido un placebo que invitan a dormir dejándome cubierta de pies a cabeza.

Qué plácido es tener el beneficio de un sueño sin la conspiración inconsciente de llenarte la cinta onírica de retorcidas y amargas historias, no, que yo recuerde, no tenía pesadillas tras percibir un encuentro hostil.

Gracias doy por eso.

Finalmente, aprendí de este manto protector que el calor y cubrirse es lo que necesito para afrontar la vida.

Tercer acto: la encrucijada y presente aquejado.

¿Llanto y molestia? Ha refugiarse en oscuridad y calor. ¿ansiedad y sentimientos de desamparo? La sábana te arropa, así como esas palmadas que me doy. Así, hecha hoy, soy un adulto. Es la representación de como un recurso infantil retumbó hasta el tuétano convirtiéndose casi en imprescindible, es lo que sí puedo hacer cuando no existen oídos amplios y comprensibles, o, más bien, cuando no confías en los disponibles, total, yo resuelvo sola ¿recuerdas? 

Por tal motivo, fue importante incluir el relato anterior. Sin embargo, no, querido lector, no me mal entiendas, también aprendí a encarar los problemas ¡cómo no! sola, con las piernas temblando y lacerando mentalmente todo mi ser, y pese a esto, han sido tantas las exposiciones que aquella habilidad antes impostada ahora es natural, la descalificación existe como pensamiento en bucle y se detecta y redirige. Ya no permito que gobierne más la distorsión cognitiva de creer poder hacerlo todo y deber actuar obligada a todo.

Cuesta mucho, pero se consigue, aunque he de confesar que me refugio en la procrastinación y la sábana, muchas veces es desde allí donde tomo impulso para seguir, “porque decir adiós es crecer” decía Cerati, y siento más que pienso, que es así, en la medida que rechazo los agravios creados por mí misma, más me entrego a la idea autocompasiva de que merezco un abrazo, no se de quién porque aún no se cómo aceptarlos o recibirlos, no obstante, sí son de mi misma los avalo, descanso las aguas del manantial del espíritu y avanzo, supongo, a eso se refería Cerati en esa precisa oración.

Yo protagonista

Generalmente, esperamos en un lugar como este un artículo con carácter informativo y hasta académico, que seamos relatores, pero, hoy, decidí relatarme a mí. Es una labor extraordinaria y diaria, el pensar sobre lo que hago; no obstante, si les soy honesta es la primera vez que es público, gracias por acompañarme.

Aunado a lo anterior, pienso que en la medida que recitemos lo que ocurre en el vaivén mental y demos respuestas, es posible que otros también encuentren las suyas. El acto de relatar, consiste en vivir una experiencia, crearla a partir de la chispa de otros o de uno mismo y expresarla, por ello, al momento de escribir, inspirar en otros, es el éxtasis. 

A donde quiero llegar, es que cuando escuchamos a otros, surgen interrogantes que por diversos factores omitimos indagar, y pasa en terapia: el tiempo, las emociones suscitadas, el estado de ánimo etc. impide recapitular a gusto, por ende, esta vez decidí exponerme, reflejarme en mi misma y hasta manifestarme vulnerable, porque ahora conoces mis dos bastiones para afrontar la vida: pensar en resolver… mientras me cubro como un tamal. Por otra parte, no hay mejor “sujeto de pruebas” que uno mismo, y antes de invalidar la privacidad de un paciente, prefiero darme a mí el permiso de escarbar hasta donde sea necesario.

Sonrío ahora que reparo en esto, gracias totales por no abandonarme, y antes de ponerme seria, te invito a conseguir tus bastiones de fortaleza, de seguro los tienes pero están invisibles, a veces los usamos tanto que nos parecen rutilantes, pero ¡ey! Destácalos, ese tic cuando dices algo turbio, ese apretón de estómago antes de ejecutar esa difícil decisión, que, aunque no haya un sanitario cerca, igual la tomas, esos, son bastiones, conductas que ayudan al organismo a reorganizarse. Ahora bien, qué dicen los autores al respecto, aquí un breve resumen teórico pues, de ejemplos estamos llenos en los párrafos anteriores.

Hablemos de autorregulación emocional, en los niños

La regulación supone el manejo  de  la  emoción  a  favor  de  un  mejor  funcionamiento  del  individuo  en  una  situación  dada” (Ato, Gónzalez, Carranza, 2004) en otras palabras, resume que la adaptación de las emociones a la situación supone sacar un mayor provecho de ellas, no solo de las “negativas” sino también de las llamadas “positivas” aunque, si vamos a hechos meramente teóricos ninguna emoción es positiva o negativa, pues, ellas tan solo anuncian lo que sucede en el ambiente. 

Además de lo anterior, debemos manejar conceptos tales como temperamento, el cual es hereditario y demarca esa parte más natural y primitiva de la personalidad, la cual viene acompañada a su vez por el carácter, el cual se asienta sobre las nociones aprendidas en sociedad. Todo esto me lleva a considerar ahora en la adultez, que estos dos ingredientes se unieron y dieron fruto a una persona que si bien se maneja con llamaradas ardientes de pasión alternándose con la gelidez de un témpano, también sabe muy bien (gracias a varios choques pasados) cuando ceder y turnar el mando para que un dragón voraz no lo dañe ni haga daño. Pero esto no vino solo.

Rodríguez (2014), habla de madurez cognitiva entre otros procesos que acompañan el desarrollo de los niños, a grandes rasgos, ya que en niños enmarcados dentro de un trastorno del neurodesarrollo no podemos decir lo mismo con tanta exactitud la mayoría de las veces. Aclarado lo anterior, hablemos ahora sobre algunos mecanismos atencionales, de forma muy sucinta.

Si te atiendo, me molesto

Muchos padres se sentirán vinculados a esta experiencia: un niño de menos de seis años es atrapado in fraganti jugando con las llaves del auto. Su padre, se lo quita porque el niño lo mordisquea y para evitarle un daño mayor al infante, a lo que el niño responde con una rabieta colosal ¡que es por tu bien, niño! ¿Te ha ocurrido? de seguro que sí.

Esto ocurre porque la red atencional que nos pone alerta ante eventos externos está en su nivel máximo de activación, siguiendo el caso anterior, supongamos que el niño se entretenía con el sonido de la alarma del auto, entonces, disfrutaba de la red atencional y se veía reforzado, es decir, le gustaba mantener la conducta. Pero, sí el niño es un poco más grande, entraría en juego la red de orientación que lleva la atención a un segundo estímulo, ejemplo: papá después de retirar las llaves del auto, le da una maraca para que la agite. Y esto, por simple que parezca, es un mecanismo excelente de autorregulación dado que permite a que el bebé pase de un primer estímulo a otro, dándose la capacidad de alternar sin desgastarse. Bastante inteligente ¿no?

Finalmente, hay dos ingredientes más, el primero es la red atencional ejecutiva que en niños un poco mayores se desarrolla en conjunción con el lenguaje y permite que la persona pueda inhibir otros estímulos y enfocarse en una tarea. Por otro lado, la maduración cerebral integral da la oportunidad de desenvolverse en diversos ámbitos siendo capaz de no dejarnos llevar por las peripecias de la vida y buscar con coraje una vuelta a las cosas. En resumidas cuentas, utiliza tus poderes atencionales para enfocar lo realmente valioso.

Mis últimas palabras para ti querido lector que llegaste hasta aquí es agradecerte y sugerirte que hagas resonar en ti la capacidad de poder desdoblarte ante la vida, abre, despliega todos los recursos posibles: arte, comunicación (quejarse, para resolver también es válido), drenar con deportes entre otros, es una medida totalmente aceptable para que el dolor no gane la batalla, es justo y necesario sentirlo, para darle un significado que enriquezca nuestra existencia, analiza y acepta tus arrebatos, te aseguro que te conocerás más que nunca. Cuando te cuestionas, abres un mundo de alternativas donde todas pueden ser y al mismo tiempo no, todo lo decide la elección que escojas. Todo depende de esto último. Por lo que atrévete a alternar, estar molesto, enfadado y demás está bien, pero no por mucho, alterna, así que si atiendes por mucho tiempo esa molestia es posible que te enfurezcas más, no dejes que gane, combate y vence.

Referencias

Ato Lozano, E., González Salinas, C., Carranza Carnicero, J. A. (2004). ASPECTOS EVOLUTIVOS DE LA AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL EN LA INFANCIA. Anales de Psicología / Annals of Psychology, 20(1), 69-80. Recuperado a partir de https://revistas.um.es/analesps/article/view/27581/26751 

Rodríguez S., (2014). Desarrollo de la autorregulación en la infancia. (Trabajo de Grado en Maestro de Educación Infantil). Universidad Pública de Navarra, España.

 

LA LUZ DEL FARO: Orientación topográfica

Los capitanes de barcos y navegantes al ver los colores y los intervalos del haz de luz que emiten los faros, logran identificar la proximidad a tierra firme, y trazan sus caminos. Esta luz es como nuestra habilidad de orientación, ya que nos ayuda a trazarnos mapas mentales para saber hacia donde ir.

La orientación visoespacial nos permite establecer el nivel de conciencia de nosotros mismos con relación a nuestros alrededores, y el estado general de activación. Así mismo, este proceso implica una gama de habilidades cognitivas, como la capacidad atencional, perceptiva, de memoria, de toma decisiones y de mediciones mentales.

El lóbulo parietal es el responsable de la orientación espacial, tanto del propio cuerpo como del reconocimiento de nuestro entorno. Los neurocientíficos Edvard Moser, May-Britt Moser y John O’Keefe fueron reconocidos con el Premio Nobel de Medicina en 2014 por descubrir que las células que permiten que nos ubiquemos, son las llamadas células de red (ubicadas en la corteza entorrinal del cerebro), las cuáles actúan como un GPS interno.

Características:

¿Cuáles son las 10 principales características de una persona con problemas en esta cognición espacial?

1 – Presenta desorientación, es decir, una notable dificultad para encontrar el camino en un entorno familiar.

2 – Dificultad para identificar la relación y el esquema corporal existente entre la persona y las rutas, es decir, no saber cómo dirigir el cuerpo de acuerdo con las marcas espaciales, cuándo voltear y en qué dirección hacerlo.

3 – Lentitud en procesar los conceptos topográficos, estos se refieren a la capacidad de orientarse en los mapas, que son las representaciones gráficas de los territorios.

4 – Problemas al tener que guiarse en ciudades o lugares que recién se empiece a conocer.

5 – Conflictos para ubicar datos en los mapas políticos y geográficos, esto se refiere al contorno, límites y distancias de un país, y sus relaciones con los países fronterizos. Esto podría generar un problema en los cursos de geografía por ejemplo (al tener que ubicar las distintas ciudades dentro de los mapas).

6. Dudas al tener que dibujar un plano o hacer un croquis.

7. Dificultad al elegir el transporte público, ya que no se tiene claro el recorrido de los autobuses.

8. Problemas al caminar, y al conducir, por la desorientación con las rutas, y para ubicarse en el espacio y ubicar las calles y lo que hay en ellas.

9. Desorientación al localizar algún alimento en las estanterías del supermercado.

10. Respecto a los mapas de información espacial digitales, como por ejemplo Google Maps, existe una diferencia entre lo que observan en la pantalla y la orientación que tienen sobre sí mismos, desde la perspectiva visual.

Causas:

Las causas del problema de orientación espacial:

¿Qué ocurre si tengo problemas para orientarme?, podría tratarse, acorde a la gravedad del problema, de algún tipo de trastorno. Por lo que, es importante que un profesional especialista en temas neuropsicológicos, pueda establecer un diagnóstico diferencial, entre los siguientes problemas:

1 – Trastorno de la orientación: Agnosia y/o Amnesia

2 – Trastorno de la lateralidad cruzada

3 – Trastorno neurológico: Apraxia constructiva

Trastornos de la orientación y de la memoria espacial

Existen dos tipos distintos: La agnosia y la amnesia topográfica. La amnesia topográfica, según Morrow, Ratcliff, y Johnson (1985), se refiere a la dificultad de comprender, manipular y emplear marcas geográficas externas, asociadas con determinada posición espacial.

Trastorno de Lateralidad

Nuestro cerebro está subdividido en dos hemisferios, el derecho y el izquierdo. Mayormente, un solo hemisferio gobierna una gama de funciones y también la mayor parte del lado inverso del cuerpo; es decir, se da una prevalencia de uno de los hemisferios. Esto es lo que llamamos “lateralidad” o “lateralización”, la cual queda establecida alrededor de los cinco años de edad.

Podemos tener una lateralidad bien definida, de tipo homogénea u homolateral (ser diestro o zurdo), o una lateralidad no bien definida, de tipo heterogénea o cruzada, la cuál es considerada como un trastorno neurofisiológico.

Además, este trastorno se caracteriza por representar una dificultad en que las personas pueda definir la lateralidad derecha – izquierda, por una afección en la capacidad de percepción espacio-temporal, de comprensión, de concentración, capacidad analítica y de toma de decisiones.

Es importante diferenciar la Amnesia topográfica del trastorno de lateralidad, el cual es un trastorno neurofisiológico (del sistemas nervioso), no psicológico. Sin embargo, en este trastorno también se genera la desorientación espacial como síntoma.

Trastorno Neurológico: Apraxia constructiva

La apraxia es un trastorno neurológico, y se refiere a la dificultad para hacer movimientos coordinados, inclusive cuando la persona tiene la destreza y la intención de ejecutarlos, la apraxia tiene su origen como resultado de lesiones o daños cerebrales.

Para hablar de la apraxia, tipo constructiva, se requiere analizar a las habilidades visuespaciales, mediante las cuales logramos comprender el espacio que nos rodea (forma, tamaño, orientación y localización), y somos capaces de movernos dentro del espacio.

La apraxia constructiva o visoconstructiva, implica un déficit visuoespacial y constructivo. Es la alteración de la capacidad para construir en el espacio, generando incapacidad para reproducir dibujos o para ensamblar piezas bidimensionales o tridimensionales, dificultando la
realización de actividades como maquetas, rompecabezas, diseño de planos, construcción con cubos o la copia de un dibujo simple.

Detección:

Mediante las bases de la neuropsicología, el Psicólogo tratante seleccionará una batería de instrumentos adecuada, para poder medir los niveles de orientación espacial. Los tests empleados pueden ser:

A – «El Test de Laberintos de Porteus».

La prueba consiste en la resolución de laberintos ordenados en un modelo de dificultad creciente, la persona traza con un lápiz el camino desde la entrada hasta la salida cumpliendo consignas que permiten ubicarlo.

B – «Test BC – Batería para Conductores»:

Si bien es cierto, este test se aplica a conductores, encontramos la Escala «Direcciones», que mide la orientación espacial usando material gráfico. Para esta prueba, se requiere que la persona observe un círculo con 18 radios representados sobre él, los cuales están identificados por letras, para determinar posteriormente y con rapidez la posición relativa de uno de ellos.

C – «La prueba de lectura de mapas de Semmens»

En el cual, la persona evaluada seguirá las ubicaciones de un mapa desconocido.

D – «Test de Retención espacial de Benton»:

El cual evalúa la percepción espacial, la memorial visual y la habilidad visoconstructiva. Se muestra un grupo de láminas, y la persona evaluada, luego de un tiempo tiene que intentar reproducirlas.

Es importante tener en cuenta que las personas con amnesia topográfica tienen generalmente un óptimo desempeño en pruebas de discriminación visual.

E – «Batería Piaget – Head»:

Averiguar sobre la posibilidad del niño de orientarse en el espacio, mediante determinadas actividades (Organización del espacio gráfico, orientación sobre planos), implican organización espacial, y reconocimiento de coordinadas (derecha-izquierda, arriba-abajo).

Es necesario que en caso el Psicólogo(a) evaluador(a) tenga sospecha de un déficit en la capacidad de orientación espacial, y en caso se lleguen a identificar dificultades en los instrumentos aplicados, se emita un informe psicológico con las descripciones oportunas, y se realice una derivación a la especialidad de Neurología.

Tratamiento:

Para cualquiera de estos trastornos, o rasgos de los mismos, se sugiere un entrenamiento cognitivo, que cumpla con el objetivo de «restaurar el GPS cerebral»:

1 – Elaboración de mapas verbales, en dónde el propósito es entrenar al cerebro del paciente a formar mapas mentales.

2 – Estimular la organización espacial.

3 – Ejercicios que amplíen el rango de la capacidad de atención sostenida.

4 – Ejercicios de exposición, como salir a la calle a nuevas rutas, y situar diferentes puntos en referencia a uno mismo, trazando recorridos. Así como también, cambiar de sus rutas familiares, y tomar nuevos senderos.

5 – Ejercicios de entrenamiento en la capacidad de análisis visual dividiendo el todo en sus partes componentes. 

6 – Análisis y psicoterapia en base a las consecuencias socio-emocionales generadas por la dificultad en la orientación espacial.

7- Estimulación mediante juegos de mesa, como legos, rompecabezas, o juegos con objetivos de percepción y organización espacial. Los juegos de mesa ofrecen la posibilidad de crear pequeñas realidades donde los jugadores intervienen de manera directa y esto facilita la mejora de la orientación espacial.

8 – Recursos psicoeducativos virtuales, algunos videojuegos son representaciones realistas de ambientes rurales tridimensionales, en dónde los protagonistas deben ubicarse en diversos escenarios.