Celos y relatoterapia

Gilmará tiene una personalidad compuesta por las tres primeras letras de su nombre, no me malinterpreten soy su amiga y la conozco desde que nació, tanto así que inclusive compartimos día y mes de nacimiento, por ende, sé con certeza que nuestras vidas iban a estar juntas como dos ríos que si bien marcaban independencia por diversos cauces y desembocaduras, iban a estar cercanos, aunque sin mezclarse, ya saben, la autonomía es necesaria. 

Ella, es hermosa, con unas caderas envidiables, un cabello que aprendió a valorar hace poco y un alma en exceso pura, una carcasa de fuego y hierro, nadie entra fácilmente, es tan difícil que sí estás dentro nunca llegarás a saberlo realmente, este límite es tan profundo que su dolor casi siempre es individual, injusto y la carcome. Esto es debido a que nosotras fuimos criadas con reglas de silencio, los celos, los callas, los muerdes, disimulas y sonríes. Nada ha pasado, eres libre, solo eres un amigo. A esto me refiero, a que lo gil pasa como un atributo más de personalidad.

Las relaciones del silencio

Amistad, solo eso, así resume mi querida Gilmará a todos cuando ve llegar un obsequio, cuando nota mayores atenciones de quien se le ve notoriamente interesado, pero ella, externamente lo minimiza, no quiere develar que por dentro le importa, que se cae de bruces por un beso, por esos buenos días, y que además le importa muchísimo lo que dirán sobre su nuevo prospecto, ella, primeramente controla las habladurías y las asimila, aunque por dentro estalle en cohetes, en otras palabras, es la amiga que en silencio ya se imagina de capa y velo, pero jamás lo confesará.

El problema con esto, es que se convierte en un monstruo que tal cual el Rey Midas que pidió contemplaciones a los dioses, comienza a comerse a sí misma, a fallecer poco a poco porque las imaginaciones no se cumplen, o los intereses se van solo a lo carnal y ella queda relegada otra vez, queda como la amiga linda, sexy y confidente que escucha divertida cada una de las más sucias aventuras, todo chill, nada le interesa, total ¿somos amigos, ¿no? Pero, yo que soy su amiga, se la verdad, le duele, está celosa y necesita saber más después de cada historia de aventuras, que claramente, no fueron con ella.

La adicción cognitiva

Ese hábito insano es nuevo para ella, lo acaba de descubrir hace relativamente poco tiempo, descubrió que es un hambre insaciable que le perjudica, pero, como toda adicción no puede conducirse adecuadamente, la voluntad le flaquea y se vuelve Sherlock Holmes y requiere nombres, saber de orgasmos, si pasó más de una vez o sí es serio o un arrimón de una noche. Ella requiere saberlo todo. Se convierte en una quimera, no la descubres, no la lees, tiene su fino arte de ocultar lo que siente muy bien domesticado, y si es a distancia ¡Uff, es imperceptible!

Ella, se disfraza de una confidente fiel y leal, incapaz de juzgar, pero, lo cierto, es que se invade de envidias y celos asquerosos que le corroen la piel, a continuación, lo que hace es buscar validación externa: usa escotes, se bambolea al caminar, frente y mentón en alto, sonrisa jocosa, ropa atractiva que le haga sentirse poderosa, sin embargo, esta forma de manejar el despecho que ella misma se inventó la rompe en mil pedazos, la ilusión deshecha de lo que ella se fabricó se esfumó, y lo peor, es que sin llegar a nada, realmente.

No lo comenta, se lo sacas a cucharadas.

-Gilmará, sé que no estás bien, habías decidido avanzar con él, hacerle regalos y abrirte emocionalmente, inclusive, le perdonaste esos arranques verbales que tuvo cuando te sentiste mal, le diste una oportunidad diciéndole cómo conducirse contigo en momentos así, para que no se repitiera, es decir, invertiste emociones y esfuerzos en encauzar la cosa, pero, aun así, le decidiste seguir llamándolo amigo.

Y es aquí, cuando arranca y con la mirada más fiera y tenebrosa te dice en un brote de furia con mesura: “Era obvio, menos mal que fue así, porque mientras yo me ilusionaba él se acostó con otra, sí, ese día antes de que pasará lo de mi “mal día”, sí días antes ocurrió. Y yo allí, malgastándome diciéndole cómo me gustaría que me arrullara, ¿Qué no te das cuenta de lo inservible que es seguir?, ¿Qué aquí no vale decirle lo que siento porque él solito se encargó de manosearlo y tirarlo después? Abre los ojos tú”.

La falacia

Se hace la dura, lo dice convencida, pero, en el fondo, está dolida hasta la médula, ella es así, una mujer fuerte pero excesiva consigo misma, ciega a darse cuenta que su valor está por encima de la valoración de sus tacones y su melena, y que, el hacedor de ilusiones que cree es su prospecto idóneo realmente no lo es, es simplemente un payaso que en un acto de abrir y cerrar de ojos destruyó las ilusiones de alguien que pudo darle una calidad de vida y bienestar alto, pero, ya sabes lo que dicen sí no estás listo, no importa lo que tengas al frente, no lo valorarás.

Entonces, para ti Gilmará que se identifica con la historia, o la amiga que la acompaña, te brindo un soplo con aroma a alivio. Celos es querer o anhelar lo que sentiste fue tuyo y se te arrebató. No, nadie es de nadie, las ilusiones en un recipiente equivocado brindan una confusión del demonio, que en un inicio sabía a elixir de vida, te nutría, salvaba del cataclismo existencial, pero es falso, tomabas la salvia de una fachada que jamás se concretó en la realidad, apégate a la idea de que es mentira y no lo mereces. 

Cuida de ti misma, evita el control, los largos cuestionarios, los interrogatorios disfrazados no sirven para acallar la duda, al contrario, afinan el ímpetu de corroborar lo que para ti es una infamia. La deslealtad no se cura con base a detalles absurdos y sin contexto, se hace desde el plano de replantear el lugar donde están y quieren estar, y para eso, se requiere de dos entes bien enterados y comprometidos. Ese proceso de odiar, perdonar, amar y herir que solo tú provocas en la mente, no funciona, reconciliarse sola no tiene sentido, la realidad es lo que está machacando tus entrañas, que lo suavices con la mente solo hará que la mentira perdure.

Protégete y resguárdate de la tormenta de pensamientos de recordar sus palabras que comunicaron el hecho. No vale la pena darle tantas vueltas, no sirve molestarte por mucho tiempo y sufrir por ello, lo que queda es decidir ¿Qué harás con la ira? O construyes o te marchitas.No se trata de fingir, no me malentiendas, se trata de que los celos cuando son desmedidos, cuando no se ha dado nada realista, que solo están «tonteando», «vacilando» o simplemente es una situación de «saliditas sin más» date la oportunidad de hacer un alto y revisarte, y, en segunda instancia, revisar qué sucede allí afuera, ¿realmente quieres seguir invirtiendo energías y empecinarte en quién te está dando todas las señales de que emocionalmente no está disponible? Cuestionarte duele y salva, no hay puntos medios, pero, es necesario.

Cuando la adopción puede ser la solución…

El otro día, me encontraba buscando páginas sobre adopcion de niños en Perú, pero solo encontré dos grupos; sin embargo, lo que si pude ver fue ¡una gran cantidad de páginas de adopción de animales! Creo que esto es una ventana que nos hace ver que la gente esta cada día más comprometida con hacer un bien social, pero hay más compromisos que atender…

Una adopción puede resolver problemas de diversa índole; en el más común de los casos, problemas de infertilidad en los padres. Además, puede resolver traumas o desavenencias en torno al tema de la maternidad, tales como: haber sufrido un aborto espontáneo o planificado, la muerte de un hijo, y, por supuesto, el latente deseo de ayudar al prójimo.

Es así como aporta un bienestar a nuestra psiquis humana, una idea un tanto controversial, pero de mucha redención. El salir de nuestros propios convencionalismos, puede llevarnos a una esfera libre de nuestras propias limitaciones mentales y afectivas.

Si te gustan las películas: «Familia al instante», «Bekas», «Corazones rasgados», películas sobre adopción que recomiendo, este artículo te puede gustar.

Fotograma de la pelicula «Familia al instante» (2018)

Conozcamos el proceso de adopción en el Perú

Pasos:

Charlas informativas: Donde se explican las clases de adopción, las modalidades en nuestro país, etc., se responden preguntas clásicas y se desmienten mitos

Talleres: Son tres, así se va adjuntando un expediente donde serán evaluados.

Evaluaciones:

Evaluación legal: Se exigen requisitos para ver si se está calificado para una adopción.

Evaluación psicológica: Informes psicológicos de los candidatos.

Evaluación social: Efectuada por una asistenta social que estima el espectro social de los padres.

Designación: Equipos multidisciplinarios clasifican según paridad, duplas o ternas en igualdad de condiciones. Buscan que las familias que compitan por una adopción deban tener características similares. Esto se pone a conocimiento del Consejo nacional de adopciones (el cual otorga las adopciones), que lo conforman tres miembros del Ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables.

Integración familiar: Los padres son presentados al menor. Se le prepara al niño para hacer el famoso «clic» y empatizar entre ellos. Hay un plazo de cinco días para conocerse, luego, viene el acogimiento preadoptivo, donde se lo llevan a su casa por diez días, y se espera que el niño se integre al hogar.

Etapa post-adoptiva (tres años): Se visita semestralmente el hogar donde se estableció la adopción, con el propósito de velar por el bienestar del menor (Mattos, 2020).

Niños ansiosos por ser adoptados

Ejemplo a seguir

El caso de la profesora que adoptó a su alumna de 17 años, después de que la joven abandonara el colegio.

Miriam Coronel, es una docente de Lengua y Literatura, que vive en la ciudad de Buenos Aires. En una ocasión, le pidió a una alumna que le dijera a Camila que “la profe la extraña y la quiere ver”. Al día siguiente, Camila volvió muy contenta a clase, pues estaba faltando ya una semana, y la maestra, preocupada, averiguó su situación, y se enteró de que la adolescente vivía en un hogar de chicos. El interés en ella fue creciendo; pues relata que es una chica tímida pero destacada en los estudios. Es así como inició las gestiones para tramitar la adopción. Miriam tiene tres hijos adoptivos junto a su esposo Néstor, que presentaba reparos en la decisión de su esposa: tenía temor de encariñarse. “Le daba miedo perderla, porque ya tenía 17 años. ¡Va a crecer, se va a ir!, me comentaba. Pero yo pensaba distinto, el vínculo crecerá hasta donde tenga que llegar” (Otaño, 2021).

La adopción puede aliviar tensiones sobre la maternidad

En estos tiempos, se trabaja el doble; por un lado, las responsabilidades en el hogar y en el centro laboral ahora van para ambos géneros, y es así como las mujeres, cada vez más consciente o inconscientemente, posponen la maternidad hacia un momento más seguro en su vida. Por otro lado, se ven casos de millennials y adultos de la Generación z que tienen, aparte de sus obligaciones personales, obligaciones con sus padres, y por tanto, deben conseguir más dinero en un mundo lleno de alzas. Es así como la adopción se vuelve una alternativa atractiva. Imaginemos adoptar un niño de 4 años, a la edad de 42, ¡ya no necesitarías cambiarle el pañal, te ahorraste el embarazo y toda la hospitalización, y más importante aun, estarías haciendo un bien a la humanidad!

Todo empieza con dar una orden a nuestro propio yo y permitirse entrar al mundo de estos bebes, niños y adolescentes, y conmoverse. Después de eso, seguro se estará firmando los papeles de adopción.

Referencias

García, M. [Milagros García Mattos]. (2020, agosto 28). A TODA LEY – NUEVO PROCEDIMIENTO DE ADOPCIONES EN EL PERÚ [Archivo de video] https://www.youtube.com/watch?v=StmrKG4EEdU&ab_channel=MilagrosGarciaMattos

Otaño, C. H. (2021). La maestra que adoptó a una alumna de 17 años después de que la joven abandonara el colegio. https://www.infobae.com/sociedad/2021/09/22/la-maestra-que-adopto-a-una-alumna-de-17-anos-despues-de-que-la-joven-abandonara-el-colegio/

«En mi familia siempre decimos…» – Mitos Familiares

«Los hombres no lloran»; «la familia antes que todo»; «la oveja negra de la familia»; «lo que pasa dentro de la familia no debe saberse por nadie fuera de ella»; y «lo que dice papá es ley» son algunas frases que resuenan, como la voz de la conciencia al oído de los miembros de algunas familias, cuando se trata del comportamiento que debe tenerse para con los foráneos.

Los mitos familiares son creencias y esperanzas ficticias que se comparten de generación en generación y definen una parte importante de la dinámica familiar, tanto entre sus miembros como con el mundo externo; dichos mitos son usados como un método de defensa ante adversidades, o cuando la familia enfrenta un cambio en su funcionamiento. 

Esos mitos suelen representar la visión que la familia tiene de sí misma, y encubren una realidad que esta se rehúsa a aceptar; por lo general, no son mentiras si no que se basan en vivencias de peso o sucesos importantes de la familia en cuestión.  Normalmente, estos son de 3 tipos: 

Mitos de armonía: La familia construye una imagen de perfección de sí misma, y trata de evidenciar, con su comportamiento, unidad, fraternidad y equilibrio en cada uno de sus miembros.

Este tipo de mito usualmente trata de encubrir alguna culpa, por lo que, con esta visión que brindan a los demás, pretenden no ser juzgados ni indagados; al ser manejado de una manera rígida y poco tolerante a las voces de sus integrantes, la familia tendrá problemas no resueltos y fuertes hostilidades entre algunos de sus miembros.

Mitos de disculpa y reparación: En estos mitos, las desgracias y problemas familiares recaen sobre uno o más de sus miembros (vivos o muertos) para liberar culpas de los demás, y generar “tranquilidad” cuando se busca un responsable. 

Coco, 2017, Pixar Animation Studios

Mitos de salvación: La familia deposita sus esperanzas de salvación y solución de problemas en uno de los miembros o a una persona externa, pero con relación estrecha con la familia; suelen creer que este personaje aportará lo necesario para lo que no está funcionando bien, o que solucionará un error.

Los mitos normalmente pretenden mantener el statu quo de la familia y presentan resistencia al cambio. 

Finalmente, cabe recalcar que los mitos están en todas las familias, y, aunque no siempre son saludables, en muchas ocasiones ayudan a la familia a atravesar momentos de dificultad, esto sucederá si se manejan de manera sana y son capaces de ser modificados o superados conforme la situación de la familia lo requiera. Sin embargo, pueden ser nocivos cuando se presentan rígidos e irracionales, sin intenciones de comprensión al sentir de los miembros de la familia que podrían presentar un deseo de “cambiar el patrón”. 

Referencias

Dominguez, J. ¿Qué es el mito familiar? https://www.jorgedominguez.net/que-es-el-mito-familiar/

Sánchez, E. (2022). Los mitos familiares y sus efectos. https://lamenteesmaravillosa.com/los-mitos-familiares-y-su-efecto/

Escobar, M., Sánchez, L. (2018). Mitos y secretos familiares. Santiago de Cali: Programa Editorial Universidad Del Valle.

La Infidelidad

El juego a doble cachete

«La naturaleza supera siempre a la convención, y las circunstancias colocan obstáculos en el camino del individuo»

Albert Einstein

Ramos (2017), de BuzzFeed Brasil, preguntó a sus seguidores: «¿Cuál es la peor historia de traición o infidelidad que has vivido y cómo reaccionaste?»; y la siguiente respuesta destaca entre las otras: «Mi primer novio era muy dulce y siempre me decía que me amaba, pero, siempre decía estar ocupado trabajando. Confiaba en él al cien por cien, y pasábamos todos los fines de semana juntos. Un día, estaba esperando por él y no apareció. Me dijo que estaba enfermo, pero más tarde descubrí que estaba en una fiesta. El siguiente fin de semana, volvió a no aparecer, y tres días más tarde, rompió conmigo con un mensaje de texto porque yo estaba muy centrada en mis estudios. (Sí, ¡exacto!). Unos meses después, descubrí que me estaba engañando con su ex, y que estaba manteniendo relaciones sexuales con antiguas compañeras de trabajo jubiladas, a cambio de dinero o regalos. Realmente afectó a mi autoestima en ese momento, pero ahora estoy feliz por haber eliminado esa basura». – Jessica E.

La infidelidad es considerada una de las mayores amenazas que enfrentan las parejas, para muchas relaciones amorosas, esta se considera un grave error y puede ser la causa de muchas separaciones. En el Perú, el 71% de los hombres admitió haber cometido infidelidad con sus parejas, pero en las mujeres solo el 50%, a partir de estos datos, se puede ver que hace unos años atrás los hombres engañaban más que las mujeres, pero actualmente, la brecha se ha reducido (Comercio 2010).

De igual manera, se dice que la infidelidad es un acto donde la relación se destruye y que sucede por varias razones como la inestabilidad emocional, la falta de apego o la falta de satisfacción sexual (Alva, 2017).

Asimismo, existen tipos de infidelidad como son, la infidelidad sexual y la infidelidad emocional, la primera se refiere a tener relaciones sexuales con alguien diferente a la pareja, y la segunda se da cuando un individuo de la pareja mantiene afecto o amor por otra persona (Psicología, A. E., s. f.).

Rober Weiss, refiere que la inmadurez es una de las razones por las que ocurre una infidelidad, ya que algunas personas cometen infidelidades porque tienen la creencia de que no le causan daño a nadie siempre y cuando su pareja no se llegue a enterar (RPP, 2016). Por ende, las personas que cometen este acto de inmadurez emocional son más propensas a abandonar sus relaciones afectivas, ya sea por esta falta de fidelidad o porque no comprenden que en una relación existen conflictos, y no tienen las herramientas necesarias para comprender este vínculo monógamo.

Es por ello que, si alguna persona pasa por esta situación de infidelidad, lo mejor que podría hacer es tener una postura positiva, en cuanto a cuestionar la propia valía para consigo misma. Asimismo, debe aceptar lo ocurrido, ya que no queda otro remedio que vivir lo que está pasando; también debe buscar apoyo de algún profesional de la salud mental; y lo más importante: cuidar la autoestima, mediante la dedicación de tiempo a uno mismo, la realización de actividades agradables, permitirse algunos gustos, y así, llegar a un crecimiento personal sin olvidar que somos nuestra mayor prioridad.

Referencias

Alva, M.  (2017).  Elaboración de una escala de infidelidad en adultos del distrito de   Santiago de Surco, Lima   –   Perú, 2017.   Universidad César Vallejo.  Universidad César Vallejo, Lima.      http://repositorio.ucv.edu.pe/handle/20.500.12692/11375

El Comercio (2010). La mayoría de latinoamericanos son infieles, concluyó encuesta sobre sexualidad. https://archivo.elcomercio.pe/mundo/actualidad/mayoria-latinoamericanos-son-infieles-concluyo-encuesta-sobre-sexualidad-noticia-658674

Psicología, A. E. (s. f.). 3. Estudio sobre infidelidad en la pareja: Análisis de contenido de la literatura. https://alternativas.me/numero-30/54-estudio-sobre-infidelidad-en-la-pareja-analisis-de-contenido-de-la-literatura

RPP. (2016, 7 julio). 10 motivos por los que los hombres cometen infidelidades. rpp.pe. https://rpp.pe/vital/salud/10-motivos-por-los-que-los-hombres-cometen-infidelidades-noticia-935365

Ramos, A. (2017, 3 diciembre). 12 historias increíbles sobre traiciones e infidelidades para hacerte sentir mejor con tus relaciones. BuzzFeed. https://www.buzzfeed.com/ramosaline/historias-increibles-sobre-traiciones

La llegada de la cigüeña

La llegada del primer bebé dentro de la familia es un acontecimiento de lo más importante, ya que conlleva un cambio dentro del núcleo familiar que no solo hace referencia a la emoción, preocupación o sentimientos encontrados al enterarse que pronto llegara la cigüeña o, también, decidir hacerle el pedido de traer este esperado regalo.

Al iniciar la vida en pareja, papá y mamá llevarán con ellos los equipajes que les dejaron los abuelos, y unidos formarán sus propias costumbres, reglas y límites dentro de su relación. Allí comenzará la formación de la familia.

Dentro del ciclo familiar, según Moratalla, Carreras y Villegas (2007), el arribo del primer hijo se considera una crisis que hay que superar, ya que es un momento de transición; se presentarán adaptaciones en las pautas, reglas y funciones; la familia deberá encontrar nuevas formas de funcionamiento que se adecuen a la nueva situación; la pareja abrazará nuevos roles parentales y, así como ellos, la familia extensa se acoplará a los nuevos papeles que les tocará representar.

Ya que será la primera entrega de la cigüeña, algo que no han vivido antes, los nuevos padres modificarán su funcionamiento y organización como primer paso hacia la adaptación y abrirá camino a cambios más importantes que involucrarán valores, creencias y tradiciones.

Hay tres puntos importantes que las parejas suelen buscar para superar la crisis del cambio: adaptación a una nueva persona, un nuevo papel y la conservación de la relación de pareja. La llegada de este nuevo miembro, en ocasiones, conlleva conflictos como la intolerancia por parte del padre en cuanto a ocupar un lugar secundario durante los primeros meses; excesiva participación de la familia extensa en el cuidado del bebé; problemas al asumir el rol de padres; y reincorporación de la mujer al trabajo (distribución del tiempo laboral vs. el familiar).

Por ello, es de vital importancia una preparación y disposición emocional dentro de la pareja, y de ajuste en ciertas áreas de vida. Suarez (2022) hace referencia a las áreas que necesitan mayor cuidado según Estrada: área de la identidad, área de la sexualidad, área de la economía y área del fortalecimiento del yo.

Estrada (1994) refiere que estas áreas tienen importancia vital para el desarrollo a largo plazo, tanto para la relación de pareja como para el desarrollo del niño; es necesario que exista una comunicación abierta entre la pareja en todo sentido y de manera especial para con los límites, tanto relacionados a la crianza como a la intervención de la familia extensa de ambos lados; asimismo, alentar los sueños del compañero o compañera, organizarse en el área económica y no olvidar que, aunque ahora vayan a ser papá y mamá, no dejan de ser los individuos que fueron en un inicio.

Un dar mutuo los llevará al éxito en este nuevo paso y en el recibimiento de la pequeña encomienda de la cigüeña.

Referencias

Estrada, L. (1994). El ciclo vital de la familia. México: Editorial Posada.

Suarez, M. (2022). La llegada de los hijos: una nueva experiencia transformadora y significativa. https://www.margaritasuarezvelez.com/post/la-llegada-de-los-hijos-una-nueva-experiencia-transformadora-y-significativa

Moratalla, T., Carreras, A., Villegas, J. APUNTES SOBRE CICLIO VITAL INDIVIDUAL Y FAMILIAR. 

No todo está bajo nuestro control: ¿Todo en psicología se puede medir?

En psicología, medir es una acción esencial al momento de aventurarnos en este mundo tan grande. Por mucho tiempo, diferentes investigadores en su afán de descubrir algún método, vieron la necesidad de medir lo imposible. Ya que nos regimos bajo las leyes físicas, medir se ha convertido en una tarea que no solo está basada en fórmulas, sino que también se rige bajos ciertos parámetros, los cuales no podemos controlar.

Medir es un proceso de asignar valores numéricos de acuerdo a reglas específicas, al psicólogo le permite cuantificar características humanas y dar objetividad.

Por medio de pruebas psicológicas, que son instrumentos estandarizados, evalúan características particulares de personas con el objetivo de medir conocimientos, intereses, habilidades, capacidades, actitudes, e incluso la personalidad; estas son parte de un proceso general organizado para llegar a una impresión diagnóstica. En fin, medir es cuantificar características cualitativas y volverlas en cuantitativas.

Tantos estudiosos en la materia y desde épocas muy antiguas ya se planteaban este dilema. En la época Antigua, Aristóteles, en su obra «De Anima» señala: «buscamos examinar e investigar primero la naturaleza y esencia del alma y luego sus atributos».

Platón, en el texto III de «La República», realizó una clasificación de las personas en escala primitiva: oro, plata, hierro y latón, refiriéndose a ella como una «mentira noble» y un «cuento», a la vez que señalaba que todos son hermanos y todos son afines.

En el Renacimiento, Descartes, Locke, Hume y Kant enfatizan en lo que define y caracteriza a la humanidad.

Sin duda alguna, todos ellos se esmeraron en la búsqueda de la verdad acorde a sus posibilidades de poder medir y cuantificar. Ahora bien, debemos ponernos a pensar en el bagaje inmenso del que está compuesto el ser humano. 

¿Pero qué sucede cuando partimos desde lo más simple y vamos a lo más complejo? ¿Que sucede cuando lo sensible se convierte espiritual? 

A continuación veremos unos ejemplos:

A través del cuerpo, más allá de lo sensible, de la percepción, de las emociones, y de las funciones vegetativas, existe aquello en el ser humano que carece de sustento corpóreo. 

Hablaremos de la inteligencia. Para ello, debemos empezar desde su primer acto que es la abstracción, es decir, separamos una forma de lo material singular, y lo convertimos en lo universal. Este universal no es material al igual que nuestra inteligencia. La inmaterialidad se demuestra por medio de la capacidad que posee la inteligencia de conocerlo todo, a diferencia de los sentidos y de lo que conocemos como umbral. Eso a lo que la psicología denomina como límites. El loco intento de tratar de traspasar ese límite puede dañar el órgano y perjudicarlo, como la luz solar que hace que el ojo se cierre al ser tan fuerte. 

Nos detenemos minuciosamente, y vemos que la inteligencia se conoce a sí misma, y que no es como los demás sentidos. Por ejemplo, el ojo no se ve a sí mismo, ve las demás cosas que hay a su alrededor. De tal forma, la inteligencia conoce sus actos, actos de conocer. Y esto nos dice que carece de soporte orgánico. 

Ahora no solo hemos visto una de las facultades más elementales del ser humano que no solo es inmaterial, y a pesar de ello, han inventado manera de cuantificar ciertos resultados. Pero, ¿qué pasa si vamos más allá? Nos encontraremos con lo que es notorio al momento de demostrar que lo que trasciende va aún más lejos de los límites de lo medible: el alma.

Ya el alma como dimensión co-principio del cual está sujeto el ser humano, se encuentra en este mundo material siendo inmaterial en su totalidad, pero que subsiste gracias a la unidad psicofísica, y a su vez, no se corrompe y no se separa de sí misma.

Santo Tomás de Aquino está a favor del carácter espiritual del alma humana que ejecuta actividades intelectuales que no dependen de sustento orgánico alguno, sino que son actividades espirituales. Pero esto no quiere decir que no exista una relación entre la actividad intelectual y la actividad espiritual. 

En lo que a mí respecta, considero indudablemente que el hombre busca medios para poder entender el universo en el que cohabita desde que este se originó. Que el ser humano, al ser un conjunto dinámico de dimensiones que existen en armonía se complementan bio-psico-espiritualmente. El hombre es una unidad, y tratar de medir al hombre solo sería encuadrarlo y limitarlo a parámetros que nosotros mismos estamos estableciendo; es decir, que nosotros mismos nos estamos limitando y encasillando. 

¿Acaso somos números? ¿Acaso somos fórmulas? Nos hemos estancado en vivir en límites parametrados pero no podemos ir contra natura, pues esta nos reclama y ella escapa a cualquiera de estas ataduras a las que nosotros mismos nos hemos condenado en este afán de entender quiénes somos o qué somos realmente. 

Para finalizar, está de más decir que los esfuerzos han sido considerablemente aplaudibles por quienes aún hoy en día, se esmeran en cuantificar al hombre, pero, siempre hay que recordar que existirá ese misterio enorme y hermoso que es la complejidad del ser humano en esa búsqueda del ser; que este descubrir nos lleve a una nueva vía provechosa, llena de dicha en materia de la psicología…

Referencias

  • Entrevista con Roger Miller Silva (filósofo) – Profesor de Antropología Filosófica y Teológica de la UCSP. 

Las psicólogas también lloran

Gran parte de los pacientes que acuden a pedir ayuda psicológica tienen como expectativa “no estar tristes”, y muchos al verme sentada como toda una profesional tendrán pensamientos reflejados en frases como “seguro su vida es perfecta”, “debe saber manejar sus emociones”, “mi psicóloga nunca está triste”, etc.  Y aquí vengo a responderles desde una línea horizontal que no, yo también lloro, tengo días en que siento que la tristeza me invade y me inhabilita, y que muchas veces me encierro en mi baño, me meto una lloradita intensa y luego veo las cosas con mayor luz.

“Ya no llores”, “no estés triste”, “pero tú eres fuerte”, “hay que salir para que se te pase”. Seguro que, a lo largo de la vida, nos han dicho estas mismas frases montones de veces, y nosotros se las hemos dicho a otros. Vivimos en una cultura de idealizar el bienestar que aborrece todo lo que no sea la felicidad y el placer inmediato, y que, incluso, ha terminado por llamar negativas a todas las emociones donde no se experimente dicho placer. Es más, no solo rechazamos nuestro propio dolor, sino que nos aterra y nos incomoda verlo en los demás, de ahí el recurrir a frases rápidas y aprendidas de memoria como las de arriba. Necesitamos que el otro deje de llorar porque no nos gusta el sufrimiento de ningún tipo, ni siquiera el empático —aunque no sea propio—, y casi sin pensarlo, como un resorte, le decimos que él puede con eso y con más. No podemos juzgar a las personas que nos han visto tristes por no saber lidiar con nuestra tristeza, lo más probable es que tampoco ellos sepan manejar la suya.

Los medios nos bombardean con las sensaciones placenteras, hemos de ser atractivos, exitosos, amados, divertidos, alegres y «siempre felices»; pero ser feliz eternamente es sencillamente imposible para una persona, y tratar de lograrlo constantemente, agotador. No es posible sentir felicidad siempre, de la misma manera en que no es posible sentir permanentemente una misma emoción, por ejemplo, el asco; porque la maravillosa complejidad del ser humano radica en nuestro cambio constante de emociones, no en seleccionar una y experimentarla sin descanso.

Como dato curioso y trágico de la influencia de los medios, hay aldeas en África donde los padres de familia se gastan el poco dinero que tienen en comprar Coca Cola a sus hijos, para que crezcan alegres y vitales como los niños de los anuncios; y aunque esto solo les traiga desnutrición y perder dientes, siguen comprándola para lograr lo prometido. Hay personas que combaten su sufrimiento comprando artículos cuyos anuncios muestran gente feliz, y personas que solo adquieren productos en los que hay escritas frases positivas para no permitirse que decaiga el ánimo.

¿Pero la tristeza tan mala es?

Ciertamente, ni es buena ni es mala; como toda emoción, cumple una función necesaria. La tristeza reduce la actividad, a la vez que disminuye la atención en el mundo externo para focalizarla en el mundo interno. Esto favorece el auto-diálogo, la reflexión y el análisis, necesarios tras una pérdida o fracaso. Además, esta paralización facilita la restauración de energía después de épocas de mucho desgaste. Otra de sus funciones es procurarnos la ayuda de los demás, ya que despierta la cercanía y la atención de los otros, o el apaciguamiento de las reacciones de agresión, que se reducen al ver a la persona triste.

¿Y por qué es tan importante conocerla? Porque, así como cuando otras personas no saben lidiar con su tristeza (o con cualquier emoción desagradable) y terminan por decirnos cosas que no nos gustan o no nos funcionan, pues, si tu no la sabes manejar, evidentemente, tampoco vas a poder acompañar a otros de una forma adecuada.

Hemos pasado, de generación en generación, formas de llevarla que no nos fueron funcionales; todo lo que sabíamos antes está resultando obsoleto para la forma en que vivimos la tristeza hoy en día. No solo tenemos la responsabilidad de crear nuevos recursos emocionales para las nuevas generaciones, para llevarla mejor, sino que nosotros mismos también los necesitamos. Desde que somos pequeños nos invalidan esa emoción, cada vez que nos pasa algo se nos dice “no pasa nada”, o el clásico “los niños buenos no lloran”. Igualmente, ocurre cuando vamos creciendo y enfrentándonos a distintos grados de tristeza, como un suspenso, el primer corazón roto en la adolescencia, perder al abuelo… A menudo tratamos de demostrarles que la vida sigue igual, que el dolor no nos va a parar, y es también con nuestro propio ejemplo, como de nuevo aprenden a invalidar esta emoción. Cuando sean mayores, muchos se unirán al club de los adultos con problemas depresivos que no se explican cómo pueden ser tan débiles, si lo tienen «todo».

¿Qué debo hacer entonces?

Lo primero que tenemos que hacer es dejar de ver a la tristeza como algo malo, si la pasas mal cuando te sientes triste, es porque no sabes atravesar esa emoción de la forma adecuada;  no quiero que se malinterprete y que, cuando tenga algún bajón emocional diga: “ay que lindo la paso cuando me pongo triste”, sino que no sea muy incómodo, porque no está bien estar peleados con ninguna emoción, todo eso puede solucionarse cuando aprendemos a conocernos en ese estado; como cuando tienes que hacer cola en el banco y sabes que va ser aburrido, entonces llevas tus audífonos con tu playlist favorita para que se haga mas llevadero. De igual forma, tenemos que hacerle frente a la tristeza, y si no te gusta sentirla, pues te tengo una mala noticia: la vas a sentir toda la vida en distintos momentos, no para siempre ni para toda la vida, pero la tristeza es nuestra fiel amiga. Entonces evadirla o ponerle un curita a la herida no va a evitar que te desangres, y llevarte mal con ella es una crónica de muerte anunciada porque significa que cada vez que la sientas va a ser una pesadilla.

En segundo lugar, debemos empezar a crear recursos emocionales, ¿y qué son? Los recursos emocionales son las habilidades que tenemos para poder enfrentar y sobrellevar emociones incómodas. Se dice que las grandes obras maestras, como los poemas de Pablo Neruda, las canciones de Romeo, las pintura de Van Gogh, y los grandes eventos de la vida, tienen cómo esencia la tristeza, todas parten de ahí. Escribir, dibujar, y contar lo que se siente pueden ser herramientas para empezar a manejarla. Así como cuando hacemos catarsis con otras personas, encontramos refugio y consuelo en sus palabras; en nosotros mismos, deberíamos encontrar un hogar seguro, como un castillo con todos los lujos para poder atravesar tranquilos esta emoción. Y está bien si cuando estas cruzándote con ella, te quieres quedar metido en tu habitación sin hablar con nadie, si quieres llorar un día entero escuchando esas canciones que traen recuerdos o abren heridas, o si quieres salir de fiesta todos los días, mientras sepas lo que funciona para ti.

Ello debe ser seguido por la búsqueda de referentes. Alguien alguna vez ya se sintió como tú, probablemente ya lo sobrellevaron antes que tú de formas que puedan funcionarte. Por eso, cuando viene a visitarte la tristeza, es bueno que puedas apoyarte en otras personas, en libros, o canciones. Infórmate, busca las cosas que te daban felicidad antes de este encuentro y hagamos el esfuerzo de retomarlas, conócete en la tristeza, puede que sea una herramienta con la cual podamos enseñar a las otras personas a transitar por esta emoción en paz. Para finalizar este artículo, quiero dejarte algunas ideas útiles para acompañar a alguien cuando se siente afligido:

  • Preguntemos, ¿qué puedo hacer por ti? A veces no sabemos cómo ayudar y está bien no saber, es mucho mejor que le demos espacio a esa persona y que nos comunique cómo ser de ayuda.
  • ¿Quieres estar sola o quieres compañía? Si nos responde que quiere estar sola, hay que respetar su decisión, dándole la seguridad de que estaremos ahí ante cualquier mensaje o llamada. Si indica querer compañía, podemos preguntarle si quiere hablar de lo que está pasando o si necesita que le ayudemos a distraerse.

Recuerda no preocuparte tanto por lo que vas a decir o por brindar las soluciones para aliviar el malestar; presta más atención en escuchar; en estar presente; pregunta; ofrece ayuda y compañía; y eso va ser suficiente. Tenemos la inclinación a sentirnos con cierta responsabilidad de arreglar a la otra persona como si el estar triste fuera algo como estar enfermo o descompuesto, y no es así, es mucho más significativo acompañar. Así como hemos aprendido que es importante sentir la tristeza y no evadirla; es de igual importancia para los demás que se permitan experimentarla de forma segura, sin juicios, ni apuro. Si podemos aprender algo de la tristeza, me gustaría decir que es una herramienta; a mí me ha servido muchas veces para crear, replantear mi vida, amarme un poco más. Cuando tocas fondo sé que es doloroso y se siente interminable, pero eres consciente de que no puedes ir mas abajo y que en algún momento vamos a tener que subir; entonces no le tengamos miedo a la tristeza y aprendamos a pedir ayuda cuando sabemos que ya no podemos por nuestra propia cuenta; es más fácil transitarla con una red de apoyo.

¿Inmadurez o TDAH en adultos?

Iremos directo al punto en este tema, para la tranquilidad de las personas que crean que tienen el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), o en el caso de que tengan la sospecha de que lo tenga algún familiar o conocido. Como bien sabemos, esto es solo una guía, pues el correcto diagnóstico se hace con apoyo profesional.

Hay muchas personas que tienen más problemas que otros para adaptarse a los múltiples requerimientos que, actualmente, pide la sociedad con el propósito de considerarnos “eficientes y eficaces”. Especialmente cuando se presenta inatención, impulsividad, pereza constante, movimientos acelerados en extremidades, etc., será oportuno leer el artículo.

Veamos el caso de Angela: ella habla sobre su hermano:

“Emmanuel es un joven de 24 años, apenas puede hacer un quehacer del hogar y demora en ello, como si estuviera distraído todo el tiempo, creo que lo hace a propósito”.

“El otro día, le conté un problema que estaba pasando en mi trabajo y no me dijo nada, no escuchó nada de lo que le dije, es un egoísta”.

“Emmanuel no tiene constancia para trabajar, para metido en su cuarto por horas mirando la televisión, definitivamente es inmaduro”.

En este caso podremos entender la molestia de Angela, si su hermano fuera una persona libre de trastornos diagnosticados sería válido atribuirle inmadurez, pero no el caso, Emmanuel tiene TDAH.

Ilustración no. 1

No se estableció clínicamente la existencia del TDAH adulto hasta el 2014. Eso hizo muy difícil que un profesional pudiera contemplar la existencia del trastorno en dicha etapa de la vida; y que los infantes y adolescentes que habían sido diagnosticados se descolgaran de la sanidad pública, sin obtener un seguimiento en la vida adulta (Top Doctors España, 2022).

Es importante recordar el listado de los criterios diagnósticos para el TDAH según el DSM-5. Incluyen nueve signos y síntomas de falta de atención y nueve signos y síntomas de hiperactividad e impulsividad. El diagnóstico con estos criterios requiere cinco o más síntomas y signos de un grupo o de otro. Además, se necesita que estos síntomas estén presentes durante un periodo mínimo de seis meses, que estén presentes desde antes de los 12 años de edad, que se den en al menos dos contextos de su vida (familiar, social, laboral, etc.), y que haya una interferencia clara en su funcionamiento cotidiano (Top Doctors España, 2022).

Criterios de hiperactividad/impulsividad

1. Mueve o retuerce nerviosamente las manos o los pies, o no se puede quedar quieto en una silla.

2. Tiene dificultad para permanecer sentado.

3. Corre o trepa de manera excesiva (agitación extrema en adultos).

4. Incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.

5. Actúa como si lo impulsara un motor.

6. Habla en exceso.

7. Responde antes de que se haya terminado de formular las preguntas.

8. Dificultad para esperar o tomar turnos.

9. Interrumpe a los demás cuando están hablando.

Criterios de inatención

1. Falla en prestar la debida atención a los detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras.

2. Tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades.

3. Parece no escuchar cuando se le habla directamente.

4. No sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales.

5. Tiene dificultad para organizar tareas y tiempos.

6. Evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental.

7. Pierde cosas necesarias para tareas o actividades.

8. Se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).

9. Olvida las actividades cotidianas.

Ilustración no. 2

Como hemos podido apreciar el TDHA, a grandes rasgos se centra en una inatención en forma constante, y esto es el causante de llevar una vida desorganizada; por tanto, estas personas son más proclives a presentar adicciones, peleas en la calle, atrasos en estudios, despidos en trabajos, etc.

Debemos destacar que los individuos que lo padecen suelen ser muy inteligentes, por la forma en que fue constituido su cerebro, los hace pensar de manera diferente a los demás.

Son muy audaces, pueden asombrar con alguna cualidad artística; son muy graciosos, buenos para improvisar, por ejemplo; destacan en los deportes y cualquier actividad que requiera de una rigurosa minuciosidad; por su enfoque de atención magnificada, pueden ser buenos relojeros, buenos reparadores de celulares, etc.

Como ayudar a un adulto con TDAH:

  • Primero debemos empaparnos con toda la información a nuestro alcance, para estar más seguros de un posible diagnóstico.
  • Llevar al familiar a un psiquiatra, para que pueda determinarse con seguridad si posee dicho trastorno, y le brinde el tratamiento debido.
  • Las personas con TDAH, necesitan mucha contención por parte de la familia, pareja, y personas que entiendan su condición, para no juzgar. Ya que, cuando se hace esto, se pueden cerrar más en sí mismas, ser calladas y no comunicar ningún malestar durante mucho tiempo, haciendo la convivencia mucho más difícil.
  • Hacer entender al paciente que esto no es por su culpa, pues solo es una condición que se dio en su cerebro desde el nacimiento. De padres con TDAH, es probable que uno de cada cuatro hijos presenten el mismo trastorno.
  • Estas personas solo escuchan cuando verdaderamente se les habla con amor y con conceptos sencillos que puedan asimilar.
  • Hacer ejercicio con ellos, acompañarlos en sus actividades más difíciles, como trámites, colas, etc. puede ayudarlos mucho a sentirse más seguros.

La detección temprana de este trastorno ayudará mucho, es verdad que no necesariamente bajará la intensidad de los síntomas; pero sí se contribuirá a aprender a vivir con esta condición, y no dejar que afecte en otras esferas sociales del paciente, ya que el mismo podría ser muy autodestructivo.

ilustración nro 3

 ¿Porque no se focaliza la atención?:

Suena en mi cabeza lo siguiente: “No hay memoria sin atención”, es así como podría argumentar que, en los individuos con TDAH, su inatención es una protección para no tener recuerdos. Me parece interesante como ciertas áreas del cerebro pueden funcionar para lo que cada persona es capaz de soportar.

Aún continúan los estudios para saber con más certeza el origen del trastorno, pero por ahora solo podemos tener paciencia, amor y contención.

Referencias

Moya, I. [Top Doctors España]. (2022, septiembre 20). TDAH en adultos: «Existen muchas personas sin diagnosticar» – Entrevista Isabel Moya | Top Doctors [Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?v=2q835jtGXUk

Dependencia emocional y TLP

No todo es color de rosa…

En una relación de pareja, debe existir un espacio para crecer, cada quien por separado y en equipo, la cual debe basarse en los siguientes pilares básicos (Congost, s. f.):

  • Amor.
  • Confianza.
  • Respeto.
  • Aceptación.

Sin embargo, existe la dependencia emocional, que es un tipo de adicción hacia otra persona, usualmente generado en parejas; cuando una persona se encuentra en esta dependencia, va desarrollando la necesidad imperiosa del otro, en donde renuncia a su libertad e inicia un camino desagradable y de tortura en que cada litro de lágrimas es equivalente a un minuto falso de felicidad (Congost, s. f.). Es cuando un individuo permite que otros afecten sus sentimientos y emociones, pasan a depender de ellos para sentirse felices; esta acción impacta negativamente a la autoestima cuando está en formación, llegando a depender de terceros.

A continuación, se muestra una lista de características que presenta una persona con dependencia emocional:

  • La persona depende de un miedo constante de abandono.
  • Se siente inseguro y ansioso.
  • Tener presente un miedo de rechazo.
  • Tiene una necesidad incesante de seguridad.
  • Ve la verdadera felicidad como el depender de una pareja romántica.
  • No sabe cómo satisfacer sus necesidades emocionales de manera solitaria.
  • A veces, puede llegar a pensar que no vale la pena vivir sin su pareja.

Asimismo, la Asociación Psicoanalítica de Psiquiatría define el sentimiento de vacío (lo cual es muy marcado en personas con TLP), como:

Estado mental subjetivo caracterizado por un sentimiento doloroso de empobrecimiento de los propios sentimientos, fantasías y deseos, así como una falta de respuesta a estímulos externos o una mera respuesta automática. Convicciones, entusiasmo y la relación con los demás parecen perdidos y son reemplazados por sentimientos de inercia, aburrimiento y superficialidad. La persona que se queja de vacío, a menudo se siente cambiada, distinta a los demás, sin esperanza por una felicidad futura, incapaz de amar o preocuparse por los demás o responder apropiadamente al cariño y la atención. Los sentimientos de vacío pueden ser fugaces, periódicos, o, especialmente en algunos pacientes límite y narcisistas, pueden definir la propia experiencia subjetiva básica. El vacío aparece a menudo junto con depresión, aburrimiento y despersonalización; a veces puede parecer la totalidad de la experiencia, excluyendo dolorosamente cualquier otro sentimiento. (Moore y Fine, 1990, en Mora, 2022)

Dicho lo anterior, una persona con TLP tiene un miedo obsesivo de abandono, lucha con adoptar una adecuada regulación emocional, ve a su pareja como un objeto para satisfacer sus necesidades y sufre de sentimientos crónicos de vacío. Si alguien sufre de dependencia emocional, puede tener conversaciones negativas de manera interna, lo que contribuye a que se quede preso en ese ciclo contraproducente, y que pueda desarrollar afecciones crecientes de ansiedad y tristeza. Un requisito previo para el cambio es encontrarse a uno mismo, con amabilidad y aceptación; la crueldad interna solo mantiene a la persona atrapada, donde crea emociones desagradables.

Congost, S. (s. f.). Manual de dependencia emocional afectiva [Archivo PDF]. Psicopedia.org. http://www.psicopedia.org/http://www.psicopedia.org/wp-content/uploads/2014/02/GUIA-DEPENDENCIA+EMOCIONAL.pdf

Mora, N. P. (2022, 26 enero). El sentimiento de vacío en el Trastorno Límite de la Personalidad: construcción de un cuestionario sobre sentimiento de vacío en el TLP. https://www.academia.edu/es/69477798/El_sentimiento_de_vac%C3%ADo_en_el_Trastorno_L%C3%ADmite_de_la_Personalidad_construcci%C3%B3n_de_un_cuestionario_sobre_sentimiento_de_vac%C3%ADo_en_el_TLP

La balanza inclinada: Depresión

Como seres humanos estamos, cada día, inundados de sentimientos y emociones, estos nos conducen a tomar decisiones, caminos distintos, realizar actividades y a tratar con los demás, por lo que se vuelven la palanca de encendido en nuestras vidas. Según la OMS, aun en el presente año, la depresión es el trastorno que más afecta a la población y es, además, una de las principales causas de discapacidad en el mundo.

En el 2021, la Organización Mundial de la Salud mencionó que 280 millones de personas a nivel mundial, tienen depresión; y también conceptualizó a la depresión como una variación distinta del estado de ánimo y de respuestas emocionales breves.

Las emociones negativas y positivas están presentes en nuestra cotidianidad, y pueden sobresaltar en una discusión o en una situación agradable. La tristeza, por ejemplo, si bien no nos trae bienestar, enfrentarla y reconocerla es sano y nos ayudará a desarrollar nuestra inteligencia emocional; en cambio, cuando esta emoción perdura y no podemos superarla, es cuando los indicios de la depresión tocan a nuestra puerta.

Este trastorno no solo sale a la luz después de una intensa sensación de tristeza que no quiere dejarnos, sino que, por dentro, la balanza de nuestros neurotransmisores es inclinada por una reducción de noradrenalina, dopamina y serotonina. Estos neurotransmisores están encargados de regular nuestro sueño-vigilia, emoción, estado de ánimo, modulación de ansiedad, agresividad y estados de alerta.

La depresión sucede en personas de todas las edades, incluso niños pequeños. Los tipos más comunes de este trastorno son el de depresión mayor, que sucede cuando sentimientos de tristeza, ira, pérdida o frustración interfieren en nuestra capacidad de trabajar, dormir, estudiar, comer e interactuar con otros de forma diaria, al menos, durante dos semanas, y el trastorno depresivo persistente o distimia, que dura, al menos, dos años, dentro de este periodo de tiempo pueden darse momentos de depresión mayor, pero en general se tienen síntomas más leves.

Si bien se ha hablado de la depresión como trastorno general y algunos de sus tipos, hay que recalcar que es una enfermedad extensa y complicada que debe tener un estudio amplio, para poder entenderla de manera profunda.

Es importante concientizarnos acerca de este trastorno, ya que, en no pocas ocasiones, se han llegado a perder vidas debido a él. El circulo de apoyo y conciencia de la propia enfermedad serán herramientas clave para poder recuperarnos de esta.

Es bueno intentar comentar si experimentamos una sensación de tristeza que no entendemos, un sentimiento de frustración, ira o desesperación que no se va, un insomnio que se aferra a nosotros, una falta de apetito contínua o una pérdida que no hemos superado.

La comunicación con personas que puedan brindarnos soporte y escucha activa al momento de expresar lo que sentimos, es un arma que nos ayudará a luchar contra el aislamiento que, muchas veces, acompaña a este trastorno.

Estemos pendientes de nuestra balanza cerebral y nuestras emociones, así como de las personas que nos rodean, para que puedan ayudarnos con la batalla antes de que pueda empeorar. No estamos solos y siempre habrá alguien dispuesto a escuchar.

Referencias

Breton, M.F (2020). Base bioquímica y neuroanatomía de la depresión. Trastornos del neurodesarrollo. https://neuro-class.com/base-bioquimica-y-neuroanatomia-de-la-depresion/

Guadarrama L, Escobar A, Zhang L. Bases neuroquímicas y neuroanatómicas de la depresión. Rev Fac Med UNAM . 2006;49(2):66-72. https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=4447

(2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV-TR. Barcelona: Masson. AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (APA).

OMS (2021). Depresión. Recuperado de: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression#:~:text=La%20depresi%C3%B3n%20es%20una%20enfermedad,personas%20tienen%20depresi%C3%B3n%20(1)