EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR: CUANDO TE SIENTES UN FRAUDE DESPUÉS DE GANAR UN PREMIO

Es lo habitual, que cuando una persona reciba un merecido reconocimiento a su buen desempeño, se le esboce una gran sonrisa triunfal. Sin embargo, en ocasiones es posible que una persona mientras recibe un premio, susciten en su interior infinidad de cuestionamientos y su fuero interno se acumule de inseguridades, hasta el punto de generar un gran sentimiento de culpabilidad.

¿Es posible sentirse un fraude por recibir un premio? Pues, la respuesta es sí. Así lo demuestran los testimonios de mujeres exitosas, que al momento de recibir un reconocimiento; existía en ellas una espinita, una piedrita en el zapato, una hojita en el ojo que les impedía disfrutar con plenitud su éxito.

“A veces no me la creo y siento que tengo engañado a todo el mundo”, es lo que dijo la columnista del Comercio, Andrea Montalvo (2015). Ella, enseña en la universidad, es periodista, escritora e influencer.

La actriz Emma Watson, llego a sentirse un fraude, ya que atribuyó su éxito a la fortuna. Sin embargo, desde que es embajadora de la buena voluntad de la ONU, le dio un sentido a su vida y sentido de pertenencia (La Voz, 2015).

Jodie Foster, después de ganar un Oscar en 1999 sintió que era «una casualidad», y que un día llegarían a su casa, golpearían su puerta y le dirían: «Ese premio era para Meryl Streep» (La Voz, 2015).

A esta falsa creencia de considerarse un fraude, a pesar de contar con innumerables éxitos y de merecer un premio, se le conoce como Síndrome del Impostor. Por lo tanto, este artículo tiene como finalidad compartir información sobre el Síndrome del Impostor, con la esperanza de que sea un medio para ayudar a las personas que constantemente cuestionan sus logros y se preguntan: “¿Realmente merecía ese reconocimiento?”

CONOCIENDO EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR

El Síndrome del Impostor, se trata de un constructo social y cultural, dicho término fue acuñado por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes en 1978.

De acuerdo con estadísticas el Síndrome del Impostor, es padecido por 7 de cada 10 personas. Hace unos años, se creía que sólo se presentaban en las mujeres (Maestro, 2015). Sin embargo, en la actualidad se sabe que hay hombres que también lo padecen, en especial los que ocupan puestos de alto mando.

Blanco (2015), nos menciona que Aida Baida Gil, autora del libro “Como superar el Síndrome del Impostor” en una entrevista con la BBC, señala que en general las personas con Síndrome del Impostor se sienten un fraude, unos “impostores”, ya que tienen la creencia de que sus logros se deben a factores externos. Por ello ante una felicitación por un logro obtenido, no dan crédito a lo que dicen los demás.

Características

Fernández y Bérmúdez (2000) indicaron que la principal característica del Síndrome del Impostor es que la persona se siente un fraude a pesar de una larga historias de éxitos. También, las personas con Síndrome del Impostor, sienten que los demás sobreestiman su trabajo, porque consideran que sus logros son productos del azar.

El Síndrome del impostor, está asociado a “la ansiedad generalizada, depresión, falta de autoconfianza, baja autoestima y frustración relacionada con la imposibilidad de cumplir con los altos estándares autoimpuestos” (Fernández y Bermúdez, 2000).

Otra de las características del Síndrome del Impostor es que tiene implicancias negativas en el desempeño laboral. Ya que, constantemente valoran su trabajo por debajo de lo real y no se atreven a pedir un ascenso. Llegan a la procrastinación con el fin de trabajar a último rato y en exceso, para justificar sus logros.

¿En qué momento se origina?

En la investigación realizada por Zambrano (2020), determinó que los niños con baja autoestima, que fueron comparados con sus congéneres, que han recibido severas críticas y cuyos logros fueron menospreciados. Es probable, que en su adultez presenten complejos e inseguridades o peor aún: El síndrome del Impostor.

Es decir, una dinámica familiar orientada al perfeccionismo, donde el error no tiene lugar, trae consecuencias negativas en la vida adulta, no sólo de baja autoestima sino también de no sentirse orgulloso de lo que ha logrado, de sentir que es un “impostor”, que engaña a los demás.

Por otro lado, es importante agregar que, si bien el origen del Síndrome del Impostor se da en la infancia, recién se manifiesta en la vida adulta. Porque, se necesita de haber acumulado éxitos académicos y profesionales para reforzar la creencia de que son “impostores”.

El ciclo del Síndrome del Impostor

Según Zambrano (2020), el sentirse como un “impostor”, hace que las personas quieran demostrar a los demás lo contrario, colocándose en situaciones difíciles que no pueden manejar. Por ejemplo, presionarse para acabar un trabajo.

Es decir, ellos mismo se sabotean al presionarse tanto que no llegan a cumplir a cabalidad las funciones asignadas, y como resultado obtienen resultados poco eficaces, porque su trabajo estaría afectado por el estrés y ansiedad.

Por ello, es que varios autores consideran que existe un Ciclo del Síndrome del Impostor, que según Zambrano (2020), comienza cuando a la persona se le asigna una tarea ante la cual se autoexige y presiona para cumplir con la fecha de entrega. Y los resultados de dicha tarea son óptimos, lo cual genera que los demás le brinden un reconocimiento (felicitaciones, aplausos, diplomas, etc.). Ante lo cual, la persona con Síndrome del Impostor, piensa que su resultado no es por su esfuerzo, al contrario, se debe al trabajo excesivo. Como consecuencia la persona siente que “ha estafado a los demás” y aumenta la culpabilidad.

Boigaizian (2018)

¿CÓMO SABER SI TENGO EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR?

De acuerdo con Boigaizian (2018), la escala más usada para medir el Síndrome del Impostor es la de Clance. La escala Clance fue creada en 1985 y es un cuestionario con 20 preguntas.

Si bien, el test nos va a dar a conocer si padecemos o no del Síndrome del Impostor, el paso siguiente sería reconocer a que grupo clasificatorio pertenecemos.

Y es que, Zambrano (2020), considera que el Síndrome del Impostor se manifiesta de tres formas:

1. Sentirse un estafador: Hace referencia a la sensación constante de sentirse un “fraude” y al miedo de que los demás descubran su aparente engaño.

2. Atribuir el éxito a la suerte: Creen que su éxito es producto del azar

3. Minimizar los logros: Por lo general, no consideran un logro como grande. Todo triunfo es minimizado, por ejemplo, dicen: “No era para tanto” “Tenía el camino fácil y por eso lo logré”.

RECOMENDACIONES PARA SUPERAR EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR

Consejos para Prevenir el Síndrome del Impostor

En primer lugar, debo rescatar que para evitar que un adulto padezca del Síndrome del Impostor, es importante recordar que es un Síndrome cuyo origen está en la infancia, específicamente en la autoestima.

Por lo tanto, para Zambrano (2020) la solución radica en brindar al niño las herramientas necesarias para fortalecer su autoestima. Por ejemplo, por medio de la educación emocional.

Otra de las claves es evitar comparar al menor con sus congéneres, ya que esta situación le genera sentimientos de inferioridad.

Consejos para Superar el Síndrome del Impostor

Ahora bien, si uno es adulto y con la lectura de este artículo, logró identificarse con las características del Síndrome del Impostor, y si desea confirmar sus sospechas, les voy a proporcionar un link, que le llevará a la famosa Escala Clance.

LINK PARA REALIZAR EL TEST DE CLANCE http://impostortest.nickol.as/

Si después de realizar el test, se confirma que padece del Síndrome del Impostor, el primer paso es creer que cada meta cumplida se debe a sí mismo, es decir a sus talentos, habilidades, aptitudes.

Para ello es necesario un Autoconocimiento real, con el fin de tener una visión clara de nosotros mismos.

Por último, se recomienda aumentar la tolerancia a las felicitaciones. Así la próxima vez cuando te dan un cumplido no lo justifiques diciendo “fue suerte” “trabaje mucho”. Simplemente di “Gracias”.

Yo creo lo que pienso

REFERENCIAS

Blanco, L. (26 de noviembre del 2015). ¿Qué es el “Síndrome del Impostor” y porqué lo sufre tanta gente?. BBC Mundo. Recuperado de:

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151125_salud_psicologia_sindrome_impostor_lb

Bogiaizian, D. (2018). Síndrome del impostor y Ansiedad. XVI Seminario Intensivo de Actualización en Trastornos de Ansiedad. Congreso llevado a cabo en la ciudad de Buenos Aires. Recuperado de:

https://repositorio.uade.edu.ar/xmlui/bitstream/handle/123456789/10518/P18S05%20-%20Ponencia%20(resumen).pdf?sequence=1

Emma Watson, otra víctima del «síndrome del impostor» ¿De qué se trata? (3 de agosto del 2015). La Voz. Recuperado de: https://vos.lavoz.com.ar/cine/emma-watsom-otra-victima-del-sindrome-del-impostor-de-que-se-trata

Jiménez E., y Bermúdez, J. (2000). El Pesimismo Defensivo y el Síndrome del Impostor: análisis de sus componentes afectivos y cognitivos. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica. 5 (2), 115-130. Recuperado de:

http://revistas.uned.es/index.php/RPPC/article/view/3892

Maestro, L. (26 de diciembre del 2015). El Síndrome de la Impostora: Cuando tú eres tu peor enemiga. Revista Glamour. Recuperado de:

https://www.glamour -tu-peor-enemiga/22768

Montalvo, A. (31 de enero del 2020). ¿Qué es el “síndrome del impostor” y por qué muchos lo padecen? Somos. Recuperado de:

https://elcomercio.pe/somos/historias/que-es-el-sindrome-del-impostor-noticia/

Zambrano, L. (2020). Baja Autoestima en la Infancia y la Influencia del Síndrome del Impostor de una persona de la ciudadela Primero de diciembre de Babahoyo (tesis de pregrado). Universidad Técnica de Babahoyo, Los Ríos, Ecuador. Recuperado de:

http://dspace.utb.edu.ec/bitstream/handle/49000/9033/E-UTB-FCJSE-PSCLIN-000413.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Fabiola Castro Enrique

Licenciada en la carrera de Psicología, de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón. Con diplomado en Estimulación Temprana y Terapia de Juego. Como parte de mi experiencia profesional he trabajado en el área de recursos humanos desde el momento en el que egresé. Trabajé en entidades financieras y en empresas del rubro industrial. De forma paralela he llevado cursos orientados al área educativa – clínica con el fin de poder ser acompañante terapéutico. Por último, considero importante difundir más literatura que aborde temas psicológicos, ya que la sociedad necesita sanar a nivel bio-psico-social-espiritual.

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