SAP: Padres, del amor al odio

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL?

Es un conjunto de síntomas presentes en los hijos y los padres, y por consecuencia, en la integridad de la dinámica familiar en donde interactúan el padre/madre alienador, el padre/madre rechazado (mayormente se trata del progenitor con el que no se vive), y el hijo(a) alienado.

El SAP es originado cuando uno o ambos de los progenitores, mediante distintas estrategias, transforman la conciencia de los hijos con el objetivo de impedir, obstaculizar y/o destruir sus vínculos con el otro progenitor. Aguilar (2004).

Esta campaña de desacreditación, es el resultado de la combinación del sistema de adoctrinamiento de los padres, y en adelante, de la propia contribución de los hijos hacia el rechazo a la interacción parentofilial.

Este desorden surge usualmente, a raíz de una alta conflictividad tras la separación o divorcio, y/o en el contexto de las disputas por la custodia de los hijos, y cuando el menor se encuentra inmerso en estas situaciones. Sin embargo, existen algunos casos, en dónde los padres continúan en una relación y aún así se genera el SAP.

Es muy importante resaltar que, para que se considere SAP, se deben cumplir estas dos condiciones:

  1. La polarización debe estar fomentada por conductas de uno o ambos de los progenitores, o por familiares o personas cercanas al entorno de los mismos. Es necesario identificar dicha relación causal.
  2. Los problemas en la relación entre el progenitor y el hijo(a) deben tener una causa que no se justifique por las acciones del progenitor rechazado, como la existencia de un maltrato psicológico previo, o de otra índole, real.

Diversos autores, señalan que, el SAP puede generarse en distintas fases de la dinámica familiar, antes de la ruptura de la relación de pareja, durante, inmediatamente después, o luego de un tiempo de la misma. De este modo, se diferencian, dos tipos de rechazo en función del momento en que aparecen: primario y secundario, que configuran una dinámica relacional.

Es usual que el padre/madre alienador no sea plenamente consciente de la magnitud del daño psicológico a corto, mediano y largo plazo que genera en sus hijos/as. Este es uno de los motivos por los cuáles me interesé en escribir este artículo. Otro de ellos, y el más importante es el proteger el bienestar emocional de los hijos, y favorecer un proceso de vinculación saludable con ambos progenitores.

¿CÓMO IDENTIFICAR EL SAP?

SIGNOS DE ALERTA RESPECTO AL PROGENITOR(A) ALIENADOR(A):

  1. Mensaje verbal compuesto por insultos refiriéndose al otro progenitor(a).
  2. Comentarios de desvalorización, menospreciando y o ridiculizando al otro progenitor(a), afectando en su imagen.
  3. Mencionar temas de la relación de pareja, o del curso de la separación, que no tienen relación con el rol de padres. Usualmente concientizando al hijo(a) sobre la culpa otorgada al otro progenitor.
  4. Contaminar al menor dándole información sobre asuntos legalesy/o económicos.
  5. Influir en los hijos con mentiras sobre el otro progenitor(a). Por ejemplo, el progenitor alienador le menciona a los hijos que su otro progenitor no viene a visitarlo porque no es prioridad para él, cuando, en realidad, el progenitor está trabajando, y se tiene claro conocimiento de esto.
  6. Inculcar argumentos denigrantes e injuriosos que construyen en el menor creencias, emociones y conductas que consideran elaboradas por sí mismos, en donde expresan su odio hacia el progenitor rechazado.
  7. Impedir el derecho de convivencia del hijo con el otro progenitor, ya sea interrumpiendo las visitas presenciales, videollamadas, llamadas y/o mensajes.
  8. Entorpecimiento del contacto físico, utilizando diversas excusas para limitar en el tiempo o evitar los contactos entre progenitor e hijos. Así los hijos enferman, tienen actividades extraescolares, el cumpleaños de un niño de su clase, etc., siempre en los horarios que le corresponden al otro progenitor, aumentando estas situaciones especiales en cantidad y frecuencia. Menoscabando la importancia de la relación con el padre, frente a asuntos superficiales en muchos casos.
  9. Imponer dificultades en la relación de los hijos con la familia de origen del otro progenitor.
  10. Implicar al entorno familiar y a los amigos en los mensajes polarizados.
  11. Subestimar o ridiculizar los sentimientos de los hijos hacia el otro progenitor.
  12. Incentivar o reforzar los comportamientos despectivos y de rechazo por parte de los hijos hacia el otro progenitor.
  13. El progenitor alienador se llega a asumir como el único cuidador y verdadero protector, sin que en ningún momento quepa reflexión sobre la violación de derechos que está llevando a cabo.
  14. Excluir al progenitor de las decisiones importantes respecto a la salud, educación, y otras actividades parte de la crianza de los hijos. Esto provoca que el menor se desarrolle sin la referencia de uno de sus progenitores.
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selective focus of kid covering ears near screaming father at home

SIGNOS DE ALERTA EN LOS HIJOS:

  1. Rechazo injustificado hacia uno de los progenitores. A menudo este rechazo se extiende a la familia o entorno.
  2. Los hijos aprenden a identificar a los padres alienadores como víctimas de la ruptura de pareja, limitando su empatía con el progenitor rechazado.
  3. Empatía reducida: El menor rechaza y critica de forma frívola y repetida al otro progenitor. Las críticas resultan injustificadas, dramáticas y/o exageradas, sin manifestar sentimientos de culpa o vergüenza por ello.
  4. Intentos por justificar el rechazo con explicaciones o razones absurdas e incoherentes.
  5. En ocasiones, pueden usar diálogos o frases propias de su progenitor alienador, y palabras o comentarios impropios de su edad.
  6. Evidenciar una defensa extrema hacia el progenitor alienador.
  7. Negación injustificada del derecho a disponer del apoyo y afecto.
  8. No tiene conocimiento de los aportes efectuados por el padre alienado, ejemplo, cumplimiento de la pensión alimenticia.
  9. Conflicto de lealtades.
  10. Depresión, ansiedad, problemas de conducta.

¿CUÁLES SON LOS NIVELES DE GRAVEDAD DEL SAP?

El nivel de afección en los hijos, depende de la intensidad de las actitudes y conductas de SAP del progenitor(a) alienador(a), y del tiempo de sostenibilidad de las mismas.

El investigador Bolaños (2004), considera tres tipos:

  1. Rechazo leve: Caracterizado por la expresión de algunos signos de desagrado en la relación con el progenitor(a), Sin embargo, no se presenta la evitación, por lo que la relación no se llega a interrumpir.
  2. Rechazo moderado: Una de las principales características es la manifestación del hijo(a) de no desear tener contacto con el progenitor rechazado, justificándose en aspectos negativos del mismo. En este nivel se produce la disminución en la expresión afectiva, y la evasión a la relación.
  3. Rechazo intenso: Se caracteriza por llegar a reforzar el rechazo por la elaboración de argumentos a nivel cognitivo (ideas, pensamientos), para sustentarlo. El nivel de ansiedad ante la presencia o la posibilidad de mantener contacto con el padre rechazado es significativa, con gran probabilidad de somatizaciones.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS POR LAS QUE EL PROGENITOR ALIENADOR ACTÚA DE ESA MANERA?

Generalmente las principales razones por las que uno o ambos padres generan SAP en los hijos, son las siguientes:

  1. Acumulación de emociones negativas durante la relación de pareja por conflictos no resueltos.
  2. Enfado por errores de la ex pareja durante la relación, o al finalizar la misma. Siendo uno de los motivos más frecuentes, la infidelidad. Hecho que reduce radicalmente la empatía hacia el otro progenitor.
  3. En muchas oportunidades, durante la relación de pareja el padre alienador sufrió de maltratos psicológicos por parte del otro progenitor, por lo que, podría llegar a percibir que es un riesgo para el bienestar emocional del menor, de ahí que uno de los objetivos del SAP sea excluir al otro progenitor de la vida de los hijos. Aún cuando no se tiene evidencia de un maltrato a los mismos.
  4. Dificultades en la expresión y manejo de emociones, especialmente cuando hablamos de la tolerancia a la frustración y de la ira.
  5. Impulsividad.
  6. Problemas de autoestima.
  7. Dependencia emocional hacia la ex pareja.
  8. Falta de habilidades sociales.
  9. Estar cursando un episodio de depresión no tratada, por la ruptura.
  10. Trastornos de personalidad, como por ejemplo Trastorno de personalidad límite, dependiente, histriónica, narcisista, entre otros.

CONSECUENCIAS DEL SAP

La progenitores se convierten en la primera fuente de información de los hijos, en base a la transmisión de mensajes verbales, no verbales (imitación), los niños y adolescentes construirán su propia realidad.

La familia interviene modulando las experiencias infantiles determinando conductas y participando en la personalidad progresiva de los menores.

Uno de los primeros síntomas ligados al SAP, es el conflicto de lealtades en los hijos, hecho que genera altos niveles de preocupación y angustia, llegando a sentir que, estar de lado de uno de los progenitores, supone una especie de traición para con el otro, y viceversa.

Otra consecuencia, es que, con la interrupción del vínculo de los hijos con el progenitor alienado, se producen dificultades en el desarrollo del propio autoconcepto, y por ende, en la autoestima. Esto parte del hecho que, el hijo(a) presenta y desarrollará características biológicas y psicosociales de ambos padres, y al sentir el rechazo de uno de los progenitores por algunas de las características identificadas en el otro padre, podría ocultarlas o avergonzarse de sí mismo al encontrar las similitudes, bloqueando el propio desarrollo de sus competencias.

Una de las secuelas más graves, es la ruptura del vínculo, situación que fomenta una dificultad de empatía con el otro progenitor, esto podría extenderse hacia otras personas y entornos. Es importante resaltar que, la empatía es el pilar de la inteligencia emocional.

Al no tener contacto con el otro progenitor, y al no verse inmerso este mismo en las decisiones de crianza, los hijos no podrán adquirir parte de sus enseñanzas, valores, costumbres, etc. Generándose una ruptura en la adquisición de la cultura familiar de la otra parte.

Del mismo modo, el que los hijos desarrollen una imagen negativa y deteriorada respecto a alguno de sus progenitores, podría resultar en una infravaloración hacia su otro progenitor(a), y al no sentirse orgullosos de su padre o madre, se generan episodios marcados de tristeza, culpa, ira, vergüenza, etc.

El fomentar la construcción de una única realidad, aquella que el progenitor(a) alienador(a) decida, más allá de toda reflexión, transformando “su verdad”, en la única verdad e impidiendo a los hijos llegar a razonar, analizar, comparar y, finalmente, decidir. En síntesis, la alienación entorpece las reflexiones individuales del hijo(a) consigo mismo(a), por lo que, es muy probable se deje una puerta abierta a personas con mensajes manipuladores.

EL SAP COMO DIAGNÓSTICO PSICOLÓGICO

En 1985 el psiquiatra estadounidense Richard Gardner mencionó por primera vez el Síndrome de Alienación Parental (SAP). Desde entonces, ha sido un tema controversial en el ámbito social, científico y jurídico.

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Si bien es cierto, a la fecha la existencia de este síndrome no ha sido aceptada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni por la Asociación Americana de Psiquiatría, y a pesar de que el SAP no está consignado dentro de los manuales de clasificación de los problemas y trastornos mentales, tales como el CIE-10 y el DSM-V. La sintomatología del mismo es evidente, y puede ser clasificada dentro del diagnóstico “Problema de relación entre padres e hijos”.

En muchos casos, es un diagnóstico difícil de detectar, dado que la contaminación al menor por parte del progenitor(a) alienador(a) puede darse de forma indirecta, siendo «sutil» y gradual. Así como también, por el desarrollo del SAP en la intimidad del hogar.

En conclusión, el SAP es un tipo de maltrato psicológico hacia los hijos, y hacia el progenitor rechazado, con secuelas a corto, mediano y largo plazo.

Este artículo esta dedicado a todos mis pacientes, padres y madres, que son víctimas del Síndrome de alienación parental, y que a pesar de las implicancias del mismo, aún no encuentran la justicia legal que incansablemente buscan. Resaltando en ellos el valor de la perseverancia, y el no rendirse hasta lograr recuperar el vínculo con sus queridos hijos(as).

Bibliografía

Aguilar J. (2004). Síndrome de Alienación Parental. Hijos manipulados por un cónyuge para odiar al otro. Editorial Almuzara. Córdoba

Bolaños I. (2004). Hijos Alienados y Padres Alienados. Asesoramiento e Intervención en las Rupturas Conflictivas. I Congreso de Psicología Jurídica en Red 

Gardner R. (2002). Parental Alienation Syndrome vs Parental Alienation. Which Diagnosis Should Evaluators Use in Child-Custody Disputes?. The American Journal of Family Therapy. 30(2):93-115.  

Maria Alejandra Muñoz Muñoz

Directora Consultora Warayana Psicóloga Clínica

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