Ese hoyo aquí adentro

Si ya fuera poco (o mucho) lidiar con el dolor físico, a muchos se les hace más complejo superar una pérdida. Un objeto significativo, un recuerdo, algo que nos recuerde a alguien especial. Tal vez resulta sencillo, decirlo cuando uno puede ser el espectador en estos escenarios. No obstante, creemos que solamente el duelo se da por una pérdida física. En estas ocasiones se piensa que el duelo se experimenta de modo físico cuando, en realidad, hay muchos otros mecanismos o modalidades de cómo se vive o manifiesta. 

Definición: 

La palabra duelo bajo este contexto en su sentido etimológico, se expresa como dolus que significa dolor en latín, lo cual deriva el verbo dolere que se entiende como sufrir pena o doler. 

¿Qué hago con todo esto?

Pensar en todo lo que perdimos podría resultar una ganancia, entendiendo si esto generó un cambio positivo, porque muchas veces nos negamos a la realidad debido a las altas expectativas que se pueda generar. 

Debemos entender que en múltiples investigaciones, el duelo es considerado como un factor de riesgo, y que actualmente se ve avalado y considerado como un factor en diversas enfermedades. Es por eso que algunos autores han estimado que alrededor del 20 % de los pacientes atendidos en hospitales psiquiátricos tienden a un duelo no resuelto. 

Estudios también realizados en distintos países han encontrado que la experiencia del duelo por muerte de familiares tiene un efecto sobre el sistema endocrino e inmune. Asimismo, un fenómeno frecuente es el miedo de los dolientes a encontrar la misma enfermedad que acabó con la vida del enfermo y tenemos que ver el duelo como un problema de salud en este sentido (elevando la morbilidad y la mortalidad de los dolientes). 

Un claro ejemplo de pérdida y duelo es la relación entre los poetas Horacio Quiroga y Alfonsina Storni, quienes atravesaban el cáncer de manera simultánea en estado terminal. Una enfermedad que inspiró a la poeta argentina a dedicarle uno de los poemas más emotivos a su amigo. Tales líneas expresan el dolor del duelo por su muerte y el malestar que le generó a Alfonsina ya que sabemos el desenlace que esto significó. 

Morir como tú, Horacio, en tus cabales,
y así como siempre en tus cuentos, no está mal;
un rayo a tiempo y se acabó la feria …
Allá dirán.

No se vive en la selva impunemente,
ni cara al Paraná.
Bien por tu mano firme, gran Horacio …
Allá dirán.

“No hiere cada hora –queda escrito-,
nos mata la final.”
Unos minutos menos … ¿Quién te acusa?
Allá dirán.

Más pudre el miedo, Horacio que la muerte
que a las espaldas va.
Bebiste bien, que luego sonreías …
Allá dirán.

Sé que la mano obrera te estrecharon,
mas no si Alguno o simplemente Pan,
que no es de fuertes renegar su obra …
(Más que tú mismo es fuerte quien dirá.)

Alfonsina Storni

Etapas del duelo

Como toda experiencia humana el duelo es un proceso, el cual se comprende en cinco etapas:

Según la psiquiatra suiza Elisabeth Kübler-Ross, en su libro On death and dying (Sobre la muerte y el morir), estudio que se realizó en pacientes terminales en la Universidad de Chicago, nos explica también que este proceso resulta ser de forma sucesiva, sin embargo, insiste que el duelo no es un proceso que sea lineal o rígido.

Negación: 

La pérdida es la reacción que se produce frente a un estado de shock y un embotamiento emocional incluso en un aspecto cognitivo esta fase del duelo implica una negación a dicha pérdida.

Ira: 

Debido a la negación esto puede desencadenar sentimientos de frustración que van asociados a mucha impotencia respecto a la incapacidad de no poder cambiar o modificar las circunstancias de la pérdida, la frustración lleva a que el enfado, y la ira se vuelve un proceso mucho más complejo, asimismo, se atribuyen a sentimientos de culpa como mecanismos de poder salvaguardar el estado emocional de la persona.

Negociación:

Se expresa aquella esperanza que se experimenta y se desea por la pérdida se anhela volver a vivir la vida como era antes.

Depresión:

Es la manifestación más consciente de la pérdida y se puede expresar la tristeza y también el rechazo hacia los otros, mostrando la incertidumbre y el miedo es en este momento, donde se debe brindar más apoyo hacia la persona que está pasando una crisis notable frente al duelo.

Aceptación:

Según lo que nos comenta Kübler-Ross en el modelo, la aceptación es el último estadio de calma asociado a la comprensión de la pérdida o de los fenómenos asociados relacionados a esta última etapa inevitable de la pérdida o del proceso del duelo. Es un proceso de reflexión y retrospección acerca de esta etapa final. 

Sabemos que el duelo no solo es por la pérdida de un ser querido, un objeto material de mucho valor simbólico, sino también se puede hablar de duelo por la patria que nos vio nacer. Tal es el caso de la poeta uruguaya Cristina Peri Rossi. Quien se exilió en España durante la dictadura de su país en 1972 abrazando un nuevo hogar en la madre patria, siendo más específicos en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria. Años más tarde, en el 2021, sería galardonada con el premio Miguel de Cervantes por su amplia trayectoria, que, por supuesto, abarca los grandes conflictos y dilemas que ocasiona el exilio. 

Dedicatoria 

A Mercedes Costa

A todos aquellos navegantes 

                               argonautas de un país en ruinas

desaparecidos en diversas travesías, 

varias,

que un día emprendieron navegaciones 

de inciertos desenlaces. 

Cristina Peri Rossi

Por otra parte, entendemos que también el sufrimiento humano que se encuentra adherido a nuestra condición puede ser causado por diversas causas y supeditado por múltiples factores, siendo estos distintos. Sin embargo, es un proceso sumamente normal, en el cual se debe evitar el mayor daño y poder superarlo, o, en su defecto, vivir comprendiendo y entendiendo ese duelo en nuestra vida. Es por esto que el duelo representa pérdida en el sentido amplio de la palabra y se puede subdividir en distintos tipos de duelo. 

  1. Duelo: El duelo normal como lo conocemos, se caracteriza por ese estado de pensamientos repetitivos que nos recuerdan con particularidad aquellos sucesos antes, durante, e incluso, después de la pérdida; habitualmente, es un proceso que alcanza la superación en un plazo no superior entre los seis meses a un año. 
  1. Duelo anticipado: Como su nombre lo dice, se manifiesta antes de que ocurra la pérdida, un ejemplo de esto es cuando se diagnostica alguna enfermedad: la persona comienza a experimentar de manera prolongada y anticipada el sufrimiento inevitable de la pérdida, y requiere el apoyo de seres queridos para poder superar el dolor físico emocional o intelectual que este le puede causar en el futuro más próximo. 
  1. Duelo sin resolver: Este tipo de duelo se sigue manifestando aún cuando el tiempo haya pasado de manera prolongada, entre un periodo de 18 a 24 meses (periodo normal de duelo). El dolor que se puede presentar incapacita a la persona a que sea capaz de seguir con su vida y asimile los cambios que ocasiona la pérdida, incluso es probable que conserve muchas cosas o propiedades de la persona que se fue, lo que podría producir conductas asociadas que generarían aún más complicaciones. 
  1. Duelo crónico: El dolor crónico es muy parecido al duelo prolongado, sin embargo, este manifiesta una duración excesiva que nunca llega a una conclusión satisfactoria. La persona que lo sufre es muy consciente de que no consigue terminar con el dolor que padece por la pérdida, incluso manifiesta el malestar hasta la propia muerte o término de su vida. 
  1. Dolor ausente: Se produce cuando la persona está en una constante negación sobre dicha pérdida y manifiesta esperanza de modo infundado, padece un intenso cuadro de ansiedad y queda detenida en la primera parte de la evolución del duelo, es decir, en la negación. 
  1. Duelo retrasado o aplazado: El individuo muestra una reacción insuficiente al momento de la pérdida, muchas veces, luce como una persona aparentemente fuerte capaz de lidiar con la situación, y esto se debe a que puede presentar una falta de apoyo social, así como sentirse abrumado frente a la pérdida. Sin embargo, también podría reaccionar de forma exagerada por contener todo el dolor que se acumula en dicha circunstancia. 
  1. Duelo inhibido: A diferencia del duelo ausente, este no se manifiesta como un mecanismo de defensa para evitar o rehusar el dolor de la pérdida, sino más bien, se presentan problemas de índole somático, incluso diversas manifestaciones o limitaciones del individuo le piden expresar el duelo. 

Muchas veces, el proceso de duelo es una oportunidad de transformación. Ese es el caso del poeta argentino Juan Gelman, quien, a fines de 1989, recibió la grata noticia (pese a una larga espera de trece años) de que gracias al equipo de antropología forense argentino y mediante investigaciones y exhumaciones, identificaron a su hijo Marcelo Ariel, quien fue secuestrado junto con su hermana Nora Eva, y también la esposa de su hijo, María Claudia, y un amigo de su familia, quienes habían sido retenidos y llevados al centro clandestino de detención de Orletti, en el barrio porteño de Floresta. María se encontraba con siete meses de embarazo al momento del secuestro; fue llevada al Uruguay donde fue asesinada luego de dar a luz. Sin tener conocimiento del sexo de su nieto o nieta, Juan Gelman le dedica una linda carta:

Carta abierta a mi nieto (fragmento)

Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste…

Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.

Escrita en 1995 y publicada en Brecha, el 23 de diciembre de 1998.

Finalmente, en el 2000, el poeta y periodista conoció a su nieta, Macarena, de 24 años. 

Recordemos que superar el duelo no es sinónimo de resignación, sino la aceptación hacía nuevos cambios en nuestra vida. Muy por el contrario, lo que perdimos se hará presente, de alguna u otra manera, y comenzar a disfrutar de nuevo nuestras rutinas no es una traición a ese recuerdo, sino una reafirmación a algo mucho mejor, el camino a la felicidad desde otra arista del cristal. Confiemos en los procesos.

Referencias 

García-Viniegras, C., Grau, J., Infante, O. (2014). Duelo y proceso salud-enfermedad en la Atención Primaria de Salud como escenario para su atención. Revista Cubana de Medicina General Integral30(1), 121-131. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252014000100012

Kübler-Ross, E. (1969). On death and dying. New York: The Macmillan Company.

Storni, A. (1968). Poesías Completas. Buenos Aires: Soc. Editora Latino Americana.

El mundo no se va a acabar mañana: Cómo despejar la mente para comenzar un año nuevo

Cuando el año termina, trae consigo muchos pensamientos y reflexiones sobre lo que no pudimos realizar o lo que dejamos inconcluso, lo que puede influenciar de manera perjudicial a nuestra salud mental.

Por ello, cuando terminamos el año es necesario tomar algunas precauciones para no sobrepensar las cosas de manera despectiva, sino para tomar motivación para seguir adelante.

Pero ¿cómo podemos dejar de sobrepensar tanto las cosas negativas y enfocarnos en las positivas? Para ello debemos hacer un análisis completo de lo que queremos lograr este año y lo que no pudimos hacer en años anteriores, dejando de lado la frustración o el estrés, y enfocarse solamente en los objetivos que queremos lograr con la ayuda de la motivación 

Recomendaciones para despejar la mente este fin de año:

1. Empatía con nosotros mismos: A veces se nos olvida pensar en nosotros cuando se trata de entablar una conversación, es necesario reconocer lo que hicimos bien durante el año, para poder tener motivación y así alcanzar las metas del próximo año.

2. Perdonar: Pedir perdón o aceptar el perdón de los demás es necesario para poder avanzar y así, dejar atrás cualquier tipo de disputa que sucedió el anterior año, eso nos ayudará a despejar la mente.

3. Brindar afecto: A veces, sucede que no sabemos cómo expresar nuestros sentimientos a través de las palabras, pero lo podemos hacer de distintas maneras. Un abrazo o un beso a las personas con las cuales compartimos en las festividades, nos ayudarán a tener un confort con nosotros mismos y a ellos de igual manera. 

4. Retoma viejas amistades: Atraer gente con la cual no hablamos hace mucho tiempo, puede ser muy beneficioso para nosotros, nos ayuda a entender que nosotros estamos viviendo una vida al igual que ellos. Compartir esos pensamientos y experiencia con ellos, es gratificante para despejar la mente 

5. Desconéctate de las redes sociales: Actualmente, usamos el celular todo el tiempo, es una herramienta para poder comunicarnos, pero mantenernos constantemente en frente de una pantalla nos impide visualizar lo que hay a nuestro alrededor, nos perdemos de muchas cosas, por eso es necesario prestar atención a los momentos importantes.

Recomendaciones para iniciar bien el año

1. Organizar: Planificar correctamente nuestro horario, esto nos ayudará a lograr mas actividades en menos tiempo. Es necesario saber cómo hacerlo por medio del uso de una agenda o un planner todo lo que haremos durante el año.

2. Manifestar: Hablar de nuestros sueños o metas de este año es necesario para poder motivarnos y lograr lo que nos propongamos, por eso animémonos a compartir con las personas mas cercanas a nosotros aquellas cosas que queremos lograr este año y cómo es que las podríamos conseguir. 

3. Conocer nuevos lugares: Vivir nuevas experiencias renueva nuestra manera de pensar, no hacer adoptar nuevos hábitos y conocer muchas personas. Eso nos ayuda a tener mayor motivación para lograr nuestros objetivos o tal vez modificarlos.

4. Priorizar: Si nosotros dejamos de lado un sueño o algo por realizar en años anteriores, es necesario priorizarlo en el año nuevo para dejar de aplazarlo y dejar de procrastinar con ello.

5. Limpiar: Deshacernos de todo lo viejo, o lo que no usamos, hace que nuestra mente se despeje, y, por ende, podamos seguir adquiriendo nuevas cosas o experiencias. Podemos limpiar nuestra casa o nuestro espacio; donar lo que ya usamos nos hará sentir mejor.

6. Relajación y meditación: La relajación de la mente es necesaria para poder eliminar el estrés, por la mañana, al levantarnos, podemos inhalar y exhalar en periodos de cinco segundos para poder calmar la mente. La meditación nos ayuda a destensar los músculos y relajar la mente, es recomendable que nos apoyemos con música o algún video para poder hacerlo. 

6. Agradecer: Cuando nosotros decimos «gracias» por todo lo que nos pasó en el día o en el año, estamos siendo considerados con nosotros mismos, por eso, al levantarnos podemos escribir en un diario todo por lo que estamos agradecidos, ello nos ayuda a tener compasión hacia nosotros.

Ten en cuenta que si no lograste lo que te propusiste este año, ya vendrán más. Trata de ser mas agradecido contigo mismo, tu cuerpo y mente lo apreciarán, cuídate mucho y trata de vivir con mas calma, pues el mundo no se va acabar mañana. 

Referencia

Quintero, S. (2023). Salud mental: claves para cuidarla en el fin de año. https://www.vivirbiencolmedica.com/2023/12/19/salud-mental-claves-para-cuidarla-en-el-fin-de-ano/

Personalidad Pasivo-agresiva

¿Alguna vez haz creído estar a la deriva? ¿Un día estuviste muy feliz porque te hicieron sentir que eras una de las personas más valiosas del mundo, pero, irónicamente, al día siguiente te hicieron sentir que eras la persona más mala de todas? La respuesta es que podríamos estar ante una persona con un trastorno de la personalidad pasiva-agresiva.

Estas personas te hacen comentarios pasivos, que no parecieran malos a simple vista, pues lo hacen sutilmente. Como ejemplo tendríamos: “María, te ves muy mayor, ¿qué ha pasado?, ¿te lo digo por tu bien”; “¿Qué más sabes hacer aparte de cocinar?, solo pregunto”, “¿Cómo vas a hablar así? Deberías informarte más”.

No conocen la asertividad

En pocas palabras, así se definiría a estás personas, no conocen sobre normas sociales, no saben hablar asertivamente, solo fingen la empatía, y muchas veces, caen en el exceso de vanagloriarse a ellos mismos y sus logros, por ese lado tienen mucha semejanza con el trastorno narcisista.

A continuación, una lista de acciones que ejecutan.

  • Son ambiguos con sus acciones, en un momento te pueden decir que harán una cosa y al final no la cumplen, alegando que se olvidaron de ello.
  • Son los eternos incomprendidos: dicen que nadie los escucha, cuando ellos no muestran empatía, ni saben comunicarse con respeto hacia los demás.
  • Solo llenan de elogios a los demás cuando quieren grandes favores.
  • Critican mucho a los demás, piensan en blanco o negro, no hay puntos medios.
  • Critican cualquier pequeña acción (una mirada, alguien que no les contesto, no contestarle las llamadas, etc.); demonizan a las personas, empiezan una verborrea psicológica contra ellas, haciéndoles sentir mal emocionalmente.
  • No dan libertad, quieren aprisionar a las pocas personas que pueden controlar a su alrededor.
  • Son lindos y te hacen favores, pero todo es a cambio de algo.
  • No expresan su ira y la sueltan de forma indirecta, con agresiones sutiles.

No son buenos compañeros de trabajo

Tienen actitudes obstruccionistas para las personas que padecen este trastorno, es importante que los que lo rodean no obtengan lo que quieren. Actúan como si les estuvieran dando lo que quieren, pero rara vez seguirán adelante ni darán lo que se les pide. Es muy confuso tener a alguien que aparenta dar y no lo hace en realidad. Por tanto, habrá disputas no solo en lo laboral, sino en cualquier ámbito social. (Guerri, 2022)

Método de la piedra gris para llevarse con estas personas

Si ya no tienes más alternativa que vivir con una persona que padece este trastorno, lo mejor es aplicar el método de la piedra gris, este consiste en volvernos unas personas netamente neutrales en todo sentido: en nuestras respuestas y en nuestra manera de actuar. Responderemos al pasivo-agresivo con monosílabos de o no, o daremos respuestas cortas, que este no pueda refutar, tampoco empezaremos conversaciones sobre nuevas cosas. El principal objetivo es parecer aburridos para esta persona, para que de ese modo, ya no nos vea como su blanco de críticas.

Referencias

Guerri, M. (2023). Test pasivo-agresivo: comportamientos y características más comunes. https://www.psicoactiva.com/blog/la-personalidad-pasivo-agresiva-como-detectarla/

Los “casi algo”, ¿por qué duelen tanto?

¿Por qué mi última experiencia en el plano amoroso (que fue un «casi algo») me causo tanto dolor, casi como la ruptura de mi primer amor? Esa es la pregunta que constantemente ha resonado en mis pensamientos, sobre todo, porque la relación no se concretó, fue de corta duración y no hubo intimidad emocional.

Últimamente, he estado leyendo y escuchando bastante sobre este término los “casi algo”, y, realmente, muchas personas hablan del tema, sobre todo en las redes sociales.

Es cierto que el término “casi algo”, al menos en el campo de la psicología, no tiene una definición concreta, sin embargo, ha recibido mucha acogida en el habla popular, recientemente, y múltiples profesionales lo han definido de distintas maneras.

Por ejemplo, se llama “casi algo” al tipo de relación que no tiene un título formal, cuando dos personas están en la etapa de enamoramiento, entiéndase un vínculo en el que realizan todas las actividades de una pareja, pero no llegan a consolidarse como tal. En un “casi algo”, uno de los dos involucrados en el vínculo, que desea o idealiza que suceda algo más, mientras que el otro no. Si has vivenciado un “casi algo”, esta información te puede interesar.

¿Cómo son los «casi algo»?

Es importante aclarar que puede haber otras características, esto dependerá de tú situación y contexto personal. Por lo general, un “casi algo”, tiene las siguientes características:

  • No hay intimidad emocional, o por lo menos, no es tan profunda, es probable que aún no se conozcan realmente el uno al otro (emocionalmente), es posible que todavía no hayan conversado de temas profundos y personales.
  • No se proyectan a futuro, por el contrario, es probable que la necesidad del otro sea solo “fluir”, por lo tanto, no se planifica un proyecto ni a corto ni a largo plazo.
  • Encuentros improvisados: por lo general las citas son casuales, se dan cuando uno o ambos están libres.
  • No han conocido amigos ni familiares, ni se planifica hacerlo, ya que los encuentros son esporádicos.
  • No hay compromiso, ya sea para hacerse cargo de una acción o para participar en un acontecimiento importante de la otra persona.

¿Por qué duele tanto la ruptura de los “casi algo”?

Cualquiera que se haya enamorado, por lo menos una vez en la vida, sabe que esto trae consigo un conjunto de sentimientos intensos. No hay nada como estar enamorado, uno se siente con mayor motivación, energía y experimentas todos aquellos síntomas típicos, como la aceleración de los latidos del corazón, “mariposas en el estómago”, pequeños vértigos, sudoración en las manos, sonrisas nerviosas cuando observamos a esa persona durante más de cinco segundos, ¿qué tiene que ver esto con los “casi algo”?

El cerebro, entiende al “casi algo” como una pareja romántica y “concreta”, es así que se inicia el proceso fisiológico, y el enamoramiento. Entonces, dicho órgano segrega una variante de neurotransmisores que nos hacen sentir bien, entre ellas la dopamina, la causante del placer y euforia; y la oxitocina y serotonina, mediadoras del apego y felicidad.

Cuando el vínculo del “casi algo” termina, estos neurotransmisores se van a pique, en bajada, y es normal que sintamos tristeza, obsesión, frustración, necesidad, ansiedad, entre otros. La necesidad de volver a segregar estos neurotransmisores de placer son la razón por la que se vuelve con el “casi algo” o con la expareja. Esta es la razón principal del porqué sentimos tanto dolor, el cerebro anda en un periodo de síndrome de abstinencia hormonal, necesita volver a aquellos niveles altos de dopamina.

Jorge Castelló (2005), en su teoría de dependencia emocional, menciona la etapa de la relación de pareja llamada idealización. Para el autor, el dependiente sobrevalora las cualidades de la pareja, por lo tanto, tiende a no ver las llamadas red flags (características alarmantes que causan conflicto). En el caso del “casi algo”, lo que evidencia que, en cierta parte, este tipo de vínculo está basado en una creencia, ya que generamos expectativas individuales. Asimismo, Riso (2023) menciona que, como cualquier etapa, solo dura un tiempo determinado y surge otra etapa llamada amor maduro, o en el caso de un “casi algo”, desidealización, donde conoces con mayor intimidad a la otra persona, y podrían surgir sentimientos de ansiedad y frustración, al esperar algo que quizá no es y no ocurre.

Ya sea porque te das cuenta de que la relación no funciona, no es estable, que se presenta el ghosting (desaparecer e ignorar sin explicación alguna), o incluso de que se decida ya no continuar con la relación. Percatarse de que no fue lo que pensaste, soltar la ilusión y la proyección, tomar conciencia de todo lo que se invirtió: tiempo, emociones, dinero, entre otros, sin un objetivo concreto, es el momento que causa mucho dolor. Los sentimientos que por lo general se experimentan son la frustración, ansiedad, tensión, tristeza, ira, incertidumbre, desilusión, etc.

Pero entonces, ¿son malos los “casi algo”?

Es de conocimiento que las relaciones interpersonales son parte de nuestro desarrollo humano y del aprendizaje, por ello, puede que se compliquen bastante. Amigos, enamorados, “amigos con derechos”, “salientes”, “casi algo”, “no sé qué somos”, “andamos fluyendo”, etc. Cualquier tipo de relación que mantengas podría ser funcional, esto depende de la etapa en la que te encuentres, de tus objetivos, de qué es lo que tú quieres y esperas de un vínculo emocional.

No existe una definición concreta, porque somos seres muy complejos e intensos, con distintas experiencias y diferentes intereses. Ya sea que decidas terminar con el vínculo del “casi algo”, que desees algo serio, o que quieras continuar con la situación actual, es importante que te comuniques de forma honesta y asertiva con la otra persona involucrada.

A tomar en cuenta sobre los “casi algo” que se terminaron:

Como ya lo he mencionado, muchos procesos se ven inmersas en un “casi algo”, tanto neuronal como emocionalmente. Es importante que se entienda que la ruptura de un “casi algo” es tan importante como la finalización de cualquier otro vínculo más estable. Incluso en muchos casos, estas rupturas se afrontan como un duelo, porque se pierde un vínculo y se suelta una ilusión. Te dejo algunas recomendaciones a tener en cuenta para afrontar la ruptura de un “casi algo”:

  • Identifica tus emociones, habla de lo que sientes, válida y dale importancia a la ruptura.
  • Determinar qué es lo que quieres y lo que no quieres en una relación afectiva, de esta forma replanteas tus límites, adquieres conciencia de la idealización y evitas caer nuevamente en el vínculo.
  • Apóyate en tu red de apoyo más cercana y segura, contar con la familia y amigos hará el proceso mucho más llevadero.
  • Si lo requiriera tu situación, busca ayuda profesional para sobrellevar la ruptura.

El amor es un sentimiento que avala la capacidad para disfrutar juntos de las cosas, y no una medida de cuánto estoy dispuesto a sufrir por ti, o cuánto soy capaz de renunciar a mí.

Jorge Bucay

Referencias

Aprendemos Juntos 2030. (2023). V. completa. ¿Por qué nos equivocamos tanto en el amor? Walter Riso, doctor en psicología y escritor [Vídeo]. https://www.youtube.com/watch?v=u4duNKPm9cM

Castelló, J. (2005). Dependencia emocional: Características y tratamiento. Madrid: Alianza Editorial.

Producción Videográfica y Sonorización. (2017). LA NEUROBIOLOGÍA DEL AMOR, DR. EDUARDO CALIXTO GONZÁLEZ UAMX [Vídeo]. https://www.youtube.com/watch?v=mKiVe7Hb-Hc

¿Soy dependiente emocional?

¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional se puede manifestar tanto con la pareja, como con otras personas de nuestro círculo más cercano, como familiares y amigos. Cualquier tipo de relación puede verse afectada por esta disfuncionalidad y sus efectos negativos alcanzan a llegando a crear un patrón del que es difícil escapar, mas no imposible. (Infante, 2016)

La persona que la padece se olvida de su individualidad y de lo que significa disfrutar de la vida por sí mismo, sienten una insatisfacción y un vacío constante, focalizando toda su vida y atención de la persona amada, y deja de lado otras áreas de su vida como: el crecimiento personal, hobbies, etc. Esta situación no es buscada a nivel consciente, pero con el paso del tiempo se termina viendo lo que ocurre, sin que ya se sepa poner freno (Rull, 2019). 

Dependencia emocional: Síntomas, características y consecuencias - ADPH  Group Executive Education

Te contaré una pequeña historia: 

Ariana de 22 años, era una chica alegre que le gustaba hacer deporte. Tenía pocos amigos ya que le costaba socializar, pero era una buena estudiante en la carrera de nutrición. De pronto, conoció a Christian, y le despierta un gran sentimiento que no había vivido antes con alguien, y empieza a pasar mucho tiempo con él, le dedica gran parte del día. De repente, sin darse cuenta, empieza a dejar y a abandonar todas las otras cosas que hacía antes que también eran fuentes de alegría para ella como: sus amigos, familia, estudio, pasatiempos y entre muchas otras cosas más. Esto hizo que empiece a creer que la única forma de estar bien es con la validación de Christian. Lo que hizo que cada vez, se sintiera más sola y vacía.

En las pocas veces que hablaba con sus amigos, solía decir: «es que no lo entienden, si quiero terminar con él, ya no quiero esto, pero no puedo dejarlo, sé que me duele todo esto, pero cuando no estoy con él me siento peor, siento un vacío que no puedo llenar con nada, toda mi felicidad es por él, pasar tiempo con él, no podría estar sin él. Sé que me lastima, intenté alejarme, pero no puedo y siempre termino perdonándolo y regreso con él, porque solo con él me siento feliz lo necesito a mi lado». 

Ariana dio todo por la otra persona, incluso se puso en segundo lugar en casi todos los aspectos de la relación. Lo hizo por el miedo a ser abandonada, que sería insuperable si se terminara, y como creía que eso es lo peor, eligió el mal menor que es ponerte en segundo lugar, con tal de que la persona que tenía a lado no se fuera, aceptando solamente migajas. 

Por qué llamas amor a lo que en realidad es dependencia emocional

Síntomas de la dependencia emocional:

Las personas que presentan dependencia emocional pueden encontrar algunos de estos patrones en sus relaciones (TopDoctors, s/f.):

  • No soportan estar solas, y la distancia física o emocional con su pareja les representa síntomas de estrés y ansiedad.
  • Miedo a estar solas, no abandonan la relación, aunque no les haga felices.
  • Se muestran sumisos ante su pareja y son capaces de no expresar sus opiniones o no discutir para no disgustar a su pareja.
  • Suelen sentirse inferiores a los demás y sienten que no son suficiente buenos para su pareja, así como se obsesionan con la idea de ser engañados.

Causas de la dependencia emocional: 

Castro (2023) refiere que las causas más comunes y frecuentes que encontramos en la dependencia emocional son:

  • Baja autoestima. 
  • Miedo a la soledad.
  • Muchas inseguridades.
  • Poca confianza en sí mismos.
  • Estado de ánimo negativo. 

Es habitual encontrar comorbilidad de la dependencia emocional con cuadros de ansiedad o depresión.

Peligros de la dependencia emocional:

La autoestima y una mala autorregulación emocional se ven implicadas como efectos de la dependencia.

La persona se olvida tanto de sí misma hasta el punto que comienza a hacer todo lo que a la pareja le gusta, apagando lentamente su voz y autonomía. También hay un miedo a la ruptura, como algo terrible que tiene que evitar a toda costa. La dependencia emocional también afecta al campo de las relaciones interpersonales. Necesitan la aprobación de las personas con las que se relacionan de las personas significativas de su entorno incluso si estas no son significativas en su vida. Por ello, están muy pendientes de su aspecto y de gustar, tanto que incluso pueden llegar a desarrollar un trastorno alimentario. Su atención está volcada al exterior y están muy pendientes de las reacciones de los demás. Su deseo de agradar puede hacer que personas de su entorno se aprovechen de ellas, ya que además tienen una baja capacidad de ser asertivas y de reclamar sus derechos. (Molins, 2021)

¿Cómo superar la dependencia emocional?

  • Busca ayuda profesional.
  • En relación con uno mismo: trabajar en el autoestima y valorar el amor propio.
  • Motivación en objetivos para el crecimiento personal.
  • En el campo de las relaciones interpersonales: es importante crear un equilibrio entre los momentos sociales y los espacios de soledad.

Referencias

Castro, S. (2023). Dependencia Emocional no es Amor. https://www.iepp.es/dependencia-emocional/

Infante, D. (2016). Dependencia Emocional. https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/dependencia-emocional

Molins, D. (2021). Los peligros de la dependencia emocional. https://www.topdoctors.es/articulos-medicos/los-peligros-de-la-dependencia-emocional#

Rull, A. (2019). Dependencia emocional: estas son sus consecuencias psicológicas. https://www.elperiodico.com/es/ser-feliz/20190924/dependencia-emocional-consecuencias-psicologicas-7642023

TopDoctors (s/f). Dependencia Emocional. https://www.topdoctors.mx/diccionario-medico/dependencia-emocional/

Pedir ayuda no es motivo de vergüenza

Llegar a un punto en el que ya no puedes más… Llegaste a tu limite y en ese camino, te rompiste e incluso te hartaste de todo, del mundo, del trabajo, de la familia, de la pareja, de todo. Muchas veces, debido al orgullo al miedo al rechazo y a la burla, o por la creencia de que debemos resolverlo todo por nosotros mismos. A menudo, intentamos demostrar que somos fuertes y que podemos con todo, sin la ayuda de nadie; pero en realidad no es así, buscar el apoyo es necesario.

Es completamente normal querer y necesitar apoyo, no hay nada vergonzoso en pedir ayuda y empezar a aceptar que somos humanos, que todos sentimos miedo, cansancio, enojo, resentimiento, frustración, decepción, etc. Frecuentemente, escuchamos decir —y quizá ya nos dijeron— frases como: ¡no es para tanto!, ¡ya supéralo! Pero sanar toma tiempo, se puede tener recaídas y cada uno lo vive diferente, no permitas que aceleren tu proceso de sanación. Además, pedir ayuda no es sinónimo de debilidad es un acto de valentía.

En Perú, de enero a julio del presente año, los diferentes establecimientos del Ministerio de Salud (Minsa) atendieron 911,330 casos por trastornos de salud mental y problemas psicosociales. En los cuales, las patologías más frecuentes figuran la ansiedad (231 874), depresión (139 121), síndrome del maltrato (132 980), trastorno emocional y del comportamiento en la niñez y adolescencia (111 364) y trastorno del desarrollo psicológico (109 679), entre otros.

Las enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad y los diferentes trastornos puede afectar cómo te sientes, como piensas y hacer más difícil tu quehacer cotidiano. Es por ello que la salud mental es fundamental, para formar vínculos saludables, manejar el estrés, trabajar de forma productiva y vivir de forma plena.

¿Cuándo pedir ayuda?

Si reconoces que no te sientes bien: Si experimentas alguno de estos síntomas y no desaparece después de algunas semanas, podría ser el momento de buscar ayuda:

-Te sientes triste, sin esperanza o irritable.
-Sientes una ansiedad que no desaparece (esto puede incluir sentirse tenso, nervioso o inquieto, y tener aceleración de la frecuencia cardíaca).
-Has perdido interés en las actividades que antes disfrutabas.
-Te sientes sin energía, con pereza o cansancio.
-Tienes problemas con el sueño (no duermes lo suficiente o duermes demasiado).
-Haz tenido cambios en el apetito y el peso.
-Haz pensado en hacerte daño.

Pedir ayuda me hace ser justo conmigo mismo, ya que me enseña a mirar dentro de mí y apreciar mis debilidades y mis miedos, pero también mis capacidades, mis recursos y mi habilidad para llevar la vida que quiero llevar.

¿Cómo ayudar a quien no pide ayuda?
La ayuda psicológica continúa siendo un tema tabú en nuestra sociedad: los problemas mentales se asocian erróneamente a persona débiles o necesitadas, y muy poca gente se atreve a hablar abiertamente sobre sus percances de salud mental. Para poder ayudar a una persona que no quiere ayuda es importante que, ante todo, practiques la empatía. Aprender a ponerte en su lugar es esencial para que puedas apoyarla realmente. No debemos imponernos, ni forzarla a que esté mejor, porque si no lo está, no lo está. Que sienta que le brindas tu compañía, pero de forma respetuosa: -Manten una actitud empática.
-Ponte en su lugar.
-Recomiéndale ir a un terapeuta.
-Demuéstrale que es una persona importante para ti.
-Tiéndele la mano para que sepa que cuenta contigo.

Todos enfrentamos desafíos y es natural necesitar el apoyo de otros en algún momento, no estás solo/a. Empecemos a hablar de nuestras emociones. Pero también es importante que respetes tus momentos de soledad e intimidad. Muchas veces, si estamos pasando por una mala época, no nos apetece estar con gente. Sin embargo, si esto es demasiado frecuente, es necesario que busques apoyo psicólogo para evitar que la situación empeore todavía más.

Y en cuanto a la ayuda al otro, tu papel, como amigo/a, deberá ser estar a su lado, estar pendiente de esa persona, pero sin presionar. Así es como realmente la ayudarás.

Referencias

https://www.gob.pe/institucion/minsa/noticias/814543-casi-un-millon-de-casos-de-salud-mental-atendidos-en-diversos-establecimientos-del-minsa

https://magazine.medlineplus.gov/es/art%C3%ADculo/getting-help-for-mental-health

https://www.psicologia-online.com/como-ayudar-a-una-persona-que-no-quiere-ayuda-71.html

https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20220125/8009869/pedir-ayuda-salud-mental-profesionales.html

Infidelidad: ¿Por qué se es infiel?

Estamos en la mejor etapa de nuestra relación con la persona que amamos, con la que tuvimos un prototipo de futuro. Con quien soñamos casarnos —o ya estamos casados— y al pasar el tiempo, esa sensación que sentimos ya no es la misma, empiezan las inseguridades, diferencias, la rutina etc. Y con tantos factores negativos llegan los malentendidos y, como salida, se busca huir de ese inconveniente. 

Entonces, cuando se habla de la fidelidad no se habla lo suficiente de nuestra necesidad de validación, de sentirnos admirados o halagados por otras personas. Esta es una necesidad natural que se mezcla con un contexto en el que crecemos creyendo que nuestra validez se define por cómo nos ven las demás personas. 

Y una forma de sentirnos validados es a través del deseo, sentirnos que los demás nos desean. Nos encanta.  El problema es que cuando tenemos una pareja cerrada o con límites bien marcados, es muy complicado experimentarlo, porque no nos mostramos accesibles para ello.

El deseo es natural en el ser humano, el problema es que se desea lo que no se tiene. Lacan decía que: “El deseo siempre está relacionado con la falta. Porque solo se desea lo que no se tiene, una vez que lo tienes, lo dejas de desear, y entonces, vas en búsqueda de otra cosa que, cuando la consigues, vas por otra, y así sucesivamente”. 

¿Qué nos estamos haciendo? ¿Nunca vamos a dejar de desear? Pues no. Entonces, ¿estamos condenados a ser infieles? Por supuesto que no. La clave está en que sólo desees algo que es sumamente valioso para ti, de manera que ser fiel va a depender del valor que tú le des a tu pareja, a la relación y a lo que hayan construido juntos, si tiene tanto valor para ti no vas a querer dañarlo, ni te arriesgarás a perderlo, lo que harás es cuidarlo, invertirás tiempo y esfuerzo para conservar ese valor o incluso aumentarlo. ¿Es fácil? No. ¿Es simple? Sí, definitivamente. 

Los hombres son más propensos a tener aventuras que las mujeres y, a menudo, buscan más sexo o atención

Wang, en La Mente es Maravillosa (2020)

Las personas infieles podrían tener una personalidad narcisista, eso quiere decir que se dejan llevar por sus instintos primarios, tales como el poder, la posesión y el placer. Estos les genera la suficiente adrenalina y dopamina para mantenerlos extasiados y querer más. 

Algunos factores que predicen la infidelidad son:

  • Realizar actividades sexuales nunca realizas con tu pareja.
  • Deseo sexual personal.
  • Baja satisfacción en la relación. 
  • Bajos niveles de romanticismo.
  • Venganza personal.
  • Búsqueda de atención. 
  • Consumo de sustancias.

Factor neurológico

La doctora Sari van Anders, psicóloga clínica de la Universidad de Michigan, ha realizado fascinantes evaluaciones de los niveles de T (testosterona) tanto en hombres y mujeres. Descubrió que mientras más altos eran los niveles de esta hormona, mayor era el deseo de buscar otros compañeros sexuales.

Y cuando las mujeres engañan, a menudo intentan llenar un vacío emocional.

Tsapelas, Fisher y Aron, en La Mente es Maravillosa (2020)

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“La lealtad y el respeto se demuestra estando o no frente a la pareja. La lealtad no se trata de las personas que actúan fieles a asu pareja, sino de aquellas que permanecen fieles a sus espaldas. Hay quienes piensan que, no teniendo sexo con otras personas, ya con eso son fieles y leales, y se les olvida que el sexo no es la única forma en la que se manifiesta la infidelidad o la traición en una relación. Aceptarles coqueteos a desconocidos también es un acto de infidelidad. Omitir donde estas o con quien estas (porque sabes que no estas haciendo algo correcto) también es un acto de infidelidad. Recuerda esto: El amor que dices tener por tu pareja no se basa en el respeto que le tienes cuando está frente a ti, sino también en el respeto que le tienes cuando no te ve”. (González, 2022)

¿Se puede ser infiel a tu pareja y amarla al mismo tiempo?

Es absolutamente imposible. Ser fiel es un indicador elemental de que uno ama a su pareja, y si no lo eres, quiere decir que, sientes cariño, amistad por la otra persona, pero no amor (Quintino, en EL TIEMPO, 2010).

Referencias

EL TIEMPO (2010). Es absolutamente imposible ser infiel y amar al mismo tiempo. https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-7624828

Equipo editorial (20220). ¿Qué dice la psicología sobre la infidelidad? https://lamenteesmaravillosa.com/que-dice-la-psicologia-sobre-la-infidelidad/

González, B. (2018). Infidelidad: causas, tipos y soluciones. https://www.somospsicologos.es/blog/infidelidad/

González, H. (2022). Desenmascarando el Amor. Argentina: Editorial Hojas del Sur.

Jauregui, I. (s/f). La figura de la persona amante en la infidelidad: la otra cara del narcisismo. http://www.eepsys.com/es/la-figura-de-la-persona-amante-en-la-infidelidad-la-otra-cara-del-narcisismo/

La carencia afectiva en los niños

Desde antes de su nacimiento, el ser humano tiene la necesidad de cuidados, protección, atención y apego. Uno de los motivos básicos e «instintivos» de la experiencia humana es la búsqueda y conservación de un fuerte vínculo emocional con otra persona. Necesitamos de muestras de amor: abrazos, besos, palabras cálidas, caricias, etc., que son una parte esencial para conseguir un correcto desarrollo y maduración cerebral. Si hay una ausencia de dichas muestras afectivas por parte de los padres o cuidadores, el bebé no podría llegar a desarrollarse debidamente, lo que alteraría no solo el aspecto afectivo, sino también el físico y el mental, provocando sensaciones de soledad y vacío. 

«El niño desde el principio de su existencia está recibiendo sensaciones, percepciones, respuestas a sus reacciones impregnados de connotaciones» Singly (1976).

Repercusiones de la falta de afecto

¿Cómo afecta psicológicamente la ausencia o percepción de ausencia?

La ausencia de estimulación afectiva a los niños por parte de los adultos que juegan un rol relacional afectivo importante, provoca la aparición de trastornos, no solo de la maduración, también genera síntomas clínicos que se expresan en trastornos somáticos, afectivos y conductuales. El término de «carencia afectiva», señala tanto la causa (déficit de estimulación afectivo-maternal) como la consecuencia (clínica somática, afectiva y conductual con retraso en la maduración afectiva del niño).

La percepción de esta carencia afectiva provoca malestar, sensación de soledad y vacío producido por esa necesidad afectiva no cubierta, y la búsqueda de aprobación constante para satisfacer esa necesidad.

“Me gustaría que en las noches, cuando llegan mis papás de trabajar, se sienten conmigo a hablar sobre lo que nos pasó en el día, pero no se puedo hablar con ellos porque llegan muy cansados de trabajar” (RJRR).

Síntomas que presentan los niños que tienen estas carencias:

Algunos síntomas son: desconfianza, deficiente habilidad social, ansiedad, depresión infantil, etc. 

Según su edad, el niño puede presentar diferentes síntomas:

  • Bebés:  Suelen llorar mucho y pueden tener enfermedades infecciosas.
  • Edad infantil: Trastornos en el lenguaje.
  • Edad escolar: Baja autoestima, trastornos de aprendizaje, celos, y fracaso escolar.
  • Pubertad: Trastornos del comportamiento, retraimiento, problemas en las relaciones sociales, y hostilidad.
  • Adolescencia: Consumo de sustancias, conductas impulsivas, incumplimiento de normas, baja autoestima, y ansiedad.

Estos síntomas se suelen mantener hasta la vida adulta, y afectan nuestras habilidades, de igual modo generan dependencia emocional. En la edad adulta afecta a la capacidad de adaptación, seguridad, autoestima y estabilidad en las relaciones personales. Además, en muchos casos, presentan ansiedad y sintomatología depresiva.

Niños de alta demanda: cómo son y qué necesitan

En conclusión, el niño necesita experimentar afecto de sus padres o cuidadores para cultivar su autoestima y la seguridad necesaria para alcanzar su autonomía personal.

Referencias

Centre Londres 94 (1976). Carencia afectiva. http://www.centrelondres94.com/files/carencia_afectiva_0.pdf

Psicólogos Málaga (s/f). Síndrome de la carencia afectiva. https://www.psicologos-malaga.com/sindrome-carencia-afectiva/#:~:text=La%20carencia%20afectiva%20se%20define,por%20falta%20de%20la%20misma

Sánchez, L. A. (2018). Carencia afectiva y desarrollo socioemocional de estudiantes de décimo grado del Instituto Nacional de Segovia Leonardo Matute, de Ocotal, Nueva Segovia segundo Semestre 2018 (Tesis). http://riul.unanleon.edu.ni:8080/jspui/bitstream/123456789/7438/1/243355.pdf

Singly F. (1976). La lutte conjugale pour le pouvoir domestique. La influencia del entorno educativo en el niño. Ma. P. Bandres, Francia.

Hola precrastinación, soy yo de nuevo

No, no te equivocas neuroentusiasta, has leído correctamente, precrastinación y no procrastinación. La mayoría estamos familiarizados con el segundo término, que sin profundizar, significa: postergar hasta mañana, hacer algo en contra de nuestro mejor juicio. Pero entonces, ¿qué es precrastinación?, ¿qué significa? A continuación vamos a responder estas preguntas y revisaremos las similitudes entre ambos conceptos, las implicaciones psicológicas y el impacto que tienen en nuestras vidas.

Con la globalización de la información y el boom de las redes sociales, las personas han comenzado a interesarse (naturalmente) por la psicología y todos los temas que giran en torno a esta ciencia. Por ejemplo, en TikTok (la sexta red social con más usuarios en el mundo, y con mayor proyección de crecimiento con respecto a otras) existen mas de un centenar de hashtags relacionados a la psicología, solo en español, donde «#psicologia» tiene más de veintiocho mil billones (28,000,000,000,000) de visualizaciones. Esto ha acercado mucho a la gente hacia conceptos psicológicos que antes estaban reservados solo a los profesionales del área, como el propuesto por el psicólogo Joseph R. Ferrari en la década de los ochenta: procrastinación.

Por su parte, la precrastinación es la tendencia de algunas personas a completar tareas o responsabilidades de manera inmediata, incluso si hacerlo implica un esfuerzo adicional o innecesario, este concepto fue propuesto en el 2014 por David Rosenbaum, en su artículo «Precrastination: A more haste, less speed approach to tackling tasks» («Precrastinación: Un enfoque de más prisa, menos velocidad para abordar las tareas»). En él postula, después de realizar una serie de experimentos y observaciones, que hay personas que pueden sentir una urgencia interna para completar las tareas de inmediato, aunque esto no sea necesariamente eficiente, efectivo, e incluso pueda perjudicar el desarrollo de otras actividades. Esto puede estar relacionado a la necesidad de aliviar la ansiedad, de sentirse productivo, experimentar orientación temporal o cumplir con expectativas sociales, entre otros posibles factores que se asocian a este fenómeno.

¿Cuántos de nosotros no sabíamos que éramos procrastinadores hasta que nos informamos al respecto?, ¿cuántos seremos precrastinadores y no lo sabemos?

Y es que ambos fenómenos están estrechamente vinculados, al ser comportamientos opuestos en la gestión ineficiente del tiempo. Tanto los procrastinadores como los precrastinadores pueden tener dificultades para equilibrar sus responsabilidades y prioridades, lo que puede afectar negativamente su productividad y bienestar general. La procrastinación puede llevar a la acumulación de tareas, estrés y resultados por debajo de lo esperado, mientras que la precrastinación puede llevar a dedicar tiempo y energía a tareas menos importantes, en detrimento de las más críticas.

En la sociedad actual, todos experimentamos lo vertiginoso del pasar del tiempo; y entre la familia, la pareja, los amigos, el trabajo y los estudios, muchos no encontramos espacio para desarrollar nuestros hobbies o simplemente para tomar una pausa. Por esta razón nuestro tiempo es valioso y cómo lo gestionamos es determinante para procurarnos una experiencia de vida plena. Por tanto, lo primero que podemos hacer, si es que identificamos varias conductas que se aproximan a las asociadas a la procrastinación y precrastinación, es consultar con un psicólogo para que nos de claridad sobre el tema. Con base en ello, podemos reestructurar nuestras rutinas, apoyarnos en un horario, una agenda, incluso en apps para la organización de nuestro tiempo y tareas.

La clave para una gestión del tiempo efectiva y una realización de tareas óptima, es encontrar un equilibrio entre estos extremos. Esto implica identificar las tareas prioritarias, establecer plazos realistas, manejar la motivación y la planificación adecuadas, y buscar estrategias de gestión del tiempo que se adapten a las necesidades y preferencias individuales. Lo más importante es explorar el tema reflexivamente, informarnos, mientras contamos con la supervisión de un profesional.

Es pertiente destacar que la precrastinación no es necesariamente negativa, ya que puede ayudar a algunas personas a sentirse más productivas y aliviar su estrés. Sin embargo, también puede ser contraproducente si se realiza a expensas de tareas más importantes o si impide una planificación adecuada, por eso no debemos autodiagnosticarnos, ni preocuparnos de antemano.

Cuidar de nuestra salud mental es vital, mas aún en la actualidad, donde el mundo se enfrenta a turbulencias globales que van desde la última pandemia hasta los conflictos económicos entre naciones, así como cambios en nuestra forma de interactuar con el avance de la tecnología y las inteligencias artificiales, que impactan en casi todas las áreas de desarrollo humano y que se relacionan, directamente, con el aumento de casos de ansiedad y depresión, así como de los fenómenos tratados en este artículo.

Si bien en el Perú hay cien mil profesionales en Psicología, se necesitarían más de trecientos mil para cubrir los servicios de salud mental básicos; sin embargo, podemos encontrar espacios para consulta en el sistema de salud pública, en clínicas, policlínicos, consultorios privados o centros psicológicos especializados como Warayana, con posibilidades de atención presencial y virtual. Podemos elegir las opciones que más se ajusten a nuestras necesidades, pero lo que no debemos hacer es postergarnos, sino cuidarnos lo mejor posible.

Referencias

Focus Bear (2023). What is the Opposite of Procrastination: Is Precrastination a Bad Thing? https://www.focusbear.io/blog-post/what-is-the-opposite-of-procrastination-is-precrastination-a-bad-thing

López-López, A. , Pérez, L. T. , Gutiérrez, J. L. G. , Pompa, B. M. y Fernández, M. A. (2020). Reducción de la procrastinación académica mediante la Terapia de Aceptación y Compromiso: un estudio piloto. Clínica Contemporánea, 11, artículo e4. https://doi.org/10.5093/cc2020a3

Valdivia, A. (2022). Perú necesita 300 mil psicólogos, pero solo hay 100 mil. https://larepublica.pe/sociedad/2022/10/17/salud-mental-en-crisis-peru-necesita-300-mil-psicologos-pero-solo-hay-100-mil-minsa-depresion-colegio-de-psicologos-aislamiento-social

Wasserman, E. A. (2019). Precrastination: The fierce urgency of now. Learn Behav 47, 7–28. https://doi.org/10.3758/s13420-018-0358-6

Una madre suficientemente buena

Sentada en mi consulta, trabajando un proyecto, escucho la canción «Photograph» de Ed Sheeran, muy buena canción, con una letra muy profunda que me lleva a la reflexión, sobre todo cuando dice: «El amor puede doler, a veces» (2014). Esta observación me lleva a nuestros primeros afectos, el de nuestros padres y cómo estos pueden marcar nuestra vida.

Donald Winnicott, en 1953, acuñó el término de “la madre suficientemente buena” luego que, en su consultorio, una madre le dijera que deseaba ser la madre perfecta, algo que escuchaba muy a menudo en su consulta.

Al leer esto, me pregunto, ¿cuál sería la experiencia de esta mamá, que la llevaba a imaginar para su hijo un mundo perfecto, en donde esa infancia transcurriría sin daño o fracturas? Sí por alguna fantasía, pudiéramos imaginar un mundo así; una primera infancia perfecta, sin heridas, ni angustias, ¿cómo sería esta?, ¿tendría momentos memorables?

En la actualidad, ese anhelo de perfección sostenido ahora por el tecnicismo y la excesiva información en medios y redes sociales que muestran imágenes y expresiones de familias perfectas disfrutando de una vida plena, que nos llevan a idealizar a una familia feliz, y que nos hace críticos e inflexibles frente a nuestra propia paternidad.

Hoy en día llegan a consulta padres agotados, frustrados, debilitados en la crianza de sus hijos, con manifestaciones cercanas a un burnout parental, es decir, con un agotamiento extremo, inundados de culpa y frustración al ver que no pueden ser proveedores de ese ideal.

Para Winnicot, la madre suficientemente buena es aquella que se adapta a las necesidades de su hijo y las solventa; que calma y se calma, y que no se culpa por cada error u omisión. Winnicot, define lo suficiente como aquello que se entiende por necesario, no adscrito a una perfección, ni a una técnica, simplemente al amor y a la intuición, al estar ahí, y proveer.

Es difícil pensarlo así, sobre todo, cuando vivimos en una época donde “lo suficiente” puede ser señal de conformismo, de falta de esfuerzo, y de falta de búsqueda de perfección. Perfección que también se le exigirá al hijo; lo que generará un círculo vincular vicioso, cargado de ansiedad, que no hace más que traer agitación al hogar.

«Suficientemente buena», involucra la confianza, una confianza básica y primaria que otorga el nacido a su madre, y que, a la vez, la madre le devuelve en amor y sustento, en estar ahí regularmente para él, y en esa regularidad es que se hace suficientemente buena, y acepta que no todo será perfecto, pero sí adecuado para sentirse amado y atendido. 

El ser tolerante con uno mismo, en esa crianza, permitirá que su pequeño sea tolerante con él mismo y con la vida. Confiará en sí y no se juzgará por sus errores, más que por sus aciertos. Los ideales solamente colocan al padre frente al hijo, en una fuente inagotable de ansiedad.

Referencias

Winnicott, D. W., et al. (1978). Donald W. Winnicott. Buenos Aires: Editorial Trieb.

Martinez-Shulz. (2016). LO SUFICIENTEMENTE BUENO: Con un cinco basta. Clinica e Investigación Relacional, 10(2), 570-577. https://www.psicoterapiarelacional.es/Portals/0/eJournalCeIR/V10N2_2016/14_Martinez-Shulz_LO%20SUFICIENTEMENTE%20BUENO_CeIR_V10N2.pdf