No más corazones manipulados: El gaslighting en el amor

Un poco de historia

El término gaslighting procede de un guión de Patrick Hamilton, Gas Light, que fue adaptado al cine. La historia de Hamilton presenta a un marido maltratador (Sergis Bauer) que intenta convencer a su esposa de que está loca y, por tanto, corre el riesgo de ser internada. El objetivo de Sergis es controlar el comportamiento de su esposa el tiempo suficiente para poder localizar unas joyas preciosas que, sin que ella lo sepa, se encuentran en el desván de la casa familiar. Por la noche, Sergis busca en el desván, pero su uso de las luces de gas del desván hace que la iluminación de toda la casa se atenúe y parpadee, lo que alerta a su esposa sobre el engaño de Sergis. En referencia a las diversas formas de abuso que aparecen en la historia de Hamilton y en la película, el gaslighting se ha convertido en un término utilizado para denotar el intento de convencer o manipular a alguien con falsos pretextos o escenarios para lograr su objetivo. 

¿Qué es gaslighting

Según García (2024), el gaslighting es un tipo de violencia que consiste en manipular a una persona hasta hacerla dudar de sus percepciones, opiniones o recuerdos. Con frecuencia se oculta mediante gestos de amor, para confundir y disimular el maltrato. Es importante mencionar que no únicamente ocurre en relaciones de pareja, sino también en amistades, entornos laborales o académicos. 

En este artículo nos adentraremos en el ámbito amoroso, con el apoyo de testimonios de personas víctimas de este tipo de violencia, a modo de comprender de mejor manera el tema. 

Conductas del gaslighting

  • Insultos y acusaciones: con frecuencia, los agresores catalogan a las víctimas como «locas», «demasiado reactivas», «demasiado emocionales» o «demasiado sensibles» para culpar o justificar su mal comportamiento. Los insultos y las acusaciones contribuyen a la degradación de la percepción o creencia de la persona, lo que la deja vulnerable a aceptar las acusaciones.
  • Culpabilización: los agresores suelen culpar a las víctimas de cosas que no son culpa suya, o de las propias acciones para tratar de evitar la rendición de cuentas. 
  • Confusión: las víctimas se sienten confundidas acerca de lo que pueden lograr y de lo que son responsables, lo que provoca la confusión y la duda sobre sí mismos.  
  • Manipulación: al hacer creer a la víctima que está perdiendo el amor de su pareja por sus errores.
  • Alejamiento/aislamiento de su círculo cercano.
  • Minimización o invalidación de los sentimientos: dañando la autoestima, y haciéndola insegura y dependiente de la aceptación ajena.

Aquí tienen algunos testimonios que nos permitirán identificar las conductas del gaslighting:

Testimonio anónimo 1: Una vez con mi pareja discutimos porque le comenté que me sentía insegura sobre su relación con una amiga cercana, y honestamente no sabía cómo reaccionar, le traté de dar mis razones y, de un momento a otro, simplemente lloré, y él me dijo esto: ¿Por eso vas a llorar?, ¿te das cuenta de lo que dices? Por eso nadie te quiere. Deberías estar agradecida de estar con alguien como yo. Háblame cuando se te pase. 

Testimonio anónimo 2: Recuerdo que con frecuencia me disculpaba por cosas por las que simplemente no eran mi culpa, es terrible tener que hacerlo. Ahora me doy cuenta de muchas cosas, pero en ese momento me sentía rota y necesitaba de su compañía, soportaba muchas cosas por él. 

Motivaciones del gaslighting

La motivación más común para el gaslighting es el deseo de evitar la responsabilidad por las acciones, en esta línea, la infidelidad la transgresión más común:

Testimonio anónimo 3: Mi última relación fue bastante compleja porque hubo una infidelidad por parte de mi pareja, ella me dijo que era mi culpa por irme de viaje. Ese viaje fue por una beca, y se lo comenté pero ella insistía en que era mi culpa por priorizar irme a estudiar sobre nuestra relación. Fue frustrante y, en ese momento, créanme que me sentí muy culpable y enojado conmigo mismo, hasta me disculpé.

Los agresores también utilizan el gaslighting para eludir la responsabilidad de deberes que son parte habitual de una relación sana:

Testimonio anónimo 4: Yo pedía más ayuda con nuestros hijos y me enfadaba porque él creía que con trabajar para ganar dinero y proveer era suficiente. Me decía que estaba loca, que era desorganizada y que no me tomaba mi trabajo de madre lo suficientemente en serio porque necesitaba ayuda. Con frecuencia me insultaba.

Otra motivación común para el gaslighting es el deseo de controlar los comportamientos de las víctimas: 

Testimonio anónimo 5: Cuando no me comportaba o decía lo que él quería que dijera, [cuando] quería que actuara de cierta manera, [o] cuando no le gustaba lo que salía de mi boca o lo que hacía, me insultaba o me hacía sentir mal.

Una última motivación de los agresores a realizar gaslighting es limitar la capacidad de las supervivientes para lograr objetivos externos a la relación: 

Testimonio anónimo 6: Mi ex saboteó a propósito mi ingreso a la Facultad de Medicina durante muchos meses, me dijo que no debía elegir esa carrera por muchas razones, empezando por el dinero, que no estaba hecha para ello o que no era lo suficientemente lista. Me menospreciaba, y a veces me tachaba de insensible y poco empática, incluso me habló de otras carreras para las que yo era “más apta”.

Consecuencias en las víctimas 

Disminución del sentido de sí mismo, dependencia, sentimientos de inutilidad y confusión. 

Testimonio anónimo 7: Al final de nuestra relación, me sentí absolutamente destruida. Sentía que el mundo se había vuelto negro y que no quedaba nada para mí. A pesar de tener una familia amorosa, amigos increíbles y un camino exitoso hacia adelante, no sabía qué haría sin él. Me sentía muy confusa, sin valor, sin amor y rota.

Precaución y desconfianza en las relaciones futuras y, en algunos casos, el aislamiento sostenido tras la ruptura.

Continuación del testimonio anónimo 7: Tras la ruptura he permanecido relativamente aislada durante años, prefiero evitar el contacto social… A veces, pienso que la gente intenta mentirme o hacerme daño, siento que me harán sentir menos por mis sentimientos o por ser yo misma. 

Recuperación y crecimiento postraumático, algunas víctimas han revelado no haberse recuperado de sus relaciones de gaslighting. Otras, sin embargo, informaron que tuvieron algún grado de recuperación, y sugirieron algunos temas clave que los ayudó a superar y recuperarse. En primer lugar, para muchos supervivientes, terminar la relación con el agresor y pasar tiempo con otras personas supuso un alivio inmediato de los efectos del gaslighting

Testimonio anónimo 8: Cuando las cosas terminaron, recuperé con el tiempo la confianza en mí misma y en otras personas que deseaban conocerme. Fue de mucha ayuda contar con el apoyo de mi familia, amigos pero también de ir a terapia. 

Aunque el simple hecho de poner fin a la relación se asocia con la recuperación para algunos, existen muchas otras actividades que desempeñan un papel en la recuperación. Klein et al. (2023) sugieren las siguientes: 

  • Pasar tiempo con los demás, desde conversaciones informales, jugar a juegos de mesa, hasta aficiones más activas como el deporte, el baile o la música. 
  • Actividades de reencarnación, es decir, aficiones y actividades, como el yoga, la meditación, la cocina, el deporte, la escritura o crear arte, entre otras, pueden ayudar a los supervivientes a expresarse y a aclarar aspectos de la autoidentidad. 

Por último, me gustaría añadir que además de pasar tiempo con las personas que amamos o tenemos afinidad, y de las actividades de reencarnación, es importante que aceptemos que necesitamos ayuda, y considerar la opción de asistir a terapia, pues es una opción válida y valiosa que puede ayudarnos mucho en el proceso de recuperación.

Recomendaciones de vídeos relacionados al gaslighting

Referencias

Klein, W., Li, S., y Wood, S. (2023). Análisis cualitativo del gaslighting en relaciones amorosas. Personal Relationships, 30(4), 1135 – 1448. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/pere.12510

Herrera, P. (2024). Gaslighting: cuando el amor disfraza el maltrato. UNAM Global revista. https://unamglobal.unam.mx/global_revista/gaslighting-cuando-el-amor-disfraza-el-maltrato/

Destruir una flor

A veces, hablar del siguiente tema puede ser difícil, pero les contaré un poco de lo que me tocó ver. Si yo no hubiera tenido estos conocimientos quizá hubiese sido solo una expectadora.

Conocí a una persona que, por no saber sobre estos temas, terminó destruyendo un futuro. Esta persona era madre de dos hijas, desde muy pequeñas las crio en un hogar donde había mucha violencia. Discutía demasiado con su esposo, delante de sus hijas, sin saber que ellas sufrían. 

Sabemos que las discusiones son parte de la vida. Y tenemos distintos tipos: desde las negociaciones en las que se intercambian ideas para llegar a un acuerdo, hasta las peleas en las que no faltan los agravios, las burlas y otras afrentas. Estas situaciones, sin embargo, dejan heridas en quienes participan de ellas, y también (a veces muy graves), en los niños que se ven involucrados.

El cerebro del niño por Alvaro Bilbao - Que tristeza se ve en la cara de los  niños testigos de peleas y discusiones. La razón es así de sencilla. Cada  niño lleva

¿Qué pasa cuando discutimos delante de nuestros hijos?

En su artículo, el profesor Harold concluye que una amplia selección de la investigación académica, desarrollada desde la década de 1930 en torno a la psicología del niño (junto a una variedad de trabajos experimentales y de seguimiento a largo plazo), demuestra que los menores expuestos al conflicto, pueden experimentar una mayor frecuencia cardíaca y tener desequilibrios en las hormonas relacionadas con el estrés. Todo eso puede ocurrir desde una edad tan temprana como los seis meses.

También es posible que sufran retrasos en el desarrollo del cerebro, problemas de sueño, ansiedad, depresión y problemas de comportamiento. Aquellos niños que ven peleas menos intensas, pero por un periodo continuado, también pueden desarrollar los mismos problemas.

El «maltrato leve» no existe

Cabe agregar que los niños y las niñas viven las disputas de forma distinta. El profesor Harold, en un artículo publicado en la revista de psicología El desarrollo del niño, sostiene que mientras los niños suelen experimentar problemas de comportamiento, las niñas se ven más implicadas emocionalmente.

Si estas discusiones se manejan de una manera adecuada, puede ser una gran oportunidad para que los hijos adquieran habilidades de cara a que, cuando ellos tengan que enfrentarse a esas mismas situaciones, puedan resolverlas de manera efectiva, y tengan control sobre sus emociones.

Si estas discusiones se realizan desde el respeto, sin alzar la voz, sin utilizar insultos, ni chantajes emocionales, los hijos podrán desarrollar destrezas para manejar estas situaciones de conflicto con otros niños, y, posteriormente, en su edad adulta.

En cambio, si estas discusiones son expresadas desde la agresión, los niños van a imitar estos comportamientos de los padres, y repetirán esas conductas en el trascurso su vida.

Nuestros hijos son como una esponja, y mucho más si son pequeños; ellos no solo hacen lo que nosotros hacemos, sino también lo que decimos.

“El aprendizaje es bidireccional: nosotros aprendemos del entorno, y el entorno aprende y se modifica gracias a nuestras acciones”

Albert Bandura

Investigaciones anteriores ya habían demostrado que las conductas agresivas pueden afectar al desarrollo del comportamiento. El famoso experimento de Albert Bandura, nos puede servir de ejemplo.

Experimento del muñeco Bobo: un modelo de agresión

Bandura no estaba de acuerdo con la postura de los conductistas, porque consideraba que subestimaban la dimensión social del comportamiento humano. Por ello, enfocó su estudio en la interacción entre el aprendiz y el entorno, para explicar los procesos de aprendizaje. Para ello, puso en marcha su famosa y mundialmente conocida investigación: el experimento del muñeco Bobo.

En el escenario del modelo agresivo, el adulto comenzaba jugando con los juguetes de la sala, durante un minuto aproximadamente. Después de este tiempo, el modelo agresivo iniciaba un comportamiento violento hacia el muñeco, pegándole o utilizando un martillo de juguete para golpearlo en la cara. En el modelo no agresivo, el adulto jugaba sin más con el muñeco. Y, por último, en el grupo control no existía observación previa de interacción con ningún modelo.

Más adelante, los niños fueron pasando, uno a uno, a la sala con los juguetes y el muñeco Bobo. Estos fueron grabados con cámaras para registrar su comportamiento tras haber contemplado las formas de actuar de los modelos adultos.

En cuanto a los resultados referidos a las diferencias de género, estos apoyaron firmemente la predicción de Bandura de que los niños estaban más influenciados por los modelos de su género.

Además, entre los niños que habían estado presentes en el escenario del modelo agresivo, el número de ataques físico exhibidos fue mayor en los niños que en las niñas. Es decir, los niños mostraron más agresividad cuando se expusieron a los modelos masculinos agresivos.

Imágenes del experimento del muñeco Bobo

«Prepara a tu hijo para la vida no la vida para tu hijo«

Tim Elmore

¿Qué esperamos de nuestros hijos? 

Debemos de tener claro que algo hay que ofrecerles, porque ellos lo esperan. Ellos nos observan constantemente, esperan ver aquello que le dé sentido a su vida, un “algo” donde apoyarse, para crecer con estabilidad y firmeza. Y de esta manera, crear su propio criterio de la vida, algo a partir de lo cual, puedan tomar sus propias decisiones. Entonces, ¿por qué no empezamos con nosotros mismos? Si hemos vivido en un hogar donde hubo violencia, cortemos esos lazos que nos conectan al pasado. Comencemos un hogar sano, sin violencia, sin discusiones. Hagamos la diferencia.

Referencias

BBC Mundo (2018). Qué efectos tienen sobre los hijos las peleas de sus padres frente a ellos. https://www.bbc.com/mundo/noticias-43618412

El Mundo (s/f). La crianza con violencia perjudica el desarrollo del cerebro de los niños y causa daños a largo plazo. https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/salud-infantil/crianza-violencia-cerebro-ninos/

Prieto, M. (2022). El experimento del muñeco Bobo y la agresividad. https://lamenteesmaravillosa.com/el-experimento-del-muneco-bobo-y-la-agresividad/

Soler, A. [Píldoras de Psicología] (2018). El experimento del muñeco bobo: un modelo de agresión [Archivo de video].

Amor y oportunidades: ¿Cuándo sí y cuándo no?

En la vida diaria, es natural sumergirse en encrucijadas, las cuales nos impiden dar el primer paso. En la serie «The Sandman», hay un simbolismo muy claro respecto a esto, cuando el protagonista de la serie decide invocar a Las Moiras y de ese modo, averiguar el paradero de algunos objetos perdidos. Como recordarán, estos seres mitológicos están encargadas de saber el pasado, presente y futuro, y, por lo tanto, al encontrar en un sueño de un camboyano una situación con muchas alternativas, simbólicamente las materializa y las entrega como ofrenda a estas entidades para conseguir la ansiada respuesta (cita por La cachai, 2022).

De este modo, cuando nos adentramos en un mar de incertidumbre, surte un efecto magnético en nosotros que nos lleva a hacer revisiones de todos estos tiempos para conseguir sabiduría y saber qué decidir, pero, ¡oh, sorpresa! Nos adentramos en un océano casi inexpugnable de angustia e incertidumbre, donde, sin ofrendas que entregar, solo recibimos mas dudas que respuestas. El amor, o mejor dicho, la ideación sobre el amor, es esto mismo, un abanico de caminos cada cual más incierto que el otro. Sin embargo, son estas vacilaciones la que vuelven turbio al ser y lo convierten en un desdichado sin rumbo que clama y súplica por una respuesta que le asegure seguridad y alegría. ¡Qué ingenuidad!

Los peligros del amor

Si alguien llegase a preguntarme sí el amor es peligroso, sin lugar a dudas diría que no. De manera totalmente tajante respondería que es una emoción que pasa a ser sentimiento, y que mantiene como nobleza, el cuidado por el otro. Es una de esas pocas guindillas sobre la vida humana que nos hace ser puramente altruistas, no pensamos en nosotros mismos sino en un ente ajeno que, se gana nuestra contemplación; y es allí, en esa compañía por cuidar y resguardar al otro, que encontramos nuestra dicha y satisfacción. Por supuesto, no debemos dejar de lado el hecho de que este amor tan delicioso, y que nos mantiene cautivos de la búsqueda del bienestar, cuando lo recibimos, se convierte en el más dulce azahar. El amor es eso, un intercambio recíproco que tiene como base un par, un dos, una pareja, no hay amor sin otro, pero, al mismo tiempo, no hay amor sin uno.

El amor, sin embargo, puede volverse una figura retorcida, y aquí, permitiéndome otra licencia sobre el séptimo arte, tomaré como referencia la película «Coraline» (Drey Dareptil, 2020), donde una niña de convicciones aparentemente muy bien asentadas comienza a notar un vacío que crece en su interior sobre sentirse abandonada o descuidada por sus padres. Si bien estos siempre están con ella en casa, no hay verdadera calidad de tiempo compartido, ni mucho menos miradas de complicidad a la hora de la cena, simplemente hay instantes vacíos con salpicones de cercanía. Lo cual, lleva a la pequeña Coraline a entrar a un mundo de ensueño donde observa a una replica de lo que pudiera llegar a ser la madre «perfecta», la que le provee cuidados, cariño sin fin, mucha diversión y sobre todo, verdadera compañía. Llega a pensar que este mundo idílico es el que siempre le ha gustado tener y merece, pero, es una fachada, y al estar sedienta de abrazos cálidos y miradas complacientes, sucumbe a la idea de que la fantasía es una mejor opción a la realidad, sin darse cuenta del error garrafal que esta decisión representa.

Siguiendo la idea anterior, ¿Cuántas veces no estamos envueltos en ese contrapunteo de decidir vivir una dulce mentira que una cruel realidad? En el caso de Coraline, ella estaba en un dilema en torno a su familia, pero, si hablamos de parejas, acaso no hemos escuchado el típico argumento:

«Muchas cosas entre nosotros han cambiado pero, cuando estábamos iniciando, todo era hermoso, me importaba poco que se le estuviera cayendo el pelo, sus dientes con frenillos y sus pies deshechos. Me hacía reír y olvidarme de todo… Ahora, no es así de atento, pero, antes pasábamos una tarde feliz viéndonos la cara, era maravilloso»

Como vemos, todo esto está en pasado, y como si fuéramos Morfeo de la serie «The Sandman», estamos acudiendo al pasado para encontrar una respuesta, ya que vivimos en el presente sumergidos en una fantasía, por lo tanto, el pasado nos brinda un alivio temporal que evoca los tiempos mejores que ya hoy no existen. Es un placebo cruel y crónico que hace que las personas no ajusten ni reparen su presente por estar metidos en su mundo de fantasía de un pasado mejor. ¿No les resulta familiar vivir así, en un ensueño?

El mundo de ensueño «estamos en calma, todo chévere»

«Bueno, pero es que todo no es tan malo, o sea, el mes pasado si fue fatal, pero ahora está todo más tranquilo, nos hablamos durante el día, nos mandamos fotos de lo que estamos haciendo, inclusive comida, normal. Hasta ahora, no hemos peleado«

Frases así son típicas en sesiones de terapia individual o de pareja. Es una calma abismal que ni el paraíso de la religión más elaborada puede igualar. Generalmente, esta calma es la que vaticina un oscuro temporal. Según la psicóloga estadounidense Leonore Walker (citada por Uliaque, 2016), dicho momento refiere a la ausencia de pesadumbre según el maltratador, por lo que reina la sensación de paz.

Fase de tensión, «tengo que mantener la paz, para que seas feliz»

«Ciertamente fue mi culpa, o sea, todo estaba súper bien, como te dije, salimos un par de veces, comíamos, pasaba un tiempo con los peques, y bueno, el fin de semana pasado se me fue el tiempo con los oficios del hogar y se me pasó el almuerzo, tuve que improvisar, quemé sin querer el cuello de la camisa y al final, el domingo como me sentía mal no estuvimos juntos y allí comenzó a quejarse de todo otra vez. Pero en serio, te juro, estábamos muy bien.»

Este tipo de argumentos son cruelmente naturales, la victima narra con irónica sorpresa cómo después de días de calma absoluta, a través de pequeños detalles brota un conflicto bélico. Ese es su presente. Sin embargo, persiste la idea del pasado «estábamos bien» y peor aún, asume la responsabilidad de mantener la «paz del universo». Aquí, estamos en presencia de la fase de tensión, los pequeños contratiempos de la cotidianidad implican una sobrecarga para la víctima que no puede concentrarse y falla en su cometido de reestablecer la paz por encima de todo. Además aquí es natural esta serie de discursos verbales que hieren igual o inclusive más que un combate físico.

La violencia verbal es típica de escenarios tensos y para nada benéficos, y lo peor, es que el agresor busca desestabilizar a su victima para obtener su «victoria», siendo además salvado por el aval de la pareja que disminuye lo que sucede.

Fase del estallido, «o eres tú o soy yo»

No puede haber un ganador, aquí la estampida de palabrotas, inclusive, agresión física y/o sexual son parte del día. Nadie sale triunfante, solo un sometido y alguien que somete.

«Discutimos horrible otra vez, fue poco lo que duró pero se sintió como si estuviera en un ring de boxeo por años, nos dijimos cosas horribles. Y bueno claro, me culpó de todo lo que ocurrió, y no es para menos, yo también llegué a la casa toda alterada, reclamando que me ayudara con la casa y estallamos, pero bueno, ya ahorita regresa y hablamos para resolverlo, total, siempre es así, lo importante es que me envió un WhatsApp disculpándose y prometiendo que mejorará, pero que necesita tiempo.

Nótese los componentes de esta fase: minimizar la respuesta agresiva, culpabilizarse por lo sucedido además de esperanzarse sobre un futuro mejor. Esta última etapa, es justamente la que impulsa la siguiente y la sostiene pese a su crueldad.

«Sí, te acepto, para siempre» etapa de la luna de miel

La influencia malsana de una persona que utiliza los comentarios de otros como forma de ampliar su reputación se extiende hasta el mundo íntimo de la pareja. En otras palabras, se pavonea en detalles y atenciones frente a otros para obtener una buena apreciación o visto bueno, y así manipular el entorno, por ende, la pareja sucumbe.

«Aunque seguimos medio molestos, ayer fuimos a una comida con amigos. La pasamos bien, él es amable y encanta a todo el mundo, de eso me enamoré, porque es capaz de cruzar fronteras apenas se lo pido. Pero claro, siempre y cuando yo no meta la pata ni me ponga bruta como dice cuando se molesta lo importante es que me dice que esta vez reconoce que se excedió y que intentará arreglar su carácter.«

Promesas, juramentos y agasajos son el pan de cada día, pero no son más que un pequeño incentivo para retomar la misma actividad y llegar a la calma.

¿Qué sí o qué no?

Como hemos visto, vivir de la mano de la incertidumbre de cuándo es que estallará el conflicto, y peor, vivir pensando en el pasado hedonista lleno de placeres es una situación compleja. Sin embargo, si reconocemos que estas fases ocurren, podemos idear qué decisión tomar y desde dónde disminuir el nivel de incomodidad.

Ahora, aquí hay algunas sugerencias sobre qué hacer para tomar la resolución indicada, pero antes, que sepas qué «indicada» no es igual a
«menos dolor«. Las iniciativas correctas también duelen, y aquí te las ofrezco en formato de imagen para que se la compartas a quien más lo necesite y para que tú la tengas en cualquier momento:

Referencias:

undefined [La Cachai?]. (2022, 28 agosto). #shorts Morfeo recolecta ofrendas para las Moiras #sandman #tomsturridge #thesandman [Vídeo]. YouTube. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://www.youtube.com/watch?v=JW36SIbBwFE (0:21″)

undefined [Drey Dareptil]. (2020, 11 octubre). CORALINE y LA PUERTA SECRETA: Un Cuento Demasiado CREEPY | Drey Dareptil [Vídeo]. YouTube. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://www.youtube.com/watch?v=DT2vVECpQI0 (5:21′)

Moll, ​.U. & Moll, ​.U. (2016, 4 enero). ​El ciclo de la violencia en las relaciones de pareja. Recuperado 11 de septiembre de 2022, de https://psicologiaymente.com/forense/ciclo-violencia-relaciones-pareja