Fibromialgia: Las personas más fuertes

Imagina que todos los días por encima de la piel traes una armadura, y que, por tener que cumplir con tus funciones del día día, cada vez la sientes más y más áspera. Y aún durante la noche debes continuar portándola. No hay descanso, no hay elección, y luego de una larga temporada de enojo, aceptas su existencia, y de pronto sin darte cuenta, esa armadura se volvió parte de ti. Y te preguntas: ¿Por qué a mí?, ¿De qué me protege esta armadura?

Con los años empezarás a descubrir que te protege de distraerte de ti mismo(a), que esa armadura te invita a vivir en un reconocimiento pleno del que es tu hogar, tu cuerpo. Te recuerda el presente, te muestra el lado oscuro de tus emociones, pero sobre todo te muestra tu fuerza interna.

Ahora, si no has tenido que imaginarlo, de seguro es porque lidias con algún diagnóstico de dolor crónico, como el cáncer, la artritis o la fibromialgia. En este artículo hablaremos de esta última, empezando por definirla, entender sus posibles causas, su sintomatología, y el abordaje psicológico recomendado.

¿QUÉ ES LA FIBROMIALGIA?

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS:

ETIOLOGÍA:

Alteración en los neurotransmisores del dolor:

Alteraciones neuroendocrinas:

Alteraciones del sueño:

Alteraciones musculares:

Alteraciones psicológicas:

Síntomas:

1. Dolor de pies a cabeza:

«Es un dolor que se va moviendo alrededor de mi cuerpo, lo describiría entre fuerte y muy fuerte, no para casi nunca».

2. Fatiga persistente:

«Siento a mi cuerpo cansado, como si hubiese hecho ejercicio todo el día, o como si hubiese cargado peso».

3. Rigidez del cuerpo:

4. Sueño de mala calidad:

5. Síntomas gastrointestinales:

6. Alteración de la sensibilidad:

7. El fenómeno de Raynaud:

8. Síntomas neurológicos:

9. Síntomas cognitivos:

10. Síntomas urogenitales:

11. Síntomas emocionales:

El vivir con cualquier tipo de dolor crónico simboliza un desgaste físico y mental, el cual afecta directamente al estado anímico.

El nivel de afección de los síntomas varía en cada caso, desde secuelas casi imperceptibles por el resto de personas, hasta un nivel más alto de disfuncionalidad en las diversas esferas de vida (familia, trabajo, amigos, etc.). De todos modos, el diagnóstico prematuro de esta condición, propiciará una intervención adecuada.

La cronicidad y el malestar permanente del SFM, tienen como consecuencia, por lo menos en algún momento de la enfermedad, un autoconcepto negativo, lo que conlleva a una baja autoestima. Especialmente, al sentir un pérdida de la autosuficiencia, y al tener que adaptarse por momentos a un ritmo distinto de vida.

En la mayoría de casos, al no encontrar una pausa o cese del dolor, suele manifestarse el estrés crónico, acompañado de desesperanza (abandono de la idea de mejorar), de irritabilidad y tensión. Esto podría traducirse por los demás, como hostilidad, deteriorando algunas relaciones interpersonales.

El malestar físico genera que se manifieste en ocasiones una sensación de angustia impredecible (desesperación). Esta sensación trae como consecuencia, que las personas focalicen agudamente su atención al plano corporal, desconectándose por momentos del resto de estímulos que se encuentran fuera de sí mismos.

Cada persona con fibromialgia cuenta con sus propias características, síntomas, duración y enfoques de tratamiento.

12. Síntomas cognitivos:

Intervención Psicológica:

Collado et al. (2001), y Monsalve (2004), afirman que a pesar de que la fibromialgia es una patología que no tiene cura, es posible conseguir mejoras en la calidad de vida tanto física, psíquica y social, aplicando un tratamiento multidisciplinar, que incluye el tratamiento psicofarmacológico, la actividad física y la intervención psicológica.

¿Recuerdas el ejemplo de la armadura?, me imagino lo difícil que debe ser vivir con un dolor crónico, y realmente lo siento mucho, es cierto que no hiciste nada para merecerlo, y que es completamente injusto. Pero, aquí estamos, otra vez en medio de dos caminos, o volvemos al camino «conocido», o intentamos algo «diferente». Y si, seguro en más de una oportunidad llegaste a cruzar hacia el intento, hacia las nuevas experiencias, los últimos tratamientos, etc. Pero hay una realidad que aceptar, la fibromialgia es una enfermedad, de esas en las que más que el cuerpo, puede llegar a doler el alma, de esas en las que a más luches contra ellas, más fuertes se pueden volver.

¿Qué pasaría si los síntomas más dolorosos ya no están siendo solo generados por la fibromialgia? Es muy importante señalar que, muchos síntomas de esta enfermedad, son los mismos síntomas psicosomáticos que se generan por la ansiedad y/o depresión. Y estas dos últimas enfermedades no tendrían porque coexistir de manera crónica junto al SFM. Diversos estudios demuestran que con la psicoterapia efectivamente se pueden llegar a reducir estos síntomas.

1.

El primer paso, es contar con un equipo de salud mental.

Busca a profesionales de la salud mental, con quienes te sientas tan cómodo(a), que de pronto, sin darte cuenta en una de las tantas sesiones, te sorprendas de la forma en la que te expresas, sin pausar a maquillar lo que dices, simplemente siendo tu mismo(a).

2.

El segundo paso, es entender tu enfermedad si se describieron los diversos síntomas del SFM es porque hay que empezar por el insight «tomar conciencia».

Tengamos en cuenta que se trata de una enfermedad tan común, y a la vez tan poco conocida, tan silenciosa para el entorno, y tan ruidosa para tu interior. Necesitamos observarla, analizar los síntomas que corresponden a tu cuadro, desglosarlos uno a uno, como si se tratara de un rompecabezas.

Del mismo modo, efectuar un estudio multidimensional respecto al impacto físico, sobre el perfil psicológico (hábitos, rutinas, expectativas, creencias, etc.).

3.

El tercer paso, implica un análisis del perfil psicológico:

Para lograr establecer los objetivos de la terapia, es necesario entender previamente tu tipo de temperamento, personalidad, estilos de afrontamiento, redes de apoyo, rutinas y metas de vida, entre otros aspectos que ayuden a retratar lo abstracto. Uno de los procesos más científicos y a la vez, más «mágicos» de la psicología.

4.

El cuarto paso, es definir junto a tu Psicólogo(a) los objetivos que requiere tu proceso psicoterapéutico, tales como:

– Establecer objetivos de forma realista, alcanzable, gradual y escalonada.

– Identificar cada uno de los síntomas generados por la fibromialgia y los que podrían estarse generando o agravando por la presencia de un cuadro depresivo – ansioso.

– Detectar y reformular pensamientos negativos.

– Afrontar la desmoralización que puede traer consigo el asimilar que se tiene una condición médica crónica.

– Entrenamiento en habilidades de afrontamiento a la enfermedad y al dolor.

– Identificarse en un rol activo ante la fibromialgia.

– Mejorar el entendimiento del SFM con el entorno de los pacientes (Psicoeducación).

– Fortalecer los vínculos intrafamiliares y sociales.

– Facilitar la expresión emocional, y brindar contención.

– Lograr discernir el «ser» del «estar», hacer hincapié en el autoconcepto y la validez personal.

– Separar las propias capacidades intrínsecas de la auto-percepción de la enfermedad.

– Mejorar progresivamente la autoconfianza.

– Relajarse.

– Promover patrones de sueño reparador.

– Analizar el conocimiento, la evaluación y manejo del dolor.

– Promover el contacto con actividades placenteras.

– Analizar y mejorar habilidades sociales.

– Mejorar la calidad de vida.

5.

El cuarto paso, será que tu Psicólogo(a) establezca la terapia o el conjunto de terapias que se adecuen mejor a tu perfil, en base a las distintas corrientes psicológicas que tengan evidencia científica de propiciar los resultados esperados.

A continuación mencionaré las principales terapias de enfoque individual:

Terapia cognitivo – conductual (TCC):

La TCC busca modificar los diversos esquemas de pensamiento, las emociones desadaptativas, y las estrategias de afrontamiento para manejar la fatiga y el dolor.

Es necesario prestarle mayor atención a lo que pensamos, ya que esto influye significativamente en cómo nos puede llegar a afectar la enfermedad.

Se pueden aplicar técnicas de reestructuración cognitiva, en donde las convicciones o creencias sobre la enfermedad profundamente arraigadas requieren reformularse, técnicas de distracción cognitiva, de detención de pensamientos negativos, etc.

Técnicas de relajación-visualización:

Las técnicas de relajación (relajación muscular progresiva, respiración diafragmática y técnicas de imaginería), permiten alcanzar efectos psicofisiológicos a través de la disminución de la tensión, y ayudan a desconectarse del mundo exterior.

Técnicas de estimulación cognitiva:

Se focalizan en entrenar diversos procesos cognitivos (atención, concentración y memoria).

Técnicas de biofeedback:

El entrenamiento del biofeedback es un proceso psicoeducativo para permite ser conscientes de la relación entre el cuerpo y la mente. El paciente es entrenado en analizar diversas reacciones orgánicas ante sus diversos tipos de pensamientos, mediante la medición de la temperatura, toma de presión arterial, mediante la aplicación de un EEG, y mediante el sistema de RED (que brinda retroalimentación de resistencia electro-dérmica que discrimina los cambios emocionales a través de la piel de los dedos y palma de la mano).

Mindfulness:

Práctica de habilidades psicológicas como la conciencia plena, la cognición corpórea, la tolerancia del malestar y la regulación emocional.

Bibliografía:

Collado A, Torres A, Arias A, Cerdá D, Villarrasa R, Valdés M. (2001). Descripción de la eficacia del tratamiento multidisciplinar del dolor crónico incapacitante del aparato locomotor. Med Clin 2001; 117: 401-5.

Doherty M, Jones A. ABC of rheumatology: fibromyalgia syndrome. BMJ 2000; 310:86-9

Monsalve V. (2004). Importancia de la valoración psicológica en el tratamiento de dolor miofascial y fibromialgia. Simposium Internacional de Tratamiento del dolor. Valencia

WHO. Internacional Statistical Classification of Diseases and Related Problems. ICD-10. (1992). Geneve: WHO

Maria Alejandra Muñoz Muñoz

Directora Consultora Warayana Psicóloga Clínica

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