Dependencia emocional y TLP

No todo es color de rosa…

En una relación de pareja, debe existir un espacio para crecer, cada quien por separado y en equipo, la cual debe basarse en los siguientes pilares básicos (Congost, s. f.):

  • Amor.
  • Confianza.
  • Respeto.
  • Aceptación.

Sin embargo, existe la dependencia emocional, que es un tipo de adicción hacia otra persona, usualmente generado en parejas; cuando una persona se encuentra en esta dependencia, va desarrollando la necesidad imperiosa del otro, en donde renuncia a su libertad e inicia un camino desagradable y de tortura en que cada litro de lágrimas es equivalente a un minuto falso de felicidad (Congost, s. f.). Es cuando un individuo permite que otros afecten sus sentimientos y emociones, pasan a depender de ellos para sentirse felices; esta acción impacta negativamente a la autoestima cuando está en formación, llegando a depender de terceros.

A continuación, se muestra una lista de características que presenta una persona con dependencia emocional:

  • La persona depende de un miedo constante de abandono.
  • Se siente inseguro y ansioso.
  • Tener presente un miedo de rechazo.
  • Tiene una necesidad incesante de seguridad.
  • Ve la verdadera felicidad como el depender de una pareja romántica.
  • No sabe cómo satisfacer sus necesidades emocionales de manera solitaria.
  • A veces, puede llegar a pensar que no vale la pena vivir sin su pareja.

Asimismo, la Asociación Psicoanalítica de Psiquiatría define el sentimiento de vacío (lo cual es muy marcado en personas con TLP), como:

Estado mental subjetivo caracterizado por un sentimiento doloroso de empobrecimiento de los propios sentimientos, fantasías y deseos, así como una falta de respuesta a estímulos externos o una mera respuesta automática. Convicciones, entusiasmo y la relación con los demás parecen perdidos y son reemplazados por sentimientos de inercia, aburrimiento y superficialidad. La persona que se queja de vacío, a menudo se siente cambiada, distinta a los demás, sin esperanza por una felicidad futura, incapaz de amar o preocuparse por los demás o responder apropiadamente al cariño y la atención. Los sentimientos de vacío pueden ser fugaces, periódicos, o, especialmente en algunos pacientes límite y narcisistas, pueden definir la propia experiencia subjetiva básica. El vacío aparece a menudo junto con depresión, aburrimiento y despersonalización; a veces puede parecer la totalidad de la experiencia, excluyendo dolorosamente cualquier otro sentimiento. (Moore y Fine, 1990, en Mora, 2022)

Dicho lo anterior, una persona con TLP tiene un miedo obsesivo de abandono, lucha con adoptar una adecuada regulación emocional, ve a su pareja como un objeto para satisfacer sus necesidades y sufre de sentimientos crónicos de vacío. Si alguien sufre de dependencia emocional, puede tener conversaciones negativas de manera interna, lo que contribuye a que se quede preso en ese ciclo contraproducente, y que pueda desarrollar afecciones crecientes de ansiedad y tristeza. Un requisito previo para el cambio es encontrarse a uno mismo, con amabilidad y aceptación; la crueldad interna solo mantiene a la persona atrapada, donde crea emociones desagradables.

Congost, S. (s. f.). Manual de dependencia emocional afectiva [Archivo PDF]. Psicopedia.org. http://www.psicopedia.org/http://www.psicopedia.org/wp-content/uploads/2014/02/GUIA-DEPENDENCIA+EMOCIONAL.pdf

Mora, N. P. (2022, 26 enero). El sentimiento de vacío en el Trastorno Límite de la Personalidad: construcción de un cuestionario sobre sentimiento de vacío en el TLP. https://www.academia.edu/es/69477798/El_sentimiento_de_vac%C3%ADo_en_el_Trastorno_L%C3%ADmite_de_la_Personalidad_construcci%C3%B3n_de_un_cuestionario_sobre_sentimiento_de_vac%C3%ADo_en_el_TLP

Consumo de sustancias psicoactivas

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, 2020) indicó que alrededor de 269 millones de personas en el mundo están guiadas por el uso y consumo de alguna sustancia y estos números están en aumento. Desde el 2009, Las 189 millones de personas que solían ser las registradas en función del uso de drogas, están aumentando en un 30% hasta la actualidad. Adicionalmente, 35 millones de usuarios sufren trastornos crónicos y progresivos por el uso y abuso de drogas; además, el aumento de escasez de trabajo y el desequilibrio económico por bajas oportunidades laborales causados por la pandemia, deja una sociedad vulnerable al consumo de sustancias psicoactivas, así como al tráfico y cultivo, con el fin de ganar dinero.

La adicción a sustancias psicoactivas en centros de rehabilitación peruanos, según el censo nacional del Instituto Nacional de Estadística e Informática y Poder Judicial del Perú (2016), es una dificultad que pone en peligro a la sociedad sin discriminar la edad, inclinación sexual, religión, condición, preferencias políticas y estado socioeconómico de las personas en las que se manifiesta que, el 59% consumieron alguna sustancia. Por ello se puede ver, entre otras cosas, que el inicio del consumo de sustancias ilícitas en el Perú se da entre los 13 a 15 años de edad, diferenciando a los hombres, que empiezan entre los 14 a 15 años, de las mujeres, que empiezan entre los 13 y 14 años.

El Perú es parte de los escasos países de la región Andina que persiste en una concepción conservadora reacia a cualquier dimensión política o normativa en los temas de estupefacientes. La política peruana sobre drogas y, especialmente, la relacionada a la salud mental y los usos problemáticos, permite identificar los límites, y los obstáculos prácticos que tiene que apostar por la continuidad del paradigma de la abstención y represión, así afrontar problemas asociados a drogas legales e ilegales (Garrido, 2015).

En cuanto a las terapias, la terapia tiene el propósito fundamental de crear una nueva perspectiva del problema con el cual se llega a consulta. En otras palabras, es un proceso más no un suceso, que se desarrolla a través de la experiencia del paciente en un tiempo que compete a la disposición del mismo (Arias Gallegos, 2015). Según la RAE (2020), la terapia es el conjunto de herramientas que se aplican para aliviar la enfermedad de una persona.

Las terapias cognitivo-conductuales como tratamientos en adicción de drogas, presentan disminución de adherencia y no tienen el efecto esperado a largo plazo, pero, a pesar de lo mencionado, los datos obtenidos dan aspectos positivos sobre esta terapia, como la disminución de recaídas cuya mejora aumenta en la medida que se combina contratamiento psicosocial adicional. En otras palabras, las terapias grupales adaptadas para ejecutarse en conjunto con terapias cognitivo-conductuales y motivacionales, son tratamientos que ayudan a reforzar comportamientos sociales que pueden ayudar a mantener al individuo un estilo de vida sin drogas y fomenta la abstinencia (Velazquez, 2014). 

En conclusión, la prevención sobre el consumo de drogas en los jóvenes debe ajustarse a cada etapa de desarrollo en la que se encuentre el público objetivo. Como, por ejemplo, programas dirigidos a niños de primaria, adolescentes tempranos, adolescentes de mediana edad y adolescentes tardíos (Simone A. et al., 2016).

Referencias

Arias Gallegos, G. (2015). Carl R. Rogers y la Terapia Centrada en el Cliente. Universidad

            Femenina             del             Sagrado             Corazón             23(2),    141–147.

https://www.unife.edu.pe/publicaciones/revistas/psicologia/2015_2/

Garrido, R. S. (2015). Los usuarios de drogas en el Perú. Políticas, derechos y problemas. http://www.drogasyderecho.org/wp-content/  

Instituto Nacional de Estadística e Informática & Poder Judicial del Perú. (2016). Perú: Primer Censo Nacional De Población En Los Centros Juveniles De Diagnóstico Y Rehabilitación. https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales

Real Academia Española, 2020: Diccionario de la lengua española, 23 ed.

https://dle.rae.es

Simone A. Onrust, Roy Otten, Jerien Lammers, Filip Smit, 2016. School-based programmes to reduce and prevent substance use in different age groups: What works for whom? Systematic review and meta-regression analysis. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2015.11.002

UNODC. (26 de 06 de 2020). Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito.

https://www.unodc.org/mexicoandcentralamerica/es/webstories/2020/06_26_Informe

Velazquez, M. C. (2014). Abuso de Drogas: Generalidades Neurobiológicas y

            Terapéuticas.                Actualidades                en                Psicología,       21-25. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=133232675005

Me siento gorda

¿Acostumbras a usar esta expresión? O mejor dicho ¿la utilizas para evitar conectar realmente con mis emociones? Si busco en el diccionario la palabra «gorda» definitivamente no es calificada como una emoción, es un adjetivo que se usa para describir o referirse a una persona, y lo peor es que, en su uso coloquial, tiene una connotación despectiva. Recuerdo algunas conversaciones con mi mamá cuando estaba en la universidad, en la que ella me preguntaba cómo me sentía o qué pasaba porque veía mi poco deseo por hacer las cosas, y yo respondía de muy mal humor: «Es que me siento gorda». Quizá así me sentía, pero detrás de esa «gordura» hay muchos más sentimientos que expresar, creo que era más cómodo culpar a mi cuerpo que poder hacer un viaje a mi interior y descubrir con valentía lo que realmente ocurría.

Hoy en día me he visto usando esta frase de nuevo, y la escucho a menudo en consulta cuando atiendo a mis pacientes. Vamos a recrear una escena, voy de compras, elijo ropa que me gusta, entro al probador, me veo en el espejo, y digo: «me siento gorda». Como la gordura no es una emoción, ¿qué creen que quiero decir?, ¿cómo me siento realmente cuando veo que la ropa no me queda?, ¿será que siento rabia o frustración por no encontrar ropa de mi talla, o que me quede cómo yo esperaba?

Debido a la poca inclusión del lenguaje emocional en el hogar, no encontramos las palabras exactas para describir lo que ciertamente estamos sintiendo. El tiempo y los libros de Ciara Molina me han enseñado que, si aprendo a reconocer mis emociones, será más sencillo gestionarlas. Sigamos con el ejemplo anterior, si ante ese espejo lo que siento es rabia y lo reconozco, manejaré lo que estoy experimentando de una manera funcional.

Hasta cierto punto el decir «me siento gorda», puede ser utilizado como un mecanismo de defensa, así evito contactar con emociones desagradables que atemoriza afrontar. Esta evasión se debe a no querer desbordarse por sentir tristeza ante heridas no curadas, o por la posibilidad de ser muy cruel e hiriente al exhibir mi rabia.

El cuerpo y la mente buscan protegernos de todo lo que genere malestar, y es así que, al expresar esta frase tan cotidiana, la mente nos protege de hacer conexión con ciertas emociones. y desplazamos lo que estamos sintiendo por algo tangible, que creo poder manejar y controlar, que es el peso. De tal modo que, si mi problema es el sobrepeso, entonces puedo hacer dieta, ejercicio, o seguir un plan de alimentación, pensando que ese malestar interior va a desaparecer.

Lamentablemente esto no va ser así porque «el malestar interno» no viene por la forma de tu cuerpo ni la talla, está más relacionado a nuestra historia, autoconcepto, autoestima, valores y creencias. Este sobrepeso quizá camina con nosotros con la función inconsciente de escudo, para salvaguardar nuestro equilibrio mental y nuestra poca tolerancia al malestar; porque si me quedo con todas mis emociones al desnudo y no sé cómo gestionarlas, voy a empezar a enfermarme, o a buscar otra frase como excusa para evitar la incomodidad, preferible eso a caer en depresión o sentir ansiedad. A todo esto, se suma el hecho de que tenemos un estereotipo de belleza que ensalza la delgadez, mientras que la palabra gorda está asociada al rechazo, a la soledad y al fracaso. Haciendo una retrospectiva, afirmo que yo uso esta frase cuando me siento poco productiva o excluida.

Años atrás, llegué a pensar que mis conflictos se acabarían al bajar algunos kilos, pero así estuviera en mi peso ideal no dejaba de sentirme «gorda». La sociedad me reafirmó que siendo delgada me sentiría amada, reconocida y aceptada. Pude comprender que las industrias nos venden todo tipo de tratamiento para bajar de peso, fajas y cirugías, con la única razón de sentir estos nutrientes emocionales vitales que son señalados líneas arriba. Si bien todo ser humano necesita de estos componentes, tenemos que entender que podemos obtenerlos por otros medios y no solo a través de la delgadez; no es justo que pongamos nuestra felicidad en algo tan variable como lo es nuestra apariencia. Sé que sentirnos a gusto con nuestro cuerpo otorga confianza, pero esa seguridad debe venir de adentro, desde valorar mis logros por más pequeños que sean, sentirme capaz de amarme, de cuidarme, de permitir equivocarme para dar paso al aprendizaje; y eso debe mantenerse así tenga diez kilos más o diez kilos menos.

En la actualidad se observa muchos movimientos, así como publicidad, que se dirigen a la aceptación de todo tipo de cuerpos;  hay un grupo de modelos curvy que incluye la belleza y diversidad corporal, resaltando que el ser bonita no depende de tu talla, ni peso, ni altura, sino que es una cuestión de actitud, así como una forma de cuidado a nuestro cuerpo y mente. Pienso que el sentirnos a gusto con nuestro cuerpo no regirse por el resultado de la balanza, sino de la relación que llevamos con nosotros mismos, y que sea una conexión sana, compasiva, amorosa, y de aceptación; es eso finalmente, lo que nos va a llevar a sentirnos, interiormente, en paz.  Volviendo al término «me siento gorda», te quiero invitar a que observes qué hay detrás de ese mensaje, y cuando precisamente lo sientas, darte la oportunidad de conocer tus emociones, y aceptarlas tal y cómo se expresen, aún si son difíciles de manejar… toda emoción, entendida y manejada, nos orienta a una transformación para bien.

Así como esa frase nos lleva a una invitación, también el concepto de «delgadez» nos regala un mensaje; a lo mejor no es solo sentirnos esbeltas sino que se trata de reflexionar lo que proyectamos al decir: «quiero sentirme delgada». ¿Será que deseamos sentirnos amadas, capaces, libres, reconocidas, tranquilas? Lo importante de identificar el mensaje oculto, es que abre posibilidad al cambio. Si yo sé que quiero sentirme amada, ¿qué puedo hacer para demostrarme a mí misma ese amor anhelado?, ¿acaso será poner límites? Trabajar en mi autoconcepto, permitirme momentos de soledad donde tenga un diálogo interno sano y apacible, ser leal conmigo misma, y aprender que, ponerme en primer lugar en los momentos indicados, no me hace egoísta. Cuando defina cómo me quiero sentir, dejaré de depositar todo mi poder en el peso, y empezaré a tomar responsabilidad de la vida que quiero tener. ¿Vas a esperar estar «delgada» para sentirte libre?

¿Tienes cambios de humor repentinos? No estás solo

Queridos amigos, tras pasar por unos días de repentinos cambios de humor, quise investigar más al respecto sobre este fascinante tema.

Los cambios de humor también se pueden conocer como “bajones emocionales”, que ocurren cuando uno lleva quizá un día, unos días, una semana o varias semanas, acumulando una situación estresante; también se puede detonar en momentos que se vive una crisis existencial y/o momentos de fuerte crítica hacia nuestra persona, podemos quizá no darnos cuenta de ello, pues también ocurre inconscientemente. Es así como nuestro cerebro y nuestro cuerpo busca una vía de escape o salida a tal saturado trajín, entonces nos provee de llanto inesperado, de irritabilidad, de pensamientos catastrofistas.

Y hablando de este tema tan importante me gustaría resaltar que, en nuestra sociedad hay muchos prejuicios respecto a estos cambios de humor repentinos, pues tildan a las personas ya de bipolar, cuando no es así; es cierto que puede aparecer conjuntamente con este trastorno y/o con ansiedad, depresión, pero no se tiene necesariamente que asociar a un trastorno.  Estos estados de ánimo cambiantes también se denominan “labilidad emocional”, esta se identifica con los siguientes síntomas y/o signos:

  • Hay estallidos emocionales que pueden durar algunos minutos y luego desaparecen.
  • Las personas con labilidad emocional suelen no mostrar emociones durante una etapa.
  • Lloras y ríes repentinamente. Puedes pasar de estar en una situación tranquila y tener ganas de llorar sin razón aparente.
  • Irritabilidad emocional.
  • Desaparecen con facilidad
  • Son leves y presentan poca gravedad (Muñoz, 2022)
Imagen 1: labilidad emocional

Soluciones para estos momentos de cambios de humor:

  1. Racionalizar las emociones: Debemos interiorizar que las emociones tienen un fin en nuestra vida, y es el de protegernos; cuando lloramos, reímos, es nuestro cuerpo mandándonos un mensaje de alarma hacia qué cosas debemos prestar atención, por ejemplo, un llanto repentino puede esconder un estrés acumulado, o una confusión mental no resuelta, así como cuestiones aún más profundas que se deben analizar, y sabemos que después de llorar estaremos más tranquilos. Debemos aprender a racionalizar que todo pasa por nuestro bien, usar preguntas, en relación al tema que nos aqueja: ¿Me siento mal anímicamente? Sí, entonces… ¿Eso me hace peor persona? ¿En realidad estoy enferma por tener solo estos pensamientos? ¿De verdad no merezco nada? ¿Nadie me querrá si estoy irritable? ¿Estoy siendo débil si lloro? Si contestamos racionalmente estas preguntas, nos darán mucha tranquilidad.
  • Comprender el poder de las emociones:

Sin emociones seríamos simples robots, no podríamos tomar decisiones que busquen nuestro bienestar; ya que cuando decido, mucho interfiere como me siento ante una situación, personas y contexto.

Hasta la fecha se tiene un prejuicio frente a determinadas emociones, como el enojo o la tristeza, y se les tacha tajantemente porque son desagradables; en realidad si conectamos más con estas emociones en vez de evitarlas, podríamos no solo encontrar arte en ellas, sino ver la vida desde otra óptica, en que, sí, se sufre, pero solo porque somos humanos y eso no quiere decir que no tengamos valor.

Imagen 2: afirmaciones positivas
  • El poder de las afirmaciones para aliviar momentos de crisis de cambios de humor:

Es sabido que las frases de afirmación al escribirlas y decirlas en voz alta conscientemente (por ejemplo: puede repetir: “Yo María, soy una persona prospera, me acepto tal cual soy”), el cerebro tomará como verdadera esta información y se empezara a ver cambios en nuestra actitud y comportamiento.

  • Comprender que las emociones se pueden heredar:

Algunas emociones, especialmente las asociadas a experiencias traumáticas pueden heredarse y pasar a las siguientes generaciones. Se cree que la experiencia traumática afectaría a nuestro material genético, en concreto a los procesos de metilación del ADN (en el que se hallan las instrucciones genéticas que marcan el desarrollo y funcionamiento de los organismos vivos, así como la transmisión hereditaria). La información en el ADN se transmitirá de padres a hijos, e incluso a nietos; por ello suelen brotar de forma incontrolada y son fácilmente identificables. (Alonso, 2017)

  • Acudir a terapia:

Unas cuantas sesiones o hasta una sola sesión, dependiendo de la capacidad del especialista, ayudarían enormemente a encontrar el camino de salida a todo a nuestro alrededor que podria detonar en la “labilidad emocional”.

imagen 3: acudir a terapia

Conclusiones:

  • Los cambios de humor, también se pueden conocer como “bajones emocionales”, que ocurren cuando uno lleva quizá un día unos días, una semana o varias semanas, acumulando una situación estresante.
  • Los estados de ánimo cambiantes también se denominan “labilidad emocional”.
  • Algunas emociones, especialmente las asociadas a experiencias traumáticas pueden heredarse y pasar a las siguientes generaciones.

Bibliografía:

Alonso, J. R. (2017). Las emociones, la base neurologica del comportamiento. España: EDITEC.

Muñoz, E. (14 de febrero de 2022). Mundo Psicologos. https://www.mundopsicologos.com/articulos/labilidad-emocional-no-es-sinonimo-de-bipolaridad

Cambio de chip

Generalmente, en la vida siempre estamos esperando que los demás cambien para que nosotros podamos mejorar, o para que le transformen la vida a uno. Por ejemplo, una relación sentimental, cuando estamos en ciertas dificultades con la pareja normalmente decimos, “es que si él o ella cambiara todo sería diferente”. Tarde o temprano  llegas a la conclusión de que la solución a esto es que tu pareja transmute. A partir de ese momento pones mucha energía e interés en presionarla, culpabilizarla y convencerla de que debe cambiar. Te dices a ti mismo: “Cuando esto lo consiga, mi sufrimiento acabará y seré por fin feliz”.

Lo primero es entender que a las personas hay que aceptarlas tal y como son, que cada uno piensa y siente de manera diferente, esa es nuestra riqueza.  A menudo nos empeñamos en cambiar actitudes o comportamientos de los demás sin tener en cuenta que el otro tiene una historia distinta, y que lo que para mí es importante quizá para él no lo es, y eso está bien.  Tendemos a generalizar nuestras creencias hasta el punto de hacernos inflexibles.  Aceptar que no podemos tener poder sobre los demás es el primer paso para mejorar en nuestras relaciones interpersonales.  Llegado este punto, piensa: ¿Para qué quieres que el otro se transforme? Puede que la respuesta sea para que él o ella sea más feliz o para que sufra menos, aunque si profundizas un poco más quizás llegues a reconocer que sería para que tu relación con él o ella mejore y no te genere sufrimiento a ti. 

Hoy me voy a enfocar en las relaciones de pareja. Idealizar a la pareja es uno de los errores más comunes, esto a menudo nos lleva a echar sobre las espaldas del otro la supuesta responsabilidad de ser fuente de gratificación de muchos de nuestros deseos. Algunas personas, además,  de forma inconsciente tratan de  curar heridas afectivas de su pasado infantil por medio de la relación de pareja. Nuestras decisiones tienen que ver con la repetición de modelos que hemos aprendido a través de los primeros vínculos con las figuras parentales, y también con la identidad. Al enamorarnos, idealizamos al otro y ponemos en él o ella todo lo que creemos que nos falta o nos sobra; y si no encaja a lo que deseo pues intento cambiarlo.  La teoría del apego, desarrollada por el psicoanalista inglés John Bowlby en la década de 1950, afirma que los seres humanos seguimos en la edad adulta los patrones de relación que aprendimos en la infancia. Formamos un apego seguro cuando nos han educado con afecto, atendiendo nuestras necesidades y emociones (sin sobreprotegernos) y poniéndonos unos límites claros y adecuados. Desde este estilo nos identificamos con el modelo y buscamos parejas similares, que nos traten de manera sana y satisfactoria. 

Pero ¿Qué sucede cuando la figura de apego es rígida e inflexible, o cuando muestra rechazo u hostilidad ante nuestras necesidades, o si unas veces las atiende y otras veces no? En esos casos podemos generar inseguridad, miedos y ansiedad, y es entonces cuando elegimos  parejas que mantengan estos estados y acabamos convirtiéndonos en personas que entienden las relaciones desde el conflicto, sintiéndonos incómodos a menudo, desconfiados o ansiosos. El estilo que elegimos para llevar nuestra relación es un aprendizaje, no un instinto por lo que tenemos margen de movimiento. Lo que aprendimos se puede desaprender, descubriendo otra manera de relacionarnos y abriéndonos a características diferentes. Pero repetimos el patrón si no somos conscientes de nuestros miedos e inseguridades; y si por miedo a la soledad “evitamos el ser juzgados”, aferrándonos a la idea de pareja a pesar de que nuestra salud mental pueda estar en juego. 

Debemos tener presente que algunos patrones o creencias no las hemos generado nosotros a través de vivencias, sino que pueden corresponder a algo que vimos en nuestras familias o en algún modelo que terminó influyendo en nosotros. Quiero que te tomes un tiempo para responder estas preguntas:

  • ¿Cómo recuerdas la relación de tus padres?
  • Cuando había problemas ¿cómo los solucionaban?
  • ¿Qué muestras de afecto tenían contigo?
  • ¿Qué rol tuve que jugar y sigo jugando para sentirme bien, o para obtener amor y aprobación?
  • ¿Qué estás llevando hoy a tu relación de lo que viviste con tus cuidadores?

Después de tener este diálogo interno, vamos a dar con la “creencia” y hacernos conscientes de ella. El poder dar con la raíz de nuestras inseguridades, siendo comprensivos y compasivos, nos ayudará a una reformulación  de pensamiento que nos permitirá tomar decisiones sanas, haciéndonos responsables de nuestra felicidad, sin esperar que los demás deban cambiar. Entonces ¿por qué pasamos nuestra vida pretendiendo que mi pareja transmute? La respuesta está en la actitud cómoda y fácil de culpabilizar al otro cuando las cosas no son o no ocurren como nos gustaría, y así, librarnos de la responsabilidad de afrontar con la mochila emocional que llevamos. 

Cuando estoy en sesiones de pareja, suelo preguntarles en qué medida creen que están contribuyendo cada uno de ellos a que la relación no funcione como les gustaría. Es interesante, porque ambos buscan autoculparse de aspectos propios que por supuesto conocen y no saben manejar de forma adecuada. Esto me alegra mucho, “son conscientes” me digo a mí misma… Pero unos segundos después aparece la afirmación del “pero”. “Yo sé que no la escucho mucho… pero si ella fuera más cariñosa conmigo, yo la escucharía más”. En este escenario son muchas las relaciones que terminan por romperse. El planteamiento es tan turbio que las conclusiones a las que suelen llegar son, por un lado, de refuerzo de la culpabilización (“la otra destruyó la relación por no cambiar”) y, por otro lado, de fracaso (“no fui capaz de hacerla cambiar”), cuando en realidad no hay culpables ya que ambos no son conscientes de la raíz del problema y el único fracaso es el planteamiento erróneo de querer convertir a tu pareja.

Aquí te dejo tres estrategias para no pretender cambiarle el chip a tu pareja si llevas una relación sana:

  • Ten una mirada compasiva y comprensiva hacia ti mismo y tu pareja. Interioriza esta creencia: “Todos hacemos lo que podemos, de la mejor forma con los recursos que tenemos”. No te tomes las acciones de los demás como algo personal y considera que detrás de ellas puede haber una historia que las justifique, más allá de una intención maliciosa.
  • Olvida el querer modificar a tu pareja, centra todos tus esfuerzos en cambiar tú. Contempla la posibilidad de que el comportamiento de tu pareja te está mostrando algún aspecto de tu personalidad que puedes mejorar.
  • Colócate como un aprendiz en la vida y déjate enseñar. Mostrar vulnerabilidad es el primer paso para comprender que no podemos con todo y que necesitamos ayuda, quien está caminando a tu lado puede brindarte grandes aprendizajes. 
  • Por último, adquiere la sabiduría para saber distinguir qué aspectos puedes trabajar en ti y aceptar los que no. Aprender a aceptar es una de las habilidades que mayores frutos pueden dar en tu crecimiento personal. En este caso, aceptas al otro tal cual es, sin pretender que cambie, y te aceptas a ti mismo, con tus luces y tus sombras.

Referencia:

Bowlby J. (1979) : Vínculos afectivos: formación, desarrollo y pérdida. España: Ediciones Morata

La marihuana

La marihuana o Cannabis sativa es una planta con propiedades psicoactivas, cultivada casi desde los inicios de la civilización. Puesto que se puede emplear tanto para la creación de prendas textiles, herramientas, combustible e incluso medicamentos. En la actualidad se discute si fue el primer ejemplo de domesticación, debido a que pasó de ser recolectada a ser cultivada (Ángeles López et al., 2014).

En cuanto a su composición química, se han identificado aproximadamente 500 compuestos, entre los que se encuentran cannabinoides, terpenos, flavonoides, alcaloides, estilbenos, aminas fenólicas y lignanamidas. Hoy en día se conocen alrededor de 70 cannabinoides de los cuales el THC es el más estudiado a causa de sus efectos psicoactivos (Ángeles López et al., 2014).

Los endocannabinoides son moléculas de la clase de los lípidos, las neuronas emplean esta molécula para su actividad. Las marihuanas endógenas, al interactuar con el receptor CB1, induce placer al comer, el beber el agua, al tener relaciones sexuales, incrementa la relajación y el sueño. Por otro lado, el síndrome de abstinencia asociado a la marihuana incluye cansancio, dolor muscular, malestar estomacal, reduce la actividad del sistema hedónico y aumenta la actividad del sistema de defensa. Análisis en laboratorio sugieren que los cambios en el sistema de endocannabinoides reducen los receptores CB2, enzimas encargadas de la fabricación de los endocannabinoides. Así mismo, los receptores de la corticotropina están elevados, lo que se traducen en ansiedad y miedo, los pacientes refieren tener sensación de que “se van a morir” (Oblitas Guadalupe, 2004)

Es importante resaltar, que actualmente, se están realizando investigaciones en el campo médico. Puesto que se encontró efectos positivos en el tratamiento para el dolor, mitigar efectos secundarios en tratamientos como la quimioterapia, e incluso algunos síntomas relacionados a diagnósticos mentales (National Institute on Drug Abuse, 2015).

El sistema endocannabinoide | Fundación CANNA: Investigación y análisis de  Cannabis

Cannabis, marihuana y cáñamo.

La denominación de la marihuana, cannabis o cáñamo evidencia un gran problema terminológico y lexicográfico. Tradicionalmente el término cáñamo es empleado como droga en las especies cáñamo índico, cáñamo indiano o cáñamo indio. En la actualidad, el término fue reemplazado por cannabis, de la denominación científica en latín. La palabra cannabis no solo se emplea para denominar a la planta, si no también al compuesto activo de la droga. Por otra parte, en Estados Unidos, durante los años 30, a raíz de una estrategia político comercial del magnate comercial W. R. Hearst y del empresario J. Dupont destinada a acabar con el cultivo comercial del cáñamo industrial. Por lo que, se empleó el término subterfugio “marijuana” (cáñamo psicoactivo). Dicho problema fue incrementado por el Centro de Información y Documentación CINDOC, puesto que el término cannabis engloba el cáñamo común (Cannabis sativa) y al cáñamo índico (cannabis sativa). Lo que significa, que incluye tanto el hachís como la marihuana, dentro de la denominación (Díaz Rojo, 2004).

Cómo distinguir entre cannabis, cáñamo y marihuana? - Blog de Madame Grow

Mutación y crianza selectiva

Como la gran mayoría de las plantas domésticas el cannabis ha sido sujeta de grandes cambios, orientados en su mayoría para satisfacer las necesidades humanas. Inicialmente se estableció dos subtipos principales, cannabis sativa y cannabis índico, ambas especies fueron empleadas para la fabricación textil, combustible, entre otros. Sin embargo, no es posible precisar el momento exacto, en el que la selección humana dio preferencia a las propiedades psicotrópicas. Puesto que ambas especias cuentan con dichos efectos, pero en distintos niveles (Contreras, 1978). Hoy en día se pueden precisar tres especies principales con fines psicotrópicos, la Sativa, Indica y Rudelaris (Vera Torres & Álvarez Vanegas, 2021). Así mismo, la Rudelaris es de las más utilizadas para la creación de cepas híbridas para el consumo

Conclusión

Ciertamente el cannabis es una planta polémica, tanto por su recepción social, como por los constantes estudios a los que se somete. Es importante precisar que la industria textil aprovecha las fibras provenientes del “cáñamo”. Por tanto, se puede afirmar que su cultivo no puede relacionarse únicamente a los efectos psicotrópicos o terapéuticos, los que se encuentran en especial controversia.

Con respecto a la denominación, existen precedentes que enturbian la correcta utilización de la palabra, principalmente por la desinformación arraigada al uso psicotrópico. En base a la familia Cannabaceae puede relacionar el total de especies bajo la denominación Cannabis. Sin embargo, existen modelos que delimitan la especie en relación con las propiedades, por lo que es importante reconocer que si bien comparten familia, en múltiples ocasiones, estas no son iguales (Mmg, 2014) (Alcaraz, 2013).

Referencias

Alcaraz, F. (2013). Fundamentos de la clasificación de la vegetación. 16.

Ángeles López, G. E., Brindis, F., Cristians Niizawa, S., & Ventura Martínez, R. (2014). Cannabis sativa L., una planta singular. Revista mexicana de ciencias farmacéuticas, 45(4), 1-6.

Contreras, C. M. (1978). La Cannabis. Salud Mental, 1(2), 10-18.

Díaz Rojo, J. A. (2004). Las denominaciones del cáñamo: Un problema terminológico y lexicográfico. Revista de Lexicografía, 10, 65-79. https://doi.org/10.17979/rlex.2004.10.0.5561

Mmg, I. E. S. (2014). TEMA 1: IDENTIFICACIÓN DE ESPECIES VEGETALES. 32.

National Institute on Drug Abuse. (2015, septiembre). La marihuana National Institute on Drug Abuse. http://www.politopedia.cl/wp-content/uploads/2016/06/La-marihuana.-National-Institute-on-Drug-Abuse.-Septiempre.-2015.pdf

Oblitas Guadalupe, L. (2004). Manual de psicología clínica y de la salud hospitalaria. PSICOM.

Vera Torres, S., & Álvarez Vanegas, D. Y. (2021). Evaluación de la viabilidad técnico-financiera para la obtención de terpenos partiendo del cannabis mediante una revisión del arte. https://repository.uamerica.edu.co/handle/20.500.11839/8294

“Cuando era niña”

Desdóblate ante la vida, abre, despliega todos los recursos posibles: arte, comunicación (quejarse, para resolver también es válido), drenar con deportes entre otros, es una medida totalmente aceptable para que el dolor no gane la batalla, es justo y necesario sentirlo, para darle un significado que enriquezca nuestra existencia, analiza y acepta tus arrebatos.

Bruscos recuerdos llegan a mi memoria, no es necesario camuflarlos ni excusarse con que son “días difíciles”, no, solo están allí y se reproducen en cuanto la lupa se posa sobre ellos y es entonces cuando esa luminiscencia los activa. En esta ocasión, he hecho surgir recuerdos y una relación causa-efecto, algo así como un insight fantasmal, ha renacido. Bueno, si a eso vamos, todo insight podría ser fantasmagórico porque trae un tornado emocional como todo espectro que surge de la nada, pero, al mismo tiempo, cuando noto que su naturaleza incorpórea no me hará daño, sino que golpeará con su naturaleza comprensiva, es allí cuando me calmo y aprecio el golpe de realidad. Así lo he decidido.

A medida que repaso estas líneas en mi cabeza, surge un bloqueo monstruoso: no recuerdes, procrastina. ¡Evade! Entierra el impulso y calla. 

Pero no, me resisto, me combato y venzo porque reconozco que muchas veces soy mi propia enemiga. Mucho tiempo he sucumbido ante mis súplicas para quedarme en inactividad y sofocar mis sueños, aún lo hago, pero, despierto antes de la pesadilla saboteadora y gano. 

Es un pasaje bien aprendido de la niñez, vamos a explorarlo en retrospectiva, quien narra es una Brenda que duda aún si decirlo o no, que le tiembla la nariz y le aprieta la garganta, no obstante, con su voz aprendida e impostada de “niña de Discovery kids” bien portada, comienza a narrar. 

Primer acto: resuélvelo tú sola, Brenda

En un día caluroso, de esos vacíos y típicos del trópico destaca una niña que por su simpleza y muchas veces cobardía está atrincherada en una cama; pensando; tiene menos de doce años y más de seis, y sabe que está sola en esto, es su deber resolverlo ella misma porque pedir ayuda es quedarse muda esperando una respuesta que nunca llega, es saber que se pone en tela de juicio su capacidad, es saber que no hay disposición porque “es un tema menor”, porque es un miedo que debe superar, una circunstancia más.

Situaciones importantes que todo padre debía velar, pero, del que no repararon en su tiempo y se limitaron a espetar: “le teme a las matemáticas”, “qué floja, solo sabe escribir historias, para lo que es buena ella”. No, repasar el contenido exacto de esto no es relevante, vayamos a las entrelíneas, según me di cuenta después, lo que buscaba excesivamente con mi voz, actitud y calificaciones en las demás asignaturas era no fracasar ante todos porque la imagen impostada que creé y me crearon no me lo permitían  (sobre todo ante las matemáticas, ¡qué susto!). 

Ella, o sea yo, tuvo que aprender a resolverlo, “se buena aquí y allá” así cuando fracases, es decir, no obtengas, un 20 sino un 15, 11 o 10 nadie dirá que no te esfuerzas, pero, ya lo sabes, debes ser más inteligente ¿cómo todos multiplican y tú no?, ¿resta, tonta qué esperas? Y así aprendí a resolver sin hacerlo realmente, solo impostaba, tolerando arrebatos de otros y algunos otros míos, refugiándome en mundos mágicos de lecturas donde aprendí el valor de sumergirme en las líneas de libros y enriqueciendo esta particular jerga y entonación de “niña extraña”.

Además de eso, aprendí a callarme, escuchaba todo, sentía el dolor de otros como mío, pero no me defendía ni defendía a otros, solo pensaba desde mi trinchera y, me cuestionaba: ¿por qué le preguntas eso? es solo un niño, cuando un semejante era víctima de una injusticia de mano de los “grandes”.  De ese modo, aprendí a resolver que ante la injuria de la “autoridad” marcada por gritos, era admisible, aunque lo repudiara y estuviera en desacuerdo. 

No, no fui golpeada, pero vi a otros padecerlo. 

Segundo acto: la protección y seguridad son constructos creados por ti misma, Brenda ¡Dha! 

Los gritos afuera en el pasillo simulando truenos; están los mayores haciendo de rinocerontes ciegos intentando consolidar quién es el macho que manda: el ávido de estupefacientes o el gordo agresivo. Una batalla campal con tres espectadores, y entre tanto, acobijada después de la juerga de golpes y gritos: la sábana, cuántos sollozos ahogados, cuántos abrazos rodeando las costillas no pudo ver la sábana, muchas fueron las veces que, aún todavía hoy, han sido un placebo que invitan a dormir dejándome cubierta de pies a cabeza.

Qué plácido es tener el beneficio de un sueño sin la conspiración inconsciente de llenarte la cinta onírica de retorcidas y amargas historias, no, que yo recuerde, no tenía pesadillas tras percibir un encuentro hostil.

Gracias doy por eso.

Finalmente, aprendí de este manto protector que el calor y cubrirse es lo que necesito para afrontar la vida.

Tercer acto: la encrucijada y presente aquejado.

¿Llanto y molestia? Ha refugiarse en oscuridad y calor. ¿ansiedad y sentimientos de desamparo? La sábana te arropa, así como esas palmadas que me doy. Así, hecha hoy, soy un adulto. Es la representación de como un recurso infantil retumbó hasta el tuétano convirtiéndose casi en imprescindible, es lo que sí puedo hacer cuando no existen oídos amplios y comprensibles, o, más bien, cuando no confías en los disponibles, total, yo resuelvo sola ¿recuerdas? 

Por tal motivo, fue importante incluir el relato anterior. Sin embargo, no, querido lector, no me mal entiendas, también aprendí a encarar los problemas ¡cómo no! sola, con las piernas temblando y lacerando mentalmente todo mi ser, y pese a esto, han sido tantas las exposiciones que aquella habilidad antes impostada ahora es natural, la descalificación existe como pensamiento en bucle y se detecta y redirige. Ya no permito que gobierne más la distorsión cognitiva de creer poder hacerlo todo y deber actuar obligada a todo.

Cuesta mucho, pero se consigue, aunque he de confesar que me refugio en la procrastinación y la sábana, muchas veces es desde allí donde tomo impulso para seguir, “porque decir adiós es crecer” decía Cerati, y siento más que pienso, que es así, en la medida que rechazo los agravios creados por mí misma, más me entrego a la idea autocompasiva de que merezco un abrazo, no se de quién porque aún no se cómo aceptarlos o recibirlos, no obstante, sí son de mi misma los avalo, descanso las aguas del manantial del espíritu y avanzo, supongo, a eso se refería Cerati en esa precisa oración.

Yo protagonista

Generalmente, esperamos en un lugar como este un artículo con carácter informativo y hasta académico, que seamos relatores, pero, hoy, decidí relatarme a mí. Es una labor extraordinaria y diaria, el pensar sobre lo que hago; no obstante, si les soy honesta es la primera vez que es público, gracias por acompañarme.

Aunado a lo anterior, pienso que en la medida que recitemos lo que ocurre en el vaivén mental y demos respuestas, es posible que otros también encuentren las suyas. El acto de relatar, consiste en vivir una experiencia, crearla a partir de la chispa de otros o de uno mismo y expresarla, por ello, al momento de escribir, inspirar en otros, es el éxtasis. 

A donde quiero llegar, es que cuando escuchamos a otros, surgen interrogantes que por diversos factores omitimos indagar, y pasa en terapia: el tiempo, las emociones suscitadas, el estado de ánimo etc. impide recapitular a gusto, por ende, esta vez decidí exponerme, reflejarme en mi misma y hasta manifestarme vulnerable, porque ahora conoces mis dos bastiones para afrontar la vida: pensar en resolver… mientras me cubro como un tamal. Por otra parte, no hay mejor “sujeto de pruebas” que uno mismo, y antes de invalidar la privacidad de un paciente, prefiero darme a mí el permiso de escarbar hasta donde sea necesario.

Sonrío ahora que reparo en esto, gracias totales por no abandonarme, y antes de ponerme seria, te invito a conseguir tus bastiones de fortaleza, de seguro los tienes pero están invisibles, a veces los usamos tanto que nos parecen rutilantes, pero ¡ey! Destácalos, ese tic cuando dices algo turbio, ese apretón de estómago antes de ejecutar esa difícil decisión, que, aunque no haya un sanitario cerca, igual la tomas, esos, son bastiones, conductas que ayudan al organismo a reorganizarse. Ahora bien, qué dicen los autores al respecto, aquí un breve resumen teórico pues, de ejemplos estamos llenos en los párrafos anteriores.

Hablemos de autorregulación emocional, en los niños

La regulación supone el manejo  de  la  emoción  a  favor  de  un  mejor  funcionamiento  del  individuo  en  una  situación  dada” (Ato, Gónzalez, Carranza, 2004) en otras palabras, resume que la adaptación de las emociones a la situación supone sacar un mayor provecho de ellas, no solo de las “negativas” sino también de las llamadas “positivas” aunque, si vamos a hechos meramente teóricos ninguna emoción es positiva o negativa, pues, ellas tan solo anuncian lo que sucede en el ambiente. 

Además de lo anterior, debemos manejar conceptos tales como temperamento, el cual es hereditario y demarca esa parte más natural y primitiva de la personalidad, la cual viene acompañada a su vez por el carácter, el cual se asienta sobre las nociones aprendidas en sociedad. Todo esto me lleva a considerar ahora en la adultez, que estos dos ingredientes se unieron y dieron fruto a una persona que si bien se maneja con llamaradas ardientes de pasión alternándose con la gelidez de un témpano, también sabe muy bien (gracias a varios choques pasados) cuando ceder y turnar el mando para que un dragón voraz no lo dañe ni haga daño. Pero esto no vino solo.

Rodríguez (2014), habla de madurez cognitiva entre otros procesos que acompañan el desarrollo de los niños, a grandes rasgos, ya que en niños enmarcados dentro de un trastorno del neurodesarrollo no podemos decir lo mismo con tanta exactitud la mayoría de las veces. Aclarado lo anterior, hablemos ahora sobre algunos mecanismos atencionales, de forma muy sucinta.

Si te atiendo, me molesto

Muchos padres se sentirán vinculados a esta experiencia: un niño de menos de seis años es atrapado in fraganti jugando con las llaves del auto. Su padre, se lo quita porque el niño lo mordisquea y para evitarle un daño mayor al infante, a lo que el niño responde con una rabieta colosal ¡que es por tu bien, niño! ¿Te ha ocurrido? de seguro que sí.

Esto ocurre porque la red atencional que nos pone alerta ante eventos externos está en su nivel máximo de activación, siguiendo el caso anterior, supongamos que el niño se entretenía con el sonido de la alarma del auto, entonces, disfrutaba de la red atencional y se veía reforzado, es decir, le gustaba mantener la conducta. Pero, sí el niño es un poco más grande, entraría en juego la red de orientación que lleva la atención a un segundo estímulo, ejemplo: papá después de retirar las llaves del auto, le da una maraca para que la agite. Y esto, por simple que parezca, es un mecanismo excelente de autorregulación dado que permite a que el bebé pase de un primer estímulo a otro, dándose la capacidad de alternar sin desgastarse. Bastante inteligente ¿no?

Finalmente, hay dos ingredientes más, el primero es la red atencional ejecutiva que en niños un poco mayores se desarrolla en conjunción con el lenguaje y permite que la persona pueda inhibir otros estímulos y enfocarse en una tarea. Por otro lado, la maduración cerebral integral da la oportunidad de desenvolverse en diversos ámbitos siendo capaz de no dejarnos llevar por las peripecias de la vida y buscar con coraje una vuelta a las cosas. En resumidas cuentas, utiliza tus poderes atencionales para enfocar lo realmente valioso.

Mis últimas palabras para ti querido lector que llegaste hasta aquí es agradecerte y sugerirte que hagas resonar en ti la capacidad de poder desdoblarte ante la vida, abre, despliega todos los recursos posibles: arte, comunicación (quejarse, para resolver también es válido), drenar con deportes entre otros, es una medida totalmente aceptable para que el dolor no gane la batalla, es justo y necesario sentirlo, para darle un significado que enriquezca nuestra existencia, analiza y acepta tus arrebatos, te aseguro que te conocerás más que nunca. Cuando te cuestionas, abres un mundo de alternativas donde todas pueden ser y al mismo tiempo no, todo lo decide la elección que escojas. Todo depende de esto último. Por lo que atrévete a alternar, estar molesto, enfadado y demás está bien, pero no por mucho, alterna, así que si atiendes por mucho tiempo esa molestia es posible que te enfurezcas más, no dejes que gane, combate y vence.

Referencias

Ato Lozano, E., González Salinas, C., Carranza Carnicero, J. A. (2004). ASPECTOS EVOLUTIVOS DE LA AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL EN LA INFANCIA. Anales de Psicología / Annals of Psychology, 20(1), 69-80. Recuperado a partir de https://revistas.um.es/analesps/article/view/27581/26751 

Rodríguez S., (2014). Desarrollo de la autorregulación en la infancia. (Trabajo de Grado en Maestro de Educación Infantil). Universidad Pública de Navarra, España.

 

Elecciones 2021: Una lección que aprender

“El racismo, uno de los mayores tabúes en la sociedad peruana, ha tenido esta semana una inusitada presencia a raíz de la reacción que el resultado de las elecciones ha provocado en las redes sociales de la internet” (ELMUNDO.ES, 2011)

El extracto anterior, como se puede apreciar en su referencia, corresponde a un artículo elaborado por el diario español El Mundo, a raíz de los resultados obtenidos en las elecciones de la primera vuelta del 2011, en ese entonces los 2 candidatos que disputarían el sillón presidencial en un segundo proceso electoral fueron Keiko S. Fujimori Higuchi y Ollanta M. Humala Tasso. El titulo completo del artículo fue ´Indio´, ´china´, ´gringo´, ´cholo´: el racismo sale a la luz en las elecciones de Perú. A 10 años de esa publicación el panorama nacional parece no haber cambiado mucho.

Elecciones 2021 | El Perú de cara a sus comicios: Una mirada a la primera  vuelta de las elecciones 2021 | RPP Noticias

Las elecciones se llevaron el pasado 11 de abril del 2021

En ese entonces se pudieron apreciar distintos mensajes con connotación racista, en plataformas como Facebook y Twitter. Lo inusual del asunto era que eran compartidos y difundidos públicamente, como bien expresó el abogado experto en derechos humanos Wilfredo Ardito “Perú es una sociedad muy racista, pero donde el tema se mantiene como tabú, en un pensamiento, una mirada o comentarios para la familia o amigos cercanos”

Una opinión muy similar a la del periodista Renato Cisneros quien afirmaba “Las redes sociales se han vuelto un escenario perfecto para hablar de estos temas” resaltando especialmente el anonimato que confería algunas plataformas, por lo que las personas podían expresarse libremente sin temor a represalias.

El racismo no es ajeno a nuestra realidad un 80% de la población peruana reconoce la presencia de racismo en nuestro país, mientras que un 39% de los reconoce haber sido discriminado por su condición étnica-racial (Ashanti Perú, 2021).

Concepciones psicológicas sobre el racismo

Agustín Espinosa, psicólogo participante del documental Choleando: Racism in Peru (2010) mencionaba que las personas tienen una tendencia natural a segmentar el mundo social en grupos organizados de acuerdo a sus atributos físicos como el color de piel, el color de ojos, el tipo de pelo y demás. Es debido a esta segmentación que se empieza a construir la idea de las razas humanas. De la misma manera las personas buscaran identificarse con un determinado grupo racial al cual pertenecer, en los albores de la existencia humana, pertenecer a alguno de estos grupos que maximizaría u optimizaría sus posibilidades de supervivencia.

En la antigüedad identificarte con un grupo social maximizaba tus posibilidades de supervivencia. Fuente CHOLEANDO: Racism in Peru (2011)

Antiguamente, el encuentro de un grupo humano con otro suponía una competencia por los recursos, dinero, poder o status. Esto generaba evaluaciones negativas con las personas ajenas al grupo y al mismo tiempo se trataba de enaltecer a la agrupación a la que se pertenencia. De esta manera se empieza a sentir envidia, resentimiento, actitudes negativas hacía los otros. Ha sucedido con nuestros antepasados y ahora continua esta tendencia en nuestros tiempos.

Según Carl Gustav Jung, psicólogo suizo, todas las personas tenemos una dimensión psíquica que va más allá de lo consciente: el inconsciente colectivo. Mientras que el inconsciente individual, se adquiere de nuestras experiencias vividas, el inconsciente colectivo es una plataforma compartida por todos, es decir por experiencias que compartimos como especie humana. Así como ciertas características físicas de una persona son comunes entre todos nosotros, en la psique humana también existen características compartidas independientes de la cultura o de la historia de las sociedades.

La humanidad tiene una herencia colectiva. Referencia: V. Sabater (s.f.)

El racismo en el Perú

Consagrar ordenes sociales, sociedad estamental, una persona va a morir en el lugar en el cual nace. Jorge Bruce psicoanalista peruano, menciona que le racismo era muy útil para los españoles en el discurso que podían explotar de los indígenas sin remordimiento ya que racialmente eran superiores, llegando algunos incluso a afirmar que no tenían alma.

La sociedad peruana es una sociedad profundamente racializada en el estilo de las sociedades post coloniales, cada grupo social pretende discriminar a alguien, “tenemos que todo el mundo es el cholo de alguien”. En el Perú el racismo esta mucho más infiltrado. El paradigma racista esta muy desacreditado, nadie puede defenderlo públicamente, pero cada día es utilizado.

En tiempos actuales las mayores polémicas que involucran el racismo en el Perú son las relacionadas con la publicidad, como aquella controversia que envolvió a Saga Falabella en la temporada navideña del 2014. El publico mostro su inconformidad con la imagen de las niñas que protagonizaban un comercial de muñecas, según manifestaron las rubísimas pequeñas no podrían ser más diferentes a la mayoría de las niñas peruanas.

Fotografía de la campaña navideña que generó controversia. Fuente: Saga Falabella (2014).

La empresa retiro tal campaña publicitaria y publico el siguiente anuncio “De acuerdo con nuestros valores, respetamos y apreciamos la diversidad en su sentido más amplio y velamos porque no exista discriminación alguna en nuestro proceder”

Sin embargo, solo hace falta observar las campañas publicitarias para notar que la mayoría de campañas publicitarias apuntan a una determinada imagen de los modelos que eligen como voceros, características fenotípicas que no corresponden a la gran mayoría de peruanos, y que en cambio corresponderían a una especie de self ideal al que deberíamos convertirnos o al menos intentar parecernos lo más que se pueda.

El Perú es discriminador, pero no racista…

Una de las propuestas más interesantes respecto a este tema pertenece a el sociólogo Walter Twanama (2011) quien considera que existe discriminación más no racismo en el Perú. Esto debido a que la segregación que se produce envolvería muchos mas factores que solo la raza. Tomando por ejemplo a los actos en contra de las poblaciones afroamericanas en EEUU, actos sumamente cuestionables que incluso involucrarían a la propia policía en estas persecuciones contra las personas por la tonalidad de las personas.

Fotografía de una marcha del movimiento #BlackLivesMatter

En el Perú la discriminación es provocada por un compilado de factores como, por ejemplo: la apariencia de la persona, la cantidad de dinero que puede recibir como ingresos, su nivel educativo y el desempeño ligústico y también su origen o procedencia. Según explica el sociólogo en nuestras primeras impresiones es posible presenciar estos factores que influirán en el grado de confianza que otorgaremos a la persona y directamente como nos comportamos cuando estamos con ella.

Para el sociólogo Rolando Arellano (2011), todos los pueblos jóvenes o asentamientos humanos son segregados ya que se asume que sus habitantes carecen de muchos aspectos esenciales para una vida digna como servicios de luz, agua y desagüe por lo que se les trata como no deseados, sin embargo, con el curso de los años y cuando estos pueblos jóvenes dejan de ser catalogados como tales, pues empiezan a asentarse y ganar fuerza, pasan a ser tomados en cuenta. Ya que esta es la tendencia que ha predominado a lo largo del desarrollo de las ciudades capitales de región, especialmente en Lima y sus distritos.

Cesar Acuña, pese a tener rasgos nativos no se le dice cholo como si se le decía a Toledo, esto debido a la influyente fortuna que tiene. Fuente: @PoloVerde (2021)

Sea cual sea la decisión que vaya a tomar el próximo 6 de junio, algo que podemos hacer mejor respecto al anterior proceso electoral, es tener mas cuidado al momento de expresarnos del posible resultado que fuese a haber. Incluso desde ahora es posible encontrarse mensajes inapropiados o directamente insultos entre usuarios por su afinidad política y las publicaciones que pueda realizar.

Y si se encontrase en una situación en el que realmente considerase necesario expresarse, tener presente que la otra persona merece también vuestra consideración como persona y también como peruano. Como mencionaba Carlos G. Álvarez 2021 “Siempre hablamos de la unión de los peruanos, pero seamos sinceros ¿De qué unión estamos hablando? el Perú no está dividido, esta fraccionado. Odiándonos e insultándonos, sin respetar las opiniones de los otros”. Está en nuestras posibilidades cambiar este paradigma el próximo 6 de junio y en todos los días antes y después de esta fecha.  

Referencias

Ashanti Perú (2021). Perú tiene altos índices de discriminación respecto a Latinoamérica. Recuperado de: https://ashantiperu.org/2021/02/06/peru-tiene-altos-indices

De la Puente, R. (productor y director). CHOLEANDO: Racism in Peru (documental). Perú: Relapso Filmes

El Mundo (2011). ´Indio´, ´china´, ´gringo´, ´cholo´: el racismo sale a la luz en las elecciones de Perú. Recuperado de: https://www.elmundo.es/america/2011/04/13/noticias/1302724630.html

Llegando a la frontera

«Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”

-Mario Benedetti-

Palabras clave:​ Trastorno límite de la personalidad, TLP, inestabilidad emocional, impulsividad, emociones péndulo.

¿Cuántas veces nos hemos sentido en el límite de nuestro ser? En ese abismo, cuando la vida golpea y no se frena. Sentir que la piel quema; cuando un movimiento nos eriza cada cutícula. Un incendio en el alma. Es de esta manera que muchos pacientes borderline ven el mundo.

El 2% de la población mundial que vive con este trastorno que se caracteriza por esa tetra volátil (emociones péndulo, impulsividad y relaciones inestables),que salen fuera de órbita, y la gran mayoría de veces es casi imposible volver; ya que esta patología es poco entendida e innumerables veces se le aborda desde el estigma, sin entender el dolor que está inmerso.

Incomprensibles, radicales, los pacientes TLP son vistos de esta manera. Pero la génesis de este trastorno es mucho más de lo se puede especular.

El primer avance hacia el entendimiento y comprensión de este trastorno, de tal complejidad que hasta puede sorprendernos, se dio en los años 80. El Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Tercera edición (DSM III por sus siglas en inglés) enumeró por primera vez al trastorno límite de la personalidad como una enfermedad diagnosticable. Siendo denominado, el trastorno límite de la personalidad (TLP) una patología mental grave que se distingue por los estados de ánimo, comportamiento y relaciones inestables.

La condición borderline sigue en busca de una identidad, un rostro, ya que como los pacientes a los que acoge bajo su denominación: si estos manifiestan inestabilidad en sus áreas vitales y confusión en la identidad, el concepto límite sufre estas mismas características por ser inestable, confuso y con una identidad en entredichos.

Así es como, el TLP, se caracteriza por un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, en su autoimagen y la afectividad con una notable impulsividad que comienzan al principio de la edad adulta. El pronóstico de los pacientes con TLP es impredecible además de ser frecuentemente inestable, con numerosas recaídas, que se corresponden con períodos de crisis por las que a menudo acuden al auxilio de los especialistas.

La presencia de múltiples comorbilidades, hace de este trastorno, una lucha diaria por vivir, en búsqueda de dignidad y plenitud en esta caótica contienda. Por mencionar solamente veremos que se ha descrito que los varones diagnosticados de TLP tienen tasas mayores de comorbilidad con trastornos por consumo de sustancias, en particular con el alcohol, sin embargo, en las mujeres con TLP con trastornos se muestra una latente respecto a conducta alimentaria, en especial con la bulimia. Así como, se han encontrado tasas de suicidio de hasta un 10%,mientras que los intentos de suicidio son aún más frecuentes y se consideran uno de los motivos de consulta más importantes de estos pacientes.

Sin embargo, la otra cara de la luna existe y es sorprendente, brillante, luminosa. Sí, aunque parezca ilógico, hay algo que rescatar o mucho por descubrir. Por las mismas características de esta patología, la segregación de neurotransmisores de forma ambivalente como la serotonina y dopamina (solo por mencionar algunas) hacen que estos pacientes se adapten de manera bastante inusual y desproporcionada en su entorno. De tal manera que, hace que puedan desarrollar habilidades de forma más exacerbada, en la empatía; solidaridad o meticulosidad por ejemplo. Si bien no están necesariamente presentes en todas las personas con TLP, tenemos casos fehacientes dignos de mencionar.

La creatividad característica de los pacientes TLP, su talento, su pasión, es visible y palpable, solo veamos a la escritora Susanna Kaysen relatando su lucha en Inocencia Interrumpida (Girl, Interrupted), basada esta película en hechos reales de la misma autora y Winona Ryder sumándose al encarnar la vida de una paciente borderline.

Un testimonio de vida y superación es también el caso de Marsha Linehan, PhD en psicología y creadora además de pionera en el desarrollo de la Terapia Dialéctica Conductual (DBT por sus siglas en inglés) quien, a raíz de su experiencia como paciente borderline, desarrolla este modelo teórico, basándose en los principios derivados del Zen y la filosofía dialéctica. Salvando de este modo hasta la actualidad, la vida de muchas personas. Así como ella, vemos muchas vidas con historia, que marcan el sendero hacia la aceptación de esta enfermedad.

Marsha Linehan. Doctora en psicología por la Universidad Loyola, Chicago.

Lo sabemos, aún seguirán existiendo múltiples conceptos relacionados, enigmas por resolver. La búsqueda insaciable de comprensión de esta enfermedad, será el primer eslabón de muchos que vienen, para poder así descifrar la verdad que encierran los complejos trastornos de personalidad, pero aún más, el trastorno límite de la personalidad. Entender la complejidad del TLP es ir hacia la frontera. Llegar, será la misión de todos aquellos que nos es menester ver al otro como otro ser humano, y no llamar a este otro yo, por el trastorno que padece, recordándole aquello que cree que estuvo siempre perdido en él y siempre le perteneció: su dignidad.

«Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma» -Carl Jung-

Bibliografía

Carrasco, J. L. (10 de abril de 2019). La resiliencia y el TLP. Recuperado el 23 de octubre de 2020, de https://tlpmadrid.com/la-resiliencia-y-el-tlp/

Instituto Nacional de Salud Mental. (2018). Trastorno Límite de la Personalidad.

Jiménez Barbero, J. (OCTUBRE de 2010). El Trastorno Límite De Personalidad. Enfermeria Global.

AJEDREZ: METÁFORA DE VIDA

Empieza la partida, el jugador sabe que debe emplear sus recursos del modo más adecuado en un tiempo determinado. El tiempo corre, y al tratarse de una confrontación bilateral, cada quien va asumiendo la responsabilidad absoluta en cada jugada. Cada jugada es precedida por un análisis de posibilidades, el cual surge de los conocimientos, técnicas, experiencias, entorno, personalidad, y estado de ánimo de cada uno de los jugadores.

Existen diversas teorías acerca del origen del ajedrez, una de las teorías más famosas relata que el ajedrez es un juego originario de la India. Etimológicamente procede del árabe «As-satrany», y éste del sánscrito “Chaturanga”. Palabra, que se otorgaba al ejército hindú tradicional, compuesto por elefantes, caballos, carros y soldados. Creado con el propósito de educar en el arte de la estrategia a guerreros, este juego de acuerdo a la posición inicial y movimientos de las fichas evidenciaba la estructura jerárquica de la India.

Por otro lado, la cultura Hindú asocia la práctica de este juego a la ley del Karma: Toda causa tiene un efecto, por lo que cada uno de los movimientos que realice el ajedrecista traerá una consecuencia sobre el juego. Siendo aplicable para la filosofía y la ciencia, el principio de causalidad, el cual afirma que todo evento tiene una causa.    

Ajedrología:

Se define como “Ajedrología” a la disciplina que analiza las expresiones del ajedrez. A lo largo del tiempo, han habido un sinfín de artistas que se han visto inspirados en este deporte. Tenemos por ejemplo, el poema titulado “Schachs d’amor”, creado por Ramón Miquel i Planas, el cual relata una partida de ajedrez entre dos participantes profesionales, simbolizados a su vez por los planetas de Marte y Venus. Es en este juego, en donde el tiempo es representado por un tablero de casillas blanquinegras, dividiéndolo en días de sol y noches de luna. El poema también da vida a cada uno de los seis tipos de piezas, encarnándolos en afectos para Marte, y en valores para Venus. Te invito a conocer los versos de este poema que asocian a las emociones con este deporte:

Estrofa I (Marte)

“Habiendo encontrado Marte en un templo a Venus, y teniendo entre ambos en su presencia a Mercurio, urdió Marte una partida de ajedrez, por manera aún no vista: tomando a la Razón por Rey sin preeminencia y a la Voluntad por Reina de gran poder, contempla por Alfiles a los Pensamientos y por Caballos a los Loores de dulce elocuencia; los Roques son Deseos que inflaman la memoria, y los Peones, Servicios que pugnan por el triunfo”.

Estrofa II (Venus)

“Para ejercitar su gloria quiso Venus por Roque a la cautelosa Vergüenza; por Caballos Desdenes en pago merecido; por Alfiles, Miradas de dulce contemplación; por Dama tomó a la agradable Belleza; y su Rey, como conviene a una historia de amor, fue el Honor, de existencia siempre en peligro; por Peones de toda fidelidad tomó a las Cortesías, armándolas y guarneciéndolas de toda clase de fingimientos”.

Estrofa LI

“Otro decreto establece y confirma que si el Rey no tuviese adónde retirarse ni quién le cubriera, y, por su parte, el enemigo progresase tanto que pudiera mortalmente herirle, al morir aquél, dará su cadáver como trofeo, y su pueblo, privado de estandarte, quedará en cautiverio si la vida aún le halaga. Que contra los peligros de una guerra cruenta, más defiende la vista que protege la adarga”.

El ajedrez, es entonces, más allá de un extraordinario deporte, objeto de arte para escritores. Existiendo así, libros de ajedrez enfocados a la enseñanza de tácticas y estrategias, como los de Jonathan Rowson: “Los siete pecados capitales en ajedrez” y “Ajedrez para cebras”.

Así como también libros de material didáctico para otras ciencias, como el de Nicola Lococo: “El Ajedrez de Pitágoras: Recursos ajedrecísticos para trabajar contenidos matemáticos de Primaria”.

Del mismo modo, distintos pintores recrean creativamente el juego de ajedrez.

La cinematografía también ha tenido influencia del ajedrez, estrenándose en 1975 el filme clásico: “El Séptimo sello” del director Ingmar Bergman. En donde el personaje Antonius Block juega una partida de ajedrez contra la muerte, la cual es personificada por un hombre vestido de negro. Es increíble el modo filosófico en el que Ingmar logra comparar a la vida como un rutinario juego contra la muerte.

Del mismo modo, Esmé Lammers, nos guía a la fantasía con su película: “Lang leve de Koningin”, título traducido al castellano como “Larga vida a la Reina”. En donde Sara, una pequeña de 8 años, crea un mundo mágico paralelo al suyo como medio de escape a sus problemas cotidianos. Este mundo es cuadrado, y tiene solo 64 espacios que alternan entre blanco y negro, representando un salón del castillo del rey, quien por miedo a la monotonía busca desatar una guerra con el reino vecino. Su reina, la reina blanca, se ve en la obligación de crear un juego para su amado, evitando así que muera en una guerra sin sentido. Es así, que la reina decide reunir a sus consejeros, soldados y sirvientes, y asignarles roles según sus capacidades, como alfiles, caballos, torres y peones, los cuales deberán regirse a un tipo de movimiento específico.

En el 2001 el Ajedrez nuevamente sale a relucir en la pantalla grande, en la película: “Harry Potter y la Piedra Filosofal”, una de las películas de mayor éxito taquillero. En donde, el director Chris Columbus se encargó de escenificar una partida desde el punto de vista de la fantasía entre Ron, Harry y Hermione, teniendo como rivales a fichas mágicas.

Al saber que, el ajedrez es musa para poetas, tinta para escritores, óleo color blanco y negro para pintores, actor protagónico para directores y objeto de estudio para las ciencias, es que considero importante que la psicología se vea en la necesidad continua de analizarlo.                                                                                 

Para escribir sobre ajedrez y psicología, me formulé la siguiente interrogante: ¿Por qué el ajedrez se vincularía específicamente con esta ciencia? Traté de brindar una respuesta visual y metafórica mediante la siguiente imagen:

Lo particular de la fotografía es el diseño de las uñas de la mano que guía la ficha del caballo, las cuales representarían distintas emociones. Cualquier persona con conocimientos básicos en ajedrez puede deducir que el movimiento por efectuarse, es un movimiento en falso, pues bien, ¿Qué jugador profesional o no, puede idear una estrategia oportuna, cuando está siendo dominado por las emociones?

Por este motivo, es necesario al hablar de ajedrez, hablar de mente, de procesos cognitivos, de inteligencia emocional, de personalidad, de estilo, de conducta no verbal, en fin, es necesario hablar de psicología.

La psicología del deporte, es definida por Weimberg & Gould, como aquel estudio científico de las personas y su conducta en el contexto del deporte. El psicólogo dedicado a esta rama, brinda asesoramiento a los jugadores, y a todos los agentes que intervienen en esta práctica. El propósito es que las características psicológicas se conviertan en favorables para el desempeño del jugador. Para esto, es necesario trazar un punto de partida, por lo que, el psicólogo analiza e identifica las variables psicológicas a potencializar en los jugadores.

La lucha ante el tablero de ajedrez pone en competencia a dos mentes, por lo que acorde a la psicología, es uno de los deportes que exige un mayor nivel de concentración y de dominio de emociones.

Es así, que el ajedrecista, antes de ejecutar un movimiento pensará en las consecuencias de este juego individual, dándose lugar al diálogo interno, en donde la capacidad de visión sobre el adversario será un punto clave.

Pues bien, ya que tenemos a las piezas de ajedrez recostadas en el diván, y al tratarse de un juego sumamente individualista, se sugiere a los apasionados de este deporte efectuar una introspección, analizando la dinámica de sus partidas, su estilo de juego, las consideraciones psicológicas que inciden en el cumplimiento de sus estrategias y las causas de sus errores más frecuentes respecto al componente psicológico.

Esta imagen corresponde al libro: “Psicología en Ajedrez II” de Rodolfo Garbarino & Maximiliano Preuss”, el cuál les recomiendo.

Ricardo Gullón, reconocido crítico literario y escritor, describe al ajedrez como aquel vicio solitario de dos en compañía. Reflexión que nos impulsa a analizar la intensa relación que se da entre ambos jugadores, especialmente porque esta relación no estará basada en el uso de la palabra ni en el contacto físico.

Esta confrontación directa del juego reúne distintos factores influyentes entre sí, como lo es la percepción que posee el jugador tanto de sí mismo, como del oponente. En tal caso, al jugar con un rival que considere principiante o menos talentoso, existirá la tendencia a subestimarlo. Y al contrario, cuando se perciba al contrincante como superior a uno, se podría subestimar al propio ser.

Así mismo, el entender la conducta no verbal del oponente, servirá para poder interpretar intenciones en sus jugadas y anticiparse a estas. Así como el conocer la conducta no verbal propia durante el juego, influirá en el control de la misma, evitando que sea interpretada a favor del oponente.

La personalidad del ajedrecista, se verá reflejada en su estilo de juego.  Esto quiere decir, que si conoces al jugador, será más fácil determinar la forma de juego que tendrá durante la partida.

Entonces, ¿Un jugador de ajedrez podría emplear la psicología como estrategia adicional en su partida? Por todo lo señalado anteriormente, considero que sí.

Por este motivo, históricamente el ajedrez ha sido fuente de investigación de diversos psicólogos. El psicopedagogo francés, Alfred Binet, en su incesante estudio sobre la mente humana descubrió el impacto positivo que ejerce la práctica de este deporte en la capacidad de memoria.

Del mismo modo, Sigmund Freud fue el primer psicoanalista en mencionar el juego de ajedrez, cuando en 1913 encontró similitudes entre los pasos requeridos para dominar este juego y las técnicas psicoanalíticas. Ernest Jones, experto ajedrecista y fiel discípulo de Freud, indicó sobre esta analogía que los aprendices de ajedrez llegan a descubrir que sólo es factible estudiar la apertura y el juego final. De tal modo podemos advertir que el psicoanalista y el ajedrecista aprenden de la práctica, siendo ambos “Psicoanálisis” y “Ajedrez” considerados como vías de expresión del arte.

Reuben Fine, uno de los mejores jugadores de los años 30, dejó los concursos internacionales y se convirtió en un reconocido psicoanalista. Dada la gran influencia de este deporte en su vida, en 1956, escribe el artículo “Observaciones psicoanalíticas respecto al ajedrez y los maestros ajedrecistas”, dando nuevamente un enfoque freudiano a este deporte, haciendo mención a la influencia del Ego, la agresión y el narcisismo. Así mismo, en su Libro: “La psicología del jugador de ajedrez”, profundiza sobre las motivaciones inconscientes del jugador, considerando al ajedrez como una agresión intelectualizada.

En 1925, los psicólogos rusos, Djakow, Petrowski y Rudik estudiaron a los profesionales más exitosos del ajedrez, para determinar que los factores estimulados por este deporte, serían la memoria visual excepcional, la velocidad para calcular, el poder combinatorio, la concentración y el pensamiento lógico.

En el siguiente artículo se detallaran los aspectos psicológicos vinculados al ajedrez.

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