No, no te equivocas neuroentusiasta, has leído correctamente, precrastinación y no procrastinación. La mayoría estamos familiarizados con el segundo término, que sin profundizar, significa: postergar hasta mañana, hacer algo en contra de nuestro mejor juicio. Pero entonces, ¿qué es precrastinación?, ¿qué significa? A continuación vamos a responder estas preguntas y revisaremos las similitudes entre ambos conceptos, las implicaciones psicológicas y el impacto que tienen en nuestras vidas.
Con la globalización de la información y el boom de las redes sociales, las personas han comenzado a interesarse (naturalmente) por la psicología y todos los temas que giran en torno a esta ciencia. Por ejemplo, en TikTok (la sexta red social con más usuarios en el mundo, y con mayor proyección de crecimiento con respecto a otras) existen mas de un centenar de hashtags relacionados a la psicología, solo en español, donde «#psicologia» tiene más de veintiocho mil billones (28,000,000,000,000) de visualizaciones. Esto ha acercado mucho a la gente hacia conceptos psicológicos que antes estaban reservados solo a los profesionales del área, como el propuesto por el psicólogo Joseph R. Ferrari en la década de los ochenta: procrastinación.

Por su parte, la precrastinación es la tendencia de algunas personas a completar tareas o responsabilidades de manera inmediata, incluso si hacerlo implica un esfuerzo adicional o innecesario, este concepto fue propuesto en el 2014 por David Rosenbaum, en su artículo «Precrastination: A more haste, less speed approach to tackling tasks» («Precrastinación: Un enfoque de más prisa, menos velocidad para abordar las tareas»). En él postula, después de realizar una serie de experimentos y observaciones, que hay personas que pueden sentir una urgencia interna para completar las tareas de inmediato, aunque esto no sea necesariamente eficiente, efectivo, e incluso pueda perjudicar el desarrollo de otras actividades. Esto puede estar relacionado a la necesidad de aliviar la ansiedad, de sentirse productivo, experimentar orientación temporal o cumplir con expectativas sociales, entre otros posibles factores que se asocian a este fenómeno.
¿Cuántos de nosotros no sabíamos que éramos procrastinadores hasta que nos informamos al respecto?, ¿cuántos seremos precrastinadores y no lo sabemos?
Y es que ambos fenómenos están estrechamente vinculados, al ser comportamientos opuestos en la gestión ineficiente del tiempo. Tanto los procrastinadores como los precrastinadores pueden tener dificultades para equilibrar sus responsabilidades y prioridades, lo que puede afectar negativamente su productividad y bienestar general. La procrastinación puede llevar a la acumulación de tareas, estrés y resultados por debajo de lo esperado, mientras que la precrastinación puede llevar a dedicar tiempo y energía a tareas menos importantes, en detrimento de las más críticas.
En la sociedad actual, todos experimentamos lo vertiginoso del pasar del tiempo; y entre la familia, la pareja, los amigos, el trabajo y los estudios, muchos no encontramos espacio para desarrollar nuestros hobbies o simplemente para tomar una pausa. Por esta razón nuestro tiempo es valioso y cómo lo gestionamos es determinante para procurarnos una experiencia de vida plena. Por tanto, lo primero que podemos hacer, si es que identificamos varias conductas que se aproximan a las asociadas a la procrastinación y precrastinación, es consultar con un psicólogo para que nos de claridad sobre el tema. Con base en ello, podemos reestructurar nuestras rutinas, apoyarnos en un horario, una agenda, incluso en apps para la organización de nuestro tiempo y tareas.

La clave para una gestión del tiempo efectiva y una realización de tareas óptima, es encontrar un equilibrio entre estos extremos. Esto implica identificar las tareas prioritarias, establecer plazos realistas, manejar la motivación y la planificación adecuadas, y buscar estrategias de gestión del tiempo que se adapten a las necesidades y preferencias individuales. Lo más importante es explorar el tema reflexivamente, informarnos, mientras contamos con la supervisión de un profesional.
Es pertiente destacar que la precrastinación no es necesariamente negativa, ya que puede ayudar a algunas personas a sentirse más productivas y aliviar su estrés. Sin embargo, también puede ser contraproducente si se realiza a expensas de tareas más importantes o si impide una planificación adecuada, por eso no debemos autodiagnosticarnos, ni preocuparnos de antemano.
Cuidar de nuestra salud mental es vital, mas aún en la actualidad, donde el mundo se enfrenta a turbulencias globales que van desde la última pandemia hasta los conflictos económicos entre naciones, así como cambios en nuestra forma de interactuar con el avance de la tecnología y las inteligencias artificiales, que impactan en casi todas las áreas de desarrollo humano y que se relacionan, directamente, con el aumento de casos de ansiedad y depresión, así como de los fenómenos tratados en este artículo.
Si bien en el Perú hay cien mil profesionales en Psicología, se necesitarían más de trecientos mil para cubrir los servicios de salud mental básicos; sin embargo, podemos encontrar espacios para consulta en el sistema de salud pública, en clínicas, policlínicos, consultorios privados o centros psicológicos especializados como Warayana, con posibilidades de atención presencial y virtual. Podemos elegir las opciones que más se ajusten a nuestras necesidades, pero lo que no debemos hacer es postergarnos, sino cuidarnos lo mejor posible.
Referencias
Focus Bear (2023). What is the Opposite of Procrastination: Is Precrastination a Bad Thing? https://www.focusbear.io/blog-post/what-is-the-opposite-of-procrastination-is-precrastination-a-bad-thing
López-López, A. , Pérez, L. T. , Gutiérrez, J. L. G. , Pompa, B. M. y Fernández, M. A. (2020). Reducción de la procrastinación académica mediante la Terapia de Aceptación y Compromiso: un estudio piloto. Clínica Contemporánea, 11, artículo e4. https://doi.org/10.5093/cc2020a3
Valdivia, A. (2022). Perú necesita 300 mil psicólogos, pero solo hay 100 mil. https://larepublica.pe/sociedad/2022/10/17/salud-mental-en-crisis-peru-necesita-300-mil-psicologos-pero-solo-hay-100-mil-minsa-depresion-colegio-de-psicologos-aislamiento-social
Wasserman, E. A. (2019). Precrastination: The fierce urgency of now. Learn Behav 47, 7–28. https://doi.org/10.3758/s13420-018-0358-6





Usuarios Hoy : 63
Usuarios Últimos 7 días : 735
Total de Usuarios : 132595