Me siento gorda

¿Acostumbras a usar esta expresión? O mejor dicho ¿la utilizas para evitar conectar realmente con mis emociones? Si busco en el diccionario la palabra «gorda» definitivamente no es calificada como una emoción, es un adjetivo que se usa para describir o referirse a una persona, y lo peor es que, en su uso coloquial, tiene una connotación despectiva. Recuerdo algunas conversaciones con mi mamá cuando estaba en la universidad, en la que ella me preguntaba cómo me sentía o qué pasaba porque veía mi poco deseo por hacer las cosas, y yo respondía de muy mal humor: «Es que me siento gorda». Quizá así me sentía, pero detrás de esa «gordura» hay muchos más sentimientos que expresar, creo que era más cómodo culpar a mi cuerpo que poder hacer un viaje a mi interior y descubrir con valentía lo que realmente ocurría.

Hoy en día me he visto usando esta frase de nuevo, y la escucho a menudo en consulta cuando atiendo a mis pacientes. Vamos a recrear una escena, voy de compras, elijo ropa que me gusta, entro al probador, me veo en el espejo, y digo: «me siento gorda». Como la gordura no es una emoción, ¿qué creen que quiero decir?, ¿cómo me siento realmente cuando veo que la ropa no me queda?, ¿será que siento rabia o frustración por no encontrar ropa de mi talla, o que me quede cómo yo esperaba?

Debido a la poca inclusión del lenguaje emocional en el hogar, no encontramos las palabras exactas para describir lo que ciertamente estamos sintiendo. El tiempo y los libros de Ciara Molina me han enseñado que, si aprendo a reconocer mis emociones, será más sencillo gestionarlas. Sigamos con el ejemplo anterior, si ante ese espejo lo que siento es rabia y lo reconozco, manejaré lo que estoy experimentando de una manera funcional.

Hasta cierto punto el decir «me siento gorda», puede ser utilizado como un mecanismo de defensa, así evito contactar con emociones desagradables que atemoriza afrontar. Esta evasión se debe a no querer desbordarse por sentir tristeza ante heridas no curadas, o por la posibilidad de ser muy cruel e hiriente al exhibir mi rabia.

El cuerpo y la mente buscan protegernos de todo lo que genere malestar, y es así que, al expresar esta frase tan cotidiana, la mente nos protege de hacer conexión con ciertas emociones. y desplazamos lo que estamos sintiendo por algo tangible, que creo poder manejar y controlar, que es el peso. De tal modo que, si mi problema es el sobrepeso, entonces puedo hacer dieta, ejercicio, o seguir un plan de alimentación, pensando que ese malestar interior va a desaparecer.

Lamentablemente esto no va ser así porque «el malestar interno» no viene por la forma de tu cuerpo ni la talla, está más relacionado a nuestra historia, autoconcepto, autoestima, valores y creencias. Este sobrepeso quizá camina con nosotros con la función inconsciente de escudo, para salvaguardar nuestro equilibrio mental y nuestra poca tolerancia al malestar; porque si me quedo con todas mis emociones al desnudo y no sé cómo gestionarlas, voy a empezar a enfermarme, o a buscar otra frase como excusa para evitar la incomodidad, preferible eso a caer en depresión o sentir ansiedad. A todo esto, se suma el hecho de que tenemos un estereotipo de belleza que ensalza la delgadez, mientras que la palabra gorda está asociada al rechazo, a la soledad y al fracaso. Haciendo una retrospectiva, afirmo que yo uso esta frase cuando me siento poco productiva o excluida.

Años atrás, llegué a pensar que mis conflictos se acabarían al bajar algunos kilos, pero así estuviera en mi peso ideal no dejaba de sentirme «gorda». La sociedad me reafirmó que siendo delgada me sentiría amada, reconocida y aceptada. Pude comprender que las industrias nos venden todo tipo de tratamiento para bajar de peso, fajas y cirugías, con la única razón de sentir estos nutrientes emocionales vitales que son señalados líneas arriba. Si bien todo ser humano necesita de estos componentes, tenemos que entender que podemos obtenerlos por otros medios y no solo a través de la delgadez; no es justo que pongamos nuestra felicidad en algo tan variable como lo es nuestra apariencia. Sé que sentirnos a gusto con nuestro cuerpo otorga confianza, pero esa seguridad debe venir de adentro, desde valorar mis logros por más pequeños que sean, sentirme capaz de amarme, de cuidarme, de permitir equivocarme para dar paso al aprendizaje; y eso debe mantenerse así tenga diez kilos más o diez kilos menos.

En la actualidad se observa muchos movimientos, así como publicidad, que se dirigen a la aceptación de todo tipo de cuerpos;  hay un grupo de modelos curvy que incluye la belleza y diversidad corporal, resaltando que el ser bonita no depende de tu talla, ni peso, ni altura, sino que es una cuestión de actitud, así como una forma de cuidado a nuestro cuerpo y mente. Pienso que el sentirnos a gusto con nuestro cuerpo no regirse por el resultado de la balanza, sino de la relación que llevamos con nosotros mismos, y que sea una conexión sana, compasiva, amorosa, y de aceptación; es eso finalmente, lo que nos va a llevar a sentirnos, interiormente, en paz.  Volviendo al término «me siento gorda», te quiero invitar a que observes qué hay detrás de ese mensaje, y cuando precisamente lo sientas, darte la oportunidad de conocer tus emociones, y aceptarlas tal y cómo se expresen, aún si son difíciles de manejar… toda emoción, entendida y manejada, nos orienta a una transformación para bien.

Así como esa frase nos lleva a una invitación, también el concepto de «delgadez» nos regala un mensaje; a lo mejor no es solo sentirnos esbeltas sino que se trata de reflexionar lo que proyectamos al decir: «quiero sentirme delgada». ¿Será que deseamos sentirnos amadas, capaces, libres, reconocidas, tranquilas? Lo importante de identificar el mensaje oculto, es que abre posibilidad al cambio. Si yo sé que quiero sentirme amada, ¿qué puedo hacer para demostrarme a mí misma ese amor anhelado?, ¿acaso será poner límites? Trabajar en mi autoconcepto, permitirme momentos de soledad donde tenga un diálogo interno sano y apacible, ser leal conmigo misma, y aprender que, ponerme en primer lugar en los momentos indicados, no me hace egoísta. Cuando defina cómo me quiero sentir, dejaré de depositar todo mi poder en el peso, y empezaré a tomar responsabilidad de la vida que quiero tener. ¿Vas a esperar estar «delgada» para sentirte libre?

Orientación vocacional: Consejos para tomar decisiones en tiempos de incertidumbre

En la vida se nos presenta una etapa en la cual nos cuestionamos cuáles son los planes a futuro, pero a veces nos frustramos al no hallar una solución. Nos complicamos pensando en cómo avanzan las demás personas o si algunos ya tienen planes y nosotros aún no.

Es completamente normal sentir frustración y estrés al no encontrar un camino rápido para el futuro, pero existen distintas formas de hallar una guía a este problema; como la orientación vocacional, que es un proceso que tiene como objetivo ayudar a elegir una carrera profesional que nos convenga; proporciona elementos necesarios para que una persona tome la mejor elección, pero siempre con anticipación para que obtengamos un mejor resultado.

Los padres de familia toman un papel importante en esta decisión porque los hijos tienen el temor de decepcionar o no tomar una elección adecuada. Para ello, nosotros debemos apoyarlos e involucrarnos en su vida para que ellos puedan decidir de una forma adecuada.

¿Por qué es importante la orientación vocacional profesional?

Este proceso facilita que el estudiante reconozca, analice y exhiba habilidades, intereses, valores y cualidades de personalidad que se relacionan con la compatibilidad en la elección de formación profesional y laboral.

¿Cómo influye la elección de la votación en la vida de las personas?

Para elegir la carrera más adecuada, sigue estos consejos:

Para los estudiantes

1.- Cuando éramos niños, los adultos solían preguntarnos: “¿Qué quieres ser de grande?”. Estas respuestas son aspiraciones iniciales que debes rescatar y aterrizar en tu contexto actual para tomar una mejor decisión.

2.- Se proactivo en la búsqueda de información sobre las opciones que tienes para estudiar las carreras de tu interés. Luego tendrás que seleccionar aquellas más cercanas a tus ideales.

3.- Si realizas un test de orientación vocacional, debes hacerlo con honestidad y sin manipular las respuestas. Puede ser que al final descubras que tu vocación se encuentra en otras áreas.

4.- Aprovecha las charlas y clases modelos que ofrecen las universidades para saber cómo será el ambiente académico en el que te desenvolverás durante los próximos años. Así, te sentirás más seguro.

5.- Conversa con los egresados de las carreras que te interesan para conocer el ambiente laboral y las actividades que realizarás a futuro. Tomarás una decisión final con más confianza.  Puedes sentir miedo porque la carrera que te gusta incluye materias en las que no eras bueno en el colegio, pero eso no debe afectar tu elección. Todas las personas necesitan salir de su zona de confort para ser mejores.

Para los padres de familia

1.- Ayuda a tus hijos a recordar los ideales de su infancia y oriéntalos para que puedan tomar una mejor decisión. Sin embargo, tampoco debes llegar al extremo de abrumarlos, ni decidir por ellos.

2.- Pregúntales a tus hijos cómo se sienten en este proceso, ya que podrían tener miedo a determinados aspectos de la carrera que les interesa. Así, los ayudarás a resolver sus dudas. La mejor forma de resolver estas dudas es investigando lo más posible sobre la carrera que le interesa, acudir a charlas informativas y seminarios ofrecidos por las diferentes universidades. Esto nos dará una idea general de lo que involucra la carrera.

3.- Recuerden no presionar a sus hijos para que tomen una decisión, esta es una etapa de cambios, y los cambios siempre generan incertidumbre y miedo. Sean pacientes, presenten la mayor cantidad de opciones posibles y estén dispuestos a escuchar.

4.- Muchos padres cometen el error de querer vivir a través de sus hijos, recuerden que esta decisión acompañara la vida de sus hijos, por lo tanto su profesión debe ser algo que a ellos les guste. No todos tenemos las mismas capacidades y gustos, por lo que debemos ser tolerantes, aceptar que son sus propias personas. Puede que no estén de acuerdo con nuestras ideas, y como padres, está en nosotros apoyarlos a cumplir sus sueños.

5.- Tengan en cuenta que esta elección tiende a agobiar y estresar a nuestros hijos, ayudémosles brindando calma, estabilidad y apoyo. Criémoslos seguros en la toma de sus decisiones, pues al elegir las correctas ahora, evitará que deserten de la carrera o que la abandonen

Y, por último, aunque esta decisión es muy importante, creo que, al dejar en claro a los jóvenes que equivocarse es normal, puede ayudar a una comunicación más fluida. Recuerden que ustedes también fueron jóvenes, por ello saben lo que es sentir la presión de no cometer un error. Tengan paciencia, compresión y tolerancia.

¿Sabes qué necesitas?

Saber qué es lo que necesitamos es muy útil al momento de relacionarnos con los demás, ya que nos permite, ser conscientes de cómo queremos que nos traten, así como también, comunicar a los demás qué es lo que queremos, necesitamos y deseamos; estableciendo límites (ahora/así no), frecuencias (cada vez que te lo pida, nunca, a veces, dentro de una semana) e intensidades (así no, más, menos, poco a poco, etc.).

¿Alguna vez te has puesto a pensar sobre qué es lo que necesitas? Cómo quieres que se comuniquen contigo, cómo quieres que te amen, ¿qué necesitas para sentirte valiosa/o, entendida/o y validada/o? Suponiendo que lo sepas… ¿lo llegas a transmitir con claridad?

Déjame contarte que afortunadamente sí existen formas de conseguirlo. Pero requiere de mucho compromiso con uno mismo, ya que debemos ser conscientes de que es momento de intentar hacer las cosas de forma diferente.

Vamos a contar la historia de Gaby y Lucía:

  • Gaby: Hola lucía ¿Cómo estás? (expresando una gran sonrisa).
  • Lucía: Bien, gracias. (y mira hacia el piso)

Gaby piensa: “¿estará molesta conmigo? Bueno, yo no le voy a volver a preguntar” 

  • Gaby responde: ahh ya, bueno cuídate (trata de esbozar una sonrisa y se va) 

Analizando el ejemplo anterior nos damos cuenta, como muchas veces, en vez de comunicar lo que realmente pensamos, suponemos sin preguntar a los demás el motivo de su conducta, generando malentendidos y distancia con el otro. Imaginando que estas dos personas no son muy cercanas y no se vuelven a ver, tal vez, no pasaría de un momento incómodo, pero ¿qué pasa si son vínculos significativos constantes? La comunicación entonces se vuelve vital para formar relaciones saludables, eso queda claro, el desafío entra en acción cuando debemos comunicar lo que necesitamos y se vuelve más complejo aún cuando, una vez identificada la necesidad, nos enfrentamos a nuestros viejos y bien aprendidos mecanismos de defensa, esos que se activan cuando nos sentimos atacados o en peligro. Para superarlos, el análisis funcional de la conducta, nos brinda un camino para manifestar de forma genuina lo que realmente necesitamos.

Vivir con conciencia, coraje y amor:

Volvamos al ejemplo de Gaby y Lucía

  • Gaby: Hola lucía ¿Cómo estás? (expresando una gran sonrisa)
  • Lucía: Bien, gracias. (y mira hacia el piso)

Gaby piensa: “¿estará molesta conmigo? Le voy a preguntar”

  • Gaby: ¿Está todo bien? ¿estás molesta?
  • Lucía: No, Gaby, muchas gracias por preguntar, en realidad, ayer discutí con Alejandro y siento que no puedo estar bien, la verdad, me siento triste…
  • Gaby: Ay, por un momento sentí que estabas molesta conmigo, pero no te preocupes, ¿te gustaría contarme? ¿vamos por un café?
  • Lucía: No, no estoy molesta contigo. Claro, vamos por un café y te cuento todo.

Haciendo un breve análisis ¿qué fue diferente esta vez? 

  1. Gaby preguntó: lo que requirió ser consciente de lo que sentía. 
  2. Lucía contestó con la verdad: lo que le requirió coraje.
  3. Gaby expresó cuidado y preocupación: actuando con amor.

Si nos damos cuenta, muy seguido nos dicen que debemos comunicarnos, pero pocas veces nos dicen cómo. Si decidimos actuar bajo estas tres premisas (conciencia, coraje y amor), sin esforzarnos mucho, nacerá la intimidad y complicidad, porque nos mostraremos vulnerables.  

Durante mucho tiempo hemos crecido creyendo que ser “débiles” es algo malo, cuando en realidad no es debilidad lo que mostramos, sino, vulnerabilidad. Puesto que seguramente aprendimos que ser vulnerables, duele; es por ello que hablamos de la importancia de saber comunicar nuestras necesidades para establecer límites que nos protejan.

La vulnerabilidad no es mala en sí misma, tenemos derecho a mostrarla, pero ya que no podremos controlar cómo lo toman los demás, es importante basarnos en cuán seguros nos sentimos en relación al otro. Y así, darnos cuenta que, lo que sí puedo hacer, es decidir con quién manifestarla. Tratemos de usar nuestro criterio para no salir lastimados, nadie es malo por ser vulnerable. 

Ahora bien, entendimos que: si queremos sentirnos más cercanos a los demás, decir lo que realmente sentimos ayuda a relacionarnos mejor. Por ejemplo Gaby fue consciente de lo que sentía y decidió resolver esa duda que, como ya vimos, requirió observación, pero ella no hizo el trabajo sola, Lucía decidió también, con mucho coraje, comentar un hecho sobre su vida personal que le permitió a Gaby poder consolarla y cuidar de ella. Ofreciendo la contención de una buena amistad, ambas hicieron un gran trabajo de generar intimidad y cercanía emocional. Por último, si nos fijamos detenidamente… Gaby hizo algo más: respetó los límites y privacidad de Lucía y le preguntó si quería contarle sobre lo que le sucedía, teniendo en cuenta las decisiones de Lucía

Este ejemplo cotidiano busca, por la simplicidad del relato mismo, revelar cómo estas tres premisas (conciencia, coraje y amor) orientan nuestras experiencias para conseguir lo que deseamos al momento de socializar. No solo con el fin de mostrar un ejemplo ideal de comunicación, sino que nos permite también, evocar nuestras habilidades y competencias sociales, para trabajar en aquellas que representen un reto para nosotros; teniendo claro cuál será el beneficio personal, y esforzándonos por superar aquellas barreras que interrumpan la conexión con nuestros vínculos significativos. 


Fortaleciendo la comunicación con mis vínculos: 

Para comunicarme de manera efectiva, puedo seguir las siguientes tres directrices:

  1. Pide lo que necesitas: Es importante saber que podemos pedir lo que necesitamos, por ejemplo: haciendo peticiones y solicitudes siendo asertivos. Estamos hablando de ser capaces de expresar lo que nos gusta y lo que nos molesta, evitando guardar silencio y aceptando tratos, situaciones y formas que nos desagradan y que crean distancia con los demás. Sin embargo, no estamos hablando de responsabilizar al otro sobre nuestro bienestar, le estamos comunicando cómo nos sentimos cómodos cuando establecemos un vínculo y cómo podemos cuidar de este (¿qué necesitas para sentirte valiosa/o, entendida/o y validada/o?).
  1. Revela información personal: Necesario para construir intimidad emocional, complicidad y sentirnos seguros de mostrarnos vulnerables. Cuando confiamos, expresamos lo que realmente sentimos y revelamos experiencias personales, así estamos creando un ambiente íntimo en el que nos permitimos recibir amor, cuidado y protección, que sin duda nos brindan satisfacción, identificación y seguridad al relacionarnos con los demás.
  1. Establece límites: Los límites nos permiten sentirnos valiosos, respetados y autónomos, son esenciales al momento de socializar ya que nos brindan la libertad de actuar reconociendo quiénes somos, cuáles son nuestros principios y valores que se deben respetar.

Referencias: 

Create Extraordinary Interactions | Mavis Tsai | TEDxEverett

Kohlenberg R. y Tsai M. (2021) Creación de relaciones terapéuticas intensas y curativas.  España, Ediciones Psara.

Segura-Gálvez, M., Sánchez-Prieto, P., & Barbado-Nieto, P. (1995). Análisis funcional de la conducta; un modelo explicativo. España, Universidad de Granada.

Tsai M. Kohlenberg R.  Kanter J. Kohlenberg B.  Follete W. Callaghan G. (2010). Guía de la Psicoterapia Analítica Funcional: Consciencia, valor, amor y conductismo. Springer.

Mi verdadero y falso yo: Esencia y ego

Podríamos decir que somos como somos debido a lo que hemos vivido, desde que nacemos estamos expuestos a situaciones que influirán poco o mucho en nuestra forma de ser. De bebés no tenemos consciencia del mundo y somos completamente dependientes de otros para sobrevivir tanto física como emocionalmente; pasarán muchos años hasta que podamos desarrollar la cualidad que nos hará quienes somos: la conciencia.

Nuestra conciencia nos permitirá elegir cómo pensar, qué decir, cómo comportarnos y qué tipo de decisiones tomar para construir nuestro propio camino en la vida. Antes de nacer tenemos una unión y conexión profunda con nuestra madre, sin embargo, en el nacimiento se produce el primer gran trauma de nuestras vidas: la separación de esa unión y conexión que nos deja a merced del gran y peligroso mundo; de pronto, al encontrarnos solos, con frío, hambre y necesidad de seguridad y protección, empezamos a sentir una perpetua sed de cariño, ternura y amor (Vilaseca, 2013).

Según Vilaseca (2013), cada herida que sufrimos se cura con el tiempo, sin embargo, el trauma del nacimiento es tan cruel que nos deja una marca de por vida -informalmente conocida como ombligo-, esta permanece en nuestro cuerpo hasta la muerte, recordándonos aquello que necesitábamos para el vínculo esencial que en su tiempo todos experimentamos.

Si bien Sigmund Freud y Aristóteles han hablado sobre lo consciente e inconsciente del ser, cada uno con diferentes teorías y argumentos, ambos concuerdan con que hay una parte en lo profundo de nosotros que nos hace ser quienes realmente somos y otra, más superficial, que mostramos ante el mundo. La esencia es el lugar donde se encuentra nuestra verdadera naturaleza, es una conexión intensa con lo que realmente somos. Según la Real Academia Española (RAE), la esencia es: “Aquello que constituye la naturaleza de las cosas, lo permanente e invariable de ellas”. La esencia está relacionada al arte de ser y estar, cuando empezamos a vivir de dentro hacia afuera. Y por más que todo a nuestro alrededor siga igual, si nosotros cambiamos, de pronto todo empezará a cambiar.

Vilaseca (2019) señala que la oposición de la esencia es el ego, siendo este un instinto de supervivencia emocional, el ego nos hace construir un personaje con el que interactuamos en sociedad, este surge al victimizarnos, al culpar a los demás por lo que nos sucede, cuando tomamos las cosas que nos pasan o los comentarios de los demás como una ofensa personal, o al dejarnos llevar por lo que dicen los demás acerca de nosotros. Aunque nos identifiquemos con él, no somos nuestro ego, es una creación individual, tintada con pensamientos y creencias. Con el paso del tiempo solemos sentirnos guiados, no por nosotros, sino por nuestras reacciones emocionales, en consecuencia, nos volvemos esclavos de nuestras circunstancias.

Nuestro ego nunca tiene suficiente, siempre quiere más. Sin embargo, gracias al sufrimiento que nos provoca nuestro ego, cuestionamos el sistema de creencias que nos mantiene mimetizados a él. Y es allí cuando empezamos un camino de aprendizaje para reconectar nuevamente con nuestra verdadera esencia.

A raíz de todo esto, podríamos decir que la esencia es lo que somos realmente, y el ego, lo que aparentamos ser. La primera permanece, aunque oculta la mayoría parte del tiempo y la segunda está regida por las diferentes vivencias, contextos y culturas a las que estamos expuestos.

Referencias

Vilaseca, B. (2019). Encantado de conocerme. Editorial: S.A.U. Barcelona.

Freud, S. (1923). El yo y el ello. España: AMORRORTU.

Perez Arenzana, M. T. (2016). La esencia aristotélica, sus implicaciones y aplicaciones a la realidad natural. Universidad de Málaga.

Real Academia Española (2014). Diccionario de la lengua española (23a ed.).

Amor y oportunidades: ¿Cuándo sí y cuándo no?

En la vida diaria, es natural sumergirse en encrucijadas, las cuales nos impiden dar el primer paso. En la serie «The Sandman», hay un simbolismo muy claro respecto a esto, cuando el protagonista de la serie decide invocar a Las Moiras y de ese modo, averiguar el paradero de algunos objetos perdidos. Como recordarán, estos seres mitológicos están encargadas de saber el pasado, presente y futuro, y, por lo tanto, al encontrar en un sueño de un camboyano una situación con muchas alternativas, simbólicamente las materializa y las entrega como ofrenda a estas entidades para conseguir la ansiada respuesta (cita por La cachai, 2022).

De este modo, cuando nos adentramos en un mar de incertidumbre, surte un efecto magnético en nosotros que nos lleva a hacer revisiones de todos estos tiempos para conseguir sabiduría y saber qué decidir, pero, ¡oh, sorpresa! Nos adentramos en un océano casi inexpugnable de angustia e incertidumbre, donde, sin ofrendas que entregar, solo recibimos mas dudas que respuestas. El amor, o mejor dicho, la ideación sobre el amor, es esto mismo, un abanico de caminos cada cual más incierto que el otro. Sin embargo, son estas vacilaciones la que vuelven turbio al ser y lo convierten en un desdichado sin rumbo que clama y súplica por una respuesta que le asegure seguridad y alegría. ¡Qué ingenuidad!

Los peligros del amor

Si alguien llegase a preguntarme sí el amor es peligroso, sin lugar a dudas diría que no. De manera totalmente tajante respondería que es una emoción que pasa a ser sentimiento, y que mantiene como nobleza, el cuidado por el otro. Es una de esas pocas guindillas sobre la vida humana que nos hace ser puramente altruistas, no pensamos en nosotros mismos sino en un ente ajeno que, se gana nuestra contemplación; y es allí, en esa compañía por cuidar y resguardar al otro, que encontramos nuestra dicha y satisfacción. Por supuesto, no debemos dejar de lado el hecho de que este amor tan delicioso, y que nos mantiene cautivos de la búsqueda del bienestar, cuando lo recibimos, se convierte en el más dulce azahar. El amor es eso, un intercambio recíproco que tiene como base un par, un dos, una pareja, no hay amor sin otro, pero, al mismo tiempo, no hay amor sin uno.

El amor, sin embargo, puede volverse una figura retorcida, y aquí, permitiéndome otra licencia sobre el séptimo arte, tomaré como referencia la película «Coraline» (Drey Dareptil, 2020), donde una niña de convicciones aparentemente muy bien asentadas comienza a notar un vacío que crece en su interior sobre sentirse abandonada o descuidada por sus padres. Si bien estos siempre están con ella en casa, no hay verdadera calidad de tiempo compartido, ni mucho menos miradas de complicidad a la hora de la cena, simplemente hay instantes vacíos con salpicones de cercanía. Lo cual, lleva a la pequeña Coraline a entrar a un mundo de ensueño donde observa a una replica de lo que pudiera llegar a ser la madre «perfecta», la que le provee cuidados, cariño sin fin, mucha diversión y sobre todo, verdadera compañía. Llega a pensar que este mundo idílico es el que siempre le ha gustado tener y merece, pero, es una fachada, y al estar sedienta de abrazos cálidos y miradas complacientes, sucumbe a la idea de que la fantasía es una mejor opción a la realidad, sin darse cuenta del error garrafal que esta decisión representa.

Siguiendo la idea anterior, ¿Cuántas veces no estamos envueltos en ese contrapunteo de decidir vivir una dulce mentira que una cruel realidad? En el caso de Coraline, ella estaba en un dilema en torno a su familia, pero, si hablamos de parejas, acaso no hemos escuchado el típico argumento:

«Muchas cosas entre nosotros han cambiado pero, cuando estábamos iniciando, todo era hermoso, me importaba poco que se le estuviera cayendo el pelo, sus dientes con frenillos y sus pies deshechos. Me hacía reír y olvidarme de todo… Ahora, no es así de atento, pero, antes pasábamos una tarde feliz viéndonos la cara, era maravilloso»

Como vemos, todo esto está en pasado, y como si fuéramos Morfeo de la serie «The Sandman», estamos acudiendo al pasado para encontrar una respuesta, ya que vivimos en el presente sumergidos en una fantasía, por lo tanto, el pasado nos brinda un alivio temporal que evoca los tiempos mejores que ya hoy no existen. Es un placebo cruel y crónico que hace que las personas no ajusten ni reparen su presente por estar metidos en su mundo de fantasía de un pasado mejor. ¿No les resulta familiar vivir así, en un ensueño?

El mundo de ensueño «estamos en calma, todo chévere»

«Bueno, pero es que todo no es tan malo, o sea, el mes pasado si fue fatal, pero ahora está todo más tranquilo, nos hablamos durante el día, nos mandamos fotos de lo que estamos haciendo, inclusive comida, normal. Hasta ahora, no hemos peleado«

Frases así son típicas en sesiones de terapia individual o de pareja. Es una calma abismal que ni el paraíso de la religión más elaborada puede igualar. Generalmente, esta calma es la que vaticina un oscuro temporal. Según la psicóloga estadounidense Leonore Walker (citada por Uliaque, 2016), dicho momento refiere a la ausencia de pesadumbre según el maltratador, por lo que reina la sensación de paz.

Fase de tensión, «tengo que mantener la paz, para que seas feliz»

«Ciertamente fue mi culpa, o sea, todo estaba súper bien, como te dije, salimos un par de veces, comíamos, pasaba un tiempo con los peques, y bueno, el fin de semana pasado se me fue el tiempo con los oficios del hogar y se me pasó el almuerzo, tuve que improvisar, quemé sin querer el cuello de la camisa y al final, el domingo como me sentía mal no estuvimos juntos y allí comenzó a quejarse de todo otra vez. Pero en serio, te juro, estábamos muy bien.»

Este tipo de argumentos son cruelmente naturales, la victima narra con irónica sorpresa cómo después de días de calma absoluta, a través de pequeños detalles brota un conflicto bélico. Ese es su presente. Sin embargo, persiste la idea del pasado «estábamos bien» y peor aún, asume la responsabilidad de mantener la «paz del universo». Aquí, estamos en presencia de la fase de tensión, los pequeños contratiempos de la cotidianidad implican una sobrecarga para la víctima que no puede concentrarse y falla en su cometido de reestablecer la paz por encima de todo. Además aquí es natural esta serie de discursos verbales que hieren igual o inclusive más que un combate físico.

La violencia verbal es típica de escenarios tensos y para nada benéficos, y lo peor, es que el agresor busca desestabilizar a su victima para obtener su «victoria», siendo además salvado por el aval de la pareja que disminuye lo que sucede.

Fase del estallido, «o eres tú o soy yo»

No puede haber un ganador, aquí la estampida de palabrotas, inclusive, agresión física y/o sexual son parte del día. Nadie sale triunfante, solo un sometido y alguien que somete.

«Discutimos horrible otra vez, fue poco lo que duró pero se sintió como si estuviera en un ring de boxeo por años, nos dijimos cosas horribles. Y bueno claro, me culpó de todo lo que ocurrió, y no es para menos, yo también llegué a la casa toda alterada, reclamando que me ayudara con la casa y estallamos, pero bueno, ya ahorita regresa y hablamos para resolverlo, total, siempre es así, lo importante es que me envió un WhatsApp disculpándose y prometiendo que mejorará, pero que necesita tiempo.

Nótese los componentes de esta fase: minimizar la respuesta agresiva, culpabilizarse por lo sucedido además de esperanzarse sobre un futuro mejor. Esta última etapa, es justamente la que impulsa la siguiente y la sostiene pese a su crueldad.

«Sí, te acepto, para siempre» etapa de la luna de miel

La influencia malsana de una persona que utiliza los comentarios de otros como forma de ampliar su reputación se extiende hasta el mundo íntimo de la pareja. En otras palabras, se pavonea en detalles y atenciones frente a otros para obtener una buena apreciación o visto bueno, y así manipular el entorno, por ende, la pareja sucumbe.

«Aunque seguimos medio molestos, ayer fuimos a una comida con amigos. La pasamos bien, él es amable y encanta a todo el mundo, de eso me enamoré, porque es capaz de cruzar fronteras apenas se lo pido. Pero claro, siempre y cuando yo no meta la pata ni me ponga bruta como dice cuando se molesta lo importante es que me dice que esta vez reconoce que se excedió y que intentará arreglar su carácter.«

Promesas, juramentos y agasajos son el pan de cada día, pero no son más que un pequeño incentivo para retomar la misma actividad y llegar a la calma.

¿Qué sí o qué no?

Como hemos visto, vivir de la mano de la incertidumbre de cuándo es que estallará el conflicto, y peor, vivir pensando en el pasado hedonista lleno de placeres es una situación compleja. Sin embargo, si reconocemos que estas fases ocurren, podemos idear qué decisión tomar y desde dónde disminuir el nivel de incomodidad.

Ahora, aquí hay algunas sugerencias sobre qué hacer para tomar la resolución indicada, pero antes, que sepas qué «indicada» no es igual a
«menos dolor«. Las iniciativas correctas también duelen, y aquí te las ofrezco en formato de imagen para que se la compartas a quien más lo necesite y para que tú la tengas en cualquier momento:

Referencias:

undefined [La Cachai?]. (2022, 28 agosto). #shorts Morfeo recolecta ofrendas para las Moiras #sandman #tomsturridge #thesandman [Vídeo]. YouTube. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://www.youtube.com/watch?v=JW36SIbBwFE (0:21″)

undefined [Drey Dareptil]. (2020, 11 octubre). CORALINE y LA PUERTA SECRETA: Un Cuento Demasiado CREEPY | Drey Dareptil [Vídeo]. YouTube. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://www.youtube.com/watch?v=DT2vVECpQI0 (5:21′)

Moll, ​.U. & Moll, ​.U. (2016, 4 enero). ​El ciclo de la violencia en las relaciones de pareja. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://psicologiaymente.com/forense/ciclo-violencia-relaciones-pareja

Un grupo de autoayuda

Un hábito negativo se había apoderado de mi vida” 

Como un factor no positivo del Trastorno Límite de Personalidad es que, al presentar anhedonia, facilitó a que busque experimentar placer por medio de experiencias y acciones no saludables (Cervera et al., 1999), pero hoy, solo por hoy, disfruto de mi libertad gracias a los grupos de autoayuda.

Los grupos de autoayuda nacen por los años cuarenta con el movimiento de autoayuda, donde se funda Alcohólicos Anónimos (AA) que tenían como único objetivo, el brindar un medio social como una alternativa de solución frente a una enfermedad. Es así que, las personas con diferentes problemas empezaron a realizar esta práctica y fomentar la ayuda mutua. 

En los grupos de autoayuda y diferentes asociaciones se encuentran: mujeres maltratadas, homosexuales, enfermos de sida, madres solteras, familiares y allegados de enfermos mentales, personas con problemas de diferentes tipos de patología (alcoholismo, adicciones, depresiones, trastornos de alimentación, etc.), diabetes, cáncer y entre otros (Rivera et al, 2000).

Es por ello que considero como una herramienta complementaria a un grupo de apoyo que me ayudó a reconectarme con la espiritualidad. Porque además de mi psicoterapeuta y psiquiatra, necesitaba conocer el lado espiritual para sentirme serena, y tranquila en mi recuperación a causa de un mal hábito que había gobernado mi vida por muchos años. De igual manera con la identificación con los miembros del grupo, lo cual me hace saber que no soy la única que atraviesa dicho problema. 

En cuanto a la espiritualidad, es aquella experiencia personal expresada a través de la creatividad, sentimiento, cuerpo y pensamiento, donde permite a la persona el poder conocerse a sí mismo por medio de la reflexión (Culliford, 2006).  

La espiritualidad y el bienestar psicológico tienen una estrecha relación al cumplir un papel indispensable en la salud mental y física de las personas con un problema en el proceso de recuperación que se encuentren, ya que esta recuperación es personal. Asimismo permite un favorable resultado en sus tratamientos o al afrontar algún síndrome de abstinencia (Vives, 2016).

En los grupos de autoayuda se mantiene un sentido espiritual más no religioso, es decir, cada quien puede recurrir a un Poder Superior a quien brindarle culto o agradecimiento.

Algunos autores mencionan que la religión vive en el pasado y en el futuro mientras que la espiritualidad vive en el presente, en el hoy (Rubio, 2018). Pero al fin y al cabo, y como dice la frase atribuida al sacerdote jesuita Pierre Tielhard de Chardin: “No somos seres humanos que pasan por una experiencia espiritual… Somos seres espirituales que pasan por una experiencia humana”. Muchas personas prefieren vivir cada 24 horas y, en cada día de hoy, pensar en una plena recuperación, disfrutar la vida, confiar en las nuevas amistades, no faltar a las reuniones, y ver el cambio en el día a día en esta nueva forma de vida (NA, 2010). 

Referencias

Cervera, G., Boliches, F. y Valderrama, JC. (1999). Trastornos de la personalidad y drogodependencias. Trastornos Adictivos. https://www.elsevier.es/es-revista-trastornos-adictivos-182-articulo-trastornos-personalidad-drogodependencias-13010685

Culliford, L. (2006). Spirituality and the Healthy Mind: Science, Therapy and the Need for Personal Meaning. PubMed Central (PMC). https://www.ncbi.nlm.nih.gov

Rivera, A., Salido, G., Martín, L. y Morandé, G. (2000). Las aportaciones de los grupos de autoayuda a la salud mental. Clínica y Salud, https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=180618250004

Vives, E. (2016). La Espiritualidad: factor protector en salud mental. Repositorio Institucional CEU. https://repositorioinstitucional.ceu.es/bitstream/10637/11074/6/Espiritualidad_Vives_2016.pdf 

Rubio, F. (2018). Religión y Espiritualidad. La prensa gráfica. http://www.repo.funde.org/id/eprint/1508/1/OPINI%C3%93N-31-12-18.pdf

Narcotics Anonymus (2010). Narcotics Anonymus World Services https://na.org/admin/include/spaw2/uploads/pdf/litfiles/cs/CS_3108.pdf

Luz de gas: ¡La cordura en jaque!

La técnica agresivo-pasiva por excelencia

“Sabía quién era esta mañana, pero he cambiado varias veces de opinión”

Los intereses de la persona manipuladora avanzan generalmente a expensas de la otra persona. En esta ecuación, el gaslighting es una de las técnicas de manipulación psicológica más letales que existen. Como la persona manipuladora intenta que su objetivo comience a cuestionar la propia realidad, implica hacer que alguien dude de sus propios recuerdos, de sus propias percepciones, y en su lugar, comience a creer lo que la otra persona quiere que crea, de esta manera siembra la duda para que empiece a pensar que, o bien recuerda las cosas mal, o está perdiendo un poquito la cordura.

El gaslighting involucra la negación persistente de cosas que son obvias. Implica mucho extravío, contradicciones y mentiras que son realmente descaradas. Cuando una persona es sometida a gaslighting durante mucho tiempo comienza a volverse inestable. Es fácil suponer que el gaslighting no funcionará en ti porque eres inteligente o porque tienes una mente fuerte; pero la verdad es que, cuando una persona manipuladora es buena en lo que está haciendo -y hay personas muy buenas-, por ejemplo: los psicópatas, es posible que ni siquiera lo veas venir, la forma en que operan es que, a menudo, comienzan con pequeñas mentiras, y por su manipulación, puede que ni siquiera te des cuenta cuando las pequeñas mentiras se convierten en grandes mentiras.

¿quién soy en el mundo? ese es el verdadero puzzle”

En cada paso del camino, lo que haces es ir dejando de lado tu realidad y aceptas la versión de las cosas que te propone la otra persona. 

  • Ahora te voy a hablar de algunas de las técnicas que utilizan los y las gaslighters para dominar a sus víctimas. Vamos a verlas, una por una:

1.- La retención: de esta forma, quien manipula se niega a escuchar lo que la víctima dice o finge no entender lo que está diciendo. Puede ser también que digas algo importante pero la respuesta que se obtiene no es ni siquiera acorde a aquello a lo que estabas hablando.

2.- Contrarrestar: aquí es donde la persona manipuladora cuestiona la memoria de la víctima acerca de los eventos sucedidos mediante preguntas, dicen cosas que no sucedieron, luego ofrece una versión completamente diferente de la historia de la verdad de la víctima.

3.- El bloqueo y el desvío: es donde cambia la historia o cuestiona la forma en que piensa la víctima para evitar abordar cualquier problema que plantea la otra persona.

4.- Trivializar: una técnica común, donde quién manipula hace que la víctima sienta que sus sentimientos o necesidades no son tan importantes o que simplemente está haciendo drama innecesariamente.

Para saber si una persona está realizando gaslighting sobre ti, te puedo dar dos ejemplos: el primero, sí descubres que con frecuencia te cuestionas a ti mismo/a o que tus convicciones se desvanecen cuando interactúas con cierta persona, y el segundo lugar, si tienes la intención de tener una discusión sobre algo específico, pero un momento después te encuentras discutiendo con la otra persona sobre un tema y te da una respuesta completamente diferente; esto significa que la otra persona está frustrando deliberadamente tus esfuerzos genuinos por comunicarse y dar soluciones; podría ser una señal de gaslighting.

“Un lado te hará crecer y el otro disminuir”

Los patrones y cómo te tratan de convencerte “que estás loco”, distorsionar la realidad de lo que de verdad pasó; sirven para buscarte hacer la luz de gas. Entonces la luz de gas crea los efectos de la confusión, lo que se llama “la neblina del cerebro” que puede ser muy nublado, ya que hace dudar de uno mismo/a. La desorientación, la paranoia, el miedo, el terror, te puede causar que guardes silencio cuando quieres hablar de la verdad; te puede hacer sentir que estás perdiendo la cordura; te puede dejar muy vulnerable; te puede dar una dificultad al tomar decisiones; de hacer oficios de varias cosas; mucha indecisión; te puede dejar pensando que siempre estás disculpándote o pidiendo perdón; que siempre estás pensando de nuevo tus recuerdos; que no puedes confiar en tus memorias; te puede causar una una culpa falsa; te puede hacer sentir que no vales, que no eres suficiente.

El abusador, más que otras personas, puede causar un ataque de nervios, es decir, una caída total, un bajón, y causar una convulsión por aclarar la certeza en relaciones futuras, por ejemplo: estás con una persona y te dice “el lunes hice tal cosa”, y la próxima vez tu cerebro buscará organizar perfectamente la realidad.

Sin embargo, la buena noticia es que, cuando te das cuenta de que dicha manipulación ya no funciona, podrás confrontarla y contrastarla poco a poco con la realidad. No te preocupes, a los gasligthers no les agrada enfrentar la realidad y mucho menos ser desenmascarados…

 Ahora te voy a dar unos tips para lidiar con la luz de gas:

– Primero: nota las inconsistencias entre lo que una persona dice y lo que hace. Lo que una persona dice hoy día y lo que dice mañana, o lo que dijo hace unas semanas y lo que dijo ella.

– Segundo: utiliza tu habilidad de sentir algo que no está bien, algo que no está correcto, válida tu intuición antes de comparar versiones de la realidad con otra persona.

– Tercero: escribe las cosas los acontecimientos para que no te olvides y graba conversaciones si necesitas hacerlo. Por ejemplo, si esto sigue pasando una y otra vez. Si la persona te dice: “pues no dije esto”, “no, te equivocas”, empieza a grabar esas conversaciones para que te dé un chequeo de realidad, no para que te pueda decir la realidad por fuera de la situación cuando realmente tienes certeza de lo que pasó. 

– Cuarto:  reprograma tu diálogo interno para acordarte de lo que es la realidad cuando empieces a dudar de ti mismo/a, cuando escuches la voz del/de la abusador/a en tu cabeza tratando de confundirte. Ahora bien, no en todos los malentendidos o los desacuerdos de la percepción de la realidad va haber luz de gas. Por ejemplo: cuando pasa un accidente una cosa y entrevista la policía a varias personas que han visto el accidente, a veces hay diferentes relatos de dicha realidad; porque se puede diferenciar entre una percepción de otra. Pero lo que tienes que notar es si es un patrón, esto ya varia de esas situaciones; si las cosas están pasando una y otra vez, y sientes que algo no está bien, entonces confía en tu visión. 
Habla con convicción sobre tu percepción de la realidad y nota la respuesta de la persona manipuladora que hace sobre ti. Percátate de que sólo pones en riesgo tu cordura, porque cualquier interacción con una persona que te haga la luz de gas es innecesaria. Lo mejor es mantener una vida rica en relaciones que sean fructíferas en amistades, y manteniendo límites, teniendo claros tus principios y siendo fiel a la persona más importante y valiosa en tu vida: a ti mismo/a.

-¿Me podrías indicar hacia donde tengo que ir desde aquí?- pregunta Alicia.

-Eso depende de a dónde quieras llegar-  responde el gato.

-A mi no me importa demasiado a dónde.

-En ese caso, da igual hacia donde vayas.

-“Siempre que llegue a alguna parte”

-¡Oh! Siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo bastante.

 

Elaborar la propia historia de vida: Un ejercicio que sana

¿Quién no conoce su vida? 

Todos en algún momento hemos narrado y compartido con alguien nuestros orígenes y relatos de experiencias malas o buenas, valorizando cada hecho a partir de una emoción que puede ser gratificante y placentera, o por el contrario, dolorosa y amarga. Nuestras experiencias pueden ser momentos que nos dejen huellas o heridas que nos perturbarán a lo largo de la vida.

Epícteto, filósofo griego, dijo: “Lo que nos perturba no son los hechos, sino lo que pensamos sobre ellos”. Es a través de nuestros propios constructos y registros como vamos elaborando nuestra historia. Establecemos significados diversos para variedad de hechos como: familia, amor, amistad, trabajo, matrimonio, religión, fe, entre muchos otros. 

Empezar a elaborar un relato de la propia vida en función a recuerdos no es algo fácil, hay que trabajar en ello, pues sólo evocarlo puede despertar miedos y angustias que, incluso pudieron haber sido borradas de la memoria justamente por ser muy perturbadoras. De ahí el trauma o herida que interferirá negativamente a lo largo de la propia vida.

Carrera de Psicología | Pregrado UPC

El hacer terapia psicológica, posibilita a la persona a transitar por sus historias acompañada, en un ambiente que brinde respeto, contención y seguridad; revalorizando y reelaborando estos constructos dolorosos de tal forma que le devuelva una visión distinta de ésta. En donde, además, descubra que hubieron ganancias, ganancias que de otra forma no se hubieran logrado. 

Otro beneficio de elaborar nuestra propia historia en terapia, es el descubrir cómo nos construimos en ella. Al escucharnos, evidenciamos relatos donde, por ejemplo, sentimos que somos merecedores de afecto, que nuestros actos y sentimientos pierden valor frente a algún hecho en sí, o de cuánto podemos percibirnos como dueños de lo que hacemos y sentimos, etc. 

Es el psicoterapeuta, preparado para escuchar y acompañar a la persona en su relato, ayudarla a descubrir que existen, por ejemplo, partes del relato sin contenido, partes fragmentadas, partes poco comprensibles, partes olvidadas, partes dolorosas, partes silenciadas que alimentan la culpa, y vacíos difíciles de ser llenados, etc. El lograr reelaborar todo este bagaje de información, permitirá unir a todas estas partes en una continuidad de historia que la integra y sana. 

Elaborar una historia de vida, se entiende como una mirada sobre los hechos, con un enorme potencial para revestirla y con la posibilidad de darle un sentido de identidad propio e integrado. En donde la ganancia está en que la persona surge y sale de ese capullo convertido en mariposa para elevar sus alas y darle color y belleza a su propia existencia y a la vida en sí.

Referencias

  • Albornoz Carrillo, Andrés, & Mardones Ibacache, Rodrigo (2014). UNA REFLEXIÓN SOBRE LA TERAPIA NARRATIVA EN CONTEXTO DE FORMACIÓN Y APLICACIÓN. Ajayu. Órgano de Difusión Científica del Departamento de Psicología de la Universidad Católica Boliviana «San Pablo», 12(1),100-119.[fecha de Consulta 14 de Septiembre de 2022]. ISSN: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=461545457006
  • Jiménez Morago, J.; Martínez Cabeza, R..; Mata Fernández, E. (2010) Guía para trabajar la historia de vida con niños y niñas. Sevilla: Consejería para la Igualdad y Bienestar social. Junta de Andalucía.
  • Raquel, L. R. (29 de junio de 2022). lamenteesmaravillosa.com. https://lamenteesmaravillosa.com/5-frases-de-epicteto-para-dejar-de-sufrir/

Insomnio: 856 ovejas

¿ALGUNA VEZ HAS INTENTADO CONTAR OVEJAS PARA DORMIR?

Es muy probable que tu respuesta haya sido afirmativa, por lo que saber el origen de esta frase puede resultarte interesante.

A inicios del Siglo XII, Pedro Huesca escribió un libro en donde recopilaba fábulas, una de ellas mencionaba a un rey que tenía serias dificultades para poder conciliar el sueño, por lo que, en su desesperación, convocó a un cuenta cuentos para que cada noche le contará una historia diferente.

Una de esas largas noches, el rey ya había escuchado cinco relatos del cuenta cuentos, y aún no podía dormir. El narrador iba quedándose sin historias, y sin ideas, y ya había pasado muchas noches en vela, por lo que inició contándole al rey, la historia de un campesino que había comprado dos mil ovejas, y que para llevarlas a casa, necesitaba hacerlas cruzar por un puente angosto, por lo que las ovejas debían pasar de dos en dos. Es así que, el narrador le encargó al rey que llegará a pasar las dos mil ovejas para poder contarle el final de la historia. Este conteo era prácticamente inacabable, por lo que, el rey llegaba a dormirse a los minutos, y el narrador cumplía su objetivo, lograr que el rey durmiera.

Analizando factores psicológicos, una de las principales razones por las que este consejo: «Cuenta ovejas para dormir», prevalece en el tiempo, es porque incentiva a que nos concentremos en seguir el número, dejando menos espacio mental para otro tipo de pensamientos. Así mismo, si se pierde el hilo de la numeración, se debe empezar de nuevo, y la actividad resultaría cada vez más y más aburrida. Y tiene mucho sentido, porque efectivamente uno puede llegar a dormirse también de aburrimiento.

Este cuento, como muchos otros, deja un sabor de familiaridad a los oyentes, ya que, lo hemos escuchado en repetidas ocasiones. Cuando se escucha un relato conocido, se ingresa a un grado de relajación que estimula el sueño.

El cuento de las ovejas tiene una estructura encadenada, esto quiere decir que, presenta una palabra u oración que se va repitiendo a lo largo de la narración. Este efecto, deja cierta sensación de comodidad y seguridad.

CARACTERÍSTICAS DEL SUEÑO SALUDABLE

La cantidad de sueño que necesitamos depende de varios factores, especialmente del grupo etario al que pertenezcamos:

Por otro lado, se considera como adecuado conciliar el sueño o volver a dormirse, en caso de ser adulto, en un lapso de 30 minutos, y en caso de ser niño o adolescente, en un lapso de 20 minutos. A esto se le conoce como latencia del sueño.

INSOMNIO: ALMOHADA DE PENSAMIENTOS

El insomnio pertenece a la familia de las disomnias o trastornos del sueño en donde está alterada la cantidad y la calidad del sueño.

Se trata de una dificultad persistente en el inicio, duración, consolidación o calidad del sueño, a pesar de que no existan condiciones externas que influyan negativamente.

CONSECUENCIAS DEL INSOMNIO

Las consecuencias emocionales del insomnio se vivencian desde dos líneas de tiempo distintas, una de ellas se da mientras se intenta dormir y no se logra, lo que genera mayor inquietud mental, frustración y desesperación. La segunda, se refiere a la afección emocional que surgirá al despertar y durante el transcurso de la vigilia, en donde la capacidad de gestionar las emociones suele verse afectada, presentando características como la presencia de irritabilidad, baja tolerancia a la frustración.

Una consecuencia emocional extrema al insomnio, es la ansiedad anticipatoria y el miedo intenso a la hora de dormir (somnifobia).

El insomnio tiene como consecuencia cierta ralentización de algunos procesos cognitivos: la concentración, el proceso de consolidación de la memoria durante la noche, así como también somnolencia, disminución de energía física y fatiga.

Suelen aparecer dolores de cabeza o cefaleas, tensión muscular y síntomas gastrointestinales. Del mismo modo, la conducta se ve alterada, con mayores índices de impulsividad, hiperactividad e incluso puede llegar a tener menor control de su agresividad (Morin, Leblanc & Daley, 2006).

Otra de las consecuencias de la insatisfacción del sueño, es que la privación del sueño anterior, al día siguiente, activará una mayor necesidad de cantidad de sueño en la persona, convirtiéndose en un círculo vicioso.

Todo esto afecta la posterior vigilia de la persona, y por ende su funcionamiento diurno en varias esferas de vida. Esta última condición es necesaria para poder establecer el diagnóstico.

Es necesario conocer de forma específica las características del insomnio, ya que servirá como punto clave para el diagnóstico e intervención

INSOMNIO POR EL MOMENTO DE APARICIÓN

-.-.-.-.-.- INSOMNIO DE CONCILIACIÓN -.-.-.-.-.-

La dificultad aparece al inicio del sueño (incrementando la latencia del sueño). Es decir, presentar dificultad mayor a 30 minutos para lograr conciliar el sueño.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO POR MANTENIMIENTO -.-.-.-.-.-

A este tipo de insomnio se le conoce como despertares frecuentes.

Se trata de la dificultad para mantener el sueño una vez alcanzado acorde a las horas de sueño adecuadas. Puede tratarse de un insomnio intermitente, en donde hay periodos en los que la persona se despierta, o puede tratarse de la dificultad para lograr conciliar el sueño luego de haber despertado tiempo antes de concluirlo.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO DE DESPERTAR PRECOZ -.-.-.-.-.-

También conocido como insomnio terminal o sueño no reparador, consiste en que la persona se despierta antes de cumplir su ciclo de sueño, generando la sensación de no haber descansado lo necesario.

INSOMNIO POR SU DURACIÓN

-.-.-.-.-.- INSOMNIO TRANSITORIO -.-.-.-.-.-

Se caracteriza por una duración menor o igual a siete días, es generado por algún episodio de estrés agudo, o por cambios en el ambiente, como por ejemplo: viajar a un destino con diferente zona horaria, asignación de un nuevo horario de trabajo, etc.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO AGUDO -.-.-.-.-.-

También conocido como insomnio de corta duración, ya que se cursa en un lapso de uno a tres meses. El insomnio agudo suele verse originado porque la persona se encuentra atravesando algún proceso de adaptación, como por ejemplo: duelo, divorcio, mudanza, nacimiento de un hijo, etc.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO CRÓNICO -.-.-.-.-.-

Se caracteriza por la aparición de problemas tres veces por semana como mínimo, durante el periodo de más de tres meses. Este tipo de insomnio tiene una causa psicológica y/o orgánica. Manifestándose en mayor medida al inicio o mantenimiento del sueño.

INSOMNIO POR SU NATURALEZA

-.-.-.-.-.- INSOMNIO EXTRÍNSECO -.-.-.-.-.-

Este tipo de insomnio es generado por causas ambientales, que pueden incluir: higiene del sueño, uso de sustancias psicoactivas, circunstancias estresantes, etc.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO INTRÍNSECO -.-.-.-.-.-

En cambio, el insomnio intrínseco abarca factores personales de causa psicológica y/o orgánica, como el insomnio primario, las apneas obstructivas del sueño, el síndrome de las piernas inquietas, etc.

INSOMNIO POR SU ORIGEN

-.-.-.-.-.- INSOMNIO PRIMARIO -.-.-.-.-.-

Se trata del insomnio no orgánico / idiopático.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO SECUNDARIO -.-.-.-.-.-

Se consideran causas orgánicas, tales como:

Asociado a enfermedades neurológicas: Como por ejemplo, la epilepsia, el Parkinson, Alzheimer, demencias.

Asociado a enfermedades psiquiátricas: Problemas o trastornos del estado del ánimo (depresión, ansiedad), trastorno de estrés post-traumático, trastorno obsesivo compulsivo, problemas de abuso de sustancias, esquizofrenia, etc.

Asociado a enfermedades médicas: Problemas cardiovasculares, respiratorios (síndrome de la apnea de sueño), cáncer, problemas de la próstata, etc.

TRATAMIENTO: HACER DORMIR AL INSOMNIO

Se requiere iniciar por completar la historia clínica del paciente, tomando en cuenta antecedentes, tipo de personalidad, comorbilidad con otros problemas psicológicos, hábito de sueño, alimenticio y de ejercicio, ronquidos, bruxismo, repercusiones diurnas, eventos traumáticos que se correlacionen a la aparición del insomnio, etc.

Posterior a ello, se determinarán las técnicas idóneas para brindar tratamiento, como puede ser la higiene del sueño, técnicas de relajación y mindfulness, terapia cognitivo conductual (técnica de preocupación constructiva), técnicas del control de estímulos, técnica de restricción del sueño, entre otras.

BIBLIOGRAFÍA:

Bobes J. No te rindas ante los trastornos del sueño. Ed. Rialp.1992.  

Morin C, Leblanc M, Daley M, et al. Epidemiology of insomnia: prevalence, self-help treatments, consultations, and determinants of help-seeking behaviors. Sleep Med. 2006;7(2):123-30.Citado en PubMed:PMID:16459140

Entendiendo la identidad

Entendiendo la identidad

Para dejarlo claro de entrada, la identidad siempre está presente en toda persona, solo que, en ocasiones, no la potenciamos y nos abatimos por las dificultades, pero siempre tendremos características, que nos distingan del resto. Pero entonces, ¿por qué pareciera que hay una falta de identidad en algunas personas? Pues esto no es más que una pérdida temporal de nuestras habilidades y rasgos que sucede por diversas situaciones de nuestra vida, especialmente se da en familias disfuncionales y en situaciones estresantes, que nos llevan al límite.

LA IDENTIDAD Y MI PROPÓSITO

La identidad va ligada con nuestro propósito de vida, y para saber este, se debe contestar con sinceridad las siguientes preguntas:

¿Quién soy?

¿En qué creo? ¿Sigo alguna religión? Sí o no, y por qué.

¿Cuáles son mis valores morales?

¿Qué me gusta de la vida? ¿Qué podría hacer sin recibir dinero?

¿Qué me hace feliz? ¿Dónde estaría más feliz? ¿Me gusta mi alrededor?

Por lo tanto, una persona que conoce su identidad, debe ver forzosamente el tema espiritual, porque te orienta al camino que deseas seguir en la vida. Tiene mayor facilidad para alcanzar sus metas porque, en primer lugar, sabe lo que quiere, y tal vez aprendió a través de sus errores. Es entonces importante considerar que las personas se sienten sin identidad, cuando no aprenden de sus yerros. Y muchas veces sus padres son sobreprotectores, los que, al protegerlos de cualquier daño posible, los hacen débiles; o quizás, del otro lado de la moneda, tienen padres tan autoritarios que los vuelven personas muy críticas con ellos mismos, y en busca de esa aprobación ausente, pierden parte de su identidad. Es muy fácil caer en esto, sobre todo en la adolescencia, en la que aún no se ha formado completamente el carácter, y la familia es una guía fundamental en nuestra vida.

Carl Jung: Sombra, ego e identidad

El inconsciente es nuestra sombra, lucha por mostrarse, pero es reprimido por el ego, esto claramente es una causa de una crisis de identidad; cuando reprimimos emociones, no sacamos a flote nuestro verdadero yo (Giardini et al, 2017).

ilustracion 1: Carl Jung, sombra-ego

Identidad y alma

El alma, según todos sabemos, es lo que queda cuando el cuerpo muere y va al cielo, al infierno o al purgatorio; asimismo, para otros esto aún es un misterio. Quizá para los que no creen en estos lugares celestiales y de sufrimiento, les sea más difícil tomar conciencia de sus acciones diarias, quizá pueden vivir el día a día, llenos de miedos, angustias y obsesiones; no obstante, los creyentes tampoco están exentos de estas dificultades

Como premisa, el que tiene identidad, busca ayuda… Quien busca ayuda está bien. ¿Por qué? Porque reconoce que no es perfecto, que hay momentos donde nos marchitamos; pero entiende que volverá a florecer con ayuda de otros y confiará cada vez más en sí mismo.

ilustracion 2: identidad y alma

EJERCICIOS PARA COMPRENDER NUESTRA IDENTIDAD:

  • Escribir quién eres, lo importante del ejercicio es no pensarlo mucho y ser lo más sinceros posibles, y leerlo en voz alta; pues hablar sana, y en voz alta, mucho más; por ello las terapias con psicólogos se hacen hablando y escuchando. Nuestras palabras tienen poder.
  • Trabajar la inseguridad, por cualquier arista se puede empezar a mejorar, no hay una lista exacta de cosas a hacer. Para comenzar a mejorar, en cualquier aspecto que perjudique nuestra identidad, puedes usar tu imaginación, esta ha sido una muy buen arma ante las más grandes dificultades a lo largo de la Historia.
  • Otra herramienta que incrementa nuestra seguridad y fortalece la identidad es leer, el conocimiento es la buena amiga que nos ayuda a tener más cultura y adentrarnos en el mundo.
  • Dejar de lado la alienación, el uso excesivo de redes sociales y el miedo; allí se pierde el alma, la identidad. Hay que volver a las bases, al principio hacer cosas que, por sentido común, sabes que son buenas. ¿Qué es lo más simple que te puede hacer feliz? Podría ser sentarnos a tomar sol; mirar las plantas; rezar; dormir temprano; escuchar atentamente lo que otro nos dice sin pensar en nosotros mismos; poner nuestros pies descalzos en la hierba; escribir en una hoja todos tus miedos y luego leerla en voz alta para después quemarla; tomar un baño con agua caliente y dejar que el agua arrastre tu tristeza; etc.
  • Seguir nuestra intuición, si estamos en una situación complicada, por muchos consejos que recibamos, tenemos que seguir nuestra intuición, porque esta nunca se equivoca, aunque está presente el riesgo de confundirla con una falsa creencia de seguridad y podemos terminar tomando decisiones desde el apego, desde la duda, o desde el miedo.
  • «¿Puede haber un yo sin un tú? La existencia de uno depende de la del otro. Yo soy yo, en la medida en que puedo distinguirme de otro y puedo reafirmarme como un individuo diferente y singular, con su propia historia y con su propio bagaje de sentidos e interpretaciones. Mi identidad se construye gracias a la alteridad”. (Padilla, 2022)

Referencias

Padilla, J. (marzo de 2022). La mente es maravillosa. Obtenido de https://lamenteesmaravillosa.com/que-es-identidad-personal-como-se-construye/

Giardini, A.; Baiardini, I.; Cacciola, B.; Maffoni, M.; Ranzini, L. y Sicuro, F. (2017). Comprende la Psicologí­a. Carl Gustav Jung: El inventor de la psicología analítica. Barcelona: Editorial Salvat, S.L.