Flor de María Núñez Pacheco

Soy bachiller de Derecho y estudiante de Psicología, tengo experiencia en la rama de derecho de familia e interés en la rama de psicología clínica. Espero trabajar más adelante en ámbitos que estén relacionados al campo legal y psicológico. Asimismo, creo firmemente que la promoción y la prevención de la salud mental pueden asegurar el bienestar psíquico de la persona, la familia y la comunidad, en su tratamiento y rehabilitación.

Psicología Criminal: Perfil de un violador de niños

En la actualidad el delito de violación sexual es muy recurrente, por lo que la Psicología, a través de la Psicología criminal, tiene como objetivo estudiar los determinantes psicológicos de la conducta de los individuos que intervienen en un acto delictivo, en relación a factores genéticos, emocionales y ambientales; esto para definir el porqué de su conducta o si padece de un trastorno de la personalidad, siendo los más comunes la psicopatía y la personalidad antisocial. Entonces, está claro que esta rama de la Psicología, representa una pieza clave en la administración de justicia, en cuanto a estudiar cada caso en particular, y así esclarecer los hechos y las motivaciones que han impulsado a la persona a ir contra las normas sociales.

Un caso muy particular es el estudio del perfil del agresor sexual de niños, en donde, por lo general, el individuo busca volver a revivir escenas en las que confluyen, sus temores, angustias y traumas anteriores.

Finkelhor y Krugman (1993, citados en Bentovim, 2000) describen cuatro factores de riesgo para el abusador de niños, que son determinantes para que el abuso sexual se produzca:

1. Motivación del agresor para cometer el abuso

• Por repetición transgeneracional de experiencias previas de abuso en la infancia.

• Por un componente psicopático de personalidad.

• Por trastorno de control de impulsos.

• Pedófilo exclusivo, por fijación obsesiva con un objeto sexualizado.

2. Habilidad del agresor para superar sus propias inhibiciones y miedos:

Entre la desinhibición se encuentran el alcohol, la psicosis, la senilidad o el fracaso en la represión del incesto dentro de la dinámica familiar. Y entre los factores de riesgo, está la pornografía infantil y la incapacidad de los adultos para identificarse con las necesidades de los niños.

3. Capacidad del agresor para superar las barreras externas o los factores de protección del niño: 

Factores de riesgo: la ausencia, enfermedad o distanciamiento de la madre, o el hecho de que esté dominada o sea maltratada por su compañero; el aislamiento social de la familia; la existencia de oportunidades de estar a solas con el niño; la falta de vigilancia; entre otros.

4. Consecuencias psicológicas del abuso sexual.

Para Finkelhor y Browne (1985) los modelos explicativos, centrados en los modelos individuales, muestran hipótesis de que los abusadores sexuales tienen una cierta patología psíquica, que involucra la presencia de características personales como inmadurez, baja autoestima, sentimientos de inutilidad, entre otros.

Estos intentos explicativos se basan, además, en criterios familiares que enfatizan en la conflictividad marital (violenta o no) y el alejamiento sexual de la pareja.

Por otra parte, en los modelos explicativos, centrados en los criterios contextuales, se argumenta que el abusador es una persona introvertida, solitaria y con falta de apoyo social (Milner, 1990). Este mismo autor destaca el hecho de que el abusador suele haber crecido en un ambiente familiar no protector, de abandono, maltrato físico y abuso sexual.

“La bestia de Colombia”

Luis Alfredo Garavito Cubillos, denominado «la bestia», fue el mayor asesino en serie y violador de niños en la historia de Colombia. Según las investigaciones, habría violado y asesinado a 200 niños. Su caso volvió a tomar importancia debido a la posibilidad de que salga en libertad condicional. Fue capturado a los cuarenta y dos años de edad, en 1999. Su actividad criminal duró del 4 de octubre de 1992 al 22 de abril de 1999.

Perfil

Garavito, desde su infancia fue un niño introvertido, y a veces violento. Fue víctima de burlas en el colegio, razón por la cual abandonó sus estudios a los 10 años. Asimismo, estuvo en un hogar lleno de violencia (discusiones y peleas), donde su padre maltrataba constantemente a su madre y él era el único que la defendía, motivo por el cual fue agredido en muchas ocasiones.

Fue abusado sexualmente por primera vez por su padre, y a los 12 años, también fue víctima de un amigo de su padre, quien lo torturó y violó a tal punto que le causó daño a sus genitales. Este hecho duró dos años.

Cuando se mudó al municipio de Trujillo, nuevamente fue víctima de abuso por parte de otro amigo de su padre. Mientras ocurrían estos hechos, él se quedó callado por temor a que no le creyeran. Tiempo después, él refiere que empezó a sentir atracción hacia las personas de su mismo sexo, y realizaba tocamientos indebidos contra sus hermanos menores, mientras dormían. Es así que, a una edad muy joven, Garavito reconoce su gusto por los niños, lo que de cierta forma lo convierte en un pedófilo, pues manifestó que a la edad de 14 años, su madre lo botó de su casa por intentar acorralar a un niño de 5 años para violarlo, según él, fue a esa edad cuando descubrió que tenía una fuerte atracción sexual hacia los niños, admitió que al torturar a un niño sentía más placer sexual, por lo que, no sentía ninguna clase de compasión por el sufrimiento que experimentaban los niños, sino que por el contrario, se jactaba de cada situación y de cada crimen cometido, y disfrutaba de estas situaciones.

Contraste de la teoría con el perfil de «la bestia»

  • En la motivación del agresor para cometer el abuso, se denota que es por repetición transgeneracional de experiencias previas de abuso en la infancia, y por trastorno de control de impulsos.
  • Sobre la habilidad del agresor para superar sus propias inhibiciones y miedos, encontramos la desinhibición y el alcoholismo.
  • La similitud que tiene esta teoría con el caso de Garavito es que el dolor le genera placer.
  • Patología psíquica, como sentimientos de rechazo por parte de su familia, lo que produce que Garavito cometa los delitos que ha sufrido anteriormente.
  • Busca complacerse así mismo sin importarle el dolor que le pueda generar a la víctima, por lo que denota una clara falta de empatía.
  • Incapacidad como adulto de identificarse con las necesidades de los niños.
  • En criterios contextuales, encontramos que es una persona introvertida, solitaria y con falta de apoyo social.
  • En criterios familiares, podemos ver un ambiente familiar no protector, de abandono, maltrato físico y abuso sexual.

Diferencias y semejanzas

A continuación, se hace una diferenciación entre el perfil de un agresor sexual en líneas generales, con el de un agresor sexual de niños. Cabe resaltar la diferencia entre un pedófilo y un pederasta, en donde el primero es una persona interesada sexualmente por niños, y el segundo comprende al abusador sexual de niños; por lo que es un claro proceso, desde el deseo hasta hacer realidad las fantasías que se dan cuando existe la atracción sexual.

VioladorViolador de niños
Sus víctimas son normalmente de su edad.

Generalmente tienen una autoestima baja, un nivel intelectual bajo y pueden demostrar seguridad ante los demás.

Generalmente la causa es una educación de humillación y sometimiento del más débil. Por ejemplo, cuando el abusador es varón y humilla a su novia, porque es físicamente más débil que él.

Generalmente tienen una comunicación normal.

Por lo general, se relacionan con parejas de su edad y pueden presentar problemas para sobrellevar la relación.

Creen que las mujeres los provocan y que disfrutan del acto abuso sexual.

Pueden tener parejas dependientes.  

Actúan, si se da la oportunidad u ocasión, de forma impulsiva.  

Tienen fantasías sexuales con adultos.

No generan nada, normalmente el abuso es sin premeditación.

El abuso es directo.

Pueden tener cualquier profesión y vigilar lugares por donde camina su víctima, si es que es algo planeado.

No piensan en las consecuencias de sus actos, no piensan sistemáticamente, solo aprovechan las situaciones.

Pueden estudiar a sus víctimas, pero son más de actuar.  

Puede no tener problemas con otros reos.    

Pueden disfrazar sus intenciones para ganarse la confianza de sus víctimas.

Pueden actuar en cualquier ámbito social.    

Por lo general utilizan la amabilidad entre otras características que pueden agradar a su víctima.

Alcanzan la excitación sexual con mujeres.

Aprendizaje vicario: «yo soy igual que mi papá, soy un hombre».  

Despersonalización de la víctima, justifican el abuso sexual o lo minimizan (distorsión cognitiva).

Su estilo puede ser violento e impulsivo.

Empatía: Presentan una menor empatía y no reconocen el daño causado a su víctima. Por el contrario, uno de los primeros pasos para que se dé la empatía, es el reconocimiento de la angustia emocional que se genera en otras personas.
Prefieren víctimas menores de 13 años.

Generalmente tienen una autoestima baja, su nivel intelectual no tiene que ser bajo y se sienten más seguros con niños que con los adultos.

Generalmente la causa es el abuso físico, emocional y/o sexual (se repiten patrones de conducta, o escena traumática). Por ejemplo, el niño que fue abusado por su padre, de adulto puede convertirse en el abusador.

Puede tener una comunicación infantil (regresión).

Se relacionan con madres solteras o mujeres divorciadas con niños, para estar cerca de sus futuras víctimas.  

Creen que los niños los provocan y que disfrutan del acto abuso sexual.

Necesitan parejas dependientes emocionales.

Actúan mediante la premeditación y la manipulación, plantando patrones cognitivos y haciendo uso de la distorsión cognitiva.

Pueden desvestirse delante de la víctima, hablar de sexualidad abiertamente con ella.

Tienen fantasías sexuales con niños.

Generan ternura y afecto al principio.

Generalmente se empieza con prácticas sexuales orales.

Tienen profesiones que están en contacto con niños, también suelen rondar lugares donde asisten niños.

Piensan en el día en que los descubran, por eso tienen un plan de desaparición, ya que el abuso es su estilo de vida.

Pueden estudiar a sus víctimas a profundidad, dependiendo del contexto.

No son conflictivos en la cárcel, tienen buen comportamiento, debido a su inseguridad con personas de su edad.

Son creativos al ganarse la confianza del niño. Por ejemplo, relacionando dulces y sexo.

Pueden actuar en lugares marginales, o de pobreza extrema, donde hay niños con muchas carencias y los padres no están atentos.

También suelen utilizar animales exóticos para atraer a sus víctimas.  

Alcanzan la excitación sexual sólo con niños.

Aprendizaje vicario mediante la observación: «si me pasó a mí, a ti también».

Despersonalización de la víctima, justifican el abuso sexual o lo minimizan (distorsión cognitiva).

Estilo superficial, pasivo e infantil con otras personas.

Empatía: De los tres factores de la empatía como son la interacción de los aspectos cognitivos, afectivos y de comportamiento, por lo general sólo llegan a la cognición que es la toma de perspectiva, y débilmente al factor afectivo, que involucra reconocer el sufrimiento o los sentimientos del otro. Los utilizan para identificar y explorar las debilidades de sus víctimas.

Finalmente, es importante que estemos atentos a las personas que se encuentran cerca a nuestros niños ya que, por lo general, el perfil de un abusador sexual de menores responde al secretismo bajo amenaza, debido a que encuentran en el niño a un ser al que pueden someter y dominar a base de sus mentiras y extorsiones; también porque en la mayoría de los casos, el agresor responde a una psicopatía, en donde la característica más resaltante es la falta de empatía por su víctima. Asimismo, es relevante hablar de forma clara con los niños acerca de los riesgos que existen a su alrededor, brindándoles en todo momento la confianza de poder decir, si algo les está sucediendo en cualquier ámbito, y así estar al tanto de su vida y de sus necesidades.

Bibliografía

Cepeda, Z. y Ruiz, J. (2015). Empatía: diferencias entre abusadores sexuales, delincuentes violentos y un grupo control. Revista criminalidad, 57 (2):209 – 220. https://biblat.unam.mx/hevila/Revistacriminalidad/2015/vol57/no2/5.pdf

Esperanza, A. C. El perfil psicológico de un abusador sexual infantil. https://bit.ly/3NajL42

Gutiérrez Fioritto, M. (2020). Agresores sexuales infantiles, la otra cara de la moneda. https://bit.ly/3w5JYed

Segovia, A. (2016). Características de los abusadores sexuales. https://bit.ly/3FExuNW

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