Stephanie Alison Fernández Guerra

"La psicología es parte de mi vocación por lo que redacto artículos, para brindar una orientación y desarrollo para quienes lo requieran. Me interesan las áreas con niños, adolescentes y desarrollo social"

Datos importantes sobre la depresión

Depresión… «dolor en el alma”…

Hay todavía, una incógnita aún pendiente, ¿por qué habrá personas más susceptibles a la depresión que otras? Recordemos, estar deprimido no significa estar estancado, ser un fracasado, etc.; tomémoslo como personas que se dejan llevar demasiado por su sentir, un sentir mal encausado…

Diferencias entre la depresión mayor, distimia y trastorno bipolar:

Depresión mayor:

Las personas se sienten mayormente tristes, casi a toda hora del día, tienen cambios en su apetito, pueden comer demasiado o muy poco, tienen problemas de insomnio marcados, pensamientos sobre la muerte y suicidio, perdida de deseo sexual, desencanto por pasatiempos que antes los hacían sentirse bien, ganas de llorar de manera continua, agitación nerviosa, y ansiedad.

Se comete el gran error de que cuando el paciente presenta distimia o depresión leve no se trate el asunto de raíz, que en cuestión de semanas y con pronto diagnostico se podría solucionar¸ lo cual complica mucho el tratamiento y llega a convertirse en depresión mayor.

Distimia o depresión leve:

Si en el transcurso de dos semanas (por lo menos) tenemos los siguientes signos es probable que se tenga distimia. (Publications, 2009)

  • Cansancio o falta de energía.
  • Comer en exceso o falta de apetito.
  • Baja autoestima.
  • Problemas para concentrarse o tomar decisiones.

Es así pues, que un gran número de personas pasamos por la distimia frecuentemente, pero debemos verlo como un estado de alerta en que debemos despertar , abrir los ojos, y pensar en salir cuanto antes de allí.

Trastorno bipolar:

El trastorno bipolar siempre incluye uno o mas episodios de manía caracterizados por un excelente ánimo, sensación de omnipotencia y conducta errática. Con frecuencia también incluye periodos de depresión. Durante un episodio maniaco usted podría sentirse exageradamente alegre, comunicativo o irritado durante una semana o más. También podría experimentar al menos tres de los siguientes síntomas: (Publications, 2009)

  • Sensación de omnipotencia o autoestima exageradamente elevada.
  • Necesidad de dormir mucho menor de lo habitual.
  • Necesidad urgente de hablar.
  • Pensamientos acelerados y facilidad para distraerse.
  • Aumento de la actividad que puede orientarse a lograr una meta o expresarse como agitación.
  • Urgencia por la búsqueda de placer que puede canalizarse en desenfreno sexual, gastar dinero en exceso, con consecuencias desastrosas.

Es probable que entre un episodio y otro el paciente se sienta completamente normal durante meses e incluso años. O que tenga cambios rápidos en el estado de ánimo (lo que se conoce como “ciclo rápido”). El trastorno bipolar adopta muchas formas. Por ejemplo, los síntomas de la depresión y la manía pueden entremezclarse entre ciclos. O bien, también podría no presentar manía exagerada, sino que una versión mas leve conocida como hipomanía. Por lo general, el trastorno bipolar empieza en los primeros años de la adultez. Los índices de suicidio entre las personas con este trastorno son mayores que el promedio. (Publications, 2009)

Imagen 1: trastorno bipolar

Conciencia y depresión:

Parte de sanar es comprender nuestras heridas. ¿Pero si comprendemos, entonces, de dónde proviene todo el dolor que sentimos? El dolor es como una música penetrante que está constantemente en nuestro interior, podemos escucharla, aunque cueste y seguir el melodrama, lo cual es lo mejor. El dolor es una muralla echa para nuestra defensa, aunque suene contradictorio, nuestro cuerpo decide dormir más horas para protegernos de cierta manera, lloramos para darnos cuenta de algo, es así sencillo; porque después de cada tormenta podemos ver las cosas con claridad, aprender y tomar mejores decisiones. A raíz de todo esto, yo me quedo con el pensamiento de la magnífica escritora británica Virginia Woolf: “Me gusta que la gente sea infeliz, porque me gusta que tengan almas”.

Imagen 2: depresión.

Familia y depresión:

La familia, primer núcleo de encuentro que tiene el humano, es sin duda; el vehículo que vaciara todas las futuras emociones y respuestas de afrontamiento, en cada uno.

Por tanto, comprender que no solo basta con amor, para mantener a un nuevo ser; sino de un conjunto de estrategias para su satisfacción. Una persona antes de traer hijos al mundo, debe haber hecho todo lo posible por comprenderse, y lo más recomendable es que lo haya hecho con terapia, y haber curado heridas, haberlas, sobre todo, entendido y procesado para no cargar con estas limitaciones al próximo individuo en camino. Es algo que no se está acostumbrado a hacer (al menos en Latinoamérica), se ve como una ofensa contra la inteligencia y por lo mismo, hay tantos problemas en el matrimonio, con los miembros de la familia y la sociedad respectivamente. Aunque hay buenas noticias al respecto, cada día, se escucha (en la escuela, el trabajo, etc.) que los jóvenes ya no toman a la maternidad o paternidad como algo imprescindible en sus vidas, y sobre todo, están más conscientes de la gran responsabilidad que conlleva traer hijos al mundo; en la actualidad, se busca tener una realización personal y una estabilidad financiera (a pesar de todos los problemas económicos) antes de dar este paso.

imagen 3: familia y depresión

Referencias:

Publications, H. H. (2009). Entendiendo la Depresión. Santiago de Chile: Impact Media.

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