Apaciguar la ira, camino a la serenidad

No importa que tan pequeña creas que sea la medida de tu enojo, de no controlarse puede ser perjudicial para ti y para tu entorno. Tampoco está mal sentir una emoción, el problema radica en que haremos con respecto a ella, de nosotros depende cómo manejar nuestro fuego interior, podemos hacer que nos ilumine o que nos queme.

En esa línea de pensamiento, con respecto a la ira, podemos decir es un combustible, una fuente de energía en un estado volátil que nos podría dañar, pero, de igual manera, nos puede llevar a ponernos en acción, en cambiar las cosas que hicieron que termináramos por albergar dicho sentimiento, y que podamos transferir toda la ebullición emocional latente en actividades que puedan sernos de provecho en cualquier plano de nuestro desenvolvimiento personal y social.

Aristóteles decía que la persona dada a la ira “se encolerizan pronto, con quienes no deben, por motivos que no deben y más de lo que deben, pero se is apaciguan pronto, y esto es lo mejor que tiene”, y agrega que “se desquitan abiertamente a causa de su impulsividad, y luego se aplacan”. Ahí está la clave, hay que reconocer que la ira no es un estado que se deba conservar, más bien hay que discernir los momentos y lugares donde soltarla, y procurar dejarla atrás para alcanzar la mansedumbre, la virtud que Aristóteles contraponía a la ira, la virtud que nos permite alcanzar la serenidad, no dejarnos llevar por nuestras pasiones y ser adecuadamente indulgentes y sosegados (1985, pp. 226, 227).  

En definitiva, la ira (y ningún sentimiento o emoción similar) no debe reprimirse, más bien debe controlarse con el poder de la fuerza de voluntad, de lo contrario, será como una bomba que nos explotará en las manos. Si bien hay ocasiones en que la ira puede irse o aplacarse con solo el poder de la mente, uno siempre puede recurrir a diferentes alternativas fuera de uno mismo: la atención de un amigo prudente, el consejo paternal, la intervención profesional en la psicoterapia, el ejercicio físico en un gimnasio, o… los cuartos des ira.

¿Qué es un cuarto de ira?

Es un lugar donde podemos soltar todo el enojo, tensión, frustración y cualquier otra emoción negativa, a través de actos como lanzar, aplastar, golpear y romper objetos de todo tipo (que ya se encuentren en un estado desechable, o que hayan sido diseñados precisamente para tales actos). La ventaja que ofrece un cuarto de ira es que permite que actos que, de darse en otras circunstancias, serían signos de un pobre autodominio o incluso de problemas psicológicos, puedan tener lugar dentro de un ambiente controlado y especialmente diseñado para ello. 

En efecto, los actos destructivos causados por el rencor, la amargura, el enojo etc., ya sea que se susciten dentro de la privacidad del hogar o en plena plaza pública, serán objeto de censura y reprobación, y jamás se debería permitir que surjan en dichos lugares o momentos… Pero un cuarto de ira nos ayudará a canalizar el acto con carga violenta para, precisamente, soltar en gran medida dicha negatividad.

Si vives en la ciudad de Arequipa, la Clínica de Salud Mental – Consultora Warayana te recomienda probar el cuarto de ira “Crash”, donde podrás encontrar instalaciones debidamente implementadas para soltar toda esa carga emocional de la que buscas deshacerte. Y no solo eso, también encontrarás un área de relajación donde, luego de una sesión de romper y aplastar a diestra y siniestra, podrás reencontrar o apreciar mejor esa paz y calma que precisamente se desea obtener, porque el acto no debe terminar en el exacerbación de las pulsiones agresivas, sino en la tranquilidad de una mente serena. Y por supuesto, no hace falta estar bajo el agobio de un episodio de ira para asistir a un lugar como este, también puedes ir si deseas probar algo nuevo, ¡o simplemente divertirte!   

Como mencioné en líneas anteriores, la ira puede ser un gran combustible, ¡pero hay que usarlo y agotarlo! Conservarla y dejar que ocupe mucho espacio en nuestro interior es agotador y penoso. Ya lo había señalado Marco Aurelio Denegri (2018): el rencor es la ira envejecida o el enojo retenido, y también señaló que la palabra en latín, ráncor, es denotativa tanto para “rencor” como para “rancio”. Este vínculo etimológico no es ninguna coincidencia, y en definitiva, esa ranciedad no nos dejaría desenvolvernos correctamente en otras situaciones de mayor importancia, podría contaminar nuestro interior y causarnos dificultades en nuestras actividades cotidianas, en nuestras responsabilidades, nuestros propósitos o, incluso en nuestras actividades recreativas. 

Si la ira se presenta en tu interior, haz que sirva de alimento para una antorcha que guíe nuestros pasos en los senderos de la vida, y que, justamente a causa de ello, seas, cada vez, menos proclive a caer en ella. Finalmente, es oportuno recordar que la ira no se elimina con ira, y que la mansedumbre requiere un cultivo y ejercicio constante.

Facebook de Crash

Referencias

Aristóteles (1985). Ética Nicomáquea. Madrid: Editorial Gredos S. A. https://posgrado.unam.mx/filosofia/pdfs/Aristoteles__Etica-a-Nicomaco-Etica-Eudemia-Gredos.pdf

Denegri, M. A. (2018). Rencor. https://elcomercio.pe/luces/libros/impreso-marco-aurelio-denegri-columna-rencor-noticia-499980-noticia/

Bonus

Aquí tienen una guía informativa —visual, práctica y breve— para el control de la ira diseñada por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas. https://www.upc.edu.pe/servicios/orientacion-psicopedagogica/documentos/guia-pautas-para-el-manejo-de-la-ira.pdf

El hombre bueno entre los colmillos de la bestia

Una reflexión psicológica y filosófica sobre la bondad, vista en la película La Boca del Lobo

La boca del lobo - Película 1988 - SensaCine.com
Poster promocional

Un diciembre de 1988, se estrenó el largometraje de Francisco Lombardi, La Boca del Lobo, que narra el drama vivido en el pueblo ficticio de Chuspi. Debido a que nos encontramos en el mismo mes del año, me pareció un momento conveniente para compartir unas apreciaciones interdisciplinarias sobre dicha película, la cual posee gran relevancia no solo por su gran utilidad para recordar y concientizar sobre el periodo oscuro vivido en nuestro país a causa del terrorismo, sino también porque aborda cuestiones universales de la naturaleza humana. En este artículo me centraré en la cuestión de la bondad.

Sugerencia: Si bien las líneas a continuación abordan ideas que se pueden extraer de la obra, sin procurar revelar mucho del argumento. Recomiendo encarecidamente que, preferiblemente, se mire la película antes de proseguir con la lectura, no solo para una mayor comprensión de la misma, sino porque se trata de un trabajo cinematográfico encomiable y de mucho provecho.

Bien pues, empecemos con las siguientes preguntas: ¿Quién es un hombre bueno?, ¿qué es lo que hace?, ¿cómo demuestra su bondad?, ¿qué cosa es lo que quita la bondad?, ¿se puede ser bueno en un lugar lleno de maldad?, ¿qué propósito tiene ser bueno?

La libertad como medio de comunicación (Perú). | Películas & Series. Amino  Amino
Vitín Luna, interpretado por Toño Vega

Mi intención es esbozar un camino a las respuestas de estas preguntas, a través de un análisis del personaje de Vitín Luna, su personalidad y su historia, Luna es un joven subalterno (la cinta nunca deja en claro si pertenece a la policía o al ejército), que por los deseos de progresar e ingresar a la Escuela de Oficiales, decide servir en una zona de emergencia por un tiempo y por ello solicita su cambio a Chuspi, Ayacucho, lugar asediado por el terrorismo. En este pueblo es donde Luna vivirá conflictos personales y tragedias a causa de la maldad (de diversa índole) que se siembra en ese lugar, sin embargo, hará un intento por conservar su cordura y su humanidad.    

En un plano psicológico, Kohlberg (según Giardini et al., 2017) dice que un acto puede ser llamado moral, cuando va de acuerdo a un sistema de principios éticos y cuando la persona que actúa tiene capacidades ejecutivas que no necesariamente sean morales (como la inteligencia, buena autoestima, control de impulsos, atención estable, energía) pero que están involucradas con las circunstancias del momento. Como sabemos Vitín a pesar de que su cuerpo y alma fueron vapuleados por el terror y la desgracia desde que llegó a Chuspi, supo conservar los principios éticos y actuar con sus capacidades ejecutivas. Kohlberg (según Giardini et al., 2017) también nos dice que el sentimiento de responsabilidad pesa mucho en el actuar moral; y es innegable que Vitín tenía un marcado sentido de responsabilidad para con el pueblo y sus compañeros. Finalmente Kohlberg (según Giardini et al., 2017) dice que la estructura del razonamiento moral es la forma que cada persona tiene en su haber para leer e interpretar la información de la realidad, para así valorar las situaciones y factores involucrados de manera acentuada e intentar encontrar soluciones que afronten el conflicto. No hay duda que Vitín manejó lo mejor que pudo las situaciones tan extremas y radicales en las que se vio involucrado, y, por todo lo expuesto, se puede decir que las manejó como una persona de gran moral, a pesar de verse parcialmente afectado por la locura que estaba a su alrededor.  

El ángel herido de Hugo Simberg.
El autor dio plena libertad para la interpretación de esta pintura. A mi criterio, creo que se puede usar como una representación concisa de Luna y su historia.

Si tomamos una perspectiva filosófica del caso, Aristóteles (2014) nos dice que el hombre que entra en cólera con una razón justificada; contra quien lo merece; de un modo correcto; en el momento correcto y por el tiempo pertinente; este hombre, es digno de admiración y puede incluso ser llamado manso. Con todo lo expuesto anteriormente, vemos que Vitín cumple —aunque no perfectamente— con todas las condiciones propuestas por Aristóteles, en muchos de los escenarios que le tocó vivir en la película. Aunque Aristóteles (2014) también menciona que, aun si se equivocase el hombre manso, sería por defecto, porque no busca la  venganza sino procura ser indulgente. Esto ya es más delicado con el caso de Vitín porque la venganza nunca se presentó en su pensamiento (ni siquiera al ser testigo presencial de los resultados de los actos terroristas) pero sí apareció cuando quería ver muerto al personaje que se convertiría en su némesis, en ese momento quería venganza, es innegable. Pero de un momento a otro, el perdón y compasión —aunque con pinceladas de impasibilidad— volvieron a Luna, lo que impidió que se perdiera a sí mismo. 

Referencias

Aristóteles. (2014). Ética Nicomaquea. México: Grupo Editorial Tomo S.A.

Giardini, A.; Baiardini, I.;Cacciola, B.; Maffoni, M.; Ranzino, L. y Siduro, F. (2017). Comprende la Psicología. Lawrence Kohlberg: El desarrollo moral. España: Editorial Salvat, S.L.

Lombardi, F. (Director). (1988). La boca del lobo [Película]. Perú: Producciones Inca Films S.A.

El instinto en el ser humano

¿Tiene instintos el ser humano? De buenas a primeras podríamos decir que sí, por lo menos, si echamos un vistazo rápido a muchas de nuestras acciones y al habla popular. Encontraremos muchas conductas y pensamientos que se presentan casi de manera automática, sin pensar, asimismo, no es inusual que escuchemos frases o expresiones que usen la palabra “instinto”, tales como: “tiene instinto para x, y, o z cosa”, “es nuestro instinto de supervivencia”, “lo hizo instintivamente”, “nos guiamos por nuestros instintos”, etc.

Pues bien, podemos apreciar que la palabra no es ajena al habla popular, y está muy presente en el inconsciente colectivo de nuestra sociedad. Y precisamente, esta es una razón muy importante para despejar presupuestos e iluminar las ideas que giran en torno al “instinto”.

Entre las acepciones que nos brinda la Real Academia Española (2022) para dicha palabra, tomaremos especial atención en la primera y la cuarta acepción, así como una ligera mención a la segunda (es oportuno mencionar que la tercera acepción de instinto obedece al habla popular o coloquial antes aludido, y la quinta, ya ha caído en desuso, por ello no hace falta ocuparnos de ellas).

La primera acepción: “Conjunto de pautas de reacción que, en los animales, contribuyen a la conservación de la vida del individuo y de la especie”.

Aquí entraría en debate afirmar si somos animales o no, pero ya que ese no es el propósito de estas líneas, solo me remitiré a que Aristóteles decía que el hombre es un animal social y político (1988, p. 50, 168). No obstante el estagirita también tiene una idea que sí compete a nuestro tema; él afirmó que “los demás animales [aparte del ser humano] no se dan cuenta de la razón, sino que obedecen a sus instintos” (p. 58). 

curled up husky in snow - dog sleeping in snow fotografías e imágenes de stock
Es el instinto de los perros de trineo lo que les permite sobrevivir en la nieve.

Esto se puede complementar con lo afirmado por Marco Aurelio Denegri (2012, p. 41, 42), donde hay instinto, no puede haber inteligencia superior. En cuanto surge la segunda, la primera desaparece. Y ya que el ser humano tiene inteligencia superior, se debe concluir su carencia instintiva. Además el instinto es seguro, infalible, pero también es rígido y autómata, el animal no se equivoca cuando actúa por instinto, en cambio, si bien la inteligencia del hombre, le permite desplegar sus facultades con libertad, también abre la puerta al error y al desacierto, sí nos moviésemos bajo el instinto, estaríamos imposibilitados de cometer errores.

Wolf - Wikipedia
El instinto del lobo hará que no mate a otros lobos fuera de su manada, a menos que invadan su territorio, en especial cuando la comida escasea.

La segunda acepción es: “Móvil atribuido a un acto, sentimiento, etc., que obedece a una razón profunda, sin que se percate de ello quien lo realiza o siente”. Esta acepción podría encajar mejor con el fenómeno del insight, del cual ya hice un estudio que puedes consultar si haces clic aquí.

Luego, tenemos la cuarta acepción, de naturaleza religiosa y poco usada, pero aún vigente: “Impulso o movimiento divino, referido a inspiraciones sobrenaturales”. ¿Qué significa esto? De qué se tratan esas inspiraciones sobrenaturales y movimientos divinos. 

Instinto de Beklan Kızılçay

Pues bien, nuestro insigne psicólogo nacional, Leopoldo Chiappo (1999, p. 55, 56), tiene una explicación muy buena que edificó a partir del concepto instinctus divinus, dado por Santo Tomás de Aquino. Menciona que el animal humano y profundo que es el hombre, despertó un nuevo tipo de instinto, en efecto, el instinctus divinus, el estímulo y “aguijón” de lo divino, que hace que el ser humano se eleve espiritualmente y supere el psiquismo animal. El aguijón, en cuestión, atraviesa la naturaleza humano hasta lo más profundo de su ser, e incluso puede llegar a hacer que el deseo de satisfacer el instinto divino sea más urgente que calmar el hambre, la sed, y los deseos físicos, y que nos demos cuenta que lo más importante es aspirar a lo infinito y eterno, satisfacer la necesidad de la belleza, ahondar en la verdad, luchar por lo que es justo, y darnos cuenta que, en palabras de San Francisco de Sales (citadas por Chiappo), “los hombres hacen más [cosas] por amor que por severidad y rigor”. Sin duda este concepto tomasiano merece mayor profundización en un próximo artículo.

En conclusión, podríamos decir que, en el sentido coloquial, sí tenemos “instintos”, pero propiamente hablando, no los tenemos, no de la manera en que los demás animales lo tienen; más bien, tenemos pulsiones, impulsos, tendencias, inclinaciones, etc., y, finalmente, en un plano que va más allá de de los dos anteriores, tenemos un solo instinto, diferente y superior al instinto de los animales, y me atrevería a decir que incluso es superior a la inteligencia humana, que nos lleva a la virtud y a todo lo bueno que el ser humano pueda buscar, incluida la eternidad, la trascendencia definitiva, y a Dios mismo.

Referencias

Aristóteles (1988). Política. Madrid: Editorial Gredos S. A.

Chiappo, L. (1999). El animal profundo: perfil psicológico del hombre. Persona, 2(002), 33-78. https://doi.org/10.26439/persona1999.n002.699

Denegri, M. A. (2012). Normalidad y anormalidad y El asesino desorganizado. Lima: Fondo editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. (2022). Instinto. https://dle.rae.es/instinto

Sentir lo incomprensible: El fenómeno de la poesía

¿Qué es un poeta? Es un hombre desgraciado que oculta profundas penas en su corazón, pero cuyos labios están hechos de tal suerte que los gemidos y los gritos, al exhalarse, suenan como una hermosa música. […] Y, sin embargo, los hombres se arremolinan en torno al poeta y le ruegan: “¡Canta, canta otra vez!”

Soren Kierkegaard (1843)
«El pobre poeta» de Carl Spitzweg

José Santos Chocano, en una carta dirigida a Rubén Darío, se confesaba capaz de comprender lo comprensible y sentir lo incomprensible (Ghiraldo, 1943). A manera de complemento para la afirmación, el historiador Luis Alberto Sánchez dijo que nuestro poeta nacional comprendía a Darío y a Nervo, y sentía a Vallejo y a Eguren (Denegri, 2014).

Para explicar lo dicho por Chocano, es indispensable hablar del poeta y cómo este poetiza. Sócrates -según Platón- dijo que el poeta es “una cosa leve, alada y sagrada”, y que, solo cuando se encuentra arrobado y elevado por la divinidad, es que se vuelve capaz de poetizar -e incluso profetizar-; en efecto, la Musa le dirige y es capaz de hablar con bondad y belleza de los temas que poetiza (2018).

«El sueño del poeta o el beso de la Musa» de Paul Cézanne

Es así que Socrates afirma: “Los poetas no son otra cosa que intérpretes de los dioses, poseídos cada uno por aquel que los domine” (en Platón, 2018).

Si uno prescinde de la mitología de los dioses del Olimpo, podemos vislumbrar una bella explicación de lo que es la inspiración poética, asimismo Lledó (en Platón, 2018) sostiene que se puede descubrir el papel del inconsciente en el proceso de la creación artística.

Gustavo Teobaldi (1998) dice que el poeta es alguien que tiene acceso a realidades superiores; y estas tienen un vínculo con los propios orígenes del universo y con el sentido de la existencia. Lo sostenido por Teobaldi, toma mucho sentido si atendemos a lo dicho por Jorge Luis Borges en una conferencia de 1977, quien comentó que, cuando leemos un buen poema, pensamos que también nosotros hemos podido escribirlo, ese poema pre-existía en nosotros; asimismo mencionó -citando a Bradley- que uno de los efectos de la poesía es que debe darnos la sensación de recordar algo olvidado y no de encontrar algo nuevo (Canal Botto, 2021, 14m50s) 

“Las musas inquietantes” de Giorgio de Chirico

Cuestión de vivencias

La vivencia -palabra creada por el filósofo José Ortega y Gasset- es una experiencia personal, íntima, intransferible e intensa que contribuye a la formación de nuestro carácter y personalidad; es algo que ocurre sin buscarla, no se puede someter al “querer que ocurra” (Denegri, 2014)

En sintonía con el pensamiento Ortegiano, la vivencia se refiere a lo privado, irrepetible que genera un cambio psicológico; la vivencia no es algo que nos cuentan, sino que la protagonizamos; en consecuencia, esta transforma nuestro estado de ánimo. Por su parte, una vivencia intensa deja huella psicológica que transforma nuestra historia de vida (Centeno, 2017). Acorde a lo anterior, cuando uno se relaciona con la poesía (ya sea en su creación, lectura, declamación, etc.), se suscita una vivencia profunda capaz de transformar, el presente y de dar luces al futuro venidero.

Ya lo acotaba Denegri: “La poesía está en el campo de lo contemplativa, emocional, de las evocaciones, sugerencias y las transfiguraciones” y “La poesía, la verdadera poesía, suscita en nosotros un sentimiento hondo de belleza, y de admiración, y aún de deslumbramiento” (Canal A Solas Con Marco Aurelio Denegri, 2020, 21m35s y 22m24s)

«Poeta» de Pablo Picasso

De regreso a la confesión de Chocano, y dicho todo lo expuesto, podemos afirmar que todos somos capaces de comprender lo comprensible y sentir lo incomprensible. Pero es una habilidad que debe ser cultivada y ejercitada constantemente para que pueda realizarse correctamente. Sin duda que puede servir en todos los órdenes y disciplinas del ser humano pero ya observamos que tiene una particular complementariedad con la poesía.

Si quieres leer un poco más sobre los poetas y sobre la creación artística en general, puedes leer este artículo que escribí anteriormente.

Referencias

  • Borges, J. L. [Botto]. (2021, junio 28). ¿Qué es la Poesía?: conferencia de Jorge Luis Borges [Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?v=nwCHA4s7MZo&t=909s
  • Centeno, S. (2017). Vivencia. DICCIONARIO FILOSÓFICO de Centeno. https://sites.google.com/site/diccionariodecenteno/v/vivencia
  • Denegri, M. A. (2014). Poliantea. Lima: Fondo editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.
  • Denegri, M. A. [A Solas Con Marco Aurelio Denegri]. (2020, diciembre 5). Marco Aurelio Denegri. El lenguaje poético, AGORAFOBIA, ¿Qué LIBROS LEER para ser culto? [Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?v=ZL1u-_Xqey0
  • Ghiraldo, A. (1943). El archivo de Rubén Darío. Buenos Aires: Losada.
  • Kierkegaard, S. (1843). Diapsálmata, en Kierkegaard (2014). Barcelona: RBA Coleccionables, S. A. Editorial Gredos, S. A.
  • Platón (2018). Platón I. España: RBA Coleccionables, S. A. U. Editorial Gredos, S. A.
  • Teobaldi, D. G. (1998). La Memoria del origen. Algunos aspectos de la poesía de Jorge Luis Borges. Revista de Estudios Literarios. Departamento de Filología Española III. Facultad de Ciencias de la Información. Universidad Complutense de Madrid. https://webs.ucm.es/info/especulo/numero8/borg_teo.htm

Medio bestias, pero al mismo tiempo, crías de arcángel: Sobre violencia y amor

“¡Así es todo y así somos todos en la vida: un poco ridículos y un poco genios, un poco bestias y, a la vez, cachorros de arcángel!»

José Ortega y Gasset (1957)

La persona va formándose en su paso por el mundo, nosotros somos un constante devenir. En busca de nuestro desarrollo personal que consiste en crecer en virtud, cultivarse en valores, buscar nuestro bien y el de los demás (dentro de nuestras posibilidades), desafortunadamente nos toparemos con muchos momentos en los que tropezaremos o veremos cómo tropiezan los demás. La violencia es una de las piedras con las que más ha tropezado el ser humano a lo largo de la historia.

Evidentemente a violencia se puede manifestar de muchas maneras, desde las bromas crueles, hasta los genocidios que en más de una ocasión se dieron en nuestra historia. Si me lo preguntan, yo diría que la violencia puede estar acompañada de la estupidez, en más ocasiones que de la maldad, y por supuesto, tampoco son pocas las veces en que las tres estén juntas simultáneamente. En efecto, la violencia ocurre se puede desatar en las personas más necias así como en las mentes más astutas pero maquiavélicas.

Entre otras cuestiones que se ocupan del hecho de saber por qué tenemos conductas violentas (y conductas malvadas en general), está la reflexión acerca de si nuestra bondad es innata, o si por el contrario lo es la maldad. Religiones como el Cristianismo católico o el Bushido (el código Samurái) afirman que nuestra bondad es innata y que la maldad es una inclinación viciosa que no está en nuestra esencia. Por otro lado, filósofos como Immanuel Kant o Arthur Schopenhauer piensan que nosotros somos malos por naturaleza (pero ambos explican, a su manera, que no debemos quedarnos en el mal). Ciertamente, se puede decir que hay un consenso general, el cual es que hay una lucha entre el bien y el mal constante

Denegri (2012) sostiene que con la invención de las armas, el ser humano se ha podido desensibilizar de todo el conflicto emocional que implica la violencia. Antes de ellas el hombre atacaba con su propias manos; después, con un palo o piedra pudo distanciarse un poco; con las armas de fuego la violencia a sangre fría se hizo mucho más sencilla de perpetrar; y ni se diga con los grandes avances en la tecnología bélica que permitieron matar a miles de personas, a miles de kilómetros de distancia, y hacerlo sin reparo emocional alguno, tan solo con “apretar un botón”. Las armas facilitaron al hombre su ejercicio en la violencia fatal

Realmente existe el botón nuclear?
«Apretar el botón», en sentido figurado, representa el poder inmediato que se tiene para hacer algo.

Ante esta situación y escenario lúgubre ¿Qué debemos hacer? Pues seguir obrando acorde a nuestro libre albedrío y educando nuestra voluntad. Si bien estaremos inclinados al mal, debido a nuestra concupiscencia (que es el deseo de bienes materiales o terrenos) no significa que no podamos controlarla y moderarla. Regresemos a esa figura tan llamativa de Ortega y Gasset que dice que somos medio bestias, pero cachorros de arcángeles a fin de cuentas. Siguiendo este simbolismo, podemos decir que, a pesar de que el mal estará presente en nosotros, también lo está la bondad, y más aún, que venimos de esta. El mal nos invade, pero no venimos de este, nosotros pertenecemos desde nuestro origen como especie, al bien.

Todos los seres humanos tenemos la oportunidad de reconciliarnos en el amor. Estamos llamados a tenerlo y darlo, porque repartir amor nunca te dejará sin amor; cuando uno reparte balazos la munición se acaba, cuando uno reparte dinero -aún por fines nobles- inevitablemente se va agotando. Dicho esto, podemos afirmar sin temor alguno que lo más valioso a cultivar es el amor, de hacerlo correctamente su cosecha será abundante, tanto para nosotros mismos como para todos los que sean alcanzados por él.

Ante la preponderancia de la violencia malvada y estúpida en el mundo, le hace frente el amor. Que si bien puede pasar por desapercibido en muchas ocasiones; donde sea que esté, dejará huella y su obra no perecerá. Midamos el amor por su calidad primero, luego observaremos que puede llegar a una cantidad inagotable.

Fe en la humanidad - Liverdades

Como decía Eric Fromm (1966):

  • No hay razón para maravillarse de que la historia muestre tanta crueldad y destrucción. Si hay algo que nos puede sorprender —y alentar— es el hecho de que la raza humana, a pesar de lo acontecido, ha mantenido —y desarrollado— aquellas cualidades de dignidad, valor, decencia y bondad que observamos en todo el curso de la historia, y actualmente, en innumerables individuos.

La violencia seguirá presente en lo que le queda a la humanidad en este mundo, pero de igual manera lo hará el amor y por más discreto que este último sea, es precisamente el que se encarga de que la especie humana no se destruya a sí misma de una vez por todas, sino que la reconforta y eleva.

Referencias

  • Denegri, M. A. (2012). Normalidad y Anormalidad, y el Asesino Desorganizado. Lima: Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.
  • Fromm, E. (1966). El miedo a la libertad. Buenos Aires: Editorial Paidós.
  • Ortega, J. (1957). Meditación del pueblo joven.

Si deseas saber más sobre el amor desde la Psicología, te recomiendo leer este artículo que escribí tiempo atrás.

https://warayana.com.pe/publicaciones/2020/10/02/el-amor-a-la-luz-de-eric-fromm-y-marco-aurelio-denegri/

Acerca del humorismo, y un breve psicoanálisis de los chistes

Trasfondo sobre el humorismo

El humor forma parte de nuestras vidas. Nos proporciona momentos gratos; nos ayuda a desahogarnos; nos hace ver las cosas con diferente perspectiva; nos ayuda a socializar; e incluso puede llegar a hacernos reflexionar sobre diferentes aspectos de la vida.

Con humor se puede decir todo…

Hasta la verdad.

Anónimo

Debido a lo valioso que es, intentemos entender su naturaleza y tratar de definirlo; aun si se dice que tratar de definir el humor es la mejor prueba de que se carece de sentido del humor (Denegri, 2014, p. 63).

Denegri (2014, p. 64) afirma que no hay que confundirlo con comicidad; ni con la ironía (burla fina y disimulada); ni con el sarcasmo (burla cruel); ni con la sátira -inteligente pero incisiva-; ni con la ridiculización hacia la gente. Asimismo el humorismo es diferente al humor negro, el cual es corrosivo, cruel y misántropo, y muchas veces violento; no obstante la Real Academia Española sostiene que el humor negro, en efecto es un humorismo, pero deja en claro que es una respuesta a situaciones que normalmente se deberían responder con piedad, terror, lástima u otras emociones parecidas.

Entre la chacota o fenómenos masivamente populares, y una ocurrencia de Oscar Wilde hay un buen trecho (Denegri, 2014, p. 64) Esta posición sobre el humor es contestataria y contracultural a nuestros días, en los que el sarcasmo y el humor negro tienen mucha popularidad.

Del minuto 28:11 al 28:35, una anécdota de Oscar Wilde

Como se mencionó antes, tampoco se debe confundir con la comicidad. La confusión entre comicidad y humorismo ha sido la causa del mal entendimiento en que a este se le tiene al último. La comicidad es inferior al humorismo, ambos podrán presentar ingenio, pero el humorismo va más allá del ingenio, pues producirlo requiere un temperamento ayudado por la experiencia y la madurez. El humor puede hacer reír y puede no hacerlo sin dejar de ser humor, porque causar risa no es es precisamente su propósito, a diferencia de lo cómico que solo culmina con la carcajada (Fernández Flórez, 1961) 

Humor, chistes, y Psicoanálisis

Ahora que sabemos la diferencia entre humorismo y otras formas que causan gracia o diversión, es oportuno ver que puede estar detrás de ello a nivel del inconsciente. Recordemos que, ya que se trata de Psicoanálisis, las ideas que se presentarán no son indiscutibles, pero tenerlas en consideración puede servir para ver que se oculta tras la cortina.

Freud (en Giardini et al, 2017, p. 125, 126) sostiene que en la formación de los chistes pueden encontrarse unos mecanismos análogos y tan complejos como los que se dan en los sueños y que permiten que los contenidos inconscientes afloren y superen la represión y lo vetado. Para Freud el chiste buscan eludir una censura, y al hacerlo desencadena una liberación de energía psíquica y da pie a un goce momentáneo.

Cesare Musatti, fundador del psicoanálisis en Italia, concibió que el chiste requiere ingenio verbal (las palabras que se usan y cómo se articulan) e ingenio conceptual (las ideas que se usan y cómo se expresan). El doble sentido, el cambio de sentido, y el sinsentido con el que se usan las palabras e ideas son características que podemos encontrar en los chistes y por supuesto, lo que para unos puede ser muy gracioso para otros será insignificante y trivial (Giardini et al, 2017, p. 127)

Musatti (en Giardini et al, 2017, p. 127) refiere que los chistes se encaminan a la clásica propuesta de Freud, del  Eros (impulso sexual) y Tánatos (impulso de muerte). Eso explica porque se bromea tanto con la muerte y el sexo.

¿Recuerdan que más arriba señalé que Freud habla de que los chistes buscan eludir censuras? No hablemos solo de lo sexual, sino también de lo agresivo, Musatti (en Giardini et al, 2017, p. 128) sostiene que los chistes pueden servir para aflorar los impulsos de esa naturaleza. Las normas de la sociedad se ven sorteadas cuando la violencia física se convierte en violencia verbal. Las burlas crueles y ridiculizantes, la irreverencia, y la polémica, desafortunadamente pueden quedar impunes si se bromea con ella.

Por otro lado, si hablamos de saber reírse de uno mismo, Musatti, dice que en algunos casos, hacer humor e ironía con nuestra situación personal, es una suerte de rebelión contra los propios defectos, debilidades, o  circunstancias inconvenientes que nos toca vivir. Si esto es exitoso, podemos obtener simpatía, gratitud, solidaridad y hasta compasión de parte de los demás, “nuestro público” (Giardini et al, 2017, p. 130).

Si los chistes son una vía de escape para lo que se tiene reprimido ¿Qué hay del humor inofensivo? Musatti (en Giardini et al, 2017, p.134) entiende ese tipo de humor -o comicidad- como una manera de liberarse por un poco tiempo del pensamiento racional y lógico, nuevamente, es una vía de escape. Cuando uno es niño, juega con las palabras y con los conceptos, hace malabares con ellos. A medida que se va creciendo en la vida, debemos proceder de manera más seria y ordenada. Ante esa condición, surge lo absurdo; las bromas sin sentido [lo random, como se diría hoy en día] como recurso para relajarse o desentenderse por un momento del ajetreo de la vida diaria.

Palabras finales

Como podemos apreciar el humorismo, y lo chistoso, aun siendo elementos tan usuales en la vida cotidiana, tienen un trasfondo más grande del que podríamos apreciar a simple vista.  

Si bien no se puede llegar a un consenso universal en la definición de humorismo, podemos hacer una distinción acerca de qué se distancia del mismo. Asimismo el humorismo, a diferencia de otras formas de expresión que causan gracia o risa, tiene un contacto más profundo con nuestra naturaleza humana. Por ello hacerlo correctamente y con finura no es tarea sencilla, pero lograrlo, o apreciar el trabajo de quienes lo lograron, sin duda será una actividad provechosa para cultivar nuestro interior. ¿Alguna recomendación? Pues me remitiré al buen gusto de Marco Aurelio Denegri quien no se priva de referirse a Charles Chaplin; Cantinflas; y los textos humorísticos de Oscar Wilde, Mark Twain y Wenceslao Fernandez como grandes ejemplos de humorismo.

La mayoría de los hombres y las mujeres se ve obligada a representar papeles para los que no tiene aptitudes […] El mundo es un escenario, pero la obra está mal repartida.

(Wilde, en Cooper-Prichard, 2016, p. 5).

Y me despido con unas palabras de Wenceslao Fernandez que muestran la grandeza que lleva consigo el humor:

“El humor se coge del brazo de la vida, con una sonrisa un poco melancólica, quizá porque no confía mucho en convencerla. Se coge del brazo de la vida y se esfuerza en llevarla ante un espejo cóncavo o convexo, en el que las más solemnes actitudes se deforman, hasta un límite en que no pueden conservar su seriedad. El humor no ignora que la seriedad es el único puntual que sostiene muchas mentiras. Y juega a ser travieso. Mira y hace mirar más allá de la superficie, rompe las cáscaras magníficas, que sabe huecas; da un tirón a la buena capa que cubre el  traje malo. Nos representa lo que hay de desaforado y de incongruente en nuestras acciones”.

Referencias

Cooper-Prichard, A. H. (2016). Conversaciones con Oscar Wilde. Ciudad de México: Editorial Planeta Mexicana, S. A.

Denegri, M. A. (2014). Poliantea. Lima: Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

Fernandez Florez, W. (1961). Antología del Humorismo en la Literatura Universal. Barcelona: Editorial Labor, S. A.

Giardini, A., Baiardini, I., Cacciola, B., Maffoni, M., Ranzini, L., Sicuro, F. (2017). Comprende la Psicología. Cesare Musatti: El fundador del psicoanálisis en Italia. Barcelona: Editorial Salvat, S. L.

Las bendiciones de la vida según Mark Twain

“Las cinco bendiciones de la vida” es un cuento escrito por Mark Twain, en el que retrata las experiencias, pruebas y penurias que se pueden presentar durante la vida en este mundo. En este texto esbozaré algunas reflexiones que podemos obtener del relato.  Les recomiendo encarecidamente que si no han leído el cuento, lo hagan antes de leer mis reflexiones, para que con las impresiones particulares que se hayan llevado, las comparen con las mías. Y de paso, no se privarán de la grata sensación que da el apreciar algo nuevo.

Aquí tienen un enlace con el cuento, es directo y mordaz como el propio Twain: https://www.nexos.com.mx/?p=39003

¿Ya lo leyeron? Empecemos entonces… Las bendiciones (o dones) de la vida (o del mundo) son la Fama, el Amor, la Riqueza, el Placer y la Muerte. Depende de cómo se concibe la manera de ver las cosas, unas pueden ser más atractivas que otras, o por el contrario, no generarían interés alguno, incluso podrían generar un rechazo inmediato. Es importante notar que es un “hada buena” la que se encarga de entregar los dones a nuestro protagonista sin nombre, y que a su vez le advierte que solamente uno es valioso en realidad. Ella podría representar el destino, las fuerzas sobrenaturales, incluso la divinidad o también el mero paso del tiempo, tenemos que recordar la cualidad de bondad que Twain le adjudica al hada, pues no es ninguna ironía o sarcasmo.

«Espíritu de la Noche» de John Atkinson Grimshaw

Al inicio, el hombre -joven en ese momento- del cuento eligió el Placer y lo vivió inmediatamente. En efecto se embriagó con él, pero se dio cuenta de la levedad, y decepción que genera la satisfacción de los impulsos, “Pero todos resultaron a su vez breves y frustrantes, vanos y carentes de sentido” (Twain, 2016, p. 750). El placer en sí mismo no es malo, lo que ocurre es que hay que educarlo, saber darle el lugar que le corresponde, no hacer que sea el centro en el que gira nuestra vida, por más atractivo que pueda aparentar; además debemos saber en qué complacernos. Por ejemplo, el placer que genera una relación de pareja, si es guiado por un amor genuino (que vas más allá del deseo) tiene mucho provecho y redondea la relación; por otro lado el placer inmediato que generan los vicios o el libertinaje, te enceguece y te hace esclavo de ellos o si se les supera, de todos modos dejan una sensación de frustración y arrepentimiento. Volviendo al cuento, el muchacho terminó entrando a cuenta de que desperdició los años de su juventud al tener como centro al Placer, y deseando otra oportunidad para elegir.

René Magritte: el principio del placer
«El principio del placer» de René Magritte

En efecto el hada buena le dio otra oportunidad, y el joven eligió el Amor, ello causó que extrañamente, el hada derramase algunas lágrimas. Ahora pasaron muchos más años que su época placentera, y en el transcurso, el hombre tuvo que ver morir a todos sus seres queridos. Cuando su última -y más querida- persona, una mujer (no se especifica cual era su vínculo con él) murió, nuestro protagonista dijo lo siguiente: “Por cada hora de felicidad que me ha vendido el Amor, ese mercader traicionero, he pagado mil horas de aflicción. Desde lo más profundo de mi alma, yo lo maldigo” (Twain, 2016, p. 751). Les confieso que esas palabras afligieron mi corazón, en verdad se puede sentir la impotencia del personaje. Lo peor es saber que muchas personas en este mundo llegan a estados similares, el dolor que les toca enfrentar es tan grande que a veces no lo pueden resistir y se llenan de amargura y tristeza. De todos modos debo mencionar que la visión de Twain con respecto al Amor, si bien tiene cierta lógica, queda incompleta. Es verdad, amar trae consigo pruebas y dolores, y si aún admitiéramos que en cantidad podrían sobrepasar a la felicidad que también brinda, no la superará nunca en calidad. Asimismo, uno debe amar sabiendo que nada en esta vida es eterno. Hay que luchar con todas nuestras fuerzas, pero a veces no se podrá hacer mucho por evitar una pérdida; debemos traer a conciencia ello, y saber asumirlo (si es posible, con ayuda de otros seres queridos o por profesionales de la salud).

«This is Love» de George Harrison, muestra dulce y verídicamente algunas de las bellezas del amor.

Regresemos al cuento, nuestro personaje, desgraciadamente, con el corazón herido y rencoroso, se encontró con el hada nuevamente quien le volvió a dar la chance de elegir, ella esperaba que haría una mejor elección pero cuando vio que él eligió la Fama solo pudo suspirar y dejarlo a su suerte. En el inicio del ocaso de la vida, el hada regresó y vio que el hombre curtido por los años, estaba pensando mejor pero seguía en soledad. El hombre se dio cuenta más rápido que la Fama, en su apogeo, termina por despertar la envidia, el odio, y el escarnio de los demás, y en su decadencia, solo despierta lástima y desprecio  (Twain, 2016, p. 751). Así como el placer, la fama no es mala en sí misma, e incluso puede ser una herramienta muy valiosa cuando se quiere transmitir un mensaje provechoso y de bondad, pero claro, se puede usar para todo lo contrario y dispersar necedades y vanidades en los demás y en uno mismo. El propio Twain goza de una fama inmensa, sin ella no estaríamos reflexionando acerca de este cuento. No obstante, lo que escribió no deja de ser cierto, la gente famosa puede ser adulada un tiempo y luego los quieren ver caer… La paz y privacidad que brinda una vida discreta, en ese sentido, no tiene precio.

Les recomiendo escuchar «Fame» de David Bowie (junto con John Lennon), donde deja en evidencia a ese lado lúgubre de la fama: https://www.youtube.com/watch?v=aQINihWd7ts

El hada aún le permitió elegir una vez más, pero a causa de todo lo vivido, la mentalidad del hombre se tornó agria y desvergonzada. Eligió la Riqueza, a pesar de que ya sabía que todo lo que conseguiría sería nuevamente las frustraciones del Placer y la Fama. “¡Compraré, compraré y compraré! Deferencia, respeto, estima, adoración… Todas las falaces gracias de la vida que el mercado de un mundo trivial es capaz de proporcionar sin límites” (Twain, 2016, p. 752). 

Así como la fama, la riqueza puede ser usada para fines nobles, pero tiene el peligro de que uno quede esclavizado por ella. Además es efímera, el mismo cuento menciona que solo pasaron tres años para que nuestro hombre, ya llegando a una edad avanzada, se quedase sin nada. Es más que se viera sumido en la pobreza. En efecto, la riqueza material puede envanecer la mente y el corazón, estemos conscientes o no de ello. La riqueza te puede sofocar con tanta pompa, la pobreza te puede ahogar al hundirte en ella, ambos extremos son peligrosos, pero no intransitables. Eso sí, la tranquilidad que brinda una vida modesta pero estable, puede liberarnos de todas las contrariedades de los dos estados polarizados antes mencionados (Defoe, 2012, pp. 14, 15).

TRESCIENTOS AÑOS DE ROBINSON CRUSOE - Qué Leer
«Robinson Crusoe» de Daniel Defoe es, entre muchas otras cosas, una lección acerca de que los verdaderos tesoros no son materiales.

El protagonista, ya mayor, y demasiado golpeado por la vida y por sus propias elecciones, generó una agria resignación en su corazón. No obstante, también desarrolló cierta sabiduría, pues por fin entendió que detrás al Placer, le sigue el dolor; al lado del Amor está la aflicción; que a la Fama la acecha la vergüenza y que la Riqueza rápidamente se torna en pobreza -espiritual mayormente- (Twain, 2016, p. 752). Pero no asumió este saber con calma, sino que lo hizo con enojo y hartazgo, es por eso que pidió el último don, la Muerte. Pero el hada buena ya no tenía a la Muerte consigo, se la entregó a un niño, un niño muy querido por su madre. El pequeño le dijo al hada que eligiera por él. Qué misterio ¿Cuál habría sido la situación del niño? ¿Acaso estaría desahuciado y la Muerte no podía ser elección sino el único camino? (El hecho de que el hada eligiese por él, osease, que él no ejerciera su voluntad en la decisión, podría fundamentar esta suposición). Twain hace una llamada a la conciencia, la Muerte puede llegar en cualquier edad de la vida. Repito la idea dada al abordar al Amor, hay que saber que la muerte es inevitable, y aceptarla con serenidad. Es verdad, es una tarea muy difícil, entrar a conciencia de ello puede ser deprimente o causar temor, pero hay maneras de enfrentar esto, reconocer nuestra temporalidad, apreciar lo que está presente (nuestra vida, nuestras bondades, nuestros seres queridos) y no angustiarse por lo que todavía no llega (la misma muerte), e incluso acoger la esperanza de una vida después de fallecer. Estos son remedios que ayudan a ver de una manera más madura y serena a esa otra parte de la vida.

San Francisco de Asís y la hermana muerte corporal | Diócesis de Celaya
San Francisco de Asís decía que la muerte es una hermana que guía a la vida eterna.

Para terminar, nuestro héroe curiosamente se quedó sin la muerte (una muerte inmediata) y tuvo que vivir su vejez. Si bien el cuento acaba de manera agria, yo interpreto que el hombre termina con la oportunidad para pensar y meditar sobre todo lo vivido; y liberarse de la amargura y tristeza en la que se vio comprometido.

Como podemos apreciar, los dones de la vida que propone Twain, tienen sus implicancias, su pros y sus contras. La Fama y la Riqueza, no se conceden a todo el mundo. El Amor, el Placer y la Muerte son más democráticos, llegan a todos en mayor o menor medida, y su correcto desarrollo depende de cómo nosotros actuemos con ellos. Es importante resaltar que el cuento afirma que el Placer, la Fama y la Riqueza, no son realmente dones, sino “préstamos temporales» y «disfraces provisionales” (Twain, 2016, p. 752), estoy de acuerdo con los tres primeros, y el propio cuento lo fundamenta. Pero el Amor es diferente, el Amor no es una apariencia tampoco en un “mercader traicionero”, el amor salva, nos dignifica. Le acompañarán mil peripecias, pero siempre vale la pena luchar en nombre de él, solo hay que saber dónde se vierte nuestro amor. De todas maneras, las observaciones de Twain no dejan de tener mucha verdad; el cuento es bastante certero, y te deja con el deber de pensar, porque su protagonista sin nombre no es nada más ni nada menos que una representación de la propia especie humana, entre muchas otras razones a descubrir.

Referencias

  • Defoe, D. (2012). Robinson Crusoe. Barcelona: Ediciones Brontes S.L.
  • Twain, M. (2016). Cuentos Completos. México DF: Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. de C. V.

Amor y buena voluntad en la Navidad

La obra de Hermann Hesse tiene un profundo entendimiento del ser humano. Y como se podría inferir, el factor psicológico se hace presente en las ideas que plasmó en el papel. Entre ellas tiene unas reflexiones acerca de la Navidad.

Este es el libro que contiene las meditaciones de Hesse.

A Hesse le tocó vivir cuatro Navidades dentro de la I Guerra Mundial, en la que se ocupó de atender caritativamente a los prisioneros de guerra. Pensó que para ellos, la Navidad sería una «fiesta de la nostalgia, la fiesta del recuerdo de las cosas perdidas: El hogar, la infancia, la paz, y la dicha que de la paz nace» (2007, p. 134). De igual modo, los prisioneros en campo enemigo y toda las víctimas de la Guerra anhelarían con todo su corazón la «paz en la tierra» que el evangelio de la natividad anuncia (Hesse, 2007, p.134).

Por supuesto, no hace falta ser una víctima de tan terrible categoría, sentirse afligido, triste, melancólico o simplemente con un bajón emocional. La naturaleza humana está siempre insatisfecha, pero, estar insatisfecho no significa que se menosprecie lo que está presente. Una inquietud honesta que se identifique con un deseo —o nostalgia— de infinito o de bondad, es totalmente legítima.

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«Nostalgia de Infinito» de Giorgio de Chirico. Mi interpretación personal de la pintura es que existe un tipo de felicidad eterna e incomparablemente, más grande que nosotros mismos. Alguna vez fuimos partícipes de ella, estuvimos en ella. Ahora, estamos fuera, pero no tan lejos de ella, y todavía hay posibilidad de volver.

A veces, el descontento se puede acentuar más en épocas navideñas, ¿pero, por qué? Quizá sea debido a que muchos olvidan o descuidan el auténtico significado de la Navidad, que es, por supuesto, el nacimiento de Cristo y todo lo que implica. Pero esto no significa que la felicidad de la Navidad tenga un acceso restringido solo para los creyentes. En tanto una persona tenga apertura al amor y a los demás, es suficiente para que sea bienvenida a este día del año que suele opacarse debido a los problemas de los otros 364.

Debemos tener siempre presente que, si queremos estar alegres (o mejor aún, felices), tenemos que saber el porqué de esa alegría (o felicidad). Cuando uno no sabe por qué intenta o pretende estar alegre, ese estado puede flaquear, y desvanecerse sin ofrecer mayor resistencia. Ojalá que los creyentes, siempre recordemos que la Navidad se trata de Cristo venido al mundo para redimirlo, que allí esté nuestro consuelo y esperanza. Y que los que tengan otras creencias o descreencias, recuerden que el amor al prójimo basta para sobreponerse —o empezar a sobreponerse— a cualquier cosa. Hesse (2007, p. 134) nos dice que la Navidad es el momento que nos une en el deseo universal de redención, y aunque esta pueda ser distinta en las personas, el pensamiento de redención por el amor es una posibilidad que vive en todo corazón humano. Asimismo, nos advierte que la Navidad no es solo un consuelo, tampoco es solamente añoro o agradecimiento de lo que hemos vivido; la Navidad es también un esfuerzo por despertar o fortalecer la buena voluntad.

Hesse nos menciona que, tener buena voluntad es tener compromiso, seguir la voz de nuestra conciencia, y despertar lo mejor y más vivo de nosotros mismos. Solo así podremos ver el valor y simbolismo de las luces, las campanas, las canciones y los regalos de la Navidad (2007, p. 135). Como puede apreciar, ninguna persona queda excluida de esta posibilidad. Sea cual sea la manera de cómo uno ve la vida. Independientemente de nuestros estados emocionales, siempre se puede obrar con buena voluntad y ello puede llevarnos a una auténtica felicidad.

Que esa atención de conciencia, esa honestidad, y compromiso, acompañe y guíe a los buenos deseos y a las buenas intenciones. Los buenos deseos a veces no llegan a ningún lado por no ponerse en marcha, y las buenas intenciones pueden tener resultados contraproducentes; la buena voluntad, junto con el amor, están para prevenir esos riesgos.

Donar órganos, un acto de buena voluntad - Periódico El Sol COLOMBIA

Coda

Y ya que líneas más arriba Hesse mencionó a los regalos, él también nos sugiere cómo reaccionar ante ellos. Primero, que apreciemos no solo al regalo en sí mismo, sino al esfuerzo hecho para que pueda ser entregado; imaginemos la historia que pudo estar detrás del mismo; hagamos que, gracias a este, podamos evocar a una persona, lugar o momento del pasado. Por último, esforzarse en hacerlo con cualquier tipo de regalo, ya sea un dibujo hecho por un niño, un libro, un ramo de flores, o una carta, ejemplos que el autor puso sobre la mesa (2007, pp. 388, 391, 392). ¿Verdad que son regalos excelentes? Pero claro, todo lo obsequiado con buena voluntad también lo será.

¡Feliz Navidad!

Referencia: Hesse, H. (2007). Pequeñas alegrías. Madrid: Alianza editorial.

Literatura; realidad; y uno mismo

Hace poco, participé como expositor en un panel universitario en el que hablamos acerca de las virtudes que trae consigo el estudio de las Humanidades, yo me ocupé de comentar las bondades de la Literatura.

En este texto recojo los pensamiento e ideas de la exposición que hice bajo el título de “La Literatura como aproximación a la realidad»; los cuales guardan relación con la Psicología.

Este arte, y como todo bello arte, empieza en el hombre, pero no termina en este únicamente, sino en toda la humanidad. Es un medio por el cual los grandes creadores transmiten su propia interioridad, y lo hacen de una manera sobrecogedora para quienes estén dispuestos a acudir a su mensaje.

10 Características de la Literatura

Hablando del momento de apreciación o contemplación, la Literatura tiene el gran mérito de que «solamente» a través de la lectura de un texto podemos ver un panorama más elevado de las cosas. Y lo genial es que todo ocurre dentro de nosotros, y es precisamente uno mismo quien lo permite. Pues hay que darse el trabajito de ponerse a leer, y en líneas generales es una actividad un tanto más exigente que las otras.

En esta época donde se busca tanto la estimulación de los sentidos, la lectura podría parecer poco atractiva puesto que no ofrece mayor aliciente sensitivo que un medio audiovisual, o un viaje vacacional. Además, requiere un uso -por lo menos un poco- más elevado de atención y concentración.  Ante esto, una persona que llega a su casa, agotada por el cansancio de los estudios o el trabajo, probablemente querría pasar su tiempo de descanso haciendo una actividad que no le requiera aun más esfuerzo del que ya ha hecho. Es comprensible, pero justamente eso hace que la lectura calce mejor con la frase “vale la pena”.

Puesto que, al referirnos al plano de la mente, del interior, del diálogo con uno mismo, tiene un alcance avasallador. El cultivo y crecimiento de nuestro propio ser en medio de este silencio externo, es lo que se debe tomar en cuenta como lo realmente a comparación de la poca estimulación sensorial.

«El contemplador» de Iván Kramskói

Sí bien este aspecto se desarrolla dentro de uno mismo, obviamente no estamos solos, la Literatura tiene el testimonio de la humanidad, uno puede contemplar la manera de pensar de las mentes más brillantes de su época, acompañados de la belleza de unas historias bien narradas, desarrolladas y/o escritas. Por supuesto, debemos abstraer las ideas y ver que hay detrás de los sucesos que acontecen en las mismas.

Estas historias nos enseñarán sobre nuestra propia naturaleza; sobre el cómo y el por qué de nuestras conductas; y también por qué la vida ocurre de la manera en que lo hace. Y no solo eso, también nos darán un consuelo y esperanza. Mucho de lo que está escrito, por más que tenga muchísimos años en su haber, tiene algo que compartir con nosotros.

Ahora bien, la Literatura nos brinda lo necesario para elevar nuestro espíritu, pero no es como un software que se instala y opera desde el inicio, no es que por mucho que ahondemos en el arte, de pronto ya actuaremos perfecta e infaliblemente, derrochando inteligencia y sabiduría por doquier, por supuesto que no. Muchos de los autores talla prócer cometieron excesos y graves errores durante su estancia en este mundo. Pero, a pesar de esta especie de traición a sí mismos y a la bondad que encontramos en sus obras, no le quitaron valor, ni a su esencia como seres humanos, ni a sus creaciones.

Me gusta disfrutar de los amigos y la gente - Sophya

Dicho esto, podemos inferir que por ser un lector asiduo, no nos vamos a resolver la vida. Pero si que nos conseguiremos un soporte muy sólido y bello para andar en ella. Es común que cuando uno lee mucho se sentirá despierto, elevado, será más culto e inteligente, y será cierto. No obstante, ocurre el peligro que se de a un mismo tiempo, el surgimiento de ciertos aires de superioridad, de creerse mejor que los demás… Este es un momento que, si sucede, se debe superar como se supera un obstáculo. El crecimiento de uno mismo, se corrompe con la vanagloria y más aún, el desarrollo personal queda incompleto si no se comparte el deleite artístico con los demás. Eso es lo que brinda una complacencia que no podría ocurrir de otro modo.

La Literatura (al igual que las otras bellas artes) es un medio para acercarse a la Verdad y bondad que el ser humano busca incansablemente, nunca dejemos de recurrir a ella. Asimismo, es una aliada valiosísima para el perfeccionamiento de la Psicología.

Estas líneas son también un agradecimiento a mi madre; a un profesor; y a una profesora que encauzaron e iluminaron mi camino por los valles de la Literatura.

Lectura sugerida de obras maestras no muy largas, que dejarán lecciones inconmensurables

  • “El Lobo Estepario” de Hermann Hesse, para reflexionar sobre la mente.
  • “Colmillo Blanco” y “La Llamada de lo Salvaje” de Jack London, para darse un panorama del transcurso de la vida.
  • “Las Aventuras de Tom Sawyer” de Mark Twain, y “Los Ríos Profundos” de José María Arguedas. para entender mejor las luces y sombras de la infancia.
  • “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury, para tener una mirada atenta sobre la decadencia que se puede ver en el mundo moderno.
  • “El Hombre que fue Jueves”, para darse una idea de cuáles son los motivos de los designios divinos.
  • Y todos los cuentos de Oscar Wilde, para quedarse con un nudo en la garganta y un corazón conmovido.

Aquí también les comparto unos artículos míos donde muestro el apoyo mutuo entre la Literatura y Psicología:

La Psicología de «La Noche Estrellada» de Vincent van Gogh

La Noche Estrellada de Vincent van Gogh es la obra más conocida del pintor. Es reconocida y apreciada por los sumergidos en el mundo y por los admiradores casuales de los lienzos. Considero ello que se debe a la simpleza de sus figuras (la luna, las estrellas, un pueblo, las montañas, un árbol); a lo llamativo que es el trazo y la forma de haberlos pintado; y a la belleza tan sencilla de apreciar en un cuadro que permite a cualquiera vislumbrar el reflejo de la vida misma que es tan propio de la pintura como bella arte. A esto debo agregar que la sobreexposición mediática y comercial que ha tenido tanto la obra como el autor es solo una consecuencia circuncidante a lo verdaderamente importante del artista y su obra.

En efecto “con la ayuda de sus pinceles chorreantes de color y vigor, van Gogh transformó los paisajes, los personajes, los objetos y la luz de cada día en una materia completamente nueva” (El Mundo, 2016, p. 29).

La psicología que está detrás 

Del autor y su obra en general

El arte de van Gogh tuvo una nueva manera de apreciar la estética, dirigiéndola a conceptos más abstractos. El jugar con lo abstracto fue el factor innovador, capaz de llevar la pintura a direcciones que no estaban tomadas en cuenta antes de él.

Los colores impactantes en intensos, el énfasis de las pinceladas, las formas de su obra son altamente expresivas e incluso excesivamente emocionales. Pero a su vez eso no lo dejó exento de padecer los momentos de oscuridad que traían consigo sentimientos de soledad y desesperación (Dahlan, 2014, p. 333).

«Autorretrato de 1889». El fondo comparte las formas de los espirales de luz de «La Noche Estrellada»

Van Gogh podía actuar de manera errática y de difícil manejo; y a pesar de sufrir colapsos y depresiones, el artista estaba muy lejos del mito que se armó a su alrededor como si se tratase de una persona lunática (Dahlan, 2014, p. 333).

El deseo de impresionar y apasionarse en su obra, hizo que se reflejara el mundo interior del artista, y no me refiero solo a sus puntos bajos sino también a los más altos y luminosos. Porque a través de su arte -y de todo bello arte que cale en nuestro corazón-, podemos darnos cuenta de las maravillas de la realidad. Y que a pesar de las contingencias que puedan ocurrir uno nunca está totalmente desamparado, la misma vida de van Gogh, llena de amarguras, renuncias y tragedia es testimonio de ello.

La Noche Estrellada

Este cuadro en particular se presta totalmente a un análisis psicológico puesto que lo que se ve es un estado intermedio entre la realidad y la imaginación, entre lo concreto y lo abstracto.

Van Gogh hizo la pintura cuando estaba internado voluntariamente en el hospital para enfermos mentales de Saint-Rémy, en Francia. El paisaje es una combinación de la imaginación del artista con la vista que tenía desde la ventana de su habitación. Podría decirse que representa la mirada y el anhelo de algo incluso mayor a la libertad, desde un estado de confinamiento que imposibilita o refrena muchos anhelo con la excepción necesidad creadora y la necesidad de sentido propios del ser humano.

En 1889, y a pesar de su debilidad mental y física, a pesar del dolor, la agonía y la melancolía, van Gogh pintó su Noche Estrellada que surgió por inspiración y en la que halló consuelo al contemplarla terminada. Asimismo, van Gogh era además de artista, un hombre intensamente religioso y se puede apreciar en muchas obras suyas y en el análisis de otras tantas, incluida La noche estrellada (Dahlan, 2014, p. 336).

La obra maestra

Al ver el cielo inmenso y luminoso; representante del infinito y la otra vida; y que ocupa la gran mayoría del lienzo; comparado a la pequeñez y lejanía del pueblo, que representa en parte, a la vida en el mundo terreno; uno puede darse cuenta de los deseos de van Gogh por elevar su humanidad.

El pueblo ocupa solo una parte del tercio inferior del cuadro, las luces de las casas es una modesta respuesta a la apoteosis de las estrellas celestiales. “Solo el estirado pináculo del campanario de la iglesia surge como un desafiante y a la vez frágil vinculo de uno entre el cielo y el hombre” (El Mundo, 2016, p. 31).

¿Y qué significa el ciprés en primer plano? Si bien al ciprés se le asocia con la muerte en algunas culturas europeas, es probable que van Gogh solo se interesase en el árbol por el desafío artístico que le representaba. En una carta a su hermano Theo, escribió lo siguiente: «Los cipreses aun me inquietan. Me gustaría hacer algo con ellos como con los lienzos de los girasoles, porque me sorprende que todavía nadie los haya hecho de la manera como yo los veo». Y previamente, en la misma carta: ​»dos estudios de cipreses de ese complicado tono verde botella» (van Gogh Museum, 1990)

Además, en el mismo año, van Gogh sintió el deseo de hacer sus propias versiones de cuadros de sus artistas favoritos, entre ellos tenemos su versión de «La Piedad» de Delacroix, lo que hace más que evidente el papel de la religión en su arte.

«La Piedad» según van Gogh. Nótese la similitud del uso de colores con La Noche estrellada; y la similitud del rostro de Cristo con el de van Gogh,

Van Gogh fue aficionado a la poesía y a la música. Se cree que el poema “Canto a mi mismo” de Walt Whitman (1.) fue una gran influencia para la creación de la Noche estrellada y hay suficientes pruebas para estar seguro de ello (Dahlan, 2014, p. 336).

El siguiente fragmento del poema es prácticamente una descripción del cuadro:

«Sonríe, tierra voluptuosa de fresco aliento,
Tierra de los árboles dormidos y húmedos,
Tierra del sol que ya se ha ido, tierra de las montañas de cumbre nebulosa,
Tierra del cristalino fluir de la luna llena, apenas tocada de azul,
Tierra del brillo y de la sombra manchando la corriente del río,
Tierra del gris límpido de las nubes que resplandecen y se aclaran
para que yo no las vea,
Tierra yacente y extendida, rica tierra de azahares
Sonríe, porque llega tu amante».

Van Gogh no podía pintar en su habitación, por ello, a partir de las imágenes retenidas su la mente, y con su propia imaginación, fue que plasmó lo que ahora podemos ver en el cuadro. Este proceso de crear a partir del recuerdo sin duda alguna tuvo que ver en el resultado final en lienzo. 

Lo que vieron los ojos, y lo que vio el corazón

Son la memoria y la observación las que tradujeron lo que vio al arte abstracto de la pintura. Las ideas se transforman a un contexto visual. Y un ejemplo evidente de ello son los bocetos y cuadros que van Gogh hizo en Saint-Rémy. (Dahlan, 2014, p. 336).

La Noche estrellada involucra la poesía, la lucha espiritual, e incluso la astronomía. Sus inspiraciones y las múltiples interpretaciones se deben a la interacción de la psique humana con el poder de la existencia (Dahlan, 2014, p. 336). Son las personas profundas, con substancia y complejidad, las que pueden hacer creaciones que se presten a muchas interpretaciones. Van Gogh y su genio es la prueba fehaciente de ello.

“Es verdad: desde el punto de vista de su significación histórica y social, el pintor es el hombre que enseña a los demás hombres a ver, según arte, la realidad, el maestro y el técnico del saper vedere -saber ver-” (Lain, 2018, p. 49).

Referencias

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1. «Canto a mí mismo» de Walt Whitman, poema completo traducido por Jorge Luis Borges:

https://revistas-colaboracion.juridicas.unam.mx/index.php/derechos-humanos-emx/article/view/23855/21338