{"id":1483,"date":"2021-02-22T21:06:32","date_gmt":"2021-02-22T20:06:32","guid":{"rendered":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/?p=1483"},"modified":"2021-11-18T18:21:18","modified_gmt":"2021-11-18T17:21:18","slug":"leopoldo-chiappo-y-william-shakespeare-sobre-bondad-y-tempestad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/2021\/02\/22\/leopoldo-chiappo-y-william-shakespeare-sobre-bondad-y-tempestad\/","title":{"rendered":"Leopoldo Chiappo y William Shakespeare: Sobre bondades y tempestades"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/psicologolunatico.files.wordpress.com\/2013\/02\/leopoldo_chiappo_galli.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para leopoldo chiappo\" width=\"268\" height=\"470\"\/><figcaption>El doctor Leopoldo Chiappo<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Leopoldo Chiappo fue un ilustre hombre de ideas, psic\u00f3logo peruano, profesor universitario, fil\u00f3sofo, escritor y portador del singular m\u00e9rito de ser nuestro primer especialista en Dante Alighieri. En esta ocasi\u00f3n quiero compartirles mis reflexiones acerca de los postulados principales sobre su \u201cPsicolog\u00eda de la bondad\u201d, un estudio magnifico acerca del hombre bueno, visto en \u201cLa Tempestad\u201d de William Shakespeare. Si en mi art\u00edculo anterior sostuve que hay una gran compatibilidad de la Psicolog\u00eda con la Literatura, este es un momento oportuno para darles un ejemplo palmario.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/a\/a2\/Shakespeare.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para shakespeare\" width=\"283\" height=\"362\"\/><figcaption>El cisne de Avon<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>William Shakespeare fue un dramaturgo talla pr\u00f3cer, no es necesario mayor presentaci\u00f3n. En sus obras, se dedic\u00f3 a mostrar la decadencia humana. En Macbeth, Otelo o Hamlet podemos encontrar claros ejemplos de lo trastornada que puede llegar a ser la mente del hombre, del hombre en decadencia por supuesto. No obstante, en su \u00faltima gran obra \u201cLa Tempestad\u201d, Shakespeare tambi\u00e9n nos brinda la otra cara; la aut\u00e9ntica cara del ser humano, la de un hombre que busca ser bueno.<\/p>\n\n\n\n<p>Chiappo (2013, p. 157) sostiene que Pr\u00f3spero, el protagonista de la obra, es un hombre de categor\u00eda superior, debido a su benevolencia y bondad, en contraste al hombre vulgar, impulsivo y ambicioso. Apreciar el arte, culturizarse, meditar, es lo que llev\u00f3 a Pr\u00f3spero a alcanzar la sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Que no tema el lector de seguir leyendo, pues me encargar\u00e9 de desarrollar las ideas universales dentro de la obra, revelando poco de la trama.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:100%\">\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/6\/6a\/William_Hamilton_Prospero_and_Ariel.jpg\" alt=\"\" width=\"332\" height=\"467\"\/><figcaption>\u00abPr\u00f3spero y Ariel\u00bb de William Hamilton<\/figcaption><\/figure><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Destierro, soledad, sufrimiento y meditaci\u00f3n es lo que sirvi\u00f3 a Pr\u00f3spero para desarrollar poderes supranormales, y as\u00ed poder convocar seres m\u00e1gicos del mundo ideal. Esta es una representaci\u00f3n simb\u00f3lica del elevado entendimiento de las cuestiones de la vida. Chiappo (2013, p. 158) nos comenta esto como una experiencia psicol\u00f3gica humana de sublime categor\u00eda. Por otro lado, la angustia, la traici\u00f3n, los males de la vida en general, son los que atentan contra la idealidad que se presenta en la contemplaci\u00f3n serena. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDel amor y de la esperanza nace el mundo ideal, del odio y del desencanto, su destrucci\u00f3n\u201d (Chiappo, 2013, p. 159).<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro cuerpo, al igual que las riquezas terrenas, es material. Por ello tanto el cuerpo como aquellas riquezas caer\u00e1n al suelo, hechos polvo. Pero nosotros poseemos un esp\u00edritu, que permanece a pesar de la muerte de la carne, y como rom\u00e1nticamente dice Pr\u00f3spero: \u201cEstamos tejidos de id\u00e9ntica tela que los sue\u00f1os, y nuestra corta vida se cierra con un  sue\u00f1o\u201d (Shakespeare, 2003, p. 53), es decir vamos m\u00e1s all\u00e1 del mundo material a pesar de estar en el mundo material.<\/p>\n\n\n\n<p>Chiappo nos comenta que corrientes de pensamiento como el agnosticismo, el relativismo y el nihilismo, amputan la capacidad de maravillarse y enceguecen la mirada hacia los ideales (2013, p. 159). Una cosa es ser realista y ver la vida con la cabeza fr\u00eda y otra cosa es querer arrancarse la esperanza y el leg\u00edtimo deseo de ver algo m\u00e1s elevado de lo que la mundanidad tiene para ofrecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos imperfectos y siempre estaremos proclives al error, pero cuando fallemos, no debemos dejar que la amargura y la decepci\u00f3n, corrompa a la noble melancol\u00eda que no deja de anhelar el bien y que lucha por lo ideal (Chiappo, 2013, p. 160).<\/p>\n\n\n\n<p>Ante las desgracias y la aparente vacuidad de la vida, el hombre corre el peligro de caer en el escepticismo radical, amargando su vida y la de los dem\u00e1s. Pero la amargura y la muerte nunca tendr\u00e1n la palabra final.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa \u00faltima palabra viene del esp\u00edritu, que es vida de vida\u201d (Chiappo, 2013, p. 160). Se trata de ser sereno, ante los infortunios, las injusticias, la adversidad, el despojo y la soledad, as\u00ed como lo hizo Pr\u00f3spero en \u201cLa Tempestad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Son la ciencia, el arte y la fe, los pilares que sostienen al ser humano. La misma historia de la humanidad se ha encargado de demostrarlo. Estos pilares nos protegen de no caer en la amargura, en la tristeza envenenada por la ira. &nbsp;Chiappo (2013, p.161) nos dice que el gran fracaso no es el amoroso, el profesional, el comercial, etc. M\u00e1s bien, el gran fracaso es renunciar a la posibilidad de reivindicaci\u00f3n, de redenci\u00f3n, y de la b\u00fasqueda de ideales. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Darle cabida a la amargura del alma, seria denotar el fracaso existencial del hombre decadente. Chiappo llama al hombre amargo un \u201cfracasado existencial primordial\u201d (2013, p. 161).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la alegr\u00eda de vivir, la serenidad, la calma, la paz, el j\u00fabilo que viene del alma (y no hablo de placeres sensoriales) son las que nos llevan al aut\u00e9ntico deleite alcanzable en esta vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, el alma entendida en el arte y la ciencia, est\u00e1 ante el peligro de la vanidad y pretenciosidad, Chiappo nos advierte que para alcanzar la aut\u00e9ntica serenidad de vida, es necesario renunciar a las banalidades y confiar en el pr\u00f3jimo (2013, p. 162). Tambi\u00e9n nos menciona que a esto, el Maestro Eckhart le llamaba \u201cGelassnheit\u201d (es decir, &nbsp;abandono, disponibilidad) y San Juan de la Cruz, \u201cdesasimiento\u201d. En conjunci\u00f3n, hay que desasirnos, soltarnos de nosotros mismos y abandonarse a la benevolencia y buena voluntad del pr\u00f3jimo. Es as\u00ed como uno puede vivir sin temor ni sospecha. Pero esto ha de hacerse con prudencia y no con incauta ingenuidad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.pixabay.com\/photo\/2020\/02\/18\/10\/56\/hands-4859114__340.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para manos de mujer y hombre juntas\" width=\"380\" height=\"292\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>No podemos controlar los corazones de los dem\u00e1s pero si podemos guiar el nuestro, siempre tenemos el poder de dar el paso de abrazar la bondad y la benevolencia propia. Este paso, en su simpleza, es sumamente dif\u00edcil de concretar y puede que para lograrlo, cueste toda la vida en este mundo, pero no debemos permitir que eso nos desanime de perseverar en el intento. Busquemos salir al encuentro con el pr\u00f3jimo, no podremos \u201ccambiarles la vida\u201d a todos, pero debemos intentar \u201cdeleitar\u201d, \u201ccomplacer\u201d o por lo menos \u201cagradar\u201d (como dir\u00eda Shakespeare) a las personas con las que podamos relacionarnos. No sabemos cu\u00e1n valioso podr\u00eda ser el bien que estemos haciendo. Por supuesto Chiappo no era ning\u00fan iluso, y sab\u00eda que en el mundo hay muchas personas que, con terquedad y torpeza, hacen amargas e infelices sus vidas y las vidas de las personas que las rodean. Eso se debe combatir con dulzura, delicadeza y gentileza (Chiappo, 2013, p. 162), quiz\u00e1 eso le haga bien a la persona hostil, pero sin lugar a dudas, nos har\u00e1 mucho bien a nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>La psicolog\u00eda de la bondad, habla de una bondad que parte del nivel psico-espiritual, por encima del bio-temperamental. La bondad de la que nos habla Chiappo va m\u00e1s all\u00e1 del simple buen humor y la bonachoner\u00eda (que si bien no son malos, tampoco son suficientes para sostener la vida). Pero es la Bondad, esculpida quiz\u00e1s, por los golpes de la vida, como la traici\u00f3n, el dolor y la hostilidad, la que es capaz de generar un amor m\u00e1s fuerte y elevado.<\/p>\n\n\n\n<p>Chiappo (2013, p. 163) acu\u00f1\u00f3 el neologismo \u201cbienser\u201d, que es el estado del ser humano, en el que refleja la nobleza del alma e irradia bondad en todos sus pensamientos, ideas, actos y respuestas. Hablamos de una bondad profunda, pura, desinteresada que no oculta nada detr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/warayana.com.pe\/publicaciones\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/image.jpeg\" alt=\"Resultado de imagen para manos de mujer y hombre juntas\" class=\"wp-image-1489\" width=\"409\" height=\"248\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Es cierto que Chiappo le dio m\u00e1s importancia al \u201cbienser\u201d que al \u201cbienestar\u201d. Yo creo que \u201cbienser\u201d y \u201cbienestar\u201d deben ir juntos, de la mano. La experiencia de bondad ser\u00e1 m\u00e1s completa, m\u00e1s redonda, m\u00e1s detallista, cuando uno pueda \u201cser y estar\u201d dentro de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>El pensamiento de Chiappo es l\u00facido y fascinante, muy provechoso para el que escucha. Espero que los pensamientos e ideas expuestos en estas l\u00edneas, hayan sido beneficiosas y agradables (en el sentido Shakespeariano) para mis lectores. No tengan duda de que les contar\u00e9 mucho m\u00e1s acerca de Leopoldo Chiappo y sus ideas, en pr\u00f3ximas entregas.<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<p>Chiappo, L. (2013). Hacia una psicolog\u00eda de la bondad. Estudio sobre \u00abThe Tempest\u00bb; de Shakespeare.&nbsp;<em>Revista De Neuro-Psiquiatria<\/em>,&nbsp;<em>64<\/em>(2), 156-164. https:\/\/doi.org\/10.20453\/rnp.v64i2.1484<\/p>\n\n\n\n<p>Shakespeare, W. (2003). La Tempestad. Buenos Aires: Editorial del Cardo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leopoldo Chiappo fue un ilustre hombre de ideas, psic\u00f3logo peruano, profesor universitario, fil\u00f3sofo, escritor y portador del singular m\u00e9rito de ser nuestro primer especialista en Dante Alighieri. 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