El amor a la luz de Eric Fromm y Marco Aurelio Denegri

Ya que hablar de amor es algo prácticamente inagotable, en este pequeño artí­culo, vamos a concentrarnos en algunas de las ideas más resaltantes de la cosecha de Eric Fromm y Marco Aurelio Denegri. Empezando por los tipos de amor de Fromm, luego por las formas del amor compartidas por Denegri, seguidamente de un rápido análisis de la palabra amor, para concluir con unas reflexiones personales.

Palabras clave: Amor, amare, diligere, propósito, humanidad

«El jardí­n del Amor» de Pedro Pablo Rubens

Fromm y el amor

Eric Fromm

Eric Seligmann Fromm (1900-1980), fue un psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista nacido en Alemania. Fue uno de los que renovaron el psicoanálisis en el Siglo XX.

Fromm (según Giardini et al., 2017, p. 105) nos dice que el amor es un acto social. El hombre que quiere ser libre y autónomo, debe abrirse al encuentro con los demás. Amar es juntar el «tú» con el «yo», esto hace que la identidad e integridad de la persona  que ama y la que es amada, se enriquezcan.

Entonces podemos ver al amor como la guí­a que hace que el hombre alcance su plenitud. Nuestro amar no debe reducirse a un cí­rculo pequeño e í­ntimo (si bien este cí­rculo es muy valioso para cada uno y no hay nada malo en amarlo con fervor), sino que debe ampliarse a toda la sociedad. Compartir y confraternizar con distintos grados y formas de amar, dirigidos a un solo propósito, darle sentido a la existencia del ser. El amor es un movilizador, que pone en marcha la voluntad y el alma.

Los rostros del amor

Así es como Fromm (en Giardini et al., 2017, p. 106), nos muestra los diferentes rostros del amor, con diferentes caracterí­sticas con respecto a lo que es amar. No son caretas del amor, son diferentes actitudes inmanentes a la capacidad de amar. El amor no es unidireccional es un cí­rculo virtuoso que da y genera más amor.

Según Fromm (1984, p. 56), el hombre posee la necesidad de trascender su propia naturaleza humana, el hombre no busca ser solo criatura sino también creador. Lo mejor que podemos crear es amor y el amor materno (Fromm, 1984, p. 54 y 55) es un ejemplo completí­simo de ello. Crear una vida que sea capaz de amar, que la madre esté dispuesta a entregarse toda ella a su bebé que no es puede retribuir tal donación proporcionalmente, es una manifestación del amor circular y virtuoso del que hablamos anteriormente. Un recto amor de madre prepara al hijo para la misión de amar y repartir más amor a la humanidad. El sentimiento —o virtud, dirí­a yo— de un amor puro y desinteresado es el verdadero aliciente para el hijo de una madre y posteriormente, para el prójimo del hombre.

Mientras Fromm habla del amor fraternal, universal para la humanidad, que «por él se entiende el sentido de cuidado, respeto y conocimiento con respecto a cualquier ser humano» (1984, p. 52). también menciona un amor exclusivo que no desentona con el anterior, hablamos del amor erótico (según Giardini et al., 2017, p. 108), que restringe a quien se ama según el deseo sexual pero que abre paso al amor respetuoso, atento, responsable y conocedor de la persona amada. El deseo sexual llevado con rectitud, puede abrir la puerta al amor a la propia esencia del ser a quien se ama, es decir, no ama solo su superficie sino también su alma, sus profundidades en un todo que no excluye nada de su identidad. Este amor está libre de la fugacidad y lo banal.

Fromm también nos habla del amor a uno mismo (Giardini et al., 2017, p. 109). Uno debe amar su propia naturaleza y su propia esencia, para poder amar a los demás. Tener deseos y buscar nuestra propia felicidad no es malo en lo absoluto, el error se encuentra en la corrupción de estos intereses, esto es el egoí­smo que ya no busca amarse a sí­ mismo para entrar en comunión con los demás, sino que nos encierra; estanca y embrutece. Que uno se vea reflejado en la humanidad y ame al otro como a sí­ mismo, es un paso más a la solución de la cuestión acerca de la existencia humana. El amor brinda significado y valor al hombre, tanto como individuo y como parte de la humanidad.

Fromm va incluso más allá de ello y nos presenta el amor a Dios (Giardini et al., 2017, p. 111), este amor se vislumbra a partir de nuestra existencia limitada, y la conciencia de lo corta que es nuestra duración en el mundo. Cuando hablamos del amor a Dios hablamos del amor y el anhelo de lo eterno, no porque Dios nos entregue cosas o haga esto o aquello, sino porque lo amamos a él mismo, que nos ama infinitamente. El amor a Dios por el hombre y el amor del hombre a Dios, no deben separarse. No obstante el amor de Dios por el hombre nunca desfallece aún si el hombre no dirija su amor hacia él. Es el hombre consciente de su caducidad y sus propios lí­mites, el que es capaz de un recto amor por Dios (quien encarna los principios de verdad, justicia y amor, tan buscados por la humanidad).

Toda esta variedad del amor, le da complejidad y hondura. Trabajar con él es un arte; el amor es sí mismo es un arte, y Fromm no se equivoca en catalogarlo como tal. Como todo arte, se debe cultivar con atención y cuidado, durante toda la vida. Buscar la belleza del amor y el conocimiento de uno mismo son cimientos fortí­simos para la vida del ser humano, que, con este apoyo, puede combatir la soledad al mismo tiempo que consigue su libertad.

Denegri y el amor

Marco Aurelio Denegri

Marco Aurelio Denegri Santagadea (1938-2018) fue un destacado intelectual peruano. Hasta los últimos años de su vida se preocupó por preservar y difundir la cultura.

Denegri (2015), nos comparte que el psicoanalista Theodor Reik, sostiene que, cuando nacemos, somos tan capaces de amar como de leer, es decir, somos totalmente incapaces, por supuesto que eso se corrige con el tiempo y aprendemos a leer y amar. Dice Reik que para aprender a amar correctamente —para desenvolverlo y darle fruición— debemos ser amados.

La capacidad del amar, afirma Denegri, se ve afectada por dicho factor. Y la intensidad y magnitud variaran dependiendo de la persona. Poder amar nos corresponde a todos, pero no se desenvuelve en todos de la misma manera. Cada individuo ama de manera diferente, grande, pequeña, o quizá no ame casi nada. En este sentido el amor es un reflejo de nuestra personalidad. Es necesario desarrollar nuestra personalidad para poder desarrollar nuestra capacidad de amar y no quedarnos cortos, con poco o nada que ofrecer. Denegri habla de esta carencia como una indigencia y nos explica el uso de la palabra:

«El indigente, en tal sentido, es el pobre; pero a lo que yo me refiero, cuando digo indigente, es al ser humano carente de contenido, que no tiene intereses, ni inquietudes, ni valores, ni desarrollo; que ignora la expansión mental y desconoce la riqueza espiritual«. (Denegri, 2014, p. 53)

Y concluye Denegri (2006, p. 31) con: «Esto quiere decir que el amor sin el conocimiento, si el conocimiento particularmente de uno mismo, es manco».

San Agustí­n de Hipona

Dos maneras de amar

Denegri (2018) nos da noticia que en el idioma latí­n, se diferencian dos verbos relacionados con el amor. Amare (amar; verbo admitido en el lexicón oficial del idioma español) y diligere (diligir; no admitido, aunque palabras como diligencia o diligente sí­ lo están). Es un gran vací­o que el español y otros idiomas solo admitan el verbo amar, pues admitir los dos verbos sería un gran facilitador para el entendimiento del amor.

Continuando con la idea, Denegri (2016) nos explica que la muy famosa frase de San Agustí­n: «Ama, y haz lo que quieras«, si es leí­da en latí­n dice «Dilige, et quod vis fac«. Nos damos cuenta entonces, que una traducción más certera serí­a «Dilige, y haz lo que quieras«. Denegri también nos comenta que, en la Vulgata de San Jerónimo (la traducción al latí­n de la Biblia), el verbo amare se usa 51 veces pero diligere (y sus derivados) se usa 465 veces. La razón es muy simple, diligere calza mucho mejor con la concepción del amor predicado en la Biblia.

Agrega Denegri (2015) que, por un lado, amare es adhesivo, es el amor que desea, que se pega al otro, que busca posesión, carnal y pasional. Pero esto no significa que este amor sea malo; en un recto sentido, el interés propio, puede ser bien llevado a cabo, sin cosificar al ser amado. Y por otro lado, diligere es reflexivo, es el amor diligente, atento, responsable, y desinteresado, que busca al otro por su bien, por su desarrollo en valores y crecimiento espiritual. Hablamos de un amor tierno y puro, totalmente desinteresado.

Denegri (2015), sostiene que los antiguos Santos Padres de la Iglesia, hablaban del amor de concupiscencia y el amor de benevolencia. La concupiscencia es el deseo de bienes terrenos y la apetencia incoercible de placeres mundanos, es una corrupción del amor. Mientras que el amor de benevolencia es el mismo amor que se propone en la concepción de diligere, es decir, el amor desinteresado y virtuoso.

Tal y como sugiere Denegri, haciendo esta diferenciación, podremos comprender mucho mejor las ramificaciones del amor y distinguir al que esta guiado por la virtud y al que esta guiado por las pulsiones. También nos daremos cuenta con que tipo de amor estaremos actuando en nuestro día a día.

Podría decirse que, diligere debe darle recto sentido al amare, en especial cuando se trata de relaciones de pareja. El fuego y pasión de una relación amorosa, debe ordenarse lo mejor que se pueda, para que el fuego no se apague rápidamente y para que no lastime a la pareja amada. Cuando amare quede debilitado y pequeño a causa del inevitable paso del tiempo, lo sostendrá diligere, que permanecerá fuerte e íntegro.

En definitiva, nos hemos dado cuenta que Fromm y Denegri coinciden en muchos aspectos interpretados a su propio modo, el primero, concibiendo sus propias ideas y el segundo, brindando certeras reflexiones de los postulados de grandes figuras del mundo académico. Tales como, la universalidad del amor, el esfuerzo que conlleva amar, los distintos destinatarios del amor o la naturaleza trascendente del amor que va más allá del propio ser humano.

Podemos afirmar que los dos autores se complementan, Fromm hace énfasis en la variación del amor dentro del orden abstracto y psicológico; Denegri no olvida mencionar que nuestra capacidad de amar se verá afectada en mayor o menor medida, por nuestro contexto sociocultural. también nos ilumina con un análisis de la palabra amor (regresando a sus raíces en el latí­n). Y ambos autores, hacen un gran énfasis en el autoconocimiento. Todo esto nos ayuda a aproximarnos al entendimiento de una cuestión tan compleja —y quizás, casi inexplicable— como el amor.

El tema da para mucho más y no duden de que revisitaremos la fructí­fera obra de Fromm y Denegri, en futuras entradas. Los dejo con un vídeo que contribuyó mucho a la inspiración de estas lí­neas.

https://www.facebook.com/watch/?v=1794972160538926

Referencias

Denegri. M. A. (2006). De esto y aquello. Lima: Universidad Ricardo Palma.

Denegri. M. A. (2014). Polimatí­a. Lima: Fondo editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

Denegri, M. A. (23 de marzo del 2015). La necesidad de ser amado. El Comercio. https://elcomercio.pe/opinion/columnistas/necesidad-amado-marco-aurelio-denegri-345451-noticia/

Denegri, M. A. (4 de enero del 2016). Propercio y el amor. El Comercio. https://elcomercio.pe/opinion/columnistas/propercio-amor-marco-aurelio-denegri-259252-noticia/

Fromm, E. (1984). El arte de amar. Buenos Aires: Editorial Paidos.

Giardini, A.; Baiardini, I.;Cacciola, B.; Maffoni, M.; Ranzini, L. y Sicuro, F. (2017). Comprende la Psicologí­a. Eric Fromm: El divulgador de la Psicologí­a social. Barcelona: Editorial Salvat, S.L.

TV Perú. [TvPeruOficial]. (2018, mayo 14). La palabra: Amar y diligir [Archivo de video]. https://www.facebook.com/watch/?v=1794972160538926

EL SÍNDROME DE ULISES: el épico drama del héroe griego recreado en una pandemia actual

Brasil 16 de marzo del presente 2020, un solo un día después de que nuestro presidente diera por iniciada la medida de “aislamiento social obligatorio” o también conocido por el popular termino de “la cuarentena”: Un peruano, como cualquiera de nosotros, llamado Gerardo Jesús Salgado se enteró que su vuelo de regreso había sido cancelado y al solicitar ayuda en el consulado de Perú en Rio de Janeiro fue notificado que todos los viajes de retorno tenían que ser pospuestos temporalmente. En ese mismo día la organización de periodismo Convoca.pe (2020) daba a conocer una situación similar en al menos 160 compatriotas varados en el país Carioca.


Ilustración 1: Fotografía de peruanos en el Aeropuerto de Río de Janeiro, Brasil.
Fuente: Vía Twitter, https://twitter.com/#PeruanosVaradosEnBrasil

Como se puede observar en la Ilustración pese a estar en una de las pandemias más grandes los últimos tiempos, algunos de los viajeros varados, ahora manifestantes, vulneraban algunos protocolos de seguridad como el metro de distancia y el uso de mascarilla en favor de organizar una denuncia por redes sociales, especialmente por Twitter (#PeruanosVaradosEnBrasil). Manifestación que no fue en vano pues días más tarde, el 20 de marzo, la misma agencia de noticias Convoca.pe (2020) daba a conocer que el gobierno peruano llegó a un acuerdo con tres aerolíneas brasileñas para que nuestros similares puedan abordar vuelos gratuitos y poder así ser repatriados. Se había logrado el objetivo, pero, algunos riesgos tuvieron que ser tomados.

Y es que no solo se trataba de los 160 pasajeros varados en Brasil aquel 16 de marzo. El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que a mediados de junio 17 mil compatriotas lograron regresar a Perú y otros 12 mil se encontraban esperando el viaje de retorno. (Convoca.pe, 2020). ¿Por qué no aguardar la cuarentena en el país extranjero donde radican? Claro, la gran mayoría de estas 17 mil personas seguramente se trataban de simples viajeros temporales que se habían visto sorprendidos por medidas de aislamiento mientras vacacionaban o en algún viaje de negocios, por lo que querer regresar era la opción más lógica. Pero, ¿y el resto de personas?


Ilustración 2: Fotografía de una de una compatriota en el Aeropuerto de Río de Janeiro.
Fuente: Vía Twitter, https://twitter.com/#PeruanosVaradosEnBrasil

Queremos exponer la situación de aquellos compatriotas que no llevaban unos pocos días en tierras extranjeras, hablar de los peruanos que radicaban en otros países en calidad de trabajadores permanentes o estudiantes universitarios, personas que pese a ya haberse establecido algún tiempo atrás y tener una vida hecha en un país foráneo, vieron en la suspensión de sus trabajos o de sus clases la oportunidad de regresar a la patria que los vio nacer, proceso que por cierto no era nada sencillo. El emigrante peruano que quería regresar a nuestro país debía emprender un viaje ya de por si arriesgado por una posible exposición al Covid-19, seguido de esto era preciso aguardar un periodo de cuarentena en alguno de los hospedajes habilitados por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. Todo ello con la premisa del retorno a casa. Al oír todo esto uno no puede evitar recordar el poema épico de la Odisea, atribuida al poeta griego Homero, en el que se narran la travesía y desventuras de Odiseo, también llamado Ulises, por regresar a su isla natal, Ítaca.

Y es que incluso, muchas de las condiciones que experimentaban las personas migrantes en las épocas “pre-covid” eran tan adversas que no tenían nada que envidiar a las trágicas peripecias del héroe griego antes mencionado. Vivir en otro país nos puede poner a prueba más de lo que normalmente se piensa. En una situación crítica el migrante puede desarrollar un tipo de estrés crónico y múltiple, un estado que en Psicología se denomina como “Síndrome de Ulises”.

Ilustración 3: Pintura al óleo, «La balsa de la Medusa (Le Radeau de la Méduse)»
Fuente: Theódore Géricault (1819).

Joseba Achotegui, psiquiatra español acuñador del término, denominó de esta manera al duelo psicológico que sufren las personas migrantes al abandonar su país de origen para pasar a vivir permanentemente en un país extranjero. Migrar no es algo ajeno a nosotros, es una actividad que nos ha acompañado desde los albores de nuestra existencia como especie humana, sin embargo, el acto de adaptarse a un nuevo contexto es complejo y esta relacionado a condiciones y estresores que trataremos más adelante.

El síndrome de Ulises no es una enfermedad por sí mismo, es importante resaltar que este síndrome hace referencia a la patología de la situación en la que se encuentran las personas migrantes. J. Achotegui (2009) realiza una comparación parecida a la siguiente: Si de repente la temperatura del ambiente en el que te encuentras se elevaría hasta quedarse en al menos unos 40 grados centígrados ¿No sería lo normal experimentar cambios en nuestro cuerpo? Como mareos, calambres, incluso tal vez suscitar desmayos por descompensación ¿Nos encontramos enfermos por sufrir estos síntomas? Claro que no. Tan solo debemos salir de ese ambiente tan cálido, para progresivamente recuperar el equilibrio corporal. Es por eso que el Síndrome de Ulises debería de trabajarse principalmente desde el área de prevención de la salud mental más que como una enfermedad que necesita intervención clínica. El trabajo debe ser multidisciplinario no es una tarea exclusiva de los psicólogos, involucra también a trabajadores sociales, enfermeros, y demás profesionales asistenciales.

El Síndrome de Ulises o también llamado “Duelo del migrante” se puede distinguir del concepto tradicional de duelo (asociado a la muerte de algún familiar o una perdida semejante) debido a que el duelo que experimenta la persona es: Parcial, el país de origen no desaparece, los peruanos en Brasil o en otras locaciones del mundo aún pueden entrar en contacto con nuestra patria a través de expresiones culturales como la música, cine noticias y demás. Este duelo también es Recurrente, justamente el proceso de entrar en contacto con la patria puede reavivar consciente o inconscientemente el anhelo por querer volver. Sumado a esto es Múltiple, ya que ninguna perdida de un ser querido provocara tantos cambios para la persona como la migración. Mas aún si el destino a arribar es distante o la cultura muy diferente.

Ilustración 4: Fotografía del Dr. Joseba Achotegui, acuñador del termino «Síndrome de Ulises»
Fuente: Universidad de Barcelona

También se debe reconocer que cada persona afronta el proceso adaptativo de diferente manera y que el acto de migrar como casi cualquier actividad tiene pros y contras para el viajero. Es por eso que el autor anteriormente nombrado, J. Achotegui, distingue los distintos tipos de duelo migratorio de las siguientes maneras:

  • Simple, en el que el proceso adaptativo se da en condiciones favorables, la persona cuenta con los recursos monetarios y personales (capacidad de resiliencia, contar con redes de apoyo, conocimiento del idioma, entre otros) suficientes para desenvolverse en el nuevo país, por ende, su adaptación es sencilla de llevar.
  • Complicado, el migrante encuentra un problema o dos que entorpecen su proceso adaptativo pudiendo ser: La barrera del idioma, el desconocimiento del idioma nativo dificulta enormemente un natural desenvolvimiento. También podría ser que el individuo extrañé en demasía a los familiares y amigos que ha dejado atrás, así como a su tierra natal y todas sus expresiones culturales (música, comida, las ceremonias tradicionales, etc.) Aunque estos problemas pueden provocar episodios de congoja o algún otro problema de somatización (convertir un malestar psicológico en un síntoma físico), estos por si solos no imposibilitan el proceso adaptativo, tan solo lo complican. 
  • Extremo, se da cuando la persona es víctima de ataques racistas en el nuevo país en el que radica, es posible que el sujeto no cuente con recursos monetarios por lo que ahora tenga que vivir como un refugiado o deba desempeñar trabajos muy arriesgados para solventarse, en suma, todos aquellos estresores que no solo ponen en riesgo el proceso adaptativo, sino que también exponen la salud o la vida del migrante (en los casos más extremos). Hablamos de pacientes en situaciones excepcionales que requieren atención profesional.
Ilustración 5: Fotografía de uno de los carteles de la manifestación.
Fuente: Página Web Convoca.pe (2020).

1. Los Estresores de la Migración

Achoategui (2009) el ya antes mencionado autor. Habla de estresores presentes en los 7 duelos producidos por la migración. El termino estresor hace referencia a las circunstancias que afectan a las personas después de emigrar. Las dificultades que ha afrontado en su nuevo espacio vital, y son:

1.1 Familia y Amigos: El más notorio, la ausencia de los seres queridos produce episodios de congoja dentro de la persona, incluso la comunicación por medios y/o redes sociales, no hacen sino avivar la melancolía del viajero. Sentimiento que no es exclusivo de las personas que viajan. Las personas que se han dejado atrás en este proceso también desarrollan sentimientos frente al ahora ausente miembro familiar o amical.

1.2 Lengua: El idioma es un aspecto importante a tomar en cuenta, el desconocimiento parcial o total de la lengua del país es causa de incontables problemas para un viajero. En el caso presentado al comienzo de este articulo por ejemplo, pese a que el español y portugués desciendan del latín antiguo, son idiomas que obedecen a reglas de gramática y pronunciación totalmente diferentes. Sin tener que ir más lejos, nosotros mismos somos testigos de que una mala pronunciación, el uso de muletillas o el denominado “mote” puede ser causa de burla, rechazo o discriminación a la persona, entorpeciendo el proceso de adaptación del individuo.

Ilustración 6; Pintura al óleo, «La Utopía del Lenguaje Universal»
Fuente: Vassily Kandinsky (1913).

1.3 Cultura: Las costumbres, maneras y expresiones de una sociedad la distinguen del resto. Incluso dentro de comunidades aledañas existen pequeñas diferencias, se dice que cada persona es diferente, por lo que no es utópico pensar que su sociedad también lo sea. Elevándose estas distinciones aun mas en las escalas de países y sus denotaciones culturales: La samba tropical brasileña dista bastante de la melancolía de un huayno peruano, la dulzura de una Caipirinha de la tozudez de un Pisco norteño, podrían establecerse comparaciones así en cada aspecto pequeño de cultura que, aunque puedan parecer minúsculos, un migrante es capaz de resentirlos consciente o inconscientemente.

1.4 Estatus Social: O también conocido como la percepción que la sociedad tiene de la persona. Es muy diferente el trato que recibe un migrante legal de uno ilegal. Y este puede resentir la pérdida del estatus que poseía en su país de origen frente al que recibe ahora, lo que agravaría el duelo en la persona. Es importante considerar el dinero como un factor determinante en este apartado, los recursos monetarios facilitan el ingreso y costear la vivencia de una persona en cualquier país. Y su ausencia, dificultaría enormemente el proceso adaptativo, como bien resume el dicho popular: “El pobre es extranjero hasta en su propia tierra”.

1.5 Grupo Étnico: Todas las creencias erróneas a las que puede verse expuesta la persona migrante debido a su lugar de origen, pertenecer a un determinado grupo étnico o causas parecidas. El migrante incluso puede llegar a ser víctima de ataques que atenten contra su vida debido a la xenofobia presente en el nuevo lugar que ahora reside. Es algo desconcertante tener que hablar de racismo en pleno 2020. pero noticias como la de George Floyd en mayo del presente año, no hacen sino demostrar como las personas estamos tendientes a la segregación con nuestros semejantes. Ojala y pueda llegar el día en el que los seres podamos aprender el sencillo arte de vivir como hermanos, idea que tan bien expresó Martin Luther King (1963).

Ilustración 7: Fotografía de una mujer mirando una pintura de George Floyd en una pared.
Fuente: AFP, TVN noticias. (2020).

1.6 Integridad Física: Involucra el posible miedo recurrente de la persona a ser detenido y las represalias que puede sufrir por su calidad de indocumentado, el individuo también es proclive a trabajar en actividades demasiado riesgosas que requieren que exponga su salud, o el tener su domicilio en barrios o lugares con altos índices de delincuencia, como los jóvenes peruanos en Rio de Janeiro que residen en favelas como Vidigal o “favela cool”, lugar conocido por albergar estudiantes que no pueden costear una residencia en otros espacios más seguros. En esta favela el mayor peligro al que se exponen los habitantes no es a ser víctima de un robo, ya que los capos brasileños tienen prohibida esta actividad dentro sus territorios porque ahuyenta a los turistas interesados en consumir sus sustancias narcóticas, en cambio el mayor peligro allá es morir por una bala perdida en una trifulca entre bandas rivales que se disputan el territorio o por enfrentamientos entre los narcotraficantes y la policía.

Y claro en estas épocas en los que escuchar cifras de contagios y decesos son el pan de cada día, y que el permanecer en casa es un privilegio destinado para algunos. Los migrantes en Brasil, lugar que actualmente ya ha superado los 132 mil muertos y más de 4 millones de contagios (Rpp.pe, 2020.), seguramente han de estar viviendo con la preocupación constante de que posiblemente ellos puedan ser parte de alguna de esas estadísticas.

1.7 Tierra: Tal vez el estresor que más difícil sea de entender. Pongámoslo de esta manera. Un habitante de la región Puna de los Andes Peruanos occidentales, más de 4000 msnm, seguramente encontrara difícil poder acostumbrarse, al menos durante los primeros días, al ambiente tropical, cálido y húmedo que predomina en Brasil. Y no solamente el clima, incluso las tonalidades verdes propias de la flora brasileña le resultaran ajenas frente a sus acostumbrados paisajes llenos de festuca y pajonales andinos, y las especies de animales exóticos del trópico brasileño distaran de los camélidos sudamericanos propios de su región.

Hemos escrito remarcando las diferencias entre Perú y Brasil en aspectos que Joseba Achoategui considera relevantes en el estudio del Síndrome de Ulises, solo con la intensión de relacionar el articulo con el caso presentado al principio, no porque sea un caso exclusivo entre migrantes peruanos de Brasil. Ya que de esta misma manera se puede llegar a hacer un análisis y establecer las mismas comparativas con los migrantes de cualquier nacionalidad en un país ajeno al suyo.

Para finalizar este articulo quisiera terminar parafraseando una reflexión del autor antes mencionado sobre los migrantes: “Si para sobrevivir se ha de ser nadie, se ha de ser permanentemente invisible, no habrá identidad, ni autoestima, ni integración social y así tampoco puede haber salud mental.” (Joseba, A., 2009, p.9) La pongo textualmente ya que no creo poder expresar mejor la importancia y esencia de este tema, definitivamente J. Achoategui es una eminencia en el tema y los exhorto a leer alguno de sus trabajos que se pueden encontrar en línea.

Ilustración 8: Busto de Ulises en el Museo Baticano.
Fuente: Página Web Flickr (2006).

No es mi intención dar a entender que todos los 160 pasajeros de ese vuelo, ni los otros 15 mil peruanos que regresaron de países extranjeros han sufrido un episodio de este Síndrome lo suficientemente fuerte que los haya obligado a retornar al Perú, ya que seguramente sin esta pandemia, estas personas seguirían viviendo en el extranjero desempeñándose como estudiantes o trabajadores viviendo el día a día como cualquier persona de bien en este vasto mundo.

No obstante, también es posible afirmar que casi la entera totalidad de estos y todos los migrantes, han experimentado en mayor o menor medida los estresores y los duelos explicados anteriormente. Y tal vez, haya algunos que sufrieron la misma congoja que Odiseo, quien sentado en una roca y mientras contemplaba el infinito mar lloraba ante la imposibilidad de regresar a su amada Ítaca. Ahora usted sabe que no es solamente fantasía escrita por Homero, es algo que nos concierne como ciencia. Se trata del duelo de los migrantes, se trata del Síndrome de Ulises.    

Referencias:

Achotegui, J. (2009). Migración y salud mental. El síndrome del inmigrante con estrés crónico múltiple (síndrome de Ulises). Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3119470

Aparences. (2019). La Odisea contada por los pintores. Recuperado de: https://www.aparences.net/es/tematicos/mitologia-y-pintura/la-odisea-contada-por-los-pintores/

Convoca.pe (2020. Coronavirus: Autoridades peruanas llegan a acuerdo con aerolíneas para repatriar peruanos en Brasil. Lima, Perú. Convoca.pe. Recuperado de: https://convoca.pe/agenda-propia/coronavirus-autoridades-peruanas-llegan-acuerdo-con-aerolineas-para-repatriar

Manco, A. & Pérez, L. (2020). Peruanos varados en el exterior: Información útil y guía para facilitar el retorno. Lima, Perú: Convoca.pe. Recuperado de: https://convoca.pe/agenda-propia/peruanos-varados-en-el-exterior-informacion-util-y-guia-para-facilitar-el-retorno

Manco, A. & Salazar, M. (2020). La odisea de 160 peruanos por retornar desde Brasil antes del cierre de fronteras por la pandemia del Covid-19. Lima, Perú: Comnvoca.pe. Recuperado de: https://convoca.pe/agenda-propia/la-odisea-de-160-peruanos-por-retornar-desde-brasil-antes-del-cierre-de-fronteras-por

Marxist Internet Archive. (2006). “Tengo un sueño”. Discurso en Washington D.C. Recuperado de: https://www.marxists.org/espanol/king/1963/agosto28.htm

Rpp.pe (2020). Brasil supera los 4,3 millones de contagios y 131 000 muertes por COVID-19. Lima, Perú: Rpp.Noticias. Recuperado de: https://rpp.pe/mundo/latinoamerica/coronavirus-brasil-supera-los-43-millones-de-contagios-y-131-000-muertes-por-covid-19-noticia-1292195 

Imágenes:

AFP. (2020). Una mujer observa una pintura de George Floyd sobre una pared. Revista TVN Noticias. Recuperado de: https://www.tvn-2.com/mundo/revista-Nature-huelga-cientificos-racismo

_0_5598940053.html  

Convoca.pe. (2020). Fotografía de un cartel de manifestación. Recuperado de: https://convoca.pe/agenda-propia/la-odisea-de-160-peruanos-por-retornar-desde-brasil-antes-del-cierre-de-fronteras-por

Flickr. (2006). Busto de Ulises en el Museo Vaticano. Recuperado de: https://www.flickr.com/photos/36363991@N00/365047707

Kandinsky, V. (1913). La Utopía del Lenguaje Universal. [óleo sobre tela]. Recuperado de: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Vassily_Kandinsky,_1913_-_Composition_7.jpg

Théodore, G. (1819). La balsa de la Medusa (Le Radeau de la Méduse). [Pintura al óleo]. Recuperado de: https://es.wikipedia.org/wiki/La_balsa_de_la_Medusa 

Universidad de Barcelona. (s.f.). Fotografía de Prof. Joseba Achotegui. Recuperado de: http://www.ub.edu/personal/docencia/profes99_2000/achoteguij.htm

Valdivia S. (2020). Fotografía del Aeropuerto Internacional de Rio de Janeiro. Recuperado de: https://twitter.com/valsi_silvia/status/1239622228104359937

Valdivia S. (2020). Fotografía de Silvia Valdivia. Recuperado de: https://twitter.com/valsi_silvia/status/1239633274395385856/photo/1

Conoce a tu hijo a través del Eneagrama

¿Por qué mi hijo no puede quedarse en un solo sitio? o ¿Por qué no juega en grupo como los demás? Si observamos a nivel general a las personas vemos que desde bebés se van marcando diferencias, y son estas características las que van dando forma a la personalidad del niño.

Para conocer un poco más sobre este tema, debemos definir el Eneagrama como un manual de instrucciones que nos explica en base a nueve tipos de personalidad, las motivaciones profundas de nuestras conductas y actitudes. Estas nueve categorías nos servirán como un mapa que nos orientará a conocer las metas y los miedos de nuestros hijos. Es importante tener en cuenta, que el propósito del eneagrama no es encasillar al niño en uno de los modelos, sino el conocer las razones de su actuar para guiarlo con mayor seguridad durante su desarrollo. Sin más introducción pasamos a explicar cada eneatipo con sus características generales centradas en la niñez.

Esquema de relaciones entre los nueve tipos del eneagrama.

Eneatipo 1: El perfeccionista

Ilustración de Ray Caesar

Son perfeccionistas, eso los vuelve críticos consigo mismos y con los demás. Se sienten imperfectos y tienen la necesidad de compensar esa sensación de insuficiencia e inconscientemente crean un ideal de cómo debería de ser las cosas.

Infancia

Relacionan la búsqueda de afecto a través de la perfección, sienten que necesitan sobre pasar las exigencias de sus padres y temen no ser considerados lo suficientemente buenos. Desde niños empiezan un camino de perfección siendo buenos, limpios e inmaculados.

Consejo:

En un estado positivo se forman como personas responsables, organizadas, con mucha seriedad en su trabajo y compromisos. Cuando su desarrollo es insano pueden exagerar sus cualidades llegando al perfeccionismo extremo, sin sentir placer y espontaneidad en su vida.

  • Es necesario que aprendan a relajarse y a ignorar la voz del juez interior que resalta sus errores.
  • Dejar de sobre exigirse y ser conscientes de sus límites, tener presente que las cosas que hagas no deben ser perfectas, sino que deben ser honestas.
  • Escuchar más al otro, dejar la prepotencia y aprender de los demás.

Eneatipo 2: El que da

Ilustración de Ray Caesar

Prestan más atención a los demás, en sus necesidades y en cómo ayudarlos; requieren sentirse necesitados y apreciados volviéndose indispensables para otras personas. Son entregados a satisfacer las necesidades de los demás y no las suyas, pero interiormente esperan agradecimiento a cambio.

Infancia

Anteponen las necesidades de sus padres y hermanos; e incluso recuerdan haber aprendido que el afecto, el cariño y el amor eran premios que se ganaban siendo buenos y generosos con los demás. Así, poco a poco interiorizaron que ocuparse de uno mismo era un acto egoísta impropio de las “buenas personas”.

Consejo:

En su estado sano son personas muy altruistas y saben dar apoyo a quien lo necesita. En su estado insano pueden desconocer sus propias necesidades sin pedir apoyo, creyendo que es más importante las necesidades de los demás.

  • Deben aprender a estar solos, reencontrándose consigo mismos y reforzando su autoestima con propio amor.
  • Fortalecer su desarrollo personal, explorándose a sí mismos conociendo sus gustos y disfrutando de su mundo interior; entrando en contacto con sus talentos y desarrollarlos.
  • Amarse a si mismos, valorarse como las personas más importantes de sus vidas.

Eneatipo 3: El ejecutor

Ilustración de Ray Caesar

Buscan el éxito y el reconocimiento, son muy trabajadores y competitivos. Por su eficiencia y laboriosidad pueden mostrarse vanidosos, estando pendientes de su imagen y lo que proyectan a los demás.

Infancia

Aprendieron a ser queridos por sus éxitos, un claro ejemplo es que después de la escuela se les preguntaba que tal lo habían hecho en lugar de como se encontraban. Reprimieron sus propias emociones centrando su atención en adquirir estatus.

Consejo:

En su estado sano pueden superar todos sus desafíos perseverando al éxito. En un estado negativo pueden sobre esforzarse en su trabajo sacrificando otros aspectos de su vida, incluso llegar a engañar manteniendo las apariencias de éxito.

  • Deben tener presente que lo importante es lo que piensan de sí mismos, lo que les gusta y les motiva, dejando de lado las opiniones de los demás.
  • Desarrollar las cosas que les gustaría hacer en su tiempo libre, saber que el ocio no es una perdida de tiempo e incluso les permitirá recargar energías.
  • Conocerse a sí mismos los hará valorarse por lo que son, sin falsas apariencias.
  • Aceptar sus propias frustraciones y debilidades, les ayudará a identificarse a sí mismos.

Eneatipo 4: El individualista

Ilustración de Ray Caesar

Poseen una sensibilidad muy especial y particular. Se ven a sí mismos como diferentes de su entorno y se les es difícil encajar, sintiéndose a menudo incomprendidos por sus familias y amigos.    

Infancia

Durante la infancia han sentido que sus padres no se fijaban en ellos e incluso manifiestan que a través de sus cualidades y atributos especiales obtendrían la atención que buscaban. Así, poco a poco interiorizaron que no estaba bien ser demasiado práctico.

Consejo:

En un estado positivo se orientan a buscar belleza y dar su toque creativo; son conscientes de sus emociones intensas y de su mundo interior. En un estado negativo van comparándose con los demás, centrándose en las virtudes que les falta.  

  • Es bueno que sepan admirar las cualidades positivas de otras personas y aprender de ellos, tomarlas como motivación para desarrollar sus propias virtudes y aceptar sus defectos.
  • El escapar de la realidad se puede volver un problema a una solución, haciéndole difícil concentrarse en el presente.
  • Debe establecer rutinas, y enseñarles a ser organizados en sus trabajos. El orden ayuda a liberar la infinita creatividad que tienen.

Eneatipo 5: El investigador

Ilustración de Ray Caesar

Son considerados introvertidos y tienen dificultades para establecer relaciones emocionales con los demás. Llegan a ser reservados e incluso solitarios; les cuesta salir de su mundo interno hasta sentirse plenamente seguros, con los conocimientos que acumulen, sobre el mundo exterior.

Infancia

Se sintieron agobiados de recibir mucho cuidado por parte de sus padres, quienes llegaron a invadir su espacio e intimidad. Ante tal presión decidieron refugiarse en sus mentes, aprendiendo poco a poco que para sentirse seguros debían aislarse del mundo, evitando relacionarse   emocionalmente con los demás.

Consejo:

Con un desarrollo sano se vuelven visionarios y pioneros en el campo que les agrade. Con un desarrollo insano se desapegan de sus emociones adoptando una actitud de superioridad y arrogancia.

  • Les son de mucha ayuda practicar deportes, bailar o hacer ejercicio físico; deben conectar con sus cuerpos y salir de la mente.
  • Deben compartir lo que sienten con las personas de confianza, como su familia o amigos, los ayudará a salir de su aislamiento.
  • Tienen que poner en práctica todo lo que han aprendido, no solo deben absorber la información teórica y ser un observador.

Eneatipo 6: El leal

Ilustración de Ray Caesar

Desconfían de sí mismos siendo normalmente ansiosos e inseguros. Suelen ser muy fieles y leales, eso los vuelve excelentes asistentes y amigos ya que priorizan las necesidades del grupo. Les interesa la verdad y no se conforman con falsas apariencias.

Infancia

Tienen temor de no contar con el apoyo de sus padres para orientarse en la vida. Incluso pueden buscar la confianza y seguridad en personas que simbolicen autoridad para ellos perdiendo la confianza en sí mismos.

Consejos:

Ante un desarrollo sano aprende a transformar su cobardía en coraje, formando su autoconfianza y tomando decisiones propias. Ante un desarrollo insano pueden volverse ciegamente obedientes.

  • Deben aprender a relajar sus mentes, calmar sus pensamientos a través de la meditación o el yoga. Reflexionando sobre ideas recurrentes que los agobien y cuestionarlos.
  • Fortalecer su auto confianza y seguridad, tomando sus propias decisiones y asumiendo los resultados.
  • Confiar en la vida les enseñará que las cosas que pasan a veces no salen como las queremos, pero son las que necesitamos para crecer y seguir evolucionando.

Eneatipo 7: El entusiasta

Ilustración de Ray Caesar

Son optimistas, aventureros, atraídos por el placer y llenos de alegría. Se caracterizan por ser entretenidos, suelen llenarse de planes con mucho entusiasmo y dejarlo cuando se aburren. Tienden a la desorganización y constantemente huyen del presente.

Infancia

Sintieron que sus padres no los atendieron lo suficiente, aprendiendo a buscar seguridad a través de experiencias atractivas y personas estimulantes. Se acostumbraron a evitar la tristeza y el dolor, olvidando los recuerdos negativos de su vida.

Consejos:

Con un desarrollo sano sus mentes despiertas y ágiles son capaces de explorar nuevas ideas y concretarlas en proyectos. Con un desarrollo insano pueden ser impulsivos y muchas veces no llegan a terminar sus objetivos.

  • Tienen que aprender a darse un tiempo para sentarse y respirar, enfrentando el silencio del vacío interior.
  • Practicar la lectura, los ayudará a conectarse con su mundo interior.
  • Deben aprender a reconocer sus emociones ya sean desagradables o incómodas para ellos.

Eneatipo 8: El desafiador

Ilustración de Ray Caesar

Se caracterizan por ser seguros de sí mismos, con fuerte carácter y capaces de imponerse. Tienden a ser protectores con las personas que quieren y suelen ser de los que asumen el mando de su entorno.

Infancia

A una temprana edad tuvieron que enfrentar una situación conflictiva que los obligo a endurecerse, Puede que hayan sentido cierto abandono por parte de sus padres, dejando de lado su vulnerabilidad y enfrentándose a la vida con fuerza.   

Consejos:

Con un desarrollo sano son líderes que protegen al débil y se esfuerzan por la justicia. En un estado insano ocultan sus vulnerabilidades actuando agresivamente y siendo controladores.  

  • Deben de conectar su corazón con sus sentimientos, cuanto más sientan sus emociones menos trataran de ocultarlo.
  • Tienen que saber qué a veces pueden pasar cosas que nos hacen daño, tales sucesos son lecciones de vida y nadie es culpable de ello.
  • Aprender a practicar el perdón, sobre todo hacia las personas que consideran que hayan sido injustas o que sienten que les hicieron daño.

Eneatipo 9: El pacificador

Ilustración de Ray Caesar

No les gusta el conflicto y con frecuencia huyen de uno. Son complacientes, bondadosos y se acomodan con facilidad en cualquier grupo; pueden llegar a ser demasiado permisivos con los demás para mantener la paz.

Infancia

Desde muy pequeños buscan la armonía en su hogar aprendiendo a mantenerse alejados de los problemas casi invisibles ante sus padres, con pocas exigencias para no preocuparlos.

Consejo:

Con un desarrollo sano son dinámicos en sus trabajos manteniendo un ritmo gradual, tienen un sentido altamente integrado de sí mismos y del bien grupal. Cuando su desarrollo es insano pueden ocultar sus opiniones y preferencias para mantener una aparente paz.

  • Deben aprender a decir “no”, eso les da más libertad para que escojan las opciones que quieran y manifestar sus verdaderas opiniones.
  • Dejar de infravalorar sus ideas y ponerse en segundo plano, tener presente que dentro de cada uno hay muchas cualidades que nos hacen ser especiales.
  • Establecer rutinas productivas, que los obligue a moverse, también es bueno que aprendan a hacer actividades que desarrollen sus talentos.

Conclusión

El largo trabajo de conocernos puede comenzar antes de lo que creemos y según va pasando el tiempo o las experiencias que nos sucedan; vamos aprendiendo más sobre nuestro “yo” interno, como niveles de un juego que se van desbloqueando cuando más tiempo pasamos jugándolo. Durante estos procesos de descubrimiento nos podemos apoyar en herramientas como el Eneagrama que nos trazarán nueve bocetos con los cuales podremos identificarnos pero sería erróneo pensar que esto nos definiría en nuestra totalidad, esto solo es una herramienta que nos indicarán en que punto nos encontramos en nuestra evolución pero no nos marcará el camino que debemos seguir, eso es decisión de cada uno y como padres debemos proporcionar las herramientas necesarias para que puedan desarrollarlo a su propia manera.

Referencias

Borja Villaseca (2019). Eneagrama. 21/05/2019: Borja Vilaseca. Sitio web: https://borjavilaseca.com/eneatipo-9/

Don Richard Riso & Russ Hudson. (1999). La sabiduría del Eneagrama. España: Urano.

Jordi Pons. (2017). Eneagrama. 01/03/2019 Psicólogo-Barcelona. Sitio web: https://www.psicologo-barcelona.cat/#jordi

Personarte (s.f.). Eneagrama: Personarte. Sitio web: https://eneagrama.personarte.com/eneatipos/eneatipo-9/

Visión integral (s.f.). Eneatipo: Visión Integral Sitio web: https://www.visionintegral.org/content/category/10-psicologia-integral

DERRIBANDO MUROS CON LA PELÍCULA PINK FLOYD

Palabras Clave: Aparato psíquico, trauma, sublimación

Mientras estaba cursando mis estudios universitarios tuve la oportunidad de ver una película llamada Pink Floyd – The Wall. Si bien la película tiene elementos surrealistas, también contiene aspectos psicoanalíticos interesantes por analizar. Es así que, decidí hacer un análisis de la película desde un punto de vista psicoanalítico, en donde encontraremos el proceso de construcción del aparato psíquico del personaje principal. Asimismo, vamos a observar la elaboración de un trauma y de qué manera se puede canalizar toda esta energía a través del arte.

ANÁLISIS

En primer lugar, se puede observar que el protagonista llamado Pink sufre la pérdida de su padre cuando apenas era un bebé, esta pérdida actúa como una huella mnémica significativa que luego se convierte en un trauma psíquico que lo va a acompañar a lo largo de su existencia.

El hecho de haber perdido a su padre a tan temprana edad hace que Pink anhele una figura paterna. En un desarrollo psicosexual normal, se suscita el complejo de Edipo en el cual el niño presenta sentimientos ambivalentes hacia el padre, esta situación se ve menguada en el protagonista por el anhelo que causa la ausencia paterna. Cuando el complejo de Edipo va culminando es porque el niño se identifica con la figura de su propio sexo, situación que no ocurre en Pink, provocando que busque figuras masculinas que reemplacen al padre perdido.

Las figuras masculinas a las cuales trata de acercarse contribuyen a que el trauma sea más profundo porque encuentra rechazo en esas personas. Por ejemplo, cuando era niño estando en el parque se acerca a un hombre para jugar con él, sin embargo, este lo rechazó. Al igual que el maestro de escuela quien lo humillaba por escribir poemas y le aplicaba castigos físicos. Estas situaciones aumentaron la frustración en el protagonista, quien se encontraba en una constante búsqueda de establecer un vínculo filial – paterno.

Por otro lado, en la película se resaltan escenas significativas que en sentido figurado son los ladrillos de un muro que Pink ha elaborado para poder alejarse del mundo exterior, las escenas son las siguientes:

Escena 1:

La madre de Pink se caracterizó por tener una actitud sobreprotectora haciendo que el vínculo con su hijo sea dependiente. Todo ello genera que en su adultez Pink se vuelva una persona llena de inseguridad y con problemas para tomar decisiones, esto se ve reflejado en las siguientes frases: “¿Mamá ella será buena mujer?” o “¿Mamá les gustará la canción?”; preguntas que se suscitan en el inconsciente.

La relación de dependencia con la madre se encuentra tan presente durante su adultez, que cada vez que Pink está frente a un problema o una decisión importante regresiona hacia su etapa de niñez. Hecho que se hace notar cuando decide casarse y en su cama se observa un Pink adulto echado en forma fetal, además las letras de la canción que en ese momento sigue a la escena denotan una actitud infantil en el cantante.

Escena 2:

Durante la época de colegio Pink Floyd no tiene buenos recuerdos de los profesores que le enseñaron, ya que no sólo recibía castigos físicos por parte de ellos sino también que humillaban a los alumnos en clase. Describe un sistema rígido de educación en el cual los profesores no incentivaban la espontaneidad ni la creatividad en los alumnos, es así que cuando el profesor de Pink Floyd descubre que escribe poemas este lo humilla delante de sus compañeros. Pink Floyd considera este hecho como un ladrillo más que se añade al muro que va construyendo en su inconsciente.

Escena 3:

Ya en su vida adulta decide contraer matrimonio y se ve que a pesar de sentirse enamorado siente desconfianza hacia su relación. También se muestra una escena mientras estaba pasando la noche con su esposa, en la que siendo adolescente y se sentía enfermo iba a dormir a la cama de su madre; al recordar ello Pink Floyd mientras duerme con su esposa trata de acercársele, pero ella le da la espalda. Esta relación que cae en la monotonía hace que su esposa engañe a PinK Floyd mientras estaba de gira. Este engaño es tan profundo que causa demasiado dolor en el cantante refugiándose en las drogas y siendo infiel.

Con esta última escena, la estructura del Yo de Pink Floyd que de por sí estaba frágil termina por romperse y es interesante la forma simbólica en la que está representada esta escena. En la cual se observa dos flores hermosas y una de ellas toma la forma de una planta carnívora que devora a la otra flor.

Continuando con el análisis, hemos observado que a través de estas escenas significativas Pink va construyendo un muro psíquico en su mente en el cual logra refugiarse por largo tiempo. Hasta que un momento de la película dice “¡Alto!” y decide hacer una elaboración del trauma, ya que se da cuenta que hay un muro que le impide ver el mundo exterior. Para ello, necesita saber de qué forma se fue construyendo ese muro que ha llevado a alejarlo del mundo y a ser metafóricamente un muñeco de trapo totalmente destruido y resignado.

Volver a revisar los sucesos que dejaron huella en su infancia, es un camino de regreso intenso y doloroso para el protagonista quien va reconociendo cada unos de los ladrillos que ayudaron a construir su muro.

El primer ladrillo del muro que revisa es la pérdida temprana del padre, es interesante ver cómo se muestra a Pink Floyd de niño recorrer un campo de batalla en el que entre varios soldados fallecidos encuentra a su padre, de esa manera metafórica Pink logra despedirse del recuerdo de su padre, quien se representa como un fantasma que se desvanece.

Después el protagonista empieza a reconocer, por ejemplo, que los excesivos cuidados de su madre no fueron buenos para su presente, ya que dice: “Tú ayudaste a la construcción del muro”. Asimismo, cuando se acuerda de su profesor quien enseñaba aplicando la violencia física, lo concibe en su mente como una marioneta que era manejada por un sistema rígido. De esa forma Pink entiende que su profesor fue también víctima de violencia física y empieza a perdonar.

El juicio que sucede hacia el final de la película es una forma metafórica de observar como el protagonista está en plena elaboración del trauma ya que se enfrenta a sus temores de forma directa.

CONCLUSIONES

En ocasiones se menciona que nadie posee recuerdos de cuando uno era un bebé, sin embargo, esta película me enseñó todo lo contrario. Como el caso de Pink Floyd quien pierde a su padre siendo él un bebé, dicho evento fue tan traumático para la madre de Pink Floyd que transmite todo este dolor en su bebé.

Al ser un duelo no elaborado por parte de la madre del protagonista, ella deposita todo ese temor de pérdida en el hijo, ya que no quiere volver a sufrir ese dolor. Es así que la madre adopta una actitud sobreprotectora hacia el niño generando un sinfín de temores e inseguridades que hacen del protagonista un adulto con problemas en diversos aspectos de su vida.

Sin embargo, no todo es negativo ya que el cantante sublima todos estos hechos a través del arte (la poesía) y esto ayudó a que el trauma no afecte de forma severa la personalidad del cantante. La sublimación, es una buena forma de sobrellevar una carga psíquica.

Al final cada persona puede haber sufrido durante su infancia, sin embargo, esto no puede ser motivo para seguir atrapado en los recuerdos tras un muro que impide disfrutar lo bonito del presente. Es cuestión de tomar la decisión de poner un alto, como en la película identificar aquello que molesta, aceptarlo y aprender a perdonar por los daños causados.

La decisión de indagar en nuestra propia historia personal, tal vez resulte un proceso doloroso, pero es necesario para avanzar. Este proceso requiere de acompañamiento terapéutico, donde el terapeuta actúa como guía y brinda herramientas para poder derribar ese muro que impide el camino hacia la construcción de un adulto sano.

REFERENCIAS

Parker, A. (Productor). (1982). Pink Floyd – The Wall (DVD)

La estética y pensamiento del Romanticismo en el arte y el hombre

Resumen

En este breve ensayo elegí a la época del Romanticismo como objeto de reflexión, ya que creo que dentro de este periodo encontramos el mejor y más completo manejo de las esencias invariables del arte, las poéticas, debido a su sustancia, pero también debido a su caácter innovador y fructí­fero para el ser humano, diferenciado del pensamiento de épocas anteriores y posteriores. Mi intención es justificar dicha creencia, recurriendo al pensamiento y expresión del Romanticismo, pasando por su contexto histórico, luego por el plano artí­stico, seguidamente de una breve mención del encuentro del Romanticismo con el hombre de hispano, para finalizar con una reflexión de corte filosófico.

Palabras clave: Pensamiento, estética, poéticas, belleza, verdad

Contexto Histórico

«Novena Ola» de Iván Aivasovzki

Es sabido que el modo de pensar del Siglo XIX, fue muy influenciado por la idea del cambio, de la transformación, por el deseo de un progreso material y moral en el ser humano. En este concepto de variación constante se ve plasmando el periodo artí­stico del Romanticismo, dejando atás el concepto formalista del Clasicismo. Es el Romanticismo el periodo en el que el hombre comenzó a darle un énfasis notorio a la sensibilidad, a lo afectivo, al idealismo y a la angustia por el propósito de la existencia de hombre.

«El Romanticismo rápidamente se posesionó del sentimiento humano hasta adquirir el poder de darle sentido a la vida, y situarse más allá de una simple acepción conceptual, porque pasó a ser considerado en el ámbito de dos perspectivas históricas: por un lado, lo refieren a una etapa histórica determinada, la cual se extiende entre 1780 y 1830 (…), pero, por otro lado, el Romanticismo, por su complejidad, desbordó estos lí­mites, pues, sus caracterí­sticas esenciales sobrepasaron en mucho el mero hecho de ser un movimiento cultural e histórico de efí­mera duración, para situarse en una constante histórica y presentarse como un fenómeno eterno«. (Yegres, 2015, p. 20)

El Romanticismo en el Arte

La manera del Romanticismo de aproximarse a la música, fue a través de una construcción orgánica, y para ello, es esencial dar énfasis a la armoní­a. Tanto en la música como en la vida, Romanticismo busca la armoní­a, la continuidad y la consonancia, libre de los esquemas que antes se usaban. Reflejando esto en la música, a través de disonancias; independizándose de tonalidades y haciendo que los acordes se vuelvan sonoridades autónomas. Compositores como Franz Liszt -el mayor referente y principal responsable de estos cambios-; Berlioz; Berg y Beethoven (como precursor), entre otros, dieron forma a esta nueva forma de expresión con la música.

«El caminante sobre el mar de nubes» de Caspar David Friedrich

Por otro lado, para la aproximación en la pintura, podemos hacer uso del análisis simbólico. En el cuadro «El caminante sobre el mar de nubes» pintado en 1818, nos muestra la representación del encuentro del hombre y su presente, con el camino hacia su destino y futuro definitivo. Este cuadro se convirtió en sí­mbolo del Romanticismo alemán (Deutsche Welle, 2015). Cualquiera de nosotros puede ser este hombre en el cuadro somos nosotros. Al no ver su rostro, uno mismo se puede posicionar en pintura. Nosotros somos los protagonistas de nuestro propio camino, y a pesar de nuestras debilidades (que pueden ser simbolizadas con el bastón que lleva el caminante), al igual que en el cuadro, podemos contemplar lo que nuestro futuro nos depara, un panorama incierto, con un camino largo y accidentado, pero al mismo tiempo somos capaces de vislumbrar un destino final gigantesco y eterno.

Johann W. von Goethe, poeta; novelista; cientí­fico y figura fundamental del Romanticismo

En el plano estético del arte en general, podemos apreciar que las poéticas de este periodo son de caácter revolucionario en cuanto a los usos de las técnicas de creación e interpretación, pero no existe un cisma violento en este nuevo acercamiento hacia el arte. Las poéticas del Romanticismo siguen buscando la belleza, estéticamente hablando, a través de obras más desafiantes. Esto precisamente se refleja en la manera de ver la vida en el Siglo XIX, como se mencionó anteriormente.

El Romanticismo y el hombre hispano

Cesar Vallejo se graduó como bachiller en Letras con su tesis «El Romanticismo en la poesí­a castellana»

La relación entre el Romanticismo y el hombre, no es solamente unidireccional, ambos se complementan e influyen. Por ende, la interacción del Romanticismo con las distintas razas de hombre, nos dan resultados particulares hasta cierto punto. A sabiendas de esto, Cesar Vallejo nos indica seis caracterí­sticas particulares del hombre español: «El predominio de la fantasía, expresado por una filosofí­a idealista; un fondo melancólico y exquisito sentimentalismo; refinada sensibilidad; predominio de los sentimientos de amor, honor, patriotismo y religión, traducidos en sublimes pasiones, violencias de sangre y misticismos fanáticos; el instinto por la belleza de las formas y lo sonoro y lo grandioso y como medio que facilitó el triunfo del romanticismo, el caácter vehemente y voluble de su Psicologí­a». (1954, p. 19)

Si bien el Romanticismo fue un movimiento europeo, su espí­ritu fue capaz de sobrepasar fronteras llegando así a Latinoamérica. Vallejo declaró que los poetas peruanos de su tiempo, lamentablemente, solo se limitaban a la imitación y no aprovechaban las posibilidades artí­sticas de nuestro choque y mezcla cultural (1954, p. 64).

Conclusiones

Ludwig van Beethoven

Beethoven dijo: «Lo difí­cil es bueno, lo difí­cil es bello, lo difí­cil está más cerca de la verdad» (Marshall y Cellan Jones, 2003), para referirse a la dificultad de sus composiciones.

Ahora, ¿Qué es la verdad para Beethoven?, o mejor dicho, ¿Quién es la Verdad para Beethoven? Para Beethoven, Dios es la Verdad. En sus propias palabras:

«Dios está más cerca en el arte. La música es una revelación más alta que toda sabidurí­a y toda filosofí­a… No tengo amigos. Debo vivir solo. Pero yo sé que, en mi arte, Dios está más cerca de mí­ que de los demás; yo me acerco a él sin temor; yo siempre lo he reconocido y comprendido. Por eso, la suerte de mi música no me inquieta; ningún mal puede provenir de ella; el que la comprenda se liberará de la miseria que arrastra a los hombres». (Plazaola, 2007, p. 591)

De aquí quisiera resaltar que Beethoven ubica a lo bello, junto a lo bueno y la Verdad y que se haya preocupado de no transmitir algún tipo de mal en su música. Y que buscase, mediante su obra, ayudar a la liberación los pesares y dolores del ser humano.

Si bien las poéticas pueden buscar en otros lugares, aparte de la belleza y aun así guardar una estética correcta (Plazaola, 2007, p. 277), puede que ir, hacia una belleza difí­cil; buena y de dimensión espiritual, en el plano estético, sea la manera más sublime y completa de expresión artí­stica. Beethoven y el pensamiento romántico en general lo afirmaban de este modo.

Oscar Miró Quesada (según Vallejo, 1954, p. 18) decí­a que «las emociones estéticas que la contemplación de la belleza produce, sacuden y revuelven el espí­ritu profundamente, agitando las actividades psí­quicas, sentimentales más ocultas; y siendo de este modo un poderoso reactivo para el alma».

Se debe darle virtud espiritual a lo material, para alcanzar una conmoción y deleite de corte bondadoso para el alma. Buscar la Verdad y la Belleza en un camino difí­cil, es lo que brinda el sentido de la existencia del ser humano.

Referencias

  • Deutche Welle. [DW Español]. 2015, agosto 10). Reencuentro con obras maestras Caspar David Friedrich: El caminante sobre el mar de nubes Euromaxx [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=myDVbX9uOYI
  • Marshall, L. (Productora), Cellan Jones, S. (Director). (2003). Eroica [Pelí­cula]. Reino Unido: BBC.
  • Plazaola, J. (2007). Introducción a la Estética. España: Publicaciones de la Universidad de Deusto.
  • Vallejo, C. (1954). El Romanticismo en la poesí­a castellana. Lima: Juan Mejí­a Baca y P. L. Villanueva Editores.
  • Yegres, A. (2015). Filosofí­a, Ilustración y Romanticismo. Revista de Investigación. Caracas, Venezuela. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. 39(86), pp. 11-38.

Mi osito Teddy tiene cáncer

¡Hola!, mi nombre es Teddy, soy un oso de color café chocolate, y también soy el juguete preferido de mi persona favorita, Daisy. Ella tiene 6 añitos, le gustan los dragones, las burbujas y los cuentos de magia. Este año Daisy va a seguir aprendiendo a escribir y a leer en su colegio, y luego de hacer sus tareas, sin excepción alguna, cómo todos los años seguiremos jugando hasta gastar la última cuota de imaginación del día. Este es mi diario, y cómo podrás ver, por cada día diferente en el que escribo, el color del fondo va cambiando.

Nuestra casa tiene tres pisos, es bastante espaciosa, y tiene color celeste cielo clarito. Vivimos junto a Alexander, el hermano mayor de Daisy, mamá, papá, y Frida, la gata. Desde que Daisy era una bebé, los fines de semana, vamos a pasear a la granja de los abuelos. Al final de esos divertidos paseos, siempre termino lleno de lodo y algunas veces de unas cuantas hormigas. Por lo que, luego de regresar a casa, los domingos por la tarde, tenemos nuestro famoso baño de espuma. Daisy es una niña espontáneamente feliz, tiene la risa más bonita del mundo, cuando se ríe lo hace a carcajadas, como quién usa todo el corazón para vivir.

A Daisy también le gusta mirarse por varios minutos frente al espejo mientras hace caras graciosas. Definitivamente soy el que más la conoce, porque siempre la observo, y trato de estar ahí para ella, a veces siendo un amortiguador para que no se lastime su cabecita cuando tropieza, otras veces, siendo blandito y abrazable, especialmente cuando tiene miedo a los monstruos antes de dormir, o siendo un simple saco de box para cuando está muy enojada, y mi rol favorito, siendo su gran confidente, cada que me susurra algún secreto nuevo al oído.

Estos últimos días, nuestra relación ha cambiado, no sé si es por ella, o por mi, pero siento algo extraño, me he pasado toda la tarde pensando en eso, y he concluido los siguiente: Daisy actúa cómo si estar a mi lado le resultara por momentos incómodo, es como si me estuviera ocultando algo. Por ejemplo, estos últimos días no me ha mirado directamente a mis dos botones color negro oscuridad, que tengo como ojos. También, la he escuchado llorando sola y cuando me ha visto, ha sonreído de inmediato, pero evidentemente no era la sonrisa de hace unos días, en la que usaba todo el corazón …

Ayer la madre de Daisy empezó a empacar la ropa de todos, pensé por un momento que sería una buena época para las vacaciones, pero la ropa que colocaba la mamá en las maletas no era ropa de playa. Durante el viaje hubo un silencio profundo color remolino, y luego de que papá estacionara el carro, ingresamos a un lugar de paredes color blanco nieve, con muchas luces color amarillo sol, y con un gran silencio color transparente, aunque tendré que buscar otro color para el silencio, porque ya me había dicho antes Daisy que, el transparente no era un color.

luego

Hoy me pincharon con una aguja tan grande y larga que la sentí hasta dentro de mi relleno de algodón. Y, después de pincharme a mí, fue el turno de Daisy, y desde ese momento hasta que nos trajeron el almuerzo, ella se la pasó llorando. En las noches me cuesta dormir porque en las madrugadas suena la ambulancia, y suena muy fuerte, y eso no solo me despierta a mí, lo peor de todo es que despierta a Daisy, y también despierta a mamá o a papá. Son muchos cambios, lo bueno es que siempre podremos usar nuestra imaginación para poder viajar a dónde deseemos.

Me siento tan nostálgico, que hasta empiezo a extrañar a Alexander, aunque el prefiere jugar con los soldaditos color verde petróleo, hoy lo eché de menos. Alexander no vino con nosotros, porque está en la casa de la abuela, lo sé porque antes de venir aquí, pasamos a dejarlo.

Después de varios días de no entender porque ya no íbamos al colegio a aprender las vocales, y los números, Daisy me ha dicho al oído que iba a contarme un secreto, y realmente era secreto, porque lo dijo con una voz tan bajita, que casi no la escucho: «Estamos en un hospital de verdad». Supongo que hizo la aclaración «de verdad» porque solíamos jugar a los doctores en su cuarto, y la caja de cartón de la lavadora vendría a ser el hospital de mentira. Luego añadió: «Nos vamos a quedar una temporada aquí, hasta que te sanes», eso último no me gustó ya quería ir a casa, tenía muchas preguntas, pero Daisy giró, y se quedó completamente dormida. A veces me siento triste, sobretodo cuando veo su carita de preocupación, eso definitivamente es lo que menos me gusta. No sé cómo decirle que a mi no me duele tanto, más allá del momento, quizá. A ella pareciera que le duele la mayor parte del día. Me enojo conmigo mismo, porque creo que es mi culpa que ya no estemos en casa, y que Daisy no sea la de antes, la echo de menos, nos echo de menos a todos.

Estos días he tenido las emociones mezcladas, como aquella vez en la que decidimos hacer una plastilina gigante juntando todos los colores, pensamos en un inicio que nos saldría color arcoiris, pero quedó un color café zapato.

Por otro lado, debo admitir que tenemos a un buen doctor que nos visita todos los días, menos domingos, se llama Doctor Julián, es alto, moreno, de ojos color caramelo dulce, y con manos suavecitas. Siempre que nos visita me acaricia la cabeza, y luego lo hace con Daisy, y la mayor parte del tiempo está sonriendo. En el bolsillo de su camisa tiene stickers, y nos llena un calendario que está en la pared con cada visita. Nos ha prometido un paseo por el patio cuando lleguemos a 35, pero aún nos faltan diez.

Hay días buenos, días regulares y días como hoy, días malos, cada vez que viene el doctor, me dice: «Hola Teddy, vamos a iniciar con el tratamiento de hoy», y hace varias cosas de forma muy rápida, cosas que no entiendo, y luego, hace las mismas cosas con mi querida Daisy, pero cuando las hace con ella, se demora más tiempo. No me gusta cuando Daisy me mira con miedo, y lo hace solamente cuándo es mi turno, porque cuando le toca a ella, está bien valiente.

Un mes se pasa volando, dijo un día el Doctor Julian, y nos regaló un lapicero de unicornio, Daisy se emocionó mucho, pero la sonrisa no duró tanto tiempo. Creo que es porque tenemos unos tubitos como sorbetes sin color en el brazo derecho. El tema está en que Daisy y yo somos diestros, por lo que, no podemos dibujar como tanto nos gustaba, y no vamos a poder hacer un buen uso del lapicero de unicornio por ahora, pero estamos aprendiendo cada día a ser más pacientes. De igual forma, a papá se le ha ocurrido una idea color brillante, y nos trajo una radio, que reproduce audiocuentos, ese día escuchamos uno de mis favoritos: «Peter Pan». Siento que ya nos estamos acostumbrando, cada día es más sencillo, este hospital va a ser como nuestra casita temporal, y la abuela suele decir que hay que vivir el presente, porque nada se repite.

Hoy la tira de stickers del Doctor Julián se ha acabado, y hemos logrado salir al patio, ha sido un día maravilloso. A pesar de todo, me gusta vernos más unidos como familia, al inicio no entendía qué significaba estar enfermo, pero hoy escuché a mamá decirle a papá, que había sido una idea maravillosa traerme para acompañar a Daisy, pensé que era ella quién me acompañaba a mi. Bueno, en realidad lo hacemos ambos. Durante su conversación, usaban términos que no comprendía, hasta que mamá dijo que Daisy estaba luchando contra el cáncer. Y, papá le dijo, que si uno enfermaba en casa, todos lo sentíamos, que todos luchaban contra el cáncer en realidad. Y, ahí recién entendí, mi forma de apoyarla es mediante la empatía. Si ella enferma, yo también siento, si ella sonríe, yo también reiré.

A cute sick little boy is sitting with his stuffed animal on a chair waiting for a chemotherapy appointment to treat his cancer. He is optimistically smiling.

Jugar en la naturaleza, y no tener ningún techo que tape el cielo, ha sido de lo más bonito. Daisy no dejaba de moverse, y la veía mirar alrededor con ojos color esperanza.

———————-¿FIN?———————

Antes de profundizar un poco más en el tema, creo que es importante aclarar que todo lo que veía Teddy en Daisy, es en realidad, LO QUE DAISY PODRÍA VER EN SUS PADRES… Un conjunto de emociones, que varían en intensidad a cada momento, y no es para menos, la incertidumbre de vivir una situación así, genera miedo, ansiedad, tristeza, enojo, cólera, alegría… Y quizá en este punto, desees regresar al principio del cuento, para generar una mayor empatía, especialmente si en tu familia alguien atraviesa por este difícil momento. Recuerda mientras lees nuevamente el cuento, tratar de ver a través de los ojos de Teddy, porque así te miran tus hijos(as).

La Psico-Oncología, es una rama de la Psicología que nos permite abordar casos de personas y familias que han sido diagnosticados con cáncer, y que luchan día a día. La información en esta sección tiene el objetivo de promover la comprensión emocional que requiere esta condición médica.

Vamos a hablar de dos puntos, primero, sobre la psicología de un niño(a) que atraviesa por esta condición médica. Y luego, sobre la red apoyo, padres, cuidadores, familia, amigos, etc.

HABLEMOS DE DAISY:

DAISY INICIA EL TRATAMIENTO:

Los primeros días suelen ser los más difíciles, aparece el inmenso miedo a lo desconocido, a lo incierto. Los hijos comúnmente reaccionan a la noticia del diagnóstico de cáncer con una postura similar a la que reflejan sus padres.

A su vez, la forma en la que reaccionen va a depender de varias variables, principalmente de, la edad y de las características de su personalidad.

Asimilar el diagnóstico es un proceso emocional, es probable que haya existido una molestia o dolor físico previo a la detección, así como también es probable que haya sido imperceptible. Pero cuando tenemos la noticia, caemos en la cuenta de que es real, realmente nos está sucediendo.

Aquí es donde surge la ansiedad, y gradualmente, una pérdida de autonomía, lo que aumenta la dependencia hacia nuestros cuidadores. La sensación de pérdida de control en un niño(a), puede ser experimentada como una posible amenaza, hecho que provoca malestar emocional.

El cáncer influye en las distintas áreas de funcionalidad del niño, modificando, por ejemplo, sus rutinas de vida, a nivel académico, social, familiar, hecho puede ir agravando este malestar emocional. Allí radica la importancia del apoyo psicooncológico desde el momento en dónde se cuenta con el diagnóstico médico, con el fin de desarrollar estrategias de afrontamiento promoviendo la adaptación del niño(a), y de su familia.

En esta fase inicial surge la necesidad de psico-educar al niño(a), es importante que ellos sepan el nombre de su cáncer, y que reciban información breve y didáctica sobre el tratamiento. Sugiero también realizar un ejercicio de imaginiería y de visualización a corto plazo, para que vean cómo cambiarán algunas cosas, durante este periodo.

Resulta bastante útil leer libros o cuentos de esta temática, y si es factible, promover el contacto social con otros niños o adolescentes con el mismo diagnóstico. La filmoterapia también abre una puerta de proyecciones en el niño respecto a los protagonistas, quienes resaltan por su valentía, y perseverancia. Recomiendo mostrarles cortometrajes, o películas que puedas haber revisado previamente.

Vamos avanzando poco a poco, que usualmente uno de los aspectos más difíciles es aceptar la situación. Lo más importante, es tener en cuenta que, desde este punto nuestra inteligencia emocional tendrá una gran posibilidad de incrementar a pasos agigantados, usaremos nuestro coraje, trabajo en equipo, tolerancia, liderazgo, pero sobre todo, nuestra empatía y amor propio.

DAISY CONTINUA CON EL TRATAMIENTO:

El lenguaje universal de los niños(as) es el juego, tómate un momento para pensar en estrategias lúdicas que ayuden al niño(a) a disminuir la incertidumbre. Por ejemplo, la técnica que utilizó el Dr. Julián, en el cuento descrito previamente, para la cuál, le aplicaba al osito Teddy primero las intervenciones médicas, cómo las inyecciones, y luego, recién a la niña. Esto facilita una breve preparación emocional, es cómo que ver lo que va a ocurrir, lo hace saber que tendrá un inicio y un fin, que hay personas a su alrededor cuidándolo(a), que todos los presentes saben que le va a doler, pero que lo hacen para que logre estar bien.

Así mismo, se pueden instaurar otras técnicas, como que, el niño(a) escriba cartas, haga dibujos o audios, para motivar a niños(as) que atraviesan por una situación similar. No olvidemos que dar fuerza a los demás, nos da fuerza a nosotros mismos. Y si tiene la posibilidad de conocerlos, mucho mejor, poder observar en un tercero lo que nos sucede físicamente, es una oportunidad para nuestro autoconocimiento.

El calendario de citas o procedimientos, es una especie de economía de fichas (Técnica conductual), que facilita a los niños el obtener una recompensa (De preferencia una experiencia a lo material), al culminar un ciclo. Pegar stickers cada día, o en cada procedimiento, hará que sientan una motivación que les permita ver a mediano plazo.

Del mismo modo, la lectura terapéutica, tiene un propósito psicoeducativo. Existen varios autores de cuentos o audiocuentos para niños de todas las edades, en dónde abordan este tipo de situaciones, ¿Por qué es educativo? Ayudará a que los niños(as) se identifiquen con algún personaje, y encuentren las palabras para expresar mejor lo que sienten a sus padres, médicos o cuidadores, entre muchos otros beneficios.

Otro tema que aborda la «Psico-oncología», es el dolor. Algunos procedimientos invasivos se consideran incluso más dolorosos y ansiógenos que el propio cáncer. Es importante aprender técnicas que ayuden a manejar las sensaciones dolorosas. Una de ellas inicia justamente en crear un «Termómetro del dolor», para que los niños(as) puedan calificar algunas intervenciones, e identificar que, muchas de estas situaciones son más tolerables que otras. Esto también ayudaría en describir su dolor al personal de salud. Sumándole a esto, la técnica de respiración diafragmática, relajación muscular progresiva, entre muchas otras que explicaré en futuros artículos.

Por otro lado, cuando les sucede algo «malo» a los niños(as), tienden a desarrollar sentimientos de culpa, hace unas semanas tuve un caso en el que la niñita refería que por haber hecho alguna travesura, recibía «una especie de castigo» al enfermarse. Manifestar ese tipo de pensamientos solo aumentaría su malestar. Es por esto que, resulta muy valioso entender su percepción de la situación. Para esto podemos conversar con ellos, preguntarles que piensan y sienten respecto a lo que sucede.

Es interesante analizar la mayor parte posible del contexto de tratamiento médico, y buscar orientar cada situación a la realidad psicológica infantil. En ese sentido, las formas más comunes de administración de los medicamentos en la quimioterapia, son mediante sonda intravenosa, medicamentos, inyecciones y tratamiento vía intratecal (Los medicamentos son inyectados en la parte baja de la espalda empleando la técnica de punción lumbar). Para lo cual, se puede representar, primero con un peluche o muñeco, el procedimiento que luego se le hará al niños, para permitirles familiarizarse y entender lo que sucederá a continuación.

Del mismo modo, es importante resaltar que, por la misma condición médica podrían aparecer cambios físicos, como la pérdida de peso, la caída de cabello, la alteración del sueño, entre otros. Y estas alteraciones, en muchos casos, se intensifican con el tratamiento.

Aunque no ocurre en todos los casos, pongámonos en la situación de la caída del cabello, muchos se lo tomarán con calma, pero para otros, especialmente si ya están en una etapa de pubertad o adolescencia, esto podría generarles emociones intensas. Es importante darles un tiempo de preparación a su nueva imagen.

Es común no tener cabello, es más, de seguro conocemos a personas que no lo tienen, ya sea por alguna condición médica, o simplemente por un corte de su elección. La forma en la que llevamos el cabello es parte de nuestro estilo, y la forma en la que no lo llevamos también debería de serlo. Por lo mencionado, dales a los hijos(as) la oportunidad de decidir qué quieren hacer respecto a esto, pueden decidir también si gustan usar algún complemento, como gorritos, turbantes, pañuelos o pelucas. Este punto es muy importante para ellos, dado que, por lo menos en cierta forma «tienen el control de su aspecto».

Otro punto importante para abordar es respecto al personal de salud que se encarga de los cuidados de tu hijo(a), se sugiere hacer lo posible para que el niño(a) tenga un solo médico de confianza, o un grupo reducido de profesionales de la salud. Esto para que pueda familiarizarse y tener mayor confianza durante su tratamiento. Especialmente en el caso de niños(as) pequeños(as). En caso de un cambio de médico, tratar de ir preparándolos con alguna fotografía del mismo, o contándoles algo personal sobre el médico. Ej. «Tu nuevo Doctor se llamará Javier, y le encantan los perritos, tiene en casa uno, que es muy travieso y es de raza salchicha, cómo los perritos que vimos aquella vez…»

Uno de los aspectos más importantes durante la fase de tratamiento, es asumir que, el niño(a) la va a pasar mal por momentos, pero que a la vez, mientras eso suceda, está ocurriendo algo bueno, porque recibe lo que necesita para ganar esta batalla.

DAISY DICE ADIÓS AL TRATAMIENTO:

Cuando un niño(a) culmina la batalla contra el cáncer, y le dan el alta, automáticamente se embarga de alivio, y poco a poco retorna la sensación de control sobre su propio cuerpo, esto supone un proceso realmente reconfortante.

Claro, es cierto, tiene que haber un seguimiento posterior a la recuperación, que incluye visitas al médico, y algunos exámenes que seguirán siendo parte de la rutina, pero ya se ha recuperado gran parte de la salud, y a partir de ese momento, tendrás a un hijo(a) mucho más resiliente, que ha desarrollado una serie de competencias psicológicas, cómo la perseverancia, paciencia, trabajo en equipo, tolerancia a la frustración, y sobretodo, ganas de vivir una gran vida.

Este artículo va dirigido con mucho cariño y respeto a una gran amiga, que en este momento se encuentra luchando, junto a su familia, por la salud de su pequeña. Ella me inspiró a profundizar en este tema, y es que, ella es tan fuerte y resiliente, que puedo asegurar que la mayor parte del tiempo lo mira todo color esperanza.

CAPÍTULO III: «Cuando las aulas escolares se volvieron del tamaño de las pantallas»

Este artí­culo esta inspirado en una investigación sostenida en las consultas psicológicas con los distintos padres y niños. Por lo que, voy a presentar a un personaje, de nombre José Gabriel, construido para permitirme hacer una simulación de lo que sucede en la vida de los niños mientras cursan sus clases virtuales.

José Gabriel, será caracterizado como un niño de nueve años, estudiante del 3er grado de primaria en un colegio mixto, colegio al que asiste desde que tiene 3 añitos. Vive en un departamento en el 4to piso de un edificio, junto a su hermana Clarita, de 4 años, y a sus dos padres. Su madre trabaja a medio tiempo, vendiendo productos de estética por internet, y su padre es agente inmobiliario.

Normalmente, el padre de José Gabriel lo despierta a las 7am, luego de eso, él se asea, va al comedor a desayunar junto a sus padres y hermanita, y posteriormente, se traslada al espacio asignado para poder hacer sus clases virtuales.

Y así, empieza, su nueva rutina de vida: Hacer click, abrir la plataforma, ingresar su usuario y contraseña, colocarse los audí­fonos, escuchar y observar al profesor(a), hacer las actividades que se indican, como por ejemplo, escribir, dibujar, pintar, leer, resolver, analizar, y en todo el proceso, tratar de aprender.

Nuestro hogar es un espacio privado en el que guardamos todo lo que necesitamos para nuestra supervivencia (alimentos, abrigo, medicinas…), lo solemos complementar con aparatos electrónicos que nos faciliten cumplir con nuestras funciones de vida (cocina/cocinar, lavadora/lavar, televisor/entretenimiento). Aparte de ello, recurrimos a decorarlo con objetos que nos evoquen emociones agradables, como por ejemplo, fotografí­as, cuadros, flores, plantas, etc.

Es como un refugio en donde tratamos de guardar lo que necesitamos, y realmente pasamos tanto tiempo ahí, que ya hemos perdido la cuenta, y lo sentimos hasta como parte nuestra. Es más, si la vida fuese una pelí­cula, para la mayorí­a, nuestro hogar serí­a una de las escenografí­as más frecuentadas.

Hasta antes de la cuarentena, para los niños el hogar podrí­a ser visto cómo un espacio de comodidad. Sin embargo, actualmente, se trata del contexto espacial en donde se han ido materializando todas sus actividades.

Las paredes del colegio, se han pintado del color de nuestra sala, habitación, cuarto de estudios, etc. Resulta interesante reconocer que hoy en día, la casa es el nuevo colegio.

Por todo lo mencionado anteriormente, podemos afirmar que, en nuestros hogares existen muchas distracciones, especialmente para los niños(as) y adolescentes, como por ejemplo, la TV, el celular, los juguetes. Es más, quizá muchos de estos objetos los adquirimos en algún momento de nuestras vidas justamente para «distraer» a nuestros hijos(as).

Continuaré describiendo el caso de José Gabriel, quien desde que inicio la cuarentena, viene desarrollando sus labores académicas en la mesa del comedor. Uno de los motivos de consulta, fue que, él se distraí­a constantemente desde que se sentaba, incluso se tomaba mucho más tiempo del habitual en responder los ejercicios.

Un día de terapia, le pedí­ a su madre que se sentará en el lugar de estudios de José Gabriel, y que hiciera de forma «impulsiva» todo lo que le provocara. Ella inició mirando los cuadraditos de los individuales, luego los levantó y con la mano izquierda pellizco y doblo cada esquina. Después de unos instantes, se sirvió un vaso con jugo color naranja, y se inclinó para mirar hacia abajo de la mesa, notando que, bajo la silla de José Gabriel, habí­a una cajita de madera, enseguida recordó y dijo en voz alta: «Esta es la cajita en dónde le regalamos soldaditos la navidad pasada». Seguido a ello, comenzó a apoyar los pies en la cajita, y notó que la distancia entre la laptop y sus ojos era muy lejana, por lo que, trató de acercarla, pero entonces, no habría espacio para el cuaderno de estudios. Luego de resignarse, comenzó a pintar en una hoja reciclada, y cuándo el lápiz se quedó sin punta, inició la búsqueda del tajador en una cartuchera de interminables útiles de estudio. Luego, se puso de pie, dirigiéndose hacia la cocina, en búsqueda de un tacho de basura… Y así, nos pasamos una hora, ella «sintiéndose niña», y yo, cómo un «detective entendiendo la encrucijada».

«Definitivamente no es lo mismo», pensé. La distancia entre las cosas, la mesa larga y grande, la silla de adultos, la cajita de soldados usada como una especie de apoyo pisa-tierra, la distribución espacial del material académico, la cantidad de estí­mulos…

Del mismo modo, antes de culminar la sesión narrada, la madre de José Gabriel, habí­a tomado dos vasos de jugo, y se habí­a comido dos panecillos. Lógico, pensé, comer es lo que hacemos en la mesa del comedor. Es por esto que, hay que analizar el espacio asignado a nuestros hijos, observar la diferencia en la funcionalidad del ambiente previo, y tratar de disfrazar este nuevo espacio.

Como es evidente, los niños necesitan un espacio tranquilo y agradable donde logren concentrarse para hacer las actividades escolares.

En terapia, con ambos padres de José Gabriel, empezamos retirando los objetos distractores identificados previamente, aplicando la «Técnica de control de estí­mulos», que intenta controlar cualquier estimulo que provoca una conducta, con el objetivo de limitar o retirar las condiciones en las que surge la dificultad conductual.

Aparte de ello, hicimos una lluvia de ideas para «re-decorar» el espacio de estudio, hecho que luego los padres de José Gabriel concretizaran en casa. Y así, quedó fijada como una rutina preestablecida, el tener que hacerlo, antes de iniciar la jornada académica, así cómo el tener que, retornarlo a su forma original cada momento de comida.

Ahora bien, si tenemos un escritorio destinado únicamente para las labores académicas en casa, repensamos si su ubicación facilita el aprendizaje. Normalmente escogemos un rincón de su habitación para colocarlo, pero a veces puede ser interesante, especialmente cuando son más pequeños, reservar un espacio en la sala para ello, así, los podremos supervisar con mayor frecuencia.

Así mismo, para que los niños sientan que cambian de rutina, puedes crearles dos ambientes de estudio. De esa forma, podrán ir alternando en el transcurso del día, acorde a los cursos que lleven en sus clases virtuales, esto también ayuda a mantenerlos en movimiento, y a flexibilizar, de cierto modo, su rutina.

La luz es otro factor clave, la mayorí­a de clases virtuales se dicta en turno diurno, esto facilita que los estudiantes realicen sus actividades con luz natural, aseguremos que la ubicación del escritorio o mesa de estudio, obtenga el mayor beneficio de recibir la luz del día, en base a su posición. Es más frecuente que, en las tardes hagan las tareas escolares, por lo que, resultarí­a interesante, tal cuál se lo sugerí a los padres de José Gabriel, se sienten a leer un libro, a distintas horas del día y comprueben la eficacia de la luz en la consecución de sus objetivos.

Por otro lado, es necesario que la mesa y la silla de estudios, mantengan unas proporciones adecuadas a las medidas del niño(a), y este punto es uno de los más importantes para garantizar la permanencia del niño en el espacio fí­sico, dado que, si se siente incómodo, evadirá la situación, levantándose cada que pueda.

En ese momento de la terapia, ya organizando lo que se pudiera ver de forma externa al proceso de aprendizaje, consideré instruir a José Gabriel, y a sus padres, en la técnica de autoobservación, la que utilizamos para identificar las conductas no observables externamente. Una vez efectuado el entrenamiento, se le entrega una ficha que él pintarí­a con sus diseños favoritos, para que allí anotara cada que, algún hecho o situación acerca de su espacio de estudio le incomodará. A los 5 dí­as de seguimiento, tení­amos tres fichas completas, con datos no previstos, como: «Me da hambre el olor de la comida cuando mamá la prepara», «Suena el timbre de la clí­nica que está al frente a cada rato, y ladran mis perritos», «Me duele la espalda, porque la silla es dura», «No me gusta que atrás mí­o esté la pared y no me pueda mover», etc.

A raíz de estos comentarios, cada día fuimos mejorando el espacio escolar de José Gabriel, y Clarita, su pequeña hermana, quien tuvo la iniciativa de unirse a nuestros objetivos, justo al momento en el que pensábamos en que nombre colocarle a este espacio de estudio, en donde fluyeron las siguientes ideas: «Cuarto de cuadernos», «Colegio en casa», «Espacio de astronautas», etc. A estas alturas, el objetivo es que interioricen el concepto del nuevo espacio.

Una de nuestras últimas aventuras junto a José Gabriel, y su familia, fue emplear la técnica de Arteterapia, para relajarnos y crear decoraciones adecuadas para su espacio académico (Dibujos, notas motivadoras, estante con trofeos, una mascota vegetal, etc.).

Durante este proceso de acomodación del espacio académico, recordemos ir alternando el juego con la comunicación, para consolidar el ví­nculo de confianza con el niño(a).

Hace unos meses, la situación era completamente distinta, cómo hemos podido analizar, la diferencia entre las clases virtuales y las clases presenciales es abismal, y no sólo para José Gabriel. Por esto, es necesario que cambiemos de expectativa, una clase virtual no va a cumplir los mismos criterios que se tomaban en consideracion en una clase presencial, y viceversa.

Tratemos de continuar favoreciendo la adaptación de nuestros niños(as) enfocados en sus necesidades.

DÍAS DE DUELO: Descendiendo por la madriguera

Mi peor miedo, desde que era una niña, era que algún día, él me faltara.

A mis treinta y uno, ese miedo vino a casa, estaba allá­, yo no sabí­a, surgió de pronto, y así un martes de madrugada me enterarí­a que mi padre, abuelo materno, maestro, y mi gran amigo habría fallecido, aún sigo oyendo el eco del dolor de ese día.

No querí­a perderlo, no aún, no así, ¿Quizá nunca?

En ese momento sentí cómo la muerte se habí­a apoderado también de mi vida.

Es tan abstracto el amor, que el cuerpo que lo habita es el instrumento que nos permite materializarlo.

Desde hace unos dí­as, he vuelto a uno de mis libros favoritos «Alicia en el Paí­s de las Maravillas», y ahora que trato de explicar lo que siento, mi mente evoca lí­neas de sus fragmentos. ¡Jamás me habí­a sentido tan Alicia!

Capítulo 1: En la madriguera

Siento que estos dí­as los podrí­a representar la escena en la que Alicia caí­a hacia lo más profundo y oscuro de la madriguera por tratar de seguir a su admirado señor conejo, para no perderlo.

Para contextualizar, el relato dice así:

«La madriguera del conejo era en lí­nea recta como un túnel, y después torcí­a bruscamente hacia abajo, tan bruscamente que Alicia no tuvo tiempo de pensar en detenerse y se encontró cayendo por lo que parecí­a un pozo sin fondo. O el pozo era en verdad profundo, o ella caí­a muy despacio, porque Alicia, mientras descendía, tuvo suficiente tiempo para mirar a su alrededor y para preguntarse qué iba a pasar después. Primero, intentó mirar hacia abajo y adivinar a donde irí­a a parar, pero estaba todo demasiado oscuro para distinguir nada».

Aún me siento cayendo, y a veces me da vértigo no saber cuándo encontraré tierra firme nuevamente.

Sentir que no puede permanecer fí­sicamente lo que más has amado en la vida, es superar cualquier umbral de frustración, no hay marcha atrás.

Es triste reconocer que con la muerte se agota la posibilidad de tener nuevas experiencias junto a la persona amada. No habrá más abrazos, ya se escuchó su risa por última vez, no podré repetir la sensación de calor de estar recostada en su pecho, sintiendo los latidos de su corazón.

No voy volver más a casa, pensé. Y, no me referí­a al hogar de material noble en el que habí­a crecido, me referí­a a ese espacio triangular que se formaba entre sus costillas, en el que me refugiaba, en el que me sentí­a siempre a salvo.

Sé, que cómo yo, en estos momentos, hay muchas personas cayendo por la madriguera, por eso me atrevo a escribir algo tan personal, aunque no forma parte del diario que suelo escribir, lo que siento contiene un dolor puro, cómo le dice mi psicóloga, y si hay alguien atravesando por una situación similar que me está leyendo, quiero que sepa, que literalmente, lo siento mucho.

Este tiempo de distanciamiento, convierte cualquier episodio de transición de vida, en algo distinto. El homenaje que solemos tener en un tradicional velorio, el poder abrazar a tu madre y a tu familia para llorar en coro, la despedida usual, no es una opción dadas las circunstancias.

Tener que adaptarse a la pérdida, mientras nos adaptamos a esta forma de vida, transforma el dolor en inquietud, en incertidumbre, en angustia.

Desde que partió, vengo cuestionando cada una de mis creencias, me he reseteado más de una vez, pero aún sigo en la madriguera buscando a mi amado padre. Y, asumo que parte de mí­, se quedará en esa espiral de tiempo, hasta que nos volvamos a encontrar, porque contra todo pronóstico, no puedo resignarme a pensar que, aquí termina, nos faltó tiempo para amarnos, para reí­rnos, para abrazarnos.

Quizá sea uno de los textos más emotivos que me permita publicar en este blog, pero el objetivo sigue siendo el de aprender. más allá de una teorí­a o de ciencia, hoy escribo en nombre de la experiencia… Y sólo puedo decir que, nuestros ojos son escondites de memorias, y que, llorar me ha salvado.

Un duelo, es una perdida, y adaptarnos a todo lo que eso conlleva, trae consigo vivenciar el dolor del alma. Es necesario escucharnos, meditar, el silencio, permitirnos sentir, aprender a decir hasta pronto cada que un pensamiento de negación nos invada, y poder regalarnos un viaje al pasado cada que lo necesitemos.

El ví­nculo que entablamos con los demás, depende significativamente de la forma en la que las personas nos hacen sentir, y mi padre ha sido la persona que más ha influido en mí­.

Lo llevo dentro, es una sensación extraña, pero cuando tomo aire para seguir adelante, lo siento volviendo a tomar mi mano, como acompañándome, aunque no lo vea, aunque no lo escuche, aunque no lo pueda tocar más, este corazón mí­o, late por ambos.

Cuando tenemos este tipo de pérdidas, es cómo si el sol se escondiera, y lloviera intempestivamente, pero por dentro, es lógico que con el duelo se curse una depresión, y todo lo que eso conlleva.

Aceptar el estado de ánimo, nos permitirá tomarnos un tiempo, nuestras propias emociones serán el despertador que suene cuando estemos listos para retornar.

Por ahora, un tiempo esta bien, y es ahí donde no sólo extrañas la presencia de la persona amada, sino que, poco a poco, te extrañas a ti misma, porque ciertamente tampoco estás, ya no eres la de antes, y en medio del desprendimiento, hay que tratar de reconocerse.

El impacto emocional que trae consigo una perdida es indescriptible, pero hay mucho por hacer, y hay que empezar por uno mismo, concientización ante la realidad, desahogo, modular las emociones, pero sobre todo permitirnos sentir.

Si vienen recuerdos, voces, sensaciones, toma un momento en silencio, necesitas escuchar, presta atención, podría resultar más agotador el evitar hacerlo.

Además, el confinamiento en una situación como esta, genera otro tipo de emociones, y transforma el duelo en algo incierto, la pérdida del desahogo social, queda ciertamente limitada. Aunque, debo agregar que, con lo sucedido, los lazos con los miembros de mi familia se han fortalecido, y que, las personas que habí­a elegido a lo largo de mi vida como amigos(as), a pesar de la distancia fí­sica, me han hecho sentir como si me rodearan en un cí­rculo y me abrazaran hasta el cansancio.

Definitivamente el apoyo social en un proceso de duelo, te retorna al amor, a la esperanza.

«Reinaba en torno a ella una profunda oscuridad y solo conseguí­a ver un largo pasadizo que se abrí­a ante ella, en el fondo del cual se distinguí­a apenas la figura del Conejo Blanco, que desaparecí­a en la lejaní­a».

Para atravesar cada una de las fases de duelo, se requiere de un rol activo, necesitamos encontrar un propio significado a la pérdida, y formas de canalizar la angustia, yo he vuelto un poco al pasado, revisando videos, fotografí­as, escuchando canciones. Y mientras me mantengo en el presente, escribir me permite de alguna forma continuar hablándole.

Aunque quizá la tarea más dura de estos dí­as sea el tratar de ser una persona más justa conmigo misma, sin exigirme de más, pero a la vez, sin rendirme mientras lo echo de menos…

Después de todo, sí­ que cuando el tiempo me haga sombra, podré volver a casa, desprendiéndome de la tristeza, dejándola, antes de entrar, encima del tapete de bienvenida.

Después de todo, sé que aún puedo volver a mi refugio de colores, en dónde observo a mi padre cada que cierro los ojos, tranquilo y sonriente, en dónde lo siento, cuando observo mis manos, las que tantas veces el sostuvo, mientras las medía junto a las suyas y repetí­a, que eran las manos que más se le parecí­an. ¡Prometo construir lo mismo que hiciste con las tuyas, cuidándonos!

Dedicado a mi persona favorita, Jaime Ernesto Alfonso Muñoz Romero

CAPÍTULO II: «Ser padres en tiempos de Coronavirus»

Érase una vez, luego de estar a punto de iniciar una nueva semana, que las puertas de casa se cerraron, y los niños se escondieron de un virus invisible por un tiempo indeterminado. Así, el mundo empezó a cambiar cada día un poco más.

Luego, la vida en casa, se convirtió en el único escenario para los niños, los personajes que representan a algunos familiares, serían también su único medio para transmitir abrazos, la realidad cada día se volví­a más virtual, el contacto fí­sico cada vez más lejano, y ya ni podían explorar su increí­ble poder para camuflarse en la naturaleza mientras jugaban, como pequeñas criaturas salvajes.

Pero, mientras lo de afuera estaba en silencio, lo de adentro se escuchaba cantar cada vez más fuerte.

Érase una vez, que el mundo de afuera estaba censurado, y el mundo de adentro tení­a la oportunidad de ser explorado.

En este cuento que leerán, los niños se convertirán en la generación con mayor poder imaginativo, y quizá cuando el mundo se vuelva a detener en un futuro, ellos sepan cómo hacerlo mejor.

Para que, en tu cuento, alcancen este mismo desenlace, es necesario que escribas desde AHORA las mejores lí­neas para ellos.

Pero, para escribir, resulta inspirador leer primero, informarnos, estudiar, analizar y reflexionar.

Confianza y Comunicación:

Ten presente que, esta temporada de confinamiento, te convierte en la principal fuente de referencia sobre lo que ocurre tras sus ventanas.

El primer paso es que te tomes un tiempo en seleccionar y revisar información sobre el tema, orientada a los niños como, por ejemplo, algunos dibujos, cuentos, experimentos, vídeos y otras actividades que permitan iniciar la conversación.

Para explicarles sobre esta situación, el segundo paso es pedirles su opinión, no podemos construir algo, sin revisar primero los cimientos, ¿Cierto? Necesitamos saber qué es lo que ellos saben de esta pandemia.

No se deberí­a tratar de una conversación alarmante, pero si puedes guiarlos a razonar, a qué traten de sacar sus propias conclusiones.

Recuerda esto: Los padres son los principales facilitadores de pensamientos para sus hijos.

Observa:

Las respuestas que buscas, están frente a ti, observa la conducta de tu hijo(a), analiza qué cambios se han dado estas últimas semanas, puedes tratar de responder las siguientes interrogantes: ¿Cómo describes su hábito de sueño?, ¿Duerme tranquilo(a) o tiene pesadillas?, ¿Tiene insomnio?, ¿Cómo calificas su apetito?, ¿Se mantiene en el mismo peso?, ¿Se muestra más irritable?, ¿Tiene momentos de juego imaginativo?… Si notas alguna variación significativa, o tienes dudas y buscas orientación, aní­mate y busca apoyo psicológico.

Validar las emociones:

Conversa con tus hijos, háblales acorde a su edad cronológica, te recomiendo que el mensaje que vayas a expresarles emplee palabras claras, frases concretas, y que abarque un solo tema a la vez.

También ayuda que les manifiestes algunas de tus emociones. Si empiezas a quitarte la armadura, ellos te mirarán, y lo terminarán haciendo también.

Esto porque, hablar de tener miedo o acerca de sentirse triste, con los niños, podrá ayudarlos a expresar lo que sienten, y a validar sus propias emociones, llegando a sentirse más seguros.

Vamos a colocar un ejemplo, Graciela, una niña de 8 años, a quién le encanta dibujar dinosaurios, tiene miedo de tener el virus, y por lo menos, unas cinco veces al día coloca la palma de su mano derecha sobre su frente, luego de haberlo hecho con la frente de su hermanita, para tratar de comparar su temperatura, y ya se imaginarán cómo reacciona cuando percibe tener una temperatura más alta, lo más difí­cil para ella, no es el tener ansiedad, ni el manifestar una constante necesidad de comprobación de sus sí­ntomas, sino que, lo más difí­cil para Graciela es el pensar que no puede compartir lo que le pasa con sus padres.

Información selectiva:

Filtra la información que lees, escuchas y observas, y hazlo tan seguido que se convierta en un habito.

Verifica lo que tus hijos están escuchando, hay mucha información de fuentes de diversa í­ndole, en torno a la enfermedad del coronavirus.

Vamos a colocar otro ejemplo, imaginemos que, un sábado en la mañana, esta desayunando una familia, de pronto la madre se muestra ciertamente distraída, parece no estar prestando atención a lo que sucede en la mesa, sino que, esta totalmente atenta a las noticias que mira desde su celular, lo que genera curiosidad en sus dos hijos, de 4 y 6 años, quienes no le quitan la mirada por un largo periodo, y mientras esto sucede, la madre cada que lee una noticia, presenta los gestos de temor en ascenso. De pronto, la madre decide compartir una de las tantas noticias, es más, la lee tal cual delante de su esposo e hijos…

Con este ejemplo pretendo recordar que, muchas veces los medios textuales no exponen una categorí­a PG13, como los medios televisivos, por ejemplo en el caso de las pelí­culas que son solo para adultos.

En general, las noticias del periódico, TV, celular, radio, etc., tienen contenido únicamente para adultos. Quizá algunas páginas puedan ser revisadas por los adolescentes, pero esto luego de que los padres seleccionen dichos contenidos.

Actitud:

La visión que vayan a desarrollar los niños sobre la situación actual, no depende únicamente de la información que sus padres les transmitan, sino especialmente de la forma en la que lo hagan.

La actitud que manifestemos generará una respuesta en los niños, que vendrí­an a ser nuestros receptores primarios.

Tolerancia a la incertidumbre:

Cuando sucede algo, solemos regresar al pasado para evaluar situaciones en un contexto similar. La coyuntura actual, no lo permite, se trata de una situación atípica y lo que prima es la incertidumbre.

Aceptar que no sabemos lo suficiente sobre lo que va a ocurrir, es un paso que nos invita al silencio, a la reflexión, a analizar todas las posibilidades, y esta bien, pero todo eso nos distrae de disfrutar del presente.

¿Habías escuchado alguna vez sobre la técnica de Mindfulness?, esta técnica sugiere que mantengamos una atención plena dirigida al momento presente. La mejor manera de hacerlo es percibiendo las sensaciones.

Vamos a colocar un último ejemplo, imaginemos que estamos cenando, y que mientras lo hacemos estamos sentados en la mesa, junto a nuestra pareja, estamos presencialmente, es cierto, pero no estamos conectados con el momento, ya que en esa media hora, estamos teniendo una serie de pensamientos catastróficos sobre la pandemia. Lo que necesitamos es retornar al presente, el futuro es lejano e incierto.

El Mindfulness aplicado a esta situación sugeriría que la persona se permita «sentir», disfrutar de esa taza de café caliente, percibir el olor, la temperatura, el sabor, observar la escena de compartir ese momento junto a su pareja, escucharla, mirarla a los ojos… vivir el presente.

Es importante aprender a aplicarlo, para que a través nuestra propia vivencia, logremos transmitirlo a nuestros hijos.

Recordemos que, usualmente los niños se encuentran más posicionados en el presente, en lo inmediato, y le sacan el mayor provecho especialmente mientras juegan, así que, tal vez nos hace falta observarlos más, para ser también nosotros quienes aprendemos de ellos. Por eso jugar siendo adultos, se convierte en una estrategia de salud mental, jugar suele llamarse «tener un pasatiempo», ya sean hacia las plantas, la cocina, bordado, la carpintería, armar rompecabezas, coleccionar…

Altruismo:

Efectúen una lluvia de ideas, sobre la mejor forma de ayudar a los demás, estas actividades pueden ir desde acciones simples, como que te ayude a explicarle lo que sucede a niños más pequeños, mediante una carta, o un dibujo, hasta acciones más complejas, en donde podrán formular ideas para ayudar a otras personas, si tus hijos se centran en ayudar, estarán canalizando adecuadamente parte de sus emociones.

También resulta motivador que le cuentes a tus hijos noticias positivas, especialmente las que tienen que ver con personas ayudando a otras personas.

Más adelante, en otros capí­tulos resumiré algunas estrategias para proteger el bienestar emocional de los niños. El contenido incluye ideas que he podido ir desarrollando en las sesiones terapéuticas (Modo consejería) con padres, madres, cuidadores y familiares.

AJEDREZ: METÁFORA DE VIDA

Empieza la partida, el jugador sabe que debe emplear sus recursos del modo más adecuado en un tiempo determinado. El tiempo corre, y al tratarse de una confrontación bilateral, cada quien va asumiendo la responsabilidad absoluta en cada jugada. Cada jugada es precedida por un análisis de posibilidades, el cual surge de los conocimientos, técnicas, experiencias, entorno, personalidad, y estado de ánimo de cada uno de los jugadores.

Existen diversas teorías acerca del origen del ajedrez, una de las teorías más famosas relata que el ajedrez es un juego originario de la India. Etimológicamente procede del árabe «As-satrany», y éste del sánscrito “Chaturanga”. Palabra, que se otorgaba al ejército hindú tradicional, compuesto por elefantes, caballos, carros y soldados. Creado con el propósito de educar en el arte de la estrategia a guerreros, este juego de acuerdo a la posición inicial y movimientos de las fichas evidenciaba la estructura jerárquica de la India.

Por otro lado, la cultura Hindú asocia la práctica de este juego a la ley del Karma: Toda causa tiene un efecto, por lo que cada uno de los movimientos que realice el ajedrecista traerá una consecuencia sobre el juego. Siendo aplicable para la filosofía y la ciencia, el principio de causalidad, el cual afirma que todo evento tiene una causa.    

Ajedrología:

Se define como “Ajedrología” a la disciplina que analiza las expresiones del ajedrez. A lo largo del tiempo, han habido un sinfín de artistas que se han visto inspirados en este deporte. Tenemos por ejemplo, el poema titulado “Schachs d’amor”, creado por Ramón Miquel i Planas, el cual relata una partida de ajedrez entre dos participantes profesionales, simbolizados a su vez por los planetas de Marte y Venus. Es en este juego, en donde el tiempo es representado por un tablero de casillas blanquinegras, dividiéndolo en días de sol y noches de luna. El poema también da vida a cada uno de los seis tipos de piezas, encarnándolos en afectos para Marte, y en valores para Venus. Te invito a conocer los versos de este poema que asocian a las emociones con este deporte:

Estrofa I (Marte)

“Habiendo encontrado Marte en un templo a Venus, y teniendo entre ambos en su presencia a Mercurio, urdió Marte una partida de ajedrez, por manera aún no vista: tomando a la Razón por Rey sin preeminencia y a la Voluntad por Reina de gran poder, contempla por Alfiles a los Pensamientos y por Caballos a los Loores de dulce elocuencia; los Roques son Deseos que inflaman la memoria, y los Peones, Servicios que pugnan por el triunfo”.

Estrofa II (Venus)

“Para ejercitar su gloria quiso Venus por Roque a la cautelosa Vergüenza; por Caballos Desdenes en pago merecido; por Alfiles, Miradas de dulce contemplación; por Dama tomó a la agradable Belleza; y su Rey, como conviene a una historia de amor, fue el Honor, de existencia siempre en peligro; por Peones de toda fidelidad tomó a las Cortesías, armándolas y guarneciéndolas de toda clase de fingimientos”.

Estrofa LI

“Otro decreto establece y confirma que si el Rey no tuviese adónde retirarse ni quién le cubriera, y, por su parte, el enemigo progresase tanto que pudiera mortalmente herirle, al morir aquél, dará su cadáver como trofeo, y su pueblo, privado de estandarte, quedará en cautiverio si la vida aún le halaga. Que contra los peligros de una guerra cruenta, más defiende la vista que protege la adarga”.

El ajedrez, es entonces, más allá de un extraordinario deporte, objeto de arte para escritores. Existiendo así, libros de ajedrez enfocados a la enseñanza de tácticas y estrategias, como los de Jonathan Rowson: “Los siete pecados capitales en ajedrez” y “Ajedrez para cebras”.

Así como también libros de material didáctico para otras ciencias, como el de Nicola Lococo: “El Ajedrez de Pitágoras: Recursos ajedrecísticos para trabajar contenidos matemáticos de Primaria”.

Del mismo modo, distintos pintores recrean creativamente el juego de ajedrez.

La cinematografía también ha tenido influencia del ajedrez, estrenándose en 1975 el filme clásico: “El Séptimo sello” del director Ingmar Bergman. En donde el personaje Antonius Block juega una partida de ajedrez contra la muerte, la cual es personificada por un hombre vestido de negro. Es increíble el modo filosófico en el que Ingmar logra comparar a la vida como un rutinario juego contra la muerte.

Del mismo modo, Esmé Lammers, nos guía a la fantasía con su película: “Lang leve de Koningin”, título traducido al castellano como “Larga vida a la Reina”. En donde Sara, una pequeña de 8 años, crea un mundo mágico paralelo al suyo como medio de escape a sus problemas cotidianos. Este mundo es cuadrado, y tiene solo 64 espacios que alternan entre blanco y negro, representando un salón del castillo del rey, quien por miedo a la monotonía busca desatar una guerra con el reino vecino. Su reina, la reina blanca, se ve en la obligación de crear un juego para su amado, evitando así que muera en una guerra sin sentido. Es así, que la reina decide reunir a sus consejeros, soldados y sirvientes, y asignarles roles según sus capacidades, como alfiles, caballos, torres y peones, los cuales deberán regirse a un tipo de movimiento específico.

En el 2001 el Ajedrez nuevamente sale a relucir en la pantalla grande, en la película: “Harry Potter y la Piedra Filosofal”, una de las películas de mayor éxito taquillero. En donde, el director Chris Columbus se encargó de escenificar una partida desde el punto de vista de la fantasía entre Ron, Harry y Hermione, teniendo como rivales a fichas mágicas.

Al saber que, el ajedrez es musa para poetas, tinta para escritores, óleo color blanco y negro para pintores, actor protagónico para directores y objeto de estudio para las ciencias, es que considero importante que la psicología se vea en la necesidad continua de analizarlo.                                                                                 

Para escribir sobre ajedrez y psicología, me formulé la siguiente interrogante: ¿Por qué el ajedrez se vincularía específicamente con esta ciencia? Traté de brindar una respuesta visual y metafórica mediante la siguiente imagen:

Lo particular de la fotografía es el diseño de las uñas de la mano que guía la ficha del caballo, las cuales representarían distintas emociones. Cualquier persona con conocimientos básicos en ajedrez puede deducir que el movimiento por efectuarse, es un movimiento en falso, pues bien, ¿Qué jugador profesional o no, puede idear una estrategia oportuna, cuando está siendo dominado por las emociones?

Por este motivo, es necesario al hablar de ajedrez, hablar de mente, de procesos cognitivos, de inteligencia emocional, de personalidad, de estilo, de conducta no verbal, en fin, es necesario hablar de psicología.

La psicología del deporte, es definida por Weimberg & Gould, como aquel estudio científico de las personas y su conducta en el contexto del deporte. El psicólogo dedicado a esta rama, brinda asesoramiento a los jugadores, y a todos los agentes que intervienen en esta práctica. El propósito es que las características psicológicas se conviertan en favorables para el desempeño del jugador. Para esto, es necesario trazar un punto de partida, por lo que, el psicólogo analiza e identifica las variables psicológicas a potencializar en los jugadores.

La lucha ante el tablero de ajedrez pone en competencia a dos mentes, por lo que acorde a la psicología, es uno de los deportes que exige un mayor nivel de concentración y de dominio de emociones.

Es así, que el ajedrecista, antes de ejecutar un movimiento pensará en las consecuencias de este juego individual, dándose lugar al diálogo interno, en donde la capacidad de visión sobre el adversario será un punto clave.

Pues bien, ya que tenemos a las piezas de ajedrez recostadas en el diván, y al tratarse de un juego sumamente individualista, se sugiere a los apasionados de este deporte efectuar una introspección, analizando la dinámica de sus partidas, su estilo de juego, las consideraciones psicológicas que inciden en el cumplimiento de sus estrategias y las causas de sus errores más frecuentes respecto al componente psicológico.

Esta imagen corresponde al libro: “Psicología en Ajedrez II” de Rodolfo Garbarino & Maximiliano Preuss”, el cuál les recomiendo.

Ricardo Gullón, reconocido crítico literario y escritor, describe al ajedrez como aquel vicio solitario de dos en compañía. Reflexión que nos impulsa a analizar la intensa relación que se da entre ambos jugadores, especialmente porque esta relación no estará basada en el uso de la palabra ni en el contacto físico.

Esta confrontación directa del juego reúne distintos factores influyentes entre sí, como lo es la percepción que posee el jugador tanto de sí mismo, como del oponente. En tal caso, al jugar con un rival que considere principiante o menos talentoso, existirá la tendencia a subestimarlo. Y al contrario, cuando se perciba al contrincante como superior a uno, se podría subestimar al propio ser.

Así mismo, el entender la conducta no verbal del oponente, servirá para poder interpretar intenciones en sus jugadas y anticiparse a estas. Así como el conocer la conducta no verbal propia durante el juego, influirá en el control de la misma, evitando que sea interpretada a favor del oponente.

La personalidad del ajedrecista, se verá reflejada en su estilo de juego.  Esto quiere decir, que si conoces al jugador, será más fácil determinar la forma de juego que tendrá durante la partida.

Entonces, ¿Un jugador de ajedrez podría emplear la psicología como estrategia adicional en su partida? Por todo lo señalado anteriormente, considero que sí.

Por este motivo, históricamente el ajedrez ha sido fuente de investigación de diversos psicólogos. El psicopedagogo francés, Alfred Binet, en su incesante estudio sobre la mente humana descubrió el impacto positivo que ejerce la práctica de este deporte en la capacidad de memoria.

Del mismo modo, Sigmund Freud fue el primer psicoanalista en mencionar el juego de ajedrez, cuando en 1913 encontró similitudes entre los pasos requeridos para dominar este juego y las técnicas psicoanalíticas. Ernest Jones, experto ajedrecista y fiel discípulo de Freud, indicó sobre esta analogía que los aprendices de ajedrez llegan a descubrir que sólo es factible estudiar la apertura y el juego final. De tal modo podemos advertir que el psicoanalista y el ajedrecista aprenden de la práctica, siendo ambos “Psicoanálisis” y “Ajedrez” considerados como vías de expresión del arte.

Reuben Fine, uno de los mejores jugadores de los años 30, dejó los concursos internacionales y se convirtió en un reconocido psicoanalista. Dada la gran influencia de este deporte en su vida, en 1956, escribe el artículo “Observaciones psicoanalíticas respecto al ajedrez y los maestros ajedrecistas”, dando nuevamente un enfoque freudiano a este deporte, haciendo mención a la influencia del Ego, la agresión y el narcisismo. Así mismo, en su Libro: “La psicología del jugador de ajedrez”, profundiza sobre las motivaciones inconscientes del jugador, considerando al ajedrez como una agresión intelectualizada.

En 1925, los psicólogos rusos, Djakow, Petrowski y Rudik estudiaron a los profesionales más exitosos del ajedrez, para determinar que los factores estimulados por este deporte, serían la memoria visual excepcional, la velocidad para calcular, el poder combinatorio, la concentración y el pensamiento lógico.

En el siguiente artículo se detallaran los aspectos psicológicos vinculados al ajedrez.

Bibliografía:

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