{"id":4980,"date":"2021-11-22T21:05:18","date_gmt":"2021-11-22T20:05:18","guid":{"rendered":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/?p=4980"},"modified":"2021-11-24T14:41:28","modified_gmt":"2021-11-24T13:41:28","slug":"el-misterio-de-la-experiencia-del-dolor-humano-a-la-luz-de-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/2021\/11\/22\/el-misterio-de-la-experiencia-del-dolor-humano-a-la-luz-de-la-fe\/","title":{"rendered":"El Misterio de la Experiencia del Dolor Humano a la Luz de la Fe"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En la vida del hombre se deslumbra un peregrinar del sufrimiento, que se manifiesta a trav\u00e9s de experiencias tangibles y palpables. Estas a su vez&nbsp; aparece una inc\u00f3gnita constante que nos persigue y es&nbsp; \u00bfpor qu\u00e9?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo, se presenta como un hecho personal y concreto. Este terreno es mucho m\u00e1s vasto, mucho m\u00e1s variado. El hombre sufre de modos diversos. El dolor es algo&nbsp;todav\u00eda m\u00e1s amplio&nbsp;que la enfermedad, m\u00e1s complejo y a la vez a\u00fan m\u00e1s profundamente en la humanidad misma. Toma distinci\u00f3n como fundamento de la doble dimensi\u00f3n del ser humano, tanto el elemento corporal y espiritual como el inmediato o directo sujeto de padecimientos. Porque no solo se transmite de forma corp\u00f3rea sino que traspasa el alma, lo m\u00e1s hondo de nuestro ser, lo transgrede y lo hiere.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos que el dolor es un componente muy ligado a la existencia humana. Pero m\u00e1s que ser una experiencia \u00edntima y personal se convierte en una experiencia colectiva que nos invita a todos a reflexionar en la solidaridad y en la generosidad. Todos padecemos de similares males y somos propensos a ellos por m\u00faltiples razones que a\u00fan no entendemos. A veces cuestionamos si es cosa de un mero destino ya antes escrito o predestinado para toda la humanidad, si es obra de una inteligencia superior o resultado del libre albedr\u00edo del hombre, es la constante pregunta que se debe esclarecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos vemos tambi\u00e9n transcurrir en el espacio y en el tiempo, sentimos que a veces algunos dolores son tan duraderos que son m\u00e1s grandes que hasta nuestra propia voluntad. Esta misma ausencia de bienestar hace que nuestro esp\u00edritu de lucha se desvanezca\u2026 pero vale preguntarse, \u00bfRealmente vale la pena que sea as\u00ed?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Y llegamos a m\u00e1s inc\u00f3gnitas consecutivamente, para caer en un \u00bfPara qu\u00e9?, es decir, un volver al sentido, la raz\u00f3n, un contenido, un concepto, un sustento, estamos en la b\u00fasqueda constante de ese algo que amortig\u00fce este padecimiento. No es nada f\u00e1cil encontrar una respuesta satisfactoria para tan grande abismo que se nos representa en frente y que por ende se debe de enfrentar.<\/p>\n\n\n\n<p>Es pues, el dolor que siempre ha sido un asunto crucial dentro de la variedad de cuestiones que ocupan los pensamientos del ser humano, y jam\u00e1s debe ser ajeno para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>La miseria del mundo se hace m\u00e1s denso debido a lo complejo que se ha vuelto, y a los diversos sucesos y acontecimientos que han surgido a lo largo de la historia que vamos transformando a la humanidad misma, es decir, somos nosotros parte de este proceso. Pero es necesario esclarecer que no todo padecer procede por cuestiones intr\u00ednsecas a los hombres sino m\u00e1s bien que son intr\u00ednsecas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"580\" height=\"330\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/images-3.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4982\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/images-3.jpeg 580w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/images-3-300x171.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El mismo hecho de la libertad humana y el uso que le damos y ejercemos gracias a ellas es lo que puede ser crucial en esta premisa.&nbsp; \u00bfPero en alg\u00fan&nbsp; momento nos hemos preguntado qu\u00e9 ser\u00eda de nosotros sin la experiencia del dolor? Realmente no ser\u00eda el mundo tal como lo conocemos, y quiz\u00e1s muchas otras cosas no existir\u00edan si fuese as\u00ed: la generosidad, la solidaridad, la caridad, incluso el mismo amor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 sentido podr\u00eda tener realmente? Vemos algo que existe que se quebr\u00f3, se corrompi\u00f3 dentro del hombre y qued\u00f3 como una marca cuando se clava una tachuela en la madera y al sacarla se deja una huella, una se\u00f1al de que algo pas\u00f3 justo ah\u00ed. Es por el pecado como todos los males entran en la existencia del hombre y que en nuestra finitud se hace sentir fielmente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quedamos desamparados en la nada, arrojados, frente al mundo que se desmorona y se derrumba en el dolor que no abre paso a salvaci\u00f3n alguna.&nbsp; Se presenta ante nosotros un vac\u00edo existencial al cual estamos expuestos y propensos; lacerados estamos frente a una acidia. Pero el panorama se ampl\u00eda a trav\u00e9s de la fe, de aquella de la cual nos hab\u00edamos olvidado.<\/p>\n\n\n\n<p>Entra la fe al rescate, en medio de la miseria en donde el ser humano est\u00e1 inmerso.&nbsp; Una peque\u00f1a fuerza misteriosa que empuja. Fuente de esperanza. Ni\u00f1a peque\u00f1ita, due\u00f1a de nada.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se ejerce pues aceptaci\u00f3n&nbsp; del dolor que no es pasivo, o de una resignaci\u00f3n frente a la adversidad. La aceptaci\u00f3n es activa y nace de la fe. As\u00ed, antes que los hechos ocurran, debemos hacer todo lo posible por lograr lo deseado y lo que suponemos favorable, pero ante los acontecimientos dolorosos ya ocurridos debemos aceptarlos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/images.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4983\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/images.jpeg 640w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/images-300x169.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Presupone la fe en una ilimitada totalidad de sentido, la fe en que el universo en su conjunto descansa dentro de un contexto de sentido. S\u00f3lo desde ah\u00ed tiene raz\u00f3n preguntar sobre el sentido del dolor en nuestras vidas. Tal pregunta se plantea ante todo all\u00ed donde se cree en un Dios omnipotente y bueno, es decir, all\u00ed donde, por tanto, es posible preguntar: c\u00f3mo se armoniza ese hecho con la existencia del dolor en el mundo?<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, cuando la soluci\u00f3n ya no est\u00e1 en nuestras manos, lleg\u00f3 la hora del abandono, que no es fatalismo sino una entrega confiada a la voluntad de Dios. En realidad, la genuina aceptaci\u00f3n cristiana brota del convencimiento de que el hombre no sabe lo que le conviene a su experiencia. Pero es a trav\u00e9s de esa fe muestra de amor infinito fuente de salvaci\u00f3n eterna en la tribulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por eso que la vida y sobre todo la cristiana exige que el hombre transite con valor su propia existencia, lo que implica, indudablemente, asumir el dolor. Existe, adem\u00e1s, una oculta conexi\u00f3n entre el dolor y la dicha; entre la agon\u00eda y la felicidad, y es por eso que ambas experiencias hacen posible la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>El sentido del dolor y del padecer humano es, en definitiva, un misterio que, al igual que el prop\u00f3sito de la propia existencia terrenal, escapa a la comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en la experiencia del dolor cuando el hombre puede percibir mejor su condici\u00f3n de criatura<em>&nbsp;<\/em>finita. Pero si bien esta carencia puede acercarnos a Dios, tambi\u00e9n puede alejarnos y as\u00ed ante el dolor muy intenso, y nos puede ser presas de la confusi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La vida, en el fondo, es un permanente desaf\u00edo hacia el auto-crecimiento y, vista de este modo, sin la existencia de la desdicha o del dolor, se desvanecer\u00e1 la experiencia terrenal del hombre como un acontecer carente de sentido. As\u00ed, un mundo sin pecado ser\u00eda un mundo est\u00e1tico, donde la existencia del hombre se convertir\u00eda en un hecho in\u00fatil y en una vida&nbsp;sin lucha ni que combatir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"168\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/images-1.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4984\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Y quien dio pie de lucha por amor fue Jes\u00fas en el madero, \u00c9l ya venci\u00f3 la agon\u00eda del dolor a trav\u00e9s de la cruz. El nos introduce a la vida eterna y a su acci\u00f3n salv\u00edfica. Esta liberaci\u00f3n debe ser realizada por el Hijo unig\u00e9nito mediante su propio sacrificio. Y en ello se manifiesta el amor, el amor infinito, tanto de ese Hijo unig\u00e9nito como del Padre, que por eso&nbsp; da&nbsp; a su Hijo. Este es el amor hacia el hombre, el amor por el&nbsp; mundo, el amor salv\u00edfico. El hombre muere, cuando pierde&nbsp; la vida eterna. Lo contrario de la salvaci\u00f3n no es, pues, solamente el sufrimiento temporal, no cualquiera, sino el definitivo: la p\u00e9rdida de la vida eterna, el ser rechazados por Dios, la condenaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado de la obra salv\u00edfica de Cristo, el hombre existe sobre la tierra&nbsp;con la esperanza de la vida y de la santidad eternas. Y aunque la victoria sobre el pecado y la muerte, conseguida por Cristo con su cruz y resurrecci\u00f3n no suprime los dolores temporales de la vida humana, ni libera del padecer toda la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica de la existencia humana, sin embargo, esta victoria&nbsp;proyecta una luz nueva,&nbsp;que es la luz de la salvaci\u00f3n. Cristo se acerc\u00f3 al mundo&nbsp; porque lo asumi\u00f3 en todas sus formas, hasta la muerte, para alcanzar la salvaci\u00f3n del hombre. La cruz de Cristo se ha convertido en una fuente de la que brotan manantiales de agua viva.&nbsp; Es en ella donde el cristiano tiene que plantearse el sentido. El evento de la Cruz de Cristo, que revela el \u201cmodo de ser\u201d de Dios, y es por tanto fuente de sabidur\u00eda para el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo hombre en su cruz puede hacerse part\u00edcipe de la cruz de Cristo. Por este motivo todo hombre tiene su participaci\u00f3n en la redenci\u00f3n y est\u00e1 llamado a participar con su pasi\u00f3n. Desde este punto de vista, desde la fe, el dolor adquiere un nuevo significado. Es una prueba a la que se ve sometida la humanidad de la que brota la esperanza. El hombre al descubrir por la fe el&nbsp; redentor, Cristo, descubre al mismo tiempo en \u00e9l sus propias carencias, las revive mediante la fe, enriquecidos con un nuevo contenido y con un nuevo significado. Y est\u00e1 en nosotros la virtud de la constancia al soportar el malestar con la convicci\u00f3n de que el dolor no prevalecer\u00e1. Es as\u00ed como, a los que sufren y participan en los sufrimientos de Cristo lo hacen por el reino de Dios, y por ello, les da la esperanza de aquella gloria de la resurrecci\u00f3n, unida a la Pasi\u00f3n. El hombre, al descubrir por la fe el sufrimiento redentor de Cristo, descubre al mismo tiempo en \u00e9l sus propias cruces, &nbsp;los revive mediante la fe,&nbsp;enriquecidos con un nuevo contenido y con un nuevo significado.<\/p>\n\n\n\n<p>Coexiste una l\u00f3gica o raz\u00f3n que se convertir\u00eda en irracionalidad si se obstinaba en permanecer en las cosas que no puede ella descubrir por su propia luz y en cerrar los ojos ante una luz superior que le hace verlas. Porque lo que la revelaci\u00f3n nos comunica no es simplemente algo incomprensible sino un significado comprensible que no puede ser percibido ni probado por hechos naturales, ya que esto es algo inagotable, que cada vez nos hace conocer de s\u00ed mismo lo que quiere, pero en s\u00ed mismo es transparente y para nosotros lo es en la medida en que nosotros recibimos la luz, y es fundamento para un nuevo entendimiento de los hechos naturales que se revelan como hechos que no son \u00fanicamente naturales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed como la inteligencia natural percibe que hay algo m\u00e1s de lo que ella puede llegar a ver sola, pero que a la vez, eso que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1, no lo puede conocer sin ayuda de otra luz, la de la fe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jesucristo mismo nos indica as\u00ed el camino: Si alguno quiere venir en pos de m\u00ed, tome su cruz y s\u00edgame. El dolor ofrece al cristiano la ocasi\u00f3n de dar testimonio de su fe. El Evangelio habla ante todo del sufrimiento por Cristo, por&nbsp; su causa, por su nombre. De igual manera, el hombre que descubre en los padeceres propios los dolores de Cristo, les da contenido y significado.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo podr\u00e9 tomar cualquier cosa que el m\u00e9dico me mande para aguantar el dolor, pero la fe me da la certeza, aunque muchas veces yo no lo entienda, de que existe un significado. Nosotros los cristianos m\u00e1s bien lo que hacemos es aprender a soportar los padecimientos que nos toquen en la vida. En los casos en que la gente hace penitencias, no es tampoco porque buscan gozo en sufrir, sino para tal vez purificarse o asemejarse a la pasi\u00f3n de Cristo&#8230;aunque las carencias de la vida ya son suficientes en su medida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Definitivamente, la vida humana est\u00e1 destinada a un fin que trasciende al pecado, y Dios permite el mal para sacar de \u00e9l un bien mayor.&nbsp;La experiencia del hombre en el mundo, entonces, no es su realidad \u00faltima sino s\u00f3lo la condici\u00f3n pen\u00faltima de su destino sobrenatural. , una posible salvaci\u00f3n: aceptar la propia situaci\u00f3n, dar un en\u00e9rgico s\u00ed a los hechos y autoafirmarse por la acci\u00f3n y por la lucha. Es la aceptaci\u00f3n de la contingencia y de la finitud, y su superaci\u00f3n por un vivir en presencia de la muerte, no bas\u00e1ndonos en una filosof\u00eda de tragedia y de desesperaci\u00f3n sino en una filosof\u00eda esperanzadora y llena no solo de existir sino de vitalidad, de fuerza, de aguante, aquel soporte que solo la fe nos da.<\/p>\n\n\n\n<p>Para creer, para fortalecer la fe, basta Jes\u00fas crucificado. El papel del cristiano en el mundo es precisamente combatir el miedo y el dolor,&nbsp;encarnado&nbsp;en la historia del Evangelio y su alegre mensaje de amor, de vida y de redenci\u00f3n. &nbsp; Cristo se acerc\u00f3 sobre todo al mundo del sufrimiento humano por el hecho de haber asumido&nbsp;este sufrimiento en s\u00ed mismo. \u00c9l, aunque inocente, se carga con los sufrimientos de todos los hombres, porque se carga con los pecados de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios sabe que nuestra felicidad s\u00f3lo est\u00e1 en \u00c9l y permanentemente nos ofrece su amor y su amistad. Pero lo que ocurre es que no escuchamos habitualmente su \u00edntimo llamado por el&nbsp;bullicio&nbsp;de nuestros pensamientos como tampoco podemos recibirlo cuando estamos \u201cllenos\u201d de vanidad y de deseos exclusivos de placer mundano. Es entonces cuando Dios a trav\u00e9s del sufrimiento nos advierte de nuestros errores y defectos que alg\u00fan d\u00eda tendremos que descubrir si queremos liberarnos de este \u201cfalso personaje\u201d que impide al hombre percibir la belleza y dignidad de su existencia original. Es, en realidad, nuestra mente la que debe ser&nbsp;crucificada&nbsp;para poder renacer en Cristo a trav\u00e9s del amor y con la gracia del Esp\u00edritu Santo. Visto de este modo, el efecto redentor del sufrimiento est\u00e1 abierto a la libre voluntad del hombre de someter o no, su rebeld\u00eda y su orgullosa autosuficiencia a los superiores designios del prop\u00f3sito divino.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"168\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/images-2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4985\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para un cristiano que ama a Jes\u00fas en su coraz\u00f3n existe otra perspectiva ante el dolor y \u00e9sta es la de compartir y co-participar &nbsp; en el sufrimiento redentor de Cristo. Es as\u00ed como su muerte y su resurrecci\u00f3n se proyectan sobre todos los hombres y los cristianos sabemos que en nuestros dolores estamos completando&nbsp; en alguna medida este misterio de salvaci\u00f3n, colaborando en la redenci\u00f3n del mundo. Juan Pablo II ha hablado, en este sentido, de un&nbsp;Evangelio del Sufrimiento&nbsp;se\u00f1alando que, en el dolor humano, hay una particular fuerza que acerca interiormente al hombre a Cristo y agrega que el sufrimiento, m\u00e1s que cualquier otra cosa, abre el camino a la gracia que transforma a las almas. Es por eso que quien quiere ser un verdadero disc\u00edpulo de Cristo debe levantar su propia cruz y asumir con valor, y aun con alegr\u00eda, su tristeza y su dolor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, cada sufrimiento aceptado por amor a Jes\u00fas es una parte de su cruz que sostenemos; una peque\u00f1a porci\u00f3n del dolor humano que compartimos con \u00c9l, y si pudi\u00e9ramos percibir la gratitud de su mirada sentir\u00edamos que el peso que nos agobia se aten\u00faa y que tambi\u00e9n nuestra espalda es ancha y nuestra carga es ligera. La historia de la humanidad es historia de sufrimiento y en un sentido m\u00e1s trascendental en la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica&nbsp;(Secci\u00f3n segunda N\u00b0 324).<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"2\"><li>AP\u00c9NDICE II La Filosof\u00eda- Existencial&nbsp; De Martin Heidegger-&nbsp; Ser y Tiempo<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"3\"><li>C.S.Lewis.&nbsp;El problema del dolor&nbsp;(Editorial Universitaria, Santiago, 1990)<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"4\"><li>Juan Pablo II.&nbsp;Evangelium Vitae&nbsp;(Cap. Y, 15) (Ed. Paulinas, Santiago, 1995).<\/li><\/ol>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"5\"><li>Juan Pablo II. Carta Apost\u00f3lica&nbsp;Salvici Doloris. (Secci\u00f3n VI. El Evangelio del Sufrimiento. N\u00b027).<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la vida del hombre se deslumbra un peregrinar del sufrimiento, que se manifiesta a trav\u00e9s de experiencias tangibles y palpables. Estas a su vez&nbsp; aparece una inc\u00f3gnita constante que nos persigue y es&nbsp; \u00bfpor qu\u00e9?&nbsp; En el mundo, se presenta como un hecho personal y concreto. 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