De un pensamiento abrumador a un dolor físico

¿Sabías que el colon irritable también se debe a nuestras heridas emocionales? Hace dos años empezamos a vivir diferentes escenarios, para algunos más traumáticos y para otros muy desestabilizadores. Con el paso del tiempo en confinamiento el estrés fue siendo una de las consecuencias debido a su gran impacto negativo.

“El estrés es un estado de tensión física y emocional originado como reacción a un estímulo o presión, ya sea positivo o negativo. Se trata de un estado de defensa que, en pequeñas dosis, ayuda al organismo a reaccionar y adaptarse a los acontecimientos”.

El estrés crónico se relaciona con la aparición de enfermedades coronarias y el proceso de aterosclerosis. Otros trastornos como el síndrome de colon irritable, enfermedades autoinmunes y trastornos de la piel muestran una fuerte relación entre el sistema inmune y el estado psicológico del paciente.

Por su parte el sueño de mala calidad se asocia a la aparición de estados inflamatorios, una de las explicaciones de este hecho es la acción ejerce la alteración del sueño sobre la estimulación adrenérgica; la cual se asocia con aumento en la expresión de mediadores químicos de la inflamación.

La psiconeuroinmunoendocrinología es un campo de la ciencia que hace integración entre los aspectos psicológicos, la respuesta cerebral y la actividad del sistema inmunológico y endocrino. Lo que constituye un tema científico de especial importancia para el mantenimiento de la salud, y para la prevención de factores que puedan ponerla en riesgo ante la presencia de la enfermedad. Por lo que garantizar la estabilidad emocional, una personalidad bien estructurada y la utilización adecuada de los recursos de afrontamiento facilitan un buen sistema inmunológico y por ende una fuerte barrera de protección a las enfermedades.

La respuesta emocional del estrés

¿Cómo reconocer si tengo estrés?

La respuesta emocional del estrés está caracterizada por síntomas de ansiedad, irritación, ira y cólera, preocupación, tristeza, pánico y estados de desesperanza, los cuales son de naturaleza transitoria, también algunas son:

  • Dolor de cabeza.
  • Mala memoria.
  • Diarrea.
  • Cambios de conducta e irritabilidad.
  • Problemas cardiovasculares, en casos en los que el estrés se prolonga mucho en el tiempo.
  • Insomnio.
  • Envejecimiento.
  • Cansancio prolongado.

 El ingrediente principal de la respuesta emocional del estrés es de naturaleza cognitiva debido al hecho de que el estímulo externo deberá ser percibido como estresante.

En primer lugar, es necesario dejar establecido que el modelo cognitivo del estrés percibido tiene un correlato eminentemente fisiológico en el lóbulo frontal del cerebro por lo que es necesario reconocer que la experiencia del estrés se inicia en el cerebro, afecta al mismo, y a su vez, al resto de los sistemas que conforman nuestro organismo.

El proceso de afrontamiento y manejo del estrés crónico requiere de la participación en actividades que promueven la salud y calidad de vida del individuo.

La incorporación de actividades que incluyen un plan nutricional balanceado, programas moderados de ejercicios físicos y técnicas que facilitan la respuesta de relajación, son vitales y de gran necesidad.

El mindfulness como una alternativa saludable

La práctica del mindfulness tiene como propósito entrenar al individuo en la respuesta de la relajación, reducir los niveles de estrés crónico, modificar el estilo de vida de individuos que experimentan serios problemas de salud causados por el estrés percibido.

Una nueva visión acerca del estrés requiere tomar en consideración factores ambientales y estilo de vida del individuo. Es de particular importancia considerar un buen nivel de soporte social, un adecuado programa nutricional y de entrenamiento físico, la inclusión de programas de relajación y meditación, y poner énfasis en la eliminación del consumo del tabaco y reducción en el consumo de alcohol, particularmente cuando se experimentan estados de estrés prolongado.

La práctica de tomar conciencia y prestar atención a los síntomas que experimenta un individuo bajo estrés, facilita la labor terapéutica y posibilita las modificaciones necesarias para mejorar su estilo de vida 

El mindfulness nos permite centrar la atención y la consciencia en nuestro cuerpo a través de la respiración; en nuestra mente a través del pensamiento; y en nuestro entorno a través de nuestros sentidos.

Palabras clave: estrés, estilo de vida, mindfulness

Referencias

  • Revista Argentina de Ciencias del Comportamiento, Agosto 2012, Vol. 4, N°2, 75-89. https://redalyc.org/pdf/3334/333427357008.pdf
  • Armeli, S.; Todd, M. & Mohr, C. (2005). A daily process approach to individual differences in stress-related alcohol use. Journal of Personality.
  • Moscoso, M. S. (2009). De la mente a la célula: Impacto del estrés en psiconeuroinmunoendocrinología. Revista Liberabit, 15 (2), 143-152.

La nicotina, el alcohol y el café

La nicotina, el alcohol y el Café

El sistema nervioso humano, se compone de complejos enlaces neurales. Los cuales pueden verse afectados por distintas sustancias, ya sea motivado por una exposición voluntaria o no. Ciertamente problemas como el tabaquismo, alcoholismo y demás abuso de sustancias cobran la vida de miles de personas al año. Se estima que el consumo de marihuana alrededor del mundo es por lo menos el 76% de las personas que consume alguna droga.  Por otra parte, el 65% de los usuarios de drogas inicia a los 17.5 años, de los cuales, se estima que la dependencia al alcohol ocurre en promedio a los 25 años (Medina-Mora et al., 2013).

El tabaco

▷ Tabaco y Visión | ¿Cómo afecta el tabaco a la Visión?

La nicotina es un alcaloide encontrado en las plantas del género Nicotiana, en la planta de tabaco. Es un potente veneno que puede ser utilizado como insecticida, en bajas dosis la sustancia es un estimulante cognitivo, mejora la concentración y facilita la retención mental. Por otra parte, en dosis altas tiene un efecto sedante, al actuar como un depresor (Aguilera, 2016).

En cuanto al efecto adictivo, se aprecia que tras el consumo de la nicotina, este activa el sistema mesolímbico dopaminérgico, el cual aumenta la apertura de los neuro receptores, obteniendo resultados antagónicos tras un consumo prolongado. Sistema que juega un papel clave en la adquisición de la adicción, puesto que al intervenir el sistema noradrenérgico surgen los síntomas asociados al síndrome de abstinencia (Aguilera, 2016).

Otros valores asociados al tabaquismo son la ingesta de alquitrán, monóxido de carbono y metales pesados. Dichos valores son estrictamente regulados por ser altamente nocivos, siendo responsables de las principales alteraciones biológicas. Por tanto, se propuso la utilización de filtros en los cigarrillos tradicionales, con el fin de que mitiguen dichos niveles. Sin embargo, actualmente existen diversas presentaciones, entre las que se incluye los vapers o cigarrillos electrónicos y presentaciones mas tradicionales, como el tabaco de liar (Castaño Calduch et al., 2012).

Los cigarrillos electrónicos, o vapers; ciertamente se venden como la alternativa segura a los cigarrillos, siendo una herramienta eficaz para el tratamiento de la dependencia a la nicotina. Sin embargo, estudios científicos que aún se encuentran en fase de investigación, indican tener limitada eficacia como herramienta para superar la dependencia. Así mismo, es importancia reconocer la certificación de los líquidos o cartuchos, puesto que estos pueden contener sustancias con potencial de ser nocivo a corto y largo plazo (Reina, 2018) (Ribera Osca et al., 2014).

El alcohol

Amantes del vino: un ácido que se encuentra en la bebida podría funcionar  como terapia anti-COVID – El Financiero

El alcohol es de las drogas mas relacionadas al consumo en la adolescencia, puesto que su precio asequible sumado a la relativa facilidad para obtener la convierte en una droga socialmente aceptable. Por tanto, no resulta ajeno relacionar el abuso de sustancias con la juventud, ya que la inmadurez propia de la edad, complejiza conductas poco sociables (Espada et al., 2003).

Los efectos de la ingesta de alcohol sobre el sistema nervioso son múltiples, puesto que además del efecto tóxico inherente al etanol, se aprecia que dependiendo del grado de consumo y del espacio temporal, este puede ser mayor (Martínez & Gutiérrez, 2002).

Tras la metabolización del alcohol, el organismo busca filtrar las toxinas. Sin embargo, tras sobrepasar la tolerancia se evidencia un proceso de desinhibición, paulatinamente se pierde el grado de compromiso social. Si el consumo continua por años, se evidencia alteraciones neuropatológicas, en los casos severos se puede evidenciar macroscópicamente hemorragias petequiales. Así mismo, se evidencia daño severo en la corteza, y en el tálamo, llegando afectar el núcleo medial dorsal, lo que se traduce en la perdida de motricidad y dificultad para establecer movimientos coordinados (Martínez & Gutiérrez, 2002).

El café

Precio del café se dispara 10% en un día, la mayor subida en siete años |  MUNDO | GESTIÓN

La cafeína es un alcaloide, principal compuesto del café, este compuesto actúa como antagonista de los receptores de adenina en el sistema nervioso, lo que se representa en la sensación de estímulo y energía. La cafeína se absorbe mayoritariamente en el intestino delgado y el estómago, lo que facilita la distribución en casi todos los tejidos, incluyendo el cerebro (Valenzuela B, 2010).

Con respecto a la relación del café con las enfermedades cardiovasculares, se aprecia que la curva epidemiológica atribuye que un consumo moderado es eficaz en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, si el consumo excede los 300 ml al día, el riesgo cardiaco se incrementa notoriamente (Valenzuela B, 2010).

Los efectos del café en relación con la atención y memoria ha sido estudiado entusiastamente, tanto en humanos como en animales. La cafeína es un psicoestimulante, por lo que sus efectos son notorios, no obstante, solo se aprecia una significativa variación en la capacidad memorística en los pacientes con una condición inferior a la normal (Franco, 2009).

Conclusiones

El acceso de drogas legales o sociales, suponen una gran fuente de estudio, puesto que, el desarrollo científico facilita la compresión de los elementos químicos y de los efectos que puedan tener estos en la psique humana. Así mismo, es importante resaltar que el consumo desmedido de cualquier alimento, sustancia o compuesto resulta en el deterioro del bienestar.

Por otra parte, es importante resaltar que la dependencia a sustancias es un problema real que se ha agudizado por la situación de pandemia, dado que la situación de estrés y de aislamiento facilita la creación de situaciones poco asertivas para las personas (Esber, 2020).

Referencias

Aguilera, K. T. (2016). EFECTOS NEUROBIOQUÍMICOS DE LA NICOTINA EN EL CEREBRO HUMANO. 11.

Castaño Calduch, T., Hebert Jiménez, C., Campo San Segundo, M. T., Ysa Valle, M., & Pons Carlos-Roca, A. (2012). Tabaco de liar: Una prioridad de salud pública y consumo. Gaceta Sanitaria, 26(3), 267-269. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2011.09.010

Esber, J. O. (2020). Adicciones y pandemias: Interrelaciones y entramados tensionales. Una introducción. XII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XXVII Jornadas de Investigación. XVI Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. II Encuentro de Investigación de Terapia Ocupacional. II Encuentro de Musicoterapia. https://www.aacademica.org/000-007/74

Espada, J. P., Méndez, X., & Griffin, K. W. (2003). ADOLESCENCIA: CONSUMO DE ALCOHOL Y OTRAS DROGAS. 23(84), 9-17.

Franco, R. (2009). Café y salud mental. Atencion Primaria, 41(10), 578-581. https://doi.org/10.1016/j.aprim.2009.07.001

Martínez, A. M., & Gutiérrez, A. R. (2002). Efectos del alcohol etílico sobre el sistema nervioso. 35, 14.

Medina-Mora, M. E., Real, T., Villatoro, J., & Natera, G. (2013). Las drogas y la salud pública: ¿hacia dónde vamos? Salud Pública de México, 55(1), 67-73. https://doi.org/10.1590/S0036-36342013000100010

Reina, S. S. (2018). Nuevos dispositivos de administración de nicotina. 21, 3.

Ribera Osca, J. A., Córdoba Garcia, R., & Gascó Garcia, P. (2014). El cigarrillo electrónico: La utopía del cigarrillo seguro. Atencion Primaria, 46(2), 53-54. https://doi.org/10.1016/j.aprim.2013.12.002

Valenzuela B, A. (2010). EL CAFÉ Y SUS EFECTOS EN LA SALUD CARDIOVASCULAR Y EN LA SALUD MATERNA. Revista chilena de nutrición, 37(4), 514-523. https://doi.org/10.4067/S0717-75182010000400013

Escribiendo me encontré

Escribir sin rumbo, sin tiempo, simplemente hacerlo por la paz que se siente al conectarse completamente con una misma.

Es llegar a crear mediante figuras, palabras con el sonido más profundo, ese que a veces nos retumba en la mente a forma de eco.

No poder expresar lo que tenemos dentro, podría resultar asfixiante. Con cada una de las palabras no expresadas se nos dibujan barrotes de una cada vez más pequeña celda.

Por eso aquí vamos de nuevo, usando la pantalla para graficar algunos pensamientos, esperando que de esa forma la emoción pinte menos intenso, o más, según sea el día, según sea la vida.

La escritura es terapéutica, el Psicólogo estadounidense Ira Progoff a mediados de los 70 siguiendo los lineamientos de Carl Jung, desarrolló el Método del diario intensivo, el cual tiene como objetivo fomentar la autoexploración mediante el registro de un diario personal.

Es ideal ayudar a los niños y adolescentes a empezar a desarrollar el hábito de la escritura, en realidad muchos niños, cuando aún no saben escribir, se expresan mediante sus dibujos.

Escribir es como dejar una marca, una firma, un poco de ti mismo(a) sobre algún tipo de soporte físico (trozo de papel, libreta o algún medio tecnológico). Y que importante es poder leernos después, y luego hacerlo nuevamente tiempo después.

EL SISTEMA NEUROESCRITURAL:

El funcionamiento de este sistema requiere la sincronización de varias de las estructuras cerebrales, en coordinación con procesos cognitivos, tales como, el pensamiento, el lenguaje y la memoria.

“El Sistema Neuroescritural, es un conjunto de técnicas proyectivas-neuroescriturales, destinadas a identificar a través de la decodificación del grafismo, las cualidades cognitivas y psicomorfocinéticas del escribiente. Su objeto de estudio, es la trayectoria gráfica, atendiendo a su morfología, a sus movimientos implícitos y explícitos y a las relaciones dimensionales existentes entre ésta y la superficie receptora de la misma” (Aguilera.2011, p. 67).

Aguilera, E. (2011). Sistema Neuroescritural: Una nueva forma de hacer grafología. INIE editores, Santiago de Chile.

BENEFICIOS DE LA ESCRITURA TERAPÉUTICA:

Tenemos una necesidad de expresar tan grande, y una de las formas más saludables es transcribiendo nuestro diálogo intrapersonal mediante la escritura.

La escritura nos pone a pensar en voz alta, nos libera, nos salva, incluso de nosotros mismos en muchas oportunidades. Cuando se oscurece todo a tu alrededor, tienes que brillar con más fuerza, y un activador eficaz es justamente la escritura.

Los principales beneficios son:

– La exteriorización de los pensamientos te invitan al auto-análisis, a la introspección.

– Disfrute de la soledad, en donde tu propia compañía es más que suficiente.

– Tu contenido mental podrá ser leído por ti mismo una y otra vez, pero en otros momentos de vida, y la moraleja que llega con cada experiencia, en cada lectura quedará más clara. Reestructurando creencias nocivas.

– El desahogo emocional, la catarsis, al escribir encontrarás un gran alivio, las letras se volverán en un abrazo amigo.

– En base a este desahogo, se reducirán los síntomas ansiosos inmediatamente.

– El desbloquear pensamientos obsesivos, rumiantes, circulares, disminuirá su potencia, y podrás respirar en plena tranquilidad luego de hacerlo.

– Para escribir empleamos otros procesos como por ejemplo, la creatividad, la planificación, que definitivamente fortalecerán tu inteligencia emocional.

– Escribir te permitirá tomar diferentes perspectivas frente a un problema. Viéndote a ti mismo(a) de una forma más compasiva.

Bibliografía:

Aguilera, E. (2011). Sistema Neuroescritural: Una nueva forma de hacer grafología. INIE editores, Santiago de Chile.

Un agente encubierto: El sistema autónomo, ¿al servicio de nuestra seguridad?

¿Qué significa sentirse seguro? ¿lo has pensado? Por un lado, tenemos la seguridad emocional, la que nos regala protección, por la cual obtenemos validación y amor, lo que, a su vez, permite el desarrollo de una personalidad lo suficientemente estable para afrontar los problemas de la vida diaria. Y por otro lado es importante la seguridad fisiológica, vivir en un ambiente limpio, cómodo, tener un techo, comida, ropa, contar con salud, etc. y vivir en un lugar resguardado lejos de problemas que atenten nuestros bienes materiales o nuestra integridad física, hasta ahí estamos de acuerdo ¿no? Sin embargo, estas dos clases de seguridad ¿pueden coexistir por separado? ¿O se influencian una a la otra?

¿Alguna vez has analizado cuán seguro te sientes dentro de tu casa, tu trabajo, tus amigos o con tu pareja?

Tal vez para entender cómo opera nuestro centro de seguridad debemos conocer mejor la función de nuestro sigiloso sistema nervioso autónomo y cómo él nos prepara para adaptarnos a contextos en los que se ve afectada nuestra supervivencia.

El sistema nervioso autónomo viene del cerebro y va hacia nuestras vísceras, tiene una rama simpática y otra parasimpática. La rama simpática la activamos cuando sentimos miedo o nos sentimos en peligro y se activan nuestros sistemas de acción, el de lucha o huida.

En cuanto a la rama parasimpática existen dos vías de acción que se encuentran dentro del nervio vago: ventro vagal y dorso vagal. Recordando el ejemplo anterior, si esta situación de miedo, no la podemos resolver, nuestro cuerpo reacciona paralizándose o colapsando (activándose la vía dorso vagal); por otro lado, cuando sí logra encontrar refugio dentro de la conexión con el otro, logra obtener seguridad y confianza ya que su supervivencia está fuera de peligro (activándose la vía ventro vagal).

¿Nuestro sistema nervioso es capaz de dimensionar si una amenaza es momentánea o definitiva? ¿Puede saber si es buena o mala?

Al parecer no, debido a que precede a la emoción y cognición, (algo así como el sentido arácnido de Peter Parker en Spiderman) pues se activa ante las señales que sentimos y proyectamos como peligrosas de forma inconsciente, como reacciones somáticas rápidas que se predisponen a la acción. Sin embargo, aunque muchas las compartimos porque representan amenazas vitales humanas, existen otras de carácter personal regidas por nuestras experiencias y aprendizajes previos. Por lo tanto, descubrirlas y repararlas le corresponden a cada individuo.

Más allá de intentar entender cómo funciona nuestro sistema nervioso, el fin de este artículo es visibilizar la importancia de nuestras reacciones fisiológicas cuando experimentamos estrés, miedo, ansiedad o trauma, al permitirnos mirar más allá cuando queremos trabajar en nosotros mismos y en generar mejores respuestas ante situaciones estresantes, ya que un sistema acostumbrado a mantenerse hiperalerta, tendrá menos oportunidades de dar una respuesta regulada, así, procuraremos trabajar en el cambio de nuestros pensamientos pero también en el de nuestro estado fisiológico.

Así, por ejemplo, cuando algunas personas experimentan algún tipo de trauma, este “interrumpe el proceso de construcción del circuito autónomo de conexión segura y desvía el desarrollo de la regulación y resiliencia” (Dana, 2018).

Entonces el sistema autónomo gestiona el riesgo y dota de dinámicas vinculares que modifican nuestro estado a nivel corporal. Siendo muy importante también en la creación de la confianza y conexión con los demás ya que un trauma reemplaza las dinámicas de vínculo y conexión por patrones de protección, expresadas muchas veces de forma defensiva impidiendo un vínculo seguro, que permita construir relaciones sociales en las que se pueda encontrar apoyo, ayuda y regulación con el otro.

Es por eso que debemos entender que un trauma, de cualquier índole, experimentado a muy temprana edad genera un daño irreversible, alterando cómo el sistema autónomo debe regular las situaciones en las que nuestra supervivencia se ve amenazada, por lo que estos nuevos patrones de respuesta alterados psicofisiológicamente se vuelven normales y habituales, y se pierde la capacidad de volver a un estado de seguridad, haciendo que la persona, viva desde el dolor, el dolor de un evento no asimilado de manera correcta, un sistema nervioso alterado que no trabajará para él, lo que traerá como consecuencia que no se desenvuelva de manera saludable y desarrolle limitadas habilidades para entenderse, amarse a sí mismo y a los demás; y tratando a su vez sobrellevar los desafíos que representa vivir y crecer.

Seamos más empáticos cuando conozcamos a alguien que está sufriendo mucho a causa de un evento que no ha podido resolver, porque como vimos, a veces se requiere de muchas herramientas más, a parte de la valentía y el esfuerzo para comenzar a trabajar en uno mismo, pues así, entenderemos la complejidad de los procesos de recuperación de cada persona.

Referencias:

  • Dana D. (2018). La terapia poligaval: como unirse al ritmo de la regulación. Editorial Eleftheria.
  • Hernandez M. (2021, 07 de noviembre). Teoría polivagal.
  • Zambraya D. (2020, 29 de mayo). El Nervio Vago, la Teoría Polivagal y nuestro Bienestar.
  • Y si de repente. (2021, 12 de enero). Cómo modular el estrés. La Teoría Polivagal.

La enfermedad de Huntington desde la perspectiva de la neuropsicología

La enfermedad de Huntington se relaciona a la neuropsicología, en cuanto a la comprensión de los cambios que ocurren en la conducta de la persona, a causa del mal funcionamiento del cerebro o la pérdida neuronal, lo cual produce, deterioro cognitivo, perturbación emocional y en algunos casos movimientos incontrolados que se conocen como “corea”. Esta enfermedad es un trastorno neurodegenerativo hereditario, que se transmite de padres a hijos a través de un gen anormal. Se trata de una enfermedad progresiva, que no tiene cura, que evoluciona de manera crónica y que puede presentarse a cualquier edad, pero que generalmente se presenta en la etapa adulta. Asimismo, la evaluación de este trastorno implica la atención psicológica del paciente en el manejo de conductas características, debido a la alteración de la funcionalidad del cerebro, como son el enojo, la irritabilidad, la apatía, la ansiedad, la depresión y el control de impulsos y conductas explosivas. También es necesaria una terapia de conversación y acompañamiento, en la que se ayude al paciente y a su familia, a hacerle frente a una nueva realidad, mediante la enseñanza de una serie de técnicas y estrategias útiles para afrontar de mejor manera la progresión de este trastorno.

Un poco de historia

La enfermedad de Huntington fue descubierta por el doctor George Huntington en 1822 cuando solo tenía 22 años, esto a través de un artículo médico en donde según sus observaciones, las de su abuelo y las de su padre, estos dos últimos también médicos, apuntaron a que se trataba de un mal con incidencia familiar atribuible a la herencia de un gen determinado. Cuentan que sus observaciones solo se limitaban a Long Island, por lo que en un principio pensó que el descubrimiento familiar solo se tomaría como una curiosidad médica y no como lo que sentaría las bases para el estudio de esta enfermedad. Es así que George Huntington descubrió que este padecimiento era hereditario, y que era causado por la duplicación de una proteína llamada huntingtin que transporta el defecto de la enfermedad de Huntingtin, produciéndose la degeneración genéticamente programada de las células nerviosas llamadas neuronas en ciertas áreas del cerebro. Esta degeneración causa movimientos incontrolados, pérdida de facultades intelectuales y perturbación emocional; afectando específicamente las células de los ganglios basales, que son estructuras neuronales subcorticales profundas dentro del cerebro, que forman un circuito de núcleos interconectados entre sí y cuya función es la iniciación e integración del movimiento. Si bien no hay cura alguna, el corea de Huntington se puede controlar mediante medicamentos, ejercicio y ayuda psicológica en diferentes etapas de la enfermedad.

Movimientos incontrolados que se conocen como “corea».

Aspectos generales

La enfermedad de Huntington, también se conoce como corea de Huntington, y afecta muchos ámbitos, por lo que se requiere la asistencia de muchos especialistas, siendo los más importantes un asesor genético, un médico neurólogo, un psicólogo, un psiquiatra, un terapista físico, entre otros. Esto de acuerdo a las necesidades de cada etapa de la enfermedad. En este sentido, el primer paso será el diagnóstico por un neurólogo experimentado, debido a la sintomatología variada, que pueda poner atención a indicios como que el individuo ya no puede expresar pensamientos complejos con facilidad, o que ya no pueden pronunciar las palabras de una forma entendible. Asimismo, el paciente presentará movimientos incontrolados, lo que evolucionará en torpeza y falta de equilibrio, por lo que se necesita que la persona que padece de Huntington se mantenga activa para mejores resultados, porque puede resultar una enfermedad incapacitante y es necesario mantener la independencia del paciente.

Contexto de la enfermedad

La enfermedad de Huntington ha presentado mayor cantidad de casos en Latinoamérica, lo cual evidencia su antigüedad. Venezuela es uno de los países con más casos, seguido de Maracaibo. El médico Américo Negrette comenzó a identificar la enfermedad en Venezuela en 1942, pues pudo observar que muchas personas caminaban de manera extraña. Más tarde Nancy Wexler realizó investigación en Maracaibo, estas dieron buen fruto pues pudo entender la relación de la herencia y esta dolencia. Por otra parte, en el Perú se presenta una cantidad considerable de casos. Esta enfermedad se identificó por primera vez en 1952, y seguidamente comenzaron a aparecer más casos alrededor del país. Asimismo, en Arequipa en el año de 1950, se dio a conocer el caso de un Arequipeño proveniente de la Unión que presentaba este padecimiento debido a su padre, ya que el también sufría de la misma. Este paciente no era el único en la familia, sino que 9 familiares también habían sido afectados de la misma manera.

Tratamiento

Esta enfermedad afecta muchos ámbitos, por lo que se requiere la asistencia de muchos especialistas, siendo los más importantes un asesor genético, un médico neurólogo, un psicólogo, un psiquiatra, un terapista físico, entre otros, esto de acuerdo a las necesidades de cada etapa de la enfermedad. En este sentido, el primer paso será el diagnóstico por un neurólogo experimentado, debido a la sintomatología variada, que pueda poner atención a indicios como que el individuo ya no puede expresar pensamientos complejos con facilidad, o que ya no pueden pronunciar las palabras de una forma entendible. Asimismo, la persona afectada presentará movimientos incontrolados, lo que evolucionará en torpeza y falta de equilibrio, por lo que se necesita que la persona que padece de Huntington se mantenga activa para mejores resultados, porque esta puede ser una enfermedad incapacitante y es necesario mantener la independencia del paciente.

En relación a los síntomas, mayormente se hacen más visibles a la tercera o cuarta etapa de la vida, entre los 30 a 50 años de edad. Asimismo, el 93% de las personas que tienen la Enfermedad de Huntington son personas adultas.

Respecto a su tratamiento, esta enfermedad no tiene cura. Cuando es detectada el procedimiento a seguir es poder controlarla para que el paciente tenga una mejor calidad de vida, por lo que es esencial el apoyo de la familia, ya que conforme pasa el tiempo la EH va progresando y poco a poco el paciente va perdiendo la capacidad de realizar actividades por si solo, como caminar, comer, trabajar, entre otras tareas diarias, ya que sabe que este trastorno se produce a causa de un gen que afecta la corteza cerebral, lo que conlleva a que la persona que lo padece tenga problemas de memoria, percepción y pensamiento, de allí la importancia de controlar este mal a tiempo. Como aspectos relevantes de las consecuencias de esta enfermedad, algunas personas pueden dejar de reconocer a sus familiares. Otros están conscientes de lo que los rodea y pueden expresar sus emociones. Asimismo, si uno de los padres tiene esta afección, cabe la posibilidad de que el hijo tenga un 50 % de adquirirla.

Procesos de la Enfermedad

Al ser una enfermedad neurodegenerativa que involucra una secuencia repetida en el ADN, la cual está codificada por una proteína anormal. Esta secuencia da lugar a movimientos y problemas cognitivos.  Este proceso recae en las neuronas estriatales espinosas de mediano tamaño.

Neuropsicológicamente, el Coreo Huntington o enfermedad de Huntington afecta a la persona que lo haya adquirido hereditariamente trayendo consigo síntomas psiquiátricos, como depresivos, psicóticos y psicológicos, de forma constante al inicio y durante la enfermedad. Al comienzo de la enfermedad, los movimientos son sutiles, dentro de las tendencias móviles voluntarias, como también aparecen espontáneamente. Con forme va avanzando, los trastornos motores son más notorios, dificultando su control y puede causar un trastorno funcional. Mas adelante, se presentan alteraciones de motilidad ocular voluntaria que se percibe desde el movimiento lento ocular sádico hasta la dificultad severa de la motilidad ocular. Por otro lado, el paciente que sufre de esta enfermedad tiene dificultades en mantener los brazos extendidos durante algunos segundo o la lengua protruida, ello se evidencia al momento de dar un apretón de manos haciendo que el paciente no sostenga la contracción, sino que presiona y suelta de forma repetida la mano. Por último, se observa en el enfermo una incoordinación motora, la ataxia, trastornos del lenguaje y de la deglución, así como la incontinencia urinaria en fase terminal.

 Debido a dicha enfermedad, los trastornos psiquiátricos en los enfermos conllevan a que estén recluidos en centros psiquiátricos, evidenciando cambios de personalidad, disturbios afectivos (depresión y manías), ilusiones, alucinaciones, paranoia, esquizofrenia entre otros. Es habitual que se presenten casos de suicidio.  

Los trastornos psicológicos de dicho padecimiento, traen consecuencias cognitivas como la memoria y el juicio, en casos avanzados la demencia e incapacidad para realizar actividades cotidianas. La demencia es de tipo subcortical con predominio de bradifrenia.

Neuroquímicamente Rodríguez, J. y Díaz, Y. afirman que se desarrolla por niveles de sustancias neurotransmisoras como GABA y su enzima sintética descarboxilada del ácido glutámico están marcadamente disminuidos en los ganglios basales. Los niveles de acetilcolina, sustancia P y encefalinas también se encuentran reducidas. La espectroscopia por resonancia magnética en personas vivas afectadas muestra niveles elevados de lactato en los ganglios basales. (2013, pp. 549 – 550)

Se sabe que las personas con Huntington no pueden tener una vida normal por los factores ya mencionados, lo cual los lleva en muchas ocasiones a pensamientos suicidas, apatía, depresión y desesperación, esto mayormente en Jóvenes. Por lo que puede brindar hasta el momento a un paciente de Huntington es la terapia (psicoterapia, terapia del habla, fisioterapia, entre otros) y otorgar ciertos medicamentos para que pueda apaciguar los síntomas que trae la EH y tener una mejor calidad de vida.

Hasta la fecha aún la ciencia no ha podido encontrar cura a esta enfermedad. Los tratamientos existentes consisten en tratar de mejorar los síntomas que aparecen durante la enfermedad, la mayoría de estos medicamentos se usan para tratar alteraciones del movimiento y trastornos psicológicos tales como: corea, psicosis y depresión. Sin embargo, el proceso de esta enfermedad es inevitable y no hay ningún medicamento que pueda hacer reversibles a los síntomas. Estos fármacos se administran en dosis crecientes.

Conclusiones

En conclusión, la enfermedad de Huntington constituye una serie de manifestaciones neuropsicológicas, es de carácter hereditario y se produce por la duplicación de una proteína llamada Huntingtin. No tiene cura hasta el momento, por lo que solo se le da terapia para poder apaciguar los síntomas que trae para mejorar la calidad de vida del paciente. Este mal afecta a la persona; física, cognitiva y emocionalmente, lo cual hace que el cuidado de las personas que la padecen sea muy difícil a medida que esta afección progresa. Es importante resaltar la importancia de la atención del paciente por un equipo de profesionales especializados en el campo de la neurología, psicología, psiquiatría y terapia física; en la evaluación del progreso de esta enfermedad, en cuanto a la contención de los síntomas característicos. Por otro lado, se debe considerar que el padecimiento es causado por niveles de sustancias neurotransmisoras como GABA y su enzima sintética descarboxilada del ácido glutámico ya que están disminuidos en los ganglios basales.

Bibliografía

Huntington’s Disease Society of America. (2015). La enfermedad de Hungtington. Recuperado de http://hdsa.org/wp-content/uploads/2015/03/7_la-enfermedad-de-huntington.pdf

Huntington’s Outreach Project for Education, At Stanford. (2014). La enfermedad de Huntington en Sudamérica. Recuperado de https://hopes.stanford.edu/la-enfermedad-de-huntington-en-sudamerica/#la-visi%c3%b3n-de-conjunto-3

ASOCIACION COREA DE HUNTINGTON ESPAÑOLA (ACHE). Enfermedad de Huntington: Un camino a la esperanza. Enfermedad de Huntington: Esperanza a través de la investigación. Recuperado de http://hdsa.org/wp-content/uploads/2015/03/5_Enfermedad-de-Huntington.pdf

Rodríguez Pupo, Jorge Michel, Díaz Rojas, YunaViviana, Rojas Rodríguez, Yesenia, Rodríguez Batista, Yordanis, & Núñez Arias, Enriqueta. (2013). Actualización en enfermedad de Huntington. Correo Científico Médico17(Supl. 1), 546-557. Recuperado en 24 de agosto de 2021, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1560-43812013000500003&lng=es&tlng=es.

El hombre con su mundo destrozado: relato de una lesión

Alexander Luria fue un neuropsicólogo y médico reconocido, considerado el fundador de la neuropsicología, y en su obra, que lleva por nombre “El hombre con su mundo destrozado”, nos ofrece un cautivador retrato de la valiente lucha de un ex soldado por recuperar sus facultades mentales. La historia empieza el 2 de marzo de 1943, Lev Alexandrovich Zasetski de 23 años, es herido de gravedad en el campo de batalla de Smolensk por una bala que impacta en su cabeza. Días después al despertar en el hospital, refirió que era incapaz de pensar, reflexionar y que no recordaba nada, ya que su memoria, igual que su vida, se sentían en las últimas.  Asimismo, le costaba recordar el significado de las palabras, la utilidad de un objeto, no podía encontrar partes de su cuerpo, sentía que su cuerpo se transformaba, tampoco podía ver claramente, todo era confuso, todo a su alrededor parecía estar en un estado de fluctuación, a comparación de antes de la lesión, cuando tenía metas y planeaba un futuro para dejar descansar a su madre. Ahora él había cambiado.

Situación personal.

Zasetski vivió en Yepifan, un asentamiento urbano de Tula de la región de Kimovsk. Fue el segundo hijo de una hermana mayor, y huérfano de padre desde niño. Su padre trabajaba en una mina de carbón y fue a causa de esto que falleció cuando él tenía dos años. Por otra parte, su madre no tenía estudios y era analfabeta. La relación con su madre fue importante tras la muerte de su padre, pues ella es la que se encargaría de ellos desde ese momento. Respecto a la relación con sus 3 hermanos era buena, y fueron un apoyo incondicional cuando regresó a su casa tras la lesión. Antes del accidente Zasetski se encontraba cursando sus estudios superiores en la Universidad de Mecánica. Además, decía que desde pequeño le atraían las ciencias y el conocimiento, y que retenía con avidez en su memoria todo aquello con lo que se topaba, ya sea en la escuela o en la vida cotidiana. El mismo se describe como un hombre soviético polifacético, dispuesto a ayudar a su nación en el campo de la ciencia. Es así que años más tarde y con el apoyo de su madre que trabajaba sin descanso para sacar adelante a su familia, ingresa a la escuela primaria y la culmina con excelentes notas, lo mismo ocurre en la escuela secundaria, donde sobresale en todas las áreas. En 1941 justo antes de la guerra, acaba su tercer curso en la Universidad de Mecánica, en ese momento no se encontraba laborando, ya que pronto iniciaría sus prácticas, la ejecución de proyectos y finalmente un doctorado, para ayudar a su madre y lograr un futuro mejor para él y sus hermanos. 

Una lesión de gravedad

La historia de la lesión de Zasetski empieza cuando recibió dos impactos de bala que al penetrar en su cráneo afectaron la región parietooccipital posterior del cerebro, destruyendo el tejido de esa área. Esta lesión provocó una prolongada pérdida de conciencia y a pesar de la pronta intervención, su situación se complica por un proceso inflamatorio, lo que causó un proceso adhesivo en la membrana del cerebro y alteraciones en los tejidos adyacentes. Asimismo, mediante una radiografía luego de introducir aire por el canal cerebroespinal, el cual ascendió y llenó los contornos de los ventrículos cerebrales y los espacios que se forman como resultado de la contracción de la masa de las regiones del cerebro adyacentes al lugar de la lesión, se observó que las regiones parietoccipitales del hemisferio izquierdo, relacionadas con la percepción espacial, estaban afectadas irreversiblemente, debido a la cicatrización, que produjo una atrofia en el ventrículo lateral izquierdo, originando un proceso atrófico local considerable, ya que las paredes presionan la superficie del cerebro y dilataron fuertemente los espacios subracnoideos. Sus lóbulos frontales estaban intactos.

Un comportamiento extraño.

Después de la lesión producida Zasetski leía sílaba por sílaba igual que un niño y no recordaba las palabras ni su significado. Al ver a su alrededor, no entendía el mundo que lo rodeaba, ya que le costaba reconocer los objetos y cuando lo lograba no recordaba cómo se llamaban al momento. Cuando escuchaba sonidos, palabras y conversaciones, no podía comprenderlas de inmediato. No veía por el lado derecho y tenía que inclinarse para mirar por el lado izquierdo. No comprendía de inmediato el sentido de las preguntas y las palabras tardaban en venir a su memoria. Cuando se le pedía que escriba su nombre en una hoja de papel, no reconocía la hoja de papel ni sabía cómo tomar el lápiz. Acto seguido, no podía escribir su nombre porque no recordaba cómo hacerlo. Luego, no recordaba cuál era su brazo derecho. Cuando se le preguntaba sobre su participación en el frente de batalla, relataba con oraciones incompletas continuas, ya que le costaba encontrar las palabras. Si se le solicitaba que enumere los meses, los decía en forma de secuencia desde enero hasta diciembre, pero era incapaz de decir que mes le precedía a uno en particular.

El perfil psicológico de un soldado herido Zasetski decía que a veces su situación parecía un sueño, pero regresaba a la realidad cuando veía que un sueño no puede durar tanto tiempo o ser tan monótono. A veces se creía muerto, porque el viejo Zasetski y su antiguo mundo se habían perdido. El terapeuta que lo trataba hace referencia a la personalidad de Zasetski, y menciona que la lesión le causó daños irreparables en su cerebro, pero que este denotaba muchas ganas de superación, y la voluntad de curarse. Además, menciona que en su cabeza confluyen dos pensamientos. Por un lado, que su vida está acabada y que debido a su accidente es un inútil y que seguirá así hasta que muera. Por otra parte, se repite que no todo está perdido, que tiene que vivir, que con el tiempo puede recuperarse, que la medicina lo puede ayudar, y que logrará curarse gracias a la medicina y el tiempo. Claro, la lesión no había afectado en absoluto el mundo de sus emociones. Es así que Zasetski se caracterizaba por ser entusiasta y su impulso de sobrevivencia seguía intacto. De igual modo en muchos capítulos del libro se muestra su frustración, en la que él mismo se termina catalogando como un “tonto analfabeto” y en ocasiones se siente indefenso e incapaz de resolver lo que se plantea, pero a pesar de ello él sigue perseverando por lograr volver a construir sus recuerdos perdidos.

Principales funciones cognitivas dañadas de Zasetski

  • Orientación: Cuando se le preguntaba por el mes en el que se encontraba, Zasetski, respondía ¡Mayo! logrando recordarlo, pero no siempre era así, ya que no tenía una noción clara del tiempo. Por otro lado, su sentido del equilibrio y espacio no era normal, no podía ubicar un objeto correctamente, no sabía cuál era la derecha o izquierda, o arriba y abajo, y cuando salía a dar un paseo no lograba recordar el camino de regreso y en ocasiones se tropezaba y chocaba con los objetos.
  • Memoria: Le era más fácil entender lo que estaba escrito, que las palabras que escuchaba o le decían, ya que al escucharlas solo captaba algunas palabras y las demás eran espacios en blanco en su memoria, pero cuando volvía a leerlas en un periódico, las recordaba y les encontraba sentido. De igual manera, no recordaba a las personas, no recordaba cuántos años tenía él y tampoco el nombre de la ciudad en la que estaba. Asimismo, no daba detalles de quién era su madre o si tenía hermanos. Zasetskino recordaba bien como leer o escribir, había olvidado todos sus conocimientos, y cuando recordaba algunos no se encontraban organizados sino dispersos.Sus recuerdos, no se encuentran estructurados y relacionados; sino individuales para ser ordenados. Así, cuando se encontraba en su cuarto y pensaba en elegir un ejercicio de los 4 tipos que aprendió en el campamento de pioneros al cual había ido cuando era pequeño, no recordaba ninguno.
  • Lenguaje: Se le hacía complicado escribir y leer, ya que la lesión del accidente de Zasetski estaba ubicada en la zona temporo – parieto occipital de la corteza cerebral, lo que le causó una perturbación en las funciones de la parte de la corteza que controla el análisis, la síntesis, y la organización de asociaciones complejas en un marco coherente. Por otra parte, le creó insuperables problemas cuando se trataba de lenguaje, ya que no podía captar las palabras como también percibir mentalmente lo que significaban. Zasetski era capaz de hablar y podían repetir palabras con facilidad sin embargo no las recordaba a voluntad propia.

En el libro se narra que, cuando el doctor le mostró una imagen, él, de manera lenta, dijo que era una mujer y una niña, lo cual no completaba el significado total, ya que la imagen mostraba una madre y su hija, pero Zasetski no comprendía el significado de “hija de la madre”. Esto mismo ocurrió con la imagen de “el amo y su perro”, porque Zasetski no lograba descifrar el significado completo, sabía que había “un dueño” y “un perro”, pero cuando se le preguntaba ¿Qué significa el amo del perro? o ¿el perro del dueño? Zasetski no lograba encontrar ideas para explicarlo. De igual modo cuando se le preguntaba las diferencias de un tamaño, como por ejemplo ¿El elefante es más grande que la mosca? o ¿la mosca es más grande que el elefante?  sabía que la mosca era pequeña, y el elefante grande, pero no lograba descifrar ni responder a la pregunta , no comprendía la expresión “más pequeño o más grande”, en consecuencia no podía dar una respuesta clara, aunque la pregunta fuese tan evidente, por lo mismo , al no poder recordar las palabras o entender el significado de esta, sus diálogos y la comunicación con las personas eran básicas, cortas y lentas en las mañana , ya que le era complejo entender y comprender las construcciones gramaticales.

  • Habilidades viso – espaciales: Las funciones viso – espaciales representan el grupo de funciones utilizadas para analizar, comprender y manejar el espacio en el que vivimos en varias dimensiones. Gracias a las habilidades viso espaciales tenemos conocimiento de nuestra posición en el espacio en proporción con otros objetos, así como la relación de unos objetos respectos a otros. En Zasetski esta habilidad no estaba completamente presente, ya que no lograba medir adecuadamente su espacio y presentaba confusión en cuanto a las dimensiones y direcciones. Cuando lo saludaban y le extendían la mano, él no lograba ver su brazo derecho, extendía la mano, pero no lograba verlo, al final solo lograba rozar con los dedos, de igual manera sucedía cuando deseaba sentarse, ya que primero debía sujetar la silla, y sentirse seguro de que estaba en el lugar correcto y a pesar de ello se sentía temeroso de caer. Así mismo en las actividades como comer, refería que el cubierto no hacía lo que deseaba, y no podía llevarse la cuchara a la boca sin antes pasar por todas las dificultades del espacio, en referencia a su cuerpo, la cuchara se dirigía a todos los lados de su rostro menos a su boca.
  • Lectura y escritura: En primer lugar, la lectura se había perdido completamente, al ver un cartel, sabía que eran letras, pero no recordaba cuáles eran, no podía leer nada, y llegaba a pensar que lo escrito no podía ser ruso, del mismo modo ocurría cuando se encontraba en un examen con el oculista, ya que cuando este le señalaba una letra, Zasetski era incapaz de reconocerla.  Él mismo describe, que se le hacía muy complejo leer, sus lecturas eran silábicas, como las de un niño de 5 años, e incluso tenía que repetir nuevamente la lectura. Algo similar ocurrió con la escritura y cálculo, ya que había olvidado todo su pasado y con él, todo lo que había aprendido, y al momento de escribir tenía que hacer el esfuerzo de recordar las sílabas que componían la palabra.
  • Reconocimiento del cuerpo: Presenta confusión, siente que las partes de su cuerpo son muy grandes o muy pequeñas, a veces siente que las ha perdido o que se han desordenado y que sus piernas están arriba y su cabeza abajo. Así también, no reconoce las funciones de su cuerpo, claro ejemplo de esto es cuando nos relata que “algo lo molestaba en el vientre” en referencia a que la vejiga ya necesitaba ser liberada, entonces el paciente se dirigió al baño, pero no entendía que es lo que debería hacer. Para Zasetski no existía el hemisferio derecho y algunas partes del hemisferio izquierdo, en ocasiones a este problema se le añadió el hecho que a veces padecía de alucinaciones con en el transcurso del tiempo logró acostumbrarse.

Análisis Neurológico según el aporte de Luria en su obra

Aplicando la teoría de Luria del sistema cerebral complejo al caso, el cerebro se divide en tres partes iguales o tres bloques básicos, que puede activarse de forma conjunta o particular en áreas específicas de cada bloque, dependiendo de la actividad que la persona esté realizando.

La primera es el bloque energético o de tono, del cual Zasetski no presentó ningún daño y es por ello que su conciencia permanecía alerta y dinámica. Este bloque se encuentra situado en la base del cerebro, la cual forma parte del hipotálamo y regula procesos complejos, como el intercambio químico y la asimilación de sustancias, el intercambio de grasas y el desarrollo y actividad de hierro. Estos procesos generan cadenas de impulsos, llegan a la corteza cerebral y confieren el estado de tonicidad y vigor, ya que se trata de un mecanismo que produce alimento al cerebro.

El segundo bloque, que en Zasetski en parte quedó destrozado por la lesión, tiene como función principal, recibir, procesar y almacenar la información que le llega a la persona desde el mundo exterior. Aplicado al caso, Zasetski refería que no podía ver los objetos por su forma original, esto se debería a que lo que percibe el ojo se divide en millones de componentes, los cuales se procesan en la corteza de la región occipital, en la corteza visual primaria, la cual no sufrió daño en la lesión del paciente, lo cual no sucedió con la corteza visual secundaria, que convierte los elementos fraccionados percibidos por la corteza visual primaria en estructuras enteras y complejas. La limitación del campo visual de Zasetski donde la lesión fue provocada en la profundidad de la masa de sustancia gris también llamado montículo visual (tálamo óptico) era problemática, no veía por el lado derecho, por lo que veía las partes individuales de los objetos, pero no las podía sintetizar en imágenes completas. Asimismo, la destrucción de esta área visual, fue la responsable de que Zasetski no pueda reconocer su lado derecho del cuerpo. Asimismo, se ha visto que las regiones terciarias de la corteza parietoccípito – temporal del hemisferio izquierdo, que tienen una relación íntima con la organización de lo que comprende el habla, que penetra profundamente en la percepción, en la memoria o en el modo de pensar y actuar.

En nuestro caso, debido a esta afectación es que Zasetski no podía encontrar la palabra exacta, era incapaz de expresarse mediante palabras, su pensamiento presentaba dificultades al tratar de comprender relaciones gramaticales complejas y todo lo que aprendió en la escuela se había fragmentado individualmente, sin relación entre sí. Por lo que, la lesión en la región parietal del hemisferio izquierdo ocasionó que Zasetski sienta que a menudo pierde la parte derecha de su cuerpo, que su cabeza es muy grande, su tronco muy pequeño y que sus piernas están en un lugar equivocado. Asimismo, a pesar de que se destruyeron las secciones espacio visuales de la corteza, no se afectó los sistemas verbales motrices, por lo que su práctica oral y motriz se encontraba intacta y era capaz de aprender mediante este modo, por ejemplo, escribiendo de golpe y sin pensar.

El tercer bloque, no fue afectado, por lo que Zasetski conservó íntegramente su capacidad de reconocer sus defectos, la aspiración de superarlos, la intensa necesidad de volver a ser una persona totalmente válida y de trabajar para recuperarse.

Alexander Luria

Diagnóstico y principales afectaciones

La lesión en las secciones anteriores del cerebro, que contienen los lóbulos frontales, generó en Zasetski la afectación en el segundo bloque del cerebro, un cuadro en el que, si bien la persona conserva su percepción y su memoria, y su sistema de conocimientos permanece intacto, se pierde toda capacidad de generar intenciones firmes y de planificar sus actividades futuras. En consecuencia, Zasetski era incapaz de comprender el mundo y a sí mismo. La mitad derecha de su cuerpo dejó de existir para él; podía distinguir las letras del alfabeto, pero ignoraba su significado; sabía que tenía una madre y hermanas, pero no recordaba sus nombres; era un estudiante universitario que ahora no podía sumar; oía perfectamente, pero no comprendía las frases más sencillas.

  • Amnesia retrógrada:Zasetski era incapaz de recordar los eventos ocurridos antes de la lesión cerebral. Esta es una amnesia del tipo declarativa, específicamente de memoria episódica. ya que no se pueden recuperar recuerdos de eventos o hechos de la propia vida. En este caso, aparecen recuerdos vagos sin orden alguno.
  • Afasia intelectual: Producto de la lesión cerebral se afectó el lado lógico del pensamiento formal de Zasetski, como expresar una idea, leer, multiplicar, pero no se afectó su parte moral y sentimental, como intenciones, deseos, sensibilidad humana, su capacidad de valorar sus aciertos o sus fracasos.
  • Agnosia visual: Es la pérdida en la capacidad de reconocer visualmente imágenes u objetos, debido a que la corteza visual secundaria de Zasetski se encontraba destruida, y este no era capaz de juntar las partes individuales de un objeto, por lo que a menudo tenía que adivinar lo que estaba mirando.
  • Agnosia visuoespacial: Es la incapacidad para reconocer y utilizar información de naturaleza espacial. Más específicamente describe la imposibilidad perceptual para reconocer e integrar información espacial. Es así que a Zasetski se le dificulta el reconocimiento de lugares o espacios, presenta episodios en los que refiere ver todo al revés, invertido de derecha a izquierda u objetos cambiando de lugares.

Rehabilitación en el libro

  • Terapia ocupacional, en el hospital, a través de la cual se buscó la manera de insertarlo en un trabajo y así convencerlo de que era alguien útil para la sociedad.
  • En el sanatorio de Púmpuri, el doctor encargado le decía las palabras y Zasetski tenía como tarea representarlas mentalmente.
  • Luria le mostraba dibujos, para que Zasetski reconozca individualmente y pudiera establecer una relación más general. Asimismo, le mostraba significantes o frases complejas, para que el paciente las relacione y pueda comprenderlas. También se le pedía que dibuje bajo indicaciones estrictas para que aprenda a memorizar y reconocer significados. Por ejemplo, dibuje un círculo sobre una cruz.
  • Profesor de logopedia especializado en restablecer el habla, para que Zasetski estudie el abecedario, reconozca las letras y aprenda a escribir nuevamente.
  • Recitar lo que no se quiere olvidar.
  • Escribir en automático y luego unir palabras e ideas.
  • Escribir cartas y relatos.
  • En consulta médica, Luria le dice a Zasetski que señale partes de su cuerpo, para ver su avance.

Para finalizar, la obra de Luria, más allá de sentar las bases de la neurociencia y de proponernos una distribución de las funciones cerebrales durante la generación de procesos cognitivos, nos va narrando la historia deLev Alexandrovich Zasetski, un soldado herido por una bala en la cabeza, que lo condena a vivir en un mundo diferente al que conocía, debido a que producto de su lesión veía las cosas que lo rodeaban de forma fragmentada. Luria nos da a conocer partes del diario que Zasetski escribió en 30 años de frustraciones y optimismo digno de resaltar, y aunque Zasetski nunca logró recuperarse, pero sus ganas de vivir y salir adelante le fueron dando poco a poco una vida nueva. Es así que más allá de un aporte científico, la obra de Luria, no debe ser tomada solo desde el punto de vista de la neurociencia y la psicología, sino que debe verse como el relato de un hombre que, aunque a veces se doblegaba ante su situación, nunca dejo de luchar y estoy de acuerdo, de eso se trata. Luria le da fin a su obra con las siguientes palabras, “¿Hace falta añadir algo más? ¿No son estas líneas llenas de optimismo el mejor final para este pequeño libro?”. (p. 194).

Fuentes bibliográficas

Luria, A. R. (2018). EL HOMBRE CON SU MUNDO DESTROZADO. MEXICO: PAIDOS.