Psicología y Mitología Griega: entre mitos y síndromes

La civilización griega ha servido desde los albores de su existencia como uno de los más importantes puntos de referencia de la cultura mundial, en gran parte porque contaba con artistas, filósofos, historiadores y demás celebres personalidades, quienes aún hasta estos tiempos modernos siguen siendo tomados como inspiración entre los hombres de ciencia. Por esto mismo no debe de extrañarle a nadie que la Psicología también haya adoptado términos propios de la mitología griega dentro del vocabulario para denominar complejos, duelos y demás terminología propia de esta ciencia.

Prometo le lleva el fuego a la humanidad. Hienrich Friedich. (1817)

Es preciso recordar que la propia palabra psicología proviene del griego psyqué, que etimológicamente significa alma y logo significa estudio o tratado. Los griegos empezaron a emplearon a usar la letra Psi (Ψ) para representar el alma ya que creían que cuando una persona moría su último aliento se manifestaba como una mariposa que abandonaba el cuerpo. De hecho, incluso la construcción de esta palabra puede verse relacionado a un mito de Eros y Psique, como veremos a continuación.

El mito de Eros y Psique

Según cuenta este relato escrito por Lucio Apuleyo en el siglo II, Psique era una princesa alada con belleza sin igual, admirada y venerada por todos los ciudadanos, hasta el punto que Venus se sintió indignada al ver que una mortal recibiera tantas atenciones, la diosa decidió entonces que Eros la hiciera enamorarse del hombre más miserable que encontrara.

Ilustración de Apuleyo, el autor del mito de Eros y Psique. Biblioteca Apostólica Vaticana de Roma.

Psique pese a toda su belleza, no había tenido propuestas de matrimonio, por lo que su padre preocupado consultó al oráculo en busca de conocer los planes de los dioses para con su hija, la respuesta que obtuvo fue la siguiente: debía abandonar a su hija en lo alto de una montaña, para que allí una repulsiva criatura la desposara. Siendo estos los designios de los dioses el Rey no tuvo mayor opción que cumplir con lo encomendado. Cuando Psique se encontraba sola el viento se la llevo a un valle profundo, en donde una oculta voz, la de su futuro esposo, le invitaba a descubrir todos los secretos de su nuevo hogar.

Solo en las noches Psique, podía sentir la presencia de su consorte vaticinado por el oráculo, y es que por cada noche de amor de los esposos sucedía un día de completa soledad para la muchacha, incapacitada de vislumbrar el rostro de su amado.

Pasado un tiempo y a causa de su soledad, Psique convenció a su esposo de permitir que sus dos hermanas la visiten. Cuando estas llegaron, sintieron envidia del lugar y los bienes que poseía la joven, por lo que empezaron a sembrar dudas en el corazón de la muchacha sobre la verdadera naturaleza de su esposo y sobre un oscuro motivo por el que ella todavía no lo había visto.

Eros y Psique. Antonio Canova (1787). Museo de Louvre, Paris.

Por la noche y siguiendo el consejo de sus hermanas, Psique espero que su esposo se durmiera y se acercó con un candil encendido y armada con un cuchillo. Pero en el lecho solo se encontró con el hermoso Eros. Contemplando esa figura embelesada y por descuido dejo caer una gota de aceite hirviente sobre él. Eros enfadado decidió abandonar su hogar. Psique vagó por el mundo buscando a su amado, luego de muchas desventuras, el padre de todos, Júpiter logro reconciliar a la pareja, además le concedió inmortalidad a la chica para que ambos amantes puedan estar juntos por siempre.

De este mito han surgido varias interpretaciones, una de las más difundidas de ellas es que Psique encarna la mente y alma humana, y Eros, hace las veces de la pasión o deseo humano, la curiosidad de Psique por conocer a Eros es la principal cusa de disrupción entre ambos, con la parte final del relato haciendo referencia a la importancia de mantener la armonía entre la mente y pasión humana. (Abella, 2018)

Psique recociendo a Cupido (fragmento) de Joseph Marie Vien

Carl Gustav Jung, psicólogo suizo, en su libro “La interpretación de la Naturaleza y la Psique”, nos haría mención de términos asociados con esta narración. Jung menciona que el Anima (alma) es el aspecto femenino que está presente en el inconsciente colectivo de los varones. Regido por su principio Eros (el amor erótico e impulso creativo) conocido también como el arquetipo de la vida. El Ánimus (espíritu) es el aspecto masculino presente en el inconsciente colectivo de las mujeres, regido por su principio Logos (palabra reflexionada) nombrado también como el arquetipo del significado. Ambos forman el arquetipo Persona y se desarrollan a partir del conjunto de experiencias entre varones y mujeres. (Álvarez, B. 2017)

Síndromes y complejos nombrados en base a la mitología griega

Complejo de Aquiles

El Personaje: Para la mitología griega, Aquiles fue el principal héroe de la Guerra de Troya, considerado como el más fuerte, rápido y poderoso guerrero de la Iliada de Homero. Hijo del Rey Peleo, rey de los Mirmidones de Ftia, y de Tetis, una ninfa marina, Aquiles era considerado invencible, pero no inmortal.

Según se cuenta cuando Aquiles nació su madre lo sostuvo del talón y lo sumergió en el rio Estigia para volverlo inmortal, pero su talón jamás toco las aguas, permaneciendo vulnerable como el de otro mortal. 

Durante los eventos finales a la Guerra de Troya, Aquiles fue finalmente derrotado por el príncipe troyano Paris, quien le disparo una flecha envenenada a su talón izquierdo, el único punto vulnerable del héroe lo que provocó la muerte.   

El Complejo: Este término fue utilizado por primera vez por el escritor Pierre Audiat, para referirse a todas aquellas personas que ocultan su propia debilidad, bajo la apariencia de heroísmo o invulnerabilidad.

Al igual que el héroe griego, los afectados sienten el peso de mantener puesta su armadura de aparente invulnerabilidad. Este síndrome no hace referencia a nuestra lógica respuesta de protegernos no revelando nuestras debilidades, Lo que provoca este complejo es que la persona no se muestre como realmente es. 

Escultura del Aquiles de muerte en el palacio Corfú del Achilleion

Complejo de Edipo

El Personaje: Edipo hijo de Layo y Yocasta, reyes de Tebas, según profetizo el oráculo de Delfos, les advirtió que el hijo que tuvieran llegaría a ser el asesino de su padre y más tarde se casaría con su madre. Temiendo este destino Layo encargó a uno de sus sirvientes que matase al niño, este abandona a Edipo en un bosque para que muera lentamente, sin embrago un pastor lo encuentra y salva al niño.

Los años pasan y un joven Edipo asesina accidentalmente a un pasajero de un carruaje, quien se trataba de Layo su verdadero padre, consigue resolver el acertijo de la esfinge de Tebas por lo tanto deshacerse de la criatura, por lo que se casa con la reina viuda, su verdadera madre, y se convierte en Rey del trono de Tebas.

A raíz de otro designio del Oráculo de Delfos, Edipo hace investigaciones y logra descubrir la terrible verdad, había sido el asesino de su padre y se había casado con su propia madre, Yocasta se suicida frente a esta revelación y Edipo decide sacarse los ojos con una espada. Se autoexilia con una de sus hijas, teniendo que vivir el resto de su vida en desgracia.

El Complejo: Estudiada y desarrollada por Sigmund Freud en su Teoría de los Estadios del Desarrollo Psicosexual, definiéndolo como la atracción sexual inconsciente que siente un niño hacia su madre, así como la repulsión de la figura paterna. Generalmente se presenta a los 3 a 6 años de edad.

Este odio se debe a que el niño percibe que su padre es un competidor por conseguir el cariño de su madre, y expresa sus sentimientos en forma de enojos, rabietas y comportamientos de desobediencia. Más tarde los niños se identifican más con sus padres y reprimen los sentimientos hacia sus madres para dejar atrás esta fase. La correcta asimilación de esta etapa tiene como consecuencia la madurez de la identidad sexual del menor. 

Escultura de Edipo y Antígona en Colono de Jean Baptiste Hugues.

Complejo de Electra

El personaje: Electra es la hija de Agamenón, rey de Micenas, y Clitemnestra. Según lo detallado por Homero, Agamenón habría sacrificado a una de sus hijas para lograr la victoria en la Guerra de Troya, debido a esto su esposa le habría guardado profundo rencor durante los diez años que duro la Guerra entre Griegos y Troyanos. Entre tanto en pleno conflicto bélico Agamenón tomo como esposa a la profetisa Casandra y tuvo dos hijos con ella.

Agamenón regresó a su reino, mientras que Clitemnestra habría conjurado una venganza junto a su amante llamado Egisto y en pleno banquete de bienvenida le dieron muerte al rey Miceno. Electra años después descubriría este hecho guardando profundo rencor a su pérfida madre, y lograría obtener venganza junto a su hermano Orestes, asesinando al tándem de asesinos.  

El complejo: Desarrollado por Carl G. Jung como una respuesta análoga al complejo de Edipo. Se da en casos en los que niñas suelen tener afecto y/o atracción sexual hacia la figura paterna y aversión o celos por la figura materna.

En teoría, una parte importante del proceso de desarrollo del proceso es que debido al temor que alguno de sus padres descubra sus deseos y castrarlo como castigo. Y por esto el niño debe aprender a identificarse con el progenitor del mismo sexo, aceptar sus roles de género, incluso formar su sentido de moralidad. (Guerri, 2020)

Ilustración Electra en la tumba de Agamenón de William Blake

Complejo de Creso

El personaje: Creso era el rey de Lidia, el primer rey de Asia Menor que trato de someter a los pueblos griegos. En esta campaña, logra anexar inmensos territorios a su reino. Comienza a forjar su gran fortuna a través del pillaje, tributos, impuestos, venta de esclavos y demás.

Hace de su capital, Sardes, una ciudad sumamente prestigiosa, construyendo enormes palacios y distribuyendo subsidios en busca de atraer a artistas, filósofos y poetas. Empieza a acuñar sus propias monedas a manera de manifestar su soberanía sobre el resto de estados, sus finanzas son tan superiores al resto de potencias, que su padrón monetario empieza a imponerse a todas partes. De este modo, consagra su reputación como el hombre más poderoso y rico de su época, según lo escrito por Herodoto durante su recopilación de las Guerras Médicas. (Mazigh, 2007)

El complejo: También conocido como el complejo del despilfarrador. Las personas que buscan la superioridad y poder a través del derroche del dinero, regalos, caros, propinas excesivas. Estos individuos también sienten la necesidad de brindar dádivas que en teoría son generosas, pero en realidad son un intento por demostrar poseer poder riquezas que otras personas no pueden tener.

Usualmente caen en la tentación de alardear de sus riquezas y conexiones sociales. También son propensos a desarrollar una personalidad prepotente y que ocasionalmente harán sentir mal al resto de personas a las cuales consideran inferiores.

Solón ante Creso, durante su visita a Sardes, por Gerrit van Honthorst

Síndrome de Cronos

El personaje: Cronos era el Titán principal y más joven de los doce Titanes, descendientes divinos de Gea y Urano. Una vez instaurado como el dios principal se caso con su hermana Rea, iniciando la Segunda Dinastía de dioses griegos llamada “la edad dorada” pues todos vivían en armonía. Sin embargo, Gea le advirtió a Cronos que uno de sus hijos lo destronaría, así como el lo hizo con su padre.   

Cronos, al sentir miedo de esta profecía, empezó a tragarse a sus hijos apenas nacieran, así lo hizo con Hestia, Hera, Démeter, Hades y Poseidón. Rea cansada de ver como Cronos devorara a sus hijos, escondió a su sexto hijo, Zeus, mientras daba de comer a su terrible esposo una piedra envuelta en pañales.

Zeus creció y apenas pudo se enfrentó a su padre dándole un elixir que hizo que Cronos empezara a vomitar a sus hijos devorados. Luego de una guerra conocida como la Titanomaquia, Zeus logró imponerse a su padre, coronándose como el nuevo Dios supremo, sustituyendo a Cronos justo como la profecía lo había designado.  

El síndrome: Lo sufren aquellas personas que presentan un miedo patológico a ser reemplazados del lugar o del poder que ahora ocupa. Estas personas evitan delegar o mostrarse agresivos en sus puestos de trabajo por miedo a que puedan ser reemplazados. Suele presentarse en altos directivos, políticos que han llegado a un puesto alto sin sentirse los suficientemente preparados para afrontar la responsabilidad de ese puesto.

El síndrome de Cronos esta fuertemente relacionado con la envidia, en cualquier ámbito en que se presente, la persona sentirá celos de los logros ajenos. Por lo tanto, trata de menospreciar y socavar la confianza de los demás. Todo ello, con la intención de que nunca lleguen a superar lo que él ha conseguido.

Ilustración de Saturno devorando a su hijo de Francisco de Goya (1819-1823)

Síndrome de Ulises

El personaje: Ulises, o también conocido como Odiseo, fue un héroe participante de la Ilíada y Odisea, ambas obras atribuidas a Homero. Ulises era el rey de Ítaca, esposo de Penélope y padre de Telémaco, se caracterizaba por su astucia, versatilidad y carácter. Según se cuenta, la idea del Caballo de Troya, estratagema que terminaría con la legendaria Guerra fue su idea.

Luego de la partida de Troya, Odiseo anhela retornar a su patria, pero en pleno retorno hace enfadar a Poseidón, quien lo azota con fuertes tormentas que lo alejan de su destino. Zeus destruye sus navíos, tiene un encuentro con sirenas y demás penurias, Luego de diez años de travesía Ulises llega a Ítaca, donde un gran número de pretendientes espera casarse con Penélope al creerle muerto. Ulises los mata a todos y retoma el trono.

El síndrome: Es un conjunto de síntomas que se deriva de estresores graves asociados a la emigración. Se asocia con las múltiples experiencias de duelo a las que se enfrentan estas personas, así como con las dificultades que deben superar para adaptarse al nuevo contexto. Fue acuñado y popularizado por el psicólogo español Joseba Achotegui.   

Se trata del proceso de duelo que se presenta en todas aquellas personas migrantes que encontrándose en un país extranjero no dejan de extrañar o añorar el retorno a su patria de origen. Este síndrome puede desembocar en otros problemas como sentimientos de soledad, estrés, fracaso e incluso depresión.

Escultura de Ulises de Sperlonga. Villa de Tiberio.

Síndrome de Diógenes

El personaje: También llamado Diógenes de Sinope, perteneciente a la escuela de la Cínica que busca alcanzar la felicidad deshaciéndose de todo lo superfluo. En obedecer las convenciones sociales. Este filosofo residía en una tinaja, comía junto a los perros y hacia todas sus necesidades en público.

Según cuenta la tradición, Alejandro Magno entabló conversación con un anciano Diógenes y horrorizado por la condición en las que vivía, le pregunto si podría hacer algo por mejorar su situación. La única respuesta que obtuvo fue que se moviera, ya que le estaba tapando el sol, el joven macedonio obedeció con profunda admiración, y dijo lo siguiente: “De no ser Alejandro, yo habría deseado ser Diógenes”

El síndrome: Hace referencia al problema mental que afecta sobretodo a ancianos que no quieren desprenderse de residuos y basura sin ningún tipo de control u orden. Estas personas tienden al aislamiento son inseguras y se niegan a desprenderse de todo ya que lo consideran que pueden llegar a tener utilidad en algún momento

Este trastorno del comportamiento se caracteriza por el total abandono personal y social y la acumulación en el hogar de grandes cantidades de basura y desperdiciados domésticos. No obstante, desde el punto de vista histórico la vinculación de este trastorno con el comportamiento austero del griego es incorrecta, puesto que la acumulación de cualquier tipo de cosas es lo contrario a lo que predicaba aquel que vivía en una tinaja.

Pintura de Diógenes sentado en su tinaja, Jean León Géróme 1860)

Seguramente nunca entenderemos la inconmensurable importancia que tuvo y tiene la cultura griega en todas las civilizaciones de occidente, casi todas las ciencias y artes se nutrieron del trabajo de los grandes representantes helenos, por lo que no resulta extraño que la Psicología haya optado por utilizar personajes propios de la mitología para caracterizar e identificar los distintos síndromes y complejos, facilitando su comprensión. La razón de ello es que su mitología, pese a estar plagado de magia y dioses todopoderosos, esta basada en la realidad, divinidades y criaturas que bien podrían ser humanos, con todos sus vicios y virtudes, la imperfecta humanidad fue captada y representada a través de todos los personajes y mitos griegos.

«Uno a uno, todos somos mortales. Juntos, somos eternos» , Lucio Apuleyo fue el autor de estas palabras, considero que resume bien el propósito detrás del inmenso legado que nos han heredado, hasta el día de hoy sus conocimientos y obras resplandecen e iluminan a los hombres de las nuevas generaciones, como seguramente lo harán también en los tiempos venideros.

Referencias

Abella, I. (2018). Amor y belleza: la lección de Eros y Psique. Cuerpomente. Recuperado de: https://www.cuerpomente.com/psicologia/desarrollo-personal/amor-belleza-eors-psique_1729

Álvarez, B. (2017). Eros y Psique, su mito y análisis. CornicaJalisco.com. Recuperado de: https://www.cronicajalisco.com/notas/2017/81143.html  

Guerri, M. (2020). El complejo de Electra. PsicoActiva. Recuperado de: https://www.psicoactiva.com/blog/el-complejo-de-electra/#:~:text=El%20complejo%20de%20Electra%20es,el%20progenitor%20del%20mismo%20sexo.

Mazigh, H. (2007). La leyenda de Creso. La maquina Social. Recuperado de: https://helenamazigh.wordpress.com/2007/04/14/la-leyenda-de-creso/

Jul Axel Quispe Incarroca

Estudiante de la Escuela Profesional de Psicología en la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco. con Certificados en cursos de competencias de empleabilidad y liderazgo por el Campus Virtual Romero. Estudios de formación de Interprete de Lengua de Señas Peruano por la plataforma virtual de PsicoUne. Fui voluntario del Centro de Emergencia Mujer en la Comisaría Distrital de Santiago, Cusco. Aficionado a la lectura, y ahora como escritor de este publicaciones no puedo evitar recordar las palabras de H.L. Mencken (1953) "vivir la vida de los reyes."

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