{"id":4143,"date":"2021-09-27T23:38:17","date_gmt":"2021-09-27T21:38:17","guid":{"rendered":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/?p=4143"},"modified":"2021-10-16T18:53:53","modified_gmt":"2021-10-16T16:53:53","slug":"duelo-en-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/2021\/09\/27\/duelo-en-ninos\/","title":{"rendered":"Duelo en ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"\n<p>La muerte, aunque fue un tema tab\u00fa en siglos pasados, ha sido ampliamente estudiada desde diferentes disciplinas, y como parte de este estudio, la Psicolog\u00eda ha buscado enfocarse en la forma en la que esta es enfrentada por la persona humana y cu\u00e1les son sus distintos comportamientos frente a ella. Aunque las investigaciones de esta disciplina abarcan temas variados, el proceso de duelo es uno de los que capta mayor inter\u00e9s debido a su complejidad y a los efectos adversos que trae consigo al no afrontar de forma adecuada tal proceso (P\u00e9rez y Robayo, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El duelo es considerado como un grupo de representaciones mentales y conductas vinculadas con una p\u00e9rdida afectiva, teniendo como objetivo aceptar la realidad de dicha p\u00e9rdida y adaptarse al nuevo entorno (De Hoyos, 2015). Tambi\u00e9n Freud (1996) habla del tema y se\u00f1ala que el duelo es un estado del alma, es decir una reacci\u00f3n normal de todo ser humano ante la p\u00e9rdida de un ser amado, ya que se han establecido v\u00ednculos primordiales de identificaci\u00f3n para poder elaborar la realidad ps\u00edquica en el caso de los infantes, pues estos ven a sus padres como objetos amorosos para identificarse (Varela, Hern\u00e1ndez, Esparza &amp; Pilar, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>De igual forma, Tiz\u00f3n (2004) se\u00f1ala que el duelo incluye procesos tanto psicol\u00f3gicos como psicosociales que ocurren luego de la p\u00e9rdida de alguien con quien se tiene un v\u00ednculo (Moreno, 2016). Otros autores la han definido como la reacci\u00f3n consecuente a la muerte de un ser querido manifestado en la esfera psicol\u00f3gica, biol\u00f3gica y social (Ordo\u00f1ez &amp; Lacasta 2006). Es una reacci\u00f3n normal ante una p\u00e9rdida la cual va a suponer la readaptaci\u00f3n ante la situaci\u00f3n nueva que afronta, sin embargo, este puede volverse patol\u00f3gico si no se resuelve de la manera adecuada y requerir\u00e1 de la intervenci\u00f3n del profesional (Meza et al., 2008).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-UjK7aoe-hpI\/Um2qDi7H4zI\/AAAAAAAAAak\/VHgOr6OoD6k\/s1600\/FOTO+DUELO.jpg\" alt=\"TERAPIA DE LA CONDUCTA INFANTIL: EL DUELO EN LOS NI\u00d1OS\" width=\"370\" height=\"245\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Sobre los tipos de duelo, la autora Moreno (2014) menciona que existen dos en general: el duelo normalizado y el duelo complicado. El primero se refiere a aquel proceso que ha sido atravesado de forma adecuada logrando la adaptaci\u00f3n a la nueva realidad en la que vive y recordando a la persona fallecida sin dolor profundo y con cierta sensaci\u00f3n de tranquilidad. El duelo normalizado adem\u00e1s se caracteriza por un estado de perplejidad suscitada por el fallecimiento de su ser querido, dolor intenso junto con malestar, sensaci\u00f3n de ser una persona d\u00e9bil, p\u00e9rdida tanto del apetito y de peso como de sue\u00f1o, dificultad para mantener la atenci\u00f3n, culpa, rabia, episodios de negaci\u00f3n, ilusiones, alucinaciones e identificaci\u00f3n constante con el ser querido que ya no est\u00e1 (Cabodevilla, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el duelo complicado se refiere al proceso inadecuado de adaptaci\u00f3n en el que la persona se ve desbordada por la situaci\u00f3n, sin poder por sus propios medio lograr afrontar la situaci\u00f3n de forma adecuada. De igual forma, Fl\u00f3rez (2002) menciona que el inadecuado abordaje del duelo, puede convertirse en duelo patol\u00f3gico, el cual se presenta como una ausencia o retraso en su aparici\u00f3n o como un duelo demasiado intenso y prolongado. Por su parte Cabodevilla (2007) tambi\u00e9n menciona diferentes tipos de duelo entre las que tenemos el duelo anticipatorio, el duelo cr\u00f3nico, el duelo retrasado o retardado, el duelo enmascarado, el duelo exagerado, el duelo ambiguo y el duelo normal.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan lo referido en la revista Duelo en Oncolog\u00eda, la intervenci\u00f3n en el proceso de duelo puede ser a nivel individual, grupal y familiar. En la intervenci\u00f3n individual se ha propuesto dividirla en cuatro tareas las cuales son: \u201caceptar la realidad de la p\u00e9rdida\u201d, \u201ctrabajar las emociones y el dolor de la p\u00e9rdida\u201d, \u201cadaptarse a un medio en el que el fallecido est\u00e1 ausente\u201d, \u201crecolocar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo\u201d (Alberola, Asuara &amp; Reina, 2008). Adem\u00e1s estos mismos autores mencionan que es recomendable utilizar t\u00e9cnicas como \u201cel libro de recuerdos, imaginaci\u00f3n guiada, uso de s\u00edmbolos, lenguaje evocador, rol-playing, dibujar\u201d entre otros en el proceso de asesoramiento al deudo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/goizargi.org\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/ni%C3%B1os-1030x686.jpg\" alt=\"Duelo en ni\u00f1os y ni\u00f1as en esta situaci\u00f3n de confinamiento y pandemia\" width=\"415\" height=\"276\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En la intervenci\u00f3n grupal se hace menci\u00f3n de los grupos de apoyo en los que se consideran diferentes objetivos terap\u00e9uticos como el cambiar la forma en que el deudo se expresa y vive el duelo, exploraci\u00f3n de la relaci\u00f3n que se pose\u00eda con el fallecido y la resoluci\u00f3n de los asuntos sin resolver entre otros m\u00e1s que se han asociado a las diferentes fases del duelo (Pay\u00e1s, 2008). Por \u00faltimo, la intervenci\u00f3n familiar que tiene como objetivos espec\u00edficos el \u201caumentar la realidad de la p\u00e9rdida, ayudar a expresar emociones del deudo y ayudar a vencer los obst\u00e1culos que evitan el reajuste despu\u00e9s de la p\u00e9rdida\u201d (Virizuela, Aires &amp; Duque, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque es un proceso complejo y dif\u00edcil de afrontar en personas de cualquier edad los efectos negativos a largo plazo son mucho m\u00e1s altos en ni\u00f1os. Seg\u00fan Guill\u00e9n, Gordillo Monta\u00f1o, Gordillo Gordillo, Ruiz y Gordillo Solanes (2013) el 40% de los ni\u00f1os que han atravesado por un proceso de duelo padecen de un trastorno psicol\u00f3gico. Adem\u00e1s Garc\u00eda y Bellver (2019) mencionan que un dolor muy profundo en los ni\u00f1os podr\u00edan interferir en su correcto funcionamiento y desarrollo provocando s\u00edntomas como miedo nocturno, dolores cr\u00f3nicos, bajo rendimiento escolar y comportamientos que impliquen una regresi\u00f3n. Es por ello que ahora pasaremos a hablar un poco m\u00e1s sobre la ni\u00f1ez.<\/p>\n\n\n\n<p>La ni\u00f1ez es un periodo de crecimiento acelerado entre los 0 a los 11 a\u00f1os, la cual se ve influencia por el ambiente y la gen\u00e9tica (Papalia, 2014). Esta etapa se puede dividir en primera (0-5 a\u00f1os) y segunda infancia (6-11 a\u00f1os) seg\u00fan Mansilla (2000) quien adem\u00e1s menciona que esta \u00faltima supondr\u00eda una \u201cedad cr\u00edtica\u201d ya que las consecuencias de una inadecuada satisfacci\u00f3n de las necesidades psicosociales podr\u00edan traer consigo efectos negativos que alteren su normal desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Partiendo de las etapas del desarrollo planteadas por Piaget (1975) se distingue que en el periodo sensorio motriz (hasta los 2 a\u00f1os) los ni\u00f1os son capaces de notar la ausencia de la persona de apego, posteriormente se da la adquisici\u00f3n del lenguaje, por lo que la posibilidad de que pregunten por la persona es posible adquieren la capacidad de identificar el estado de \u00e1nimo de otras personas, por lo que se ven influenciados por las emociones que sus cuidadores transmiten tras el fallecimiento del ser querido.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.psicologiamadrid.es\/blog\/fil\/temas\/1557420474\/crop724_duelo2.jpgtn.jpg\" alt=\"El duelo en ni\u00f1os: c\u00f3mo comunicarles la muerte de un ser querido\" width=\"401\" height=\"267\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>As\u00ed mismo en el periodo pre-operacional (3 a 6 a\u00f1os) y con conceptos de temporalidad, reversibilidad, universalidad y funciones vitales en proceso de establecerse a\u00fan creen que el ser querido muerto puede despertar o volver tarde o temprano (Garc\u00eda &amp; Bellver, 2019). Posteriormente en el periodo de las operaciones concretas (7-10\/11 a\u00f1os) se da un mayor concepto de irreversibilidad, se dan preguntas como \u00bfCause la muerte? \u00bfMe pasar\u00e1 tambi\u00e9n a m\u00ed? \u00bfQui\u00e9n me va a cuidar? (Ordo\u00f1ez &amp; Lacasta, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de los 7 a\u00f1os un pensamiento, aunque infantil, l\u00f3gico, flexible y reflexivo por lo que sus capacidades le permiten entender un poco mejor el concepto de muerte a diferencia de los ni\u00f1os menores a esta edad donde se le otorga caracter\u00edsticas m\u00e1gicas o se le relaciona con una sensaci\u00f3n de ausencia (Dur\u00e1n, 2011). A esta ambigua comprensi\u00f3n de la muerte se le debe a\u00f1adir la poca habilidad de los adultos para comunicar al ni\u00f1o la p\u00e9rdida de alg\u00fan ser querido y que muchas veces se prefiere evitar el tema con el objetivo de proteger a los ni\u00f1os creyendo que no entienden lo que pasan (Guillen et al., 2013).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Tomando en cuenta las particularidades del duelo en ni\u00f1os, Fl\u00f3rez (2002) menciona tres fases del duelo infantil, en primer lugar, est\u00e1 la protesta en la que el ni\u00f1o a\u00f1ora amargamente al familiar perdido rogando que vuelva a estar con esa persona. En seguida, est\u00e1 la fase de la desesperanza, en donde el ni\u00f1o inicia un proceso de abandono de esperanzas de que el familiar perdido vuelva con \u00e9l, por lo que queda sumergido en un estad\u00edo de abandono y apat\u00eda acompa\u00f1ado de un llanto intermitente. Finalmente, en la fase de la ruptura del v\u00ednculo, el ni\u00f1o comienza a romper el v\u00ednculo emocional con el fallecido y vuelca poco a poco su inter\u00e9s por el mundo exterior.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn2.actitudfem.com\/media\/files\/media\/files\/duelo-ninos-victimas-silenciosas-covid-19-portada.jpg\" alt=\"Las v\u00edctimas silenciosas del covid: los ni\u00f1os y su duelo | ActitudFem\" width=\"376\" height=\"282\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Es importante mencionar que cuando no se hace part\u00edcipe a un ni\u00f1o de la enfermedad o muerte de alg\u00fan ser amado para \u00e9l, al no llevarle al funeral o el no compartir la pena por el fallecimiento de un familiar, ser\u00eda perjudicial para el ni\u00f1o \u00e9l, ya que esto podr\u00eda generar dificultad en iniciar el duelo y en el elaborar el duelo (Za\u00f1artu &amp; Kr\u00e4mer, 2008). Fl\u00f3rez (2002) tambi\u00e9n reconoce la importancia de manejar la reacci\u00f3n de duelo de los ni\u00f1os, ya que se ha evidenciado que los trastornos depresivos y los intentos suicidas usualmente se presentan en adultos que durante su infancia vivenciaron el fallecimiento de uno de sus padres. Queda claro entonces que el duelo en ni\u00f1os se presenta como un factor de riesgo para futuros trastornos psicol\u00f3gicos y justamente por ello es necesario la intervenci\u00f3n psicol\u00f3gica trabajado no solo con el ni\u00f1o sino tambi\u00e9n con la persona a cargo del cuidado del ni\u00f1o y otras cercanas al ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>De Hoyos, M. C. (2015). \u00bf Entendemos los adultos el duelo de los ni\u00f1os. Acta Pedi\u00e1trica Espa\u00f1ola [revista en internet], 73(2), 27-32. Recuperado de http:\/\/actapediatrica.com\/images\/pdf\/Volumen-73&#8212;Numero-2&#8212;Febrero-2015.pdf#page=7<\/li><li>Cabodevilla, I. (2007). Las p\u00e9rdidas y sus duelos. Anales del Sistema Sanitario de Navarra. Vol. 30, Suplemento 3 , 163-176. Recuperado de http:\/\/scielo.isciii.es\/pdf\/asisna\/v30s3\/original11.pdf De Hoyos, M. C. (2015). \u00bf Entendemos los adultos el duelo de los ni\u00f1os. Acta Pedi\u00e1trica Espa\u00f1ola [revista en internet], 73(2), 27-32. Recuperado de http:\/\/actapediatrica.com\/images\/pdf\/Volumen-73&#8212;Numero-2&#8212;Febrero-2015.pdf#page=7<\/li><li>Ordo\u00f1ez, A., Lacasta, M., (2007) El duelo en los ni\u00f1os (La p\u00e9rdida del padre\/madre). En Camps C, S\u00e1nchez PT. (Ed). Duelo en oncolog\u00eda. SEOM. Madrid. Recuperado de: http:\/\/www.seom.org\/seomcms\/images\/stories\/recursos\/sociosyprofs\/documentacion\/manuales\/duelo\/duelo11.pdf<\/li><li>P\u00e9rez Suesca, J. A., &amp; Robayo Mu\u00f1oz, D. Y. (2017). Cartilla para ni\u00f1os y ni\u00f1as de 6 a 9 a\u00f1os en proceso de duelo (tesis de licenciatura). Universidad Cooperativa de Colombia. Obtenido de https:\/\/repository.ucc.edu.co\/bitstream\/20.500.12494\/14268\/1\/2017_duelo_ninos_acompanamiento.pdf<\/li><li>Varela, C., Hern\u00e1ndez, V., Esparza, E., &amp; Pilar, S. (2013). El duelo en ni\u00f1os, su abordaje desde la cl\u00ednica del lazo social. In Contreras y Andrade. Congreso Interdisciplinario de Cuerpos Acad\u00e9micos. Ciencias Administrativas y Sociales. Buenos Aires. Recuperado de http:\/\/dialnet. unirioja. es\/servlet\/articulo<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La muerte, aunque fue un tema tab\u00fa en siglos pasados, ha sido ampliamente estudiada desde diferentes disciplinas, y como parte de este estudio, la Psicolog\u00eda ha buscado enfocarse en la forma en la que esta es enfrentada por la persona humana y cu\u00e1les son sus distintos comportamientos frente a ella. Aunque las investigaciones de esta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":25,"featured_media":4144,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[17,32],"class_list":["post-4143","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-psicologiainfantil","tag-duelo","tag-infancia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4143"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7531,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4143\/revisions\/7531"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}