LOS 30s ME RESPIRAN LA NUCA

Y si tú ya estás en esta etapa, te abrazo mucho, de verdad,“te entiendo”. Ya sea que la estés pasando muy bien, neutro o muy mal, el hecho de haber llegado hasta este momento, en el que estás hoy, seguro fue complicado en varias etapas de tu vida. Con alegrías, tristezas, desconciertos, incertidumbres, cambios importantes, recaídas, resiliencia… y mucho más.

Es que se viven tantísimas cosas, que uno inevitablemente cambia, evoluciona, a veces retrocede. Por eso, en este artículo quiero hablarte un poquito de esta transición hacia los 30s… y también de parte de los 20s, porque si tienes 25, es muy probable que ya estés experimentando ciertas dudas. Es un cuarto de vida importante, y tiene su propia transición. Según la APA, esta crisis vital suele estar marcada por la presión externa y la búsqueda interna de propósito y estabilidad emocional.

Presión externa y búsqueda interna.

Los 30s vienen cargadisimos de presión, empecemos por una en particular, la presión de la sociedad. Porque, ¿quién no ha sentido que nos han puesto la valla bien alta? A los 30 ya “deberíamos” tener un patrimonio, una familia, casa propia, pareja estable, un trabajo soñado o al menos estable, hijos, estabilidad… como si todo viniera en un checklist. ¡Qué abrumador! Todo tan ideal, tan perfecto… pero, ¿y si no lo logramos? o ¿lo que hemos logrado “no parece ser suficiente”? ¿Qué pasa entonces?

Ajá… ahí es donde empieza a aparecer esa montaña rusa emocional. Con ánimo de empatizar contigo querido lector, los dos siguientes párrafos van desde mi propia experiencia, si tan solo un pequeño porcentaje se siente acompañado, para mi será suficiente. 

En camino a los 30s siento que:

Hay días… en los que cuesta, el cansancio me aprieta, las ganas se agotan, todo suena a lo mismo y la rutina pesa, la procrastinación se hace grande, esos días grises, en los que me pregunto si voy bien, si voy lento. Las dudas aparecen sin permiso y me hacen sentir chiquitita, la incertidumbre me grita fuerte, ¿realmente estoy en el cambio correcto?

También hay esos días en los que el presente me abraza, días en los que llega esa conciencia compasiva, que me hace mirar lo que tengo ahora, valido mi proceso y reconozco las posibilidades que siguen ahí. Días en los que siento que puedo con todo. Me despierto con muchísima energía, el cuerpo responde, la mente también. Y aunque no todo esté resuelto, voy con todo y entonces nace una nueva motivación.

En camino a los 30s me siento en un puente entre lo que fui, lo que soy y lo que quiero ser.

El cuerpo se siente distinto y las emociones también.

Diversos estudios han demostrado que llegando a los 30s somos mucho más propensos a experimentar síntomas de burnout, ansiedad y fatiga constante. Y es que, a esta edad, no solo el cerebro está analizando caminos y replanteando decisiones de vida: también el cuerpo empieza a pasar factura.

De pronto nos descubrimos con mayor rigidez muscular, más dolores de cabeza, pesadez estomacal, o ese sudor incómodo en momentos donde antes no nos pasaba. Es como si nuestro cuerpo nos dijera en voz alta, “¿me vas a prestar atención?”, pidiéndonos a gritos comer saludable, hacer ejercicio, dormir bien, momentos de distracción y más.

Todo esto no solo tiene que ver con el ritmo de vida que llevamos, que dicho sea de paso, cada vez se vuelve más exigente. También tiene que ver con que somos más conscientes de lo que sentimos, lo emocional fácilmente no se puede esconder. Estamos más atentos, más sensibles y por supuesto un poquito más frágiles también. Porque de pronto llegas a la conclusión pero de manera consciente que el cuerpo y la mente no van separados, que se hablan, y a veces hasta se gritan.

Decisiones conscientes y autocuidado emocional.


A los 30 algo cambia. No es que de un día para otro te vuelvas un experto en paz mental, pero empiezas a tomarte las pausas con más conciencia. Empiezas a cuestionar cosas que antes parecían obvias. Te preguntas si esa relación, ese trabajo, esa rutina…realmente te hacen bien, o si solo las sigues porque “así toca” o “así es la vida”.

No es egoísmo ni rebeldía. Es más bien que, con el tiempo, vas aprendiendo a ser un poco más amable contigo mismo. A tomar decisiones que realmente suman a tu bienestar, no solo para cumplir con lo que esperan los demás.

Cuestionas quién eres de verdad, dejando atrás versiones antiguas que ya no te definen. Te vuelves más consciente, más solidario con los demás, y también más cuidadoso con tu salud emocional. Reconoces tu historia, con todo lo que aprendiste en el camino, y eso te ayuda a protegerte mejor.

Entre dudas, pausas y nuevos comienzos

Los 30s no vienen con un manual de supervivencia, a veces puede sentirse como una continuación rara de los 20s, y otras, un salto inesperado hacia otra vida (los 40s con su propia crisis vital). Hay presión, hay dudas, días de procrastinación, días de alta motivación.

Pero también te trae algo muy reconfortante, más conciencia, más valentía para decir que no, para elegir distinto, para elegir cuidarte. Empiezas a escucharte más y a entender que está bien cambiar de idea, de camino, de ritmo.

No se trata de tener todo resuelto. Se trata de ir encontrando un sentido. Y si a veces eso implica perderse por momentos, también es parte del proceso.

Me gustaría recordarte que a los 30s y en realidad, a cualquier edad es importante y necesario volver a mirar lo propio, lo que sí estás construyendo.

En ocasiones, crecer, es solo eso, seguir caminando incluso cuando no tienes del todo claro a dónde vas.

Referencias

Harmon, A. (2024). Quarter-life crisis. EBSCO Research Starters.

Samuel Antonio Sánchez Amador. (2021, 1 de julio). La relación entre el estrés y las somatizaciones. Psicología y Mente.

Estoy cambiando en Navidad

Hace algunos días, mientras iniciaba diciembre, me puse a escuchar unos villancicos en YouTube mientras realizaba un quehacer. Yo estaba muy tranquila y relativamente contenta. De pronto, me dieron muchísimas ganas de llorar. Era como si estas lágrimas salieran, pero con mucha tranquilidad. De verdad, se sentía muy bien llorar. Quizá de pronto te das cuenta de que la Navidad cambia de sentido para ti.

Y aunque me arriesgo a abrirme un poquito en este escrito, quiero contarles que particularmente no tengo agradables recuerdos de algunas navidades de la infancia. A mis 17 años decidí cambiar mi historia y pasar Navidad con mis abuelitos. Desde entonces, no conozco otro lugar seguro en estas fechas. A lo que voy es que está bien si de pronto no te sientes tan festivo en estas fechas, ya sea por ansiedad social, por el materialismo, por recuerdos dolorosos o por lo que fuera. Siempre puedes hacer una historia con la Navidad, cambiarla a lo que tú necesites y donde te sientas más seguro (a).

Huracán de emociones en diciembre y Navidad

A medida que vamos creciendo, la Navidad deja de ser solo una fiesta de luces, villancicos y regalos. Para muchos, y me incluyo, estas fechas se vuelven una especie de espejo emocional, reflejando no solo la alegría, sino también los sentimientos más profundos que solemos tener guardados durante todo el año. La Navidad, que alguna vez fue pura emoción y regalos, se va transformando en una ocasión de reflexión, nostalgia y, a veces, melancolía.

Estamos creciendo, nuestros sentimientos hacia la Navidad cambian. De niños, estas festividades se viven con entusiasmo y una gran expectativa, pero a medida que vamos ganando años y experiencias, nuestras emociones se vuelven mucho más complejas. La nostalgia se convierte en una de las emociones más comunes, puede que a lo mejor,   queramos revivir aquellos momentos de nuestra infancia, o tal vez deseamos compartir estos momentos con quienes ya no están. Por eso, no es raro que, mientras nos preparamos para estas fiestas, sintamos una mezcla de alegría y tristeza.

Todo lo que somos y fuimos

Y luego, está la reflexión inevitable que llega al final de cada año. En diciembre, mientras el ambiente se llena de luces y celebraciones, muchos no podemos evitar mirar atrás y hacer un análisis del año que está por terminar. Puede ser un momento hermoso lleno de gratitud y aprendizaje, pero también puede ser frustrante. ¿Realmente logré todo lo que me propuse al inicio del año? ¿Cumplí mis metas? ¿He avanzado lo suficiente? Este tipo de cuestionamientos puede ser demasiado fuerte en estas épocas, sobre todo cuando vemos demasiados anuncios de «nuevos comienzos» y las expectativas de un inicio perfecto en enero.

Realmente es sencillo caer en la trampa de pensar que no hemos alcanzado lo que queríamos y sentir que el tiempo se ha escapado de nuestras manos, los pensamientos nos pueden jugar una muy mala pasada. Pero es importante recordar que todo esto forma parte de un proceso personal, y que las comparaciones con otros, o con lo que creíamos que debíamos lograr, solo nos generan más ansiedad. Como un gran amigo me dijo, si comparas defecto con virtud obviamente estás en desventaja, pero ¿y si comparas virtud con virtud? a lo que agrego, ¿y si comparas tu versión actual con la de hace algunos años?

Aquí es donde la compasión es muy importante. Es necesario abrazarse en este momento, ser amable contigo mismo (a), darse permiso para sentir que no todo salió como esperábamos. Abrazar nuestros avances, por pequeños que sean, es una forma de validar todo lo que has vivido y el esfuerzo que hiciste durante el año. Has continuado dando lo mejor de ti, y eso es suficiente. No se trata de llegar a una meta específica, sino de seguir avanzando. Cada paso, cada lección aprendida, cada esfuerzo cuenta muchísimo.

La nostalgia me abraza

La palabra “nostalgia” proviene del griego (nostos = regreso) y (algos = dolor). La nostalgia es, en muchos casos, una de las emociones más fuertes que surgen con la llegada de la Navidad. Este sentimiento puede tener algo muy dulce, pero también puede traer consigo una sensación extraña de pérdida o de recuerdos dolorosos. De pronto un deseo de recuperar un momento del pasado, de los seres queridos, de un hogar que ya no existe de la misma manera, etc. Pero lo bonito de la nostalgia es que nos conecta con nosotros mismos, con nuestras raíces, con los momentos que nos marcaron y nos hicieron ser quienes somos actualmente.

¿Y qué pasa si no te sientes festivo?

Es importante recordar que no hay una forma “correcta” de sentir la Navidad. Algunas personas pueden vivir estas fechas con ansiedad social, con una sensación de soledad,  simplemente sin ganas de participar, o como un día más del calendario. Y está bien. Si en este momento las celebraciones no resuenan contigo como lo hacían antes, no te sientas obligado (a) a poner “la carita feliz de festividad” que esperan. Cada quien tiene su propia historia y su propio proceso.

La Navidad, al igual que cualquier otra festividad, puede ser lo que tú decidas que sea. Si sientes que el enfoque tradicional no te aporta paz, puedes crear tu propia versión de las fiestas. Cambiar tu historia navideña no significa rechazar la tradición, sino adaptarla a lo que más necesitas: un espacio seguro, lleno de paz, que te permita ser tú mismo (a).

Pequeños recursos para vivir la Navidad de manera más tranquila

Si sientes que las festividades te generan incomodidad, ansiedad o melancolía, aquí van algunos pequeños recursos que pueden ayudarte a sobrellevarlas:

  1. Acepta tus emociones: Reconocer que las emociones que sientes son válidas, ya sean de alegría, tristeza o nostalgia. No tienes que obligarte a sentirte de una determinada manera.
  2. Creación de nuevas tradiciones: Si las viejas costumbres ya no van contigo, tal vez es hora de inventar nuevas. Piensa en actividades que te den paz: ver películas tranquilas, leer un buen libro, cocinar algo delicioso para ti mismo(a) e incluso pasar tiempo en la naturaleza.
  3. Establece límites: No tienes que estar en todas las fiestas. Si prefieres quedarte en casa o hacer algo diferente, está muy bien.
  4. Momentitos de gratitud: Aprovecha la Navidad para pensar en lo que realmente te llena de gratitud. Reflexiona sobre los logros y las experiencias que te han hecho crecer este año, sin importar cuán grandes o pequeños sean.

Finalmente, lo más importante es que la Navidad sea un espacio para el descanso, para la reflexión, para la conexión contigo mismo (a) y con tus seres queridos y por supuesto para alimentarte bien. No importa cómo decidas celebrarla, lo esencial es que sea una fecha que aporte algo valioso a tu vida.

Nueve consejos de una psicóloga infanto-juvenil

1. DIÁLOGO INTERNO:

Necesitamos enseñarles a los niños a escuchar con mayor atención su diálogo interno, a manejarlo, a hablarse con un tono de voz amable y amigable. Ten en cuenta el tono y ritmo de voz, las palabras de aliento, de reflexión y de consuelo que utilizas al hablarle.

El diálogo interno está relacionado con nuestra conciencia, autoconcepto y autoestima, y determina gran parte de nuestras emociones.

«Pensamientos –> Emociones y Sentimientos –> Conducta», la voz interna es una de las principales causas de la conducta infantil, por lo que, si buscamos modificar una conducta, es necesario partir por modificar los pensamientos.

Ten presente que en la infancia le estás enseñando cómo construir sus pensamientos.

2. AUTOIMAGEN Y AUTOCONCEPTO:

La diferencia entre autoconcepto y autoimagen es que el primero se refiere a la opinión que tenemos de nosotros mismos, mientras que la autoimagen se refiere a cómo nos vemos a nosotros mismos. En gran parte, en base a ambos se desarrollará la autoestima.

Autoimagen: Ten un espejo en casa a la altura de tu niño, para que pueda identificarse con su aspecto físico, reconociéndolo y valorándolo. Crea junto a él rutinas de aseo personal y de autocuidado, puedes descargar estas rutinas buscándolas como «pictogramas». Un álbum de fotografías le dará acceso a evocar algunos recuerdos de momentos agradables, pero especialmente a reconocerse en distintas etapas de vida.

Autoconcepto: Si quieres fomentar esto, empieza por observarlo, escucharlo y conocerlo con plena conciencia. Exprésale de distintas formas que es valioso, por ser quien es, tal y como es.

3. PALABRAS MÁGICAS:

Enséñale a pedir perdón cuando corresponda, enfatiza que es un acto de humildad, de toma de conciencia, explícale que pedir perdón cuando nos equivocamos nos abre la posibilidad de mejorar como personas. Del mismo modo, encontrar motivos para sentirnos agradecidos es una virtud que se desarrolla desde la niñez, mediante el ejemplo.

Northrup (2012) menciona que cuando ponemos en práctica la gratitud durante quince o veinte segundos, nuestro organismo experimenta varios cambios fisiológicos sutiles y beneficiosos, como la disminución de los niveles de estrés y el fortalecimiento del sistema inmunológico, entre otras.

4. TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN:

Cuando se equivoque, no le juzgues ni critiques, recuerda que tienes los siguientes cinco minutos, aproximadamente, para ser su guía.

Ayúdale a expresar sus emociones desagradables (como el miedo, la tristeza o el enojo) en un entorno de seguridad y confianza.

Enséñale a analizar las consecuencias de sus actos, a buscar soluciones, y a ser proactivo. Esto a la vez estimulará en ti la escucha activa, comprensión, paciencia y gestión del estrés.

5. EXPRESIÓN EMOCIONAL:

Llorar es una estrategia de desahogo, es parte de nuestra liberación emocional, fomenta la empatía y la solidaridad en los demás, entre muchos otros beneficios. Por eso, llora delante de él cuando el sentimiento sea auténtico, muéstrale en primera persona que llorar está bien y que tienes la confianza de hacerlo en su presencia.

Una vez que las emociones se han expresado, el siguiente paso es averiguar exactamente cuál fue el problema.

6. INTELIGENCIA EMOCIONAL:

Crea junto a él un diccionario de emociones, no solo con las emociones básicas, sino también con las que se desprenden de estas.

Coloca ejemplos y narra lo acontecido en tu día a día, nombrando la emoción identificada, explícale cómo se siente esta emoción y en qué parte del cuerpo se siente.

También puedes utilizar recursos de apoyo como las películas, para tener un diálogo reflexivo breve sobre la conducta de determinados personajes.

Jugar junto a él te brindará apertura para entender su mundo interno; estimula su imaginación, hazle preguntas reflexivas, crea junto a él una rutina de lectura y lean cuentos e historietas todas las noches.

7. APRENDIZAJE:

Permítele descubrir el mundo con todos sus sentidos. Este punto es muy importante, porque cuanto más grande sea la conexión con sus sentidos, habrán más probabilidades de que tenga paz emocional.

Huele cosas junto a él, velas aromáticas, flores y frutas; escuchen música, ayúdale a descubrir los sonidos que le relajen y los que le activan; bailen juntos por casa. Si te escucha cantar por las mañanas, por ejemplo, mientras manejas de camino al colegio, su voz tendrá mayor libertad.

Alienta su originalidad y creación de ideas, con proyectos personales como, por ejemplo: “Piensa en una idea de emprendimiento», «Piensa en una actividad sobre reciclaje”, “Crea un cuento sobre algún personaje de un cuento que ya conozcas, como el Capitán Garfio”.

8. EDUCACIÓN SEXUAL:

Para poder brindarle una adecuada educación sexual es necesario psico-educarte: busca libros, videos y material específico acorde a su rango de edad.

Ten presente lo siguiente para prevenir un abuso sexual: Si el niño no quiere tener contacto físico con alguien, por ejemplo, dar un beso al saludar a esa persona, no le presiones y no permitas que terceros lo hagan. Por el contrario, dale soporte a su postura. Enséñale a respetar su espacio personal y el de otros. Repítele, mediante ejemplos, que los secretos a esa edad, no están permitidos. Mírale a los ojos cada vez que vuelvan a encontrarse, el contacto visual es una estrategia maravillosa para reconocer cuando los niños están incómodos, confundidos o heridos por distintas situaciones. Asimismo, motiva su autonomía en cuanto a su higiene personal.

9. EDUCACIÓN PARA LA VIDA:

Dale responsabilidades en el hogar y, conforme pase el tiempo, cámbialas por otras de mayor dificultad; fomenta la lectura; la escritura de un diario personal; ayúdale a identificar sus talentos, y bríndale las herramientas para potenciarlos.

Recuerda que el hogar es el principal centro educativo: enséñale sobre la naturaleza y sobre el manejo de propinas, construye una relación saludable con la alimentación, con el ejercicio y con el hábito de sueño, y, de igual manera, enséñale el arte de apreciar y de permanecer —mental, emocional y conductualmente— en el presente.

REFERENCIAS:

Northrup C. (2012). Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer (Crecimiento personal).

¡No es para tanto!

Hemos escuchado muchas frases como “¿Por eso lloras?”, “¡No es para tanto!”, “Eres una exagerada” o “¡Qué sensible que eres!”. Todo esto se resume en una sola palabra: Invalidación. Estas son algunas frases o invalidaciones que incluso se presentan de manera temprana, al ser un patrón de los padres o cuidadores que deslegitima las emociones expresadas por el niño.

Según lo que nos señala el modelo Biosocial dentro de los factores que se toman en cuenta es la vulnerabilidad biológica que expone la sensibilidad e intensidad frente a los estímulos del ambiente. 

Marsha Linehan

La creadora de la terapia dialéctica comportamental, Marsha Linehan, nos dice que las pacientes con desregulación emocional cumplen los siguientes criterios:

  • Alta sensibilidad a los estímulos.
  • Una alta reactividad emocional.
  • Un lento retorno a la calma.

Todo esto se debe a que el umbral de la respuesta es más bajo comparado a personas que no tienen este problema. Es por eso que se desarrolla la alta reactividad frente a algunos estímulos que van de la mano con la alta sensibilidad. Además la actividad emocional va en escala u aumento y cuesta de nuevo volver a ese retorno o a la calma que es la línea base. 

Es idóneo poder imaginar cómo opera el proceso de invalidación, pues en un niño el cual se encuentra muy enojado porque alguien agarró su juguete favorito y un padre que bloquea dicha emoción, sin tener una razón aparente, cuando claramente el menor manifiesta el malestar como una forma muy sencilla de ser poco efectivo ante una necesidad tan básica de cualquier ser humano. Nadie nace sabiendo gestionar sus emociones y eso dista mucho del “sobre-control”. Es como un caño donde el agua corre y uno utiliza la llave de agua para poder modular el flujo, según se necesite, más no para cerrar abruptamente el agua y que no corra. 

Uno de los problemas más graves en psicopatología infantil no visibilizada. 

Y sucede que un niño que está siendo expuesto a un ambiente invalidante (exponencialmente) hace que se sienta más castigado por lo que siente o hace y resulta que sea “razonable”. Incluso en algunos casos mucho más severos puede ser víctima de abuso físico o sexual, haciéndolo dudar de su experiencia emocional por los mecanismos dónde se le vulnera, mientras que, al mismo tiempo, es ridiculizado, juzgado e ignorado.

El factor indiscutible son los padres…

En tal caso podemos decir que la vulnerabilidad se presenta tanto desde el aspecto biológico y esta transacción que se realiza con el ambiente. En un contexto que es invalidante podemos entender que, cuando las emociones no son comprendidas, no se enseñan las habilidades pertinentes para poder gestionarlas. A su vez, estas primeras relaciones donde debería mostrarse una genuina aproximación hacia las emociones se ve interrumpida por la forma inapropiada de las primeras experiencias que terminan por ser anuladas, minimizadas e incluso castigadas como antes se ha mencionado, lo que hace que la enseñanza en habilidades no sea eficiente, y, por lo tanto, se produzca un aprendizaje, pero totalmente disfuncional. 

Nuevamente mencionando a la autora Marsha Linehan, existen tres tipos de familia que suelen ser invalidantes:

– Las familias caóticas: caracterizadas por la negligencia y abuso.

– Las familias perfectas: la expresión de emociones “negativas” son mal vistas.

– Las familias normales: donde los niveles de invalidación siendo normales pueden generar conductas de regulación, pero por el alto grado de la vulnerabilidad genética. 

De por sí, podemos entender que una vulnerabilidad agregada (como es la biológica) suele generar invalidación ante los otros que no comprenden directamente, ya que no la padecen. 

Debemos entender que, indirectamente, tampoco no deberíamos menospreciar la invalidación, pues, en muchos casos, esta es efectiva frente a ciertas circunstancias donde es propicio invalidar. Es más, puede ser una conducta invalidante querer ayudar, pero puede que no sea lo más efectivo en ese momento y en otros contextos. Por supuesto que sí, la invalidación será sumamente poderosa para poder evitar un daño inminente a la persona en que estamos aplicando dicha conducta y ahí es cuando resultará efectiva. Por ejemplo, imaginemos que un niño quiere ayudar a servir el agua de la tetera, estando aún caliente, además de querer tomarla con apuro por estar muy sediento; frenaríamos automáticamente la conducta frente al peligro que se presenta, por más que de buenas a primeras el infante no lo entienda. 

No todo es malo, porque no se trata de “liberarnos” de la invalidación, pero sí… ¡Sí es para tanto! Porque las emociones deben ser gestionadas desde la infancia, esto hará que sea mucho más sencillo transitar en el crecimiento y comprenderemos que incluso el rechazo a ciertas emociones que calificamos como negativas, en realidad, no lo son solamente porque nos produzcan una sensación que pueda ser adversativa. Muy en el fondo, en el corazón de ellas, ¡todas nuestras emociones son válidas!, y eso se debe abrazar sin duda alguna, pero entendiendo que debemos gestionar para operar en la conducta, porque estas quieren decirnos algo importante de nuestra persona, de nosotros mismos. 

¿Exageramos? 

Referencias

Haslam, M., Mountford, V., Meyer, C., & Waller, G. (2008). Invalidating childhood environments in anorexia and bulimia nervosa. Eating Behaviors 9: 313–318.

Sturrock, B. A., Francis, A., & Carr, S. (2009) Avoidance of affect mediates the effect of invalidating childhood environments on borderline personality symptomatology in a non-clinical sample. Clinical Psychologist, Vol. 13, No. 2, 41–51. 

Van Dijk, S.; Jeffrey, J., & Katz, M. R. (2013) A randomized, controlled, pilot study of dialectical behavior therapy skills in a psychoeducational group for individuals with bipolar.

¿Soy dependiente emocional?

¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional se puede manifestar tanto con la pareja, como con otras personas de nuestro círculo más cercano, como familiares y amigos. Cualquier tipo de relación puede verse afectada por esta disfuncionalidad y sus efectos negativos alcanzan a llegando a crear un patrón del que es difícil escapar, mas no imposible. (Infante, 2016)

La persona que la padece se olvida de su individualidad y de lo que significa disfrutar de la vida por sí mismo, sienten una insatisfacción y un vacío constante, focalizando toda su vida y atención de la persona amada, y deja de lado otras áreas de su vida como: el crecimiento personal, hobbies, etc. Esta situación no es buscada a nivel consciente, pero con el paso del tiempo se termina viendo lo que ocurre, sin que ya se sepa poner freno (Rull, 2019). 

Dependencia emocional: Síntomas, características y consecuencias - ADPH  Group Executive Education

Te contaré una pequeña historia: 

Ariana de 22 años, era una chica alegre que le gustaba hacer deporte. Tenía pocos amigos ya que le costaba socializar, pero era una buena estudiante en la carrera de nutrición. De pronto, conoció a Christian, y le despierta un gran sentimiento que no había vivido antes con alguien, y empieza a pasar mucho tiempo con él, le dedica gran parte del día. De repente, sin darse cuenta, empieza a dejar y a abandonar todas las otras cosas que hacía antes que también eran fuentes de alegría para ella como: sus amigos, familia, estudio, pasatiempos y entre muchas otras cosas más. Esto hizo que empiece a creer que la única forma de estar bien es con la validación de Christian. Lo que hizo que cada vez, se sintiera más sola y vacía.

En las pocas veces que hablaba con sus amigos, solía decir: «es que no lo entienden, si quiero terminar con él, ya no quiero esto, pero no puedo dejarlo, sé que me duele todo esto, pero cuando no estoy con él me siento peor, siento un vacío que no puedo llenar con nada, toda mi felicidad es por él, pasar tiempo con él, no podría estar sin él. Sé que me lastima, intenté alejarme, pero no puedo y siempre termino perdonándolo y regreso con él, porque solo con él me siento feliz lo necesito a mi lado». 

Ariana dio todo por la otra persona, incluso se puso en segundo lugar en casi todos los aspectos de la relación. Lo hizo por el miedo a ser abandonada, que sería insuperable si se terminara, y como creía que eso es lo peor, eligió el mal menor que es ponerte en segundo lugar, con tal de que la persona que tenía a lado no se fuera, aceptando solamente migajas. 

Por qué llamas amor a lo que en realidad es dependencia emocional

Síntomas de la dependencia emocional:

Las personas que presentan dependencia emocional pueden encontrar algunos de estos patrones en sus relaciones (TopDoctors, s/f.):

  • No soportan estar solas, y la distancia física o emocional con su pareja les representa síntomas de estrés y ansiedad.
  • Miedo a estar solas, no abandonan la relación, aunque no les haga felices.
  • Se muestran sumisos ante su pareja y son capaces de no expresar sus opiniones o no discutir para no disgustar a su pareja.
  • Suelen sentirse inferiores a los demás y sienten que no son suficiente buenos para su pareja, así como se obsesionan con la idea de ser engañados.

Causas de la dependencia emocional: 

Castro (2023) refiere que las causas más comunes y frecuentes que encontramos en la dependencia emocional son:

  • Baja autoestima. 
  • Miedo a la soledad.
  • Muchas inseguridades.
  • Poca confianza en sí mismos.
  • Estado de ánimo negativo. 

Es habitual encontrar comorbilidad de la dependencia emocional con cuadros de ansiedad o depresión.

Peligros de la dependencia emocional:

La autoestima y una mala autorregulación emocional se ven implicadas como efectos de la dependencia.

La persona se olvida tanto de sí misma hasta el punto que comienza a hacer todo lo que a la pareja le gusta, apagando lentamente su voz y autonomía. También hay un miedo a la ruptura, como algo terrible que tiene que evitar a toda costa. La dependencia emocional también afecta al campo de las relaciones interpersonales. Necesitan la aprobación de las personas con las que se relacionan de las personas significativas de su entorno incluso si estas no son significativas en su vida. Por ello, están muy pendientes de su aspecto y de gustar, tanto que incluso pueden llegar a desarrollar un trastorno alimentario. Su atención está volcada al exterior y están muy pendientes de las reacciones de los demás. Su deseo de agradar puede hacer que personas de su entorno se aprovechen de ellas, ya que además tienen una baja capacidad de ser asertivas y de reclamar sus derechos. (Molins, 2021)

¿Cómo superar la dependencia emocional?

  • Busca ayuda profesional.
  • En relación con uno mismo: trabajar en el autoestima y valorar el amor propio.
  • Motivación en objetivos para el crecimiento personal.
  • En el campo de las relaciones interpersonales: es importante crear un equilibrio entre los momentos sociales y los espacios de soledad.

Referencias

Castro, S. (2023). Dependencia Emocional no es Amor. https://www.iepp.es/dependencia-emocional/

Infante, D. (2016). Dependencia Emocional. https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/dependencia-emocional

Molins, D. (2021). Los peligros de la dependencia emocional. https://www.topdoctors.es/articulos-medicos/los-peligros-de-la-dependencia-emocional#

Rull, A. (2019). Dependencia emocional: estas son sus consecuencias psicológicas. https://www.elperiodico.com/es/ser-feliz/20190924/dependencia-emocional-consecuencias-psicologicas-7642023

TopDoctors (s/f). Dependencia Emocional. https://www.topdoctors.mx/diccionario-medico/dependencia-emocional/

Autonomía y TLP ¿Yo puedo sola?

Partiendo desde un concepto de cómo es que una persona desde pequeña forma su propia autonomía, Jean Piaget (en Kamii y López, 1982) menciona que el ser humano procede a generar su autovaloración, decidir por sí solo, poseer el sentido de responsabilidad, también interactuando de manera social, afectiva, intelectual y moral, con la finalidad desarrollar la autonomía, asimismo respeten la misma de otras personas.

Sin embargo, la autonomía tampoco significa una expresión de libre albedrio, sino no se estaría cumpliendo la finalidad ya mencionada.

En el TLP (Trastorno límite de la personalidad), esta autonomía sería muy gratificante para la persona quien la padece, ya que el trastorno se expresa de diferente manera en cada paciente. Es por ello que, para una persona con TLP obtenga autonomía, se debe realizar un diagnóstico diferencial correcto, porque cada quien responde a la psicoterapia de distintos modos (Meehan et al., 2018).

Dicho lo anterior, la autonomía alcanzada después de terapia por parte de las personas que presentan TLP, según Stanghellini y Rosfort (2013), que desde la fenomenología hermenéutica y de la psicopatología dialéctica, podrían lograr reducir algunos aspectos emocionales como los siguientes:

  • Desesperación: “Asociada a la incapacidad para decidir y a la coexistencia de sentimientos ambivalentes que generan la sensación de estar atrapado entre dos tendencias opuestas. Un ejemplo de esto sería la experiencia de un paciente de querer comprobar si su pareja le está siendo infiel y, al mismo tiempo, tener el temor de que esta conducta precipite una terminación de la relación. Esta desesperación se traduce en un estado de parálisis para la acción y el pensamiento, una parálisis desconcertante, inquietante y frenética”.
  • Aburrimiento: “Es la pérdida generalizada del interés en todo. La experiencia de aburrimiento hace que el mundo se vuelva monótono; los demás y la persona misma se perciben desprovistos de sentido y las emociones se aplanan. El aburrimiento es uno de los sentimientos centrales en el afecto disfórico”.
  • Vergüenza: “La vergüenza como estado afectivo puede precipitar la rabia durante rupturas psicóticas propias del paciente límite. Generalmente, la rabia y la vergüenza son acompañadas de resentimiento, rencor, indignación e ira narcisista asociada a los sentimientos de humillación. Un paciente puede estar absolutamente convencido de que su novia le está siendo infiel porque en el fondo tiene la certeza de ser alguien inferior y de poco valor para ella”.
  • Culpa: “Esta emoción ocurre al sentir que se ha ocasionado un daño al otro. Puede estar asociada a la vergüenza al sentir que dicha acción traiciona los propios valores o el ideal de cómo debería haberse comportado la persona”.
  • Alteraciones en la vivencia del tiempo: “Mientras las funciones neuropsicológicas básicas de la temporalidad están intactas en el paciente con trastorno límite de personalidad, la inestabilidad afectiva y la identidad típica de estos casos generan una visión cambiante del sí mismo, con discontinuidades importantes, cambios rápidos de roles, metas y relaciones”. 

Estos aspectos emocionales crean una incapacidad para ver la continuidad personal a lo largo del tiempo y produce una sensación de desarrollo personal que puede predecir el futuro (Gallagher y Schmicking, 2010). Por lo tanto, con una correcta intervención e inserción de autonomía se llegaría a prevenir futuros indeseables, y así la persona con TLP no se reduzca solamente a experimentar un momento su existencia, ni se encuentre atrapada sin lograr proyectarse al futuro.

Concluyendo lo expuesto, las terapias que manejan el contrarrestar la sintomatología general del TLP son las psicoterapias especializadas como TET (Terapia enfocada en la transferencia), TDC (Terapia dialéctica comportamental) Y TBM (Terapia basada en mentalización), en donde la TDC funciona mucho mejor que la TCC en cuanto a acortar la conducta suicida, dimensiones de disociación/psicoticismo y autoagresiones (Oud et al., 2018). Todas ellas ayudarían a que una persona con TLP pueda realizarse o fortalecer su propia autonomía; y con el pasar del tiempo llegar a ser totalmente independiente, respetando la autonomía de las personas con quien se relaciona en un camino de responsabilidad.

Referencias

Kamii, C., & López, P. (1982). La autonomía como objetivo de la educación: implicaciones de la teoría de Piaget. Infancia y Aprendizaje. https://doi:10.1080/02103702.1982.10821934 

Meehan,   K.,   Clarkin,   J.   y   Lenzenweger,   M.   (2018).   Conceptual   Models   of   Borderline Personality Disorder, Part 1: Overview of Prevailing and Emergent Models. Psychiatric Clinics of North America https://doi.org/10.1016/j.psc.2018.08.001

Stanghellini,  G.  y  Rosfort,  R.  (2013).  Emotions  and  Personhood.  Oxford  University  Press. doi: https://doi.org/10.1093/med/9780199660575.001.0001

Gallagher,  S.  y  Schmicking,  D.  (2010).  Handbook  of  Phenomenology  and  Cognitive  Science. https://doi.org/10.1007/978-90-481-2646-0

Oud,  M.,  Arntz,  A.,  Hermens,  M.,  Verhoef,  R.  y  Kendall,  T.  (2018).  Specialized  psychotherapies  for  adults  with  borderline  personality  disorder:  A  systematic  review  and  meta-analysis. https://doi.org/10.1177/0004867418791257

Un cuervo y una paloma: Manifestación musical

Definitivamente la música me ayuda a vivir en la oscuridad…

En esta ocasión decidí empezar este articulo con un título que enmarca una canción, en donde me encuentro localizada, ya que describe un estilo de vida de forma bohemia y una distinta polaridad de mi personalidad en su manifestación. Dicho esto, daré a conocer mediante un sentido crónico, y mi experiencia musical, cómo es que a través de la identificación en las melodías me guían hacia el equilibrio.

https://youtu.be/EsMHY-0lacY

La música propicia un ambiente en donde es inevitable que la persona aprenda, cree y recree cosas, exprese y así también lograr transmitir valores. Pero sobre todo emociones, acompañando a temas que van desde la existencia, los ritos de pasaje, hasta hoy en día, en las actividades más rutinarias (Fernández, 2019). Es también considerada como una forma de expresión o de cómo se observa el ambiente en el que se vive (Hormigos & Martin, 2004). Las melodías escogidas por cada ser humano son utilizadas para despertar en poco tiempo estados recreativos, abruptos y manifestaciones físicas que son activados por el sistema nervioso central (Fernández, 2011).

Cabe resaltar que la música repercute en las emociones y viceversa, según qué tipo de música se decida escuchar o también según el estado de ánimo, esto quiere decir que el estado de ánimo o de emociones de la persona puede ser modificada con ciertos estilos musicales (Alaminos, 2014).

Es por ello que las melodías bien elegidas, ya sea por identificación o simplemente pasar el rato, sirven para darle equilibrio a las emociones llevando a la persona al bienestar, como por ejemplo, al escuchar música de fondo y bajar el nivel de energía negativa. Asimismo, Sacks (2009) refiere que la música no se debería banalizar ya que al oír alguna canción en específico, en cualquier momento o lugar, se puede disfrutar porque nos remota a mundos y experiencias del pasado. También coincido en que el ser humano tiene la suerte de poder vivirla y sentirla de forma natural, lo último mencionado es en cuanto a cómo se percibe el mundo, cada quien de manera singular.

Concluyendo el tema, el gusto por la música nace particularmente en dificultades fortuitas de la vida, en donde podemos encontrar placer, así como contender nuestra formación personal, académica, laboral, social, etc. por lo complejo, atractivo e interesante que es. Tenemos la libertad de elegir qué tipo de melodías escuchar, siempre y cuando el ambiente en el que nos manejemos y el estado de ánimo ayuden a fortalecer las “hormonas de la felicidad”.

Referencias

Alaminos, A. (2014). La música como lenguaje de las emociones. Un análisis empírico de su capacidad performativa. https://doi.org/10.14198/obets2014.9.1.01

Fernández, A. (2019). La autorregulación emocional de las juventudes a través de la música. https://doi.org/10.15517/es.v79i1.37819

Fernández, A. (2011). Antropología de las emociones y teoría de los sentimientos. https://es.scribd.com/doc/143345258/Antropologia-de-Las-Emociones-y-Teoria-de-Los-Sentimientos

Hormigos, J. & A. Martín, C. (2004). La construcción de la identidad juvenil a través de la música. http://www.fes-sociologia.com/files/res/4/11.pdf

Punset, E. (2011). Música, emociones y neurociencia. http://www.rtve.es/television/20111009/musica-emociones-neurociencia/465379.shtml

Sacks, O. (2009). Musicofilia. Barcelona: Anagrama.

Las emociones son simples: Es tal y como tú las quieras ver

¡Muchas veces se habla de las emociones, de su importancia y de cómo llegar a entenderlas sin morir en el intento! Y es que se hacen complejas cuando nos autosaboteamos, ¡si! ¿Nos autosaboteamos constantemente? Ya había mencionado este tema en mi artículo anterior, pero hay mucho por aprender aún.

Como sabemos, las emociones tienen una base neuronal, que involucra un proceso químico del cerebro con lo que uno no puede lidiar en ciertas ocasiones. Entonces, con esta premisa, no valdría bien, ¿no culpabilizarnos por cómo nos sentimos? No queremos derramar ni una lagrima en el afán de proteger nuestro ego, orgullo, prejuicios, comentarios de otros, etc. En muchas sociedades, hasta la fecha, esto se ve mal. ¿Pero qué es una lágrima, un arranque de ira sino una emoción vivida con intensidad? Si pudiéramos ver el arte, la belleza en lo trágico, en el drama, aceptaríamos más fácilmente todo tipo de emoción.

Ilustración 1: Drama

La vida tragicomedia:

Quien piensa que vivir sin emociones sería vivir, pues tiene un pensamiento muy lógico; es decir, imagínate vivir sin dolor, sin angustias, sin alegría, todo tranquilo en orden, pues lo pasaríamos bien. Pero somos humanos, no robots y las emociones nos ayudan a tomar decisiones importantes. Cuando pasas por verdaderos sustos y dolores sabes muy bien cual es tu hogar y cobijo, además que permiten autorregularnos constantemente.

El humano busca atesorar recuerdos, esto lo vemos desde frases como: “vive tu juventud”, “si no vives ahora, que recordarás de viejo”, “los tiempos pasados eran mejores”. La memoria es un regalo invaluable para el ser humano, pero a la vez una tortura mental.

Todos tenemos recuerdos, quizá solos, sí, pero al menos sabemos que lo intentamos, nos divertimos igual, es decir, salimos, paseamos, etc. No todos tenemos la dicha de tener recuerdos inmemorables de hazañas asombrosas, ¿pero sabes qué?, eso no te hace menos persona.

El estar vivos y estar en el misterio de la vida es lo que realmente importa al final. Todos vamos para el mismo destino, la muerte. Conservemos la esperanza en los días de sol, y pongámonos tristes en los días de lluvia. Es el punto clave para seguir adelante.

Diferencia entre emoción, sentimiento y estado de ánimo:

El neurocientífico portugués Antonio Damasio señala que es fundamental distinguir entre emoción, sentimiento y estado de ánimo, ya que se suele pensar que son lo mismo o parecido.

Se considera que los estados de ánimo son emociones prolongadas en el tiempo y con cierta estabilidad, mientras que los sentimientos son las sensaciones conscientes de las emociones y serían de duración variable. En otras palabras, las emociones son programas de acciones que modifican rápidamente el estado de varios componentes en nuestro organismo, por ejemplo, a una oportunidad o una amenaza. Son experiencias conscientes que implican una alta actividad cerebral y tienen una valoración positiva o negativa. Los sentimientos por su parte son experiencias mentales, un conjunto de vivencias sensoriales y de estados corporales que incluyen los cambios causados por las emociones. En lo que respecta a las pasiones serían sentimientos con una carga emocional más fuerte; los cambios de ánimo son más drásticos y la capacidad de juicio resulta en muchos casos afectada. (2017)

Ilustración 2: Película Big Hero 6

Danzar entre emociones:

Pues cada capítulo de la vida puede ser triste o alegre, lo importante es saltar de allí lo más rápido que se pueda, no estancarse en un solo movimiento, en una sola emoción. ¡Sí! ¡Salta! Es interesante como la historia nos cuenta cómo fueron vistas las emociones.

Por ejemplo, en el siglo XVI, se animaba a las personas de la Europa cristiana a sentir tristeza, pues se suponía que era la respuesta humilde y apropiada para las vicisitudes de la vida terrenal como antesala de la vida eterna, que era la verdaderamente importante (Alonso, 2017). 

Un ejemplo de ello queda reflejado en los retratos oficiales:

¿En qué momentos empezaron a reír los altos mandatarios? Después de siglos durante los cuales hasta las niñas se ponían serias en muchas pinturas sobre todo las recordadas por Diego Velázquez. De pronto empezaron a surgir sonrisas en los retratos, eso cambió todo y se generalizó a lo largo del mundo.

Ilustración 3: Detalle de «Las meninas», de Diego Velázquez

Mirada del cine en las emociones:

Las películas son auténticas creadoras de emociones, nos permiten soñar, estar alegres, tristes, con miedo… En mis recomendaciones, por querer aprender cada vez más de las emociones, están las películas de drama. Si no es un género que esté dentro de tus preferidos puede ser que tengas la creencia equivocada de que pasarás un mal rato viéndola, o que tendrá un final triste y te sentirás mal. Lo cual es cierto, si no estás acostumbrado a ver las cosas directamente. Estas películas nos ayudan a reflexionar y ver el arte en lo trágico, todo con un propósito, el ver que siempre hay esperanza, una salida, y esta se encuentra solo en nuestra cabeza, viendo al mundo con criterio. Recomiendo el cine español y europeo en general, tanto como clásicas y de cine independiente, muy reflexivo e imaginativo.

Fotograma: «Alas de mariposa», película dramática de Juanma Bajo Ulloa

Sugerencias:

  • Alas de Mariposa: Drama sobre una familia que solo deseaba hijos varones, pero al tener una niña, acontecen muchos sucesos trágicos.
  • ¡Átame!: Drama de Pedro Almodóvar. Un joven obsesionado con una actriz, la rapta en su casa, pero el desenlace te sorprenderá, ¡quizá no todos merecen pagar por sus errores!
  • El piano: Drama de Jane Campion, de Nueva Zelanda. Trata sobre Ana, una joven muda, que viaja con su hija y su piano, y conoce a su nuevo marido, quien se niega a llevar el piano a casa. Abandonado en la playa, el instrumento será rescatado por un vecino que hace un pacto con Ana.
  • Andrea: Drama español. Un escritor refugiado en la lectura coincide con una extraña joven de mirada inquietante en la fiesta de una diva retirada. Años mas tarde en el funeral de esta úlltima, ambos sentirán la necesidad de una relación.

Referencia:

Alonso, J. R. (2017). Las emociones. La base neurológica del comportamiento. Barcelona: Editec.

Volver a brillar, cuestión de gestionar

Cuando los días suelen ser sumamente complicados nos embargan emociones que posiblemente sean catalogadas como negativas, estas pueden ser la ira, el enojo, la frustración o cualquier otra que se puedan imaginar. Esto es lo que me había pasado esta última semana, una serie de eventos desafortunados que se fueron acumulando poco a poco como una bola de nieve que fue creciendo. No entendía el porqué y el para qué de esa situación. Sin embargo, me sentía totalmente al borde del colapso por aquellas emociones sumamente complejas y desagradables. El no saber expresarlas, etiquetarlas, ni mucho menos afrontarlas, me hacía sentir perdida en el mar de mi mente y de mi corazón, porque ser una persona con desregulación emocional DRE/TLP es más complejo de lo que se cree. 

Pero tenía dos opciones muy claras. Posiblemente seguir inmersa en aquella emoción y avivando la intensidad de la misma o tomar otros medios que pudieran generar un cambio en mí. 

Adivinen lo que hice… de esto se refiere esta reflexión. 

Guía práctica para sobrevivir a los días de neblina emocional: 

  1. Hace mucho tiempo que no me había dado cuenta de que, las emociones, al venir de adentro, también tienen que ser acogidas ya que esto nos permitirá  sentir y apreciar que sucede con dicha emoción. Tal vez suene sumamente desagradable y difícil, pero es una tarea constante y un trabajo arduo el cual debemos ejercitar. Abrazar (aceptar) sin más, sin preguntar, sin cuestionar, ni renegar de ella, porque ya habrá un momento para eso.
  1. Anteriormente había hablado de etiquetar una sola emoción. Si ya lograste ejercitar esta habilidad te sugiero que puedas hacerlo de forma simultánea con más de una y de este modo, también evaluar sí dicha sensación proviene de adentro hacia afuera o si es algo que es externo y te afecta hacia tu interior. Esto tiene un fin muy importante, ya que puede generar algún movimiento o cambio en tu comportamiento. Ej: gritar en una discusión, llorar, aislarte, etc. 
  1. Ahora, nos podemos detener en traducir lo que refiere está emoción para poder entenderla en tal sentido que nos referimos. Por ejemplo: el enojo puede generarse debido a una incongruencia dentro de algún límite que se ha saltado (solo por dar una interpretación). Otro ejemplo, en el caso de llorar y apartarnos de las personas, también podríamos preguntarnos: ¿Qué estamos buscando al momento de aislarnos? quizás sea que necesitamos despejar nuestra mente, es una posible respuesta o salida al problema. 
  1. Algo que es fundamental es entender que tenemos que actuar en consecuencia. Es la regla de la causa y el efecto. Pero dentro de esto debe existir una gran coherencia y no una discordancia tratando de buscar cuál sería una conducta mucho más adaptativa para nosotros.

Un punto crucial es entender que las emociones son sumamente complejas, cada una de ellas son importantes para nuestro crecimiento personal e individual y al no aceptarlas puede traer grandes problemas. No solamente la frustración o tristeza de no saber afrontar situaciones a corto o mediano y largo plazo, sino que nos perdemos un gran e importante aprendizaje en nuestra vida lo que ayudaría muchísimo a reducir y reproducir patrones de conducta que sean sumamente dañinos en el futuro.

Por último, quisiera compartir actividades que puedes sumar para tus días de «neblina emocional» (como las suelo catalogar) para que puedas disipar tu mente: 

  1. Pequeño diario (escribe lo que pase en tu día) incluso un muy buen ejercicio  es tener un apartado para lo positivo y negativo del día. 
  2. Realiza actividad física de tu preferencia. Te servirá para regular la energía concentrada. 
  3. Toma clases de alguna actividad que desees retomar (arte u oratoria, por ejemplo) refuerza aquellas aptitudes que quieres potenciar en ti.
  4. La alimentación es fundamental, prueba recetas que te proporcionen energía. 
  5. Crea un botiquín de emergencia donde puedas encontrar números de ayuda, ya sea de tu especialista de confianza, amigos, familia o una fotografía de aquella persona que influyó en ti. Algún recuerdo agradable o perfume/aroma puede servir.

Bonus: Cree en ti y confía. Disfruta del proceso más que lograr la meta. Nadie dijo que gestionar nuestras habilidades era una tarea sencilla.  

Y ahora, dime: ¿cómo estás?

Si deseas profundizar sobre el TLP o cómo las emociones se desenvuelven en nosotros, puedes leer estos artículos:

El plus de los videojuegos

Indudablemente los videojuegos han tenido una ardua batalla contra los prejuicios, todavía hoy un gran porcentaje de la población los toma como un camino hacia la ludopatía o la distracción de lo que es “realmente importante”; pero si solo nos enfocamos en lo malo, no podremos ver lo bueno que pueden aportar.

Si bien el uso exagerado y sin control de los juegos de video puede traer cosas malas como adicción, agresividad y falta de control de impulsos; Tejeiro y Pelegrina del Rio (2008) traen a la luz ciertos beneficios de un uso prudente y controlado:

  • Proporcionan y aumentan el aprendizaje, la salud y las habilidades sociales.
  • Fortalecen habilidades cognitivas, como la navegación espacial, el razonamiento, la memoria y la percepción.
  • Desarrolla y aumenta la lectura.
  • Mejora el ánimo de los jugadores y evita la ansiedad.
  • Mejora la capacidad de recuperación frente a los fallos o equivocaciones, tolerancia hacia la frustración.
  • En los niños: Desarrolla habilidades para resolver problemas, aumento de la creatividad, nivel de atención, concentración, destreza y decisión.

Cuando se empezó la elaboración de videojuegos allá por los años cincuenta, la dinámica y razonamiento eran simples en relación al papel de los jugadores, el primer juego de video fue una versión computarizada del tres en raya; con los años la complejidad fue aumentando y creando mundos cada vez más interesantes y complejos.

Con el paso de los años la dinámica de juego, en muchas ocasiones, fue de buscar o lograr obtener recompensas, lo que nos lleva a un estímulo positivo que nos alienta a continuar jugando, según Velazco (2002), esto es debido a que se nos ha educado a buscar el mejor resultado y a ser el número uno, por lo que los videojuegos suelen darnos esa misma modalidad para poder empoderarnos en el mundo que nos están brindando, sin embargo, existen juegos que desafían esa ideología.

Estos juegos son llamados soulslike que, por su complejidad, no son juegos que un amateur elija como primera experiencia, son intrincados y tienen una ambientación lúgubre, oscura y un tanto terrorífica, la música que recibe al jugador suele dar la sensación de que se está sellando algún tipo de trato con una entidad maligna y que nada será lo mismo después de entrar en aquel mundo.

En el 2020, ESPN Digital hizo referencia a posts de Reddit del año 2014 en los que los usuarios cuentan experiencias de superación y capacidad terapéutica que encontraron en el juego Dark Souls.

Por otro lado, el youtuber Charlie Knight, quien habla sobre este juego y su relación con la Psicología, puntualiza que está diseñado para satisfacer tres necesidades psicológicas primarias que conectan con la teoría de la autodeterminación: motivación intrínseca, competencia y autonomía.

Rodríguez (2022) señala que las personas actúan motivadas por la necesidad de adquirir conocimiento o independencia, crecer y obtener satisfacción psicológica. Las personas necesitan sentir tres estados para un crecimiento psicológico: competencia, dominar tareas y aprender habilidades, conexión, experimentar un sentido de pertenencia, autonomía y sentir que se controla el comportamiento propio y los objetivos.

Entonces, Dark Souls es el espejo del estado psicológico, de lo que la persona siente por dentro; la dinámica del juego comienza con un personaje principal desde el inicio perdedor, extraviado y sin guía, la primera caída se da antes de siquiera terminar el tutorial. En el proceso de intentos y fallos, se da la esencia y brillo del juego, en este mundo siniestro, fallar no es algo negativo, solamente es la oportunidad de levantarse y continuar luchando, regresar a recuperar lo que perdimos y crecer aún más.

Es importante recalcar la libertad que nos otorga para tomar decisiones en cuanto a vestimenta, armas, el tipo de persona que queremos ser, los ítems que decidimos usar y los caminos que seguimos.

Siendo un juego desafiante y que potencia lo antes mencionado de una manera constante, se empieza a intuir, esquivar y enfrentar enemigos y situaciones que nos ponen el peligro, incluso hasta nos ayuda a tolerar la propia frustración. Se desafía al status quo y nos demuestra que siempre podremos levantarnos para volver a empezar.

Referencias

ESPN Digital (2020). Dark Souls, el juego que ayuda a superar la depresión en estos días. https://www.espn.com.pe/esports/nota/_/id/7809916/dark-souls-mejor-videojuego-para-deperesion

Rodríguez, E.M. (2022). La teoría de la autodeterminación. La mente es maravillosa. https://lamenteesmaravillosa.com/la-teoria-de-la-autodeterminacion/

Salas, G. (2014). La psicología de los videojuegos. México: psicogamer. https://psicogamer.com/articulos/la-psicologia-de-los-videojuegos/

Tejeiro R., Pelegrina del Rio M. (2008). La Psicología de los videojuegos, Un modelo de Investigación. Ediciones Aljibe. España.

Universidad Politécnica de Catalunya. Historia de los videojuegos. https://www.fib.upc.edu/retro-informatica/historia/videojocs.html

Velazco, D. (2020). Psicología y videojuegos: “Si solo prestamos atención a lo negativo, solo vamos a encontrar eso en los videojuegos”. México: Muy interesante. https://www.muyinteresante.es/muy-gamer/articulo/psicologia-y-videojuegos-es-imposible-concebir-el-videojuego-como-algo-ajeno-a-nuestra-cultura-361579007513