¿Amo demasiado o soy dependiente?

Amar, sentir y querer, es una rama de sentimientos que nos permite saber que estamos vivos, por medio de emociones desatadas a través de una persona. Todos hemos tenido una persona, o más, que nos haya hecho sentir “mariposas en el estómago”, que es un sentimiento hermoso donde la dopamina; a nivel neurológico, nos gobierna, al nublar nuestro juicio y raciocinio, volviéndonos vulnerables. 

Las fases del enamoramiento son el conocerse, salir , enamorar, ser novios, y después, viene una etapa estigmatizada llamada matrimonio, donde puede (o no) que tengamos buena referencia sobre el mismo, pero lo cierto es que cuando nos enamoramos no vemos un final con esa persona. 

Dicho esto, ¿qué pasa cuando llegamos a un punto donde ya nos acostumbramos tanto a esa persona y no podemos ser capaces de vivir sin ella? Cuando necesitas sentirte parte de su día a día, para sentirte bien, cuando necesitas de él para hacer cosas, cuando no ves un plan donde él no esté. ¿Es correcto?, ¿eso es el amor?

Según de la Villa et al. (2018), la dependencia emocional es una distorsión del amor que se manifiesta mediante la necesidad constante por el otro, que nos vuelve incapaces de estar sin la otra persona, por medio de un gran temor y pánico por una separación, donde la sintomatología se presenta como excesiva necesidad del otro, no poder ser autónomos a nivel personal, síntomas de abstinencia y no poder vivir de la misma forma las experiencias (p. 157).

Entonces, la dependencia emocional se manifiesta en una conducta repetitiva de necesidad y miedo al abandono, lo cual es un sufrimiento para ambas partes. Es importante identificar cuando una relación anda mal y cuando ya se encuentra mal, para poder hacer algo si aún se está a tiempo, pero esto tiene que ser por ambas partes. El desgaste constante que implica el mantener una relación así, es perjudicial para nuestra salud mental y física, por lo que afecta distintos planos de nuestra vida diaria, como los estudios, el trabajo y las relaciones amicales o familiares; ante todos los sentimientos dañinos que sientes cada día. Tal vez tuviste una relación sana que se volvió «tóxica» o, simplemente, siempre fue así, recordemos que las relaciones son «subes y bajas», pero no intentemos justificarlo con eso, cuando esto comienza a alterar tu sistema nervioso por la presión y frustración excesiva, es necesario pensar si debemos seguir. 

Silvia Congost, en su exposición sobre dependencia emocional, expresa que hay tres tipos de relaciones de pareja: La primera es la sana, la cual es funcional, presenta admiración por el otro, te sientes a gusto y en paz, tienen el mismo proyecto de vida y los conflictos tienen soluciones constructivas. El otro tipo es una relación sana que se vuelve «tóxica», donde la admiración se va y nace el instinto por otras personas, sienten incertidumbre, aparecen los castigos que son un tipo de maltrato psicológico, y ambos permanecen en un constante sufrimiento. Y finalmente, una relación completamente «tóxica».

El punto es saber dónde nos encontramos ahora, puede que sepamos conscientemente y decidamos continuar. ¿Estamos dispuestos a seguir con esa persona?, ¿estamos dispuestos a seguir sufriendo?, ¿o tal vez ocurre que solo amamos demasiado? El término “amar” es una palabra que posiblemente no esté siendo bien utilizada, ya que el amor es un constructo constante de aceptación y decisión por la otra persona, a sabiendas de lo bueno y malo del otro. El amor no es algo simple, es materia de estudio científico hasta la actualidad, para descubrir el trasfondo de esta palabra, pero te aseguro que no es algo de días, ni de semanas, es algo que perdura y no duele.

El libro Las mujeres que aman demasiado de Robin Norwood, nos explica que cuando “el amor significa sufrir es que estamos amando demasiado”, pero el trasfondo nos remonta a que permitimos ese trato nocivo hacía nosotros por un sistema de creencias o sucesos de la infancia, que fueron reforzados por nuestro medio social. Este libro es una muestra de lo que estamos dispuestos a aceptar por un poco de amor, y que en realidad no sabemos si se quedará y tendrá un final. Por ejemplo: esperar mensajes, llamadas y detalles, o aguantar castigos, insultos, comentarios hirientes y seguir con esa persona.

Nos olvidamos de algo clave, la otra persona, es esa persona que estamos dañando y que nos está dañando al mismo tiempo, puede ser que muchas de las actitudes que tenga no sean adrede, pero eso no justifica que es consciente de que nos está haciendo daño. Él o ella también tuvo un pasado, tiene traumas, recuerdos dolorosos, él también es un ser humano, y él también es dependiente de ti. 

La dependencia emocional es una palabra fuerte y que da miedo reconocerlo, porque representa vulnerabilidad, representa que algo está mal, representa que estamos mal. Sin embargo, como cualquier otro problema, tiene solución; si bien requiere de ayuda terapéutica —que sería lo mejor—, hay veces que no asistimos por diversos factores, pero podemos ayudarnos a mejorar, con los siguientes pasos:

  1. Reconocer el problema: Para poder salir de un problema es importante reconocer el problema y poder aceptar que necesitamos ayuda.
  2. Adquirir información: Educarnos nos da las herramientas para poder tener la valentía y la voluntad de tomar decisiones.
  3. Identificar las cosas, actitudes y comportamientos que nos causan daño: Tener conocimiento de qué cosas están perjudicando nuestra tranquilidad, nos ayudará a evitarlas o detenerlas.
  4. Trabajar la autoestima: Comenzar o reforzar las habilidades y hábitos que nos gustan. Pensar de forma positiva sobre nuestro cuerpo, sentimientos y capacidades, nos hará sentirnos más amados por nosotros mismos. 
  5. Aprender a estar solo: El encontrar espacios para que nosotros podamos ser como somos y podamos distraernos, nos ayudará a reconocer que tenemos un espacio en donde nos podemos sentir bien.
  6. Refuerza tu red de apoyo: Encontrar o reforzar la relación con personas que nos quieren, nos ayudará a saber que no estamos solos.
  7. Agradece y da un paso adelante: En este paso podrás mirar atrás y recordar los momentos buenos y malos, con un “gracias”, entonces, serás capaz de mirar hacia delante.

Ahora sabemos que todos podemos salir de una relación con dependencia emocional. El tomar la decisión de terminar con eso es lo mejor, pero no es fácil, por lo contrario, aceptar que algo está mal y que necesitamos mejorar es un gran paso que poco a poco, según el proceso de cada uno, se irá conduciendo hacia una mejoría. Donde tengamos paz y tranquilidad, y donde podremos crecer personalmente solos. Si ya tomaste la decisión de dejar aquella relación, es importante que te permitas sanar y recordar quién eras antes de entrar a una nueva relación, porque corremos el riesgo de entrar a un bucle de dependencias.

Por eso, ahora, lo mejor es priorizarte a ti mismo; verás que  todo lo que pasó fue un aprendizaje, para llegar al punto donde sepamos amarnos y ser fieles a nuestros principios e ideales, y que cuando llegue el momento para dejar entrar a alguien a nuestro corazón, estemos preparados.

Referencias

De la Villa-Moral, M., Sirvent, C., Ovejero, A., & Cuetos, G. (2018). Dependencia emocional en las relaciones de pareja como Síndrome de Artemisa: modelo explicativo. Terapia psicológica, 36(3), 156-166.

Norwood, R. (1985). Las mujeres aman demasiado. Titivillus.

TEDxReus. (2023). Dependencia emocional en la pareja/Silvia Congost [Archivo de Video]. https://www.youtube.com/watch?v=aqo4_BlMIbw

¿Soy dependiente emocional?

¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional se puede manifestar tanto con la pareja, como con otras personas de nuestro círculo más cercano, como familiares y amigos. Cualquier tipo de relación puede verse afectada por esta disfuncionalidad y sus efectos negativos alcanzan a llegando a crear un patrón del que es difícil escapar, mas no imposible. (Infante, 2016)

La persona que la padece se olvida de su individualidad y de lo que significa disfrutar de la vida por sí mismo, sienten una insatisfacción y un vacío constante, focalizando toda su vida y atención de la persona amada, y deja de lado otras áreas de su vida como: el crecimiento personal, hobbies, etc. Esta situación no es buscada a nivel consciente, pero con el paso del tiempo se termina viendo lo que ocurre, sin que ya se sepa poner freno (Rull, 2019). 

Dependencia emocional: Síntomas, características y consecuencias - ADPH  Group Executive Education

Te contaré una pequeña historia: 

Ariana de 22 años, era una chica alegre que le gustaba hacer deporte. Tenía pocos amigos ya que le costaba socializar, pero era una buena estudiante en la carrera de nutrición. De pronto, conoció a Christian, y le despierta un gran sentimiento que no había vivido antes con alguien, y empieza a pasar mucho tiempo con él, le dedica gran parte del día. De repente, sin darse cuenta, empieza a dejar y a abandonar todas las otras cosas que hacía antes que también eran fuentes de alegría para ella como: sus amigos, familia, estudio, pasatiempos y entre muchas otras cosas más. Esto hizo que empiece a creer que la única forma de estar bien es con la validación de Christian. Lo que hizo que cada vez, se sintiera más sola y vacía.

En las pocas veces que hablaba con sus amigos, solía decir: «es que no lo entienden, si quiero terminar con él, ya no quiero esto, pero no puedo dejarlo, sé que me duele todo esto, pero cuando no estoy con él me siento peor, siento un vacío que no puedo llenar con nada, toda mi felicidad es por él, pasar tiempo con él, no podría estar sin él. Sé que me lastima, intenté alejarme, pero no puedo y siempre termino perdonándolo y regreso con él, porque solo con él me siento feliz lo necesito a mi lado». 

Ariana dio todo por la otra persona, incluso se puso en segundo lugar en casi todos los aspectos de la relación. Lo hizo por el miedo a ser abandonada, que sería insuperable si se terminara, y como creía que eso es lo peor, eligió el mal menor que es ponerte en segundo lugar, con tal de que la persona que tenía a lado no se fuera, aceptando solamente migajas. 

Por qué llamas amor a lo que en realidad es dependencia emocional

Síntomas de la dependencia emocional:

Las personas que presentan dependencia emocional pueden encontrar algunos de estos patrones en sus relaciones (TopDoctors, s/f.):

  • No soportan estar solas, y la distancia física o emocional con su pareja les representa síntomas de estrés y ansiedad.
  • Miedo a estar solas, no abandonan la relación, aunque no les haga felices.
  • Se muestran sumisos ante su pareja y son capaces de no expresar sus opiniones o no discutir para no disgustar a su pareja.
  • Suelen sentirse inferiores a los demás y sienten que no son suficiente buenos para su pareja, así como se obsesionan con la idea de ser engañados.

Causas de la dependencia emocional: 

Castro (2023) refiere que las causas más comunes y frecuentes que encontramos en la dependencia emocional son:

  • Baja autoestima. 
  • Miedo a la soledad.
  • Muchas inseguridades.
  • Poca confianza en sí mismos.
  • Estado de ánimo negativo. 

Es habitual encontrar comorbilidad de la dependencia emocional con cuadros de ansiedad o depresión.

Peligros de la dependencia emocional:

La autoestima y una mala autorregulación emocional se ven implicadas como efectos de la dependencia.

La persona se olvida tanto de sí misma hasta el punto que comienza a hacer todo lo que a la pareja le gusta, apagando lentamente su voz y autonomía. También hay un miedo a la ruptura, como algo terrible que tiene que evitar a toda costa. La dependencia emocional también afecta al campo de las relaciones interpersonales. Necesitan la aprobación de las personas con las que se relacionan de las personas significativas de su entorno incluso si estas no son significativas en su vida. Por ello, están muy pendientes de su aspecto y de gustar, tanto que incluso pueden llegar a desarrollar un trastorno alimentario. Su atención está volcada al exterior y están muy pendientes de las reacciones de los demás. Su deseo de agradar puede hacer que personas de su entorno se aprovechen de ellas, ya que además tienen una baja capacidad de ser asertivas y de reclamar sus derechos. (Molins, 2021)

¿Cómo superar la dependencia emocional?

  • Busca ayuda profesional.
  • En relación con uno mismo: trabajar en el autoestima y valorar el amor propio.
  • Motivación en objetivos para el crecimiento personal.
  • En el campo de las relaciones interpersonales: es importante crear un equilibrio entre los momentos sociales y los espacios de soledad.

Referencias

Castro, S. (2023). Dependencia Emocional no es Amor. https://www.iepp.es/dependencia-emocional/

Infante, D. (2016). Dependencia Emocional. https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/dependencia-emocional

Molins, D. (2021). Los peligros de la dependencia emocional. https://www.topdoctors.es/articulos-medicos/los-peligros-de-la-dependencia-emocional#

Rull, A. (2019). Dependencia emocional: estas son sus consecuencias psicológicas. https://www.elperiodico.com/es/ser-feliz/20190924/dependencia-emocional-consecuencias-psicologicas-7642023

TopDoctors (s/f). Dependencia Emocional. https://www.topdoctors.mx/diccionario-medico/dependencia-emocional/

Somos seres dependientes, aprendamos a serlo sanamente

El ser humano es un ser sociable, desde las primeras etapas de vida nos caracterizamos por una dependencia marcada por un cuidador. Se cree que crecemos para ser acreedores de una independencia, pero en realidad lo que obtenemos es una interdependencia donde somos parte de un apoyo recíproco entre personas.

Es así como la unión de dos personas para formar lazos se convierte en un estadío importante. La elección de una pareja.

En pareja, para mantener un vínculo estable y funcional, es primordial que las personas puedan tener un buen grado de autoestima, autorregulación y autonomía. En conjunto estas características nos ayudan a conocer quiénes somos, reconocer nuestras virtudes o carencias; nuestras responsabilidades para nosotros y los demás; la asertividad para comunicarnos y ser empáticos.

La autonomía es la capacidad para tomar decisiones libres para un propósito y es parte de ser seres funcionales, además, está relacionado con la regulación emocional.

Podemos identificar también la autorregulación donde una persona desarrolla la capacidad para regular sus emociones ante una situación adversa y la corregulación donde implica el apoyo de los demás.

Los conflictos pueden ocurrir en relación con estos tres conceptos mencionados. Y ya que la baja autoestima es un factor de riesgo para dificultades en pareja, esta se puede evidenciar en personas dubitativas, inseguras y que suelen compararse con el resto. El desbalance de estos mecanismos, se llama desregulación.

Lo que hace funcional a una pareja es una adecuada corregulación, las personas que solo mantienen ese tipo de regulación pueden experimentar sentimientos de abandono si no tienen al lado a su compañero. Son individuos que se sobre-esfuerzan para mostrarse como parejas ideales; y se mantienen en un estado de sumisión. Asimismo, los que solo trabajan una autorregulación desarrollan evitación y aislamiento, es decir, evaden la intimidad. Al igual que las personas que manejan solo la corregulación, también tienen un profundo sentimiento de abandono, pero es manejado desde el control.

Las personas con solo corregulación son más afines con personas con autorregulación, y caen en un rol de sumiso-dominante y viceversa. La probabilidad de que se desarrolle una relación inestable con dependencia emocional es alta.

Para identificar si transitamos por un periodo de dependencia emocional, debemos analizar lo siguiente:

  • Sentimiento de autorrealización en estado de fracaso.
  • No nos reconocemos físicamente.
  • Miedo a expresar lo que nos gusta o no.
  • Desregulación emocional.
  • El maltrato psicológico y físico está camuflado y justificado.
  • Una relación que debería terminarse, pero no lo hace, y se convierte en una adicción.

Mayormente, estos patrones se aprenden en nuestra infancia. Nuestros padres son nuestra referencia, si venimos de hogares con padres conflictivos o separados, la probabilidad de desarrollar una dependencia sana es un trabajo constante. Hay que reconocer las carencias que tenemos, pero sin caer en la victimización, en lugar de ello, debemos ser conscientes de un cambio a beneficio nuestro.

La pareja tiene que contar con respeto y aceptación. Durante el periodo inicial del enamoramiento, nosotros no conocemos a la persona en su totalidad; y elegir a una pareja, luego del período del enamoramiento, es conocer, pero, al mismo tiempo, comprender lo que no me gusta de ella.

Las habilidades de regulación pueden reforzarse, así como la autoestima, porque se construyen con el paso del tiempo. Este trabajo comprende una intervención en nuestros pensamientos, emociones y nuestras conductas; con un énfasis en clarificar qué decisiones tomar, sin seguir polos, es decir, no guiarse solo por emociones, o impulsos. Buscar el equilibrio es el objetivo para lograr una dependencia saludable que implique conocernos en una relación y conocer a los demás. Finalmente, nos ayudará a comprender qué errores cometemos, a aceptarnos y a responsabilizarnos, así también con los demás.

Referencias

Valdez, A. (2007). Familia y Desarrollo. Intervenciones en terapia Familiar. https://psicologiasantacruz.com/wp-content/uploads/2019/07/familia_y_desarrollo_intervenciones_en_terapia_rinconmedico.net_.pdf

Aprendemos Juntos 2030 (2019) [Archivo de video]. Claves para evitar la dependencia emocional por Silvia Congost. https://youtu.be/PYp582OObNM

Aprendemos Juntos 2030 (2023) [Archivo de video]. ¿Por qué nos equivocamos tanto en el amor? https://youtu.be/u4duNKPm9cM

Tedx Talks (2018). Dependencia Emocional por Arun Masukhani. https://youtu.be/zRj5M-MDzzo

Dependencia emocional y TLP

No todo es color de rosa…

En una relación de pareja, debe existir un espacio para crecer, cada quien por separado y en equipo, la cual debe basarse en los siguientes pilares básicos (Congost, s. f.):

  • Amor.
  • Confianza.
  • Respeto.
  • Aceptación.

Sin embargo, existe la dependencia emocional, que es un tipo de adicción hacia otra persona, usualmente generado en parejas; cuando una persona se encuentra en esta dependencia, va desarrollando la necesidad imperiosa del otro, en donde renuncia a su libertad e inicia un camino desagradable y de tortura en que cada litro de lágrimas es equivalente a un minuto falso de felicidad (Congost, s. f.). Es cuando un individuo permite que otros afecten sus sentimientos y emociones, pasan a depender de ellos para sentirse felices; esta acción impacta negativamente a la autoestima cuando está en formación, llegando a depender de terceros.

A continuación, se muestra una lista de características que presenta una persona con dependencia emocional:

  • La persona depende de un miedo constante de abandono.
  • Se siente inseguro y ansioso.
  • Tener presente un miedo de rechazo.
  • Tiene una necesidad incesante de seguridad.
  • Ve la verdadera felicidad como el depender de una pareja romántica.
  • No sabe cómo satisfacer sus necesidades emocionales de manera solitaria.
  • A veces, puede llegar a pensar que no vale la pena vivir sin su pareja.

Asimismo, la Asociación Psicoanalítica de Psiquiatría define el sentimiento de vacío (lo cual es muy marcado en personas con TLP), como:

Estado mental subjetivo caracterizado por un sentimiento doloroso de empobrecimiento de los propios sentimientos, fantasías y deseos, así como una falta de respuesta a estímulos externos o una mera respuesta automática. Convicciones, entusiasmo y la relación con los demás parecen perdidos y son reemplazados por sentimientos de inercia, aburrimiento y superficialidad. La persona que se queja de vacío, a menudo se siente cambiada, distinta a los demás, sin esperanza por una felicidad futura, incapaz de amar o preocuparse por los demás o responder apropiadamente al cariño y la atención. Los sentimientos de vacío pueden ser fugaces, periódicos, o, especialmente en algunos pacientes límite y narcisistas, pueden definir la propia experiencia subjetiva básica. El vacío aparece a menudo junto con depresión, aburrimiento y despersonalización; a veces puede parecer la totalidad de la experiencia, excluyendo dolorosamente cualquier otro sentimiento. (Moore y Fine, 1990, en Mora, 2022)

Dicho lo anterior, una persona con TLP tiene un miedo obsesivo de abandono, lucha con adoptar una adecuada regulación emocional, ve a su pareja como un objeto para satisfacer sus necesidades y sufre de sentimientos crónicos de vacío. Si alguien sufre de dependencia emocional, puede tener conversaciones negativas de manera interna, lo que contribuye a que se quede preso en ese ciclo contraproducente, y que pueda desarrollar afecciones crecientes de ansiedad y tristeza. Un requisito previo para el cambio es encontrarse a uno mismo, con amabilidad y aceptación; la crueldad interna solo mantiene a la persona atrapada, donde crea emociones desagradables.

Congost, S. (s. f.). Manual de dependencia emocional afectiva [Archivo PDF]. Psicopedia.org. http://www.psicopedia.org/http://www.psicopedia.org/wp-content/uploads/2014/02/GUIA-DEPENDENCIA+EMOCIONAL.pdf

Mora, N. P. (2022, 26 enero). El sentimiento de vacío en el Trastorno Límite de la Personalidad: construcción de un cuestionario sobre sentimiento de vacío en el TLP. https://www.academia.edu/es/69477798/El_sentimiento_de_vac%C3%ADo_en_el_Trastorno_L%C3%ADmite_de_la_Personalidad_construcci%C3%B3n_de_un_cuestionario_sobre_sentimiento_de_vac%C3%ADo_en_el_TLP