La discriminación, una forma de inferioridad

Existen conceptos de valor negativos que tienen como único objetivo la afectación de la persona y la desintegración social; y que están dirigidos contra aquellos que son considerados equívocamente como diferentes y hasta inferiores. A este tipo de conducta se le denomina discriminación y todo lo que este concepto implica también es un tema de estudio para la psicología, desde donde se sugiere atender este problema partiendo de sus orígenes, que se encuentran en la mente y las emociones del ser humano. La exteriorización de creencias contrarias a lo moral y lo legalmente permitido, para luego expandirse a círculos más grandes como la sociedad y el Estado vulneran el modo democrático de convivencia en el que aspiramos vivir. La extinción de conceptos como la discriminación, y sus derivados como: el prejuicio, el estereotipo, el racismo, entre otros; no solo nos dan la tarea de formar a los niños en valores y en principios básicos que les permitan diferenciar entre lo bueno y lo malo, también implica el diagnóstico de trastornos que se encuentran detrás de este tipo de pensamiento, que se da a conocer a través de una conducta que puede esconder más de lo que parece.

Palabras clave: Discriminación, prejuicio, estereotipo, racismo. 

El Perú es uno de los países donde existe más diversidad cultural, esto debido a una historia de constantes cambios, revoluciones; el carisma y la amabilidad de sus habitantes. Esta mistura de colores y sabores nos ha posicionado en el top número uno en muchos aspectos, siendo uno de ellos nuestra gastronomía, que es reconocida mundialmente por su calidad y la fusión de variados sabores. Pero ¿Qué pasa cuando empezamos a distinguir esta fusión de una forma negativa? Según Prevert y otros (2011), “desde la psicología social sabemos que la discriminación corresponde a la traducción en actos de los prejuicios. Se trata de un comportamiento negativo en contra de los miembros de un grupo que es objeto de una imagen negativa”. (p.p. 9). Por lo que podemos asumir que los prejuicios, los estereotipos y la discriminación se presentan juntos, y que no son más que el resultado de una herencia penosa que se ha pasado de generación y generación, y que ya es hora de dejar atrás. A continuación, explicaré el concepto de discriminación, así como sus variantes, como son los prejuicios y los estereotipos, para después dar hablar del racismo y finalmente dar una reflexión acerca de esta problemática. Si tú eres de esas personas que piensa que el envase vale más que el contenido, después de leer este artículo, espero hacerte cambiar de opinión y que te des cuenta, que solo es una etiqueta impuesta por una sociedad a la defensiva que ha sido sometida desde el principio de su historia por la violencia.

Estereotipos y prejuicio

En mi opinión contrastada con la de otros estudiosos del tema, el problema de la discriminación comienza con dos juicios de valor negativos de diferente naturaleza, como son los prejuicios y los estereotipos. En primer lugar, los prejuicios son los sentimientos y emociones derivadas de una creencia, en forma de evaluaciones positivas o negativas, que se tienen sobre una persona o personas. Desde la perspectiva de la psicología Casas (2008) nos dice, “no es solamente una declaración de opinión o de creencia, sino una actitud que incluye sentimientos tales como el desprecio, disgusto o total repudio”. (p.p. 151). Por lo que, prejuzgar representa, tener ideas y conceptos por lo general negativos hacia una persona, solo por su apariencia o por lo que creemos conocer acerca de ella sin conocerla realmente; y que han sido previamente implantados en un ambiente de intimidad que no comprende el verdadero valor humano. De esta manera, los prejuicios nos hacen juzgar a los demás, por la creencia injustificada que tenemos y no por sus méritos y acciones. En efecto, la discriminación se encuentra vinculada con el prejuicio, como la actitud arraigada en el ámbito de las convicciones personales que considera a un determinado grupo humano como inferior.

Respecto a los estereotipos, se tiene que son ideas organizadas derivadas de creencias, sobre las características asociadas a diferentes grupos sociales: aspecto físico, intereses, ocupaciones, etnias, entre otros. Respecto a este concepto Casas (2008) nos explica, “El término “estereotipo” hace referencia a reproducciones mentales de la realidad sobre las cuales se generaliza acerca de miembros u objetos de algún grupo”. (p.p. 151). En este punto es importante recalcar, que tanto los prejuicios como los estereotipos pueden ser positivos o negativos, siendo por lo general negativos.

Algunos ejemplos

 Al comenzar la carrera de psicología uno de los primeros temas que conocemos, son los prejuicios, pero ¿por qué? Bueno, como profesionales de la salud mental encaminados a evaluar el comportamiento de las personas para dar un diagnóstico adecuado, debemos dejar de lago el hecho de la evaluación a primera vista, porque si bien este aspecto forma parte del resultado final, no lo es todo, ya que lo más importante está en el diálogo y el acercamiento que nos permita el paciente para empezar a conocerlo verdaderamente.

Algo muy importante de recalcar, es la diferencia entre prejuicio y estereotipo, respondiendo el primero a una evaluación más emocional, mientras que el segundo a algo más cognitivo, es decir más mental. Desde la Psicología todos tenemos prejuicios y estereotipos, ya que nuestra mente está hecha para organizar conceptos en categorías. Es relevante decir que los conceptos que podemos armar que responden al concepto de prejuicio o estereotipo, no son siempre negativos, también pueden ser positivos, y es algo a tomar muy en cuenta, aunque ahora solo abordaremos el lado negativo.

Un ejemplo de prejuicio:

Ana es una chica que está un poco subida de peso, es el primer día de clases y quiere verse bien, ella está muy emocionada por hacer nuevos amigos, ya que es muy sociable. Ya en la clase, sus compañeros no son muy amigables, en especial Gloria que la mira con desagrado porque piensa que Ana esta gorda porque no se quiere, sino haría ejercicio y cuidaría más su aspecto. Lo que no sabe Gloria, es que Ana tiene una enfermedad que la ha hecho subir de peso y que es algo que esta fuera de su control. Cuando Gloria se entere de la verdad, se va a sentir muy culpable.

Un ejemplo de estereotipo:

Todos dicen que Claudia es una chica muy bonita, pero algunas personas la han encasillado en el papel de “bonita tonta”, dicen que es de las que se arregla mucho porque no tiene nada en la cabeza. Lo que no saben es que Claudia está estudiando medicina y es una de las mejores de su clase. Esperemos que las personas que piensan que solo es una cara bonita se den cuenta pronto de su error, porque es un poco vergonzoso pensar de esa manera.

La psicología específicamente en su rama social, nos aclara que tanto los prejuicios y los estereotipos tienen un origen social. Según Prevert y otros (2011) nos dicen al respecto, “la discriminación debe reubicarse dentro del marco de un análisis de las estructuras sociales fundadas en diversas formas de desigualdad de poder, de medios materiales, de reconocimiento, etc.”. (p.9). Por lo que trataremos el tema de la discriminación como cuestiones aprendidas mediante la observación; y que son la consecuencia de generalizaciones muy difundidas sobre los miembros de un grupo cercano o social, que nos llama a buscar un lugar en un grupo para ser aceptados, así que una personalidad formada y criterio propios son muy importantes.

Otro punto muy importante es que los prejuicios también pueden ir contra nosotros mismos. Por ejemplo: Si soy el inteligente de la clase solo debo juntarme con los inteligentes; como me dijeron que soy el perdedor de la clase no puedo juntarme con personas con una mejor etiqueta; y si soy el más popular no puedo juntarme con cualquiera. No debemos subestimarnos, no usemos los prejuicios en nuestra contra, eso es un auto ataque, y si no puedes remediar eso en ti mismo, no vas a poder remediarlo en los demás.

Algo de suma importancia, es que esta categorización puede representar a personas que tienen muy interiorizado el concepto social de jerarquías; pero también puede suponer un problema interno más allá de un simple juicio de valor, como el tener que hacer sentir inferiores a los demás para no sentirse inferior uno mismo. En consecuencia, las personas que discriminan a diestra y siniestra, pueden tener graves problemas internos no resueltos, y su forma despectiva de actuar sometiendo y tratando se hacer sentir inferiores a los demás, solo podría ser la máscara de un problema muy grande en su interior.

La discriminación

Ya hemos hablado de lo que significan los términos de prejuicio y estereotipo, pero para recordar, estos son la idea de algo que en concreto no es cierto, ya que solo son creencias guiadas por emociones o la organización de ideas en relación a alguien, respectivamente. En efecto, la discriminación viene a ser el poner en marcha estas creencias y realizar acciones reflejadas en una conducta y en un hecho sólido, o más comúnmente, es llevar la idea a la práctica. En este sentido, la discriminación es el trato diferenciado basado en motivos injustificados; que van en contra de los principios y valores morales, y el ordenamiento jurídico; y que tiene como resultado la anulación o menoscabo de la persona en la que se aplica esta práctica. Más exactamente, el acto de discriminar a alguien, se basa en ideas de prejuicio o estereotipo negativo que hacen que los miembros de un grupo sean tratados como seres diferentes, en el sentido de ser inferiores; yendo en contra de la dignidad y la naturaleza humana de toda persona.

De forma general la discriminación se define como la conducta diferenciada con el objetivo de disminuir a un grupo social o uno de sus miembros. Desde la psicología hay una concepción un poco divergente. Según Casas (2008) la discriminación se da cuando, “el sujeto se siente amenazado de perder poder y dominio sobre aquello que no comprende, valora o desconoce”. (p.p. 159). Así vemos tristemente que nuestra sociedad en la búsqueda de competitividad, reconoce indirectamente el dominio sobre los demás como un valor. Entonces, ¿las personas que discriminan son malas personas? Pues no, ya que considerablemente solo son el reflejo de una sociedad competitiva, y del desconocimiento y una falta de comprensión sobre lo que significa igualdad y valor humano. Asimismo, es importante pensar en la situación de cada sujeto y en los factores que pueden estarlo llevando por este mal juzgamiento de los demás. Quizás una infancia terrible con padres clasistas y con un aprendizaje estereotipado asimilado, tendrá como resultado un niño que crece pensando que discriminar a los demás es lo correcto porque sus padres, su máxima autoridad moral, aprueban esto. Es necesario desaprender y romper con eso más adelante.

La discriminación y el racismo

El racismo, al igual que la homofobia, el machismo o el hembrismo, es una manera aislada de discriminación, dirigida a personas con características específicas, en el caso del racismo, relacionada al origen andino, a si habla quechua o aymara o emplea una vestimenta tradicional. Un ejemplo claro nos lo da Ardito (s.a.) que nos explica, De otro lado, la mayoría de personas de rasgos andinos padecen maltratos racistas cuando, además, son pobres, tienen apellido indígena, han nacido en una comunidad, usan su vestimenta tradicional, tienen baja estatura, escaso nivel educativo, hablan quechua o tienen un marcado acento indígena”. (s.p.). Sin duda existen muchas formas de discriminación, una más inaceptable que la otra, pero considero que el racismo es la que más se ha mantenido y ha pasado a formar parte de nuestra cultura popular e identidad, por lo que líneas más abajo hablaremos un poco de este concepto.

En el Perú, la discriminación como un esquema de intolerancia, ha permitido la exclusión como una forma permitida de descartar a determinadas personas con la etiqueta de inferiores. La marcada diferencia entre la superioridad de determinadas identidades étnicas o raciales, modelos culturales, estéticos y religiosos sobre otras, han sido una amenaza constante para las personas originarias de nuestro Perú, que no han tenido otra alternativa que bajar la cabeza y esconderse ante los abusos de los borrachosamente superiores que no eran más que ignorantes de la materia. La discriminación en nuestro país, ha sido y es un problema grave, una semilla de opresión que ha dado frutos de rechazo e invisibilidad de los más débiles, afectando a la sociedad en general, como una persona que día a día esta desaprendiendo y curándose de un aprendizaje obligado e impuesto por los primeros invasores.

Un poco de historia

La preponderancia de las ideas racistas en el Perú, tuvieron su apogeo durante la República Aristocrática. Manrique (2008) nos dice, “La cuestión de cómo debía insertarse a la población india que iba a forjarse fue un problema desde la propia fundación de la República”. (s.p.). En esta etapa los oligarcas representaban el poder absoluto, la raza negra la esclavitud y los indígenas la pobreza y la opresión. Manrique (2008) también nos habla del impuesto indígena, “la restauración del tributo indígena colonial, bajo el nuevo nombre de contribución personal”. (s.p.). En este sentido, “ser indio”, como llamaban en esos tiempos a los peruanos originarios, sólo significaba una condición fiscal, ya que a pesar de su pobreza extrema, estaban llamados a contribuir con lo poco que tenían; en tanto los criollos y los blancos no tenían esta obligación, por su superioridad natural. Asimismo, nuestros primeros ancestros estaban obligados a trabajar gratuitamente en las obras estatales y bajo el sometimiento de los gamonales, que eran los encargados de supervisar su trabajo en las tierras de los oligarcas, que eran una especie de señores feudales andinos.

La élite de esta etapa, estaba integrada sólo por blancos venidos de Europa, los cuales se arrepentían de no poder exterminar a los indígenas como se había hecho en muchos países de América. La idea de desprecio se refleja en el sermón del 28 de julio de 1846, por el 25 aniversario de la independencia, en donde Manrique (2008) nos recuerda las palabras dadas por el sacerdote Bartolomé Herrera, “El sufragio selectivo debía apartar a los indios del voto, puesto que su incapacidad natural los hace inelegibles para ciudadanos”. (s.p.). Por lo que, convencidos de su inferioridad natural étnica, tanto los blancos y los criollos, los últimos en su mayoría los intelectuales del momento; buscaron otras formas de exterminio. Los programas de “integración del indio a la nación”, consistían en la “regeneración biológica gradual” a través de la mezcla de razas, por lo cual se abrió la puerta del Perú a la inmigración blanca, con la idea de un “país vacío que era necesario repoblar”. Al no ver resultados eficaces, y dar cuenta que la clase indígena representaba un problema porque eran mayoría en el país, se apostó por otra alternativa, como fue la eliminación cultural, o etnocidio cultural. Medida que en la actualidad lamentablemente parece haber rendido fruto.

Otro momento de racismo en la historia de nuestro país, es la violencia ocurrida durante las décadas de 1980 y 1990 que tuvo componentes de discriminación hacia la población campesina e indígena de los departamentos más pobres del país. El uso insultante, denigratorio y deshumanizante de la palabra “indio” o “cholo” estuvo presente en los abusos y arbitrariedades que se cometían contra los campesinos de las comunidades andinas. Estas expresiones se usaban frecuentemente de manera despectiva con la finalidad de disminuir y menospreciar la condición humana de las personas.

En la actualidad, todavía podemos ver algunos matices de racismo, en las noticias, en las redes sociales o en nuestro día a día, inclusive podemos haber sido víctima o quien sabe victimarios. Lo cierto es que es una práctica que poco a poco está desapareciendo, como una sociedad enferma que esta sanando de a pocos de todas las arbitrariedades y la violencia; que solo sabe defenderse formando parte de una élite superior, porque prefiere ser victimario antes de víctima, y así protegerse de no ver menoscabados sus derechos más básicos, una sociedad a la defensiva, que no está dispuesta a volver a ser disminuida.

La discriminación es un fenómeno que contiene diversos componentes y engloba en sí una variedad de sentidos que complican su eliminación en la persona y de la sociedad. En este sentido, entenderla mejor permitirá enfrentar de manera integral sus consecuencias y enfocarse en los elementos constitutivos que la causan. Para la psicología la mejor medida es el respeto, la tolerancia, la comprensión y la crítica constructiva.

Un poco de tolerancia

El concepto general de tolerancia, es la comprensión por el otro, yo tolero a alguien porque debo comprender diferentes factores que han tenido un papel en la forma de ser o de actuar de un individuo, para que se comporte de una determinada manera. Entonces aquí diferencio tres equipos, el primero de los discriminados, el segundo de los que discriminan y el tercero, vamos a llamarlos, el de los juzgadores. Sin duda no existe una tolerancia por parte de los que discriminan hacia los que son discriminados, porque están programados en automático para ser de esa manera, pero probablemente y en su mayoría, son personas que no se saben equivocadas, al tratar a una persona de forma despectiva por ideas o creencias equivocadas. Por otro lado, tenemos a los que han sido discriminados, los cuales por lo general han sido disminuidos en su calidad humana. Finalmente, están los juzgadores, entre los cuales quizás tú te has encontrado alguna vez; son esas personas que cuando sucede un acto de discriminación levantan su voz y demuestran su indignación, bien, es correcto, pero ¿son los que juzgan tolerantes? Al juzgar a la persona que ha discriminado inmediatamente nos cegamos por la ira de lo que ha hecho y no pensamos en lo que está detrás de ese comportamiento, como una mala formación en valores y principios, el desconocimiento de la ley o un ambiente tóxico que desde niño le ha hecho creer que está bien discriminar; que no es más que la expresión de una errónea forma de pensar que puede ser corregida.

Las personas pueden obrar mal, pero tenemos el deber de preguntarnos porque esa persona es así, ir más allá del dedo acusador y recordarnos que todos somos humanos y cometemos errores. En este punto quiero que quede claro que no estoy del lado de los malos elementos del sistema, aunque tan malos no son porque son la creación de una sociedad temerosa, pero si estoy del lado del respeto, consenso y la tolerancia, ya que las críticas no van a repercutir verdaderamente en una persona si no son constructivas y logran llegar al interior de su ser. Si el objetivo del castigo es la resocialización como manda la Constitución, te aconsejo que, desde cualquier situación, debes permitirte ser más abierto a escuchar.

Como solucionamos este problema

Desde el punto normativo, solucionaremos el problema de la discriminación aplicando las leyes, desde el punto social vamos a solucionar este problema a través de la exclusión de los que realizan esta práctica tan negativa, pero desde el punto de la psicología no es tan fácil. Como una ciencia que estudia los procesos internos del ser humano y de la expresión de estos en el comportamiento, la mejor solución es tratar de comprender ¿Por qué una persona tiene la necesidad constante de disminuir a los demás? ¿Qué es lo que sucede dentro de él para comportarse de esa manera? Y ¿Qué es lo que espera cuando lo hace? La discriminación como vimos más adelante, no es más que la consecuencia de un ambiente que no sabe acerca del valor de una persona y que solo te juzga por lo que cree cierto de ti. La internalización del concepto de que la apariencia, tu apellido, tu forma de vestirte y las cosas que adquieras te hacen mejor persona, es un concepto equivocado que debe desaparecer de tu interior y del de todos. Pregúntate ¿Por qué pienso de esa manera? ¿En qué momento empecé a pensar así? ¿puedo cambiar?

Para finalizar, si realmente queremos lograr un cambio, no debemos convertirnos en lo que juramos destruir. Desde la psicología, la mejor forma de lograr un cambio, es a través del respeto, la tolerancia, la comprensión y la crítica constructiva. No podemos intervenir poniéndonos al nivel del que ha insultado o herido, porque seremos igual que él, y no tendremos esa superioridad moral que nos ayudará a ayudarlo. Si no te agrada como se expresó alguien de otra persona o no te gusta lo que hizo, la mejor manera de lograr un cambio es llegar a él, desde su ser interior como alguien que quiere su bienestar y le dice que su forma de pensar es incorrecta, todo esto de una forma asertiva, con mucho respeto y consideración por las circunstancias.

Puede ser difícil, contener emociones de desahogo, que vienen de toda una cultura oprimida, que esta alerta al más mínimo insulto, para hacer la guerra y defenderse hasta morir, con tal de no volver al pasado, pero es mucho mejor construir desde lo bueno que desde lo malo, no existe la necesidad de volvernos inquisidores, si queremos una sociedad moderna, necesitamos mentes modernas que apuesten por el diálogo y no por la violencia.

Si tú eres una persona que ha prejuzgado a otra persona, o a estereotipado a alguien, por creencias o ideas que tenías acerca de lo que está bien, te comprendo y compréndete a ti mismo, busca en tu interior el problema que te hace o te ha hecho alguna vez ser de esa manera y soluciónalo, porque nadie mejor que uno mismo, que se conoce a sí mismo mejor que los demás, para tomar cartas en el asunto y hacer la diferencia. Nadie es perfecto, como seres humanos estamos inclinados a cometer errores, pero en el darse cuenta y hacer algo al respecto, se encuentra lo que nos diferencia de los demás. Nosotros mismos somos los encargados de romper con la tradición y poco a poco instaurar una nueva visión de lo que significa ser uno mismo, desde cualquier perspectiva, Está en nuestras manos el identificar estas situaciones y actuar para prevenirlas o, en último caso, remediarlas, siempre desde el respeto, la tolerancia, la comprensión y la crítica constructiva. Es el primer paso.

Bibliografía

Manrique, N. (2004). Enciclopedia temática del Perú: Sociedad (vol. 7). Lima: Empresa Editora El Comercio.

Prevert, A., Naarro, O. y Bogalska, E. (2011), La discriminación social desde una perspectiva psicosociológica. Revista de Psicología Universidad de Antioquía, 2(1), 7-20. Recuperado de http://pepsic.bvsalud.org/pdf/rpsua/v4n1/v4n1a2.pdf

Ardito, W. Recuperado de https://idehpucp.pucp.edu.pe/wp-content/uploads/2015/03/conferencias-descentralizadas-alfa-VF.pdf

Casas Martínez, María de la Luz (2008). PREJUICIOS, ESTEREOTIPOS Y DISCRIMINACIÓN. REFLEXIÓN ÉTICA Y PSICODINÁMICA SOBRE LA SELECCIÓN DE SEXO EMBRIONARIO. Acta Bioethica, 14 (2), 148-156. [Fecha de Consulta 5 de abril de 2021]. ISSN: 0717-5906. Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=55412249004

ADIÓS A TRAVÉS DEL CRISTAL

Suena el teléfono, se hace un nudo en tu garganta y con gran expectación contestas. Del otro lado de la línea, entre una nube de susurros, sólo alcanzas a escuchar la terrible noticia de que tu familiar ha contraído el virus.

Y como una bola de nieve que se convierte en avalancha, la angustia crece en tu interior, porque sabes que hay una enorme posibilidad de perder a ese ser querido. Entonces, el médico y los medios de comunicación te dicen que hay altas probabilidades de que tu familiar se salve, porque no está en ningún grupo de riesgo. Una leve luz de esperanza se va encendiendo, pero se apaga furtivamente con la repentina noticia de que tu familiar se fue.

Al irse tu familiar dejo un hueco en tu corazón y una cama hospitalaria vacía, que es necesaria ocupar inmediatamente por uno de los miles de contagiados. Por lo que, tienes que actuar de prisa y en automático, acelerar los trámites de defunción, sin tiempo de llorar ni de procesar el duelo.

Y como si no fuera suficiente, todavía queda un paso más: el entierro. En donde sólo está permitido que te acompañe pocos familiares y debes de realizar el entierro con prisas, porque el virus está ahí acechando, rondando a la espera de un menor descuido para atacar.

Todo acontece en forma fugaz sin pausas y sin tiempo para procesar el duelo. Sin embargo, al final del día te tomas un respiro para cerrar los ojos, recordar con cariño al ausente, derramar unas lágrimas, colocar tus manos en la ventana y decir adiós a través del cristal.

DUELO EN PANDEMIA

De acuerdo con García (2020), durante una pérdida la persona vive cambios a nivel exterior e interior. Es decir, la persona que enfrenta un duelo, tiene que adaptarse a la ausencia del ser querido, hacer cambios en su rutina y a ello se le añade esa pregunta sin aparente respuesta de: ¿Por qué se fue?

Tal es la razón, por la que se afirma que cuando un ser humano afronta una pérdida se encuentra en una etapa de transición. Esta etapa no es igual para todos, en algunas personas y dependiendo de sus habilidades de afrontamiento dicha transición puede darse o no de forma saludable.

Sin embargo, debido a la situación actual es casi imposible que una etapa de transición sea saludable. Así lo afirma Moreno (2020): “Sabemos que la muerte de nuestro ser querido es siempre una vivencia difícil, sin embargo, el duelo por COVID-19 tiene algunos aspectos adicionales. Uno de ellos, es la rapidez de los acontecimientos, es decir, la imposibilidad de anticipar, asimilar y prepararnos para lo que viene”.

Por otro lado, para que exista una transición saludable durante el duelo, es de vital importancia que la persona tenga una participación proactiva en el proceso, por ejemplo, participar de ceremonias o ritos de despedida (García, 2020).

Lo que significa que el aspecto cultural influye en los procesos de duelo. Tal es el caso de nuestro Perú, donde los ritos de despedida en cada una de las provincias destacan por su colorido, música y comida.

Es así que, en distintas partes de la sierra hay una costumbre llamada “Lavado de Ropa”, en la cual los dolientes se dirigen al río para lavar la ropa del difunto, cinco días después de su deceso. Luego, en la noche todos los miembros de la comunidad (niños, jóvenes y ancianos) se reúnen para velar la ropa del difunto, adornado de cruces y flores blancas.

Rituales como el “Lavado de Ropa” e incluso los convencionales como la misa, los velorios, se realizan en compañía aliviando la carga y regocijando el alma. Rituales, donde cada miembro alivia su dolor fundiéndose en el abrazo fraterno del otro.

Es inevitable, no sentir nostalgia al recordar esas épocas cuando se podía procesar el duelo en compañía de los familiares y realizando los ritos ceremoniales que todo fallecimiento requiere.

CARACTERÍSTICAS DEL DUELO EN PANDEMIA

Durante una catástrofe o conflicto, el duelo deja de ser común para adquirir las características de ser prolongado y de mayor intensidad, llegando a producir desbordes emocionales, dando lugar a la posibilidad sufrir trastornos depresivos. Es que los duelos en catástrofes, adquieren tales características por la “soledad y falta de apoyo durante el proceso, la inexistencia o inadecuada ejecución del luto mediante ritos religiosos” (Briceño et al. 2020).

Entonces, como la enfermedad del COVID-19, ha sido declarada pandemia mundial por la OMS, significa que estamos en un contexto de catástrofe. Por lo tanto, estamos viviendo duelos múltiples, de larga duración y traumáticos.

En una entrevista, realizada por Asto (2020), el psicólogo Roberto Álvarez, menciona que ante una pérdida el ser humano comienza a reflexionar sobre el significado de la vida y es un momento en donde se cuestiona sobre el por qué esa persona ya no le acompaña. Sin embargo, con la pandemia los duelos no sólo traen cuestionamientos filosóficos, también se desbarató el falso sentido de omnipotencia del ser humano, debido a que la ciencia no logra descifrar al COVID-19 en su totalidad, se vive en una constante incertidumbre de no saber qué va a pasar el día de mañana.

Antes de la pandemia, cuando una persona perdía un ser querido, se le decía que iba a ser un proceso y que después regresaría a la normalidad. Sin embargo, en estos tiempos de duelo colectivo ¿cómo se le dice a una persona que va a regresar a la normalidad? Si tal normalidad es parte del pasado.

¿CÓMO SOBRELLEVAR EL DUELO EN TIEMPOS DE PANDEMIA?

Es importante considerar a todos aquellos que en estos tiempos han perdido un familiar. Y es que a ellos les tocó una época de protocolos de bioseguridad, de prohibiciones, de no reunirse con varias personas y de aislamiento social.

A pesar de no estar en tiempos normales, es posible procesar un duelo de forma saludable. Para ello, se les brindará unas tres recomendaciones que aliviarán el dolor de la pérdida:

Recomendación 1: Escribir Poesía

Afrontar la pérdida de un ser querido, significa no quedarse con el dolor en el interior, es necesario expresar y comunicar lo que uno siente. Por ejemplo, escribiendo un diario o creando un poema. Al escribir, se resignifica los hechos y se elabora la pérdida desde otra perspectiva.

Así lo hizo la poetisa peruana Blanca Varela, quien perdió a su hijo Lorenzo en un accidente de tránsito. Ella, plasmó el dolor de esta pérdida en un poema “Si me escucharas”.

Si me escucharas/ tú muerto y yo muerta de ti/ si me escucharas/ hálito de la rueda/ cencerro de la tempestad/ burbujeo del cieno/ viva insepulta de ti/ con tu oído postrero/ si me escucharas.

(Blanca Varela-1996)

Recomendación 2: Reuniones Virtuales

Se recomienda, hacer uso de la tecnología para realizar reuniones virtuales, a través de plataformas como zoom o meet, donde los dolientes puedan realizar un rito de despedida virtual acorde a sus creencias. Por ejemplo:

Antes de iniciar la reunión virtual, cada miembro de la familia puede sostener una vela y uno de ellos realizar una oración. Después, cada familiar puede compartir una anécdota vivida con el familiar fallecido. También se puede compartir un consejo que le brindó la persona ausente.

Recomendación 3: Fotografías del Recuerdo

Una bonita forma de recordar a nuestros seres queridos ausentes es darles un espacio en la sala donde estén las fotografías de los familiares, adornado de flores de papel o se pueden colocar velas alrededor. Es un ritual simbólico y que ayuda a fortalecer los vínculos familiares.

Duelo en tiempos de Coronavirus ¿Cómo afrontar una pérdida? - Parkinson  Villarrobledo

LUCES DE ESPERANZA

Todos poseemos la “capacidad de afrontamiento” que es la habilidad individual de afrontar la pérdida de un ser querido, y la poseemos todos, sólo que es necesario fortalecerla. Ya que, en estos tiempos de pandemia los duelos se convirtieron en traumáticos y prolongados.

Tal como asevera, García (2020) la capacidad de afrontamiento es “un recurso útil en tiempos de necesidad y de la COVID que permite hacer frente a los desafíos específicamente relacionados con la pérdida”.

También, es importante hablar de la muerte desde un punto de vista positivo. La razón está en que “nos permite ser conscientes de que puedes vivir cada instante de tu vida sabiendo que no eres eterno, pero que cada día es importante” (Álvarez, 2020).

Aunque, el futuro sea incierto y extrañemos esos abrazos reconfortantes, el coronavirus no ha impedido que el ser humano encuentre una salida a esta situación. Tal vez, no podamos reunirnos como antes, sin embargo, todavía se puede avizorar luces de esperanza:

“Hay algo que está claro que no se ha llevado la muerte, y es el amor y el poder entrar en el recuerdo y en el corazón para despedirse, aunque sea de manera simbólica”

(S. Chávez, 2020 – El Comercio)

REFERENCIAS

Asto, M. (18 de mayo del 2020). ¿Cómo tener una mirada positiva de la muerte en tiempos de coronavirus?: Dos expertos en duelo dan su mirada. El Comercio. https://elcomercio.pe/mundo/actualidad/coronavirus-y-muerte-como-afrontar-la-perdida-de-un-ser-querido-durante-la-pandemia-dos-expertos-en-duelo-dan-su-mirada-covid-19-noticia/

Briceño, B., León, A., Medina, N. y Gonzales, J. (2020). Anotaciones en torno al duelo durante la pandemia COVID-19 en Latinoamérica. Revista Latinoamericana de Psiquiatría, 1(19), 6-12. Recuperado de: http://www.apalweb.org/docs/revista_20.pdf#page=6

García, A. (Diciembre de 2020). VII International Symposium of the Graduate Nursing Program of the Paulista School of Nursing at Unifesp. Congreso llevado a cabo en la Universidad de Sao Paulo. https://www.researchgate.net/profile/Alfonso-Garcia-Hernandez/publication/347510473_Aproximacion_al_proceso_de_duelo_en_tiempos_de_pandemia/links/5fdf3b2345851553a0d653c9/Aproximacion-al-proceso-de-duelo-en-tiempos-de-pandemia.pdf

Moreno, B. (2020). Duelo y Pandemia: “Viudas del Adiós”. Revistas Científicas Complutenses, 17(2), 401-402. Recuperado de: https://revistas.ucm.es/index.php/PSIC/article/view/71364

Reyes, J. (21 de abril del 2012). Jupaimarca, la tierra de las almas perdidas en Anchash. RPP. https://rpp.pe/peru/actualidad/jupaimarca-la-tierra-de-las-almas-perdidas-en-ancash-noticia-474099#:~:text=Pichcay%2C%20la%20costumbre%20del%20lavado,despu%C3%A9s%20de%20producida%20su%20muerte.

Wiener, G. (10 de enero del 2016). Blanca Varela: Martirologio y redención. El Comercio. https://elcomercio.pe/eldominical/articulos-historicos/blanca-varela-martirologio-redencion-260727-noticia/#:~:text=En%201996%2C%20viajando%20de%20Lima,muri%C3%B3%20en%20un%20accidente%20a%C3%A9reo.&text=Es%20lo%20que%20hizo%20Blanca,pero%20tambi%C3%A9n%20contra%20la%20estridencia.

Personajes femeninos: adoradas, odiadas y completas

Con la aproximación a la noche de premiación más popular del cine he sentido la motivación de tocar el tema de películas y series, sobre todo centrarme en la evolución de los personajes femeninos, cómo es su papel en las historias que vemos en pantalla y cómo las protagonistas entran en conflicto y logran superar sus problemas o se estancan en un estado que las va consumiendo. Aquí también es importante mencionar cómo se organizan los pasos del camino del héroe un esquema que sirve de referencia al momento de escribir la historia de los protagonistas y es que la definición de “héroe” no solo hace referencia a personas con súper poderes que se enfrentan al villano de turno. Muchas veces las encontramos en historias con mensajes profundos como de las películas y series nominadas de esta temporada de premiaciones como: la vida de Fern y su decisión de aventurarse en el mundo de los nómadas modernos “Nomadland”; o la historia de Cassandra buscando  justicia a su manera en un mundo que pone en duda la palabra una persona para proteger el futuro de otra, aun costándole su propia integridad en “Promising young woman”; o la historia de Beth afrontando a adicciones y la soledad a través de su pasión por el ajedrez “Gambito de dama”; o la historia la de Esther Shapiro de la serie Unorthodox y su proceso de reconexión consigo misma.  

Los tópicos en personajes femeninos

Vemos que el entretenimiento visual actual es muy distinto a como era antes, no solo por los escenarios modificados a computadora que nos llevan al espacio o a planetas con ecosistemas exóticos, también las historias han pasado por una serie de modificaciones como el protagonismo que la mujer ejercía en pantalla, con esto no quiero decir que antes no había personajes femeninos fuertes, claro que existían, pero en comparación con los papeles que comúnmente se les daba, había una diferencia notoria.

Para empezar, si hablamos de los tópicos nos referimos a las ideas, contenidos que se van repitiendo, y es que más de una vez vimos retratados ya sea en libros o en pantalla el reflejo de mismos papeles, como cuando el personaje femenino aparece en la historia para ser el interés amoroso del protagonista y allí acaba su participación, otro tópico común es el llamado “mujeres en refrigeradores” este personaje sufre algún daño, como un secuestro o es asesinada, este evento desencadena en el protagonista un conflicto que lo lleva a su aventura. También encontramos el tópico que va relacionado con el arquetipo de la “prostituta” una mujer independiente que disfruta de su sexualidad, usualmente relacionada con el lado oscuro que aparece para tentar al protagonista o ser la villana de la aventura. Claro que estos tópicos van a encontrarse en la mayoría de géneros referidos a una audiencia masculina, pero cabe resaltar que hubo algunas películas con excepciones y mostraron personajes femeninos no necesariamente principales, que se caracterizaban de poseer valentía y persistencia ante los problemas.

Clarice Starling – Silencio de los inocentes
Beatrix kiddo – Kill Bill
Ellen Ripley – Alien
Imperator Furiosa – Mad Max Furia en el camino
Éowyn – El Señor De Los Anillos El Retorno Del Rey
Mathilda – El perfecto asesino
Maggie Fitzgerald – Million dollar baby
Scarlett O’Hara – Lo que el viento se llevó
La Princesa Leia Organa – saga de Star Wars
Mary Poppins – Mary Poppins
Erin Brockovich – Erin Brockovich, una mujer audaz
Marge Gunderson, Fargo

Las “Mary Sue”

En este punto tengo que mencionar que hay otro extremo al que suelen llegar los escritores, sobre todo en estos tiempos actuales que se siente más fuerte el movimiento de empoderamiento femenino y producen historias que son contraproducentes con el mensaje inicial. Es muy posible que hayan visto películas donde se le atribuye a la protagonista un poder que la vuelve invencible tanto así que solo se necesita la intervención de este personaje para resolver el conflicto principal y concluir la trama, este tipo de personajes son utilizadas con más frecuencia de lo que uno pensaría, en la cultura pop la llaman  las “Mary Sue” y lo curioso es que este término fue tomado del nombre de un personaje creado por Paula Smith que parodiaba los fanfiction (historia hecha por fans) de la serie Star Treck donde la teniente Marie Sue era la más joven del grupo y su encanto a traía las miradas de sus colegas masculinos y no solo eso, sus habilidades eran tan magistrales que superaba a cualquier miembro de la flota. Otros rasgos que presentan este tipo de personajes son: el centro de atención de todos los personajes los cuales siempre la aman y la admiran, posee rasgos físicos poco comunes o exóticos, tienen pasados trágicos o su origen es diferente ya que ellos son los escogidos y prácticamente carece de errores o si los tiene la hacen ver más adorable. Este estilo de personaje se encuentra mayormente en novelas de romance dirigidas a un público joven, claro que esta dinámica no va a ser bien recibida en historias más complejas.

Rey Skywalker – Nueva saga de Star Wars
Carol Danvers – Capitana Marvel
Fa Mulán – Mulán
Bella Swan – Crepúsculo: la saga
Princesa Elsa de Arendelle – Frozen

La fórmula de los personajes principales

Cuando desarrollan la historia de un protagonista usualmente se toma en cuenta el esquema de Joseph Campbell, un antropólogo y mitólogo que en 1949 publicó su libro titulado “El héroe de las mil caras” donde basado en historias de héroes griegos como Ulises, Aquiles, Perseo, Jason o personajes de relatos antiguos como Buda Gautama, Osiris, Moisés, etc.  plantea el término de “monomito» haciendo referencia a la travesía que el héroe tiene que enfrentar, la mayoría de estos relatos comparten un mismo patrón y son organizados en 17 etapas, no es necesario que se cumplan todas o que se realicen en el orden establecido, estas son:

  • La llamada a la aventura: el héroe se encuentra en una situación normal, pero aparece algún suceso que lo aparta de esa normalidad ya sea de manera voluntaria o por algún error. 
  • El rechazo de la llamada: en algunos casos el héroe se niega a seguir la aventura tanto por lo que va a dejar atrás como por el desconocimiento total del nuevo camino.
  • La ayuda sobrenatural: cuando el héroe responde al llamado, entra en contacto con la figura de protección o un guía que le dará algún artefacto o talismán que lo ayudará en algún momento.
  • El cruce del primer umbral: en este punto el personaje ingresa a un mundo diferente al que conocía.
  • El vientre de la ballena: el primer paso en ese ambiente desconocido es la disposición del héroe para someterse a una metamorfosis interna.  
  • Las distintas pruebas: es aquí donde a través de pruebas el héroe inicia su transformación y conoce su poder.
  • El encuentro con la diosa: es representada por la figura de una mujer que genera en el héroe el sentimiento de amor destinado o incondicional hacía ella.
  • La mujer como tentadora: La mujer es una metáfora de las tentaciones físicas o materiales de la vida, ya que el héroe o caballero a menudo es tentado por la lujuria en su camino espiritual.
  • La reconciliación con el padre: el héroe debe confrontar a aquello que representaba el máximo poder para él. 
  • La apoteosis:  es un momento de paz, profundizando en su desarrollo mental e introspectivo.
  • El don final: todo lo aprendido en esta aventura es puesto a prueba, para que el héroe demuestre ser capaz de recibir este don.
  • La negativa a regresar: después de obtener el premio final, el héroe duda de que este don obtenido no sea apreciado por la gente común y opta por quedarse en ese mundo.
  • El vuelo mágico: hay algunas situaciones donde el premio obtenido era protegido celosamente por su dueño, y el regreso del héroe se convierte en una persecución igual o más peligrosa que el viaje.
  • El rescate del exterior: en ocasiones es posible que el héroe necesite de ayuda externa que lo guíe en su regreso.
  • El cruce del umbral de retorno: cuando se hace el camino de regreso el héroe debe incorporar lo adquirido en su aventura a esa vida cotidiana que lo espera.
  • El maestro de los dos mundos: este paso representa ese equilibrio entre lo material y lo espiritual que hace que el héroe pueda desenvolverse en ambos mundos en los que ha estado.
  • La libertad para vivir: el héroe ya no lamenta su pasado ni anticipa su futuro, esta dispuesto a vivir el momento.

Estos pasos los vemos retratados en la historia de Luke Skywalker la de Bilbo Bolsón o la de Django; y también se pueden ver en cuentos como Aladdin, El rey León o en videojuegos; es flexible al momento de usarlos, de igual forma se han escrito estas historias de aventuras para protagonistas mujeres, solo que no abarca todo el proceso de transformación que una mujer atraviesa de manera real.

“El camino de la heroína”

Maureen Murdock psicoterapeuta junguiana, escritora y licenciada en terapia familiar, estudió el trabajo de Joseph Campbell y le preguntó sobre el camino que tendría que seguir una mujer a lo que él le respondió “Las mujeres no necesitan hacer un camino, ellas están en el lugar donde todos están tratando de llegar», ese fue el impulso que la motivo para profundizar en este tema  y escribió el libro “El viaje de la mujer heroína” concluyó que, así como para el héroe la imagen femenina representa la prueba final y le genera un sentimiento fuerte de integración, para una mujer la figura femenina es ella misma no necesita buscarla afuera, solo que a veces pueden desconectarse de su naturaleza femenina y esa reconexión es el inicio de su viaje para completarse.

Describe 10 pasos, los cuales son:

  • El alejamiento de lo femenino: también está relacionado con el rechazo hacia lo que representa la imagen materna, en muchos casos lo interpretan como debilidad y sacrificio o también puede darse cuando hubo una separación con la figura materna o un rechazo por parte de ella. Un ejemplo puede ser la historia de Kim Wexler de la serie Better call Saul quien vivió con una madre alcohólica a la cual nunca la vio como un modelo a seguir y por si sola tuvo que ascender en el mundo de la abogacía.
  • La identificación con lo masculino: ve en la figura paterna un aliado o una imagen que representa prestigio y autoridad al cual quiere imitar, absorbiendo las reglas del mundo masculino para desenvolverse como uno. El ejemplo que pertenece a esta situación es Siobhan Roy de la serie Succession, una joven ambiciosa que admira bastante el poder que ha acumulado su padre, incluso lo toma como una figura al que imita y sigue, manipulando personas por el bien de su empresa familiar.
  • Las pruebas del camino: sintiéndose preparada la heroína empieza a cruzar el umbral, abandona lo conocido por ella y se adentra en el laberinto en el que encontrará a los ogros o a los dragones de la dependencia, quienes custodian celosamente la recompensa desalentándola en su camino, la llenan de frases que la harán dudar de si misma, es también en este punto donde aparece el amor romántico. Un ejemplo que representa este caso es el de Celeste Wright de la serie Big Little Lies quien dejo su trabajo como abogada por insistencia de su esposo para dedicarse enteramente a sus hijos, su amiga constantemente le recordaba lo buena que era en su trabajo y como su actitud cambio después de dejarlo, mostrándose más dudosa y callada.
  • La dicha ilusoria del éxito: en muchos casos la heroína parte su camino cargando con las expectativas que la familia, la cultura o la religión a puesto sobre ella, se le forma la imagen de que será exitosa cuando logre ser una buena esposa, una buena madre y profesional, entonces si la heroína ingresa al umbral pensando que la meta final es convertirse en estos tres personajes, solo se sentirá oprimida de tanto esfuerzo. El caso que interpreta este punto es el Madeline Mackenzie de la serie Big Little Lies ella se esfuerza por realizar el papel de madre hasta el punto de ser inflexible con sus hijas, tiene una actitud constante de estar a la defensiva y es que a si misma se ve incompleta por no haber estudiado una carrera y es una debilidad propia a la que lo disfraza con pequeñas luchas sociales.   
  • Las mujeres fuertes pueden decir que no: después que la heroína haya llegado a sacrificar bastante de su esencia por la imagen de triunfo o por seguir el modelo masculino, llega al punto de abandonarse a sí misma y sin saber el motivo se siente herida, es aquí donde tiene la opción de no continuar con esa ruta y enfrentarse a toda la expectativa que cargaba. El ejemplo de este paso es de Esther Shapiro de la serie Unorthodox, que no se siente satisfecha de su matrimonio arreglado y de su comunidad judía ultraortodoxa jasídica, estos conflictos internos la obligan a buscar la verdad, aun sabiendo que el abandonar a su esposo la va alejar de su familia y de todo lo que ha conocido sabe que al salir de todo ese mundo no habrá nada para ella y aun así decide correr el riesgo y encontrarse a sí misma.
  • La iniciación y el descenso de la diosa: la heroína debe enfrentar el descenso a la noche oscura, un lugar donde se desconecta de las reglas masculinas y se siente desenfocada sin horizonte ya que esa falsa identidad que le servía en ese camino es inservible en el mundo inferior, en este proceso puede suceder dos casos, o es consumida por la pena y es llevada a su destrucción o logra asimilar el proceso de sanación. Un ejemplo que nos explica este proceso es la historia de Cassandra de la película Promising young woman, ella se encuentra mucho tiempo en este proceso, la muerte de su mejor amiga la ha mantenido sin horizonte que ya no es capaz de salir, incluso podríamos mencionar que su evolución se va a dar en las sombras al igual que el desenlace de su propio camino.
  • El urgente anhelo de reconectarse con lo femenino: después de romper su conexión con el espíritu masculino hay un deseo de reconectarse con lo femenino ya sea la diosa, la madre o la niña que se lleva dentro, una parte de si misma que han enterrado durante este viaje heroico comprendiendo que debe haber una unión entre su cuerpo y su alma.
  • Curar la ruptura madre/hija: en esta etapa la heroína busca la conexión con elementos femeninos o con la figura inicial que le representa ser mujer, no solo se refiere a la madre puede también referirse a la naturaleza o a actividades hogareñas que nos acerquen a nuestra naturaleza femenina. Un ejemplo puede ser Merida de la pelicula Valiente que sana su imagen femenina cuando comprende el valor que su madre representa.
  • El encuentro con el hombre interno con corazón: lo masculino es una fuerza arquetípica y no solo un género, al igual que el arquetipo femenino. Si es manejado con desequilibrio será destructivo, pero si es llevado con consciencia la heroína podrá comprender y valorar ambas fuerzas internas. Un ejemplo que consideraría en este proceso seria a Polly Gray o la “tia Polly” de la serie Peaky Blinders, ella ha aprendido a ser independiente y a desenvolverse en ese mundo de las apuestas, ha estado a la cabeza del negocio familiar y no tiene conflicto con su imagen femenina, ella es coqueta y elegante sin perder su puesto en la familia y en los negocios.
  • Más allá de la dualidad: la etapa final del viaje de la heroína, es la unión de lo masculino y lo femenino, ella recuerda su verdadera naturaleza y desarrolla una nueva consciencia femenina y masculina que la llevará a ser más sabia y sensible.  

Cuando se logra cerrar este ciclo nace esa mujer que vive con su naturaleza femenina y se desenvuelve como guerrera, madre y dadora de luz para otras mujeres. Los casos que no terminan o atraviesan este ciclo, se quedan viviendo en el mundo masculino intentando ser un hombre o quedan ancladas a las expectativas de su entorno.

Estos ejemplos las hallamos en historias diversas, ya sea escritas en un papel o adaptadas para la televisión y el cine ya no es necesario mencionar que nos hemos identificado con algunos de ellos o que nos han dejado una sensación interna que nos hace pensar en ese espíritu femenino muchas veces olvidado o menospreciado. Como punto final, decidí realizar este artículo pensando en todos esos personajes femeninos que me hicieron amar aun más este mundo de entretenimiento visual; como la sátira política encarnada en la ficticia presidenta Selina Mayer de la serie Veep, o una protagonista tan realista e icónica como en la serie de Fleabag, una abogada indispensable como lo es Gerri Kellman para la familia Roy en la serie Succession, o la reina Cersei Lannister como una despiadada antagonista del mundo de Juego de tronos; o las contradicciones que sentía Carmela Soprano al seguir al lado de su esposo un líder mafioso en la serie Los Soprano, o a una joven Chihiro aventurándose en un mundo mágico para ayudar a sus padres en la película El viaje de Chihiro, así también conocer a Rue Bennett y su adicción a las drogas al no poder enfrentar el dolor que le causo la muerte de su padre en la serie Euphoria, o la crónica de la vida de la reina Isabel II en la serie The Crown, ver a la oficial Molly Solverson resolver el caso  principal en la serie Fargo, etc. Se que me falta muchos más ejemplos pero sin más que decir, ha sido todo un placer conocerlas.


Selina Mayer – Veep
 Fleabag
Gerri Kellman – Succession,
Cersei Lannister – Juego de tronos
Carmela Soprano – Los Soprano,
Chihiro Ogino – El viaje de Chihiro
Rue Bennett – Euphoria
Reina Isabel II – The Crown
Molly Solverson – Fargo

Referencia

Inteligencia narrativa (s.f.). Mary sue: 10 características que convierten a un personaje en Mary sue: Inteligencia narrativa. Recuperado de https://www.inteligencianarrativa.com/mary-sue/

Hernández, J. (2016). El viaje del héroe según Joseph Campbell (Monomito): La cuadra universitaria. Recuperado de https://www.lacuadrauniversitaria.com/blog/el-viaje-del-heroe-segun-joseph-campbell-monomito

Monomito. (2021). Wikipedia, La enciclopedia libre. Recuperado de https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Monomito&oldid=133327610.

Notas del Coach (2019) El camino de la heroína – Maureen Murdock: Notas del Coach. Recuperado de http://notasdelcoach.blogspot.com/2019/03/el-camino-de-la-heroina-maureen-murdock.html

Rivera, V. (s.f.). Columna De Opinión: “El Viaje De La Heroína O El Regreso Del Sol Femenino”: Culturizarte. Recuperado de https://culturizarte.cl/columna-de-opinion-el-viaje-de-la-heroina-o-el-regreso-del-sol-femenino/

Scribd (s.f.) Etapas Del Viaje de La Heroína: Scribd. Recuperado de https://es.scribd.com/document/392956406/Etapas-Del-Viaje-de-La-Heroina

39 Kilos: Una mirada a su espejo

A mediados de la cuarentena, decidí iniciar una investigación sobre la perspectiva de las personas con un trastorno de la conducta alimentaria, ya fuese en desarrollo, en curso o en estado crítico.

Los trastornos de la conducta alimentaria se caracterizan por una conducta alterada respecto a la ingesta de alimentos y/o al control excesivo respecto al peso corporal. Son perjudiciales para la salud de la persona, sus emociones y sus relaciones interpersonales.

Revisando apuntes pude analizar todos y cada uno de los casos que había tenido hasta la fecha, ya fuese con un diagnóstico de anorexia, bulimia, atracones, o algún cuadro mixto. Lógicamente, y como ya se ha probado con muestras mucho mayores existen patrones de conducta evidentes, por lo que me centré en uno no tan estudiado a la fecha, que considero merece mayor detenimiento, me refiero al poder de influencia que ejerce en estos trastornos el círculo de «apoyo» de las redes sociales.

Punto de inicio:

Decidí tomar en cuenta la forma en la que mis pacientes me contaron que podían ponerse en contacto con estos grupos virtuales, e inicié ingresando a siete grupos, algunos por Whatsapp, otros por aplicaciones más directas, de las cuales mantendré el anonimato.

Para ingresar a estos grupos, creé un seudónimo: «Raquel», y toda una historia tras ella, «16 años, estudiante del último año escolar, estructura familiar, etc.» ¿Por qué creé esta historia? Porque todos los grupos, aunque algunos más exigentes que otros, me pedían los datos. A esto tuve que agregarle una talla 1.60, y un peso de 42 kilos, ya que eran las preguntas base, para analizar mi ingreso.

Resultó ser todo un proceso de postulación, el «currículum» básicamente era definido por el tipo de trastorno que tenías, por el peso y la meta a la que querías llegar. A más alta la meta, más oportunidad de ingreso.

Hubo algunos grupos, en los que los filtros eran demasiado estrictos como para poder arriesgarme a pasarlos, por ejemplo, solicitaban una videollamada, o una fotografía haciendo determinados ademanes, o cosas muy denigrantes, como por ejemplo, escribir en un cartel: «Soy una obesa», o dejar un audio haciendo el sonido que hacen algunos animales, como una vaca, o un cerdo.

Estaba muy sorprendida y recién era el inicio, especialmente muchos adolescentes accedían a los pedidos, y de pronto, mi celular comenzaba a llenarse de imágenes, videos y audios, que ocultaban una desesperación abismal.

Análisis de los TCA:

Antes de continuar analizando la influencia de los grupos virtuales para fomentar las conductas en los Trastornos de la conducta alimentaria «TCA», es importante conocer más sobre los síntomas, características, y tipologías.

Existen tendencias significativas en las personas diagnosticadas con cualquiera de los «TCA», a presentar las siguientes características previas al desarrollo del trastorno:

A nivel individual: Baja autoestima, perfeccionismo, constantemente enfocadas en la exigencia, patrones de conducta rígidos, poca flexibilidad mental, necesidad de control, dificultades para tolerar la frustración, impulsividad, ansiedad.

A nivel familiar: Ambiente familiar disfuncional, problemas en la relación con la madre, dinámica familiar excesivamente controladora, exigente y de muy altas expectativas, padres ejerciendo un estilo de crianza sobreprotector, antecedentes familiares.

Los trastornos de la conducta alimentaria «TCA» pueden ser de diversos tipos, acorde al Manual diagnóstico DSM-V:

Trastorno de Anorexia nerviosa:

Existe una autopercepción distorsionada, esto quiere decir, que por ejemplo, la persona con anorexia se mira al espejo y su reflejo le indica un mayor peso que el que realmente tiene. Por esta grave dificultad para reconocer su imagen corporal, la persona reduce y restringe la ingesta de alimentos, lo que conlleva a una pérdida considerable de peso. En este cuadro se tiene un gran miedo a ganar peso, y los pensamientos obsesivos giran entorno a esto. Pueden existir conductas de ayuno, ejercicio excesivo, episodios de atracones, seguidos de purgas (vómito provocado, uso de laxantes, diuréticos, etc).

Trastorno de Bulimia:

Se presentan episodios recurrentes de atracones. Un atracón es ingerir una cantidad excesiva de alimentos, usualmente de forma rápida. Seguido a ello, aparece la sensación de «pérdida de control», lo que lleva a la persona a tener acciones compensatorias para contrarrestar lo que ingirieron, recurriendo a distintos medios de auto-purgación, o a ayunar al día siguiente. Todo esto esta acompañado de una excesiva preocupación por el peso.

Trastorno por Atracones:

Se caracteriza por episodios recurrentes de atracones. Tal cual se les describió líneas arriba. La persona continua comiendo a pesar de no tener hambre, y por el contrario, percibe una sensación de desagrado e incomodidad por sentirse llena. En estos casos se remarca la sensación de culpabilidad.

Dentro de los grupos:

Casi seis meses en estos grupos, tras varios episodios de abandono o despido, ahora puedo detallar lo encontrado:

SENTIDO DE PERTENENCIA:

No parecen ser grupos compuestos por personas extrañas, ellas arman una especie de hermandad, participan constantemente, agradecen por la existencia del grupo.

Han creado una especie de leyenda, en dónde las diosas Ana y Mia, son una especie de representaciones a la anorexia y bulimia, respectivamente. Y ellas hacen «sacrificios alimenticios», en nombre de cada una de ellas.

Estos grupos podrían reflejar en los participantes una sensación falso positiva, de facilidad de autoexpresión (libertad para hablar de lo que les sucede sin censuras), de catarsis y de apoyo social.

CONFIANZA A CIEGAS:

Se cuentan sus problemas del día a día usualmente de forma impulsiva, a penas ocurren, o mientras están sucediendo. Y los consejos que se brindan prácticamente giran en torno a una especie de auto-castigo con la alimentación.

  • Raquel: «Mi enamorado terminó la relación».
  • Participantes de los grupos: «Deja de comer de inmediato», «Enciérrate en tu cuarto y no bajes a cenar», «Tienes el motivo perfecto para aumentar los kilos que quieres bajar».

SE CONDICIONAN ENTRE SÍ:

Hay retos constantes, muchos de ellos pueden ser cuantificados, por ejemplo, reducir su peso y mandar una foto de la balanza, concursar en carreras para ver quien baja de peso más rápido.

Al lograr los retos, reciben alabanzas y reforzadores positivos, y cuando no los logran, son castigadas, muchas veces eliminadas de los grupos más severos. O se aconsejan sobre formas autolesivas, como cutting (cortarse a sí mismas), entre otras.

Muchas recurren a los grupos a contar que, los padres, familiares, pareja, amigos se han dado cuenta, y que, están tomando medidas, o comparten lo que discuten en sus sesiones psicológicas, obteniendo la respuesta inmediata de los demás, que sugiere fortaleza, algo así como: «No abandones la causa, tu puedes, no dejes que te controlen».

OBSESIONES COMPARTIDAS:

ASPECTO FÍSICO: Presentan compulsiones tipo comprobación como mirarse al espejo constantemente, probarse ropa de tallas menores, tomarse las medidas con el cinturón, pesarse más de 5 veces al día.

Comparten entre sí, «Thinspo» y «Thinspiration» que son imágenes de personas excesivamente delgadas. Así como también, aplicaciones que calculan las calorías, o que monitorean actividad física.

ALIMENTACIÓN: Ya sean episodios restrictivos, en dónde al no comer, tienen una sensación de hambre constante, o sean episodios de atracones. Se la pasan pensando en la comida, en las calorías, en el proceso digestivo.

PROTEGER SU SECRETO: Se preocupan porque los demás no se den cuenta de las dificultades que presentan respecto al hábito alimenticio. Pueden esconderse tras muchas capas de ropa, evadir la interacción con familiares y amigos, especialmente los momentos en dónde se supone compartan alimentos en público, como el desayuno, almuerzo, cena, cumpleaños, salidas a restaurantes, etc. Existe una fuerte negación ante la enfermedad, hablan de las secuelas como «caerse el cabello», «interrupción de la menstruación» (amenorrea), entre otras, de una forma normalizada, minimizando los riesgos.

RITUALES: Adoptan ciertos rituales rígidos respecto a la forma en la que cortan los alimentos, se llevan el bocado a la boca, esconden la comida, o rituales sobre la forma en la que se purgan.

INFORMACIÓN Y TIPS:

Es importante tener en cuenta que, al hablar de pensamientos obsesivos, tenemos a personas que le dedican la mayor parte de su tiempo a pensar, buscar información, compartirla, etc. sobre su TCA, alimentación, nutrición, dietas, etc.

Algunos de los consejos que logré extraer de los grupos:

  • «Si te da hambre coloca un cubo de hielo en tu boca, si puedes que este hecho de agua con té, para que te deje con algún sabor. La sensación de frío te distraerá».
  • «Mastica lento, se cansará tu maxilar, y podrás tener otro motivo para no comer».
  • «Juega con la comida, organízala como un juego de Tetris, de tal forma que, puedas esconderla y camuflarla en el mismo plato».
  • «Habla mucho en las horas de comer, y cada que tengas que llevarte un pedazo de comida a la boca, asegúrate que alguien te vea, para que, no digan que no comes».
  • «El proceso de digestión demora de 3 a 4 horas, por lo que, si comiste más de lo planeado, tienes esa cantidad de tiempo para poder vomitar, si te demoras más, será muy tarde».
  • «Compra ropa de tallas menores, entonces será todo un reto para ti, porque querrás usarla».
  • «Llevó pequeñas pesas en la ropa interior cuando voy al médico, para que, mi peso sea más elevado».
  • «Si vas a vomitar, alista papel porque vas a tener que hacerlo varias veces, y tendrás que ir limpiando tus dedos, humedece tus dedos para que no te lastimes la garganta, pon música antes para que no te escuchen».

Al sonar a testimonios de experiencias alcanzadas, lamentablemente, estos «consejos» podrían generar una fuerte influencia persuasiva en las personas que ya tienen un desorden alimenticio.

En el consultorio:

Me ha servido de mucho poder ver a través de los ojos de «Raquel», la forma de interacción de personas con algún TCA.

Al hacer un abordaje de casos de esta temática, es indispensable contar con el acompañamiento de un(a) Nutricionista, y de un Psiquiatra. Y mantener comunicación constante con los mismos, esta tríada será de gran ayuda para validar los progresos o retrocesos de cada caso.

La terapia familiar también se vuelve en un pilar necesario para poder fomentar la contención emocional, mejorar los canales de comunicación, ayudar en procesos de observación, sin caer en el control. Esto a menos que, la persona haya desarrollado problemas orgánicos que la lleven a la necesidad de un internamiento hospitalario.

Por todo lo señalado, considero muy importante, poder conocer las fuentes de apoyo del paciente, especialmente si se trata de estas redes de apoyo virtual. Porque si eres psicólogo, créeme, mucho de lo que trabajes en consulta, corre el riesgo de ser distorsionado por estos grupos, disminuyendo el valor terapéutico, ya que su principal objetivo es el de reforzar las conductas patológicas propias de la enfermedad.

Este artículo «39 kilos», está dedicado a Antonella, aunque nunca lo sepa. Se trata de una adolescente de tan solo 15 años, a la que pude leer en varias oportunidades, ya que participaba activamente en la mayor parte de chats. Antonella tuvo que ser hospitalizada por riesgo de muerte, al llegar a pesar 39 kilos, midiendo 1.58. Espero de corazón se encuentre totalmente fuera de estos grupos, y cada vez más cerca de su rehabilitación. Al igual que las 312 personas que participaron en estos grupos, mientras yo, a través de la pantalla, trataba de entender. Entender, para ayudar.

Alicia en el diván

«Cuando el día se convierte en la noche y el cielo en el mar, cuando el reloj golpea fuerte y no hay tiempo para el té; y en nuestra hora más oscura, antes de mi rima final, ella volverá a casa al País de las Maravillas y hará retroceder las manecillas del tiempo» – Gato de Cheshire

Dedicado a: Romina L. N. H

Había una vez, una blogger que mientras estaba descansando fue absorbida por un huracán inmenso, y mientras se encontraba girando, cansada de luchar, se dejó llevar, puso algo de música, cerró los ojos, y volvió a Alicia, uno de sus libros surrealistas favoritos en toda la vida, dándose cuenta que el viaje más intenso, a partir de ese momento, era hacia adentro.

No había más tiempo, pensó, y a pesar del cansancio que le causaban tantas vueltas en el huracán, tan solo necesitaba escribir.

Puedes leerla, y pensar que lograrás comprenderla, pero créeme la verdad está entre líneas, las cuales solo aquel que se encuentre en medio de un desastre natural podrá descifrar.

Alicia en el país de las maravillas, será mi metáfora en esta historia, aunque claramente esto no sería posible sin el equilibrio perfecto de Lewis Carroll al mezclar la realidad con la fantasía.

Algunos autores consideran que el capítulo en el que Alicia cae a lo profundo de la madriguera, representa la puerta de ingreso al mundo del subconsciente.

ALICIA

Alicia es una niña – adolescente, a veces lo quiere todo responsabilizando a los demás, otras veces juega a asumir cada uno de sus pasos, vayan hacia adelante, o la hagan retroceder.

Incomprendida por los adultos que congelaron a su niño interior, no escucha consejos, rompe reglas, quiere trascender, ella no vino a este mundo a hacer lo que los demás le dijeran, o a lo que algunos llaman «Cumplir con su destino». Uno de sus mayores temores, es convertirse en adulto, y perder a su niña interior.

Con las emociones a flor de piel, por momentos se llena de tanta tristeza que inunda todo lo que tiene al rededor, incluso a sí misma. Por otros momentos, se llena de alegría, tanto como para sentarse a tomar una taza de té con seres extraños, observando con los ojos grandes, llenos de curiosidad.

Alicia reflexiona sobre las huellas que sus zapatos han ido trazando, y se cuestiona por las figuras que ha dibujado en su camino. No sabe hacia dónde ir, encuentra muchas flechas con direcciones opuestas, y está dispuesta a tomarlas todas al mismo tiempo, no quiere perderse de nada.

El tiempo no es un problema, piensa, si este no era el camino, daré media vuelta. El problema es detenerse, estancarse, por eso no para.

Vive el presente, observa, toca, huele, respira, siente. Cada que se encuentra con una criatura diferente, logra caracterizarla en su mente de una forma tan pintoresca, y a la vez tan clara.

  • Alicia: «No sirve de nada volver a ayer, porque entonces era una persona diferente», «¿Quién en el mundo soy yo? Ah, ese es el gran rompecabezas».

Curiosa, ingenua, atrevida, suspicaz, de silueta blanca y negra, dicotómica, o lo tiene todo, o no quiere nada. Niña, caprichosa, sabia, niña feliz, niña triste, niña que se pierde, niña que se encuentra. Adolescente que busca el equilibrio, y que desea vivir en justicia.

De pronto el mundo adulto se abre de un portazo frente a ella, entonces Alicia cierra los ojos un momento, y cae por la madriguera, iniciando una aventura que mezcla la fantasía y el sin sentido.

Los dilemas de Alicia podrían ser representados por el «Yo». Acorde a Freud, el «Yo» se remonta a la infancia, y hace referencia a todo aquel aspecto que sea moralmente correcto, bien visto socialmente y que de alguna manera ayude a la persona a controlar el ello con acciones bien vistas, además de servir como escudo y defensa al ambiente en el cual estamos expuestos. Sabater (2017).

CONEJO BLANCO

La aparición de este personaje retrata en milésimas de segundos, su personalidad. Estricto, parametrado, de orejas largas pero pobre escucha. Trae un reloj consigo todo el tiempo, mientras repite: «Es tarde ya….»

El conejo del reloj grande se encuentra fijado en el tiempo, sin embargo, vive en el futuro, y ha olvidado el hoy.

Conejo blanco, paranoico, obsesivo, desconfiado, sensato, responsable, personaje que a pesar de traer el reloj, intervino como una estrella fugaz en las reflexiones de Alicia. En una de estas pocas interacciones con Alicia, el conejo blanco, le responde de la siguiente manera:

  • Alicia: «Cuánto tiempo es para siempre?»
  • Conejo blanco: «A veces, un segundo».

Señor conejo, por momentos tan preciso con el tiempo, por otros momentos, tan atemporal. El temor de llegar tarde, aunque no comprendemos a dónde va con tanta prisa, nos llena de angustia, y mientras leemos el cuento, los fieles seguidores, realmente llegamos a desear con todo el corazón que llegue a tiempo.

  • Conejo blanco: «¡Llego tarde, llego tarde! ¡Para una cita muy importante! No hay tiempo para decir «hola, adiós», ¡llego tarde, llego tarde, llego tarde!». 

El Conejo blanco podría representar el «Superyó». El cuál es descrito por Freud, como aquel comportamiento heredado por una serie de reglas, generadas por el contexto sociocultural en donde crecemos, asimismo, este cumple las funciones de ser la contraparte del ello, dado que esta faceta lo que busca es velar por un cumplimiento óptimo de las normas y tener un
estricto seguimiento de la moral. Sabater (2017).

GATO DE CHESIRE

Uno de mis personajes favoritos, el gato visible – invisible, siempre sonriente (Aun cuando no se le ve, se puede escuchar- leer su risa).

El gato de Chesire es como un truco de magia, aparece para confundirte y desaparece para hacerlo aún más. Se desintegra de a pocos mostrando partes de su cuerpo de forma aislada, cada que quiere, aunque otras veces lo puede hacer de golpe. Impredecible, impulsivo, de colores, transparente.

Sus respuestas son encrucijadas, como su sonrisa en plena oscuridad. Vive el hoy, sin importar el mañana.

  • Gato de Chesire: «Siempre llegarás a alguna parte si caminas lo suficiente», «¿Cómo huyes de lo que hay dentro de tu cabeza?», «La imaginación es la única arma en la guerra con la realidad», «Si vas a llegar a la cima, agarra esta roca, y agárrate a ti mismo», «Qué bien te ves cuando te vistes de furia. Tus enemigos son afortunados de que tu condición no sea permanente. Tú también tienes suerte. Los ojos rojos le sientan bien a tan pocos», «Bueno, algunos van por aquí y otros por allá. Pero en cuanto a mí, personalmente, prefiero el atajo».

El gato de Chesire podría representar el «Ello». El cuál es descrito por Freud, como todo aquello que se basa en los rasgos de conducta primitiva, ya que se rige por la búsqueda de obtener placer inmediato, causante de la conducta en los primeros años de vida, y siendo la causa de lucha interna dado que es raíz de nuestra esencia y esta se encuentra presente a lo largo de nuestra existencia. Sabater (2017).


«Cuando hayas entendido esta escritura, tírala. Si no puedes entender esta escritura, tírala. Insisto en tu libertad.» – Gato de Cheshire 😉


REFERENCIAS:

Carroll, Lewis. Alicia en el país de las maravillas. Dautremer, Rebecca (il.). 2ªed. Madrid: Edelvives, 2011. 137 p. ISBN: 978-84-263-7969-6

Sabater, V. (2017). La teoría del inconsciente según Sigmund Freud. Obtenido de: La teoría del inconsciente según Sigmund Freud: https://lamenteesmaravillosa.com/teoriainconsciente-segun-sigmund-freud

Apreciaciones sobre la vida, la felicidad y la alegría

El mundo es demasiado grande como para que los hombres puedan entenderlo. En especial cuando pareciera que el hombre, al tratar de entender, no sólo al mundo, sino también a la vida misma, hace un esfuerzo “débil e inseguro”. Pero no hay que ser indiferente ante tal situación.

Dos perspectivas

Gustavo Flaubert, aparentemente cayó en una apatía impresionante. Él confesó en sus cartas, que, hace mucho tiempo, había dejado de creer en la vida, en la belleza y en sí mismo. Y que si seguía cultivando su arte, solo lo hacía por diversión (1989, p. 23).

La carta en la que Flaubert hizo aquella confesión, fue dirigida a la poeta francesa Louise Colet.

¿Cómo alguien de su categoría llegó a esa conclusión, incluso cuando sólo se refería a sí mismo? Hay que notar que el texto habla de su propia renuncia, no lo universaliza. Con una interpretación literal es claro entender que una indiferencia colosal se apoderó de él. Pero eso no fue suficiente para “dejarlo inmóvil”, pues Flaubert aún dedicaba su tiempo para el arte, tan vital para la humanidad como para él mismo (así solo fuese “por diversión”). Aun sin poder leer su corazón, no creo que eso sea un abandono total de parte suya.

Por su parte, Franz Kafka tuvo una salud muy frágil durante toda su vida, a eso agreguemos su depresión, melancolía o su muy conocida mala relación con su padre. Podemos suponer que tenía todo para mandar al cuerno al mundo y a la vida, sin embargo, no fue así. Es verdad que sí llegó a detestar su obra literaria, e incluso quiso que su mejor amigo la queme para que nunca fuese publicada (afortunadamente este último no le hizo caso) pero eso es otro asunto. El hombre siguió creyendo en el amor, a pesar de estar postrado en cama debido a una tuberculosis gravísima. Ya prácticamente desahuciado, Kafka todavía tenía la esperanza de seguir viviendo aunque sea un poco más, y casarse con la última mujer que llegó a amar.

Dora Diamant, la mujer que amó y acompañó a Kafka en sus últimos años de vida.

Al final, el matrimonio fue negado por el padre de su amada, y Franz murió por causa de la tuberculosis poco después (2012, p. 26). No obstante, la enfermedad solamente se llevó su cuerpo, el que no haya visto cumplidos sus últimos deseos no fue motivo para que maldijera a la vida. El ejemplo que nos da Kafka no es el de conseguir los objetivos anhelados sino de buscarlos hasta el último aliento (incluso literalmente, como en su caso).

No busco hacer una comparación entre estos dos genios, y mucho menos un juicio de valor. Solo diré que los dos se aferraron a la vida con lo que sabían/creían, y de la manera en que pudieron.

Sentido

El conocido psiquiatra Viktor Frankl sostuvo que el sentido de la vida es lo que te da esperanzas y motivación para seguir adelante y según sus postulados podrían ser varios motivos: Un trabajo de investigación, una vocación, un familiar, una pareja o Dios mismo.

¿Pero qué ocurre cuando tu fuente de esperanza tiene la debilidad de ser arrancada y deshecha sin la posibilidad de hacer nada al respecto? Pues Frankl tiene una respuesta, cuando uno se vea en esa situación o peor aún, cuando no tenga absolutamente nada —casi paradójica mente— aún se posee algo, nuestra libertad individual, nuestra existencia desnuda— de la cual podemos hacer uso para buscar nuevas esperanzas dentro de lo posible y también dentro de lo ideal.

En el propio caso de Frankl, durante los inicios de su periodo como prisionero de los nazis en los campos de concentración, llegó a estar desnudo y completamente rasurado; él ya no  era dueño, ni siquiera de un par de lentes, ni siquiera de un pelo en todo su cuerpo (1991, p. 24). Si vemos la efectividad de la propuesta de Frankl en su propia situación así de extrema, en circunstancias menos terribles como aquella, es muy probable que también pueda funcionar.

Con nuestra más íntima libertad siempre se puede elegir. Elegir amar, perdonar, apreciar la soledad y la compañía, y mil cosas más dirigidas al bien. Para uno mismo, es cuestión de examinar nuestra situación personal (tarea no tan fácil), en pro de hacer algo al respecto, ya de manera más especifica.

Volviendo con Frankl, durante su aprisionamiento, puso sus esperanzas en las investigaciones que podría hacer si quedase en libertad; en su esposa (que tristemente ya había muerto cuando él quedó libre) y en Dios (1991, pp. 23, 47, 97). Frankl, el día después de quedar libre, mientras caminaba, de pronto cayó de rodillas y comenzó a rezar numerosas veces: “Desde mi estrecha prisión llamé a mi Señor y él me contestó desde el espacio en libertad” (Frankl, 1991, p. 94). Por otro lado, al enterarse de la muerte de su esposa, transformó aquella esperanza depositada en ella. Si bien ya no podía tenerla a su lado, eso no significaba que tuviera que dejar de amarla.

Vida y libertad.
Viktor Frankl, detrás suyo, un cerco de alambre como los que rodeaban a los campos de concentración.

A todo esto, ni Frankl, ni su teoría juzgan cuáles son los motivos esperanzadores que podría tener otro individuo. En apariencia, esto podría ser facilismo de parte suya ya que, siendo Dios su fuente de esperanza más grande, tendría lógica esperar que Frankl se hubiera comprometido a convertir a la fe, a toda persona que siguiese su método terapéutico. Pero no fue así, y no por ello vamos a desmerecer su postulado de siempre buscar algo de que aferrarse para seguir perseverando en el recto obrar.

A mi parecer, lo último demuestra que Frankl tenía una gran comprensión —y compasión— de las demás personas y  sus propias luchas internas. De ninguna manera pienso que el Señor en quien creía (por su fe judía) haya pasado por alto aquella cualidad tan valiosa.

Recordemos que la propuesta de Frankl es científica, y tiene resultados comprobados. Pero justamente por ser del orden de la ciencia, no es perfecta ni infalible; y está sujeta al cuestionamiento y la crítica. De ahí el hecho de que me haya permitido hacer una apreciación, sin temor de quedar como un necio o imprudente.

La alegría de vivir

Marco Aurelio Denegri en un artículo suyo, llamado «La pomada de la invisibilidad y la alegría de vivir», nos dice que la ciencia no es el único camino para explicar las cosas que encontramos en el mundo: “De hecho, hay muchas cosas que la ciencia no ha explicado y que posiblemente nunca explique: La poesía, la religión, la creación artística, la vida misma” (2017, p. 142).

«El falso espejo» de René Magritte. Pintura usada para la portada de «Mixtifori» de Denegri, debido a que representa la temática abordada en el libro. El ojo ve, pero percibe según la profundidad del alma.

Sí no se puede explicar la vida científicamente —agregaría, en su plenitud—, entonces el asunto es similar con la alegría y la felicidad. No desconozco ni niego los estudios desde las diversas disciplinas que buscan entenderlas, es más, hay que perseverar en ello. Pero de haberlas comprendido definitivamente, ciertamente ya nos hubiéramos enterado, y las investigaciones en pro de ello quizás ya hubieran cesado.

Luego de todo lo expuesto, lo que sí puedo compartirles ahora (y con bastante seguridad, pues me apoyo de la voz y ejemplo de hombres que fueron capaces de entender la realidad en un nivel superior), es que la alegría no es la felicidad, y tampoco es la esperanza más sólida para vivir la vida. Debemos buscar motivos más fuertes, que puedan ser nuestra roca y cimientos.

La alegría, ante un episodio trágico se puede apagar o mostrarse muy frágil, pero ello no es razón suficiente para renunciar a ella. Por supuesto que la alegría nos puede ayudar mucho en nuestro paso por este mundo, y para lograr ese propósito, debe ser una firme y constante, no explosiva, ni payasa, ni accesoria.

A modo de cierre, les dejo una conmovedora reflexión, por parte de Denegri, inspirada por su tía, quien vivió abrazando con sinceridad y madurez, a la alegría de vivir: “haz logrado convencerme de que, efectivamente, de vez en cuando, este mundo trueca sus lágrimas por risas y contento” (2017, p. 145).

Referencias

Denegri, M. A. (2017). Mixtifori. Lima: Fondo editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

Flaubert, G. (1989). Cartas a Louise Colet. Madrid: Editorial Siruela.

Frankl, V. (1991). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Editorial Herder.

Kafka, F. (2012). Obras Selectas: Franz Kafka. Madrid: Edimat.

LA DESPEDIDA EN VIDA: Cuando entierras el dolor

Dolor y sufrimiento son situaciones vivenciales distintas. Sí sentimos dolor, respondemos con una sensación generalmente táctil que, dependiendo del impacto, puede cesar pronto, o tras la intervención de algún fármaco. A nivel emocional, suceden otras situaciones, que iremos revisando progresivamente.

Y es que vale la pena distinguir algunas categorías de sensación de dolor, algunas personas tras recibir el impacto se afligen y retuercen levantándose tiempo después, pero, existen otros que prolongan por largo tiempo este choque emocional, y es aquí cuando entramos al profundo mar de sufrimiento; de este mar y sus corrientes estaremos hablando.

Es en esta instancia donde el suspiro es la bocanada de aire fresco que el antiguo afligido inhala tras escapar del mar desesperante de llanto donde su nariz y pecho se ahogaban antes. “No hay mayor causa de llanto que no poder llorar” (Séneca, citado por Molina, 2017).

¿Cómo llegar a tierra firme?

            El camino es largo y alberga tempestades. Despedirse, en primer lugar, reviste varias nociones importantes, la primera de ellas es detectar que existe un dolor y como seres hedonistas que somos, este impacto contranatural puede ser bastante sorpresivo y voraz, más cuando se trata de alguien cercano.

            Es como una llama incandescente que en su brillante flama exhibe preguntas como: ¿Por qué me haces daño?, ¿por qué sí confié en ti?, ¿para qué me haces esto?, ¿por qué no te detienes? Comprender lo profundo de estas preguntas es cosa fácil, más de una vez nos la habremos hecho, pero, más difícil es respondérnoslas ya que el “acusado” a quien se le interroga no está verdaderamente en el banquillo, dado que el juicio está en nosotros, con el objetivo de sentenciarlo a la despedida real, aquella que se aprende con el tiempo, donde lo amargo de la ignorancia se asimila como el primer sorbo de alcohol tras alzar la copa.

Sí, es la ignorancia la verdadera despedida, hay quien la cita como el peor de los castigos y ¿cómo no serlo? Sí requiere desconocer la existencia de alguien. Ignorar, según Oxford Languages denota la cualidad de desconocer, al mismo tiempo en otra acepción incluye la capacidad de no dar importancia, y es justo en esta acepción donde el centro de la tierra firme se asienta.

“No tienes poder sobre mí”

            Es una frase viralizada por memes en la web, pero, en contextos de la vida diaria fuera de las pantallas y los likes, en los que se pone en relieve las relaciones humanas y su funcionamiento, resulta que todo el contenido de esta frase engloba una autonomía indescriptible. Aquel que influía en el alma con su mirada repulsiva y violenta, aquel que con voz de trueno apagaba toda esperanza de un sueño tranquilo reemplazándolo por llanto, aquel que con su presencia enturbiaba el agua del manantial del hogar, ya no tiene fuerza, influencia, poder o decisión, cómo desees llamarlo, simplemente, ya no más.

            Sin embargo, muchas veces te atacaran pensamientos recelosos que te llevaran a evocar situaciones tensas y tu primera estrategia será evadirlo, no obstante, cuando integres esta nueva habilidad de la ignorancia en vida, esto es, restar importancia y validez a los embates del otro, notarás que surge un mecanismo sabio que te dice:

 ¡Llámalo! Y yo, me enfrentaré a él, 
 ¡llámalo! Y podré defenderte,
 ¡llámalo! Y te liberarás de la angustia.
 ¡llámalo! Y lo silenciaré.
 ¡llámalo! Tu aprendizaje es avasallante.
 Llámalo y de mi mano, destiérralo    conmigo.
 Deja que parta tras convocarlo,
 En paz y agradecimiento porque tu desdicha,
 Ahora es un camino fértil para la vida. 
 

Las despedidas en vida son dolorosas, no solo porque implican apartarse de quien hizo daño por tanto tiempo y de forma sistemática acostumbrándonos a la desidia y la miseria, sino que además evoca otras conductas igual de amargas que el dolor, se trata de despedirse sin el cuerpo. Para muchos, apartarse de esta forma de vivir implica la nada, dado que no conocen un mundo más allá de las fronteras de la tristeza y el miedo.

Nuestra consciencia occidental nos súplica el acto simbólico de arrojar la ropa al balcón, lanzar los objetos antes preciados por ser regalos en una vil bolsa de basura, o más actual aún bloquear de cuánta red social hayamos compartido. En líneas generales, implica acciones simbólicas y contundentes: terminé, ya cambié mi foto de WhatsApp.

Pero no todo el mundo es así. En la cultura oriental, los antiquísimos dogmas de muchos pueblos apostados a la sombra de gigantes montañas nos hablan del provechoso proceso interno del desprendimiento. Y para ello, no implica ser un monje con absoluta devoción y privilegio de abandonar voluntariamente la ostentación, todo lo contrario. Se trata más bien de dejar pasar las circunstancias en la medida que se van desenvolvimiento, es decir, evitando el vulgar enganche.

Sí ya estamos allí, genial, ya lo reconociste ¿que llevas mucho tiempo? Bueno, aún estas con vida, el suspiro aún te aguarda en el corazón. “El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional” dice la religión budista (Molina, 2017).

No desesperemos ni perdamos la calma, llegar a la despedida en vida es asunto de asimilar; palabra curiosa que implica aceptar como sí de uno mismo se tratara algún hecho o cosa ¡Qué barbaridad, tanto tiempo evitando el dolor mientras sufrimos para que no duela más y resulta que debíamos asimilar! Sí, es una paradoja tremenda.

Volviendo a uno de los puntos anteriores, cuando el dolor es de alguien cercano y lo cuestionamos y acusamos, se expide una hiel horrida, acompañada de insultos y vejaciones, está bien, hazlo, durante el juicio, muchos de los que tienen que subir al estrado son caras nuestras que, en su momento desearon rugir improperios para defender su ser, pero, no consiguieron destrabar la lengua y solo pudieron morder su queja.

Además de esto, cuando los sapos y culebras broten, vendrá un pequeño oficial de policía radio en mano con un playlist bastante conocido, cuyo álbum del momento lo titula: Reproches Vol. I, entre sus éxitos tiene:

  • ¿Cómo te atreves a decirle zángano a tu padre sí te dio la vida?
  • ¿Por qué ignoras a ese que para bien o para mal te dio casa?
  • Como hija eres un desastre, juzgas sin comprender ft. ¿Qué te pasa?

Entre otros, ¿te suena? Es un playlist lleno de disclaimers en contra de tu pasado altanero que deseó levantarse en armas contra la opresión, pero, su golpe de Estado no dió frutos pues, sus hombres (o sea, tú mismo) fueron maniatados y controlados, su ira fue extinta con una agresión mayor. No había recursos para aguantar el estado de sitio.

Pero, ¿qué sucede sí no lo conocemos?, ¿sí es alguien fuera del mundo afectivo cercano y hasta consanguíneo? La respuesta en sencilla y viene desde el más profundo deseo autocompasivo: ¡Corre por tu vida, hay dolor, no hay que soportarlo, hay que resolverlo!

Como un marinero que saca apresuradamente de la chalupa, mililitros de agua para evitar hundirse, la cosa es la misma: No estás solo, no te rindas. El jefe, el vecino soez, el sol a mediodía, todo puede aquejar en un día donde el dolor se instauró pesadamente sobre la cabeza, y claro está, responsabilizar al jefe del padecimiento que aqueja al alma es complicado, y ni que decir sí subimos al estrado al sol ¿cómo se disculparía?

La trampa de la espera, no, no se disculpará

Sí María Antonieta hubiera quedado esperanzada en que su verdugo la abrazaría y perdonaría su vida en un último minuto; sin lugar a dudas hubiera quedado para la posteridad como la representación total de la ingenuidad. No, ella subió al patíbulo y cuentan quienes recogieron vistas de aquella época que, pese a la sombría expresión de su cara demacrada, había un aire de solemnidad frente al abucheo de los ciudadanos. He allí la cuestión: la solemnidad.

Para que nos podamos comprender, ser solemnes implica contar con todos los formalismos necesarios para una ceremonia o acto. Mi pregunta ahora es: ¿Cuentas con la certeza que se disculparan porque te han hecho daño?

Es duro preguntarse esto porque pudieras responder: ¡Claro! Me ha hecho sentir que no valía nada, que mi vida era un infierno, era un dolor insoportable, merezco que me ofrezcan disculpas. Ante esto, yo te digo: Sí. Sí, tienes razón pasaste por momentos duros que te hicieron crecer purulentas llagas, pero, que te merezcas unas disculpas, no significa que vayas a tenerlas. Si lo pensaste, felicidades, eres María Antonieta Edición Ingenuo o Ingenua.

Y aquí, tu cabeza sintió la fría cuchilla y cayó al canasto para, segundos después ser exhibida al vulgo quien goza del acto. Sí, sé que es muy gráfico, pero, me permito serlo para que la realidad haga su entrada; hay que distinguir que quien te hace sufrir en un arranque de ira, frustración, miedo o porque realmente quiere verte herido no parece realmente tener cara de ofrecer disculpas, al menos, no unas sinceras.

¿Cómo sé esto?

Bueno, la vida y sus experiencias explican que el perro que ladra advierte que no hay que acercársele mucho. Pero, esto es muy simple, no obstante, al aplicarlo al mundo humano, esto se traduce en desear repeler. Sin embargo, ¿y si nos vamos más allá, a la fosa oceánica?

¿Qué esconden los que hieren?

Hagamos un ejercicio, tras respirar profundamente un par de veces y conseguir que tus oídos y cerebro se oxigenen, permítete cerrar los ojos y vislumbra en tu mente cómo es un tirano. Por definición, sabemos que un tirano es quien abusa desmesuradamente de su poder al relacionarse con otros de forma cruel y despiadada.

Por ende, sabemos que esta persona actúa controlando a través del miedo que evoca en otros, puede ser miedo a través del control económico, quitándote la independencia: «Cállate, yo lo pago todo en esta casa y me parto el lomo por ti» .

Controla mediante el miedo, despojándote de tu privacidad: «En este lugar yo lo se todo sobre ti, no pueden existir secretos» .

Controla por medio del miedo atacando con insultos tu autoestima: «¿Quién te querrá siendo tan poca cosa? Agradece que estás conmigo» .

Todas estas consignas distorsionadas de control provocan en la víctima un dolor tan inmenso que llega a ser incapacitante. Pero ahora, piensa: ¿Qué es el gobernador sin sus gobernados? Es decir, sí el presidente de la ciudad ficticia «Tamarindo City» naufraga y queda atrapado en una isla desierta ¿sigue siendo un gobernante? Sí es así ¿sobre quién gobernaría?, ¿los cocos?, ¿una tilapia? NADIE.

Cuando osamos revertir la situación, y tomamos la sartén por el mango ya no hay marcha atrás. El gobernante cruel se alimenta del miedo que produce a otros para no evidenciar el miedo que siente él mismo, lo esconde con rabia expresada en frustración.

Pensemos lo siguiente: Sí alguien es feliz ¿tendría tiempo para descalificar? No realmente, porque es incoherente la felicidad se expresa de maneras diversas no causando daño. Sí una persona con bondad en su corazón humilla a quien “ama” frente a otros, realmente ¿es bondadosa? No, porque la bondad es la inclinación por hacer el bien, por lo tanto, es incoherente. Una persona quien grita para ordenar que le obedezcan ¿tiene ganas de escuchar a otros? No, porque el grito es ruido, es la articulación de los que no tienen argumentos y cuando el argumento es de mala calidad el ruido del grito compensa, entonces, finalmente, no, no es coherente.

Entendiendo esto, se hace más clarificador el considerar que no te ofrecerán disculpas, porque quien carece de ese regalo dotado por el intelecto que son los valores no tiene oportunidad de ofrecer disculpas, no se da lo que no se tiene.

Los valores, son principios y los principios son lo primero, dirían Les Luthiers en uno de sus espectáculos. Por estas razones antes mencionadas, ser solemnes es primordial, se requiere que dos personas se conecten de tal manera que sientan el impulso de escucharse y asimilen sus vivencias, no olvidarlas, sino, crecer pese a ellas, como testimonios de desavenencias que, en un acto sagrado y humano deciden no repetir por las consecuencias nefastas que suscitan. Sí las condiciones no están dadas, es negativo esperar, pues, resta energías en crecer y evolucionar.

Por otra parte, si, si cabe la posibilidad de que en algún momento se disculpen con tu afligido corazón, pero, dependerá de ellos, no de ti. Y es posible que hayas sanado y asimilado tanto que cuando finalmente se disculpen te des cuenta que ya no era necesario.

Por último, para ignorar no hace falta “funar”, despedazar o escrachar; hace falta ser congruente, ser capaz de distinguir qué actos humanos entran a ti y cuáles dejar pasar, ignorar, porque carecen de importancia y porque ya no significan nada para ti, porque asimilaste una comprensión mayor: El grito no era para ti, él o ella no TE gritó, él o ella hizo ruido interiormente por no poder controlarse, atrévete a quitarle el “te” a esa oración ¿qué queda? “él o ella grito” y así, la energía se va, el antes naufrago llega a tierra firme, suspira, recuerda, agradece y vive en libertad.

Referencias

Molina, C. Emociones expresadas, emociones superadas (Barcelona, España) Editorial Planeta, S. A., 2017

Les Luthiers (17 de marzo de 2021). El día del final (Vídeo «Lutherapia»). Lutherpedia. https://lesluthiers.org/verversion.php?ID=315

Oxford Languages (17 de marzo de 2021) Ignorar. Oxford University Press. https://languages.oup.com/google-dictionary-es/

PANDEMIC LOVE

Inolvidable nada más

Ni nada menos tú serás…

Inolvidable – Laura Pausini –

 

  El amor en cuarentena

Cuántas veces hemos sentido aquellas mariposas en el estómago cuando estamos enamorados o cuando el brillo de nuestros ojos nos delatan a más no poder…

Se nos hincha el pecho como de un gorrioncito al coger aire a punto de cantar. Es cierto, de sólo pensar en esa persona sonreímos, o bien, nos sonrojamos. 

Pero ahora en pandemia todo es mucho más complicado. El amor es una disciplina y el amar, es todo un arte; es por eso que una persona enamorada es un alquimista. Deseando descubrir o descifrar el encanto particular de aquella persona que le mueve el piso a más no poder. 

Hoy por hoy, esto tiene un truco, no como antiguamente se hacía; aunque todo es válido. Las cartas, las postales y las serenatas son infaltables y sobre todo infalibles. Pero eso era en tiempos de nuestros abuelos, ellos pueden dar fe de eso. Ahora lo último que está de moda son los  streaming, las videollamadas por diversas plataformas y las conversaciones cibernéticas en plena madrugada.

Aunque no quisiera ser la bruja del cuento (tengo que hacerlo) y romper (solo por un instante) tu mundo de fantasías y sueños. ¡Paciencia! ¡sólo tomará unos segundos!

¡Experimenta tu lado más dulce! 

¡Vamos a  ponernos melcochos! En especial si estamos en los veintes. En una etapa donde la distancia puede ser una pequeña piedrita en el zapato. Lo mejor para mantener nuestra relación de manera sana, es no perder esa alegría que se vive en el comienzo de ella. 

La psicóloga española Lola Fatás, especialista en terapia de pareja, nos indica: “Lo más importante, lo primordial, es mantener la comunicación emocional.” (2020). El desarrollo de nuestras emociones y su claro proceder en nuestras relaciones, es el fin más grande para poder generar esa homeostasis con nuestro entorno. 

Según Fatás, mantener las costumbres, es una muy buena vía para cultivar la sintonía con nuestros seres amados, especialmente con aquel que es el dueño o princesa de nuestro corazón.

 Los mensajes inesperados, no solo aquellos que posiblemente al verte con esa persona le dejabas muy bien escondido en su cartera o billetera, sino también los inbox en cualquier momento, acompañado de una foto especial, un pensamiento o algo que te recuerde a tu pareja, es un gran detalle en plena cuarentena. La belleza está en las cosas pequeñas y simples de la vida. ¡Recuerdalo siempre!

Si eres de escribir, ¡pues los poemas son perfectos para ti! En caso de ser hábil en el dibujo, sorprende a esa persona especial con tu talento. No hay nada mejor que sentirnos inspirados y el amor es aquel combustible volátil para estallar tu creatividad e imaginación. 

Rompe con la rutina 

Los medios de comunicación (además de la cuarentena) nos han dado el empujón certero a un abismo que vamos descubriendo y alumbrando con una pequeña lamparita. La relación casi transparente e inadvertida entre los medios masivos de comunicación y nuestras emociones es obvia. Saquémosle el jugo y el provecho a esto. La mejor forma para esto, es no perder el encanto, es decir, volver al inicio. Siempre debemos tener presente cómo era nuestra vida antes, para así poder reajustar los cabos sueltos. 

Usa aquella camisa que le gustaba, la blusa floreada, el vestido de noche si es una cena a la luz de las velas y también de la pantalla. Las noches de películas por Netflix son válidas también, viendo la pantalla al mismo tiempo en pijama y canchita con gaseosa, sabiendo que el otro está en la misma sintonía, es un triunfo. 

Darle vuelta a cada situación de nuestra vida y con una sonrisa, es la mejor manera de afrontar cada obstáculo que se nos atraviesa en el camino. La actitud es lo que marcará la diferencia. La disposición y la apertura al cambio será positivo, siempre y cuando lo quieras así. No perder aquello que éramos y seguimos siendo, humanos. Darle a la virtualidad, a esa pantalla fría, un toque de calidez y amor. Sentir al otro, no debe ser una odisea cibernética, sino que, a pesar de la distancia física, el compartir momentos especiales no debe ser un impedimento por la coyuntura actual. 

Balanza del amor 

Evalúa tu relación 

Sabemos que no todo es miel sobre hojuelas, mucho menos color rosa pastel. El amor es como un carrusel, tiene sus altos y bajos. Poner en una balanza lo más importante para ti, en ocasiones puede ser difícil, pero es necesario.

Saber que siente el otro es fundamental. ¡Piensalo! No solo los momentos dulces de tu relación son los más importantes, sino también donde no hay luz, donde la oscuridad se hace presente. Es de este modo (quizás) que cupido quiera mostrarte o darte la oportunidad para entrar en el corazón de tu pareja, saber que no le deja dormir, soñar o incluso, pensar. 

Validar las emociones negativas (sobre todo) es muy importante, y aún más en estos momentos, donde nadie quiere mostrar esa vulnerabilidad a flor de piel. Evaluar cada aspecto de tu relación, traerá a ti (también a tu pareja) una madurez para entender si algo está pasando desapercibido en medio de tanto alboroto. El interés por llamarse por meet o zoom, los mensajes en la bandeja de entrada, la confianza de pedir ayuda cuando lo necesites o viceversa, entre tantos otros aspectos, serán puntos claves a tratar. Nadie mejor que tú, para saber si las cosas han cambiado. ¡Esperemos que para bien!

Lo más importante ¡También eres tú! Evalúa tu comportamiento 

Por último, la cereza del pastel. Eres importante (¡No sabes cuanto!) y es por eso que hacer un autoanálisis es muy positivo, no solo para crecer uno mismo, sino también para evolucionar y subir cada escalón y etapa de tu relación. 

Mira dentro de ti, (hacer introspección) es el mejor camino para dar el siguiente paso. Conocerte más. Es cuando, sobre todo, en la adversidad, que descubrimos de lo que estamos hechos. No, no solo de carne y huesos, sino también de sentimientos. Entender que en estos momentos difíciles para muchos, (en realidad para todos) no es fácil pensar más allá de las preocupaciones del día a día, pero en el silencio es mucho más sencillo oír el latir de nuestro corazón y la voz de nuestra conciencia. La ansiedad y la depresión pueden tocar nuestra puerta como huéspedes inesperados, más aún en situaciones como esta. ¡no temas! Ser honesto, decir la verdad ante todo, es el mejor camino al entendimiento de uno mismo, pero también al de los demás.

Abre tu corazón, es decir, recibir la ayuda no solo de tu familia, amigos y seres queridos es importante, sino también de un especialista. De ser necesario el psicólogo será un aliado idóneo al igual que tu círculo más íntimo y cercano. De igual modo, abrir tu mente a tu pareja, tener la confianza y el respeto suficiente será fundamental para que la distancia no afecte tu relación, pero por sobre todo, no dañe tu ser y lo más profundo y hondo de ti, tu alma y en especial, tu salud mental.  

Referencias:

Velasco, F. (2007). Amor, pareja y posmodernidad. En L. Eguiluz (2007) (comp.) Entendiendo a la pareja, (pp. 116- 140). México, D. F.: Pax.

Ricardo Treviño (20 de mayo del 2020). Noviazgo en tiempos de COVID: que la cuarentena no truene tu relación. Tecnológico de Monterrey. Recuperado de:  https://tec.mx/es/noticias/nacional/salud/noviazgo-en-tiempos-de-covid-que-la-cuarentena-no-truene-tu-relacion

Heraldo de Aragón. (10 de abril del 2020). Coronavirus: ¿cómo llevar una relación en cuarentena si no vivimos en la misma casa?. Recuperado de:  https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2020/04/10/coronavirus-como-llevar-una-relacion-durante-la-cuarentena-si-no-vivimos-en-la-misma-casa-1368375.html

Psicoterapeutas.com (26 de marzo del 2020). Relación de pareja a distancia por el coronavirus. Recuperado de: http://www.psicoterapeutas.com/terapia_de_pareja/relacion_de_pareja_en_la_distancia.html

La autoestima y la dignidad, dos conceptos de valor

La autoestima es un concepto que nos llama a valorarnos de una forma muy personal, en donde esta valoración puede darse de forma positiva o negativa, debido a que como seres humanos sentimos y pensamos de una manera propia y podemos guiarnos de un buen o un mal autoconcepto. La dignidad en cambio, como un concepto antecesor, nos da cuenta del valor de ser un ente moralmente autónomo que merece respeto y que goza de libertad, dilucidándose como el reconocimiento universal del valor humano desde tiempos antiguos. Es así que la autoestima y la dignidad se unen, y valorarnos deja de ser totalmente un concepto individual y psicológico, para ser un hecho religioso, filosófico y de derecho, que se ha desarrollado dentro de la humanidad como comunidad y que ha hecho posible que vivamos en sociedad. En la actualidad, la dignidad es un derecho fundamental y es la base de la sociedad. El Estado a través de su regulación normativa, tiene la obligación de garantizar un ambiente idóneo en el que todas las personas podamos vivir con dignidad y aprender a tomar consciencia de nuestro valor humano, es decir a tener autoestima. 

Palabras clave: Autoestima, dignidad, persona, Estado. 

Cuando una persona no tiene una buena autoestima, generalmente se relaciona a conceptos que nos proporciona la psicología, como un autoconcepto negativo de sí misma o la falta de autoaceptación que no le permite ser consciente de su especial naturaleza, pero ¿Acaso solo la psicología aborda este problema? La respuesta es no, ya que existen otras áreas de estudio como la filosofía, la religión y el derecho, que abordan el valor de la persona desde otro punto de vista muy similar a la autoestima, como es el de la dignidad. A continuación, explicaré el valor humano desde el concepto de la dignidad, sus orígenes, y su relación con la autoestima, agregando a esto algunas reflexiones a seguir frente a posibles pensamientos negativos que puedan estar rondando tu mente. Después de leer este artículo no va a quedarte duda de que eres un ser valioso, especial e irrepetible y que solo falta que tú te des cuenta de ello.

El concepto de dignidad humana

Como concepto general, la dignidad es el valor único, insustituible e intransferible que posee toda persona humana, es la base de todos los valores superiores y se fundamenta en la autonomía moral de la persona, característica que lo hace especial de entre otros seres vivos. Según Kant, “la dignidad tiene un valor intrínseco en la persona moral y este valor no admite equivalencias”.

La dignidad es un valor interno que no puede desprenderse de la persona, que tiene valor pero que no tiene precio y que está ligada a la libertad de poder hacer lo que pensamos y lo que sentimos, esto dentro de los límites del ordenamiento jurídico y los principios morales ya establecidos, porque como seres humanos somos poseedores de la autonomía moral, que no es más que la capacidad que nos hace valorar situaciones de carácter moral y tomar decisiones. 

La moral como base de la dignidad

El término “moral”, fue rescatado por los romanos y tiene sus raíces en el término griego “ética”, así que podemos decir que son términos equivalentes. Entonces, la moral se refiere a las expectativas o ideales que acogemos como correctos, respecto de nuestra comunidad, en torno a situaciones particulares que necesitan ser evaluadas en base a un criterio propio, para convivir en armonía. Es así que la moral es un modo de vida en la cual podemos ser buenos o malos.

Respecto a esto Cortina (2013) menciona que:

“Todos los seres humanos son más o menos altos o bajos, todos son morenos, rubios o pelirrojos, todos pesan más o menos, pero ninguno carece de estatura, volumen o color. Igual sucede con la ética, que una persona puede ser más moral o menos según determinados códigos, pero todas tienen alguna estatura moral”. (s.p.).

La moral se imprime en la dignidad, como la libertad que posee el ser humano, de hacer lo correcto de acuerdo a las circunstancias y a su conocimiento. Este es responsable de sus decisiones, sean buenas o malas y siendo la autonomía moral eso que nos hace especiales y que ningún otro ser vivo posee. Para más exactitud Cortina (2013) nos explica lo siguiente, “el núcleo del mundo moral consiste en reconocer, estimar, proteger y empoderar a los seres que merecen ser reconocidos como valiosos por sí mismos y, por lo tanto, tienen dignidad y no precio”. (s.p.).

La autonomía moral, es la esencia del concepto de la dignidad y significa que los seres humanos somos especiales porque en la libertad que nos otorgan nuestras facultades, como adquirir conocimientos y ser morales, para hacer lo correcto o incorrecto, reposa el valor de la dignidad, que nos hace dignos y merecedores debido a nuestra naturaleza humana, de entre otros seres vivos que conocemos.

Antecedentes de un concepto precursor de la autoestima

La historia de la dignidad empieza con el desplome de las jerarquías sociales, que solían ser la base del honor. Relacionado antiguamente con la desigualdad, tenía honor él que había sido reconocido públicamente, él que por alguna cualidad tenía el respeto de todos o él que era una persona moralmente correcta, por lo que era esta cualidad moral la que impulsaba a una persona a actuar dentro de lo permitido. Taylor (2010) nos dice, “Es obvio que el concepto de la dignidad es el único compatible con una sociedad democrática, y que era inevitable que el antiguo concepto del honor “cayera en desuso”. (s.p.).

La dignidad a diferencia del honor, se emplea en un sentido universalista e igualitario, en donde el honor le abre paso a la dignidad, como un concepto moderno que reconoce el valor de la persona de forma igualitaria para todos, es decir, todos somos dignos, todos somos valiosos sin importar nuestra apariencia física, nuestra condición social u otros factores, somos dignos porque somos humanos. 

Más adelante sucedería la Segunda Guerra Mundial, en donde se dieron a cabo hechos aberrantes, y es debido a los abusos cometidos y a un mundo conmocionado, que se renueva la teoría institucional que le dio a la dignidad humana el perfil de un principio constitucional y un derecho fundamental. En relación a esto Landa (2000) opina, “Después de la guerra, la dignidad de la persona y sus derechos humanos se convirtieron en el pilar vertebral de la nueva forma de organización democrática del Estado y de la comunidad internacional”. (p. 12).

La historia de la dignidad se basa en la lucha por el reconocimiento de la misma, como nos refiere Cortina (2013), “Han sido innumerables las revoluciones de los esclavos, los pobres y miserables, los siervos, las mujeres, los negros y los indígenas para lograr ser reconocidos como personas dignas de respeto, pertrechadas de una identidad que merece igualmente respeto”. (s.p.).

El respeto de la dignidad de las personas, es la base de una sociedad, en la que prima el respeto, la igualdad y la justicia.

El valor humano desde el punto de vista de la religión 

La idea de dignidad nace en el cristianismo, en la concepción de que el hombre es una creación de Dios, hecha a su imagen y semejanza. Según el Catecismo de la Iglesia Católica, “el hombre como creación, une al mundo material y espiritual y por lo tanto tiene la dignidad de la persona, ya que no es solamente algo, sino alguien”. Es relevante destacar que hablamos de hombre porque según la religión católica Dios creó primero al hombre y luego a la mujer, por lo que capítulos más adelante, se observa lo siguiente, “Ser hombre y ser mujer es una realidad buena y querida por Dios: el hombre y la mujer tienen una dignidad que nunca se pierde, que viene inmediatamente de Dios su creador (cf. Gn 2,7.22). El hombre y la mujer son, con la misma dignidad, «imagen de Dios». En su «ser-hombre» y su «ser-mujer» reflejan la sabiduría y la bondad del Creador”.

Además de agregar que el hombre y la mujer son los únicos que tienen el conocimiento y el amor en la vida de Dios, se hace referencia a su capacidad, como lo que hace de estos seres especiales, terminando con lo siguiente, “Para este fin ha sido creado y ésta es la razón fundamental de su dignidad”. 

El valor humano desde el punto de vista de la filosofía

El humanismo, un movimiento propio del Renacentismo, enfatizó la dignidad y la autonomía del hombre a través de la “dignitas homitis”, que define al hombre como un mundo interior que se sostiene en una forma de ser indeterminada, lo que lo hace autónomo, libre y responsable de sus actos, por lo que es capaz de modelar su propia naturaleza humana. Asimismo, se planteó la idea de este valor en la ley natural, una corriente de la filosofía y el derecho que postula la existencia de derechos fundamentales determinados en la especial naturaleza humana, ya que en cuanto a las relaciones inter humanas, esta corriente exige el respeto de la dignidad de cada persona, porque esto dará lugar al bien común de la sociedad, teniendo como base el respeto de la libertad y de la vida. En este contexto es importante resaltar a Kant, según el cual los seres humanos merecen un trato especial que posibilite su desarrollo como persona, en este sentido kant afirmaba, “el hombre es un fin en sí mismo, no un medio para usos de otros individuos”.

Para un mejor entendimiento Cortina (2013), nos dice lo siguiente, “Hay seres que no deben estar jamás en el mercado, seres a los que no se les puede fijar un valor de cambio, porque no hay nada equivalente por lo que podrían intercambiarse. Valen por sí mismos, no para otras cosas. Tienen dignidad, y no un simple precio”. (s.p).

El valor humano desde el punto de vista del ordenamiento jurídico

Los derechos humanos tienen como base a la dignidad, valor que asume como un fin en sí mismo. La Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo primero nos dice lo siguiente, “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

En base a esta premisa, delitos como la trata de personas quebrantan la dignidad de la persona, pues le otorgan un precio, lo cual es inaceptable bajo el concepto de la dignidad. Como personas podemos dar marcha a nuestro proyecto de felicidad siempre y cuando respetemos la normativa legal y los principios morales, que buscan la convivencia en base a la dignidad y que nos llaman a practicar el respeto, la tolerancia y la libertad como valores supremos, en donde a partir del diálogo podamos relacionarnos a pesar de nuestras diferencias y nos ayuden a construir una sociedad moral y justa, donde la persona humana es valiosa y la dignidad es el eje central de la sociedad, del Estado y de nosotros mismos.

En en Perú, la Carta Magna también tiene a la dignidad como base fundamental del espíritu de las normas. El artículo primero del Capítulo I Derechos Fundamentales de la Persona, del Título I de la persona y de la sociedad de la Constitución Política del Perú de 1993, nos señala que “la defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado”. Es así que el Estado reconoce el valor intrínseco de la persona, por lo que garantiza su realización plena, otorgándole las mismas capacidad y posibilidades de derecho a todos los peruanos. 

La autoestima y la dignidad, dos conceptos de valor

La autoestima está comprendida como el amor propio que se tiene una persona en sí misma. Respecto de esto Branden (1987) nos dice lo siguiente, “La autoestima consiste en tener confianza en nuestra capacidad de pensar, de afrontar los desafíos de la vida y en nuestro derecho a ser felices. El sentimiento de ser dignos, de merecer, de tener derecho a afirmar nuestras necesidades y a gozar de los frutos de nuestros esfuerzos”. (p. 21).

El reconocimiento mutuo de la dignidad, de la necesidad de amor y estima es indispensable para llevar adelante una vida buena y feliz, relacionándose a la autoestima como una pieza más grande, en donde la dignidad es la base, impuesta por corrientes del pensamiento a lo largo de la historia de la humanidad, y la autoestima es la última esfera, en donde el derecho a través del Estado nos conmina a valorarnos desde el interior humano, de la forma en la que se nos ha reconocido por ser nuestro derecho.

En relación a la dignidad y de la necesidad de su reconocimiento Cortina (2013) opina, “Si los demás no se lo reconocen, tienen conciencia de ser injustamente tratados y ven mermada su autoestima”. (s.p.). Por lo que el ser tratados con dignidad y el tener una vida digna, va a significar una buena autoestima a lo largo de nuestra vida, ya que nos vamos a saber valiosos y vamos a internalizar este concepto dentro de nosotros mismos hasta convertirlo en auto valoración y amor propio, es decir en autoestima.

Para finalizar, la autoestima es un concepto de suma importancia, pero es en la dignidad que vamos a encontrar el fortalecimiento de este amor propio, ya que nos va a permitir ser conscientes del valor que poseemos y de lo que merecemos. Valorarse uno mismo, es cuidarse de lo malo y permitirse una vida buena y feliz, es estar dispuesto a compartir momentos solo con las personas que vean en ti el valor que tu ves en ti, y apartarse de las que no lo hagan, porque todos somos dignos de ser amados y valorados de la forma en la que esperamos.

Cierra los ojos y mírate, abrázate con fuerza, reconcíliate contigo mismo y recuerda que el hecho de no reconocer que eres valioso te puede negar la posibilidad de saber cuando otra persona lo haga, por lo que debes tener en claro que, si no te tratas con amor, no vas a saber cuando otra persona lo haga. Quien mejor que tú para acariciarte el alma y darte el trato y el reconocimiento que como ser humano, por naturaleza y por derecho te mereces.

Bibliografía

Branden, N. (1987). El poder de la autoestima. Barcelona: Editorial Paidós Ibérica.

Taylor, Ch. (2010). El multiculturalismo y “la política del reconocimiento”. Recuperado de http://www.juntadeandalucia.es/empleo/recursos/material_didactico/comun/multiculturalidad/pdf/15.pdf

Landa Arroyo, C. (2000). Dignidad de la persona humana. IUS ET VERITAS, 10(21), 10-25. Recuperado de http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/iusetveritas/article/view/15957

Cortina, Adela. (2013), ¿Para qué sirve realmente la Ética?. Barcelona: Editorial Paidós Ibérica.

EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR: CUANDO TE SIENTES UN FRAUDE DESPUÉS DE GANAR UN PREMIO

Es lo habitual, que cuando una persona reciba un merecido reconocimiento a su buen desempeño, se le esboce una gran sonrisa triunfal. Sin embargo, en ocasiones es posible que una persona mientras recibe un premio, susciten en su interior infinidad de cuestionamientos y su fuero interno se acumule de inseguridades, hasta el punto de generar un gran sentimiento de culpabilidad.

¿Es posible sentirse un fraude por recibir un premio? Pues, la respuesta es sí. Así lo demuestran los testimonios de mujeres exitosas, que al momento de recibir un reconocimiento; existía en ellas una espinita, una piedrita en el zapato, una hojita en el ojo que les impedía disfrutar con plenitud su éxito.

“A veces no me la creo y siento que tengo engañado a todo el mundo”, es lo que dijo la columnista del Comercio, Andrea Montalvo (2015). Ella, enseña en la universidad, es periodista, escritora e influencer.

La actriz Emma Watson, llego a sentirse un fraude, ya que atribuyó su éxito a la fortuna. Sin embargo, desde que es embajadora de la buena voluntad de la ONU, le dio un sentido a su vida y sentido de pertenencia (La Voz, 2015).

Jodie Foster, después de ganar un Oscar en 1999 sintió que era «una casualidad», y que un día llegarían a su casa, golpearían su puerta y le dirían: «Ese premio era para Meryl Streep» (La Voz, 2015).

A esta falsa creencia de considerarse un fraude, a pesar de contar con innumerables éxitos y de merecer un premio, se le conoce como Síndrome del Impostor. Por lo tanto, este artículo tiene como finalidad compartir información sobre el Síndrome del Impostor, con la esperanza de que sea un medio para ayudar a las personas que constantemente cuestionan sus logros y se preguntan: “¿Realmente merecía ese reconocimiento?”

CONOCIENDO EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR

El Síndrome del Impostor, se trata de un constructo social y cultural, dicho término fue acuñado por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes en 1978.

De acuerdo con estadísticas el Síndrome del Impostor, es padecido por 7 de cada 10 personas. Hace unos años, se creía que sólo se presentaban en las mujeres (Maestro, 2015). Sin embargo, en la actualidad se sabe que hay hombres que también lo padecen, en especial los que ocupan puestos de alto mando.

Blanco (2015), nos menciona que Aida Baida Gil, autora del libro “Como superar el Síndrome del Impostor” en una entrevista con la BBC, señala que en general las personas con Síndrome del Impostor se sienten un fraude, unos “impostores”, ya que tienen la creencia de que sus logros se deben a factores externos. Por ello ante una felicitación por un logro obtenido, no dan crédito a lo que dicen los demás.

Características

Fernández y Bérmúdez (2000) indicaron que la principal característica del Síndrome del Impostor es que la persona se siente un fraude a pesar de una larga historias de éxitos. También, las personas con Síndrome del Impostor, sienten que los demás sobreestiman su trabajo, porque consideran que sus logros son productos del azar.

El Síndrome del impostor, está asociado a “la ansiedad generalizada, depresión, falta de autoconfianza, baja autoestima y frustración relacionada con la imposibilidad de cumplir con los altos estándares autoimpuestos” (Fernández y Bermúdez, 2000).

Otra de las características del Síndrome del Impostor es que tiene implicancias negativas en el desempeño laboral. Ya que, constantemente valoran su trabajo por debajo de lo real y no se atreven a pedir un ascenso. Llegan a la procrastinación con el fin de trabajar a último rato y en exceso, para justificar sus logros.

¿En qué momento se origina?

En la investigación realizada por Zambrano (2020), determinó que los niños con baja autoestima, que fueron comparados con sus congéneres, que han recibido severas críticas y cuyos logros fueron menospreciados. Es probable, que en su adultez presenten complejos e inseguridades o peor aún: El síndrome del Impostor.

Es decir, una dinámica familiar orientada al perfeccionismo, donde el error no tiene lugar, trae consecuencias negativas en la vida adulta, no sólo de baja autoestima sino también de no sentirse orgulloso de lo que ha logrado, de sentir que es un “impostor”, que engaña a los demás.

Por otro lado, es importante agregar que, si bien el origen del Síndrome del Impostor se da en la infancia, recién se manifiesta en la vida adulta. Porque, se necesita de haber acumulado éxitos académicos y profesionales para reforzar la creencia de que son “impostores”.

El ciclo del Síndrome del Impostor

Según Zambrano (2020), el sentirse como un “impostor”, hace que las personas quieran demostrar a los demás lo contrario, colocándose en situaciones difíciles que no pueden manejar. Por ejemplo, presionarse para acabar un trabajo.

Es decir, ellos mismo se sabotean al presionarse tanto que no llegan a cumplir a cabalidad las funciones asignadas, y como resultado obtienen resultados poco eficaces, porque su trabajo estaría afectado por el estrés y ansiedad.

Por ello, es que varios autores consideran que existe un Ciclo del Síndrome del Impostor, que según Zambrano (2020), comienza cuando a la persona se le asigna una tarea ante la cual se autoexige y presiona para cumplir con la fecha de entrega. Y los resultados de dicha tarea son óptimos, lo cual genera que los demás le brinden un reconocimiento (felicitaciones, aplausos, diplomas, etc.). Ante lo cual, la persona con Síndrome del Impostor, piensa que su resultado no es por su esfuerzo, al contrario, se debe al trabajo excesivo. Como consecuencia la persona siente que “ha estafado a los demás” y aumenta la culpabilidad.

Boigaizian (2018)

¿CÓMO SABER SI TENGO EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR?

De acuerdo con Boigaizian (2018), la escala más usada para medir el Síndrome del Impostor es la de Clance. La escala Clance fue creada en 1985 y es un cuestionario con 20 preguntas.

Si bien, el test nos va a dar a conocer si padecemos o no del Síndrome del Impostor, el paso siguiente sería reconocer a que grupo clasificatorio pertenecemos.

Y es que, Zambrano (2020), considera que el Síndrome del Impostor se manifiesta de tres formas:

1. Sentirse un estafador: Hace referencia a la sensación constante de sentirse un “fraude” y al miedo de que los demás descubran su aparente engaño.

2. Atribuir el éxito a la suerte: Creen que su éxito es producto del azar

3. Minimizar los logros: Por lo general, no consideran un logro como grande. Todo triunfo es minimizado, por ejemplo, dicen: “No era para tanto” “Tenía el camino fácil y por eso lo logré”.

RECOMENDACIONES PARA SUPERAR EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR

Consejos para Prevenir el Síndrome del Impostor

En primer lugar, debo rescatar que para evitar que un adulto padezca del Síndrome del Impostor, es importante recordar que es un Síndrome cuyo origen está en la infancia, específicamente en la autoestima.

Por lo tanto, para Zambrano (2020) la solución radica en brindar al niño las herramientas necesarias para fortalecer su autoestima. Por ejemplo, por medio de la educación emocional.

Otra de las claves es evitar comparar al menor con sus congéneres, ya que esta situación le genera sentimientos de inferioridad.

Consejos para Superar el Síndrome del Impostor

Ahora bien, si uno es adulto y con la lectura de este artículo, logró identificarse con las características del Síndrome del Impostor, y si desea confirmar sus sospechas, les voy a proporcionar un link, que le llevará a la famosa Escala Clance.

LINK PARA REALIZAR EL TEST DE CLANCE http://impostortest.nickol.as/

Si después de realizar el test, se confirma que padece del Síndrome del Impostor, el primer paso es creer que cada meta cumplida se debe a sí mismo, es decir a sus talentos, habilidades, aptitudes.

Para ello es necesario un Autoconocimiento real, con el fin de tener una visión clara de nosotros mismos.

Por último, se recomienda aumentar la tolerancia a las felicitaciones. Así la próxima vez cuando te dan un cumplido no lo justifiques diciendo “fue suerte” “trabaje mucho”. Simplemente di “Gracias”.

Yo creo lo que pienso

REFERENCIAS

Blanco, L. (26 de noviembre del 2015). ¿Qué es el “Síndrome del Impostor” y porqué lo sufre tanta gente?. BBC Mundo. Recuperado de:

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151125_salud_psicologia_sindrome_impostor_lb

Bogiaizian, D. (2018). Síndrome del impostor y Ansiedad. XVI Seminario Intensivo de Actualización en Trastornos de Ansiedad. Congreso llevado a cabo en la ciudad de Buenos Aires. Recuperado de:

https://repositorio.uade.edu.ar/xmlui/bitstream/handle/123456789/10518/P18S05%20-%20Ponencia%20(resumen).pdf?sequence=1

Emma Watson, otra víctima del «síndrome del impostor» ¿De qué se trata? (3 de agosto del 2015). La Voz. Recuperado de: https://vos.lavoz.com.ar/cine/emma-watsom-otra-victima-del-sindrome-del-impostor-de-que-se-trata

Jiménez E., y Bermúdez, J. (2000). El Pesimismo Defensivo y el Síndrome del Impostor: análisis de sus componentes afectivos y cognitivos. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica. 5 (2), 115-130. Recuperado de:

http://revistas.uned.es/index.php/RPPC/article/view/3892

Maestro, L. (26 de diciembre del 2015). El Síndrome de la Impostora: Cuando tú eres tu peor enemiga. Revista Glamour. Recuperado de:

https://www.glamour -tu-peor-enemiga/22768

Montalvo, A. (31 de enero del 2020). ¿Qué es el “síndrome del impostor” y por qué muchos lo padecen? Somos. Recuperado de:

https://elcomercio.pe/somos/historias/que-es-el-sindrome-del-impostor-noticia/

Zambrano, L. (2020). Baja Autoestima en la Infancia y la Influencia del Síndrome del Impostor de una persona de la ciudadela Primero de diciembre de Babahoyo (tesis de pregrado). Universidad Técnica de Babahoyo, Los Ríos, Ecuador. Recuperado de:

http://dspace.utb.edu.ec/bitstream/handle/49000/9033/E-UTB-FCJSE-PSCLIN-000413.pdf?sequence=1&isAllowed=y