Lucia Bustamante Delgado

Soy licenciada en psicología, futura terapeuta sistémica, me interesa la terapia familiar, de pareja e individuo desde el contexto. Me gusta la música y los video juegos. “La vida no es lo que se supone que debe ser. Es lo que es. La forma de lidiar con ella es lo que hace la diferencia”- Virginia Satir.

Lo que no debe decirse: Secretos familiares

De generación en generación las familias desarrollan ciertos patrones de comportamiento, así como aspectos prohibidos o mal vistos por la sociedad según sus miembros. El Instituto Vasco de Estadística, define una familia como un grupo de personas vinculadas entre sí, generalmente por lazos de parentesco; dentro de este conjunto de personas es común que se presente un individuo que guía sus acciones e implanta creencias, patrones, tradiciones y secretos que se respetaran dentro del sistema familiar.

Alarcón de Soler (2013) y Mansilla (2019) refieren a los secretos familiares como parte importante de la dinámica familiar, además, constituyen un fragmento de la intimidad de cada uno de sus miembros. La temática de estos secretos es capaz de ir cambiando a través de épocas y tiempos, hacen referencia a ciertos acontecimientos traumáticos (violación, incesto, maltrato, aborto, adopciones, trastornos mentales, etc.) ocurridos en una familia que son escondidos porque se avergüenzan o se culpan de ellos y se ocultan con tanto cuidado y recelo que pueden ocasionar problemas psicosociales a través de las generaciones.

Los secretos se refieren a algo oculto, ignorado, escondido y separado de la vista o del conocimiento de los demás (RAE, 2022). Así mismo, Rober, Walravens y Versteynen, en el 2012, definieron a los secretos familiares como el ocultamiento consciente de alguna información o algún acontecimiento por uno o mas miembros de la familia, que pueden verse afectados por ésta.

La generación que inicia el secreto familiar controla esta información, ya sea implícita o explícitamente, el ocultamiento se da de una manera colectiva y se muestra una realidad diferente para miembros externos a la familia.

Cuando un evento traumático no llega a simbolizarse de un modo adecuado, no puede expresarse en palabras y continua dentro de la familia mediante actitudes y comportamientos, pero no mediante el habla; causa vergüenza, rechazo, censura, desaprobación y humillación, por ello, es doloroso para la familia y somete a cada miembro a una fuerte presión psicológica (Mansilla, 2019).

Al silenciarse, se reprime la posibilidad de expresión y demostración de emociones negativas relacionadas al evento escondido, termina formando parte del inconsciente y puede emerger en siguientes generaciones; a raíz de esto suelen darse las problemáticas psicológicas y de disfunción familiar. A demás, puede vivirse como una situación destructiva que genera desgaste emocional y ansiedad que crecerá con el tiempo, pudiendo llegar a la somatización (Termini, 2018).

Cada miembro de la familia crea vínculos entre sí, pero también con sus antepasados, por ello, los mantienen unidos con los traumas silenciados, por medio de una identificación inconsciente. Por ende, es importante identificar estos secretos que causan angustia y problemas psicológicos para trabajarlos y poder mejorar la situación de la familia y cada uno de sus integrantes.

Referencias:

Alarcón de Soler, M. (2013). Secretos familiares: Interrogantes y reflexiones. PSIMONART, 5(1-2), 23-35

Mansilla Izquierdo, F. (2019). Aproximación a los secretos familiares. INTERPSIQUIS

Rober, P., Walravens, G., Versteynen, L. (2012). In search os tale they can live with: About Loss, family secrets, and selective disclosure. Journal of marital and family therapy, 38(3), 529-41.

Termini, F. (2018). Family secrets: Clasification and consequences. Euromediaterranean Biomedical Journal, 13(23): 98-103

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