Hip hop y liberación a través del cuerpo

Es de suma relevancia tener espacios donde se transforme el significado de salud mental, y no la radicalización de este significado, ni la dictadura de este, así como el hablar el derecho al bienestar de quienes lo “impartimos”. Me gusta referirme a un espacio en el que se aborden formas poco convencionales para la expresión artística, donde se exalte la cualidad humana, al ser este el enfoque más suave y cálido para validar y reconciliarse con nuestra búsqueda de bienestar, pues el arte una necesidad.

Para el arte se necesita apertura y vulnerabilidad, bajo esta premisa, entender la importancia que tiene como valor terapéutico. Así podremos adentrarnos a una mirada más técnica a este mundo tan hermoso y amplio. 

Qué es el arte y qué valor tiene al arte, cuando emprendí esta búsqueda —en un inicio— en mi básico Google y unos pocos cursos, me di cuenta de que eran muy simplistas al darme un concepto, o tal vez yo no me llenaba con eso o, al final, caíamos en una pequeña charla filosófica o que el arte no se podía definir como tal. Ante esto, le pregunté a mi profesor de danza qué es lo que era el arte, y me dijo que es la capacidad de expresarte como si fueras a pintar algo. Le entendí, porque él se expresaba con los brazos y con cada melodía, y eso es lo que nos enseñaba día a día: a contar historias.  

El arte como tal ha estado presente desde siempre, en todas las épocas y culturas, como medio de expresión y comunicación. Por ello, nos centramos en su evolución y su importancia con el ser humano y desarrollo social, es así que en el presente artículo comenzaré con diluir en dos temas que confluyen la expresión urbana del hip hop y su uso terapéutico, tal y como lo afirma Storr (2007).

Entre las artes expresivas tenemos la danza, usando este recurso y la necesidad del ser humano de querer manifestarse más allá de la cotidianidad. El ser humano muestra mucho a través de su lenguaje no verbal , el hecho de tener rituales desde siempre por historia, alrededor de festivales, eventos, etc.; estos poseen significados, en todas las culturas y festividades, como acto de socialización, donde se nos muestra cómo se interrelaciona cada personalidad en dichos actos, lo cual nos habla mucho de su capacidad de expresarse. La danzaterapia es “el uso de esta herramienta psicoterapéutica del movimiento, como proceso que tiene como objetivo integrar al individuo física y emocional”, la cual, dicho sea de paso, surgió en Estados Unidos .

Este instrumento nos llega a dar algunos de estos beneficios:

  • Integrar las experiencias previas al idioma y memoria corporal. ¿A qué nos referimos con esto? A entender consignas y poder replicarlas con el cuerpo y poder rememorarlas.
  • Estimular la percepción corporal, entender cada parte de tu cuerpo y tener un dominio inteligente de este, no se trata de solamente mover brazos y piernas, es saber que existen más partes de nuestro cuerpo y este es infinito al poder crear.
  • Desarrollar una imagen corporal real, autoaceptación de tu cuerpo y poder crear, a partir de este, imágenes visuales e historias a través de la danza.
  • Estimular el movimiento personal y el auténtico, aceptar que cada cuerpo expresa de diferente forma el mismo movimiento.
  • Desarrollar la percepción personal y hacia los demás, así como la empatía propia y ajena para poder analizar las emociones vividas.
  • Lidiar con los conflictos intra e interpsíquicos, adquirir nuevas maneras para establecer vínculos y manejar situaciones, necesidad de comprensión, paciencia, disciplina, etc., a uno mismo y a los otros. 
  • Aprender a expresarse y reflexionar sobre el movimiento, ser consciente e integrar lo vivido.

La capacidad de despertar áreas del cuerpo dormidas, es una de las capacidades de la danzaterapia, entonces, es justamente a través del movimiento que se puede crear cambios a niveles físicos, mentales y, paralelamente, el cuerpo interior. Aquel cuerpo que no es visible y que, por lo tanto, muchas veces se queda en el olvido, lo que puede ser la causa de sucesivos problemas, tanto sensoriales como psíquicos. Esta es una de las técnicas terapéuticas más importantes para somatizaciones y el trastorno de estrés postraumático.

Una intensa capacidad de conexión que puede ayudar a reconectar con tu imagen corporal real, es el hecho de enfrentarte con tu imagen y cuerpo, así mismo, el conectar con tu compañero. Su uso puede darse, por ejemplo, en madres gestantes, donde puedes llevar, a través de bailes, movimientos adecuados para poder llevar endorfinas y transmitir emociones, logrando una adecuada conexión emocional y manejo para un adecuado parto (preparación del útero).

En esta ocasión, abordaré un género de danza más especifica, el hip hop en Arequipa, el cual está es difundido por tres grupos importantes: ‘’De la Jam’’, ‘’Smart move’’ y ‘’Last Freedom’’; siendo yo pupila de dos de estas corrientes. Smart move es liderado por ‘’Ritachi’’ y Aleyssa «cebollita». Ritachi que es el nombre de pila de mi profesor, estos nombres son dados en sus batallas de baile, que se desarrollan en el campo artístico urbano con una filosofía de respeto a los compañeros y a la sociedad, para así, respetar al hip hop, y brindar acogida apoyo a todos los danzantes, sea cual sea su nacionalidad, y que así, ellos, al viajar, puedan tener ese mismo apoyo. La danza es algo que se comparte .

Ritachi lidera ‘’Smart move’’, bajo su filosofía, tiene pupilos, donde enseña la disciplina y pide a todos tener una vida sana libre de vicios, para poder ser respetados. Alguna vez, he sabido por él que fue duramente criticado por la gente, por sus bajos recursos y su forma de vestir, actualmente, él ha demostrado quién es, y, amando lo que hace, comparte a su pequeña comunidad, junto a Aleyssa, que acaba de cumplir 18 años hace menos de un mes, quien ya genera su propios recursos y estudia en la universidad. Desde muy pequeña, le ha gustado el baile por su hermano, que hace danza contemporánea; ella fue duramente criticada desde joven pero ha creado una personalidad muy fuerte, además, trata de estar a la par en este género, donde la mayoría son hombres, sin perder su esencia. Hoy en día cuentan con su propio estudio de danza, ubicado cerca de la Plaza Mayor de nuestra ciudad.

‘’Smart move’’ es movimiento inteligente, el cual nos enseña la capacidad de poder crear más allá, no cansar al cuerpo, ser más inteligente y pensante. El ser humano, en su día a día, muchas veces solo se dedica a estar en una oficina y caminar, lo cual es una rutina corporal muy limitada, ajustándonos «al qué dirán», lo que incluso crea problemas de autoestima y estructura, por eso es necesario cuando llegue en este espacio, desde la aceptación a mi yo, el hecho que me obligara a amar mi imagen y lo que transmitía y cómo lo compartía desde la naturalidad, sin querer planificar y estructurar, en cambio, buscar una necesidad de sentir liberar y enamorarme a mí misma, y transmitirla.

«De la jam» a cargo de Erick y René «chuchurro», llevan fomentando de forma gratuita, diaria e incansable entre los jóvenes, la idea de compartir. Ellos lo difunden, como dice su nombre «en la calle», a través de cyphers, que son reuniones en parques donde cualquiera, de forma amistosa, puede entrar a bailar en una pequeña ronda en músicas aleatorias y mostrar lo que pueden improvisar y así compartir su energía. Actualmente, han logrado llegar a dar cursos en colegios y en la municipalidad.

En cuanto a datos importantes sobre la historia y cultura del hip hop, esta corriente y legado surgió en las avenidas del Bronx, específicamente, el 11 de agosto de 1973, donde se involucran los grupos minoritarios de estos barrios que, hasta la actualidad, buscamos recalcar. Este grupo en particular tenía la característica racial afroamericana en barrios de Estados Unidos, en épocas donde la migración de estas personas a la ciudad no era bien vista debido al racismo, se les adjudicaba de narcotráfico o el control de zonas pandilleras, lo que creaba mayores problemas económicos y estigmas sociales. Esta propuesta social que se dio por barrios y zonas entre jóvenes, fue una alternativa para salir de aquel clima delincuencial donde las armas fluctúan, siendo una de las primeras bases de la cultura el respeto y el compartir a través de la danza (posteriormente, abriremos a más puertas como son el rap, el grafiti, el break dance, shuffle, etc.) (Benavides, 2023).

El hip hop, entonces, es la muestra de cómo los jóvenes han enfrentado o han tenido una resiliencia a determinados contextos en los que están situados, donde se crean mensajes, compañerismo, carreras y superación. 

En tanto a los aportes que este baile tiene como uso psicológico, detallaré que es un gran recurso para la psicología comunitaria, pues puede ser una gran estrategia para reivindicar o dar una herramienta social, para mejorar su comunidad y expresarse, que los jóvenes logren cuestionarse y puedan crear un hábito de disciplina compañerismo, empatía y sueño, pues, al igual que el fútbol, por ejemplo, es una actividad económica.

Beneficios del hip hop

  • Comunicación y conexión social, relación social, autoaceptación.
  • Expresión y emociones, trabajo en equipo.
  • Bienestar en el estado de ánimo, resiliencia, motivación, disciplina. 
  • Identidad y pertenencia.
  • Innovación y cambio en el comportamiento de la persona.

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La libertad
La libertad
Libertad, poder escribir tu propia esencia
Libertad, descifrar en melodías tu enredadera
La enraizadera
Árboles tocándose
Libertad, expresar tu historia a tu manera
Libertad, decidir qué naturaleza y aspecto quieres domar el día de hoy
La libertad
La libertad
Ellos bailan sin decir más, y al hacerlo más; dicen libertad como son en libertad, definen en albedrad.

Referencias

Storr, A. (2008). La música y la mente: el fenómeno auditivo y el porqué de las pasiones. Paidós: Ibérica. https://books.google.com.pe/books/about/La_m%C3%BAsica_y_la_mente.html?id=tr5wKwwtyT4C&redir_esc=y

Benavides, J. E. (2023). El hip hop urbano como proceso introspectivo para personas privadas de la libertad en los centros de rehabilitación de Tulcán e Ibarra. Universidad Técnica del Norte. https://repositorio.utn.edu.ec/bitstream/123456789/14692/2/FECYT%204308%20TESIS.pdf

CAPÍTULO III: «Cuando las aulas escolares se volvieron del tamaño de las pantallas»

Este artí­culo esta inspirado en una investigación sostenida en las consultas psicológicas con los distintos padres y niños. Por lo que, voy a presentar a un personaje, de nombre José Gabriel, construido para permitirme hacer una simulación de lo que sucede en la vida de los niños mientras cursan sus clases virtuales.

José Gabriel, será caracterizado como un niño de nueve años, estudiante del 3er grado de primaria en un colegio mixto, colegio al que asiste desde que tiene 3 añitos. Vive en un departamento en el 4to piso de un edificio, junto a su hermana Clarita, de 4 años, y a sus dos padres. Su madre trabaja a medio tiempo, vendiendo productos de estética por internet, y su padre es agente inmobiliario.

Normalmente, el padre de José Gabriel lo despierta a las 7am, luego de eso, él se asea, va al comedor a desayunar junto a sus padres y hermanita, y posteriormente, se traslada al espacio asignado para poder hacer sus clases virtuales.

Y así, empieza, su nueva rutina de vida: Hacer click, abrir la plataforma, ingresar su usuario y contraseña, colocarse los audí­fonos, escuchar y observar al profesor(a), hacer las actividades que se indican, como por ejemplo, escribir, dibujar, pintar, leer, resolver, analizar, y en todo el proceso, tratar de aprender.

Nuestro hogar es un espacio privado en el que guardamos todo lo que necesitamos para nuestra supervivencia (alimentos, abrigo, medicinas…), lo solemos complementar con aparatos electrónicos que nos faciliten cumplir con nuestras funciones de vida (cocina/cocinar, lavadora/lavar, televisor/entretenimiento). Aparte de ello, recurrimos a decorarlo con objetos que nos evoquen emociones agradables, como por ejemplo, fotografí­as, cuadros, flores, plantas, etc.

Es como un refugio en donde tratamos de guardar lo que necesitamos, y realmente pasamos tanto tiempo ahí, que ya hemos perdido la cuenta, y lo sentimos hasta como parte nuestra. Es más, si la vida fuese una pelí­cula, para la mayorí­a, nuestro hogar serí­a una de las escenografí­as más frecuentadas.

Hasta antes de la cuarentena, para los niños el hogar podrí­a ser visto cómo un espacio de comodidad. Sin embargo, actualmente, se trata del contexto espacial en donde se han ido materializando todas sus actividades.

Las paredes del colegio, se han pintado del color de nuestra sala, habitación, cuarto de estudios, etc. Resulta interesante reconocer que hoy en día, la casa es el nuevo colegio.

Por todo lo mencionado anteriormente, podemos afirmar que, en nuestros hogares existen muchas distracciones, especialmente para los niños(as) y adolescentes, como por ejemplo, la TV, el celular, los juguetes. Es más, quizá muchos de estos objetos los adquirimos en algún momento de nuestras vidas justamente para «distraer» a nuestros hijos(as).

Continuaré describiendo el caso de José Gabriel, quien desde que inicio la cuarentena, viene desarrollando sus labores académicas en la mesa del comedor. Uno de los motivos de consulta, fue que, él se distraí­a constantemente desde que se sentaba, incluso se tomaba mucho más tiempo del habitual en responder los ejercicios.

Un día de terapia, le pedí­ a su madre que se sentará en el lugar de estudios de José Gabriel, y que hiciera de forma «impulsiva» todo lo que le provocara. Ella inició mirando los cuadraditos de los individuales, luego los levantó y con la mano izquierda pellizco y doblo cada esquina. Después de unos instantes, se sirvió un vaso con jugo color naranja, y se inclinó para mirar hacia abajo de la mesa, notando que, bajo la silla de José Gabriel, habí­a una cajita de madera, enseguida recordó y dijo en voz alta: «Esta es la cajita en dónde le regalamos soldaditos la navidad pasada». Seguido a ello, comenzó a apoyar los pies en la cajita, y notó que la distancia entre la laptop y sus ojos era muy lejana, por lo que, trató de acercarla, pero entonces, no habría espacio para el cuaderno de estudios. Luego de resignarse, comenzó a pintar en una hoja reciclada, y cuándo el lápiz se quedó sin punta, inició la búsqueda del tajador en una cartuchera de interminables útiles de estudio. Luego, se puso de pie, dirigiéndose hacia la cocina, en búsqueda de un tacho de basura… Y así, nos pasamos una hora, ella «sintiéndose niña», y yo, cómo un «detective entendiendo la encrucijada».

«Definitivamente no es lo mismo», pensé. La distancia entre las cosas, la mesa larga y grande, la silla de adultos, la cajita de soldados usada como una especie de apoyo pisa-tierra, la distribución espacial del material académico, la cantidad de estí­mulos…

Del mismo modo, antes de culminar la sesión narrada, la madre de José Gabriel, habí­a tomado dos vasos de jugo, y se habí­a comido dos panecillos. Lógico, pensé, comer es lo que hacemos en la mesa del comedor. Es por esto que, hay que analizar el espacio asignado a nuestros hijos, observar la diferencia en la funcionalidad del ambiente previo, y tratar de disfrazar este nuevo espacio.

Como es evidente, los niños necesitan un espacio tranquilo y agradable donde logren concentrarse para hacer las actividades escolares.

En terapia, con ambos padres de José Gabriel, empezamos retirando los objetos distractores identificados previamente, aplicando la «Técnica de control de estí­mulos», que intenta controlar cualquier estimulo que provoca una conducta, con el objetivo de limitar o retirar las condiciones en las que surge la dificultad conductual.

Aparte de ello, hicimos una lluvia de ideas para «re-decorar» el espacio de estudio, hecho que luego los padres de José Gabriel concretizaran en casa. Y así, quedó fijada como una rutina preestablecida, el tener que hacerlo, antes de iniciar la jornada académica, así cómo el tener que, retornarlo a su forma original cada momento de comida.

Ahora bien, si tenemos un escritorio destinado únicamente para las labores académicas en casa, repensamos si su ubicación facilita el aprendizaje. Normalmente escogemos un rincón de su habitación para colocarlo, pero a veces puede ser interesante, especialmente cuando son más pequeños, reservar un espacio en la sala para ello, así, los podremos supervisar con mayor frecuencia.

Así mismo, para que los niños sientan que cambian de rutina, puedes crearles dos ambientes de estudio. De esa forma, podrán ir alternando en el transcurso del día, acorde a los cursos que lleven en sus clases virtuales, esto también ayuda a mantenerlos en movimiento, y a flexibilizar, de cierto modo, su rutina.

La luz es otro factor clave, la mayorí­a de clases virtuales se dicta en turno diurno, esto facilita que los estudiantes realicen sus actividades con luz natural, aseguremos que la ubicación del escritorio o mesa de estudio, obtenga el mayor beneficio de recibir la luz del día, en base a su posición. Es más frecuente que, en las tardes hagan las tareas escolares, por lo que, resultarí­a interesante, tal cuál se lo sugerí a los padres de José Gabriel, se sienten a leer un libro, a distintas horas del día y comprueben la eficacia de la luz en la consecución de sus objetivos.

Por otro lado, es necesario que la mesa y la silla de estudios, mantengan unas proporciones adecuadas a las medidas del niño(a), y este punto es uno de los más importantes para garantizar la permanencia del niño en el espacio fí­sico, dado que, si se siente incómodo, evadirá la situación, levantándose cada que pueda.

En ese momento de la terapia, ya organizando lo que se pudiera ver de forma externa al proceso de aprendizaje, consideré instruir a José Gabriel, y a sus padres, en la técnica de autoobservación, la que utilizamos para identificar las conductas no observables externamente. Una vez efectuado el entrenamiento, se le entrega una ficha que él pintarí­a con sus diseños favoritos, para que allí anotara cada que, algún hecho o situación acerca de su espacio de estudio le incomodará. A los 5 dí­as de seguimiento, tení­amos tres fichas completas, con datos no previstos, como: «Me da hambre el olor de la comida cuando mamá la prepara», «Suena el timbre de la clí­nica que está al frente a cada rato, y ladran mis perritos», «Me duele la espalda, porque la silla es dura», «No me gusta que atrás mí­o esté la pared y no me pueda mover», etc.

A raíz de estos comentarios, cada día fuimos mejorando el espacio escolar de José Gabriel, y Clarita, su pequeña hermana, quien tuvo la iniciativa de unirse a nuestros objetivos, justo al momento en el que pensábamos en que nombre colocarle a este espacio de estudio, en donde fluyeron las siguientes ideas: «Cuarto de cuadernos», «Colegio en casa», «Espacio de astronautas», etc. A estas alturas, el objetivo es que interioricen el concepto del nuevo espacio.

Una de nuestras últimas aventuras junto a José Gabriel, y su familia, fue emplear la técnica de Arteterapia, para relajarnos y crear decoraciones adecuadas para su espacio académico (Dibujos, notas motivadoras, estante con trofeos, una mascota vegetal, etc.).

Durante este proceso de acomodación del espacio académico, recordemos ir alternando el juego con la comunicación, para consolidar el ví­nculo de confianza con el niño(a).

Hace unos meses, la situación era completamente distinta, cómo hemos podido analizar, la diferencia entre las clases virtuales y las clases presenciales es abismal, y no sólo para José Gabriel. Por esto, es necesario que cambiemos de expectativa, una clase virtual no va a cumplir los mismos criterios que se tomaban en consideracion en una clase presencial, y viceversa.

Tratemos de continuar favoreciendo la adaptación de nuestros niños(as) enfocados en sus necesidades.