{"id":7854,"date":"2023-12-31T00:10:32","date_gmt":"2023-12-30T23:10:32","guid":{"rendered":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/?p=7854"},"modified":"2024-03-17T03:21:07","modified_gmt":"2024-03-17T02:21:07","slug":"ese-hoyo-aqui-adentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/2023\/12\/31\/ese-hoyo-aqui-adentro\/","title":{"rendered":"Ese hoyo aqu\u00ed adentro"},"content":{"rendered":"\n<p>Si ya fuera poco (o mucho) lidiar con el dolor f\u00edsico, a muchos se les hace m\u00e1s complejo superar una p\u00e9rdida. Un objeto significativo, un recuerdo, algo que nos recuerde a alguien especial. Tal vez resulta <em>sencillo<\/em>, decirlo cuando uno puede ser el espectador en estos escenarios. No obstante, creemos que solamente el duelo se da por una p\u00e9rdida f\u00edsica. En estas ocasiones se piensa que el duelo se experimenta de modo f\u00edsico cuando, en realidad, hay muchos otros mecanismos o modalidades de c\u00f3mo se vive o manifiesta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Definici\u00f3n:&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La palabra duelo bajo este contexto en su sentido etimol\u00f3gico, se expresa como <em>dolus<\/em> que significa dolor en lat\u00edn, lo cual deriva el verbo <em>dolere<\/em> que se entiende como sufrir pena o doler.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hago con todo esto?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pensar en todo lo que perdimos podr\u00eda resultar una ganancia, entendiendo si esto gener\u00f3 un cambio positivo, porque muchas veces nos negamos a la realidad debido a las altas expectativas que se pueda generar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos entender que en m\u00faltiples investigaciones, el duelo es considerado como un factor de riesgo, y que actualmente se ve avalado y considerado como un factor en diversas enfermedades. Es por eso que algunos autores han estimado que alrededor del 20 % de los pacientes atendidos en hospitales psiqui\u00e1tricos tienden a un duelo no resuelto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estudios tambi\u00e9n realizados en distintos pa\u00edses han encontrado que la experiencia del duelo por muerte de familiares tiene un efecto sobre el sistema endocrino e inmune. Asimismo, un fen\u00f3meno frecuente es el miedo de los dolientes a encontrar la misma enfermedad que acab\u00f3 con la vida del enfermo y tenemos que ver el duelo como un problema de salud en este sentido <em>(elevando la morbilidad y la mortalidad de los dolientes).&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Un claro ejemplo de p\u00e9rdida y duelo es la relaci\u00f3n entre los poetas Horacio Quiroga y Alfonsina Storni, quienes atravesaban el c\u00e1ncer de manera simult\u00e1nea en estado terminal. Una enfermedad que inspir\u00f3 a la poeta argentina a dedicarle uno de los poemas m\u00e1s emotivos a su amigo. Tales l\u00edneas expresan el dolor del duelo por su muerte y el malestar que le gener\u00f3 a Alfonsina ya que sabemos el desenlace que esto signific\u00f3.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/image-17.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7855\" width=\"580\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/image-17.png 693w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/image-17-300x135.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Morir como t\u00fa, Horacio, en tus cabales,<\/em><em><br><\/em><em>y as\u00ed como siempre en tus cuentos, no est\u00e1 mal;<\/em><em><br><\/em><em>un rayo a tiempo y se acab\u00f3 la feria \u2026<\/em><em><br><\/em><em>All\u00e1 dir\u00e1n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No se vive en la selva impunemente,<\/em><em><br><\/em><em>ni cara al Paran\u00e1.<\/em><em><br><\/em><em>Bien por tu mano firme, gran Horacio \u2026<\/em><em><br><\/em><em>All\u00e1 dir\u00e1n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNo hiere cada hora \u2013queda escrito-,<\/em><em><br><\/em><em>nos mata la final.\u201d<\/em><em><br><\/em><em>Unos minutos menos \u2026 \u00bfQui\u00e9n te acusa?<\/em><em><br><\/em><em>All\u00e1 dir\u00e1n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>M\u00e1s pudre el miedo, Horacio que la muerte<\/em><em><br><\/em><em>que a las espaldas va.<\/em><em><br><\/em><em>Bebiste bien, que luego sonre\u00edas \u2026<\/em><em><br><\/em><em>All\u00e1 dir\u00e1n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00e9 que la mano obrera te estrecharon,<\/em><em><br><\/em><em>mas no si Alguno o simplemente Pan,<\/em><em><br><\/em><em>que no es de fuertes renegar su obra \u2026<\/em><em><br><\/em><em>(M\u00e1s que t\u00fa mismo es fuerte quien dir\u00e1.)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Alfonsina Storni<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Etapas del duelo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como toda experiencia humana el duelo es un proceso, el cual se comprende en cinco etapas:<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la psiquiatra suiza Elisabeth K\u00fcbler-Ross, en su libro <em>On death and dying<\/em> (<em>Sobre la muerte y el morir<\/em>), estudio que se realiz\u00f3 en pacientes terminales en la Universidad de Chicago, nos explica tambi\u00e9n que este proceso resulta ser de forma sucesiva, sin embargo, insiste que el duelo no es un proceso que sea lineal o r\u00edgido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Negaci\u00f3n:&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La p\u00e9rdida es la reacci\u00f3n que se produce frente a un estado de <em>shock<\/em> y un embotamiento emocional incluso en un aspecto cognitivo esta fase del duelo implica una negaci\u00f3n a dicha p\u00e9rdida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ira:&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Debido a la negaci\u00f3n esto puede desencadenar sentimientos de frustraci\u00f3n que van asociados a mucha impotencia respecto a la incapacidad de no poder cambiar o modificar las circunstancias de la p\u00e9rdida, la frustraci\u00f3n lleva a que el enfado, y la ira se vuelve un proceso mucho m\u00e1s complejo, asimismo, se atribuyen a sentimientos de culpa como mecanismos de poder salvaguardar el estado emocional de la persona.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Negociaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se expresa aquella esperanza que se experimenta y se desea por la p\u00e9rdida se anhela volver a vivir la vida como era antes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Depresi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s consciente de la p\u00e9rdida y se puede expresar la tristeza y tambi\u00e9n el rechazo hacia los otros, mostrando la incertidumbre y el miedo es en este momento, donde se debe brindar m\u00e1s apoyo hacia la persona que est\u00e1 pasando una crisis notable frente al duelo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aceptaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan lo que nos comenta K\u00fcbler-Ross en el modelo, la aceptaci\u00f3n es el \u00faltimo estadio de calma asociado a la comprensi\u00f3n de la p\u00e9rdida o de los fen\u00f3menos asociados relacionados a esta \u00faltima etapa inevitable de la p\u00e9rdida o del proceso del duelo. Es un proceso de reflexi\u00f3n y retrospecci\u00f3n acerca de esta etapa final.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sabemos que el duelo no solo es por la p\u00e9rdida de un ser querido, un objeto material de mucho valor simb\u00f3lico, sino tambi\u00e9n se puede hablar de duelo por la patria que nos vio nacer. Tal es el caso de la poeta uruguaya Cristina Peri Rossi. Quien se exili\u00f3 en Espa\u00f1a durante la dictadura de su pa\u00eds en 1972 abrazando un nuevo hogar en la madre patria, siendo m\u00e1s espec\u00edficos en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria. A\u00f1os m\u00e1s tarde, en el 2021, ser\u00eda galardonada con el premio Miguel de Cervantes por su amplia trayectoria, que, por supuesto, abarca los grandes conflictos y dilemas que ocasiona el exilio.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-us.googleusercontent.com\/GRb7tfqTEP7wGww_rrw0PlZv-1uT-JgF7JsrrwQIAnD2HcV9Le38jdjQ4m_Pav32GvUCUynvk4p_Q2SD7bb8K38kfNT4ltLJnNkgTyZGfsiFSy4EfGgqBypNcayVrmg_e05JKOUngtyqGbxCKq71k68r2qAkA82V\" alt=\"\" width=\"427\" height=\"240\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>Dedicatoria&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>A Mercedes Costa<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A todos aquellos navegantes&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;argonautas de un pa\u00eds en ruinas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>desaparecidos en diversas traves\u00edas,&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>varias,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que un d\u00eda emprendieron navegaciones&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>de inciertos desenlaces.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Cristina Peri Rossi<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, entendemos que tambi\u00e9n el sufrimiento humano que se encuentra adherido a nuestra condici\u00f3n puede ser causado por diversas causas y supeditado por m\u00faltiples factores, siendo estos distintos. Sin embargo, es un proceso sumamente normal, en el cual se debe evitar el mayor da\u00f1o y poder superarlo, o, en su defecto, vivir comprendiendo y entendiendo ese duelo en nuestra vida. Es por esto que el duelo representa p\u00e9rdida en el sentido amplio de la palabra y se puede subdividir en <strong><em>distintos tipos de duelo.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li><strong><em>Duelo: <\/em><\/strong>El duelo normal como lo conocemos, se caracteriza por ese estado de pensamientos repetitivos que nos recuerdan con particularidad aquellos sucesos antes, durante, e incluso, despu\u00e9s de la p\u00e9rdida; habitualmente, es un proceso que alcanza la superaci\u00f3n en un plazo no superior entre los seis meses a un a\u00f1o.&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"2\"><li><strong><em>Duelo anticipado:<\/em><\/strong> Como su nombre lo dice, se manifiesta antes de que ocurra la p\u00e9rdida, un ejemplo de esto es cuando se diagnostica alguna enfermedad: la persona comienza a experimentar de manera prolongada y anticipada el sufrimiento inevitable de la p\u00e9rdida, y requiere el apoyo de seres queridos para poder superar el dolor f\u00edsico emocional o intelectual que este le puede causar en el futuro m\u00e1s pr\u00f3ximo.&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"3\"><li><strong><em>Duelo sin resolver:&nbsp;<\/em><\/strong>Este tipo de duelo se sigue manifestando a\u00fan cuando el tiempo haya pasado de manera prolongada, entre un periodo de 18 a 24 meses (periodo normal de duelo). El dolor que se puede presentar incapacita a la persona a que sea capaz de seguir con su vida y asimile los cambios que ocasiona la p\u00e9rdida, incluso es probable que conserve muchas cosas o propiedades de la persona que se fue, lo que podr\u00eda producir conductas asociadas que generar\u00edan a\u00fan m\u00e1s complicaciones.&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"4\"><li><strong><em>Duelo cr\u00f3nico:&nbsp;<\/em><\/strong>El dolor cr\u00f3nico es muy parecido al duelo prolongado, sin embargo, este manifiesta una duraci\u00f3n excesiva que nunca llega a una conclusi\u00f3n satisfactoria. La persona que lo sufre es muy consciente de que no consigue terminar con el dolor que padece por la p\u00e9rdida, incluso manifiesta el malestar hasta la propia muerte o t\u00e9rmino de su vida.&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"5\"><li><strong><em>Dolor ausente:<\/em><\/strong> Se produce cuando la persona est\u00e1 en una constante negaci\u00f3n sobre dicha p\u00e9rdida y manifiesta esperanza de modo infundado, padece un intenso cuadro de ansiedad y queda detenida en la primera parte de la evoluci\u00f3n del duelo, es decir, en la negaci\u00f3n.&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"6\"><li><strong><em>Duelo retrasado o aplazado:<\/em><\/strong> El individuo muestra una reacci\u00f3n insuficiente al momento de la p\u00e9rdida, muchas veces, luce como una persona aparentemente fuerte capaz de lidiar con la situaci\u00f3n, y esto se debe a que puede presentar una falta de apoyo social, as\u00ed como sentirse abrumado frente a la p\u00e9rdida. Sin embargo, tambi\u00e9n podr\u00eda reaccionar de forma exagerada por contener todo el dolor que se acumula en dicha circunstancia.&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"7\"><li><strong><em>Duelo inhibido:<\/em><\/strong> A diferencia del duelo ausente, este no se manifiesta como un mecanismo de defensa para evitar o rehusar el dolor de la p\u00e9rdida, sino m\u00e1s bien, se presentan problemas de \u00edndole som\u00e1tico, incluso diversas manifestaciones o limitaciones del individuo le piden expresar el duelo.&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Muchas veces, el proceso de duelo es una oportunidad de transformaci\u00f3n. Ese es el caso del poeta argentino Juan Gelman, quien, a fines de 1989, recibi\u00f3 la grata noticia (pese a una larga espera de trece a\u00f1os) de que gracias al equipo de antropolog\u00eda forense argentino y mediante investigaciones y exhumaciones, identificaron a su hijo Marcelo Ariel, quien fue secuestrado junto con su hermana Nora Eva, y tambi\u00e9n la&nbsp;esposa de su hijo, Mar\u00eda Claudia, y un amigo de su familia, quienes hab\u00edan sido retenidos y llevados al centro clandestino de detenci\u00f3n de Orletti, en el barrio porte\u00f1o de Floresta. Mar\u00eda se encontraba con siete meses de embarazo al momento del secuestro; fue llevada al Uruguay donde fue asesinada luego de dar a luz. Sin tener conocimiento del sexo de su nieto o nieta, Juan Gelman le dedica una linda carta:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Carta abierta a mi nieto (fragmento)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me resulta muy extra\u00f1o hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No s\u00e9 si sos var\u00f3n o mujer. S\u00e9 que naciste&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora ten\u00e9s casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto ser\u00e1s mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 a\u00f1os para siempre. So\u00f1aban mucho con vos y con un mundo m\u00e1s habitable para vos. Me gustar\u00eda hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en m\u00ed lo que de tu padre tengo: los dos somos hu\u00e9rfanos de \u00e9l. Para reparar de alg\u00fan modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetr\u00f3 la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.<\/p>\n\n\n\n<p>Escrita en 1995 y publicada en Brecha, el 23 de diciembre de 1998.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-us.googleusercontent.com\/PClpZBxWxf_yd6XsE9zCHocdpzaKHpBZJlJnqAR92cAyME4qMlcLHWOe52bBYVlIiFIFMrdzsQzMbbev7AQPYzQWuZoF_CnqeY_JClR1G9ihpecZPzoWfAQVrtkHU0xu4J3FVukz4loixJHISQPXkbFmPjrN5TVa\" alt=\"\" width=\"263\" height=\"338\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Finalmente, en el 2000, el poeta y periodista conoci\u00f3 a su nieta, Macarena, de 24 a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Recordemos que superar el duelo no es sin\u00f3nimo de resignaci\u00f3n, sino la aceptaci\u00f3n hac\u00eda nuevos cambios en nuestra vida. Muy por el contrario, lo que perdimos se har\u00e1 presente, de alguna u otra manera, y comenzar a disfrutar de nuevo nuestras rutinas no es una traici\u00f3n a ese recuerdo, sino una reafirmaci\u00f3n a algo mucho mejor, el camino a la felicidad desde otra arista del cristal. Confiemos en los procesos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Referencias&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda-Viniegras, C., Grau, J., Infante, O. (2014). Duelo y proceso salud-enfermedad en la Atenci\u00f3n Primaria de Salud como escenario para su atenci\u00f3n.&nbsp;<em>Revista Cubana de Medicina General Integral<\/em>,&nbsp;<em>30<\/em>(1), 121-131. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/scielo.sld.cu\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252014000100012\" target=\"_blank\">http:\/\/scielo.sld.cu\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252014000100012<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>K\u00fcbler-Ross, E. (1969). On death and dying. New York: The Macmillan Company.<\/p>\n\n\n\n<p>Storni, A. (1968). Poes\u00edas Completas. Buenos Aires: Soc. Editora Latino Americana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si ya fuera poco (o mucho) lidiar con el dolor f\u00edsico, a muchos se les hace m\u00e1s complejo superar una p\u00e9rdida. Un objeto significativo, un recuerdo, algo que nos recuerde a alguien especial. Tal vez resulta sencillo, decirlo cuando uno puede ser el espectador en estos escenarios. 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