La prisión de oro: La nulidad

Cuando Esther y Fausto se casaron, creyeron encontrar en el otro todo lo que necesitaban, aplaudían vivamente las horas que pasaban juntos y gracias a ello surgieron los frutos de su amor, la cúspide de la familia según la sociedad que los enmarca, así, tuvieron 2 hijos, una chica, Fernanda, y, un chico José. 

Eran la familia convencional, acomodados siempre bajo cortinas inamovibles de rectitud, valores, cierta riqueza y mucho movimiento social, es decir, participaban activamente de convenciones, fiestas, reuniones, todo lo que involucra pertenecer con cierto status a un nivel en la sociedad.

Sin embargo, los años se fueron sucediendo, y comenzaron a marcarse surcos en las amplias y relucientes frentes, los hijos se alargaron y marcharon a construirse sus propios destinos, y allí, entre libros, papeles, trabajos y viajes, los padres, aguardaban solos, quedándose sentados y cruzados de brazos añorando nuevas vivencias. Comenzaron a desconocer que entre ellos aún podían fabricarlas.

En un inicio, Esther fanfarroneaba de ser la mujer maravilla, trabajaba, estudiaba, era agente activa del grupo de conservación de su urbanización, era la niña de oro de sus padres, y, aunque tenía hermanas, ella era la que tenía esa especie de luz bendita que la hacía sobresalir, sus esquemas de trabajo eran insoportables para cualquier mortal. Solo ella toleraba más de doce horas de trabajo y luego otras cinco de fiesta. Logró graduarse con honores de la universidad, su profesión fue, en su momento, su más grande tesoro. Luego, al casarse comprendió que con la maternidad era normal estar ocupada, pero, se vio en la encrucijada de encontrarse sin salidas, llamadas de amigos y sin trabajo, pues, por sugerencias médicas lo anuló de su vida para dedicarse al hogar.

Para todos fue un hecho natural, es evidente que una mujer en gestación y luego ejerciendo su maternidad no puede reintegrarse al ágil mundo social. ¡Tonterías! La misma sociedad quien le enseñó sin cuestionamientos que debía ser una chica de oro la excluyó de sus filas y dejó al mando de cuatro paredes y un techo. Tenía más accesorios, por supuesto, pero, ¿acaso valían más la pena que su propia libertad y desarrollo? Tal parece que sí, presa de convicciones añejas y un dolor casi silente, nunca se percató que las barreras de su mente lejos de ser flexibles después de su recorrido de vida, lo que hicieron fue ensancharse y provocar horribles realidades mentales, en las que se sumergió con tanta fuerza y dependencia, que se las creyó y ahora vive en ellas.

Fausto, el otrora magnate, vive lánguidamente aprovechando oportunidades, concurre regularmente a eventos sociales, entrevistas de trabajo y claro, con sus amigos a tomar «un café», de estos «marrones» con sabor a Irlanda, que de café tenían poco. Su vida, lejos de anularse e impregnarse de gris, más bien estaba con un nuevo tinte, no era un boom hollywoodense como el de su esposa en sus momentos de lujo y alto alcance, pero si manifestaba energía y ganas de vivir las experiencias que la vida aún podía ofrecerle. Es por estos rumbos, que comenzó a notarse más la decadencia.

-Fausto, amigo ¿cómo te va? Y, ¿Esther?

-Se ha quedado en casa, ya sabes, descansando un poco.

-Hace tiempo que no la vemos, ni se pasea por el club, es más, Marco, el estilista, hace años no le hace sus retoques de raíz.

-Ya la conoces, todo es cuando ella quiere. Y, últimamente se queda en casa relajándose, no le gusta salir a ningún lado.

La realidad era otra, décadas parecían haber pasado en el sillón de la sala de estar que hasta habían esculpido su ahora descuidada figura, alrededor, se respiraba un aire profano de quien cambió sus virtudes por un anillo vacío que en un inició simbolizo el reinicio de una buena vida. Además, el ambiente estaba impregnado de una sombra de quebranto y añoranza por los días pasados, ese olvido obligado a los días de fiesta y reuniones con amigas que la habían excluido por tener hijos y poco tiempo, finalmente, el olor a desánimo y poca voluntad para hacerse cuidados a sí misma, la gloria pasada era inexistente. 

Sus hijos, sus dos grandes constelaciones eran mudos, ciegos y sordos ante tal vorágine de destrucción pasiva. Ellos, decidieron contemplar la visión paternalista de que así sucede, así es la vida y los matrimonios. Si bien ellos nacieron en una época cercana a nosotros, fueron criados con las mismas pesadas mantas de nulidad de criterio «así es mamá y así lo ha sido siempre», «quejumbrosa, falta de luz», «pocos anhelos y muchos consuelos: la televisión, cigarrillos, dormir, y esas píldoras de colores del psiquiatra»

La revancha

Falso. Ninguna vida inicia sin dulzura ni arte para trazar una historia, lo que le sucedió a Esther es la vida de muchas y muchos que deciden no existir por sumergirse en los propósitos externos, personas que rehúyen de la responsabilidad divina de decidir con convicción cada día qué hacer consigo mismos. Los cuidados que estas personas ameritan tienen que ver con grandes sumas de realidad, una dosis para elefantes que les haga ver aún con dolor que las excusas para no salir a la vida y refugiarse en la penuria no son más que fantasmas que pueden exorcizarse, con apoyo, claro, pero, existen probabilidades y una gran suma de éxito sí el «ritual» se hace apropiadamente.

La depresión, que arrastra pesadas rutinas de días vacíos y monótonos son una instancia habitual. Aquí, los gustos y placeres que antes hacían volar la cabeza son un terreno desconocido, nada tiene lugar para el disfrute porque la abulia ha hecho su nido y entendió sus raíces a todo el sistema, es decir, el sujeto carece de voluntad hasta para verse en el espejo. Es aquí, en el universo del «me da igual» que preparaciones y cuidados respecto a la ingesta poco valen, o se disminuye el apetito o hay un incremento desmesurado, total, que eso no les interesa, la vida se apaga y es todo lo que existe.

Del mismo modo, parece que el tiempo avanza despacio, y es que hay un enlentecimiento y disminución de tareas, lo que antes se afanaba en el quehacer ahora «la chica de la limpieza» se encarga. De este modo, progresamos al terreno hostil y casi delirante de la culpa excesiva, una ensoñación de pesadilla de creerse inútiles y completos ineptos a las tareas profesionales o de la vida misma, la muralla de excusas es tan inexpugnable que ni siquiera se acercan para ver qué hay más allá. De este modo, observamos que la terapia más que una opción, es una exigencia.

Cuando un ser querido opta por exigencias del medio, por creencias obsoletas y finalmente por cuestión social, anularse, sólo le queda algo: vacío. Podemos sentirlo y notarlo cada día, pero no hacemos nada al respecto, y es allí donde fallamos. Como familiares, es nuestro deber y derecho ser agentes de cambio, voceros que puedan extender una mano gentil para amortiguar y revertir el veneno. 

¿Hay escapatoria? Si.

Sin embargo, no será fácil, y tendrá que recurrirse a diversas estrategias, la terapia es aquí la primordial aliada, el profesional puede brindarte asesorías sobre conductas usuales que el anulado suele repetir, construyendo a pasos pequeños cada día una una nube de oportunidades que dejará caer después gotas de bienestar, solicita ayuda y rescata de la jaula de oro al esclavo de la soledad. Las negativas son parte de la muralla oscura de pesar y costumbre, sin embargo, nada es perpetuo, y hay que recordar y hacerles recordar, que esas murallas no siempre estuvieron allí.

Cuando la adopción puede ser la solución…

El otro día, me encontraba buscando páginas sobre adopcion de niños en Perú, pero solo encontré dos grupos; sin embargo, lo que si pude ver fue ¡una gran cantidad de páginas de adopción de animales! Creo que esto es una ventana que nos hace ver que la gente esta cada día más comprometida con hacer un bien social, pero hay más compromisos que atender…

Una adopción puede resolver problemas de diversa índole; en el más común de los casos, problemas de infertilidad en los padres. Además, puede resolver traumas o desavenencias en torno al tema de la maternidad, tales como: haber sufrido un aborto espontáneo o planificado, la muerte de un hijo, y, por supuesto, el latente deseo de ayudar al prójimo.

Es así como aporta un bienestar a nuestra psiquis humana, una idea un tanto controversial, pero de mucha redención. El salir de nuestros propios convencionalismos, puede llevarnos a una esfera libre de nuestras propias limitaciones mentales y afectivas.

Si te gustan las películas: «Familia al instante», «Bekas», «Corazones rasgados», películas sobre adopción que recomiendo, este artículo te puede gustar.

Fotograma de la pelicula «Familia al instante» (2018)

Conozcamos el proceso de adopción en el Perú

Pasos:

Charlas informativas: Donde se explican las clases de adopción, las modalidades en nuestro país, etc., se responden preguntas clásicas y se desmienten mitos

Talleres: Son tres, así se va adjuntando un expediente donde serán evaluados.

Evaluaciones:

Evaluación legal: Se exigen requisitos para ver si se está calificado para una adopción.

Evaluación psicológica: Informes psicológicos de los candidatos.

Evaluación social: Efectuada por una asistenta social que estima el espectro social de los padres.

Designación: Equipos multidisciplinarios clasifican según paridad, duplas o ternas en igualdad de condiciones. Buscan que las familias que compitan por una adopción deban tener características similares. Esto se pone a conocimiento del Consejo nacional de adopciones (el cual otorga las adopciones), que lo conforman tres miembros del Ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables.

Integración familiar: Los padres son presentados al menor. Se le prepara al niño para hacer el famoso «clic» y empatizar entre ellos. Hay un plazo de cinco días para conocerse, luego, viene el acogimiento preadoptivo, donde se lo llevan a su casa por diez días, y se espera que el niño se integre al hogar.

Etapa post-adoptiva (tres años): Se visita semestralmente el hogar donde se estableció la adopción, con el propósito de velar por el bienestar del menor (Mattos, 2020).

Niños ansiosos por ser adoptados

Ejemplo a seguir

El caso de la profesora que adoptó a su alumna de 17 años, después de que la joven abandonara el colegio.

Miriam Coronel, es una docente de Lengua y Literatura, que vive en la ciudad de Buenos Aires. En una ocasión, le pidió a una alumna que le dijera a Camila que “la profe la extraña y la quiere ver”. Al día siguiente, Camila volvió muy contenta a clase, pues estaba faltando ya una semana, y la maestra, preocupada, averiguó su situación, y se enteró de que la adolescente vivía en un hogar de chicos. El interés en ella fue creciendo; pues relata que es una chica tímida pero destacada en los estudios. Es así como inició las gestiones para tramitar la adopción. Miriam tiene tres hijos adoptivos junto a su esposo Néstor, que presentaba reparos en la decisión de su esposa: tenía temor de encariñarse. “Le daba miedo perderla, porque ya tenía 17 años. ¡Va a crecer, se va a ir!, me comentaba. Pero yo pensaba distinto, el vínculo crecerá hasta donde tenga que llegar” (Otaño, 2021).

La adopción puede aliviar tensiones sobre la maternidad

En estos tiempos, se trabaja el doble; por un lado, las responsabilidades en el hogar y en el centro laboral ahora van para ambos géneros, y es así como las mujeres, cada vez más consciente o inconscientemente, posponen la maternidad hacia un momento más seguro en su vida. Por otro lado, se ven casos de millennials y adultos de la Generación z que tienen, aparte de sus obligaciones personales, obligaciones con sus padres, y por tanto, deben conseguir más dinero en un mundo lleno de alzas. Es así como la adopción se vuelve una alternativa atractiva. Imaginemos adoptar un niño de 4 años, a la edad de 42, ¡ya no necesitarías cambiarle el pañal, te ahorraste el embarazo y toda la hospitalización, y más importante aun, estarías haciendo un bien a la humanidad!

Todo empieza con dar una orden a nuestro propio yo y permitirse entrar al mundo de estos bebes, niños y adolescentes, y conmoverse. Después de eso, seguro se estará firmando los papeles de adopción.

Referencias

García, M. [Milagros García Mattos]. (2020, agosto 28). A TODA LEY – NUEVO PROCEDIMIENTO DE ADOPCIONES EN EL PERÚ [Archivo de video] https://www.youtube.com/watch?v=StmrKG4EEdU&ab_channel=MilagrosGarciaMattos

Otaño, C. H. (2021). La maestra que adoptó a una alumna de 17 años después de que la joven abandonara el colegio. https://www.infobae.com/sociedad/2021/09/22/la-maestra-que-adopto-a-una-alumna-de-17-anos-despues-de-que-la-joven-abandonara-el-colegio/

«En mi familia siempre decimos…» – Mitos Familiares

«Los hombres no lloran»; «la familia antes que todo»; «la oveja negra de la familia»; «lo que pasa dentro de la familia no debe saberse por nadie fuera de ella»; y «lo que dice papá es ley» son algunas frases que resuenan, como la voz de la conciencia al oído de los miembros de algunas familias, cuando se trata del comportamiento que debe tenerse para con los foráneos.

Los mitos familiares son creencias y esperanzas ficticias que se comparten de generación en generación y definen una parte importante de la dinámica familiar, tanto entre sus miembros como con el mundo externo; dichos mitos son usados como un método de defensa ante adversidades, o cuando la familia enfrenta un cambio en su funcionamiento. 

Esos mitos suelen representar la visión que la familia tiene de sí misma, y encubren una realidad que esta se rehúsa a aceptar; por lo general, no son mentiras si no que se basan en vivencias de peso o sucesos importantes de la familia en cuestión.  Normalmente, estos son de 3 tipos: 

Mitos de armonía: La familia construye una imagen de perfección de sí misma, y trata de evidenciar, con su comportamiento, unidad, fraternidad y equilibrio en cada uno de sus miembros.

Este tipo de mito usualmente trata de encubrir alguna culpa, por lo que, con esta visión que brindan a los demás, pretenden no ser juzgados ni indagados; al ser manejado de una manera rígida y poco tolerante a las voces de sus integrantes, la familia tendrá problemas no resueltos y fuertes hostilidades entre algunos de sus miembros.

Mitos de disculpa y reparación: En estos mitos, las desgracias y problemas familiares recaen sobre uno o más de sus miembros (vivos o muertos) para liberar culpas de los demás, y generar “tranquilidad” cuando se busca un responsable. 

Coco, 2017, Pixar Animation Studios

Mitos de salvación: La familia deposita sus esperanzas de salvación y solución de problemas en uno de los miembros o a una persona externa, pero con relación estrecha con la familia; suelen creer que este personaje aportará lo necesario para lo que no está funcionando bien, o que solucionará un error.

Los mitos normalmente pretenden mantener el statu quo de la familia y presentan resistencia al cambio. 

Finalmente, cabe recalcar que los mitos están en todas las familias, y, aunque no siempre son saludables, en muchas ocasiones ayudan a la familia a atravesar momentos de dificultad, esto sucederá si se manejan de manera sana y son capaces de ser modificados o superados conforme la situación de la familia lo requiera. Sin embargo, pueden ser nocivos cuando se presentan rígidos e irracionales, sin intenciones de comprensión al sentir de los miembros de la familia que podrían presentar un deseo de “cambiar el patrón”. 

Referencias

Dominguez, J. ¿Qué es el mito familiar? https://www.jorgedominguez.net/que-es-el-mito-familiar/

Sánchez, E. (2022). Los mitos familiares y sus efectos. https://lamenteesmaravillosa.com/los-mitos-familiares-y-su-efecto/

Escobar, M., Sánchez, L. (2018). Mitos y secretos familiares. Santiago de Cali: Programa Editorial Universidad Del Valle.

La llegada de la cigüeña

La llegada del primer bebé dentro de la familia es un acontecimiento de lo más importante, ya que conlleva un cambio dentro del núcleo familiar que no solo hace referencia a la emoción, preocupación o sentimientos encontrados al enterarse que pronto llegara la cigüeña o, también, decidir hacerle el pedido de traer este esperado regalo.

Al iniciar la vida en pareja, papá y mamá llevarán con ellos los equipajes que les dejaron los abuelos, y unidos formarán sus propias costumbres, reglas y límites dentro de su relación. Allí comenzará la formación de la familia.

Dentro del ciclo familiar, según Moratalla, Carreras y Villegas (2007), el arribo del primer hijo se considera una crisis que hay que superar, ya que es un momento de transición; se presentarán adaptaciones en las pautas, reglas y funciones; la familia deberá encontrar nuevas formas de funcionamiento que se adecuen a la nueva situación; la pareja abrazará nuevos roles parentales y, así como ellos, la familia extensa se acoplará a los nuevos papeles que les tocará representar.

Ya que será la primera entrega de la cigüeña, algo que no han vivido antes, los nuevos padres modificarán su funcionamiento y organización como primer paso hacia la adaptación y abrirá camino a cambios más importantes que involucrarán valores, creencias y tradiciones.

Hay tres puntos importantes que las parejas suelen buscar para superar la crisis del cambio: adaptación a una nueva persona, un nuevo papel y la conservación de la relación de pareja. La llegada de este nuevo miembro, en ocasiones, conlleva conflictos como la intolerancia por parte del padre en cuanto a ocupar un lugar secundario durante los primeros meses; excesiva participación de la familia extensa en el cuidado del bebé; problemas al asumir el rol de padres; y reincorporación de la mujer al trabajo (distribución del tiempo laboral vs. el familiar).

Por ello, es de vital importancia una preparación y disposición emocional dentro de la pareja, y de ajuste en ciertas áreas de vida. Suarez (2022) hace referencia a las áreas que necesitan mayor cuidado según Estrada: área de la identidad, área de la sexualidad, área de la economía y área del fortalecimiento del yo.

Estrada (1994) refiere que estas áreas tienen importancia vital para el desarrollo a largo plazo, tanto para la relación de pareja como para el desarrollo del niño; es necesario que exista una comunicación abierta entre la pareja en todo sentido y de manera especial para con los límites, tanto relacionados a la crianza como a la intervención de la familia extensa de ambos lados; asimismo, alentar los sueños del compañero o compañera, organizarse en el área económica y no olvidar que, aunque ahora vayan a ser papá y mamá, no dejan de ser los individuos que fueron en un inicio.

Un dar mutuo los llevará al éxito en este nuevo paso y en el recibimiento de la pequeña encomienda de la cigüeña.

Referencias

Estrada, L. (1994). El ciclo vital de la familia. México: Editorial Posada.

Suarez, M. (2022). La llegada de los hijos: una nueva experiencia transformadora y significativa. https://www.margaritasuarezvelez.com/post/la-llegada-de-los-hijos-una-nueva-experiencia-transformadora-y-significativa

Moratalla, T., Carreras, A., Villegas, J. APUNTES SOBRE CICLIO VITAL INDIVIDUAL Y FAMILIAR. 

Jinetes de lo imposible: Madres (borderline). Simplemente madres

Para todas las mamás en días de cielo nocturno, 

en especial para Elva y Eve 

en admiración y agradecimiento, 

para Alma porque hago lo mejor que puedo, 

aunque no sea suficiente…

¿Qué es ser una buena madre? Y, ¿qué es no serlo?

Podría jurar, pensar o maldecir, pero ninguno de los multiuniversos/escenarios imaginarios servirán para definirla, porque toda o ninguna abarcaría en su complejidad lo difícil que es ser mamá y aún más siéndolo con TLP/DRE…

Creo que solo quiero permitirme ser real, espontánea (en este artículo y fuera de él), evidentemente responsable, no ser juzgada pero sí ser audaz, y lo suficientemente resuelta, astuta e inteligente para ser capaz de superar cada valla que se me atraviesa como al caballo o al jinete en las competencias. Pero en mi propia competencia, porque no estoy luchando contra nadie que no sea conmigo misma, que no sea con mi maternidad cargando a cuestas una condición médica, física, o un diagnóstico de patología mental osease la adversidad con la que salí sorteada. No compito con nadie… atravieso el fuego. 

Maternidad y TLP/ DRE (Desregulación Emocional)

Marco contextual: datos generales 

El Trastorno límite de la personalidad (TLP) se caracteriza por un patrón de relaciones intensas y ambivalentes, ira incontrolable, control deficiente de los impulsos, inestabilidad afectiva, trastornos cognitivos y de identidad, y conducta suicida recurrente. Es probable que las personas con TLP se enfrenten a una serie de resultados negativos, incluida una mala respuesta al tratamiento y malos resultados sociales, laborales y académicos (Bagge, Nickell, Stepp, Durrett, Jackson y Trull, 2004; Bender et al., 2001; Skodol et al, 2002). 

El día a día de las personas con este trastorno está plagado de altos niveles de miseria, que a menudo persiste incluso después de que remitan los síntomas de impulsividad y las conductas suicidas (Zanarini, Frankenburg, Hennen y Silk, 2003). En entornos clínicos, el 75% de los que tienen un diagnóstico de TLP son mujeres (Skodol y Bender, 2003), y se estima que hay más de seis millones de mujeres en los Estados Unidos diagnosticadas con TLP (Friedel, 2004). Es probable que haya un gran número de mujeres con TLP que también son madres, lo que, combinado con las amplias deficiencias funcionales asociadas con este trastorno, representa un problema de enorme preocupación pública. Por lo tanto, es algo sorprendente que los efectos del TLP materno en los resultados de los niños hayan sido el foco de poca atención empírica o esfuerzos de desarrollo de tratamientos. Dado que la crianza impacta tanto a la madre como al niño, creemos que, desarrollar una intervención de crianza específicamente para esta población de alto riesgo, es un esfuerzo particularmente importante.

En los estudios revisados, se postula que la madre tiene estrategias de crianza caracterizadas por oscilaciones entre la participación excesiva y la participación insuficiente. Vemos estas oscilaciones como extremas formas de inconsistencia. Tales como las que se presentan en prácticas de socialización de las emociones, así como en las estrategias de disciplina y vigilancia parecen contribuir al desarrollo del TLP (Bezirganian et al., 1993).

Enfoque de la crianza en TLP/DRE:

Los hijos de madres con TLP están en riesgo de problemas psicosociales. Los resultados y la transmisión de esta vulnerabilidad pueden deberse a ciertos déficits en las habilidades de crianza. No existen intervenciones diseñadas específicamente para madres con TLP y sus hijos; sin embargo, los autores han hecho recomendaciones generales a favor de las terapias de apego. (cf., Macfie, Fitzpatrick, Rivas y Cox, 2008).

Programas de psicoeducación familiar, para las personas con enfermedades mentales graves, han recibido un amplio apoyo empírico para reducir las tasas de recaída y la reducción del estrés familiar y carga (para una revisión ver Cohen et al., 2008). El impacto de la psicoeducación familiar para las personas con TLP ha sido inferior al de otras formas de enfermedad mental grave, especialmente esquizofrenia. Gunderson, Berkowitz y Ruiz-Sancho (1997) abogan por un enfoque psicoeducativo familiar.

Aproximación al tratamiento del TLP

El desarrollo de un programa piloto de Grupos Familiares Múltiples (MFG)  informó mejoras en la comunicación familiar y carga familiar después de seis meses de tratamiento. Ahí son tres los tratamientos que incluyen la psicoeducación familiar como uno de los componentes del modelo de tratamiento y han publicado al menos un artículo empírico sobre la efectividad de la intervención para familias con TLP: Familia Conexiones (FC; Fruzzetti & Hoffman, 2004), Sistemas de Capacitación para la Previsibilidad Emocional y la Resolución de Problemas (STEPPS; Blum, Pfohl, St. John, Monahan y Black, 2002), y Entrenamiento de Habilidades Familiares Multigrupales como parte de Terapia dialéctica conductual para adolescentes (Miller, Rathus y Linehan, 2006).

Para reflexionar…

En resumen, las vulnerabilidades genéticas y ambientales ponen en riesgo a los hijos de madres con TLP y psicopatología relacionada. Un contexto ambiental que puede conferir riesgo, es la crianza de los hijos. Las madres con BPD (Borderline Personality Disorder) pueden encontrar desafíos únicos de crianza, especialmente a la luz de la falta de eficacia que sienten como padres. La estrategia de crianza que sería más perjudicial para los hijos de madres con BPD puede ser oscilaciones entre formas extremas de control y pasividad, que dan poca consistencia a la experiencia del día a día del niño. Al abordar habilidades de crianza, esperamos ver mejoras en las interacciones entre padres e hijos, lo que conducirá a la reducción de la angustia de la madre y el niño. Con base en una minuciosa revisión de la literatura, podremos esbozar varios puntos para una intervención de crianza, a saber, psicoeducación, consistencia en la programación y el seguimiento, la coherencia en calidez y cuidado, así como la aplicación de estrategias de crianza basadas en la atención plena.

“Morir no duele mucho:

nos duele más la vida.

Pero el morir es cosa diferente,

tras la puerta escondida:

la costumbre del sur, cuando los pájaros

antes que el hielo venga,

van a un clima mejor. Nosotros somos

pájaros que se quedan:

los temblorosos junto al umbral campesino,

que la migaja buscan,

brindada avaramente, hasta que ya la nieve

piadosa hacia el hogar nos empuja las plumas”.

-Emily Dickinson-

Bibliografía: 

Cohen, P. (1996). Childhood risks for young adult symptoms of personality disorder: Method and substance. Multivariate Behavioral Research, 31, 121–148

Gunderson, J. G., Berkowitz, C., & Ruiz-Sancho, A. (1997). Families of borderline patients: A psychoeducational approach. Bulletin of the Menninger Clinic, 61, 446 – 457.

Linehan, M. M. (1993). Cognitive-behavioral treatment of borderline personality disorder. New York, NY: Guilford Press.

¿La soltería es un castigo? Parte II

Hoy desaprenderemos las experiencias pasadas y descubriremos cómo es el «ejercicio de la soltería», ese que no se juzga por la sociedad, ni por uno mismo, y que además, no se encadena a la memoria de una realidad ya lejana que no existe.

Hagamos un repaso leve, en la primera parte, encontramos las diferentes relaciones y formas de pensar de una serie de individuos, los cuales, gracias a sus trampas vitales buscaban en el otro un cobijo idóneo, un bunker anti-sentimientos para escapar de sensaciones nuevas. Al mismo tiempo, había otros atrincherados en la poderosa fantasía de que preferían la soledad porque así se evitaban inconvenientes; nada más lejos de la realidad, pues, la soledad y la fachada de mentiras que esta yergue ya los había embebido.

¿Por qué duele tanto separarnos?

Juguemos un poco con la imaginación. Identifica ese supermercado que tiene todo, carnes de primera, verduras frescas, frutas de temporada en excelente estado, electrodomésticos de última generación y con fascinantes cuotas de pago, al mismo tiempo, la atención es genuinamente agradable, pero, sin llegar a la servidumbre. Con semejantes instalaciones, ¿buscarías otro establecimiento comercial? Raras veces podemos decir que sí. Esto es lo que precisamente sucede con el amor borracho, donde se desborda la satisfacción por un solo elemento, porque ya la persona no existe, nuestra mente lo ha transformado en ese satisfactorio centro de placer, al que ya conocemos en días malos, el que podemos encontrar como refugio de lava en momentos cálidos y, por sobre todo, como ese techo que tras la tormenta de la cotidianidad nos da refugio. ¿A qué duele despegarse de esa idea?

Cuando distorsionamos el amor y lo volvemos un mecanismo de satisfacción plena, nos desdibujamos, nuestra existencia gira en torno a un eje que no es estable ni perennemente fiel, porque ningún ser humano está dispuesto a eso, a menos que así lo decida, y esa elección es diaria y a cada instante. ¨Pero, el humano necio y enjuto se empeña en creer que si será así y se intoxica con el «para toda la vida», borrando del horizonte el futuro cambiante.

Por estas razones, separarse es una quimera. Despegar al debilucho de la botella de agua por la que da su vida por un sorbo más, así sea de poca calidad es una cuestión que le rompe y destruye.

Entendiendo el cataclismo

Si enlistamos todos los apelativos o frases con los que se describe la soltería, de seguro acabaríamos mas tarde que temprano, sin embargo, vamos a mencionar algunos de la mano de Cañedo (2022):

  • «Dulce tesoro que esconde tranquilidad».
  • «Al fin tiempo para mí».
  • «Ya no dependo del amor de otro».
  • «Puedo seguir mis sueños».
  • «Ahora soy rica, soy soltera».
  • «En relación, pero con la libertad».
  • «Vivir bajo mis términos».

Detente. ¿No te parece curioso que estas ideas maravillosas no estén unidas a las de una pareja? ¿Qué clase de relaciones has tenido que crees que amar a otro implica adherencia y un falso sometimiento?

El sentimiento de declive es normal, en tanto podamos apreciarlo como una tristeza que envuelve el duelo de haber perdido una relación. Inclusive, te invito a hacer inventario sobre aquello que posiblemente sientes que ya no está:

  • Pérdida del sentimiento de cercanía.
  • Pérdida de un compañero a quién preguntarle cómo está.
  • Pérdida de una realidad en conjunto con alguien más.
  • Pérdida de identidad, no se quién soy.
  • Pérdida del amor, creer que ya no hay para nadie más.
  • Pérdida de la noción del sentido de vida: ¿Qué haré de mi vida ahora?
  • Pérdida de gusto sexual. Si no es con esa persona ya no tiene caso.
  • Pérdida del gusto por vivir.

Como vemos, el sentimiento de declive es total, arrasa con todo lo que la persona concibe como propio, resultando en una amarga realidad cuyas paredes estaban construidas en torno a otro. Por esto y más ideas distorsionadas, la soltería resulta un precio demasiado alto que muchas personas deciden no pagar, concibiendo este estado como un castigo.

Revisa las trampas de conejo, cuidado con caer en ellas

¿Qué hice de más? ¿Qué tanto diste que te desdibujaste y perdiste la esencia de quién eras?

¿Qué hice de menos? Hazte responsable de las actividades que dejaste de lado en pareja o en soledad y que pudieron significar un paso más hacia la insatisfacción.

¿Alguna vez culpé al otro sobre lo que sentía? Lo que surge de ti es cosa tuya. ¿Cómo pudiera algún otro repararlo, si es algo que es de tu entera responsabilidad?

Yo aguanto, yo me desdibujo, yo me sacrifico. Si consideras que amar es sufrir en cada paso de la construcción de la relación, el no tener por quién sufrir implica un dolor de cabeza más que un alivio, te adaptaste a la tristeza como forma de amar, y resulta que esto, no es amor.

Preguntas importantes: ¿Qué hago para reconstruir después del cataclismo?

Nilda Chiaraviglio en una de sus conferencias mencionaba, a grandes rasgos, lo siguiente: Cuando me separo y sufro, el dolor del rompimiento es natural, es una manifestación profunda de incomodidad, tristeza, muchas veces inclusive de frustración, pero, si esto se profundiza y estos embates perduran; entonces, ya no hablamos de dolor por la separación en sí, aquí, hablamos de nosotros mismos, profundizando en el dolor y regodeándonos en él sin querer (queriendo).

Partiendo de este punto, cabe preguntarse: ¿Sí yo amé así y este es el resultado cómo elijo amar ahora? Aquí, cabe acotar, que amar es un verbo que involucra acciones. Entonces, reflexiona: ¿Cuáles serán tus nuevas medidas para activar un amor sano y que provea bienestar en lugar de remover carencias?

Además, ¿cuál es el concepto de amor que voy a elegir para mi vida? Es decir, ¿cómo decidiré cuáles serán las pautas de amor que el otro establecerá conmigo?

¿Cómo amo? ¿Qué me gusta hacer? ¿Qué hago cuando digo que voy a amarte? ¿Qué cosas me harán reforzar la idea diaria de que el siguiente día lo quiero pasar contigo? Y, muy importante, ¿cómo me gustaría que me quieras?

Las relaciones se construyen, pero, antes de colocar los primeros cimientos con otros, construye en ti mismo la base que soportará los obstáculos que puedan presentarse, instruye en ti mismo el marco para navegar a puerto seguro cuando creas que el clima afuera es desfavorable. La tristeza, aunque ahora no lo veas, trae este regocijo que parece mínimo al inicio, y es el de tener un espacio reflexivo, un comodín antes del exterminio de toda esperanza, alzar la vista y querer vivir sabiendo que el dolor se disipará porque se están tomando acciones para ello.

¿Para qué sirve el dolor de no estar en una relación? Para enterarme que necesito reencontrarme y reaprender a sentir lo que significa tenerme para mi, de forma genuina y no por partes. Redescubrirme.

Carta a la soltería, lo que quiero escuchar y quiero saber y no me animo a preguntar

Referencias

Cañedo, C. (2022, 24 junio). 30 frases sobre la soltería que te inspirarán. Cosmopolitan. https://www.cosmopolitan.com/es/sexo-amor/amor-pareja/g38854642/mejores-frases-solteras/

Chiaraviglio, N. (2022). Link de video no disponible [Vídeo]. Conferencia privada derivada de la página web: https://www.nilda.com.mx/

Datos importantes sobre la depresión

Depresión… «dolor en el alma”…

Hay todavía, una incógnita aún pendiente, ¿por qué habrá personas más susceptibles a la depresión que otras? Recordemos, estar deprimido no significa estar estancado, ser un fracasado, etc.; tomémoslo como personas que se dejan llevar demasiado por su sentir, un sentir mal encausado…

Diferencias entre la depresión mayor, distimia y trastorno bipolar:

Depresión mayor:

Las personas se sienten mayormente tristes, casi a toda hora del día, tienen cambios en su apetito, pueden comer demasiado o muy poco, tienen problemas de insomnio marcados, pensamientos sobre la muerte y suicidio, perdida de deseo sexual, desencanto por pasatiempos que antes los hacían sentirse bien, ganas de llorar de manera continua, agitación nerviosa, y ansiedad.

Se comete el gran error de que cuando el paciente presenta distimia o depresión leve no se trate el asunto de raíz, que en cuestión de semanas y con pronto diagnostico se podría solucionar¸ lo cual complica mucho el tratamiento y llega a convertirse en depresión mayor.

Distimia o depresión leve:

Si en el transcurso de dos semanas (por lo menos) tenemos los siguientes signos es probable que se tenga distimia. (Publications, 2009)

  • Cansancio o falta de energía.
  • Comer en exceso o falta de apetito.
  • Baja autoestima.
  • Problemas para concentrarse o tomar decisiones.

Es así pues, que un gran número de personas pasamos por la distimia frecuentemente, pero debemos verlo como un estado de alerta en que debemos despertar , abrir los ojos, y pensar en salir cuanto antes de allí.

Trastorno bipolar:

El trastorno bipolar siempre incluye uno o mas episodios de manía caracterizados por un excelente ánimo, sensación de omnipotencia y conducta errática. Con frecuencia también incluye periodos de depresión. Durante un episodio maniaco usted podría sentirse exageradamente alegre, comunicativo o irritado durante una semana o más. También podría experimentar al menos tres de los siguientes síntomas: (Publications, 2009)

  • Sensación de omnipotencia o autoestima exageradamente elevada.
  • Necesidad de dormir mucho menor de lo habitual.
  • Necesidad urgente de hablar.
  • Pensamientos acelerados y facilidad para distraerse.
  • Aumento de la actividad que puede orientarse a lograr una meta o expresarse como agitación.
  • Urgencia por la búsqueda de placer que puede canalizarse en desenfreno sexual, gastar dinero en exceso, con consecuencias desastrosas.

Es probable que entre un episodio y otro el paciente se sienta completamente normal durante meses e incluso años. O que tenga cambios rápidos en el estado de ánimo (lo que se conoce como “ciclo rápido”). El trastorno bipolar adopta muchas formas. Por ejemplo, los síntomas de la depresión y la manía pueden entremezclarse entre ciclos. O bien, también podría no presentar manía exagerada, sino que una versión mas leve conocida como hipomanía. Por lo general, el trastorno bipolar empieza en los primeros años de la adultez. Los índices de suicidio entre las personas con este trastorno son mayores que el promedio. (Publications, 2009)

Imagen 1: trastorno bipolar

Conciencia y depresión:

Parte de sanar es comprender nuestras heridas. ¿Pero si comprendemos, entonces, de dónde proviene todo el dolor que sentimos? El dolor es como una música penetrante que está constantemente en nuestro interior, podemos escucharla, aunque cueste y seguir el melodrama, lo cual es lo mejor. El dolor es una muralla echa para nuestra defensa, aunque suene contradictorio, nuestro cuerpo decide dormir más horas para protegernos de cierta manera, lloramos para darnos cuenta de algo, es así sencillo; porque después de cada tormenta podemos ver las cosas con claridad, aprender y tomar mejores decisiones. A raíz de todo esto, yo me quedo con el pensamiento de la magnífica escritora británica Virginia Woolf: “Me gusta que la gente sea infeliz, porque me gusta que tengan almas”.

Imagen 2: depresión.

Familia y depresión:

La familia, primer núcleo de encuentro que tiene el humano, es sin duda; el vehículo que vaciara todas las futuras emociones y respuestas de afrontamiento, en cada uno.

Por tanto, comprender que no solo basta con amor, para mantener a un nuevo ser; sino de un conjunto de estrategias para su satisfacción. Una persona antes de traer hijos al mundo, debe haber hecho todo lo posible por comprenderse, y lo más recomendable es que lo haya hecho con terapia, y haber curado heridas, haberlas, sobre todo, entendido y procesado para no cargar con estas limitaciones al próximo individuo en camino. Es algo que no se está acostumbrado a hacer (al menos en Latinoamérica), se ve como una ofensa contra la inteligencia y por lo mismo, hay tantos problemas en el matrimonio, con los miembros de la familia y la sociedad respectivamente. Aunque hay buenas noticias al respecto, cada día, se escucha (en la escuela, el trabajo, etc.) que los jóvenes ya no toman a la maternidad o paternidad como algo imprescindible en sus vidas, y sobre todo, están más conscientes de la gran responsabilidad que conlleva traer hijos al mundo; en la actualidad, se busca tener una realización personal y una estabilidad financiera (a pesar de todos los problemas económicos) antes de dar este paso.

imagen 3: familia y depresión

Referencias:

Publications, H. H. (2009). Entendiendo la Depresión. Santiago de Chile: Impact Media.

¿La soltería es un castigo? Parte I

¡Ey tú!, no te voltees que vengo a encararte, tal como lo hace tu tía Chona en Navidad, logrando incomodarte, preguntándote por tu vida amorosa frente a todos, sí, esa seré yo.

¿Cuándo fue la última vez que saliste con alguien? Reformulo, ¿cuándo fue la última vez que te depilaste antes de salir con alguien? Sé que sonríes… Pero, antes que respondas, te tengo otra pregunta, ¿cuándo fue la última vez que sentiste atracción por otro y que además, ese otro, también quería algo contigo? Porque una cosa es querer a Cillian Murphy en Peaky Blinders y otra muy distinta, es querer a Fulanito Normalis ¿Entiendes? Y, finalmente, ¿cuándo fue la última vez que viste el amor como una oportunidad de alegría y estabilidad que también suma en el abanico de instancias de la vida? Se que está pregunta es rebuscada y larga, pero, te la puedo sintetizar: ¿Cuándo fue la última vez que contemplaste el enamorarte? ¡Auch! Eso fue requete incómodo; lo percibo hasta aquí, y no es para menos, ya te explicaré el porqué.

En resumen, lo que veremos en las siguientes líneas es la típica reunión de patas después del trabajo, un viernes por la noche, conversando, algunos pesadumbrandos y otros fingiendo desinterés sobre sus truculentas vivencias  amorosas. Aquí, notaremos los vaivénes sociales de cómo se aprecia la soltería, aún en estas épocas de Tinder y Grinder, dónde, pese a hablar libremente de ellas, más se sobrepone la idea de la hipocresía, de que sí no estamos acompañados, estamos en la goma. ¡Vamos!, que hasta el amigo vikingo (por lo de la cornamenta, nada que ver con virilidad o ser pelirrojo) tiene más valor social “porque está con su esposa pese a todo” que ese amigo solvente en casi todo pero que a sus 46 años sigue soltero ¿será gay?

Este y otros prejuicios sobre las personas solteras los estaremos develando en está primera parte. Y, al mismo tiempo, te entregaré par de luces necesarias para que descubras por qué estás soltero y para qué es útil estarlo, tanto como estar en pareja. Así que empezamos.

En las mesas del bar en Cercado, están todos los de la oficina reunidos, más aquellos dos ingenieros municipales que, para evitar la convivencia fatídica de sus familias, aplazan unas horas el llegar a casa y desenfundan la tarjeta para apañarse con unos cuántos tragos de “lo de siempre”; nótese el hábito. 

Quién habla, es una libélula que de forma insospechada entre la nicotina revolotea y escucha. Chisme gratis, aquí se los cuento.

Abandono: “la relación es estable, nos entendemos bien, pero seguro alguna bandera roja saldrá y nos dejaremos”.

Martina, quién se pedía siempre una piña colada baja en alcohol se quejaba nuevamente de su suerte en el amor. Su herida de abandono la llevaba a pensar que todo el mundo la iba a dejar. ¿Te ha pasado algo similar? Cuestiónate, pero, sigamos echándole un ojo a lo que ella decía. 

Sobre esto último, solía agregar:

Todos los amigos la ven con una cara suspicaz, Martina suele quejarse cuando la relación pasa a estabilizarse, para ella, sus señales de alarma son el crecer en rutinas de parejas, no tolera que la atención no vaya tras de sí, le disgusta el sentirse sola cuando se queda consigo misma por “demasiado tiempo” que a veces, puede ser una ida a la ducha por más de una hora. Si había algo que especialmente le parecía mortal, era no sentir atención en un evento, y no es para menos, sus padres, quienes la visitaban casi a diario en su casa, la tratan como la esquirla más dorada de la casa, nunca aprendió a manejar las dificultades de la vida sola, al contrario, siempre había un apoyo paterno.

¿Te suena? estas vivencias son muy comunes, y nos invitan a reflexionar:

● ¿Mi deseo de pareja es para sentirme unido a alguien y así sentir confort?

● ¿Exijo tiempo de calidad exclusivo sin miramientos de cómo está la otra

persona solo para satisfacerme?

● ¿Prefiero tolerar abusos e irrespetos para no estar solo frente a otros, y conmigo mismo?

Dependencia: “ojalá esto se de, he pasado demasiado tiempo solo y ninguna se queda al final, necesito que esta vez funcione, lo necesito”.

Marco, es un joven políglota, excesivamente amable, digno ejemplar de la vieja escuela de llevar serenatas, dar detalles costosos y sobre todo, esa cualidad tan suya de cercenarse un brazo sí hace falta, todo, por su chica. Para él, no hay medias tintas, o lo da todo, o no da nada. Y esto, no tiene que ser recíproco, con que lo “aguanten” tal como él dice, es suficiente. Su relato inicia así:  

Tales palabras envueltas en miel son típicas de Marco, independientemente de que las hayamos escuchado con las últimas tres chicas anteriores, él las sigue repitiendo, parece que no se da cuenta que lo que busca es una compañera formidable que lo acepte como una diosa soberana y contemplativa donde él es el máximo súbdito a costa de su propia piel, algo así como un Smithers promedio.

Si bien su armadura es sólida en lo que trabajo y bienes se refiere, su personalidad pende de un hilo. No gusta de salir solo a menos que sea con alguna de sus chicas o con el grupo de amigos, si va a tomar una decisión respecto a su vida todos se enteran, incluida su pareja, por más reciente que sea. Para él, cada proceso de alternativas tiene que ser sometido a votación, el sentimiento de incompetencia que lo envuelve es masivo y empeora cuando se suma a la necesidad estrecha de que debe conseguir a una mujer cueste lo que cueste.

Los preguntas que vienen al caso con una situación así, serían algo como:

  • ¿Qué tan cómodo es para tu vida el sentirte como el pequeño de la casa?
  • ¿Te gusta que otros tomen decisiones por ti o simplemente crees que eres un incompetente perdido?
  • ¿Qué tan a gusto te sientes de hacer cosas distintas, crees que tu configuración para el amor es la idónea en todo momento y circunstancia?

Normas inalcanzables: El desgaste. «No estoy seguro si ella me querrá. Trabajo, soy independiente, vivimos con nuestros gustos, pero, algo falla, creo que no funcionará si no me esfuerzo lo suficiente esta vez».

Erick, es ese hombre que cuando pasa deja una estela aromática que provoca muchas miradas con sigilo para contemplar con detenimiento tal huracán. Sin embargo, muchas de sus noches son una eterna tonada sobre una queja respecto a sí mismo y lo insuficiente que se siente respecto a su vida social y amorosa.

El portentoso Erick está encerrado en las normas inalcanzables, alli, ha construido una cárcel en la que cree que esforzándose lo suficiente va a conseguir bienestar no sólo para él mismo sino para todos en su sistema, engañándose con que la última tarea es el último esfuerzo, sin darse cuenta que simplemente abre una puerta más hacia una nueva meta, enrrollándose así en una serie de objetivos que no tienen fin y que nunca terminan de satisfacerlo con el agravante extra de que su sistema lejos de mejorar, se deteriora progresivamente. Bajo esta premisa cabe preguntarse:

  • ¿Qué tan dispuesto estás a callarte con tal de quedar bien con otros?
  • ¿El amor que recibes está condicionado a lo que das, casi siempre?
  • ¿Cumplir con las expectativas de otros es tu prioridad?

Grandiosidad: «bueno, necesito un verdadero hombre, ¿sabes?, ese quién pueda darme lo que yo necesito y cómo lo necesito. No soy quisquillosa, sólo pido lo que me corresponde y que además, lo hagan bien. Mis padres no criaron a una mediocre».

Esta señorita es Patty Velásquez,  de los de Velásquez de Vallecito, ojo no te confundas, porque esta mujer es capaz de encender su furia en tu contra. Y no es para menos, su familia,  especiales reforzadores sociales, la han acostumbrado a ejercer el hábito de la exigencia, incluyendo el amor. Su madre, la señora intachable y sobria, siempre ocupa la seccion de sociales con su marido «es mi deber acompañarlo. Detrás de un gran hombre de negocios, hay una mujer que decidió quedarse cómodamente  en casa», solía decir con cierto aire de resignación,  dichos valores fueron transmitidos a sus hijos. Por tales motivos, cabe preguntarse:

  • ¿Las relaciones amorosas qué son para ti, una consolidación de un estatus perdido o por obtener?
  • ¿Las relaciones son para ti un deporte de caza que cesa cuando ya tienes el «objetivo» / «trofeo» entre tus manos?
  • ¿Para ti, las gratificaciones en pareja deben ser siempre inmediatas y nunca construidas en plazos por ambos?

 Subyugación: «mi matrimonio genial, ciertamente he cedido algunas cosas, pero es lo normal ¿no? Prefiero que ella tenga la carga de decisiones, así estoy tranquilo. En serio.»

El lacónico Felipe siempre dubitativo e íntimo en compartir ideas y formas de ver la vida con Marco, después de unos tragos se anima finalmente a apuntar sobre sus ya pesados 20 años de relación marital, comenta lo siguiente:

Nuestro Felipe, es el típico personaje que agacha la cabeza cuando sus defectos son dichos a viva voz, como animalito en problemas rehuye de todo conflicto, nunca confronta, encara ni resuelve, todo engulle, para, finalmente, sacarlo como si mordiera la queja y refutando toda posibilidad de mejora, está subyugado y parece que su concepto de las relaciones de pareja es rendirse al fuerte, ese, a quien él mismo dotó de tal poder que se le ha escapado de las manos y no encuentra forma de escapar, consiguiendo en su celda un paraíso evasor de responsabilidades. ¿A quién te recuerda? 

  • ¿Cuántas de tus relaciones amorosas o afectivas han perdurado sólo porque tú te callas y permanecer subyugado al otro?
  • ¿Permites que te controlen?
  • ¿Doy más a los otros de lo que ellos me devuelven/me demuestran?

Vulnerabilidad: «no se en qué limbo estoy, a veces nos vemos y la pasamos bien, pero él a veces me aleja, luego, quiero irme a mis vacaciones y conocer a otros hombres y él casualmente regresa respondiendo alguna publicación en Instagram, siento que si hablo de lo que siento por él, me rechazará».

Raúl está en una encrucijada respecto al esquema de vulnerabilidad, sabe, porque se lo han enseñado,  que necesita compartir su vida con alguien. Más que por gusto, por miedo a estar desamparado. Sí bien gusta de coquetear y salir a buscar amores, se consume en la nada que sostiene con su «casi algo» con el que lucha por concretar y descifrar con base a likes y los encuentros fugaces que de madrugada concerta el otro, quién, sin miramientos lo llama, ilusiona y se desvanece. Lo curioso, es que pese a sus estrategias de «cacería» no logra desengancharse, o, al menos, decir lo que piensa, se acostumbró a estar presto a todo y para todos, él, yace olvidado de sus propias prioridades. Raúl, que te parece si:

  • ¿Acaso estás esperando que tu pareja sea el superhéroe que carga feliz con todas las decisiones e inclusive, con tu vida?
  • ¿No puedes tolerar tus propios temores e inseguridades y buscas quien se haga cargo de ellos, pero, irónicamente encuentras a personas ajenas a esto?
  • ¿Te molesta tu propia inseguridad, rehúyes de estar contigo mismo y verte vulnerable, prefieres la coraza del indiferente, pero, que sufre en soledad?

Fracaso: «para qué hacerme ideas sí no estoy segura de que funcionará, es decir, mira a ese chico, ¿Qué puede darme que yo no pueda brindarme a mi misma? definitivamente es una pérdida de tiempo porque con él no funcionará… igual que con los otros 22 chicos anteriores.»

Paula, derrotada por el simple hecho de existir, finalizaba la ronda de tragos explicando casi que a modo de excusa, porqué seguía soltera:

Como vemos, las ideas distorsionadas de Paula llegan de una voz muy extendida, muchas son las personas que como ella se refugian en prejuicios respecto a un género. Por otro lado, es palpable su coraza antipersonas, que esconde simplemente un anhelo hueco que no soporta aceptar, engañandose a sí misma explicándose que toma la decisión correcta apartandose o huyendo antes que otra persona pueda sí quiera reaccionar e intervenir, para ella las relaciones son unidireccionales: sólo ella siente y decide entre quedarse o no.

Para Paula y su herida de fracaso:

  • ¿Qué tan frecuente te sorprendes desvalorándote a ti o a otros?
  • ¿Te comparas respecto a las relaciones fallidas o exitosas de los demás?
  • ¿Prefieres mentirte sobre tener una relación porque así no lidias con la idea de construirla con otro?

Orientación vocacional: Consejos para tomar decisiones en tiempos de incertidumbre

En la vida se nos presenta una etapa en la cual nos cuestionamos cuáles son los planes a futuro, pero a veces nos frustramos al no hallar una solución. Nos complicamos pensando en cómo avanzan las demás personas o si algunos ya tienen planes y nosotros aún no.

Es completamente normal sentir frustración y estrés al no encontrar un camino rápido para el futuro, pero existen distintas formas de hallar una guía a este problema; como la orientación vocacional, que es un proceso que tiene como objetivo ayudar a elegir una carrera profesional que nos convenga; proporciona elementos necesarios para que una persona tome la mejor elección, pero siempre con anticipación para que obtengamos un mejor resultado.

Los padres de familia toman un papel importante en esta decisión porque los hijos tienen el temor de decepcionar o no tomar una elección adecuada. Para ello, nosotros debemos apoyarlos e involucrarnos en su vida para que ellos puedan decidir de una forma adecuada.

¿Por qué es importante la orientación vocacional profesional?

Este proceso facilita que el estudiante reconozca, analice y exhiba habilidades, intereses, valores y cualidades de personalidad que se relacionan con la compatibilidad en la elección de formación profesional y laboral.

¿Cómo influye la elección de la votación en la vida de las personas?

Para elegir la carrera más adecuada, sigue estos consejos:

Para los estudiantes

1.- Cuando éramos niños, los adultos solían preguntarnos: “¿Qué quieres ser de grande?”. Estas respuestas son aspiraciones iniciales que debes rescatar y aterrizar en tu contexto actual para tomar una mejor decisión.

2.- Se proactivo en la búsqueda de información sobre las opciones que tienes para estudiar las carreras de tu interés. Luego tendrás que seleccionar aquellas más cercanas a tus ideales.

3.- Si realizas un test de orientación vocacional, debes hacerlo con honestidad y sin manipular las respuestas. Puede ser que al final descubras que tu vocación se encuentra en otras áreas.

4.- Aprovecha las charlas y clases modelos que ofrecen las universidades para saber cómo será el ambiente académico en el que te desenvolverás durante los próximos años. Así, te sentirás más seguro.

5.- Conversa con los egresados de las carreras que te interesan para conocer el ambiente laboral y las actividades que realizarás a futuro. Tomarás una decisión final con más confianza.  Puedes sentir miedo porque la carrera que te gusta incluye materias en las que no eras bueno en el colegio, pero eso no debe afectar tu elección. Todas las personas necesitan salir de su zona de confort para ser mejores.

Para los padres de familia

1.- Ayuda a tus hijos a recordar los ideales de su infancia y oriéntalos para que puedan tomar una mejor decisión. Sin embargo, tampoco debes llegar al extremo de abrumarlos, ni decidir por ellos.

2.- Pregúntales a tus hijos cómo se sienten en este proceso, ya que podrían tener miedo a determinados aspectos de la carrera que les interesa. Así, los ayudarás a resolver sus dudas. La mejor forma de resolver estas dudas es investigando lo más posible sobre la carrera que le interesa, acudir a charlas informativas y seminarios ofrecidos por las diferentes universidades. Esto nos dará una idea general de lo que involucra la carrera.

3.- Recuerden no presionar a sus hijos para que tomen una decisión, esta es una etapa de cambios, y los cambios siempre generan incertidumbre y miedo. Sean pacientes, presenten la mayor cantidad de opciones posibles y estén dispuestos a escuchar.

4.- Muchos padres cometen el error de querer vivir a través de sus hijos, recuerden que esta decisión acompañara la vida de sus hijos, por lo tanto su profesión debe ser algo que a ellos les guste. No todos tenemos las mismas capacidades y gustos, por lo que debemos ser tolerantes, aceptar que son sus propias personas. Puede que no estén de acuerdo con nuestras ideas, y como padres, está en nosotros apoyarlos a cumplir sus sueños.

5.- Tengan en cuenta que esta elección tiende a agobiar y estresar a nuestros hijos, ayudémosles brindando calma, estabilidad y apoyo. Criémoslos seguros en la toma de sus decisiones, pues al elegir las correctas ahora, evitará que deserten de la carrera o que la abandonen

Y, por último, aunque esta decisión es muy importante, creo que, al dejar en claro a los jóvenes que equivocarse es normal, puede ayudar a una comunicación más fluida. Recuerden que ustedes también fueron jóvenes, por ello saben lo que es sentir la presión de no cometer un error. Tengan paciencia, compresión y tolerancia.

Amor y oportunidades: ¿Cuándo sí y cuándo no?

En la vida diaria, es natural sumergirse en encrucijadas, las cuales nos impiden dar el primer paso. En la serie «The Sandman», hay un simbolismo muy claro respecto a esto, cuando el protagonista de la serie decide invocar a Las Moiras y de ese modo, averiguar el paradero de algunos objetos perdidos. Como recordarán, estos seres mitológicos están encargadas de saber el pasado, presente y futuro, y, por lo tanto, al encontrar en un sueño de un camboyano una situación con muchas alternativas, simbólicamente las materializa y las entrega como ofrenda a estas entidades para conseguir la ansiada respuesta (cita por La cachai, 2022).

De este modo, cuando nos adentramos en un mar de incertidumbre, surte un efecto magnético en nosotros que nos lleva a hacer revisiones de todos estos tiempos para conseguir sabiduría y saber qué decidir, pero, ¡oh, sorpresa! Nos adentramos en un océano casi inexpugnable de angustia e incertidumbre, donde, sin ofrendas que entregar, solo recibimos mas dudas que respuestas. El amor, o mejor dicho, la ideación sobre el amor, es esto mismo, un abanico de caminos cada cual más incierto que el otro. Sin embargo, son estas vacilaciones la que vuelven turbio al ser y lo convierten en un desdichado sin rumbo que clama y súplica por una respuesta que le asegure seguridad y alegría. ¡Qué ingenuidad!

Los peligros del amor

Si alguien llegase a preguntarme sí el amor es peligroso, sin lugar a dudas diría que no. De manera totalmente tajante respondería que es una emoción que pasa a ser sentimiento, y que mantiene como nobleza, el cuidado por el otro. Es una de esas pocas guindillas sobre la vida humana que nos hace ser puramente altruistas, no pensamos en nosotros mismos sino en un ente ajeno que, se gana nuestra contemplación; y es allí, en esa compañía por cuidar y resguardar al otro, que encontramos nuestra dicha y satisfacción. Por supuesto, no debemos dejar de lado el hecho de que este amor tan delicioso, y que nos mantiene cautivos de la búsqueda del bienestar, cuando lo recibimos, se convierte en el más dulce azahar. El amor es eso, un intercambio recíproco que tiene como base un par, un dos, una pareja, no hay amor sin otro, pero, al mismo tiempo, no hay amor sin uno.

El amor, sin embargo, puede volverse una figura retorcida, y aquí, permitiéndome otra licencia sobre el séptimo arte, tomaré como referencia la película «Coraline» (Drey Dareptil, 2020), donde una niña de convicciones aparentemente muy bien asentadas comienza a notar un vacío que crece en su interior sobre sentirse abandonada o descuidada por sus padres. Si bien estos siempre están con ella en casa, no hay verdadera calidad de tiempo compartido, ni mucho menos miradas de complicidad a la hora de la cena, simplemente hay instantes vacíos con salpicones de cercanía. Lo cual, lleva a la pequeña Coraline a entrar a un mundo de ensueño donde observa a una replica de lo que pudiera llegar a ser la madre «perfecta», la que le provee cuidados, cariño sin fin, mucha diversión y sobre todo, verdadera compañía. Llega a pensar que este mundo idílico es el que siempre le ha gustado tener y merece, pero, es una fachada, y al estar sedienta de abrazos cálidos y miradas complacientes, sucumbe a la idea de que la fantasía es una mejor opción a la realidad, sin darse cuenta del error garrafal que esta decisión representa.

Siguiendo la idea anterior, ¿Cuántas veces no estamos envueltos en ese contrapunteo de decidir vivir una dulce mentira que una cruel realidad? En el caso de Coraline, ella estaba en un dilema en torno a su familia, pero, si hablamos de parejas, acaso no hemos escuchado el típico argumento:

«Muchas cosas entre nosotros han cambiado pero, cuando estábamos iniciando, todo era hermoso, me importaba poco que se le estuviera cayendo el pelo, sus dientes con frenillos y sus pies deshechos. Me hacía reír y olvidarme de todo… Ahora, no es así de atento, pero, antes pasábamos una tarde feliz viéndonos la cara, era maravilloso»

Como vemos, todo esto está en pasado, y como si fuéramos Morfeo de la serie «The Sandman», estamos acudiendo al pasado para encontrar una respuesta, ya que vivimos en el presente sumergidos en una fantasía, por lo tanto, el pasado nos brinda un alivio temporal que evoca los tiempos mejores que ya hoy no existen. Es un placebo cruel y crónico que hace que las personas no ajusten ni reparen su presente por estar metidos en su mundo de fantasía de un pasado mejor. ¿No les resulta familiar vivir así, en un ensueño?

El mundo de ensueño «estamos en calma, todo chévere»

«Bueno, pero es que todo no es tan malo, o sea, el mes pasado si fue fatal, pero ahora está todo más tranquilo, nos hablamos durante el día, nos mandamos fotos de lo que estamos haciendo, inclusive comida, normal. Hasta ahora, no hemos peleado«

Frases así son típicas en sesiones de terapia individual o de pareja. Es una calma abismal que ni el paraíso de la religión más elaborada puede igualar. Generalmente, esta calma es la que vaticina un oscuro temporal. Según la psicóloga estadounidense Leonore Walker (citada por Uliaque, 2016), dicho momento refiere a la ausencia de pesadumbre según el maltratador, por lo que reina la sensación de paz.

Fase de tensión, «tengo que mantener la paz, para que seas feliz»

«Ciertamente fue mi culpa, o sea, todo estaba súper bien, como te dije, salimos un par de veces, comíamos, pasaba un tiempo con los peques, y bueno, el fin de semana pasado se me fue el tiempo con los oficios del hogar y se me pasó el almuerzo, tuve que improvisar, quemé sin querer el cuello de la camisa y al final, el domingo como me sentía mal no estuvimos juntos y allí comenzó a quejarse de todo otra vez. Pero en serio, te juro, estábamos muy bien.»

Este tipo de argumentos son cruelmente naturales, la victima narra con irónica sorpresa cómo después de días de calma absoluta, a través de pequeños detalles brota un conflicto bélico. Ese es su presente. Sin embargo, persiste la idea del pasado «estábamos bien» y peor aún, asume la responsabilidad de mantener la «paz del universo». Aquí, estamos en presencia de la fase de tensión, los pequeños contratiempos de la cotidianidad implican una sobrecarga para la víctima que no puede concentrarse y falla en su cometido de reestablecer la paz por encima de todo. Además aquí es natural esta serie de discursos verbales que hieren igual o inclusive más que un combate físico.

La violencia verbal es típica de escenarios tensos y para nada benéficos, y lo peor, es que el agresor busca desestabilizar a su victima para obtener su «victoria», siendo además salvado por el aval de la pareja que disminuye lo que sucede.

Fase del estallido, «o eres tú o soy yo»

No puede haber un ganador, aquí la estampida de palabrotas, inclusive, agresión física y/o sexual son parte del día. Nadie sale triunfante, solo un sometido y alguien que somete.

«Discutimos horrible otra vez, fue poco lo que duró pero se sintió como si estuviera en un ring de boxeo por años, nos dijimos cosas horribles. Y bueno claro, me culpó de todo lo que ocurrió, y no es para menos, yo también llegué a la casa toda alterada, reclamando que me ayudara con la casa y estallamos, pero bueno, ya ahorita regresa y hablamos para resolverlo, total, siempre es así, lo importante es que me envió un WhatsApp disculpándose y prometiendo que mejorará, pero que necesita tiempo.

Nótese los componentes de esta fase: minimizar la respuesta agresiva, culpabilizarse por lo sucedido además de esperanzarse sobre un futuro mejor. Esta última etapa, es justamente la que impulsa la siguiente y la sostiene pese a su crueldad.

«Sí, te acepto, para siempre» etapa de la luna de miel

La influencia malsana de una persona que utiliza los comentarios de otros como forma de ampliar su reputación se extiende hasta el mundo íntimo de la pareja. En otras palabras, se pavonea en detalles y atenciones frente a otros para obtener una buena apreciación o visto bueno, y así manipular el entorno, por ende, la pareja sucumbe.

«Aunque seguimos medio molestos, ayer fuimos a una comida con amigos. La pasamos bien, él es amable y encanta a todo el mundo, de eso me enamoré, porque es capaz de cruzar fronteras apenas se lo pido. Pero claro, siempre y cuando yo no meta la pata ni me ponga bruta como dice cuando se molesta lo importante es que me dice que esta vez reconoce que se excedió y que intentará arreglar su carácter.«

Promesas, juramentos y agasajos son el pan de cada día, pero no son más que un pequeño incentivo para retomar la misma actividad y llegar a la calma.

¿Qué sí o qué no?

Como hemos visto, vivir de la mano de la incertidumbre de cuándo es que estallará el conflicto, y peor, vivir pensando en el pasado hedonista lleno de placeres es una situación compleja. Sin embargo, si reconocemos que estas fases ocurren, podemos idear qué decisión tomar y desde dónde disminuir el nivel de incomodidad.

Ahora, aquí hay algunas sugerencias sobre qué hacer para tomar la resolución indicada, pero antes, que sepas qué «indicada» no es igual a
«menos dolor«. Las iniciativas correctas también duelen, y aquí te las ofrezco en formato de imagen para que se la compartas a quien más lo necesite y para que tú la tengas en cualquier momento:

Referencias:

undefined [La Cachai?]. (2022, 28 agosto). #shorts Morfeo recolecta ofrendas para las Moiras #sandman #tomsturridge #thesandman [Vídeo]. YouTube. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://www.youtube.com/watch?v=JW36SIbBwFE (0:21″)

undefined [Drey Dareptil]. (2020, 11 octubre). CORALINE y LA PUERTA SECRETA: Un Cuento Demasiado CREEPY | Drey Dareptil [Vídeo]. YouTube. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://www.youtube.com/watch?v=DT2vVECpQI0 (5:21′)

Moll, ​.U. & Moll, ​.U. (2016, 4 enero). ​El ciclo de la violencia en las relaciones de pareja. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://psicologiaymente.com/forense/ciclo-violencia-relaciones-pareja