{"id":3770,"date":"2021-08-15T00:01:12","date_gmt":"2021-08-14T22:01:12","guid":{"rendered":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/?p=3770"},"modified":"2021-10-08T19:57:24","modified_gmt":"2021-10-08T17:57:24","slug":"psicologia-paliativa-y-la-negativa-del-dolor-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/2021\/08\/15\/psicologia-paliativa-y-la-negativa-del-dolor-parte-ii\/","title":{"rendered":"Psicolog\u00eda paliativa y la negativa del dolor: Parte II"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3772\" width=\"448\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-2.png 564w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-2-300x173.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>\u201cEl poseer no existe, existe solamente el ser: ese ser que aspira hasta el \u00faltimo aliento, hasta la asfixia\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Franz Kafka &#8211; El escritor checoslovaco<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo un hilito de donde nos quedamos en la falta de esa psicolog\u00eda negativa, que nos ayude a experimentar el dolor de un modo mucho m\u00e1s audaz, llega el concepto de resiliencia, pero no una resiliencia que sea realmente consciente del dolor, sino que desprecia esta carencia de una manera ac\u00e9rrima y feroz.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3773\" width=\"356\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-3.png 600w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-3-300x300.png 300w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-3-150x150.png 150w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-3-60x60.png 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 356px) 100vw, 356px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>RESILIENCIA NEOLIBERAL<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El entrenamiento de la resiliencia vuelve m\u00e1s bien al ser humano, en un ser de rendimiento (cuesti\u00f3n que va logrando notablemente) y que podemos corroborar en nuestra experiencia de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos en la cultura de la complacencia que nos lleva a ocultarnos debajo de aquella positividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como ya previamente se habl\u00f3 de esto, no hay espacio para el dolor, por ende, este silencio llega a otras esferas en donde gracias a esta cultura de la complacencia se enfrasca en el comercio, el arte y por ende al consumo.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida que rechaza el dolor es una vida cosificada.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, grandes personajes del arte ponen de manifiesto este amor-dolor que se vislumbra en la sociedad, pero m\u00e1s \u00edntimamente en nuestra condici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>En palabras de Heidegger: \u00abSiempre y continuamente sube la marea del sufrimiento\u00bb; pero \u00abla esencia del dolor se esconde\u00bb (Heidegger, 1994, p. 57).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Kafka la escritura es una dulce recompensa a cambio de un sufrimiento, en su misma vida podemos corroborar que fue de tal modo; relaciones sentimentales fallidas, matrimonios no consolidados, un padre opresivo y cruel, imposiciones en su &nbsp;&nbsp;profesional y enfermedades recurrentes. Estos cinco elementos, parad\u00f3jicamente, potenciaron la capacidad creativa y de escritura del novelista checo. Escribe en aquella angustia que no le dejaba dormir.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, llegamos a una anestesia social que nos hace llegar al ocaso de la po\u00e9tica del dolor. Los anest\u00e9sicos, la sedan. El dolor es interrumpido antes que se convierta en aquella narrativa que nos salve.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-4.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3774\" width=\"489\" height=\"274\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-4.png 567w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-4-300x168.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 489px) 100vw, 489px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>SOCIEDAD PREMODERNA Y LA NARRATIVA DEL DOLOR<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los espacios de poder rebosaban de ese grito de dolor, ya que el dolor era un grito de poder, y los cuerpos martirizados eran los trofeos que resaltan y engrandecen esta condici\u00f3n, peor al momento de pasar a la sociedad disciplinaria, se vuelca esta condici\u00f3n, se aplica el dolor de una manera m\u00e1s discreta y sutil aparece el cuerpo productivo, que es obediente y disciplinado, bajo jornales interminables de trabajo y sumamente arduos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actual sociedad de rendimiento el cuerpo ya no resulta ser la v\u00edctima, ni siquiera un medio de producci\u00f3n, dino que llega hacerse un cuerpo hedonista llevado por sus pasiones e instintos.<\/p>\n\n\n\n<p>El dolor pierde referencia con el poder y se despolitiza y se convierte meramente en un asunto m\u00e9dico, la nueva forma de dominaci\u00f3n es ser feliz, la nueva positividad rechaza la existencia de dicho dolor.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3775\" width=\"292\" height=\"367\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>FELICIDAD PALIATIVA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La felicidad sirve como motor de rendimiento. El imperativo de ser feliz genera una presi\u00f3n m\u00c1s devastadora. Sin embargo, se vuelve elegante y no vuelve, seduciendo y aparentando ser libertad, y esta no se reprime sino se expresa.<\/p>\n\n\n\n<p>De igual modo la vigilancia total, el desnudamiento pornogr\u00e1fico, comunicamos nuestros deseos, un infierno en nuestro propio circulo sin preguntarnos como se contratan los otros en sus propios c\u00edrculos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ahora nuevamente la psicolog\u00eda positiva causa el fin de esta revoluci\u00f3n ya que se privatiza el dolor centr\u00e1ndonos ya no en la sociedad y en la genuina preocupaci\u00f3n por el otro, sino en este individualismo enfermizo del cual estamos pendiendo de un hilo.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad paliativa se inmuniza mediante medicamentos, f\u00e1rmacos y otros medios. As\u00ed como la felicidad hoy tambi\u00e9n privatizada llevada solo al despilfarro de uno mismo, pasa de tal manera igual con el dolor, este se privatiza.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero al estar solos como afrontamos el dolor, es cuando ya no es una revoluci\u00f3n (placer) sino es una depresi\u00f3n (dolor). La vida que rechaza el dolor es una vida cosificada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cTodo hombre es una historia m\u00e9dica\u201d<\/em><\/strong>, recita un fragmento p\u00f3stumo. Ciertamente, el propio Nietzsche es el primero en darse cuenta de que \u00absu propia historia es la historia de una enfermedad y tambi\u00e9n de una curaci\u00f3n\u00bb, y esto no solo es cierto para \u00e9l, sino para todos los que experimentan el sufrimiento de cerca. Esta experiencia de dolor, tan \u00edntima que parece dif\u00edcil de expresar con palabras, no encierra en uno mismo, sino que sirve para introducir una discusi\u00f3n sobre la propia subjetividad y como ocasi\u00f3n para una aventura moral en las profundidades de la propia vida y existencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"350\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3776\" srcset=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-6.png 750w, https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image-6-300x140.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong><em>Referencias:<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>ASSOUN, P. L. (19849. <em>Freud et Nietzsche <\/em>Paris, PUF, 1980. Trad. M\u00e9xico, FCE.<\/p>\n\n\n\n<p>JOHNSTON, W. H. (1972) The Austrian mind Univ. of California Press.<\/p>\n\n\n\n<p>VENTURELLI, A. (1983). <em>Nietzsche in Bergasse 19 <\/em>Univ. de Urbino.<\/p>\n\n\n\n<p>LACAN, J. (1986). <em>L&#8217;\u00e9thique de la psychanalyse <\/em>Paris, Seuil.<\/p>\n\n\n\n<p>HEIDEGGER, M. (1997) <em>Introducci\u00f3n a la Metaf\u00edsica <\/em>Barcelona, Gedisa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl poseer no existe, existe solamente el ser: ese ser que aspira hasta el \u00faltimo aliento, hasta la asfixia\u201d Franz Kafka &#8211; El escritor checoslovaco Haciendo un hilito de donde nos quedamos en la falta de esa psicolog\u00eda negativa, que nos ayude a experimentar el dolor de un modo mucho m\u00e1s audaz, llega el concepto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":3774,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[211],"tags":[118,116,158,160,159],"class_list":["post-3770","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","tag-dolor","tag-franz-kafka","tag-martin-heidegger","tag-nietzche","tag-psicologia-paliativa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3770"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3770\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3779,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3770\/revisions\/3779"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}