Maria Alejandra Muñoz Muñoz

Directora Consultora Warayana Psicóloga Clínica

Anhedonia: Vivir anestesiados

¿Alguna vez has sentido que no tienes ganas de hacer nada?, ¿Qué nada te llama la atención?, ¿Qué estás en modo automático?, ¿Qué todo te aburre?, ¿Qué no encuentras satisfacción en lo que antes te gustaba hacer?

Existe un término para explicar este fenómeno psicológico: «Anhedonia». Se trata de un factor desadaptativo que genera la pérdida o reducción significativa de la capacidad para disfrutar de la vida y/o para experimentar placer. También se le considera como una baja activación emocional.

Es un déficit severo que genera la pérdida del interés, de la sensibilidad, del impulso y de la motivación ante estímulos que previamente eran gratificantes. Suele estar acompañada de un aplanamiento afectivo.

Es importante señalar que, existen grados de anhedonia, por lo que podemos ver personas con niveles graves de afección, en donde se trataría de una incapacidad total de disfrutar y obtener placer, y otras personas percibirán básicamente un descenso en dicha capacidad.

La anhedonia no es un trastorno en sí misma, pero es parte de la sintomatología de varios de ellos, los cuales se mencionan a continuación:

Théodule-Armand Ribot (1839), psicólogo francés, agregó el término «Anhedonia», para describir la pérdida patológica de la felicidad.

Esta palabra es el antónimo de la palabra «hedoné», que significa «felicidad», «placer». Ribot, empleó sus conocimientos mitológicos, para crear dicho término. Acorde a la mitología Hedoné, fue hija de Eros y Psiqué, y representó a un personaje que simbolizaba el placer (deseo y lujuría).

Fisiológicamente, se han evidenciado distintas causas por las que aparecería y se agudizaría la anhedonia:

Una de ellas, indicaría una alteración cerebral que impide que se genere la cantidad regular de dopamina, siendo la dopamina aquel neurotransmisor encargado de provocar las sensaciones placenteras y de relajación.

Otra de las posibles causas asignadas, se refiere a ciertas deficiencias en los centros de recompensa del Sistema Nervioso, esto sumado a factores genéticos y ambientales.

Otros investigadores identificaron la producción excesiva de galanina, una molécula de señalización neuronal responsable de la regulación emocional.

Un estudio publicado en la revista ‘JAMA Psychiatry’, revela que los niños con anhedonia presentan diferencias en la forma en que su cerebro integra la recompensa y la excitación y en la manera en que su cerebro se activa al anticipar las recompensas.

Existen dos tipos de clasificación de Anhedonia:

A continuación, se mencionarán los subtipos de anhedonia en base al estímulo percibido:

Anhedonia social:

Se refiere a la incapacidad para disfrutar de las relaciones interpersonales y por ende, por presentar interés en este relacionamiento. Esto podría conllevar al aislamiento social.

Anhedonia física:

El placer tiene un carácter multisensorial, puede ser olfativo, auditivo, visual, táctil y gustativo, por lo que una persona con anhedonia reduce o anula la sensibilidad positiva percibida, ya sea en alguna de las modalidades sensoriales de forma específica, o en su totalidad.

Las personas con anhedonia física, no logran disfrutar de placeres sensoriales, como por ejemplo, la música (anhedonia musical), los paisajes, las relaciones sexuales o la comida.

Algunos autores, mencionan un término específico «Anhedonia eyaculatoria», que se refiere a la dificultad para percibir un orgasmo durante la fase de eyaculación.

Por otro lado, la anhedonia en base al tiempo en el que surge, se cataloga de la siguiente manera:

La anhedonia anticipatoria:

La cual se caracteriza por la falta de ilusión y de interés antes de que ocurra cualquier estímulo previamente mencionado, o con tan solo imaginarlo. Se les dificulta visualizar que la experiencia será positiva.

La anhedonia consumatoria:

Relacionada con la falta de placer al experimentar en el presente cualquiera de los estímulos sociales o físicos, mencionados previamente.

La anhedonia recordativa:

También conocida como la anhedonia del recuerdo.

Se refiere a la dificultad para recordar satisfactoriamente sucesos previos que en su momento se vivenciaron de forma placentera, no brindándole la misma valoración que se percibió al momento de vivir las experiencias.

A continuación, se detallan los principales instrumentos psicotécnicos que nos permitirán medir esta dificultad emocional:

Estas escalas nos brindarán un mayor entendimiento del tipo de anhedonia, así como del nivel de gravedad y de afección en el paciente, aunque es necesario que estos datos sean corroborados en las entrevistas y sesiones psicológicas.

En primer lugar, hay que destacar la necesidad de diagnosticarla, identificar los tipos de anhedonia, y especialmente lograr conocer sus causas.

Una vez identificada la(s) causa(s), los objetivos de psicoterapia podrán ser focalizados en la(s) mismas, por ejemplo, cuando la anhedonia está causada por la depresión, los trastornos de ansiedad o consumo de sustancias psicoactivas, al mejorar estas enfermedades también irá desapareciendo o disminuyendo la anhedonia.

Como se mencionó previamente, la anhedonia es un síntoma de otra patología o trastorno, por lo que es necesario identificarlo de base para establecer un tratamiento idóneo.

Por último, es recomendable efectuar una derivación al psiquiatra, nutricionista, y de ser posible a algún entrenador(a) físico para trabajar en conjunto.

Matar mi juventud con dagas ansiosas; ostentar
la librea extravagante de esta edad mezquina;
dejar que cada mano vil se hunda en mi tesoro;
trenzar mi alma al cabello de una mujer
y ser sólo un siervo de Fortuna. Lo juro,
¡no me agrada! Todo eso es menos para mí
que la fina espuma que se inquieta en el mar,
menos que el vilano sin semilla
en el aire estival. Mejor permanecer lejos
de esos necios que con calumnias se burlan de mi vida,
aunque no me conozcan. Mejor el más modesto techo
para abrigar al peón más abatido
que volver a esa cueva oscura de guerras,
donde mi alma blanca besó por vez primera la boca del pecado.

Tedium Vitae (Tedio por la vida), Poema de: Oscar Wilde (1854-1900)

García-Rodríguez, M., Fernández-Company, J. F., Alvarado, J. M., Jiménez, V., & Ivanova-Iotova, A. (2021). “Pleasure in music and its relationship with social anhedonia”. Studies in Psychology, 1-26. https://doi.org/10.1080/02109395.2020.1857632

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