El silencio que NO callamos

EL SILENCIO QUE NO CALLAMOS

Victimario a domicilio: La problemática de la violencia en la pareja

Ya hace un mes del 8M, reflexione en caso que todas las mujeres (muy aparte de celebrar) pudiéramos con suma libertad expresar el abuso que alguna vez (o varias veces) se cometió contra nosotras, me pregunto, ¿sería aún esta fecha tan especial para todos? 

Un día más de reflexión y reivindicación para preguntarnos la génesis ( o en todo caso, las múltiples causales) y ver la manera más eficaz (y pronta) para encontrar la respuesta y entender porqué esta tan podrida nuestra sociedad. Quizás sería lo mejor, ahondar en ese mar turbulento y buscar al Leviatán….envainar nuestra espada y luchar a muerte (como muchas que ya no lo hacen, porque ya no están).  

Las innumerables formas de violencia que se dan en nuestra sociedad van desde, el acoso callejero hasta acabar con la vida (en este caso de una mujer). Algo a veces tan potente como la palabra llena de una connotación totalmente cargada de ira y de frustraciones (evidentemente no resueltas) hace que sea tan doloroso como ser golpeada y abusada sexualmente, maltratada psicológicamente y por último ser asesinada. 

La Organización de las Naciones Unidas ya para el 2019, nos muestra un panorama bastante preocupante (y nada alentador) ya que, una de cada tres mujeres sufre violencia a nivel mundial ya sea tanto física o sexual, viniendo principalmente por parte de aquel que prometió y dijo proteger: la pareja. 

Antes que nada, hay que tener claro los conceptos respecto a lo que es violencia hacia las mujeres y particularmente lo que es la violencia física, psicológica y por último pero no menos importante, la sexual.

 La violencia física

  •  Es el accionar llevado a cabo que deriva a infligir daño a la integridad (en este caso) corporal. Principalmente es la más denuncia, debido a la visible afectación que esta misma agresión causa y en su defecto, dejando secuelas. 

La tasa que nos arroja las estadísticas de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar, revelan que a nivel nacional un 32.3% de las mujeres manifestaron que en algún momento fueron agredidas físicamente por sus parejas (ENDES, 2014).

  Violencia psicológica

  • Se ponen de manifiesto por medio de insultos relacionados con la forma de proceder (comportamientos) factores tan simples pero que son pólvora para los perpetradores. El maquillaje, la forma de vestir, el uso de ciertos accesorios, van de la mano con la constante devaluación a la víctima en su aspecto físico, en su desempeño laboral, en su papel de madre (de darse el caso). Las  humillaciones son de tal tipo, que los desprecios, la descalificación sistemática se da por opiniones vertidas desde la mirada del agresor. Esto no es todo, se dan casos de tal control, que se origina una violacion a esferas íntimas de la persona agraviada. El interrogatorio constante de a donde va la persona, con quien habla, incluso violentando la privacidad de la pareja, es decir, intromisión a su dispositivo móvil (ver llamadas y conversaciones), email personal, etc. Se van desencadenando celos ( muchos de ellos infundados), acusaciones de infidelidad, que ocasionan querellas donde escalan magnitudes de hasta restringir a la parte afectada su desarrollo laboral, relaciones sociales (amistades), llegando a la manipulación y a las amenazas de abandono. 

Como consecuencia llega la victimización ( por parte del agresor) que se visibiliza en la indiferencia y un sin fin de malos tratos, que justamente ocasionan que la víctima sienta culpabilidad y desarrolle actitudes sumisas, en fin: Miedo.

 Esta solo es la puerta al infierno de la dominación que ejerce el agresor. El resto, ya sabemos que es historia. (MIMDES,2009). ¡Solo veamos las cifras! las estadísticas en violencia psicológica son de gran prevalencia con un 69,4% (ENDES, 2014)

  Violencia sexual

  •  Se da en múltiples modalidades, desde acoso verbal (no se da un contacto físico), coacción, presión social o por medio del uso de la fuerza física. Sin embargo, la exposición de material pornográfico como también la vulneración a la libre decisión y sobre todo derecho de la persona a llevar a cabo cualquier decisión respecto a su vida sexual ( incluso hasta reproductiva) siendo transgredida por uso de la fuerza, la intimidación, amenazas y coerción.  

Particularmente, al momento de referirnos a la violencia sexual, las estadisticas se traducen y reportan que un 7,9 % de las mujeres alguna vez fue víctima de violencia sexual por parte del esposo o pareja.

En Lima Metropolitana y el Callao, las cifras del Observatorio de Criminalidad han registrado un total de 56,362 presuntos delitos de violación de la libertad sexual (enero de 2000 y diciembre de 2011), es decir, en promedio de 391 delitos por mes (1 delito cada 2 horas), de los cuales el 93% de agraviados son mujeres y un 98% de los presuntos imputados son varones. El 63.1% corresponde a menores de 18 años y un 51.2% corresponde a violación sexual.

Sin embargo, existe otro sector sumamente vulnerable. Son las niñas y las adultas mayores. De igual forma aquellas que viven una sexualidad diferente, a su vez también las personas migrantes y refugiadas, las minorías étnicas, niñas y mujeres con alguna discapacidad.

Ahora bien, teniendo conocimiento de esto ¿Qué estás haciendo desde donde te encuentres, para detener o paliar la violencia? Sí, porque tú también puedes ser un agente de cambio desde tu propia instancia. Apoyando desde casa, cultivando los valores, siendo un buen profesional, mostrando empatía, comprensión y escucha activa a las víctimas.

Se siente la impotencia al seguir hablando de esto (¿verdad?) pero es una realidad latente, una pandemia silenciosa que lleva años siendo combatida y aún no encontramos la cura. ¡Seamos agentes de cambio! para que futuras generaciones vean lo que estamos logrando. No nos hagamos de la vista gorda vista, no miremos para otro lado. No por favor. ¡No seamos indiferentes! ¡No seas cómplice! pero por sobre todo no juzguemos, porque la única diferencia de nosotras (las que respiramos), es que seguimos aquí, a diferencia de ellas, de las que ya no están ( a las que por fin les creyeron, al saber que no volverían a verlas jamás) y que aún resuena en nuestros corazones sus gritos, su resistencia, su lucha.

Bibliografía

Blog de la Defensoría del Pueblo (2018). Violencia contra la Mujer. https://www.defensoria.gob.pe/blog/tag/violencia-contra-la-mujer/

Pontificia Universidad Catolica del Peru – Instituto de Democracia y Derechos Humanos. (2019)https://idehpucp.pucp.edu.pe/notas-informativas/violencia-contra-las-mujeres-en-el-peru-una-problematica-patente/

Ministerio de la mujer y Poblaciones Vulnerables. (2019) https://www.mimp.gob.pe/files/direcciones/dgcvg/MIMP-violencia-basada_en_genero.pdf

Antonella Alexandra Beltrán Contto

Estudiante de psicología. Miembro del colectivo DEIS. Actriz en formación. Clown hospitalaria en área oncológica y pedíatra. Me especializo en abordaje DBT. Erradicar el estigma respecto a las enfermedades mentales es una meta a cumplir. La rama clínica y social son mi gran pasión. ¡Ah! Además del arte, ya que nos redime y trasforma. ¡Cuidado! ¡Tengo una pluma cargada y no dudaré en usarla!

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