Orientación vocacional: Consejos para tomar decisiones en tiempos de incertidumbre

En la vida se nos presenta una etapa en la cual nos cuestionamos cuáles son los planes a futuro, pero a veces nos frustramos al no hallar una solución. Nos complicamos pensando en cómo avanzan las demás personas o si algunos ya tienen planes y nosotros aún no.

Es completamente normal sentir frustración y estrés al no encontrar un camino rápido para el futuro, pero existen distintas formas de hallar una guía a este problema; como la orientación vocacional, que es un proceso que tiene como objetivo ayudar a elegir una carrera profesional que nos convenga; proporciona elementos necesarios para que una persona tome la mejor elección, pero siempre con anticipación para que obtengamos un mejor resultado.

Los padres de familia toman un papel importante en esta decisión porque los hijos tienen el temor de decepcionar o no tomar una elección adecuada. Para ello, nosotros debemos apoyarlos e involucrarnos en su vida para que ellos puedan decidir de una forma adecuada.

¿Por qué es importante la orientación vocacional profesional?

Este proceso facilita que el estudiante reconozca, analice y exhiba habilidades, intereses, valores y cualidades de personalidad que se relacionan con la compatibilidad en la elección de formación profesional y laboral.

¿Cómo influye la elección de la votación en la vida de las personas?

Para elegir la carrera más adecuada, sigue estos consejos:

Para los estudiantes

1.- Cuando éramos niños, los adultos solían preguntarnos: “¿Qué quieres ser de grande?”. Estas respuestas son aspiraciones iniciales que debes rescatar y aterrizar en tu contexto actual para tomar una mejor decisión.

2.- Se proactivo en la búsqueda de información sobre las opciones que tienes para estudiar las carreras de tu interés. Luego tendrás que seleccionar aquellas más cercanas a tus ideales.

3.- Si realizas un test de orientación vocacional, debes hacerlo con honestidad y sin manipular las respuestas. Puede ser que al final descubras que tu vocación se encuentra en otras áreas.

4.- Aprovecha las charlas y clases modelos que ofrecen las universidades para saber cómo será el ambiente académico en el que te desenvolverás durante los próximos años. Así, te sentirás más seguro.

5.- Conversa con los egresados de las carreras que te interesan para conocer el ambiente laboral y las actividades que realizarás a futuro. Tomarás una decisión final con más confianza.  Puedes sentir miedo porque la carrera que te gusta incluye materias en las que no eras bueno en el colegio, pero eso no debe afectar tu elección. Todas las personas necesitan salir de su zona de confort para ser mejores.

Para los padres de familia

1.- Ayuda a tus hijos a recordar los ideales de su infancia y oriéntalos para que puedan tomar una mejor decisión. Sin embargo, tampoco debes llegar al extremo de abrumarlos, ni decidir por ellos.

2.- Pregúntales a tus hijos cómo se sienten en este proceso, ya que podrían tener miedo a determinados aspectos de la carrera que les interesa. Así, los ayudarás a resolver sus dudas. La mejor forma de resolver estas dudas es investigando lo más posible sobre la carrera que le interesa, acudir a charlas informativas y seminarios ofrecidos por las diferentes universidades. Esto nos dará una idea general de lo que involucra la carrera.

3.- Recuerden no presionar a sus hijos para que tomen una decisión, esta es una etapa de cambios, y los cambios siempre generan incertidumbre y miedo. Sean pacientes, presenten la mayor cantidad de opciones posibles y estén dispuestos a escuchar.

4.- Muchos padres cometen el error de querer vivir a través de sus hijos, recuerden que esta decisión acompañara la vida de sus hijos, por lo tanto su profesión debe ser algo que a ellos les guste. No todos tenemos las mismas capacidades y gustos, por lo que debemos ser tolerantes, aceptar que son sus propias personas. Puede que no estén de acuerdo con nuestras ideas, y como padres, está en nosotros apoyarlos a cumplir sus sueños.

5.- Tengan en cuenta que esta elección tiende a agobiar y estresar a nuestros hijos, ayudémosles brindando calma, estabilidad y apoyo. Criémoslos seguros en la toma de sus decisiones, pues al elegir las correctas ahora, evitará que deserten de la carrera o que la abandonen

Y, por último, aunque esta decisión es muy importante, creo que, al dejar en claro a los jóvenes que equivocarse es normal, puede ayudar a una comunicación más fluida. Recuerden que ustedes también fueron jóvenes, por ello saben lo que es sentir la presión de no cometer un error. Tengan paciencia, compresión y tolerancia.

Mi verdadero y falso yo: Esencia y ego

Podríamos decir que somos como somos debido a lo que hemos vivido, desde que nacemos estamos expuestos a situaciones que influirán poco o mucho en nuestra forma de ser. De bebés no tenemos consciencia del mundo y somos completamente dependientes de otros para sobrevivir tanto física como emocionalmente; pasarán muchos años hasta que podamos desarrollar la cualidad que nos hará quienes somos: la conciencia.

Nuestra conciencia nos permitirá elegir cómo pensar, qué decir, cómo comportarnos y qué tipo de decisiones tomar para construir nuestro propio camino en la vida. Antes de nacer tenemos una unión y conexión profunda con nuestra madre, sin embargo, en el nacimiento se produce el primer gran trauma de nuestras vidas: la separación de esa unión y conexión que nos deja a merced del gran y peligroso mundo; de pronto, al encontrarnos solos, con frío, hambre y necesidad de seguridad y protección, empezamos a sentir una perpetua sed de cariño, ternura y amor (Vilaseca, 2013).

Según Vilaseca (2013), cada herida que sufrimos se cura con el tiempo, sin embargo, el trauma del nacimiento es tan cruel que nos deja una marca de por vida -informalmente conocida como ombligo-, esta permanece en nuestro cuerpo hasta la muerte, recordándonos aquello que necesitábamos para el vínculo esencial que en su tiempo todos experimentamos.

Si bien Sigmund Freud y Aristóteles han hablado sobre lo consciente e inconsciente del ser, cada uno con diferentes teorías y argumentos, ambos concuerdan con que hay una parte en lo profundo de nosotros que nos hace ser quienes realmente somos y otra, más superficial, que mostramos ante el mundo. La esencia es el lugar donde se encuentra nuestra verdadera naturaleza, es una conexión intensa con lo que realmente somos. Según la Real Academia Española (RAE), la esencia es: “Aquello que constituye la naturaleza de las cosas, lo permanente e invariable de ellas”. La esencia está relacionada al arte de ser y estar, cuando empezamos a vivir de dentro hacia afuera. Y por más que todo a nuestro alrededor siga igual, si nosotros cambiamos, de pronto todo empezará a cambiar.

Vilaseca (2019) señala que la oposición de la esencia es el ego, siendo este un instinto de supervivencia emocional, el ego nos hace construir un personaje con el que interactuamos en sociedad, este surge al victimizarnos, al culpar a los demás por lo que nos sucede, cuando tomamos las cosas que nos pasan o los comentarios de los demás como una ofensa personal, o al dejarnos llevar por lo que dicen los demás acerca de nosotros. Aunque nos identifiquemos con él, no somos nuestro ego, es una creación individual, tintada con pensamientos y creencias. Con el paso del tiempo solemos sentirnos guiados, no por nosotros, sino por nuestras reacciones emocionales, en consecuencia, nos volvemos esclavos de nuestras circunstancias.

Nuestro ego nunca tiene suficiente, siempre quiere más. Sin embargo, gracias al sufrimiento que nos provoca nuestro ego, cuestionamos el sistema de creencias que nos mantiene mimetizados a él. Y es allí cuando empezamos un camino de aprendizaje para reconectar nuevamente con nuestra verdadera esencia.

A raíz de todo esto, podríamos decir que la esencia es lo que somos realmente, y el ego, lo que aparentamos ser. La primera permanece, aunque oculta la mayoría parte del tiempo y la segunda está regida por las diferentes vivencias, contextos y culturas a las que estamos expuestos.

Referencias

Vilaseca, B. (2019). Encantado de conocerme. Editorial: S.A.U. Barcelona.

Freud, S. (1923). El yo y el ello. España: AMORRORTU.

Perez Arenzana, M. T. (2016). La esencia aristotélica, sus implicaciones y aplicaciones a la realidad natural. Universidad de Málaga.

Real Academia Española (2014). Diccionario de la lengua española (23a ed.).

Amor y oportunidades: ¿Cuándo sí y cuándo no?

En la vida diaria, es natural sumergirse en encrucijadas, las cuales nos impiden dar el primer paso. En la serie «The Sandman», hay un simbolismo muy claro respecto a esto, cuando el protagonista de la serie decide invocar a Las Moiras y de ese modo, averiguar el paradero de algunos objetos perdidos. Como recordarán, estos seres mitológicos están encargadas de saber el pasado, presente y futuro, y, por lo tanto, al encontrar en un sueño de un camboyano una situación con muchas alternativas, simbólicamente las materializa y las entrega como ofrenda a estas entidades para conseguir la ansiada respuesta (cita por La cachai, 2022).

De este modo, cuando nos adentramos en un mar de incertidumbre, surte un efecto magnético en nosotros que nos lleva a hacer revisiones de todos estos tiempos para conseguir sabiduría y saber qué decidir, pero, ¡oh, sorpresa! Nos adentramos en un océano casi inexpugnable de angustia e incertidumbre, donde, sin ofrendas que entregar, solo recibimos mas dudas que respuestas. El amor, o mejor dicho, la ideación sobre el amor, es esto mismo, un abanico de caminos cada cual más incierto que el otro. Sin embargo, son estas vacilaciones la que vuelven turbio al ser y lo convierten en un desdichado sin rumbo que clama y súplica por una respuesta que le asegure seguridad y alegría. ¡Qué ingenuidad!

Los peligros del amor

Si alguien llegase a preguntarme sí el amor es peligroso, sin lugar a dudas diría que no. De manera totalmente tajante respondería que es una emoción que pasa a ser sentimiento, y que mantiene como nobleza, el cuidado por el otro. Es una de esas pocas guindillas sobre la vida humana que nos hace ser puramente altruistas, no pensamos en nosotros mismos sino en un ente ajeno que, se gana nuestra contemplación; y es allí, en esa compañía por cuidar y resguardar al otro, que encontramos nuestra dicha y satisfacción. Por supuesto, no debemos dejar de lado el hecho de que este amor tan delicioso, y que nos mantiene cautivos de la búsqueda del bienestar, cuando lo recibimos, se convierte en el más dulce azahar. El amor es eso, un intercambio recíproco que tiene como base un par, un dos, una pareja, no hay amor sin otro, pero, al mismo tiempo, no hay amor sin uno.

El amor, sin embargo, puede volverse una figura retorcida, y aquí, permitiéndome otra licencia sobre el séptimo arte, tomaré como referencia la película «Coraline» (Drey Dareptil, 2020), donde una niña de convicciones aparentemente muy bien asentadas comienza a notar un vacío que crece en su interior sobre sentirse abandonada o descuidada por sus padres. Si bien estos siempre están con ella en casa, no hay verdadera calidad de tiempo compartido, ni mucho menos miradas de complicidad a la hora de la cena, simplemente hay instantes vacíos con salpicones de cercanía. Lo cual, lleva a la pequeña Coraline a entrar a un mundo de ensueño donde observa a una replica de lo que pudiera llegar a ser la madre «perfecta», la que le provee cuidados, cariño sin fin, mucha diversión y sobre todo, verdadera compañía. Llega a pensar que este mundo idílico es el que siempre le ha gustado tener y merece, pero, es una fachada, y al estar sedienta de abrazos cálidos y miradas complacientes, sucumbe a la idea de que la fantasía es una mejor opción a la realidad, sin darse cuenta del error garrafal que esta decisión representa.

Siguiendo la idea anterior, ¿Cuántas veces no estamos envueltos en ese contrapunteo de decidir vivir una dulce mentira que una cruel realidad? En el caso de Coraline, ella estaba en un dilema en torno a su familia, pero, si hablamos de parejas, acaso no hemos escuchado el típico argumento:

«Muchas cosas entre nosotros han cambiado pero, cuando estábamos iniciando, todo era hermoso, me importaba poco que se le estuviera cayendo el pelo, sus dientes con frenillos y sus pies deshechos. Me hacía reír y olvidarme de todo… Ahora, no es así de atento, pero, antes pasábamos una tarde feliz viéndonos la cara, era maravilloso»

Como vemos, todo esto está en pasado, y como si fuéramos Morfeo de la serie «The Sandman», estamos acudiendo al pasado para encontrar una respuesta, ya que vivimos en el presente sumergidos en una fantasía, por lo tanto, el pasado nos brinda un alivio temporal que evoca los tiempos mejores que ya hoy no existen. Es un placebo cruel y crónico que hace que las personas no ajusten ni reparen su presente por estar metidos en su mundo de fantasía de un pasado mejor. ¿No les resulta familiar vivir así, en un ensueño?

El mundo de ensueño «estamos en calma, todo chévere»

«Bueno, pero es que todo no es tan malo, o sea, el mes pasado si fue fatal, pero ahora está todo más tranquilo, nos hablamos durante el día, nos mandamos fotos de lo que estamos haciendo, inclusive comida, normal. Hasta ahora, no hemos peleado«

Frases así son típicas en sesiones de terapia individual o de pareja. Es una calma abismal que ni el paraíso de la religión más elaborada puede igualar. Generalmente, esta calma es la que vaticina un oscuro temporal. Según la psicóloga estadounidense Leonore Walker (citada por Uliaque, 2016), dicho momento refiere a la ausencia de pesadumbre según el maltratador, por lo que reina la sensación de paz.

Fase de tensión, «tengo que mantener la paz, para que seas feliz»

«Ciertamente fue mi culpa, o sea, todo estaba súper bien, como te dije, salimos un par de veces, comíamos, pasaba un tiempo con los peques, y bueno, el fin de semana pasado se me fue el tiempo con los oficios del hogar y se me pasó el almuerzo, tuve que improvisar, quemé sin querer el cuello de la camisa y al final, el domingo como me sentía mal no estuvimos juntos y allí comenzó a quejarse de todo otra vez. Pero en serio, te juro, estábamos muy bien.»

Este tipo de argumentos son cruelmente naturales, la victima narra con irónica sorpresa cómo después de días de calma absoluta, a través de pequeños detalles brota un conflicto bélico. Ese es su presente. Sin embargo, persiste la idea del pasado «estábamos bien» y peor aún, asume la responsabilidad de mantener la «paz del universo». Aquí, estamos en presencia de la fase de tensión, los pequeños contratiempos de la cotidianidad implican una sobrecarga para la víctima que no puede concentrarse y falla en su cometido de reestablecer la paz por encima de todo. Además aquí es natural esta serie de discursos verbales que hieren igual o inclusive más que un combate físico.

La violencia verbal es típica de escenarios tensos y para nada benéficos, y lo peor, es que el agresor busca desestabilizar a su victima para obtener su «victoria», siendo además salvado por el aval de la pareja que disminuye lo que sucede.

Fase del estallido, «o eres tú o soy yo»

No puede haber un ganador, aquí la estampida de palabrotas, inclusive, agresión física y/o sexual son parte del día. Nadie sale triunfante, solo un sometido y alguien que somete.

«Discutimos horrible otra vez, fue poco lo que duró pero se sintió como si estuviera en un ring de boxeo por años, nos dijimos cosas horribles. Y bueno claro, me culpó de todo lo que ocurrió, y no es para menos, yo también llegué a la casa toda alterada, reclamando que me ayudara con la casa y estallamos, pero bueno, ya ahorita regresa y hablamos para resolverlo, total, siempre es así, lo importante es que me envió un WhatsApp disculpándose y prometiendo que mejorará, pero que necesita tiempo.

Nótese los componentes de esta fase: minimizar la respuesta agresiva, culpabilizarse por lo sucedido además de esperanzarse sobre un futuro mejor. Esta última etapa, es justamente la que impulsa la siguiente y la sostiene pese a su crueldad.

«Sí, te acepto, para siempre» etapa de la luna de miel

La influencia malsana de una persona que utiliza los comentarios de otros como forma de ampliar su reputación se extiende hasta el mundo íntimo de la pareja. En otras palabras, se pavonea en detalles y atenciones frente a otros para obtener una buena apreciación o visto bueno, y así manipular el entorno, por ende, la pareja sucumbe.

«Aunque seguimos medio molestos, ayer fuimos a una comida con amigos. La pasamos bien, él es amable y encanta a todo el mundo, de eso me enamoré, porque es capaz de cruzar fronteras apenas se lo pido. Pero claro, siempre y cuando yo no meta la pata ni me ponga bruta como dice cuando se molesta lo importante es que me dice que esta vez reconoce que se excedió y que intentará arreglar su carácter.«

Promesas, juramentos y agasajos son el pan de cada día, pero no son más que un pequeño incentivo para retomar la misma actividad y llegar a la calma.

¿Qué sí o qué no?

Como hemos visto, vivir de la mano de la incertidumbre de cuándo es que estallará el conflicto, y peor, vivir pensando en el pasado hedonista lleno de placeres es una situación compleja. Sin embargo, si reconocemos que estas fases ocurren, podemos idear qué decisión tomar y desde dónde disminuir el nivel de incomodidad.

Ahora, aquí hay algunas sugerencias sobre qué hacer para tomar la resolución indicada, pero antes, que sepas qué «indicada» no es igual a
«menos dolor«. Las iniciativas correctas también duelen, y aquí te las ofrezco en formato de imagen para que se la compartas a quien más lo necesite y para que tú la tengas en cualquier momento:

Referencias:

undefined [La Cachai?]. (2022, 28 agosto). #shorts Morfeo recolecta ofrendas para las Moiras #sandman #tomsturridge #thesandman [Vídeo]. YouTube. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://www.youtube.com/watch?v=JW36SIbBwFE (0:21″)

undefined [Drey Dareptil]. (2020, 11 octubre). CORALINE y LA PUERTA SECRETA: Un Cuento Demasiado CREEPY | Drey Dareptil [Vídeo]. YouTube. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://www.youtube.com/watch?v=DT2vVECpQI0 (5:21′)

Moll, ​.U. & Moll, ​.U. (2016, 4 enero). ​El ciclo de la violencia en las relaciones de pareja. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://psicologiaymente.com/forense/ciclo-violencia-relaciones-pareja

Un grupo de autoayuda

Un hábito negativo se había apoderado de mi vida” 

Como un factor no positivo del Trastorno Límite de Personalidad es que, al presentar anhedonia, facilitó a que busque experimentar placer por medio de experiencias y acciones no saludables (Cervera et al., 1999), pero hoy, solo por hoy, disfruto de mi libertad gracias a los grupos de autoayuda.

Los grupos de autoayuda nacen por los años cuarenta con el movimiento de autoayuda, donde se funda Alcohólicos Anónimos (AA) que tenían como único objetivo, el brindar un medio social como una alternativa de solución frente a una enfermedad. Es así que, las personas con diferentes problemas empezaron a realizar esta práctica y fomentar la ayuda mutua. 

En los grupos de autoayuda y diferentes asociaciones se encuentran: mujeres maltratadas, homosexuales, enfermos de sida, madres solteras, familiares y allegados de enfermos mentales, personas con problemas de diferentes tipos de patología (alcoholismo, adicciones, depresiones, trastornos de alimentación, etc.), diabetes, cáncer y entre otros (Rivera et al, 2000).

Es por ello que considero como una herramienta complementaria a un grupo de apoyo que me ayudó a reconectarme con la espiritualidad. Porque además de mi psicoterapeuta y psiquiatra, necesitaba conocer el lado espiritual para sentirme serena, y tranquila en mi recuperación a causa de un mal hábito que había gobernado mi vida por muchos años. De igual manera con la identificación con los miembros del grupo, lo cual me hace saber que no soy la única que atraviesa dicho problema. 

En cuanto a la espiritualidad, es aquella experiencia personal expresada a través de la creatividad, sentimiento, cuerpo y pensamiento, donde permite a la persona el poder conocerse a sí mismo por medio de la reflexión (Culliford, 2006).  

La espiritualidad y el bienestar psicológico tienen una estrecha relación al cumplir un papel indispensable en la salud mental y física de las personas con un problema en el proceso de recuperación que se encuentren, ya que esta recuperación es personal. Asimismo permite un favorable resultado en sus tratamientos o al afrontar algún síndrome de abstinencia (Vives, 2016).

En los grupos de autoayuda se mantiene un sentido espiritual más no religioso, es decir, cada quien puede recurrir a un Poder Superior a quien brindarle culto o agradecimiento.

Algunos autores mencionan que la religión vive en el pasado y en el futuro mientras que la espiritualidad vive en el presente, en el hoy (Rubio, 2018). Pero al fin y al cabo, y como dice la frase atribuida al sacerdote jesuita Pierre Tielhard de Chardin: “No somos seres humanos que pasan por una experiencia espiritual… Somos seres espirituales que pasan por una experiencia humana”. Muchas personas prefieren vivir cada 24 horas y, en cada día de hoy, pensar en una plena recuperación, disfrutar la vida, confiar en las nuevas amistades, no faltar a las reuniones, y ver el cambio en el día a día en esta nueva forma de vida (NA, 2010). 

Referencias

Cervera, G., Boliches, F. y Valderrama, JC. (1999). Trastornos de la personalidad y drogodependencias. Trastornos Adictivos. https://www.elsevier.es/es-revista-trastornos-adictivos-182-articulo-trastornos-personalidad-drogodependencias-13010685

Culliford, L. (2006). Spirituality and the Healthy Mind: Science, Therapy and the Need for Personal Meaning. PubMed Central (PMC). https://www.ncbi.nlm.nih.gov

Rivera, A., Salido, G., Martín, L. y Morandé, G. (2000). Las aportaciones de los grupos de autoayuda a la salud mental. Clínica y Salud, https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=180618250004

Vives, E. (2016). La Espiritualidad: factor protector en salud mental. Repositorio Institucional CEU. https://repositorioinstitucional.ceu.es/bitstream/10637/11074/6/Espiritualidad_Vives_2016.pdf 

Rubio, F. (2018). Religión y Espiritualidad. La prensa gráfica. http://www.repo.funde.org/id/eprint/1508/1/OPINI%C3%93N-31-12-18.pdf

Narcotics Anonymus (2010). Narcotics Anonymus World Services https://na.org/admin/include/spaw2/uploads/pdf/litfiles/cs/CS_3108.pdf

Elaborar la propia historia de vida: Un ejercicio que sana

¿Quién no conoce su vida? 

Todos en algún momento hemos narrado y compartido con alguien nuestros orígenes y relatos de experiencias malas o buenas, valorizando cada hecho a partir de una emoción que puede ser gratificante y placentera, o por el contrario, dolorosa y amarga. Nuestras experiencias pueden ser momentos que nos dejen huellas o heridas que nos perturbarán a lo largo de la vida.

Epícteto, filósofo griego, dijo: “Lo que nos perturba no son los hechos, sino lo que pensamos sobre ellos”. Es a través de nuestros propios constructos y registros como vamos elaborando nuestra historia. Establecemos significados diversos para variedad de hechos como: familia, amor, amistad, trabajo, matrimonio, religión, fe, entre muchos otros. 

Empezar a elaborar un relato de la propia vida en función a recuerdos no es algo fácil, hay que trabajar en ello, pues sólo evocarlo puede despertar miedos y angustias que, incluso pudieron haber sido borradas de la memoria justamente por ser muy perturbadoras. De ahí el trauma o herida que interferirá negativamente a lo largo de la propia vida.

Carrera de Psicología | Pregrado UPC

El hacer terapia psicológica, posibilita a la persona a transitar por sus historias acompañada, en un ambiente que brinde respeto, contención y seguridad; revalorizando y reelaborando estos constructos dolorosos de tal forma que le devuelva una visión distinta de ésta. En donde, además, descubra que hubieron ganancias, ganancias que de otra forma no se hubieran logrado. 

Otro beneficio de elaborar nuestra propia historia en terapia, es el descubrir cómo nos construimos en ella. Al escucharnos, evidenciamos relatos donde, por ejemplo, sentimos que somos merecedores de afecto, que nuestros actos y sentimientos pierden valor frente a algún hecho en sí, o de cuánto podemos percibirnos como dueños de lo que hacemos y sentimos, etc. 

Es el psicoterapeuta, preparado para escuchar y acompañar a la persona en su relato, ayudarla a descubrir que existen, por ejemplo, partes del relato sin contenido, partes fragmentadas, partes poco comprensibles, partes olvidadas, partes dolorosas, partes silenciadas que alimentan la culpa, y vacíos difíciles de ser llenados, etc. El lograr reelaborar todo este bagaje de información, permitirá unir a todas estas partes en una continuidad de historia que la integra y sana. 

Elaborar una historia de vida, se entiende como una mirada sobre los hechos, con un enorme potencial para revestirla y con la posibilidad de darle un sentido de identidad propio e integrado. En donde la ganancia está en que la persona surge y sale de ese capullo convertido en mariposa para elevar sus alas y darle color y belleza a su propia existencia y a la vida en sí.

Referencias

  • Albornoz Carrillo, Andrés, & Mardones Ibacache, Rodrigo (2014). UNA REFLEXIÓN SOBRE LA TERAPIA NARRATIVA EN CONTEXTO DE FORMACIÓN Y APLICACIÓN. Ajayu. Órgano de Difusión Científica del Departamento de Psicología de la Universidad Católica Boliviana «San Pablo», 12(1),100-119.[fecha de Consulta 14 de Septiembre de 2022]. ISSN: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=461545457006
  • Jiménez Morago, J.; Martínez Cabeza, R..; Mata Fernández, E. (2010) Guía para trabajar la historia de vida con niños y niñas. Sevilla: Consejería para la Igualdad y Bienestar social. Junta de Andalucía.
  • Raquel, L. R. (29 de junio de 2022). lamenteesmaravillosa.com. https://lamenteesmaravillosa.com/5-frases-de-epicteto-para-dejar-de-sufrir/

Entendiendo la identidad

Entendiendo la identidad

Para dejarlo claro de entrada, la identidad siempre está presente en toda persona, solo que, en ocasiones, no la potenciamos y nos abatimos por las dificultades, pero siempre tendremos características, que nos distingan del resto. Pero entonces, ¿por qué pareciera que hay una falta de identidad en algunas personas? Pues esto no es más que una pérdida temporal de nuestras habilidades y rasgos que sucede por diversas situaciones de nuestra vida, especialmente se da en familias disfuncionales y en situaciones estresantes, que nos llevan al límite.

LA IDENTIDAD Y MI PROPÓSITO

La identidad va ligada con nuestro propósito de vida, y para saber este, se debe contestar con sinceridad las siguientes preguntas:

¿Quién soy?

¿En qué creo? ¿Sigo alguna religión? Sí o no, y por qué.

¿Cuáles son mis valores morales?

¿Qué me gusta de la vida? ¿Qué podría hacer sin recibir dinero?

¿Qué me hace feliz? ¿Dónde estaría más feliz? ¿Me gusta mi alrededor?

Por lo tanto, una persona que conoce su identidad, debe ver forzosamente el tema espiritual, porque te orienta al camino que deseas seguir en la vida. Tiene mayor facilidad para alcanzar sus metas porque, en primer lugar, sabe lo que quiere, y tal vez aprendió a través de sus errores. Es entonces importante considerar que las personas se sienten sin identidad, cuando no aprenden de sus yerros. Y muchas veces sus padres son sobreprotectores, los que, al protegerlos de cualquier daño posible, los hacen débiles; o quizás, del otro lado de la moneda, tienen padres tan autoritarios que los vuelven personas muy críticas con ellos mismos, y en busca de esa aprobación ausente, pierden parte de su identidad. Es muy fácil caer en esto, sobre todo en la adolescencia, en la que aún no se ha formado completamente el carácter, y la familia es una guía fundamental en nuestra vida.

Carl Jung: Sombra, ego e identidad

El inconsciente es nuestra sombra, lucha por mostrarse, pero es reprimido por el ego, esto claramente es una causa de una crisis de identidad; cuando reprimimos emociones, no sacamos a flote nuestro verdadero yo (Giardini et al, 2017).

ilustracion 1: Carl Jung, sombra-ego

Identidad y alma

El alma, según todos sabemos, es lo que queda cuando el cuerpo muere y va al cielo, al infierno o al purgatorio; asimismo, para otros esto aún es un misterio. Quizá para los que no creen en estos lugares celestiales y de sufrimiento, les sea más difícil tomar conciencia de sus acciones diarias, quizá pueden vivir el día a día, llenos de miedos, angustias y obsesiones; no obstante, los creyentes tampoco están exentos de estas dificultades

Como premisa, el que tiene identidad, busca ayuda… Quien busca ayuda está bien. ¿Por qué? Porque reconoce que no es perfecto, que hay momentos donde nos marchitamos; pero entiende que volverá a florecer con ayuda de otros y confiará cada vez más en sí mismo.

ilustracion 2: identidad y alma

EJERCICIOS PARA COMPRENDER NUESTRA IDENTIDAD:

  • Escribir quién eres, lo importante del ejercicio es no pensarlo mucho y ser lo más sinceros posibles, y leerlo en voz alta; pues hablar sana, y en voz alta, mucho más; por ello las terapias con psicólogos se hacen hablando y escuchando. Nuestras palabras tienen poder.
  • Trabajar la inseguridad, por cualquier arista se puede empezar a mejorar, no hay una lista exacta de cosas a hacer. Para comenzar a mejorar, en cualquier aspecto que perjudique nuestra identidad, puedes usar tu imaginación, esta ha sido una muy buen arma ante las más grandes dificultades a lo largo de la Historia.
  • Otra herramienta que incrementa nuestra seguridad y fortalece la identidad es leer, el conocimiento es la buena amiga que nos ayuda a tener más cultura y adentrarnos en el mundo.
  • Dejar de lado la alienación, el uso excesivo de redes sociales y el miedo; allí se pierde el alma, la identidad. Hay que volver a las bases, al principio hacer cosas que, por sentido común, sabes que son buenas. ¿Qué es lo más simple que te puede hacer feliz? Podría ser sentarnos a tomar sol; mirar las plantas; rezar; dormir temprano; escuchar atentamente lo que otro nos dice sin pensar en nosotros mismos; poner nuestros pies descalzos en la hierba; escribir en una hoja todos tus miedos y luego leerla en voz alta para después quemarla; tomar un baño con agua caliente y dejar que el agua arrastre tu tristeza; etc.
  • Seguir nuestra intuición, si estamos en una situación complicada, por muchos consejos que recibamos, tenemos que seguir nuestra intuición, porque esta nunca se equivoca, aunque está presente el riesgo de confundirla con una falsa creencia de seguridad y podemos terminar tomando decisiones desde el apego, desde la duda, o desde el miedo.
  • «¿Puede haber un yo sin un tú? La existencia de uno depende de la del otro. Yo soy yo, en la medida en que puedo distinguirme de otro y puedo reafirmarme como un individuo diferente y singular, con su propia historia y con su propio bagaje de sentidos e interpretaciones. Mi identidad se construye gracias a la alteridad”. (Padilla, 2022)

Referencias

Padilla, J. (marzo de 2022). La mente es maravillosa. Obtenido de https://lamenteesmaravillosa.com/que-es-identidad-personal-como-se-construye/

Giardini, A.; Baiardini, I.; Cacciola, B.; Maffoni, M.; Ranzini, L. y Sicuro, F. (2017). Comprende la Psicologí­a. Carl Gustav Jung: El inventor de la psicología analítica. Barcelona: Editorial Salvat, S.L.

¿Aprender cuenta como un hobby?

Empiezo esta vez con un compilado en el que he intentado resumir un concepto de todas las personas que decidieron aportar con lo que creían era el significado de hobby de manera personal.

“Es una distracción de tu rutina que genera satisfacción, es una actividad que, aunque no tengan un fin productivo realizamos con la intensión de divertirnos; es una oportunidad para hacer algo que nos guste; algo que elijo hacer por placer es más una actividad desarrollada en un espacio de descanso de los deberes y obligaciones, que nos recarga de energía, para poder mantenernos estables y sostener las cargas de la vida, te desestresa y te causa mucho placer realizarlo; es darle tiempo para hacer aquello que también amas que, aunque no te dedicas a eso, un hobby es lo que te gusta hacer en tu tiempo libre y está más relacionado al ocio.” (gracias a Kevin, Natalia, Miss Ingrid, Anita, Carlos, Jesús, Alejandra, Lau, Cesar, espero no olvidar a nadie).

Cuando busqué el concepto formal o académico de un pasatiempo el concepto no fue muy preciso, no me ayudó a resolver mis dudas, por eso recurrir a la opinión de los demás fue muy valiosa porque a mí, por ejemplo, me es complicado (al menos un poquito) pensar en uno es particular, y caí en cuenta de lo importantes que son para nuestra vida, para escapar un poco de los deberes y encontrar un refugio en disfrutar de una actividad o reunirse con personas que también compartan ese gusto particular. Realmente pareciera que los hobbies están subestimados o dados por sentado, y tal vez, como yo, existen más personas que aún no lo han encontrado o reconocido, entonces cuando quieren recargarse de energías o despejar un poco la mente y sentirse mejor, no encuentran en sus hobbies una salida.

Entonces… ¿Qué gano cuando le dedico tiempo a mi pasatiempo favorito?

1. Regalarte un tiempo para ti.

2. Nos ayuda a pasar momentos difíciles.

3. Desarrollas una faceta.

4. Realizas un esfuerzo que produce un aprendizaje.

5. Desconectas.

6. Sumas logros.

7. Puedes o no, conectar con otros.

8. No te interesa ser el mejor en eso.

9. Aumenta nuestra atención y concentración.

10. Mantiene el cerebro activo y sano.

Los hobbies nos ayudan a tener una vida más feliz y más sana ya que los disfrutamos y cuando coinciden con nuestras capacidades, se vuelven realmente enriquecedoras al requerir de cierto esfuerzo, porque generan habilidades y conocimientos al momento de dedicarles de nuestro tiempo, asimismo, poseen un valor importante para un envejecimiento saludable.
Está bien pasar tiempo haciendo cosas que te gustan:
Aunque suene obvio, muchas veces nos olvidamos que un tiempo de ocio o un pasatiempo es también un momento productivo, necesario para descansar y evitar caer en burnout en el trabajo, para saber de qué trata el burnout entérate en el siguiente enlace:

https://doi.org/10.33539/avpsicol.2014.v22n1.274


Escapar de la rutina y disfrutar de otras facetas de uno mismo.

¿Aprender cuenta como un hobby?

uSi bien estamos hablando de pasatiempos entretenidos y que disfrutamos, ver la televisión, una serie, una película, o comer, son actividades que no necesariamente son pasatiempos productivos ya que, si el consumo es netamente pasivo, posiblemente el beneficio que obtendremos de ellos será muy bajo porque no obtendremos un aprendizaje o no podrá ayudarte a desarrollar habilidades nuevas. Por ejemplo, si usamos la televisión o el Internet para un fin académico, de investigación o producción de textos y lo disfrutas y dedicas parte de tu tiempo de descanso a esto, entonces se convertirá en un hobby mayor valor.

Retomando el título de este artículo, cuando yo busqué el repertorio de mis hobbies… no encontré ninguno, aparentemente. Porque descubrí que pasaba gran parte de mi tiempo libre, buscando, viendo y escuchando entrevistas, podcast, seminarios, congresos, todo relacionado a Psicología y Humanidades, tomando nota de todo lo que aprendía para aplicarlo ya sea a mi vida o en mi trabajo y descubrí que se cumplen al menos, tres principios básicos para que aprender sea mi hobby favorito: Me relaja, lo disfruto y obtengo habilidades. Personalmente creo que existen algunas desventajas de no reconocer cuáles son nuestros pasatiempos, tales como: estar estresados, tristes o atravesando momentos complejos y no saber qué hacer para sentirme mejor y conectado conmigo mismo. Otra cosa que puede pasar es que, como no me conozco, puedo optar por otras actividades más dañinas para “buscar sentirme mejor” como fumar, tomar, comer y jugar excesivamente, o mantenerse en un sedentarismo, lo que puede producir un notable deterioro de nuestra salud mental y física.

Por si no tienes un hobby definido y quisieras empezar con uno, te comparto un link para que puedas conocer más de cien hobbies diferentes que tal vez te puedan interesar para volverlos parte de tu rutina:

Referencias:

L. Arias, W., Masía, A., & Justo, O. (2014). Felicidad, Síndrome de Burnout y estilos de afrontamiento en una empresa privada. Avances En Psicología, 22(1), 75–88. https://doi.org/10.33539/avpsicol.2014.v22n1.274

Wikipedia contributors. (2022). Hobby. Wikipedia.

https://en.wikipedia.org/wiki/Hobby#Psychological_role

Tus buenos momentos. [tus buenos momentos]. (12,07,2018). Cómo elegir un hobby [archivo de video].

Lean Molina. [Lean Molina]. (26, enero, 2021). Como encontrar un HOBBIE sino te gusta nada, Usa esta técnica. [archivo de video].

Hobby y Afición [Hobby&Aficion]. (2020, mayo 18). Qué es un hobby o afición y sus beneficios. Hobbies en un minuto [Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?v=KTP1VJ_4shU

Palabras clave:

Hobby, pasatiempo, ocio, habilidades, aprendizaje, desconectar.

Lo que no debe decirse: Secretos familiares

De generación en generación las familias desarrollan ciertos patrones de comportamiento, así como aspectos prohibidos o mal vistos por la sociedad según sus miembros. El Instituto Vasco de Estadística, define una familia como un grupo de personas vinculadas entre sí, generalmente por lazos de parentesco; dentro de este conjunto de personas es común que se presente un individuo que guía sus acciones e implanta creencias, patrones, tradiciones y secretos que se respetaran dentro del sistema familiar.

Alarcón de Soler (2013) y Mansilla (2019) refieren a los secretos familiares como parte importante de la dinámica familiar, además, constituyen un fragmento de la intimidad de cada uno de sus miembros. La temática de estos secretos es capaz de ir cambiando a través de épocas y tiempos, hacen referencia a ciertos acontecimientos traumáticos (violación, incesto, maltrato, aborto, adopciones, trastornos mentales, etc.) ocurridos en una familia que son escondidos porque se avergüenzan o se culpan de ellos y se ocultan con tanto cuidado y recelo que pueden ocasionar problemas psicosociales a través de las generaciones.

Los secretos se refieren a algo oculto, ignorado, escondido y separado de la vista o del conocimiento de los demás (RAE, 2022). Así mismo, Rober, Walravens y Versteynen, en el 2012, definieron a los secretos familiares como el ocultamiento consciente de alguna información o algún acontecimiento por uno o mas miembros de la familia, que pueden verse afectados por ésta.

La generación que inicia el secreto familiar controla esta información, ya sea implícita o explícitamente, el ocultamiento se da de una manera colectiva y se muestra una realidad diferente para miembros externos a la familia.

Cuando un evento traumático no llega a simbolizarse de un modo adecuado, no puede expresarse en palabras y continua dentro de la familia mediante actitudes y comportamientos, pero no mediante el habla; causa vergüenza, rechazo, censura, desaprobación y humillación, por ello, es doloroso para la familia y somete a cada miembro a una fuerte presión psicológica (Mansilla, 2019).

Al silenciarse, se reprime la posibilidad de expresión y demostración de emociones negativas relacionadas al evento escondido, termina formando parte del inconsciente y puede emerger en siguientes generaciones; a raíz de esto suelen darse las problemáticas psicológicas y de disfunción familiar. A demás, puede vivirse como una situación destructiva que genera desgaste emocional y ansiedad que crecerá con el tiempo, pudiendo llegar a la somatización (Termini, 2018).

Cada miembro de la familia crea vínculos entre sí, pero también con sus antepasados, por ello, los mantienen unidos con los traumas silenciados, por medio de una identificación inconsciente. Por ende, es importante identificar estos secretos que causan angustia y problemas psicológicos para trabajarlos y poder mejorar la situación de la familia y cada uno de sus integrantes.

Referencias:

Alarcón de Soler, M. (2013). Secretos familiares: Interrogantes y reflexiones. PSIMONART, 5(1-2), 23-35

Mansilla Izquierdo, F. (2019). Aproximación a los secretos familiares. INTERPSIQUIS

Rober, P., Walravens, G., Versteynen, L. (2012). In search os tale they can live with: About Loss, family secrets, and selective disclosure. Journal of marital and family therapy, 38(3), 529-41.

Termini, F. (2018). Family secrets: Clasification and consequences. Euromediaterranean Biomedical Journal, 13(23): 98-103

¿Más te abrazo, más te quiero?

Al hablar de afecto, cariño o amor, todos podemos llegar a la conclusión de que no basta con demostrarlo de una manera meramente física, sino con otro tipo de procesos como lo son la atención, el interés y el respeto. Pero ¿por qué estos son necesarios para que otra persona sienta una demostración verdadera de afecto?

En Psicología se utiliza un término interesante para hablar de esto. Con el fin de entenderlo, regresaremos a cuando éramos niños, y a pesar de no saber decir una palabra, podíamos demostrar lo que sentíamos sin rodeos.

El apego es una palabra utilizada para describir la relación afectiva más íntima. Cuando somos bebés esta relación nos ayuda a desarrollar nuestra confianza y seguridad.

Durante años este concepto ha sido estudiado y conceptualizado, podríamos remontarnos a la Segunda Guerra Mundial, en la que los huérfanos e infantes sin hogar empezaron a presentar dificultades en diferentes aspectos, por lo que la ONU solicitó al psiquiatra y psicoanalista John Bowlby que desarrollara un panfleto sobre el tema, mismo que título Privación materna; posteriormente, con base en las teorías del amor de Freud y continuando con una investigación más profunda se refirió al apego como una conexión psicológica duradera que se da en los humanos de forma natural.  (Bretherton.1992; Jersild, 1978)

Bowlby (en Delgado, 2004) postuló tres claves en su teoría del apego:

1. La primera expuso que un niño presentará menos miedo al sentir plena confianza en que su cuidador siempre estará disponible para él.

2. Esta confianza se construye durante la infancia y la adolescencia (etapas críticas del desarrollo), también dependerá de las expectativas que el niño desarrolle, todo esto lo acompañará por el resto de su vida.

3. Por último, explicó que las expectativas antes mencionadas están directamente relacionadas con la experiencia de la persona; un niño esperará que su cuidador esté disponible para él si en el pasado ya lo ha estado.

A partir de esta información, podemos darnos cuenta de lo importante que es este vínculo en nuestras vidas. Según Erick Erickson (en Delgado, 2004), está relacionado a la confianza desconfianza en un entorno motivacional psicosocial, lo que nos hace pensar en que mientras mejor se desarrolle el apego con nuestro cuidador primario, gozaremos de más seguridad al momento de relacionarnos con nuestro entorno.

En 1964, Schaffer y Emerson (en Jersild, 2004) descubrieron hechos a partir de una investigación en un hospital, entre un grupo de niños con enfermedades graves más no virales, y otro de niños con tuberculosis. Con el primero, las enfermeras tuvieron sólo los cuidados necesarios y se permitieron visitas esporádicas de los padres; sin embargo, en el otro grupo no se permitían las visitas, pero las enfermeras les brindaron más atención y cuidados. Después de meses, observaron que, al reencuentro de los niños del primer grupo con sus madres, estos se presentaron más emocionados y ansiosos que los del grupo de tuberculosis Concluyeron que lo importante en relación al apego no es el contacto físico, sino la atención y la exposición a estímulos diferentes al presentar necesidades emocionales.

Podríamos decir que la mejor forma de demostrar cariño es la proximidad emocional más no la física, ustedes se preguntarán ¿Cómo emocional? La edad en la que se da la máxima fijación por el cuidador principal son los siete meses, y a los ocho se presenta el máximo miedo a personas desconocidas, curiosamente se ha observado que los niños menores de dos años lloran o demuestran pena al separarse de su figura principal de apego más que cualquier otra persona, en cambio, a los cinco años, el niño se sentirá apenado por separarse de toda persona que sea de su agrado. Según Ainsworth et al (1978) podemos encontrar tres tipos de apego:

1. Apego seguro: Creado por una relación de respuesta inmediata a las necesidades emocionales y físicas del niño ( sueño, tristeza, dolor o frustración, etc.). Este tipo de apego le hará sentir al niño seguridad de explorar el mundo externo, ya que reconocerá que tiene un lugar al cual volver y se sentirá seguro de sí mismo y su cuidador.

2. Apego Inseguro – Evitativo: La relación en este tipo de apego es ajena a la unión, significa que el niño no tomará como base segura a su cuidador principal; podrá explorar, pero suelen ignorar la ayuda o atención de su cuidador. Ainsworth observó que tenían conductas similares a niños que habían tenido separaciones dolorosas.

3. Apego Inseguro – Ambivalente: Caracterizada por una preocupación del paradero del cuidador por parte del infante, lo que no deja que el niño disfrute de la experiencia de exploración. Asimismo, se presentan picos de emociones por parte del niño cuando el cuidador se aleja; cuando este vuelva encontrará una respuesta de irritabilidad, resistencia al contacto, al acercamiento, y las conductas de mantenimiento de contacto.

En los últimos dos casos, es probable que el niño perciba el mundo como un lugar peligroso; sentirá que no tiene un lugar seguro al cual volver

Garrido (2006) postula la importancia del apego en relación al control emocional y desarrollo de relaciones saludables, se piensa que un niño con apego seguro tendrá un mejor desarrollo en los dos puntos antes mencionados.

Respondiendo a la pregunta que nos llevó a dar este preludio, definitivamente no basta con un abrazo o un momento de cariño. Debe demostrarse la atención, interés, respeto y consideración hacia la persona en todo sentido, dando a entender que estamos presentes no solo física sino también emocionalmente.

Palabras clave: apego, atención, niño, desarrollo, confianza.

Bibliografía

Ainsworth, B., Blehar, M., Waters, E., Wall, S. (2015). Patterns of attachment: A psychological study of the strange situation. New York: Classic Editions.  

Bretherton, I. (1992). The origins of attachment theory: John Bowlby and Mary Ainsworth.

Developmental psychology, 28(5), 759.

Delgado, A. O. (2004). Estado actual de la teoría del apego. Revista de psiquiatría y psicología del niño y del adolescente, 4(1), 65-81.

Garrido-Rojas, L. (2006). Apego, emoción y regulación emocional. Implicaciones para la salud. Revista Latinoamericana de Psicología, 38, 3.

http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-05342006000300004#:~:text=Para%20Sroufe%20(2000a)%2C%20el,las%20emociones%20por%20el%20ni%C3%B1o

Gratiot-Alphandery. H., Razzo, R. (1972). Tratado de psicología del niño. Madrid: Ediciones

Morata.

Jersild, A. (1978). Psicología del Niño. Buenos Aires: Editorial Universitaria de Buenos Aires.

El amor propio y el trabajo no son lo mío

Hola, me presento, soy Brenda y además soy psicóloga, hace unas semanas me he quedado a cuadros pensando en lo que me ha dicho mi psicóloga (sí, a nosotros también nos toca ir a terapia) y ha sido algo muy simple pero tajante: Brenda, que no tienes amor propio, lo que haces y cómo te sientes después no tiene otro camino que el de despreciarte.

Muy fuerte, y si te sientes mal imagínate cómo me sentí yo. Iniciando además por la parte donde yo he estudiado un montón y resulta que eso, que yo también se lo he llegado a decir a otros, también lo tengo yo.

Un poco de historia, para desempolvar lo que no parece tan evidente ahora. El inicio es muy clásico, una niña en un entorno de clase media baja que lucha constantemente porque la vean, la aprecien y, sobre todo, le digan lo que vale. A eso, le sumamos una adolescencia en un medio no muy seguro, acechado por la delincuencia y que, además, el hecho de estudiar y destacar es visto como una excusa para que te apedreen. En líneas generales, la búsqueda de un soplo de aprobación, de conseguir mi camino y mi rumbo se transformó en un pozo de los deseos concedidos, algo así como una lámpara mágica que cada que alguien la frotara (bueno, a mi nadie se me acercaba ni con un palo) se le concedía un deseo.

De este modo, me adapté a vivir dando, ofreciendo, proponiendo y ejecutando, por supuesto que sí, para todos, pero no para mí.

– ¿Dónde está Brenda? –

– En el coro, ensayando.

– No, que está en dirección aprendiendo a declamar para el festival.

-Para nada, está en la biblioteca preparando el periódico mural…

Y así, yo estaba metida en cuanta cosa se atravesara. Sí en casa no había reconocimiento, el profesor de lentes y mirada lasciva de seguro que sí aprovecharía mis talentos (gracias al cielo, nunca de manera sexual, al menos, no conmigo). De este modo llegamos a la adultez, la cual pinta a grandes rasgos así:

“Sí cobro demás por haberme quedado dos horas extras, estoy siendo terrible, mi jefe necesitaba que lo apoyara, no puedo ser una rata.

Pero ¿qué te pasa? ¡Calla! tonta, que no tienes jefes, que para algo en pandemia te independizaste y ya trabajas por tu cuenta ofreciendo tus servicios que para eso estudiaste y encima te especializaste.” (Brenda, diálogo mental en un día cualquiera, aplazando cobrar sus honorarios, 2017 en adelante) .

De esta manera, ridícula y lamentable te invito a reflexionar sí te ha pasado por la cabeza algo como esto:

  • Creer que sí no das, no serás apreciada.
  • Considerar que sí exiges una retribución justa entonces eres una mala persona, una rata.
  • Pensar que, si das tu opinión genuina, la gente se irá.
  • Preocuparte porque no encontrarás otro trabajo u otra persona que te quiera.
  • Convencerte de que tu valor no es lo suficiente y por eso mereces cualquier cosa.

En mi trabajo, cosas como estas pasan debajo de la mesa, no se nota a menos que en procesos de terapia se descubran como hallazgo de un fósil en Tierra del Fuego. Aquí, algunas de las cosas que he aprendido:

  1. Mi trabajo, como el de muchos, tiene que ser minucioso y con mis conocimientos, soy capaz de ofrecerlo. Pero eso no significa que tenga que devaluarse por una situación personal, mis asuntos los resuelvo yo, no en el momento de trabajar.
  2. Ser realista, las personas que estarán dispuestas a aprovecharse consciente o inconscientemente, lo harán sin miramientos. Así que, levántate en armas y sincérate sobre cómo te sientas, el riesgo es: quedarse sin esa persona y sentirte mejor por no sentirte un martillo que usan y luego dejan echado en la caja de herramientas.
  3. Sobre el dinero, no vives del aire ni del sol. Las plantas ya lo tienen ganado y, aun así, como el mango o el cocotero se esfuerzan en ascender y obtener la mejor luz. Tú, haz lo propio. Manda ese mensaje educadamente, cobra y lanza el teléfono al sofá, lee un libro o ve una serie, olvídate de esa presión estomacal y asume lo que venga.

Por último, recuerda que sí temes sentirte mal… mal ya estás ahora, ¿qué puede ser peor? ¿Qué te paguen, feliciten, te den la razón? No todas las alternativas son negativas, solo eso. Y bueno, me voy que tengo deudas que saldar ¿y tú?