{"id":7524,"date":"2023-08-26T03:14:55","date_gmt":"2023-08-26T01:14:55","guid":{"rendered":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/?p=7524"},"modified":"2023-12-30T22:58:13","modified_gmt":"2023-12-30T21:58:13","slug":"destruir-una-flor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/2023\/08\/26\/destruir-una-flor\/","title":{"rendered":"Destruir una flor"},"content":{"rendered":"\n<p>A veces, hablar del siguiente tema puede ser dif\u00edcil, pero les contar\u00e9 un poco de lo que me toc\u00f3 ver. Si yo no hubiera tenido estos conocimientos quiz\u00e1 hubiese sido solo una expectadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Conoc\u00ed a una persona que, por no saber sobre estos temas, termin\u00f3 destruyendo un futuro. Esta persona era madre de dos hijas, desde muy peque\u00f1as las crio en un hogar donde hab\u00eda mucha violencia. Discut\u00eda demasiado con su esposo, delante de sus hijas, sin saber que ellas sufr\u00edan.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que las\u00a0discusiones\u00a0son parte de la vida. Y tenemos distintos tipos: desde las negociaciones en las que se intercambian ideas para llegar a un acuerdo, hasta las\u00a0peleas\u00a0en las que no faltan los agravios, las burlas y otras afrentas. Estas situaciones, sin embargo,\u00a0dejan heridas\u00a0en quienes participan de ellas, y tambi\u00e9n (a veces muy graves), en los ni\u00f1os que se ven involucrados.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh6.googleusercontent.com\/c3SiOD346zIZRPhexYHMvCM3ugRMAEMfOvmlPSjZ8CFYbzQTaI7C74ZvnbEVI7s9sHmWTPsODUeO_Ja3JZ6Aw-lFXEdz8sJ_EJW2Fvi46ICsz5aje2Tf_7CDtKgUKtfE51hzCZ1H29Tzfmlo4owqSb1Ga9Oea35V\" alt=\"El cerebro del ni\u00f1o por Alvaro Bilbao - Que tristeza se ve en la cara de los  ni\u00f1os testigos de peleas y discusiones. La raz\u00f3n es as\u00ed de sencilla. Cada  ni\u00f1o lleva\" width=\"357\" height=\"357\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pasa cuando discutimos delante de nuestros hijos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En su art\u00edculo, el profesor Harold concluye que una amplia selecci\u00f3n de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica, desarrollada desde la d\u00e9cada de 1930 en torno a la psicolog\u00eda del ni\u00f1o (junto a una variedad de trabajos experimentales y de seguimiento a largo plazo), demuestra que los menores expuestos al conflicto, pueden experimentar una mayor\u00a0frecuencia card\u00edaca\u00a0y tener\u00a0desequilibrios en las hormonas\u00a0relacionadas con el estr\u00e9s. Todo eso puede ocurrir desde una edad tan temprana como los seis meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es posible que sufran\u00a0retrasos en el desarrollo del cerebro, problemas de sue\u00f1o, ansiedad, depresi\u00f3n y problemas de comportamiento. Aquellos ni\u00f1os que ven peleas menos intensas, pero por un periodo continuado, tambi\u00e9n pueden desarrollar los mismos problemas. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El \u00abmaltrato leve\u00bb no existe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cabe agregar que los ni\u00f1os y las ni\u00f1as viven las disputas de forma distinta. El profesor Harold, en un art\u00edculo publicado en la revista de psicolog\u00eda<em>\u00a0El desarrollo del ni\u00f1o<\/em>, sostiene que mientras los ni\u00f1os suelen experimentar problemas de comportamiento, las ni\u00f1as se ven m\u00e1s implicadas emocionalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Si estas discusiones se manejan de una manera adecuada, puede ser una gran oportunidad para que los hijos adquieran habilidades de cara a que, cuando ellos tengan que enfrentarse a esas mismas situaciones, puedan resolverlas de manera efectiva, y tengan control sobre sus emociones.<\/p>\n\n\n\n<p>Si estas discusiones se realizan desde el respeto, sin alzar la voz, sin utilizar insultos, ni chantajes emocionales, los hijos podr\u00e1n desarrollar destrezas para manejar estas situaciones de conflicto con otros ni\u00f1os, y, posteriormente, en su edad adulta.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/image-1-1024x576.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7526\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/image-1-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/image-1-300x169.jpeg 300w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/image-1-768x432.jpeg 768w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/image-1.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En cambio, si estas discusiones son expresadas desde la agresi\u00f3n, los ni\u00f1os van a imitar estos comportamientos de los padres, y repetir\u00e1n esas conductas en el trascurso su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestros hijos son como una esponja, y mucho m\u00e1s si son peque\u00f1os; ellos no solo hacen lo que nosotros hacemos, sino tambi\u00e9n lo que decimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>\u201cEl aprendizaje es bidireccional: nosotros aprendemos del entorno, y el entorno aprende y se modifica gracias a nuestras acciones\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Albert Bandura<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Investigaciones anteriores ya hab\u00edan demostrado que las conductas agresivas pueden afectar al desarrollo del comportamiento. El famoso experimento de Albert Bandura, nos puede servir de ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Experimento del mu\u00f1eco Bobo: un modelo de agresi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Bandura no estaba de acuerdo con la postura de los\u00a0<a href=\"https:\/\/lamenteesmaravillosa.com\/de-la-ciencia-del-alma-a-la-ciencia-de-la-conducta\/\">conductistas<\/a>,\u00a0porque consideraba que subestimaban la dimensi\u00f3n social del comportamiento humano. Por ello,\u00a0enfoc\u00f3 su estudio en la interacci\u00f3n entre el aprendiz y el entorno, para explicar los procesos de aprendizaje.\u00a0Para ello,\u00a0puso en marcha su famosa y mundialmente conocida investigaci\u00f3n:\u00a0el experimento del mu\u00f1eco Bobo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el escenario del modelo\u00a0<a href=\"https:\/\/lamenteesmaravillosa.com\/5-senales-de-agresividad-encubierta\/\">agresivo<\/a>, el adulto comenzaba jugando con los juguetes de la sala, durante un minuto aproximadamente. Despu\u00e9s de este tiempo,\u00a0el modelo agresivo iniciaba un comportamiento violento hacia el mu\u00f1eco,\u00a0peg\u00e1ndole o utilizando un martillo de juguete para golpearlo en la cara. En el modelo no agresivo, el adulto jugaba sin m\u00e1s con el mu\u00f1eco. Y, por \u00faltimo,\u00a0en el grupo control no exist\u00eda observaci\u00f3n previa de interacci\u00f3n con ning\u00fan modelo.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante,\u00a0los ni\u00f1os fueron pasando, uno a uno, a la sala con los juguetes y el mu\u00f1eco Bobo. Estos fueron grabados con c\u00e1maras para registrar su comportamiento\u00a0tras haber contemplado las formas de actuar de los modelos adultos.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a los resultados referidos a las diferencias de g\u00e9nero, estos apoyaron firmemente la predicci\u00f3n de Bandura de que&nbsp;los ni\u00f1os estaban m\u00e1s influenciados por los modelos de su g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, entre los ni\u00f1os que hab\u00edan estado presentes en el escenario del modelo agresivo, el n\u00famero de ataques f\u00edsico exhibidos fue mayor en los ni\u00f1os que en las ni\u00f1as. Es decir,&nbsp;los ni\u00f1os mostraron m\u00e1s agresividad cuando se expusieron a los modelos masculinos agresivos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/rlP1Vb-MM4XZIMWGpS3CyBwH2o56R70PUxbTI6iSPAc0cZe75Nbs6-gfncOlk09X45CMJiCTZBJmRgFMeHzKvUGWmHAsrxdGGzehECf3ygkt10PcGu0un6u7un5Zg3gp69d_onDphkJr3ED09ORysQDmOo6QeAER\" alt=\"Im\u00e1genes del experimento del mu\u00f1eco Bobo\" width=\"439\" height=\"249\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u00ab<strong>Prepara a tu hijo para la vida no la vida para tu hijo<\/strong>\u00ab<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Tim Elmore<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 esperamos de nuestros hijos?\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Debemos de tener claro que algo hay que ofrecerles, porque ellos lo esperan. Ellos nos observan constantemente, esperan ver aquello que le d\u00e9 sentido a su vida, un \u201calgo\u201d donde apoyarse, para crecer con estabilidad y firmeza. Y de esta manera, crear su propio criterio de la vida, algo a partir de lo cual, puedan tomar sus propias decisiones. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 no empezamos con nosotros mismos? Si hemos vivido en un hogar donde hubo violencia, cortemos esos lazos que nos conectan al pasado. Comencemos un hogar sano, sin violencia, sin discusiones. Hagamos la diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>BBC Mundo (2018). Qu\u00e9 efectos tienen sobre los hijos las peleas de sus padres frente a ellos. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-43618412\" target=\"_blank\">https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-43618412<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El Mundo (s\/f). La crianza con violencia perjudica el desarrollo del cerebro de los ni\u00f1os y causa da\u00f1os a largo plazo. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/saposyprincesas.elmundo.es\/consejos\/salud-infantil\/crianza-violencia-cerebro-ninos\/\" target=\"_blank\">https:\/\/saposyprincesas.elmundo.es\/consejos\/salud-infantil\/crianza-violencia-cerebro-ninos\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Prieto, M. (2022). El experimento del mu\u00f1eco Bobo y la agresividad. <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/lamenteesmaravillosa.com\/el-experimento-del-muneco-bobo-y-la-agresividad\/\" target=\"_blank\">https:\/\/lamenteesmaravillosa.com\/el-experimento-del-muneco-bobo-y-la-agresividad\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Soler, A. [P\u00edldoras de Psicolog\u00eda] (2018). El experimento del mu\u00f1eco bobo: un modelo de agresi\u00f3n [Archivo de video].<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"El experimento del mun\u0303eco bobo: un modelo de agresio\u0301n\" width=\"648\" height=\"365\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/3G_XoTkj4c8?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces, hablar del siguiente tema puede ser dif\u00edcil, pero les contar\u00e9 un poco de lo que me toc\u00f3 ver. Si yo no hubiera tenido estos conocimientos quiz\u00e1 hubiese sido solo una expectadora. Conoc\u00ed a una persona que, por no saber sobre estos temas, termin\u00f3 destruyendo un futuro. Esta persona era madre de dos hijas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":7526,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[213,223,8],"tags":[336,559,197,32,477,560,31],"class_list":["post-7524","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-familia","category-fundamentos-de-la-psicologia","category-psicologiainfantil","tag-agresion","tag-albert-bandura","tag-crianza","tag-infancia","tag-maltrato","tag-muneco-bobo","tag-ninos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7524","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7524"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7524\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7527,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7524\/revisions\/7527"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7526"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7524"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7524"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}