Descubrir mi fuerza interior

Cómo la práctica espiritual ha ayudado a transformar áreas de mi vida.

En el bullicio de la modernidad, donde prima el estrés, los problemas y las preocupaciones que nos rodean constantemente. Surge algo liberador, algo transformador, una guía desde una postura filosófica, y desde una cosmovisión muy interna que ayuda a cultivar la fortaleza de uno mismo, la paz y la serenidad mental. 

En estos tiempos, algo que me ha permitido mejorar en muchos aspectos de mi vida ha sido encontrarme con este lado espiritual, basado no solamente en la teoría, sino también en la práctica. Varias personas han hablado acerca de ello, desde el punto de vista filosófico, como Séneca, Marco Aurelio y Epicteto, siguiendo sus posturas y corrientes propiamente dichas. Pero más allá de que sean ideas que pueden tener un juicio de valor personal para cada uno de ellos, tiene que ver con principios que generalmente cuentan con una visión de transformar nuestras vidas, tal y como lo ha sido en mi caso. Para ello, las bases que yo he encontrado han sido reponedoras.

Analizando cómo esto se ha aplicado de una forma muy personal en mí mismo, podemos identificar el estoicismo. ¿Qué es el estoicismo? En primera, es más que una postura filosófica, es un estilo de vida para poder navegar a lo largo de las implacables problemáticas que podemos tener, pero con mayor sabiduría, mayor resiliencia, mayor empatía, y mayor despertar. En esencia, se trata de aceptar lo que uno insistentemente siempre pretende cambiar, porque muchas veces creemos que las circunstancias tienen poder sobre nosotros y, en base a ello, pretendemos cambiar cosas que generalmente no dependen de nosotros, lo cual nos trae mucha frustración, mucha tristeza, y demás circunstancias dolorosas. 

Brevemente les voy a explicar ciertas prácticas que han ido ayudándome a tener un mayor raciocinio de cómo llevar esta postura filosófica de vida de una forma más práctica: 

La primera es la meditación: Es importante comenzar nuestro día con una reflexión que nos lleve a un estado de tranquilidad. Dentro de ello hay que considerar que tenemos que manifestar intenciones para abordar situaciones que puedan surgir durante el día con calma y resiliencia. Muchas personas piensan que meditar significa poner nuestra mente en blanco, sin embargo, por contradictorio que aparente ser, en realidad significa estar abierto a que venga cualquier tipo de pensamiento denominado bueno o malo, pero que venga porque nos quiere esclarecer algo, pues nos quiere decir que hay algo que resolver, que trabajar en nosotros mismos y no deberíamos huir de ello. 

La segunda es tener un diario: Un diario donde nosotros podamos anotar cosas por las cuales estamos agradecidos, antes de dormir o al despertarnos —además de leerlo—. ¿En qué aspectos me siento bendecido? Es un ejercicio que puede resultar simple, pero ayuda a tener una postura más realista frente a la vida, donde uno puede analizar realmente qué cosas, qué aspectos hay que agradecer, y, decir también que hay muchas cosas positivas frente a una mirada de repente de devastación, de tristeza, o de que no salen las cosas como queremos. Realmente agradezco este día, agradezco que haya pasado, pues me ha servido verlo desde esta perspectiva, porque muchas veces ante una mirada de sombra, de oscuridad, de una profunda tristeza, uno solo se centra en lo negativo, y esta mirada no es algo realista, porque en realidad, es una actitud que empaña la vista del panorama completo, al no tener una postura clara y pareja, y lo único que hace es que nos hundamos en nuestro propio dolor. Y esa mirada, muchas veces, se hace más y más poderosa cuando en realidad no debería serlo. 

La tercera es contemplar la muerte: Puede que suene un tanto sombrío, pero reflexionar sobre la finalidad de algo que muchas veces tratamos de escapar, es decir, la muerte, en verdad, es parte de la vida en sí. La muerte nos recuerda la importancia de aprovechar el presente, el “ahora”, en cada momento. Contemplar algo que es tan parejo para todos, donde no importa la condición económica ni la postura ideológica. Nos hace notar que, a pesar de todos nuestros intentos de sentirnos seres especiales, únicos y diferentes, en realidad no podemos escapar de algo que es tan universal e inevitable para la existencia de todos, como lo es la muerte. Esto nos ayuda a enfrentarnos a nuestro yo, porque infunde gratitud, claridad y nos ayuda a poder tomar decisiones que son realmente fundamentales en nuestras vidas. Hay que disfrutar y ser feliz con las pequeñas alegrías, con los pequeños logros, y darnos cuenta de que, en una visión de contemplación frente a la muerte, nadie está ajeno.

Cuando vemos al estoicismo como una práctica desde una postura también espiritual, notamos que sus propias enseñanzas pueden tener un gran impacto en nuestra vida. Por ejemplo, a mí me ha ayudado mucho a reducir el estrés. Al centrarme en lo que puedo controlar y aceptar, y darme cuenta de que desistir en lo que no puedo cambiar también es parte de esa aceptación, lo que genuinamente ayuda a contemplar el hecho de que hay situaciones en las cuales ya no hay que luchar, que el rendirse es necesario, pero no de una postura de derrotista. Al rendirse significa desistir, “ya no más”, “hasta aquí doy”, “no he perdido la guerra, he avanzado en otros planos de mi vida y tengo que enfocarme en ellos”. 

Otro aspecto en que el estoicismo es de mucha ayuda es a ser resiliente. Las adversidades se vuelven menos perturbadoras cuando uno se enfrenta con calma y determinación a estas circunstancias y dice, incluso ante lo malo, ante lo negativo: “En la adversidad he aprendido y con gratitud lo acepto, puedo darme cuenta de que en esa sombra u oscuridad que veo a mi alrededor, también puedo sacar aspectos positivos”. 

Esta práctica también ayuda a mejorar las relaciones interpersonales. ¿A qué me refiero? Al comprender que no puedo controlar las acciones de los demás, me ha permitido desarrollar empatía y paciencia. “Yo no tengo poder sobre los demás, nadie tiene poder sobre mí”. Esta frase me permitió comprender que hay circunstancias que, en un acto de crecimiento propio, no tengo que solucionar la vida de nadie. No tengo que poner mis esperanzas, mi felicidad, mis planes, mi determinación en o a través de los demás. 

En conclusión, de esta forma puedo decir, a modo personal, que más que una mera teoría, postura filosófica o forma de llevar la vida, realmente puedo notar que hay cambios positivos desde una mirada más integral. Hay que permitirnos abrazar, comentar y difundir estas enseñanzas que son capaces de transformar una vida, ya que en esta práctica también está el agradecimiento. 

Yo los invito a que puedan aceptar un desafío con gracia y determinación y tengan en consideración estas enseñanzas y que también las pongan en su práctica diaria, en vistas a realizar un cambio. Y si en algún momento necesitan ayuda en su recorrido, pueden acudir a mí o a otros especialistas para poder apoyarlos en el camino tan hermoso que es la psicoterapia, aquella recuperación emocional donde, muchas veces, partimos desde una visión poderosa y transformadora, para mejorar nuestras vidas.

Contacto

Instagram: @psicologocristianromero

Facebook: Psicólogo Cristián Romero

Tik Tok: ps.cristian.romer

WhatsApp: https://wa.me/c/51991601476

psicologocristianromero@gmail.com

Alexitimia – Cuando no se puede expresar emociones

La Alexitimia, es un déficit afectivo profundo, esto quiere decir que hablamos de una carencia, de un estado de pobreza que se refiere concretamente a un área de la psicología, tal como lo es la expresión hacia fuera de lo que uno siente, percibe, capta y transita por el interior de nuestras fibras más íntimas. El arsenal afectivo existe, pero no se asoma hacia afuera. (Rojas, 2023)

Vivimos día a día plagados de emociones confusas, constantes e inconstantes, tan extrañas, tan insólitas… En verdad aquellos que pueden manejar sus emociones, yavson personas con una victoria en la vida, digo todo esto porque todos tenemos malos días, todos nos podemos sentir enojados con nuestro amigo, jefe, etc., y si no podemos manejar esto, la cuestión se pone morada.

Ilustración 1: Alexitimia

¿Por qué hay personas que no se sienten cómodas al expresar sus emociones?

En muchos casos es el hecho de que no saben como hacerlo. No saben llegar a esa canalización interna donde dejamos entrar todo tipo de sensaciones, sentimientos, y poco a poco dejarse soltar por esta parte espontanea, que nos permita expresar la emoción. Tal parece ser que muchos hombres son más susceptibles al tan famoso “que dirán”, y no se sienten seguros al mostrar este lado, creen incorrectamente que los deja más vulnerables. Cuando, en realidad, es lo contrario, cuando una persona se libera de convencionalismos sociales y se muestra tal cual piensa y siente al mundo, tiene un escudo muy grande, que es la autencidad. ¡Y no!, las lágrimas, no te hacen débil, te hacen humano y confiable.

Los roles tradiciones de género, en pleno 2024, han cambiado notablemente, cada día más hombres se conectan muy profundamente con sus emociones y mujeres les rehúyen a estas, así es que la torta se va volteando. Ahora la mujer busca sentirse en libertad, útil y experimentar con oficios que antes se consideraban masculinos y el hombre se siente atraído hacia el cuidado del hogar, los hijos, etc.

¿Porque a los hombres les cuesta expresar sus emociones?

Los hombres han sido apartados de sus sentimientos y separados durante tanto tiempo que ni siquiera son capaces de reconocer, etiquetar, emocionar y expresar lo que sienten. Así que se necesita tiempo para desarrollar esas habilidades si se ha estado sin ellas.

Así que ni siquiera es que estos hombres oculten sus sentimientos a propósito. Es casi como si hubieran estado ocultando sus sentimientos durante tanto tiempo que olvidaron cómo experimentarlos. (ZANE, 2022)

Ilustración 2: Hombres silenciados

Referencias

Rojas, D. E. (2023). Alimente+. https://www.alimente.elconfidencial.com

ZANE, Z. (2022). menshealth. https://www.menshealth.com/es/sexo-relaciones-pareja/a37463036/alexitimia-hombres-sentimientos/

Ese hoyo aquí adentro

Si ya fuera poco (o mucho) lidiar con el dolor físico, a muchos se les hace más complejo superar una pérdida. Un objeto significativo, un recuerdo, algo que nos recuerde a alguien especial. Tal vez resulta sencillo, decirlo cuando uno puede ser el espectador en estos escenarios. No obstante, creemos que solamente el duelo se da por una pérdida física. En estas ocasiones se piensa que el duelo se experimenta de modo físico cuando, en realidad, hay muchos otros mecanismos o modalidades de cómo se vive o manifiesta. 

Definición: 

La palabra duelo bajo este contexto en su sentido etimológico, se expresa como dolus que significa dolor en latín, lo cual deriva el verbo dolere que se entiende como sufrir pena o doler. 

¿Qué hago con todo esto?

Pensar en todo lo que perdimos podría resultar una ganancia, entendiendo si esto generó un cambio positivo, porque muchas veces nos negamos a la realidad debido a las altas expectativas que se pueda generar. 

Debemos entender que en múltiples investigaciones, el duelo es considerado como un factor de riesgo, y que actualmente se ve avalado y considerado como un factor en diversas enfermedades. Es por eso que algunos autores han estimado que alrededor del 20 % de los pacientes atendidos en hospitales psiquiátricos tienden a un duelo no resuelto. 

Estudios también realizados en distintos países han encontrado que la experiencia del duelo por muerte de familiares tiene un efecto sobre el sistema endocrino e inmune. Asimismo, un fenómeno frecuente es el miedo de los dolientes a encontrar la misma enfermedad que acabó con la vida del enfermo y tenemos que ver el duelo como un problema de salud en este sentido (elevando la morbilidad y la mortalidad de los dolientes). 

Un claro ejemplo de pérdida y duelo es la relación entre los poetas Horacio Quiroga y Alfonsina Storni, quienes atravesaban el cáncer de manera simultánea en estado terminal. Una enfermedad que inspiró a la poeta argentina a dedicarle uno de los poemas más emotivos a su amigo. Tales líneas expresan el dolor del duelo por su muerte y el malestar que le generó a Alfonsina ya que sabemos el desenlace que esto significó. 

Morir como tú, Horacio, en tus cabales,
y así como siempre en tus cuentos, no está mal;
un rayo a tiempo y se acabó la feria …
Allá dirán.

No se vive en la selva impunemente,
ni cara al Paraná.
Bien por tu mano firme, gran Horacio …
Allá dirán.

“No hiere cada hora –queda escrito-,
nos mata la final.”
Unos minutos menos … ¿Quién te acusa?
Allá dirán.

Más pudre el miedo, Horacio que la muerte
que a las espaldas va.
Bebiste bien, que luego sonreías …
Allá dirán.

Sé que la mano obrera te estrecharon,
mas no si Alguno o simplemente Pan,
que no es de fuertes renegar su obra …
(Más que tú mismo es fuerte quien dirá.)

Alfonsina Storni

Etapas del duelo

Como toda experiencia humana el duelo es un proceso, el cual se comprende en cinco etapas:

Según la psiquiatra suiza Elisabeth Kübler-Ross, en su libro On death and dying (Sobre la muerte y el morir), estudio que se realizó en pacientes terminales en la Universidad de Chicago, nos explica también que este proceso resulta ser de forma sucesiva, sin embargo, insiste que el duelo no es un proceso que sea lineal o rígido.

Negación: 

La pérdida es la reacción que se produce frente a un estado de shock y un embotamiento emocional incluso en un aspecto cognitivo esta fase del duelo implica una negación a dicha pérdida.

Ira: 

Debido a la negación esto puede desencadenar sentimientos de frustración que van asociados a mucha impotencia respecto a la incapacidad de no poder cambiar o modificar las circunstancias de la pérdida, la frustración lleva a que el enfado, y la ira se vuelve un proceso mucho más complejo, asimismo, se atribuyen a sentimientos de culpa como mecanismos de poder salvaguardar el estado emocional de la persona.

Negociación:

Se expresa aquella esperanza que se experimenta y se desea por la pérdida se anhela volver a vivir la vida como era antes.

Depresión:

Es la manifestación más consciente de la pérdida y se puede expresar la tristeza y también el rechazo hacia los otros, mostrando la incertidumbre y el miedo es en este momento, donde se debe brindar más apoyo hacia la persona que está pasando una crisis notable frente al duelo.

Aceptación:

Según lo que nos comenta Kübler-Ross en el modelo, la aceptación es el último estadio de calma asociado a la comprensión de la pérdida o de los fenómenos asociados relacionados a esta última etapa inevitable de la pérdida o del proceso del duelo. Es un proceso de reflexión y retrospección acerca de esta etapa final. 

Sabemos que el duelo no solo es por la pérdida de un ser querido, un objeto material de mucho valor simbólico, sino también se puede hablar de duelo por la patria que nos vio nacer. Tal es el caso de la poeta uruguaya Cristina Peri Rossi. Quien se exilió en España durante la dictadura de su país en 1972 abrazando un nuevo hogar en la madre patria, siendo más específicos en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria. Años más tarde, en el 2021, sería galardonada con el premio Miguel de Cervantes por su amplia trayectoria, que, por supuesto, abarca los grandes conflictos y dilemas que ocasiona el exilio. 

Dedicatoria 

A Mercedes Costa

A todos aquellos navegantes 

                               argonautas de un país en ruinas

desaparecidos en diversas travesías, 

varias,

que un día emprendieron navegaciones 

de inciertos desenlaces. 

Cristina Peri Rossi

Por otra parte, entendemos que también el sufrimiento humano que se encuentra adherido a nuestra condición puede ser causado por diversas causas y supeditado por múltiples factores, siendo estos distintos. Sin embargo, es un proceso sumamente normal, en el cual se debe evitar el mayor daño y poder superarlo, o, en su defecto, vivir comprendiendo y entendiendo ese duelo en nuestra vida. Es por esto que el duelo representa pérdida en el sentido amplio de la palabra y se puede subdividir en distintos tipos de duelo. 

  1. Duelo: El duelo normal como lo conocemos, se caracteriza por ese estado de pensamientos repetitivos que nos recuerdan con particularidad aquellos sucesos antes, durante, e incluso, después de la pérdida; habitualmente, es un proceso que alcanza la superación en un plazo no superior entre los seis meses a un año. 
  1. Duelo anticipado: Como su nombre lo dice, se manifiesta antes de que ocurra la pérdida, un ejemplo de esto es cuando se diagnostica alguna enfermedad: la persona comienza a experimentar de manera prolongada y anticipada el sufrimiento inevitable de la pérdida, y requiere el apoyo de seres queridos para poder superar el dolor físico emocional o intelectual que este le puede causar en el futuro más próximo. 
  1. Duelo sin resolver: Este tipo de duelo se sigue manifestando aún cuando el tiempo haya pasado de manera prolongada, entre un periodo de 18 a 24 meses (periodo normal de duelo). El dolor que se puede presentar incapacita a la persona a que sea capaz de seguir con su vida y asimile los cambios que ocasiona la pérdida, incluso es probable que conserve muchas cosas o propiedades de la persona que se fue, lo que podría producir conductas asociadas que generarían aún más complicaciones. 
  1. Duelo crónico: El dolor crónico es muy parecido al duelo prolongado, sin embargo, este manifiesta una duración excesiva que nunca llega a una conclusión satisfactoria. La persona que lo sufre es muy consciente de que no consigue terminar con el dolor que padece por la pérdida, incluso manifiesta el malestar hasta la propia muerte o término de su vida. 
  1. Dolor ausente: Se produce cuando la persona está en una constante negación sobre dicha pérdida y manifiesta esperanza de modo infundado, padece un intenso cuadro de ansiedad y queda detenida en la primera parte de la evolución del duelo, es decir, en la negación. 
  1. Duelo retrasado o aplazado: El individuo muestra una reacción insuficiente al momento de la pérdida, muchas veces, luce como una persona aparentemente fuerte capaz de lidiar con la situación, y esto se debe a que puede presentar una falta de apoyo social, así como sentirse abrumado frente a la pérdida. Sin embargo, también podría reaccionar de forma exagerada por contener todo el dolor que se acumula en dicha circunstancia. 
  1. Duelo inhibido: A diferencia del duelo ausente, este no se manifiesta como un mecanismo de defensa para evitar o rehusar el dolor de la pérdida, sino más bien, se presentan problemas de índole somático, incluso diversas manifestaciones o limitaciones del individuo le piden expresar el duelo. 

Muchas veces, el proceso de duelo es una oportunidad de transformación. Ese es el caso del poeta argentino Juan Gelman, quien, a fines de 1989, recibió la grata noticia (pese a una larga espera de trece años) de que gracias al equipo de antropología forense argentino y mediante investigaciones y exhumaciones, identificaron a su hijo Marcelo Ariel, quien fue secuestrado junto con su hermana Nora Eva, y también la esposa de su hijo, María Claudia, y un amigo de su familia, quienes habían sido retenidos y llevados al centro clandestino de detención de Orletti, en el barrio porteño de Floresta. María se encontraba con siete meses de embarazo al momento del secuestro; fue llevada al Uruguay donde fue asesinada luego de dar a luz. Sin tener conocimiento del sexo de su nieto o nieta, Juan Gelman le dedica una linda carta:

Carta abierta a mi nieto (fragmento)

Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste…

Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.

Escrita en 1995 y publicada en Brecha, el 23 de diciembre de 1998.

Finalmente, en el 2000, el poeta y periodista conoció a su nieta, Macarena, de 24 años. 

Recordemos que superar el duelo no es sinónimo de resignación, sino la aceptación hacía nuevos cambios en nuestra vida. Muy por el contrario, lo que perdimos se hará presente, de alguna u otra manera, y comenzar a disfrutar de nuevo nuestras rutinas no es una traición a ese recuerdo, sino una reafirmación a algo mucho mejor, el camino a la felicidad desde otra arista del cristal. Confiemos en los procesos.

Referencias 

García-Viniegras, C., Grau, J., Infante, O. (2014). Duelo y proceso salud-enfermedad en la Atención Primaria de Salud como escenario para su atención. Revista Cubana de Medicina General Integral30(1), 121-131. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252014000100012

Kübler-Ross, E. (1969). On death and dying. New York: The Macmillan Company.

Storni, A. (1968). Poesías Completas. Buenos Aires: Soc. Editora Latino Americana.

El mundo no se va a acabar mañana: Cómo despejar la mente para comenzar un año nuevo

Cuando el año termina, trae consigo muchos pensamientos y reflexiones sobre lo que no pudimos realizar o lo que dejamos inconcluso, lo que puede influenciar de manera perjudicial a nuestra salud mental.

Por ello, cuando terminamos el año es necesario tomar algunas precauciones para no sobrepensar las cosas de manera despectiva, sino para tomar motivación para seguir adelante.

Pero ¿cómo podemos dejar de sobrepensar tanto las cosas negativas y enfocarnos en las positivas? Para ello debemos hacer un análisis completo de lo que queremos lograr este año y lo que no pudimos hacer en años anteriores, dejando de lado la frustración o el estrés, y enfocarse solamente en los objetivos que queremos lograr con la ayuda de la motivación 

Recomendaciones para despejar la mente este fin de año:

1. Empatía con nosotros mismos: A veces se nos olvida pensar en nosotros cuando se trata de entablar una conversación, es necesario reconocer lo que hicimos bien durante el año, para poder tener motivación y así alcanzar las metas del próximo año.

2. Perdonar: Pedir perdón o aceptar el perdón de los demás es necesario para poder avanzar y así, dejar atrás cualquier tipo de disputa que sucedió el anterior año, eso nos ayudará a despejar la mente.

3. Brindar afecto: A veces, sucede que no sabemos cómo expresar nuestros sentimientos a través de las palabras, pero lo podemos hacer de distintas maneras. Un abrazo o un beso a las personas con las cuales compartimos en las festividades, nos ayudarán a tener un confort con nosotros mismos y a ellos de igual manera. 

4. Retoma viejas amistades: Atraer gente con la cual no hablamos hace mucho tiempo, puede ser muy beneficioso para nosotros, nos ayuda a entender que nosotros estamos viviendo una vida al igual que ellos. Compartir esos pensamientos y experiencia con ellos, es gratificante para despejar la mente 

5. Desconéctate de las redes sociales: Actualmente, usamos el celular todo el tiempo, es una herramienta para poder comunicarnos, pero mantenernos constantemente en frente de una pantalla nos impide visualizar lo que hay a nuestro alrededor, nos perdemos de muchas cosas, por eso es necesario prestar atención a los momentos importantes.

Recomendaciones para iniciar bien el año

1. Organizar: Planificar correctamente nuestro horario, esto nos ayudará a lograr mas actividades en menos tiempo. Es necesario saber cómo hacerlo por medio del uso de una agenda o un planner todo lo que haremos durante el año.

2. Manifestar: Hablar de nuestros sueños o metas de este año es necesario para poder motivarnos y lograr lo que nos propongamos, por eso animémonos a compartir con las personas mas cercanas a nosotros aquellas cosas que queremos lograr este año y cómo es que las podríamos conseguir. 

3. Conocer nuevos lugares: Vivir nuevas experiencias renueva nuestra manera de pensar, no hacer adoptar nuevos hábitos y conocer muchas personas. Eso nos ayuda a tener mayor motivación para lograr nuestros objetivos o tal vez modificarlos.

4. Priorizar: Si nosotros dejamos de lado un sueño o algo por realizar en años anteriores, es necesario priorizarlo en el año nuevo para dejar de aplazarlo y dejar de procrastinar con ello.

5. Limpiar: Deshacernos de todo lo viejo, o lo que no usamos, hace que nuestra mente se despeje, y, por ende, podamos seguir adquiriendo nuevas cosas o experiencias. Podemos limpiar nuestra casa o nuestro espacio; donar lo que ya usamos nos hará sentir mejor.

6. Relajación y meditación: La relajación de la mente es necesaria para poder eliminar el estrés, por la mañana, al levantarnos, podemos inhalar y exhalar en periodos de cinco segundos para poder calmar la mente. La meditación nos ayuda a destensar los músculos y relajar la mente, es recomendable que nos apoyemos con música o algún video para poder hacerlo. 

6. Agradecer: Cuando nosotros decimos «gracias» por todo lo que nos pasó en el día o en el año, estamos siendo considerados con nosotros mismos, por eso, al levantarnos podemos escribir en un diario todo por lo que estamos agradecidos, ello nos ayuda a tener compasión hacia nosotros.

Ten en cuenta que si no lograste lo que te propusiste este año, ya vendrán más. Trata de ser mas agradecido contigo mismo, tu cuerpo y mente lo apreciarán, cuídate mucho y trata de vivir con mas calma, pues el mundo no se va acabar mañana. 

Referencia

Quintero, S. (2023). Salud mental: claves para cuidarla en el fin de año. https://www.vivirbiencolmedica.com/2023/12/19/salud-mental-claves-para-cuidarla-en-el-fin-de-ano/

Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad

«No para de moverse y cuando para, está pensando en la inmortalidad del mosquito»

Todos hemos oído el término TDAH, hoy en día son siglas que, en su contenido, se han vuelto parte del vocabulario cotidiano. Probablemente han escuchado comentarios como “qué hiperactivo es” o “seguro tiene déficit de atención”. 

Como las bases son el principio de la diversión, en el siguiente apartado se presentará un poco de la historia del término TDAH. 

​​La primera mención del  término puede ser conferida al médico alemán Melchior Adam Weikard, en un artículo sobre trastornos de la atención en el año 1775, teniendo como referencia el libro Der Philosophische Artz, Weikard citó la primera descripción médica del trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Más tarde en el año 1798, Alexander Crichton, médico escoses, describe un cuadro clínico que enseña las principales características de lo que hoy llamamos TDAH con predominancia de déficit de atención, cabe mencionar que también describió que el trastorno podría presentarse desde el nacimiento o desarrollarse a partir de un accidente, pero que sería resuelto antes de llegar a la edad adulta, aunque actualmente se considera que en muchos casos continúa en esta etapa.

Sin embargo, la primera referencia científica no llega sino hasta el Siglo XX, en 1902, cuando el pediatra George F. Still describió en una publicación el caso de 43 niños que presentaban diferentes problemas de conducta, emociones, atención y control de la ira, y se relacionaban con el trastorno en cuestión. 

En 1965, se agregó a los compendios de psiquiatría con el nombre «síndrome hipercinético de la infancia»; años más tarde, en 1980, adopta la denominación «trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad»; luego, en 1994, con la publicación del DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales) se introdujo el término «trastorno por déficit de atención e hiperactividad» y se definen los tres subtipos que se mantienen hasta hoy. 

Finalmente, en 2013, después de años de pedidos sobre un panorama más claro relacionado con el desarrollo del trastorno en la adultez, se introducen diferentes cambios y se incorporan criterios específicos para el diagnóstico del trastorno en la edad adulta, además, se modificó también la edad mínima de inicio de los síntomas a «antes de los doce años». 

Ahora que sabemos un poco más del camino por el que recorrió el TDAH, mencionaremos conceptos base para entender las siglas que lo representan:

Déficit: Según la RAE, la palabra hace referencia a la falta o escasez de algo que se considera necesario. 

Atención: Es la capacidad de controlar y orientar la actividad que realizamos de manera consciente (Tudela,1992).

Hiperactividad: La RAE lo describe como una conducta caracterizada por un exceso de actividad.

Trastorno: Según la Clínica Universidad de Navarra es un término que se utiliza para describir una alteración o anomalía de una función mental o física. 

Los síntomas del TDAH, se dividen en dos categorías: inatención e hiperactividad-impulsividad. Ambas tienen nueve criterios diagnósticos; y el trastorno se pueden dividir en tres subtipos:

Predominantemente hiperactivo-impulsivo

  • La mayoría de los síntomas (seis o más) se encuentran en la categoría de hiperactividad- impulsividad.
  • Se presentan menos de seis síntomas de inatención, aunque esta puede estar presente en cierto grado. 

Predominantemente inatento

  • La mayoría de los síntomas (seis o más) se encuentran en la categoría de la inatención y se presentan menos de seis síntomas de hiperactividad- impulsividad; aunque también puede estar presente hasta cierto punto.
  • Los niños que tienen este tipo no suelen demostrarlo, o pasan por dificultades para llevarse bien con otros niños. Pueden mostrarse tranquilos, aunque esto no quiere decir que estén atentos a la actividad que puedan estar realizando. 

Por ello, es posible que los padres y maestros pasen por alto la conducta de inatención.

Combinación hiperactivo-impulsivo e inatento. 

  • Están presentes seis o más síntomas de inatención y seis o más síntomas de hiperactividad-impulsividad. 
  • La mayoría de los niños padecen el tipo combinado de TDAH.

Actualmente, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad es considerado como un trastorno común pero complicado, ya que tiende a ser diagnosticado prematuramente y sin mayor evaluación; como padres, tíos, abuelos o hermanos, estar informados es importante, recuerda siempre buscar la opinión y el diagnóstico de un profesional. 

Referencias

Corrales, M (2022). Breve recorrido por la historia del TDAH. Recuperado de: https://tdah.som360.org/es/articulo/breve-recorrido-historia-tdah

DSM-IV-TR workgroup. The Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fourth Edition, Text Revision. Washington, DC: American Psychiatric Association.

National Institute of mental health. Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Recuperado de: https://www.ocecd.org/Downloads/adhd_booklet_spanish_cl5082.pdf

Real Academia Española. (2014). Diccionario de la lengua española (23a ed.).

Tudela, P. (1992). Atención. En J. Mayor y J. L. Pinillos, (Eds.), Tratado de Psicología General. Vol. 3, Atención y Percepción, 119-162. Madrid: Alhambra. 

El hombre bueno entre los colmillos de la bestia

Una reflexión psicológica y filosófica sobre la bondad, vista en la película La Boca del Lobo

La boca del lobo - Película 1988 - SensaCine.com
Poster promocional

Un diciembre de 1988, se estrenó el largometraje de Francisco Lombardi, La Boca del Lobo, que narra el drama vivido en el pueblo ficticio de Chuspi. Debido a que nos encontramos en el mismo mes del año, me pareció un momento conveniente para compartir unas apreciaciones interdisciplinarias sobre dicha película, la cual posee gran relevancia no solo por su gran utilidad para recordar y concientizar sobre el periodo oscuro vivido en nuestro país a causa del terrorismo, sino también porque aborda cuestiones universales de la naturaleza humana. En este artículo me centraré en la cuestión de la bondad.

Sugerencia: Si bien las líneas a continuación abordan ideas que se pueden extraer de la obra, sin procurar revelar mucho del argumento. Recomiendo encarecidamente que, preferiblemente, se mire la película antes de proseguir con la lectura, no solo para una mayor comprensión de la misma, sino porque se trata de un trabajo cinematográfico encomiable y de mucho provecho.

Bien pues, empecemos con las siguientes preguntas: ¿Quién es un hombre bueno?, ¿qué es lo que hace?, ¿cómo demuestra su bondad?, ¿qué cosa es lo que quita la bondad?, ¿se puede ser bueno en un lugar lleno de maldad?, ¿qué propósito tiene ser bueno?

La libertad como medio de comunicación (Perú). | Películas & Series. Amino  Amino
Vitín Luna, interpretado por Toño Vega

Mi intención es esbozar un camino a las respuestas de estas preguntas, a través de un análisis del personaje de Vitín Luna, su personalidad y su historia, Luna es un joven subalterno (la cinta nunca deja en claro si pertenece a la policía o al ejército), que por los deseos de progresar e ingresar a la Escuela de Oficiales, decide servir en una zona de emergencia por un tiempo y por ello solicita su cambio a Chuspi, Ayacucho, lugar asediado por el terrorismo. En este pueblo es donde Luna vivirá conflictos personales y tragedias a causa de la maldad (de diversa índole) que se siembra en ese lugar, sin embargo, hará un intento por conservar su cordura y su humanidad.    

En un plano psicológico, Kohlberg (según Giardini et al., 2017) dice que un acto puede ser llamado moral, cuando va de acuerdo a un sistema de principios éticos y cuando la persona que actúa tiene capacidades ejecutivas que no necesariamente sean morales (como la inteligencia, buena autoestima, control de impulsos, atención estable, energía) pero que están involucradas con las circunstancias del momento. Como sabemos Vitín a pesar de que su cuerpo y alma fueron vapuleados por el terror y la desgracia desde que llegó a Chuspi, supo conservar los principios éticos y actuar con sus capacidades ejecutivas. Kohlberg (según Giardini et al., 2017) también nos dice que el sentimiento de responsabilidad pesa mucho en el actuar moral; y es innegable que Vitín tenía un marcado sentido de responsabilidad para con el pueblo y sus compañeros. Finalmente Kohlberg (según Giardini et al., 2017) dice que la estructura del razonamiento moral es la forma que cada persona tiene en su haber para leer e interpretar la información de la realidad, para así valorar las situaciones y factores involucrados de manera acentuada e intentar encontrar soluciones que afronten el conflicto. No hay duda que Vitín manejó lo mejor que pudo las situaciones tan extremas y radicales en las que se vio involucrado, y, por todo lo expuesto, se puede decir que las manejó como una persona de gran moral, a pesar de verse parcialmente afectado por la locura que estaba a su alrededor.  

El ángel herido de Hugo Simberg.
El autor dio plena libertad para la interpretación de esta pintura. A mi criterio, creo que se puede usar como una representación concisa de Luna y su historia.

Si tomamos una perspectiva filosófica del caso, Aristóteles (2014) nos dice que el hombre que entra en cólera con una razón justificada; contra quien lo merece; de un modo correcto; en el momento correcto y por el tiempo pertinente; este hombre, es digno de admiración y puede incluso ser llamado manso. Con todo lo expuesto anteriormente, vemos que Vitín cumple —aunque no perfectamente— con todas las condiciones propuestas por Aristóteles, en muchos de los escenarios que le tocó vivir en la película. Aunque Aristóteles (2014) también menciona que, aun si se equivocase el hombre manso, sería por defecto, porque no busca la  venganza sino procura ser indulgente. Esto ya es más delicado con el caso de Vitín porque la venganza nunca se presentó en su pensamiento (ni siquiera al ser testigo presencial de los resultados de los actos terroristas) pero sí apareció cuando quería ver muerto al personaje que se convertiría en su némesis, en ese momento quería venganza, es innegable. Pero de un momento a otro, el perdón y compasión —aunque con pinceladas de impasibilidad— volvieron a Luna, lo que impidió que se perdiera a sí mismo. 

Referencias

Aristóteles. (2014). Ética Nicomaquea. México: Grupo Editorial Tomo S.A.

Giardini, A.; Baiardini, I.;Cacciola, B.; Maffoni, M.; Ranzino, L. y Siduro, F. (2017). Comprende la Psicología. Lawrence Kohlberg: El desarrollo moral. España: Editorial Salvat, S.L.

Lombardi, F. (Director). (1988). La boca del lobo [Película]. Perú: Producciones Inca Films S.A.

El espíritu de la Navidad

Una de las cosas que más marca la temporada de fiestas navideñas es el exagerado consumismo que vemos en los negocios, centros comerciales y en todo lugar; así como las grandes diferencias de aquellos que lo tienen todo (o al menos más que los demás) y de quienes no tienen nada; lo que genera un caos total que eleva en cada ser, emociones intensas que conducen a algunos a amar estas fiestas, y a otros, a detestarlas, a sublimar o deprimirse. 

Galletas fáciles de Navidad | Me gustan estas galletas fácil… | Flickr

Aquellos que tienen familias grandes, se vuelven creativos para cubrir las expectativas familiares; y aquellos que no las tienen, sienten el temor a la soledad y al olvido, se llenan de nostalgia, de recuerdos que un día fueron y hoy no están, o de ansiedad por lo que les hubiese gustado tener, y no tienen.

Basset Hound Marrón Y Blanco Cerca Del árbol De Navidad · Foto de ...

Esto pareciera un estado alterado y frenético, por dejar una “huella de amor” y de presencia en el otro, con una acción, un regalo, una obra de caridad, etc. Los más exigentes esperarán que no falte ningún miembro de la familia antes de las doce, y los más relajados estarán más atentos a cubrir las fantasías de aquellos que todavía creen en “la magia de la navidad”.

Papá Noel en trineo Stock de Foto gratis - Public Domain Pictures

Lo cierto es que dentro de cada persona, hay un mover que se manifiesta en presiones, pasiones, deseos, compromisos, expectativas, temores, etc. Las personas se conducen compulsivamente por las calles, con el anhelo de poder dar a sus seres queridos lo que sus propios deseos y anhelos los motiva a dar.

File:Calle Sierpes (Navidad).jpg

Ese mover en cada persona, es, en esencia, “el Espíritu de la Navidad” que nos toma y nos acoge. Para quienes somos creyentes, celebramos la venida de Cristo, quien simboliza el amor perfecto y la posibilidad de una vida eterna. Para aquellos que no son creyentes, es un tiempo de celebración en familia, de unión y de hermandad. “El Espíritu de la Navidad” es aquel que nos invade de un amor perfecto, que construye y no destruye, que aprecia y no desprecia, que incluye y no excluye. 

Quizás, solo por eso, hoy me permita celebrar el caos, la locura por las compras, la alegría en las calles invadidas de villancicos, luces, árboles y nacimientos. Aunque sea una expresión efímera y pasajera “el Espíritu de la Navidad”, llevado en un recto sentido, nos envuelve, y nos aleja de lo violento. 

Agradezco y celebro el esfuerzo de cada uno por llevar lo mejor de sí a sus hogares, aun cuando esto sea algo comprado o donado, algo nuevo o de segundo uso, algo de una marca reconocida o algo artesanal, o simplemente una banalidad, qué importa, si brinda alegría y satisfacción. 

En este sentido, con una taza de chocolate caliente, escuchando una de mis canciones y películas favoritas de navidad, Last Christmas en la versión de Jada Facer y Alex Alexander, termino con la imagen de mi más preciado regalo, celebro “el Espíritu de la Navidad” y deseo para todos una ¡Feliz Navudad!…

Belén de Navidad Stock de Foto gratis - Public Domain Pictures

Personalidad Pasivo-agresiva

¿Alguna vez haz creído estar a la deriva? ¿Un día estuviste muy feliz porque te hicieron sentir que eras una de las personas más valiosas del mundo, pero, irónicamente, al día siguiente te hicieron sentir que eras la persona más mala de todas? La respuesta es que podríamos estar ante una persona con un trastorno de la personalidad pasiva-agresiva.

Estas personas te hacen comentarios pasivos, que no parecieran malos a simple vista, pues lo hacen sutilmente. Como ejemplo tendríamos: “María, te ves muy mayor, ¿qué ha pasado?, ¿te lo digo por tu bien”; “¿Qué más sabes hacer aparte de cocinar?, solo pregunto”, “¿Cómo vas a hablar así? Deberías informarte más”.

No conocen la asertividad

En pocas palabras, así se definiría a estás personas, no conocen sobre normas sociales, no saben hablar asertivamente, solo fingen la empatía, y muchas veces, caen en el exceso de vanagloriarse a ellos mismos y sus logros, por ese lado tienen mucha semejanza con el trastorno narcisista.

A continuación, una lista de acciones que ejecutan.

  • Son ambiguos con sus acciones, en un momento te pueden decir que harán una cosa y al final no la cumplen, alegando que se olvidaron de ello.
  • Son los eternos incomprendidos: dicen que nadie los escucha, cuando ellos no muestran empatía, ni saben comunicarse con respeto hacia los demás.
  • Solo llenan de elogios a los demás cuando quieren grandes favores.
  • Critican mucho a los demás, piensan en blanco o negro, no hay puntos medios.
  • Critican cualquier pequeña acción (una mirada, alguien que no les contesto, no contestarle las llamadas, etc.); demonizan a las personas, empiezan una verborrea psicológica contra ellas, haciéndoles sentir mal emocionalmente.
  • No dan libertad, quieren aprisionar a las pocas personas que pueden controlar a su alrededor.
  • Son lindos y te hacen favores, pero todo es a cambio de algo.
  • No expresan su ira y la sueltan de forma indirecta, con agresiones sutiles.

No son buenos compañeros de trabajo

Tienen actitudes obstruccionistas para las personas que padecen este trastorno, es importante que los que lo rodean no obtengan lo que quieren. Actúan como si les estuvieran dando lo que quieren, pero rara vez seguirán adelante ni darán lo que se les pide. Es muy confuso tener a alguien que aparenta dar y no lo hace en realidad. Por tanto, habrá disputas no solo en lo laboral, sino en cualquier ámbito social. (Guerri, 2022)

Método de la piedra gris para llevarse con estas personas

Si ya no tienes más alternativa que vivir con una persona que padece este trastorno, lo mejor es aplicar el método de la piedra gris, este consiste en volvernos unas personas netamente neutrales en todo sentido: en nuestras respuestas y en nuestra manera de actuar. Responderemos al pasivo-agresivo con monosílabos de o no, o daremos respuestas cortas, que este no pueda refutar, tampoco empezaremos conversaciones sobre nuevas cosas. El principal objetivo es parecer aburridos para esta persona, para que de ese modo, ya no nos vea como su blanco de críticas.

Referencias

Guerri, M. (2023). Test pasivo-agresivo: comportamientos y características más comunes. https://www.psicoactiva.com/blog/la-personalidad-pasivo-agresiva-como-detectarla/

Tricotilomanía

¿Tiendes arrancarte el cabello o cualquier vello corporal recurrentemente? Lo más seguro es que sufras de tricotilomanía. “Trico” viene de cabello, “tilo” de depilar y “manía” de conducta o comportamiento. A veces, esta conducta puede llegar a ser automática y la persona, sin darse cuenta, empieza a arrancarse el cabello de la cabeza o cualquier parte del cuerpo.

Esta conducta suele incluirse dentro de los trastornos del espectro obsesivo-compulsivo, debido al factor de estar pensando en algo de manera repetitiva, que te produce ansiedad y que incluso puedes considerar un poco absurdo, y que cuando realizas este acto de arrancarte el cabello por un momento, te calma la ansiedad, incluso puedes sentirte a gusto, pero después, la incomodidad regresa y sigues con la misma rutina.

Causas

La conducta de jugar con el cabello es normal, incluso la conducta de arrancarlo puede aparecer en niños y podría ser considerada como parte de su desarrollo, pero si empieza en la pubertad, preocúpate porque tiende a hacerse un curso crónico, y puede agravarse con estímulos hormonales, que podrían ser causados por el embarazo o algunas alteraciones hormonales.

Hay que diferenciar la tricotilomanía de hacer juegos con el cabello con puros fines cosméticos, así como de conductas estereotipadas, en pacientes que están dentro del espectro autista, de los tics, o que tenga una explicación dentro de un delirio. O que se esté buscando como propósito el satisfacer una idea delirante en un trastorno psicótico.

La tricotilomanía no suele estar sola, suele venir acompañada de otros problemas de ansiedad, lo cierto es que suele pasar cuando hay una emoción muy intensa y desagradable como la ansiedad o la colera, por lo tanto, no es de extrañar que cuando una persona está pasando por una situación difícil (una crisis por ejemplo), esta conducta se puede hacer mucho más intensa y repetitiva.

Consecuencias

Le pasa a 1 % de la población, pero se ha medido que, en diez mujeres por cada hombre, se incrementa en periodos de estrés debido a la apariencia física. Se genera espacios de alopecia irregulares, además, se hace un daño irreversible en el crecimiento y calidad del cabello.

A veces, se complica con la conducta de comerse los cabellos, a esto se le llama “tricofagia” y después se forma la “tricobezoares” en el intestino, que a veces se puede confundir con otro tipo de tumores. Un “tricobezoar” es una bola de pelo que se forma dentro de los intestinos.

Tratamiento

Una herramienta importante para evitar esto es el mindfulness que justamente se centra en estar presente en el aquí y en el ahora, de tal manera que evitemos estar en piloto automático.

arrancarse el pelo

Si bien es cierto que no existe un tratamiento farmacológico específico para la tricotilomanía, sí tenemos algunos medicamentos para los trastornos de la ansiedad que pueden ayudar, sin embargo, la psicoterapia es el componente fundamental que necesitamos para esto, donde justamente encontramos el espacio donde se pueden aprender a manejar y a gestionar las emociones, y donde podemos ver algunas otras alternativas para lidiar con momentos complicados.

Como les comenté, las terapias son de gran ayuda, para este caso la terapia cognitiva conductual ha probado su eficacia en muchos pacientes y en la actualidad, esta psicoterapia es la de la elección, ya que se dirige específicamente a los síntomas del trastorno de arrancarse el cabello o vello; en ella se recomienda el entrenamiento para revertir los hábitos. Una terapia predominante conductual incluye lo siguiente:

  • Entrenamiento de sensibilización.
  • Control del estímulo.
  • Entrenamiento de respuesta competitiva.

Espero que esta información les sea de ayuda, y si lo necesitas, ya saben que debemos acudir a nuestro psicólogo de confianza.

Referencias

Sanitas (s/f). Tricotilomanía: síntomas y tratamiento. https://www.sanitas.es/biblioteca-de-salud/psicologia-psiquiatria/toc/tricotilomania

Instituto Quirurjico Capilar (2023). ¿Existe cura para la tricotilomanía?

Masticar por masticar

En algunas ocasiones, se puede percibir que personas cargadas emocionalmente (con ansiedad) se vean provocadas a que tengan el comportamiento compulsivo por comer demasiadas cosas. Pero la vida nos sorprende con otro lado, aunque comparten el hecho de comer cosas no nutritivas, llega al punto de que lo que ingieren ni siquiera es un alimento, estamos hablando de la “pica”. Esto consiste en “ingerir sustancias no nutritivas y no alimentarias” (Guía de Consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5, 2014).

File:Pica (disorder) 2.jpg - Wikimedia Commons

Dichas sustancias pueden ser el papel, barro, suciedad, cabello, hielo, entre otras. Ahora bien, este signo puede presentarse acompañando a un trastorno de la salud mental, en dicho caso, se deberá diagnosticar de acuerdo al trastorno en cuestión, pero en otros casos, se presenta solo. Para ser diagnosticado propiamente como pica, se deben cumplir algunos criterios explicados en el siguiente ejemplo:

Julián, de cuatro años, va a la guardería en la mañana, donde las encargadas deben desaparecer el papel higiénico, porque él tiene la costumbre de que cada vez que lo avista, empieza a comérselo y corre para que no se lo quiten. Algo similar pasa en casa, cada vez que el pequeño se encuentra aburrido o viendo la televisión, la mamá lo ve comiendo papel higiénico en un estado de tranquilidad. Esto es una constante desde que él tenía un año y medio de edad. Nadie más de su entorno lo practica y no es algo socialmente aceptable.

Para ser más específicos, los criterios son que el niño debe ser mayor de los dos años, este signo no debe acompañar ningún otro trastorno mental (excepto retraso mental); esta conducta debe presentarse, mínimamente, dos veces por semana, durante un mes o más. Adicionalmente, no debe ser una práctica impulsada por su entorno o sociedad.

Si bien este es un signo de alarma para diversos trastornos como ansiedad, retraso mental, autismo, entre otros; también puede ser un problema conductual que, aun cuando se pueda controlar con indicaciones y reforzadores, si no se trabaja de forma adecuada, solo mutará. En nuestro ejemplo, los padres de Julián controlaron esta conducta con golpes y gritos, tales como: “Deja de hacer eso”, “¿cuándo vas a cambiar?”, “siempre es lo mismo contigo y el papel”.

Luego de mucho tiempo, Julián ya es un adulto de treinta años, que cada vez que llega a casa después de trabajar, va a su refrigeradora, saca una docena de cubos de hielo y se sienta a ver alguna película mientras mastica hielo, no sabe por qué lo hace, pero esto le relaja y se siente bien.

La forma de los padres al abordar el problema, sea con castigos o gritos, debe ser un método controlado porque el contenido de los gritos presentados en el ejemplo, puede provocar problemas emocionales personales (como afectar la autoestima), lo que genera muchos conflictos internos, probablemente, el niño obedezca y deje de hacer esto, pero, quedará una herida emocional de la infancia. En nuestro ejemplo la pica solo mutó con el reemplazo de la sustancia ingerida a una “más aceptable”, pero esta se presenta en altas cantidades, debido a que ya no hay alguien que controle a Julián, y siente que puede hacer lo que quiera en su casa. Esto se debe a que cuando era niño, no llegó a comprender por qué lo hacía, ni por qué debía dejar de hacerlo, simplemente, el mensaje que recibió es que era un mal niño por comer papel.

Llevar a los pequeños a terapia es preocuparnos por su salud mental y tomar la decisión de mantener una crianza responsable, si no es posible llevarle a un especialista, se puede averiguar, e investigar sobre el tema antes de hacer un juicio propio sin apoyo argumentativo. Hay soluciones y la mayoría de cosas que ocurren en los niños ya tienen explicación y un abordaje apropiado, abrirnos a una nueva forma de tratarlos será un gran avance para cada padre.

Referencias

Asociación Americana de Psiquiatría, (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5. Washington DC, Londres.

Livingstone, C. (2000). Guía de bolsillo de la clasificación CIE-10. Clasificación de los trastornos mentales y del comportamiento con glosario y criterios diagnósticos de investigación. Madrid: Editorial medica Panamericana