La otra cara de la moneda

Aborto: Secuelas y consecuencias

«El cuidado de la vida y la felicidad humana y no su destrucción es el primer y único objeto legítimo del buen gobierno« 

Thomas Jefferson

En el lenguaje corriente, aborto es la muerte del feto por su expulsión, natural o provocada, en cualquier momento de su vida intrauterino.

Fuente: «EL ABORTO»

Conferencia Episcopal Española

Comité para la Defensa de la Vida

Madrid, 25 de marzo de 1991

Teniendo en claro (por lo menos en un lenguaje apto para todo público). Podemos adentrarnos en lo que son las secuelas o consecuencias de este hecho doloroso, pero a su vez también real e innegable.  Hablar de aborto, no resulta facil. Sin embargo, vayamos a los actos y así a sus consecuencias. 

Solo para mencionar algunas de estas secuelas (psicológicas), diremos que el aborto causa:

  • Evitación de situaciones relacionadas con el mismo evento.
  • Sentimientos reprimidos además de aislamiento.
  • Sensación de revivir la experiencia.
  • Presenta ataques de angustia.
  • Recelo hacia sus hijos vivos.
  • Falta de energía, desinterés, llanto frecuente, conductas autodestructivas, etc.

Conceptos previos que nos pueden ayudar: 

La OMS (2007) define la DEPRESIÓN

Vista como una enfermedad que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas. La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. Quienes han pasado por circunstancias vitales adversas (desempleo, luto, traumatismos psicológicos) tienen más probabilidades de sufrir depresión. A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión.

TRASTORNO DEL ESTADO DEL ÁNIMO

Son trastornos que tienen como característica la alteración del humor de las personas. El DSM IV (2002) divide este tipo de psicopatología en trastornos depresivos (trastorno depresivo mayor, trastorno distímico y trastorno depresivo no identificado), trastornos bipolares (trastorno bipolar I, trastorno bipolar II, trastorno ciclotímico y trastorno bipolar no identificado) y dos trastornos basados en la etiología (trastornos del estado de ánimo debido a una enfermedad médico e inducido por sustancias). 

EPISODIO DEPRESIVO MAYOR

Se caracteriza por un episodio que dura al menos dos semanas durante en el que hay un estado de ánimo deprimido o una pérdida de interés en casi todas las actividades que normalmente realizaba la persona. Esto debe acompañarse de un malestar clínico significativo y alteraciones en la funcionalidad de la persona en las dimensiones sociales, laborales y otras áreas importantes. El estado de ánimo de una persona que está pasando por esta situación, se presenta como triste, desanimado. También puede manifestarse en el aspecto físico, irritabilidad e inestabilidad. Incluso existe la inhibición del deseo sexual y el apetito disminuye considerablemente. En cuanto al sueño, este tipo de episodio se asocia al insomnio sin aparente razón. Otros síntomas pueden ser fatiga, falta de energía, sentimientos de culpa e inutilidad.

EL ESTRES- POST ABORTO

Se vincula con el tabaquismo. Las mujeres que abortan tienen el doble de probabilidades de convertirse en grandes fumadoras y de sufrir los correspondientes riesgos sobre la salud. Las mujeres que han abortado tienen también mayor probabilidad de continuar fumando durante los posteriores embarazos deseados, con el riesgo añadido de muerte neonatal o anomalías a causa de esta adicción. 

• DESÓRDENES ALIMENTICIOS:

Para algunas mujeres al menos, el estrés post-aborto se asocia con desórdenes en la ingestión de alimentos tales como comer compulsivamente, bulimia, y anorexia nerviosa. 

Ahora mencionaremos las físicas y diremos que: 

Las principales complicaciones de un aborto son: 

  • Sangrados severos (por los desgarros)
  • Cancer ( 60% mayor de probabilidades de padecer)
  • Infecciones (en el peor de los casos desencadenar peritonitis)
  • Lesiones en vagina y útero
  • También pueden darse consecuencias a largo plazo que afecten a embarazos futuros
  • La infertilidad o mayores probabilidades de padecer cáncer. 
  • Finalmente la muerte

Seguidamente desglosamos las antes mencionadas y diremos que: 

• CÁNCER DE MAMA:

El riesgo de cáncer de mama casi se dobla después de un aborto e incluso se incrementa aún más con dos o más abortos.

• CÁNCER DE OVARIOS, HÍGADO Y CERVICAL:

Las mujeres con un aborto se enfrentan a un riesgo relativo con el cáncer cervical, en comparación con las mujeres que no han abortado. Riesgos igualmente elevados de cáncer de ovario e hígado se ligan con el aborto único o múltiple. Estos porcentajes incrementados de cáncer para el caso de mujeres que han abortado se relacionan aparentemente a la interrupción no natural.

• PERFORACIÓN DE ÚTERO:

Entre un 2 y un 3 % de las pacientes de aborto pueden sufrir perforación del útero,  la mayoría de estas lesiones quedarán sin ser tratadas. El daño en el útero puede complicarse y de por sí puede conllevar diversas complicaciones adicionales y lesiones que incluyen la osteoporosis.

• MUERTE:

Las primeras causas de muerte en relación con el aborto son hemorragia, infección, embolia, anestesia, y embarazos ectópicos sin diagnosticar. El aborto legal constituye la quinta causa de muerte de gestantes en los EE. UU, aunque de hecho se sabe que la mayoría de muertes relacionadas con el aborto no son registradas oficialmente como tal.

Cáncer cervical

A Continuación veremos con datos de lo que estamos hablando. 

Teniendo en cuenta estas características mencionaremos a continuación las estadísticas:

  • Para Reardon, Strahan, Thorp y Shuping (2004) las mujeres que han experimentado un aborto tienden al suicidio 3.7 veces más que las mujeres que nunca se han embarazado. 
  • En otros estudios similares para Fergusson, Horwood y Ridder (2006) encontraron en su estudios realizado con 630 mujeres en Nueva Zelanda que quienes sufren una pérdida gestacional, arrojo que el 78.56% de las mujeres que experimentaron un aborto sufrieron de depresión mayor, mientras que el 64% de ellas presentaron un cuadro de ansiedad.
  •  Mientras que por su lado, en Noruega, Pedersen (2008) realizó un estudio con 5768 mujeres, del cual concluye que las mujeres que se sometieron a un aborto tienen un riesgo del 95% de sufrir una depresión mayor.
  •  Por su parte, Yilmaz, Kanat-Pektas, Kilic y Gulerman (2010) realizaron un estudio en Turquía a mujeres que se practicaron abortos quirúrgicos o con medicamento, del cual concluyen que el 34.3% de las mujeres que emplearon el método quirúrgico padecieron estados depresivos. 
  • Y para el estudio de Rousset, Brulfert, Séjourné, Goutaudier y Chabrol (2011) se encontró que de 86 mujeres que habían pasado por la practica de un aborto, el 38% presentaban síntomas de TEPT.  Las cifras hablan por sí solas.

Cáncer de mama

Por las secuelas psicologicas del aborto se dan coductas muy dañinas en la mujer y se dan otros severos problemas, estas son las siguientes:

REFUERZO DEL HÁBITO DE FUMAR CON LOS CORRESPONDIENTES EFECTOS NEGATIVOS PARA LA SALUD:

• ABUSO DEL ALCOHOL:

El aborto se vincula de forma significativa con un riesgo doble, añadido al abuso del alcohol entre las mujeres. El aborto seguido de abuso del alcohol se vincula con conductas violentas, divorcio o separacion, accidentes de tráfico, y pérdida del trabajo. 

• ABUSO DE LAS DROGAS:

El aborto se encuentra significativamente ligado a abuso posterior de las drogas. Además de los costes psicosociales que supone tal abuso, la adicción a las drogas se vincula con el riesgo sumado de contraer infecciones por VIH/SIDA, malformaciones congénitas y conducta agresiva.

• DESCUIDO DE LOS NIÑOS O CONDUCTA ABUSIVA HACIA ELLOS:

El aborto se vincula con mayores niveles de depresión, conducta violenta, abuso del alcohol y de las drogas y relajación de los lazos que unen a las madres con los hijos habidos posteriormente. Estos factores se asocian estrechamente con el trato abusivo hacia los niños y parecen confirmar particulares valoraciones clínicas que vinculan el trauma post-aborto con abuso infantil subsiguiente. 

DISFUNCIÓN SEXUAL:

Entre el 30 y 50 % de mujeres que han abortado mencionan sufrir disfunciones sexuales, estos comienzan después de dichos abortos. Pueden darse uno o varios problemas: ausencia de placer en las relaciones, dolor añadido, aversión al sexo incluso mucho mas preocupante aversión a los hombres en general.

• DIVORCIO Y PROBLEMAS CRÓNICOS DE RELACIÓN:

Para la mayor parte de las parejas, un aborto crea problemas imprevistos en su relación. Las parejas que han recurrido al aborto están más expuestas a divorciarse o a separarse. Muchas mujeres que abortan desarrollan una mayor dificultad para establecer lazos duraderos con un compañero. Esto puede deberse a que el aborto se relaciona con reacciones tales como baja autoestima, mayor desconfianza hacia los hombres, disfunción sexual, abuso de substancias y niveles incrementados de depresión, ansiedad, etc.

Para terminar, les dejo un testimonio de una de las mejores voces (como tiene que ser), un testimonio de valentía, pero también un ejemplo de que si perdemos una sola vida, podríamos estar perdiendo una estrella entre miles, un talento, privando al mundo, de un sol, una luz, una esperanza. 

Andrea Bocelli, quien tiene una historia personal muy singular con el aborto.

En palabras suyas, nos cuenta: “cómo su progenitora recibió tras un ataque de apendicitis durante la gestación un tratamiento que podría haberle causado graves malformaciones fetales, por lo que le recomendaron que pusiera término a su embarazo. Sin embargo, la madre del tenor italiano optó por no seguir dichas recomendaciones”. Es por esto, que hasta el día de hoy gozamos de la prodigiosa voz de este icono del canto lírico. 

Andrea Bocelli y su esposa Veronica Berti

Bibliografía:

American Psychological Association Task Force on Mental Health and Abortion. Report of the American Psychological Association Task Force on Mental Health and Abortion. APA, 2008.

Bradshaw, Z, Slade, P. The effects of induced abortion on emotional experiences and relationships: a critical review of the literature. Clin Psychol Rev 2003; 23: 929–58

Coleman, PK. Induced abortion and increased risk of substance use: a review of the evidence. Curr Women’s Health Rev 2005; 1: 21–34.

Kaunitz. «Causes of Maternal Mortality in the United States,» Obstetrics and Gynecology, 65(5) May 1985.

 H.L. Howe, et al. «Early Abortion and Breast Cancer Risk Among Women Under Age 40,» International Journal of Epidemiology 18(2):300-304 (1989); L.I. Remennick, «Induced Abortion as A Cancer Risk Factor: A Review of Epidemiological Evidence,» Journal of Epidemiological Community Health, (1990); M.C. Pike, «Oral Contraceptive Use and Early Abortion as Risk Factors for Breast Cancer in Young Women,» British Journal of Cancer 43:72 (1981).

Apreciaciones sobre la vida, la felicidad y la alegría

El mundo es demasiado grande como para que los hombres puedan entenderlo. En especial cuando pareciera que el hombre, al tratar de entender, no sólo al mundo sino también a la vida misma, hace un esfuerzo “débil e inseguro”.

Pero no hay que ser indiferente ante tal situación.

Dos perspectivas

Gustavo Flaubert, aparentemente cayó en una apatía impresionante. El confesó en sus cartas que hace mucho tiempo había dejado de creer en la vida, en la belleza y en si mismo. Y que si seguía cultivando su arte solo lo hacía por diversión (1989, p. 23).

La carta en la que Flaubert hizo aquella confesión, fue dirigida a la poeta francesa Louise Colet.

¿Cómo alguien de su categoría llegó a esa conclusión, incluso cuando sólo se refería a si mismo? Hay que notar que el texto habla de su propia renuncia, no lo universaliza. Con una interpretación literal está claro entender que la soberbia, la indiferencia colosal se apoderó de él. Pero eso no fue suficiente para “dejarlo inmóvil”, pues Flaubert aún dedicaba su tiempo para el arte, tan vital para la humanidad como para él mismo (así solo fuese “por diversión”). Aun sin poder leer su corazón, no creo que eso sea un abandono total de parte suya.

Franz Kafka, tuvo una salud muy frágil durante toda su vida, a eso agreguemos su depresión y melancolía; la mala relación con su padre y una triste suerte con las mujeres. Podemos suponer que tenía todo para mandar al cuerno al mundo y a la vida, sin embargo no fue así. Es verdad que sí llegó a detestar su obra literaria, e incluso quiso que su mejor amigo la queme para que nunca fuese publicada (afortunadamente este último no le hizo caso) pero eso es otro asunto. El hombre siguió creyendo en el amor, a pesar de estar postrado en cama debido a una tuberculosis gravísima. Ya prácticamente desahuciado, Kafka aún tenía la esperanza de seguir viviendo aunque sea un poco más y casarse con la última mujer que llegó a amar.

Dora Diamant, la mujer que amó y acompañó a Kafka en sus últimos años de vida.

Al final el matrimonio fue negado por el padre de su amada y Franz murió por causa de la tuberculosis, poco después (2012, p. 26) No obstante, la enfermedad sólo se llevó su cuerpo, el que no haya visto cumplidos sus últimos deseos no fue motivo para que maldijera a la vida. El ejemplo que nos da Kafka no es el de conseguir los objetivos anhelados sino de buscarlos hasta el último aliento (incluso literalmente, como en su caso).

No busco hacer una comparación entre estos dos genios, y mucho menos un juicio de valor. Solo diré que los dos se aferraron a la vida con lo que sabían/creían y de la manera en que pudieron.

Sentido

El conocido psiquiatra Viktor Frankl sostuvo que el sentido de la vida es lo que te da esperanzas y motivación para seguir adelante y según sus postulados podrían ser varios motivos: Un trabajo de investigación, una vocación, un familiar, una pareja o Dios mismo.

¿Pero qué ocurre cuando tu fuente de esperanza tiene la debilidad de ser arrancada y deshecha sin la posibilidad de hacer nada al respecto? Pues Frankl tiene una respuesta, cuando uno se vea en esa situación o peor aún, cuando no tenga absolutamente nada, (casi paradójica mente) aún se posee algo, nuestra libertad individual, de la cual podemos hacer uso para buscar nuevas esperanzas dentro de lo posible y también dentro de lo ideal.

En el propio caso de Frankl, durante los inicios de su periodo como prisionero de los nazis, en los campos de concentración, llegó a estar desnudo y completamente rasurado; él ya no  era dueño, ni siquiera de un par de lentes, ni siquiera de un pelo en todo su cuerpo (1991, p. 24). Si vemos la efectividad de la propuesta de Frankl en su propia situación así de extrema, en circunstancias menos terribles como aquella, es muy probable que también pueda funcionar.

Con nuestra más íntima libertad siempre se puede elegir. Elegir amar, perdonar, saber estar solos, apreciar la compañía y mil cosas más dirigidas al bien. Para uno mismo, es cuestión de examinar nuestra situación personal (tarea no tan fácil), para hacer algo al respecto ya de manera más especifica.

Volviendo con Frankl, durante su aprisionamiento, puso sus esperanzas en las investigaciones que podría hacer si quedase en libertad; en su esposa (que tristemente ya había muerto cuando él quedó libre) y en Dios (1991, pp. 23, 47, 97). Frankl, el día después de quedar libre, mientras caminaba, de pronto cayó de rodillas y comenzó a rezar numerosas veces: “Desde mi estrecha prisión llamé a mi Señor y él me contestó desde el espacio en libertad” (Frankl, 1991, p. 94). Por otro lado, al enterarse de la muerte de su esposa, transformó aquella esperanza depositada en ella. Si bien ya no podía tenerla a su lado, eso no significaba que tuviera que dejar de amarla.

Vida y libertad.
Viktor Frankl, detrás suyo, un cerco de alambre como los que rodeaban a los campos de concentración.

A todo esto, ni Frankl, ni su teoría juzgan cuáles son los motivos esperanzadores que podría tener otro individuo. En apariencia, esto podría ser facilismo de parte suya ya que, siendo Dios su fuente de esperanza más grande, tendría lógica esperar que Frankl se hubiera comprometido a convertir a la fe, a toda persona que siguiese su método terapéutico, pero no fue así. Y no por ello vamos a desmerecer su postulado de siempre buscar algo de que aferrarse para seguir perseverando en el recto obrar.

A mi parecer, lo último demuestra que Frankl tenía una gran comprensión (y compasión) por las demás personas y  sus propias luchas internas. De ninguna manera pienso que el Señor en quien creía (por su fe judía) haya pasado por alto aquella cualidad tan valiosa del doctor.

Recordemos que la propuesta de Frankl es científica y tiene resultados comprobados. Pero justamente por ser de la ciencia, no es perfecta ni infalible; y está sujeta al cuestionamiento y la crítica. De ahí el hecho de que me haya permitido hacer una apreciación, sin temor de quedar como un necio o imprudente.

La alegría de vivir

Marco Aurelio Denegri en un artículo suyo, llamado «La pomada de la invisibilidad y la alegría de vivir», nos dice que la ciencia no es el único camino para explicar las cosas que encontramos en el mundo:

“De hecho, hay muchas cosas que la ciencia no ha explicado y que posiblemente nunca explique: La poesía, la religión, la creación artística, la vida misma” (2017, p. 142).

«El falso espejo» de René Magritte. Pintura usada para la portada de «Mixtifori» de Denegri, debido a que representa la temática abordada en el libro. El ojo ve, pero percibe según la profundidad del alma.

Sí no se puede explicar la vida científicamente (agregaría, en su plenitud), entonces el asunto es similar con la alegría y la felicidad. No desconozco ni niego los estudios desde las diversas disciplinas que buscan entenderlas, hay que perseverar en ello. Pero de haberlas comprendido definitivamente, ciertamente ya nos hubiéramos enterado y las investigaciones en pro de ello quizás ya hubieran cesado.

Luego de todo lo expuesto, lo que sí puedo compartirles ahora (y con bastante seguridad, pues me apoyo de la voz y ejemplo de hombres que fueron capaces de entender la realidad en un nivel superior), es que la alegría no es la felicidad, y tampoco es la esperanza más sólida para vivir la vida. Debemos buscar motivos más fuertes, que puedan ser nuestra roca y cimientos.

La alegría, ante un episodio trágico se puede apagar o mostrarse muy frágil, pero ello no es razón suficiente para renunciar a ella. Por supuesto que la alegría nos puede ayudar mucho en nuestro paso por este mundo, y para lograr ese propósito, debe ser una firme y constante, no explosiva, ni payasa, ni accesoria.

Denegri, al ver el ejemplo de vida de una familiar suya, que abrazó con sinceridad y madurez a la alegría de vivir; lo concientizó y plasmó de una manera sencillamente conmovedora:

“haz logrado convencerme de que, efectivamente, de vez en cuando, este mundo trueca sus lágrimas por risas y contento” (2017, p. 145).

Referencias

  • Denegri, M. A. (2017). Mixtifori. Lima: Fondo editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.
  • Flaubert, G. (1989). Cartas a Louise Colet. Madrid: Editorial Siruela.
  • Frankl, V. (1991). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Editorial Herder.
  • Kafka, F. (2012). Obras Selectas: Franz Kafka. Madrid: Edimat.