{"id":892,"date":"2020-11-09T04:02:56","date_gmt":"2020-11-09T03:02:56","guid":{"rendered":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/?p=892"},"modified":"2021-11-18T19:04:17","modified_gmt":"2021-11-18T18:04:17","slug":"freud-en-otra-mirada-cartas-de-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/2020\/11\/09\/freud-en-otra-mirada-cartas-de-amor\/","title":{"rendered":"Freud en otra mirada: Cartas de amor"},"content":{"rendered":"\n<p>Sigmund Freud, fundador del psicoan\u00e1lisis. Para bien o para mal, precursor de la Psicolog\u00ed\u00ada. Criticado por muchos y estimado por otros tantos, pero no se trata de eso, lo que les quiero compartir en esta ocasi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Una vez, mientras estaba viendo libros en descuento en una librer\u00ed\u00ada muy conocida de mi ciudad, encontr\u00e9 dos libros recopilatorios de Freud: Tres ensayos sobre la teor\u00ed\u00ada sexual, y Cartas de amor, una selecci\u00f3n de 46 cartas que el pol\u00e9mico doctor le escribi\u00f3 a su, en ese entonces, prometida, Martha Bernays (cabe mencionar que Freud le escribi\u00f3 m\u00e1s de mil quinientas cartas durante toda su vida).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-893\" width=\"480\" height=\"372\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/image.png 458w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/image-300x233.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption>Martha y Sigmund<br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Compr\u00e9 ambos, pero el libro de las cartas fue el que m\u00e1s me llam\u00f3 la atenci\u00f3n por un par de motivos: No esperaba encontrarme con un epistolario rom\u00e1ntico perteneciente a Freud; el t\u00edtulo tan sencillo pero a la vez atractivo y no menos importante, la portada del libro. En ella podemos ver a los futuros esposos: Martha luce formal, con una mirada fija y seria, a pesar de ser una jovencita. Y luego est\u00e1 Freud, tambi\u00e9n jovenc\u00ed\u00adsimo, muy diferente al cl\u00e1sico retrato que la mayor\u00ed\u00ada de nosotros tenemos en la mente, su cabello est\u00e1 m\u00e1s poblado y no peina canas, su barba es m\u00e1s frondosa, y lo m\u00e1s resaltante, su mirada es muy diferente a la que tiene en el semblante duro y casi amargo, de su m\u00e1s famoso retrato. Se puede ver cierta inocencia aun no arrebatada, en unos ojos inspirados, llenos de vitalidad, centrados en las grandes metas que el joven se propon\u00ed\u00ada. Tambi\u00e9n son los ojos de alguien que tiene la seguridad que brinda el saberse amado por la mujer amada.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-895\" width=\"368\" height=\"534\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/image-1.png 261w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/image-1-207x300.png 207w\" sizes=\"auto, (max-width: 368px) 100vw, 368px\" \/><figcaption>La fotograf\u00ed\u00ada original<br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Las cartas compiladas, desarrollan todo lo que les he descrito. En ellas podemos ver a Freud sembrando las semillas de sus objetivos, no solo en lo sentimental como te har\u00ed\u00ada pensar el t\u00edtulo del libro, sino tambi\u00e9n en lo profesional, en lo econ\u00f3mico, en lo social, etc. Pero todo compartido con su amada novia, y casi todo motivado por el amor. Pues el amor, quiz\u00e1s es el motor m\u00e1s fuerte de todos (sin duda alguna, el m\u00e1s bello).<\/p>\n\n\n\n<p>En el contenido de las misivas pude ver que Freud era un rom\u00e1ntico sin remedio, lo que me sorprendi\u00f3 pues no me imaginaba que alguien con su reputaci\u00f3n hubiera sido as\u00ed. Y ni que decir sobre su teor\u00ed\u00ada sexual, que no es un estudio \u00abmuy sensible\u00bb por as\u00ed decirlo, por supuesto que tampoco pretend\u00eda serlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de todo, el doctor termin\u00f3 siendo como casi todo hombre, alguien que cuando est\u00e1 enamorado, se da el permiso de perder el seso, aunque sea un poco. En su caso, nos da distintos resultados, unos con calidad art\u00ed\u00adstica, unos conmovedores y otros inquietantes; que hicieron preguntarme qu\u00e9 hubiera ocurrido si Sigmund Freud se hubiera dedicado al verso o a la prosa, en lugar de la labor acad\u00e9mica. Aqu\u00ed les comparto unas l\u00ed\u00adneas notables:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Empecemos con fuerza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u00ab<em>Yo me sentar\u00e9 en la silla redonda y hablaremos de nuestro futuro, cuando ya no exista diferencia entre el d\u00eda y la noche, y cuando ni las molestias ajenas, ni las despedidas, puedan ya volver a separarnos\u00bb. (Freud, 2017, p. 20)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abHoy no te dejar\u00ed\u00ada separarte de mi lado aunque cayera sobre m\u00ed\u00ad la mayor maldici\u00f3n y tuviese que cargar su peso sobre mis espaldas y no te olvides del desdichado al que hiciste tan incre\u00ed\u00adblemente feliz\u00bb. (p. 22)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abMarty, \u00bfte aburre, que te hable de estas cosas? Estoy seguro que no. Eres tan buena y, entre nosotros, escribes con tanta inteligencia y eficacia, que me das un poco de miedo. Todo esto contribuye a demostrar una vez m\u00e1s la superioridad de la mujer sobre el hombre. Y no tengo nada que perder en este aspecto\u00bb. (p. 46)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>En efecto, todo un rom\u00e1ntico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\"><em>\u00abSi supieras cu\u00e1ntas locuras se alborotan dentro de m\u00ed\u00ad a cada momento&#8230; No obstante, tratar\u00e9 de llegar hasta a ti con la necesaria cordura\u00bb. (p. 25)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abMe siento alegre hoy sin otra raz\u00f3n que la que me proporciona tu carta, y me gustar\u00ed\u00ada o\u00ed\u00adrte hablar y cerrarte la boca de cuando en cuando con un beso\u00bb. (p. 58)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abNecesito el alivio y la expansi\u00f3n de tenerte nuevamente en mis brazos con la misma continuidad con que preciso beber y alimentarme\u00bb. (p. 66)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Una simp\u00e1tica manifestaci\u00f3n de amor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Y con tus cartas, el mundo se torna de nuevo c\u00e1lido, alegre y f\u00e1cil de comprender. Mi dulce amada, no eres una alucinaci\u00f3n ni tienes que ser objeto de una experimentaci\u00f3n qu\u00ed\u00admica\u00bb. (p. 48)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Pensando en el ma\u00f1ana con realismo y seriedad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abSolo me duele mi incapacidad para poder demostrarte mi amor, pero mientras mantengas la fe en m\u00ed\u00ad y me ames, y s\u00e9 que en ambas cosas eres honesta, no hay duda que nos llevaremos bien y seremos capaces de gozar tiempos mejores\u00bb. (p. 32)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Hay gente que s\u00f3lo sabe, seguir su senda en circunstancias favorables. Nosotros, t\u00fa y yo, miraremos hacia adelante y aunque estemos separados y no nos acompa\u00f1e la suerte\u00bb. (p. 52)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>No todo son maravillas, aqu\u00ed un momento de crisis<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Querida, \u00bfes posible que s\u00f3lo seas afectuosa en verano y que en invierno te congeles? Si\u00e9ntate y cont\u00e9stame sobre esto inmediatamente, pues a\u00fan estoy a tiempo de salir y buscarme una novia para los inviernos\u00bb. (p. 83) <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Y ante las pruebas; el consuelo y la esperanza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abPor el contario, me sentir\u00e9 feliz prescindiendo de lo trivial, de lo incierto y de lo ambiguo, para elegir algo tan digno, estimulante y fruct\u00ed\u00adfero como el compartir mi vida contigo\u00bb. (p. 63)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab\u00bfTe das cuenta de toda la clases de limitaciones que amenaza a la felicidad humana y que s\u00f3lo con pensar en esto nos sentimos desdichados? Manteng\u00e1monos unidos y as\u00ed podremos ayudar a las personas queridas\u00bb. (p. 97)<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/124556656_783701302477527_2659659187515519063_n.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-903\" width=\"414\" height=\"231\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/124556656_783701302477527_2659659187515519063_n.jpg 746w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/124556656_783701302477527_2659659187515519063_n-300x167.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Estas l\u00ed\u00adneas expuestas, y seguramente much\u00ed\u00adsimas de las mil quinientas cartas escritas, son testimonio del amor de Freud por su mujer. Lamentablemente, hay espinas en los caminos de rosas, y este matrimonio, puede que haya tenido una espina muy dolorosa. El fantasma de la infidelidad, acecha esta historia de amor; la duda y sospecha de que Sigmund haya enga\u00f1ado a Martha hiere todo lo construido por ambos. \u00bfEstos rumores empezados por Carl Jung -otro referente de la Psicolog\u00ed\u00ada y antiguo disc\u00ed\u00adpulo- hab\u00e1n sido ciertos? Los estudiosos de Freud todav\u00ed\u00ada lo debaten, lo innegable es que la pareja jam\u00e1s se separ\u00f3 y fueron esposos hasta la t\u00e1gica muerte del doctor.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s nunca ocurri\u00f3 nada; quiz\u00e1s Martha, en un acto de virtud o resignaci\u00f3n, perdon\u00f3 la infidelidad, no lo s\u00e9. Sigmund Freud fue un hombre apasionado y no se puede decir exactamente cuan grave fue el da\u00f1o de las llamas de sus pulsiones, tanto a s\u00ed\u00ad mismo como a sus seres queridos y su alrededor. No podemos leer los corazones de la gente, pero s\u00ed\u00ad podemos aprender de los aciertos de otros, as\u00ed mismo podemos prevenirnos de cometer los errores de otros; para dirigir rectamente nuestra propia historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribamos cartas de amor con pu\u00f1o y letra, y con nuestras vidas.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente:\n<\/strong>Freud, S.\n(2017). Cartas de amor. Barcelona: Olmak Trade S.L.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sigmund Freud, fundador del psicoan\u00e1lisis. Para bien o para mal, precursor de la Psicolog\u00ed\u00ada. Criticado por muchos y estimado por otros tantos, pero no se trata de eso, lo que les quiero compartir en esta ocasi\u00f3n. Una vez, mientras estaba viendo libros en descuento en una librer\u00ed\u00ada muy conocida de mi ciudad, encontr\u00e9 dos libros [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":897,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[219,220],"tags":[38,53,54],"class_list":["post-892","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-psicoanalisis","category-relaciones-de-pareja","tag-amor","tag-correspondencia","tag-sigmund-freud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/892","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=892"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/892\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1772,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/892\/revisions\/1772"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media\/897"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}