Lucía Villalba

Soy Egresada de la Carrera de Psicología y Bachiller en Educación Inicial Intercultural Bilingüe, me apasiona la Psicología Infantil y me encanta pasar tiempo con mi familia. Soy fiel creyente que una persona puede mejorar si es que así se lo propone.

Escuelas Alternativas

Actualmente hemos convertido nuestro pensamiento en algo “normal” ¿pero qué es algo normal?, ¿algo tradicional o algo que no esté fuera de lo común? Definitivamente lo que se hace llamar normal es lo tradicional, la escuela, la crianza, la vida diaria o seguir los estándares que tenemos desde que fuimos pequeños.

Pero qué pasa cuando nos topamos con algo “anormal” algo fuera de lo común o simplemente “diferente”, nos sorprendemos o lo apartamos. Eso es lo que sucede con una persona con habilidades especiales, personas con discapacidades intelectuales o personas de “inclusión”, son aquellas personas que tienen diferente manera de expresarse, actuar o desarrollarse.

¿Pero por qué nos genera tanto asombro ver este tipo de personas?¿porque antes no habían o antes no existían? Siempre existieron… Los niños que veíamos en los salones y los señalamos de malcriados porque no podían realizar una tarea de la manera “correcta”, o las personas que siempre les gustaba estar solas los catalogamos de “antisociales”, pero no sabíamos que poseían un trastorno o trauma detrás de cada una de ellas. Aunque siempre existieron nunca nos dimos cuenta de que ellos eran diferentes, simplemente decidimos juzgarlos porque no se expresaban o actuaban igual, no obstante viven entre nosotros, comen como nosotros, aman como nosotros y piensan diferentes cosas como nosotros; en nuestra más profunda esencia, todos somos iguales, pero ellos necesitan más apoyo en el ámbito de su aprendizaje porque decidimos que aprender los cursos básicos del colegio es algo “normal”, tener una profesión es algo normal o simplemente trabajar nos hace normales. 

Sin embargo este tipo de personas tienen otras necesidades en su vida, como por ejemplo comer, tomar agua o respirar, no significa que sean diferentes, nosotros también lo hacemos. La realidad es que siempre aprendemos algo nuevo, conocemos algo nuevo y creamos algo nuevo, ellos también lo hacen, por eso significa que somos iguales, y al mismo tiempo diferentes. 

Cada persona es única, es un mundo distinto lleno de conocimiento, aprendizajes y desarrollo a su propio ritmo. La enseñanza alternativa está enfocada en eso. Crecer de distinta manera, tener libertad de expresión y libertad de aprendizajes. Fueron creadas para ayudar a las personas con habilidades distintas y aprender a su ritmo, como el método Montessori, especializado en el desarrollo vivencial de niño, que todas las cosas estén a su altura para que él viva la realidad día a día (Britton, 2000), o el método cognitivo conductual que ayuda al niño a establecer límites dentro de él mismo. (Bunge, 2009)

Cuando tenemos la oportunidad de conocer a una persona con habilidades especiales es sorprendente, vemos la libertad que tiene de expresarse o actuar, y nos preguntamos qué estará pensando, por qué pensará así, o qué diría en el contexto en el que nos encontremos. Pero también existe el miedo de lo desconocido y es completamente normal, demos la oportunidad, así como la quisiéramos nosotros, para conocer e implicarnos en la vida de ese ser humano. 

Al momento, las escuelas alternativas brindan atención a niños o adolescentes que tengan distintas habilidades, para que puedan aprender a entenderse y comprenderse, conocerse a sí mismos, fomentando la autoestima y detectando peligros alrededor suyo, poniéndo límites que muchas veces no miden. Los padres de los niños y adolescentes con diferentes habilidades se preguntan “¿cómo hará mi hijo para integrarse al sistema educativo o postular a una universidad?”. Mantengamos la mente abierta a que la vida no es solo estudiar o preocuparse por una carrera, los niños deben formarse en muchas otras áreas; gracias a las escuelas de educación alternativa, los pequeños pueden prepararse para el sistema educativo, enseñándoles las normas de convivencia, el abecedario o decir frases como “por favor” o “gracias”. 

Dichos pequeños aprenden muchas cosas dentro de las escuelas alternativas, como el desarrollo psicomotriz, enriquecimiento del lenguaje, y los valores como el respeto, el amor, la amistad, la responsabilidad, la honestidad, etc. Pero tampoco pierden la inocencia de la infancia que se puede ver reflejada en el juego, y precisamente jugar es la base de las maestras de nivel inicial para implementar los aprendizajes en los niños pequeños.

 

Asimismo, los padres de familia aprenden lo que es entender a su hijo o qué es lo que necesita (cómo lo puedo llamar sin que se altere o cómo puedo calmarlo si se altera, por ejemplo). Tener un hijo con habilidades especiales muchas veces es complicado, pero tenemos que quitarnos la venda de los ojos e intentar aprender cómo nosotros podemos ayudarlos, empezar a involucrarnos en su desarrollo y no solo dejarlos en las escuelas. Ser padres es una responsabilidad que tenemos que asumir con responsabilidad y con la mente abierta.

Muchos tememos a lo desconocido, pero es hora de aprender y saber que hay personas con diferentes habilidades entre nosotros, cada uno es diferente e igual en algunos aspectos, pero no hay que dividirnos entre nosotros juzgando o catalogando a las personas, aprendamos todos juntos a vivir en un ambiente de nuevos aprendizajes para que las futuras generaciones no se estanquen en modelos que no sean compatibles con los niños que requieren un abordaje distinto en cuanto a su enseñanza.  

Agradezco a los profesionales de la salud que se especializan en los niños y no los dejan solos, luchando junto con ellos y aprendiendo mutuamente; también a las profesoras, no es su culpa no estar capacitadas para interactuar con ellos, pero si vemos que alguno necesita la ayuda correspondiente no lo dejemos solo, no le gritemos, estos pequeños sienten igual que nosotros y por ende tienen miedo como nosotros. Debemos informar a los padres de las necesidades que observamos, capacitémonos en distintos cursos de educación inclusiva para saber cómo actuar ante cualquier situación. Sigamos leyendo e informándonos, recordemos que nunca es tarde para adquirir algún nuevo conocimiento y sobre todo, innovar. 

Referencias

Bunge, E., Gomar, M., Mandil, J. (2009). Terapia cognitiva con niños y adolescentes: Aportes técnicos. Buenos Aires: Librería Akadia Editorial.

Britton, L. (ed. 2000). Montessori Play and Learns. España – Barcelona.

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