¿Tienes solo sexo o vives tu sexualidad?

Sexo, energía creadora del mundo. Si esta energía es mal utilizada, por medio del saboteo a nosotros mismos, puede acarrear incertidumbre, vacío, decepción, desavenencias afectivas, etc.

Nuestra vivencia del deseo sexual y sexualidad se ve afectada por los mensajes culturales que no paramos de recibir todos los días por todos los medios posibles. Lo que se considera aceptado por la sociedad nos pone unos lentes mentales, haciéndonos creer que eso es verdad, que es lo único… Si sale en la tele, debe ser cierto; si lo veo en una página pornográfica, debe ser cierto y tengo que imitarlo.

Lo que sabemos hasta la fecha, es que la sexualidad puede estar bien o mal usada. Esta mal usada cuando se hace con culpa, con temor, con baja autoestima, con imprudencia, sin antes haber comprendido que consta de tres energías: física, emocional y espiritual.

Ilustración 1: Energía sexual

EL SABOTEO SEXUAL:

El ser humano a lo largo de su vida pasa por varias etapas, algunas con mayor crecimiento personal que otras y es entonces donde se recurre a llenar estas etapas no tan buenas con adicciones, una es la adicción sexual. Cuando en vez de buscar llenar, se debe buscar esclarecer. ¿Preguntarse? ¿No sabía que esto me podía afectar de tal manera? Lo positivo es que ahora me conozco más, sé de qué pie cojeo.

EL HOMBRE EN BUSCA DE VARIAS PAREJAS SEXUALES:

Los seres humanos tenemos dos energías en nuestro ser, independientemente de la genitalidad, tenemos la energía femenina que es la encargada de dar y recibir afecto, energía creadora, ve el mundo de la creatividad y las emociones, la intuición y la empatía. La energía masculina es la que lleva a cabo la realización de proyectos, es más racional, llevada a la acción, el hacer, el yo puedo.

Ilustración 2: Energía masculina y femenina

Cuando un hombre no tiene en equilibrio estas dos energías, se deja llevar solo por el instinto, por lo terrenal, y no ahonda en sus emociones, en dar y recibir amor, no comprende que el sexo es una energía creadora y así se pone una cadena sin fin, donde tiene relaciones sexuales a diestra y siniestra con diferentes personas. Sin importar ya con quien, sin a ver visto el alma primero, donde se hace daño a el mismo, por dejar que no haya un respeto a su propio cuerpo; la sexualidad es buena, pero en demasía no lo es.

¿SE PUEDE SEPARAR SEXO Y SENTIMIENTOS?:

La realidad científica nos dice que tomamos decisiones en gran medida de manera irracional. Estas teorías se apoyan en la observación de que las personas exhibimos errores y sesgos recurrentes en toma de decisiones, como han mostrado los psicólogos y economistas Daniel Kahneman y Amos Tversky; y como sugiere la observación de que usamos reglas sencillas quizá no óptimas para “ir tirando” a la hora de tomar decisiones complicadas. Un ejemplo recurrente es el juego de lotería, casi siempre perdemos dinero, por lo tanto, es irracional jugar a ella, desde el punto de vista económico, aun así, hay millones de personas buscando suerte cada día (Moreno Bote, 2018).

También los recuerdos modulan las decisiones, si así es, cuando un acontecimiento fue muy bueno sobre todo al final de toda la experiencia, es más probable que se vuelva a repetir.

Ilustración 3: Decisiones

EL SEXO ES MENTAL

La atracción empieza en el cerebro, desde que conocemos a alguien, podemos saber a los pocos minutos si queremos volver a ver a esta persona. Es así como la idea de tener sexo, pasa por nuestras mentes primero, y luego lo llevamos acabo.

El puro acto sexual es una suma de componentes, no solo físico, también
mental, emocional, etc ; porque somos humanos y queremos conectar en diferentes niveles. Las palabras, son una entrada a la imaginación y producen niveles impresionantes de excitación; las caricias, son la liberación del cariño que no podemos transmitir por palabras. El saber los tiempos de nuestra pareja, para tener o no relaciones, con cuanta frecuencia y de que manera, el saber su opinión, planificar con tiempo la llegada de este acontecimiento; son cosas que no se deben pasar por alto. Pues, sentir respeto, cordialidad, atención; dará un plus de excitación en tu relación. Recordemos, lo sutil va más allá de lo evidente y embellece el encuentro amatorio.

CONCLUSIONES:

El sexo es la energía creadora y consta de tres energías: física, emocional y espiritual.

Todas las personas tenemos energía femenina y masculina en nuestro ser, debemos buscar el equilibrio de ambas, para tener una vida sexual plena.

Lo más importante es que la sexualidad no es estática, puede llegar a niveles nunca antes explorados, sensorialmente, espiritualmente; en la variedad está el detalle.

Lo sutil va más allá de lo evidente y embellece el
encuentro amatorio.

REFERENCIAS:

Moreno Bote, R. (2018). ¿Cómo tomamos decisiones? España: Bonalletra Alcompas, S.L.

¿Qué es la psicología organizacional?

Se sabe que el psicólogo organizacional estudia el comportamiento y el desarrollo de las personas en una empresa, de acuerdo a su participación en factores como motivación, cultura, capacidad de liderazgo, toma de decisiones y satisfacción laboral. Por otro lado también, se encarga que las funciones de su campo puedan ayudar a que los trabajadores obtengan un mejor potencial para crear un lugar de trabajo asertivo, ayudando al logro de los objetivos propuestos por la empresa. Entonces la psicología organizacional proyecta metas, objetivos estratégicos y posee una visión de la organización que facilita al empleado un rumbo a seguir, encaminando la actividad laboral, objetivos individuales, y alcanzando de esta manera la propia superación de sus colaboradores. Asimismo, interviene de forma directa e indirecta en la gestión del personal de trabajo que la conforma. Además, ayuda a incentivar el desarrollo personal y laboral de los trabajadores, así como su mejoramiento y su bienestar personal y laboral.

Entonces, la psicología organizacional o industrial, es una rama de la psicología que está encargada del estudio del comportamiento de los individuos dentro de una organización, en función a su colaboración en la productividad y la competitividad en el mercado, además se encarga de velar por los intereses tanto de los colaboradores como de la organización, así como de potenciar el rendimiento y la productividad de los trabajadores mediante estrategias, motivaciones e incentivos innovadores. Esta disciplina no solo tiene como objeto de estudio los procesos individuales, sino también la organización como un conjunto. Según Zepeda (1999, como se citó en Gómez, 2015) lo define como la rama de la psicología que se dedica al estudio de los fenómenos psicológicos individuales al interior de las organizaciones, y a través de las formas que los procesos Organizacionales ejercen su impacto en las personas (p.138). Es decir, la psicología organizacional surge con el propósito de realizar un análisis de las relaciones interpersonales dentro de una organización para mejorar su rendimiento y permitir, de esta manera, una mayor efectividad.

El rol del psicólogo organizacional

El psicólogo organizacional se encarga mediante sus conocimientos y experiencia, principalmente de la gestión humana en la organización, teniendo como función principal alinear a los trabajadores con los fines y objetivos de la misma, logrando así la productividad y competitividad deseada. Este profesional es un especialista del comportamiento humano en el ámbito organizacional, y sus ámbitos de trabajo comprenden el sector privado, el sector público, consultoría y educación. Es el encargado de conocer y fomentar la satisfacción de los trabajadores, llegando a estar en todo momento atento al comportamiento y actitudes del personal, mediante esto el psicólogo llega a analizar las costumbres, los valores y las reglas que constituyen la mentalidad que tiene la organización y que la hace diferente a las demás. Según Chiavenato (2011), el psicólogo organizacional es un profesional especializado en el comportamiento de las personas en el campo de la organización (s.p.). Este es responsable de conocer y fomentar la satisfacción de los trabajadores con su trabajo, el psicólogo desarrolla e idea estrategias para mejorar el trabajo en equipo, implementar mejores procedimientos para la selección, capacitación, promoción del personal y apoya el aumento de la productividad a través de la integración completa humano-maquina organización,  recomendando así la mejora de la calidad de los productos y servicios, como también puede llegar a orientar al gerente y altos ejecutivos, en lo que es liderazgo y toma de decisiones en el contexto de trabajo.

Funciones dentro de la organización

Las tareas del psicólogo ocupacional relacionadas al sostenimiento del desarrollo humano dentro de la organización, comprenden estrategias y planes enfocados en lograr un ambiente asertivo en donde los colaboradores puedan establecer relaciones favorables entre ellos mismos, así como la familiaridad con la organización; y pueda haber así un equilibrio entre las necesidades de la empresa y de los trabajadores. Es así como Dolan, Valle, Jackson y Schuler (2007) nos dicen que el psicólogo organizacional se encarga de las siguientes funciones (p. 5 – 7):

  • La planificación de los recursos humanos: Determina las necesidades en los objetivos y estrategias propuestas por la empresa en un determinado tiempo. Asimismo, se considera como un punto de inicio para determinar en primer lugar cuántos empleados y de qué clase se podrían llegar a necesitar, en segundo lugar, se decidirá cómo se reclutan los empleados, y en tercer lugar se verán las necesidades de formación.
  •  El análisis de puestos de trabajo: Se trata de conocer su contenido del cómo se hace, que se hace y por qué se hace, de manera que se establezcan los requerimientos más importantes para una correcta ejecución.
  • La cobertura de las necesidades de recursos humanos de la organización: Consiste en reclutar a los candidatos, seleccionar a los más competentes para capacitarlos y asignarles los puestos. Esto se realiza ya sea dentro como fuera de la misma empresa, por ello entre mayor sea la cantidad de postulantes con potencial cualificado, la organización podrá ser más selectiva.
  • El aumento del potencial y desarrollo del individuo: La gestión de recursos humanos se ha encargado de diseñar, decidir y poner en marcha programas que mejoran las habilidades de los empleados, puesto que el coste de rotación de personal es elevado. Por lo mismo, las empresas usan las actividades de formación y perfeccionamiento ya que, resulta ser la estrategia más beneficiosa para seguir siendo competitiva
  • La evaluación de la actuación de los empleados: La evaluación mide los niveles de rendimiento, además de que mediante esta se conoce y se hace seguimiento del personal de la empresa, para que a partir de dicha evaluación se tomen decisiones con respecto a los ascensos, traslados, formación y retribución.
  • La retribución de los empleados: Se efectúa en base al valor del puesto de trabajo, de las contribuciones personal y del propio rendimiento. Además, de que esta tiene un gran impacto tanto en la capacidad de atracción de los trabajadores como en el de su retención.
  • La gestión de la salud e higiene en el trabajo: La empresa se preocupa por la salud y seguridad de sus trabajadores con respecto al ámbito físico como son los accidentes laborales y las enfermedades. Sin embardo, también se preocupan por los factores de riesgo social y psicológico, para lo cual los departamentos de RRHH realizan distintos programas, los cuales ayudan a que afronten estos factores de riesgo, y si los programas son eficaces pueden mejorar significativamente la salud del empleado y la efectividad de la organización.
  • La gestión estratégica e internacional de los recursos humanos: Se considera como uno de los factores de competitividad. Las estrategias que son formuladas por las empresas deben estar soportadas por componentes humanos, así como también estas deben ser congruentes. Por lo tanto, la empresa necesita saber cuáles son las fuerzas y debilidades de los trabajadores con respecto a su componente humano, para que en base a dicha información pueden decidir los cursos de acción que son posibles.

Procesos en los que participa el psicólogo organizacional

El actuar del psicólogo dentro de las organizaciones respecto a los procesos que realiza, está enfocado en seguir una serie de pautas dirigidas a coordinar acciones que permitan conducir al trabajador en relación a los fines y objetivos de la organización. Según Orozco (2013), “La psicología organizacional confluye con las demás áreas de la organización y se caracteriza por influir en los procesos que tienen que ver con las personas que la conforman”. (p.421). Respecto al psicólogo organizacional y los procesos de la gestión humana dentro de la organización en los que está involucrado, debe asegurar que estos sean más efectivos, la toma decisiones oportuna en relación a los colaboradores y su aporte efectivo en sus labores, dar los parámetros para el manejo de las actividades laborales, influir en el comportamiento del componente humano en la organización, entre otros. Esto para facilitar así el desarrollo de la organización, apoyar a las personas que demuestren la capacidad que la organización requiere para enfrentar el ambiente de trabajo e identificar las necesidades de la organización. Por otro lado, existen diferentes clasificaciones de los procesos en recursos humanos, pero nosotros nos enfocaremos en la clasificación proporcionada en el material del curso.

Planificación de los recursos humanos

Es el proceso principal y base del cual parten los demás procesos, este se encarga de determinar las necesidades de la organización, en relación de sus colaboradores, partiendo de sus objetivos y estrategias que tiene establecida a corto y largo plazo, con el fin de lograr los mejores resultados. La planificación de este proceso se fundamenta en la gestión del talento humano para lograr una fuerza de trabajo eficiente que cumpla con las expectativas de la organización. Según Armijos y otros (2019), “Administrar es planificación, organización, coordinación, desarrollo y control del desempeño eficiente del personal de una empresa; para lo cual, se emplean técnicas que permiten la interrelación y colaboración de los empleados con el propósito de alcanzar los objetivos individuales relacionados directa o indirectamente con el trabajo”. (s.p.). Es así que, la gestión de los individuos que pertenecen a la organización se enfoca en obtener y retener a personas de calidad, que exista el número necesario de talento para aprovechar al máximo su potencial, y en prever y resolver problemas ligados al personal, relacionados con la organización.

Descripción y análisis de puestos

Consiste en la publicidad de puestos de trabajo referidos a las exigencias de la organización, y que esta ofrece en el mercado laboral, con la expectativa de conocer colaboradores que cumplan con el perfil requerido. Es así que el departamento de recursos humanos, encargado de la gestión del talento humano de la organización debe hacer una recolección, evaluación y organización de información sobre un puesto de trabajo determinado, que cumpla con todas las pautas necesarias, sobre los requerimientos exigibles para ocupar los cargos disponibles, que más allá de cumplir con las formalidades y ser el reflejo del profesionalismo de la empresa, también debe de determinar los deberes y las responsabilidades de las posiciones que se ofrecen dentro de la organización.

Reclutamiento y selección de personal

Es el proceso mediante el cual se incorpora a la organización al candidato más idóneo. En principio, en el reclutamiento se busca que las personas más aptas soliciten y se presenten al puesto vacante, haciendo uso de fuentes internas o externas. Por otro lado, la selección de personal se da cuando ya existen candidatos potenciales para cubrir el puesto, por lo que se llevan a cabo diferentes evaluaciones que pueda revelar al candidato más competente. Asimismo, según el material del curso estudiado, sus etapas son las siguientes, análisis de puesto, reclutamiento, pre selección, evaluación, selección y contratación o rechazo. Así también, las técnicas de selección se pueden agrupar en cinco amplias categorías: entrevista, test psicológicos, pruebas de conocimiento, pruebas de capacidad y técnicas de simulación.

Formación o inducción y capacitación

Son los procesos de formación y desarrollo de las personas que se encuentran dentro de la organización. Por una parte, la formación se da cuando existe una capacitación dirigida a actualizar al trabajador en las labores que desempeña en su puesto de trabajo, la cual consiste en diagnosticar las necesidades de este respecto a nuevos conocimientos que hagan más eficiente su aporte a la organización; el diseño del programa dirigido a suplir esas necesidades; y la capacitación propiamente dicha acompañada en su finalización de la evaluación de conocimientos. Por lo que, las etapas de la capacitación comprenden, transmitir información, desarrollar habilidades, desarrollar actitudes o desarrollar conceptos. Por otro lado, la inducción al puesto de trabajo se da cuando el trabajador ha sido contratado recientemente y aún no está familiarizado con los procesos de la organización, por lo cual la organización mediante el departamento de recursos humanos, le brinda conocimientos relacionados a su contexto laboral y de la organización, como del puesto de trabajo para el cual fue contratado.

Compensaciones

Es el proceso que comprende formas de pago, como incentivos, bonificaciones, entre otros; que se entregan a los colaboradores por su empeño a la hora de realizar sus labores, y el compromiso que mantiene con empresa. La retribución del personal se efectúa en función del valor del puesto de trabajo, de sus contribuciones personales y de su rendimiento. Este proceso establece un vínculo entre los costos laborales, como el esfuerzo y la constancia del trabajador, y la productividad de la empresa, por lo que se busca incentivar al personal, y cubrir su necesidad de logro y de reconocimiento. Summers (2006) nos dice, Los sistemas de recompensa deben reconocer los logros. Es preciso que los esfuerzos de los empleados se vean recompensados en la medida en que permitan que la organización alcance sus metas y objetivos”. (s.p.).

Evaluación de desempeño

Es el proceso mediante el cual la organización evalúa el desempeño de sus trabajadores respecto a sus funciones en sus puestos de trabajo mediante la investigación y el análisis del trabajo de los mismos, para así tener la seguridad de contar con personas idóneas profesionalmente, y que cubran las necesidades de la empresa. Rivero (2018) nos explica, “la evaluación del desempeño se centra en el nivel y calidad de la labor del empleado, en el nivel de conocimientos necesarios para cada puesto y en la parte más subjetiva: las motivaciones y expectativas de desarrollo del evaluado.”. (s.p.). Es importante que la organización evalué la capacidad de sus trabajadores, para identificar posibles fallas en la realización de labores, y así realizar capacitaciones, ascender a los trabajadores que muestren un mejor desempeño, tomar decisiones respecto a concursos internos dentro de la empresa, entre otros. Rivero (2018) nos dice, “La importancia de la evaluación de desempeño no radica únicamente en detectar los errores, sino reflejarse en la retroalimentación y en las acciones diseñadas de forma estratégica para buscar la mejora continua”. (s.p.). Es así que, la gestión de recursos humanos en relación a la evaluación de desempeño, no solo debe velar por las exigencias de la organización, sino también por el desarrollo profesional de sus colaboradores dentro de la misma, atendiendo a sus limitaciones.

Desarrollo de carreras

Es el proceso que tiene el propósito de ayudar a los empleados a desarrollarse académicamente dentro de la organización. De esta manera, la organización funciona como impulsador de nuevos talentos que pueden ir creciendo y desarrollándose dentro la misma. Asimismo, los trabajadores beneficiados, pueden ser de gran ayuda a largo plazo en la continuidad y los objetivos de la organización, ya que contarán con conocimientos que los harán realizarse en sus tareas de mejor manera, en su campo de acción.

Los procesos en la organización son importantes porque permiten una cronología en los pasos de ordenamiento de un sistema enfocado en la productividad y la eficiencia, y principalmente en su capital más valioso, como son las personas que forman parte de la misma. Es así que los procesos son los siguientes, planificación de recursos humanos, descripción y análisis de puestos, reclutamiento y selección de personal, formación y capacitación, compensación de los trabajadores, evaluación del desempeño de los trabajadores y el desarrollo de carrera de los trabajadores. Asimismo, estos procesos se enfocan primordialmente en los trabajadores, desde que el ingreso de nuevos talentos, hasta su incorporación y proceso de familiarización, hasta lograr que el trabajador no solo se desarrolle profesionalmente y que esto beneficie a la organización a obtener resultados favorables, ya que también se observa el desarrollo integral de la persona en el contexto de trabajo.

Para finalizar, la motivación laboral y el buen clima que posee una organización hacia los colaboradores son los factores determinantes que estructuran las bases para lograr los objetivos deseados dentro de un organismo. Por lo que, la correcta gestión del talento humano es un factor importante en la empresa, y debe tener como preocupación principal, el reconocimiento de sus colaboradores, en donde se aplica el llamado “salario emocional”, que comprende el equilibrio emocional, bienestar físico y psicológico, y calidad de vida del trabajador. Es así que, los procesos en los que participa el psicólogo en la organización deberían de suponer más aspectos que transformen y conduzcan de mejor manera los puestos de trabajo y metas fijadas, para un mejor diseño de las estructuras funcionales de la misma. Es importante que la organización ponga atención al cumplimiento de los diferentes procesos que suceden en recursos humanos, para una mejor optimización y funcionalidad en el cumplimiento de las labores, metas y objetivos a largo plazo de la misma. Asimismo, no se debe dejar de lado el bienestar del trabajador, que, si bien se aborda desde el punto de vista de la productividad y la capacidad del mismo, se observa que no se está tomando muy en cuenta un acompañamiento contante de cada trabajador en donde se puedan abordar procesos internos personales que le causen malestar y que de alguna manera puedan representar una amenaza para su salud mental. Es así que, el abordaje de la salud mental de los trabajadores que pertenecen a la organización va a representar una mayor productividad para esta, por lo que es fundamental la preocupación legítima del bienestar de los talentos y asociados a la organización, atendiendo a la ética, a la productividad y la competitividad. 

Referencias Bibliográficas

Armijos, F., Bermúdez, A., & Mora, N. (2019). Gestión de administración de los Recursos Humanos. Revista Universidad y Sociedad11(4), 163-170. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2218-36202019000400163&lng=es&tlng=es

Chiavenato, I. (2011). Administración de recursos humanos: El capital humano de las organizaciones (9a ed.–.). México D.F., México: McGraw – Hill.

Dolan, S., Valle, R., Jackson, S. y Schuler, R. (2007). La gestión de los recursos humanos. (3ra. Edición).España: McGraw-Hill/Interamericana.

Gómez, M. (enero-junio, 2016). Sobre la psicología organizacional y del trabajo en Colombia. Revista Colombiana de Ciencias Sociales, 7(1), 131-153. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5454161

Rincon, E. A. O., Ruiz, E. L., Zuleta, P., Lopez, D., Giraldo, M. C., Gomez, M. T., … & Paez, Á. (2013). Rol del psicólogo en las organizaciones. Psicoespacios: Revista virtual de la Institución Universitaria de Envigado, 7(11), 409-425.

Rivero, Y. (2019). Evaluación del desempeño: tendencias actuales. Revista Archivo Médico de Camagüey23(2), 159-164. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1025-02552019000200159&lng=es&tlng=es

Summers, D. C. (2006). ADMINISTRACION DE LA CALIDAD (1a. ed., 1a. reimp.). México: PEARSON EDUCACION.

Acerca del humorismo, y un breve psicoanálisis de los chistes

Trasfondo sobre el humorismo

El humor forma parte de nuestras vidas. Nos proporciona momentos gratos; nos ayuda a desahogarnos; nos hace ver las cosas con diferente perspectiva; nos ayuda a socializar; e incluso puede llegar a hacernos reflexionar sobre diferentes aspectos de la vida.

Con humor se puede decir todo…

Hasta la verdad.

Anónimo

Debido a lo valioso que es, intentemos entender su naturaleza y tratar de definirlo; aun si se dice que tratar de definir el humor es la mejor prueba de que se carece de sentido del humor (Denegri, 2014, p. 63).

Denegri (2014, p. 64) afirma que no hay que confundirlo con comicidad; ni con la ironía (burla fina y disimulada); ni con el sarcasmo (burla cruel); ni con la sátira -inteligente pero incisiva-; ni con la ridiculización hacia la gente. Asimismo el humorismo es diferente al humor negro, el cual es corrosivo, cruel y misántropo, y muchas veces violento; no obstante la Real Academia Española sostiene que el humor negro, en efecto es un humorismo, pero deja en claro que es una respuesta a situaciones que normalmente se deberían responder con piedad, terror, lástima u otras emociones parecidas.

Entre la chacota o fenómenos masivamente populares, y una ocurrencia de Oscar Wilde hay un buen trecho (Denegri, 2014, p. 64) Esta posición sobre el humor es contestataria y contracultural a nuestros días, en los que el sarcasmo y el humor negro tienen mucha popularidad.

Del minuto 28:11 al 28:35, una anécdota de Oscar Wilde

Como se mencionó antes, tampoco se debe confundir con la comicidad. La confusión entre comicidad y humorismo ha sido la causa del mal entendimiento en que a este se le tiene al último. La comicidad es inferior al humorismo, ambos podrán presentar ingenio, pero el humorismo va más allá del ingenio, pues producirlo requiere un temperamento ayudado por la experiencia y la madurez. El humor puede hacer reír y puede no hacerlo sin dejar de ser humor, porque causar risa no es es precisamente su propósito, a diferencia de lo cómico que solo culmina con la carcajada (Fernández Flórez, 1961) 

Humor, chistes, y Psicoanálisis

Ahora que sabemos la diferencia entre humorismo y otras formas que causan gracia o diversión, es oportuno ver que puede estar detrás de ello a nivel del inconsciente. Recordemos que, ya que se trata de Psicoanálisis, las ideas que se presentarán no son indiscutibles, pero tenerlas en consideración puede servir para ver que se oculta tras la cortina.

Freud (en Giardini et al, 2017, p. 125, 126) sostiene que en la formación de los chistes pueden encontrarse unos mecanismos análogos y tan complejos como los que se dan en los sueños y que permiten que los contenidos inconscientes afloren y superen la represión y lo vetado. Para Freud el chiste buscan eludir una censura, y al hacerlo desencadena una liberación de energía psíquica y da pie a un goce momentáneo.

Cesare Musatti, fundador del psicoanálisis en Italia, concibió que el chiste requiere ingenio verbal (las palabras que se usan y cómo se articulan) e ingenio conceptual (las ideas que se usan y cómo se expresan). El doble sentido, el cambio de sentido, y el sinsentido con el que se usan las palabras e ideas son características que podemos encontrar en los chistes y por supuesto, lo que para unos puede ser muy gracioso para otros será insignificante y trivial (Giardini et al, 2017, p. 127)

Musatti (en Giardini et al, 2017, p. 127) refiere que los chistes se encaminan a la clásica propuesta de Freud, del  Eros (impulso sexual) y Tánatos (impulso de muerte). Eso explica porque se bromea tanto con la muerte y el sexo.

¿Recuerdan que más arriba señalé que Freud habla de que los chistes buscan eludir censuras? No hablemos solo de lo sexual, sino también de lo agresivo, Musatti (en Giardini et al, 2017, p. 128) sostiene que los chistes pueden servir para aflorar los impulsos de esa naturaleza. Las normas de la sociedad se ven sorteadas cuando la violencia física se convierte en violencia verbal. Las burlas crueles y ridiculizantes, la irreverencia, y la polémica, desafortunadamente pueden quedar impunes si se bromea con ella.

Por otro lado, si hablamos de saber reírse de uno mismo, Musatti, dice que en algunos casos, hacer humor e ironía con nuestra situación personal, es una suerte de rebelión contra los propios defectos, debilidades, o  circunstancias inconvenientes que nos toca vivir. Si esto es exitoso, podemos obtener simpatía, gratitud, solidaridad y hasta compasión de parte de los demás, “nuestro público” (Giardini et al, 2017, p. 130).

Si los chistes son una vía de escape para lo que se tiene reprimido ¿Qué hay del humor inofensivo? Musatti (en Giardini et al, 2017, p.134) entiende ese tipo de humor -o comicidad- como una manera de liberarse por un poco tiempo del pensamiento racional y lógico, nuevamente, es una vía de escape. Cuando uno es niño, juega con las palabras y con los conceptos, hace malabares con ellos. A medida que se va creciendo en la vida, debemos proceder de manera más seria y ordenada. Ante esa condición, surge lo absurdo; las bromas sin sentido [lo random, como se diría hoy en día] como recurso para relajarse o desentenderse por un momento del ajetreo de la vida diaria.

Palabras finales

Como podemos apreciar el humorismo, y lo chistoso, aun siendo elementos tan usuales en la vida cotidiana, tienen un trasfondo más grande del que podríamos apreciar a simple vista.  

Si bien no se puede llegar a un consenso universal en la definición de humorismo, podemos hacer una distinción acerca de qué se distancia del mismo. Asimismo el humorismo, a diferencia de otras formas de expresión que causan gracia o risa, tiene un contacto más profundo con nuestra naturaleza humana. Por ello hacerlo correctamente y con finura no es tarea sencilla, pero lograrlo, o apreciar el trabajo de quienes lo lograron, sin duda será una actividad provechosa para cultivar nuestro interior. ¿Alguna recomendación? Pues me remitiré al buen gusto de Marco Aurelio Denegri quien no se priva de referirse a Charles Chaplin; Cantinflas; y los textos humorísticos de Oscar Wilde, Mark Twain y Wenceslao Fernandez como grandes ejemplos de humorismo.

La mayoría de los hombres y las mujeres se ve obligada a representar papeles para los que no tiene aptitudes […] El mundo es un escenario, pero la obra está mal repartida.

(Wilde, en Cooper-Prichard, 2016, p. 5).

Y me despido con unas palabras de Wenceslao Fernandez que muestran la grandeza que lleva consigo el humor:

“El humor se coge del brazo de la vida, con una sonrisa un poco melancólica, quizá porque no confía mucho en convencerla. Se coge del brazo de la vida y se esfuerza en llevarla ante un espejo cóncavo o convexo, en el que las más solemnes actitudes se deforman, hasta un límite en que no pueden conservar su seriedad. El humor no ignora que la seriedad es el único puntual que sostiene muchas mentiras. Y juega a ser travieso. Mira y hace mirar más allá de la superficie, rompe las cáscaras magníficas, que sabe huecas; da un tirón a la buena capa que cubre el  traje malo. Nos representa lo que hay de desaforado y de incongruente en nuestras acciones”.

Referencias

Cooper-Prichard, A. H. (2016). Conversaciones con Oscar Wilde. Ciudad de México: Editorial Planeta Mexicana, S. A.

Denegri, M. A. (2014). Poliantea. Lima: Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

Fernandez Florez, W. (1961). Antología del Humorismo en la Literatura Universal. Barcelona: Editorial Labor, S. A.

Giardini, A., Baiardini, I., Cacciola, B., Maffoni, M., Ranzini, L., Sicuro, F. (2017). Comprende la Psicología. Cesare Musatti: El fundador del psicoanálisis en Italia. Barcelona: Editorial Salvat, S. L.

La línea invisible entre el paciente y la psicóloga

Todas y cada una de las ocupaciones son excepcionales. Me imagino a un odontólogo interviniendo a un paciente mientras revisa sus dientes, pide una radiografía, y efectúa muchos otros estudios que denotan definitivamente de mucho conocimiento y destrezas propias de la profesión. Me imagino también a un arquitecto diseñando en la computadora, poniendo en cada gráfica una gran cuota de talento y de arte. Y así podría observar desde afuera a cada una de las ocupaciones. Pero hoy, por motivos muy personales, quisiera centrarme en los psicólogos(as).

Los psicólogos trabajamos con lo abstracto, las emociones, los sentimientos, percepciones, ideas y creencias, etc. Somos estudiantes eternos, cada caso es un tema único. Hay distintas variables que analizar, determinar que técnicas podemos aplicar para cada situación, para cada persona.

Sería muy gratificante que algunos de nuestros pacientes pudiesen llegar a leer este texto, creo que aquí va a pasar lo contrario a la dinámica de las sesiones. Por primera vez voy a hablarles de lo que pasa en mi vida al haber elegido esta maravillosa vocación.

Primeramente, necesitamos comprender que la mayoría de pacientes acuden a consulta psicológica por primera vez cuando tienen la percepción de haber tocado fondo. Aún cuando no mencionen el motivo central en la primera cita, lo cual puede deberse a muchas razones, tales como el miedo a que al decirlo en voz alta, todo se vuelva más real, o también puede ser que aún no hayan identificado con claridad las causas de su malestar, entre tantas otras cosas. El hecho es que, lo verbalicen o no, lo sienten. El motivo por el que asisten es por dolor emocional.

Claro que despierta muchas emociones el conocer a un nuevo paciente, es como si abrieras un libro nuevo, que cada vez que lo vuelvas a abrir, tendrá nuevos capítulos. Aunque no lo vas a poder leer desde la hoja número uno, ya que a veces partirá desde más de la mitad, y poco a poco se podrá ir retrocediendo, conforme el autor lo lea.

En cada libro, hay una forma de escritura única, y de lectura también. 
El poder leerlos, te permite de algún modo, tener la sensación de haber aprendido junto al protagonista. Pero no solo es eso, cada vez se pone más interesante. A veces, los autores (pacientes), te invitarán a leer los libros que ellos han escrito sobre otros personajes (que suelen ser personas que han impactado en sus vidas). Y aún no es todo, porque una vez que se avance lo suficiente con cada autor, se puede invitar a coautores, en sesiones de terapia familiar.

Entonces de pronto, vas recopilando todas las versiones, y este es uno de los puntos más difíciles e importantes, ya que un psicólogo(a), no es ningún personaje. Es la voz sin rostro, sin género, es el público que escucha, que aplaude, que se conmueve con cada página. Creo que desarrollar gran parte de la vida, atendiendo pacientes, te hace más humano, te va alejando del ego, te permite vivir cada día cuatro o diez vidas, aún sin ser parte de ellas. 
Esa es la línea invisible, que necesitamos ir aprendiendo a trazar entre las historias de vida de nuestros pacientes, las cuales resultan ser tan ajenas, pero por instantes cuando tu empatía esta al mil, son tan cercanamente propias.

¿Cómo se traza esta línea? En realidad es algo que se va a tener que dibujar antes de iniciar cada sesión, durante la misma (a veces en más de una oportunidad), y sobre todo al terminarla. Yo lo hago algo así: Escucho los relatos y me detengo por breves momentos para cuestionar mis emociones, es un juego de piensa rápido, mi sentir es maravilloso para empatizar y puedo dejar que crezca lo necesario, hasta que podría iniciar a doler. Es entonces cuando racionalizo de inmediato el propósito de mi función como psicóloga de esa persona, que está depositando su confianza, quizás como nunca antes lo ha hecho con nadie, en mi.

Pensamientos como: «La historia es ajena a ti, no se trata de remediar lo que pasó, o aplicar la ley del espejo y permitir que la transferencia se vuelva poderosa, se trata de ayudar a tu paciente a que algún día vuelva a narrar lo sucedido, con una moraleja de vida, lejos de cualquier creencia irracional, lejos de la culpa, pero sobre todo lejos del dolor».
No puedes sentir luego de que tu paciente terminó de hablar. Es más, muchas veces ni siquiera puedes hacerlo antes. Y si nos permitimos hacerlo, necesitamos tener la apertura de sentir con el corazón ajeno, lejos de cualquier sentimiento de la vida propia.

Un viejo truco, es dar lo mejor de ti como profesional en la sesión, prestar una atención plena a lo que ocurre. A mi me ayuda muchísimo tomar apuntes, ya que pongo en funcionamiento a varios procesos mentales al hacerlo. Ya no solo es el escuchar, si no el sintetizar mediante la escritura, que posteriormente podrá servir para una lectura previa a una siguiente sesión.

¿Un psicólogo(a) necesita ir al psicólogo(a)? Creo que sería necesario una ley que lo avale, es más, un estudiante de psicología necesitaría iniciar con su tratamiento personal, y continuar teniéndolo por el resto de su vida. En realidad, todas las personas lo necesitamos. Y sé que muchos piensan lo contrario, pero me pregunto si tienen por lo menos una experiencia de haber ingresado a una cita, o más importante aún, si cuando fueron llegaron a confiar en su psicólogo(a), porque si no lo hicieron, que en realidad es un trabajo en equipo, es como si nunca hubiesen ido.

Yo también voy a la psicóloga, y me enorgullece decir que, especialmente en los pasajes más duros de mi vida, he tenido la humildad de pedir ayuda, y lo seguiré haciendo. Se disfruta tanto de la psicología que sería una locura no buscar sentarme del otro lado.  También he ido notando, con el pasar de los años, que cada vez más son los estudiantes de Psicología quienes buscan ese apoyo, así como colegas míos.

¿Cómo hacemos para atender a pacientes que tienen problemas, si nosotros también tenemos nuestros propios problemas? Es bastante lógico plantearnos esta pregunta, la verdad es que, como cualquier otra persona, también tenemos heridas emocionales, a veces también nos hieren o herimos. Un psicólogo(a) que no presente estabilidad no debería ejercer la psicología clínica en ese momento.

Podemos reprogramar una cita, o derivar un caso si sentimos que se nos dificulta establecer esa línea invisible, porque probablemente el caso que vemos nos toca en la fibra más sensible de nuestro ser. Y está bien, lo que se cuestiona es el no identificarlo. Trabajamos en la salud mental, nuestra base es nuestra propia salud mental. Si no estamos estables, no podremos ver las cosas con claridad, y tenemos al frente vidas. Del mismo modo con los prejuicios y creencias, hay que quitárnoslos todos, y no solo antes de entrar a consulta, si no en equilibrio con la vida personal.

Es un estudio constante de uno mismo, no me avergüenza poder hablar de algunos acontecimientos propios en alguna sesión, si corresponde y de forma muy puntual, no como desahogo, ya que nuevamente lo ponemos sobre la mesa, no se trata de tu sentir, si no del paciente. Este no es tu libro, eres la voz que lo lee, o los oídos que lo escuchan, según corresponda.

¿Puede un psicólogo llorar o reír durante una sesión? Claro que podemos, es más hay momentos en la vida, en donde es lo mejor que podemos hacer, porque es la manifestación cúspide de nuestra empatía. Pero no podemos desbordar, no podemos permitir que ese pequeño momento se alargue, no podemos dejar de racionalizar, es algo muy puntual. Y quizá una de las cosas que más te una a aquella persona que te mira con el rostro lleno de confianza. Se puede llorar de compasión, se puede llorar de bondad. Y es aquí donde comprendo porque pueden pasar 1, 2 o 6 años, y no he tenido un solo día de aburrimiento en mi vocación. Porque estoy donde necesito estar, me siento realmente viva, con el cerebro y el corazón a mil al estar en mis sesiones. ¡Gracias por tanto!

 Dedicado a mis queridos pacientes de Warayana

Adolescencia: Desprenderse del yo infantil

A medida que más se ingresa a la adolescencia, más amplia se va haciendo la distancia emocional con la niñez, motivo por el cual en esta etapa suelen aparecer abruptamente episodios de tristeza, de enojo, irritabilidad, aislamiento, entre otros.

Durante las sesiones psicológicas, muchos padres y/o cuidadores se cuestionan desesperadamente por el cambio drástico en la forma de ser de sus hijos, tratando de identificar causas externas, pero en realidad, la causa base, es que los adolescentes estarían atravesando por las fases de duelo psicológico, al estar «perdiendo» en cierto modo, su imagen, identidad y forma de relacionamiento de la etapa previa, de la niñez.


La pubertad es aquella etapa que vendría a ser el puente entre la niñez y la adolescencia. Y en donde podríamos argumentar que el duelo se inicia y estanca en la fase de negación. Los púberes tienden a presentar problemas en el manejo de las emociones, aún cuando ya habían logrado cierta madurez emocional. Es la etapa en la que usualmente ya no se quiere crecer más, por lo que ronda de cerca la emoción del miedo, se vuelve a viejos apegos, aparecen dificultades para compartir, y en algunos casos el conocido «Síndrome de Peter Pan», que se caracteriza tal como el cuento, por una evasión a tomar conciencia de la nueva fase de vida, rechazándose a sí mismos. 

En esta transición de la niñez/pubertad/adolescencia, se tiene que atravesar por varios ciclos, como los son por ejemplo los cambios en el aspecto físico, psicosocial y los cambios en la relación con los demás.

Respecto a los cambios en el aspecto físico, Aberastury y Knobel (1997), lo denominan «Duelo por el cuerpo infantil», y describen que se trataría de la forma en la que los adolescentes ven todos los cambios físicos por los que atraviesan de una forma pasiva, como meros espectadores, hecho que genera una sensación de pérdida de control sobre la apariencia física. El crecimiento del cuerpo, genera en la mayoría cierta torpeza al caminar, al tener que manipular algún objeto, dado que se están acostumbrando a las distintas proximidades.

En esta etapa de vida, aparece el rechazo a verse frente al espejo o a aparecer en fotografías o videos. Esto porque no hay un entendimiento claro de los cambios físicos. Una vez una púber me dijo: «No me gustan las fotos porque me recuerdan lo distinta que soy, no me reconozco». Muchos de ellos también se niegan a mantener sus hábitos de higiene personal, en donde se vuelve un motivo de discusión constante, el «no me quiero bañar», no solo se trata de una manifestación de cierto estado depresivo (en donde se remarca el descuido al aspecto físico). Si no también de un rechazo a tener que verse desnudos, y en el camino, reconocerse. 

Un segundo tipo de duelo, se debe a cambios en el aspecto psicológico, dado que gran parte de la identidad del que hasta hace poco era niño(a) está quedando en el pasado. Y se activa la incertidumbre respecto al ¿Quién soy? Otro aspecto que influye en este duelo, se refleja de sus acciones contradictorias en sus expectativas de autonomía, un adolescente puede sentirse en la capacidad de tomar más decisiones, pero a la vez, evade la responsabilidad de las consecuencias que no esperaba conseguir. Existen más características que se alteran en este proceso de crecimiento, tales como la evolución afectivo- sexual y la inmadurez psicosocial.

Un tercer tipo de duelo durante la transición, se refiere a la forma en la que cambian las relaciones interpersonales. Es bastante sencillo de darnos cuenta, no le hablamos igual a un niño que a un adolescente, y es justamente este desprendimiento forzoso del mundo infantil lo que los motiva a desconfiar del resto. Están centrados en reconocer el nuevo lenguaje, la nueva forma de trato, las exigencias, límites, etc.

Es necesario señalar que, los padres y/o cuidadores también experimentan un duelo al dejar de tener un hijo(a) que curse la fase de niñez, en donde se podía percibir una relación más protectora, de mayor cuidado, de menos responsabilidad para los hijos(as), incluso de mayor paciencia.

Ojalá notáramos más la gran necesidad de entendimiento que tienen los adolescentes. En este periodo es donde las heridas de infancia salpican, y si no tienen a una persona con quien hablar, aprenderán a disimular socialmente, sintiendo la incongruencia que se siente al no permitirse ser, quien realmente uno es.

Ser conscientes de esto nos podría servir para incrementar la empatía, aún cuando la brecha generacional tiende a obstaculizar la comprensión. Consejería a un adolescente en terapia: «Entiendo tu temor, tristeza, enojo, es difícil dejar de vernos, de pensar, sentir y comportarnos, de la única forma a la que estábamos acostumbrados. Es un proceso que va a tomar unos años, hasta que logres adaptarte. En realidad, el niño(a) interior no tendría que desaparecer, y eso va a depender únicamente de ti. Está bien crecer, no tienes que ir tan rápido, puedes hacerlo a tu ritmo. Pero no te detengas porque hay un mundo precioso también en la mente de los adolescentes, sobre todo de aquellos que nunca dejan de ser niños(as)».

Bibliografía:
Aberastury, A. y M. Knobel (1997). La adolescencia normal. Buenos Aires, Paidós

La nicotina, el alcohol y el café

La nicotina, el alcohol y el Café

El sistema nervioso humano, se compone de complejos enlaces neurales. Los cuales pueden verse afectados por distintas sustancias, ya sea motivado por una exposición voluntaria o no. Ciertamente problemas como el tabaquismo, alcoholismo y demás abuso de sustancias cobran la vida de miles de personas al año. Se estima que el consumo de marihuana alrededor del mundo es por lo menos el 76% de las personas que consume alguna droga.  Por otra parte, el 65% de los usuarios de drogas inicia a los 17.5 años, de los cuales, se estima que la dependencia al alcohol ocurre en promedio a los 25 años (Medina-Mora et al., 2013).

El tabaco

▷ Tabaco y Visión | ¿Cómo afecta el tabaco a la Visión?

La nicotina es un alcaloide encontrado en las plantas del género Nicotiana, en la planta de tabaco. Es un potente veneno que puede ser utilizado como insecticida, en bajas dosis la sustancia es un estimulante cognitivo, mejora la concentración y facilita la retención mental. Por otra parte, en dosis altas tiene un efecto sedante, al actuar como un depresor (Aguilera, 2016).

En cuanto al efecto adictivo, se aprecia que tras el consumo de la nicotina, este activa el sistema mesolímbico dopaminérgico, el cual aumenta la apertura de los neuro receptores, obteniendo resultados antagónicos tras un consumo prolongado. Sistema que juega un papel clave en la adquisición de la adicción, puesto que al intervenir el sistema noradrenérgico surgen los síntomas asociados al síndrome de abstinencia (Aguilera, 2016).

Otros valores asociados al tabaquismo son la ingesta de alquitrán, monóxido de carbono y metales pesados. Dichos valores son estrictamente regulados por ser altamente nocivos, siendo responsables de las principales alteraciones biológicas. Por tanto, se propuso la utilización de filtros en los cigarrillos tradicionales, con el fin de que mitiguen dichos niveles. Sin embargo, actualmente existen diversas presentaciones, entre las que se incluye los vapers o cigarrillos electrónicos y presentaciones mas tradicionales, como el tabaco de liar (Castaño Calduch et al., 2012).

Los cigarrillos electrónicos, o vapers; ciertamente se venden como la alternativa segura a los cigarrillos, siendo una herramienta eficaz para el tratamiento de la dependencia a la nicotina. Sin embargo, estudios científicos que aún se encuentran en fase de investigación, indican tener limitada eficacia como herramienta para superar la dependencia. Así mismo, es importancia reconocer la certificación de los líquidos o cartuchos, puesto que estos pueden contener sustancias con potencial de ser nocivo a corto y largo plazo (Reina, 2018) (Ribera Osca et al., 2014).

El alcohol

Amantes del vino: un ácido que se encuentra en la bebida podría funcionar  como terapia anti-COVID – El Financiero

El alcohol es de las drogas mas relacionadas al consumo en la adolescencia, puesto que su precio asequible sumado a la relativa facilidad para obtener la convierte en una droga socialmente aceptable. Por tanto, no resulta ajeno relacionar el abuso de sustancias con la juventud, ya que la inmadurez propia de la edad, complejiza conductas poco sociables (Espada et al., 2003).

Los efectos de la ingesta de alcohol sobre el sistema nervioso son múltiples, puesto que además del efecto tóxico inherente al etanol, se aprecia que dependiendo del grado de consumo y del espacio temporal, este puede ser mayor (Martínez & Gutiérrez, 2002).

Tras la metabolización del alcohol, el organismo busca filtrar las toxinas. Sin embargo, tras sobrepasar la tolerancia se evidencia un proceso de desinhibición, paulatinamente se pierde el grado de compromiso social. Si el consumo continua por años, se evidencia alteraciones neuropatológicas, en los casos severos se puede evidenciar macroscópicamente hemorragias petequiales. Así mismo, se evidencia daño severo en la corteza, y en el tálamo, llegando afectar el núcleo medial dorsal, lo que se traduce en la perdida de motricidad y dificultad para establecer movimientos coordinados (Martínez & Gutiérrez, 2002).

El café

Precio del café se dispara 10% en un día, la mayor subida en siete años |  MUNDO | GESTIÓN

La cafeína es un alcaloide, principal compuesto del café, este compuesto actúa como antagonista de los receptores de adenina en el sistema nervioso, lo que se representa en la sensación de estímulo y energía. La cafeína se absorbe mayoritariamente en el intestino delgado y el estómago, lo que facilita la distribución en casi todos los tejidos, incluyendo el cerebro (Valenzuela B, 2010).

Con respecto a la relación del café con las enfermedades cardiovasculares, se aprecia que la curva epidemiológica atribuye que un consumo moderado es eficaz en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, si el consumo excede los 300 ml al día, el riesgo cardiaco se incrementa notoriamente (Valenzuela B, 2010).

Los efectos del café en relación con la atención y memoria ha sido estudiado entusiastamente, tanto en humanos como en animales. La cafeína es un psicoestimulante, por lo que sus efectos son notorios, no obstante, solo se aprecia una significativa variación en la capacidad memorística en los pacientes con una condición inferior a la normal (Franco, 2009).

Conclusiones

El acceso de drogas legales o sociales, suponen una gran fuente de estudio, puesto que, el desarrollo científico facilita la compresión de los elementos químicos y de los efectos que puedan tener estos en la psique humana. Así mismo, es importante resaltar que el consumo desmedido de cualquier alimento, sustancia o compuesto resulta en el deterioro del bienestar.

Por otra parte, es importante resaltar que la dependencia a sustancias es un problema real que se ha agudizado por la situación de pandemia, dado que la situación de estrés y de aislamiento facilita la creación de situaciones poco asertivas para las personas (Esber, 2020).

Referencias

Aguilera, K. T. (2016). EFECTOS NEUROBIOQUÍMICOS DE LA NICOTINA EN EL CEREBRO HUMANO. 11.

Castaño Calduch, T., Hebert Jiménez, C., Campo San Segundo, M. T., Ysa Valle, M., & Pons Carlos-Roca, A. (2012). Tabaco de liar: Una prioridad de salud pública y consumo. Gaceta Sanitaria, 26(3), 267-269. https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2011.09.010

Esber, J. O. (2020). Adicciones y pandemias: Interrelaciones y entramados tensionales. Una introducción. XII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XXVII Jornadas de Investigación. XVI Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. II Encuentro de Investigación de Terapia Ocupacional. II Encuentro de Musicoterapia. https://www.aacademica.org/000-007/74

Espada, J. P., Méndez, X., & Griffin, K. W. (2003). ADOLESCENCIA: CONSUMO DE ALCOHOL Y OTRAS DROGAS. 23(84), 9-17.

Franco, R. (2009). Café y salud mental. Atencion Primaria, 41(10), 578-581. https://doi.org/10.1016/j.aprim.2009.07.001

Martínez, A. M., & Gutiérrez, A. R. (2002). Efectos del alcohol etílico sobre el sistema nervioso. 35, 14.

Medina-Mora, M. E., Real, T., Villatoro, J., & Natera, G. (2013). Las drogas y la salud pública: ¿hacia dónde vamos? Salud Pública de México, 55(1), 67-73. https://doi.org/10.1590/S0036-36342013000100010

Reina, S. S. (2018). Nuevos dispositivos de administración de nicotina. 21, 3.

Ribera Osca, J. A., Córdoba Garcia, R., & Gascó Garcia, P. (2014). El cigarrillo electrónico: La utopía del cigarrillo seguro. Atencion Primaria, 46(2), 53-54. https://doi.org/10.1016/j.aprim.2013.12.002

Valenzuela B, A. (2010). EL CAFÉ Y SUS EFECTOS EN LA SALUD CARDIOVASCULAR Y EN LA SALUD MATERNA. Revista chilena de nutrición, 37(4), 514-523. https://doi.org/10.4067/S0717-75182010000400013

¿Y si hablamos de la muerte? Continuación…

“Doctora, últimamente me siento triste, sin ganas de nada, no tengo apetito y tengo muchas ideas en mi mente a veces no quisiera despertar… Hace 6 meses falleció mi hermano, me dicen que debo estar bien, que ya pasó mucho tiempo, que a mi hermano no le gustaría que yo esté triste… Pero yo sólo quiero llorar  y pensar que esto no es real,  ¿usted cree que estoy mal?

Confesiones cómo ésta escucho a menudo en consulta, muchos piensan que sólo se debe hablar de la vida y cómo vivirla o que hay emociones buenas y malas;  que no hay que llorar a los  muertos porque se ponen tristes o “no los dejamos descansar en paz”, y que todos viven el duelo de manera similar.  La única vez que nos permiten llorar y se alegran es cuando nacemos, luego se nos lo prohíben… Somos analfabetos emocionales. Cuando llegan a la primera sesión no son conscientes ni de sus emociones, ni pensamientos. Creen que los responsables son los demás o que lo que sienten está mal, pero juntos trabajamos el observar sus emociones sin juzgar, dándole la bienvenida tanto a la alegría cómo a la tristeza, al goce y al dolor. 

En mi caso, los pequeños golpes que me iba dando la vida, no fueron suficientes para despertarme, tuve que tocar fondo para descubrir por fin qué era lo realmente importante, para aprender a disfrutar de las cosas cotidianas. Recuerdo en mi  formación en Psicología que nuestra mente sólo tiene dos objetivos: buscar el placer y evitar el dolor. Sin embargo, una vida en absoluto placer, sin percibir las otras emociones básicas, estaría indicando un desequilibrio y de seguro alguna enfermedad mental.

Nos han enseñado que los errores son fracasos, que no podemos equivocarnos, la equivocación conlleva castigo. El castigo nos expone, nos avergüenza, nos hace sentir culpables y produce dolor. ¿Pero de verdad es que podemos ser perfectos? Esta exigencia impuesta por los sistemas educativos y aceptada por nosotros desde niños como si fuera real, nos lleva a inhibir la autenticidad que hay detrás del dolor. ¿Y si lo que entendemos por castigo fuese realmente una bendición?

Probablemente hayas escuchado que el dolor es inevitable y el sufrimiento opcional. Pero es posible que esta afirmación te haya despertado cierta confusión y rechazo. Estos dos conceptos, aunque muchas veces aparezcan unidos, son opuestos. Además, la tendencia de reacción de cada persona hacia alguno de ellos tiene mucho que ver con sus vivencias tempranas. Es decir, con el modo en que aprendimos a gestionar la frustración y los cambios. El dolor es una reacción natural ante un suceso desagradable, una experiencia transitoria, cambiante, que se diluye si la abrazamos y permitimos. El sufrimiento, por el contrario, puede alargarse indefinidamente: depende de nosotros crearlo o ponerle fin por medio de la aceptación, ya que se produce cuando nuestro pensamiento se resiste a una sensación que considera molesta. Cuando nos sumimos en el sufrimiento nos sentimos víctimas injustamente tratadas por la vida e incapaces de controlar lo que sucede. 

El dolor nos da un mensaje que nos protege y regenera, nos inspira y enseña el camino correcto, nos hace más fuertes, nos permite aceptar realidades diferentes. Nos enseña cuáles son nuestras limitaciones, y a partir de ese momento, entrenarlo (como si fuese un músculo) nos hace más resilientes.  Si fallece un ser querido, si perdemos una relación importante o si quedamos desempleados es normal que el dolor aparezca. En general cualquier pérdida significativa, cualquier situación en que nuestras expectativas se rompan nos generará este sentimiento.

Todos reaccionamos de forma diferente a la muerte y echamos mano de nuestros propios mecanismos para sobrellevar con el dolor que ésta conlleva.

Cuando evocamos en nuestra memoria la palabra “duelo”, suponemos que estamos hablando de pérdidas humanas y que tiene que ver sólo con la muerte. Nos cuesta pensar que si nos mudamos a otro país o cambiamos de trabajo también vivimos un duelo, que si me cortan una pierna debido a una enfermedad también lo transito, al igual que cuando pongo fin a una relación. Un divorcio o alejarte de alguien con quien mantenías un vínculo afectivo es un “duelo de vivos”,  la aflicción es más intensa porque sabes que la persona aún está y puedes imaginártela en su rutina diaria o hasta te la puedes volver a encontrar. Es más difícil procesarlo y sanar, a veces quedan palabras pendientes, conflictos no resueltos que se van arrastrado. Se viven las mismas etapas que en una defunción; el shock o negación de no entender, la rabia junto a la culpa y reproches, la tristeza profunda que es la etapa más larga hasta llegar a la anhelada “aceptación”.

Sea por deceso o por alejarse de alguien, en ambos casos no respetan lo que podemos llegar a sentir, quieren vernos bien. Si estamos en el velorio nos dan agüita de azar o incluso pastillas para calmarnos ¿Y cuándo podremos llorar la ausencia de esa persona? Se dice que duelo que no se llora no avanza; no es que lo superemos del todo y volvamos a hacer nuestra vida como si nada, se aprende a caminar con  el pesar. Sentir confusión, rabia, desesperanza es natural;  hay que  atravesar todas las fechas especiales como Navidad, Día de la madre, o los cumpleaños sin la presencia de esa persona.

En el camino del duelo hay que tomar decisiones, vamos eligiendo continuamente la forma de recorrerlo y en este trayecto hay una serie de tareas que han de realizarse para conseguir una sana elaboración del mismo:

  1. Aceptar la ausencia, para poder llegar a esto primero debemos atravesar los distintos estadios identificados por la psiquiatra suiza Elisabeth Kübler-Ross en su libro «Sobre el duelo y el dolor»
  • Negación: La persona no asume la muerte o separación , puede entrar en estado de shock y sentir la sensación de que está viviendo un sueño o pensar que su ser querido va a  volver en cualquier momento, puede haber una cierta sensación de irrealidad y las emociones se pueden bloquear.
  • Culpa: Pensamientos cómo “no haber hecho lo suficiente” o “no haberse portado bien con el otro”, por ejemplo. Sentirse culpable por haber provocado una discusión o por no estar presente en el deceso.
  • Rabia: Los sentimientos de frustración y de rabia cuando se produce una muerte son naturales, y es necesario hacer consciente esta emoción para no transformarla en rabia hacia nosotros mismos pues es cuando surge la culpa patológica.
  • Desesperanza: En esta etapa la emoción principal es la tristeza al hacerse consciente de la pérdida. Este dolor nos hace conectar con un sentimiento profundo de soledad y vacío, podemos llegar a tener la sensación de que sin el otro no podemos vivir.
  • Aceptación: Cuando admitimos la muerte es momento de empezar a rehacer nuestra vida. Hacerse la idea que la otra persona ya no está no quiere decir que ya no nos duela o no la echemos de menos. Aprendemos a vivir sin ella, aunque siempre nos quedará su recuerdo.

2. Abrirse al dolor, permitirse sentir todo ese dolor, mirarlo, abrazarlo, expresarlo, no esconderlo o reprimirlo. Permitirnos también los momentos de tregua (sino sería como mirar fijamente al sol) ya que el duelo fluctúa entre el sentir y el hacer, la orientación a la pérdida y la orientación a la recuperación.

3. Aprender a vivir sin esa persona, todo lo que antes se hacía de forma compartida o lo realizaba la otra persona ahora ha cambiado y con ello, nuestras responsabilidades, costumbres… Una parte tuya muere y hemos de reestructurar nuestra identidad, no solamente como individuos sino también en relación con los demás.

4. Encontrar de nuevo sentido a la vida, volver a ocuparse de ella y de los vivos. También es cierto que para transmutar un gran dolor es necesario encontrar un propósito o proyecto cuyo amor sea proporcional a la magnitud del dolor sufrido.

Se dice que en la sociedad existe una tendencia negadora a la muerte y se arraiga la idea de ésta como si fuera un fantasma. Pero de igual forma la experiencia dice que si a este fantasma se le pone nombre y apellido se le integra y se vuelve parte de nuestra vida. Jorge Bucay, terapeuta y escritor argentino en su libro “El camino de las lágrimas” nos habla sobre las necesidades emocionales de las personas que atraviesan una pérdida y cómo verse satisfechas:

  • Necesitan ser escuchadas y creídas en toda su historia de la pérdida.
  • Sentirse protegidas y tener permiso para expresar emociones.
  • Ser validadas en la forma de afrontar el duelo (saber que esto que les pasa es natural, está bien hecho y no es malo sentirse así).
  • Estar en una relación de apoyo desde la reciprocidad (que la otra persona le entienda gracias a una experiencia similar o que la otra persona “sepa” de lo que está hablando el afectado).
  • Que respeten su individualidad y forma de procesar el duelo.
  • Necesitan poder expresar amor y vulnerabilidad ante otras personas.

Todos en algún momento hemos experimentado un duelo, ya sea por terminar una relación,  por el diagnostico de una enfermedad o la pérdida de un ser querido. Quiero terminar éste artículo con algunas ideas que pueden ayudar a transitar este tiempo:

  • Busca el apoyo de familiares y amigos.  Es importante saber que en ocasiones preferimos estar solos o acompañados, va a depender del momento. Es normal sentirnos confusos y no saber qué es lo que deseamos, ten paciencia, no te culpes, ve a tu ritmo.
  • Intenta compartir tus malos momentos con personas diferentes para que ninguna de ellas pueda sentirse desbordada.
  • Evita tomar decisiones importantes de forma precipitada. En ocasiones la emoción es la que intenta controlar esa decisión y no siempre es la acertada.
  • Permítete estar en duelo emocional, pero a la vez es positivo marcarse pequeñas obligaciones con la finalidad de no aislarse y recuperar nuestra vida familiar, social, laboral y personal.
  • Te sugiero ver de manera gradual los recuerdos que te resulten dolorosos, no quieras correr ni exponerte en exceso. Poco a poco lo irás consiguiendo y el sufrimiento irá disminuyendo.
  • Intenta cuidarte a ti mismo, a través de la alimentación, el ejercicio físico, el descanso, la reducción de hábitos no saludables.

Soy consciente de que los consejos que te acabo de proponer no son fáciles de seguir. Pero no olvides que todos tenemos una capacidad de adaptación inimaginable. Te animo a que cada vez que sientas ese dolor y esa tristeza tan intensa que puede llegar a invadirte por dentro, intentes sustituirlos por amor. Amor hacia lo que tuviste, amor por todos los buenos momentos vividos.

Referencias

Jorge Bucay (2006). El camino de las lagrimas. España: Grijalbo.

Elisabeth Kübler-Ross ( 2005). Sobre el duelo y el dolor. Barcelona: Ediciones Luciernaga.

Rigidez mental: Pensamientos ladrillo

El pensamiento es la capacidad que poseemos las personas de construir ideas y representaciones de la realidad. En sí, el pensamiento es toda creación de nuestra mente.

Un gran porcentaje de personas presenta una forma de pensar rígida, hecho que influye en su forma de sentir y de actuar.

Los pensamientos rígidos, absolutos o «pensamientos ladrillo» son inflexibles, y se empiezan a consolidar desde que tenemos uso de razón, pueden verse significativamente influenciados por los estereotipos, creencias y prejuicios sociales. La variabilidad crea inseguridad y ansiedad.

Algunas características que promueven el fortalecimiento de esta rigidez son la intolerancia a la incertidumbre, a la ambigüedad, la resistencia al cambio y a la novedad, la obstinación y el ego desmedido.

La inflexibilidad mental limita nuestro modo de pensar, cerrando nuestras ideas entre cuatro paredes, hecho que interfiere directamente con procesos como la creatividad, la espontaneidad y la adaptación.

Este tipo de forma de pensar es una característica de personalidades obsesivas.

Las creencias se fundamentan en una sola perspectiva unidireccional, en donde la mayoría de las veces tienden a excluirse criterios alternativos. No asumen que existen otras formas de ver el mundo.

A una persona con rigidez mental se le dificulta percibir la realidad desde diversas perspectivas, permaneciendo atrapada en un patrón cognitivo y a la vez conductual que la misma persona se formó, y del cual le cuesta significativamente poder salir, pese a que las consecuencias negativas a las que la rigidez conlleva.

Esta forma de pensar es completamente unidireccional, ya que existe una fuerte negación a darle la oportunidad a nuevas perspectivas, hecho reforzado por la reticencia a los cambios.

Personas que presenten rigidez mental, suelen utilizarla para encubrir la incertidumbre que acontecería de permitirse generar algún cambio, o romper algún esquema autoimpuesto. Esto quiere decir que, detrás de la pared de ladrillos, se encuentra una percepción de autoindefensión.

Esta percepción errónea de tener siempre la razón, no fomenta el desarrollo del pensamiento divergente, el cuál se centra en emplear la creatividad y el ingenio, como complemento al pensamiento lógico o lineal, para la búsqueda de soluciones.

La pobre apertura al cambio, se fundamenta en un miedo inconsciente de perder el control, por lo que se aferran a sus propias creencias. Es así que, la rigidez mental se considera un mecanismo de defensa.

En cierto punto, esta característica de seguir los mismos antiguos patrones para sentirse a salvo, repercute negativamente en las relaciones interpersonales, especialmente en aquellas situaciones en donde se requiere del trabajo en equipo, ya sea en un medio laboral, social o de pareja.

Para no salir de su visión túnel, se encuentran en una búsqueda constante para lograr racionalizar lo que sienten, bloqueando aquellas emociones que podrían sugerirles que la decisión tomada, no es necesariamente la correcta.

Human Psychology – Obstacles and Challenges – Abstract Illustration as EPS 10 File

Todo aquel que no les dé la razón queda fuera de cualquier reflexión autocrítica, presentándose una sólida reafirmación del yo interno, en donde se le atribuye mayor valor a la propia opinión que a la empatía, aún en circunstancias en donde se requeriría darle más cabida a este componente de la inteligencia emocional.

Una persona con poca flexibilidad mental, oculta un gran temor al fracaso, a la equivocación, hecho por el cual, no se brinda la oportunidad de evaluar otras posibilidades. Sus pensamientos ladrillos son percibidos como inamovibles y entonces se convierten en una especie de zona de confort mental, es donde se desarrolla un estado de ansiedad severa por intentar permanecer ahí.

El pasado les supone su aprendizaje base, por lo que se aferran a él, aún cuando hayan variables distintas en nuevas experiencias. Esto construye sus propios conceptos de perfección, rechazando o evadiendo cualquier posibilidad que los ponga en «riesgo».

La rigidez mental es una característica de algunos desórdenes psicológicos, tales como, la personalidad obsesivo compulsiva, personalidad anancástica, el Trastorno del Espectro Autista, Trastornos de la conducta alimentaria (Especialmente Anorexia nerviosa), entre otros.

Nosotras y yo: Cuando la identidad se fragmenta

Introducción a un sistema disociativo múltiple

Hablar sobre la posibilidad o existencia de otras identidades dentro de una misma persona, ya es de por sí, complejo, mas no imposible; se trata del trastorno de identidad disociativo conocido antiguamente como trastorno de personalidad múltiple. Démonos cuenta de lo siguiente, si a veces no sabemos exactamente, cómo nos sentimos o no logramos ver de dónde viene nuestra tristeza o por qué sentimos ansiedad, (gracias a una escasa educacional emocional) nos preguntamos ¿por qué estoy ansioso? ¿se imaginan escuchar voces de identidades con preferencias y gustos? Sería difícil ¿no?

En mi viaje para entender quién soy, he descubierto muchos caminos, muchos de ellos dolorosos, otros más fáciles de sobrellevar pero que al final me alejaban de mi fin principal: Saber quién soy ¿Qué tan difícil será construir una identidad con recuerdos inconclusos, sintiendo que todo es confuso, sintiéndose siempre extraño, no humano, con miedo a todo, sin que alguien te explique o contenga el miedo? ¿y si le pasa a un niño? Y si ese niño crece con ideas de “otros” susurrándole al oído… ¿Estamos hablando necesariamente de un trastorno esquizofrénico?

  • Yo: Espera, a mí no me gusta esto.
  • Alguien: Sí, sí me gusta.
  • Yo: Claro que no.
  • Otro: Eres realmente tonto.
  • (Yo grito): ¡Quién dijo eso!
  • Padre: ¿Con quién estás hablando?

*Nota: el presente dibujo es compartido, con el conocimiento y consentimiento necesario, con fines académicos..

 Me recuerdo como una niña con un mundo interior muy rico, llena de fantasías y lugares increíbles, sin embargo sabía que era la única experimentándolo, sin duda, el que mis padres me hayan permitido explorar jugar hasta el cansancio, es algo que realmente no tiene precio, agradezco su sacrificio por darme una niñez lo más sana posible, aunque ya mirándolo a la distancia, los problemas siempre estuvieron allí… y es que no se trata de encerrar al niño en una burbuja y protegerlo de todo dolor y frustración, hacer esto, sería opuesto de protegerlo. Se trata de tener consideración sobre su condición, un niño solo tiene las herramientas para asimilar el mundo que le corresponden a su edad, por eso, el ser padres o estar al cargo de un niño es una tarea realmente importante, vital diría yo. Procuremos ser conscientes de quién debe cuidar a quién: El adulto al niño, hagamos el esfuerzo de empatizar con ellos, recordemos nuestra propia niñez. 

Y qué pasa cuando, por diferentes variables ¿no podemos cuidarlo? y se ve expuesto a situaciones muy estresantes o traumáticas, sin que tenga aún la capacidad de entenderlo, qué pasa cuando aún no existen palabras para expresar las sensaciones ¿cómo entiendo un hecho si no sé definirlo? 

Según la Teoría de disociación estructural “parte de la idea, de que nadie nace con una personalidad integrada, los niños pequeños operan basándose en diferentes estados del Yo que manejan diferentes necesidades como comer, jugar, sentir apego al cuidador, explorar el mundo, etc. Cuando crecen, estos estados del Yo que funcionaban semi independientemente se integran para formar una personalidad congruente, flexible y adaptativa”. Esta teoría está basada en los trabajos de Pierre Janet y otros autores, además de la teoría del apego de John Bowlby. Es hasta ahora la más aceptada a nivel mundial. (Van der Hart, et al., 2003, 2006); (Gonzales, 2010); (International Society for the Study of Trauma and Dissociation, 2011); (System long soul blog, 2021).

Aparentemente esto se logra entre los 8 y 9 años, por lo que, para que una identidad se integre en una sola y se defina así misma como un YO integrado, no deben ocurrir hechos que interrumpan dicha construcción y fragmenten la identidad, es decir no antes de los 8 años. Un niño que experimente un trauma, que sea constante en el tiempo (abuso psicológico, físico, sexual o de ritual), en donde sea maltratado, torturado y sobre todo humillado, desarrolla un trauma complejo con la posibilidad de disociar o no, a menos edad mayor riesgo de trauma complejo o disociación, ya que el niño cuenta con menos recursos para asimilar el evento (es por eso que alguna de las identidades pueden ser introyecciones de animales, objetos, etc. ya que utiliza sus recursos infantiles y fantásticos para protegerse).

 ¿Qué sucede si el trauma al que se ve expuesto por muchos años, no logra ser asimilado? Que tan doloroso puede ser, que el niño no entienda que le está pasando a él y que es perpetrado por las personas que se supone deben protegerlo… Lamentablemente pasa más de lo que nos gustaría aceptar, cerca del 1 al 3% de la población padecen de un trastorno disociativo de la personalidad (TID) (International Society for the Study of Trauma and Dissociation, 2011), 

Una identidad que tenga sentido

El trauma antes de los 8 o 9 años interrumpe la construcción hacia una personalidad estable. Las diferentes partes del Yo permanecen separadas, no funcionan junto a las otras, no son capaces de cumplir varias de sus necesidades. A diferencia de un Yo congruente, flexible y adaptativo, que puede fácilmente asimilar la idea: “ A mí, me pasó eso” pero este Yo, no puede formarse si el apego con el padre es inconsistente, a veces es cariñoso y protege, y a veces es agresivo y maltrata, lo que no le permite experimentar un apego seguro por lo que el niño permanece en estado de alerta constantemente, sin saber cuándo sus necesidades serán satisfechas y cuándo su cuidador volverá a dañarlo, dándole paso así a la construcción de un apego desorganizado: “no sé cuándo confiar, no sé cómo sentirme bien”

Entonces… ¿Qué es el trastorno de identidad disociativo (TID)?

El trastorno de identidad disociativo es el resultado de la disociación crónica, derivada de maltrato o negligencia durante la infancia que termina siendo mal adaptativo pero útil para la supervivencia. El TID es mayormente identificado por los pacientes y por lo tanto diagnosticado en la adultez. Los criterios diagnósticos principales son:

– Amnesia disociativa: Incapacidad para recordar eventos importantes del pasado que pertenecen a la biografía de la persona, focalizada al olvido de traumas o situaciones de mucho estrés.

– Trastorno de identidad disociativa: Disrupción de la personalidad caracterizada por dos o más estados distintos de identidad. Vacíos recurrentes al recordar hechos cotidianos, información personal importante y/o traumática.

– Trastorno de despersonalización/ desrealización: Experiencias recurrentes de sentirse separado del cuerpo, como si fuera un observador externo de los propios procesos mentales y del cuerpo.

Como anécdota…

Llega a consulta mi primer caso de TID, admito que antes de conocer los temas sobre apego, trauma complejo y disociación estructural (desde luego temas muy pesados, por que conllevan mucho dolor emocional), hubiera pensado que la persona experimentaba algún episodio psicótico, es decir, fuera de la realidad. Felizmente ya estaba informada y como dicen a veces… realmente lo teórico se quedó muy corto en comparación a lo real. De pronto el dolor se apoderó de la persona… de todo el espacio… y solo tal vez sería la primera vez, que la identidad principal (host) aceptara por unos segundos lo que le pasó, para darle paso al protector principal del sistema (Sistema: denominación al conjunto de identidades que emergen para enfrentar la cotidianidad), quien relata los hechos de manera más clara, quien sí puede hablar de lo que pasó sin demostrar dolor. Y así luego la evaluación y análisis respectivo, puedo deducir que son un sistema con más de 3 identidades, que empieza en la fase principal, en la que aún no hay conciencia de que pertenecen a un mismo origen. Y trato de darles la bienvenida y decidimos empezar con el tratamiento. Después de algunos meses de psicoterapia, han logrado conocerse, cooperar y hacerse cargo de los alters más pequeños (alter: denominación más precisa que se le da a una identidad que nace de dentro de un sistema TID) logran ayudarse y sobre todo y lo más importante: a comunicarse, ahora se validan emociones y sentimientos, deseos también y se dan espacios para expresar sus pensamientos y propósitos. Aún hay un arduo trabajo por hacer y muchos caminos que recorrer, pero siempre es mejor hacerlo en compañía de alguien que pueda y quiera sostener. Esta vez es diferente, esta vez hay menos soledad y cuentan con las herramientas para salir adelante. 😊

*Nota: el presente dibujo es compartido, con el conocimiento y consentimiento necesario, con fines académicos.

Reconozco que al ser la primera vez en el que uno se entera de estos temas, le parezca inverosímil, increíble, y tal vez la idea de las identidades nos llama la atención, pero lo importante no está solo ahí, tal vez la reflexión más importante debería ser: ¿Qué tan espantoso fue lo que le pasó a este niño, que su identidad incipiente no pudo soportar y se fragmentó? ¿durante cuánto tiempo? ¿Por qué no lo protegieron? 

Existe un gran respaldo clínico y científico, te invito a que investigues más si es que así lo deseas, también podrás :  “Ver un lado increíble de la complejidad de la mente humana de la diversidad y la experiencia humana” (Delta system, 2019), pero sobre todo porque se necesita a más personas, clínicos y profesionales de la salud en general que se interesen por estos temas y se eduquen, necesitamos que estén capacitados para informar y prevenir a las familias para que sostengan luego del trauma, también a la sociedad para que la información llegue y se pueda derivar a pacientes que presenten algunos de los síntomas ya mencionados a especialistas o personas entrenadas en trauma complejo, es necesario que se reconozcan estas realidades, con el objetivo en común de proteger a la infancia, porque sí existen consecuencias y muchas de ellas incapacitan para siempre.

Si se me permite, me gustaría dirigirme a las personas que están leyendo este artículo y se han sentido vistos o tal vez, le ha recordado a alguien que conocen:  

Si tú al leer esto te sientes identificado, busca ayuda profesional, este no es más que un proceso que intenta ser adaptativo, que se aferra a la vida, no hay nada de malo en tener contigo a tus identidades, ellas te protegen y te han permitido ser quién eres hoy. A mayor reconocimiento y validación mayor será el bienestar de todas las partes/alters/fragmentos e identidades. 

Ya no estás solo.

Referencias:

  • Gonzales, A., (2010). Trastornos disociativos Diagnóstico y tratamiento. EDICIONES PLÉYADES, S.A. 
  • International society for the study of trauma and dissociation, (2011). Guidelines for Treating Dissociative Identity Disorder in Adults, Third Revision. Journal of Trauma & Dissociation, 12:115–187, 2011.
  • Long soul system blog, (2021) https://longsoulsystem.com/recursos/lista-de-libros/
  • Long soul system – Trastornos disociativos.  Canal de youtube. https://www.youtube.com/channel/UCyQyPhi2n-olE07cBgiLMMw
  • Silberg, Y. (2013), El niño superviviente. Editorial desclée de brouwer, S.A.
  • Van der Hart, et al., (2003, 2006). El YO atormentado. Editorial desclée de brouwer, S.A.

Deséame

La dulce crónica de un pedido

Hoy, como una musa curiosa, me integro a la mente de una fémina quien piensa sigilosamente, a través de sonrisas, caricias agradables y sutiles muestras de afecto. Sin embargo, dentro de sí esconde un huracán que azota toda estabilidad amorosa, ahora, como fiel cronista romántica y hueca, me propongo llenarme de su esencia y describir algunas cuestiones que pueden suceder cuando la planicie matrimonial hace su entrada. Desde una mujer ,claro, de ellos, la musa se transformará después para descubrirlos. Por hoy, esto fue lo que me encontré:

«Cuándo me levanto, veo recuerdos echados a mi lado, aquellos que en su momento evocaron sonrisas y ahora solo despiertan muecas de resignación, y a veces, hasta de repudio por lo que hemos gestado hasta ahora, un gesto malsano que explota desde lo más profundo de mí».

«Sentimientos con sabor a hiel se forman e impregnan mi boca de amargura, esta cavidad que ahora dudo si te pertenece tiene gruesas telarañas esperando que dentro de sus tinieblas, la caverna sea descubierta. Pero, es muy temprano para tales cosas, mejor empiezo el día de una vez, un día que, irónicamente gira en torno a ti, en atenderte, evocarte, y pelear contra los recuerdos que llenos de nostalgia me abrazan haciéndome ver que esa vida que tuvimos ya no está aquí».

¿De dónde viene el deseo en las mujeres?

«En mi caso, conocer a una persona y que está sea inteligente, empática, curiosa y que huela bien. Si on top of that es good looking, me muero»

«Para mi, es especialmente atractivo que sean súper confident»

«Yo lo siento como un estímulo que va desde lo visual hasta el contacto»

«Del calentamiento global. Para mí el atractivo o «deseo» es la inteligencia, la creatividad, no caer en la monotonía, de ahí nace el deseo»

Cuando eres una musa romántica y hueca, impregnarte de la psiquis de muchas, a modo de encuesta, te permite apreciar bastantes cosas. De las frases más interesantes que he podido acoger para descubrir este mundo humano sobre el deseo encontré estas reseñas. Sabrán disculpar el spanglish, pero, cuando la encuestada determina sus gustos, para ella, los idiomas se vuelven pequeños para determinar aquello que su mente quiere expresar recurriendo de este modo a más de algún recurso extra. Eso le da paso inclusive, al humor, como la última encuestada.

El deseo, si nos aproximamos en el simbolismo que engloba, encontramos que se compone de anhelar, acciones para llegar a la ansiada satisfacción y, una sensación casi inmediata de satisfacción por haber cumplido. Este tópico es de esas pocas cosas humanas que el solo hecho de concebirlas ya significa una actividad placentera. Volvamos al plano de la informante del inicio, qué aspectos ha podido descubrir ella sobre su deseo y tal vez, pecar por una vez de manera graciosa, en generalizar hacia otras.

«El deseo, devino de un querer reivindicar mis teorías sobre lo que aprendí que estaba bien y lo que estaba correcto, influenciado además por ciertas ideas sobre el status, estilos de vida y lo que entendí, era comodidad. De este modo, quedé enmarcada en un torbellino de significados y significantes, aquí un resumen ínfimo al respecto:

  • Barba: sí la tiene, orgánicamente hay testosterona, si no la tiene, ese «maquillaje» que figura en la cara de ellos a modo de vellos se torna en algo totalmente en su contra, pero, puede implicar además un estímulo cosquilludo y dulce dentro de lo áspero que es, para que en noches cálidas sirva de acopio en un cuello helado. Así, he aprendido que se «usan» las barbas.
  • Manos grandes: entendí sobre ellas que independientemente de como luzcan y midan, mientras sepan acercarse y adormecer entre ellas un alma agitada, pueden verse con total libertad, el anhelo de tenerlas cercas es en sí mismo una fruta madura que pide a gritos ser comida.
  • Piernas: con o sin depilar, existe capacidad de decisión allí. No hay mayor relevancia, no obstante, cuando hablamos de un asiento cómodo en el que reposar, se descubre entonces un jugueteo y complicidad que no se aprende, se vive.»

Como se vislumbra, cuando miramos con la lupa de quien piensa en términos de deseo, los significantes tienen un significado totalmente opuesto a lo que pudiera describirse en otras ocasiones. Para verlo más claro, esta espiada mujer al hablar de: manos, barba y piernas, en lugar de pensar en la anatomía especifica que nuestro significante mental puede adjudicar, lo que hace es pensar en términos del objeto que desea, en él; a quien echa de menos aún teniendo en sus mañanas su respiración al costado. Esto es, pensar dentro del deseo, nótese además la contradicción en muchas de sus formas, es solo un ápice de cómo funciona este mecanismo en nosotros.

Particularmente, en mi posición de musa invisible e intangible, creo fielmente que este elemento funciona a través de lo aprendido, «lo que me dieron a probar alguna vez de forma satisfactoria y entendí que era bueno para mí lo buscaré muchas veces y de varias maneras». Así pues, el deseo en una mujer, e inclusive en muchos seres, puede tal vez deberse a lo que hemos entendido que es grato, aquello, que al haberlo volteado en múltiples formas fantasiosas en la imaginación, hemos decidido que, de tenerlo sería altamente placentero.

¿Se puede forzar el deseo?

Teóricamente, aunque nos parezca maquiavélico, sí. A través del deseo instrumental que muchos habrán escuchado en alguna revista o en esas clases ociosas del colegio donde reprendían más que enseñar, podemos dilucidar fácilmente como es esto. Ejemplo simple: Moni, necesita encontrar una estación de gasolina, el deseo de hallar este servicio deviene de que su auto se queda sin gasolina por lo que de un momento a otro quedará varada. ¿Me explico? Se que sí.

De este modo, vemos que existen algunos trucos para favorecerlo, en ámbitos tal vez más sociales la cosa no vendría tan sencilla, cuando intentamos discernir cómo funciona, es posible decir que grandes y suntuosas riquezas tangibles tanto corporales como las de objetos (dinero, mansiones etc.) pueden despertar cierto interés, una importancia que tal vez está más cercana a la ambición, pero deseo al final del día. ¿Podemos juzgar y señalar a alguien por esto? Depende de cada humano, pero, sí me lo preguntan, creo que el deseo legítimo se basa en querer aquello que no se tiene, aquello que sabemos va a satisfacer, así que, juzgar placeres no viene al caso.

¿Cómo quiero que me desees?

Volvamos a husmear en la memoria y pensamientos que, como autopista en hora pico están en su apogeo en la mente de ella.

«Cuando me miras, existe costumbre, es un cuaderno de notas abierto, donde cada palabra habla en un tono gris todo lo aburrido y tedioso que llevamos aquí a cuestas. Se que tal vez muchas de mis actitudes se han escurrido a lo largo de los años, pero, sigo aquí, ardiente y esperando ser bonita para ti. Para mi, a veces lo soy, ahora, tal vez lo dudo más que antes, pero, mi esencia de quererte, anhelarte y saber que será satisfactorio aún brilla y se llena de esperanza»

Al mismo tiempo, se que muchas de nuestras historias tienen encuentros que han hecho sacar de cada uno lados oscuros, por suerte, cada uno muy reversible, aún recuerdo que me pedías a gritos ciertas horas para dedicártelas, recuerdo a su vez todas las veces que a solas dijiste que mi nombre, aún siendo común, se lleno de júbilo por ser yo quien lo tenía. ¿Alguna vez, hoy, pensaste en eso? Me gustaría que recordaras que yo a modo de ofrenda entregué mi cariño y miradas no por obligación, ni por ambición desmedida, sino por el deseo de saber que estabas para todos, pero en especial para mí, quiero que me desees y sepas de manera incontrolable e intuitiva que sí nos unimos, más que un placer orgánico, existe una unión de quien desea poseer al otro no con fines de guerra y ganancia, sino con el objetivo de reafirmar que te escogí por sobre todo, y por sobre todo te sigo eligiendo, pese a los trucos del deseo. Así, quiero que me desees».

Finalmente, descubrimos que el deseo más allá de un babydoll, evoca actitudes, formas de llevar a cabo las cosas y saber que tras cada una de ellas, existe una bocanada de satisfacción ¿Cómo te gusta que te deseen?, ¿Qué cosas has aprendido que producen en ti deseo? Esta quimera humana, que ha surgido de nuestra inquietante y por siempre infranqueable necesidad de querer más, suele transformarse, reavivarse, reponerse tras momentos duros y por sobre todo, nunca perece.