De generación en generación las familias desarrollan ciertos patrones de comportamiento, así como aspectos prohibidos o mal vistos por la sociedad según sus miembros. El Instituto Vasco de Estadística, define una familia como un grupo de personas vinculadas entre sí, generalmente por lazos de parentesco; dentro de este conjunto de personas es común que se presente un individuo que guía sus acciones e implanta creencias, patrones, tradiciones y secretos que se respetaran dentro del sistema familiar.
Alarcón de Soler (2013) y Mansilla (2019) refieren a los secretos familiares como parte importante de la dinámica familiar, además, constituyen un fragmento de la intimidad de cada uno de sus miembros. La temática de estos secretos es capaz de ir cambiando a través de épocas y tiempos, hacen referencia a ciertos acontecimientos traumáticos (violación, incesto, maltrato, aborto, adopciones, trastornos mentales, etc.) ocurridos en una familia que son escondidos porque se avergüenzan o se culpan de ellos y se ocultan con tanto cuidado y recelo que pueden ocasionar problemas psicosociales a través de las generaciones.
Los secretos se refieren a algo oculto, ignorado, escondido y separado de la vista o del conocimiento de los demás (RAE, 2022). Así mismo, Rober, Walravens y Versteynen, en el 2012, definieron a los secretos familiares como el ocultamiento consciente de alguna información o algún acontecimiento por uno o mas miembros de la familia, que pueden verse afectados por ésta.
La generación que inicia el secreto familiar controla esta información, ya sea implícita o explícitamente, el ocultamiento se da de una manera colectiva y se muestra una realidad diferente para miembros externos a la familia.
Cuando un evento traumático no llega a simbolizarse de un modo adecuado, no puede expresarse en palabras y continua dentro de la familia mediante actitudes y comportamientos, pero no mediante el habla; causa vergüenza, rechazo, censura, desaprobación y humillación, por ello, es doloroso para la familia y somete a cada miembro a una fuerte presión psicológica (Mansilla, 2019).
Al silenciarse, se reprime la posibilidad de expresión y demostración de emociones negativas relacionadas al evento escondido, termina formando parte del inconsciente y puede emerger en siguientes generaciones; a raíz de esto suelen darse las problemáticas psicológicas y de disfunción familiar. A demás, puede vivirse como una situación destructiva que genera desgaste emocional y ansiedad que crecerá con el tiempo, pudiendo llegar a la somatización (Termini, 2018).
Cada miembro de la familia crea vínculos entre sí, pero también con sus antepasados, por ello, los mantienen unidos con los traumas silenciados, por medio de una identificación inconsciente. Por ende, es importante identificar estos secretos que causan angustia y problemas psicológicos para trabajarlos y poder mejorar la situación de la familia y cada uno de sus integrantes.
Referencias:
Alarcón de Soler, M. (2013). Secretos familiares: Interrogantes y reflexiones. PSIMONART, 5(1-2), 23-35
Mansilla Izquierdo, F. (2019). Aproximación a los secretos familiares. INTERPSIQUIS
Rober, P., Walravens, G., Versteynen, L. (2012). In search os tale they can live with: About Loss, family secrets, and selective disclosure. Journal of marital and family therapy, 38(3), 529-41.
Termini, F. (2018). Family secrets: Clasification and consequences. Euromediaterranean Biomedical Journal, 13(23): 98-103
En el mundo del deporte, en donde se abarca diferentes disciplinas con algunas más destacables y populares que otras, existe un mundo intrínseco en cada deportista que tiene que ver con su manera de ser y las ganas que tiene para sacar adelante su profesión y ser exitoso en la disciplina en donde se desempeña, he aquí en donde destacamos la importancia y vitalidad de este tema.
Si definimos como un concepto técnico a la psicología deportiva, podemos afirmar que esta estudia el comportamiento del deportista antes, durante y después de la actividad deportiva en relación a la personalidad, motivación y perseverancia.
Fuera de la preparación física que cada deportista lleva en su profesión, también es importante la preparación mental y personal que se tiene para afrontar cada reto. Un deportista motivado y con una personalidad ganadora siempre dará lo mejor de sí en cada competición, al margen de si se ganó, empató o perdió.
Según la revista Mundo Deportivo: (2020), en su artículo digital “Psicología deportiva” menciona que: la Psicología es una disciplina científica autónoma y permanente, dedicada a la producción de ideas, instrumentos, métodos y procedimientos de acción que se ocupan de lo psicológico. También apuntan que, como ámbito científico, la Psicología tiene una triple dimensión: ciencia (teorizan e investigan), tecnología (diseñan instrumentos) y profesión (prestan servicios especializados con una contraprestación económica). Como menciona el autor la psicología deportiva en estos últimos tiempos se convirtió en una parte esencial en la rentabilidad y éxito en las empresas que se dedican al rubro deportivo, sean principalmente clubes de fútbol, básquet o federaciones deportivas.
Si hablamos de fútbol, podemos afirmar que este es el deporte rey, y por ende, el que roba más miradas a nivel mundial. Si bien es cierto que en el fútbol se necesitan deportistas con un buen estado físico, con un talento mágico e inteligencia corporal; también es importante desarrollar un ambiente motivado, positivo, óptimo para el futbolista y no solo de manera individual, si no que, es más importante abarcar esto a nivel del grupo de futbolistas, cuerpo técnico, preparadores, utileros que conforman un equipo de fútbol. Un plantel motivado y con una personalidad ganadora es capaz de alcanzar grandes objetivos y ser más que solo un equipo.
Influencia de la psicología deportiva en el Perú
Hasta antes del año 2010 o incluso un poco mas atrás, la Psicología no abarcaba de manera profesional en el deporte peruano, era una función primitiva e innecesaria en los deportes. Sin embargo, con el pasar del tiempo, la psicología deportiva se posicionó como estrategia esencial en toda entidad dedicada al deporte. Ahora la mayoría de clubes peruanos de fútbol, vóley, básquet cuentan con un departamento o asesoría psicológica para los deportistas.
Influencia del fútbol en los peruanos
El fútbol es pasión, mística, magia y sobre todo una manera de vivir para muchos peruanos; en los últimos años fuimos testigos de un orgullo nunca antes visto por nuestra selección peruana, en donde llegamos a un mundial y fuimos subcampeones de la Copa América, en cada partido de la selección nacional los peruanos se emocionan, dejan atrás sus problemas y se olvidan del mundo por completo.
El fútbol puede influir mucho en la vida de cada persona, más allá de ser un generador de economía gigante, esta actividad puede ser capaz de motivar a las personas así como destruirlas emocionalmente. Para bien o para mal, todo dependerá si el equipo del cual somos hinchas pierde o gana.
Melgar de Arequipa y el secreto de su éxito deportivo
Lo lejos que puede llegar un equipo de fútbol en un torneo internacional altamente competitivo plagado de clubes con más dinero y recursos. Melgar de Arequipa sin duda es la gran sorpresa de la Copa Sudamericana, y más allá del esfuerzo profesional de cada uno de los integrantes de este club, su éxito se basa en el grupo humano que formaron y la personalidad que desarrollaron este año. Marcelo Raffo, especialista en la psicología del deporte y asesor psicológico del club Melgar, mencionó que:
Nosotros decimos que la torta del rendimiento tiene un 100%. El 25 % es físico, el 25% táctico y hay otro 25% técnico. El 25 % que no se entrena es mental. Hoy cuando se equipara lo técnico, táctico y físico lo que mueve la aguja termina siendo lo mental, a favor o en contra.
Marcelo Roffe, dentro de su trabajo psicológico en Melgar, destacó la formación de resiliencia en cada integrante del plantel. Melgar no tuvo un buen inicio de campeonato y después de clasificar a fase de grupos de la Copa Sudamericana obtuvo resultados desfavorables que invitaban a pensar que el equipo mistiano sería eliminado rápidamente de esta competición, sumándose a los tantos fracasos del fútbol peruano en torneos internacionales. Sin embargo, el equipo de psicólogos de club desarrolló un gran trabajo al fomentar estrategias de motivación y resiliencia; se enfocaron en afrontar sus demás retos, superando los errores del pasado, trabajaron mucho en ser fuertes mentalmente y físicamente. Al final Melgar se coronó ganador del Torneo Apertura y sigue con un buen semblante en su camino a la final de la Copa Sudamericana.
Este pequeño ejemplo del club Melgar es uno de tantos que existe en el mundo del deporte, trabajar en nuestra personalidad nos ayudará a complementar lo demás que nos falta para ganar cualquier partido, sea de fútbol, básquet u otras disciplinas.
La psicología del deporte es comprender que se deben desmenuzar los pequeños detalles dentro de un equipo, esto acompañado, también, de un buen líder.
Definitivamente la música me ayuda a vivir en la oscuridad…
En esta ocasión decidí empezar este articulo con un título que enmarca una canción, en donde me encuentro localizada, ya que describe un estilo de vida de forma bohemia y una distinta polaridad de mi personalidad en su manifestación. Dicho esto, daré a conocer mediante un sentido crónico, y mi experiencia musical, cómo es que a través de la identificación en las melodías me guían hacia el equilibrio.
https://youtu.be/EsMHY-0lacY
La música propicia un ambiente en donde es inevitable que la persona aprenda, cree y recree cosas, exprese y así también lograr transmitir valores. Pero sobre todo emociones, acompañando a temas que van desde la existencia, los ritos de pasaje, hasta hoy en día, en las actividades más rutinarias (Fernández, 2019). Es también considerada como una forma de expresión o de cómo se observa el ambiente en el que se vive (Hormigos & Martin, 2004). Las melodías escogidas por cada ser humano son utilizadas para despertar en poco tiempo estados recreativos, abruptos y manifestaciones físicas que son activados por el sistema nervioso central (Fernández, 2011).
Cabe resaltar que la música repercute en las emociones y viceversa, según qué tipo de música se decida escuchar o también según el estado de ánimo, esto quiere decir que el estado de ánimo o de emociones de la persona puede ser modificada con ciertos estilos musicales (Alaminos, 2014).
Es por ello que las melodías bien elegidas, ya sea por identificación o simplemente pasar el rato, sirven para darle equilibrio a las emociones llevando a la persona al bienestar, como por ejemplo, al escuchar música de fondo y bajar el nivel de energía negativa. Asimismo, Sacks (2009) refiere que la música no se debería banalizar ya que al oír alguna canción en específico, en cualquier momento o lugar, se puede disfrutar porque nos remota a mundos y experiencias del pasado. También coincido en que el ser humano tiene la suerte de poder vivirla y sentirla de forma natural, lo último mencionado es en cuanto a cómo se percibe el mundo, cada quien de manera singular.
Concluyendo el tema, el gusto por la música nace particularmente en dificultades fortuitas de la vida, en donde podemos encontrar placer, así como contender nuestra formación personal, académica, laboral, social, etc. por lo complejo, atractivo e interesante que es. Tenemos la libertad de elegir qué tipo de melodías escuchar, siempre y cuando el ambiente en el que nos manejemos y el estado de ánimo ayuden a fortalecer las “hormonas de la felicidad”.
Referencias
Alaminos, A. (2014). La música como lenguaje de las emociones. Un análisis empírico de su capacidad performativa. https://doi.org/10.14198/obets2014.9.1.01
Fernández, A. (2019). La autorregulación emocional de las juventudes a través de la música. https://doi.org/10.15517/es.v79i1.37819
Fernández, A. (2011). Antropología de las emociones y teoría de los sentimientos. https://es.scribd.com/doc/143345258/Antropologia-de-Las-Emociones-y-Teoria-de-Los-Sentimientos
Hormigos, J. & A. Martín, C. (2004). La construcción de la identidad juvenil a través de la música. http://www.fes-sociologia.com/files/res/4/11.pdf
Punset, E. (2011). Música, emociones y neurociencia. http://www.rtve.es/television/20111009/musica-emociones-neurociencia/465379.shtml
Sacks, O. (2009). Musicofilia. Barcelona: Anagrama.
La sociedad, en una constante mejora y evolución, busca un estadío de perfección y autonomía. Sin embargo, ¿en dicho descubrimiento no nos estaremos moldeando cual plastilina y adquiriendo cualquier forma, hasta el punto de vernos como seres extraños y tan individuales entre nuestros pares? ¿Llegaremos a olvidar lo que algún día fuimos, donde solo tendremos un recuerdo de ‘’lo que fue’’ y de ‘’lo que ya no será”?
No es una idea tan ‘’jalada de los pelos’’. La ventana de Overton nos devela los resultados de aquello que fue en un momento impensable y hoy por hoy, es una realidad. Dicha teoría describe cómo conseguir la aprobación de la sociedad sobre cosas que antes se consideraban completamente inaceptables.
Cualquier hecho por impensable que parezca se puede legalizar. La teórica ventana se iría moviendo de su estado inicial, desde aquel en el que el fenómeno resulta inaceptable e ir avanzando hacia los siguientes estadíos:
1. Pensar de lo impensable a lo radical: se trata del primer paso a que la sociedad considere el fenómeno como algo inimaginable, irracional. Tal vez el típico caso es del canibalismo; y por supuesto legalizar dicho comportamiento es algo completamente impensable para la sociedad actual. Pero, ¿cuántas barbaries hoy son una realidad?
Sin embargo, el rechazo por completo que tiene la sociedad sobre el tema no es todo lo que está en juego. Para ello se traslada el asunto a las ferias científicas. Emprender el debate científico se trata en la liberación, del debido análisis por parte de expertos afines a la causa cuando un discurso en la sociedad. Se abre así la discusión…
2. Pasar de lo radical a lo aceptable: ahora bien, también en esta etapa apoyándose en la semántica se procura los eufemismos. Por ejemplo, en el caso del canibalismo el uso del vocablo antropofagia. Para que posteriormente derriben otro nuevo término creado a medida, este sería la antropofolia. Colocar en términos mucho más amigables y que aquellos que se oponen en su momento se les catalogue de retrógradas y de antropofóbicos.
3. Pasar de lo aceptable a lo sensato: en este estadio se buscan
expertos encargados en desafiar el tabú en el relato. Se trata de implantar la idea de que dicho comportamiento lanzando el speech no es algo nuevo. Tal efecto, se amplifica por los medios de comunicación, de tal manera que plasman y proponen lo radical, pasando por aceptable y por qué no, sensato.
4. Pasar de lo sensato a lo popular: en este caso se humaniza dicho razonamiento para hacerlo de orden popular. Es donde los artistas (aliados estratégicos), sin duda alguna, son un referente de nuestra cultura, donde esta misma la moldeamos, pero en una relación dialéctica a su vez, nos transforma. Al ser referentes, influyen en el subconsciente de la población (para bien o para mal) poniendo de manifiesto las posibles inclinaciones implicadas a la conducta en debate.
5. Pasar de lo popular a lo político: el último paso es donde se remata todo tipo de diálogo previo. Antes ya se ha llegado al punto en el que se dispone todo lo necesario para la legalización. Previamente los grupos de presión abarcan su facilidad y acceden al poder, tomando, dirigiendo acciones y apoyan la propuesta legislativa. Es así como se pone sobre la mesa la necesidad de la mayoría de gente que apoya este ideal inmerso ya en la sociedad, dando como resultado que se convierte en realidad.
Reflexiones finales
Quizás el drama más grande de todos y por el cual ya estamos atravesando, es el que independientemente de la visión por parte de dicha teoría, a través de nuestros ojos se diluye una sociedad convencida en ser y hacer de lo impensable una realidad. Absolutamente pasando todo por medio de una película, de una crónica de una muerte anunciada. Será, pues bien, el cuestionar qué es lo que hacemos en primera instancia con dicha cultura que estamos moldeando y generando, siendo a su vez esta misma la que influya en nuestro existir. Es fundamental preguntarnos qué cultura prevalecerá y será por consiguiente nuestra victoria o derrota.
Reitero estimado lector, resulta ser que ya hemos aceptado el caballito de Troya, cual regalo, y al igual que dicho acontecimiento histórico (de una forma menos agresiva, por supuesto), se nos manipuló para aceptar progresivamente y a cuentagotas, por medio de discursos, esta serie de realidades de las cuales ya no podremos escapar. Se van fortaleciendo en las esferas políticas y legales, y estas mismas tal vez nos superen, transformen o destruyan.
La ventana nunca se detiene y a medida que la ventana se mueva, la masa hará lo propio, estará en constante cambio.
‘’El mal predica la tolerancia y una vez que se vuelve dominante, silencia al bien’’
La pérdida de un ser querido impacta en la persona, y la vivencia de esta pérdida se llama duelo. Sin embargo, el duelo es un estado psicológico más no psicopatológico, las reacciones físicas y emocionales deben disminuir luego de seis meses (Echeburúa & Corral, 2001).
En las clasificaciones psiquiátricas, se habla de un duelo complicado, demorado, complejo o patológico cuando esta aflicción no disminuye en el tiempo, al menos doce meses posterior al suceso (DSM-5, 2014). Se le llama complicado porque se asocia a un desborde emocional, conductas desadaptativas y un estado de aflicción tan intenso como al inicio. La persona no logra recuperarse ni ajustarse a su vida.
Existen cuatro subtipos (Horowitz, 1980, en Domingo, 2016):
Duelo Crónico: cuando el sobreviviente no consigue concluir satisfactoriamente su duelo y es consciente de esto, su duración es demasiado larga, es extrema.
Duelo Retrasado: es un duelo inhibido, pospuesto. La respuesta de la persona frente a la pérdida es suprimida; es negada para no sentir o sufrir; posteriormente, aflora magnificada, quizá producto de alguna otra pérdida.
Duelo Exagerado: la persona lo vivencia con demasiada intensidad, surgen conductas desadaptativas para calmar su dolor y es consciente de ello. Existe un alto riesgo de desarrollar algún trastorno psiquiátrico como depresión, ansiedad, estrés post traumático, entre otros.
Duelo Enmascarado: cuando el que la padece, disfraza encubresu dolor con síntomas físicos (enfermedades psicosomáticas) o conductas que le traen dificultades en su funcionamiento, pero que, a diferencia de los otros duelos, no las reconocen, ni son conscientes que están relacionadas con la pérdida.
Existen factores de riesgo que hacen a su sobreviviente vulnerable a vivir un duelo complicado. Experiencias como la pérdida de un ser querido en condiciones inesperadas y traumáticas; que el fallecido cumpliese un rol proveedor en la familia; que su sobreviviente contase una historia de pérdidas acumuladas; que el deudo poseyera antecedentes clínicos psiquiátricos; que no existiese un apoyo familiar percibido; entre otros (Acinas, 2012).
En el caso de niños y adolescentes llevan un duelo diferente, el dolor es expresado con su cuerpo y no con palabras, por lo que la ayuda profesional es necesaria. Aquí, se puede dividir el duelo en tres etapas; antes de los seis años, después de los seis años y en la adolescencia.
En el menor de seis años, existe un retroceso en su autonomía, presencia de llanto frecuente y alto en intensidad sin una causa aparente. Aparecen miedos a cosas que antes no las percibía amenazantes, terrores nocturnos, pesadillas, insomnio. Hay pérdida de apetito, baja energía, entre otros.
En los niños mayores de seis años, se observa mucho desorden en sus juegos, mucha irritabilidad, expresiones de protesta y comportamientos violentos hacia otros familiares y amigos. Puede que no exprese sentimientos de dolor hacia el ser querido que partió, negándose a pensarlo muerto, o creerlo vivo, guarda sentimientos de culpa.
El aislamiento, sus silencios, no querer juntarse con sus amigos, excesivos actos de colaboración y responsabilidad sobre asuntos de casa, escuela, u otros. Así mismo, estar excesivamente atento al cuidado de un familiar, agredir a sus pares, bajo rendimiento escolar comparado a su desempeño, baja energía y desgano. Presencia de somatizaciones como dolores frecuentes de estómago, cabeza, dolores musculares, etc., son claras señales de su dolor y es una alerta para buscar ayuda profesional.
En el caso de los adolescentes existe una conceptualización más abstracta sobre el duelo, más cercana a la del adulto, y así también sus formas de manifestar su luto. El adolescente puede exteriorizar su dolor con conductas desadaptativas y de riesgo, así como, mal comportamiento frente a la autoridad. Existe mucha ira interior, irritabilidad, culpa, pensamientos suicidas, entre otros. El adolescente buscará a sus compañeros y personas que estén fuera de su entorno familiar para conversar o refugiarse de su propio dolor. El soporte familiar, la psicoterapia individual y familiar se hacen necesarios.
El duelo es una experiencia particular en cada sobreviviente, sin embargo, existen edades como la niñez y la adolescencia que los hacen más vulnerables a desarrollar otro tipo de trastornos, el trabajo psicoterapéutico es necesario para prevenirlo. En los adultos, a pesar de que tienen mayores herramientas para lidiar con la pérdida, el hecho de no mejorar emocionalmente o adaptarse a la ausencia del ser querido los expone a la posibilidad de experimentar un duelo patológico.
Schupp afirmó que las personas que han pasado por un duelo patológico normalmente pierden la confianza en sí mismos y necesitan que se les enseñe a salir de la situación (citado en Yoffe, 2013).
Finalmente, sea cual sea el ciclo de vida que el sobreviviente esté atravesando, se espera que en el tiempo la persona pueda reincorporarse a su vida, un dolor que en el tiempo no halle consuelo amerita una intervención profesional adecuada.
Referencias
Acinas, P. (2012). Duelo en situaciones especiales: suicidio, desaparecidos, muerte traumática. Rev Dig Med Psicosomát, 2, 1-17.
Domingo, V. V. (Setiembre de 2016). Duelo patológico, factores de riesgo y protección. Revista Digital de Medicina Psicosomática y Psicoterapia, VI(2), 12-34.
DSM-5. (2014). En APA. Madrid.
Echeburúa, E. y Corral, P. (2001). El duelo normal y patológico. En W. Astudillo, E. Clavé y E. Urdaneta (Eds.). Necesidades psicosociales en la terminalidad. San Sebastián. Sociedad Vasca de Cuidados Paliativos.
Redalyc.org. (15 de marzo de 2013). CRECER CON LA PÉRDIDA: EL DUELO EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA. Redalyc.org, 493-498.
Yoffe, Laura. (2013) Nuevas concepciones sobre los duelos por pérdida de seres queridos. Avances en Psicología. 21(2), 129-153.
Casi siempre, cuando hablamos de la parentalidad, nos enfocamos en la madre y su rol vital en el desarrollo bio-psico-social del niño, se idealiza la figura de la madre, y no quiero decir que esté injustificado. Sin embargo, en muchas ocasiones las mamás se convierten en el mundo entero de sus hijos, ya que son el pilar principal, tanto emocional como económico del hogar, cargando sobre sus hombros la enorme responsabilidad de intentar cumplir dos roles al mismo tiempo.
Cuando la madre lleva al hijo de ambos en el vientre, sería ideal que el padre sea el sostén, proporcionándole los cuidados y atenciones que ella necesite: “Es importante que el padre pueda contener su gestación y más tarde, al bebé” (Cortés, 2018).
En nuestro contexto, hemos normalizado la imagen de un papá proveedor, trabajador, protector y dador de seguridad, tal vez a muchos de nosotros nos cueste recordarlo de otra manera, más aún cuando en el pasado los roles dentro de las familias estaban muy marcados desde lo que se creía “era cosa de hombres o cosa de mujeres” , alejando al padre de un rol tierno, amoroso y sentimental; felizmente en la actualidad esto está cambiando;
los padres se muestran más involucrados en el crecimiento de sus hijos, los cargan, cambian y dan de comer, los llevan al parque y juegan con ellos, sin duda son padres más presentes. Y si bien los roles actuales están evolucionando, aún no se da en general, ya que algunas formas de crianza se mantienen y repiten de generación en generación, y marcan paternidades que defienden el rol del padretradicional en función a garantizar la seguridad, economía, protección, fortaleza, fuerza, reglas, valores familiares y cultura. Estas características fortalecen el vínculo con el niño y proveen a este de herramientas necesarias para enfrentar los desafíos de la vida, pero mantener estos roles rígidos y como únicas formas de relacionarse con los hijos también pueden mantener modelos basados en la distancia emocional de años pasados, en donde se tenía la creencia de que eras mejor padre mientras tus hijos te tuvieran más miedo y sean más obedientes. Incluso la Psicología tuvo con Watson, el desliz desafortunado de difundir la idea de una crianza en la que los padres no toquen a su hijo con demasiada frecuencia y que mantengan una distancia emocional para no malcriarlos, pues según él: “jugar con los niños interrumpiría sus rutinas ya que un niño feliz, no llora ni busca atención”. Su libro «El cuidado psicológico del bebé y el niño» se volvió un éxito de ventas, algunos gobiernos occidentales empezaron a difundir la idea, mediante folletos, de que no se podía besar a los hijos. Watson que tuvo una infancia difícil, quería ser un buen padre, y aplicó dichas enseñanzas con sus propios hijos, lamentablemente las consecuencias solo dañaron a sus hijos que desarrollaron severos problemas psicológicos… Tal vez aquí encontramos algún origen del por qué las paternidades se desarrollaron así en el pasado, mas allá de un modelo basado en el machismo en el que se vivía en esos tiempos que afectaba, no solo a mujeres sino a toda la familia, como podemos ver muchos años después.
Usualmente las palabras como amor, cuidado, preocupación, ternura, de manera intrínseca, se asocian al concepto de mamá ¿Y si tendríamos que hacer el mismo ejercicio con el concepto de papá? Consultando a varios padres e hijos, anoté algunas palabras, entre ellas las que más se repitieron fueron:
PAPÁ: Confianza, independencia, trabajo, sentido de vida, estructura, objetividad, valores, seguridad, carácter, resguardo, el que lo puede todo, validez, reglas, respaldo.
¿Ustedes qué creen? (pueden dejarlo en los comentarios)
Se me ocurrió hablar del padre, ya que este mes lo celebramos como cada año. Y después de una pandemia que se llevó a muchos de ellos (en condiciones en las que nos fue difícil procesar o que continuamos haciendo) es justo valorar su aporte, su esfuerzo, su sabiduría, sus palabras y hasta sus sermones… ¿por qué no? Honremos también a todos esos abuelos, tíos y hermanos que nos brindan esa imagen paternal que los llevó a ser un ejemplo, que no pidieron, pero que seguramente realizan con muchísimo amor.
En consulta se puede ver cómo ante parejas que no pudieron permanecer juntas, la paternidad se ausenta con el término de la relación, tal vez debamos difundir más la idea de que la relación padre-hijo debe ser construida, alimentada y atendida con mayor esmero porque como sabemos, en esta relación no existe ese vinculo fisiológico que sí existe con la madre. Carl Jung decía que la madre se ocupaba del mundo interno emocional del niño/a y que el padre se hacía cargo del mundo exterior, el de proteger, contener, educar, guiar y dar seguridad. Se dice que el padre aprende a serlo cuando conoce a su hijo e interactúa con él, cuando el bebé toma su mano o lo mira y persigue llamándolo papá, en los juegos y en las explicaciones de los primeros «¿porqués?», cuando el papá ayuda al hijo con algo pesado o complejo, cuando el niño extraña al papá que se va a trabajar, muchas veces lejos, para darle lo mejor. Lamentablemente, muchos padres al no haber sufrido ningún cambio fisiológico, ni ser la fuente de alimento del bebé, no desarrollan la paternidad necesaria para que su hijo se sienta, visto, querido y válido, lo cual influye en cómo se ve así mismo.
De acuerdo al estudio de Torres (2004), el padre aprende a serlo dentro de la familia “Y en la relación con el padre es donde el varón tiene su primer contacto con la masculinidad”, por lo que si un hijo toma como modelo su forma de pensar y hacer las cosas como el de la madre, puede que desarrolle una personalidad “menos masculina”.
La idea avasalladora con la que el niño debe lidiar cuando le preguntan por su papá ausente, es muy dura para un ser tan pequeño: ¿porqué no puede quererme? Se preguntan, muchas veces en silencio, creyendo que no tienen el derecho de cuestionárselo a sus padres, pensamientos y sentimientos que luego se convierten en ira y rencor, en rebeldía, desinterés y muchas veces autosaboteo por baja estima. Pues sí, esto produce el no tener a papá cerca o no haberlo conocido, o ver que tiene otra familia de la que está más cerca.
Sin duda, son temas delicados y muy personales que muchas veces no queremos tocar, pero que están instalados muy dentro de nuestra cultura y que incluso usamos en bromas, como si nos tuviéramos que acostumbrar a la idea de que no podemos cambiarlo, pero es que resulta muy complejo cambiar algo que no queremos ver, cuestionar y sanar, nuestros padres hacen lo mejor que pueden hacer con lo que tienen y les dieron a ellos, recordemos que son los únicos que tenemos, no podemos cambiar ese hecho, lo que sí depende de nosotros, es intentar decidir qué padre quiero ser, que sí y que no quiero imitar de ellos, ¿Qué me han trasmitido que hoy considero valioso? ¿Qué aún duele? Y si hay cosas que aún no he resuelto por amor a mí, trabajaré en eso para no repetirlo y viviré con los propósitos que en el camino me siga trazando, es cierto que en un momento dependemos y somos responsabilidad de nuestros padres, más luego crecemos y nos toca a nosotros hacernos cargo de la forma en la que queremos vivir.
Referencias:
La Teoría del Conductismo de Watson.
Bigelow, K. M., & Morris, E. K. (2001). John B. Watson’s advice on child rearing: Some historical context.Behavioral Development Bulletin, 10(1), 26–30. https://psycnet.apa.org/fulltext/2014-55587-006.html
La larga y oscura noche del conductismo. http://robothink.blogspot.com/2005/09/long-dark-night-of-behaviorism.html
¡Muchas veces se habla de las emociones, de su importancia y de cómo llegar a entenderlas sin morir en el intento! Y es que se hacen complejas cuando nos autosaboteamos, ¡si! ¿Nos autosaboteamos constantemente? Ya había mencionado este tema en mi artículo anterior, pero hay mucho por aprender aún.
Como sabemos, las emociones tienen una base neuronal, que involucra un proceso químico del cerebro con lo que uno no puede lidiar en ciertas ocasiones. Entonces, con esta premisa, no valdría bien, ¿no culpabilizarnos por cómo nos sentimos? No queremos derramar ni una lagrima en el afán de proteger nuestro ego, orgullo, prejuicios, comentarios de otros, etc. En muchas sociedades, hasta la fecha, esto se ve mal. ¿Pero qué es una lágrima, un arranque de ira sino una emoción vivida con intensidad? Si pudiéramos ver el arte, la belleza en lo trágico, en el drama, aceptaríamos más fácilmente todo tipo de emoción.
Ilustración 1: Drama
La vida tragicomedia:
Quien piensa que vivir sin emociones sería vivir, pues tiene un pensamiento muy lógico; es decir, imagínate vivir sin dolor, sin angustias, sin alegría, todo tranquilo en orden, pues lo pasaríamos bien. Pero somos humanos, no robots y las emociones nos ayudan a tomar decisiones importantes. Cuando pasas por verdaderos sustos y dolores sabes muy bien cual es tu hogar y cobijo, además que permiten autorregularnos constantemente.
El humano busca atesorar recuerdos, esto lo vemos desde frases como: “vive tu juventud”, “si no vives ahora, que recordarás de viejo”, “los tiempos pasados eran mejores”. La memoria es un regalo invaluable para el ser humano, pero a la vez una tortura mental.
Todos tenemos recuerdos, quizá solos, sí, pero al menos sabemos que lo intentamos, nos divertimos igual, es decir, salimos, paseamos, etc. No todos tenemos la dicha de tener recuerdos inmemorables de hazañas asombrosas, ¿pero sabes qué?, eso no te hace menos persona.
El estar vivos y estar en el misterio de la vida es lo que realmente importa al final. Todos vamos para el mismo destino, la muerte. Conservemos la esperanza en los días de sol, y pongámonos tristes en los días de lluvia. Es el punto clave para seguir adelante.
Diferencia entre emoción, sentimiento y estado de ánimo:
El neurocientífico portugués Antonio Damasio señala que es fundamental distinguir entre emoción, sentimiento y estado de ánimo, ya que se suele pensar que son lo mismo o parecido.
Se considera que los estados de ánimo son emociones prolongadas en el tiempo y con cierta estabilidad, mientras que los sentimientos son las sensaciones conscientes de las emociones y serían de duración variable. En otras palabras, las emociones son programas de acciones que modifican rápidamente el estado de varios componentes en nuestro organismo, por ejemplo, a una oportunidad o una amenaza. Son experiencias conscientes que implican una alta actividad cerebral y tienen una valoración positiva o negativa. Los sentimientos por su parte son experiencias mentales, un conjunto de vivencias sensoriales y de estados corporales que incluyen los cambios causados por las emociones. En lo que respecta a las pasiones serían sentimientos con una carga emocional más fuerte; los cambios de ánimo son más drásticos y la capacidad de juicio resulta en muchos casos afectada. (2017)
Ilustración 2: Película Big Hero 6
Danzar entre emociones:
Pues cada capítulo de la vida puede ser triste o alegre, lo importante es saltar de allí lo más rápido que se pueda, no estancarse en un solo movimiento, en una sola emoción. ¡Sí! ¡Salta! Es interesante como la historia nos cuenta cómo fueron vistas las emociones.
Por ejemplo, en el siglo XVI, se animaba a las personas de la Europa cristiana a sentir tristeza, pues se suponía que era la respuesta humilde y apropiada para las vicisitudes de la vida terrenal como antesala de la vida eterna, que era la verdaderamente importante (Alonso, 2017).
Un ejemplo de ello queda reflejado en los retratos oficiales:
¿En qué momentos empezaron a reír los altos mandatarios? Después de siglos durante los cuales hasta las niñas se ponían serias en muchas pinturas sobre todo las recordadas por Diego Velázquez. De pronto empezaron a surgir sonrisas en los retratos, eso cambió todo y se generalizó a lo largo del mundo.
Ilustración 3: Detalle de «Las meninas», de Diego Velázquez
Mirada del cine en las emociones:
Las películas son auténticas creadoras de emociones, nos permiten soñar, estar alegres, tristes, con miedo… En mis recomendaciones, por querer aprender cada vez más de las emociones, están las películas de drama. Si no es un género que esté dentro de tus preferidos puede ser que tengas la creencia equivocada de que pasarás un mal rato viéndola, o que tendrá un final triste y te sentirás mal. Lo cual es cierto, si no estás acostumbrado a ver las cosas directamente. Estas películas nos ayudan a reflexionar y ver el arte en lo trágico, todo con un propósito, el ver que siempre hay esperanza, una salida, y esta se encuentra solo en nuestra cabeza, viendo al mundo con criterio. Recomiendo el cine español y europeo en general, tanto como clásicas y de cine independiente, muy reflexivo e imaginativo.
Fotograma: «Alas de mariposa», película dramática de Juanma Bajo Ulloa
Sugerencias:
Alas de Mariposa: Drama sobre una familia que solo deseaba hijos varones, pero al tener una niña, acontecen muchos sucesos trágicos.
¡Átame!: Drama de Pedro Almodóvar. Un joven obsesionado con una actriz, la rapta en su casa, pero el desenlace te sorprenderá, ¡quizá no todos merecen pagar por sus errores!
El piano: Drama de Jane Campion, de Nueva Zelanda. Trata sobre Ana, una joven muda, que viaja con su hija y su piano, y conoce a su nuevo marido, quien se niega a llevar el piano a casa. Abandonado en la playa, el instrumento será rescatado por un vecino que hace un pacto con Ana.
Andrea: Drama español. Un escritor refugiado en la lectura coincide con una extraña joven de mirada inquietante en la fiesta de una diva retirada. Años mas tarde en el funeral de esta úlltima, ambos sentirán la necesidad de una relación.
Referencia:
Alonso, J. R. (2017). Las emociones. La base neurológica del comportamiento. Barcelona: Editec.
Cuando los días suelen ser sumamente complicados nos embargan emociones que posiblemente sean catalogadas como negativas, estas pueden ser la ira, el enojo, la frustración o cualquier otra que se puedan imaginar. Esto es lo que me había pasado esta última semana, una serie de eventos desafortunados que se fueron acumulando poco a poco como una bola de nieve que fue creciendo. No entendía el porqué y el para qué de esa situación. Sin embargo, me sentía totalmente al borde del colapso por aquellas emociones sumamente complejas y desagradables. El no saber expresarlas, etiquetarlas, ni mucho menos afrontarlas, me hacía sentir perdida en el mar de mi mente y de mi corazón, porque ser una persona con desregulación emocional DRE/TLP es más complejo de lo que se cree.
Pero tenía dos opciones muy claras. Posiblemente seguir inmersa en aquella emoción y avivando la intensidad de la misma o tomar otros medios que pudieran generar un cambio en mí.
Adivinen lo que hice… de esto se refiere esta reflexión.
Guía práctica para sobrevivir a los días de neblina emocional:
Hace mucho tiempo que no me había dado cuenta de que, las emociones, al venir de adentro, también tienen que ser acogidas ya que esto nos permitirá sentir y apreciar que sucede con dicha emoción. Tal vez suene sumamente desagradable y difícil, pero es una tarea constante y un trabajo arduo el cual debemos ejercitar. Abrazar (aceptar) sin más, sin preguntar, sin cuestionar, ni renegar de ella, porque ya habrá un momento para eso.
Anteriormente había hablado de etiquetar una sola emoción. Si ya lograste ejercitar esta habilidad te sugiero que puedas hacerlo de forma simultánea con más de una y de este modo, también evaluar sí dicha sensación proviene de adentro hacia afuera o si es algo que es externo y te afecta hacia tu interior. Esto tiene un fin muy importante, ya que puede generar algún movimiento o cambio en tu comportamiento. Ej: gritar en una discusión, llorar, aislarte, etc.
Ahora, nos podemos detener en traducir lo que refiere está emoción para poder entenderla en tal sentido que nos referimos. Por ejemplo: el enojo puede generarse debido a una incongruencia dentro de algún límite que se ha saltado (solo por dar una interpretación). Otro ejemplo, en el caso de llorar y apartarnos de las personas, también podríamos preguntarnos: ¿Qué estamos buscando al momento de aislarnos? quizás sea que necesitamos despejar nuestra mente, es una posible respuesta o salida al problema.
Algo que es fundamental es entender que tenemos que actuar en consecuencia. Es la regla de la causa y el efecto. Pero dentro de esto debe existir una gran coherencia y no una discordancia tratando de buscar cuál sería una conducta mucho más adaptativa para nosotros.
Un punto crucial es entender que las emociones son sumamente complejas, cada una de ellas son importantes para nuestro crecimiento personal e individual y al no aceptarlas puede traer grandes problemas. No solamente la frustración o tristeza de no saber afrontar situaciones a corto o mediano y largo plazo, sino que nos perdemos un gran e importante aprendizaje en nuestra vida lo que ayudaría muchísimo a reducir y reproducir patrones de conducta que sean sumamente dañinos en el futuro.
Por último, quisiera compartir actividades que puedes sumar para tus días de «neblina emocional» (como las suelo catalogar) para que puedas disipar tu mente:
Pequeño diario (escribe lo que pase en tu día) incluso un muy buen ejercicio es tener un apartado para lo positivo y negativo del día.
Realiza actividad física de tu preferencia. Te servirá para regular la energía concentrada.
Toma clases de alguna actividad que desees retomar (arte u oratoria, por ejemplo) refuerza aquellas aptitudes que quieres potenciar en ti.
La alimentación es fundamental, prueba recetas que te proporcionen energía.
Crea un botiquín de emergencia donde puedas encontrar números de ayuda, ya sea de tu especialista de confianza, amigos, familia o una fotografía de aquella persona que influyó en ti. Algún recuerdo agradable o perfume/aroma puede servir.
Bonus: Cree en ti y confía. Disfruta del proceso más que lograr la meta. Nadie dijo que gestionar nuestras habilidades era una tarea sencilla.
Y ahora, dime: ¿cómo estás?
Si deseas profundizar sobre el TLP o cómo las emociones se desenvuelven en nosotros, puedes leer estos artículos:
El suicido consiste en una serie de comportamientos que involucran el acto de autolesión hasta provocar la muerte. Cada año, más de 700.000 personas se quitan la vida tras numerosos intentos, lo que corresponde a una muerte cada 40 segundos. Desde que la OMS declaró la COVID-19 como una pandemia en marzo de 2020, más individuos experimentan pérdida, sufrimiento y estrés. De acuerdo con las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2019 de la OMS, 97.339 personas murieron por suicidio en las Américas en 2019 y se estima que los intentos de suicidio pueden haber sido 20 veces esa cifra. Los hombres representaron alrededor del 77% de todas las defunciones por esta causa y, aunque se han hecho progresos en intervenciones basadas a la evidencia en la prevención del suicidio, muchos países siguen teniendo tasas crecientes. (OPS- Organización Panamericana de la Salud)
Conducta suicida
La conducta suicida corresponde al individuo que piensa, actúa y se comporta con diferentes alteraciones correspondientes a autolesionarse o dejar este mundo. Esta conducta puede incluir diferentes aspectos como ideaciones suicidas, gestos o intentos hasta concluir con el suicidio.
¿Cómo identificar si una persona tiene una conducta suicida?
Existen diferentes señales de alerta para tomar en cuenta si vemos alguna de estas características:
Habla abiertamente del suicidio: “deseo morirme” o “desearía no estar vivo” (ya sea una broma o una especulación).
Amenaza con suicidarse o puede obtener armas para su propia autolesión (armas blancas o de fuego, píldoras, etc).
Se aísla de amigos y familiares.
Tiene cambios de humor muy repentinos un día puede estar bien y al otro día mal.
Se muestra triste, ajeno, apático, pesimista, irritable.
Expresa sentimientos de odio por sí mismo, sintiéndose culpable.
Cambios repentinos en su comportamiento, alteraciones en el sueño y apetito.
Descuido por el aspecto físico.
Bajo rendimiento en el trabajo o estudio.
Tristeza profunda por la muerte reciente de un amigo o familiar.
Adicciones (alcohol y drogas, básicamente).
Se despide de nosotros como si nunca más nos volviera a ver.
¿Cómo podemos ayudar a una persona con esta conducta?
Debemos tomar en cuenta que existen muchas formas de ayudar en esta situación, aún más si la gente es cercana a nosotros y ya identificamos las diferentes características
1. Debemos escucharlos atentamente: Prestarle la atención correspondiente que nos está expresando sus ideas y pensamientos es necesario para poder identificar qué es lo que necesita y cómo podemos crear un abordaje más rápido.
2. Podemos realizarle preguntas: Si una persona nos está contando todo lo que está pasando para tener una información más clara y precisa podemos intervenir realizando preguntas tales como:
¿Cómo estás afrontando lo que está pasando ahora?
¿Has hablado con alguien sobre lo que me estás contando ahora?
¿Alguna vez has intentado hacerte daño a ti mismo?
¿Tienes acceso a armas o medicación para hacerte daño?
¿Buscaste ayuda con algún especialista?
Una vez que nos responda todas las preguntas tendremos una idea más clara de cómo podemos ayudar a este ser humano
3. Actuar de manera empática: Ponernos en su lugar y analizar lo que está sucediendo desde su punto de vista es complicado, pero es necesario para poder ayudarlos sin juzgarlos.
4. Permanecer cerca e involucrarnos: Estar pendiente es importante, ya sea un familiar o un amigo, es necesario ser constante con la comunicación y la motivación, así no estará sola y no podrá cometer algún acto de autolesión. Ya sea un mensaje o una llamada, podemos hacer que cambie completamente su día y se motive para no cometer algún acto riesgoso para su vida.
5. Motivarlo para que busque ayuda profesional: Es posible que necesite ayuda de este tipo, para eso tenemos una línea directa contra el suicidio y los propios psicólogos nos pueden ayudar.
¿Cómo ocurre un intento suicida?
Si nosotros ya dimos un acompañamiento continuo y vemos que no intenta nada por cambiar su conducta o pensamiento, debemos concentrarnos en que este sujeto no cometa el acto suicida para eso vamos a ver a continuación cómo podemos actuar ante la crisis y etapas de alguien que intentó cometer un acto suicida.
Crisis de intento suicida
Si nosotros estamos presenciando que alguien está en plena crisis podemos abordar de la siguiente manera:
Verificamos la escena: Que hay a nuestro alrededor, si hay algo con lo que se pueda lastimar o autolesionar; si se está en una altura considerable, tratar de alejarnos y mantener la distancia; si quiere consumir alguna sustancia tenemos que abordar con comunicación. (Cruz Roja Peruana- Manual de Primeros auxilios. Lima-Peru)
Pedir ayuda: Llamar al 105 (Policía) o 204343 (Cruz roja peruana), estas entidades nos pueden ayudar al abordaje rápido.
Comunicación: Es necesario establecer el primer contacto de manera relajada, no amenazante y respetuosa. Podemos preguntarle si necesita ayuda o facilitarle nuestro celular para realizar una llamada. (García Sastoque Saira Fernanda- Seminario de profundización en primeros auxilio)
Intervención: No dejarla sola o solo si se muestra amenazante y conflictiva, tratar de averiguar si está bajo los efectos del alcohol o alguna droga.
Mantener la calma: Mantener la compostura nos ayuda a pensar mejor y dar soluciones rápidas
¿Qué hacemos si la persona ya cometió el acto suicida?
Primera etapa: Tenemos que verificar el pulso a través de la muñeca o el cuello a la persona, si no respira aplicar algún método de RCP (Reanimación Cardio Pulmonar) o si está despierta tratar de no moverla- (Cruz Roja Peruana- Manual de Primeros auxilios. Lima-Peru).
Segunda etapa: Ya que verificamos la escena, es necesario comunicarnos con las entidades de atención médica y ser precisos en la información que argumentamos: “Mi nombre es…, me encuentro en el lugar…, y sucedió…” siempre dando la ubicación exacta para que sea fácil llegar.
Tercera etapa: Cuando el personal médico llegue a la escena es necesario comunicar todo lo que vimos, cómo sucedieron los hechos y cómo usted intervino realizando los primeros auxilios.
Cuarta etapa: Es necesario realizar un acompañamiento hasta que el paciente se quede encargado con un familiar, comunicarse con la familia y dar datos precisos sobre lo que usted vio o cómo actuó. En caso de que los familiares estén notablemente estresados o emotivos, necesitamos actuar como mediadores, llegar a ellos con tacto y compasión para que no se sientan solos.
Quinta etapa: Derivar. Es necesario que los profesionales de la salud mental actúen en este caso, por eso, es menester recomendar ayuda profesional al paciente para poder prevenir un futuro suicidio.
En conclusión, el suicido es algo que nos involucra a todos, algunos podemos conocer a personas con ideación suicida, mientras que otras personas solamente lo ocultan, es necesario saber identificar cuando una persona tiene estos pensamientos, como debemos ayudarla a superar o como debemos intervenir luego de que cometan este acto. Mantenernos informados sobre la salud mental es importante y ayudar a alguien con estas características es salvar una vida.
Referencias:
OPS-Organización Panamericana de la Salud, Prevención del suicidio 2021, Organizacion Mundial de las Americas
García Sastoque Saira Fernanda (2019) Seminario de profundización en primeros auxilios psicológicos en jóvenes con ideación suicida- Cooperativa Colombia
Cruz Roja Peruana (2014) -Manual de Primeros auxilios, Lima-Perú
Indudablemente los videojuegos han tenido una ardua batalla contra los prejuicios, todavía hoy un gran porcentaje de la población los toma como un camino hacia la ludopatía o la distracción de lo que es “realmente importante”; pero si solo nos enfocamos en lo malo, no podremos ver lo bueno que pueden aportar.
Si bien el uso exagerado y sin control de los juegos de video puede traer cosas malas como adicción, agresividad y falta de control de impulsos; Tejeiro y Pelegrina del Rio (2008) traen a la luz ciertos beneficios de un uso prudente y controlado:
Proporcionan y aumentan el aprendizaje, la salud y las habilidades sociales.
Fortalecen habilidades cognitivas, como la navegación espacial, el razonamiento, la memoria y la percepción.
Desarrolla y aumenta la lectura.
Mejora el ánimo de los jugadores y evita la ansiedad.
Mejora la capacidad de recuperación frente a los fallos o equivocaciones, tolerancia hacia la frustración.
En los niños: Desarrolla habilidades para resolver problemas, aumento de la creatividad, nivel de atención, concentración, destreza y decisión.
Cuando se empezó la elaboración de videojuegos allá por los años cincuenta, la dinámica y razonamiento eran simples en relación al papel de los jugadores, el primer juego de video fue una versión computarizada del tres en raya; con los años la complejidad fue aumentando y creando mundos cada vez más interesantes y complejos.
Con el paso de los años la dinámica de juego, en muchas ocasiones, fue de buscar o lograr obtener recompensas, lo que nos lleva a un estímulo positivo que nos alienta a continuar jugando, según Velazco (2002), esto es debido a que se nos ha educado a buscar el mejor resultado y a ser el número uno, por lo que los videojuegos suelen darnos esa misma modalidad para poder empoderarnos en el mundo que nos están brindando, sin embargo, existen juegos que desafían esa ideología.
Estos juegos son llamados soulslike que, por su complejidad, no son juegos que un amateur elija como primera experiencia, son intrincados y tienen una ambientación lúgubre, oscura y un tanto terrorífica, la música que recibe al jugador suele dar la sensación de que se está sellando algún tipo de trato con una entidad maligna y que nada será lo mismo después de entrar en aquel mundo.
En el 2020, ESPN Digital hizo referencia a posts de Reddit del año 2014 en los que los usuarios cuentan experiencias de superación y capacidad terapéutica que encontraron en el juego Dark Souls.
Por otro lado, el youtuber Charlie Knight, quien habla sobre este juego y su relación con la Psicología, puntualiza que está diseñado para satisfacer tres necesidades psicológicas primarias que conectan con la teoría de la autodeterminación: motivación intrínseca, competencia y autonomía.
Rodríguez (2022) señala que las personas actúan motivadas por la necesidad de adquirir conocimiento o independencia, crecer y obtener satisfacción psicológica. Las personas necesitan sentir tres estados para un crecimiento psicológico: competencia, dominar tareas y aprender habilidades, conexión, experimentar un sentido de pertenencia, autonomía y sentir que se controla el comportamiento propio y los objetivos.
Entonces, Dark Souls es el espejo del estado psicológico, de lo que la persona siente por dentro; la dinámica del juego comienza con un personaje principal desde el inicio perdedor, extraviado y sin guía, la primera caída se da antes de siquiera terminar el tutorial. En el proceso de intentos y fallos, se da la esencia y brillo del juego, en este mundo siniestro, fallar no es algo negativo, solamente es la oportunidad de levantarse y continuar luchando, regresar a recuperar lo que perdimos y crecer aún más.
Es importante recalcar la libertad que nos otorga para tomar decisiones en cuanto a vestimenta, armas, el tipo de persona que queremos ser, los ítems que decidimos usar y los caminos que seguimos.
Siendo un juego desafiante y que potencia lo antes mencionado de una manera constante, se empieza a intuir, esquivar y enfrentar enemigos y situaciones que nos ponen el peligro, incluso hasta nos ayuda a tolerar la propia frustración. Se desafía al status quo y nos demuestra que siempre podremos levantarnos para volver a empezar.
Referencias
ESPN Digital (2020). Dark Souls, el juego que ayuda a superar la depresión en estos días. https://www.espn.com.pe/esports/nota/_/id/7809916/dark-souls-mejor-videojuego-para-deperesion
Rodríguez, E.M. (2022). La teoría de la autodeterminación. La mente es maravillosa. https://lamenteesmaravillosa.com/la-teoria-de-la-autodeterminacion/
Salas, G. (2014). La psicología de los videojuegos. México: psicogamer. https://psicogamer.com/articulos/la-psicologia-de-los-videojuegos/
Tejeiro R., Pelegrina del Rio M. (2008). La Psicología de los videojuegos, Un modelo de Investigación. Ediciones Aljibe. España.
Universidad Politécnica de Catalunya. Historia de los videojuegos. https://www.fib.upc.edu/retro-informatica/historia/videojocs.html
Velazco, D. (2020). Psicología y videojuegos: “Si solo prestamos atención a lo negativo, solo vamos a encontrar eso en los videojuegos”. México: Muy interesante. https://www.muyinteresante.es/muy-gamer/articulo/psicologia-y-videojuegos-es-imposible-concebir-el-videojuego-como-algo-ajeno-a-nuestra-cultura-361579007513