La vida está llena de altibajos, y muchas veces, la psicología parece deslizarse entre los dedos, como un río que fluye rápidamente. Sin embargo, en medio de la oscuridad, hay oportunidades para el crecimiento y la resiliencia. En este artículo, explicaremos cómo podemos encontrar luz en el caos a través de la psicología positiva, utilizando los versos de mi poema como hilo conductor.
La psicología se desliza y me atropella,
y aunque a veces no me importe y la pierda,
sé que la encontraré de nuevo,
que aparece y que se esconde,
que se marcha y que se queda,
que es pregunta y es respuesta
, que es mi oscuridad, y es estrella,
ella se peina el alma y me la enreda
va conmigo, pero no sé a dónde va,
es mi rival, mi compañera,
qué está tan dentro y está tan fuera,
sé que volveré a perderle y la encontraré de nuevo
pero con otro rostro y otro nombre diferente y otro cuerpo…
Como dice la canción……
1. La Dualidad de la Experiencia Psicológica
La frase «La psicología se desliza y me atropella» refleja la naturaleza dinámica y a veces abrumadora de nuestras emociones y pensamientos. Esta dualidad se manifiesta en la psicología positiva, donde se reconoce que las emociones negativas son parte integral de la experiencia humana.
Reflexiona sobre un momento reciente en el que te sentiste abrumado por tus emociones. ¿Cómo lo manejaste?
Tristeza
2. La Oscuridad y la Luz
Cuando digo «que es mi oscuridad y es estrella», se evoca la idea de que incluso en los momentos más oscuros, hay destellos de esperanza y oportunidades de crecimiento. Según Martin Seligman, la psicología positiva se centra en cultivar emociones positivas y encontrar significado en la vida, lo que nos permite brillar, incluso cuando enfrentamos desafíos.
Flor de Loto
3. La Resiliencia como Compañera de Vida
«La psicología va conmigo, pero no sé dónde va». Esta idea encapsula la incertidumbre que a menudo sentimos en nuestro viaje personal. La resiliencia, que se desarrolla a través de las dificultades, se convierte en nuestra compañera constante. Barbara Fredrickson, en su teoría de la ampliación y construcción, sugiere que las emociones positivas pueden ayudar a construir recursos personales que nos fortalezcan en tiempos de crisis.
Resiliencia
4. La Evolución del Yo
«Volveré a perderla y la encontraré de nuevo, pero con otro rostro y otro nombre». Este verso refleja la idea de que el crecimiento personal es un viaje continuo. A lo largo de nuestras vidas, nuestras identidades cambian y evolucionan. Sonja Lyubomirsky nos recuerda que nuestras acciones pueden influir en nuestro bienestar, permitiéndonos reinventarnos y crecer a través de las experiencias.
Ave Fénix
5. Cultivando un Futuro Brillante
La conexión entre «la pregunta y la respuesta» sugiere que la búsqueda de respuestas en la psicología puede ser un camino hacia el autoconocimiento. Christopher Peterson enfatiza la importancia de identificar nuestras fortalezas personales, lo que nos ayuda a encontrar nuestro propósito y a construir una vida significativa.
Buda
Conclusión: Creciendo Desde el Caos
A medida que navegamos por el caos de nuestras emociones y experiencias, recordemos que la psicología positiva nos ofrece herramientas valiosas para cultivar la resiliencia, encontrar significado y crecer. Al compartir nuestras historias y reflexiones, no solo nos ayudamos a nosotros mismos, sino que también inspiramos a otros a encontrar su luz en la oscuridad.
Recuerda que cada experiencia, cada emoción, contribuye a nuestra historia única. La psicología está aquí, tanto dentro como fuera, como compañera y guía en este viaje.
¿Cómo encuentras luz en tus momentos de oscuridad? Comparte tus reflexiones en los comentarios y acompáñame en este viaje de autodescubrimiento.
Cuando uno es pequeño, su curiosidad y exploración recae sobre lo concreto, el juego se convierte en fuente de diversión y sirve como base para el desarrollo de conocimientos y habilidades futuras. Sin embargo, al crecer, uno busca respuestas a preguntas más complejas que requieren entendimiento de conceptos abstractos y evidentemente uno de los más importantes sería el concepto de la felicidad.
Ahora bien, muchos autores han hablado acerca de ella y realmente no hay un consenso absoluto sobre su definición. Sin embargo, Aristóteles es por excelencia el filósofo que ha profundizado más el tema de la felicidad, encontrando respuestas acertadas que coinciden con estudios recientes. En primer lugar, quisiera abordar un debate entre los argumentos de Aristóteles y Sigmund Freud acerca de la concepción de la felicidad. En un segundo apartado profundizaremos en los bienes que propone Aristoteles para alcanzar la felicidad. En un tercer punto a tratar abordaremos el aporte de la psicología en el logro de la felicidad, para finalmente comprender diversas temáticas que nos ayuden a reflexionar y tomar acción en nuestra vida diaria para ser feliz.
Aristóteles vs Sigmund Freud
Resulta interesante las ideas contrapuestas de dos autores respecto al logro de la felicidad. Por un lado, se encuentra la filosofía aristotélica explicando que las personas realizamos ciertas acciones con un fin determinado, pero ese fin se transforma en un medio para alcanzar algo y realmente sería muy desgastante y decepcionante que todo ello no tuviera un fin último. Por consiguiente, el Estagirita propone que la felicidad es el fin último, no puede convertirse en un medio para conseguir algo porque es autosuficiente, nosotros alcanzamos la felicidad no para conseguir algo, sino para alcanzarla como fin último. Entonces, para Aristóteles la felicidad si es alcanzable, pero “no es un estado, sino una actividad”, es decir, que uno debe trabajar constantemente para al final del camino decir si ha sido feliz o no.
En contraposición, Freud tiene una visión pesimista, porque considera que la felicidad es inalcanzable, fundamentalmente por tres razones:
Debido a que el propio cuerpo termina por su propia naturaleza en disolución.
Por la naturaleza exterior como eventos destructivos que no se pueden controlar.
Desde las relaciones con otras personas, porque estos vínculos comportan sufrimiento. Por lo tanto, Freud cree que es imposible para el ser humano conseguir esta felicidad plena al existir tanta desdicha y sufrimiento.
De todo lo anterior, podríamos hacer una reflexión acerca de si la felicidad es alcanzable o no. Personalmente, considero más acertada la concepción de Aristóteles, y quiero mencionar los argumentos en los que describe distintos bienes para alcanzar la felicidad.
Los bienes según Aristóteles
Pues bien, si vamos por pasos respecto a los bienes que propone Aristóteles, se encuentran los externos considerados como el reconocimiento de los demás, que puede ser en el colegio, en el trabajo, en el hogar, en un grupo social. Después, se encuentran los bienes del cuerpo que son la salud y el placer, en relación a la actividad física, al cuidado del cuerpo, a la alimentación balanceada.
Y finalmente los bienes del alma que está relacionada a la sabiduría y a la contemplación.
El aporte de la psicología
Si quisiéramos aterrizar en aquello que nos provee la psicología para que el ser humano alcance la felicidad diríamos que tiene bastantes herramientas para que una persona pueda llegar a este fin último.
Un psicólogo pretende ayudar a que un ser humano lleve una vida más tranquila, más plena, menos dolorosa, con menos sufrimiento innecesario, es por ello que está muy ligado a este tema de la felicidad. Porque aunque un psicólogo no diga explícitamente lo que uno tiene que hacer para alcanzarla, ayuda a que uno encuentre ese camino y descubra qué puede hacer para sentir esa tranquilidad interior.
Existe un panfleto del doctor Albert Ellis del por qué realmente se convirtió en un terapeuta.
El Dr. Ellis describe cada pensamiento que tuvo desde pequeño hasta la adultez y cuenta cómo se desafió a sí mismo con el fin de construir las teorías que ahora resultan bastante útiles para combatir trastornos que afectan a las personas en la actualidad. Cita a Epicteto quien dijo hace 2000 años “Las personas se trastornan no por los eventos que le suceden sino por su visión de estos eventos” y de forma más contemporánea la psiquiatra Marian Rojas Estapé, en sus conferencias anuncia que, “La felicidad no es lo que nos pasa, sino cómo interpretamos lo que nos pasa, disfrutar de lo bueno cuando llega y gestionar lo malo, cuando llega”. Ambos autores en distintos tiempos coinciden en la importancia de los pensamientos que uno debe traer a su mente.
Existen muchas terapias que contribuyen a tratar los trastornos, sin embargo me gustaría profundizar una de ellas que es la terapia cognitiva conductual, que puede dirigirse a su vez en personas con rasgos de algún tipo de trastorno. Tiene como base el ABC. La A corresponde a la situación descrita de manera objetiva por la persona, la B corresponde a todos los pensamientos automáticos escritos de forma literal que vienen a la mente de la persona y la C indica las emociones que siente la persona tras ese pensamiento y las conductas que realiza después del pensamiento que evoca su mente.
De ahí que, se pueda identificar tipos de pensamientos como las ideas irracionales y las distorsiones cognitivas. Es importante identificarlos porque vienen a nuestra mente de forma tan automática que nos genera un malestar innecesario, y al hacerlos conscientes podemos darnos cuenta de lo irracional y dañino que es pensar de esa manera.
A continuación, describiré diferentes temáticas que pueden contribuir a explorar el camino de la felicidad.
Temáticas para explorar el camino de la felicidad
Vivir el presente
En la actualidad encontramos herramientas como el mindfulness, una técnica de meditación que busca un estado de conciencia acerca del presente, siendo muy esencial porque la gente ahora vive en el pasado y algunos en el futuro, vivimos pensando entonces, en los tiempos que ya pasaron y en los que aún no han llegado, lo cual genera malestar innecesario. Es por ello que el mindfulness y otras herramientas nos ayudan a tomar conciencia del presente, del ahora.
Harvard y las conexiones
La Universidad de Harvard realizó un estudio durante 86 años, en el que participaron cerca de 700 adolescentes para descubrir qué factores lograban hacer a una persona feliz. Llegaron a reconocer que la felicidad se basa en las conexiones. Admite que nosotros podemos encontrar la felicidad en la calidad de las relaciones que tenemos.
Aquí adjunto el enlace del vídeo de la charla TED realizada por Robert Waldinger, profesor de psiquiatría de la Universidad de Harvard y maestro Zen, quien es el cuarto director del estudio.
La gratitud un paso a la felicidad
La gratitud es una de las emociones más poderosas que podemos experimentar. Reconocer y apreciar lo que tenemos no solo transforma nuestra perspectiva, sino también mejora nuestro bienestar emocional.
Desde la psicología positiva, se ha demostrado que practicar la gratitud tiene efectos significativos en nuestra felicidad. Este acto de reconocimiento activa un ciclo virtuoso: al enfocarnos en lo positivo, nuestra mente se entrena para buscar y valorar más experiencias gratificantes.
La gratitud también tiene un impacto en nuestras relaciones. Al expresar agradecimiento hacia los demás, fortalecemos los lazos sociales y fomentamos un ambiente de apoyo mutuo. Estas conexiones son cruciales para nuestra felicidad, como lo mencionamos anteriormente.
Sin embargo, cultivar la gratitud requiere esfuerzo y práctica. En un mundo donde a menudo nos enfocamos en lo que nos falta, puede ser fácil pasar por alto las bendiciones cotidianas. La psicología nos anima a adoptar hábitos que promuevan una mentalidad agradecida, como la meditación o la reflexión diaria sobre lo que valoramos.
Las personas agradecidas podrían encontrar aspectos positivos incluso en los acontecimientos que generan sufrimiento. Esto implica que, las personas agradecidas serían capaces de extraer aspectos positivos y aprendizajes vitales de cada situación y, por tanto, les resultaría más fácil superar de forma positiva la adversidad.
El amor como fuente de la felicidad
El amor y la felicidad son dos conceptos profundamente entrelazados. Estos elementos influyen en nuestra vida emocional y moldean nuestra salud mental y bienestar general.
Desde la perspectiva psicológica, el amor se presenta como una necesidad básica, tan esencial como la alimentación o la seguridad. La teoría del apego, formulada por Bowlby, sugiere que nuestras primeras relaciones influyen en cómo nos conectamos emocionalmente más adelante en la adultez. Un amor seguro puede ser un poderoso motor de felicidad, mientras que las relaciones disfuncionales pueden provocar angustia y malestar.
Es importante señalar que la felicidad no depende únicamente del amor romántico. La amistad, la familia y las conexiones comunitarias también juegan un papel crucial. El amor, en sus múltiples formas, actúa como un pilar que sostiene nuestra salud emocional.
En la actualidad, el individualismo puede llevarnos a subestimar la importancia de las relaciones interpersonales en nuestra búsqueda de la felicidad. Sin embargo, la psicología nos recuerda que el bienestar emocional no es un destino solitario, sino un viaje compartido. Fomentar conexiones genuinas, ser vulnerables y abrirse a los demás son pasos fundamentales para cultivar tanto el amor como la felicidad.
“El amor es el antídoto al miedo, al sufrimiento, al dolor y a la muerte. No hay nada que nos sane más que querer a alguien. Somos más fuertes cuando amamos y nos sentimos amados”. Marian Rojas Estapé.
Para finalizar, este artículo lleva por título “explorando el laberinto interior” porque al ser un laberinto, un lugar con diferentes caminos en el que uno siente que se aleja o acerca a la salida, tan similar es la vida de las personas. Cada uno de nosotros tenemos diferentes vivencias, entre triunfos y adversidades, cada persona al ser única, encuentra esas respuestas en distintos momentos de sus vidas.
Pero lo cierto es que no importa en qué etapa de la vida uno se encuentre, nunca es tarde para aprender y decidir ser feliz. Y tú, ¿Estás construyendo tu propio camino de la felicidad?
Hace unos días, mientras caminaba por una calle cualquiera, me di cuenta que sentía que iba tarde, aunque en realidad no había nadie esperándome. Buscando un lugar para reflexionar, encontré un asiento en un parque y, sin pensarlo, me hablé en voz alta: “¿Qué pasa? ¿Qué sientes? ¿Qué te preocupa? ¿Qué estás pensando?”. Me di cuenta que mi diálogo interno algunos días es superficial, casi siempre concreto, vago, algunas veces no le doy importancia y ha cambiado.
¿Realmente se lo que es un diálogo interno?
El diálogo interno es esa conversación silenciosa que mantenemos con nosotros mismos, también conocida como monólogo interno, esas conversaciones silenciosas y automáticas. A menudo lo ignoramos, pero reflexionar sobre nuestras emociones y pensamientos puede ser una de las tareas más difíciles de la vida. A veces, cuesta identificar y expresar lo que sentimos en un momento determinado, lo que puede llevarnos a la confusión.
Nuestra voz interior tiene un impacto significativo en nuestra salud mental. Puede ser el principal detonante de ansiedad, depresión y otros sentimientos como culpa, inseguridad, miedo y autocrítica. Sin embargo, si aprendemos a regularla, puede convertirse en una poderosa herramienta de afirmación, ayudándonos a gestionar nuestras emociones y fortalecer nuestra confianza. Por ello, es importante prestar atención a nuestro diálogo interno y evaluar si ha evolucionado junto con nosotros.
Tipos de dialogo interno
Idealmente, nuestro diálogo interno debería madurar y volverse más constructivo. Sin embargo, a menudo prevalece el diálogo negativo. Frases como “no soy suficiente” o “me voy a equivocar” son comunes en momentos de incertidumbre y miedo. Es fundamental reconocer estos pensamientos, ya que “no hay mayor crítico que nuestra propia mente”.
Según investigaciones en nuestra mente van a existir aproximadamente 60 000 a 80 000 pensamientos al día, algunos automáticos, repetitivos y otros ni siquiera son conscientes, imagina todo eso más el trajín de la cotidianidad, ¡que abrumador!, a lo mejor por eso disociamos, en otro artículo me gustaría hablar de ello.
Existen diferentes tipos de diálogo interno, y es probable que uno de ellos sea más predominante o que experimentes varios. Según Donald Meichenbaum (1971), conocido psicólogo por desarrollar el “entrenamiento en autoinstrucciones”, propone:
Diálogo interno desadaptativo/negativo: Pensamientos como «no soy suficiente», «no soy capaz de hacer esto» o «siempre me sale mal», «nunca lo lograré» o «no tengo lo que se necesita», «no debería haber dicho eso». Estos son autocríticos y negativos y pueden acabar con nuestra confianza, en lugar de motivarnos nos lleva a la frustración. Este tipo de diálogo limita la capacidad de acción.
Diálogo interno positivo: Pensamientos de aliento que promueven la confianza, afirmaciones que refuerzan nuestra motivación y determinación. por ejemplo, “puedo manejar esto», «he pasado por situaciones difíciles antes y he salido adelante», “yo puedo con esto”, etc.
Diálogo interno para la solución de problemas: Pensamientos proactivos que nos ayudan a enfrentar desafíos de manera práctica, por ejemplo «voy a dividir esta tarea en pasos manejables», «primero voy a organizar mis recursos», etc.
Reconocer, transformar o potenciar estos tipos de diálogo interno es clave para mejorar nuestra regulación emocional y desempeño en diversas áreas de la vida.
¿Cómo empezar a cultivar positivamente mi diálogo interno?
Este proceso a menudo implica primero tomar conciencia del diálogo interno actual, evaluar su utilidad y adaptabilidad, y luego reemplazarlo con pensamientos más constructivos y funcionales.
Tómate un tiempo para reflexionar: Encuentra momentos de calma para escuchar tu voz interna.
Identifica el diálogo negativo: Anota los pensamientos autocríticos y cuestiona si son realmente ciertos.
Reemplaza lo Negativo por lo positivo: Reemplaza pensamientos autocríticos por afirmaciones de aliento.
Practica la Autocompasión: Según Kristin Neff, psicóloga pionera en el campo de la autocompasión, es fundamental tratarte a ti mismo con la misma amabilidad que ofrecerías a un amigo. Esto implica ser comprensivo contigo mismo en momentos de un diálogo interno negativo y reconocer que el sufrimiento es parte de la experiencia humana, validar el momento difícil.
Cultivar un diálogo interno saludable no se trata sólo de suprimir pensamientos negativos, sino de aprender a entenderlos, gestionarlos y utilizarlos para mejorar. Con práctica y atención, puedes transformar tu diálogo interno en una herramienta valiosa para tu crecimiento personal.
Es muy probable que al leer este artículo sientas que con los tips antes mencionados no sea suficiente, es por ello que culminando este escrito te dejo una guía práctica para regular tus pensamientos y tu diálogo interno.
Relación con los pensamientos intrusivos
Nuestro diálogo interno está muy relacionado con los pensamientos intrusivos, esos pensamientos no deseados que aparecen de manera repentina en nuestra mente. Estos pensamientos pueden ser perturbadores y generar malestar emocional, pero es importante entender que su mera presencia no define quiénes somos ni afirma nuestras acciones.
Los pensamientos intrusivos pueden potenciar un diálogo interno negativo si no los regulamos adecuadamente, es decir, puede desencadenar un bucle tremendo de afirmaciones negativas que refuerzan la ansiedad o la inseguridad, va un ejemplo para que lo entendamos mejor, (primera afirmación negativa, “mi pareja me es infiel”, bucle de pensamientos intrusivos, “seguro está con ella”, “nunca me dice dónde va”, “no soy lo suficientemente buena para él”, “si lo fuera, no tendría que buscar a alguien más”, “nadie me quiere de verdad, siempre me abandonan o me engañan”, “si él realmente me amara, no haría esto”, “debo hacer algo para evitar que me deje”, “no puedo confiar en nadie, siempre terminaré sola”).
Sin embargo, con las herramientas adecuadas, podemos aprender a gestionar estos pensamientos sin dejarse atrapar por ellos y desengancharse a tiempo con la primera afirmación negativa.
Guía práctica para evaluar nuestros pensamientos
Cuando te encuentres atrapado en un ciclo de pensamientos negativos e intrusivos, puedes utilizar estas preguntas como herramienta de análisis y reflexión:
¿Es cierto este pensamiento?
¿Qué hechos a favor lo hacen cierto y qué hechos en contra lo desmienten?
¿Este pensamiento es coherente con mis valores?
¿Qué lo haya pensado significa que vaya a pasar?
¿Qué efecto tanto positivo como negativo me genera?
¿Hay otras formas de pensar sobre esto?
¿Qué pensamiento alternativo sería más realista?
¿De qué me sirve tener este pensamiento?
¿Cuánto me afecta del 1 a 100?
Este proceso de cuestionamiento nos ayuda a desarrollar un diálogo interno más consciente y funcional. No se trata de eliminar todos los pensamientos negativos, sino de aprender a relacionarnos con ellos de una manera más adaptativa. Al practicar regularmente este tipo de análisis, fortalecemos nuestra capacidad de mantener un diálogo interno más equilibrado y beneficioso.
Recuerda que este proceso requiere práctica y paciencia, de tiempo para que estas preguntas se convertirán en una herramienta para tu diálogo interno, ayudándote a mantener una visión más clara y realista de tus pensamientos y emociones.
Finalmente, te dejo una charla amena sobre la importancia del diálogo interno. Es fácil de entender y aborda conceptos clave. Lo recomiendo bastante.
Se observa en las noticias como aumenta la violencia entre hombres y mujeres. Cada día más víctimas y victimarios.
¿Como así?
Cuando una mujer no se respeta a sí misma, y nunca aprendió a quererse, busca ese querer fuera de ella, ya sea en la aprobación a toda costa de la pareja. los hermanos, las amistades. ¿Y porque ocurre esto? Porque en su niñez su familia la condicionó para que sea así. Una madre o un padre machista da ese ejemplo de por vida en el subconsciente de los niños.
A cuántas jóvenes se les podrá hacer la “broma” de: “un día tu papá salió a comprar pan y no regresó” aludiendo al hecho de que el padre abandono el hogar y el completo cuidado de ella y su familia. En nuestra sociedad podría resultar recurrente y tal realidad afecta mucho psicológicamente, la mujer buscará en su próxima pareja en la mayoría de los casos el padre ausente y este le brinde una extrema atención a sus necesidades basándose en un apego ansioso, mujeres dependientes (aguantando insultos, golpes, etc).
Una familia disfuncional con padres separados, mala relación entre hermanos es el principal bicho de la sociedad, las personas crecen con una concepción errada de lo que es un comportamiento normal de una persona en sociedad, y crecen con muchas inseguridades qué los hace seres violentos, irrespetuosos, orgullosos, prepotentes con una idea de que esa máscara los protege y repitiendo patrones de comportamiento qué vio en la familia.
Ejemplo de caso:
Supongamos que una familia de esposos tiene 2 hijas, pero la primera hija la engríen demasiado, hasta el punto de que no hace sus deberes y todo se lo hacen. pero a la segunda la descuidan bastante y le hacen comparaciones constantes de “porque no eres tan inteligente como tu hermana, sigue sus pasos”, “ay… mi primera hija es bien despierta, no como la segunda que para en las nubes”. El maltrato de familiares, primos, y más la ausencia paterna la harán una mujer con baja autoestima y conformando una visión distorsionada de ella misma aceptando una cadena de maltratos toda su vida. ¿Claro está, si no sabe poner límites, quién le enseña de estos? Pues el padre, es el que nos enseña a defendernos de la vida.
Qué trabajar en terapia psicológica:
En muchos casos, las heridas que deja un padre ausente pueden ser difíciles de superar por cuenta propia. Si este es tu caso, te aconsejamos asistir con un psicólogo, te proporcionará el apoyo y las herramientas necesarias para aliviar tu sufrimiento, como:
– Desarrollar competencias en las siguientes áreas: emocional, social, cognitiva, moral y desarrollo personal.
– Desarrollar la resiliencia, recurso fundamental para superar las condiciones adversas de la vida.
– Ayudar a los niños, niñas y adolescentes a desarrollar factores protectores frente a la adversidad y, particularmente, a la ausencia de los padres.
– Desarrollo de habilidades sociales, para afrontar y superar los sentimientos de ausencia y lograr bienestar. Como un recurso para el desarrollo de competencias en la infancia; encontrando que los niños con comportamiento disruptivo tienen menos habilidades sociales, mostrando así que la práctica de comportamientos sociales, favorece el bienestar, la adaptación y la aceptación de los otros.
– Estrategias de afrontamiento y regulación emocional.
– Ayudar a descubrir los recursos internos y externos con los que cuenta. (Dacosta, s.f.)
Referencias:Dacosta, C. C. (s.f.). Codex Psicologia. Obtenido de https://codexpsicologia.com/crecer-con-padres-ausentes/
“Te espero cuando miremos al cielo de noche: tú allá y yo acá”. Mario Benedetti
Siempre he sido escéptica respecto a las relaciones a distancia. En lo personal, la cercanía física, el contacto diario y la posibilidad de compartir pequeños momentos son de vital importancia en cualquier relación de pareja. Pienso que, sin estas interacciones cotidianas, una relación no podría prosperar. Es difícil que solo ver a alguien a través de una pantalla o escuchar su voz a través de una llamada, reemplace la experiencia cotidiana en pareja. Esa idea me acompañó durante mucho tiempo, convenciéndome de que las relaciones a distancia simplemente no eran viables a largo plazo.
Sin embargo, mi mejor amiga logró desafiar por completo estas ideas mías. Hace tres años conoció a alguien mientras estudiaba en el extranjero, y lo que empezó como una conexión casual terminó convirtiéndose en una relación seria, pese a los kilómetros de por medio. Durante meses vi cómo, a través de dedicación, paciencia y comunicación, lograron mantener una relación que yo jamás hubiera creído posible. Hoy, están comprometidos y se casarán en nueve meses. Esta experiencia me ha hecho replantear mis creencias y reconocer que, aunque no son fáciles, las relaciones a distancia pueden funcionar si ambas partes están dispuestas a comprometerse y a construir algo sólido desde la distancia. Es importante considerar que, como toda relación, mantener algo perdurable en el tiempo conlleva desafíos también, los cuales veremos a continuación:
Desafíos comunes en las relaciones a distancia
Una de las principales barreras es la comunicación limitada, aspectos como diferencias de horario y falta de contacto físico pueden traer problemas en la relación de pareja. Aunque las videollamadas y los mensajes son herramientas útiles, no siempre logra el efecto que una conversación cara a cara tendría. Este distanciamiento puede generar malentendidos, especialmente si una de las partes siente que la otra no está tan presente como desearía. A esto se suma el reto de los celos y la inseguridad, que a menudo emergen cuando no se tiene acceso constante al entorno de la otra persona. La falta de proximidad puede alimentar miedos sobre lo que está ocurriendo en la vida de la pareja, y sin una base sólida de confianza, estas emociones pueden crecer desmedidamente. Además, si la distancia es prolongada puede generar un profundo sentimiento de soledad. Aunque la conexión emocional sea fuerte, la ausencia física puede llegar a afectar la manera en que se vive el amor. La falta de cercanía, de compartir rutinas diarias o de simplemente estar presentes uno para el otro puede hacer que, con el tiempo, la distancia se sienta aún mayor. Esta sensación de soledad, si no se aborda adecuadamente, puede debilitar el vínculo y hacer que la relación se tambalee o incluso termine.
Estrategias para fortalecer una relación a distancia
En el apartado anterior hablamos de los desafíos que enfrentan las relaciones a distancia, pero también es esencial ofrecer estrategias que ayuden a superarlos. Una de las más importantes es aprovechar al máximo las herramientas tecnológicas disponibles. Además de los mensajes de texto, es útil incorporar videollamadas regulares, que permiten una conexión más cercana, para ello podemos utilizar aplicaciones como Zoom, FaceTime o Skype. Otro aspecto crucial es el establecimiento de metas en común, tener un objetivo compartido, ya sea planear el próximo reencuentro o trabajar juntos en un proyecto personal o profesional, puede ser un motor que mantenga la motivación y el sentido de unidad a pesar de la distancia. Esto ayuda a que la relación tenga una dirección clara y un propósito, lo que fortalece el compromiso entre ambos. La honestidad y la confianza también juegan un papel fundamental en cualquier relación a distancia. La transparencia es clave para evitar malentendidos y garantizar que ambas partes se sientan seguras en la relación.
Finalmente, compartir pequeñas rutinas puede hacer que la distancia se sienta menos abrumadora. Actividades sencillas como ver una película al mismo tiempo, cenar «juntos» a través de una videollamada o leer el mismo libro pueden mantener viva la chispa y generar momentos de conexión genuina. Estas rutinas no solo ofrecen un sentido de cercanía, sino que también permiten que ambos compartan experiencias y fortalezcan la relación.
El impacto emocional de la distancia en la pareja
Como último punto, es importante abordar el impacto emocional que la distancia puede tener en una pareja. Las relaciones a distancia, aunque complicadas, ofrecen una oportunidad única para que cada individuo se enfoque en su propio desarrollo personal. Estar separados permite a ambos trabajar en sus metas individuales, intereses y crecimiento personal, lo que, a su vez, enriquece la relación cuando vuelven a encontrarse. Sin embargo, no podemos ignorar que la distancia afecta aspectos esenciales como la intimidad y la cercanía física, factores que son cruciales en cualquier relación amorosa. Esta ausencia puede generar frustración, pero también es una prueba de paciencia y resiliencia.
Finalmente, cuando llegue el momento de reunirse de nuevo, ambos tendrán una apreciación renovada por la presencia física del otro. Lo que antes se daba por sentado —un abrazo, una conversación cara a cara o incluso una simple caminata juntos— será visto como un verdadero privilegio y un regalo. La distancia puede enseñar a valorar lo esencial, y al final, las parejas que superan estos desafíos suelen salir más fuertes, con un amor más sólido y profundo.
Canción: «Hey There Delilah» — Plain White T’s.
Para concluir, es importante reconocer que las relaciones a distancia, aunque presentan diferentes obstáculos y desafíos, no están condenadas al fracaso. Si bien la separación física puede generar incertidumbre, soledad y dificultades de comunicación, estos obstáculos no son insuperables. Las parejas que logran desarrollar paciencia y confianza mutua suelen encontrar maneras creativas de fortalecer su vínculo, incluso a kilómetros de distancia. La clave está en tener una comunicación constante y honesta con la pareja, en la capacidad de escuchar y expresar lo que uno piensa y siente, y en el compromiso de ambos de mantener viva la relación a pesar de lo que pueda pasar en el camino.
A lo largo del tiempo, muchas parejas descubren que la distancia, en lugar de debilitarlas, les ha permitido conocerse más profundamente y valorar más los momentos juntos. Las relaciones a distancia pueden ofrecer la oportunidad de crecimiento personal y de fortalecer el amor de una manera única, ya que enseñan a las personas a ser más pacientes y conscientes del valor del compromiso. En definitiva, aunque no son el tipo de relación más fácil, muchas historias de éxito demuestran que, con el esfuerzo adecuado, pueden no solo sobrevivir, sino prosperar y perdurar en el tiempo.
«La distancia solo es una prueba para ver qué tan lejos puede viajar el amor.»
REFERENCIAS:
Sánchez Escárcega, J., & Oviedo Estrada, L. (2005). Amor.com: vínculos de pareja por internet. Revista Intercontinental de Psicología y Educación, 7(2), 43-56.
Seguramente en algún momento han escuchado la frase “piensa antes de hablar”, dentro de una discusión, cuando dijimos algo de lo que nos arrepentimos o cuando herimos a alguien con nuestras palabras.
Esta frase se refiere a que cuando pasamos por un momento difícil, una discusión o en general alguna situación que represente personalmente una ofensa o un problema tendemos a reaccionar de una manera apresurada o impulsiva.
Esto ocurre debido a que, entre la percepción, la emoción y la conducta, existe la inteligencia emocional, este término se refiere a la conexión de la conducta y la emoción desde la percepción, en la que más allá de lo que haya ocurrido, consideramos las consecuencias de nuestras reacciones sin dejar de lado nuestros sentimientos.
Significa comprender nuestras emociones tanto como la de los demás, ayudando al proceso de regulación que finaliza en una reacción apropiada y más controlada, esto ayuda a expresar nuestro sentir ya sea positivo o negativo forjando relaciones más sólidas y honestas.
Para entenderlo mejor, un poco de teoría
Goleman (1995) sostiene que las competencias emocionales se dividen en dos categorías: intrapersonales e interpersonales. Las primeras se refieren a la relación que establecemos con nosotros mismos y la segunda a las relaciones que tenemos con los demás, teniendo en cuenta que la primera significa conocer nuestras propias emociones, límites y percepciones y la segunda la dinámica que tenemos con cada persona.
Además, se refiere a este tipo de inteligencia como una herramienta para la adaptabilidad de cada uno de nosotros ante los cambios, ya que las emociones influyen en cada reacción.
Atribuyó 5 puntos fundamentales dentro de la Inteligencia emocional:
Autoconocimiento: Es el saber que una persona adquiere de sí mismo, relacionado con la introspección, un término que nos guía hacia una mirada profunda a nuestro interior no solamente relacionado a nuestras emociones sino también a nuestros actos y sus causas.
Autorregulación: Este punto se relaciona con la capacidad de desarrollar una evaluación de nosotros mismos, entendiendo nuestras maneras y aprendiendo a responder a las situaciones que se nos presentan, pasando por diferentes fases planificación, ejecución y autorreflexión.
Motivación: El conjunto de factores externos o internos que nos llevan a hacer lo que hacemos y tomar las decisiones que nos llevarán a una meta.
Empatía: También relacionada con la afinidad, simpatía y comprensión, se refiere a comprender lo que los demás sienten y sus razones de actuar.
Habilidad social: Este punto es un tanto amplio de comentar debido a que engloba muchos elementos que la componen, el desarrollo de la comunicación asertiva, la escucha activa y los puntos anteriormente mencionados compondrán nuestra capacidad para crear y mantener relaciones con otras personas.
Todas estas cualidades conforman la inteligencia emocional, en algunas personas está más desarrollada por lo que son capaces de mantener posturas reguladas y lograr calmar las emociones más feroces; sin embargo, llegar a ello no es tarea fácil, ya que hay que trabajar cada uno de estos aspectos y ello conlleva energía y tiempo.
Según Mayer y Salovey (1997) debemos ser “pensadores con un corazón” que logramos percibir, comprender y manejar relaciones sociales.
Al mismo tiempo estructuraron un modelo de 4 ramas interrelacionadas, en primer lugar la percepción emocional que se aboca a identificar las emociones tanto ajenas como propias; segundo, la facilitación emocional del pensamiento referido a poder aprovechar las emociones para apoyar la solución de problemas o la toma de decisiones; tercero, la comprensión emocional relacionado al entendimiento de como las emociones se relacionan e impactan en las acciones de otras personas; y por último la regulación emocional capacidad de ajustar las emociones para poder moderar o distanciarse de la emoción para tomar acciones más controladas.
FINALMENTE, NO HAY QUE OLVIDAR QUE …
La inteligencia emocional no se trata de poner de lado las emociones que se consideran negativas, sino saber sobrellevarlas y canalizarlas de una forma positiva ya que todas las emociones cumplen una función adaptativa en nuestras vidas.
Desarrollando nuestra inteligencia emocional no solamente estaremos mejorando nuestra reacción a diversas situaciones sino, nuestra percepción de estas, abrazando cada emoción que se presente, entendiendo mejor a los demás y a nosotros mismos para así potenciar nuestras relaciones y “pensar antes de hablar”.
Referencias:
Goleman, D. (1995). Inteligencia emocional. Barcelona, España: Kairós.
Martins, J (2024). La importancia de la inteligencia emocional. recuperado de: https://asana.com/es/resources/emotional-intelligence-skills
Ruiz, A (2023). Emociones negativas. Recuperado de: https://www.iepp.es/emociones-negativas/
“Porque te tengo y no porque te pienso porque la noche está de ojos abiertos porque la noche pasa y digo amor porque has venido a recoger tu imagen y eres mejor que todas tus imágenes porque eres linda desde el pie hasta el alma porque eres buena desde el alma a mí porque te escondes dulce en el orgullo pequeña y dulce corazón coraza
porque eres mía porque no eres mía porque te miro y muero y peor que muero si no te miro amor si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera pero existes mejor donde te quiero porque tu boca es sangre y tienes frío tengo que amarte amor tengo que amarte aunque esta herida duela como dos aunque te busque y no te encuentre y aunque la noche pase y yo te tenga y no.”
(Corazón Coraza, Mario Benedetti)
Para Ding et al. (2021) La ruptura es uno de los eventos más recurrentes en nuestra vida e influye en la estabilidad del bienestar y la felicidad en forma de estrés, ansiedad, depresión, abuso de sustancias, trastornos del sueño y de la alimentación.
La ruptura amorosa requiere de un proceso de adaptación que implica flexibilidad, las experiencias previas y creencias (Ponce & Bismarck, 2020)
Hoy en día, las personas atribuimos una ruptura a problemas para satisfacer determinadas necesidades dentro de la relación (Bravo et al., 2017).
¿Qué otros factores están en relación a una ruptura?
El lado oscuro del corazón (1992)
El día de hoy vamos a presentarles una guía post ruptura y acompañaremos a Oliverio, protagonista de “El lado oscuro del corazón” (1992) interpretado por Darío Grandinetti.
¡Alerta de Spoiler!
Oliverio es un poeta que se gana la vida recitando poemas usando sus dones de seductor conoce a una mujer que llama su atención, Ana, una prostituta que posee las mismas capacidades de seducción. Oliverio reconoce estar enamorado de ella y aunque pasan muchos momentos juntos, ella decide dejarlo para tener una mejor vida con su hija, dejando a Oliverio destrozado, pero sembrando una semilla de autocompasión en él.
El “quid”…
La autocompasión es el nivel de afrontamiento eficaz y resiliente ante acontecimientos importantes como lo es la ruptura amorosa y brinda un apoyo emocional de manera interna y una motivación intrínseca para seguir adelante (Braehler & Neff, 2020)
Nuestro protagonista al experimentar su ruptura decidió afrontarlo de una forma peculiar haciendo que la desdicha salga de su vida e incluso se permitió la oportunidad de conocer a alguien más.
Suele pasar que luego de una ruptura evitamos implicarnos emocionalmente en una relación para evitar sufrir una nueva perdida sin embargo para Kansky y Allen (2018) esto solo privaría que desarrollemos intimidad con los demás incluyendo familia y amigos.
El desarrollar la capacidad de responder al dolor puede brindarnos una mirada amable de la ruptura como parte del ser humano y que beneficia el crecimiento personal (Chau et al., 2022)
En una investigación realizada en la Universidad de Almería, España (Peña & Pozo, 2024) se señaló que uno de los factores principales de una ruptura es la perdida de la intimidad o desvinculación romántica, donde hay una dificultad en la cercanía y en la conexión con la pareja. Así mismo, se evidenció que las relaciones mas largas presentaron un nivel de duelo mayor junto a mayor malestar y que las personas que no iniciaron la ruptura presentan un nivel mas alto de duelo que los que la iniciaron. Y se concluyó que el desarrollo de autocompasión se relaciona con una mejor adaptación.
Una ruptura amorosa es dolorosa y angustiante, pero podemos elegir experimentar el dolor o el sufrimiento evitando el dolor.
¡El lado oscuro del corazón es nuestra recomendación fílmica para ustedes queridos lectores ya que contiene poesía, comedia y mucho romance!
En este mundo modernizado donde todo se puede conseguir de manera inmediata, el sexo no es la excepción. Esta facilidad ha llevado, en muchos casos, a una hipersexualización y a conductas de riesgo que pueden exponernos no solo a enfermedades de transmisión sexual (ITS) sino también a riesgos emocionales más profundos.
El propósito de esta entrada no es juzgar cómo cada persona vive su vida sexual, sino invitar a una reflexión consciente sobre desde qué lugar nos estamos relacionando sexualmente con otros. ¿Desde qué punto estamos entregando nuestro ser, nuestro cuerpo, y nuestra energía sexual a alguien más?
Según la cultura oriental, nuestro cuerpo y mente están conectados a través de centros energéticos llamados chakras, que en sánscrito significa «círculos». Existen siete chakras principales, y mantenerlos alineados es esencial para llevar una vida equilibrada (Sharamom y Baginski, 2017).
El primer chakra, conocido como el chakra raíz o Muladhara, está ubicado en la base de la columna vertebral, entre el perineo y el coxis. Este chakra es fundamental para nuestra identidad física, nuestra estabilidad y nuestro sentido de seguridad y está caracterizado por el color rojo. Nos enraíza a la tierra y nos conecta con la vida material, estableciendo las bases de nuestras necesidades básicas y emocionales. Si este chakra está desalineado, podemos sentirnos inseguros, desconfiados, e incluso desarrollar timidez hacia nosotros mismos y hacia otros, lo que nos impide establecer relaciones sanas.
El segundo chakra, conocido como el chakra sacro o Svadhisthana, se encuentra debajo del hueso púbico, en la región genital y el plexo hipogástrico. Este chakra está asociado con la identidad emocional, la creatividad, el deseo y la capacidad de sentir y desear. Es el depósito de nuestra energía vital y está caracterizado por el color naranja. Cuando este chakra está desalineado, podemos experimentar problemas sexuales, dificultades para expresar nuestras emociones y una desconexión con nuestra creatividad y pasión.
Durante un encuentro sexual, no solo se produce una conexión física con la otra persona, sino también una conexión energética, especialmente a través de estos dos chakras. Al conectar de esta manera, absorbemos parte de la energía de la otra persona y también compartimos la nuestra. Es por ello que es importante reflexionar sobre cómo te sientes después de cada encuentro sexual: ¿te sientes revitalizado o, por el contrario, drenado y vacío?
Ver el sexo no solo como un acto placentero, sino como un medio para expresar nuestro ser en libertad con la otra persona, desnudando no solo nuestro cuerpo sino también nuestra alma, nos permite generar una conexión más profunda. Este tipo de intimidad espiritual no solo alimenta la pasión en la relación, sino que también fortalece un vínculo íntimo y significativo con la otra persona.
Para concluir, les comparto un fragmento del libro El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl (1946): «El amor es un fenómeno tan primario como pueda ser el sexo. Normalmente el sexo es una forma de expresar el amor. El sexo se justifica, incluso se santifica, en cuanto que es un vehículo del amor, pero sólo mientras éste existe. De este modo, el amor no se entiende como un mero efecto secundario del sexo, sino que el sexo se ve como medio para expresar la experiencia de ese espíritu de fusión total y definitivo que se llama amor» (p. 113).
La intimidad es el espacio donde lo divino se encuentra con lo humano – David Deida (libro El camino del hombre superior)
Referencias:
Sharamon, S. & Baginski, B. (2017). El gran libro de los Chakras. Conocimientos y técnicas para despertar la energía interior. Editorial EDAF
Frankl, V. (1946). El hombre en busca del sentido. Herder Editorial
Algunas personas consideran que maquillarse es simplemente colocar color y brillo en el rostro. Sin embargo, el maquillaje es un arte que va más allá de solo aplicarlo. Es necesario manejar ciertas técnicas, practicar y poseer las herramientas adecuadas para realizarlo correctamente y que se vea agradable en el rostro. No todo el mundo sabe hacerlo bien.
Es fundamental resaltar la belleza de las mujeres a través del cuidado personal, ya que verse bien, impacta positivamente en cómo nos sentimos. Desde hace algunos años, he dedicado más atención y tiempo a mi rutina de maquillaje y cuidado del rostro. Para mí, maquillarme se ha convertido en un momento de atención plena que me permite conectar conmigo misma y realzar mi confianza, ayudándome a sentirme más hermosa.
El cuidado personal influye positivamente en la autoestima.Es importante resaltar que el autocuidado no es exclusivo de un género; tanto hombres como mujeres pueden beneficiarse del maquillaje y el skincare. Estos rituales de cuidado no solo mejoran la apariencia física, sino que también fomentan una mayor conexión consigo mismos y refuerzan la autoconfianza en cualquier persona.
El maquillaje como expresión personal
El maquillaje es un medio poderoso para la autoexpresión y la transformación personal. Se puede explorar con diferentes looks, esto puede influir positivamente en la autoestima, ofreciendo un sentido de control sobre la identidad y cómo gustas que los demás te perciban.
Gueguen y Jacob (2011) demostraron en su investigación publicada en Psicología de la Estética, la Creatividad y las Artes que el uso del labial, por ejemplo, puede aumentar tanto la percepción de atractivo como la autoestima de quienes lo usan. Y en efecto, ¿te has sentido distinta cuando usas un labial rojo, un nude o color vino? Cada uno expresa un distinto estado anímico, brindando mayor confianza personal, así como también a expresar lo que se desea dependiendo del contexto y de la vestimenta, lo que lleva a una mayor sensación de empoderamiento.
Skincare y bienestar emocional
El ritual de autocuidado, especialmente a través de una rutina de skincare, se ha convertido en un momento crucial de calma y autoatención en mi vida cotidiana. Según Crouch et al. (2018), en su estudio sobre el impacto del autocuidado en la salud mental, una rutina de cuidado personal puede servir como una forma efectiva de reducir el estrés y fomentar el bienestar emocional. Dedicar tiempo a un ritual de autocuidado no solo mejora la piel, sino que también se convierte en un momento de mindfulness en su máxima expresión. Proporciona un espacio de atención plena, donde puedes conectarte contigo mismo, observar tu rostro con cuidado y disfrutar de las texturas y aromas de las cremas. Particularmente experimentó momentos específicos de alivio, ya sea por los suaves masajes que me doy al rostro, por quitarme el maquillaje después de un día agotador, o por la frescura que siento al cuidar de mí misma.
Y si, todos ya somos bonitos al natural, sin embargo, una piel bien cuidada puede tener efectos profundos en la autoimagen de una persona, esto trae consigo mayor confianza, “nos sentimos bonitos, nos perciben bonitos”, por supuesto también es necesario la buena actitud.
Menos, es más, todo con moderación
En un mundo donde las presiones sociales muchas veces se disfrazan de tendencias, el uso del maquillaje y el skincare puede convertirse en un tema delicado. Encontrar el equilibrio entre lo necesario y lo superficial o exagerado realmente es un reto. Como señala el psicólogo David Leary, “La imagen que proyectamos puede verse afectada por la necesidad de encajar en estándares sociales, lo que nos lleva a una lucha interna entre la autenticidad y la conformidad” (Leary, 1995).
Piensa en el maquillaje y en el hábito de cuidar la piel como herramientas, y no como algo de lo que tengas que depender para sentirte segura(o) de ti mismo. Pueden resaltar lo que ya eres, pero jamás deberían definirte. Mantén tu genuidad en cada uno de tus looks, usa tus colores favoritos, prueba y práctica. Por último, usa los truquitos de maquillaje para sentirte bien contigo misma, para resaltar la belleza que ya posees, sin buscar validación en los demás.
«La belleza comienza en el momento en que decides ser tú misma.» Coco Chanel
REFERENCIAS
Gueguen, N., & Jacob, C. (2011). El efecto del color del lápiz labial en la percepción de la atractividad y la autoconfianza. Psicología de la Estética, la Creatividad y las Artes, 5(2), 170-174.
Crouch, M., & Ritchie, H. (2018). El impacto de las prácticas de autocuidado en la salud mental: una revisión sistemática. Revista Internacional de Enfermería en Salud Mental, 27(3), 900-911.
Leary, D. (1995). Autopresentación: Manejo de Impresiones y Comportamiento Interpersonal. Boulder, CO: Westview Press.
“Nuestra única posesión es nuestra existencia desnuda” – Viktor Frankl
¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Por qué motivo habitamos esta tierra? ¿Tendrán todas nuestras experiencias, tanto positivas como negativas, algún propósito? Son preguntas que todos nos hacemos en algún momento. La única certeza que tenemos es que en esta vida vamos a experimentar dolor, sufrimiento, y que eventualmente vamos a morir. Aunque muchas personas ven la muerte como lo antagónico de la vida, en realidad es una parte integral de ella.
Recientemente, comencé a leer el libro “El Hombre en Busca de Sentido” de Viktor Frankl, un psiquiatra de origen judío quien sobrevivió a los horrores de cuatro campos de concentración, entre ellos el de Dachau y Auschwitz entre los años de 1942 a 1945. Este libro había estado en mi lista de lecturas pendientes por mucho tiempo y cuando finalmente lo tuve en mis manos no pude dejar de leerlo. Es una obra realmente impresionante, y considero que quienes estén atravesando una crisis existencial deberían leerlo al menos una vez en la vida.
Una de las partes que más me impactó fue cuando Frankl describe cómo los prisioneros, después de un tiempo, desarrollan una apatía que les hace indiferentes al sufrimiento de sus compañeros. Esto era una respuesta a las condiciones inhumanas en las que vivían, y también al trato deshumanizante que recibían de los soldados, quienes los veían como algo menos que humanos, casi como animales; con referencia a esto Frankl sugiere que el dolor de ser tratados con indiferencia, de ser insultados y despojados de su humanidad, era a menudo más intenso que el dolor físico.
Una de las partes que más me impactó fue cuando Frankl describe cómo los prisioneros, después de un tiempo, desarrollan una apatía que les hace indiferentes al sufrimiento de sus compañeros. Esto era una respuesta a las condiciones inhumanas en las que vivían, y también al trato deshumanizante que recibían de los soldados, quienes los veían como algo menos que humanos, casi como animales. Frankl sugiere que el dolor de ser tratados con indiferencia, de ser insultados y despojados de su humanidad, era a menudo más intenso que el dolor físico.
En los campos de concentración, aunque los prisioneros podían perder la vida cuando eran enviados a las cámaras de gas, Viktor Frankl observó que lo único que realmente poseían era su vida desnuda. Al ingresar a los campos, les quitaban todas sus pertenencias; por ejemplo, Frankl perdió un manuscrito en el que había trabajado durante mucho tiempo. Sin embargo, había algo que no les podían arrebatar: su vida interior y su capacidad de encontrar un sentido en medio del sufrimiento. Como señala Frankl, «La salvación del hombre está en el amor y a través del amor» (p. 43).
Muchos prisioneros lograron sobrevivir aferrándose al pensamiento de sus seres queridos o a algo que les daba esperanza. Incluso aquellos que enfrentaban la muerte inminente se apoyaban en su fe, sus creencias, o aquello que más amaban, anhelaban y apreciaban. Frankl también destaca que «la conciencia del amor propio está tan profundamente arraigada en las cosas más elevadas y más espirituales que no puede arrancarse ni viviendo en un campo de concentración» (p. 67). Esta idea refuerza la noción de que, aunque las circunstancias externas pueden ser terribles, siempre tenemos la capacidad de elegir la actitud con la que enfrentamos la vida. No son las condiciones de vida las que determinan nuestra existencia, sino la forma en que decidimos afrontarlas.
Esta perspectiva se alinea con la filosofía estoica, como lo expresó Epicteto: «No es lo que te sucede, sino cómo reaccionas ante ello lo que importa». Así, entendemos que el poder más grande que poseemos es la actitud con la que nos enfrentamos a los diferentes retos de la vida.
Epicteto – filósofo
El sufrimiento, según Frankl, es una parte inevitable de la vida. Pero no es algo intrínsecamente malo; es una oportunidad para crecer, tanto espiritualmente como más allá de nuestros propios límites. Las situaciones difíciles nos permiten encontrar un sentido más profundo en la vida. En este contexto, la frase de Dostoyevski «Espero ser merecedor de mi sufrimiento» (citado por Frankl) cobra un significado profundo, ya que resalta la idea de que el sufrimiento, si lo enfrentamos con dignidad y propósito, puede convertirse en una fuente de crecimiento y redención.
Frankl menciona: «Solo muy lentamente se podía devolver a aquellos hombres a la verdad lisa y llana de que nadie tenía derecho a obrar mal ni aun cuando a él le hubieran hecho daño» (p. 95). Esto lo dice en referencia a los llamados “capos,” prisioneros que, al tener una especie de jerarquía sobre otros, se caracterizaban por su crueldad al sentirse superiores a sus compañeros recluidos. Frankl subraya que, aunque uno haya atravesado horrores, eso nunca justifica el obrar mal hacia otras personas. Esta reflexión refuerza nuevamente la idea de que, independientemente de las circunstancias que enfrentemos en la vida, siempre depende de nosotros cómo actuamos ante ellas.
Señala al mismo tiempo, que hay tres formas de vivir la vida: una vida activa, en la que creamos algo; una vida pasiva, en la que disfrutamos de los placeres de la vida; y una vida de sufrimiento. Las tres son vidas que merecen ser vividas. No importa si en un momento nos encontramos en una etapa activa, pasiva o de sufrimiento, todas tienen su valor y sentido.
También destaca que «la conciencia del amor propio está tan profundamente arraigada en las cosas más elevadas y más espirituales que no puede arrancarse ni viviendo en un campo de concentración» (p. 67). Esta idea refuerza que, aunque las circunstancias externas pueden ser terribles, siempre podemos elegir la actitud con la que enfrentamos la vida. No son las condiciones de vida las que determinan nuestra existencia, sino la forma en que decidimos afrontarlas.
Como escribe Frankl: «Solo muy lentamente se podía devolver a aquellos hombres a la verdad lisa y llana de que nadie tenía derecho a obrar mal ni aun cuando a él le hubieran hecho daño» (p. 95).
TITANIC
Mientras reflexionaba sobre estas ideas, me encontré viendo la película Titanic, y hubo una escena que me impactó profundamente en relación con lo que había leído en el libro. Cuando el barco comienza a naufragar, los músicos siguen tocando. A medida que la situación se vuelve más desesperada, uno de ellos se despide diciendo: «Caballeros, ha sido un honor tocar con ustedes esta noche», y todos se desean buena suerte. Sin embargo, el mismo músico que pronunció la frase decide seguir tocando, y los demás regresan para acompañarlo. En ese momento, para ellos, el sentido de la vida, incluso ante la inminencia de la muerte, era la música. Esta escena muestra que cada persona puede encontrar su propio sentido, y que ningún sentido es más o menos valioso; todas las vidas son igualmente valiosas.
Como dijo Nietzsche, «Quien tiene algo por qué vivir es capaz de soportar cualquier cómo». Cada persona tiene su propio sentido de vida; no puede haber un sentido único, porque cada uno de nosotros es un universo diferente.
Friedrich Nietzsche
Y cierro esta entrada de blog, con la frase que más me impresiono de la increíble obra de Frankl: “Después de todo, el hombre es ese ser que ha inventado las cámaras de gas de Auschwitz, pero también es el ser que ha entrado en esas cámaras con la cabeza erguida y el Padre nuestro o el Shema Yisrael en sus labios”
Referencias:
Frankl, V. (1946). El hombre en busca del sentido. Editorial Herder