LAS EMOCIONES TE HACEN MARAVILLOSAMENTE HUMANO

La pelí­cula Intensamente de los estudios Pixar fue estrenada en el año 2015, y muestra de forma didáctica como las emociones influyen en las diversas áreas de la personalidad de una niña llamada Riley, de apenas 11 años. Si bien, desde un punto de vista psicológico, la pelí­cula brinda infinidad de enseñanzas, el presente artí­culo se va a centrar solo en una de ellas, que es: «La importancia de sentir todas las emociones sin discriminación».

También, el presente artí­culo esta basado en la disciplina de la neurociencia, que se ha encargado de ubicar las emociones en el cerebro y de relacionarlas con procesos cognitivos. Al demostrar esta relación de emoción – aprendizaje, el concepto de experiencia emocional ha sido desechada como idea negativa. Y es que, el vivenciar todas las emociones genera altos niveles de rendimiento académico y mejora en las relaciones interpersonales.

¿QUÉ SUCEDE CON RILEY?

Para responder esta interrogante, es necesario hacer un breve resumen de «Intensamente«. La pelí­cula, comienza con cinco emociones que son: Alegrí­a, tristeza, ira, desagrado y miedo. Todas ellas rodean un módulo, donde se encuentran los pensamientos centrales que son recuerdos acompañados de una emoción, y citando al personaje de Alegrí­a explica que: «Cada pensamiento central impulsa un aspecto de la personalidad de Riley».

Las emociones observando los pensamientos centrales

Alegrí­a, quien es la emoción encargada de narrar la historia, cuenta que la personalidad de Riley esta conformada por cuatro islas: Amistad, familia, hockey (pasatiempo favorito de Riley) y boberí­as.

Las emociones contemplando las islas de personalidad de Riley

Posteriormente, la niña feliz, llena de ocurrencias, con habilidades para el deporte; se convierte en una niña con problemas de conducta, poco comunicativa y con escaso interés en actividades sociales. Afectando su vida cotidiana y sus relaciones interpersonales, tal como se muestra en las siguientes escenas:

En primer lugar, se observa una situación tensa durante la cena familiar, provocada por una mala reacción de Riley ante una pregunta de su madre, por tal motivo su padre se enoja y la castiga. Después, se comunica con su mejor amiga por videollamada, quien le comenta que tiene una nueva amiga, ante tal situación Riley es cortante y corta la llamada de manera abrupta. Luego, durante su juego de hockey tuvo un error y llena de ira decide abandonar el juego. Finalmente, toma a escondidas la tarjeta de crédito del bolso de su madre, para comprar un pasaje y huir de casa.

Es así que, ante la interrogante: ¿Qué sucede con Riley? La respuesta está en la propia pelí­cula, lo que sucedió fue que Alegrí­a y Tristeza estaban lejos del cuartel general y quedaron al mando Ira, Miedo y Desagrado.

Desagrado, miedo e ira

De la pelí­cula Intensamente se puede rescatar tres puntos importantes: El primero, es que las emociones se encuentran en el cerebro, por lo tanto, están relacionadas a otras áreas del mismo. Segundo, que no hay emociones negativas ni positivas todas tienen su importancia y su función. Tercero, no es bueno opacar ninguna emoción, ya que, al hacerlo puede suceder lo mismo que le paso a Riley, convertirse en una persona con escasas habilidades sociales y baja empatí­a.

Estos tres puntos van a ser desglosados a continuación:

1.- ¿Dónde se encuentran las emociones?

En la pelí­cula Intensamente, se puede observar a las cinco emociones interactuando con recuerdos, imaginación y sueños; se sabe que estos procesamientos mentales se dan en el cerebro. Para que las emociones logren el continuo contacto con estos procesos, deben estar en un mismo lugar, por lo tanto, se puede afirmar que las emociones se encuentran en el cerebro.

Cabe mencionar que la pelí­cula esta basada en estudios de neurociencia, disciplina que en los últimos años ha logrado ubicar los procesos cognitivos y afectivos en cerebro del ser humano. Tal como afirman Benavidez y Flores (2019), la neurociencia ubica a las emociones y motivaciones en el cerebro, especí­ficamente en el sistema lí­mbico.

Asi, se puede afirmar que, al estar el cerebro en continua relación con el ambiente, entonces, la experiencia emocional esta Í­ntimamente ligado a estí­mulos del entorno. Y es que, las emociones son reacciones inmediatas que van acompañadas de toda experiencia.

Por ejemplo, imaginemos a un leñador que se encuentra en medio del bosque, esta cortando un pino, cuando de pronto ve que en medio de los arbustos se alza una figura grande y gris (¡Es un oso!), en ese momento sus ojos se abren, su corazón se acelera y el leñador comienza a correr para escapar de tan terrible peligro.

Tal como se observa, en el ejemplo anterior, cuando una persona recibe información del entorno llega al cerebro, para ser procesado y la primera área con la que tiene contacto es el sistema Lí­mbico (cerebro emocional). Para luego pasar por otras áreas que finalmente llevan a una acción, que en este caso seá la huida.

2.- ¿En qué aspecto del ser humano influyen las emociones?

De acuerdo con la neurociencia, en específico la disciplina de la neuro educación, las emociones influyen en el aspecto cognitivo del ser humano. Campos (2010) afirma: Los estí­mulos emocionales interactúan con las habilidades cognitivas. Los estados de animo, los sentimientos y las emociones pueden afectar la capacidad de razonamiento, la toma de decisiones, la memoria, la actitud y la disposición para el aprender.

Figura 1

Tal como se observa en la Figura 1, el sistema lí­mbico esta dividido en la amí­gdala y el hipocampo, ambas estructuras están relacionadas con el aprendizaje y la memoria. Como señala Luque y Lucas (2020) para que un aprendizaje sea efectivo el ser humano debe conectar todas las áreas de su cerebro.

Por otro lado, Benavidez y Flores (2019), basaron sus estudios en la teorí­a del Cerebro Triuno de Paul Mac Lean, quien explica que el cerebro se divide en tres partes: Un cerebro racional, emocional e instintivo; y estos tres cerebros estaán conectados mediante redes neurales y sinápticas. Por tal razón, ambos autores llegaron a la conclusión de que la emoción, la cognición y la conducta actúan de forma conjunta en el ser humano.

Entonces, los estudios neurocientí­ficos, aparte de demostrar que las emociones son innatas en el ser humano y cumplen una función adaptativa; también, consideran que las emociones están ligadas a procesos de aprendizaje y conductas del ser humano.

Cabe resaltar que los autores, anteriormente mencionados, consideran que todas las emociones están involucradas en el proceso de aprendizaje, no descartan a ninguna de ellas ni las califican en positivas o negativas.

3.- ¿Qué sucede si se bloquea una emoción?

En la cultura todaví­a existen mitos acerca de las emociones, como es el caso de la tristeza, el miedo o la ira. Es así que, es común escuchar frases como: «No llores», «sé fuerte», «Sé valiente», «no tengas miedo», «El miedo es para los cobardes», «!Que niño tan lindo!, nunca se molesta».

Por tal motivo, estas emociones han sido vistas como negativas y punitivas por la sociedad, tal es así que las personas las bloquean y evitan. Ignorar ciertas emociones, no solo afecta a la vida psí­quica del sujeto también su salud fí­sica.

Bizkarra (2005), afirma que la emoción implica tres niveles: «Uno el cambio fisiológico del organismo (cambia la respiración, el pulso, hay lagrimeo…), dos la expresión de la emoción (se expresa a través del tono muscular, la postura corporal y la expresión facial), y tres el nivel de sensación personal (lo que siento Í­ntimamente y que puedo transmitir por el lenguaje). En la emoción cambia la postura, la respiración y la expresión de la cara (ojos incluidos especialmente)».

Además, la autora Albornoz (2009), señala que: «No identificar y procesar el enojo o la tristeza en el aula, por ejemplo, interfiere en la atención (motivación para entender) y la concentración (capacidad de dirigir la atención), pues la mente no retiene información académica debido a la intensidad y espacio de tiempo que ocupan estos pensamientos emocionales cuando no son procesados».

Por lo tanto, ignorar a las emociones no es el camino, ya que al evitarlas se puede generar problemas tanto en la conducta como en el rendimiento académico. Asimismo, si la persona se priva de expresar lo que siente o piensa, esta incapacidad afecta su salud fí­sica. Es así que, en varias ocasiones las personas con problemas gastrointestinales o del corazón, presentan problemas en la vivencia de la experiencia emocional.

¿SENTIR UNA EMOCIÓN IMPLICA UN PROBLEMA?

La respuesta es no, ya que las emociones no son un problema. Tal como señala Levy (2000): «No es la emoción en sí­ lo que perturba sino el no haber aprendido aun como leer y aprovechar la información que transmite».

Por lo tanto, si las emociones no son un problema y contribuyen al bienestar del ser humano, entonces ¿Es aceptable que, cuando una persona sienta ira, patee una silla para así liberar su carga emocional?

Para responder a esta interrogante, es importante recordar el concepto de gestión emocional. así en una charla denominada «Las emociones no se aprenden por apuntes, hay que vivirlas», Mar Romera, psicopedagoga, explica que es importante sentir todas las emociones y que desde niños deben habituarse a ellas.

De tal forma que cuando el infante se encuentre frente a la emoción, no se va a desbordar, al contrario, va a lograr gestionar las emociones de forma eficaz. Además, la psicopedagoga también menciona que el autoconcepto es pilar fundamental para la gestión emocional, es decir, el autoconocimiento permite a la persona conectarse con sus emociones de forma optima y así tener un mejor afrontamiento ante las vicisitudes de la vida.

Por otro lado, en los últimos años el concepto de «Educación Emocional», ha tomado gran relevancia en el campo educativo. Se define a la educación emocional como «El proceso educativo y preventivo articulado sobre programas cuyo cometido es desarrollar la inteligencia emocional y/o las competencias emocionales o socioemocionales» (Pérez y Pena, 2011).

Garcí­a, Hurtado, Quintero, Rivera y Ureña (2018), aseguran que las personas emocionalmente inteligentes poseen estrategias de afrontamiento y mejor toma de decisiones. Asimismo, indican que una persona con niveles altos de inteligencia emocional, logra realizar una valoración positiva de una experiencia emocional.

LAS EMOCIONES COMO BASE IMPORTANTE PARA EL BIENESTAR

De acuerdo con lo expuesto, se puede deducir que la disciplina de la neurociencia ha logrado ubicar el lugar exacto del centro emocional, que es el sistema lí­mbico. Este sistema, a su vez tiene contacto con otras áreas implicadas en el aspecto cognitivo y social del ser humano.

Por otro lado, la emoción actúa de forma adaptativa en el ser humano, ya que es la respuesta inmediata frente a los estí­mulos del entorno, por ejemplo, si una persona siente miedo corre, si siente asco rechaza, si siente tristeza llora.

Es así que, negar alguna emoción, serí­a como obstruir la salida natural de la misma; así, al no poder liberarse ocurre que se acumula en distintas partes del cuerpo, por ello, en la actualidad las enfermedades psicosomáticas van aumentando día tras día.

Lo importante es verbalizar lo emoción que acompaña toda experiencia, por ejemplo, decir. «Siento cólera» o «Estoy triste». Son frases que no deben ser juzgadas, ya que la persona que los emite está mostrando toda su humanidad, su verdadero ser.

Es momento de dejar de discriminar a las emociones, acercarse a ellas es la solución. Tener contacto con la tristeza o el enojo y las otras emociones, no coloca al ser humano en una posición de vulnerabilidad o inferioridad, al contrario, sentir cada emoción lo hace maravillosamente humano, un humano con la capacidad de sentir y expresar lo que siente.

Finalmente, sentir las emociones y acercarse a ellas, genera un estado de liberación emocional en el ser humano, por lo tanto, supone un alivio y un bienestar.

REFERENCIAS

Albornoz, Y. (2009). Emoci?n, m?sica y aprendizaje significativo. Educere, 13(44), 67-73. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/356/35614571008.pdf

Benavidez, V., y Flores, R. (2019). La importancia de las emociones para la neurodid?ctica. Rev. Estud de Psicolog?a UCR, 14(1), 25-53. Recuperado de: https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/wimblu/article/view/35935/36685

Bizkarra, K. (2005). Encrucijada emocional. España: Editorial Desclase de Brouwer.

Campos, A. (2010). Neuro educación: Uniendo las neurociencias y la educación en la búsqueda del desarrollo humano. La Educación, (143), 1-14. Recuperado de: http://kdoce.cl/wp-content/uploads/2017/10/DOC1-neuroeducacion.pdf

Garc?a, M., Hurtado, P., Quinteros, D., Rivera, D., y Ureña, Y. (2018). La gestión de las emociones, una necesidad en el contexto educativo y en la formación profesional. Espacios, 39(49), 8. Recuperado de: http://www.revistaespacios.com/a18v39n49/a18v39n49p08.pdf

Levy, N. (2010). La sabidurí­a de las emociones. España: Editorial Plaza & Janes.

Luque, K., y Lucas, M. (2020). La Neuro educación en el proceso de enseñanza aprendizaje. Revista Atlante: Cuadernos de educación y Desarrollo, (06), 1- 10. Recuperado de: https://www.eumed.net/rev/atlante/2020/06/neuroeducacion.html

P?rez, J.C., y Pena, G. (2011). Construyendo la ciencia de la educación emocional. Revista Comillas, (342), 32-35. Recuperado de: https://revistas.comillas.edu/index.php/padresymaestros/article/view/317

Romera, M. (BVVA: Aprendiendo juntos). (2018). Las emociones no se aprenden por apuntes, hay que vivirlas. De: https://www.bbvaaprendemosjuntos.com/es

Fabiola Castro Enrique

Licenciada en la carrera de Psicología, de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón. Con diplomado en Estimulación Temprana y Terapia de Juego. Como parte de mi experiencia profesional he trabajado en el área de recursos humanos desde el momento en el que egresé. Trabajé en entidades financieras y en empresas del rubro industrial. De forma paralela he llevado cursos orientados al área educativa – clínica con el fin de poder ser acompañante terapéutico. Por último, considero importante difundir más literatura que aborde temas psicológicos, ya que la sociedad necesita sanar a nivel bio-psico-social-espiritual.

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