Actividad física: Un analgésico emocional

Siempre me siento satisfecha cuando realizo una actividad física (entrenamiento con pesas, pilates o running), sobre todo en la mañana, noto que tengo mayor productividad, me siento saludable, liviana, feliz y mantengo este estado anímico durante el día. Pero también noto que, muchas veces, suele ser difícil mantener el mismo ritmo de entrenamiento, ya que algunos días no tengo mucha energía, tiempo o motivación. Hace algunos años empecé con el hábito de los ejercicios físicos y me doy cuenta que las temporadas en las que más constante soy,  me siento mejor conmigo misma.

A propósito de ello, hablemos de todos los beneficios que trae consigo realizar una actividad física, ejercitarte y mover el cuerpo de forma regular y persistente, hablemos sobre cómo puede ser un analgésico para lidiar y desfogar emociones, preocupaciones y tensión, para mantener el bienestar de la salud física y mental. 

¿Actividad física y ejercicio físico son lo mismo?

Se suele usar los términos actividad física y ejercicio físico como sinónimos, sin embargo, la OMS define la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. Por un lado, la actividad física hace referencia a todo movimiento, por otro lado, el ejercicio físico es toda aquella práctica regular y sistemática de actividad física que da como resultado el mejoramiento de la aptitud física y motriz (Meneses Montero et al).

Entonces, todo ejercicio físico que se realiza es actividad física pero no toda actividad física es ejercicio físico. A partir de ello, podemos entender que la actividad física contiene un amplio significado y engloba tanto al ejercicio físico como a otras actividades, teniendo claro que, aunque no hagas ejercicios físicos, de todas maneras, si realizas una actividad física —ya sea desde dar una caminata lenta del parque a casa, pasear a la mascota o hacer limpieza en casa—, esta información te puede interesar.


Tipos de actividad física (AF)

Si bien no se hallan investigaciones para distinguir los tipos de AF y agruparlos, se pueden diferenciar de esta forma:

  • Actividades de resistencia y estilo de vida: Realizar caminatas y correr por periodos de tiempo de 20 a 40 minutos o más, bailar, las artes marciales, subir escaleras, entre otras. 
  • Actividades de equilibrio y flexibilidad: Realizar yoga, pilates, saltar la cuerda, ciclismo, calistenia, y deportes como natación, fútbol, voleibol, básquetbol, tenis, entre otros.
  • Actividad de fortalecimiento de alto impacto: Entrenamientos con pesas, calistenia, barras y actividades de equilibrio y flexibilidad practicadas de forma persistente. 

Claro que, de todas maneras, varias AF incluso podrían encajar en los tres tipos. 

Beneficios de la constancia

La actividad física (ejercicios físicos) le trae muchos beneficios al cuerpo: mejora la circulación sanguínea, fortalece los músculos y lo libera de la tensión ósea, pero también contribuye a una mejor gestión de las emociones. Durante y después del ejercicio, el cuerpo libera endorfinas: neurotransmisores que actúan como analgésicos naturales y generan una sensación de bienestar y energía. Esto puede contribuir a una sensación general de felicidad y reducir el estrés y la ansiedad y por ende, liberarnos de algunas emociones complicadas. 

La AF también puede también tener otras ventajas psicológicas y sociales, por ejemplo, la participación de los individuos en un deporte o en un ejercicio físico ayuda a construir una autoestima más sólida (Sonstroem, 1984), en este sentido, al lograr metas, ser constante y mantener una disciplina, mejora la percepción que tenemos de nuestro cuerpo y de nuestra convicción, lo que contribuye a percepción de una imagen corporal más positiva y una mayor autoaceptación.

Así mismo, practicar una AF regular puede mejorar la calidad del sueño y reducir los problemas de insomnio. Dormir bien es necesario para regular las emociones y mantener un buen estado de ánimo…

De igual modo, el ejercicio físico puede servir como una forma saludable de hacer frente a las preocupaciones, a la ansiedad o la tristeza y, en lugar de recurrir a comportamientos problemáticos de riesgo, como consumir alcohol o sustancias, la práctica de una AF constante te brindará una forma funcional de gestionar las emociones complicadas.

¿Cómo iniciar o sostener el hábito?

  • Busca una actividad que te guste: Probar con varias AF hasta encontrar alguna que te agrade y te sientas bien al realizarla.
  • Apóyate en un modelo que tenga los hábitos que tú deseas incorporar en tu rutina: Utilizar herramientas tecnológicas, como visualizar videos en YouTube, aplicaciones, o adquirir y rodearte de la información que te sea favorable será de gran provecho para construir los hábitos que anhelas. 
  • Busca compañía: Contar con un compañero puede hacer que la actividad sea más divertida, incluso se comparte el compromiso, la constancia y fortalece la amistad. 
  • Tómalo con calma: Todas las actividades físicas requieren de tiempo, enfoque y disciplina. Es importante que en el camino a la práctica constante, te permitas ser flexible contigo mismo, no pasa nada si un día —a lo mejor— no quieres seguir con tu rutina habitual.


Una gran flexibilidad soporta toda tormenta, se mueve y se dobla en armonía  hacia donde los vientos se dirijan. Sea flexible consigo mismo, para no romperse.
Fábula del roble y del bambú


Referencias

Organización Mundial de la Salud (2022). Actividad física. Sitio web mundial. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity 

Meneses Montero, M., & Monge, M. de los A. (1999). Actividad física y recreación. Revista Costarricense de Salud Pública, 8(15), 16-24. http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1409-14291999000200003&lng=en&tlng=es

Ramírez, W., Vinaccia, S., & Suárez, G. R. (2004). El impacto de la actividad física y el deporte sobre la salud, la cognición, la socialización y el rendimiento académico: una revisión teórica. Revista de Estudios Sociales, (18), 67-75. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0123-885X2004000200008&lng=en&tlng=es.

Descubrir mi fuerza interior

Cómo la práctica espiritual ha ayudado a transformar áreas de mi vida.

En el bullicio de la modernidad, donde prima el estrés, los problemas y las preocupaciones que nos rodean constantemente. Surge algo liberador, algo transformador, una guía desde una postura filosófica, y desde una cosmovisión muy interna que ayuda a cultivar la fortaleza de uno mismo, la paz y la serenidad mental. 

En estos tiempos, algo que me ha permitido mejorar en muchos aspectos de mi vida ha sido encontrarme con este lado espiritual, basado no solamente en la teoría, sino también en la práctica. Varias personas han hablado acerca de ello, desde el punto de vista filosófico, como Séneca, Marco Aurelio y Epicteto, siguiendo sus posturas y corrientes propiamente dichas. Pero más allá de que sean ideas que pueden tener un juicio de valor personal para cada uno de ellos, tiene que ver con principios que generalmente cuentan con una visión de transformar nuestras vidas, tal y como lo ha sido en mi caso. Para ello, las bases que yo he encontrado han sido reponedoras.

Analizando cómo esto se ha aplicado de una forma muy personal en mí mismo, podemos identificar el estoicismo. ¿Qué es el estoicismo? En primera, es más que una postura filosófica, es un estilo de vida para poder navegar a lo largo de las implacables problemáticas que podemos tener, pero con mayor sabiduría, mayor resiliencia, mayor empatía, y mayor despertar. En esencia, se trata de aceptar lo que uno insistentemente siempre pretende cambiar, porque muchas veces creemos que las circunstancias tienen poder sobre nosotros y, en base a ello, pretendemos cambiar cosas que generalmente no dependen de nosotros, lo cual nos trae mucha frustración, mucha tristeza, y demás circunstancias dolorosas. 

Brevemente les voy a explicar ciertas prácticas que han ido ayudándome a tener un mayor raciocinio de cómo llevar esta postura filosófica de vida de una forma más práctica: 

La primera es la meditación: Es importante comenzar nuestro día con una reflexión que nos lleve a un estado de tranquilidad. Dentro de ello hay que considerar que tenemos que manifestar intenciones para abordar situaciones que puedan surgir durante el día con calma y resiliencia. Muchas personas piensan que meditar significa poner nuestra mente en blanco, sin embargo, por contradictorio que aparente ser, en realidad significa estar abierto a que venga cualquier tipo de pensamiento denominado bueno o malo, pero que venga porque nos quiere esclarecer algo, pues nos quiere decir que hay algo que resolver, que trabajar en nosotros mismos y no deberíamos huir de ello. 

La segunda es tener un diario: Un diario donde nosotros podamos anotar cosas por las cuales estamos agradecidos, antes de dormir o al despertarnos —además de leerlo—. ¿En qué aspectos me siento bendecido? Es un ejercicio que puede resultar simple, pero ayuda a tener una postura más realista frente a la vida, donde uno puede analizar realmente qué cosas, qué aspectos hay que agradecer, y, decir también que hay muchas cosas positivas frente a una mirada de repente de devastación, de tristeza, o de que no salen las cosas como queremos. Realmente agradezco este día, agradezco que haya pasado, pues me ha servido verlo desde esta perspectiva, porque muchas veces ante una mirada de sombra, de oscuridad, de una profunda tristeza, uno solo se centra en lo negativo, y esta mirada no es algo realista, porque en realidad, es una actitud que empaña la vista del panorama completo, al no tener una postura clara y pareja, y lo único que hace es que nos hundamos en nuestro propio dolor. Y esa mirada, muchas veces, se hace más y más poderosa cuando en realidad no debería serlo. 

La tercera es contemplar la muerte: Puede que suene un tanto sombrío, pero reflexionar sobre la finalidad de algo que muchas veces tratamos de escapar, es decir, la muerte, en verdad, es parte de la vida en sí. La muerte nos recuerda la importancia de aprovechar el presente, el “ahora”, en cada momento. Contemplar algo que es tan parejo para todos, donde no importa la condición económica ni la postura ideológica. Nos hace notar que, a pesar de todos nuestros intentos de sentirnos seres especiales, únicos y diferentes, en realidad no podemos escapar de algo que es tan universal e inevitable para la existencia de todos, como lo es la muerte. Esto nos ayuda a enfrentarnos a nuestro yo, porque infunde gratitud, claridad y nos ayuda a poder tomar decisiones que son realmente fundamentales en nuestras vidas. Hay que disfrutar y ser feliz con las pequeñas alegrías, con los pequeños logros, y darnos cuenta de que, en una visión de contemplación frente a la muerte, nadie está ajeno.

Cuando vemos al estoicismo como una práctica desde una postura también espiritual, notamos que sus propias enseñanzas pueden tener un gran impacto en nuestra vida. Por ejemplo, a mí me ha ayudado mucho a reducir el estrés. Al centrarme en lo que puedo controlar y aceptar, y darme cuenta de que desistir en lo que no puedo cambiar también es parte de esa aceptación, lo que genuinamente ayuda a contemplar el hecho de que hay situaciones en las cuales ya no hay que luchar, que el rendirse es necesario, pero no de una postura de derrotista. Al rendirse significa desistir, “ya no más”, “hasta aquí doy”, “no he perdido la guerra, he avanzado en otros planos de mi vida y tengo que enfocarme en ellos”. 

Otro aspecto en que el estoicismo es de mucha ayuda es a ser resiliente. Las adversidades se vuelven menos perturbadoras cuando uno se enfrenta con calma y determinación a estas circunstancias y dice, incluso ante lo malo, ante lo negativo: “En la adversidad he aprendido y con gratitud lo acepto, puedo darme cuenta de que en esa sombra u oscuridad que veo a mi alrededor, también puedo sacar aspectos positivos”. 

Esta práctica también ayuda a mejorar las relaciones interpersonales. ¿A qué me refiero? Al comprender que no puedo controlar las acciones de los demás, me ha permitido desarrollar empatía y paciencia. “Yo no tengo poder sobre los demás, nadie tiene poder sobre mí”. Esta frase me permitió comprender que hay circunstancias que, en un acto de crecimiento propio, no tengo que solucionar la vida de nadie. No tengo que poner mis esperanzas, mi felicidad, mis planes, mi determinación en o a través de los demás. 

En conclusión, de esta forma puedo decir, a modo personal, que más que una mera teoría, postura filosófica o forma de llevar la vida, realmente puedo notar que hay cambios positivos desde una mirada más integral. Hay que permitirnos abrazar, comentar y difundir estas enseñanzas que son capaces de transformar una vida, ya que en esta práctica también está el agradecimiento. 

Yo los invito a que puedan aceptar un desafío con gracia y determinación y tengan en consideración estas enseñanzas y que también las pongan en su práctica diaria, en vistas a realizar un cambio. Y si en algún momento necesitan ayuda en su recorrido, pueden acudir a mí o a otros especialistas para poder apoyarlos en el camino tan hermoso que es la psicoterapia, aquella recuperación emocional donde, muchas veces, partimos desde una visión poderosa y transformadora, para mejorar nuestras vidas.

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Alexitimia – Cuando no se puede expresar emociones

La Alexitimia, es un déficit afectivo profundo, esto quiere decir que hablamos de una carencia, de un estado de pobreza que se refiere concretamente a un área de la psicología, tal como lo es la expresión hacia fuera de lo que uno siente, percibe, capta y transita por el interior de nuestras fibras más íntimas. El arsenal afectivo existe, pero no se asoma hacia afuera. (Rojas, 2023)

Vivimos día a día plagados de emociones confusas, constantes e inconstantes, tan extrañas, tan insólitas… En verdad aquellos que pueden manejar sus emociones, yavson personas con una victoria en la vida, digo todo esto porque todos tenemos malos días, todos nos podemos sentir enojados con nuestro amigo, jefe, etc., y si no podemos manejar esto, la cuestión se pone morada.

Ilustración 1: Alexitimia

¿Por qué hay personas que no se sienten cómodas al expresar sus emociones?

En muchos casos es el hecho de que no saben como hacerlo. No saben llegar a esa canalización interna donde dejamos entrar todo tipo de sensaciones, sentimientos, y poco a poco dejarse soltar por esta parte espontanea, que nos permita expresar la emoción. Tal parece ser que muchos hombres son más susceptibles al tan famoso “que dirán”, y no se sienten seguros al mostrar este lado, creen incorrectamente que los deja más vulnerables. Cuando, en realidad, es lo contrario, cuando una persona se libera de convencionalismos sociales y se muestra tal cual piensa y siente al mundo, tiene un escudo muy grande, que es la autencidad. ¡Y no!, las lágrimas, no te hacen débil, te hacen humano y confiable.

Los roles tradiciones de género, en pleno 2024, han cambiado notablemente, cada día más hombres se conectan muy profundamente con sus emociones y mujeres les rehúyen a estas, así es que la torta se va volteando. Ahora la mujer busca sentirse en libertad, útil y experimentar con oficios que antes se consideraban masculinos y el hombre se siente atraído hacia el cuidado del hogar, los hijos, etc.

¿Porque a los hombres les cuesta expresar sus emociones?

Los hombres han sido apartados de sus sentimientos y separados durante tanto tiempo que ni siquiera son capaces de reconocer, etiquetar, emocionar y expresar lo que sienten. Así que se necesita tiempo para desarrollar esas habilidades si se ha estado sin ellas.

Así que ni siquiera es que estos hombres oculten sus sentimientos a propósito. Es casi como si hubieran estado ocultando sus sentimientos durante tanto tiempo que olvidaron cómo experimentarlos. (ZANE, 2022)

Ilustración 2: Hombres silenciados

Referencias

Rojas, D. E. (2023). Alimente+. https://www.alimente.elconfidencial.com

ZANE, Z. (2022). menshealth. https://www.menshealth.com/es/sexo-relaciones-pareja/a37463036/alexitimia-hombres-sentimientos/

Hola precrastinación, soy yo de nuevo

No, no te equivocas neuroentusiasta, has leído correctamente, precrastinación y no procrastinación. La mayoría estamos familiarizados con el segundo término, que sin profundizar, significa: postergar hasta mañana, hacer algo en contra de nuestro mejor juicio. Pero entonces, ¿qué es precrastinación?, ¿qué significa? A continuación vamos a responder estas preguntas y revisaremos las similitudes entre ambos conceptos, las implicaciones psicológicas y el impacto que tienen en nuestras vidas.

Con la globalización de la información y el boom de las redes sociales, las personas han comenzado a interesarse (naturalmente) por la psicología y todos los temas que giran en torno a esta ciencia. Por ejemplo, en TikTok (la sexta red social con más usuarios en el mundo, y con mayor proyección de crecimiento con respecto a otras) existen mas de un centenar de hashtags relacionados a la psicología, solo en español, donde «#psicologia» tiene más de veintiocho mil billones (28,000,000,000,000) de visualizaciones. Esto ha acercado mucho a la gente hacia conceptos psicológicos que antes estaban reservados solo a los profesionales del área, como el propuesto por el psicólogo Joseph R. Ferrari en la década de los ochenta: procrastinación.

Por su parte, la precrastinación es la tendencia de algunas personas a completar tareas o responsabilidades de manera inmediata, incluso si hacerlo implica un esfuerzo adicional o innecesario, este concepto fue propuesto en el 2014 por David Rosenbaum, en su artículo «Precrastination: A more haste, less speed approach to tackling tasks» («Precrastinación: Un enfoque de más prisa, menos velocidad para abordar las tareas»). En él postula, después de realizar una serie de experimentos y observaciones, que hay personas que pueden sentir una urgencia interna para completar las tareas de inmediato, aunque esto no sea necesariamente eficiente, efectivo, e incluso pueda perjudicar el desarrollo de otras actividades. Esto puede estar relacionado a la necesidad de aliviar la ansiedad, de sentirse productivo, experimentar orientación temporal o cumplir con expectativas sociales, entre otros posibles factores que se asocian a este fenómeno.

¿Cuántos de nosotros no sabíamos que éramos procrastinadores hasta que nos informamos al respecto?, ¿cuántos seremos precrastinadores y no lo sabemos?

Y es que ambos fenómenos están estrechamente vinculados, al ser comportamientos opuestos en la gestión ineficiente del tiempo. Tanto los procrastinadores como los precrastinadores pueden tener dificultades para equilibrar sus responsabilidades y prioridades, lo que puede afectar negativamente su productividad y bienestar general. La procrastinación puede llevar a la acumulación de tareas, estrés y resultados por debajo de lo esperado, mientras que la precrastinación puede llevar a dedicar tiempo y energía a tareas menos importantes, en detrimento de las más críticas.

En la sociedad actual, todos experimentamos lo vertiginoso del pasar del tiempo; y entre la familia, la pareja, los amigos, el trabajo y los estudios, muchos no encontramos espacio para desarrollar nuestros hobbies o simplemente para tomar una pausa. Por esta razón nuestro tiempo es valioso y cómo lo gestionamos es determinante para procurarnos una experiencia de vida plena. Por tanto, lo primero que podemos hacer, si es que identificamos varias conductas que se aproximan a las asociadas a la procrastinación y precrastinación, es consultar con un psicólogo para que nos de claridad sobre el tema. Con base en ello, podemos reestructurar nuestras rutinas, apoyarnos en un horario, una agenda, incluso en apps para la organización de nuestro tiempo y tareas.

La clave para una gestión del tiempo efectiva y una realización de tareas óptima, es encontrar un equilibrio entre estos extremos. Esto implica identificar las tareas prioritarias, establecer plazos realistas, manejar la motivación y la planificación adecuadas, y buscar estrategias de gestión del tiempo que se adapten a las necesidades y preferencias individuales. Lo más importante es explorar el tema reflexivamente, informarnos, mientras contamos con la supervisión de un profesional.

Es pertiente destacar que la precrastinación no es necesariamente negativa, ya que puede ayudar a algunas personas a sentirse más productivas y aliviar su estrés. Sin embargo, también puede ser contraproducente si se realiza a expensas de tareas más importantes o si impide una planificación adecuada, por eso no debemos autodiagnosticarnos, ni preocuparnos de antemano.

Cuidar de nuestra salud mental es vital, mas aún en la actualidad, donde el mundo se enfrenta a turbulencias globales que van desde la última pandemia hasta los conflictos económicos entre naciones, así como cambios en nuestra forma de interactuar con el avance de la tecnología y las inteligencias artificiales, que impactan en casi todas las áreas de desarrollo humano y que se relacionan, directamente, con el aumento de casos de ansiedad y depresión, así como de los fenómenos tratados en este artículo.

Si bien en el Perú hay cien mil profesionales en Psicología, se necesitarían más de trecientos mil para cubrir los servicios de salud mental básicos; sin embargo, podemos encontrar espacios para consulta en el sistema de salud pública, en clínicas, policlínicos, consultorios privados o centros psicológicos especializados como Warayana, con posibilidades de atención presencial y virtual. Podemos elegir las opciones que más se ajusten a nuestras necesidades, pero lo que no debemos hacer es postergarnos, sino cuidarnos lo mejor posible.

Referencias

Focus Bear (2023). What is the Opposite of Procrastination: Is Precrastination a Bad Thing? https://www.focusbear.io/blog-post/what-is-the-opposite-of-procrastination-is-precrastination-a-bad-thing

López-López, A. , Pérez, L. T. , Gutiérrez, J. L. G. , Pompa, B. M. y Fernández, M. A. (2020). Reducción de la procrastinación académica mediante la Terapia de Aceptación y Compromiso: un estudio piloto. Clínica Contemporánea, 11, artículo e4. https://doi.org/10.5093/cc2020a3

Valdivia, A. (2022). Perú necesita 300 mil psicólogos, pero solo hay 100 mil. https://larepublica.pe/sociedad/2022/10/17/salud-mental-en-crisis-peru-necesita-300-mil-psicologos-pero-solo-hay-100-mil-minsa-depresion-colegio-de-psicologos-aislamiento-social

Wasserman, E. A. (2019). Precrastination: The fierce urgency of now. Learn Behav 47, 7–28. https://doi.org/10.3758/s13420-018-0358-6

Tu motivación está incompleta

La motivación debe ser de esas sensaciones que todos podemos percibir, pero pocos pueden definir. En términos generales se refiere algunos factores que impulsan a la gente a actuar de determinada manera, y como todo lo que les pasa a los humanos, la motivación inicia en el cerebro, y existe gracias a algo que se llama el “sistema (circuito) de recompensa cerebral” y está muy ligado con la dopamina.

El circuito funciona así:

  • Un estímulo externo, por lo general, es percibido por el cerebro, que lo analiza, y genera dopamina, si este estímulo le causa placer o le evita el dolor.
  • Cuando recibimos este baño de dopamina, queremos más, entonces actuamos en consecuencia para obtener más de dicho neurotransmisor, lo que refuerza la conducta que conduce a la recompensa.
  • Este sistema se activa cuando se experimenta algo placentero o gratificante, como comer un alimento delicioso o recibir un elogio.

Como podrás imaginar, este sistema se activa y se desactiva varias veces durante el día, todo depende del estímulo de turno. Pero es solo una chispa que se apaga bastante rápido. A veces, algunos estímulos que nos generen dopamina ahora, quizás no lo hagan más tarde, y algunos estímulos pueden provocar conductas perjudiciales, pues este sistema también está muy relacionado con las adicciones.

¿Entonces es buena la motivación?

Por supuesto, nadie dice que la motivación sea mala, es el primer paso de un camino más largo, la disciplina.

Durante mi etapa universitaria, muchos docentes comentaban la importancia de la motivación de los trabajadores, pero pocos te decían cómo hacerlo, qué es lo que implica una acción motivadora. A menudo, son charlas, capacitaciones o conversaciones, y es cierto, en la mayoría de casos, una charla motivacional logra que un trabajador mejore su desempeño, pero por un muy corto tiempo, y cabe mencionar que esto no solo ocurre en ámbitos laborales…

Estamos llegando a la mitad de este año, ¿cuántos de los propósitos de año nuevo ya hemos abandonado? Seguramente estabas muy motivado a empezar a ejercitarte en el gimnasio, te propusiste leer más libros, hacer dieta, o a retomar tus pasatiempos. El estímulo externo de “año nuevo” generó la suficiente dopamina para motivar, pero cinco meses más tarde, no te has inscrito al gimnasio, no has abierto ese libro desde hace dos semanas, y rompiste la dieta un día después de empezarla.

Esto se debe a que la motivación suele durar poco, muchas de las actividades saludables, las hemos asociado al dolor, y el sistema de recompensa cerebral quiere evitarte ese dolor, es por ello que la motivación, por sí sola, no funciona.

El cambio a esta situación

El proceso completo que te permitirá lograr tus propósitos de año nuevo estés motivado o no, o que hará que tus trabajadores siempre se desempeñen al mejor nivel estén motivados o no, es la disciplina.

Kenji Yokoi es un conferencista, y probablemente, te hayas topado con sus videos en TikTok o Youtube. Él explica que la disciplina tiene tres elementos: Organización, limpieza y puntualidad.

  • Organización, porque todo tiene un lugar, y esto optimiza el tiempo y el espacio.
  • Limpieza, porque se deshace de todo aquello que no es importante, lo innecesario.
  • Puntualidad, porque es el respeto del tiempo de los demás, es el respeto a la propia palabra.

Ahora bien, puede sonar raro que vayas a “disciplinar” a tus trabajadores, y es porque durante el Siglo XX, la palabra «disciplina» se usó, para algunos casos, como sinónimo de castigar. Es por eso que nos resulta extraño hablar de ella, de disciplinar a los hijos, a los trabajadores, o incluso, a uno mismo, hemos convertido la disciplina en dolor.

Pero si no quieres hablar de disciplina, puedes hablar de hábitos, de crear nuevos y buenos hábitos, y eliminar los malos, en ti, en tus hijos, o en tus trabajadores.

James Clear, autor de “Hábitos Atómicos”, establece estos cuatro pasos: Señal, anhelo, respuesta y recompensa.

La señal es hacerlo obvio, es el primer estímulo que te recordará el hábito que quieres implementar. Por ejemplo, una alarma puede darte el estímulo de recordarte que es hora de leer durante veinte minutos. Un factor más importante que la motivación puede ser el ambiente. El ambiente que te rodea puede brindarte las señales necesarias para iniciar tus hábitos: un libro al costado de tu mesa de noche, te recordará que debes leer antes de dormir; una jarra llena de agua en la mesa, te impulsará a beber más agua y menos bebidas azucaradas, y una pizarra de pendientes te apresurará a acabar con ellos en el trabajo. Evidentemente, si quieres desechar un mal hábito, elimínalo de tu ambiente, si quieres dejar de tomar gaseosa, no tengas gaseosas en tu ambiente.

El anhelo es hacerlo atractivo, es aquí donde activamos el sistema de recompensa -la motivación-. Puedes hacer planchas o abdominales y descansar mientras revisas tus notificaciones de Facebook, o ves unos cuantos videos en Tik Tok. Al vincular la actividad de necesitas con la actividad que quieres hacer, usarás el sistema de recompensa cerebral a tu favor. Procurar estar en ambientes donde lo que quieres lograr, sea normal, por ejemplo, ir al gimnasio, y rodearte de personas que ya han conseguido el hábito, permite que sientas el hacer ejercicio de manera más natural. Aléjate de los ambientes donde tu hábito sea anormal o diferente. En caso de que desees eliminar un hábito, intenta quitarle atractivo, así te costará cada vez más hacerlo.

La respuesta es hacerlo sencillo. Una vez que has generado la señal y has vinculado la actividad que necesitas con la actividad que quieres para generar dopamina, es hora de la actividad en sí. Aquí es donde entra la disciplina, debes repetir el hábito hasta que sea parte de ti, hasta que lo hagas de manera inconsciente. Debes simplificar el hábito lo más que puedas, y añadir dificultad poco a poco, por ejemplo:

  • Inicia con una lectura de veinte minutos.
  • Haz ejercicio durante quince minutos.
  • Empieza con las tareas pendientes más sencillas.
  • Procura que el nuevo hábito este en tu rutina diaria.
  • Si vas a correr durante quince minutos, no busques el lugar más alejado de tu casa.

Podrás creer que correr quince minutos no te ayudará a bajar de peso, o que leer tres páginas no servirá de mucho aprender cosas nuevas; pero, el objetivo no es ese sino crear el hábito, más adelante, correrás mucho más tiempo sin cansarte, y leerás sin parar.

Otra manera de generar hábitos duraderos, es asegurarlo una sola vez, por ejemplo: pagar tres meses de gimnasio hará que sea más sencillo ir durante ese tiempo, en cambio, si debes pagar cada día que vas, el dolor se multiplicará cada día que vayas; si quieres hacer dieta, puedes comprar platos más pequeños; si quieres leer, intenta adquirir toda una saga de libros que te interese, en una sola compra; en un ambiente laboral, simplifica las labores de tu equipo, no burocratices demasiado, siempre procura tener los recursos necesarios para la tarea. Si quieres eliminar los hábitos malos, haz que sean difíciles, si te dan ganas de tomar gaseosa, y ya eliminaste todas las botellas de tu casa, es probable que no quieras salir de tu casa para ir a comprar una.

Finalmente, la recompensa es hacerlo satisfactorio, nuestro cerebro prioriza la recompensa inmediata, y a menudo, esta viene de los malos hábitos. Por ejemplo, la satisfacción de comer un pastel es instantánea, calma tu hambre y tu necesidad de azúcar, justo después de acabarlo. La satisfacción de ir al gimnasio es a futuro, solo después de algunos meses, podrás ver tu progreso y te sentirás más fuerte y saludable.

Es por eso que es más fácil comer un pastel todos los días, que ir todos los días al gimnasio; pero puedes añadir satisfacción inmediata en tus buenos hábitos o en la eliminación de malos hábitos, por ejemplo: Cada día que vayas al gimnasio, tomarás un baño de burbujas, verás un capítulo de tu serie preferida, escucharás las canciones que más te gusten de tu playlist, cada día que evites comer un pastelito, ahorrarás ese dinero para comprarte algo que desees mucho, como una par de zapatillas, o un abrigo de piel. Puedes usar un calendario para marcar los días que ahorraste, o los días que leíste varias páginas, así verás cómo progresas, eso también genera satisfacción inmediata.

Honestamente, hoy no tenía ganas de escribir este artículo, si me conoces de otro lado, habrás visto que no han sido mis mejores semanas, mi motivación para hacer casi cualquier cosa, no está en su punto más alto, diría que ahora, es todo lo contrario. Pero intento que escribir aquí sea un buen hábito, vi que hoy era miércoles (señal), anticipé que mucha gente pueda leerlo e interesarse por este artículo (anhelo), revisé mis notas sobre este tema que ya había elegido para escribir, y simplemente, me puse a redactar (respuesta). Ahora tomare una ducha, espero que el agua esté caliente, y me pondré a jugar un videojuego mientras escucho algunas canciones que me encantan (recompensa).

Referencia

Clear, J. (2019). Hábitos Atómicos. Ciudad de México: Paidós.

Dependencia emocional y TLP

No todo es color de rosa…

En una relación de pareja, debe existir un espacio para crecer, cada quien por separado y en equipo, la cual debe basarse en los siguientes pilares básicos (Congost, s. f.):

  • Amor.
  • Confianza.
  • Respeto.
  • Aceptación.

Sin embargo, existe la dependencia emocional, que es un tipo de adicción hacia otra persona, usualmente generado en parejas; cuando una persona se encuentra en esta dependencia, va desarrollando la necesidad imperiosa del otro, en donde renuncia a su libertad e inicia un camino desagradable y de tortura en que cada litro de lágrimas es equivalente a un minuto falso de felicidad (Congost, s. f.). Es cuando un individuo permite que otros afecten sus sentimientos y emociones, pasan a depender de ellos para sentirse felices; esta acción impacta negativamente a la autoestima cuando está en formación, llegando a depender de terceros.

A continuación, se muestra una lista de características que presenta una persona con dependencia emocional:

  • La persona depende de un miedo constante de abandono.
  • Se siente inseguro y ansioso.
  • Tener presente un miedo de rechazo.
  • Tiene una necesidad incesante de seguridad.
  • Ve la verdadera felicidad como el depender de una pareja romántica.
  • No sabe cómo satisfacer sus necesidades emocionales de manera solitaria.
  • A veces, puede llegar a pensar que no vale la pena vivir sin su pareja.

Asimismo, la Asociación Psicoanalítica de Psiquiatría define el sentimiento de vacío (lo cual es muy marcado en personas con TLP), como:

Estado mental subjetivo caracterizado por un sentimiento doloroso de empobrecimiento de los propios sentimientos, fantasías y deseos, así como una falta de respuesta a estímulos externos o una mera respuesta automática. Convicciones, entusiasmo y la relación con los demás parecen perdidos y son reemplazados por sentimientos de inercia, aburrimiento y superficialidad. La persona que se queja de vacío, a menudo se siente cambiada, distinta a los demás, sin esperanza por una felicidad futura, incapaz de amar o preocuparse por los demás o responder apropiadamente al cariño y la atención. Los sentimientos de vacío pueden ser fugaces, periódicos, o, especialmente en algunos pacientes límite y narcisistas, pueden definir la propia experiencia subjetiva básica. El vacío aparece a menudo junto con depresión, aburrimiento y despersonalización; a veces puede parecer la totalidad de la experiencia, excluyendo dolorosamente cualquier otro sentimiento. (Moore y Fine, 1990, en Mora, 2022)

Dicho lo anterior, una persona con TLP tiene un miedo obsesivo de abandono, lucha con adoptar una adecuada regulación emocional, ve a su pareja como un objeto para satisfacer sus necesidades y sufre de sentimientos crónicos de vacío. Si alguien sufre de dependencia emocional, puede tener conversaciones negativas de manera interna, lo que contribuye a que se quede preso en ese ciclo contraproducente, y que pueda desarrollar afecciones crecientes de ansiedad y tristeza. Un requisito previo para el cambio es encontrarse a uno mismo, con amabilidad y aceptación; la crueldad interna solo mantiene a la persona atrapada, donde crea emociones desagradables.

Congost, S. (s. f.). Manual de dependencia emocional afectiva [Archivo PDF]. Psicopedia.org. http://www.psicopedia.org/http://www.psicopedia.org/wp-content/uploads/2014/02/GUIA-DEPENDENCIA+EMOCIONAL.pdf

Mora, N. P. (2022, 26 enero). El sentimiento de vacío en el Trastorno Límite de la Personalidad: construcción de un cuestionario sobre sentimiento de vacío en el TLP. https://www.academia.edu/es/69477798/El_sentimiento_de_vac%C3%ADo_en_el_Trastorno_L%C3%ADmite_de_la_Personalidad_construcci%C3%B3n_de_un_cuestionario_sobre_sentimiento_de_vac%C3%ADo_en_el_TLP

¿La soltería es un castigo? Parte I

¡Ey tú!, no te voltees que vengo a encararte, tal como lo hace tu tía Chona en Navidad, logrando incomodarte, preguntándote por tu vida amorosa frente a todos, sí, esa seré yo.

¿Cuándo fue la última vez que saliste con alguien? Reformulo, ¿cuándo fue la última vez que te depilaste antes de salir con alguien? Sé que sonríes… Pero, antes que respondas, te tengo otra pregunta, ¿cuándo fue la última vez que sentiste atracción por otro y que además, ese otro, también quería algo contigo? Porque una cosa es querer a Cillian Murphy en Peaky Blinders y otra muy distinta, es querer a Fulanito Normalis ¿Entiendes? Y, finalmente, ¿cuándo fue la última vez que viste el amor como una oportunidad de alegría y estabilidad que también suma en el abanico de instancias de la vida? Se que está pregunta es rebuscada y larga, pero, te la puedo sintetizar: ¿Cuándo fue la última vez que contemplaste el enamorarte? ¡Auch! Eso fue requete incómodo; lo percibo hasta aquí, y no es para menos, ya te explicaré el porqué.

En resumen, lo que veremos en las siguientes líneas es la típica reunión de patas después del trabajo, un viernes por la noche, conversando, algunos pesadumbrandos y otros fingiendo desinterés sobre sus truculentas vivencias  amorosas. Aquí, notaremos los vaivénes sociales de cómo se aprecia la soltería, aún en estas épocas de Tinder y Grinder, dónde, pese a hablar libremente de ellas, más se sobrepone la idea de la hipocresía, de que sí no estamos acompañados, estamos en la goma. ¡Vamos!, que hasta el amigo vikingo (por lo de la cornamenta, nada que ver con virilidad o ser pelirrojo) tiene más valor social “porque está con su esposa pese a todo” que ese amigo solvente en casi todo pero que a sus 46 años sigue soltero ¿será gay?

Este y otros prejuicios sobre las personas solteras los estaremos develando en está primera parte. Y, al mismo tiempo, te entregaré par de luces necesarias para que descubras por qué estás soltero y para qué es útil estarlo, tanto como estar en pareja. Así que empezamos.

En las mesas del bar en Cercado, están todos los de la oficina reunidos, más aquellos dos ingenieros municipales que, para evitar la convivencia fatídica de sus familias, aplazan unas horas el llegar a casa y desenfundan la tarjeta para apañarse con unos cuántos tragos de “lo de siempre”; nótese el hábito. 

Quién habla, es una libélula que de forma insospechada entre la nicotina revolotea y escucha. Chisme gratis, aquí se los cuento.

Abandono: “la relación es estable, nos entendemos bien, pero seguro alguna bandera roja saldrá y nos dejaremos”.

Martina, quién se pedía siempre una piña colada baja en alcohol se quejaba nuevamente de su suerte en el amor. Su herida de abandono la llevaba a pensar que todo el mundo la iba a dejar. ¿Te ha pasado algo similar? Cuestiónate, pero, sigamos echándole un ojo a lo que ella decía. 

Sobre esto último, solía agregar:

Todos los amigos la ven con una cara suspicaz, Martina suele quejarse cuando la relación pasa a estabilizarse, para ella, sus señales de alarma son el crecer en rutinas de parejas, no tolera que la atención no vaya tras de sí, le disgusta el sentirse sola cuando se queda consigo misma por “demasiado tiempo” que a veces, puede ser una ida a la ducha por más de una hora. Si había algo que especialmente le parecía mortal, era no sentir atención en un evento, y no es para menos, sus padres, quienes la visitaban casi a diario en su casa, la tratan como la esquirla más dorada de la casa, nunca aprendió a manejar las dificultades de la vida sola, al contrario, siempre había un apoyo paterno.

¿Te suena? estas vivencias son muy comunes, y nos invitan a reflexionar:

● ¿Mi deseo de pareja es para sentirme unido a alguien y así sentir confort?

● ¿Exijo tiempo de calidad exclusivo sin miramientos de cómo está la otra

persona solo para satisfacerme?

● ¿Prefiero tolerar abusos e irrespetos para no estar solo frente a otros, y conmigo mismo?

Dependencia: “ojalá esto se de, he pasado demasiado tiempo solo y ninguna se queda al final, necesito que esta vez funcione, lo necesito”.

Marco, es un joven políglota, excesivamente amable, digno ejemplar de la vieja escuela de llevar serenatas, dar detalles costosos y sobre todo, esa cualidad tan suya de cercenarse un brazo sí hace falta, todo, por su chica. Para él, no hay medias tintas, o lo da todo, o no da nada. Y esto, no tiene que ser recíproco, con que lo “aguanten” tal como él dice, es suficiente. Su relato inicia así:  

Tales palabras envueltas en miel son típicas de Marco, independientemente de que las hayamos escuchado con las últimas tres chicas anteriores, él las sigue repitiendo, parece que no se da cuenta que lo que busca es una compañera formidable que lo acepte como una diosa soberana y contemplativa donde él es el máximo súbdito a costa de su propia piel, algo así como un Smithers promedio.

Si bien su armadura es sólida en lo que trabajo y bienes se refiere, su personalidad pende de un hilo. No gusta de salir solo a menos que sea con alguna de sus chicas o con el grupo de amigos, si va a tomar una decisión respecto a su vida todos se enteran, incluida su pareja, por más reciente que sea. Para él, cada proceso de alternativas tiene que ser sometido a votación, el sentimiento de incompetencia que lo envuelve es masivo y empeora cuando se suma a la necesidad estrecha de que debe conseguir a una mujer cueste lo que cueste.

Los preguntas que vienen al caso con una situación así, serían algo como:

  • ¿Qué tan cómodo es para tu vida el sentirte como el pequeño de la casa?
  • ¿Te gusta que otros tomen decisiones por ti o simplemente crees que eres un incompetente perdido?
  • ¿Qué tan a gusto te sientes de hacer cosas distintas, crees que tu configuración para el amor es la idónea en todo momento y circunstancia?

Normas inalcanzables: El desgaste. «No estoy seguro si ella me querrá. Trabajo, soy independiente, vivimos con nuestros gustos, pero, algo falla, creo que no funcionará si no me esfuerzo lo suficiente esta vez».

Erick, es ese hombre que cuando pasa deja una estela aromática que provoca muchas miradas con sigilo para contemplar con detenimiento tal huracán. Sin embargo, muchas de sus noches son una eterna tonada sobre una queja respecto a sí mismo y lo insuficiente que se siente respecto a su vida social y amorosa.

El portentoso Erick está encerrado en las normas inalcanzables, alli, ha construido una cárcel en la que cree que esforzándose lo suficiente va a conseguir bienestar no sólo para él mismo sino para todos en su sistema, engañándose con que la última tarea es el último esfuerzo, sin darse cuenta que simplemente abre una puerta más hacia una nueva meta, enrrollándose así en una serie de objetivos que no tienen fin y que nunca terminan de satisfacerlo con el agravante extra de que su sistema lejos de mejorar, se deteriora progresivamente. Bajo esta premisa cabe preguntarse:

  • ¿Qué tan dispuesto estás a callarte con tal de quedar bien con otros?
  • ¿El amor que recibes está condicionado a lo que das, casi siempre?
  • ¿Cumplir con las expectativas de otros es tu prioridad?

Grandiosidad: «bueno, necesito un verdadero hombre, ¿sabes?, ese quién pueda darme lo que yo necesito y cómo lo necesito. No soy quisquillosa, sólo pido lo que me corresponde y que además, lo hagan bien. Mis padres no criaron a una mediocre».

Esta señorita es Patty Velásquez,  de los de Velásquez de Vallecito, ojo no te confundas, porque esta mujer es capaz de encender su furia en tu contra. Y no es para menos, su familia,  especiales reforzadores sociales, la han acostumbrado a ejercer el hábito de la exigencia, incluyendo el amor. Su madre, la señora intachable y sobria, siempre ocupa la seccion de sociales con su marido «es mi deber acompañarlo. Detrás de un gran hombre de negocios, hay una mujer que decidió quedarse cómodamente  en casa», solía decir con cierto aire de resignación,  dichos valores fueron transmitidos a sus hijos. Por tales motivos, cabe preguntarse:

  • ¿Las relaciones amorosas qué son para ti, una consolidación de un estatus perdido o por obtener?
  • ¿Las relaciones son para ti un deporte de caza que cesa cuando ya tienes el «objetivo» / «trofeo» entre tus manos?
  • ¿Para ti, las gratificaciones en pareja deben ser siempre inmediatas y nunca construidas en plazos por ambos?

 Subyugación: «mi matrimonio genial, ciertamente he cedido algunas cosas, pero es lo normal ¿no? Prefiero que ella tenga la carga de decisiones, así estoy tranquilo. En serio.»

El lacónico Felipe siempre dubitativo e íntimo en compartir ideas y formas de ver la vida con Marco, después de unos tragos se anima finalmente a apuntar sobre sus ya pesados 20 años de relación marital, comenta lo siguiente:

Nuestro Felipe, es el típico personaje que agacha la cabeza cuando sus defectos son dichos a viva voz, como animalito en problemas rehuye de todo conflicto, nunca confronta, encara ni resuelve, todo engulle, para, finalmente, sacarlo como si mordiera la queja y refutando toda posibilidad de mejora, está subyugado y parece que su concepto de las relaciones de pareja es rendirse al fuerte, ese, a quien él mismo dotó de tal poder que se le ha escapado de las manos y no encuentra forma de escapar, consiguiendo en su celda un paraíso evasor de responsabilidades. ¿A quién te recuerda? 

  • ¿Cuántas de tus relaciones amorosas o afectivas han perdurado sólo porque tú te callas y permanecer subyugado al otro?
  • ¿Permites que te controlen?
  • ¿Doy más a los otros de lo que ellos me devuelven/me demuestran?

Vulnerabilidad: «no se en qué limbo estoy, a veces nos vemos y la pasamos bien, pero él a veces me aleja, luego, quiero irme a mis vacaciones y conocer a otros hombres y él casualmente regresa respondiendo alguna publicación en Instagram, siento que si hablo de lo que siento por él, me rechazará».

Raúl está en una encrucijada respecto al esquema de vulnerabilidad, sabe, porque se lo han enseñado,  que necesita compartir su vida con alguien. Más que por gusto, por miedo a estar desamparado. Sí bien gusta de coquetear y salir a buscar amores, se consume en la nada que sostiene con su «casi algo» con el que lucha por concretar y descifrar con base a likes y los encuentros fugaces que de madrugada concerta el otro, quién, sin miramientos lo llama, ilusiona y se desvanece. Lo curioso, es que pese a sus estrategias de «cacería» no logra desengancharse, o, al menos, decir lo que piensa, se acostumbró a estar presto a todo y para todos, él, yace olvidado de sus propias prioridades. Raúl, que te parece si:

  • ¿Acaso estás esperando que tu pareja sea el superhéroe que carga feliz con todas las decisiones e inclusive, con tu vida?
  • ¿No puedes tolerar tus propios temores e inseguridades y buscas quien se haga cargo de ellos, pero, irónicamente encuentras a personas ajenas a esto?
  • ¿Te molesta tu propia inseguridad, rehúyes de estar contigo mismo y verte vulnerable, prefieres la coraza del indiferente, pero, que sufre en soledad?

Fracaso: «para qué hacerme ideas sí no estoy segura de que funcionará, es decir, mira a ese chico, ¿Qué puede darme que yo no pueda brindarme a mi misma? definitivamente es una pérdida de tiempo porque con él no funcionará… igual que con los otros 22 chicos anteriores.»

Paula, derrotada por el simple hecho de existir, finalizaba la ronda de tragos explicando casi que a modo de excusa, porqué seguía soltera:

Como vemos, las ideas distorsionadas de Paula llegan de una voz muy extendida, muchas son las personas que como ella se refugian en prejuicios respecto a un género. Por otro lado, es palpable su coraza antipersonas, que esconde simplemente un anhelo hueco que no soporta aceptar, engañandose a sí misma explicándose que toma la decisión correcta apartandose o huyendo antes que otra persona pueda sí quiera reaccionar e intervenir, para ella las relaciones son unidireccionales: sólo ella siente y decide entre quedarse o no.

Para Paula y su herida de fracaso:

  • ¿Qué tan frecuente te sorprendes desvalorándote a ti o a otros?
  • ¿Te comparas respecto a las relaciones fallidas o exitosas de los demás?
  • ¿Prefieres mentirte sobre tener una relación porque así no lidias con la idea de construirla con otro?

En busca de mi verdadero yo

Como seres humanos presentamos curiosidad por conocernos, en el artículo anterior se mencionó la esencia y el ego, lo que somos y lo que hemos creado a partir de las vivencias, cultura e influencias de nuestro entorno.

Muchos creen que con obtener riquezas materiales pueden ser quienes anhelan ser y que estas cosas valiosas harán de nosotros personas importantes, sin embargo, esto no es lo que realmente somos y como dijo Don Richard Riso en 1998, lo que realmente anhelan nuestros corazones es saber por qué y para qué estamos aquí. Pero pocas cosas en nuestra cultura nos impulsan a buscar respuestas para estas preguntas importantes.

Una excelente y poco conocida herramienta de autoconocimiento es el eneagrama, este es una figura geométrica que representa los 9 tipos de personalidad fundamentales de la naturaleza humana y sus interrelaciones, se trata de una representación visual de lo que somos y hacia qué nos inclinamos.

Para empezar el conocimiento de nosotros mismos es importante recalcar ciertos conceptos como identidad personal, autoconocimiento y autoestima. El equipo editorial etecé (2016), define la identidad como el conjunto de características que definen a un individuo y le permiten reconocerse a si mismo como alguien distinto y diferenciado de los demás.

Por otro lado, Navarro Suanes (2009) se refiere al autoconocimiento como la base de la autoestima, una capacidad de responder a la pregunta quién soy yo significa conocer nuestras fortalezas y debilidades. De igual modo, mencionan a la autoestima como la valoración de nuestro ser, así como un aspecto que determina nuestra manera de describirnos y moldear nuestra vida.

Estos conceptos nos ayudan a reconocer ciertos matices de lo que nos define, el eneagrama busca presentarnos a nosotros mismos de una manera sincera con la que podemos reconocernos transparentemente sin intención de ofensas.

Para poder interactuar con esta herramienta es importante sincerarnos y reconocer esas cosas que tal vez no nos gustan tanto de nosotros mismos, comprender nuestro tipo de personalidad y su dinámica con otros tipos nos ayudara a acceder a nuestro inconsciente y a las heridas que posiblemente no hemos curado todavía.

Descubrir nuestro verdadero yo nos mostrara la parte de nuestra personalidad que más nos hace caer, la cual solemos considerar innecesaria y contraproducente, esa que recae en nuestros comportamientos y nuestras reacciones. La finalidad de descubrir nuestra personalidad es entendernos, perdonarnos y afianzar nuestro autoconocimiento y amor propio.

Al identificarnos con nosotros mismos, podemos iluminar nuestro espíritu, sentir que estamos completos y somos conocedores de lo bueno y lo malo de nuestra propia existencia. Todo esto nos ayudará en nuestro encuentro personal y podremos identificarnos como el reformador, el ayudador, el triunfador, el individualista, el investigador, el leal, el entusiasta, el desafiador o el pacificador.

Orientación vocacional: Consejos para tomar decisiones en tiempos de incertidumbre

En la vida se nos presenta una etapa en la cual nos cuestionamos cuáles son los planes a futuro, pero a veces nos frustramos al no hallar una solución. Nos complicamos pensando en cómo avanzan las demás personas o si algunos ya tienen planes y nosotros aún no.

Es completamente normal sentir frustración y estrés al no encontrar un camino rápido para el futuro, pero existen distintas formas de hallar una guía a este problema; como la orientación vocacional, que es un proceso que tiene como objetivo ayudar a elegir una carrera profesional que nos convenga; proporciona elementos necesarios para que una persona tome la mejor elección, pero siempre con anticipación para que obtengamos un mejor resultado.

Los padres de familia toman un papel importante en esta decisión porque los hijos tienen el temor de decepcionar o no tomar una elección adecuada. Para ello, nosotros debemos apoyarlos e involucrarnos en su vida para que ellos puedan decidir de una forma adecuada.

¿Por qué es importante la orientación vocacional profesional?

Este proceso facilita que el estudiante reconozca, analice y exhiba habilidades, intereses, valores y cualidades de personalidad que se relacionan con la compatibilidad en la elección de formación profesional y laboral.

¿Cómo influye la elección de la votación en la vida de las personas?

Para elegir la carrera más adecuada, sigue estos consejos:

Para los estudiantes

1.- Cuando éramos niños, los adultos solían preguntarnos: “¿Qué quieres ser de grande?”. Estas respuestas son aspiraciones iniciales que debes rescatar y aterrizar en tu contexto actual para tomar una mejor decisión.

2.- Se proactivo en la búsqueda de información sobre las opciones que tienes para estudiar las carreras de tu interés. Luego tendrás que seleccionar aquellas más cercanas a tus ideales.

3.- Si realizas un test de orientación vocacional, debes hacerlo con honestidad y sin manipular las respuestas. Puede ser que al final descubras que tu vocación se encuentra en otras áreas.

4.- Aprovecha las charlas y clases modelos que ofrecen las universidades para saber cómo será el ambiente académico en el que te desenvolverás durante los próximos años. Así, te sentirás más seguro.

5.- Conversa con los egresados de las carreras que te interesan para conocer el ambiente laboral y las actividades que realizarás a futuro. Tomarás una decisión final con más confianza.  Puedes sentir miedo porque la carrera que te gusta incluye materias en las que no eras bueno en el colegio, pero eso no debe afectar tu elección. Todas las personas necesitan salir de su zona de confort para ser mejores.

Para los padres de familia

1.- Ayuda a tus hijos a recordar los ideales de su infancia y oriéntalos para que puedan tomar una mejor decisión. Sin embargo, tampoco debes llegar al extremo de abrumarlos, ni decidir por ellos.

2.- Pregúntales a tus hijos cómo se sienten en este proceso, ya que podrían tener miedo a determinados aspectos de la carrera que les interesa. Así, los ayudarás a resolver sus dudas. La mejor forma de resolver estas dudas es investigando lo más posible sobre la carrera que le interesa, acudir a charlas informativas y seminarios ofrecidos por las diferentes universidades. Esto nos dará una idea general de lo que involucra la carrera.

3.- Recuerden no presionar a sus hijos para que tomen una decisión, esta es una etapa de cambios, y los cambios siempre generan incertidumbre y miedo. Sean pacientes, presenten la mayor cantidad de opciones posibles y estén dispuestos a escuchar.

4.- Muchos padres cometen el error de querer vivir a través de sus hijos, recuerden que esta decisión acompañara la vida de sus hijos, por lo tanto su profesión debe ser algo que a ellos les guste. No todos tenemos las mismas capacidades y gustos, por lo que debemos ser tolerantes, aceptar que son sus propias personas. Puede que no estén de acuerdo con nuestras ideas, y como padres, está en nosotros apoyarlos a cumplir sus sueños.

5.- Tengan en cuenta que esta elección tiende a agobiar y estresar a nuestros hijos, ayudémosles brindando calma, estabilidad y apoyo. Criémoslos seguros en la toma de sus decisiones, pues al elegir las correctas ahora, evitará que deserten de la carrera o que la abandonen

Y, por último, aunque esta decisión es muy importante, creo que, al dejar en claro a los jóvenes que equivocarse es normal, puede ayudar a una comunicación más fluida. Recuerden que ustedes también fueron jóvenes, por ello saben lo que es sentir la presión de no cometer un error. Tengan paciencia, compresión y tolerancia.

Mi verdadero y falso yo: Esencia y ego

Podríamos decir que somos como somos debido a lo que hemos vivido, desde que nacemos estamos expuestos a situaciones que influirán poco o mucho en nuestra forma de ser. De bebés no tenemos consciencia del mundo y somos completamente dependientes de otros para sobrevivir tanto física como emocionalmente; pasarán muchos años hasta que podamos desarrollar la cualidad que nos hará quienes somos: la conciencia.

Nuestra conciencia nos permitirá elegir cómo pensar, qué decir, cómo comportarnos y qué tipo de decisiones tomar para construir nuestro propio camino en la vida. Antes de nacer tenemos una unión y conexión profunda con nuestra madre, sin embargo, en el nacimiento se produce el primer gran trauma de nuestras vidas: la separación de esa unión y conexión que nos deja a merced del gran y peligroso mundo; de pronto, al encontrarnos solos, con frío, hambre y necesidad de seguridad y protección, empezamos a sentir una perpetua sed de cariño, ternura y amor (Vilaseca, 2013).

Según Vilaseca (2013), cada herida que sufrimos se cura con el tiempo, sin embargo, el trauma del nacimiento es tan cruel que nos deja una marca de por vida -informalmente conocida como ombligo-, esta permanece en nuestro cuerpo hasta la muerte, recordándonos aquello que necesitábamos para el vínculo esencial que en su tiempo todos experimentamos.

Si bien Sigmund Freud y Aristóteles han hablado sobre lo consciente e inconsciente del ser, cada uno con diferentes teorías y argumentos, ambos concuerdan con que hay una parte en lo profundo de nosotros que nos hace ser quienes realmente somos y otra, más superficial, que mostramos ante el mundo. La esencia es el lugar donde se encuentra nuestra verdadera naturaleza, es una conexión intensa con lo que realmente somos. Según la Real Academia Española (RAE), la esencia es: “Aquello que constituye la naturaleza de las cosas, lo permanente e invariable de ellas”. La esencia está relacionada al arte de ser y estar, cuando empezamos a vivir de dentro hacia afuera. Y por más que todo a nuestro alrededor siga igual, si nosotros cambiamos, de pronto todo empezará a cambiar.

Vilaseca (2019) señala que la oposición de la esencia es el ego, siendo este un instinto de supervivencia emocional, el ego nos hace construir un personaje con el que interactuamos en sociedad, este surge al victimizarnos, al culpar a los demás por lo que nos sucede, cuando tomamos las cosas que nos pasan o los comentarios de los demás como una ofensa personal, o al dejarnos llevar por lo que dicen los demás acerca de nosotros. Aunque nos identifiquemos con él, no somos nuestro ego, es una creación individual, tintada con pensamientos y creencias. Con el paso del tiempo solemos sentirnos guiados, no por nosotros, sino por nuestras reacciones emocionales, en consecuencia, nos volvemos esclavos de nuestras circunstancias.

Nuestro ego nunca tiene suficiente, siempre quiere más. Sin embargo, gracias al sufrimiento que nos provoca nuestro ego, cuestionamos el sistema de creencias que nos mantiene mimetizados a él. Y es allí cuando empezamos un camino de aprendizaje para reconectar nuevamente con nuestra verdadera esencia.

A raíz de todo esto, podríamos decir que la esencia es lo que somos realmente, y el ego, lo que aparentamos ser. La primera permanece, aunque oculta la mayoría parte del tiempo y la segunda está regida por las diferentes vivencias, contextos y culturas a las que estamos expuestos.

Referencias

Vilaseca, B. (2019). Encantado de conocerme. Editorial: S.A.U. Barcelona.

Freud, S. (1923). El yo y el ello. España: AMORRORTU.

Perez Arenzana, M. T. (2016). La esencia aristotélica, sus implicaciones y aplicaciones a la realidad natural. Universidad de Málaga.

Real Academia Española (2014). Diccionario de la lengua española (23a ed.).