Insomnio: 856 ovejas

¿ALGUNA VEZ HAS INTENTADO CONTAR OVEJAS PARA DORMIR?

Es muy probable que tu respuesta haya sido afirmativa, por lo que saber el origen de esta frase puede resultarte interesante.

A inicios del Siglo XII, Pedro Huesca escribió un libro en donde recopilaba fábulas, una de ellas mencionaba a un rey que tenía serias dificultades para poder conciliar el sueño, por lo que, en su desesperación, convocó a un cuenta cuentos para que cada noche le contará una historia diferente.

Una de esas largas noches, el rey ya había escuchado cinco relatos del cuenta cuentos, y aún no podía dormir. El narrador iba quedándose sin historias, y sin ideas, y ya había pasado muchas noches en vela, por lo que inició contándole al rey, la historia de un campesino que había comprado dos mil ovejas, y que para llevarlas a casa, necesitaba hacerlas cruzar por un puente angosto, por lo que las ovejas debían pasar de dos en dos. Es así que, el narrador le encargó al rey que llegará a pasar las dos mil ovejas para poder contarle el final de la historia. Este conteo era prácticamente inacabable, por lo que, el rey llegaba a dormirse a los minutos, y el narrador cumplía su objetivo, lograr que el rey durmiera.

Analizando factores psicológicos, una de las principales razones por las que este consejo: «Cuenta ovejas para dormir», prevalece en el tiempo, es porque incentiva a que nos concentremos en seguir el número, dejando menos espacio mental para otro tipo de pensamientos. Así mismo, si se pierde el hilo de la numeración, se debe empezar de nuevo, y la actividad resultaría cada vez más y más aburrida. Y tiene mucho sentido, porque efectivamente uno puede llegar a dormirse también de aburrimiento.

Este cuento, como muchos otros, deja un sabor de familiaridad a los oyentes, ya que, lo hemos escuchado en repetidas ocasiones. Cuando se escucha un relato conocido, se ingresa a un grado de relajación que estimula el sueño.

El cuento de las ovejas tiene una estructura encadenada, esto quiere decir que, presenta una palabra u oración que se va repitiendo a lo largo de la narración. Este efecto, deja cierta sensación de comodidad y seguridad.

CARACTERÍSTICAS DEL SUEÑO SALUDABLE

La cantidad de sueño que necesitamos depende de varios factores, especialmente del grupo etario al que pertenezcamos:

Por otro lado, se considera como adecuado conciliar el sueño o volver a dormirse, en caso de ser adulto, en un lapso de 30 minutos, y en caso de ser niño o adolescente, en un lapso de 20 minutos. A esto se le conoce como latencia del sueño.

INSOMNIO: ALMOHADA DE PENSAMIENTOS

El insomnio pertenece a la familia de las disomnias o trastornos del sueño en donde está alterada la cantidad y la calidad del sueño.

Se trata de una dificultad persistente en el inicio, duración, consolidación o calidad del sueño, a pesar de que no existan condiciones externas que influyan negativamente.

CONSECUENCIAS DEL INSOMNIO

Las consecuencias emocionales del insomnio se vivencian desde dos líneas de tiempo distintas, una de ellas se da mientras se intenta dormir y no se logra, lo que genera mayor inquietud mental, frustración y desesperación. La segunda, se refiere a la afección emocional que surgirá al despertar y durante el transcurso de la vigilia, en donde la capacidad de gestionar las emociones suele verse afectada, presentando características como la presencia de irritabilidad, baja tolerancia a la frustración.

Una consecuencia emocional extrema al insomnio, es la ansiedad anticipatoria y el miedo intenso a la hora de dormir (somnifobia).

El insomnio tiene como consecuencia cierta ralentización de algunos procesos cognitivos: la concentración, el proceso de consolidación de la memoria durante la noche, así como también somnolencia, disminución de energía física y fatiga.

Suelen aparecer dolores de cabeza o cefaleas, tensión muscular y síntomas gastrointestinales. Del mismo modo, la conducta se ve alterada, con mayores índices de impulsividad, hiperactividad e incluso puede llegar a tener menor control de su agresividad (Morin, Leblanc & Daley, 2006).

Otra de las consecuencias de la insatisfacción del sueño, es que la privación del sueño anterior, al día siguiente, activará una mayor necesidad de cantidad de sueño en la persona, convirtiéndose en un círculo vicioso.

Todo esto afecta la posterior vigilia de la persona, y por ende su funcionamiento diurno en varias esferas de vida. Esta última condición es necesaria para poder establecer el diagnóstico.

Es necesario conocer de forma específica las características del insomnio, ya que servirá como punto clave para el diagnóstico e intervención

INSOMNIO POR EL MOMENTO DE APARICIÓN

-.-.-.-.-.- INSOMNIO DE CONCILIACIÓN -.-.-.-.-.-

La dificultad aparece al inicio del sueño (incrementando la latencia del sueño). Es decir, presentar dificultad mayor a 30 minutos para lograr conciliar el sueño.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO POR MANTENIMIENTO -.-.-.-.-.-

A este tipo de insomnio se le conoce como despertares frecuentes.

Se trata de la dificultad para mantener el sueño una vez alcanzado acorde a las horas de sueño adecuadas. Puede tratarse de un insomnio intermitente, en donde hay periodos en los que la persona se despierta, o puede tratarse de la dificultad para lograr conciliar el sueño luego de haber despertado tiempo antes de concluirlo.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO DE DESPERTAR PRECOZ -.-.-.-.-.-

También conocido como insomnio terminal o sueño no reparador, consiste en que la persona se despierta antes de cumplir su ciclo de sueño, generando la sensación de no haber descansado lo necesario.

INSOMNIO POR SU DURACIÓN

-.-.-.-.-.- INSOMNIO TRANSITORIO -.-.-.-.-.-

Se caracteriza por una duración menor o igual a siete días, es generado por algún episodio de estrés agudo, o por cambios en el ambiente, como por ejemplo: viajar a un destino con diferente zona horaria, asignación de un nuevo horario de trabajo, etc.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO AGUDO -.-.-.-.-.-

También conocido como insomnio de corta duración, ya que se cursa en un lapso de uno a tres meses. El insomnio agudo suele verse originado porque la persona se encuentra atravesando algún proceso de adaptación, como por ejemplo: duelo, divorcio, mudanza, nacimiento de un hijo, etc.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO CRÓNICO -.-.-.-.-.-

Se caracteriza por la aparición de problemas tres veces por semana como mínimo, durante el periodo de más de tres meses. Este tipo de insomnio tiene una causa psicológica y/o orgánica. Manifestándose en mayor medida al inicio o mantenimiento del sueño.

INSOMNIO POR SU NATURALEZA

-.-.-.-.-.- INSOMNIO EXTRÍNSECO -.-.-.-.-.-

Este tipo de insomnio es generado por causas ambientales, que pueden incluir: higiene del sueño, uso de sustancias psicoactivas, circunstancias estresantes, etc.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO INTRÍNSECO -.-.-.-.-.-

En cambio, el insomnio intrínseco abarca factores personales de causa psicológica y/o orgánica, como el insomnio primario, las apneas obstructivas del sueño, el síndrome de las piernas inquietas, etc.

INSOMNIO POR SU ORIGEN

-.-.-.-.-.- INSOMNIO PRIMARIO -.-.-.-.-.-

Se trata del insomnio no orgánico / idiopático.

-.-.-.-.-.- INSOMNIO SECUNDARIO -.-.-.-.-.-

Se consideran causas orgánicas, tales como:

Asociado a enfermedades neurológicas: Como por ejemplo, la epilepsia, el Parkinson, Alzheimer, demencias.

Asociado a enfermedades psiquiátricas: Problemas o trastornos del estado del ánimo (depresión, ansiedad), trastorno de estrés post-traumático, trastorno obsesivo compulsivo, problemas de abuso de sustancias, esquizofrenia, etc.

Asociado a enfermedades médicas: Problemas cardiovasculares, respiratorios (síndrome de la apnea de sueño), cáncer, problemas de la próstata, etc.

TRATAMIENTO: HACER DORMIR AL INSOMNIO

Se requiere iniciar por completar la historia clínica del paciente, tomando en cuenta antecedentes, tipo de personalidad, comorbilidad con otros problemas psicológicos, hábito de sueño, alimenticio y de ejercicio, ronquidos, bruxismo, repercusiones diurnas, eventos traumáticos que se correlacionen a la aparición del insomnio, etc.

Posterior a ello, se determinarán las técnicas idóneas para brindar tratamiento, como puede ser la higiene del sueño, técnicas de relajación y mindfulness, terapia cognitivo conductual (técnica de preocupación constructiva), técnicas del control de estímulos, técnica de restricción del sueño, entre otras.

BIBLIOGRAFÍA:

Bobes J. No te rindas ante los trastornos del sueño. Ed. Rialp.1992.  

Morin C, Leblanc M, Daley M, et al. Epidemiology of insomnia: prevalence, self-help treatments, consultations, and determinants of help-seeking behaviors. Sleep Med. 2006;7(2):123-30.Citado en PubMed:PMID:16459140

El mejor disfraz del mundo

La depresión leve. Se esconde bajo facetas que hace que explicarla parezca un cuento de hadas para todos. Es como los hermanos pequeños a quienes la familia no les hace caso debido a sus niñerías. Sin embargo, quien las padece, lejos de simular ser un alma inocente y libre de angustias y sufrimiento, realmente demuestra un monstruo que sonríe y golpea con tal contundencia y arrogancia que sin que te des cuenta te lleva a las puertas de un abismo insondable y a veces sin recuperación real, como la muerte.

Por eso, es el mejor disfraz, tiene un camuflaje de persona activa, quien se bambolea a lo largo de la vida sin prisa y siendo eficaz. No obstante, a solas, con la casa vacía, llena de muebles y al son del viento de medianoche y un trabajo que rechazas se descubre en medio de la esquina como el coco que acecha al indefenso en la oscuridad una quimera terrible.

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM V), la caracteriza como:

Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo… cuyo rasgo común es la presencia de un ánimo triste, vacío o irritable, acompañado de cambios somáticos y cognitivos que afectan significativamente a la capacidad funcional del individuo” (pág. 155)

Entonces, como se observa, hay una estancia que irrumpe cada sonrisa, sueño y vivencia entrañable, pasando de una explosión breve de alegría a una pesadumbre. Es como si la alegría y la felicidad no existieran, es más, no existe como estadía ni utopía, es que la felicidad no sabe a nada.

Describir un día de depresión leve es ir al trabajo pensando en querer dormir, en los momentos en que la hipersomnia está prevalente. O, por el contrario, el insomnio se manifiesta haciendo presente todos los escenarios macabros posibles. De este modo, la idea de trabajar se hace más por un deseo externo que una verdadera vocación o bocanada de motivación, la cual brilla por su existencia.

A esto le sumamos, que el desgano por el autocuidado es tal que lavarse los dientes, peinarse, depilarse o rasurarse parece una actividad de otro milenio. Asimismo, comer, es un vaivén que puede ir de extremos que rondan la inanición intermitente a momentos donde lo único que apaña el vacío de los pensamientos es comer.

¿Cómo es la vida familiar? Enmascarada, tal cual un carnaval veneciano, no existe la verdadera algarabía, y si la tristeza se sobrepasa y desborda, solo existen episodios de llanto, pero ninguna explicación plausible a lo que sucede.

¿Cómo verbalizar lo que no se sabe que se tiene?, ¿cómo explicar que pese a tener éxitos laborales todo carece de una brújula para llegar a una meta?, ¿cuál meta, qué objetivos?, ¿la pareja? ¡Por favor! Sí la ideación suicida ronda con más intensidad que la idea de una vida con alguien, ¿qué vida puede existir si lo que se añora inexplicablemente es acortarla?

De este modo, se puede ver en resumen cómo es la vida de la depresión leve, necesita ayuda, entendimiento, difusión y, sobre todo, comprender que también puede bordear límites peligrosos sí no se atiende prontamente. Vivir en tristeza no es normal, no tener motivación interna para ejecutar las actividades tampoco lo es, y mucho menos es natural tener que sonreír incomodos ante una vida llena de escenas grises, sin matices chispeantes que evocan al suspiro.

¿Qué haces cuando te duele el alma?

¿Qué haces cuándo el alma duele?, cuando su dolor es taciturno, tenue a la vista de otros, pero para ti, enunciarlo parece más bien gritos y alaridos desaforados en lugar de los pausados susurros que te dices y no terminan jamás de salir.

Qué haces cuándo el alma clama por justicia, pero no comprendes la diferencia entre dicho concepto y la venganza.

Qué haces cuándo tu alma pide como famélico que aclama al mendrugo un pedazo de escucha y solo recibe la carga incontenible de un sordo que de mudo no tiene nada.

Qué haces cuándo tu alma se apaga y nadie parece notarlo, cuando desaparecen las luces y solo hay oscuridad y un tren marchante que no cesa llamado responsabilidad.

Qué haces cuándo la ilusión de dormir y despertar con fuerzas más parece un martirio y un castigo más que una esperanza.

Qué haces cuándo tu alma reclama por una fantasía de estabilidad y te das cuenta con los ojos bien abiertos que no se puede, que simplemente no existe posibilidad, y la que hay es lejana, llena de astillas y púas.

Qué haces cuándo en la noche lúgubre te abraza la profunda tristeza y no tienes más que abrazarla y verla de frente, observando como ella gana en el tira y encoje de la soga.

Qué haces cuándo te apaciguas porque ya no sabes llorar, porque te cansaste de intentar salir a flote y tus brazos ya se cansan de ver inamovibles la actitud de otros.

Qué haces cuándo te exprimen a tal nivel que aun cuando pides que cese intentas un cambio y ya todo da igual, y más bien pides más carga para regodearte en la pocilga y así decir que tienes razón, que nadie escucha. Algo de ilusión pasajera debe servir para algo, pero no es así.

Qué haces cuándo tu alma solo escucha un eco de sí misma y se ve obstinada en el otro que, aún con los ojos bien abiertos es incapaz de notar el dolor que causa su indiferencia, su incapacidad de notar el pedido de cobijo, porque de ayuda, no se habla.

Cómo le dices a tu alma que pida socorro si el único paramédico está incapacitado, está tonto, y simplemente no está.

Cómo callas a tu alma si cuando rememora sus buenos momentos solo encuentra un ápice de alegría y un listado enorme de quienes se hizo ave de presa, y la utilizaron.

Cómo descansar si los demonios persiguen a la pequeña y enjuta que corre a través de un bosque pavimentado de espinas y solo encuentra matorrales en medio de cientos de personas que, como espectadores zombies contemplan el final.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

American Psychiatric Association – APA. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5 (5a. ed. –.). Madrid: Editorial Médica Panamericana.